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Sin adjetivos

Pleno del 23 de mayo de 2024

Proposición de reforma del Reglamento del Congreso de los Diputados.

Proposición de reforma del Reglamento del Congreso.. Autor: Grupo Parlamentario Socialista Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 42.

Votación

  • 19 de marzo de 2024: salió adelante, 174 sí, 169 no, 0 abstenciones.
  • 23 de mayo de 2024: no salió adelante, 32 sí, 176 no, 136 abstenciones.
  • 22 de julio de 2025: salió adelante, 178 sí, 171 no, 0 abstenciones.
  • 22 de julio de 2025: salió adelante, 177 sí, 171 no, 0 abstenciones.

Lourdes Méndez Monasterio

VoxDiputada.Página 25Vídeo

Buenos días, señorías, señora presidenta. La modificación que se plantea para eliminar el lenguaje sexista que, según la izquierda, contiene nuestro Reglamento es una soberana estupidez. Pero ojalá, señorías, fuera solamente una soberana estupidez. El lenguaje inclusivo supone un ataque a nuestra lengua por parte de un feminismo que es destructivo y que es cínico, que utiliza el lenguaje para imponer su ideología de división y de odio. Sí, señorías, es un ataque, y no lo digo yo, lo ha reconocido la Real Academia de la Lengua Española en España, de la misma forma que lo han denunciado los académicos franceses, a los que han reconocido su autoridad en el país vecino, pero no aquí, señorías. Somos casi el único país del mundo que está imponiendo esta barbaridad. (Aplausos).

Señorías, digo que es un feminismo cínico porque parten de premisas falsas, como la afirmación de que el masculino genérico o inclusivo es una consecuencia del patriarcado o del androcentrismo que menosprecia e invisibiliza a la mujer. Ello no solamente es falso, sino que denota o una ignorancia inadmisible a la hora de analizar nuestro lenguaje por cualquier diputado de esta Cámara, o una intencionalidad maliciosa para atacar nuestra lengua, controlar la forma de expresarnos y dividirnos. No en vano, señorías, es la lengua la mejor herramienta para la unión. Y, por cierto, ¿cómo va a ser, señorías, derivación del patriarcado si fue una mujer, Isabel la Católica, la que más hizo por el enriquecimiento de nuestra lengua y la que realizó una espectacular política lingüística, uniendo a los españoles y difundiendo el castellano por todo el mundo? (Aplausos).

La modificación que proponen, señorías, no responde a motivaciones lingüísticas, sino a motivaciones ideológicas, ya que la utilización del masculino inclusivo en nuestro lenguaje nada tiene que ver con la discriminación de la mujer, sino que es una cuestión de economía; no es una opción lingüística, y en ningún caso puede calificarse de androcentrismo, como se denuncia. Así lo expresa la Real Academia de la Lengua en su amplio informe de 2020 y en el de 2023, que les invito, señorías, a leer para que dejen de hacer el ridículo. Estas fuerzas progresistas que están pensando en el pensamiento mágico en lo único que progresan es en estupidez.

La Real Academia de la Lengua nos dice que la aplicación rígida de las duplicidades llevaría a extremos que harían extraña una sola frase. Les pongo un ejemplo. Desdoblar el masculino genérico en diputada y diputado derivaría en frases como esta —v‌ amos a poner el ejemplo de una frase que pudiera decir la presidenta de la Cámara—: Los diputados que hayan sido elegidos están convocados para ser escuchados. Si fuera fiel a esta práctica que quieren imponer, debería decirse: Los diputados y diputadas que hayan sido elegidos o elegidas están convocados y convocadas para ser escuchados y escuchadas. Por respeto a esta Cámara, señorías, no califico lo que esto significa; califíquenlo ustedes. (Aplausos).

Señorías, las modificaciones que se realizan del lenguaje no son fruto de una imposición, son fruto del uso. La Real Academia ha defendido en sus documentos que no son sexistas muchos usos gramaticales y léxicos del español que las autoridades presentan como tales. Ha sostenido, asimismo, que no se apoya la igualdad de los hombres y las mujeres de nuestro país pidiendo a los ciudadanos, sean parlamentarios o no, que hagan constantes equilibrios sintácticos, morfológicos y léxicos para evitar opciones lingüísticas que pertenecen a su forma natural de expresarse. La Real Academia ha manifestado también que no se avanza en la consecución de la igualdad democrática de hombres y mujeres forzando de manera artificial la gramática y el léxico de la lengua española. Y yo les pregunto, señorías, ¿qué le importa a una mujer que modifiquen el lenguaje por ser, según ustedes, sexista si en este país muchos de sus hijos no pueden estudiar en español? ¿Qué le importa, señorías, a una mujer un lenguaje no sexista si se está negando su identidad, si están envenenando a sus hijos en las escuelas diciendo que no hay sexos? Señorías, el lenguaje tiene género, no tiene sexo, como lo tiene el ser humano. Pero para ustedes es el hombre el que tiene género y el lenguaje el que tiene sexo. (Aplausos).

Dicen que el lenguaje inclusivo es una conquista del feminismo, de un feminismo que, aparte de haberse dividido, señorías, como lo demostraron el otro día en la votación sobre el proxenetismo, ha enloquecido y se arroga la defensa de la mujer, cuando está legislando en contra de su propia naturaleza. ¿Qué le importa a una mujer, señorías, el lenguaje inclusivo cuando no puede tener los hijos que quisiera, cuando no puede formar una familia, cuando no llega a fin de mes, cuando no puede encontrar empleo? ¿Qué le importa, señorías? Los últimos datos de Eurostat sitúan a España como el cuarto peor país en cuanto a mujeres en riesgo de pobreza.

Señorías, en VOX estamos hartos. Estamos hartos de que se ataque y desprecie nuestra lengua, cuando es la expresión más elevada de nuestra rica cultura y la columna vertebral que nos une con más de seiscientos millones de hispanohablantes que atesoran en sus raíces nuestra lengua, la lengua española. (Aplausos). La lengua española, señorías, se aprecia y valora en todo el mundo, menos en este hemiciclo, sede de la soberanía nacional. De la lengua española, señorías, deberían estar orgullosos todos y cada uno de los diputados que se sientan en estos escaños, y si no es así no merecen ocuparlos. (Aplausos).

Señorías, estamos hartos de que utilicen sus cargos de representación pagados por los abusivos y confiscatorios impuestos de todos los españoles, y no para mejorar sus vidas, sino para modificar leyes como el Reglamento y cambiar el masculino genérico o inclusivo por diputadas y diputados. ¿Por qué no se modifican todas las leyes que regulan las diferentes profesiones? ¿Es que acaso las diputadas somos más que cualquier otra mujer que realiza cualquier tipo de profesión? Es una verdadera obscenidad, porque llega a límites que no son admisibles, como, por ejemplo, sus planes de igualdad obligatorios en toda la Administración o en las empresas. Se consumen mucho tiempo y muchos recursos en todos los organismos públicos obligados a recibir clases de igualdad. Por ejemplo, en este Congreso. ¿Ustedes han preguntado a las trabajadoras de este Congreso, a las ujieres, a las enfermeras, a las funcionarias, a las letradas o a la médico si han sido en algún momento discriminadas? No existe ningún tipo de denuncia. En cualquier caso, si lo hubieran sido, existe una regulación y un procedimiento para hacerlo. Señorías, la financiación de este tipo de planes debería estar tipificado como malversación de dinero público.

A nosotras, las diputadas de VOX, ¿qué nos importa que en el Reglamento se cambie el masculino genérico por diputado y diputada si en este Congreso, sede de la soberanía nacional, no podemos ejercer nuestro derecho a debatir en la lengua que es común a todos, en la lengua que nos une? ¿Qué nos importa, cuando ni tan siquiera se obliga a realizar la promesa o juramento para que se acate la Constitución como condición para ser diputado? (Aplausos). ¿Qué nos importa, señorías, que nos designen como diputada y no con el masculino genérico, cuando estamos padeciendo una legislación que ataca derechos humanos fundamentales, perjudicando especialmente a la mujer, como la vida, el matrimonio y la familia? ¿Qué nos importa, señorías, que nos llamen diputadas o diputados? (Aplausos). Señorías, el lenguaje inclusivo es peor que una estupidez cuando no se resuelven los verdaderos problemas, sino que se instrumentaliza como un ariete de desigualdades y desencuentros, en este caso entre el hombre y la mujer. La belleza del designio creador del hombre no está en la visión aislada del hombre y la mujer, sino en su alianza, pero es muy complicado que ustedes lo entiendan.

¿Qué es lo que en VOX nos importa? Lo que nos importa como diputados es que en este hemiciclo los representantes de todos los españoles defendamos nuestra patria y que se preserve la unidad de España. Nos importa que en este hemiciclo, sede de la soberanía nacional, se hable en la lengua común de todos los españoles. Nos importa que los diputados que lo componen juren y prometan que defenderán su carta magna, siendo condición indispensable para sentarse en estos escaños. Como diputados, señorías, lo que nos importa es que se aprueben leyes justas y que no se ejerza un verdadero totalitarismo parlamentario, porque es un fraude. (Aplausos). Es un fraude, señorías, tramitar lo que son verdaderos proyectos de ley como proposiciones de ley de los partidos que soportan al Gobierno, obviando los informes preceptivos de los organismos públicos y obviando la audiencia pública. Es un fraude de ley, y ustedes lo han hecho recientemente, aparte de con otras muchas leyes, con la eliminación de la sedición, y lo han hecho, cómo no, con la ley de amnistía. (Aplausos). Lo que nos importa, señorías, es que no se derroche el dinero de todos los ciudadanos con un gobierno elefantiásico, el de más ministerios de la historia, veintidós ministerios. En un momento como en el que estamos, con una deuda espectacular, con una inflación realmente apabullante, con un desempleo juvenil que no tiene parangón, ustedes tienen 125 millones empleados en efectivos de sus veintidós ministerios. Por lo tanto, nosotros lo que pedimos es que se reduzcan los ministerios y, por tanto, las comisiones de este Congreso. A nosotros lo que nos importa como diputados, señorías, es que los que aquí estamos defendamos el bien común y la unidad de todos los españoles, la unidad en nuestra rica diversidad, que es para lo que estamos aquí. Ese es nuestro deber como diputados, señorías, ese es, buscar la unidad. El mayor deber de un cargo público es ese, buscar la unidad. Es el mayor deber de todo gobernante. Pero, señorías, lamentablemente eso no es así. Bueno, pues estas son algunas de nuestras prioridades para la regeneración de nuestro sistema parlamentario y parte de las propuestas recogidas en nuestra enmienda.

Termino, señorías. ¿Qué nos importa, señorías, que nos designen como diputadas y como diputados? Ojalá fuera tan solo una enorme estupidez. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señora Méndez. En turno ahora ya de fijación de posiciones, en primer lugar, por el Grupo Parlamentario Mixto, tiene la palabra el señor Rego Candamil por un tiempo de siete minutos.

Néstor Rego Candamil

BNGDiputado.Página 27Vídeo

Obrigado, señora presidenta. A verdade é que a ultradereita xa non pode sorprendernos, porque xa esperamos calquera cousa dela, especialmente se implica negar dereitos individuais e colectivos e impor a súa visión totalitaria e antidemocrática.

Isto é o que pretende facer máis unha vez coa emenda á totalidade da modificación do Regulamento do Congreso. Iníciase unha reforma co obxectivo de mudar para unha linguaxe non sexista e non discriminatoria e VOX aproveita para unha volta de porca regresiva acorde coa súa visión negacionista da desigualdade persistente entre homes e mulleres, negacionista tamén en relación coa pluralidade lingüística, cultural e nacional do Estado español e negacionista aínda en relación cos mínimos criterios de liberdade democrática.

Como digo: cero sorpresas, mais igualmente cremos que é necesario denunciar estas posicións autoritarias e antidemocráticas, porque non facelo podería darlles lexitimidade.

A emenda recupera a utilización en exclusiva do masculino marcado, obviando que aquí hai deputados e deputadas ou mesmo que nesta lexislatura, como en anteriores, a Presidencia do Congreso está exercida por unha muller. Para alén do misterio das deputadas que vexo á dereita e en fronte, somerxidas no autoodio, no autodesprezo, defendendo desde esta tribuna aberracións históricas, incluídas a autonegación e a autoanulación, cousa que non pode ser máis vergoñenta. Fica claro que algo tan elemental e simple a ultradereita o ve como un perigo para os seus valores rancios, retrógrados e patriarcais.

E ollen que eu, desde unha visión materialista, son dos que creo que é a realidade social a que fai mudar a lingua. De facto, se hoxe estamos debatendo esta mudanza na redacción do Regulamento do Congreso é porque hai unha realidade social que así o exixe, porque as mulleres e o movemento feminista levan dando unha batalla continua e constante pola igualdade en todos os ámbitos, nos materiais e nos simbólicos, porque hai unha conciencia social realmente existente que nos impele a dar un paso que é de sentido común, de puro respecto, por certo, á metade da poboación.

Máis tamén é innegábel que esta mudanza dá visibilidade, reforza e lexitima a loita pola igualdade real e efectiva e encoraxa a dar novos pasos. E é precisamente iso, liberador para a inmensa maioría da poboación, o que os campións e campioas do odio a todo o diferente e diverso avalían como un perigo, mais unha razón para seguirmos adiante.

A segunda grande motivación desta emenda é limitar a liberdade de expresión dos deputados e deputadas á hora de tomaren posesión do cargo. Para alén de que, desde a perspectiva do BNG, xa o feito en si de ter que xurar ou prometer a Constitución española é anacrónico e moi pouco democrático, hai que dicilo, moi pouco democrático, porque o que realmente determina se unha persoa pode exercer de deputado ou deputada é a elección popular, que é o único que debe contar, pretende limitar a capacidade de expresar a identificación dese mandato popular cos obxectivos e aspiracións políticas que foron precisamente referendadas nas urnas, e facer isto é profundamente antidemocrático.

Éo máis aínda porque, realmente, a limitación que se pretende impor, e que xa intentaron infrutuosamente na vía xudicial en varias ocasións tanto VOX como o Partido Popular, vai dirixida a aquelas deputadas e deputados que nos identificamos coas nosas propias nacións, chámese Galiza, Euskal Herria, Països Catalans, no meu caso coa Galiza, e cun horizonte de liberdade e de soberanía para elas.

Se o fixésemos coa nación que nos queren impor, como, por certo, acontece con representantes da ultradereita, é claro que non habería o máis mínimo problema. Máis unha vez, a democracia española entendida como imposición, que parece ser que é a única forma na que vostedes son capaces de entender a súa acción política.

Asegúrolles que os futuros e futuras deputadas do BNG nesta Cámara tomarán pose alegando que o seu mandato é para a defensa da Galiza e da soberanía, porque esa é a razón pola que o nacionalismo galego existe e pola que é apoiado de forma crecente pola cidadanía galega.

E a terceira, como non, a obrigatoriedade de utilizar o español nesta Cámara. Non só se trata de retroceder nun paso dado que, infelizmente, tardou demasiado en chegar e que, ademais, se está a exercer con absoluta normalidade. Non, do que se trata é de negarnos o dereito a empregarmos a nosa propia lingua, a das persoas que nos elixiron, porque iso dá visibilidade á existencia de pobos e nacións diferentes no Estado español, cuestión que a ultradereita españolista non quere admitir. Do que se trata, en definitiva, é de negar a mesma existencia da Galiza como nación, como pobo cunha cultura e cunha lingua propia, porque iso non encaixa no seu relato supremacista.

Pois verán, empregando unha vez máis unha citación de Castelao que non me cansarei de traer aquí, porque o retrata perfectamente: «Sodes uns imperialistas fracasados, porque despois de máis de catro séculos», dicía Castelao, agora xa cinco, «de política asimilista, exercida con toda riqueza de astucias e violencias, o noso idioma está vivo». Está vivo e continuaremos traballando para que teña un futuro de normalidade.

Por certo, non lle vou cuestionar a súa suma de 600 millóns, mais se a cuestión fose cuantitativa, que non o é, lémbrolle que a miña lingua, a nosa lingua, o galego, únenos a máis de 300 millóns de falantes que, co nome de portugués, a utilizan en catro continentes en todo o mundo.

Fracasados, si, porque deben ver a súa españolidade tan fráxil que só conciben impola a golpe de obrigación, a golpe de norma, neste caso, de regulamento. Realmente cren que alguén que é obrigado por vostedes, como antes, por exemplo, polo ditador Franco, a falar español se vai sentir máis español? Ou se vai sentir español se non se sente, se a identidade coa que se identifica é outra, por caso, a galega?

Eu asegúrolles que, fronte a esa imposición do español, o máis normal é unha reacción de rexeitamento e de afirmación da propia identidade e da propia lingua. Se callar por iso o seu discurso non prende na Galiza, único país do Estado que non ten representación da ultradereita no seu Parlamento. Realmente, en ningunha institución, e disto sentímonos orgullosos.

Por iso, señoras e señores de VOX, vostedes nin convencen nin van vencer. Vostedes xa fracasaron. Estou convencido de que a única hipótese que teñen pasa polo oxíxeno que poida darlles un Partido Popular que, desde que está liderado por Núñez Feijóo, que nunca foi moderado, como ben sabemos na Galiza, cada vez se radicaliza máis…

Gracias, señora presidenta. La verdad es que la ultraderecha ya no nos puede sorprender, porque ya esperamos cualquier cosa de ella. Especialmente se implica en negar derechos individuales y colectivos e imponer su visión totalitaria y antidemocrática. Esto es lo que pretende hacer, una vez más, con la enmienda a la totalidad de la modificación del Reglamento del Congreso. Se hizo una reforma con el objetivo de cambiar a un lenguaje no sexista y no discriminatorio y VOX aprovecha para dar una vuelta de tuerca regresiva, acorde con su visión negacionista de la desigualdad persistente entre hombres y mujeres; negacionista también en relación con la pluralidad lingüística cultural y nacional del Estado español; y también negacionista en relación con los criterios de libertad democrática mínimos. Como digo, cero sorpresas, pero también creemos que es necesario denunciar estas posiciones autoritarias y antidemocráticas, porque no hacerlo podría darles legitimidad. La enmienda recupera el uso en exclusiva del masculino marcado, obviando que aquí hay diputadas y diputados, e incluso que, en esta legislatura, igual que en la anterior, la Presidencia del Congreso está ejercida por una mujer. Más allá del misterio de esas diputadas que veo a la derecha y en frente, sumergidas en el autoodio, en el autodesprecio, defendiendo desde esta tribuna aberraciones históricas, incluidas la autonegación y la autoanulación, cosa que no puede ser más vergonzosa, queda claro que algo tan elemental y simple la ultraderecha lo ve como un peligro para sus valores rancios, retrógrados y patriarcales. (El señor vicepresidente, Rodríguez Gómez de Celis, ocupa la Presidencia). Yo, desde una visión materialista, soy de los que creo que la realidad social es la que hace que cambie la lengua. De hecho, si hoy estamos debatiendo este cambio de la redacción del Reglamento del Congreso es porque hay una realidad social que lo exige, porque las mujeres y el movimiento feminista llevan dando una batalla continua y constante por la igualdad en todos los ámbitos, en los materiales y en los simbólicos, porque hay una conciencia social realmente existente que nos impele a dar un paso que es de sentido común, de puro respeto a la mitad de la población. Pero también es innegable que este cambio da visibilidad, refuerza y legitima la lucha por la igualdad real y efectiva y alienta a dar nuevos pasos. Y es esto, precisamente liberador para la inmensa mayoría de la población, lo que los campeones y las campeonas del odio a todo lo diferente y diverso estiman como un peligro. Una razón más para continuar adelante. La segunda gran motivación de esta enmienda es limitar la libertad de expresión de los diputados y diputadas a la hora de tomar posesión de su cargo. Más allá de que para el BNG el hecho en sí de jurar o prometer la Constitución Española es anacrónico y muy poco democrático —‌hay que decirlo: muy poco democrático—, porque lo que realmente determina si una persona puede ejercer de diputada o diputado es la elección popular, que es lo único que debe contar, pretende limitar la capacidad de expresar la identificación de ese mandato popular con los objetivos y aspiraciones políticas que fueron precisamente refrendados en las urnas, y hacer esto es profundamente antidemocrático. Lo es aún más porque realmente la limitación que se pretende imponer, y que ya intentaron infructuosamente por la vía judicial en varias ocasiones tanto VOX como el Partido Popular, va dirigida a aquellas diputadas y aquellos diputados que nos identificamos con nuestras propias naciones, se llame Galiza, Euskal Herria o països catalans. En mi caso, con Galicia y con un horizonte de libertad y soberanía para ellas. Si lo hiciéramos con la nación que nos quieren imponer, como, por cierto, ocurre con representantes de la ultraderecha, está claro que no habría el más mínimo problema. Una vez más, la democracia española entendida como imposición. Parece ser que esta es la única forma en la que ustedes entienden su acción política.

Les aseguro que las futuras y los futuros diputados del BNG en esta Cámara tomarán posesión alegando que su mandato es para defender a Galicia y la soberanía, porque esa es la razón por la que existen naciones como (…) Galicia (…) y por la que se ha apoyado de forma creciente por los ciudadanos de Galicia.

Y la tercera, cómo no, la obligatoriedad de utilizar el español en esta Cámara. No se trata solo de retroceder en un paso dado, que, por desgracia tardó demasiado en llegar y que, además, se está ejerciendo con absoluta normalidad, de lo que se trata es de negarnos el derecho a utilizar nuestra propia lengua, la de las personas que nos eligieron, porque eso da visibilidad de la existencia de pueblos y naciones diferentes en el Estado español, cuestión que la ultraderecha españolista no quiere admitir. De lo que se trata, en definitiva, es de negar la existencia misma de Galicia como nación, como pueblo con una cultura propia, porque eso no encaja en su relato supremacista.

Utilizo nuevamente una cita de Castelao, que no me cansaré de traer aquí porque lo retrata perfectamente: Sois unos imperialistas fracasados porque, después de más de cuatro siglos —‌decía Castelao—, ahora ya cinco, de política asimilista, ejercida con toda riqueza de astucias y violencia, nuestro idioma está vivo. Está vivo, y continuaremos trabajando para que tenga un futuro de normalidad.

Por cierto, no le voy a cuestionar su suma de seiscientos millones, pero si la cuestión fuera cuantitativa, que no lo es, le recuerdo que mi lengua, nuestra lengua, el gallego, nos une a más de trescientos millones de hablantes, que con el nombre de portugués la utilizan en cuatro continentes en todo el mundo.

Fracasados, sí, porque deben ver su españolidad tan frágil que solamente conciben imponerla a golpe de obligación, de norma, en este caso de reglamento. ¿Realmente creen que alguien que está obligado por ustedes, como antes también por Franco, a hablar español se va a sentir más español? ¿O se va a sentir español si no se siente, si la identidad con la que se identifica es otra, por ejemplo la gallega? Les aseguro que, frente a esa imposición del español, lo más normal es una reacción de rechazo y de afirmación de la propia identidad y de la propia lengua. Quizás, por eso su discurso no cala en Galicia, el único país del Estado que no tiene representación de la ultraderecha en su parlamento —‌realmente, en ninguna institución— y de eso nos sentimos profundamente orgullosos.

Por eso, señoras y señores de VOX, ustedes ni convencen ni van a vencer, ustedes ya han fracasado. Estoy convencido de que la única posibilidad que tienen pasa por el oxígeno que pueda darles un Partido Popular que desde que está liderado por Núñez Feijóo, que nunca ha sido moderado, como bien sabemos en Galicia, cada vez se radicaliza más…

Presidencia. Señoría, debe finalizar, por favor.

Néstor Rego Candamil

BNGDiputado.Página 30

… para a dereita e asume, finalizo, e asume sen complexos o seu mesmo discurso. Veremos se esa dinámica non os acaba fagocitando, ó PP quero decir…

… hacia la derecha —‌finalizo ya— y asume sin complejos su mismo discurso. Veremos si esa dinámica no nos acaba fagocitando; al PP, quiero decir…

Presidencia. Gracias, señor Rego. Gracias.

Néstor Rego Candamil

BNGDiputado.Página 30

Moito obrigado por nada.

Presidencia. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra la señora Gil de Reboleño Lastortres.

Esther Gil de Reboleño Lastortres

Grupo SumarDiputada.Página 30Vídeo

Gracias, presidente. De este modo considero / que lo haré a mi manera / en forma de romancero, / ya que VOX nunca se entera. // Con estas cuartetas / haré que lo entiendan, / y es que su única treta/ ha sido presentar una enmienda. // ¡Qué chungo, Santiago, / desprestigiar a las mujeres, / como un niño mal criado. / Tú, ¿quién te has creído que eres? // Al Congreso llegamos / a cambiar el Reglamento. / Lenguaje inclusivo traemos, / te lo juro, no te miento. // Senadoras, diputadas / son palabras entendibles; / presidenta, ciudadanas / ¡que no somos invisibles! (Aplausos.—Varios señores diputados: ¡Bravo!).

Señorías, hoy me he tomado la licencia de iniciar mi intervención con un verso rimado denominado romancero. En Cádiz utilizamos el romancero para denunciar, en clave de humor, las situaciones de injusticia social que sufrimos. Qué mejor forma de alzar la voz en sede parlamentaria que apelar a Cádiz, histórica cuna de la libertad y la democracia, para recordarle a la derecha extrema y a la extrema derecha que sus teorías y postulados son anacrónicos.

Nunca creí que llegaría el día en que le diera las gracias a VOX, y espero que mi madre no me esté escuchando. Gracias por esta enmienda a la totalidad para hacer caer el lenguaje inclusivo en nuestro Reglamento. Me dan la oportunidad de tener doce minutos muy valiosos —e‌ n este caso, siete— para enfrentarlos a su ignorancia sobre la sociedad en la que viven, una sociedad igualitaria e inclusiva. No nos sorprende que quienes llevan la exclusión, la segregación y el negacionismo por bandera se opongan a esta reforma. Hace unos meses esta propuesta del Grupo Plurinacional SUMAR y del Grupo Socialista ya pasó su primer trámite, ya obtuvo el voto a favor de todas aquellas formaciones que hace mucho tiempo entendieron que la sociedad ha cambiado, que ha mejorado, que es plural y diversa, que no es una sociedad solo de hombres y que en ella no se habla una sola lengua. Hoy volveremos a ver esa misma foto a color, en movimiento, una foto que refleja el presente y el futuro de este país, un país feminista, un país de gentes de diversos orígenes y procedencias, un país que habla muchas lenguas.

Hoy la mayoría de este Congreso, la misma que sostiene al Gobierno de coalición, votará en contra de su enmienda a la totalidad. Hoy, señorías, volveremos a demostrar la fuerza del mandato del 23J: avanzar en derechos. (Aplausos). No les quepa la menor duda de que lo que ustedes tienen es un berrinche machista, sí, señorías de la ultraderecha, porque lo que defendemos con esta reforma del Reglamento es la igualdad y no las mentiras que ustedes se inventan para intentar desprestigiarnos. ¿Saben lo que sí es una realidad? La violencia machista, la violencia que se ejerce contra las mujeres. Son 10 las mujeres que han sido asesinadas en lo que va de año y 1254 desde 2003 hasta el día de hoy, pero ustedes quieren eliminar la Comisión parlamentaria para el seguimiento del Pacto contra la Violencia de Género. Esa es la única propuesta que, en materia de igualdad, han venido a traer a esta Cámara. La violencia machista sí que existe y nos sigue asesinando. ¡Vergüenza les debería de dar! Vergüenza, porque mientras siguen asesinando a mujeres y las siguen maltratando, ustedes llaman a esta situación ideología de género. ¡Vergüenza! (Aplausos).

¿Saben también lo que es una realidad, y ustedes siguen negándola? El genocidio de Palestina. Ustedes no solo lo niegan, sino que, además, este domingo han tenido como invitado en su cónclave del odio al Gobierno genocida de Israel, al Gobierno que ha asesinado a más de 35 000 personas y a más de 14 000 niños y niñas, al Gobierno que quiere destruir la vida. ¿Cómo no van a negar también la necesidad de cambiar el Reglamento de esta Cámara para incluirnos a las mujeres? Y, encima, lo hacen ustedes basándose en una supuesta necesidad de regeneración de nuestro sistema parlamentario, según dicen. Son ustedes tremendos. Son tremendos aficionados a trabajar poco, tan poco que tienen ustedes cuatro ideas, y las reciclan todo el rato, que para lo único que sirven son para promover el odio hacia las mujeres y para promover el odio hacia las personas inmigrantes, el odio a todo lo que no sean ustedes. (Aplausos).

En mi tierra, Andalucía, el lenguaje importa tanto que hasta marca nuestra identidad, nuestra manera de estar en el mundo. Esa forma de hablar es motivo de mofa desde Despeñaperros para arriba, de perpetuación de estereotipos, incluso de discriminación. Las andaluzas y los andaluces la transformamos en una herramienta de poderío para decir las cosas con gracia, con tino, sin faltar a nadie al respeto, y con contundencia, pero sin perder la alegría. Insisto, señorías, el lenguaje importa y mucho. En SUMAR lo tenemos cristalino. (Rumores).

Presidencia. Un momento, señoría. (Continúan los rumores). Un segundo, por favor. (Pausa). Cuando quiera.

Esther Gil de Reboleño Lastortres

Grupo SumarDiputada.Página 31

Gracias, presidente. En SUMAR lo tenemos cristalino. Sin igualdad y sin feminismo no hay democracia. Sin igualdad no hay libertad para ser quien se es, no hay libertad para vivir sin miedo a ser agredidas, insultadas o asesinadas por el simple hecho de existir; no hay libertad para poder salir a la calle cuando tienes trece años sin miedo a sufrir una brutal agresión por ser una niña trans. ¿Saben qué? Que esta intolerable agresión y las 57 000 agresiones que se han denunciado en los últimos cinco años están relacionadas con el lenguaje, con el lenguaje del odio y la deshumanización que ustedes vociferan día sí y día no. (Aplausos). Las palabras importan mucho y, además, tienen consecuencias.

Señorías de VOX, señorías ultraderechistas, sabemos que su enmienda a la totalidad que hoy debatimos no es más que otra de sus estrategias para contar con unos minutos en esta tribuna con el fin de seguir esparciendo su lenguaje de odio y seguir vertiendo mentiras y maldades. No es más que una estrategia para que no avancemos, para mantener las cosas tal y como están. Señorías de VOX, a ustedes les da mucho miedo el progreso, el avance y el reconocimiento de los derechos. Temen perder privilegios y que les bajen de sus poltronas. Traemos hoy un proyecto de país transformador, un proyecto que hace una política útil para mejorar la vida de la gente. Ha cambiado tanto nuestra sociedad que hoy en día en mi ciudad, Cádiz, dos grandísimas artistas, dos mujeres de origen humilde que trabajaron incansablemente para salir adelante en esta sociedad que, como hoy ustedes dicen, no las aceptaba y no eran reconocidas, la Petróleo y la Salvaora (aplausos), dos mujeres trans, tienen hoy una calle en su barrio de La Viña.

Petróleo y Salvaora tienen una calle y nosotras tendremos un nuevo Reglamento que incluya a las mujeres. Palabrita. (Cruza los dedos pulgar e índice de la mano derecha, se los lleva a la boca, se los besa y lanza la mano hacia delante.—Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, puestos en pie).

Presidencia. Muchísimas gracias, señora Gil de Reboleño. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra la señora Adrio Taracido.

María Adrio Taracido

PSOEDiputada.Página 32Vídeo

Gracias, presidente. El lenguaje es importante, señoría Méndez, no es una soberana estupidez. Es importante porque nos define como sociedad y nos dice quiénes somos y dónde queremos llegar. Señorías, hoy ya no hablamos de amos o criados, no hablamos de carceleros sino de funcionarios y funcionarias de prisiones, no hablamos de dementes sino de enfermedades mentales, y sí, gracias al compromiso del presidente del Gobierno y aunque a la derecha le costó meses entenderlo, hoy en nuestra Constitución no existe la palabra disminuido sino personas con discapacidad. (Aplausos). Las señorías de VOX ni están ni se les espera, así que claro que el lenguaje es importante. Es importante porque en cómo escribimos y en cómo hablamos está el reflejo de nuestra sociedad. Sí, les reconozco que tienen razón cuando nos dicen que el lenguaje inclusivo tiene una componente política y no, no tienen razón cuando dicen que no sirve para avanzar en nada en cuanto a igualdad se refiere. Me siento muy orgullosa de mi partido, el PSOE, porque desde siempre, cuando gobierna el Partido Socialista, nuestra sociedad avanza en la conquista de derechos para las mujeres. Basta con recordar la aprobación de leyes como la lucha contra la violencia de género, la igualdad efectiva, la igualdad de trato en el empleo o la de la salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo, entre otras muchas. Así que, como ven, sí sirven para avanzar. Y sí, señora Méndez, España es rica y diversa. E eu síntome moi orgullosa da miña lingua galega.

Yo me siento muy orgullosa de mi lengua gallega.

Por cierto, señorías del PP, como ustedes admiran tanto las políticas del señor Macron, pongámonos de acuerdo y, tomando ejemplo de Francia, blindemos el derecho al aborto declarándolo derecho constitucional.

También me siento muy orgullosa de mi partido, porque con nuestro compromiso de listas cremallera somos más mujeres que hombres las que conformamos el Grupo Parlamentario Socialista: 71 mujeres frente a 59 hombres. Señores de VOX, ustedes son 33 en su grupo parlamentario, solo 9 son mujeres; 24 varones ultras frente a 9 mujeres, lo cual acredita su machismo. A ustedes les parece que esta proporción —73 % masculino y 27 % femenino— es el reflejo de nuestra sociedad actual. Si el porcentaje de representación femenina que ustedes tienen en su grupo lo aplicáramos al conjunto de los 350 diputados y diputadas que conforman la Cámara, aquí solo habría 95 mujeres en lugar de las 156 que somos hoy; es decir, 61 de nosotras estaríamos en estos momentos en casa, en la cocina, entre fogones o planchando sus camisas, que es donde a ustedes les gustaría vernos. (Aplausos).

De verdad, ¿a ustedes les parece que como sociedad actual debemos conformarnos y mirar con normalidad la foto reliquia de Milei con empresarios? No, claro que no, ni debemos conformarnos ni normalizarlo, porque, seguramente, ese es el reflejo de la sociedad que ustedes añoran y representan, pero no, no es el reflejo de la sociedad actual. Afortunadamente ustedes, señores de VOX, no representan a la mayoría social de nuestro país; ustedes reciben votos, sí, seguramente muchos más de los que a muchas de nosotras nos gustaría, pero ustedes, con el 10 % de los votos, no van a darnos lecciones de construcción de una sociedad que pide a gritos avanzar en igualdad.

Así que felicitémonos porque, a pesar de ustedes, vamos a tener, señoras y señores, un reglamento adaptado al lenguaje inclusivo. Porque los sustantivos de profesión que cuentan con una forma para cada sexo deben emplearse obligatoriamente en femenino cuando el referente es una mujer. Debemos decir, como nos recuerda la RAE, médicas, abogadas, cirujanas, diputadas y presidenta, señores de VOX, que además de ser legítima es presidenta con a y así está recogido en el diccionario desde 1803. Les creía antiguos, pero igual no tanto.

Por cierto, presidenta, desde el Grupo Parlamentario Socialista queremos felicitarla a usted y a toda la Mesa por la iniciativa que han tenido de actualizar los retratos de palacio, porque mujeres importantes han formado parte de la historia política de nuestro país. Nuestras antecesoras fueron pioneras en ensanchar los márgenes en los que muchas veces las mujeres no tuvimos cabida. Es importante que nuestros referentes se vean, se lean y se pinten, y por eso aplaudimos esta iniciativa.

Como dice Carmen Calvo, presidenta del Consejo de Estado —‌sí, señorías de VOX y del PP, presidenta del Consejo de Estado— en su libro Nosotras. El feminismo en la democracia, si lo relevante es que soy mujer y tú no me permites cambiar la lengua, me haces invisible o, al menos, lo intentas. No quiero dejar de nombrar y hacer un homenaje a las mujeres que con su lucha les debemos que estemos aquí como diputadas, a las que personifico en Clara Campoamor y en las dos mujeres que votaron por primera vez al Senado en 1916: Trinidad Jiménez Arroyo y mi paisana Emilia Pardo Bazán.

E como o pasado día 17 de maio se celebrou na miña terra o Día das Letras Galegas dedicado a Luísa Villalta, filóloga, escritora e violinista que, pese a que morreu nova, deixou un gran legado. Muller comprometida, loitadora e feminista, e quero deixar testemuño do meu agradecemento e recoñecemento.

Como el pasado día 17 de mayo se celebró en mi tierra el Día de las Letras Gallegas, dedicado a Luisa Villalta, filóloga, escritora y violinista, que, aunque murió joven, dejó un gran legado, mujer comprometida, luchadora y feminista, quiero dejar aquí testimonio de mi agradecimiento y reconocimiento.

Señorías, nombran el informe de la RAE, pero hay que decir que ese informe se ha hecho sobre el conjunto de hispanohablantes del mundo, y muchos de esos países recurren al uso del masculino genérico, que esconde la presencia de mujeres, y no se hizo concretamente en España.

Acabo, señorías. Lo que no se ve no existe, lo que no se escribe no existe y lo que no se dice no existe. Así que sí, queremos existir. Veámonos, escribámonos y digámonos.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchísimas gracias. Por el Grupo Popular en el Congreso, tiene la palabra la señora González Vázquez.

Marta González Vázquez

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Gracias, presidente. Señorías, Montesquieu, en su obra El espíritu de las leyes, explicaba que las leyes cuando no son justas deben cambiarse, pero únicamente deben cambiarse por otras mejores. La experiencia legislativa de este Gobierno indica que no han seguido nunca, y posiblemente no van a seguir, el consejo del pensador ilustrado francés. Recordemos tan solo la desdichada ley del sí es sí, la derogación del delito de sedición, la reforma de la malversación o la amnistía que acaba de ser rechazada en el Senado. Señorías, VOX presentó una enmienda a la totalidad a la proposición de ley de reforma del Reglamento iniciada desde los dos grupos que sustentan, o sustentaban hasta esta semana, al Gobierno. Nuestra posición en torno a la iniciativa ya la hemos dejado clara en un debate anterior. Vemos bien que la redacción de los documentos del Congreso a partir de ahora sea más cuidadosa en relación con el uso de determinadas expresiones, pero a lo que nos oponemos con firmeza es a que esta modificación tenga efectos retroactivos y suponga una revisión de textos legales previos, como el Reglamento del Congreso, lo cual es un aspecto que nos parece contrario a la seguridad jurídica. Además, no puede aceptarse que las modificaciones entorpezcan el trabajo de los diputados y diputadas en vez de facilitarlo. Esto, señorías, es lo que ha ocurrido con la incorporación de las lenguas cooficiales en todos los aspectos de la actividad del Congreso, en Plenos y Comisiones. Puedo comprender que muchos diputados que así lo han manifestado antes, también de mi propio partido, hayan visto esta medida como un símbolo del reconocimiento de la riqueza y pluralidad lingüística de nuestro país, pero se ha aprobado olvidando que el castellano es la única lengua oficial en todo el territorio español y que favorece y permite la comunicación entre todos. En la práctica, quienes defendieron con más pasión su uso exclusivo ahora, en petit comité, se quejan —u‌ nos meses después de que se puedan emitir en la Cámara mensajes en gallego, en euskera o en catalán— y se lamentan de la poca atención que se les presta, e incluso muchos prefieren utilizar los dos idiomas —‌el cooficial en su comunidad autónoma y el castellano— o incluso uno solo, el español, para asegurarse una mayor atención y repercusión mediática. Lo hemos visto durante esta semana en este Pleno en prácticamente todas las intervenciones, el miércoles y el martes.

Y de nuevo en la reforma del Reglamento que se está debatiendo ahora nos encontramos con dificultades que nacen de la rigidez y del dogmatismo. No puede ser que para escapar de palabras que tienen género masculino haya que acudir a circunloquios o repeticiones farragosas como el presidente y la presidenta, el rey y la reina, como en el artículo 4 de este nuevo reglamento que se pretende aprobar. Como ya dijimos en un debate anterior, las sociedades que hablan lenguas sin masculino genérico no son más igualitarias ni más democráticas y redactar así el reglamento tampoco nos hará más demócratas ni traerá más derechos a las mujeres diputadas.

Hay, además, características comunes en las tres modificaciones realizadas hasta ahora en el reglamento en esta XV Legislatura. En primer lugar, han sido realizadas sin el necesario consenso con el principal partido de la Cámara. ¿Es que esa va a ser la pauta habitual de comportamiento en esta legislatura, dure lo que dure? Ustedes sabrán. En segundo lugar, no pasarán a la historia estas modificaciones por haber transformado a la Cámara volviéndola más eficaz, más transparente, más cercana a la ciudadanía, todo lo contrario. Si hace unos años el CIS se preocupaba por el interés menguante en los debates parlamentarios, hoy ese interés ha desaparecido por completo al resultar desagradable, en primer lugar, el tono insultante y desabrido de muchas intervenciones e incómoda la necesidad de leer los subtítulos, imprescindibles para comprender las intervenciones. El Reglamento del Congreso tiene, en cambio, muchos preceptos relevantes que merecen una revisión y una actualización a los modernos usos parlamentarios. Su redacción data de 1982 y, aunque se plantearon diferentes reformas de calado en distintos momentos, no llegaron a cristalizar. No nos parece que esta legislatura, con una exigua o inexistente mayoría parlamentaria que apoya al Gobierno además como pimientos de Padrón, que unos pican y otros no, y además con partidos nacionalistas enfervorizados en sus demandas continuas a un Grupo Socialista exhausto y con pocas señales de vida y de entusiasmo parlamentario, sea el momento adecuado para revisar el reglamento de manera completa.

Por otro lado, este debate no debería estar teniendo lugar en esta sesión, sino más bien en la Comisión de Reglamento, una Comisión que desde su constitución el 21 de noviembre de 2023 no se ha convocado ni una sola vez. ¿Por qué se está debatiendo en esta sesión plenaria un asunto que debería ser competencia de la Comisión, siendo esta la tercera modificación del reglamento en lo que va de legislatura? (Aplausos). El Grupo Parlamentario Popular presentó quince enmiendas señalando e intentando corregir preceptos concretos que están menoscabando la actividad parlamentaria y contribuyendo a la degradación de la vida política. No son solo los grupos parlamentarios y diputados los que consideran necesaria esta reforma, numerosos autores —‌algunos de ellos miembros del cuerpo de letrados del Congreso, otros profesores de universidad, incluso exdiputados— han descrito no solo los problemas, sino también las posibles soluciones. Todo ello o una gran parte está disponible en la Revista de las Cortes Generales, cuyo contenido está volcado en la web del Congreso.

Voy a mencionar brevemente algunas de esas propuestas del Grupo Parlamentario Popular. Frente al interrogante ¿juráis o prometéis acatar la Constitución?, proponemos que diputados y diputadas cuenten con dos opciones de respuestas, sí lo juro o sí lo prometo, sin que en modo alguno el planeta, los derechos de los animales o la fraternidad entre los pueblos puedan traerse a colación. En las Comisiones Mixtas proponemos poder solicitar información directa al Gobierno sobre asuntos cuyo contenido sea competencia de la Comisión. Proponemos que ni jueces ni magistrados ni otros miembros del Poder Judicial puedan ser llamados a comparecer en comisiones de investigación, que la Mesa de la Cámara solicite los informes preceptivos en caso de que el Gobierno no los aporte y que anualmente se celebre un debate de política general sobre el estado de la nación. Les ofrecemos mano tendida para debatir y consensuar las enmiendas en la Comisión de Reglamento.

Señorías, recordemos para finalizar a Montesquieu, nuestra obligación es cambiar las leyes para mejorarlas. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias. ENMIENDAS DEL SENADO: —  PROYECTO DE LEY POR LA QUE SE REGULAN LAS ENSEÑANZAS ARTÍSTICAS SUPERIORES Y SE ESTABLECE LA ORGANIZACIÓN Y EQUIVALENCIAS DE LAS ENSEÑANZAS ARTÍSTICAS PROFESIONALES. (Número de expediente 121/000005).

Presidencia. Enmiendas aprobadas por el Senado al Proyecto de Ley por la que se regulan las enseñanzas artísticas superiores y se establece la organización y equivalencias de las enseñanzas artísticas profesionales. En turno de fijación de posiciones, por el grupo Parlamentario Mixto, tiene la palabra el señor Catalán Higueras.