Pedro Luis Huguet Tous
Buenas tardes. Señorías, antes de iniciar mi intervención, querría reiterar la condena del asesinato de una mujer y sus dos hijos ocurrido en el Prat de Llobregat. Es triste tener que reiterar estas noticias. Alguna vez tendríamos que pensar que algo no estamos haciendo del todo bien para que se sigan produciendo estos asesinatos y siga incrementándose la muerte de las mujeres en España. La lucha contra la inseguridad ciudadana y la okupación requiere de medidas de coordinación entre diferentes administraciones —entre la Administración local, la Administración autonómica y la Administración del Estado—, y la ausencia de esas medidas junto con la ausencia de medidas legislativas ha producido la situación actual en Cataluña. Señores del PSC, de Junts y de Esquerra —parece que ya no están, no les interesa—, de un catalán a otros catalanes: ustedes no tienen ningún interés en los ciudadanos de Cataluña. (Aplausos). Ustedes lo que han buscado es su propio interés para perpetuarse en el poder del Estado y de la Generalitat de Catalunya. Nunca han estado ustedes interesados en coordinarse. Oigan, ustedes gobiernan en el Estado, gobiernan en la Generalitat junto con sus socios, y en muchos ayuntamientos, y han sido incapaces de coordinar políticas útiles para acabar con la inseguridad ciudadana. Hemos de gobernar para todos, para todos los catalanes, y solo se coordinan para modificar la malversación en el Código Penal, para eliminar la sedición del Código Penal o para una ley de amnistía. Para eso sí que tienen capacidad de coordinación. Señorías, intentaré ser breve, dado ya lo avanzado de la tarde y la intensidad del Pleno, pero voy a hacerles una pequeña fotografía de la situación actual de la inseguridad ciudadana en Cataluña. Si cogemos las estadísticas del Ministerio del Interior, en las comparativas entre el año 2022 y 2023, veremos que en Cataluña tenemos un incremento total de la criminalidad de un 5,6 %, unos puntos superiores a la media española. Pero, además, si analizamos ciertas ciudades, encontraremos que existe un porcentaje altísimo de incremento. Señorías, veamos Barcelona. En Barcelona ha habido un incremento, en un solo año, de un 10 % de criminalidad convencional, en un solo año, del 22 al 23. De aquellos delitos que además afectan directamente a la sensación de seguridad de los ciudadanos, ha habido un incremento de un 11 % en cuanto a los robos con fuerza en domicilios y establecimientos; un 10 % en la sustracción de vehículos; un 7 % en los hurtos; y en el resto de la criminalidad convencional, un incremento de un 17 %. Pero, por ejemplo, en Tarragona, un incremento de la criminalidad de un 11 % en un solo año, un incremento de robo en domicilios de un 30,8 % en un solo año, un incremento de robos con violencia de un 7,6 en un solo año. Y en Reus, mi ciudad, donde yo he ejercido de abogado durante toda mi vida, un incremento de un 8 % de la criminalidad y un incremento de un 25,5 % en cuanto a los robos con violencia e intimidación a los ciudadanos. Además, señorías, nos hemos encontrado en Cataluña que somos una especie de villa atractiva hacia las okupaciones: tenemos el 42 % de las okupaciones de todo el Estado español en Cataluña. ¿Saben por qué? Por la permisividad, porque hemos tenido ayuntamientos, como el de Ada Colau, que ha permitido que se produzcan las okupaciones. (Aplausos). Hemos tenido la Generalitat, que lo ha permitido, y eso nos ha comportado incluso que importemos okupas. Cada vez que hay una operación policial, resulta que entre los detenidos aparecen ciudadanos de otros países que han venido a okupar Barcelona, por esa permisividad, y eso es lo que nos ha llevado a la situación actual. Ustedes, con esa situación de permisividad, tampoco han conseguido solucionar un problema grave, que es el problema de la vivienda. Pero una vez que tenemos ya las estadísticas, sabemos quiénes son los que tienen que gestionar: la policía, y ¿qué nos encontramos en Cataluña? Nos encontramos con una policía autonómica, los Mossos d’Esquadra, absolutamente desmotivada por la utilización política que se ha hecho de ellos. Un ejemplo es que en los últimos cinco años han cambiado seis veces el jefe de los Mossos d’Esquadra, por esa lucha; y, además, con convocatorias de concursos justo antes de convocar elecciones, extrañas convocatorias. La policía autonómica está desmotivada, hay un modelo policial en Cataluña que ha fracasado y que debe ser reformado urgentemente.
Además, la Guardia Civil y la Policía Nacional también tienen competencias importantísimas en la seguridad ciudadana en Cataluña. La Guardia Civil y la Policía Nacional tienen competencias en delitos gravísimos en Cataluña. ¿Y sabe con lo que nos encontramos? Con una Guardia Civil y una Policía Nacional absolutamente desmotivadas en Cataluña, no solo porque sus reivindicaciones salariales de cobrar lo mismo que los Mossos d’Esquadra no han sido escuchadas, sino también por el déficit de plazas. Parece que están abandonados. Del catálogo de plazas en Cataluña del Ministerio de Interior, en estos momentos, hay 1279 plazas vacantes en la Policía Nacional y 938 plazas vacantes en la Guardia Civil. Por tanto, nos encontramos en esa situación en cuanto a los cuerpos y fuerzas de seguridad, que son los que tienen que atajar esa inseguridad ciudadana.
Y una vez la policía ha actuado, ¿qué nos encontramos? Vamos a la Administración de Justicia, Administración de Justicia que tiene competencia del Ministerio de Justicia, que tiene competencias de la Generalitat de Catalunya, ¿y qué hay? Han abandonado a la Administración de Justicia en Cataluña. Está en una situación crítica. En Barcelona, por ejemplo, tenemos veinticinco juzgados de lo penal con dos agendas simultáneas de señalamientos. Los jueces, en el 2023, han superado en un 30 % el módulo establecido por el Consejo General del Poder Judicial, módulo de trabajo de los jueces en los juzgados de lo penal. Pero además —y esto es importante—, desde que se produce una detención en un juicio rápido —que, además, es el que afecta a esa delincuencia que se produce cada día en nuestras calles—, se señala el juicio rápido en los juzgados de lo penal a un año. En Reus, un año y medio. ¿Eso qué produce? Otro efecto del que luego hablaremos: la multirreincidencia. En Barcelona faltan seis juzgados de lo penal. Desde hace muchísimo tiempo, los jueces de Barcelona llevan reclamando seis juzgados de lo penal. Y eso requiere que ustedes, que la Generalitat de Catalunya —son sus socios quienes gobiernan la Generalitat— y el Ministerio de Justicia se pongan de acuerdo precisamente para ampliar esas plazas. Pero es que además, nos faltan dos juzgados de ejecutorias que necesitamos con carácter urgente para poder ejecutar las sentencias, porque los juzgados de ejecuciones penales están trabajando por encima del 60 % del módulo de trabajo establecido por el Consejo General del Poder Judicial.
Por lo tanto, toda esa situación, cuando se produce un detenido y su juicio va a tardar en señalarse en un juicio rápido más de un año, ¿saben lo que produce? Multirreincidencia. Produce que continuamente se produzcan detenciones de gente que ha sido reiteradamente detenida, y que tampoco podamos aplicar el artículo 174.2 del Código Penal precisamente en cuanto a la multirreincidencia.
Aquí también volvemos otra vez a lo que ha pasado y a lo que va a volver a pasar, porque lo siguen haciendo ustedes: esa forma de legislar, de traernos leyes ómnibus al Parlamento, en las cuales meten en un saco un montón de cuestiones. Por ejemplo, cuando en el 2022 se modificó el artículo 234 para intentar acabar con la multirreincidencia, sobre todo en los hurtos, ¿qué ha pasado? Que no ha servido para nada. ¿Por qué? ¿Saben cómo lo legislaron? Lo introdujeron en una enmienda sin informes. Para legislar penalmente —el ministro lo sabe quizá mejor que yo, por su experiencia como juez— hace falta serenidad, hace falta tener rigor jurídico, y eso no se soluciona introduciendo enmiendas. ¿Y qué ha pasado? Que el artículo 234.2 no ha servido para nada, y ahora necesitamos una nueva reforma, porque el Supremo ha dicho que no se pueden acumular las multirreincidencias en delitos menos graves. ¿Por qué? Porque la regulación se hizo de manera incorrecta. Necesitamos esa serenidad y ese rigor jurídico para saber legislar bien.
Y luego, al okupa no se le desahucia, al okupa se le desaloja. (Aplausos). Y al que es vulnerable se le protege. Lo que no puede hacer el Estado, lo que no puede hacer la Administración es trasladar esa defensa del vulnerable a los ciudadanos, porque no han podido ustedes solventar el problema de vivienda y lo que hacen es trasladarlo a los propietarios. Yo soy abogado, yo he visto a gente que ha invertido sus pequeños ahorros en comprar una vivienda y se les ha metido alguien, y yo los he visto llorar porque no podían pagar la hipoteca de esa vivienda, porque estaba okupada y porque el juzgado no le daba respuesta para poder desalojarla por lo que tardan los procedimientos. Necesitamos una legislación eficiente para poder desokupar. Y para eso les emplazo a que sean ustedes valientes con la ley orgánica que ha venido del Senado y que vamos a tramitar aquí para evitar la okupación, tramitemos una ley que nos permita acabar con las okupaciones. (Aplausos).
Señorías del PSC, de Junts y de Esquerra —que ya no están—, si quieren trabajar verdaderamente por la convivencia de los catalanes, la okupación provoca graves problemas de convivencia, la delincuencia provoca graves problemas de delincuencia. Si ustedes quieren verdaderamente trabajar por la convivencia de los catalanes, olvídense de leyes de amnistía y trabajemos todos, porque las leyes de amnistía solo nos traerán división. Trabajemos todos conjuntamente legislando: Generalitat, Gobierno del Estado, Parlamento, para de verdad atajar esta lacra que es la inseguridad ciudadana. Y avancemos, porque la verdadera convivencia de los catalanes se consigue trabajando todos juntos, haciendo política útil, la política que el Partido Popular va a hacer en Cataluña después de estas elecciones.
Muchísimas gracias. (Aplausos.—Un señor diputado: Muy bien).