Cristina Valido García
Coalición CanariaDiputada.Página 104Vídeo
Gracias, presidenta. Ministra, hoy he escuchado al señor Patxi López decir algo muy bonito y es que los diez mandamientos del PSOE se sustentan en la justicia social. Y lo que vengo a pedir hoy es justicia social, y lo voy a explicar rápidamente. En Canarias hay 43 000 personas que viven de pensiones no contributivas. Son pensiones que están por debajo de los 500 euros al mes. Pensiones que cobran personas con algún tipo de invalidez o personas viudas o jubiladas que no pudieron cotizar lo suficiente para tener una digna pensión contributiva. No sé si ustedes lo saben, pero en Canarias mucha gente trabajó toda la vida, se rompió la espalda en la agricultura sin cotizar; me imagino que como en algunos de sus territorios. Eran agricultores que no cotizaban, por tanto, sus mujeres tampoco. Muchos canarios emigraron y pasaron gran parte de su vida en Venezuela y en Cuba, se partieron el lomo trabajando, pero cuando vinieron las crisis a esos países, tuvieron que volver a Canarias con una mano delante y otra detrás, sin derechos tampoco, sin haber cotizado. Estas son las personas, estos son los rostros de mujeres y hombres que, insisto, tienen que vivir con menos de 500 euros al mes. En el caso de las personas con discapacidad, si tienen la necesidad de terceras personas se les añade un pequeño complemento que no llega a unos 200 euros más, que, como ustedes pueden comprender, no resuelven la tensión de una tercera persona que tiene que cuidar a otra con discapacidad, con lo cual, la situación de pobreza es aún mayor. Nuestro estatuto de autonomía habla con claridad de nuestra competencia, de nuestro derecho de regular y de establecer prestaciones económicas, y así lo hicimos aprobando la Renta Canaria de Ciudadanía; una renta canaria que, en su artículo 43, recoge la posibilidad ―yo diría más la obligación― del Gobierno canario de complementar estas pensiones no contributivas. Pero no podemos hacerlo, y no podemos porque con la ley actual esto generaría un perjuicio a las personas perceptoras de pensión no contributiva. Podrían perderla porque no está contemplada la compatibilidad con ningún otro ingreso. En el caso, por ejemplo, de las personas que tienen alguna actividad de carácter artístico ya se hizo una excepción y quedan exentos, es decir, esos ingresos no computan cuando tienes una pensión no contributiva. Pero, en el resto de los casos, como es la Renta Canaria de Ciudadanía, sí que computan. Por tanto, no podemos complementarles y ayudarles a vivir con mayor dignidad, que es lo que estamos pidiendo. Además, lo hacemos con nuestros recursos, con recursos de la comunidad canaria, con nuestro presupuesto. No estamos pidiendo aquí, que podríamos hacerlo, una subida de las pensiones no contributivas. Estamos pidiendo que nos dejen mejorar los ingresos de 43 000 personas que viven con menos de 500 euros al mes. Y yo estoy segura de que nadie en esta Cámara se va a oponer a que el Gobierno de Canarias complemente esas pensiones y permita que la gente en Canarias que menos tiene, la más vulnerable, pueda vivir un poco mejor. Además, se da la paradoja de que el ingreso mínimo vital sí se puede complementar con otras rentas, cuando el ingreso mínimo vital aporta al perceptor una cantidad superior a la que recibe el pensionista no contributivo. Además, puede recibir ayudas de su comunidad autónoma, de su ayuntamiento, de su diputación o ingresos por algún trabajo por horas con el que puede complementar el ingreso mínimo vital. Luego, se generan situaciones de comparación desagradables porque resulta que los recién beneficiados con el ingreso mínimo vital tienen una situación mejor que los históricos pensionistas no contributivos que no pueden mejorar su ingreso ni pueden acudir al ingreso mínimo vital.
Nosotros necesitamos, insisto, una modificación, que es lo que le pedimos hoy. Yo lo que quiero es que usted se comprometa personalmente a buscar una salida mediante la modificación de la ley o con un real decreto para que la Renta Canaria de Ciudadanía sea compatible con la pensión no contributiva y podamos mejorar los ingresos a las personas que lo cobran.
Hay casuísticas que no puedo dejar de nombrar. Miren, si una familia que cobra una pensión no contributiva quisiera tener en acogimiento a un sobrino o a un nieto, no podemos pagarles lo que les corresponde por ese acogimiento porque tienen problemas con la pensión no contributiva, porque podrían tener que devolver dinero ya que no es compatible con ese ingreso. La realidad del acogimiento familiar es una realidad posterior a la que tenemos que dar un encaje también, porque tenemos abuelos y abuelas que viven de pensiones no contributivas que no pueden hacerse cargo de un acogimiento de un familiar o hacer una custodia extensa porque tendrían problemas o tendrían que devolver su pensión no contributiva. Pero el colmo de la casuística difícilmente comprensible es que señores y señoras de entre sesenta y setenta años que perdieron su casa bajo el volcán, que cobran una pensión no contributiva y a los que se les ha dado únicamente 60 000 euros por la vivienda que perdieron ―y que con 60 000 euros no pueden reponer―, ahora se les está reclamando la pensión no contributiva cobrada el año anterior. Quiero pedirle también que usted personalmente solicite una revisión de todos estos casos porque son personas que viven con menos de 500 euros, a los que les han ingresado un dinero porque su casa está debajo de la lava, pero que con ese dinero no pueden comprar una vivienda y, encima, ahora se les pide la devolución de una pensión no contributiva por haber ingresado esos 60 000 euros. Son personas mayores que, en muchos casos, no se han enterado porque hasta se ha dado el caso de que la notificación ha ido dirigida a la dirección donde estaba la vivienda que hoy ya no existe y nunca la recibieron, con lo cual han pasado los plazos y, encima, tienen apremio. Imagínense el susto de una señora o de un señor de setenta años que se quedó sin casa bajo el volcán cuando le llega una carta, encima con apremio, para reintegrar 5000 o 6000 euros —tengo la documentación arriba, consideré que no era necesario bajarla—; es que se encuentran en una situación de absoluta angustia. Por eso, le pido también que intervenga con lo que está pasando en el caso de las personas mayores pensionistas no contributivos que perdieron su vivienda y a las que se les está reclamando el importe.
Solo espero una respuesta alentadora que nos dé un poquito de esperanza de que esto se puede resolver, que podamos decir a los canarios que vieron con mucha ilusión la aprobación de la Renta Canaria de Ciudadanía porque iba a permitir complementarles esa pequeña pensión que hay un plazo no muy lejano para que la Seguridad Social nos permita complementar esa pensión para que puedan vivir con mayor dignidad.
Cuando oigo a miembros del Gobierno decir públicamente que no se puede vivir con menos de 1500 euros al mes, no me puedo quitar de la cabeza a estas personas que viven con 500 euros. ¿Qué pensarán ellos? Estamos pidiendo a las patronales y a los empresarios que suban los sueldos para que los trabajadores sean personas con dignidad porque con mil euros no se puede vivir, pero tenemos, solo en Canarias, 43 000 personas que viven con menos de 500 euros.
Lógicamente, tras esta interpelación vendrá una moción en el próximo Pleno, en el que espero contar con el apoyo de todos para encontrar una solución a este problema. Y ahora espero, sinceramente, que nos dé un poco de esperanza, que no es para mí, es para 43 000 personas que esperan poder incrementar un poquito esa pensión tan baja.
Gracias.