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Sin adjetivos

Pleno del 22 de mayo de 2024

Moción consecuencia de interpelación urgente en relación con la política general del Gobierno sobre la evolución del gasto militar.

Moción consecuencia de interpelación urgente.. Autor: Grupo Parlamentario Mixto. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 41.

Defensa y exterior

Votación

  • 23 de mayo de 2024: no salió adelante, 43 sí, 294 no, 7 abstenciones.

Javier Sánchez Serna

PodemosDiputado.Página 111Vídeo

Gracias, presidente. Señorías, hoy traemos a este Pleno una moción consecuencia de la interpelación a la ministra de Defensa, Margarita Robles, que tiene como objeto poder debatir el papel de España en la escalada bélica que está azotando a Europa y a todo el mundo. Y digo poder debatir porque hasta ahora estamos ante un debate que se ha tratado de evitar deliberadamente en esta Cámara. Miren, el pasado 16 de abril conocíamos que el Gobierno de Pedro Sánchez daba luz verde a un paquete de gasto extraordinario para la compra urgente de armamento y munición por valor de 1129 millones de euros; 1129 millones de euros es el equivalente a lo que el año pasado gastó el Gobierno en la financiación de la investigación científica. El gasto militar está aumentando ocho veces más de lo que invertimos, por ejemplo, en sanidad. Asimismo, la semana pasada también estaba prevista una cumbre bilateral entre Pedro Sánchez y Volodímir Zelenski para garantizar ayuda militar a largo plazo a Ucrania, una cumbre que, aunque finalmente no tuvo lugar, solamente se ha aplazado. Estas medidas además vienen precedidas por numerosos anuncios por parte del Ministerio de Defensa para elevar el gasto militar al 1,3 % del PIB en esta legislatura y alcanzar un 2 % al final de la legislatura, justo lo que pedían los Estados Unidos de Trump. Es evidente que el Gobierno de Sánchez sigue muy comprometido con los planes de la OTAN y, por tanto, con la vía del rearme y la militarización de Europa. Sin embargo, el Congreso de los Diputados, la sede de la soberanía popular, todavía no ha podido pronunciarse ni una sola vez sobre estos planes de guerra, cuando yo creo que es evidente que suponen la participación de España en una guerra y tienen detrás un compromiso de gasto público muy evidente, gasto público que antes o después se tendrá que retirar de educación, de sanidad o de dependencia para destinarlo a gasto militar. Además, estos planes de guerra se están revelando como una vía muerta para ayudar a Ucrania, si es que eso era lo que se planteaba, si es que ese era el objetivo. Dos años después del inicio de la guerra todo sigue igual, los combates en Ucrania se juegan por ganar 5 o 6 kilómetros de tierra, que conforme ganan unos, lo recuperan otros; mientras, se multiplican los muertos jóvenes ucranianos, jóvenes rusos para mover un poco la frontera, pueblos y ciudades son devastadas y miles de millones de dólares se ven volatilizados. No son pocos los analistas militares que ya apuntan a que esta guerra no se va a resolver en un campo de batalla, por mucho dinero que se dilapide en armamento y munición, que antes o después se tendrá que llegar a una suerte de negociación o armisticio entre Rusia y la OTAN, puesto que esto es una guerra proxy entre Rusia y la OTAN.

La carrera de armamentos solo está sirviendo para enriquecer a una poderosa industria de armamento, y, paradójicamente, está comprometiendo nuestra seguridad, al escalar tensiones entre potencias nucleares. España es el país del «no a la guerra» y este Gobierno progresista no puede seguir acríticamente la senda que le marcan los halcones de la guerra, como Josep Borrell. Y, por eso, esta moción lo que está pidiendo, justamente, es revocar ese acuerdo extraordinario de Gobierno del 16 de abril, por el que se destinaban 1129 millones de euros a la compra de material militar, porque España debe y puede ser una potencia de paz, que apueste por las vías diplomáticas y por un nuevo esquema de seguridad entre Europa y sus vecinos; y porque seguir la guerra de los norteamericanos, como ya se ha demostrado en el pasado, solo nos hace más pequeños, más dependientes de los norteamericanos y, paradójicamente, más vulnerables.

Señorías del Partido Socialista, la paz no se construye con más gasto militar y con más rearme, como dijo aquí la ministra Margarita Robles. La paz en estos momentos se consigue, fundamentalmente, parando el genocidio en Palestina, que es lo que puede desestabilizar toda la región de Oriente Medio y que está dejando la credibilidad de la Unión Europea por los suelos. Sabemos que hoy el presidente del Gobierno ha anunciado el reconocimiento del Estado de Palestina. No ha anunciado qué fronteras se van a reconocer, dicen que no hace falta —‌ahora mismo, solamente sería un 23 % del territorio que están pidiendo los palestinos—, ni tampoco nos dicen qué medios va a poner España para que esas fronteras que se reconozcan puedan ser internacionalmente respetadas. Realmente, desconocemos si este anuncio va a tener efectos reales y si va a servir para parar el genocidio. Nosotros pensamos que ahora mismo lo más urgente sería adoptar medidas concretas para que Israel deje de masacrar al pueblo palestino, medidas que realmente fuercen a Israel a que pare ese genocidio.

Señorías, la semana pasada la llegada del buque Borkum al puerto de Cartagena puso sobre la mesa el debate sobre el tránsito de armas a Israel desde los puertos españoles. Según el ministro Óscar Puente, el BDS y Podemos mentían, pero, por lo que sea, el carguero Borkum salió huyendo y no hizo escala en Cartagena, tras una movilización y también tras una denuncia de Podemos en la Audiencia Nacional para examinar la documentación y la carga de ese buque. La realidad, señorías, es que este episodio ha destapado una ruta alternativa a la del mar Rojo para el comercio de armas con Israel. De repente, han comenzado a aparecer barcos con armas como el Marianne Danica. Y la pregunta es clara: ¿Cuántos han pasado por esta ruta en los siete meses que llevamos de genocidio? ¿Ha permitido el Gobierno español este comercio de armas hasta que la filtración del BDS lo ha puesto al descubierto?

Con esta moción pretendemos tres cosas, señorías. En primer lugar, queremos revocar el acuerdo del Gobierno para la compra urgente de armamento y munición por valor de más de 1129 millones de euros, lo he dicho ya. En segundo lugar, queremos que España pase de las palabras a los hechos con Palestina. Está bien el reconocimiento, pero de nada sirve reconocer el Estado de Palestina si no quedan palestinos y si nuestro país sigue permitiendo el comercio y el tránsito de armamento letal por nuestros puertos. Y, en tercer lugar, queremos que las decisiones sobre la participación de España en una guerra, y, particularmente, el acuerdo bilateral entre España y Ucrania para garantizar ayuda militar a largo plazo, se pueda votar y debatir aquí, en la sede de la soberanía popular. Porque, lamentablemente, esta no ha sido la tónica, las decisiones sobre la guerra se están tomando a puerta cerrada y se están tomando en reuniones con los halcones de la industria armamentística.

Nada más y muchas gracias.

Presidencia. Gracias. En turno de fijación de posiciones, por el Grupo Parlamentario Vasco (EAJ-PNV), tiene la palabra el señor Legarda Uriarte.

Mikel (GV (EAJ-PNV)) Legarda Uriarte

PNVDiputado.Página 113Vídeo

Muchas gracias, presidente. Arratsalde on, jaunandreok. Señorías, como ustedes conocen, nos encontramos ante un complicado e inestable contexto geopolítico, entre otros motivos, por la postura expansionista de la Federación Rusa, lo que ha llevado a provocar guerras y a invadir países, el último Ucrania, e incidir en la erosión de las democracias liberales occidentales a través de acciones híbridas. También nos encontramos en este complicado e inestable contexto geopolítico por la situación en el Sahel. Esta es una región, como todos ustedes conocen, clave para la Unión Europea para el control del yihadismo islámico y para el control de tráficos ilícitos de personas y de cosas. También es un inestable contexto geopolítico por la explosiva situación en Oriente Próximo y Medio, como consecuencia inmediata del ataque criminal de Hamás a Israel y a su población civil el 7 de octubre pasado, causando miles de muertos y heridos y secuestrando a más de doscientas cincuenta personas. Sin duda, un crimen de guerra o terrorista, según opiniones y punto de vista, en cualquier caso, crímenes contra el derecho internacional humanitario al que se contraponen otros de igual naturaleza, como consecuencia de la barbarie desatada contra la población civil palestina por el Gobierno y ejército de Israel, como respuesta a la infamia de Hamás; Gobierno y ejército, que, como hoy señalaba nuestro portavoz en el debate con el presidente del Gobierno, a buen seguro no estarán en el futuro entre los justos de entre las naciones. Señorías, este conflicto ha sido, a su vez, dinamizador de otros persistentes en la región, que afectan a Irán, Siria, Irak, Líbano, Yemen y el mar Rojo. Por último y por no alargarme, quiero señalar también el enfrentamiento comercial y tecnológico entre China y Estados Unidos en el escenario oriental y Pacífico y el creciente rearme de cada uno de ellos. Señorías, estos escenarios geopolíticos que les señalaba, complicados e inestables, nos obligan a desplegar políticas preventivas para la protección de las sociedades y valores y para la consecución de la paz y seguridad internacionales en el marco de compromisos colectivos en operaciones bien de disuasión y defensa colectiva, bien para la protección de la estabilidad internacional. Por lo que, señorías, a nuestro juicio, en este momento histórico y ante los escenarios geoestratégicos señalados, compartimos las decisiones de invertir en capacidades de seguridad y defensa como elementos de seguridad y como estrategia industrial y tecnológica creadora, a su vez, de empleos de calidad. En definitiva, señorías, no consideramos oportuno proponer la revocación del acuerdo del Consejo de Ministros para adquirir material militar alcanzado el mes pasado, ni tampoco condicionar la adquisición de capacidades de seguridad y defensa en función, en su caso, del país de procedencia, salvo acuerdos colectivos al respecto. Y en cuanto a la venta a Israel de material militar o de doble uso, quiero señalar que, según la información que el Gobierno traslada regularmente a la Comisión de Defensa, estas ventas no se producen, al menos, desde el 7 de octubre pasado. Sin embargo, señorías —y‌ voy finalizando, presidente—, votaríamos favorablemente al cuarto punto de la iniciativa, el relativo al impulso a nivel europeo de un embargo de armas a Israel, claro está, si esta propuesta pudiera votarse separadamente. Nada más y muchas gracias.

Presidencia. Por el Grupo Parlamentario Republicano, tiene la palabra el señor Álvaro Vidal.

Francesc-Marc Álvaro Vidal

ERCDiputado.Página 113Vídeo

Bona tarda. Arran d’aquesta moció, recordarem que, des d’un punt de vista general, Esquerra Republicana sempre ha exigit que el lloc del debat sobre la despesa militar i la guerra sigui el Parlament. El centre de gravetat d’aquestes decisions ha de ser la Cambra. Per què? Perquè furtar la discussió a la Cambra és, d’alguna manera, furtar la discussió a la sobirania popular. L’hora, com vostès saben, és greu, però això no implica saltar-nos els conductes propis d’un sistema parlamentari. Fa pocs dies, un important professor i periodista anglès, Timothy Garton Ash, recordava que en el moment en què l’amenaça és més greu és quan els parlaments han de seguir els conductes més establerts i la deliberació democràtica ha de ser més clara. Sobre Ucraïna, nosaltres —‌com vostès saben— som partidaris del dret a l’autodefensa del poble ucraïnès i del suport als que lluiten per la llibertat nacional i els valors democràtics contra la invasió imperialista de Putin —‌sens dubte—, un tirà que aprofita aquest conflicte per posar a prova la cohesió europea i el compromís real amb Europa.

Sobre Gaza i Israel també és coneguda la nostra posició: denunciem amb claredat els crims de guerra i la vulneració del dret internacional humanitari que comet, de manera carnissada, el govern de Netanyahu cada dia sobre la població palestina, com hem condemnat també els atacs terroristes de Hamàs del 7 d’octubre contra la població israeliana. Avui, en aquesta Cambra, se’ns ha anunciat un pas més amb el reconeixement de l’Estat palestí, però val a dir que això és només un punt de sortida, no pas un punt d’arribada, com sap el president Sánchez. Cal que les tropes d’Israel aturin immediatament la massacre diària de la població civil palestina i cal també, senyories, una actitud proactiva per part dels Estats membres de la Unió Europea. Cal prendre mesures, com apunta la moció de Podemos, pel que fa al comerç d’armes, cosa que ja el Grup Republicà havia fet manta vegades en aquesta Cambra. Per això la votarem a favor. El futur passa, encara que sembli utòpic, per la coexistència dels Estats sobirans, Palestina i Israel, i, sobretot —i‌ remarco— perquè les dues societats, la palestina i la israeliana, s’alliberin dels respectius extremistes que els estan segrestant i que impedeixen la pau.

En el cas europeu i d’Ucraïna, el futur passa per assegurar —‌i això ho vull remarcar— que els combatents ucraïnesos tinguin capacitat defensiva davant l’agressió russa per arribar a una eventual taula de negociació, sense haver d’acceptar, com volen alguns, una pau deshonrosa. Ucraïna no pot arribar a una negociació com un xantatge que sigui una manera de donar carn a la fera del Kremlin, que aquest és un escenari que no volem tampoc. Hem de contribuir com a ciutadans europeus a la pau, tant a Gaza com a Ucraïna pel manteniment dels drets humans, sobretot amb mesures principalment diplomàtiques, polítiques i humanitàries i —‌i això apella directament al centre de gravetat d’aquest Parlament—, prenent les decisions adequades sobre el comerç d’armes quan toqui en cada cas amb la deguda —d‌ iguem— variable i atenció que fa cada situació. És el Parlament qui ha de determinar quines armes, quan i com; no és l’executiu qui ens ha de prendre aquesta prerrogativa.

Senyories, sabem que les grans paraules, els grans discursos, xoquen amb la realitat i que també tots nosaltres hem de gestionar contradiccions insalvables. Per exemple, l’Estat espanyol és membre de l’OTAN, que té en el seu interior un estat com Turquia. Com vostès saben, Turquia es dedica… Turquia es dedica —r‌epeteixo— de manera sistemàtica, a massacrar la població del Kurdistan, com Putin massacra els ucraïnesos i com Netanyahu els palestins, i aquesta contradicció no podem fer veure que no hi és aquí. És un gran elefant en aquesta sala.

Acabo. Nosaltres, el Grup Republicà, com a independentistes catalans i europeistes convençuts, defensem i defensarem sempre la sobirania de tots els pobles, dels ucraïnesos, els palestins, els israelians, els kurds i els sahrauís també, per cert. A diferència de les senyories del PSOE i del PP, no distingim nosaltres entre pobles de primera i pobles de segona.

Gràcies.

Buenas tardes. A raíz de esta moción, recordaremos que, desde un punto de vista general, Esquerra Republicana siempre ha exigido que el lugar de debate sobre el gasto militar sea el Parlamento, que el centro de gravedad de estas decisiones tiene que ser la Cámara, porque arrebatarle el debate a la Cámara es arrebatárselo a la soberanía popular. El momento es grave, pero eso no implica que nos saltemos conductas propias de un sistema parlamentario. Hace pocos días, un importante profesor y periodista, Timothy Garton Ash, dijo que en el momento en el que la amenaza es más grave es cuando los parlamentos tienen que seguir las conductas más establecidas y la deliberación democrática debe ser más clara.

Sobre Ucrania, nosotros —c‌ omo saben ustedes— somos partidarios del derecho a la autodefensa del pueblo de Ucrania y a los que luchan por la libertad nacional y los valores democráticos contra la invasión imperialista de Putin —‌no cabe duda—, un tirano que aprovecha este conflicto para poner a prueba la cohesión europea y el compromiso real con Europa.

En cuanto a Gaza e Israel también es conocida nuestra posición: denunciamos claramente los crímenes de guerra y la vulneración del derecho internacional humanitario que comete, de forma encarnizada, el Gobierno de Netanyahu cada día sobre la población palestina, igual que hemos condenado los ataques terroristas de Hamás contra la población israelí. Hoy, en esta Cámara, se nos ha anunciado un paso más en el reconocimiento del Estado palestino. Pero hay que decir que esto solo es un punto de salida, no es un punto de llegada, como sabe el presidente Sánchez. Es preciso que las tropas de Israel paren, de una vez por todas, los ataques a la población palestina y también, señorías, hace falta una actitud proactiva por parte de los Estados miembros de la Unión Europea. Hay que adoptar medidas, como apunta la moción de Podemos, por lo que se refiere al comercio de armas, cosa que el Grupo Republicano ya ha hecho muchísimas veces en esta Cámara, y por eso vamos a votar a favor. El futuro pasa, aunque parezca una utopía por la coexistencia de dos Estados soberanos, Palestina e Israel, y, sobre todo —l‌o remarco—, porque las dos sociedades, la palestina y la israelí, se liberen de los respectivos extremistas que les tienen secuestrados y que impiden la paz. (Aplausos).

En el caso europeo y de Ucrania, el futuro pasa por garantizar —‌y eso quiero subrayarlo— que los ucranianos tengan capacidad defensiva ante la agresión rusa para poder llegar a una mesa de negociación eventual, sin tener que aceptar, como quieren algunos, una paz deshonrosa. Ucrania no puede llegar a una negociación como un chantaje que sea una forma de negociar con carné en el Kremlin. Eso es algo que no queremos. Como ciudadanos europeos debemos contribuir a la paz tanto en Gaza como en Ucrania. Mantener los derechos humanos requiere medidas diplomáticas y humanitarias y —‌eso es una apelación directa al centro de gravedad de este Parlamento— a adoptar las decisiones adecuadas sobre el comercio de armas cuando corresponda en cada caso con la debida —‌digamos— variable y atención que requiera cada situación. Es el Parlamento quien debe determinar qué armas, cuándo y cómo; no es el Ejecutivo el que nos debe arrebatar esta prerrogativa.

Señorías, sabemos que las palabras grandilocuentes y los grandes discursos chocan con la realidad y que nosotros tenemos que gestionar también contradicciones que son insuperables, insalvables, por ejemplo, el Estado español forma parte de la OTAN que tiene en su interior un Estado como Turquía. Como saben ustedes, Turquía se dedica de forma sistemática a masacrar a la población del Kurdistán, al igual que Putin masacra a los ucranianos y Netanyahu a los palestinos, y esta contradicción no podemos hacer como que no está ahí porque es el gran elefante que tenemos en la sala.

Concluyo. Nosotros, el Grupo Republicano, como independentistas catalanes y europeístas convencidos, defendemos y seguiremos defendiendo siempre la soberanía de todos los pueblos, de los de Ucrania, de los kurdos, de los israelíes, de los saharauis, de los de Gaza; de todos. A diferencia de las señorías del PSOE y del PP, nosotros no hacemos distingos entre pueblos de primera y pueblos de segunda.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra el señor Guijarro García.

Txema Guijarro García

Grupo SumarDiputado.Página 115Vídeo

Señor presidente, señorías, en la interpelación que precede a esta moción el diputado Javier Sánchez reclamó con vehemencia, yo diría también que con justicia, que el Gobierno enfrentara en esta Cámara un debate sobre el gasto militar en España, no ya solo para que el Legislativo oriente también la política de defensa, sino para que se explique el aumento del gasto global en estas partidas, porque ciertamente ha habido un avance paulatino y sistemático, al menos en los últimos tres años, y eso bien merece que esta Cámara lo discuta.

Pero, señor Sánchez Serna, querido Javier, estando completamente de acuerdo contigo en la urgencia de este debate, sí me ha sorprendido el contenido de la moción, que apenas se refiere al tema de marras. Tanto en la exposición de motivos como en los resolutivos se menciona el genocidio en Gaza y la relación de nuestro país con Israel. Entre medias, sí, citan una partida específica de gasto militar, pero apenas introducen un debate sobre el mismo. Entonces, sí debo decirle que me parece que al mezclar estos temas en realidad ambos quedan desvirtuados o devaluados. Por tanto, en aras tanto del contenido de la interpelación que precedió a esta moción, que sí versó sobre el asunto, como de la urgencia compartida por someterlo a debate en esta Cámara, me centraré en la evolución del gasto militar en España.

Posiblemente, una de las diferencias políticas e ideológicas más notables entre el PSOE y nuestro espacio político tiene que ver, precisamente, con la política de seguridad y defensa. Desde que hace ya casi cuarenta años el PSOE cambió su posición sobre el papel de España en la Alianza Atlántica, no han sido pocas las veces en las que hemos reprochado a nuestro hoy socio de gobierno su esperanza en el aliado norteamericano y en la Alianza Atlántica; una organización que debía haberse disuelto en el mismo caldo en el que lo hizo el Pacto de Varsovia para rubricar así el fin de la Guerra Fría. En su lugar, se impuso la política de expansión hacia el este, que se desplegó bajo la dirección de —‌y atendiendo exclusivamente a— los intereses de los Estados Unidos. Y es que es imposible entender las crisis en las que se ve hoy inmersa Europa sin ubicarse antes en este trocito de nuestra historia reciente. Una historia cuyo proyecto político de integración descuidó históricamente la política de defensa, anclada aún en una lógica de posguerra y asumió que externalizar su seguridad en las manos de una superpotencia muy alejada del teatro europeo nos permitiría centrarnos en otros asuntos. Eso sí, señorías, nunca dejamos de pagar la factura al gendarme, a base de alimentar su propia industria bélica y de llenar el continente de cabezas nucleares; acuérdense. (Aplausos).

Señorías, es ahora cuando cabe hacerse la siguiente pregunta: ¿Hasta qué punto la OTAN ha sido un facilitador o, por el contrario, un lastre para construir una política de defensa genuinamente europea? Confío en que cada vez más esta pregunta aflore y percute sobre las cabezas de los gobernantes europeos. Y cuanto más pongamos en circulación esta pregunta, más nos daremos cuenta de en qué medida la OTAN es hoy un serio problema para alcanzar aquello que en muchos foros se empieza ya a convertir en una letanía, pero que pocos terminan de desarrollar: aquello de la autonomía estratégica.

¿Se ha deteriorado el clima de seguridad en nuestro continente a lo largo de los últimos años? Desde luego. Cabe por tanto replantear en profundidad esa política de seguridad y de defensa común. Pero, señorías, un país como el nuestro, que aún afronta niveles de pobreza y de desigualdad insoportables, que tiene pendiente una transición ecológica de gran envergadura, que aún se encuentra tibio para afrontar la necesaria reforma fiscal capaz de dotar de recursos suficientes al Estado, un país, en definitiva, como España, está moralmente obligado a hacerse algunas preguntas adicionales antes de dejarse arrastrar por un cierto furor epocal. (Aplausos). La primera de ellas, señorías, es, ¿acaso hemos financiado a nuestros ejércitos por debajo de lo razonable, como repiten una y mil veces los lobistas tanto de Bruselas como de Washington? Resulta que el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo nos advierte, con datos del año 2022, que la Europa de los 27 invierte en defensa aproximadamente 2,5 veces lo que invierte la Federación Rusa y, aproximadamente, lo mismo que invierte en la República Popular China, los dos grandes referentes acusados de haber disparado el gasto militar global en la última década. Por cierto, el gasto sumado de estos dos grandes gigantes no llega ni a la mitad de lo que gasta Estados Unidos, ¿verdad? Pero después de cotejar estos datos difundidos por una organización reconocida y de alto prestigio, todos deberíamos estar obligados al menos a apaciguar ese furor al que me refería. Porque, señorías, la disyuntiva es esta, simple y llanamente: o bien Europa elige buscar su propio camino, priorizando la resolución pacífica de las diferencias, en el marco de una doctrina militar propia, eficaz, pero estrictamente defensiva (aplausos) o bien continuamos alimentando el aparato industrial norteamericano a costa, por cierto, de nuestra propia seguridad.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra el señor Asarta Cuevas. (Aplausos).

Alberto Asarta Cuevas

VoxDiputado.Página 116Vídeo

Gracias, presidente. Señorías, buenas tardes. En su intervención del pasado 24 de abril, el señor Sánchez Serna, de Podemos, abrió la interpelación a la señora ministra refiriéndose nada menos que a la participación de España en los nuevos planes de guerra de los Estados Unidos y de la OTAN, un axioma. Por lo tanto, es algo que no lo pueden demostrar y ahí lo dejan como su verdad ya irrefutable. Ustedes, señores de Podemos y de la izquierda radical, con su pacifismo irredento de salón y con su visceral odio a todo lo que venga de los Estados Unidos y de la OTAN, son capaces de percibir como malo todo lo bueno que representa para España y sus intereses de seguridad nacional nuestro vínculo transatlántico y las buenas relaciones con los Estados Unidos. (Aplausos). Señores de Podemos, claro que la guerra de Ucrania está teniendo un impacto directo sobre la vida de los ciudadanos europeos, y claro que nuestro grupo apuesta por la diplomacia, el diálogo y la resolución pacífica de los conflictos. Pero nosotros, como la mayoría de los españoles, condenamos la agresión e invasión del territorio ucraniano por parte de la Federación de Rusia de Putin, como quedó demostrado con la declaración institucional de este Parlamento en apoyo al pueblo ucraniano en todo lo que necesitase. De modo resumido su moción viene a decir que quieren revocar el acuerdo del Consejo de ministros del 16 de abril por el que se destinan 1129 millones de euros para adquirir material militar. Quieren proceder a la suspensión inmediata y efectiva de la compra, venta y tránsito de cualquier tipo de material militar desde España hasta Israel, tal y como establece la Ley 53/2007, de 28 de diciembre, sobre el control del comercio exterior de material de defensa y de doble uso, así como la posición común de la PESC de 2008, de 8 de diciembre, y del Tratado de Comercio de Armas. Ustedes solicitan proceder a la revocación inmediata de todas las autorizaciones de contratos de importación y exportación de material militar vigentes con el Gobierno y las empresas israelíes, incluidas sus filiales, y también piden impulsar el establecimiento a nivel europeo de un embargo de armas a Israel.

Nuestro grupo parlamentario siempre ha apostado por el sector de la industria nacional de defensa. De hecho, durante la pasada legislatura, solicitamos declararlo sector estratégico en España. Así, este sector genera más de 210 000 puestos de trabajo —‌oyen bien— entre directos e indirectos; empleos cuyo salario medio es un 85 % superior a la media nacional, según datos del Instituto Nacional de Estadística del año 2021. En cuanto a la vertiente estratégica y geopolítica, las relaciones comerciales de nuestras industrias con las de otros países es fundamental para las Fuerzas Armadas. Les voy a poner un ejemplo. El vehículo de combate sobre ruedas 8x8 Dragón es un programa crítico para el Ejército de Tierra en el que está en juego —‌atención— la protección, la seguridad y la supervivencia de nuestros soldados. Las comunicaciones de este vehículo de combate sobre ruedas dependen de una empresa israelí, Elbit. A este respecto, y por seguir con el ejemplo, nuestra balanza comercial con Israel en el año 2022 dejó un saldo positivo para nuestro país de 1117 millones de euros.

Ustedes, señores de Podemos, nos hablan de nuevo de diálogo y de diplomacia. Nosotros también creemos que ese es el buen camino para la resolución de las crisis y los conflictos. Estamos muy lejos del discurso belicista, pero mientras la otra u otras partes no acepten ese camino, tenemos que estar preparados para hacerles frente con decisión, convencidos de que lo primero es la protección de nuestros ciudadanos y los intereses de los españoles (aplausos), así como de todos aquellos socios y aliados con los que compartimos principios y valores. No estamos tan equivocados los que defendemos una España, una Europa y una OTAN fuertes, con las capacidades militares necesarias para poder defenderse de cualquier agresor. No estamos tan equivocados cuando casi todos los países de la extinta Unión Soviética y vecinos de Rusia ya están integrados voluntariamente en la OTAN. Ya somos 32, los últimos en ingresar han sido Suecia y Finlandia. Y que sepan que esta organización actuará sobre tres ejes fundamentales: la disuasión y la defensa, la gestión de crisis y la seguridad cooperativa. O sea, nada de guerra.

Señores de Podemos, trabajar para la paz supone asumir sacrificios y esfuerzos de todo tipo, tanto individuales como colectivos. A ustedes, que tanto les gustan las frases bonitas fuera de la realidad y en su mayoría demagógicas, les voy a citar una que seguro que conocen y que todos los pueblos han seguido a lo largo de la historia para poder defenderse y vivir en libertad. Si vis pacem, para bellum. Es decir, si quieres la paz, prepárate para la guerra.

Está claro que sobre este asunto mi grupo tiene una posición distinta a la suya, porque nosotros creemos y apostamos por la libertad de los pueblos. Una libertad con mayúsculas, porque no queremos dictaduras ni gobiernos autoritarios…

Presidencia. Señoría, debe finalizar, por favor.

Alberto Asarta Cuevas

VoxDiputado.Página 117

…a los que ustedes con tanto fervor admiran y apoyan. Termino. Dicho lo dicho y, en relación con la moción objeto de debate, solo nos queda decir que su ciencia, sapiencia y acierto en estos temas son los mismos que tiene su grupo para identificar barcos que llevan armas en sus bodegas. No cuenten con nuestro apoyo. Votaremos en contra. Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, algunos puestos en pie).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el señor Rodríguez Salas.

José Antonio Rodríguez Salas

PSOEDiputado.Página 117Vídeo

Gracias, presidente. Me gustaría que recordaran una frase que se pronunció hace ya muchos años y que puede ser muy relevante para lo que estamos tratando hoy. ¿Qué se nos ha perdido a nosotros en una disputa por una tierra lejana entre gente de la que no sabemos nada? ¿Ustedes saben quién pronunció esta frase y por qué? Fue Chamberlain, primer ministro británico, cuando se reunió por tercera vez con un genocida que se llamaba Hitler en Múnich, en un avión que era un Super Electra Lockheed. Se reunió porque pensaba que con la diplomacia se arreglaba todo. Regresó a Londres con un papel firmado por Hitler, el genocida, en el que se reconocía que no iba a haber agresiones. Pero en ese momento el primer ministro británico acababa de sacrificar Checoslovaquia, y parecía que no iba a pasar nada más, solamente Checoslovaquia. Poco después de todo eso, empezaron nuevas agresiones, nuevos momentos hasta que el 1 de septiembre de 1939 el agresor, el genocida Hitler, decidió invadir Polonia. Hace un año y pico cuando fui a la frontera de Ucrania a traerme gente para acá —‌fuimos varias personas a traernos familias en nuestros coches particulares— tuve la suerte de hablar con una señora mayor, una superviviente, que me estuvo contando cómo fueron esos momentos —‌las bombas, todo aquello— en los que el genocida y todos aquellos de las SS invadieron Polonia.

Señores, señorías, esa es la realidad. Y esa es la realidad por una razón esencial, porque, por desgracia, el cúmulo de acciones de Putin y la guerra de Ucrania han sido un duro despertar para los europeos y para España, que pensábamos que una guerra en Europa era algo de otros tiempos. No es a este Gobierno, a la Unión Europea y, en especial, al señor Borrell o a la OTAN a los que hay que decir que paren de enviar material militar, que no son solo armas, a un país que lucha por su libertad; es a los agresores a los que hay que decir que paren, que abandonen el uso abusivo de las armas y que se centren en el diálogo y la diplomacia. (Aplausos). Repito, es al agresor al que hay que decirle que se detenga, que deje de agredir, y no al agredido y a los que lo socorren.

Tanto el presidente del Gobierno como la ministra de Defensa han expuesto en este hemiciclo la realidad internacional, una realidad inestable y conflictiva, donde, como bien dijo la ministra de Defensa, de los dieciocho países que constituyen el arco territorial que rodea Europa, dieciséis de ellos sufren la presencia de grupos terroristas activos, cinco están en guerra, seis han padecido golpes o intentos de golpe de Estado y nueve han virado hacia formas más autocríticas de Gobierno. Por su parte, la deriva imperialista de Rusia ha causado miles y miles de pérdidas humanas y destrucción en Ucrania y, además, la guerra ha dejado diez millones de desplazados —‌varios de ellos, como dije antes, me los traje yo en mi coche— y 150 000 kilómetros cuadrados minados. Se ha generado una crisis que afecta al tráfico marítimo, a la economía y a la seguridad alimentaria mundial. Sin olvidarnos, por supuesto, de la terrible crisis humanitaria en El Líbano, Israel y Palestina, con más de 33 000 muertos en Gaza y un millón de civiles padeciendo hambre.

Señorías, este Gobierno es ampliamente consciente de la urgente necesidad de trabajar para superar tales desafíos y construir un futuro seguro y próspero. La acción del Gobierno en política exterior y de defensa bien se puede describir, desde el primer día, como ambiciosa, coherente, comprometida, solidaria y fiel con sus aliados, centrada en ayudar y apoyar a las diferentes regiones del globo, además de elevar el perfil internacional de España, reforzando nuestro perfil europeísta y multilateralista.

Pero quiero decir mucho más. Permítanme, señorías, recordarles una serie de datos en este sentido. La industria de defensa española, en el año 2022, aportó más de 17 300 millones de euros al producto interior bruto, lo que representa el 1,31 % de este. Ha creado más de 210 000 empleos directos e indirectos de alta cualificación, la mayoría de ellos de carácter dual. De estos, 73 000 corresponden a los 33 programas especiales de modernización en los que está implicado el Ministerio de Defensa. Son creadores de innovación y tecnología dual y puntera.

Señorías, ahí arriba (el señor Rodríguez Salas señala a la tribuna pública) hay una persona, un sindicalista de una de esas empresas, que se está levantando en estos momentos. (Aplausos en la tribuna pública). No se puede aplaudir. Es un sindicalista de izquierdas, progresista que, en representación de toda la industria militar española, ha querido venir hoy aquí a escuchar esto. (Aplausos). Y somos nosotros los que les debemos el aplauso a ellos porque, como bien he dicho, no se trata de la pretérita idea de fabricar cañones o mantequilla, que eso ya está absolutamente obsoleto. No tiene ningún sentido porque con este Gobierno, las inversiones sociales están garantizadas.

Presidencia. Señoría, debe finalizar, por favor.

José Antonio Rodríguez Salas

PSOEDiputado.Página 118

Así que, señorías, por favor, seamos sensatos y pensemos en todos esos datos que he dado, que así es como se construye el futuro de este país.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, tiene la palabra el señor Rojas García.

Carlos Rojas García

PPDiputado.Página 118Vídeo

Muchas gracias, señor presidente, con su venia. Señor Sánchez Serna, portavoz del grupo proponente, le adelanto que vamos a votar que no a esta moción. Es un alegato extremista, que no valora para nada la seguridad de los ciudadanos, puesto que solo pivota en la ideología extrema y en aseveraciones que están fuera de la realidad. No vamos a revocar la compra de material militar para proporcionar seguridad a los españoles porque sería algo tremendamente irresponsable. Esta moción no defiende al Estado, señoría, defiende una ideología de Estado, y el Partido Popular tiene una política de Estado, España y los españoles siempre son lo primero para el Partido

Popular. (Una señora diputada: ¡Muy bien!—Aplausos). Señorías, para ustedes, sin embargo, se trata solamente de su ideología.

Les recuerdo que, en el año 2019, el Parlamento Europeo hizo una declaración de condena de los totalitarismos, entre ellos, el comunismo. Esto nos lleva a hacernos muchas preguntas. ¿Por qué no condenan ustedes todos los totalitarismos? ¿Qué pasa en Cuba, en Venezuela o en Nicaragua? ¿Acaso los latrocinios de aquellos gobiernos no tienen consideración para ustedes? Y luego está, señorías, la doble cara en materia de defensa. Aquí ya se ha dicho algo sobre el particular por los anteriores portavoces, señorías. De un lado, ustedes quieren vivir en un país seguro y, de otro, critican a la OTAN y a nuestros aliados. Y, señorías, lo que queremos es tener aliados que nos defiendan. Señorías, estamos en la OTAN para vivir en paz; lo que queremos es vivir en paz y proporcionar seguridad a nuestros ciudadanos. Apúntense eso. Con el uso de la diplomacia y el diálogo la OTAN es nuestro escudo protector y ejerce su tarea proporcionándonos seguridad, pero para ello tenemos que cumplir con nuestros compromisos y ayudar a aquellos que nos ayudan. Esa es la disuasión para que, si un Putin de turno amenaza con invadirnos, que sepa que no podrá hacerlo, porque estamos más que preparados. Que serán muchos países los que van a acudir en nuestra defensa. Así se gana la paz, no con barricadas ni con insultos ni con la política de fango. Finlandia y Suecia también lo saben. Como se ha dicho, son los dos nuevos socios de la OTAN; somos ya treinta y dos Estados miembros y veintiún Estados no miembros colaboran con la OTAN en programas de asociación para la paz, con otros quince socios globales. La OTAN nos proporciona la mejor defensa, porque ofrece la mejor disuasión, entre otras cosas, y nosotros, como responsables públicos, debemos velar por la seguridad de nuestros ciudadanos y no anteponer nuestras ideologías en la batalla política. Por ello, la defensa, señorías, tiene que ser una política de Estado y, para el Partido Popular, lo es.

Ustedes no mencionan, aquí, en la propuesta, el atentado de Hamás que desencadena todo esto, y es un terrible atentado, señorías. Y la legítima defensa debe ser proporcional, sí, tal y como han pedido la OTAN y la Unión Europea y lo pedimos también nosotros. Hemos de pedirlo así, con firmeza, proporcionalidad, pero sin demagogias y sin posturas abruptas que lo que buscan es cambiar la realidad, señorías.

También hay que decir, como ha dicho nuestro presidente Feijóo esta mañana aquí con claridad y firmeza, que hay que liberar a Palestina de Hamás, señorías, y nada de eso dicen ustedes. (Aplausos). Lo que es increíble es que el presidente Sánchez fue el último líder de la Unión Europea en condenar el ataque de Irán contra el pueblo israelí. Nuevamente, nuestro Gobierno ofreciendo una imagen lamentable ante nuestros aliados. Israel es socio colaborador de la OTAN y, cuando ustedes estaban en el Gobierno, su Gobierno colaboró con Israel en la compra y venta de capacidades militares. Ahora, de hecho, el Gobierno sigue comprando tecnología israelí para la defensa o para integrar dicha tecnología en la fabricación española de armas y capacidades para nuestro ejército.

No queremos, señorías, un gobierno que siga mintiendo y siga dando un doble discurso y falseando la realidad a los ciudadanos. Queremos un gobierno que se comprometa con nuestras excelentes Fuerzas Armadas y les suba los salarios, porque muchos de nuestros soldados ganan el salario mínimo y hacen un trabajo máximo de defensa y de compromiso con nuestro país, valeroso. (Aplausos). Y hay que responder ante ello no solo con bonitas palabras, como las de la ministra, sino con compromiso político. Y, por eso, lo hemos propuesto en la Comisión de Defensa y lo vamos a seguir proponiendo, señorías.

Yo entiendo que sus señorías tienen sus ideas y lo respeto, aunque estamos en las antípodas políticas de esas ideas; lo que no puedo entender es a los gobiernos irresponsables, más pendientes de lo suyo que de lo del pueblo. No entiendo a un presidente que se crea que es Estado, porque no lo es; que, por salvaguardar y defender su imagen, desprotege al Estado y a sus compatriotas y daña la imagen internacional de España. No concebimos un gobierno que sea antagonista de sí mismo.

Presidencia. Señoría, debe finalizar, por favor, ha terminado su tiempo.

Carlos Rojas García

PPDiputado.Página 119

Voy finalizando señor presidente. Un gobierno que intente boicotear la ayuda a Ucrania entrando en los puertos del Estado y limpiando barcos, ofreciendo una penosa imagen a nuestros aliados, que son lo que nos tienen que ayudar. No entendemos coaliciones de gobierno que acuerdan romper con la ley para pactar con los delincuentes. Y, termino, señoría, es el peor gobierno de la historia.

Si entre las izquierdas quieren seguir discutiendo, háganlo, pero no ofrezcan una imagen penosa de un gran país, como es España.

Nada más y muchas gracias. (Aplausos.—Una señora diputada: ¡Muy bien!).

Presidencia. Muchas gracias. Señorías, se suspende la sesión hasta mañana. Eran las siete de la tarde. En el caso de las intervenciones realizadas en las lenguas españolas distintas del castellano que son también oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con sus Estatutos, el Diario de Sesiones refleja la interpretación al castellano y la transcripción de la intervención en dichas lenguas facilitadas por servicios de interpretación y transcripción. Nota: En el Diario de Sesiones núm. 41, correspondiente a la sesión plenaria núm. 39, celebrada el miércoles 22 de mayo de 2024, en la página 85, intervención del señor Tellado Filgueira, penúltima línea, donde dice «Fernando Barrena» debe decir «Pernando Barrena», por lo que dicho diario, con cve: DSCD-15-PL-41, se ha sustituido por el presente con cve: DSCD-15-PL-41-C1. http://www.congreso.es D. L.: M-12.580/1961 CONGRESO DE LOS DIPUTADOS Edición electrónica preparada por la Agencia Estatal Boletín Oficial del Estado – http://boe.es Calle Floridablanca, s/n. 28071 Madrid Teléf.: 91 390 60 00