Ione Belarra Urteaga
PodemosDiputada.Página 20Vídeo
Muchas gracias. Buenas tardes, presidenta. Señorías, hace casi dos años, en septiembre del año 2022, cuando Podemos todavía formaba parte del Gobierno y estábamos negociando los presupuestos generales del Estado para el año 2023, yo misma le advertí al señor Sánchez de que esa subida de los tipos de interés que estaba acordando el Banco
Central Europeo no solo no iba a servir para el objetivo para el que supuestamente estaban pensada, que era frenar la inflación, sino que además iba a provocar subidas salvajes en las hipotecas a tipo variable e iba a asfixiar a miles de personas en nuestro país. Era una subida en las hipotecas que iba directamente a engrosar las cuentas de resultados de los bancos españoles. Efectivamente, por desgracia, teníamos razón. Aunque este tema no abra telediarios ni ocupe las portadas, como sí lo hacen la amnistía o los casos de corrupción del Partido Popular y del Partido Socialista, los bancos españoles ganaron en el año 2023 más que nunca; y no es una frase hecha, señorías, los bancos españoles ganaron en el año 2023 más que nunca a costa de subirles cien, doscientos o trescientos euros al mes la hipoteca a miles de familias en este país. Y no es que en Podemos tuviéramos una bola de cristal, ni que nos hubiéramos reconvertido en pitonisas; en Podemos sabíamos que esto iba a pasar porque siempre que hay una crisis económica los bancos tratan de aprovecharla para hacer el agosto y sacar tajada. La cuestión es qué hace un gobierno ante una crisis económica, qué hace ante el interés de los bancos de sacar tajada ante una crisis económica, si hace como hicieron el Gobierno del señor Mariano Rajoy o el Gobierno del señor Zapatero, que cargaron principalmente los costes de la crisis económica sobre los de abajo a través de los recortes en los servicios públicos, o si, como consiguió Podemos en la pasada legislatura, reequilibra la balanza y reequilibra los costes sobre todas las personas, también sobre los que más tienen.
Muchas aún nos acordamos del señor Mariano Rajoy diciendo en esta tribuna que el rescate bancario no les iba a costar ni un solo euro a los contribuyentes españoles. Hoy, en pleno 2024, señorías, la banca española todavía nos debe 60 000 millones de euros. Eso es de lo que estamos hablando hoy. El Partido Socialista podría haber hecho lo que le propuso Podemos. Podríamos haber topado las hipotecas a tipo variable, podríamos haber creado ese fondo de protección a las familias en riesgo de impago, como propuso Podemos. Sin embargo, el Partido Socialista no quiso hacerlo. No quiso hacerlo porque, a la hora del ahora, si Podemos no tiene la fuerza política y social suficiente para torcerle el brazo al Partido Socialista, lo que ocurre es que el PSOE y el Partido Popular en realidad defienden intereses muy similares cuando gobiernan, los intereses de la señora Ana Patricia Botín, que también ha susurrado esa medida de los avales a las hipotecas de la gente más joven, y los intereses de los presidentes del BBVA, de CaixaBank o de Bankinter.
Hoy, lamentablemente, tenemos que decir alto y claro que la gran banca ha vuelto a estafar a los españoles y a las españolas. De la estafa de la crisis hipotecaria del año 2008 a la gran estafa bancaria del año 2023, los bancos españoles pasaron de ganar la ya desorbitada cifra de 15 000 millones de euros en beneficios en el año 2021 a casi el doble en el año 2023, 26 000 millones de euros, señorías. Ana Patricia Botín y sus secuaces tienen tan poca vergüenza que mientras la gente de nuestro país estaba pagando la cesta de la compra más cara de la historia reciente, con el aceite de oliva por encima de los 10 euros el litro, se sentaron en sus consejos de administración y se repartieron dividendos por valor de 5500 millones de euros; una absoluta vergüenza, señorías, un robo a mano armada, eso es lo que es. (Aplausos).
Los dividendos, para que lo entienda todo el mundo, son dinero que no va a puestos de trabajo, que no va a la reinversión en la economía productiva; es dinero que va directamente al bolsillo de los grandes accionistas; de todos los accionistas, pero especialmente de los grandes accionistas. Se lo pregunto en serio, señorías: ¿Para qué quiere tanto dinero esa gente?, ¿para qué quiere tanto dinero? Lo pregunto en serio. ¿Para comprarse un yate con un helipuerto y una piscina, como ha hecho el señor Amancio Ortega? (Rumores). ¿Para comprarse otra casa en los Alpes? ¿Para qué quieren tanto dinero? ¿Para montarle una empresa a su hijo meritocrático? ¿Para pagarse un mes de vacaciones en un resort de lujo? (Rumores). Le están robando el dinero a la gente que está pagando cien, doscientos y trescientos euros más en su hipoteca a tipo variable y se lo ha repartido en dividendos la gran banca española. ¡Es una vergüenza, señorías! ¡Es un robo a mano armada! Ese dinero, esos cien o doscientos euros al mes, sale de los bolsillos de una familia que tiene una mujer al cargo que trabaja de cajera en el Lidl y que no llega a fin de mes. De ahí salen los dividendos de la señora Ana Patricia Botín. (Rumores). De ahí salen. (Rumores.—Un señor diputado: ¿Y el sueldo de diputado?). ¡Sois unos lamebotas del poder! ¡Sois unos lamebotas del poder! Eso es lo que sois, y por eso no vais a votar a favor de esta proposición de ley para ponerle el impuesto que se merece a la banca española. Han estafado a la gente, y lo peor es que el Gobierno de España no ha hecho nada para evitarlo. La gente se ha vuelto a llevar la peor parte, pero lo peor es que quien se ha llevado el premio ha sido la señora Calviño, que ha acabado dirigiendo el Banco Europeo de Inversiones después de decirnos no a topar las hipotecas a tipo variable; Banco de Inversiones que, por cierto, iba a ser el banco del clima y va a acabar siendo el banco de la guerra.
Aún estamos a tiempo de hacer algo. Por eso hoy quiero pedirles el voto a favor de esta iniciativa. Hagamos algo útil para garantizar la justicia social en España. En Podemos pensamos que si ha sido posible que la gran banca española se reparta la mitad de sus beneficios en dividendos, tiene que ser posible también que ese dinero pase de los bolsillos de los accionistas, de los grandes accionistas, a los bolsillos de los españoles y las españolas. Para ello proponemos duplicar el gravamen excepcional de la gran banca y, también, como ya han hecho otros países europeos, aplicar un recargo del 75 % sobre los beneficios extraordinarios, aquellos que superen en más de un 5 % los beneficios que ya se tenían y que ya eran desorbitados en el primer semestre del año 2022. Todo ello con un objetivo, señorías: invertir de manera ambiciosa en política social.
Señorías, nunca vamos a poder tener justicia social en España si no tenemos justicia fiscal. Nunca vamos a poder garantizar a nuestra gente vidas buenas, vidas seguras si no hacemos que los de arriba se aprieten el cinturón. Hay mucha gente en España que no llega a fin de mes; gente que cuando paga el alquiler, su cuenta ya está prácticamente en números rojos; gente que en estos dos últimos años ha cambiado lo que compraba para darles productos de peor calidad a sus hijos; gente que cuando llega a pagar en la caja del supermercado tiene que dejar productos porque no los puede pagar. Eso pasa, señorías, porque hay gente en este país que tiene demasiado. Hay gente en este país que se enriquece ilícitamente a costa de los de abajo. Toda esa gente, como los consejeros del BBVA y los consejeros del Banco Santander (rumores) —ya me imagino que se enfadan porque ustedes quieren acabar allí, pero esta es la realidad, que en España hay gente que tiene muy poco porque hay gente que tiene demasiado—, lo único que está pensando es en qué restaurante de estrella Michelin va a cenar esta noche o de qué color se va a comprar el coche. Nosotras tenemos claro que a quién hay que apretarle el cinturón es a esa gente, no a la gente que no sabe si le puede pagar la excursión a la granja escuela a su hijo o a su hija en el colegio.
Con ese dinero podríamos hacer bastantes cosas. Les voy a decir algunas. Con los 845 millones de euros que ganó Bankinter en beneficios solo en el año 2023 podríamos pagar la luz a 1 250 000 personas durante todo un año. Con los dividendos que repartió CaixaBank en el año 2023 le podríamos pagar la cesta de la compra a 3 millones de españoles y españolas, que seguramente lo necesitan bastante más que el señor Goirigolzarri. Con los cerca de 8000 millones de euros de beneficios del BBVA se podría financiar todo el presupuesto de Educación de la Comunidad de Madrid, que buena falta le hace, sobre todo a la pública. Solo con los dividendos que se repartió el Banco Santander, la señora Ana Patricia Botín, en el año 2023 se podrían financiar hasta diez veces más plazas públicas de educación infantil de las que tenemos ahora. De esto va el debate de hoy, señorías.
Esta es la reflexión con la que termino. Creo que cada vez más gente se está dando cuenta de que en esta legislatura el Gobierno está haciendo poco más que calentar el sillón; que tenemos un gobierno que no gobierna, que no se ocupa de los problemas reales de la gente de este país. La gente está cansada de escuchar al Partido Popular y al Partido Socialista tirarse sus casos de corrupción a la cabeza —la trama familiar de la señora Ayuso, el caso Koldo— sin que se hable en este Parlamento y se tomen decisiones sobre lo que realmente afecta a la gente de este país. La gente está cansada del «y tú, más». Señorías, si el Gobierno no asume su responsabilidad, este Congreso, ya que la gente nos eligió para ello, tiene que ocuparse de los problemas que realmente tienen los españoles y las españolas. Y uno de ellos, aunque, insisto, no abra telediarios ni salga en las tertulias de televisión, es que la gran banca española ha vuelto a estafar a los españoles y a las españolas ganando más que nunca mientras nuestra gente tenía que vivir mucho peor que hace dos años.
Muchas gracias. (Aplausos).