Saltar al contenido
Sin adjetivos

Pleno del 24 de abril de 2024

Interpelación urgente sobre el deterioro de la política exterior del Reino de España como consecuencia de las acciones del Gobierno.

Interpelación urgente.. Autor: Grupo Parlamentario Popular en el Congreso. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 39.

Defensa y exterior

Carlos Javier Floriano Corrales

PPDiputado.Página 34Vídeo

Señor presidente. Señoras y señores diputados. Señor ministro, todos los gobiernos de España desde la Constitución del 78 han practicado una política exterior que nos ha permitido, por ejemplo en el Magreb, llevarnos bien con Marruecos y con Argelia. Manteníamos buenas relaciones con el pueblo saharaui, al que nos debemos, por cierto. Eran los tiempos de una política exterior solvente, en los que defendíamos la libertad en toda América Latina y el Caribe. Con su política le han felicitado dos grupos terroristas y han llamado a consulta a tres embajadores. Los israelíes, señor ministro, no quieren ni verlo, y los argelinos no quieren saber nada de usted. Creo que se está equivocando en el diseño de la política exterior que le corresponde a un país como el nuestro. Podemos acreditar que no hay una política de exterior al servicio de los españoles; no hay una política exterior al servicio del Estado, sino una política exterior que sirve para la permanencia en el poder de Pedro Sánchez. (Aplausos). Para aglutinar el voto de la izquierda: el conflicto de Oriente Medio; para la imagen de líder comprometido: su posición en Ucrania; y cuando quiere tapar sus miedos, cambia de posición en el Sáhara Occidental. Parece usted, señor ministro, más preocupado por decir que son líderes en algo que por defender los intereses de los españoles. Por eso, chapotea y hace ruido de un tema a otro. Defendemos a los palestinos, pero no a los saharauis. Decimos defender los valores europeos de democracia y libertad, pero no participamos en la misión europea para defender el libre comercio en el Mar Rojo. Decimos estar con Ucrania, pero una parte del Gobierno quiere que los ucranianos se rindan. ¿Lo que usted llama compromiso inquebrantable con el pueblo ucraniano consiste, por ejemplo, en que anteayer no aclararse si se van a enviar o no los misiles Patriot que tanto nos demandan? ¿En qué se traduce, señor Albares, lo inquebrantable? ¿O se ha comprometido, en el Consejo de Asuntos Generales del lunes, a enviar los Patriot, a enviar más Leopard, y se lo oculta no solo a la sociedad española, sino a sus propios socios?

En estos tiempos de incertidumbre, en los que la autocracia y los populismos tratan de minar las democracias liberales, conviene tener claro quiénes son nuestros aliados y cuáles son nuestros valores. Las democracias no se defienden solas y debemos impulsar políticas que hagan frente a las amenazas siendo un líder solidario, pero, también, exigente en la defensa de nuestros intereses. Nos conviene que la Unión Europea y la OTAN miren al este y miren al Indo-Pacífico, pero también tienen que mirar al Sahel, porque la inestabilidad en el Sahel es la nuestra. Las políticas que nos permiten exigir compromisos a nuestros aliados en las cosas más cercanas, en las cuestiones que más nos preocupan, exigen, le exigen, señor ministro, luces largas, políticas equilibradas, solventes, y no políticas de patitas cortas, de luces de cruce.

Irán atacó directamente a Israel. El Estado de Israel, con la ayuda de Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Jordania y Arabia Saudí, consiguió neutralizar el ataque. El primer pronunciamiento de todos los países fue de condena. El nuestro no, el nuestro fue para decir que estábamos preocupados. ¿Participó usted en la decisión de que no condenáramos el ataque o, como nos ocurrió a nosotros, se enteró por la prensa? ¿Usted cree que esto es propio de un socio fiable? Ocurrió mientras estaban de gira internacional pidiendo el reconocimiento del Estado palestino. La solución de los dos Estados estuvo presente en el acuerdo que firmamos el Partido Socialista y el Partido Popular en 2014; viene recogido en nuestro programa electoral y nosotros se lo hemos reiterado en múltiples ocasiones; yo, la última vez, el 29 de enero: dos Estados que convivan en paz y en libertad. Pero no sigamos hablando por hablar. Da la sensación de que ese reconocimiento se ha convertido en un discurso, en un relato, en una pose. La cuestión es cuándo y cómo se materializa eso. ¿Tiene alguna idea? Porque después de nuestro reconocimiento, ¿qué efectos cree usted que va a tener en la zona? ¿Qué efectos sobre los ciudadanos? ¿Avanzará en la zona la libertad y la paz? ¿Tendremos más cerca el alto el fuego? ¿Será más fácil la ayuda humanitaria? ¿Estará más cerca la liberación de los rehenes? ¿Se evitará la escalada? ¿Habrá un reconocimiento mutuo?

Como en Cuba o como en Nicaragua, en Venezuela se están violando los derechos humanos y se está impidiendo la celebración de elecciones libres. Se nos llena la boca de hablar de la proyección de valores europeos, pero callan con lo que está ocurriendo en Venezuela. Es un silencio tan triste como atronador. La política exterior de España en América Latina, señor ministro, no la dirige usted. En los países que sufren las dictaduras más abyectas, la política española está dirigida por políticos que están dispuestos a blanquearlas (aplausos); políticos retirados de cargos públicos, pero activos en sus negocios, de la mano de grupos democráticamente sospechosos. Y eso, usted tiene la obligación de evitarlo. (Aplausos.—Varios señores diputados: ¡Muy bien!).

Le escuché decir que estamos muy cerca de llegar a un acuerdo sobre Gibraltar. ¿Cuáles son los objetivos que se ha marcado España en esa negociación? ¿Qué prisa tenemos ahora con una Comisión que va a cambiar después de las elecciones europeas y un Gobierno británico posiblemente de signo contrario, después de las próximas elecciones en el Reino Unido? El brexit nos puso en la mejor disposición para negociar. Por eso no entendemos ni su oscurantismo ni la tardanza ni las prisas en este momento. ¿Qué ocurre con nuestra reivindicación de la soberanía reconocida por Naciones Unidas? ¿Gibraltar seguirá siendo un paraíso fiscal? Por cierto, ayer, el Grupo Socialista votó en contra de evitar que Gibraltar saliese de la lista de paraísos fiscales. ¿Se eliminará la verja, como recogía el punto central del acuerdo de Nochevieja? ¿Qué pasa con la base militar? ¿España va a controlar el acceso al espacio Schengen? Y en el acceso al mercado interior ¿hay acuerdos sobre agua, sobre la pesca? ¿Los derechos de los españoles cómo quedan?

Nos preocupa que continúe cerrada la aduana comercial de Melilla desde que lo decretó Marruecos; no es que no se haya abierto la de Ceuta, que no se ha hecho, sino que continúa cerrada la que había. También es alarmante el boicot a la reciprocidad en el tránsito de viajeros en la frontera y la falta de impulso en la cooperación en materia migratoria. Pero lo más preocupante es la actitud del Gobierno de España al aceptar la arbitrariedad de nuestros vecinos en lo que se refiere a Ceuta y Melilla, como si hubiera miedo a no sabemos qué, limitándose a afirmar que las relaciones diplomáticas van muy bien. Todo eso después del inexplicable cambio en la política con respecto al Sáhara Occidental y con lo que se dijo en la declaración conjunta de abril de 2022, en la que, señor Albares, perdóneme que se lo diga, parece que le tomaron el pelo.

Señor ministro, ayer la Audiencia Nacional reabrió el caso del espionaje con Pegasus al recibir datos de Francia. Francia tiene la voluntad de averiguar quién espió, ¿y usted, señor Albares, quiere averiguarlo? Porque no podemos olvidar que aún no sabemos por qué no abrió usted la vía diplomática para solicitar que Israel conteste a la comisión rogatoria solicitada por la Audiencia Nacional. Aún no lo sabemos.

Señor Albares, le pedí en la Comisión del 29 de enero que me remitiese el documento sobre el que quería que llegásemos a un acuerdo sobre Gibraltar. ¿Por qué no me lo ha enviado o le ha dicho a alguien de su equipo que me lo envíe? Ha dicho donde le ha parecido que no nos hemos pronunciado sobre una oferta de acuerdos que usted hizo en su comparecencia. Eso no es verdad, señor ministro. No debería tener usted una relación tan remota con la verdad. Yo le animo a que su relación con la verdad sea mucho más íntima. Página 25 del Diario de Sesiones de la Comisión del 29 de enero de 2024: «Señor ministro, nos ha pedido pronunciarnos sobre varias cuestiones concretas; en alguna, como entenderá, no vamos a hacerlo en tanto no conozcamos los pormenores de todo lo que nos ha anunciado». Señor ministro, «si usted hubiera querido cinco acuerdos hoy, como en otras comisiones, hubiéramos tenido en nuestro correo electrónico, junto a la convocatoria de la Comisión, la documentación necesaria para la discusión. Pasa en otras comisiones, podía haberlo hecho», «¿Me puede remitir el documento de acuerdo ofrecido al Reino Unido sobre Gibraltar?» Página 40 del documento. Nos pronunciamos sobre los dos Estados, nos pronunciamos sobre la ayuda a Ucrania y sobre el respeto a las decisiones del tribunal de justicia internacional.

Señor Albares, en estos años está acreditado que no tiene libertad ni la intención de construir una política exterior de Estado. Si usted tuviera la más mínima intención de construir una política exterior de Estado, en este Grupo hubiera encontrado la interlocución necesaria. Si el presidente del Gobierno hubiera querido construir una política de Estado en esta materia, también hubiera tenido, por supuesto, la interlocución necesaria. Pero para hacer de la política exterior una política de Estado hace falta tener altura de miras y visión de futuro y, señor ministro, lamentablemente usted carece de las dos cosas.

Nada más. Muchas gracias. (Aplausos.—Una señora diputada: ¡Muy bien!).

Presidencia. Gracias. A continuación, tiene la palabra, en nombre del Gobierno, el señor ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación.

José Manuel Albares Bueno

GobiernoMinistro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación.Página 36Vídeo

Muchas gracias, señor presidente.

Señoría, ustedes nunca pierden una oportunidad de perder una oportunidad. Hoy, cuando podía hablar aquí de política exterior seriamente y de los grandes debates internacionales que tenemos, veo que eso le importa poco y que vuelve a preferir la demagogia al razonamiento. Ahora que ha soltado lo que le ha escrito algún colaborador (rumores), vamos a hacer política de verdad y a hablar de política exterior en serio si me dejan hablar (continúan los rumores), que ya sé que no les gusta dejar hablar a los demás. Por cierto, señor Floriano, el lunes no hubo un Consejo de Asuntos Generales en Bruselas, hubo un Consejo de Asuntos Exteriores en Luxemburgo.

En política exterior, gracias a las iniciativas que hemos tomado y que estamos tomando, España hoy por fin tiene voz propia y no hace seguidismo de otros países. Esa voz se escucha y se respeta desde Washington hasta Pekín y desde Bruselas a la sede de la ONU en Nueva York. Lo hemos comprobado en los encuentros que hemos tenido con el presidente de los Estados Unidos en la Casa Blanca; con el presidente de China en Pekín; en nuestra Presidencia de la Unión Europea, que ha sido un éxito para todos los europeos; en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, al que me dirigí el jueves pasado; en la exitosa cumbre de la OTAN en Madrid, en un momento crucial para la seguridad euroatlántica.

En Europa, el papel destacado de España se ha puesto de manifiesto en una Presidencia que acabamos de cerrar hace muy poco, que ha sido un éxito para los españoles y para todos los europeos, y por la que hemos recibido la felicitación de todos nuestros socios, incluidos los de la familia política a la que usted pertenece. Hemos impulsado expedientes claves que vienen a sentar las bases del desarrollo comunitario para los próximos treinta años. Nuestra Presidencia de la Unión ha sido la primera en regular, por darle simplemente un ejemplo, lo que es sin duda alguna la tecnología más disruptiva de la próxima generación: la inteligencia artificial. Hemos aprobado una reforma del mercado energético comunitario muy ambiciosa, que tiene efectos palpables en la vida de los españoles cada día, ya que vemos que cada vez es más frecuente que haya días de coste negativo en el mix energético nacional. Hemos impulsado un debate inaplazable: la ampliación de la Unión Europea. Una ampliación que, por supuesto, incluye a Ucrania, a cuyo proceso de adhesión hemos prestado —‌son palabras del presidente Zelenski— un inquebrantable apoyo. Lo mismo que usted negaba aquí nos lo dice el presidente Zelenski.

En Naciones Unidas y en el ámbito multilateral, ese reconocimiento a España es hoy igualmente notorio. Le digo textualmente lo que dice António Guterres, el secretario general de Naciones Unidas, son sus palabras: «España está a la vanguardia en la defensa de los valores civiles y el multilateralismo». Lo estamos porque creemos que es importante. La política exterior española en la que cree este Gobierno está basada en el multilateralismo, en un orden internacional basado en reglas en el que los conflictos se resuelven por medios diplomáticos en una mesa y no, si se puede evitar, en un campo de batalla. Por eso, este Gobierno ha tomado un papel central en la defensa de la paz, que es donde nos centramos en los conflictos de Ucrania y de Gaza, sobre los que usted aquí no ha dicho nada. Nuestra política exterior está basada en valores, y si hay un valor por el que debería ser muy fácil ponerse de acuerdo todas las fuerzas políticas, incluidos ustedes, es el que enarbola este Gobierno: el valor de la paz.

Vamos a estar al lado de Ucrania hasta que esta guerra injusta deje paso a una paz justa. Y vamos a seguir haciéndolo como lo hacemos hasta ahora, con apoyo humanitario, financiero, militar y político. La cooperación española está presente en Ucrania en primera línea con casi 100 millones de euros para dar respuesta a una crisis humanitaria sin precedentes, donando, por ejemplo, ambulancias medicalizadas a través de la Facilidad para Ucrania, que prevé 50 000 millones, y que nosotros hemos apoyado en Europa. También dando apoyo político, por eso, en nuestra Presidencia del Consejo de la Unión es precisamente donde se tomó la decisión histórica de abrir negociaciones con la Unión. España va a continuar apoyando al Gobierno y al pueblo de Ucrania tanto tiempo como sea necesario en su defensa de la paz, de la seguridad, de su soberanía, de su integridad territorial y en su camino europeo.

Por los mismos principios hacemos lo mismo exactamente en Oriente Medio y en Gaza. Por eso pedimos un alto el fuego permanente, la liberación de todos los rehenes, el acceso de la ayuda humanitaria —‌que hemos triplicado a Palestina— sin obstáculos y, sobre todo, por la paz. Señoría, por la paz vamos a reconocer el Estado de Palestina, como el jueves pasado anuncié en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, donde precisamente pedí su ingreso en las Naciones Unidas. Y ustedes, ¿qué van a hacer en este momento histórico y dramático para el mundo? Ustedes una vez más no apoyan al Gobierno, como tampoco nos apoyan en el incremento a la financiación de UNRWA. Ayer, para vergüenza de ustedes, se abstuvieron y no apoyaron al Gobierno en la financiación a UNRWA, el mismo día en que se hizo público el informe independiente que dice que no hay ni una sola prueba que vincule a UNRWA con el terrorismo de Hamas. (Aplausos).

Tienen la oportunidad, en la réplica, de desdecirse de esa falta de apoyo al Gobierno y decir hoy aquí que, una vez que ya conocen el informe —‌ayer ya lo conocían—, nos apoyan. Aproveche esa réplica para hacer política con mayúsculas y no politiquería.

¿Con qué parte no está usted de acuerdo de todo lo que hace el Gobierno? ¿Con la de tener las mejores relaciones con nuestros vecinos, especialmente aquellos con los que compartimos frontera terrestre —c‌ ualquier otra cosa sería una locura, ya se lo adelanto—, con la del apoyo a Ucrania, tanto tiempo como sea necesario, la diplomacia para la paz que hacemos? ¿No está de acuerdo con que el Gobierno trabaje en el seno de la Unión Europea y la comunidad internacional por un alto el fuego, por la liberación de todos los rehenes, por que la ayuda humanitaria entre sin obstáculos? Se lo vuelvo a preguntar: ¿no están de acuerdo con el incremento de nuestras donaciones voluntarias a UNRWA, que ya van por 35 millones de euros y van a seguir aumentando, a pesar de que usted, en contra de la mayoría de esta Cámara, no lo quiso apoyar, para que millones de palestinos tengan las mínimas opciones de sobrevivir?

Señoría, hablamos de que puedan alimentarse día a día, que niños y niñas tengan la posibilidad de educarse. Eso es lo que ustedes rechazaron ayer en esta Cámara, apoyar alimentación y educación para niños y niñas. ¿No está de acuerdo en que hayamos anunciado en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas nuestra intención de reconocer el Estado palestino y hayamos concitado, además, el acuerdo de la mayoría de ese Consejo de Seguridad, 12 de los 15 miembros del Consejo de Seguridad? Por cierto, todos los de la Unión Europea votaron en el sentido que pedía España. Y queremos reconocer el Estado palestino para hacer irreversible la solución de dos Estados, que es lo mismo que hacer irreversible la paz en Oriente Medio.

¿O no quieren ustedes una política exterior que protege a sus ciudadanos, como hicimos el fin de semana pasado con Álex García, español enfermo en Tailandia, que ha regresado en un avión de las Fuerzas Armadas españolas? ¿O que hayamos conseguido la liberación de los dos detenidos injustamente en Irán, Santiago Sánchez y Ana Baneira? Porque todo está a la altura de un gran país, como España, aunque ustedes yo sé que lo ven pequeño y débil. Además, señoría, lo más importante, esto se corresponde con los valores en los que nos reconocemos y que nos definen en el mundo, un gran país, que, además, es solidario. Por eso, hemos aprobado, todos juntos, señoría —‌yo se lo reconozco—, una ley que, por fin, pone el 0,7 % de la renta nacional bruta como obligación legal en la ayuda oficial al desarrollo. Pero hay una diferencia entre ustedes y nosotros. El presupuesto humanitario ejecutado por AECID en nuestro Gobierno: 144 millones, el triple que cuando gobernaban ustedes. En la lucha contra la impunidad, llevamos entregados 6,5 millones de euros a la Corte Penal Internacional. ¿Sabe cuánto daban ustedes para investigar los crímenes, como el de nuestra compatriota Emma Igual, para luchar contra la impunidad? Una broma, señoría, 30 000 euros; nosotros, 6,5 millones. A UNRWA, en 2024, le hemos entregado ya 20 millones y, desde noviembre, casi 35 millones.

Señorías del Partido Popular, yo no sé lo que les pasa con nuestro vecino Marruecos, esa obsesión antimarroquí. ¿No están de acuerdo con las relaciones que mantenemos en la actualidad? Díganmelo aquí, no, no estamos de acuerdo, queremos volver a Perejil y queremos volver a los choques. ¿Les parecen mal los más de 21 000 millones de euros de intercambios comerciales con Marruecos? ¿Les parece mal que apoyemos a 17 000 empresas exportadoras a Marruecos? ¿Les parece mal que apoyemos a las 700 empresas instaladas en Marruecos? ¿Les parece mal que respondamos a los 14 000 españoles residentes en Marruecos y más de un millón de marroquíes, muchos de ellos españoles, aquí en España? Las excelentes relaciones que mantenemos con Marruecos benefician a los puertos españoles de Algeciras y de Tarifa, dan tranquilidad a Ceuta. Por cierto, ayer me reuní con el presidente Vivas de la Ciudad Autónoma de Ceuta, de su partido político, que emitió un comunicado en el que —‌le leo textualmente— constataba la mejora sustancial. Entonces, por favor, traigan aquí una posición unificada. Veo que usted no está de acuerdo con el presidente Vivas. Explíqueme por qué. ¿Le parece mal que cooperemos con Marruecos en la lucha contra el yihadismo y la trata de personas? Si eso le parece mal, por favor, dígamelo aquí.

Lo mismo sucede con América Latina. ¿Qué es lo que está tan mal? ¿Preferiría que ignoráramos a nuestra comunidad hermana, como hacen ustedes, multiplicando los choques? Le recuerdo que España ha estado presente al más alto nivel en trece tomas de posesiones de presidentes latinoamericanos, en la cumbre iberoamericana, momento en el que el señor Feijóo aprovechaba para llamarles autócratas, cuando claramente nuestra posición en toda América Latina es bien conocida. Ayer, en el Senado, explicaba la que tenemos sobre Venezuela. Nosotros queremos elecciones libres, competidas, transparentes y, si no sabe cuál es nuestra política para Venezuela, pregúntesela a Leopoldo López y a su familia, que estuvo en nuestra embajada con este Gobierno y ha recibido el mismo trato preferente que 120 000 venezolanos.

Estamos hablando del papel de España en el mundo. Yo les he ofrecido cuatro pactos, y usted siempre hace sortilegios para no decir si está a favor o no: un pacto por el reconocimiento del Estado palestino; un pacto para cerrar filas en el apoyo a Ucrania; un pacto para una zona de prosperidad compartida en Gibraltar. Señoría, usted sabe, porque se lo he dicho ya en muchas ocasiones y se lo vuelvo a decir aquí, cuáles son las líneas de ese pacto: que implique la desaparición de la valla, el uso conjunto del aeropuerto, el libre movimiento de personas y mercancías, una mejora de las condiciones de vida, una zona de prosperidad compartida. Se lo he dicho y se lo vuelvo a decir hoy aquí: estamos redactando un documento, no se preocupe, en cuanto que lo tenga, por supuesto que lo trasladaré. Yo estoy dispuesto a debatir, pero usted ya conoce cuáles son las líneas de ese acuerdo. Por lo tanto, no se esconda y dígame si va a apoyar al Gobierno o no y, en cuanto tengamos el acuerdo definitivo, por supuesto, como ya les he anunciado, me reuniré, por tercera vez, porque ya lo he hecho dos veces, tanto con los alcaldes del Campo como, por supuesto, con la Junta de Andalucía de su signo político, que pasaron toda la campaña electoral hablando a favor de ese acuerdo. Pónganse de acuerdo. Finalmente, le he ofrecido un pacto para que catalán, euskera y gallego sean lenguas oficiales. ¿Por qué no nos apoyan para que nuestra diversidad lingüística también esté en Europa?

Señoría, la mejor prueba de que la política exterior española funciona es que nuestro país cuenta y que es escuchado. ¿Sabe cuál es la mejor prueba? Su enfado, porque no importa que hablemos de política exterior, de economía o de creación de empleo. Ustedes no soportan que, con un Gobierno socialista, las cosas vayan bien a los españoles. No soportan que, por fin, nuestros compatriotas vean al Gobierno sentado en las mesas en las que se toman las decisiones, junto a líderes mundiales, que escuchan y respetan la palabra de España. No soportan vernos en la Casa Blanca.

Presidencia. Debe de ir finalizando, por favor.

José Manuel Albares Bueno

GobiernoMinistro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación.Página 39

No soportan vernos en el palacio presidencial en París, porque nosotros, señoría, seguimos ocupando ese lugar destacado, aunque a ustedes les pese.

Por favor, súmense a la política de Estado. (Aplausos).

Presidencia. Señorías, como ya le he dicho a su portavoz, al señor Floriano, cuando pedía flexibilidad, hoy sí, porque hoy no tenemos las prisas que debíamos tener ayer por el personal de la casa. Le reitero al señor Floriano que sí, que seremos flexibles.

Carlos Javier Floriano Corrales

PPDiputado.Página 39Vídeo

Gracias, señor presidente, señoras y señores diputados. Yo creo que usted ha dicho aquí un conjunto de obviedades. Sinceramente, interpelarnos acerca de si estamos a favor del multilateralismo... Pero ¿en qué país ha vivido usted? O decirnos que si estamos a favor de la paz. ¿En qué país ha vivido usted? O preguntarnos si estamos a favor de los dos Estados. ¿Cuántas veces se lo tenemos que decir, señor ministro? ¿Ve usted como tengo razón cuando nosotros decimos que la solución de los dos Estados es una pose, es un discurso, es un lema, pero que no hay nada más? ¿Cuántas veces se lo tenemos que decir, señor ministro? Se lo hemos dicho por activa y por pasiva. Usted sabe que estamos en eso. ¿Por qué tienen que seguir repitiéndolo? ¿Sabe por qué ayer no apoyamos la iniciativa del Grupo Parlamentario Socialista? Porque no aceptaron una enmienda. ¿Sabe usted que en el punto 5 se referían al futuro Estado de Palestina y nosotros dijimos: las ayudas tienen que ir dirigidas a Gaza y Cisjordania, no al futuro Estado de Palestina? No nos aceptaron la enmienda y, por eso, nos abstuvimos en esa iniciativa. Por cierto, tuvimos la misma posición que la Unión Europea, como usted bien sabe. (La señora presidenta ocupa la Presidencia). Señor ministro, ¿usted cree que es sensato, aunque dice lo contrario, seguir vendiendo armas a Israel, al mismo tiempo que se ayuda a UNRWA? ¿Habla usted de UNRWA y, al mismo tiempo, le vende armas a Israel? Esa es la política a la que yo me refería: la de no tener claro cuáles son los principios, cuáles son los valores, qué es lo que hay que defender y dónde estamos, señor ministro; a eso me refería. (Aplausos). Esas obviedades a las que usted se ha referido, como la de traer a los españoles, háblelas usted en su propio grupo, por favor, de cómo hemos forzado la aprobación de un acuerdo con Catar para poder traer a un español a que cumpla la condena en España porque había un trámite legislativo que había que cumplir. ¿Pero cómo puede venir usted aquí a decir que está haciendo una política de Estado y hablar de multilateralismo, de paz y de traer a los españoles que están cumpliendo condena en el extranjero o de practicar la extradición? Señor ministro, eso son obviedades, pero lo que no es una obviedad es querer hacer política interior con el tema de los palestinos y hacer política interna para ocultar —‌no sabemos bien por qué— nuestra solidaridad con el pueblo saharaui y la ayuda al pueblo saharaui, cambiando la posición respecto del Sáhara Occidental. Todavía tienen ustedes que explicar por qué hemos cambiado nuestra posición en el Sáhara Occidental, posición que mantuvieron todos los gobiernos de España independientemente del signo del que formaran parte. (Aplausos). ¿A usted le parece bien que nos haya cerrado Marruecos la frontera, la aduana? ¿Le parece bien que nos hayan cerrado la aduana comercial? No que no hayan abierto Ceuta, que ya que sé que usted dice:

la de Ceuta es gracias a mí, porque todo es gracias a usted, señor ministro. En serio, ¿usted cree que es normal, de buenas relaciones de vecindad que siga cerrada Melilla, que no haya reciprocidad en el tráfico de viajeros? ¿Usted cree que es normal? (Aplausos). ¿Usted cree que es normal firmar un día con Marruecos que no vamos a decir nada que pueda ofendernos mutuamente y que Marruecos se pase las semanas diciendo y negando la soberanía española sobre Ceuta y Melilla? (Aplausos). ¿Usted cree que eso son relaciones de buena vecindad? Yo, no, señor ministro, yo, no.

¿Qué pasa, que le íbamos a cerrar la puerta a Gustavo López para que viniera a España? ¿Se la iba usted a cerrar? ¿Por qué cree que se tienen que venir tantos? ¿No podemos hacer más de lo que hacemos para que en esas elecciones la oposición pueda elegir a quien quiera para que se presente y que nosotros estemos velando por la pulcritud de ese proceso electoral? ¿No podemos hacer nada? Yo le digo: usted no puede hacer nada, el Gobierno no puede hacer nada porque la política en Venezuela la está dirigiendo el señor Zapatero desde hace tiempo y él no quiere que eso sea así, señor ministro. (Aplausos).

Termino, señora presidenta. De verdad, no me gusta irritarme, señor ministro, pero seamos serios en los planteamientos, digamos las cosas con sensatez y seriedad y no proclamemos obviedades como asuntos de política trascendente. Juguemos el papel que tenemos que jugar como un país serio y no se esconda detrás de un documento que ya anunció pero que no acaba de llegar, mientras al mismo tiempo va diciendo que ya tiene el acuerdo hecho con el Reino Unido para Gibraltar. Hay muchas respuestas a las preguntas que le he formulado. Seguiré esperando ese documento, señor ministro, con toda tranquilidad.

Nada más y muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Floriano. Para concluir el debate, tiene la palabra, en nombre del Gobierno, el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, por un tiempo de cinco minutos.

José Manuel Albares Bueno

GobiernoMinistro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación.Página 40Vídeo

Por fin, alguien en el Partido Popular ha hablado claro, usted lo ha hecho hoy aquí. Ustedes no votaron a favor del Gobierno porque no estaban a favor de que se hablara del futuro Estado de Palestina. Nunca lo había oído tan claro. ¡Qué vergüenza para ustedes! (Aplausos).

Señoría, en este tema de Palestina, como usted le decía al señor Rajoy en un vídeo hace muchos años, les falta piel, les falta humanidad; les falta piel, como decía usted. Por cierto, ha dicho usted, entre otras muchas, una falsedad grande. Ha dicho que esa es la posición de la Unión Europea, pero nueve Estados miembros de la Unión Europea reconocen ya el Estado palestino. Se lo he dicho aquí: el jueves pasado todos los miembros del Consejo de Seguridad de la Unión Europea —F‌ rancia, Malta, Eslovenia— votaron en el sentido de España; por tanto, rectifique esas palabras públicamente. Y también ha dicho otra falsedad sobre las armas a Israel. Desde el 7 de octubre no se conceden nuevas licencias de exportación de armas. (Protestas.—El señor Hernando Fraile: ¡Mentira! ¡Tres contratos!—La señora vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, Montero Cuadrado: ¡Pero vamos a ver!).

Presidencia. Señor Hernando, por favor, guarde silencio. Señor ministro, cuando quiera.

José Manuel Albares Bueno

GobiernoMinistro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación.Página 40

Moleste a quien moleste, desde el 7 de octubre no hay nuevas licencias de exportación de armas. (Aplausos).

Señorías, España ocupa hoy un lugar de referencia, y no lo digo yo, lo dicen nuestros socios y lo dicen también los de su familia política. Lo dice la presidenta Von der Leyen, que nos felicita por nuestra presidencia exitosa; lo dice Charles Michel, que dice que, gracias a España, Europa es más justa, más ecológica y más próspera. Yo entiendo que todo esto debe ser muy doloroso para ustedes, ver que hasta los líderes internacionales de su familia política se sienten muy cómodos trabajando con este Gobierno, que charlan regularmente con el presidente del Gobierno y conmigo, que reconocen nuestra labor. Pero quizá lo que deberían hacer ustedes es ofrecer alguna respuesta seria a los pactos que yo llevo —‌hoy lo he hecho, por supuesto, como siempre, como si usted no me escuchara, y no ha dicho nada— en vez de esta filípica que ha traído usted hoy aquí, que le han redactado. Y una cosa muy importante, señoría. Espero que ustedes siempre apoyen la soberanía de España para tomar sus decisiones en política internacional, porque empieza a ser muy frecuente, desde que el señor Feijóo es líder de la oposición, que el Partido Popular se sitúe siempre frente a terceros, en vez de secundar la soberanía española en su autonomía en el exterior. (Aplausos).

En el fondo, no me extraña su falta de sentido de Estado, porque ustedes son desleales con España y con los españoles. Ustedes han ido a Europa a pedir que los fondos no llegaran a España; ustedes han mandado un informe falso para decir que en España no se respeta la democracia. ¿Pero cómo hablan ustedes de política exterior, ustedes, que dejaron la política de vecindad con Marruecos hechas trizas? Por cierto, si ustedes estuvieran hoy en el Gobierno estaría hecha trizas, porque ustedes quieren volver al choque de Perejil. Se dedican a llamar tiranos a los líderes latinoamericanos. (Un señor diputado: ¡El Sáhara!). Por cierto, para ustedes América Latina son solo tres países. Esa es su alternativa, insultar a nuestros vecinos, insultar a los países hermanos de América Latina en medio de la cumbre iberoamericana, porque hasta ahora es lo único que hemos oído.

Mire, señoría, me gustaría que no fuera así, pero está claro que para ustedes la política internacional es la del choque, la del conflicto. (Un señor diputado: ¡El Sáhara!). Yo les aseguro que con este Gobierno los días de Perejil, los días de la guerra ilegal de Irak, que dejó Oriente Medio como está ahora, no van a volver. Los días de la foto de las Azores, que nos metió en una guerra injusta e ilegal como no ha habido otra, son cosas del pasado y, por mucho que a ustedes les pese, ahí se van a quedar. Si les interesa tanto la aduana de Ceuta, ¿por qué nunca, con los gobiernos del Partido Popular, se atrevieron a ponerlo en la mesa como hemos hecho nosotros, con firmeza? Y, por cierto, sinceramente, si quiere hablar de Ceuta hable con el presidente de la ciudad autónoma, que es de su partido político y piensa muy distinto de usted. Y, si tanto les interesan los venezolanos, ¿por qué de esos estatutos especiales que incluyen a la familia de Leopoldo López y de los que hemos dado 120 000, ustedes con el Gobierno de Rajoy dieron 28? Hechos, señoría, y no palabrería.

Este Gobierno ha puesto a España en el lugar que le corresponde en el conjunto internacional, liderando los debates del futuro. ¿Quieren ayudar? ¿Quieren participar en política exterior de verdad? No prohíban a sus eurodiputados acudir a las reuniones de la Presidencia europea, no manden a Bruselas a sus líderes a desacreditarnos, a pedir que no nos den fondos, a intentar que los comisarios nos llamen al orden. (Aplausos). En Bruselas están hartos de ustedes. No esparzan bulos de que a España nos van a cortar el gas, no insulten a nuestros vecinos y a los países de América Latina, no exhiban listas de funcionarios diplomáticos en ejercicio, y que siguen estando en ejercicio, que, supuestamente, iban a ocupar el Ministerio de Asuntos Exteriores porque ustedes ya tenían el gobierno en las manos antes de que los españoles votaran. Vergüenza para ustedes y vergüenza para los que se prestaron a estar en esa lista. Y si de verdad quieren ayudar, díganme algo sobre esos cuatro pactos. Sobre Gibraltar ya sabe perfectamente, lo he dicho hoy aquí y lo saben todos los diputados, cuáles son las líneas generales. Y por supuesto que conocerá el documento cuando esté redactado, pero ya sabe las líneas generales. ¿Las líneas generales le parecen bien o no? Veo que tienen mucho miedo a ese acuerdo con el Reino Unido. Pero yo soy optimista y conservo la esperanza de que el Partido Popular en algún momento mantenga algún reducto de cordura, hoy, sinceramente, no he visto mucho, pero si en algún momento la recobran, mi puerta va a seguir abierta para alcanzar pactos. Hasta entonces, les ruego que, si no son cabales con los españoles, al menos, no mienta en esta Cámara al pueblo español porque no se merecen ese desprecio por su parte.

Muchas gracias. (Aplausos.—El señor Pérez López: ¡Qué barbaridad de intervención! ¡Qué ministro de Exteriores!—La señora vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, Montero Cuadrado: ¡Qué falta de educación!).

Presidencia. Muchas gracias, señor ministro. — DEL GRUPO PARLAMENTARIO VOX, A LA VICEPRESIDENTA PRIMERA DEL GOBIERNO Y MINISTRA DE HACIENDA SOBRE LA PRESIÓN FISCAL QUE ESTÁ EJERCIENDO EL GOBIERNO SOBRE LOS ESPAÑOLES. (Número de expediente 172/000033).

Presidencia. Pasamos a la interpelación urgente que ha presentado el Grupo Parlamentario VOX a la vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Hacienda, sobre la presión fiscal que está ejerciendo el Gobierno entre los españoles. Para su defensa tiene la palabra el señor Figaredo Álvarez-Sala, por un tiempo de doce minutos. Cuando quiera. (Aplausos).