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Sin adjetivos

Pleno del 29 de mayo de 2024

Interpelación urgente a la Vicepresidenta Primera del Gobierno y Ministra de Hacienda sobre la actual situación económica, política y social de nuestro país.

Interpelación urgente.. Autor: Grupo Parlamentario Popular en el Congreso. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 44.

Impuestos

Miguel Tellado Filgueira

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Señora presidenta, nos parece una falta de respeto que un miembro del Partido Popular tenga que interpelar a una vicepresidenta que no está en la Cámara. (Aplausos). Este es el respeto del Gobierno a la oposición. Por lo tanto, le ruego que suspenda la sesión hasta que la vicepresidenta venga. Comprenderá que no vamos a hablar a nadie. Esto es una tomadura de pelo, señora presidenta. Suspenda la sesión, hagamos un receso; y le exijo al Gobierno de España, mientras no convoque elecciones, respeto por esta Cámara y respeto por la oposición. (Aplausos.—La señora vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, Montero Cuadrado, entra en el hemiciclo).

Presidencia. Señor Tellado, si no hubiera tomado la palabra, yo habría dicho que esperábamos dos minutitos, pero veo que su afán por intervenir pasa todos los límites. Señor Muñoz Abrines, tiene usted la palabra.

Pedro Muñoz Abrines

PPDiputado.Página 30Vídeo

Muchas gracias, señora presidenta. Señora Montero, bienvenida. En una muestra más de esa permanente afición por las hipérboles que tiene el presidente del Gobierno ha dicho que la economía española va en cohete. El problema, señorías, es que su discurso y la realidad que pintan en el Gobierno es fruto del manejo maestro de la propaganda —‌eso yo lo tengo que reconocer— y les lleva a una excesiva simplificación de los datos; y les lleva al mensaje de brocha gorda para ocultar la realidad de una economía y de una sociedad mucho más compleja, que tiene muchos más problemas y que va bastante peor de lo que el Gobierno defiende. Dicen que la economía española va en cohete, pero ¿de qué tipo, señora Montero? Porque cohetes hay de muchos tipos. Hay cohetes no tripulados, es decir, no los guía nadie, no hay capitán a bordo, que es lo que está precisamente ocurriendo en España. No hay Gobierno, no hay mayoría parlamentaria sólida y, por no haber, no hay ni presupuestos, que es lo que el señor Sánchez decía que era un coche sin gasolina y, por lo tanto, un coche inútil. Es decir, tenemos un Gobierno inútil. Y está también, señorías y señora Montero, «El cohete» de Historias para no dormir, que era una maqueta en la que se hacían viajes imaginarios. Y no hay duda de que, si hablamos de imaginación, les tengo que reconocer que ustedes tienen mucha. De hecho, tienen tanta inventiva con los cohetes que la señora Yolanda Díaz se sacó de la manga una irrisoria fantasía sobre cómo los ricos estaban construyendo un cohete para huir de la tierra. Señorías del Gobierno del señor Sánchez, tienen ustedes la cansina costumbre de llamarse a sí mismos progresistas. Todo lo que les rodea es progresista: su programa es progresista, su Gobierno es progresista, su mayoría parlamentaria es progresista, pero, más allá del uso desfigurado de la palabra, creo que sería muy importante y conveniente recordar en qué consiste el verdadero progreso. El progreso, señorías, es que las personas, los individuos que forman parte de una sociedad disfruten del mayor nivel y calidad de vida que en años anteriores; el progreso consiste en una evolución constante, de manera que cada generación disfrute de mayor riqueza que la anterior; progreso es que el sustento y la alimentación supere al hambre; progreso es que haya más libertad frente a los autócratas; progreso es que haya más integridad y transparencia frente a la corrupción; progreso es que haya más igualdad de derechos frente al arbitrariedad. ¿Se puede decir, tras seis años de Gobierno socialista y de Pedro Sánchez en España, que los españoles son más ricos? ¿Hay más transparencia? ¿Se han eliminado los problemas del hambre? ¿Tenemos mejor educación? ¿Hay más libertad? ¿Hay más igualdad de derechos? La respuesta, y lo saben todos los españoles, es que no. Tras seis años de Gobierno, España no ha experimentado un progreso real. En España no se vive mejor, señorías, que hace seis años; no somos ni más ricos ni más libres ni más iguales, sino todo lo contrario, señora Montero. Hoy hay una economía más vulnerable que hace seis años; hoy las familias tienen menos poder adquisitivo que cuando el señor Sánchez asumió la responsabilidad en el año 2018; hoy más desigualdad y más pobreza desde que usted, señora Montero, es ministra de Hacienda; hoy estamos más alejados del nivel de riqueza y convergencia con Europa.

Demos algunos datos. Como consecuencia de su política, la renta media de un trabajador, en términos reales, es 600 euros menor que la de 2018. Los ingresos reales de los españoles, teniendo en cuenta la inflación —‌según datos de la OCDE, que no me los invento yo—, son un 5,1 % menor que en el año 2019. Hoy, las familias españolas para llenar un carro de la compra tienen que gastar 130 euros mientras que en el año 2018 eran solo 100. En el año 2018 la renta de los ciudadanos españoles frente a la media europea era del 93 %, pero —f‌íjese— hoy, tras seis años de viaje en cohete socialista, resulta que nos hemos alejado de la convergencia europea. Ya no representamos el 93 %, sino el 88,6; hemos perdido 5 puntos en riqueza comparativa con Europa. (Aplausos). Por lo tanto, señora ministra, ¿qué clase de liderazgo pretenden ustedes vender? ¿Sabe, señora Montero, en qué sí somos líderes de verdad? En pobreza. El porcentaje de personas en situación de carencia material severa en el año 2017 era de un 8,3 %; en el año 2023, el porcentaje de personas que están en esa insostenible situación es del 9 %. Eso significa que, gracias a su política, señora Montero, y a la del señor Sánchez, en estos seis años ustedes han provocado que haya quinientas mil personas más en situación de pobreza. ¿De verdad puede estar usted satisfecha y orgullosa de su política? Usted solamente puede presumir de una cosa: de ser una fábrica de pobreza; es de lo único que usted puede presumir. (Un señor diputado: ¡Muy bien!—Aplausos).

Creo que ustedes, su Gobierno, incluyendo también a la señora Díaz por lo que ha dicho en la respuesta, han perdido toda perspectiva; ustedes han perdido el respeto a los españoles. Lo único que va como un cohete, señora Montero, es el número de ministros. Lo único que va a velocidad de crucero son los altos cargos. Y lo que sin duda va en trayectoria ascendente y ángulo pronunciado es la recaudación tributaria. Mientras que los españoles son cada vez más pobres, su estructura burocrática cada vez es más rica. Eso sí, a costa del esfuerzo de las familias de rentas medias y rentas bajas, a las que les hace un enorme daño su política tributaria, especialmente al no ajustar el IRPF por la subida de precios. Eso, señora Montero, no es progreso. Como tampoco es progreso su política institucional, su vocación totalitaria por okupar las instituciones del Estado y erosionar las reglas de juego y de convivencia básicas de una democracia liberal. Sin ningún tipo de pudor, señorías, han okupado las instituciones esenciales y relevantes del Estado para poder así imponer su relato político y social frente a la realidad de las cosas. El Tribunal Constitucional, la Fiscalía General del Estado, el Consejo de Estado, el CIS, el Tribunal de Cuentas, el Centro Nacional de Inteligencia, Televisión Española, la Secretaría General del Congreso, todas las empresas de la SEPI, que no las voy a relatar porque si no me quedaría sin tiempo contando todo lo que ustedes han okupado. Desde luego, es muy llamativo que un gobierno que se dedica con especial ridículo y entusiasmo a descolonizar museos tenga al mismo tiempo la afición de colonizar todas las instituciones públicas del Estado. (Un señor diputado: ¡Muy bien!—Aplausos). Bueno, las públicas y alguna privada también, como ya han empezado a hacer, por ejemplo, con Telefónica.

Señora Montero, tampoco es progreso su obsesión y la de su Gobierno por provocar intencionadamente ese escenario que estamos viviendo de polarización. El presidente del Gobierno ya dejó muy claro en el debate de investidura que había que levantar un muro entre los españoles. El señor Sánchez ha planteado que España debe ser una sociedad dual, en la que de forma maniquea hay buenos y malos, una sociedad en la que lo único que importa es la adscripción a una identidad. Esa política, señora Montero, lo único que provoca es el enfrentamiento, el insulto y el acoso. No es progreso ignorar las bases de la convivencia de la Transición. No es progreso llamar fachas y demonizar a todos los que no coinciden con sus planteamientos, con sus objetivos y sus acciones. No es progreso, señorías, atacar la libertad de expresión y de prensa y a los medios de comunicación simplemente porque el presidente del Gobierno no es capaz de aguantar y soportar la crítica. No es progreso iniciar campañas de acoso personal a jueces simplemente porque adoptan resoluciones que a ustedes no les gustan. Y no es progreso horadar permanentemente la esencia de la estructura política, territorial e institucional de la Constitución, que es lo que llevan haciendo ustedes desde bastante tiempo.

Señora Montero, hay algo que resulta especialmente importante para que una sociedad pueda avanzar. Para que pueda haber un incremento real de la prosperidad y del bienestar de los ciudadanos es básico que haya seguridad jurídica y confianza en las instituciones. Y, desde luego, no es fácil que tal confianza se pueda dar cuando hay un gobierno que ha caído en la terrible espiral de la corrupción económica y de la corrupción política, la corrupción de sus tramas y la corrupción de la amnistía. Están ustedes inmersos en una enorme trama de corrupción, una trama que parecía algo limitada a la compra de mascarillas durante la pandemia; sin embargo, estamos viendo que es algo muchísimo mayor. (Un señor diputado: ¡Muy bien!). Las investigaciones están sacando a la luz una red corrupta vinculada al Gobierno, al Partido Socialista y al entorno más cercano del presidente. Cada día hay una sorpresa, cada día se descubre algo nuevo, cada día hay alguna persona más del Gobierno y del PSOE involucrada. Y ya no son solo mascarillas; son ayudas y rescates a determinadas empresas, son los encuentros furtivos y nocturnos en Barajas con el régimen de Venezuela y la presencia del señor Aldama; es la adjudicación de contratos con cartas recomendación de la esposa del presidente del Gobierno; es la adjudicación de obras en ADIF. ¿Saben, señorías, lo que algunos responsables de ADIF, Puertos del Estado, el señor Illa, el señor Marlaska, la señora Armengol y el señor Víctor Torres tienen en común? Que todos contrataron a la misma empresa porque se lo dijo Koldo. Todos tienen en común que están haciendo todo lo posible para entorpecer las investigaciones; todos tienen en común que están faltando a la verdad en las comisiones de investigación del Congreso y del Senado y todos tienen en común que ninguno quiere responder a las cien preguntas que presentó el Grupo Parlamentario Popular sobre todas las incógnitas que hay en relación con las sospechas de corrupción, irregularidades (aplausos) y conflictos de interés que hay en el Gobierno, en el PSOE y en el entorno cercano del presidente. Lo que no es común y lo que no se ha visto en ningún país democrático, señora ministra, es que la mujer del presidente realice determinadas actividades que terminen siendo objeto de investigación por posibles delitos de tráfico de influencias y corrupción en los negocios. Lo que no es común es que un presidente del Gobierno oculte y mienta sobre la situación o el estado procesal de su mujer.

Pero fíjese que, si la corrupción económica es escandalosa, su corrupción política por la amnistía, además de un escándalo, es un peligro, porque la ley de impunidad que en teoría se va a aprobar aquí esta mañana es una medida ilegal desde el punto de vista jurídico. Representa una involución democrática desde el punto de vista político. Es una indecencia desde el punto de vista moral por mucho que, desde su Gobierno, señora Montero, se pretenda hacer pasar por algo legítimo y justificado. Su amnistía presupone declarar la ilegitimidad y la injusticia de los principios recogidos en la Constitución, supone romper con la igualdad de los ciudadanos y promover la impunidad de los delincuentes. Mientras que el indulto implica una muestra de benevolencia de la sociedad al condenado, la amnistía significa que es la sociedad quien pide perdón al delincuente. Cuando Sánchez habla de generosidad, en realidad lo que está haciendo es hablar de compra de votos. No es el interés lo que persigue, simplemente siete votos que necesitaba para su investidura. No se puede ser generoso con lo que no es tuyo y la Constitución, la democracia, el sentido de la justicia, así como la libertad e igualdad de todos los ciudadanos no son del señor Sánchez, sino de todos y cada uno de los españoles. (Aplausos). Señora Montero y señores del Gobierno socialista, estamos ante una indecente arbitrariedad cuyas consecuencias son difíciles de prever, pero que pueden ser muy negativas en el futuro porque deslegitiman a la Constitución y, desde luego, desarman el Estado. Y no se engañen, porque fue el artículo 155 de la Constitución y el Estado de derecho aplicado por la justicia lo que venció al procés y lo que hizo, al tener que pagar determinados millones de euros de indemnización para recuperar el dinero de las arcas públicas, desistir a algunos, porque, señorías, la pela es la pela.

Esta es, señora ministra, la realidad económica, social y política de España. Espero que usted conteste a algo, aunque también es verdad que, conociendo los precedentes, tengo muy pocas esperanzas.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Muñoz. A continuación, en nombre del Gobierno, tiene la palabra la señora vicepresidenta primera y ministra de Hacienda por un tiempo de doce minutos. Cuando quiera.

Presidencia. Muchas gracias, señora presidenta, y pido disculpas por el minuto de retraso. Señor Muñoz, después de escuchar su intervención —y‌ o lo he hecho atentamente—, está claro que no tienen ustedes ni proyecto ni propuestas que hacer a este país ni ningún tipo de orientación que permita saber exactamente cuál es el modelo de España que ustedes están intentando construir, probablemente porque la palabra construcción no es algo que a ustedes les resulte cómoda. Es más, están permanentemente practicando una oposición destructiva, una oposición que sigue exactamente, señor Muñoz, los parámetros del manual de la ultraderecha respecto a cómo se tienen que deslegitimar las instituciones, a cómo deshumanizar la política y a cómo utilizar la máquina del fango para fabricar y difundir noticias falsas; en definitiva, restar valor a la utilidad de los servidores públicos que nos sentamos aquí cada día para que, efectivamente, se produzca desapego de la ciudadanía respecto a sus representantes. Por tanto, alfombra roja a los populismos, alfombra roja a los autoritarismos; en definitiva, intentar conquistar el poder por métodos que no son el del respeto a la soberanía popular que se expresó con absoluta libertad el pasado 23 de julio (aplausos) y que les dijo que ustedes, a la oposición, señor Muñoz. Si uno no parte de ahí, si esa realidad no es en la que ustedes se asientan, desde el minuto uno —m‌ e lo tendrá que reconocer— toda la estrategia del Partido Popular ha consistido en un acoso y derribo a un gobierno que consideran ilegítimo única y exclusivamente porque no son ustedes los que están en la Moncloa. Y extienden esa ilegitimidad, según ha dicho usted desde esta tribuna —y‌ ahora le voy a explicar por qué, porque lo ha dicho—, a las instituciones en las que ustedes no tienen mayoría. Es más, usted ha hablado de colonizar las instituciones y de okupar —‌con ka— las instituciones. Ambas cuestiones, señoría —‌ahora me dice que sí, por eso tienen ustedes que escuchar porque si no, no entienden el argumento—, forman parte del ideario absoluto de la ultraderecha, que es que, como ustedes no tienen mayoría en el Consejo General del Poder Judicial, se autoproclaman constitucionalistas, pero bloquean la renovación del órgano de gobierno de los jueces porque las mayorías a ustedes no les favorecen. (Aplausos). Y cuando se trata del resto de órganos que parten de la representatividad de los grupos políticos que estamos aquí presentes en la Cámara, como esas mayorías no le gustan al Partido Popular, habla de colonización de la Radiotelevisión Española, de la Fiscalía, de todos los órganos en los que ustedes entienden que cualquier expresión que no sea el control del Partido Popular supone una deslegitimación democrática. Esto es, señor Muñoz, lo que usted ha venido a decirnos aquí, en la tribuna. Ya sé que a usted le da igual, pero como usted me interpela, le tengo que decir lo que usted ha venido a trasladar. Verá, le decía que no le he escuchado ningún tipo de cuestión relativa al modelo político, económico o social que pone usted encima de la mesa. Porque, evidentemente, la política será también contraste entre los proyectos que representamos las distintas formaciones políticas. Si ustedes critican una medida del Gobierno, deberá ser porque tienen una alternativa que presentar a la ciudadanía. Pero las palabras alternativas, proyecto o propuesta, como le decía, no figuran en su agenda. Señor Muñoz, hablaba usted de la amnistía, de los indultos, de todos aquellos elementos que han permitido por primera vez en nuestra democracia que las fuerzas independentistas no hayan obtenido una mayoría en Cataluña. Yo entiendo que para cualquier actor político esta consideración debería tener interés. ¿Qué ha ocurrido para que durante este periodo, efectivamente, los catalanes hayan optado por alternativas al independentismo que entenderían que podría ser mejor para el futuro de Cataluña? Ustedes esta pregunta ni se la hacen ni les importa, les da igual. Porque la realidad, señor Muñoz, es que, justamente, estamos descubriendo con sus afirmaciones que pareciera que al Partido Popular le hubiera gustado que el independentismo hubiera redoblado los apoyos que tenía dentro de Cataluña. Bueno, usted hace una expresión como diciendo: ¡qué barbaridad! Si no es así, ¿me puede usted decir por qué ustedes no se alegran de los resultados del Partido Socialista de Cataluña en esta comunidad autónoma? ¿Me puede usted decir por qué ustedes van trasladando el bulo respecto a que cuando pasen las elecciones europeas será el señor Puigdemont el presidente de la Generalitat? Algo absolutamente ridículo después de que el Partido Socialista haya ganado unas elecciones de forma amplia y, además, hay un bloque constitucionalista (rumores) en Cataluña. (Aplausos). Porque ustedes, señor Muñoz, critican permanentemente la política que está permitiendo que los ciudadanos vean que el Gobierno tenía razón cuando puso en marcha medidas que permitieron poner los cauces para superar la crispación, para superar el combate que se ha librado durante esta década en Cataluña. Y, sin embargo, después de que se celebró una declaración unilateral de independencia en el Parlament de Catalunya bajo un gobierno del Partido Popular, después de que ustedes permitieron que se celebraran unos referéndums que se esgrimían como una victoria por parte de los partidos independentistas, después de que a ustedes se les escapó el señor Puigdemont del país por la frontera (el señor De Olano Vela: Se nos escapó el socio), y este Gobierno heredara una situación y haya revertido esta posición, hasta el punto de que los resultados en Cataluña dan la razón al Gobierno de que su política está permitiendo que, efectivamente, sean los partidos que promovemos el diálogo los que se abran camino en Cataluña, ¿qué tiene que decir el Partido Popular, al que está dándole todo el tiempo coraje, sobre que se haya producido la victoria del señor Illa? (Aplausos). Nada. Respecto a la situación económica que usted comentaba, por no hablar —porque lo hemos hecho durante toda la mañana— de esta máquina del fango que ustedes permanentemente alimentan, ¡cuando todo el mundo sabe en este país que fue una moción de censura la que desalojó la corrupción que estaba instalada en el Partido Popular y la que el señor Feijóo dijo que venía a regenerar! (Aplausos). ¡Y no han hecho ustedes nada para la regeneración de su propia formación política! Pero hablaremos de esto, si quiere usted, en la segunda parte, porque me interesa, especialmente, hablar de la situación económica. Señor Muñoz, de los datos económicos objetivos, ¿qué es lo que a ustedes no les parece correcto? La economía española creció seis veces más que la media de la eurozona en el año 2023, seis veces más. Señor Muñoz, ¿no le merece a usted ese crecimiento ningún tipo de adjetivo? ¿Realmente puede sostener que la economía española no va como un cohete, cuando crecimos seis veces más el año anterior y en este primer trimestre, el triple de los países de nuestro entorno? Y todo esto después de una pandemia, durante la guerra de Ucrania, con políticas que han demostrado que las medidas austericidas que practicó el Partido Popular prolongaron las crisis económicas y profundizaron la recesión y, sobre todo, la creación de desigualdad en los ciudadanos. ¿Qué tiene usted que decir de que España cree cuatro de cada diez nuevos empleos que se crean en la Unión Europea? Tenemos récord de afiliación de trabajadores. (El señor Muñoz Abrines hace gestos negativos). Me dice usted que no con la cabeza y, claro, si ustedes también deslegitiman las cifras oficiales que salen de todas las estadísticas de la Unión Europea y de las estadísticas nacionales, es difícil que se pueda establecer un debate con rigor, con cifras, con datos, que son los que ponen de manifiesto y caracterizan la realidad. Tenemos récord en creación de empleo, récord en empleo femenino, 10 millones de mujeres trabajando por primera vez en nuestro país. ¿No le dicen nada estos datos respecto a cómo se tenía que comportar el mercado laboral después de que votaron en contra de una reforma laboral y se pronunciaron en contra de una subida del salario mínimo porque dijeron que iba a destruir miles de empleos en nuestro país? Porque, efectivamente, para ustedes la precariedad laboral, el abaratamiento de los costes laborales ha sido la política económica que han practicado durante todos los años y durante todo el periodo de gobierno del Partido Popular. (Aplausos). Y en materia en materia de saneamiento de las cuentas públicas, ¿no tiene usted nada que decir respecto a cómo ha ido disminuyendo el déficit del conjunto de nuestro país desde el 10 % que alcanzó durante la pandemia, sobre cómo está disminuyendo la ratio deuda/PIB, sobre cómo, en definitiva, señoría, nos estamos situando entre los países que pretendemos llevar a cabo una política de estabilidad de las cuentas públicas que no provoque recortes y que no ponga sobre la mesa que la carga de los esfuerzos recaiga, fundamentalmente, en la clase media y en la clase trabajadora? Tampoco tiene nada que decir de esta cuestión, después de que hace unos días hemos conocido que ya se ha recuperado el poder adquisitivo prepandemia por parte de los hogares españoles. Y, por último, también, señoría, en ese en ese mismo aspecto, creo que en esta campaña de las elecciones europeas sería bueno, conveniente, que el Partido Popular trasladara cuáles son sus propuestas para Europa. Si, efectivamente, quiere extrapolar esa política austericida que practicó durante los años de Gobierno del Partido Popular, concretamente del señor Rajoy, o si, por el contrario, ustedes se definen más en la línea socialdemócrata. Con esto termino. Yo los escucho a ustedes cuando están en campaña mutar desde las posiciones socialdemócratas a las posiciones ultraconservadoras. Nunca se quedan en las políticas que promueven en el Partido Popular. No le he entendido correctamente, ¿se reclamaba socialdemócrata en esta tribuna en relación con las políticas que hay que practicar en Europa o estaba usted más en la línea del señor Feijóo, que piensa que en Europa hay una ultraderecha moderada con la que se puede pactar y otra ultraderecha que no, que tiene pinta que mejor que no? En definitiva, señor Muñoz, nos jugamos mucho también en materia económica y en materia social en las próximas elecciones europeas. Yo espero y deseo que durante estos días cuenten su programa de gobierno, porque hasta ahora lo único que han hecho, al menos en este Parlamento en el día de hoy, es revolcarse en esa máquina del fango sin hablar de las preocupaciones, de los problemas que tienen los ciudadanos en el día a día, que tenía que ser el objeto del debate en esta Cámara. (Aplausos). Muchas gracias.

Presidencia. Muchas gracias, señora vicepresidenta. Tiene la palabra el señor Muñoz Abrines. Cuando quiera.

Pedro Muñoz Abrines

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Gracias, señora presidenta. Señora Montero, la interpelada es usted; quien tiene que responder cuál es su política, es usted, no yo. Usted ya verá la política y las propuestas del Partido Popular, porque ya nos tocará la semana que viene presentar la moción correspondiente, que será a lo mejor una tercera o cuarta victoria de las medidas económicas que hemos presentado en esta Cámara y que les hemos ganado a ustedes, aunque ustedes después no las quieran aplicar. (Aplausos).

Fíjese, ha vuelto usted a recurrir una y otra vez al comodín del franquismo, la derecha, la ultraderecha y ese tipo de discursos. Si cree de verdad que ese tópico le va a funcionar siempre, creo que se equivoca, porque los españoles son plenamente conscientes de que ustedes recurren siempre a ese discurso cada vez que tienen problemas. Cuando surge un problema, la trama de corrupción de Koldo, la fachosfera; cuando ahora tienen problemas con la mujer del presidente, la ultraderecha.

Y habla de ultraderecha buena y de ultraderecha mala. Señora Montero, tápese un poquito, porque fíjese en lo que dijo su compañera de gabinete, ministra y ahora candidata al Parlamento Europeo, el pasado 19 de mayo en el periódico El Correo cuando le preguntaron si podría llegar a pactos con Meloni. Su respuesta: Depende de la aritmética y de si hacen propuestas con arreglo a los valores europeos. Vamos, lo mismo que hicieron con Podemos, con Bildu y con Puigdemont: primero, digo que no, pero si necesito sus votos, ya veremos. (Aplausos). Hombre, señora Montero, un poquito de dignidad.

Han hablado de la máquina del fango, la escalada verbal, etcétera. Señora Montero, esto no son letras y a lo mejor lo distingue mucho mejor. (Muestra una fotografía). ¿Sabe quién es? Este es Javier Padilla, diputado de Más Madrid en la Asamblea de Madrid, simulando que dispara a la presidenta Isabel Díaz Ayuso. ¿Sabe lo que tiene este señor en común con su Gobierno? Pues mire, a esta persona (muestra otra fotografía), Mónica García, que forma parte de su Gobierno, marcando tendencia y marcando estilo. ¿Qué van a hacer ustedes con el señor Padilla? ¿Le van a hacer también ministro? Si de verdad quieren ustedes tener un mínimo de credibilidad respecto a esa intención de acabar con el fango, ¿saben lo que tienen que hacer? Primero, pedir la dimisión del señor Padilla y, después, quitar a la señora García como ministra de Sanidad. (Aplausos).

Hoy, curiosamente, no he escuchado a la señora Montero hablar de ese mantra que utilizan normalmente del Partido Popular, de nuestra defensa de los ricos en el tema tributario. Bueno, yo no sé si será por esa aplicación del artículo 18 bis, por el cual usted es tan aficionada a hurgar en la situación tributaria de los demás, especialmente si son familiares políticos. Pero ya que a usted le gusta tanto hacer declaraciones a los medios de comunicación sobre la situación tributaria de particulares y, hablando de ricos, ¿se ha preocupado ya por la situación fiscal de David Azagra? ¿Cuándo va a hacer declaraciones a los medios de comunicación en las que usted explique los pormenores de su situación tributaria? ¿O es que lo que usted hace con el Partido Popular, sin embargo, cuando afecta a los familiares del señor Sánchez no vale? Por cierto, le recuerdo, señora Montero, señora ministra de Hacienda, que el señor Sánchez dijo que ser un auténtico patriota consistía en pagar impuestos en España. Así que tal vez sería una buena muestra de lealtad por su parte hacer algo, porque así nadie podrá decir que parte de la familia del presidente no es precisamente muy patriota. (Aplausos).

Señora Montero, ustedes pueden hacer todos los esfuerzos que quieran para aparentar que todo va bien. Siga con su cohete, pero no se lo cree nadie. Usted habla de que el crecimiento se ha multiplicado por seis en el año 2023, pero hable del crecimiento conjunto de seis años en comparación con Europa, porque estamos por detrás. Usted no puede decir eso, porque hay cuatro millones de personas en situación de carencia material severa y usted no ha dicho nada, porque el 11 % de los niños está hoy en situación de pobreza y es un dato récord, porque no es verdad que se esté creando el empleo que ustedes dicen, porque se está repartiendo. De hecho, el número de horas trabajadas es prácticamente el mismo que el que había en el año 2018. Nuestra productividad por hora trabajada es un 25 % inferior a la media europea. ¿De qué cohete está usted hablando? Ustedes no tienen credibilidad, porque no dicen la verdad ni al médico. Ustedes mintieron en los pactos con Podemos, con Bildu y Puigdemont, mintieron sobre la amnistía y mintieron sobre la situación procesal de Begoña Gómez. Ustedes no pueden ser la solución simplemente porque los ciudadanos españoles han visto a un presidente del Gobierno que no sabe diferenciar su posición institucional de la personal y se esconde durante cinco días porque han imputado a su mujer.

Esta es la legislatura que nació muerta. Es la amnistía lo único que pegaba sus pactos progresistas, supuestamente, en esta Cámara. Y en estos momentos tenemos que certificar su defunción. No hay Gobierno, porque una parte del Gobierno vota en contra de la otra y hay broncas internas permanentes en el gabinete que les obligan a retirar permanentemente iniciativas en esta Cámara. Son ustedes un gobierno en el que el ministro de Presidencia llama hipócritas y traidores a los otros cinco ministros de SUMAR. Están ustedes completamente agotados. Así que no solo ya por responsabilidad, sino por respeto a todos los españoles, disuelvan las Cámaras y convoquen elecciones. (Aplausos).

Muchas gracias.

Presidencia. Muchas gracias, señor Muñoz. Para concluir el debate, tiene la palabra la señora vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Hacienda, por un tiempo de cinco minutos.

Presidencia. Gracias, presidenta. Señor Muñoz, una siempre tiene la esperanza de que alguno de ustedes se va a subir a esta tribuna y no va a repetir el argumentario de Génova como un papagayo, que es lo que hemos escuchado esta mañana en cada intervención del Partido Popular en esta sesión de control, yo diría coma por coma. Eso sí, tienen ustedes buena memoria, porque se aprenden ustedes de memoria este argumentario para no tener que hablar de lo que realmente importa. ¿Cuál es su modelo económico, señor Muñoz? ¿Qué propone de su modelo económico? ¿Qué tiene que decir respecto a los datos que yo le acabo de dar de creación de empleo? (Rumores). ¿Qué tiene que decir respecto a los datos de récord en inversión extranjera? ¿Qué tiene que decir respecto a las cuestiones buenas que le ocurren a este país? (Rumores). Si deja usted de hablar con el señor Bravo… Probablemente, si usted me escucha… (El señor Muñoz Abrines pronuncia palabras que no se perciben). No, es que está usted hablando con el señor Bravo, que seguramente podría replicar perfectamente su misma intervención. (El señor Muñoz Abrines pronuncia palabras que no se perciben). No, es que esto no es interactivo, señor Muñoz. Lo siento, pero, como siempre les digo, las sesiones no son interactivas. (Rumores). Por tanto, ¿cuál es el modelo que ustedes tienen? ¿Qué pretenden hacer ustedes en España? Porque cuando se suben a la tribuna, ustedes dicen que no, que ustedes no tienen obligación de trasladar cuáles son las políticas que va a hacer el Partido Popular. ¿De verdad usted cree que la única tarea de la oposición es el acoso y derribo al Gobierno progresista de turno para esconder que no quieren contar el modelo de país que tienen ustedes debajo de la manga? Porque pasa por la austeridad a ultranza, pasa por el desmantelamiento de la sanidad pública, pasa por que las becas no aumenten, pasa por no dotar de recursos a la dependencia, y pasa, en definitiva, por debilitar lo público, provocando también un vaciamiento fiscal, fundamentalmente, señorías ―y ahora sí se lo digo―, en los intereses que ustedes defienden, que son los intereses de las minorías privilegiadas, de los poderosos, de quienes están ustedes al dictado, para practicar unas políticas que atentan contra ese interés general. Señor Muñoz, la pensión media en nuestro país desde que gobierna Pedro Sánchez ha aumentado un 34 %, con el voto en contra del Partido Popular. El salario mínimo interprofesional ha aumentado un 54 %, con la posición contraria del Partido Popular. El abandono escolar temprano se ha reducido un 25 %, votando permanentemente en contra de las iniciativas en este Congreso. O la temporalidad laboral, en esa reforma que pudimos sacar adelante gracias al señor Casero, y a la que el Grupo Popular también votó en contra, y que está permitiendo en este momento no solo recuperar niveles de renta, sino también que en nuestro país se cree empleo y se cree empleo de calidad, como demuestran los datos en los sectores de I+D+i, y que, por otra parte, disminuya una precariedad que estaba haciendo que las personas no pudieran formular su propio proyecto personal, con el miedo de que no se les renovara su contrato al mes siguiente. (Aplausos). Esa es la política que está practicando nuestro Gobierno. Señoría, ya que hablaba usted también de las política europeas y de esa indefinición, o, mejor dicho, de ese convencimiento que no quiere expresar el Partido Popular respecto a cómo se tiene que conducir la construcción europea y cuáles tienen que ser los aliados del Partido Popular en el futuro de esa configuración para que efectivamente los valores de los derechos, de las libertades y de la capacidad de que todo el mundo se incorpore al progreso económico sea una realidad en Europa, como lo está siendo aquí, en nuestro país, como lo está siendo en España. Porque ustedes empiezan permanentemente esta sesión de control desfigurando la realidad, a base de las mentiras que ustedes cuentan, trasladando que este Gobierno nunca responde a las cuestiones que ustedes preguntan. Y, señoría, hablando de mentiras, le decía yo esta mañana a su compañera que podían mirar a las filas de VOX, que es quien rivaliza con ustedes en la mentira. Pero, en cualquier caso, ¿de verdad, señor Muñoz, que no mentía el Partido Popular cuando aseguraba que España se rompía por la aprobación de la amnistía y los indultos, después de los resultados de las elecciones en Cataluña? ¿No era eso una mentira? ¿No era una mentira lo que nos dijo la señora Ayuso respecto a que su pareja no había cometido fraude fiscal, y lo hizo en la mesa con la bandera detrás de la Comunidad de Madrid? (El señor Tellado Filgueira: ¡Fango!). ¿De verdad que el señor Feijóo no mentía cuando dijo desconocer que Marcial Dorado era narcotraficante? (El señor Tellado Filgueira: ¡Fango!—Aplausos). ¿De verdad que el señor Feijóo no mentía cuando dijo que España se encaminaba a una profundísima crisis económica? (Rumores.—El señor Tellado Filgueira: ¡Fango!). ¿De verdad que el señor Feijóo no mentía cuando dijo que vino a la política para no condenar y para no usar el insulto, cuando está siendo objeto de las mayores infamias que hemos escuchado en los últimos años por parte del Partido Popular? (Rumores). Y, por último, señor Muñoz, ¿de verdad que el Partido Popular no miente cuando se llama constitucionalista, cuando lleva más de dos mil días sin renovar un órgano (aplausos), simple y llanamente porque entiende que las mayorías no le favorecen? (El señor Tellado Filgueira señala los escaños del Grupo Parlamentario Socialista). ¿Va a venir usted aquí, a esta tribuna, para hablar de mentiras? Señor Muñoz, lo único que tiene que hacer es mirar a sus socios aquí, en España, y en Europa, a la ultraderecha, que son junto con ustedes los verdaderos artífices de los bulos, de la mentira, de la difamación y de la falta de calidad del debate público. Gracias. (Aplausos.—Rumores).

Presidencia. Muchas gracias, señora vicepresidenta. — DEL GRUPO PARLAMENTARIO VOX, A LA VICEPRESIDENTA SEGUNDA DEL GOBIERNO Y MINISTRA DE TRABAJO Y ECONOMÍA SOCIAL SOBRE LA MEDIDA EN QUE LA ACCIÓN DEL GOBIERNO EN TORNO A LA GUERRA CONTRA HAMÁS PUEDE AFECTAR AL MERCADO LABORAL ESPAÑOL. (Número de expediente 172/000038).

Presidencia. Vamos a ver ahora la interpelación urgente, del Grupo Parlamentario VOX, a la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social, sobre la medida en que la acción del Gobierno en torno a la guerra contra Hamás puede afectar al mercado laboral español. Para su defensa, tiene la palabra el señor Flores Juberías, por un tiempo de doce minutos. (Aplausos.— El señor vicepresidente, Rodríguez Gómez de Celis, ocupa la Presidencia).