Muchas gracias, señora presidenta.
Señor Abascal, comprendo su nerviosismo, lo comprendo, le ha salido un duro rival. Usted estaba acostumbrado a hacer declaraciones de mucha hipérbole, de mucha exageración, de mucha radicalidad, a competir en el ámbito ultraderechista con el señor Feijóo, y ahora le ha salido otro competidor en el señor Alvise. Lo que demuestra, señorías, algo que hemos debatido a lo largo de esta campaña electoral de las elecciones europeas, y es que no hay una ultraderecha buena y una ultraderecha mala, lo que hay es una derecha aún peor que mala, que lo que hace con su discurso ultraderechista es engordar y multiplicar a la ultraderecha, antes con ustedes y ahora con ustedes y con el señor Alvise. (Rumores).
Yo sé, señoría, que nosotros somos un problema para esa internacional ultraderechista ahora mismo de tres cabezas en España: el señor Feijóo, usted y el señor Alvise. (Rumores). Lo somos porque, con hechos, estamos demostrando la falacia de todos los bulos, la desinformación y las difamaciones que ustedes profieren y expanden con su máquina del fango. Estamos demostrando que se puede subir el salario mínimo interprofesional y crear empleo, más de veintiún millones de personas trabajando y cotizando a la Seguridad Social. Estamos demostrando que, luchando contra el cambio climático, se puede reindustrializar también nuestro país. Estamos demostrando cómo, por ejemplo, la defensa de la igualdad real y efectiva entre hombres y mujeres hace que tengamos hoy sociedades más fuertes, más cohesionadas, que tengamos por primera vez en la historia de la Seguridad Social diez millones de mujeres trabajando y cotizando a la Seguridad Social. (Aplausos). Si yo sé que somos un problema para ustedes, señorías; somos un problema para ustedes.
Al final, señor Abascal, ¿usted de dónde salió? Usted salió del Partido Popular. ¿Y de dónde sale Alvise? Sale del VOX del señor Abascal. Son como esas muñecas rusas que cabe una dentro de la otra. (Risas). Y esa es la internacional ultraderechista en España, tres cabezas que durante los próximos tres años van a ver cómo este Gobierno implementa una agenda progresista en favor de la convivencia, los derechos sociales, la creación de empleo y la reindustrialización. (Aplausos). Y, como le he dicho al señor Feijóo, cuando llegue el 2027 volverán a perder. (Aplausos.—Varias señoras y señores diputados: ¡Muy bien!).