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Sin adjetivos

Pleno del 21 de mayo de 2024

Moción consecuencia de interpelación urgente sobre el deterioro de la política exterior del Reino de España como consecuencia de las acciones del Gobierno.

Moción consecuencia de interpelación urgente.. Autor: Grupo Parlamentario Popular en el Congreso. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 40.

Defensa y exterior

Votación

  • 23 de mayo de 2024: salió adelante, 216 sí, 120 no, 7 abstenciones.
  • 23 de mayo de 2024: salió adelante, 169 sí, 149 no, 21 abstenciones.
  • 23 de mayo de 2024: salió adelante, 292 sí, 45 no, 7 abstenciones.
  • 23 de mayo de 2024: salió adelante, 293 sí, 43 no, 7 abstenciones.
  • 23 de mayo de 2024: salió adelante, 171 sí, 164 no, 8 abstenciones.
  • 23 de mayo de 2024: salió adelante, 293 sí, 51 no, 0 abstenciones.
  • 23 de mayo de 2024: no salió adelante, 168 sí, 170 no, 6 abstenciones.
  • 23 de mayo de 2024: salió adelante, 300 sí, 31 no, 11 abstenciones.

Belén Hoyo Juliá

PPDiputada.Página 60Vídeo

Muchas gracias, presidente. Señorías, hace doce años, cuando llegué a este Parlamento, las cuestiones de política exterior funcionaban infinitamente mejor. ¿Y por qué esta decadencia? Se preguntarán ustedes. Pues porque hay un actor que ha cambiado, porque el Partido Socialista cuando se mira al espejo ni siquiera se reconoce. Por lo visto, ni el señor Albares, ni el señor Sánchez aprendieron nada de las lecciones que nos daba Javier Solana cuando nos reunía, hace aproximadamente una década, una vez al mes. Y eso que no le faltaba razón cuando nos decía que determinadas cuestiones no son ni de derecha ni de izquierda, sino de puro sentido común. Y es que si hay una política de Estado que se debe consensuar y no llevar a los extremos esa es la política exterior, señorías. Consensuar no es decir: esto es lo que hay; si quieres, lo tomas y si no, lo dejas. En los últimos años no se ha consultado con nosotros absolutamente nada sobre los temas capitales que están marcando la agenda internacional. No han tenido en cuenta que el Partido Popular es el mayoritario no solo en esta Cámara y en el Senado, sino también en la mayoría de parlamentos autonómicos, ayuntamientos, diputaciones, cabildos y consells insulares. (Aplausos). Estamos viendo cómo las decisiones del Gobierno socialista en política exterior son incoherentes. Puede que Sánchez, como ahora va en cohete, crea que la política exterior es marciana y se hace en Júpiter o en Saturno, pero no. Este es el mundo en el que nos encontramos y nos movemos. (Muestra un mapamundi). Aquí no hay extraterrestres, pero sí hay monstruos, como Putin o Maduro, a los que hay que poner en su sitio y hay que pararles los pies. (Aplausos). Si miramos este mapa, señorías, resulta que el Gobierno no acierta ni una, ni de norte a sur, ni de este a oeste. Cada vez que nos equivocamos, perdemos presencia e influencia y, en consecuencia, perdemos competitividad, y esto los españoles no nos lo podemos permitir. Si no, que se lo digan a los empresarios que todavía no se han recuperado de las tensiones con Argelia. Solo en mi comunidad se suman pérdidas por encima de los 50 millones de euros al mes. Ahora mandan a una enemiga del campo y de la industria como candidata al Parlamento Europeo. Y es que Teresa Ribera, con su transición caótica, ha puesto en jaque no solo a nuestros motores económicos. Pensemos en el apoyo de España a Ucrania. Lo que necesitan los ucranianos para combatir a Rusia son más medios y más respaldo militar. El Gobierno debe cumplir con los compromisos que tenemos con la OTAN y aumentar el presupuesto en materia de defensa. En esto no van a tener ningún problema con nosotros, pero sí lo van a tener con la mitad del banco azul. Pero también es necesario que se reduzca el gas que le compramos a Rusia, porque, precisamente, gracias a las políticas energéticas de Teresa Ribera, somos su mejor cliente y Rusia es el segundo proveedor de nuestro país. ¿Y cómo creen ustedes que Putin financia la invasión a Ucrania?

Por otro lado, y respecto al Reino Unido y la situación pos-Brexit, todavía estamos esperando algo de información y transparencia en la negociación respecto a Gibraltar. Hace falta un acuerdo, pero no cualquier acuerdo. Deben tenerse muy en cuenta los derechos de los trabajadores españoles, que la fiscalidad sea equiparable, control efectivo del mercado interior y Schengen, los aspectos medioambientales y cómo va a quedar la situación tanto de la base militar como del Campo de Gibraltar.

Y Marruecos es otro ejemplo de cómo el Gobierno ha perdido el equilibrio. Los más de 47 millones de españoles no podemos ser rehenes de lo que tenga Sánchez en su móvil o de lo que haya hecho su entorno. No hay mayor muestra de egoísmo político que anteponer los intereses de dos personas a los de todo un país. Y el bandazo en la posición sobre el Sáhara Occidental es inaceptable, señorías. Que tras cuarenta años de una postura unánime y consensuada sobre este contencioso se dé un giro radical y no se expliquen los motivos no es que no lo entienda mi grupo parlamentario o la mayoría de la sociedad española, es que hay muchos diputados en su bancada que tampoco lo comparten. También nos gustaría saber si Marruecos ya ha puesto fecha para la reapertura de la aduana comercial en Melilla y la apertura de la de Ceuta. ¿Cuál es la hoja de ruta de la que tanto hablan pero que nadie conoce?

Señorías, si miramos al este, nos encontramos ante unas imágenes que jamás pensábamos que se iban a producir en este siglo y que todos deseamos que se acaben ya. Es necesario que en el conflicto de Gaza se respeten los derechos humanos y se cumpla la legalidad internacional. Lo urgente es que haya un alto al fuego, que se liberen los rehenes, que la ayuda humanitaria llegue a cada uno de los civiles que, de forma injusta, están sufriendo este conflicto, y que se evite también la escalada regional. Consideramos que la solución pactada en 2014 sobre los dos Estados es el camino adecuado para conseguir la paz y la estabilidad en la región, pero debemos tener claras dos premisas: la primera, que debemos ir de la mano de nuestros socios europeos y de nuestros principales aliados; y la segunda, que Hamás no puede ser un interlocutor válido. (Aplausos). Y, en este sentido, le digo al Partido Socialista: Hace doce años el Partido Socialista se hubiera avergonzado de que un grupo terrorista como Hamás le hubiera felicitado y, desde luego, se hubiera desmarcado.

Y si miramos al oeste, no podemos olvidar lo que necesitan nuestros países hermanos, con los que nos unen no solo unos grandes vínculos económicos y sociales, sino unos lazos emocionales inquebrantables, que están por encima de cualquier interés personal, señorías. Resulta curioso que, si se ataca al entorno del presidente, se tiene la piel muy fina y, sin embargo, cuando son líderes del Grupo de Puebla, como, por ejemplo, López Obrador, los que se meten, eso sí, con nuestras instituciones, el Gobierno no hace nada, se queda de brazos cruzados. Y es que el Partido Socialista de Pedro Sánchez se guía por el color político y no por los principios fundamentales de democracia y de libertad. Quizá, por eso, no protegen a los presos políticos cubanos; por eso, callan ante la vulneración de derechos humanos en Nicaragua; por eso, votan en contra de proteger a los periodistas en México; por eso, no se oponen a las detenciones arbitrarias en Bolivia o, por eso, se ponen de perfil ante unas elecciones que, desde luego, no tienen ninguna garantía en Venezuela.

Señorías, como ven, la política exterior se ha convertido en una política de partido, cortoplacista, con sobreactuación, por razones electorales. A mi grupo parlamentario le gustaría que volviera a ser una política de Estado.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Para la defensa de las enmiendas formuladas por los grupos, interviene, por el Grupo Parlamentario VOX, el señor Flores Juberías. (Aplausos).

Carlos Flores Juberías

VoxDiputado.Página 61Vídeo

Señor presidente, señorías, la moción que trae hoy al hemiciclo el Grupo Parlamentario Popular tiene por objeto frenar el deterioro de la política exterior de España como consecuencia de las acciones emprendidas por el Gobierno de Pedro Sánchez. Es una política que, en opinión del grupo proponente, resulta oscurantista y lo es, ahí tenemos el episodio todavía sin aclarar de las maletas de Delcy en Barajas o el episodio, también sin aclarar, de las negociaciones del ministro Albares por la cuestión de Gibraltar, sobre la cual faltan luces y taquígrafos.

Pero es una postura que yo me atrevería a calificar con otros cuatro adjetivos más: contraria a los intereses de España, plagada de contradicciones, instalada en el fracaso y ayuna de consenso. Que la política exterior de Sánchez es contraria a los intereses de España lo acredita, de muestra un botón, el grave perjuicio que para nuestra economía supuso la caprichosa decisión de abandonar nuestra tradicional postura de apoyo a la causa saharaui a cambio de la aceptación acrítica del plan de autonomía de Rabat, un cambio nunca suficientemente explicitado, cuyas negativas consecuencias impactaron de inmediato sobre la imprescindible seguridad de nuestro suministro energético.

Que la política exterior de Sánchez está plagada de contradicciones lo acredita la inconsistencia de nuestra diplomacia, suave con unos e inflexible con otros en lo tocante a la cuestión de los derechos humanos, y de cuyos bandazos cualquier observador incauto deduciría que, tal vez, estos son más respetados hoy en día en Cuba o en China que en Polonia o en Hungría o que, tal vez, Palestina es una democracia más consolidada que Israel. (Aplausos).

Que la política exterior de Sánchez es una inacabable colección de fracasos lo acreditan nuestra sonrojante irrelevancia en la toma de las grandes decisiones sobre el futuro del orden internacional y nuestro menguante liderazgo en el seno de la Unión, del que es buen botón de muestra el fiasco de la gira europea de Sánchez para lograr el inmediato reconocimiento del Estado palestino. (Rumores). Y es que… Someone should tell mister handsome that international arena it is not enough to speak english, you’ve got to have something meaningful to say.

Por último, la política exterior de Sánchez se halla cada vez más ayuna de consenso. El Partido Socialista lleva casi medio siglo repitiéndonos que la política exterior debe ser una política de Estado, alejada de los caprichos del Gobierno de turno, fraguada en el consenso y orientada, como exige nuestra Ley de la Acción y del Servicio Exterior del Estado, a definir, promover, desarrollar y defender los valores e intereses de España en el exterior. Solo que esta reivindicación del Partido Socialista es como su reivindicación de la defensa de la Constitución o como su reivindicación de la lucha contra la corrupción, una reivindicación fija discontinua, que se airea solo cuando los electores le llevan a la oposición, mientras que cuando, como ahora, ocupan el Gobierno su llamada al consenso en las grandes cuestiones de Estado se trueca por esa extraña forma de buscar acuerdos que tiene el ministro Albares, que cada vez que solicita el apoyo de esta Cámara es para decisiones que o bien ya han sido tomadas y están operativas o bien se encuentran solamente en fase de borrador. (Aplausos).

En efecto, con el Partido Socialista la política exterior ha pasado de ser una política de Estado orientada al bien superior de España a ser una política de Gobierno. Pero todo es susceptible de empeorar, pues, en efecto, así ha sido. Porque desde el pasado domingo la política exterior de España, que había dejado de ser una política de Estado para ser una política de Gobierno, ha dado un doble salto mortal. Se ha convertido en una política personal enderezada al único objetivo de asegurar la supervivencia política de Sánchez y, en segundo lugar, para transformarse en una política conyugal, en la que los valores e intereses de España en el exterior son puestos al servicio del buen nombre de su esposa y del buen fin de sus negocios. (Aplausos).

No de otra manera cabe calificar el grotesco quilombo tan apresuradamente organizado por el señor Albares a partir de las manifestaciones hechas por el presidente de la nación argentina el domingo en Vista Alegre. En primer lugar, porque la idea de que el cuestionamiento de la honorabilidad del presidente del Gobierno y de su esposa —c‌ osa que, por otra parte, hace la mitad del arco parlamentario y buena parte de la prensa— equivalga a la perpetración de un ataque frontal a nuestra democracia, a nuestras instituciones y a España constituye un chamuyo que solo cabe acometer desde posiciones cercanas al despotismo. L’État, c’est moi.

En segundo lugar, porque la tesis de que el señor Milei con su comportamiento ha llevado a las relaciones entre España y Argentina a su momento más grave en nuestra historia reciente, solo puede hacerse desde la más imperdonable ignorancia de la historia.

En tercer lugar, porque el intento de implicar en esta piola al alto representante de la Unión Europea para elevar dos frases pronunciadas en un mitin a la categoría de ataque al conjunto de la Unión Europea constituye una boludez, ahora sí, sin precedentes.

Y, en cuarto lugar, porque esta llamada a retirar nuestra embajada y este amague de romper relaciones diplomáticas con una nación hermana…

Presidencia. Señoría, su tiempo ha finalizado. Por favor, termine.

Carlos Flores Juberías

VoxDiputado.Página 62

… revela hasta qué punto resulta peligrosa para la buena marcha de nuestra política exterior la insana combinación de un presidente malevo y de un ministro trucho.

Pero, señores, van a tener que escuchar muchas veces más el rugido del león. Y, si no les gusta, tápense las orejas. Pero, si se tapan las orejas, no se sorprendan luego cuando descubran que también a este lado del charco, poco a poco…

Presidencia. Señoría, finalice, por favor. Su tiempo ha terminado, muchas gracias.

Carlos Flores Juberías

VoxDiputado.Página 63

…, y pese a quien pese, la libertad avanza, ¡carajo! (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra la señora Jalloul Muro.

Hana Jalloul Muro

PSOEDiputada.Página 63Vídeo

Buenas tardes, presidente, señorías. La verdad es que me quedo atónita con los señores del PP leyendo esta esta moción, pero, sobre todo, con el señor de VOX porque aquí no se respeta ni a la familia; y luego hablamos mucho de la familia, ¿verdad? En relación con el oscurantismo, y leyendo su moción con detenimiento, quiero poner de manifiesto que ustedes saben que el ministro ha comparecido en sede parlamentaria, y ha presentado en distintas ocasiones las líneas del Gobierno en política exterior, fijando como eje principal la defensa y la construcción de la paz que está guiando la acción exterior de este Gobierno. Y eso lo hemos visto, por ejemplo, con el apoyo financiero, humanitario y diplomático a Ucrania a través de la AECID, con un paquete humanitario, que ya desde febrero de 2022 son casi 100 millones, y hay comprometidos 400 millones para su reconstrucción. Somos el cuarto país de la Unión en número de acogidas de personas de nacionalidad ucraniana desplazadas que gozan de una protección temporal, o sea, más de 200 000 beneficiarios. Además, en el ámbito de la Unión, seguimos apoyando el Mecanismo para Ucrania. También, apoyamos la próxima reunión para la paz en Ucrania, que se celebrará los próximos 15 y 16 de junio. Pero, además, seremos la sede de la 4ª Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo, hito clave para la consecución de la Agenda 2030, que es un reconocimiento por parte de las Naciones Unidas a nuestro trabajo, al trabajo del Gobierno de España. Trabajamos en política exterior feminista. Con respecto a Gibraltar, resulta que el señor Pons dice que es un paraíso fiscal y un refugio para el tráfico de drogas, lo que las autoridades británicas tachan de incitar al odio, ¿y no pensaban lo mismo ustedes cuando gobernaban? Nosotros trabajamos por el acuerdo entre la Unión Europea y el Reino Unido sobre Gibraltar por una zona de prosperidad compartida. Nos hablan ustedes de América Latina y el Caribe. Hemos recuperado las cumbres UE-CELAC, que llevaban años sin celebrarse, y ya estamos preparando la de 2025 en Colombia. (La señora presidenta ocupa la Presidencia). Nos hablan ustedes de Venezuela. Apoyamos la mesa de diálogo, las elecciones libres y transparentes; y hemos concedido aquí la residencia a miles de personas venezolanas que viven en España. Nos hablan ustedes a nosotros de Nicaragua, ¿en serio? Pero si ha sido el presidente Pedro Sánchez el que ha dado las nacionalidades a los presos políticos nicaragüenses excarcelados, deportados, y a los que el dictador Ortega privó de su nacionalidad, es decir, periodistas, activistas, sacerdotes, escritores… Nosotros apoyamos las libertades, la democracia y a la sociedad latinoamericana que reclama cambios contra la injusticia social. Porque sí, nosotros creemos en la justicia social; creemos en la redistribución de la riqueza: que aquellos que más ganan más aporten, y que todos tengan igualdad de oportunidades. Háblennos ustedes de si van a aceptar la enmienda que les hemos presentado, tras la fiesta de la internacional de la vergüenza de este fin de semana en Madrid de los señores de la ultraderecha con los que ustedes gobiernan (aplausos), con aquellos que, si nosotros queremos reconocer el Estado palestino, nos acusan de favorecer al terrorismo; con esos señores que dicen que deberían echar a patadas y correr a gorrazos al PSOE, que vergüenza debería darles. Que el señor Milei venga a nuestra casa a insultar al presidente del Gobierno es una falta de vergüenza; y la verdad es que es una falta palmaria de educación; no está a la altura del gran pueblo al que representa. Y ustedes, en vez de apoyar al Gobierno de su nación, como bien hizo el presidente Zapatero con Aznar cuando el presidente Chávez se metió con él, ustedes no, sacan las declaraciones indignantes de ayer del señor Tellado, para luego disculparse a medidas, como ha hecho el señor Pons; para acabar hoy con las declaraciones del señor Feijóo, que demuestran la falta de lealtad que tiene con su país. (Aplausos). Esto dice poco de ustedes. Y lo digo con pena, de verdad; y lo sabe mucha gente que está en su bancada. Nosotros sí creemos, y somos conscientes, de que en el PP hay gente que todavía piensa que insultar al presidente del Gobierno, como hacen el señor Milei y la señora Ayuso, no está bien, ni es decente ni respeta la democracia ni a sus instituciones. Por lo tanto, ¿le van a exigir ustedes disculpas al señor Milei o siguen en su afán de ser más de extrema derecha que la extrema derecha?

Quiero reiterar las palabras de hoy de la ministra Alegría, que ha dicho que la política es una cuestión de respeto. Las mujeres debemos tener voz y autonomía. No es cobardía, es igualdad, y el feminismo es más necesario que nunca.

Nos hablan a nosotros de Palestina, a nosotros, cuando el liderazgo del presidente del Gobierno ha trabajado por el reconocimiento del Estado de Palestina y la paz en la región; ha propuesto una conferencia de paz y el reconocimiento de Palestina como Estado miembro de pleno derecho en Naciones Unidas; el respeto al derecho internacional humanitario; un alto el fuego; la ayuda humanitaria en Gaza; sobre todo, el apoyo a la UNRWA, porque aquellos que hemos estado en campos de refugiados sabemos lo necesaria que es la UNRWA para que los niños tengan acceso a la educación y a la ayuda humanitaria. Y quiero mostrar aquí mi agradecimiento a todos los partidos de este Parlamento que nos han ayudado a apoyar todas estas iniciativas. Gracias a todos.

Recordamos aquí a los miles de víctimas palestinas, y también a las israelíes. Exigimos, una vez más, la liberación incondicional de los civiles que continúan como rehenes de Hamás. El dolor no tiene identidad ni género ni religión ni nacionalidad. Todos y todas tenemos derecho a la vida. ¿Quién es nadie para usurpar un derecho que le ha sido otorgado a una persona como es la vida? Nadie.

Pero ustedes no creen en los derechos humanos ni en el derecho internacional humanitario. No han mencionado jamás a ninguna víctima palestina, niños huérfanos mutilados, presos de la indignación y de la frustración, que acabarán siendo víctimas de grupos violentos y radicales.

En esta mi última intervención en el Congreso de los Diputados de mi país, voy a cerrarla diciendo una ‌ frase que me enseñó mi padre y que siempre me ha acompañado (pronuncia palabras en árabe) —voy a intentar traducirla, aunque no tiene traducción literal—: Solo lo justo acaba siendo lo correcto.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Halloul. En turno de fijación de posiciones, en primer lugar, por el Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu, tiene la palabra el señor Iñarritu García, por un tiempo de cinco minutos.

Jon Iñarritu García

EH BilduDiputado.Página 64Vídeo

Arratsalde on. Muchas gracias, presidenta. No es la primera vez que el Partido Popular trae a esta Cámara una moción de racimo, una moción con varios puntos inconexos, para ver cuáles de ellos se aprueban. De hecho, la trajeron hace poco, y me ha extrañado que la trajeran de nuevo con nada novedoso; pero, claro, cuando ha mencionado las elecciones europeas, he dicho: Ah, claro, empieza ya la campaña y ha tenido que hablar de la candidata del Partido Socialista. Es de sentido común, decía, ¿no? Empiezan su parte expositiva hablando de la cuestión de Delcy, y yo creo que esto no les hace un favor, porque, si quieren dar seriedad y empiezan con un bulo, no creo que vayan en el buen sentido. Claro, posteriormente, hablan de la cuestión del Magreb y piden un equilibrio. Es cierto que, olvidando el episodio de Perejil, nosotros estamos de acuerdo con la exposición que hacen y cuando dicen que no tiene sentido el cambio de postura, unilateral y sin consultar, del Partido Socialista. Pero esto ya lo hemos votado en esta Cámara, y seguramente hoy se votará de nuevo y saldrá aprobado incluso con nuestro voto. En relación con Ucrania, tampoco hay nada nuevo. Es una situación lacerante, peligrosa, que cuenta con el rechazo de toda la Cámara, como se vio en la pasada legislatura con un texto apoyado por todas las fuerzas de esta Cámara rechazando la agresión de Rusia a Ucrania. Y es cierto que para la salida de ese conflicto hay posturas diferentes; por ejemplo, nosotros consideramos que el envío de ayuda militar, sin negar el derecho a la legítima defensa que tiene Ucrania, no debe ser la prioridad que debe tener la Unión Europea para acabar con esa situación cuanto antes. En relación con Oriente Medio, yo creo que es bueno el ejemplo que ponen. Piden ratificar la PNL que se aprobó hace una década en esta Cámara, también por unanimidad, y nosotros lo vemos bien. Votaremos a favor, cómo no, de la solución de los dos Estados, pero, claro, en estos diez años han seguido ocurriendo cosas en Oriente Medio y, más específicamente, en Palestina y en Israel. Desde la ocupación de Cisjordania, pasando por la situación en Gaza, ahora vamos a los terribles ataques del 7 de octubre y la situación post que ha ocurrido con una respuesta que ha generado una crisis humanitaria. Yo creo que en esta Cámara todo el mundo apoya que se debe acabar con esa catástrofe cuanto antes, pero también dar una salida en términos de sentido común al conflicto más antiguo que existe en la región y, posiblemente, en el mundo, con más de cien años de conflicto. Hay una propuesta del Gobierno, del Partido Socialista, que puede ser incluso demasiado ambiciosa, que es proponer una conferencia de paz para Oriente Medio. Desde la ambición, ojalá se fuera en esa línea.

Luego, cómo no, se van a Latinoamérica, donde ponen el foco en tres únicos países, en Nicaragua, Venezuela y Cuba, olvidándose de lo que pueda producirse en El Salvador o en Guatemala. ¿Qué pasa? ¿En esos Estados les da igual la conculcación de derechos humanos? ¿Es una cuestión ideológica o de intento de desgaste al adversario político? Creemos que no tiene sentido.

Como conclusión, es cierto que, cuando ustedes gobernaban, el mundo era menos complicado de lo que es ahora, que está en un momento de tensionamiento, de conflictos que además generan un peligro incluso nuclear, lo que genera unas tensiones que no se habían vivido, que no nos podíamos imaginar en la última década, pero ustedes presentan una serie de medidas que dicen: España necesita tomar medidas para reforzar su imagen exterior. ¿Cuáles son? ¿Estas que presentan hoy aquí son las medidas para fortalecer la imagen exterior de España? Porque al mismo tiempo, y a modo conclusión, ustedes dicen ―no yo, que soy independentista, que no tengo el sentimiento de pertenencia a España, son ustedes los que lo dicen, no el Gobierno español― que España no tiene credibilidad, que su imagen está cuestionada, que no es un socio fiable. Hombre, yo no sé si las empresarias y los empresarios españoles estarán muy satisfechos con esta presentación. Hemos visto que utilizan estas estrategias en el Parlamento Europeo y, como política de Estado y como partido español, es curioso que utilizan esta técnica, y también la traen aquí por escrito; no sé, como imagen y publicidad exterior, creo que se equivocan.

Por último, ante este escenario apocalíptico que presentan, ustedes traen estas propuestas y acusan de contradictorio y de falta de credibilidad al Gobierno por tener dentro del Gobierno posiciones diferentes y apoyos de otras fuerzas. Si tan seguros están y tan íntegros y coherentes son, presenten esta moción para que se vote conjuntamente. Si son coherentes y creen que estos son los puntos idóneos, preséntenlos, porque, si no, están cayendo en la misma contradicción de la que acusan al Gobierno, que es apoyarse en votos de otras formaciones, como los nuestros, que apoyaremos algunos de los puntos, para intentar presentar toda la moción; esto es, están acusando al Gobierno de lo mismo que están ustedes pretendiendo conseguir.

Muchas gracias. Eskerrik asko. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Iñarritu. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra el señor Santos Maraver, también por un tiempo de cinco minutos.

Agustín Santos Maraver

Grupo SumarDiputado.Página 65Vídeo

Señora presidenta, señorías, debatimos una moción que intenta resumir lo que han sido siete meses de debate sobre política exterior, debates muy agrios, especialmente los del pasado 24 de abril. Haré tres comentarios.

En primer lugar, es la constatación de la melancolía de un bipartidismo en política exterior que dejó de existir, realmente, en 2001. Esa melancolía se resume en que el Partido Popular no tiene hoy derecho de veto sobre la política exterior española. Murió en 2001, víctima de un giro reaccionario de Aznar y ahí estuvo la guerra de Irak, la operación militar de Perejil, la presentación consciente de una resolución en el Consejo de Seguridad sobre los atentados de Atocha y un desmontaje y recorte de la política de cooperación española, que fue tremendo. Este giro fue profundizado después del Gobierno de Zapatero en lo que puede ser calificado de septenio perdido de la diplomacia española, de 2011 a 2018. ¿Se acuerdan de la marca España contra el procés? ¿Se acuerdan de cuando los presos políticos cubanos acampaban enfrente del Ministerio de Asuntos Exteriores en la plaza de la Provincia y el ministro del PP quería expulsarles llamándoles delincuentes? (Aplausos). ¿Se acuerdan de las políticas neocoloniales cuando hubo la repatriación de beneficios de las empresas españolas en Argentina y Bolivia? ¿Se acuerdan de cuando se provocó la cola en la verja de Gibraltar al mismo tiempo que se ofrecía la cosoberanía a Gran Bretaña? ¿Se acuerdan de la crisis permanente con Marruecos y de cuando se denegó en masa a la población saharaui en España, más de 500 casos, su petición de nacionalidad? (Aplausos).

En segundo lugar, la moción pone de relieve que el alcance de la política exterior que propone el Partido Popular se queda en un ejercicio provinciano. Cuando tenemos la mayor policrisis, una situación de desfonde del sistema internacional, una situación de cambio climático imposible, tensiones geopolíticas en África, en el estrecho de Taiwán, en Ucrania y en Oriente Medio, cincuenta y seis conflictos activos ahora mismo, la peor carrera de armamento que hemos vivido, incluidas amenazas nucleares, insuficiencia del sistema de seguridad de Naciones Unidas. Cuando tenemos todo eso, ¿qué es lo que se nos propone? Por favor, lean los ocho puntos. De esos ocho puntos, hay dos sobre políticas propuestas aquí, que se han discutido en el Parlamento; los otros seis son resoluciones adoptadas en Consejos Europeos durante estos meses.

Efectivamente, es fundamental desarrollar una política de coprosperidad con Marruecos y Argelia, que son dos socios estratégicos, que ayude a construir el gran Magreb, que ponga fin a las disputas heredadas del colonialismo francés y español, y es importante que en ese marco haya una solución negociada bajo el patrocinio de Naciones Unidas, como implican las resoluciones, acordada entre las partes, que ponga fin al exilio de Tinduf, que haga volver a los refugiados saharauis y que permita el libre ejercicio de su autodeterminación. (Aplausos). Frente a esta visión de nuestros intereses estratégicos en el Atlántico y en el Mediterráneo, para hacer frente a la peor crisis del Sahel que se recuerda, ¿qué es lo que se nos ofrece? Lo que se nos ofrece es básicamente la pregunta de cuándo se van a poner en práctica los acuerdos sobre las aduanas de Ceuta y de Melilla. Esas aduanas se abrirán, sobre esas aduanas hay un compromiso de que se haga por parte marroquí y esperamos verlas rápidamente en esta situación.

En tercer lugar, la gravedad de la policrisis es evidente. Necesitamos una política exterior más amplia, más coherente, más verde, más feminista, más progresista que se base en el multilateralismo, en la lucha contra la desigualdad económica y social, que aplique la Agenda 2030 y que nos permita salir de las tensiones geopolíticas y las economías de guerra para unas propuestas de construcción en paz tanto en nuestro continente como en el otro.

El programa del Gobierno del Partido Socialista y de SUMAR consta de doscientos treinta puntos, pero solo quince están dedicados a los temas de política exterior y, de esos quince, solo tres no se refieren a la Unión Europea. Hay una debilidad importante en la base de consenso actual de nuestras políticas exteriores. Aquí queremos hacer un llamamiento para que ese debate se abra a todas las fuerzas que participan en el bloque de apoyo al Gobierno y que podamos realmente establecer una política de fortalecimiento de la vía democrática para la salida de la guerra de Ucrania, como aparece en el programa de Gobierno firmado, imponer las Resoluciones 2720 y 2723 del Consejo de Seguridad y la Resolución del 10 de mayo de reconocimiento del Estado palestino.

Para acabar, le cito brevemente tres puntos: uno, la moción del PP nos quiere devolver a un pasado que ya no existe; dos, es necesario aumentar el consenso progresista, feminista y verde en nuestra política exterior y es una misión abrir y ampliar este consenso, y tres, tenemos que liderar un bloque progresista europeo que proponga la lucha contra el cambio climático, que proponga la lucha por el multilateralismo y el respeto al derecho internacional y que evite que las tensiones actuales acaben en economías de guerra y en una guerra generalizada.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Santos. Señora Hoyo, ¿aceptan las enmiendas presentadas?

Belén Hoyo Juliá

PPDiputada.Página 66Vídeo

Lo estamos estudiando todavía. Informaremos a la Mesa más adelante.

Presidencia. De acuerdo. Ningún problema. —  DEL GRUPO PARLAMENTARIO VOX, SOBRE LA PRESIÓN FISCAL QUE ESTÁ EJERCIENDO EL GOBIERNO SOBRE LOS ESPAÑOLES. (Número de expediente 173/000026).

Presidencia. Pasamos a la siguiente moción consecuencia de interpelación, que será la última que veremos en la sesión de esta tarde —‌la otra la dejaremos para mañana—, del Grupo Parlamentario VOX, sobre la presión fiscal que está ejerciendo el Gobierno sobre los españoles. Por el grupo autor de la iniciativa y para la defensa de la moción, tiene la palabra el señor Aizcorbe Torra por un tiempo de siete minutos. Cuando quiera. (Aplausos).