Gracias, señora Armengol. Señorías, tomo la palabra en nombre del Grupo Popular en un punto que tradicionalmente no abre un debate extenso en este hemiciclo. Espero que marquemos pronto un precedente que permita ubicar el informe sobre el cumplimiento de los presupuestos de la Cámara en un formato distinto, más transparente, más ágil, que permita y que incite la participación y el debate, y no como ha pasado esta tarde aquí. Este punto del orden del día es el fiel reflejo de la gran tarea interna que tiene pendiente el Congreso de los Diputados y que los grupos parlamentarios debemos acometer, porque es la responsabilidad de nuestras funciones. Hoy es 10 de abril de 2024 y estamos analizando los presupuestos de esta Cámara del año 2022. ¿Cómo es posible? Vamos con dos años de retraso, dos años de retraso. Y ustedes se preguntarán de quién es la culpa, porque aquí han cambiado ya muchas cosas. Es verdad que aquí hay otra presidenta del Congreso, sí. Por cierto, la primera que se somete a una comisión de investigación de forma simultánea a su mandato. (Rumores.―Aplausos). Es verdad que aquí hay otro secretario general, letrado mayor, sí. Por cierto, el que proviene directamente por primera vez de un sillón del Gobierno. Es verdad que aquí hay otra Mesa, sí, una Mesa apuntalada con los votos independentistas (rumores) a cambio de obtener grupo propio y suculentos ingresos de esta Cámara. (Aplausos). Y es verdad que dirán que aquí hay otra política, pero eso es mentira, porque aquí hay la misma política que hace cinco años, si bien agravada en su peor versión en los últimos meses. (Aplausos). Con esta cuenta que les cuento ya sabrán que no confiábamos en que ustedes fueran a ser más eficaces, ágiles y transparentes con las cuentas, porque, señorías, este Congreso no está a las cuentas, está a los cuentos de Sánchez, para lo que le conviene a Sánchez (rumores) y cuando le conviene a Sánchez. (Aplausos). Ya nada vale si no es lo que quiere Sánchez. En los siete meses escasos de esta XV Legislatura de la democracia española, el Grupo Socialista, con la connivencia del Grupo SUMAR, ha promovido dos reformas urgentes del Reglamento del Congreso, dos. La primera, para el uso de las lenguas cooficiales en esta Cámara, que, por cierto, tiene una anomalía y un agravio. Una anomalía que roza la inconstitucionalidad, porque esa reforma se puso en marcha antes de ser votada legítimamente por el Pleno de esta Cámara. (Aplausos). Y es un agravio al bolsillo de todos los contribuyentes. A los españoles les cuesta 17 millones de euros pagar los pinganillos y los traductores mientras que el Gobierno les sube sesenta y nueve veces los impuestos y mientras que aquí hablamos en castellano, porque es la lengua en la que nos entendemos todos. (Aplausos). Como les decía, cinco años en los que han sido incapaces de promover un debate sereno y ambicioso que abordase una reforma integral que necesita el Reglamento del Congreso para responder con eficacia a lo que los españoles nos piden ahí fuera, mientras que ustedes viven cómodamente aquí, en este Congreso, al que Sánchez ha dado el cerrojazo durante los últimos años. Yo les voy a recordar que en el año 2004 un presidente del Congreso, un presidente socialista, que no sanchista, como ustedes, Manuel Marín, dijo que la reforma del Reglamento era inaplazable, que era urgente acometer esa reforma para lograr de una vez por todas una mejora en la eficiencia, en la transparencia y en la rendición de cuentas del trabajo que aquí se realiza. Y veinte años después —veinte años después— no ha llegado la reforma y los españoles quieren un reglamento más moderno y un parlamento más abierto y participativo. (Rumores).
Pero hemos perdido toda esperanza de que esa reforma del Reglamento del Congreso vaya a llegar de la mano del Partido Socialista. Si hay reforma, si es, será una reforma del Partido Popular. (Risas.― Rumores). Ustedes, señorías del Partido Socialista, solo han quedado para cumplir con los chantajes y las exigencias de sus socios de Gobierno. Con la reforma reglamentaria del uso de las lenguas cooficiales pagaron el sillón de la señora Armengol y con la supuesta emergencia de la reforma del lenguaje inclusivo están contentando a SUMAR, que está calladita ante sus sórdidas tramas corruptas. Y, señorías, el artículo que hoy nos trae aquí es el artículo 31.1.2.º del Reglamento, que dice literalmente que tenemos que rendir cuentas a este Pleno desde la Mesa, que es quien elabora el proyecto del presupuesto del Congreso al final de cada ejercicio presupuestario. Al final, y quiero subrayarlo, porque les adelanto que este grupo no va a permitir que el debate de los presupuestos de 2023 y de 2024 pase tan desapercibido como este. Les exigiremos luz y taquígrafos con el dinero que usan de la Cámara para pagar sus deudas políticas, dinero que no es del Partido Socialista y que no es de Pedro Sánchez (rumores), es el dinero de todos los españoles. (Aplausos.—Rumores).
Señorías, no vamos a consentir que quede en la retina de todos los españoles que el Congreso de los Diputados es la sala de reuniones del Tito Berni… (Rumores y protestas).