Oskar Matute García de Jalón
EH BilduDiputado.Página 34Vídeo
Presidente andrea, diputatuak, arratsalde on berriro. Supongo que nadie en esta Cámara desconoce la dificultad que supone acceder a una vivienda. Supongo que nadie ignora que intentar acceder a una vivienda cada vez es un acto más de ficción o, incluso, quimérico. Por eso probablemente es la principal preocupación o una de las principales preocupaciones de los ciudadanos y de las ciudadanas en cualquier lugar del actual Estado español, y así lo contrasta y lo avala cualquier estudio sociológico y cualquier consulta o encuesta que se haya podido realizar sobre ello. No voy a aburrirles con datos. Podríamos hablar de la tasa de emancipación, pero da igual el lugar del Estado español que cojamos, incluso si es Euskal Herria, porque siempre está en la mitad de la tasa de emancipación de la Unión Europea, señalándonos que en este caso, al menos y por desgracia, estamos en el furgón de cola de los países europeos. Da igual que hablemos de cuál es la cantidad de renta disponible que tienen que dedicar al pago del alquiler o de la hipoteca, da igual que yo les señale que el 93,4 % del salario neto de una persona joven se tiene que destinar a pagar un alquiler —díganme cómo se puede vivir con el 6,6 % restante—, da igual que señale que quien decide optar por vivir, porque no le queda otra, compartiendo piso tiene que destinar más del 40 % a poder pagar esa habitación, rompiendo así con un consenso general básico que decía que por encima del 30 % de destino de la renta personal a una vivienda estamos entrando en situaciones de peligrosa vulnerabilidad social. Esa es la radiografía que nos señalan los datos del actual mercado de vivienda, y ese es un problema estructural, no porque decidamos nosotros y nosotras, por capricho, señalar que lo es, sino porque obedece a una lectura de la economía en la que el derecho a la propiedad de la vivienda pasa por encima del derecho a acceder a una vivienda digna, pasa por encima de la capacidad que pueda tener el poder público para otorgar una vivienda digna, para facilitar el acceso a una vivienda digna a todos y todas. En definitiva, el artículo 47 de la Constitución española está por debajo, en rango jerárquico, del artículo 33 de la misma Constitución española. El artículo 33 sacraliza el derecho a la propiedad privada y el 47 nos habla del derecho a la vivienda. Siempre está por encima del 47 el artículo 33, incluso a pesar de que el artículo 33.3, ese mismo que habla del derecho a la propiedad privada, otorgue al Estado la capacidad para actuar sobre esta realidad, en esta materia, invocando la utilidad pública o la función o el interés social.
Parece difícil sostener que aquí no hay interés social, que aquí no hay función social, que aquí no hay una situación de excepcionalidad, y es verdad, se puede proclamar el derecho subjetivo a la vivienda, como hace la ley de vivienda de la comunidad autónoma del País Vasco aprobada en 2015 y que eso no garantice per se y de manera inmediata el acceso a una vivienda digna para todos y todas, pero, desde luego, sin esos avances es más difícil. Pero, como decía, en esta jerarquía de derechos que prevalece en la Constitución española, que viene muy bien a unos pero va en detrimento de las grandes mayorías sociales, se sustenta un modelo fallido que sigue lastrando las condiciones de vida de la mayoría social trabajadora y sigue haciendo que la vivienda sea una aspiración, una meta aspiracional o un sueño irrealizable para la gente, donde cada vez más las élites extractivas siguen lucrándose, aunque lo hagan ahora a escondidas o parapetadas tras fondos de inversión.
Y todo esto se ha hecho con connivencia, con falta de audacia o con pasividad de los poderes públicos de los diferentes Gobiernos y durante décadas. Quizás este es el momento de dar la vuelta a eso, quizás aquí hay una oportunidad y quizás así sea sensato traer aquí a esta Cámara unas palabras que algunos atribuyen a Albert Einstein y otros atribuyen a Rita Mae Brown, que dicen que la locura es hacer lo mismo una y otra vez pero esperando resultados diferentes. Señalábamos en la pasada legislatura que no cejaríamos en nuestro empeño para transformar esta realidad que hace imposible vidas dignas, la de no tener acceso a una vivienda, que queríamos que esta problemática se transformara en una oportunidad para nuestros ciudadanos y ciudadanas y para las capas más vulnerables de nuestra sociedad, de la vasca y de cualquier otra sociedad que comparta nuestras dificultades.
Etxebizitza herritarren kezka nagusietako bat da eta egoera jasangaitza bizi dute milaka familiak eta gaztek. Horregatik aurkeztu dugu egitasmo hau kongresuan, uste dugulako neurri eraginkorrak hartzeko garaia dela. Etxebizitza larrialdia aitortzea eta aldi baterako alokairuak zein gela bidezko kontratuak arautzea proposatzen dugu egungo iruzurrari aurre egiteko kontrolak areagotzeko asmoz.
La vivienda es a día de hoy una de las principales preocupaciones de la ciudadanía, y miles de familias y miles de jóvenes viven en una situación insostenible. Por eso justamente presentamos esta proposición en el Congreso, porque creemos que ya es hora de tomar medidas efectivas. Proponemos reconocer el estado de emergencia en el ámbito de la vivienda y regular tanto los alquileres de temporada como los contratos de arrendamiento por habitaciones, todo ello con el objetivo de aumentar el control sobre el fraude actual.
Y lo hacemos hoy, como nos comprometimos a hacer en su momento, porque no queremos quedarnos de brazos cruzados mientras la realidad de la subida de los precios del alquiler o las hipotecas sigue lastrando las condiciones de vida material y desarrollo personal de nuestra ciudadanía y de la juventud, de nuestra juventud, en particular. Sinceramente, creemos que sobran las excusas, las dilaciones y las demoras ante una realidad dramática que necesita soluciones integrales, efectivas y rápidas. Por eso hemos propuesto esta proposición no de ley, respecto de la que, de manera muy sintética y para ajustarme en todo lo posible al tiempo, señalaré algunos hitos o elementos.
Proponemos declarar la emergencia habitacional para que el derecho a la vivienda sea un eje prioritario de las políticas públicas de todas las instituciones, en el ejercicio —remarco, en el ejercicio— de sus plenas competencias y aplicaciones. Y, sí, hablamos de emergencia y a alguna gente quizás le pueda sorprender, pero que nadie se sorprenda o que revise su sentido de voto en esta Cámara de hace tres años, cuando se votó la emergencia climática. ¿O es que aquí no hay elementos suficientes para declarar que vivimos una situación de excepcionalidad? ¿O es que se puede votar la emergencia climática porque ahí no se interpela sobre nuestras competencias, pero no hacerlo aquí porque sí se interpelan? La situación de excepcionalidad es grave en todos los lugares y también en los nuestros.
Planteamos también que se regulen los alquileres de temporada y que se regulen los contratos de arrendamiento por habitaciones porque somos conscientes de que, ante la falta de voluntad para aplicar la ley de vivienda, estos están siendo el coladero, el agujero por el que se están pasando muchas viviendas para sacarlas del mercado y dificultar aún más el acceso a la vivienda. Pero eso se está haciendo porque no se quiere aplicar la ley, se está haciendo solamente por eso, y, como no se puede obligar a nadie en el ejercicio de sus competencias, por lo menos podemos seguir regulando aquello que en la ley de vivienda dijimos que queríamos regular, y quienes negociamos la ley de vivienda sabemos que estas eran materias para seguir desarrollando.
Queremos aumentar los medios de control para atajar precisamente el fraude que se cometa en estos puntos, en los alquileres de temporada y en los arrendamientos de habitaciones. Y queremos que se publique en seis meses, como se comprometió el Gobierno y como se comprometieron los grupos que firmamos la ley de vivienda, el nuevo índice para la actualización anual de la renta a los contratos de alquiler. Porque está bien que se haya sacado también el índice de referencia de precios, pero estaría mejor que estuviera completo, aunque ya sé que esas son tareas que nos competen a otros y a otras en nuestras respectivas instituciones, hacer que las diputaciones aceleren para que también entreguen los indicadores que nos permitan llegar a esos datos. En definitiva, queremos defender las competencias y, si son plenas, mejor, pero lo que no queremos es que no se haga nada para que la vivienda sea un derecho.
Voy finalizando. Finean, berme gehiago eman nahi dizkiegu herritarrei iruzur eta abusu egoeraren aurrean babesa handitzeko kontratu mota guztiak aintzat hartuta. Oinarrizko premia bat merkatu ondasun bihurtu dutela eta herritarrak kontrolik eta erregulaziorik gabeko merkatu basati baten menpe jarri dituzte. Erakunde publiko guztiak dira egoera honetara iristearen arduradunak, negozioan soilik oinarritutako burbuila bat sortu dute herritarren beharrei erantzun beharrean. Beraz, konponbidea bilatzeko ardura ere beraiena da, konponbide integral, eraginkor eta azkarrak behar dituen larrialdi egoeran bertan batean gaude. Aitzakiak eta atzerapenak soberan daude. Uste dugu herritarrek ez luketela ulertuko kontrakoa egitea.
En definitiva, queremos ofrecer mayores garantías a la ciudadanía para aumentar su protección ante este tipo de situaciones de fraude y de abuso, teniendo en cuenta todo tipo de contratos que han convertido una necesidad tan básica en un bien de mercado y han sometido a la ciudadanía a un mercado salvaje, sin control ni regulación alguna. Todas las instituciones públicas son responsables de que hayamos llegado a este punto porque han creado una burbuja que se basa exclusivamente en el negocio, en lugar de atender las necesidades de la ciudadanía. Por todo ello, la responsabilidad de buscar una solución también es de las instituciones. Estamos ante una situación de emergencia, que requiere soluciones integrales, eficaces y rápidas. Sobran las excusas y también las demoras. Esperamos que esta iniciativa sea aprobada, porque no entenderíamos lo contrario.
Acabar con la especulación es una obligación, y hablar de especulación no es una declinación caprichosa de este diputado. Lo dice Funcas cuando dice que la mayoría de los inmuebles están siendo adquiridos para inversión mayorista no residencial, lo que impulsa aún más los precios y dificulta el acceso.
Hitzetik ekintzetara.
Pasemos del dicho al hecho.
Pasemos de las palabras a los hechos si es que de verdad queremos blindar un futuro digno para todos y para todas.
Besterik ez, mila esker.