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Sin adjetivos

Pleno del 29 de mayo de 2024

Interpelación urgente a la Vicepresidenta Segunda del Gobierno y Ministra de Trabajo y Economía Social sobre la medida en que la acción del Gobierno en torno a la guerra contra Hamás puede afectar al mercado laboral español.

Interpelación urgente.. Autor: Grupo Parlamentario VOX. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 44.

Empleo y salarios

Carlos Flores Juberías

VoxDiputado.Página 37Vídeo

Con la venia, señor presidente y señorías. Señora Díaz, me va a permitir que comience mi interpelación confesándole que, en su formalización, mi grupo ha deslizado una pequeña triquiñuela procesal, que espero que ni usted ni la presidenta de la Cámara nos tenga excesivamente en cuenta, porque le hemos dirigido esta interpelación en su calidad de vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social, que son las atribuciones que le confiere el Boletín Oficial del Estado, cuando en puridad se la estamos dirigiendo a usted, en su condición, nunca explicitada pero no por ello menos evidente, de viceministra de Asuntos Exteriores. Porque sí, este Gobierno tiene un presidente y una vicepresidenta segunda; tiene un ministro y una viceministra de Asuntos Exteriores, o un medio ministro y una media ministra de Asuntos Exteriores, que también podría ser el caso. Sea lo que sea, lo que está meridianamente claro es que el Gobierno de España no tiene una, sino dos políticas exteriores contrapuestas, como consecuencia de que en su Consejo de Ministros se sientan no uno, sino dos partidos diferentes, que poseen no una, sino dos visiones divergentes de lo que debe ser el orden internacional (aplausos), resultado de estar postulando no una, sino dos agendas públicas en indisimulada competencia. Una evidencia que, si hasta la fecha había quedado relativamente disimulada bajo la alfombra de la estabilidad gubernamental que todo lo tapa y en aras de la supervivencia de esos dos boxeadores noqueados que ocupan ese extremo del banco azul, de unos días a esta parte ha quedado en peligrosa evidencia. Señora Díaz, yo no estoy en contra de que el señor Urtasun, la señora García o la señora Rego mantengan en materia de política exterior opiniones divergentes de los otros diecisiete ministros del Gobierno, ni siquiera de que usted discrepe respecto de las del presidente del Gobierno. En primer lugar, porque en algún caso, como por ejemplo en el caso del cambio de postura de nuestro Gobierno en relación con el Sáhara, puede que estuviera más de acuerdo con usted que con el señor Sánchez; pero, sobre todo, porque yo soy de ese escasísimo ramillete de diputados que se ha leído de cabo a rabo la Constitución, hasta el extremo de haber reparado en que, como ayer señalaron todos los diputados que intervinieron, menos el portavoz socialista, el artículo 97 establece que es el Gobierno y no el presidente del Gobierno quien dirige la política exterior del Estado; dicción que, como cualquiera, menos el portavoz socialista, repite de manera literal el artículo 1.1 de la Ley 50/1997, del Gobierno, y reitera el 6.1 de la Ley 2/2014, de la Acción y del Servicio Exterior del Estado. De modo que nada tendría que objetar si usted y el señor Sánchez tuvieran posiciones encontradas en esta o en cualquier otra materia, siempre que usted y el señor Sánchez tuvieran la lealtad mutua, tuvieran el respeto necesario, tuvieran la prudencia apropiada y tuvieran el sentido de Estado imprescindible para ventilar esas diferencias en la intimidad de sus respectivos teléfonos móviles —b‌ ueno, en el teléfono móvil del señor Sánchez casi mejor que no— o al amparo de la confidencialidad de los debates del Consejo de Ministros. De modo que lo que a la postre saliera de esos debates fuera una política exterior consensuada por el Gobierno en su conjunto, una política de un Gobierno de coalición preparado, no obstante, para presentarse con una única voz ante nuestros interlocutores. Si esa política hubiese sido, además, consensuada con los partidos de la oposición y fuera susceptible de llamarse una política de Estado, ya sería la repera. Y sería la repanocha si, además, estuviera enderezada al bien superior de España. Pero, sabiendo cuáles son sus prejuicios ideológicos y conociendo a sus aliados parlamentarios, no me hago ilusiones de ningún tipo. Me conformaría con que tuviesen ustedes una política exterior, aunque estuviese errada, y no es así. Y para demostrárselo, le daré un dato. Bueno, borre también eso, por el mismo precio, le daré nueve datos.

Uno. Usted ha saludado la decisión del presidente Sánchez de reconocer ayer el Estado de Palestina, sosteniendo que es una cuestión de legalidad internacional. Se me escapa cuál es exactamente la norma de derecho internacional que nos obligaría a hacerlo, pues hasta ahora tenía entendido que el reconocimiento de los Estados era una competencia soberana de los Estados, que estos ejercían con absoluta discrecionalidad. Pero ya que se empeña en afirmarlo, ¿debemos deducir que hasta el día de ayer y durante los últimos setenta y seis años España ha estado permanentemente vulnerando el derecho internacional? ¿Debemos deducir que vulneran el derecho internacional Australia, Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón, México, Corea del Sur, el Reino Unido o los Estados Unidos, que no reconocen al Estado de Palestina? (Aplausos). ¿Debemos deducir que la legalidad internacional nos obligaría a reconocer también mañana mismo al Sáhara, a Taiwán o a Kosovo? ¿O esas reglas solamente se aplican a los Estados que le caen a usted simpáticos? ¿Comparte su postura el señor Sánchez? ¿La va a defender el señor Albares?

Dos. Usted declaró que el reconocimiento de Palestina era un paso más para acabar con el genocidio y conseguir un alto el fuego, y no haré sangre con sus conocimientos de estrategia militar, que le han llevado a pensar que el reconocimiento de Palestina por parte de España vaya a alterar los planes de despliegue, la intensidad y la duración de estos de las fuerzas de defensa de Israel en Gaza. Pero sí que me gustaría preguntarle lo siguiente: ¿sobre la base de qué resolución, de qué tribunal nacional o internacional —n‌ o me valen ni los despachos de noticias de Hamás que ustedes dan por buenos ni los reportajes de La Sexta— sostiene usted que las acciones militares del IDF en Gaza constituyen genocidio? Y, de nuevo, le pregunto: ¿comparte su postura el señor Sánchez? ¿La va a defender el señor Albares?

Usted ha exigido al Gobierno que corte toda relación con Israel y ha instado a presionar a la Unión Europea para que rompa los acuerdos y fondos que tiene con Israel, no sé si ignorando o pasándose por el forro la histórica sentencia 1161/2002 de la Sala cuarta de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo que declaró lesiva para el principio de igualdad y no discriminación la incorporación de contratos públicos de las instituciones españolas de cláusulas administrativas eufemísticamente denominadas de carácter social, que en realidad lo que implicaban era una discriminación ideológica contra las empresas israelíes. ¿Comparte su postura el señor Sánchez? ¿La va a defender el señor Albares?

Cuatro. Usted se atrevió a declarar en un vídeo que corrió como la pólvora —‌créame que no es una broma que me guste hacer— que, gracias al reconocimiento suscrito por España, Palestina estaba más cerca de ser libre desde el río hasta el mar, from the river to the sea. Soy consciente de sus denodados esfuerzos por sacar la pata de ese pozo en el que la ha metido, recurriendo a explicaciones tan estrambóticas como que su deseo de siempre es que palestinos e israelíes compartan del río al mar, compartan la economía, compartan los derechos y, sobre todo, compartan el futuro de paz. Es un deseo que se da de bofetadas con dos siglos de derecho constitucional y con cinco siglos de derecho de gentes, que acreditan que cuando un Estado se declara independiente es porque quiere gestionar de manera independiente, soberana y autónoma sus territorios, sus ciudades, sus ríos y sus mares, y no compartirlos con otros. Pero, sobre todo, me preocupa porque su deseo coincide sospechosamente con los gritos de guerra de las organizaciones nacionalistas palestinas más radicales y violentas, como Hamás y la yihad islámica, para quienes la independencia de Palestina solo es el paso previo para la desaparición de Israel como Estado y la aniquilación de sus ciudadanos.

¿Podría aclararme, para que conste en acta, en su mundo habitado por unicornios de colores que sobrevuelan sobre nubes de algodón, a qué Estado cree que debería pertenecer Haifa, junto al mar? ¿Sugiere que Israel y Palestina deberían compartir la administración de Tiberias, junto al lago de Galilea?

¿Qué propone hacer con Nazaret, a mitad de camino entre el río y el mar? ¿Comparte su postura el señor Sánchez? ¿La va a defender el señor Albares?

Cinco. Usted es la líder de un partido que, apenas cuarenta y ocho horas antes de esta sesión, manifestó haberse enterado por un medio de comunicación de que el Gobierno del que usted es vicepresidenta segunda había decidido destinar una partida de 1000 millones de euros de ayuda para la compra de armamento con destino a Ucrania. Calificó ese hecho como muy grave y acusó al socio mayoritario del Gobierno, al PSOE, de actuar en solitario, de falta de lealtad y de falta de lealtad hacia los españoles. Les ahorraré a sus señorías el relato de este culebrón. Le formularé una vez más la pregunta. ¿Comparte su sorpresa el señor Sánchez? ¿Le engañó también a usted el señor Albares?

Sigo. Veo que su partido ha desafiado al PSOE a traer este asunto al Congreso para que podamos llevar a cabo un debate con luz y taquígrafos, para que podamos conocer todos los detalles que Sánchez escondió sobre esta cuestión. Su partido, usted, entiende que tiene que estar sometido democráticamente al debate del Congreso para que sea conocido por la ciudadanía y para que los partidos políticos puedan opinar. Nos salimos de la política internacional y entramos en el ámbito del derecho constitucional. ¿Comparte esa visión de las relaciones entre Gobierno y Parlamento el presidente del Gobierno?

Siete. Podemos cambiar de aire, señora Díaz. No hay problema, porque sus diferencias con el señor Sánchez rebasan los continentes. Hemos hablado de Europa y de Asia y podemos ir a África. En abril del pasado año, con ocasión de una entrevista televisiva, se refirió a Marruecos como una dictadura. Nadie de su partido acudió a una reunión bilateral con Rabat, según usted por motivos políticos. De nuevo es retórico hacerle la pregunta de si comparte su postura el señor Sánchez o el señor Albares, porque ya sabemos la respuesta: fue a la portavoz del Gobierno, la señora Alegría, a quien le tocó en suerte el papelón de afirmar que estábamos ante una posición personal. Me gustaría que me explicase —‌quizás necesitemos mucho más tiempo del que disponemos— cómo es posible opinar sobre asuntos de Gobierno estando en el Gobierno sin que su posición sea una posición de Gobierno.

Ocho. Seguimos con África, pero su discrepancia respecto del Sáhara es tan manifiesta que no es preciso seguir en ella.

Nueve. Terminaré con otros datos que no le afectan personalmente a usted, sino a su partido. Usted lidera un partido que cuenta entre sus dirigentes con la señora Rego, ministra de Juventud, quien desfila por las calles de Madrid de la mano de una organización terrorista como el Frente Popular para la Liberación de Palestina; que tiene al señor Bustinduy, ministro de Derechos Sociales, que remite cartas a las empresas españolas advirtiéndoles del riesgo de contribuir al genocidio en Palestina; que tiene como portavoz al señor Errejón, que se permite corregir al ministro de Asuntos Exteriores cuando afirma que Israel es un Estado amigo, apostillando que es un Estado amigo de asesinar palestinos, y que mantiene también como portavoz de Exteriores al señor Santiago, que no solamente está en contra de la ampliación de la OTAN, sino que cree que debería desaparecer. ¿Comparte el señor Sánchez la postura de sus camaradas? ¿Recibieron del señor Albares el respaldo que demandaban?

Voy concluyendo. Señora Díaz, ha quedado meridianamente claro que usted y el presidente del Gobierno discrepan sobre un enorme número de extremos en su política internacional. Pero, fíjese, lo más grave de todo no es cuando discrepan, sino cuando coinciden, porque, como sucede con los relojes estropeados, al menos dos veces al día dan la hora correctamente: usted y el señor Sánchez se han puesto del lado de Hamás, el grupo terrorista responsable de la masacre del 7 de octubre, que dejó 1200 asesinados; el señor Sánchez y usted han elegido el peor momento posible para reconocer al Estado palestino, convirtiendo su gesto en un arma en manos de los terroristas; usted y el señor Sánchez están deslegitimando la única democracia de Oriente Medio, mientras le dan un espaldarazo diplomático a un país, Palestina, donde —‌escúcheme— no se han celebrado elecciones presidenciales desde 2005 y donde no hay elecciones parlamentarias desde 2006, las que, por cierto, no ganó el partido que está gobernando —e‌ n eso ustedes tienen algo en común con Palestina—; el señor Sánchez y usted han traicionado a uno de nuestros principales aliados estratégicos en la región al negarle repetidamente su derecho a la legítima defensa; usted y el señor Sánchez han colocado a España en el centro de la vergüenza internacional…

Presidencia. Señoría, su tiempo ha finalizado. Concluya, por favor.

Carlos Flores Juberías

VoxDiputado.Página 40

…, y el señor Sánchez y usted han optado por presionar a nuestras empresas, generando importantes pérdidas en nuestras exportaciones.

Termino, señor presidente. No me importan los perjuicios que este quilombo les vaya a generar a usted, al señor Sánchez y a su partido. La decisión de meterse un día con la nación que mejor insulta y, a la mañana siguiente, con el país que mejor espía del mundo no creo que les vaya a reportar ningún beneficio a usted ni a su partido ni a su Gobierno, pero me preocupan los perjuicios que les vayan a generar a los españoles. Por fortuna, hay patriotas que no están hoy en este Congreso (rumores) porque están tratando de paliar esos efectos…

Presidencia. Muchas gracias…

Carlos Flores Juberías

VoxDiputado.Página 40

… sobre nuestra economía y sobre nuestros ciudadanos en Tel Aviv. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias. A continuación, tiene la palabra, en nombre del Gobierno, la señora vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social.

Presidencia. Muchas gracias, señoría, por su intervención. Creo que ha dejado claro hasta qué punto VOX desacata el derecho internacional al no reconocer las resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas 2720 y 2728, ni siquiera los tres dictámenes de la Corte Internacional de Justicia desde marzo de este año. De hecho, señoría, ustedes han dejado claro que se sitúan como unos aliados incondicionales de quienes están cometiendo genocidio —s‌ í, genocidio— (aplausos) contra el pueblo palestino, contra las mujeres y los niños de Gaza por una respuesta absolutamente desproporcionada contra los crímenes de Hamás del pasado 7 de octubre. Señoría, ayer traspasaron todos los límites del derecho internacional y de los derechos humanos. Ayer ustedes se reunieron con una persona contra la que el fiscal de la Corte Penal Internacional ha emitido una orden de detención por crímenes de guerra y lo hicieron cuarenta y ocho horas después de que el Gobierno de Netanyahu quemara un campamento con niños y niñas dentro. (Aplausos). Elogio su firmeza, señor Flores. ¿Qué firmeza tienen ustedes, señor Abascal, la firmeza de asesinar a 35 000 personas, a 14 000 niños y niñas, de quemarlos vivos? ¿Es esta su firmeza? ¿Dónde están ustedes, señorías del Partido Popular? ¿Dónde está el señor Feijóo? El socio de Feijóo posando con un criminal de guerra, mientras él sigue pensando que va a ganar las elecciones europeas. Señorías, se lo digo claramente, la foto de ayer de Abascal y el silencio del señor Feijóo les van a perseguir durante todas sus vidas —‌les van a perseguir durante todas sus vidas—. (Aplausos). El Gobierno de coalición progresista, al reconocer ayer bilateralmente el Estado de Palestina, señorías, sí, ha cumplido con una exigencia del derecho internacional desde la Resolución 181 del año 1947, con la posición también de este Congreso del año 2014 y con la posición, señoría, de 143 Estados en la reciente votación del pasado 10 de mayo en Naciones Unidas. Lo digo claramente, señorías: Sí, dos Estados, Israel y Palestina, conviviendo en paz, en fronteras seguras. Y también digo, señoría, que desde el río hasta el mar, como señala la Resolución 181 de Naciones Unidas. (Aplausos). Esta es la base del derecho internacional desde esa resolución. Eso es lo que dice la Resolución 181, que la antigua Palestina, ese protectorado británico, que se divida en dos Estados que convivan en paz, del río al mar, señoría. Y, señoría, le voy a decir algo: No soy antisemita, lo que sí hago es reclamar mi legítimo derecho a criticar las políticas del Gobierno israelí cuando viola sistemáticamente las resoluciones de Naciones Unidas y los dictámenes de la Corte Internacional de Justicia. Sí. Si fuera por su ridícula definición de antisemitismo, señorías de VOX, los 143 Estados que votaron el pasado 10 de mayo a favor de que Palestina sea un Estado de pleno derecho de Naciones Unidas serían, según ustedes, antisemitas. (Aplausos). Ese es el bochorno de lo que ustedes hoy representan en nuestro país. Pero, fíjese, si por ustedes fuera, señor Flores, hasta los jueces de la Corte Internacional de Justicia serían antisemitas. Fíjese, lo sería el propio papa Francisco y una larga lista de personalidades judías e israelíes, como el escritor David Grossman o los familiares de los secuestrados por Hamás que se han manifestado en contra de la operación militar israelí (aplausos) que está provocando la destrucción de Gaza, de su población, y poniendo en peligro la vida de los rehenes. Señor Flores y señorías de VOX, les voy a recordar algunas declaraciones. En el día 104 de la guerra de Gaza, el señor Netanyahu dijo: El Estado de Israel tiene que controlar todo el territorio, desde el río hasta el mar, porque eso es lo que ocurre cuando se ejerce la soberanía. Día 104. Netanyahu, contra el que el fiscal de la Corte Penal Internacional ha pedido una orden de detención por crímenes de guerra, señorías, por crímenes de guerra, y que tiene abiertas en Israel toda una serie de causas por corrupción, solo estaba reiterando —r‌ecuerden, la historia es importante— lo que aparece en el primer párrafo de la plataforma fundacional de su partido, el Likud, de extrema derecha, en el año 1977. ¿Sabe lo que decía? Entre el mar y el Jordán solo habrá soberanía israelí. Los socios de extrema derecha del Gobierno israelí, el sionista religioso Smotrich y el supremacista xenófobo Ben-Gvir van mucho más allá, señor Flores. Señala el primero: No existe el pueblo palestino. El segundo, ministro de seguridad de Israel, apologeta del asesino del señor Isaac Rabin y defensor del terrorismo de los colonos, llegó a escribir en Twitter: Hamás ama a Biden. Es el mismo, por cierto, que inspiró el «Hamás felicita a Sánchez». Esta es la inspiración, y esto, señor Flores, no se queda aquí. Para su alivio, señorías, hoy no les voy a dar un dato, pero sí un nombre: Pedro Varela. ¿Les suena? Es uno de los principales negacionistas del Holocausto en España y presidente de CEDADE, un grupo neonazi que ha sido condenado por vender libros que señalaban, literalmente, que todos los judíos son enemigos. Quizás a muchos hoy aquí no les suene, pero seguro que al señor Abascal y a usted sí. Le tiene que sonar porque ha sido invitado estrella en su cumbre de hace tan solo escasos días; es más, si no recuerdo mal, se saludaron con cierto afecto y simpatía. Ayer recibieron también con honores a dirigentes del Partido por la Libertad de Austria, entre otros fundados por antiguos jerarcas nazis, señor Flores. Nazis. Estos son sus aliados. (Aplausos). Los aliados de VOX en Israel. Estos son sus aliados. Señorías, han pasado setenta y seis años desde la proclamación del Estado de Israel, cuyo fundamento legal —‌lo vuelvo a recordar— trae causa de la Resolución 181 del año 1947, una resolución que establecía la creación, como dije, de dos Estados, Israel y Palestina, entre el río y el mar, y una resolución para que los pueblos pudieran vivir en democracia y seguridad ejerciendo su libre autodeterminación y cooperando económicamente para su mutuo beneficio. Sabemos bien lo que vino tras esta resolución. Vino la guerra del 48, que acabó en la Nakba, con cientos de miles de refugiadas palestinas expulsadas de sus hogares. Vino la cadena de guerras posteriores, especialmente la de 1967, que redujo el territorio palestino a la mitad. Vino la ocupación de Cisjordania, con control directo y único sobre la zona C. Vinieron las resoluciones de Naciones Unidas contrarias a la expansión de los asentamientos coloniales. Vino la anexión de Jerusalén oriental, impidiendo —‌sí, impidiendo— la celebración de elecciones palestinas. Y ahora estamos todas viendo a Gaza convertida estos meses en la mayor cárcel a cielo abierto y en el mayor campo de refugiados del mundo. Esta violación sistemática del derecho internacional, de los Acuerdos de Oslo, es una fuente de inestabilidad y de inseguridad permanente en Oriente Medio; es más, es una violación continua de los derechos humanos y civiles de la población palestina, tanto que la propia Amnistía Internacional lo califica de apartheid, señor Flores. Por eso, el pueblo palestino, para poder ejercer su autodeterminación y elegir su destino, necesita un Estado propio basado en su soberanía. Señorías, esta situación de opresión y violación de los derechos humanos y políticos del pueblo palestino genera violencia. Y, señorías de VOX, sí, estamos viviendo un auténtico genocidio. (Aplausos). Y hoy, señor Flores, ustedes tienen una auténtica oportunidad, la de condenar estos hechos. ¿Condena usted y condenan ustedes, señorías de VOX, los más de 35 000 asesinados en Palestina? Le ruego que me conteste, señor Flores. ¿Condenan ustedes los más de 35 000 asesinados en Palestina o son asesinados de segunda clase y para ellos no importa nada la vida? ¿Esa es la vida que ustedes defienden? Ruego que, cuando suba aquí, conteste a esta pregunta, porque tiene usted una auténtica oportunidad. Pero digo más, señor Flores. ¿Condenan las terribles imágenes que vimos el domingo pasado de niñas y niños quemados vivos en el campamento en Rafah? Le rogaría que me contestara desde la tribuna a esta pregunta. Señorías, nuestra solución para este conflicto es muy sencilla y se llama aplicación del derecho internacional. Usted es constitucionalista. Se llama aplicación del derecho internacional. Y le voy a decir cuál es. Uno, el cumplimiento estricto de la Resolución 2728 del Consejo de Seguridad con un alto el fuego inmediato en Gaza. Lo primero, con carácter inmediato. Dos, ayuda humanitaria masiva gestionada por la UNRWA y la apertura de todos los puestos terrestres, como ha exigido, no nosotros, sino la Corte Internacional de Justicia. Tres, responsabilidad por todos los crímenes de guerra, como ha solicitado el fiscal de la Corte Penal Internacional. Cuatro, evitar un nuevo genocidio parando la ofensiva israelí sobre Rafah y el peligro de una nueva expulsión de los palestinos de sus tierras. Cinco, apertura de negociaciones inmediatas bajo el patrocinio de Naciones Unidas entre el Estado de Israel y el Estado de Palestina. Seis, la convocatoria de una Conferencia de Paz en la que la comunidad internacional apoye y acompañe este proceso, porque, señorías, lo que queremos es una sencilla cosa, paz, seguridad, derechos para todos en dos Estados que convivan en esa tierra que una vez, señorías, fue de leche y miel y que hoy, por desgracia, es de violencia y opresión. (La señora presidenta ocupa la Presidencia). Señor Flores, le ruego que me conteste a las dos preguntas: ¿condenan ustedes los más de 35 000 asesinados en Gaza? (Aplausos).¿Lo va a hacer usted hoy aquí? ¿Condena el asesinato y quemar vivos a niños y a niñas el pasado domingo? Muchas gracias. (Continúan los aplausos de las señoras y los señores del Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR y de los miembros del Gobierno presentes, puestos en pie).

Presidencia. Gracias, señora vicepresidenta. Tiene ahora la palabra el señor Flores Juberías, por un tiempo de cinco minutos. (Aplausos).

Carlos Flores Juberías

VoxDiputado.Página 42Vídeo

Señoría, el hecho de subir a esta tribuna con las respuestas escritas desde casa trae una ventaja y un inconveniente. La ventaja es que, efectivamente, no tiene que molestarse usted en redactarlas y el inconveniente es que a veces responde usted a acusaciones que no se le han hecho. Yo no la he acusado a usted —r‌epase mi discurso, si tiene la amabilidad— de antisemita, no la conozco lo suficiente como para saber si las medidas que adopta el Gobierno, del cual usted forma parte, contra el Estado de Israel obedecen a una animadversión hacia el pueblo judío o, simplemente, a una ponderación incorrecta, letalmente incorrecta, de las prioridades de nuestro país en política internacional. (Aplausos). No sé si es usted antisemita o si es, sencillamente, torpe. (Rumores).

Respondo a su pregunta, pero para hacerlo necesitaría antes que respondiese usted a una mía: ¿cuál es la fuente de ese dato? ¿Cuál es la fuente de esos 35 000 asesinados en Palestina? (Rumores). Porque usted, su partido y su Gobierno llevan desde el mes de octubre dando por buenos los despachos de noticias de Hamás, dando por buenas las cifras arrojadas por Hamás, con independencia de que estas vengan desmentidas por la realidad, por medios de comunicación más serios o por Estados que tienen servicios de inteligencia en la zona un tanto más acreditados, en cuestión de días, semanas o meses después.

En cualquiera de los casos, volvamos a la cuestión que nos ocupa, y es que la política exterior que han diseñado usted y el presidente del Gobierno al alimón, a veces de acuerdo, a veces en confrontación, es una política tremendamente errada. Es una política perjudicial, de entrada, para nuestros propios intereses. Usted es ministra de Trabajo y de Economía Social. Soy yo, ya que le estoy interpelando, el que le puede preguntar qué opina usted sobre la noticia que hoy trae un medio de comunicación en el sentido de que se han reducido en un 37 % las exportaciones entre España e Israel en el periodo que va desde enero hasta marzo del 2024 y que eso supone una pérdida de aproximadamente 308 millones de euros para nuestras empresas, y eso que todavía no hay un embargo ni una ruptura de relaciones diplomáticas entre Israel y España, eso solamente como consecuencia de las políticas de presión sobre los empresarios que ejercen ustedes y sobre la desincentivación que para los empresarios genera la actual situación diplomática. (Aplausos).

Y otra pregunta: ¿cuál va a ser el próximo quilombo en el que nos metan ustedes? ¿Qué viene después de Argentina y después de Israel? ¿Viene Italia? ¿Van a liarla ustedes con el Gobierno italiano? No lo sé, porque un día se molestan ustedes porque Giorgia Meloni tenga relaciones especialmente cercanas con VOX y participe —M‌ eloni, sí; Varela, no— en el Viva 24 y, al día siguiente, le dan ustedes las gracias porque Meloni nos invite al G7. No sé si a la próxima la van a liar con Italia. ¿La van a liar con los Estados Unidos? Ahí creo que sí que tenemos bastantes más papeletas. «Pedro Sánchez y Exteriores ya trabajan con una victoria casi segura de Trump en las presidenciales de Estados Unidos», nuevamente titulares de prensa de hoy. No se me ría, porque hay motivos. Noticia de prensa de hoy. «Pedro Sánchez busca fortalecer su rol como contrapeso mundial a una hipotética victoria del Partido Republicano en los Estados Unidos». Donald Trump y Pedro Sánchez, esto es lo que llamamos un equilibrio internacional. (Aplausos). «Sánchez quiere una némesis ideológica global». Es decir, quiere entablar un diálogo de tú a tú con Donald Trump. ¿Vamos a liarla también con los Estados Unidos? Le advierto que las consecuencias serán estratosféricamente mayores que liarla con Argentina, que ya está bien, o que liarla con Israel, que ya está bien.

Eso es lo que pasa cuando ustedes organizan su política exterior sobre la base de sus apriorismos ideológicos y su estrecha visión de las relaciones internacionales. Se basan en el criterio de que aquellos regímenes que están cercanos ideológicamente a ustedes merecen su apoyo y los que están lejanos merecen su condena, aunque ya le digo yo que en estos momentos elija usted el régimen de derechas que elija —m‌ e da lo mismo Hungría que Polonia o Eslovaquia, el que usted prefiera— estará a años luz en términos de calidad democrática de esa Palestina que usted acaba de reconocer, cuyo presidente —s‌ e lo repetiré— fue elegido en el 2005, diecinueve años atrás, y cuyo Parlamento fue elegido en el 2006, hace dieciocho años, y, por cierto, es gobernada por el partido que ni siquiera ganó las elecciones. Confío sinceramente en que en España nos dure menos esto de estar gobernados por el partido que perdió las elecciones.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor Flores. Para concluir el debate, tiene la palabra la señora vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, por un tiempo de cinco minutos. Cuando quiera.

Presidencia. Señoría, no le voy a contestar. (Risas). He dedicado mi intervención a responder a sus planteamientos. Es verdad que tuvieron que reformular esta moción, en la que me tildaban de antisemita, pero me he dedicado a responder a sus planteamientos con toda la cortesía parlamentaria, como siempre hago, porque soy una demócrata, hasta que su formación comunicó quién la iba a defender, a pesar de llevar una semana entera pidiendo saber quién iba a defender esta interpelación. Le voy a decir algo claramente, señor Flores: No le voy a responder ni voy a debatir con un condenado por maltrato que, de manera sistemática, ataca los derechos de las mujeres. (Aplausos). No le voy a responder. Fíjese, toda la ciudadanía conoce su catadura moral, toda la ciudadanía. Las fotos con los asesinos de violencia machista, los silencios de las víctimas de machismo y sus risas, y también la práctica del machismo más horroroso. Yo tengo la suerte de tener voz aquí hoy y de poder defender a las mujeres de mi país, en el que, además, tenemos una sociedad que ha avanzado mucho, una sociedad feminista que es muchísimo más grande que lo que ustedes representan. (Aplausos). Se lo digo claro, señor Flores: No voy a responder a un condenado por maltrato. Y le digo más, señor Flores: Está aquí una España que defiende el derecho al aborto y el derecho a ser madres si queremos y con absoluta libertad. (Aplausos). Es una conquista feminista de la que me siento muy orgullosa y que ha llegado por la lucha de muchas mujeres de nuestro país. A pesar de ustedes, vamos a seguir defendiendo los derechos feministas y, como he hecho hoy aquí, también la causa de la dignidad y del derecho internacional. Como le he dicho, no respondo a un condenado por maltrato. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señora vicepresidenta. Señor Figaredo, ¿por qué me pide la palabra?

José María Figaredo Álvarez-Sala

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Por el artículo 71.3, por determinadas alusiones que se han formulado a este grupo, y para que conste en acta, sobre todo, que la señora vicepresidenta del Gobierno se niega a contestar a una cuestión que le plantea la oposición. (Protestas). Es una manifiesta irregularidad en cualquier… (Protestas).

Presidencia. Señor Figaredo, no tiene la palabra. La señora vicepresidenta ha hecho alusiones a una persona en concreto, a un diputado en concreto, que era el que tenía el uso de la palabra. Muchas gracias. — DEL GRUPO PARLAMENTARIO MIXTO (SEÑOR REGO CANDAMIL), RELATIVA A LA ANULACIÓN DE LA PRÓRROGA DE 25 AÑOS OTORGADA A LA CONCESIONARIA DE LA AP-9, LA ASUNCIÓN DE LA GESTIÓN DIRECTA DE LA AUTOPISTA, LA SUPRESIÓN DE LOS PEAJES Y EL IMPULSO DE LA TRANSFERENCIA A GALICIA. (Número de expediente 172/000034).

Presidencia. Seguimos con la interpelación urgente del Grupo Parlamentario Mixto, relativa a la anulación de la prórroga de veinticinco años otorgada a la concesionaria de la AP-9, la asunción de la gestión directa de la autopista, la supresión de los peajes y el impulso de la transferencia a Galicia. Para su defensa, tiene la palabra el señor Rego Candamil, por un tiempo de doce minutos.