Silverio Argüelles García
Gracias, señor presidente. Buenas tardes, señorías. En primer lugar, permítanme saludar a los representantes de las distintas organizaciones agrarias que hoy nos acompañan en la tribuna de invitados. (Aplausos). Ellos, junto con nuestros agricultores y ganaderos, son los verdaderos protagonistas de esta iniciativa. Hoy tengo el honor de tomar la palabra para defender su causa. Para mí, como hijo y nieto de vaqueiros de alzada, es un auténtico privilegio. Han sido ellos, con la ayuda de las comunidades autónomas, de los ayuntamientos, de todo tipo de entidades vinculadas al mundo rural, de ciudadanos anónimos, quienes han mantenido viva la llama de esta reivindicación, quienes han logrado mantener la solicitud de rebajar la protección que el Gobierno de
Pedro Sánchez, con la colaboración de la señora Ribera, dio al lobo. Ellos, nuestra gente del campo, son los héroes, quienes han resistido esta sinrazón; con su tesón, su esfuerzo y sacrificio han soportado la decisión arbitraria de Pedro Sánchez y Teresa Ribera de incluir al lobo en el LESPRE sin ningún tipo de consenso y en contra de todo el sector primario.
Esta decisión ya tiene consecuencias irreparables: aquellos ganaderos que decidieron tirar la toalla nunca volverán; los animales devorados por los lobos no volverán a nuestras montañas. Pero por los que seguís al pie del cañón y por los que están por venir el Partido Popular trae esta propuesta aquí. (Aplausos). En el Partido Popular adquirimos el compromiso de seguir luchando por sacar al lobo del LESPRE y hoy damos un nuevo paso para lograrlo. Se vuelve a debatir en esta Cámara; ya se hizo en el año 2022. Modificar el estatus del lobo dando la espalda a la realidad de nuestro país y de nuestro mundo rural y desoyendo todas las opiniones del sector primario fue un atropello contra nuestros ganaderos y contra nuestros agricultores, creando un problema donde no lo había, cosa en que los gobiernos de Pedro Sánchez son auténticos especialistas.
Hace más de treinta años que se aprobó la Directiva sobre la conservación de los hábitats naturales y de la flora y fauna silvestres, conocida como Directiva Hábitats. Esta se ha constituido en el marco de referencia para la protección de una amplia variedad de hábitats en toda la Unión Europea y está llamada a seguir protegiendo nuestro patrimonio natural y la biodiversidad. En el marco de Europa, el estatus del lobo no ha cambiado en los últimos treinta años, lo único que ha cambiado es la posición del Partido Socialista. Renunciaron a continuar con el trabajo que en el año 2016 iniciaron los gobiernos del Partido Popular en colaboración con las comunidades autónomas para acabar con el incremento de los ataques que estaba recibiendo nuestra cabaña ganadera. Ese estatus que ustedes decidieron elevar incluyendo al lobo en el LESPRE ha supuesto la guinda para acabar con nuestro sector primario. El estatus que el Partido Popular planteaba junto con las comunidades autónomas adaptaba las medidas a tomar por las comunidades autónomas, que son las que tienen la competencia, con el fin de permitir la coexistencia con la actividad ganadera sin riesgos excesivos y de proporcionar seguridad jurídica a todas las partes implicadas, administraciones, ganaderos y cazadores. A raíz de dicho trabajo, surgió el plan de acción en pro de la naturaleza, las personas y la economía, que supone justo lo contrario de lo que implica la inclusión del lobo en el LESPRE. Ustedes, los socialistas y sus socios, se empeñaron en contar a nuestros ganaderos que es posible la coexistencia entre lobos y ganaderos. A través de una mentira, que el lobo está en peligro de extinción al norte del Duero, cometieron este atropello. Las consecuencias todos las conocemos y ellos, nuestros ganaderos, las están sufriendo.
El Gobierno de España no ha sido capaz de asumir la realidad de la situación del medio rural. Desde los despachos del ministerio han llegado a la conclusión de que es lo mismo ser ganadero al norte del Duero que al sur del Duero, que es lo mismo ser ganadero en los Picos de Europa que en la sierra de Granada, y han utilizado ese criterio para ejercer desde el sectarismo sus responsabilidades políticas. Todos debemos ser conscientes del problema que está suponiendo para nuestros agricultores y ganaderos la sobreprotección del lobo. Esa situación está poniendo contra las cuerdas a nuestros ganaderos. Ellos no quieren que se les indemnice, lo que quieren es vivir del rendimiento de sus cabañas ganaderas, vivir de su esfuerzo. Los hombres y las mujeres del campo necesitan que se les ayude, que se les permita vivir de su trabajo (aplausos), como están haciendo los gobiernos de La Rioja, Cantabria, Castilla y León y Galicia, poniendo en marcha líneas de ayuda para compensar daños producidos por la fauna salvaje, o como está haciendo el Gobierno de Galicia, ayudando a prevenir los ataques con cuidadores de rebaños de ganado extensivo o con ayudas para la construcción de cercados fijos por más de un millón de euros. Esto es lo que necesita el sector primario, incentivos para continuar, no pozos en los que enterrar a sus animales.
La postura que mantiene el Gobierno da a entender que la situación del lobo es la misma que hace cuatro años, cuando el lobo era una especie protegida. Para mí resulta incomprensible que entre los muñidores de esta insensatez estén dos asturianos, uno de ellos exalcalde de un municipio con una importante cabaña ganadera. Los señores Hugo Morán y Jorge Marquínez tienen la oportunidad de hablar con sus compañeros del Partido Socialista para revertir esta situación. Manifestaciones como «una cosa es la percepción que se tenga de la situación del lobo en un territorio o en un momento determinado y otra la realidad científica» solo contribuyen a aumentar la desesperación de los que con su trabajo y esfuerzo conservan nuestro medio natural.
Los partidos que sustentan al Gobierno están destacando continuamente la bondad de las políticas que han puesto en marcha para ayudar al medio rural. Una de ellas es haber habilitado una línea de ayudas de 20 millones de euros ―y lo leo― para facilitar la convivencia entre los ganaderos y los grandes carnívoros. Siempre se les olvida mencionar que en el año 2023 no la han ejecutado. Y esto no se lo inventa el Partido Popular (muestra un documento), esto es una respuesta a una pregunta del Grupo Popular el 22 de marzo de este año: La transferencia de las partidas de apoyo a la estrategia para la conservación y gestión del lobo y su convivencia con la actividad del medio rural previstas en el presupuesto del año 2023 no fue posible administrativamente. Ya sabemos en qué estaban ustedes ocupados en los años 2022 y 2023. (Aplausos). ¡Es una auténtica vergüenza! Mírenlos a la cara y explíquenselo a nuestros ganaderos. Llama poderosamente la atención lo que ustedes hacían mientras que nuestros ganaderos ponían sus tractores a disposición de las administraciones para desinfectar nuestros pueblos durante lo peor de la pandemia. Ustedes decidían incluir al lobo en el listado LESPRE y, a la vez, se ocupaban de poner en marcha una red criminal, que supuso un coladero de empresas fantasmas y mediadores en busca de pelotazos. La justicia lo está investigando y alcanza a varios ministerios. ¡Qué diferencia entre lo que unos hacían y lo que ustedes hacían! (Aplausos.―Un señor diputado: ¡Muy bien!).
¿Qué ha pasado desde que en febrero de 2021 decidieron incluir al lobo en el LESPRE? ¿Qué ha pasado estos años? ¿Cómo ha evolucionado el lobo y cómo ha evolucionado la ganadería? Las organizaciones agrarias, hoy aquí presentes, han denunciado de manera continua que el ministerio había usado censos caducados y datos imprecisos para justificar su posición. La realidad demuestra que tenían razón. ¿Cuántos ganaderos más tienen que abandonar su proyecto de vida para que ustedes rectifiquen sus políticas? Hay, de media, unos treinta y cinco ataques de lobo al día, lo que supone un ritmo de crecimiento superior al 20 % por año. En el año 2023 ha matado a más de 14 000 animales. En cuanto al censo de lobos, en el año 2014 había 312 manadas y, en el año 2023, más de 400, que son 90 más. En el año 2021 se producían 10 300 ataques a nuestra cabaña ganadera y, en el año 2023, se producían 13 800, es decir, 3500 más. ¿Qué más tiene que pasar para que rectifiquen la decisión tomada? Desde que Pedro Sánchez gobierna se ha perdido más de un millón de cabezas, un 15 % del total del censo. Es necesario taponar esta sangría y proteger al ganadero, que es, por desgracia, una especie en extinción. (Aplausos).
Detrás de cada ataque, detrás de cada animal muerto, hay un proyecto de vida, hay hombres y mujeres que tiran la toalla porque no pueden más. Podríamos sacar aquí fotos de muy mal gusto. Esta es la tristeza de un ganadero tapando a su animal (muestra una fotografía) devorado por los lobos. Esta es la realidad que están viviendo nuestros ganaderos. Sufren estrés, porque no saben cuántos animales van a encontrarse al llegar a su cabaña en la montaña respecto al día anterior. Además, el lobo cada vez más ataca en zonas pobladas, lo que ya no solo pone en riesgo a los animales, sino también a las personas. Permítanme que les ponga un ejemplo. (Muestra una fotografía). Quique Huerta, un joven ganadero de los Picos de Europa que tan solo tiene diecisiete años, fue a guardar sus cabras hace tres semanas. Cuando llegó, estaban siendo atacadas por los lobos, y cuando intentó ahuyentarlos, tuvo que huir y subirse a un árbol. Esa es la realidad que estamos padeciendo al norte del Duero. Ustedes están obligando a los ganaderos a tirar por la borda el trabajo de toda una vida, esta es la realidad.
En mi tierra, Asturias, tenemos la mancha quesera más importante de Europa. Posiblemente, todos ustedes conozcan el queso cabrales. Pues su producción se ha reducido un 20 %. ¿Saben por qué? No hay leche. La presencia del lobo hace que sea inviable tener animales en extensivo para producir la leche, y esto pone en peligro las denominaciones de origen y las IGP. El impacto de sus medidas también está acabando con la industria agroalimentaria.
A los diputados del Partido Socialista, especialmente a los veinticinco de La Rioja, Galicia, Asturias, Cantabria y Castilla y León, les pido que sean leales con las reivindicaciones de nuestro medio rural, a lo que están pidiendo los ganaderos de sus provincias. Apoyen esta toma en consideración. El jueves volverán a sus casas y encontrarán sus neveras y sus despensas llenas, en muchas ocasiones gracias al trabajo de nuestros ganaderos. Las comunidades autónomas al norte del Duero han documentado su justificación para rebajar la protección del lobo. La aprobación de la orden por parte del ministerio carece de bases sólidas en lo político, lo jurídico y lo científico y de consenso entre las administraciones. Los daños sobre el ganado extensivo son insoportables en el momento actual. Estas palabras no son de este portavoz que les habla, son de la directora general del Principado de Asturias en el Comité Europeo de las Regiones de la semana pasada. No hagan caso al Partido Popular y no hagan caso a los ganaderos, hagan caso a sus compañeros de partido. El Partido Socialista al norte del Duero está pidiendo también esto. Veremos lo que ustedes votan hoy aquí.
Les solicitamos el apoyo a esta toma en consideración. Este no es el único problema que está sufriendo el sector por falta de políticas necesarias. El presidente Feijóo ha propuesto un plan de choque con quince medidas para mejorar nuestro medio rural, y nuestro compromiso es abordarlo. Si ustedes, el Gobierno, siguen negándose, nosotros continuaremos trayendo a esta Cámara nuestras propuestas: flexibilizar la PAC y las políticas medioambientales, revisar la ley de cadena alimentaria…