Gracias, presidenta. Señora Noemí Santana, le quiero agradecer el planteamiento y el debate; le quiero agradecer que aquí se pueda debatir sobre un tema tan importante como es el buen gobierno de este fenómeno del turismo; le quiero agradecer el tono y el contenido. Seguro que en algunos temas podríamos discrepar, pero en la tesis básica no. Yo vengo de Barcelona, usted viene de Canarias, la presidenta de Mallorca, o sea, que venimos de espacios donde el turismo desde hace tiempo ha generado esta dialéctica de los grandes beneficios que comporta. Yo soy un gran defensor del turismo, pero es evidente que también hay el reto de la gestión, del buen gobierno, en todo caso, de las posibles externalidades negativas. Yo ayer vine de Barcelona, del comité ejecutivo de lo que antes se llamaba Organización Mundial del Turismo, que ahora se llama ONU Turismo, y le tengo que decir que lo que usted expresaba desde la sensibilidad de Canarias forma parte de manera creciente de la agenda internacional, de la reflexión y espero que cada vez más de la acción transformadora de este sector del turismo. Venía gente de los cinco continentes y lo que es el gobierno del turismo pasa a ser un punto crucial y uno de los grandes retos justamente para seguir defendiendo los enormes beneficios sociales, territoriales y de cohesión que también genera. Lo que le tendría que expresar no es lo que nosotros tenemos previsto, sino lo que ya estamos haciendo. Nosotros estamos desarrollando un magnífico plan que fue concebido por el anterior Gobierno, del que ustedes formaban parte, que es un plan de transformación y modernización del turismo, de manera que nuestro equipo está consagrado a ayudar, desde un ámbito como es el Gobierno de España, a la transformación del modelo turístico, que tiene como grandes competentes —y o creo que es sabia la decisión de hacerlas competentes— a las comunidades autónomas y a los que lideran nuestros pueblos y ciudades, que son los que más conocen la realidad. Nosotros estamos para apoyar desde el Gobierno de España a esta magnífica y necesaria transformación. El modelo pretende desestacionalizar, diversificar productos y territorios para redistribuir bien en el territorio, digitalizar, trabajar para la eficiencia energética, para la sostenibilidad, para ganar en cohesión social y también en cohesión territorial. Estos son claramente nuestros objetivos, que son sus objetivos, repito, en un plan que fue concebido cuando éramos del mismo Gobierno. El gran objetivo es la implementación de esta política, evidentemente evitando los efectos negativos sobre el medio ambiente y sobre la convivencia, que es nuestro gran patrimonio como país, y con respuestas adaptadas a la diferente realidad, pues no es lo mismo Canarias o el centro de Barcelona que Castilla-La Mancha y Extremadura. Tenemos que adaptar y ofrecer política pública para reforzar esta gran estrategia.
Me ha encantado la última parte. Me ha aclarado: nosotros no atacamos el turismo, queremos un mejor turismo. En esta vía, en esta senda, en esta filosofía nos encontraremos. Tenemos que ser un gran defensor de este fenómeno. ¿Por qué? Porque va mucho más allá de la dimensión social y económica. Significa tolerancia, conocer al diferente y tiene una dimensión de cultura de la paz importante, pero es que además es un gran motor económico, es un gran motor de desarrollo social y territorial. Hay muchos retos y una de las vías del reto demográfico en España es también el mejor turismo, el buen turismo. El gran reto es ordenar la oferta turística; es allí donde la política pública y los sectores empresariales, sociales y sindicales podemos generar y modular la oferta que necesitamos. El turismo es uno de los grandes éxitos de este país y la atractividad viene de que todos nosotros representamos un país que tiene muchos valores, muchas calidades que el mundo percibe y por eso quiere compartir con nosotros.
A partir de este éxito, algunas cifras: 12,8 de nuestro PIB, generar 108 000 millones —es lo que decía del año pasado— de inyección de prosperidad. Esto es prosperidad, y es verdad que está creciendo mucho más el gasto que el número de visitantes, pero es evidente que parte de un éxito. Tenemos que valorar que más de 2,8 millones de trabajadores trabajan en este sector. (Aplausos). Significa 2,8 millones de familias. Coincido con usted en que estamos trabajando para mejores condiciones sociales y laborales, es fundamental, y quiero que comparta y entienda que es también nuestro objetivo. Hay 168 300 trabajadores en Canarias. Esto es una magnífica realidad y es algo sobre lo cual nuestra apuesta es mucho más por la calidad que por la cantidad, por la calidad de nuestra oferta, por la calidad social, por la calidad ambiental, de manera que también tenemos que valorarlo. En este cuatrimestre ha subido un 22,6 % el gasto, muy por encima del aumento del 14,7 % del número de visitantes internacionales. Esto es calidad. Y para mí, que la EPA del primer trimestre exprese que los contratos indefinidos han aumentado un 10,7 % nos marca la senda en la que tenemos que seguir trabajando, y que los contratos temporales hayan reducido como tendencia nos marca el camino que queremos. Por tanto, más gasto turístico, más diversificado, más y mejor empleo, y sobre todo le diría mejores condiciones laborales.
No nos damos por satisfechos. Somos autocríticos y tenemos que seguir trabajando, pero desde el Estado, desde las comunidades autónomas y desde las ciudades. Y le digo que, hablando con los sindicatos y con los sectores empresariales, son plenamente conscientes de esta magnífica agenda de transformación del modelo turístico para poder trabajar la triple sostenibilidad: la ambiental, la social y mantener la sostenibilidad económica de este gran éxito de país que se llama turismo. Hay que gobernar el turismo. La primera vez que yo lo vi fue en el Plan Estratégico de Barcelona, año 2010. Fue la primera vez que a partir de la promoción se hablaba de gobernar social y políticamente este fenómeno. Y muchas cosas han cambiado, pero también lo veo en muchas comunidades autónomas, donde siempre se había negado este elemento de gobernar, de limitar a veces, de modular muchas veces la oferta, que es lo que nosotros podemos hacer, porque ya le digo que la demanda está creciendo para un país atractivo y, por tanto, le da más fuerza al reto de modular y gobernar el turismo.
Esto es lo que nosotros estamos haciendo, porque no es retórica, es el plan de modernización y transformación del turismo. Y no son palabras; significa 3400 millones de fondos Next Generation para transformar nuestra realidad, 2800 redistribuidos a las comunidades autónomas y ayuntamientos. Le pido colaboración para hacer la monitorización y el control de estas políticas públicas que finalmente van llegando a la realidad para transformar empresas, para transformar ciudades. Es un cometido común de todo el mundo autonómico, de todo el mundo local, y nosotros estamos apoyando y dando instrumentos. Por ejemplo, planes de sostenibilidad turística en destino: 560 proyectos. No son los típicos destinos turísticos, sino que son para diversificar, para desconcentrar. Significa muchísimos millones para un modelo más sostenible, más social, para ayudar a que las políticas turísticas mejoren nuestras ciudades y nuestros territorios. Por tanto, es cambiar la lógica; no depredar, sino invertir para mejorar, para sustentar la sostenibilidad social del modelo. Esto significa veinticinco proyectos en Canarias, en muchos cabildos. Algunos los tiene que gestionar la comunidad y otros los cabildos o las ciudades. Significa 140 millones que hay que monitorizar en Canarias; la contribución de más de 32 millones al Gobierno autonómico con el objetivo de la transformación digital y también de la eficiencia energética, porque sin duda tenemos que disminuir el peso de la huella de las empresas turísticas. Significa 3 millones al ayuntamiento de La Laguna para patrimonio histórico. Significa 100 millones para atender la singularidad insular de Canarias y también de las Islas Baleares. Es evidente que ustedes dependen mucho del turismo y la batalla por un mejor turismo es fundamental, es estratégica. Yo le digo que lo tenemos que trabajar todos, porque en los discursos contra la demanda o el crecimiento nadie tiene la varita mágica. Ustedes gobernaron muchas ciudades de España entre 2015 y 2019 y en todas ellas aumentó muchísimo el turismo. Por tanto, una cosa es decir algo contra el turismo y lo otro es controlar. La demanda no la podremos controlar porque, por suerte, somos un gran país muy atractivo, pero donde tenemos que poner el esfuerzo es en gobernar políticamente la oferta y decidir colectivamente qué oferta de calidad turística queremos ofrecer al mundo.
En todo caso —después le complementaré en la respuesta—, estamos hablando de cosas muy concretas y habrá que hacer el seguimiento y, evidentemente, poner instrumentos desde Europa y el Estado al servicio de quien es el competente en ordenar, controlar, modular y limitar la oferta turística, que son nuestros gobiernos autonómicos y todos los ayuntamientos de España.
Muchas gracias. (Aplausos).