Señorías, traemos hoy el dictamen de ocho convenios internacionales, a los que, como viene siendo habitual, mi grupo vota favorablemente cuando de política internacional se trata, pero lamento desilusionarle, no vamos a apoyar la salida unilateral del Tratado de la Carta de la Energía del Reino de España y nos vamos a abstener. Y lo hacemos por coherencia, como ya hiciéramos en el trámite de enmiendas. Manifestamos nuestra sorpresa y rechazo a que un convenio internacional como este se haga de manera unilateral, después de un fracaso de negociación en el seno de la Unión
Europea, dejando tras de sí la credibilidad y la imagen del Reino de España en el panorama internacional al nivel de Venezuela o de Rusia.
Señorías, la justificación que da el Gobierno para la salida de este tratado internacional es falsa, contradictoria, poco rigurosa y contraria a la seguridad jurídica. Pero más que la justificación, sobre todo, lo que nos preocupa son las consecuencias, pues cuando un Gobierno está entregado en cuerpo y alma a la amnistía y a la corrupción (rumores), se le olvida trabajar por el interés general. Señorías del Gobierno, ¿cómo pueden presumir de que no se pagan las condenas en los arbitrajes internacionales? ¿Saben cuáles son las consecuencias de esa decisión? Porque no solo hablamos de los 1200 millones de euros de condenas sobre el principal; son los más de 140 millones de intereses, los más de 65 millones de condena a costas, los más de 5000 millones de euros del encarecimiento de los intereses en subastas de deuda pública, y es también el coste millonario de contratar a los bufetes de abogados más caros del mundo. A ver si va a haber algún miembro del partido sanchista cobrando comisiones de estas contrataciones millonarias (rumores), porque de ustedes nos podemos esperar cualquier cosa. (Aplausos).
Señorías, en lugar de negociar, dialogar y defender la imagen reputacional de España, ustedes pretenden hacernos creer que saliendo del Tratado de la Energía de manera unilateral se van a resolver los graves problemas de seguridad jurídica a cuenta de la Carta de la Energía y de los laudos y arbitrajes internacionales. Pues no, señorías, esto no resuelve nada. En lugar de esconder la cabeza como el avestruz, vayan pensando en los próximos embargos de propiedades de España —señorías de Esquerra y de Junts, también se embargan los DIPLOCAT, que mucha embajada catalana, pero a quien embargan es al Estado español—, vayan pensando en los próximos defaults técnicos, vayan pensando en que cada día que pasa más caros nos resultan los intereses generados cuando pueden ser evitados.
Si la ministra de Transición Ecológica en su cerrazón se ve incapaz de reconocer el fracaso y de afrontar la realidad de las consecuencias que supuso el despliegue de energías renovables con Zapatero, pásele el caso al ministro de Economía, que al menos él sí será consciente de cuáles son las consecuencias de las decisiones en materia económica. Porque, señorías del Partido Socialista, gobernar es eso: negociar, dialogar y resolver. No es lo que hacen ustedes. No es corromper cada institución en la que ponen la mano. (Rumores). No es que el Tito Berni y un buen número de diputados hagan sus reuniones nocturnas para repartirse mordidas y estafar a los ciudadanos. (Protestas). No es estafar a los ciudadanos y a Europa con la compra de mascarillas, como han hecho Ábalos, Marlaska, Ángel Víctor Torres o la propia Francina Armengol. (Protestas). No es mirar para otro lado cuando afloran mordidas o cuando llevan ustedes las comisiones a paraísos fiscales y a los países caribeños, que tanto frecuenta el Falcon presidencial. (Rumores y protestas).