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Sin adjetivos

Pleno del 18 de junio de 2024

Proposición no de Ley relativa al Sáhara Occidental y los compromisos pendientes de la XII RAN Marruecos-España.

Proposición no de Ley ante el Pleno.. Autor: Grupo Parlamentario Popular en el Congreso. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 49.

Defensa y exterior

Votación

  • 20 de junio de 2024: salió adelante, 215 sí, 121 no, 13 abstenciones.
  • 20 de junio de 2024: salió adelante, 228 sí, 121 no, 0 abstenciones.
  • 20 de junio de 2024: salió adelante, 200 sí, 129 no, 19 abstenciones.
  • 20 de junio de 2024: salió adelante, 181 sí, 146 no, 21 abstenciones.
  • 20 de junio de 2024: salió adelante, 175 sí, 121 no, 52 abstenciones.
  • 20 de junio de 2024: salió adelante, 228 sí, 121 no, 0 abstenciones.
  • 20 de junio de 2024: salió adelante, 228 sí, 121 no, 0 abstenciones.

Rafael Antonio Hernando Fraile

PPDiputado.Página 32Vídeo

Señorías, la semana pasada el señor Sánchez sostenía en la cumbre sobre Ucrania que un país no puede anexionarse un territorio que no es suyo. Comparándolo respecto de su posición con el Sáhara, esa afirmación podría ser atribuible a otro cambio de opinión del señor Sánchez con el que afrontar una nueva coyuntura; sin embargo, es una afirmación que responde al principio de respeto a la legalidad internacional, pero también a los derechos de los pueblos afectados por procesos de descolonización.

El contencioso del Sáhara sigue siendo una de las más lacerantes asignaturas pendientes de la comunidad internacional que, sin embargo, tuvo uno de sus hitos más esperanzadores para el pueblo saharaui en la MINURSO, puesta en marcha por el Consejo de Seguridad de la ONU, un proceso que debería concluir con un referéndum en el que el pueblo saharaui determinara voluntariamente su destino. Desde la Transición, todos los gobiernos españoles mantuvieron la neutralidad y, después, el respaldo al proceso, acompañado de una incuestionable actitud de respeto y amistad hacia las partes afectadas y nuestros vecinos del sur. Aunque no exento de dificultades, todos los presidentes tuvieron una consideración especial hacia Marruecos hasta el punto en que todos ellos la primera visita oficial que realizaron fue precisamente al Reino de Marruecos. Todos hasta la llegada al poder del señor Sánchez.

Su narcisismo y arrogancia hacia esa tradición fue interpretada como un gesto de desprecio por el reino alauita, que fue respondido con el cierre de las aduanas de Ceuta y Melilla en el mes de agosto. Al año siguiente se prohibiría el comercio atípico, intentando estrangular la economía de ambas ciudades. Así, señorías, las relaciones con Marruecos fueron deteriorándose, hasta que el caso Ghali inicia una tormenta diplomática que desata una agresión híbrida contra España en mayo de 2021 plasmada en tres hechos. El primero, la invasión de Ceuta y Melilla por parte de miles de personas que reventaron la frontera. El segundo, la retirada de la embajadora. Y el tercero, la intromisión maliciosa en los teléfonos del presidente hasta en dos ocasiones, y también en los de los ministros de Exteriores, de Defensa y del Interior.

El hecho del hackeo a los teléfonos del presidente fue ocultado durante todo un año. Solo fue comunicado a la opinión pública española en mayo de 2022 como cortina de humo cuando se conoció que el Gobierno socialista había hackeado también con Pegasus el teléfono del presidente de la Generalitat catalana en 2019 mientras que el señor Sánchez negociaba con su partido su investidura. Así, señores de Esquerra, a ustedes les pasa lo que les pasa. Pierden el Gobierno de Cataluña, son relegados a la insignificancia en generales y europeas, y nada peor les puede pasar. Con amigos como estos, no necesitan siquiera los de Junts. (Aplausos).

Previamente se habían producido algunos hechos relevantes que hasta el más ingenuo no tendría dudas en atribuir a la información incautada, información que, como confesó la propia ministra de Defensa, no afectaba a la seguridad del Estado —‌no había información reservada o clasificada en esos teléfonos—, sino a la seguridad personal de los titulares de estos. Es decir, señorías, el Gobierno autor de la infección —‌según sospechan Francia y el propio Parlamento Europeo, pero que el Gobierno ampara entorpeciendo la acción del juez Calama— no poseía información capaz de chantajear al Estado, pero sí a los titulares de los teléfonos, y eso justifica lo que sucedió. Al mes siguiente de la intromisión, el 10 de julio, y tras solicitarlo Marruecos, la ministra Laya es destituida.

Lo más grave ocurre en marzo del año siguiente. Sin conocimiento del Consejo de Ministros ni comunicación previa o explicación al Parlamento, contraviniendo el programa electoral del Partido Socialista y sin que en el firmante constaran opiniones similares al respecto, las autoridades marroquíes filtran una carta firmada por el señor Sánchez que reconoce la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara, lo que supone un giro unilateral y copernicano en la política exterior española. Una carta que no fue redactada por el posteriormente cultivador del género epistolar psicodramático, sino emanada de los propios medios del Gobierno marroquí y mal traducida con Google, pero ratificada por el señor Sánchez. Como siempre, ante el desconcierto que eso produjo en el equipo de opinión sincronizada, el Gobierno, con su pequeño Napoleón al frente, trasladó que esto era el precio que pagar por la normalización de la situación con Ceuta y Melilla, y que sería el finiquito definitivo contra las mafias que desde el suelo marroquí trafican con personas, con drogas y con armas.

Pues bien, a pesar de todos los anuncios, bulos y reuniones bilaterales, entre las que se incluye la de la decimosegunda —‌no doceava, señora presidenta— reunión de alto nivel del año pasado, lo cierto es que las aduanas siguen cerradas a cal y canto y el tráfico de drogas, armas y personas continúa considerado como una de las principales amenazas para nuestra seguridad nacional, como reconoce la Estrategia Nacional de Seguridad Marítima de 2024 que ustedes mismos han redactado y que recientemente pudimos comprobar con el asesinato de los guardias civiles en Barbate.

Ya sabemos que estos giros copernicanos se han convertido en una forma habitual de conducirse el sanchismo. La nomenclatura sanchista lo llama cambios de opinión. Así, un gobierno que sostenía que venía a regenerar la política se dedica a asaltar y a contaminar las instituciones; el que lucharía contra la corrupción va camino de escribir una enciclopedia que comienza con la pandilla del Peugeot, pasa por exculpar el choriceo de los ERE y alcanza hasta el colchón (aplausos); el que decía que pagar impuestos era patriótico enmudeció tras aparecer Elvas, en Portugal, y alcanzó el paroxismo de la corrupción cuando convirtió lo inconstitucional en constitucional tras comprar siete votos para seguir en el poder, señores del PSOE.

Claro, cada vez hay más españoles que, hartos de que Sánchez se ría de todos, rompen su muro y dejan de votarle. El 9-J la amnistía, señorías, fue derrotada. Ustedes y sus apéndices perdieron hasta tres millones de votos. Y no son los pseudomedios ni los jueces, que diría Trump, es sencillamente su estulticia. El sanchismo y sus pertinaces urgencias electorales tras sus derrotas en las urnas han condenado nuestra política exterior a dejar de ser una política de Estado para convertirse en un trampantojo doméstico con el que crispar y polarizar la vida interna del país, pero esto debe de cambiar.

Señorías, en nuestra propuesta solicitamos que España recupere su tradicional postura de mediador responsable conforme a nuestra tradición diplomática y a nuestra posición histórica respecto del Sáhara Occidental; que se reabran de forma inmediata las aduanas de Ceuta y Melilla y se apoye su condición de regiones ultraperiféricas de la Unión Europea sin que ello afecte a las islas Canarias; que se incremente a su vez la ayuda humanitaria al pueblo saharaui y que se respalden los trabajos del enviado de Naciones Unidas, Staffan de Mistura, para celebrar el referéndum. Para ello, señorías, es para lo que espero recibir su apoyo. Ya sé que el de algunos no lo conseguiré, pero espero conseguir una mayoría suficiente, coherente con lo que se ha aprobado en la Comisión de Defensa, para poder conseguir que una vez más derrotemos la insustancialidad del Gobierno.

Nada más y muchas gracias. (Aplausos.—Una señora diputada: ¡Muy bien!).

Presidencia. Muchas gracias, señor Hernando. Para la defensa de las enmiendas formuladas por sus grupos, por el Grupo Parlamentario Mixto, que en este turno también fijará posición, interviene, en primer lugar, el señor Rego Candamil por un tiempo de un minuto y medio.

Néstor Rego Candamil

BNGDiputado.Página 34Vídeo

Obrigado, señora presidenta. Dicía o activista antiapartheid e premio Nobel da Paz Desmond Tutu: «Se es neutral en situacións de inxustiza, é que escolliches o lado do opresor». Por iso, non nos sorprende unha parte da proposta que fai o Partido Popular na que defende a neutralidade do Estado español. Teño que dicir que se a actual posición do Goberno de Pedro Sánchez é realmente vergoñosa con esa viraxe sobre o Sáhara, non é menos a do Partido Popular, que gobernou durante moitos anos e non fixo nada por tentar axudar a que se resolvese a situación do pobo saharauí. Porque é evidente que o Estado español, menos que ningún outro, non pode ser neutral cando é o responsábel da ocupación do Sáhara por parte de Marrocos e de Mauritania e mesmo dunha segunda ocupación do territorio cedido por Mauritania por parte de Marrocos. Por tanto, a única posición que cabe é defender o dereito á autodeterminación e á independencia do pobo saharauí, o dereito a vivir en paz e liberdade no seu propio Estado, na República Árabe Saharauí Democrática. O Bloque Nacionalista Galego non é neutral diante de ningunha situación de inxustiza. Non o somos no caso de Palestina. Non o somos nin o seremos nunca tampouco no caso do Sáhara. Reclamamos o dereito do pobo saharauí a vivir en paz e liberdade. Moito obrigado.

Gracias, señora presidenta. Decía el activista antiapartheid y Premio Nobel de la Paz, Desmond Tutu, que si eres neutral en situaciones de injusticia es que has escogido el lado del opresor. Por eso no nos sorprende que una parte de la propuesta que hace el Partido Popular defienda la neutralidad del Estado español. Tengo que decir que, si la actual posición del Gobierno de Pedro Sánchez es realmente vergonzosa, ese cambio sobre el Sáhara, no lo es menos la del Partido Popular, que gobernó durante muchos años y no hizo nada por intentar que se resolviese la situación del pueblo saharaui. Es evidente que el Estado español, menos que ningún otro, no puede ser neutral cuando es el responsable de la ocupación del Sáhara por parte de Marruecos y Mauritania, e incluso de una segunda ocupación del territorio cedido por Mauritania por parte de Marruecos. Por lo tanto, la única posición que cabe es defender el derecho a la autodeterminación y a la independencia del pueblo saharaui, el derecho a vivir en paz y libertad en su propio Estado, en la República Árabe Saharaui Democrática. El Bloque Nacionalista Galego no es neutral ante ninguna situación de injusticia. No lo somos en el caso de Palestina y no lo somos ni lo seremos nunca tampoco en el caso del Sáhara. Reclamamos el derecho del pueblo saharaui a vivir en paz y libertad. Muchas gracias.

Presidencia. Muchas gracias, señor Rego. Tiene la palabra el señor Sánchez Serna por un tiempo de dos minutos.

Javier Sánchez Serna

PodemosDiputado.Página 35Vídeo

Gracias, presidenta. El Grupo Popular nos presenta una PNL sobre el Sáhara Occidental donde pide rectificar el giro promarroquí de Pedro Sánchez y volver, según afirman, a una posición neutral en el contencioso entre Marruecos y el Sáhara. Yo supongo que el Partido Popular trae esta PNL a la Cámara buscando la división del bloque de investidura. Efectivamente, el Partido Socialista ha roto un compromiso histórico de nuestro país y se ha alineado con el régimen marroquí y, como digo, ustedes buscan evidenciar la distancia que tenemos con el Partido Socialista en esta cuestión. Además, tienen todo el derecho a hacerlo. Sorprende, eso sí, que ustedes traigan esta proposición a la Cámara y, sin embargo, no hicieran ninguna mención al Sáhara en el programa de las europeas o persiguieran al Gobierno de España cuando trajimos a curar a un dirigente del Polisario. Por tanto, no sé si el problema es tanto de la letra de esta proposición como de la sinceridad del proponente. En cualquier caso, a Podemos nos parece bien volver a debatir sobre el Sáhara en esta Cámara y exigir un giro de ciento ochenta grados al Gobierno de Pedro Sánchez, pero, a diferencia del Partido Popular, en Podemos no creemos que España tenga que mantener una posición neutral, sino que nuestro país tiene una responsabilidad histórica con el Sáhara y deberíamos tener una posición activa para lograr la libre determinación del pueblo saharaui. (Aplausos). Señorías, el Sáhara no es una autonomía de Marruecos y no lo es porque ni su pueblo lo quiere ni así lo ha decidido. Que el presidente Pedro Sánchez o el ministro Albares hayan dado su visto bueno al plan marroquí es, sencillamente, una traición al pueblo saharaui, una traición que, además, permite a Marruecos seguir cometiendo violaciones de derechos humanos y legalizar territorios usurpados por el ejército, y sobre todo nos aleja de una paz justa. España no ha ganado nada aceptando las pretensiones de Marruecos y de los Estados Unidos. Por tanto, estamos dando una imagen de debilidad. La última cumbre de la OTAN ya certificó que, en caso de que Marruecos reclamara la territorialidad de Ceuta y Melilla, la Alianza Atlántica no las defendería frente a Marruecos. Señorías, ¿de qué está sirviendo una política exterior servil a los Estados Unidos? En Podemos dudamos mucho que el Partido Popular vaya a plantar cara a Mohamed VI, hermano —‌decían— de la Casa Real española, o que vayan a hacer mucho por el pueblo saharaui. En cualquier caso, les hemos presentado una enmienda que recoge acciones concretas para garantizar un referéndum de autodeterminación para el Sáhara Occidental. Nada, más. Sáhara libre. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Sánchez. Tiene la palabra la señora Valido García por un tiempo de un minuto y medio.

Cristina Valido García

Coalición CanariaDiputada.Página 35Vídeo

Señorías, cincuenta años de tensa espera, una enorme esperanza depositada en la Misión de Naciones Unidas que en 1991 habló de transición al referéndum; una esperanza que vino avalada por el apoyo de todos los países avanzados y democráticamente constituidos. Décadas hablando de nuestros hermanos, de nuestras hermanas saharauis; décadas visitando Tinduf, los campamentos, acompañándolos; décadas pidiendo dinero de cooperación para llevarles lo necesario, para hacer soportable lo insoportable: crecer en el desierto. Veranos en paz, amigos del Sáhara, niños y niñas viniendo a este país, a todas las comunidades, a Canarias, para poder ir a los médicos, para poder disfrutar, para huir del calor, y de la noche a la mañana ¿ya no son hermanos ni hermanas? ¿Ya las resoluciones de la ONU no tienen la validez que tenían? ¿Ya no tienen el derecho a la autodeterminación que otorgamos a otros pueblos? ¿Doble vara de medir para el Estado palestino y para el pueblo saharaui? Nosotros hoy queremos aprovechar esta propuesta para reiterar nuestro apoyo decidido y sin fisuras al pueblo saharaui y pedir al Gobierno que rescate sus compromisos y que vuelva a los acuerdos que mantuvo siempre con los hermanos saharauis.

Gracias.

Presidencia. Muchas gracias, señora Valido. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra la señora Andala Ubbi por un tiempo de cinco minutos.

Teslem Andala Ubbi

Grupo SumarDiputada.Página 35Vídeo

Gracias, presidenta. Muy buenas tardes, señorías. Como saben, yo precisamente no he nacido en Extremadura; he nacido en un campo de refugiados y soy de origen saharaui. Señorías, ustedes son los hijos, los herederos de la Transición española, Transición que ha puesto y ha dejado bajo la alfombra el conflicto y la ocupación colonial y la responsabilidad de este Estado con mi pueblo y con el pueblo saharaui (aplausos), y yo soy heredera de esa colonización, heredera de ese conflicto. Efectivamente, mi generación y los hijos de la primera generación del Frente Polisario somos herederos, pero hoy no solamente represento a un grupo parlamentario, sino la posición, el anhelo y el sentimiento de todo mi pueblo, y sobre todo su frustración ante la inacción de esta Cámara en cincuenta años. (Aplausos).

En el año 2022 yo era activista —‌montaba manifestaciones por el Sáhara en Sol— y el presidente del Gobierno empezó su género epistolar enviando aquella carta a Mohamed VI. Ese día, efectivamente, yo estaba en la sede del Partido Socialista con sus juventudes para hablar del Sáhara y esa carta nos pilló por sorpresa a todas y a todos. En esa carta a Mohamed VI, que se envió con nocturnidad y alevosía, reconocía nada más y nada menos que la soberanía del régimen de Marruecos sobre el Sáhara Occidental, una posición no solamente que contraría el consenso de esta Cámara —p‌ orque la cuestión del Sáhara Occidental es una cuestión de Estado, una cuestión que, aunque sea por oportunismo, estamos viendo porque el Partido Popular está presentando esta iniciativa hoy—, sino que además rompe una línea, unos acuerdos y el trabajo que ha apoyado las Naciones Unidas en estos cincuenta años. Básicamente, lo que nos sugería por entonces el presidente del Gobierno era que el pueblo saharaui fuera una provincia, una autonomía dentro de Marruecos, dentro del régimen feudal de Marruecos. Entonces yo, como activista, le decía: Señor Sánchez, le recomiendo que vaya usted de Erasmus y pruebe, antes que el pueblo saharaui, a vivir bajo la soberanía marroquí o que recomiende a Ucrania que sea una provincia dentro de Rusia —‌porque, efectivamente, es lo mismo; al final, son dos pueblos que están sufriendo una ocupación— o que diga ahora a los palestinos que sean una comunidad autónoma dentro del régimen sionista de Israel. Vaya usted y compruébelo por sí mismo, sin consultarnos, pero sobre todo sin consultar tampoco a su socio de Gobierno. Yo creo que esta analogía deja bastante claro lo que rechazamos el pueblo saharaui, porque los saharauis sabemos que no se puede negociar con alguien como Marruecos, que tienen siempre la pistola encima de la mesa.

Yo sé que el Partido Socialista, mi compañera Hana Jalloul (pronuncia palabras en árabe), subirá a esta tribuna y hablará de que Marruecos es un vecino excelente, el que todos desearíamos. Hablará ‌ también de que apoya al pueblo saharaui a través de la ayuda humanitaria —spoiler—, que se ha reducido, pero sobre todo hablará con mucha hipocresía de los niños que acogemos en verano. Y yo quiero traer hoy aquí una anécdota que tengo desde pequeña; por entonces corrían los años noventa. Cuando yo era pequeña, no sé si sabéis que en los campos de refugiados cada familia recibía una cesta, una cesta que no podríamos llamarla básica de alimentos, pero era una cesta con algo para comer. En ellas siempre venían unas conservas en lata, de atún o de sardinas —‌no me acuerdo muy bien— rojas, pero no sabía de qué país venían. Pues bien, cuando vine con Vacaciones en Paz, con los años, cuando aprendí castellano —‌fijaos—, vi que en esas latas ponía que el atún procedía del Sáhara Occidental. Yo creo que es la mejor metáfora que explica qué significa el colonialismo, porque el colonialismo es que van a tu país, te lo desguazan, te quitan todos los recursos naturales y encima tienen la poca vergüenza de enlatarte luego, con su cooperación y su solidaridad, y enviártelo a tu país. (Aplausos). Es abrumador.

Señorías, ninguno de los pueblos africanos considera a Marruecos un vecino excelente porque espía a sus vecinos, porque extorsiona, porque no impulsa jamás nada dentro del seno de la Unión Africana, solo pone impedimentos. Por eso creemos que tampoco puede ser un socio preferente de una democracia de primera como es España. De hecho, es algo sorprendente. Me gustaría traer hoy a colación que Marruecos es el socio preferente del sionismo de Israel porque, de la misma manera que han vallado Palestina, han dividido el Sáhara Occidental con un muro de 2700 kilómetros con minas antipersonas. Por eso, señorías del Partido Socialista, nosotros, en SUMAR, y los saharauis tampoco creemos que exista una ocupación buena y otra mala. No podemos como Gobierno progresista defender una y blanquear otra. Desde luego que ambos conflictos son lo mismo. Efectivamente, el pueblo palestino ha puesto más muertos sobre la mesa; nosotros aún no hemos puesto tanto, tampoco llegamos a su número de población.

Aquí, señorías del Partido Popular, reconozco que ustedes están en una deriva anticolonial y, vamos, a los saharauis nos están sorprendiendo, porque ustedes han gobernado este país muchísimos años. De hecho, recuerdo al señor Aznar y a Felipe González de pequeña, pero es que en cincuenta años ustedes no han movido nada. Hoy, en esta intervención, quiero animarles a que apoyen nuestra ley de ciudadanía y también quiero animarles a que apoyen nuestra ley contra la inversión en los territorios ocupados del Sáhara Occidental y en Palestina, porque sin ocupación y sobre todo sin inversión económica no se perpetúan estas ocupaciones. Señorías, en SUMAR hemos estado del lado del pueblo palestino y estamos del lado del pueblo saharaui. Sabemos que viene una legislatura larga y estable de tres años y por eso confiamos en que nuestros socios de Gobierno reviertan esa postura vergonzosa, una postura que no representa a la ciudadanía española y tampoco entienden sus propias bases. El pasado 23 de julio nos votaron para ser coherentes y para poner las políticas de los derechos humanos en el centro.

Voy terminando, presidenta. Gracias por el tiempo. Señorías, un gran referente mío y de todos los hijos de la colonialidad, como nos consideramos, es Fanon, que decía que cualquier colonizado en armas es un pedazo de nación viva. Por eso yo soy un pedazo de esa nación del pueblo saharaui y todo saharaui que ocupe un espacio va a seguir reclamando un Sáhara libre.

Visca el Sáhara lliure. Gràcies. (Aplausos).

Presidencia. Gracias, señora Andala. Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra el señor Asarta Cuevas por un tiempo de cinco minutos. (Aplausos).

Alberto Asarta Cuevas

VoxDiputado.Página 37Vídeo

Muchas gracias, presidenta. Buenas tardes, señorías. El origen de lo que está sucediendo con la situación de la antigua provincia española del Sáhara Occidental se encuentra en tres acontecimientos muy importantes que se produjeron en 1975; yo estuve allí. En mayo, una visita al Sáhara de una comisión de las Naciones Unidas en la que hubo manifestaciones de saharauis a favor del Frente Polisario y en contra de España. A partir de esa fecha los hostigamientos a nuestras fuerzas por parte del Frente Polisario fueron muy frecuentes; sufrimos bajas y capturas de prisioneros. En noviembre de ese mismo año, la conocida Marcha Verde, invasión ordenada por Hasán II, con cientos de miles de marroquíes —s‌ e calcula entre trescientos mil y seiscientos mil, entre ellos un 10 % de mujeres—, cuya única arma era el Corán. Y en diciembre de ese mismo año, la triste evacuación del Sáhara de las tropas españolas y sus familias. Fueron momentos muy relevantes de la historia de España que algunos representantes políticos, en particular el actual presidente y su Gobierno, parecen desconocer, traicionando a un pueblo saharaui que en 1975 poseía un documento nacional de identidad español y vivía en una provincia española. (Aplausos). Desde la invasión pacífica del territorio hasta la fecha, España ha sido potencia administradora y se han producido varios intentos, fallidos todos, para encontrar algún acuerdo que permita al pueblo saharaui vivir en paz y con garantías de seguridad. Por la Resolución 690 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, de 29 de abril de 1991, se creó la MINURSO, la Misión de las Naciones Unidas para el referéndum en el Sáhara Occidental, y se estableció —‌esto es importante— un periodo de transición para preparar la celebración de un referéndum en el que el pueblo saharaui eligiera entre la independencia y la integración con Marruecos. Han transcurrido treinta y tres años y ese referéndum no se ha celebrado, quizá por la intención de Marruecos de poblar el territorio saharaui con ciudadanos marroquíes hasta alcanzar un censo favorable para sus intereses. Es evidente, pues, que es falso que para Marruecos sea muy importante encontrar una solución aceptable para la cuestión del Sáhara Occidental en el marco de las Naciones Unidas. La neutralidad e imparcialidad de España en el asunto comienza a dar un giro a partir del conocido como caso Ghali, líder del Frente Polisario, cuya entrada ilegal en España en el mes de abril de 2021 fue detectada por los servicios de inteligencia marroquíes, convirtiéndose en un escándalo y creando un serio conflicto diplomático con Marruecos, que provocó tres cosas. Primero, el cese de la ministra González Laya, amenazando con llegar más arriba, incluso al propio presidente del Gobierno. Segundo, la retirada de la embajadora marroquí de España. Y tercero, un mes más tarde, la invasión de Ceuta por más de diez mil inmigrantes irregulares e ilegales orquestada por las autoridades marroquíes. ¿Recuerdan esto último? Pues es el mismo procedimiento que utilizaron con la Marcha Verde en 1975. Once meses después, el 18 de marzo de 2022, el Gobierno español anuncia de manera sorpresiva su respaldo a la propuesta del Reino de Marruecos sobre el territorio del Sáhara Occidental. El Ejecutivo definió el plan marroquí como —‌y abro comillas— «la base más seria, realista y creíble para zanjar el conflicto». Esta decisión personal, unilateral, arbitraria y falta de transparencia de Pedro Sánchez, comunicada a través de una carta publicada por la Casa Real marroquí, modifica la posición histórica de España respecto al Sáhara Occidental, eludiendo a su majestad el Rey, al resto de su propio Gobierno e incluso la posición de su propio partido, y, lo que es más grave, evitando todo debate parlamentario, lo cual no es aceptable, pues, como saben, la política exterior es una política de Estado y, por lo tanto, necesita de consenso, especialmente con los principales partidos de la oposición. Este cambio de postura con respecto al Sáhara Occidental trajo como daño colateral la protesta de Argelia y sus condiciones con respecto al gas, con lo que estaba cayendo en aquellos momentos; hablamos del año 2022. En fin, una política exterior de despropósitos en relación con nuestro vecino, Marruecos, y todo ello sin contar todavía con las implicaciones del caso Pegasus.

Tres semanas más tarde Sánchez y Mohamed VI firman una declaración conjunta, con una posición contraria a la voluntad manifestada por los grupos de esta Cámara, sin excepción, y que se nos ha tratado de vender —a‌ bro comillas de nuevo— «como una nueva etapa de partenariado entre España y Marruecos a fin de construir una relación sobre bases más sólidas», declaración que contiene… (Rumores). ¿Se pueden callar, por favor? (El señor Hispán Iglesias de Ussell está hablando con otro diputado de su grupo parlamentario). ¿Se puede callar, por favor? Es que me está interrumpiendo. (Los señores diputados continúan hablando). No me hace caso, es igual. (Aplausos). Declaración que contiene —‌decía— dieciséis puntos de buenas intenciones pero que no terminan de concretarse a pesar de los acuerdos alcanzados sobre los mismos en la 12.ª reunión de alto nivel en Rabat en febrero del año pasado, como se cita en la propuesta del Grupo Popular, acuerdos que suponen un impacto en la vida diaria de los españoles y en la soberanía de nuestra nación.

La propuesta del Grupo Popular nos parece positiva, si bien se podrían mejorar los puntos 5, 6 y 7, para lo que presentamos enmiendas. En el punto 5 sería recomendable que España mantuviese el control del espacio aéreo hasta que se concretase la independencia o no del Sáhara Occidental. En cuanto al punto 6, España debería apoyar los trabajos de MINURSO, pero incidiendo en la no manipulación marroquí del censo. Finalmente, en cuanto al punto 7, deberíamos ligar los fondos de esa cooperación a la cooperación en la lucha contra la inmigración ilegal.

Muchas gracias, y también por el tiempo concedido. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor Asarta. En turno de fijación de posiciones, en primer lugar, por el Grupo Parlamentario Vasco (EAJ-PNV), tiene la palabra el señor Legarda Uriarte por un tiempo de cinco minutos.

Mikel (GV (EAJ-PNV)) Legarda Uriarte

PNVDiputado.Página 38Vídeo

Muchas gracias, presidenta. Señorías, ya hemos señalado en más de una ocasión, a raíz de iniciativas sobre la cuestión saharaui presentadas en la Cámara, que tenemos la impresión de que estas siempre tienen la función, más que de buscar una solución definitiva al contencioso, de ser utilizadas para ser arrojadas de unos a otros, en función del turnismo gubernamental o de oposición que corresponda a cada cual, y, por lo que hace a la parte dispositiva de la proposición no de ley debatida, conocen que nuestro grupo parlamentario propugna recuperar el consenso parlamentario en torno a este contencioso, alejado de la postura adoptada unilateralmente por el Gobierno; decisión tomada por unas razones aún no explicitadas aunque pudieran intuirse, que ya veremos si cuando el Partido Popular llegue al Gobierno cuestiona, y, señorías, algún día lo hará, en la medida en que la esencia de la democracia es la alternancia en las instituciones. Según nuestro criterio, así expresado en múltiples ocasiones, el presidente del Gobierno no debería haber dicho, y menos aún de manera unilateral, que la solución más razonable, creíble y seria es la propuesta con Marruecos en 2007, sino haberse mantenido en la posición histórica del Estado, que era coincidente con la más neutral aprobada por la ONU, es decir, el derecho del pueblo saharaui, como pueblo pendiente de descolonización, a decidir libremente su futuro a través de un referéndum de autodeterminación, sin condicionantes que pudieran limitar la opción que considere más conveniente para su futuro como pueblo. Y en esta misma línea volvemos a manifestar nuestro apoyo a los trabajos de MINURSO y a las actividades y propuestas del enviado del secretario general de la ONU para el Sáhara Occidental, el mismo apoyo que manifestamos a la cooperación con los campamentos de población refugiada saharaui, debiéndose incrementar al menos en igual proporción a la que se desarrolla para la cooperación con Marruecos, además de pedir al Gobierno que cumpla sus compromisos presupuestarios, pues en el ejercicio 2023 se contemplaba una partida, a iniciativa de nuestro grupo parlamentario, de siete millones de euros complementaria a la cooperación con el pueblo saharaui que aún no ha sido ejecutada y cuya ejecución seguiremos reclamando, además de volverla a plantear en futuros ejercicios en la cuantía que consideremos adecuada, y, por otra parte y en lo referido a la reapertura de aduanas terrestres con Ceuta y Melilla, reclamar de Marruecos el cumplimiento de los acuerdos de hace más de un año, que abogaban por la plena normalización de la circulación de personas y mercancías de manera ordenada, incluyendo dispositivos adecuados de control de aduanas y de personas a nivel terrestre, según un calendario —‌se dice— acordado, del que, por cierto, desconocemos su contenido e incluso si realmente existe.

Voy finalizando, presidenta, llamando la atención, en su caso, sobre futuros compromisos para la gestión del espacio aéreo del Sáhara Occidental y la delimitación de las zonas exclusivas económicas de España y Marruecos por lo que hace a la costa saharaui en la parte en que estas dos zonas se solapan. Hay que recordar que la gestión del espacio aéreo correspondiente al Sáhara Occidental fue y es mantenida bajo dominio de España por la OACI, la Organización Internacional de Aviación Civil, tras la ocupación del Sahara por Marruecos, y es, por cierto, controlada por el gestor español Enaire Canarias, y, a nuestro juicio, así debe seguir siendo hasta que se resuelva legalmente el problema saharaui, porque el espacio pertenece a ese futuro Estado que se podría construir. Y lo mismo cabe decir respecto a las aguas de la zona exclusiva económica correspondientes el Sáhara Occidental y su posible acuerdo entre Marruecos y España, ya que cualquier acuerdo sobre las aguas saharauis requiere también con carácter previo el ejercicio del derecho de autodeterminación del pueblo saharaui, pendiente de descolonización, porque las aguas saharauis también pertenecen a ese futuro Estado que se podría construir, no cupiendo, en definitiva, ninguna reivindicación de Marruecos por el momento sobre la soberanía del Sahara Occidental ni sobre sus aguas ni sobre su espacio aéreo.

Muchas gracias.

Presidencia. Muchas gracias, señor Legarda. Por el Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu, tiene la palabra el señor Iñarritu García por un tiempo de cinco minutos.

Jon Iñarritu García

EH BilduDiputado.Página 39Vídeo

Muchas gracias, presidenta. Señorías, arratsalde on, buenas tardes. Desde el cambio de posición del Gobierno de manera unilateral, secreto, sin apoyo parlamentario y comunicándolo en diferido en relación con la posición del Sáhara Occidental, desde Euskal Herria Bildu hemos mantenido siempre lo mismo, que este sinsentido debe ser revertido, esto es, que el Partido Socialista en este caso se sume al consenso parlamentario y el Gobierno recupere la posición histórica que mantenía, porque esta nueva posición del Partido Socialista, señores diputados y diputadas, no la entienden ni ustedes. Yo he hablado durante estos años con varios diputados y diputadas, y no lo entienden ni ustedes; y vayan a la militancia. Es más, no lo entiende el cuerpo diplomático ni la academia ni tampoco los analistas militares. Por mucho que haya venido el presidente a comparecer aquí y también haya comparecido en la Cámara el ministro de Exteriores, han sido incapaces de explicar en qué beneficia esto al Estado español, y tampoco al pueblo saharaui. Es más, yo les he animado en alguna ocasión a que, si tan convencidos están de que esta posición es positiva y beneficiosa para el pueblo saharaui, acudan a los campamentos de Tinduf y expliquen allí a la ciudadanía en qué va a beneficiar esta medida. De igual forma, hemos solicitado en numerosas ocasiones esa carta que se dijo por parte del Gobierno que no había ningún problema en hacerla pública, de la que conocimos una mala traducción en El país, pero, ni a través de preguntas parlamentarias ni de solicitudes ni vía portal de transparencia, el Gobierno ha querido facilitarla. ¿Qué problema hay? Si están tan orgullosos de ese cambio de posición y creen que se hizo de manera correcta, ¿por qué no la hacen pública? Y en relación con las solicitudes que hace el Partido Popular en este caso, a nosotros no nos parece mal que España recupere su posición histórica. Creemos que es lo correcto, si bien nos parece insuficiente, como ya han dicho también otros partidos. Nosotros defendemos el derecho de autodeterminación de todas las naciones que hay en el mundo, y entre ellas un pueblo colonizado como es el saharaui. Pero, es más, creemos que España no es un actor más, no es un Estado más, es el responsable directo del drama que vive el pueblo saharaui desde hace cincuenta años, y por eso tiene una responsabilidad aún mayor. Sobre la reunión de alto nivel celebrada el pasado año con Marruecos, no vemos mal que los Estados, aquellos que son vecinos mantengan buenas relaciones, porque, de acuerdo además con el artículo 1.2 de la Carta de Naciones Unidas, es lo que debe hacerse. Y es cierto que alguno de los puntos acordados no se ha concluido, como ese que pide que se abra de nuevo la aduana con Melilla y se abra por primera vez con Ceuta. Ahora bien, dicen algo curioso, dan ustedes noventa días al Gobierno para que sea abra. Y, si no la abren, ¿Qué van a hacer, declarar la guerra? ¿Qué van a hacer después de esos noventa días? De igual forma, piden algunas solicitudes respecto de las que, desde nuestro posicionamiento de partido independentista, nos sentimos un poco al margen, aunque que no las vemos mal. Debe ser la ciudadanía de Ceuta y Melilla la que solicite qué medidas deben tomarse en torno al marco europeo, y en ocasiones se ha pedido participar en la Unión Aduanera de la Unión Europea o, de igual forma, participar del Comité Europeo de las Regiones. Son solicitudes que han partido de Ceuta y Melilla, ustedes traen otras y no las vemos mal, pero creemos que no deben ser de nuestra incumbencia.

Y respecto a la gestión del espacio aéreo sobre el Sáhara Occidental, que ahora gestiona España, creemos que lo que debe prevalecer es el interés del Sáhara Occidental; no tanto la soberanía española, sino los intereses de ese pueblo.

Lo que sí echamos en falta en su proposición no de ley son algunos hechos significativos, y uno de ellos es que se cumplen dos años de la mayor masacre ocurrida en una frontera española, como fue en la de Melilla el 24 de junio de 2022, donde fallecieron al menos veintisiete personas y desaparecieron otras setenta, y no ha habido colaboración alguna por parte de un Estado vecino y amigo como es el marroquí. Creemos que hay que recordar que lo ocurrido se debe investigar pero que no puede volver a ocurrir. Y, de igual forma y en segundo lugar, el hostigamiento que está realizando Marruecos contra activistas en territorio europeo y en territorio español, entre ellos el del periodista Ignacio Cembrero —‌reputado por ser uno de los mayores expertos sobre el Magreb, que ha sido llevado ante tribunales españoles en cuatro ocasiones—, un hostigamiento sobre el que el Gobierno algo debería decir. Si llega a estar aprobada la trasposición del reglamento europeo de protección de la libertad de expresión, algo así sería impensable.

Voy acabando, señora presidenta. En enero, el Partido Socialista votó en el Parlamento Europeo en contra de reconocer la solidaridad con periodistas marroquíes y que acabara el hostigamiento contra el señor Cembrero. Espero, estoy convencido de que con una eurodiputada como la señora Hana Jalloul esto no ocurrirá en el futuro, pero creo que también debe llevarnos a una reflexión; y lo mismo digo del caso Pegasus y de los casos Qatargate y Moroccogate. Los Estados aliados no espían, no participan en campañas de presión contra otros Estados aliados, y esto debería llevar a una reflexión al Gobierno. Miren, se ha explicado de diferentes maneras: que si Estados Unidos, que si la Unión Europea, las teorías de la conspiración que desprendía el señor Hernando sobre el caso de la información obtenida de los teléfonos o la presión de la apertura en 2021 de la frontera de Ceuta. No sabemos por qué razón, pero no se entiende el cambio de posición del Gobierno. Por eso pedimos, exigimos que se vuelva a una posición al menos neutral, para que no se reconozca la ocupación del Sahara Occidental por parte de Marruecos.

Muchas gracias, señora presidenta. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Iñarritu. Por el Grupo Parlamentario Republicano, tiene la palabra el señor Álvaro Vidal por un tiempo de cinco minutos.

Francesc-Marc Álvaro Vidal

ERCDiputado.Página 40Vídeo

Presidenta, senyories. Tornem, novament, a un assumpte ja abordat repetidament en aquesta cambra, el futur del poble saharaui. Hem de constatar l’evidència en aquest assumpte, senyories del PSOE, vostès estan sols. És cert que el PP no ha fet res, però almenys les senyories populars no han abandonat el consens, per tant, el que hi ha és això.

Podríem dir: «Donald Trump, contigo empezó todo». I diríem veritat, fem memòria. L’anterior president dels Estats Units va reconèixer la sobirania marroquina sobre el Sàhara Occidental, també de manera unilateral, al marge de Nacions Unides, el 10 de desembre de l’any 2020, poques setmanes abans de plegar del poder, el 20 de gener del 2021. Val a dir que el president Biden no ha modificat la posició.

Fem encara una mica més de memòria. Estem parlant d’un territori ocupat il·legalment pel Marroc l’any 1976, atenció, però del qual Espanya continua sent jurídicament, en teoria, la potència administradora. Això obliga l’estat espanyol. El canvi de posició del govern espanyol el vam saber el 18 de març del 2022 per un comunicat del Palau Reial de Marroc. El Govern presidit per Pedro Sánchez va apuntar-se al dictat de la Casa Blanca i va fer un seguidisme incomprensible que ha tingut efectes nocius per al poble saharaui i també per tercers actors. Un seguidisme al qual s’han apuntat alguns, també, com el govern alemany.

Aturem-nos un moment en la frase que argumenta el canvi de posició del Govern espanyol. Parla de la proposta marroquina com «de la base más seria, realista y creíble para solución del contencioso». Ho va tornar a repetir en aquesta cambra el 30 de març del 2022 el president Sánchez, i va dir que no hi havia hagut cap gir en aquest sentit. Va qualificar això com «un paso más en el camino que se inició hace 14 años» per trobar una sortida, va dir, «de política real a un conflicto enquistado». De quin realisme estem parlant, senyories del PSOE? Parlem de realisme polític. Quin és el Sánchez de debò realista en política exterior? El que reconeix Palestina com un nou estat de dret? El que contribueix decididament a la defensa del poble ucraïnès davant l’imperialisme rus? Quina, senyories del PSOE, quina és la cara veritable en política exterior del seu líder? Perquè estem absolutament desconcertats. Sánchez es Janus: té dues cares, una pels saharauis i una pels altres.

Si us plau, senyories del PSOE, quan vegin el senyor Sánchez, li poden regalar una frase del gran teòric del realisme polític en relacions exteriors, el gran Hans Morgenthau, que diu el següent: «El realisme sosté que els principis morals universals no poden aplicar-se a les accions dels estats en la seva formulació universal abstracte, sinó que han de filtrar-se mitjançant les circumstàncies concretes de temps i lloc». Aquesta escola es pot resumir amb una frase que indica el principi en el qual es mou en aquest moment el senyor Sánchez davant el problema saharaui: «El que és és i el que no és simplement no és». Una frase digna del senyor Rajoy, amb perdó a les senyories del PP. Estem davant d’un fatalisme perillós, fet de pedaços. En definitiva, el que ha comprat Pedro Sánchez és la llei del més fort, justament tot el contrari del que ha fet amb Ucraïna i amb Palestina. No em diguin, senyories del PSOE, que tot el realisme passa per tenir més control sobre la tanca de Ceuta i Melilla, un control amb resultats veritablement descriptibles en termes de drets humans. Vaja, una pel·lícula.

Potser la Moncloa té la brúixola desnortada o bé practica la moral de geometria variable, que fins i tot en relacions internacionals té sempre un límit el cinisme descarnat. Els saharauis han tingut la mala sort de conèixer el pitjor Sánchez, el que acota el cap davant el poderós. El pitjor Sánchez és pels saharauis. Quina mala sort. Mentre, el mateix personatge es passeja per Europa com un campió de la democràcia, sobre el Pròxim Orient o el centre del continent.

En definitiva, malauradament, aquest Govern ha llançat per l’aigüera els consensos i la neutralitat històrica en aquest tema. Realisme sobtat versus principis, però repetim una vegada més, sense cap explicació seriosa. Citaré el que va escriure un eminent diplomàtic espanyol, Jorge Dezcallar, quan va passar el que va passar. Escrivia el diplomàtic: «Ustedes perdonen, pero si comparo lo ocurrido con el programa electoral del PSOE, me viene a la cabeza la famosa frase de Groucho Marx: Estos son mis principios, pero si no les gustan, tengo otros». Dezcallar, no pas nosaltres. Bé, podríem estendre’ns, no tinc temps, sobre el que deia el programa electoral del PSOE a la pàgina 286 l’any 2019, on es parlava, en aquell moment, del dret a l’autodeterminació del poble saharaui. Tot això ha passat avall.

Però, per acabar, permeti’m, presidenta, que parli de realitats i no de realisme, d’aquest realisme fals de Pedro Sánchez. Marroc no ha acceptat mai que la seva actuació sigui un acte d’ocupació i que, per tant, està supeditada als convenis de Ginebra. Marroc ho presenta com el fruit lògic de la seva descolonització incompleta. Atès que el dret internacional no li ha donat la raó, el govern marroquí ha imposat el seu statu quo per la força dels fets consumats. Esquerra sempre hem estat al costat del poble saharaui, com estarem al costat de tots els pobles oprimits. Senyories, permetin-me que, per acabar, posi en el centre una paraula molt devaluada: esperança. El realisme de Pedro Sánchez és un antídot contra tota esperança per a la nació saharaui. A la llarga, aquest realisme, però, és letal, perquè és pura complicitat amb el més fort, pura injustícia, i això quedarà per la història. Gràcies.

Presidenta, señorías, volvemos de nuevo a un asunto que se ha tratado en varias ocasiones en la Cámara, el futuro del pueblo saharaui. Y tenemos que constatar la evidencia en este asunto, señorías del PSOE: ustedes están solos. Es cierto que el PP no ha hecho nada, pero, al menos, las señorías populares no han abandonado el consenso. Por tanto, lo que hay es esto.

Podríamos decir: «Donald Trump, contigo empezó todo» y diríamos la verdad. Recordemos que el anterior presidente de Estados Unidos también reconoció la soberanía sobre el Sáhara Occidental de forma unilateral, al margen de Naciones Unidas, el 10 de diciembre de 2020. Pocas semanas después, el 20 de enero de 2021, dejó el poder y hay que decir que el presidente Biden no ha modificado la posición.

Vayamos un poco más atrás. Estamos hablando de un territorio ocupado ilegalmente por Marruecos en 1976, del cual España —a‌ tención— sigue siendo jurídicamente, en teoría, la potencia administradora, y eso obliga al Estado español. El cambio de posición del Gobierno español lo conocimos el 18 de marzo de 2022 mediante un comunicado del Palacio Real de Marruecos. El Gobierno presidido por Pedro Sánchez se apuntó al dictado de la Casa Blanca e hizo un seguidismo incomprensible, que ha tenido efectos nocivos para el pueblo saharaui y también para actores terceros; un seguidismo al que se han apuntado algunos, como el Gobierno alemán.

Y parémonos un momento en la frase que argumenta el cambio de posición del Gobierno español, que habla de la propuesta marroquí como de la base más seria, realista y creíble para la solución del contencioso, que repitió en esta Cámara el 30 de marzo de 2022 el presidente Sánchez. Dijo que no había habido ningún giro en este sentido y lo calificó como un paso más en el camino que se inició hace catorce años para encontrar una salida de política real a un conflicto enquistado. ¿De qué realismo estamos hablando, señorías del PSOE? Hablemos del realismo político. ¿Cuál es el Sánchez, de verdad, realista en política exterior? ¿El que reconoce a Palestina como un nuevo Estado de derecho? ¿El que contribuye decididamente a la defensa del pueblo ucraniano ante el imperialismo ruso? Señorías del PSOE, ¿cuál es la cara verdadera en cuestión de política exterior de su líder? Estamos totalmente desconcertados: Sánchez tiene dos caras, una para los saharauis y otra para los demás.

Por favor, señorías del PSOE, cuando vean al señor Sánchez le pueden regalar una frase del gran teórico del realismo político en relaciones exteriores, el gran Hans Morgenthau, que dice lo siguiente: «El realismo sostiene que los principios morales universales no se pueden aplicar a las acciones de los Estados en su formulación universal abstracta, sino que tienen que filtrarse mediante las circunstancias concretas de tiempo y lugar». Esta escuela se puede resumir en una frase que indica el principio en el que en estos momentos se mueve el señor Sánchez ante el problema saharaui: «Lo que es es, y lo que no es simplemente no es», una frase digna del señor Rajoy, con perdón de las señorías del PP. Estamos ante un fatalismo peligroso, hecho de trocitos. Lo que ha comprado Pedro Sánchez es la ley del más fuerte, justamente todo lo contrario de lo que ha hecho con Ucrania y Palestina. Y no me digan, señorías del PSOE, que todo ese realismo pasa por tener más control sobre la valla de Ceuta y Melilla, un control con resultados verdaderamente indescriptibles en lo que se refiere a derechos humanos; vaya, una película.

Quizás la Moncloa tiene la brújula desmontada o quizás practica la moral de geometría variable, pero, incluso en relaciones internacionales, siempre tiene un límite el cinismo descarnado. Los saharauis han tenido la mala suerte de conocer al peor Sánchez, al que oculta la cabeza frente al poderoso; el peor Sánchez para los saharauis. ¡Qué mala suerte! Y mientras tanto, el mismo personaje se pasea por Europa como un campeón de la democracia: sobre el Próximo Oriente, el centro del continente.

En definitiva, desafortunadamente, este Gobierno ha tirado todos los consensos y la neutralidad histórica en este tema. El realismo frente a principios, pero —r‌ epetimos de nuevo— sin ninguna explicación seria. Y voy a citar lo que escribió un eminente diplomático español, Jorge Dezcallar, cuando pasó lo que pasó. Escribía el diplomático: «Ustedes perdonen, pero, si comparo lo ocurrido con el programa electoral del PSOE, me viene a la cabeza la famosa frase de Groucho Marx: Estos son mis principios, pero, si no les gusta, tengo otros.» Dezcallar, y no nosotros. Podríamos extendernos —n‌ o tengo tiempo— sobre lo que decía el programa electoral del PSOE en su página 286 en el año 2019, donde se hablaba en esos momentos del derecho a la autodeterminación del pueblo saharaui. Todo eso ha pasado.

Pero, para acabar, señora presidenta, permítame que hable de realidades, y no de realismo, de ese realismo falso de Pedro Sánchez. Marruecos nunca ha aceptado que su actuación sea un acto de ocupación y que, por lo tanto, esté supeditado a los convenios de Ginebra. Marruecos lo presenta como el fruto lógico de su descolonización incompleta. Y, dado que el derecho internacional no le ha dado la razón, el Gobierno marroquí ha impuesto su statu quo por la fuerza de los hechos consumados. En Esquerra siempre hemos estado al lado del pueblo saharaui, igual que estaremos al lado de todos los pueblos oprimidos. Señorías, permítanme que para acabar ponga en el centro una palabra devaluada, la esperanza. El realismo de Pedro Sánchez es un antídoto contra cualquier esperanza para la nación saharaui. A la larga, este realismo, sin embargo, es letal, porque es pura complicidad con el más fuerte, pura injusticia, y eso va a quedar para la historia.

Gracias. (Aplausos).

Presidencia. Moltes gràcies, señor Álvaro. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra la señora Jalloul Muro, por un tiempo de cinco minutos.

Hana Jalloul Muro

PSOEDiputada.Página 42Vídeo

Buenas tardes, señorías, presidenta.

(Continúa su intervención en árabe). Gracias por la confianza, señor Iñarritu. Me voy contenta hoy, en mi ya definitiva última intervención en este Congreso. Pero sí que voy a decir aquí que no llevamos ni un año siquiera de legislatura y los puntos planteados en esta PNL se han tratado en cuatro comparecencias del ministro de Asuntos Exteriores y dos comparecencias de diferentes Secretarías de Estado, que el Partido Popular ha presentado doce iniciativas de control al Gobierno en distintas comisiones en Cortes y dos iniciativas de orientación política en distintas comisiones. Asunto tratado, debatido y votado en el Congreso. No llegamos a entender muy bien por qué mezclan en la misma iniciativa los compromisos de la 12.ª RAN de Marruecos y España con el Sáhara Occidental, pero en 2023, tras ocho años sin celebrarse, tuvo lugar esta RAN entre España y Marruecos, que no se celebraba desde 2015. Habrá que preguntarse por qué cuando gobierna la derecha se tiene tan poco interés por la vecindad sur. Son asuntos que no tienen que ver y que solo muestran una falta del sentido de Estado del PP en su relación con la política exterior del Gobierno de España y que está desarrollando con Marruecos, además de demostrar la falta de interés que existe para resolver la cuestión del Sahara Occidental.

La soberanía del Sahara Occidental desde 1975 sigue enquistada, es decir, cuarenta y ocho años y setenta y cuatro resoluciones de Naciones Unidas después, la solución política no ha llegado. En 1991 se aprobó un plan de arreglo que contemplaba un periodo de transición para que el pueblo saharaui eligiera entre la independencia o la integración en Marruecos. Este plan de arreglo debía ser gestionado por la MINURSO, Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum en el Sahara Occidental, creada ad hoc por la Resolución 690 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, con las propuestas de arreglo aceptadas ya el 30 de agosto de 1988 por Marruecos y el Frente Polisario. El mandato de la MINURSO se ha ido renovando conforme han ido fracasando todos los intentos de resolución de este conflicto y se han designado hasta seis enviados especiales del secretario general de Naciones Unidas para el Sáhara Occidental desde 1997. Desde el año 2021, el diplomático Staffan de Mistura es el nuevo enviado especial del secretario general de Naciones Unidas para el Sáhara Occidental. Todavía no se vislumbra una salida y, mientras tanto, por poner un ejemplo, en los campamentos de Tinduf hay casi 200 000 saharauis en situaciones inhóspitas y que dependen de la ayuda humanitaria, y casi el 40 % son menores de diecisiete años.

Nosotros apoyamos el firme compromiso histórico y emocional de nuestra sociedad, la sociedad española, con la población saharaui refugiada, con las caravanas de solidaridad, el programa de Vacaciones en Paz —‌ya me ha hecho spoiler la señora Tesh Sidi— y el apoyo sostenido y continuado en proyectos esenciales y estratégicos en los sectores de seguridad alimentaria, educación, nutrición y salud. España es el primer donante de ayuda bilateral europea. En 2023 la financiación de la Agencia Española de Cooperación Internacional al Desarrollo para los campamentos de población refugiada saharaui supuso 11,6 millones de euros, frente a los 5,5 del año 2020. Los datos también tenemos que darlos bien, y, aunque no es la solución, siempre es mucho mejor dar ayuda en cooperación, porque nosotros creemos en la cooperación e invertimos en ella, cosa que el Partido Popular recorta con sus socios de VOX en todos los Gobiernos en los que está. (Aplausos).

En cuanto al marco de Naciones Unidas —‌y voy a decir algo que creo que es importante—, la postura del Gobierno de España sobre el Sáhara Occidental está en el marco de Naciones Unidas, de la Carta de Naciones Unidas, con las resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y el apoyo al nuevo enviado especial. Lo que hemos hecho nosotros, a diferencia de ustedes, es no incumplir la resoluciones de Naciones Unidas, porque ¿cuántas tuvieron que saltarse ustedes para invadir Irak, lo cual produjo cientos de miles de muertos? Eso también hay que recordarlo. Este Gobierno —‌y también es importante decirlo— está manteniendo una postura ya puesta sobre la mesa por el presidente Zapatero, una postura que no modificó el Gobierno de Mariano Rajoy en sus siete años de Gobierno, y ahí están las actas de reuniones entre España y Marruecos, lo pueden ustedes comprobar. Siempre hemos tenido la voluntad de estrechar relaciones con Marruecos —n‌ o vamos a decir lo contrario, ni mucho menos—, pero nunca a costa el pueblo saharaui, porque trabajamos en el marco de Naciones Unidas y apostamos por la resolución del conflicto pactado entre las partes, y creo que de ahí nosotros no nos hemos movido.

Las relaciones con Marruecos son positivas, con intercambios comerciales. Solamente este fin de semana, con la fiesta del Aid, se ha incrementado en un 8 % lo que se llama la operación del Estrecho, lo cual también ha traído beneficios para zonas como Andalucía, Ceuta y Melilla. Seguro que contra eso no se meten ustedes, tampoco lo mencionan. La apertura de las aduanas comerciales es objetivo prioritario. Las negociaciones van por buen camino con Melilla y se hará lo antes posible, en igualdad y seguridad. Y, como bien saben, nunca ha habido una aduana en Ceuta. Estamos trabajando para que haya una. Pero ¿por qué no lo hicieron ustedes durante sus Gobiernos? Eso tampoco lo mencionan.

Iniciar algo. Nos piden iniciar conversaciones que ya se han dado en la última RAN. Por ejemplo, buenas relaciones de vecindad, gestión de inmigración e infraestructura, recursos hídricos, medioambiente, agricultura, formación profesional, seguridad alimentaria; hay muchos ejemplos. Se firmaron diferentes memorandos de entendimiento, que tienen como objetivo designar, desarrollar, promover acciones y proyectos, incluso en beneficio de terceros países, como en el África subsahariana. También se firmó una declaración de intenciones en el ámbito de la seguridad sanitaria. Por supuesto, España garantiza todos los espacios aéreos, no hacerlo sería vulnerar acuerdos adoptados por la comunidad internacional de la que formamos parte y somos defensores. Siempre hemos apoyado la labor del enviado especial Staffan de Mistura, como han informado ya en esta sede el presidente y el ministro de Asuntos Exteriores. Nuestra labor y nuestra función no es confrontar, sino avanzar, señor Hernando. Yo espero que ya dejemos de traer cientos y cientos de veces las mismas cosas para dejar de hacer política, cuando lo que tenemos que hacer en este Congreso de los Diputados es hacer política, porque es lo que la gente espera de nosotros.

Muchísimas gracias y un saludo a todos y a todas vosotras por estos meses de tanta intensidad. Gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Jalloul. — DEL GRUPO PARLAMENTARIO SOCIALISTA, SOBRE UN ACUERDO DE PAÍS CONTRA LOS DISCURSOS DE ODIO. (Número de expediente 162/000252).

Presidencia. Continuamos ahora con la proposición no de ley, del Grupo Parlamentario Socialista, sobre un acuerdo de país contra los discursos de odio. Para la presentación de la iniciativa, tiene la palabra el señor Gutiérrez Santiago por un tiempo de siete minutos. Cuando quiera.