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Sin adjetivos

Pleno del 20 de marzo de 2024

Moción consecuencia de interpelación urgente sobre las medidas que el Ministerio de Hacienda aplicará para perseguir el fraude y luchar contra la corrupción.

Moción consecuencia de interpelación urgente.. Autor: Grupo Parlamentario VOX. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 34.

ImpuestosJusticia y corrupción

Votación

  • 21 de marzo de 2024: no salió adelante, 169 sí, 175 no, 0 abstenciones.
  • 21 de marzo de 2024: no salió adelante, 168 sí, 175 no, 0 abstenciones.
  • 21 de marzo de 2024: no salió adelante, 169 sí, 174 no, 0 abstenciones.
  • 21 de marzo de 2024: no salió adelante, 169 sí, 175 no, 0 abstenciones.

Juan José Aizcorbe Torra

VoxDiputado.Página 87Vídeo

Muchas gracias, señora presidenta. Moción que presentamos con cuatro medidas razonables para proteger a los españoles ante el derroche, la tiranía impositiva y la corrupción; entre ellas la derogación del artículo 2.17 del Real Decreto Ley 25/2020, que está sirviendo de inmoral parapeto para que el Gobierno no dé información de los importes y condiciones de millonarios contratos culminados en la pandemia, y como piedra angular promover el cese de la ministra de Hacienda, la señora María Jesús Montero, por su dejación de funciones como máxima responsable de la contratación del Estado. Cese de la señora ministra que, como vieron los españoles hace unos días, hace una semana, en actitud grosera, que hoy se ha vuelto a repetir, y consciente del abuso indebido del poder, amenazó en esta sede parlamentaria señalando con aires mafiosos a vuestras señorías al grito de: ¡Cuidado! Cese de la señora ministra que incumple la ley por negligencia ante la corrupción y negarse a elaborar presupuestos; por ello alejada de la ética y la razón que nada asemeja a aquella máxima de Santo Tomás de que el Gobierno debe confiarse a quienes exceden en virtud e inteligencia al común de los mortales. Cese de la señora ministra, comodín del señor Sánchez, que junto a otros, como el actual candidato del PSC en Cataluña, el señor Illa, es responsable del expolio público que estamos conociendo estos días a través de contratos inmorales y fraudulentos, fruto de la avidez desmedida para enriquecerse que chapotea en la putrefacción y corrupción a todos los niveles de esta mesnada de izquierdas. (Aplausos). Cese de la señora ministra que, junto a otros, como el señor Illa, candidato del PSC, permitió el saqueo cuando España, cuando los españoles permanecían secuestrados ilegalmente, silenciando las voces de las calles, pero los ecos de sus miedos y sospechas resuenan ahora con indignación al conocer el pillaje. Cese de la señora ministra, para que sirva como ejemplo y que la ciudadanía advierta que esas influencias que se llaman omnipotentes nada valen, nada deben valer, ni nada pueden en una sociedad oxigenada y sensata. Cese de la señora ministra, personaje fiel a la mística de la izquierda, que aviva el mal, elogia la mentira, destruye cualquier atisbo de bien, de bien moral, y provoca siempre el enfrentamiento con altanero acento. Cese de la señora ministra, sin límite en el abuso de poder, vulnerando la intimidad personal, apremiando a serviles medios de comunicación para vomitar libelos, ventilando secretos amparados en la confidencialidad profesional y permitiendo el enriquecimiento falaz en su entorno más cercano. Cese de la señora ministra, imagen de la mentira, el bulo y la calumnia, que no duda en dar muerte civil a sus súbditos, porque así considera a los ciudadanos; es difícil almacenar tanta soberbia sin ser infeliz en la vida. Y es que la señora ministra representa el lado más chusco del mal, del que nunca viene nada bueno. (Aplausos). Cese de la señora ministra, que junto al Gobierno navegan alejados del orden, el derecho y la justicia, así como de cualquier cimiento moral que nos recuerda la gran duda que planteaba San Agustín: si de los gobiernos quitamos la justicia, ¿en qué se convierten sino en bandas de ladrones? Y en eso se han convertido, en cuatreros soportados por la dictadura de los votos, según Sánchez.

Pero no solo la corrupción política esquilma las arcas de los españoles o hace desaparecer nuestro patrimonio óntico, sino que ataca al ser mismo de nuestra sociedad, que renuncia a la defensa del orden moral, la verdad política y el bien común, que es cuestión distinta y preferente al interés general o mayoritario. No hay ninguna mayoría ni ningún consenso que pueda legitimar la corrupción ni la norma injusta que atenta al derecho y la justicia como valor superior. Ello es corrupción sistémica, que es más preocupante todavía. Este Gobierno engaña a los españoles con falsas promesas de compromisos ocultos con bandas y conspiradores fuera de España y nunca podrá ser plenamente legítimo, ni tampoco legitimado, porque no se asienta en la autoridad, sino en el poder, que es la tesitura moralmente más débil. La corrupción, dolencia del alma, como la llamaba y decía Cicerón. Un parlamento que sostenga a los responsables de la misma es una institución enferma. Corrupción que conocemos muy bien los catalanes, en nuestro oasis convertido en ciénaga por unos y por otros, con casos, personas y vergüenzas que todos conocemos y nos golpean con sus rostros y su ley del silencio, la omertá permitida en Cataluña. (Aplausos). Y de nuevo se apuntan maneras. Ahí está el candidato del PSC, el señor Illa, estatua viviente de la hipocresía, protagonista imprescindible, siendo el nefasto ministro de Sanidad, en el escándalo de las mascarillas inútiles. El PSC, mercader de la dignidad y soberanía de los españoles por un puñado de votos, por impunidad. Los catalanes, los españoles, sean jóvenes engañados o mayores traicionados, tienen derecho a crecer sin miedos, a vivir en paz y a ver el futuro con optimismo. Los vicios son afectos permanentes. La pasión, por el contrario, es un movimiento súbito. Este Gobierno, los socialistas, el PSOE, el PSC acumulan vicio y pasión por la corrupción. Por eso pedimos el cese de la señora ministra, para devolver, aunque sea parcialmente, el orden moral a la política, la defensa de la verdad, la razón y el bien común.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor Aizcorbe. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra la señora Pin Ferrando por un tiempo de cinco minutos.

Gala Pin Ferrando

Grupo SumarDiputada.Página 88Vídeo

Gracias, presidenta. La verdad es que a esta hora no sabes si saludar a los diputados y las diputadas o a la hipoglucemia generalizada que debemos estar sufriendo todas. «La ciudadanía lleva consigo la obligación primero de supervisar al Gobierno… Si quieres ayudar, súmate a la comunidad de código abierto y lucha por mantener vivo el espíritu de la prensa y la libertad en internet. He estado en los rincones más oscuros del Gobierno, y lo que ellos temen es la luz», Edward Snowden. De eso vengo a hablar yo hoy, de la ciudadanía que lucha contra la corrupción, de ese lugar que es el verdadero rayo de esperanza en esta maraña de corruptelas y acusaciones de las últimas semanas y, por desgracia, de tantas veces en la historia de este país, una corrupción frente a la cual necesitamos medidas estructurales y ciudadanía, mucha ciudadanía vigilante.

Pero antes de entrar en materia, quiero apuntar un hecho que me parece importante sobre la cuestión de que sea VOX el que trae una moción contra la corrupción. La extrema derecha, que está articulada a nivel internacional y que también está financiada a nivel internacional, tiene una estrategia clara para deslegitimar a las instituciones democráticas, y la corrupción ahí le viene como anillo al dedo. La corrupción es un elemento clave para mermar la confianza en las instituciones, lo que no quiere decir que ustedes no la practiquen cuando llegan al poder. La extrema derecha no está interesada en erradicar el mal comportamiento financiero o en poner fin a la evasión fiscal, no está interesada en acabar con el robo de dinero público. Bolsonaro, quien iba a acabar con el pantano de corrupción de Lula, él mismo está implicado en tramas de corrupción, y así lo está Trump y así lo está Orbán en Hungría. Así que lo que busca la extrema derecha es drenar las instituciones políticas y los espacios públicos de manera más amplia para así ahondar en la desafección que sienta la gente y generar un clima de opinión que acepte un régimen más autoritario. Pero les voy a decir que aquí no se lo vamos a permitir ni mi espacio político ni la ciudadanía de este país, que es netamente antifascista. (Aplausos). Ni a VOX ni tampoco al PP, que tiene mamporreros como Miguel Ángel Rodríguez, que se dedica a amenazar a medios independientes como elDiario.es, porque la lucha contra la corrupción también es defender la libertad de expresión y la libertad de prensa, como aprendimos con WikiLeaks y su fundador, Julian Assange, pendiente de saber si lo extraditarán, algo que podría poner en peligro su vida, porque eso también es defender la libertad.

No les vamos a permitir que usen la corrupción en su estrategia para desmantelar la democracia, pero eso no quiere decir que dejemos de focalizar en la guerra contra la corrupción, no quiere decir que nos dé miedo hablar de la necesidad de abordar la lucha contra la corrupción como una batalla cultural, contra una cultura estructural que, efectivamente, merma la confianza en las instituciones democráticas. Pero, frente a eso, hay que radicalizar la democracia, abrir las instituciones, poner luz, reformarlas para que la ciudadanía las habite (aplausos); una ciudadanía como la del Observatori Ciutadà contra la Corrupció, que tiene mapeados los casos de corrupción del País Valencià — porque ustedes, señores del PP, han saqueado las instituciones, sobre todo en mi tierra, y lo sabemos muy bien—; o iniciativas como Llums i taquígrafs: Atles de la corrupció, el frau i la impunitat als Països Catalans, impulsada por el querido David Fernández; o una ciudadanía como la de Xnet, que desveló casos como el de los correos de Blesa; o el colectivo 15MpaRato, que llevó a Rodrigo Rato al banquillo; una ciudadanía que colabora con las administraciones y gobiernos que quieren, efectivamente, luchar contra la corrupción, y fruto de esa colaboración entre Xnet, GlobaLeaks y el Ayuntamiento de Barcelona, de la mano de Jaume Asens, en 2017 Barcelona tuvo el primer buzón de denuncias, pionero en todo el Estado (aplausos); una ciudadanía también como la de la Plataforma Aigua és Vida, que ha señalado y denunciado todas las corruptelas de AGBAR, la multinacional privada que gestiona el agua del 25 % de la población española, que es una empresa bajo protección del PSC, en concreto del señor Balmón, en Cataluña; una ciudadanía que nos pide que pongamos el foco también en los corruptores; no solo en los corruptos, porque son dos caras de la misma moneda.

Hay que abrir la institución para que la ciudadanía la habite, y, mientras tanto, realizar algunas medidas concretas —y‌ con esto acabo—: poner en marcha con carácter urgente todas las medidas y acciones necesarias para apoyar a las entidades privadas y públicas en la creación del canal interno de información, previsto en la Ley 2/2023, el buzón del que hablaba antes; impulsar la aprobación de incentivos a la denuncia a las entidades del sector público y privado para que la persona informante de corrupción sea percibida como un modelo; crear una agencia independiente contra la corrupción que coordine las oficinas antifraude de los diferentes territorios y actúe donde estas no existen —‌por cierto, señores de VOX y del PP, ustedes dejaron sin financiación la Oficina Antifraude de Baleares nada más llegar al Gobierno—; nombrar a la Autoridad Independiente de Protección del Informante, como contempla la ley de protección a informantes, para protegerles y posibilitar la imposición de sanciones a las entidades que incumplan la ley; crear un organismo internacional para la prevención de la corrupción; modificar aforamientos para que no sean excusa o protección de corruptos. Frente a quien quiere usar la corrupción en su estrategia para imponer regímenes autoritarios o quienes usan la institución como si fuera su cortijo, luz, taquígrafos y ciudadanía, mucha ciudadanía.

Y, señor Aizcorbe, frente a su sermón, la verdad es que, a estas horas, solo le puedo decir: ¡Viva el mal! ¡Viva el capital!

Gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Pin. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el señor Rey de las Heras por un tiempo de cinco minutos.

Luis Alfonso Rey de las Heras

PSOEDiputado.Página 90Vídeo

Gracias, presidenta. Señorías, buenas tardes. Sinceramente, creía que lo había visto y oído todo esta mañana, pero, escuchando al proponente del Grupo VOX, su discurso y su intervención, esa mezcla de intervención entre el Cid, Millán-Astray y el Nuevo Testamento, creo que ha superado usted a todos sus predecesores. En realidad, hoy vuelven a traer una moción a esta Cámara cuya única pretensión es deslegitimar al Gobierno y a sus ministras —‌en este caso, a la vicepresidenta primera—, insultar al Partido Socialista, sembrar sospechas infundadas y frivolizar —‌lo que es más triste— con la pandemia del COVID-19, que tantas secuelas personales nos ha dejado a los españoles y a las españolas. No se preocupen, a pesar de ustedes, el sistema funciona, funciona incluso en Madrid, donde ya saben que uno puede separarse de su pareja o puede cambiar de empresa y no volver a encontrarse con su ex ni con aquel empresario nunca más. Evidentemente, con lo que no contaba la señora Ayuso era con que con el inspector de Hacienda sí se podía encontrar en la Comunidad de Madrid. (Aplausos). ¿A que sí, señores de PP, a que era posible que se encontraran con el inspector de Hacienda aunque no se encontraran con su expareja? Los españoles tienen que ver que, respecto a esa casposa derecha que ustedes representan —‌por cierto, cada vez más el Partido Popular—, no nos medimos en el Partido Socialista por los mismos valores. Cuando el Partido Socialista ha tenido un caso de corrupción lo ha afrontado con transparencia, hemos puesto transparencia encima de la mesa —e‌ sta mañana ha estado el ministro compareciendo para darles a ustedes explicaciones— y hemos exigido inmediatamente responsabilidades políticas. Otros no lo hacen. El Partido Popular no lo hace, no lo ha hecho; lo ha demostrado esta semana: ha matado al mensajero, ha matado a las instituciones públicas, que han puesto encima de la mesa un fraude fiscal que afectaba claramente a la presidenta de la comunidad. Y, no conforme con eso, además han amenazado al mensajero (aplausos), han amenazado a quien hacía públicos estos hechos a través de los medios de comunicación. Señorías de VOX, lamentablemente, a ustedes les ha pasado en estos últimos tiempos lo que ya les anunciaba la señora Olona: han cambiado el «Todo por la patria» por el «Todo por la pasta». Han pactado con el Partido Popular en las instituciones, han recolocado a sus militantes y simpatizantes en las instituciones, como en Castilla y León con un vicepresidente nini que no tiene ninguna ocupación, y a partir de ahí cierran los ojos a todo lo que hace el Partido Popular y se dedican solo a atacar al Partido Socialista. Pues bien, les he de decir que basta ya de enfangar la política y las instituciones de este país. Y lo voy a decir muy alto y muy claro: La soberanía popular reside en el pueblo español, que elige a sus representantes, y estos, a su vez, al presidente del Gobierno, que, a su vez, es quien elige a los ministros y ministras. Esto no lo digo yo, esto lo dice la Constitución, señorías de VOX, esa Constitución que ahora tanto defienden y que entonces ni ustedes ni el Partido Popular votaron. Tenemos —‌repitan conmigo— un presidente y un Gobierno legítimo. Y empeñarse en decir lo contrario, señorías de VOX, atenta contra lo más básico de nuestro sistema democrático. Por favor, dejen de pedir dimisiones de ministros sin prueba alguna por el mero hecho de su filiación política. (Aplausos). Les voy a decir también muy alto una segunda cosa —l‌o intentaré decir más alto para que me oigan—: Este país y el mundo han sido asolados por la pandemia más grave de los últimos cien años, que ha sido combatida por los poderes públicos, desde el concejal del pueblo más pequeño de este país al presidente del Gobierno, con un objetivo único, el de salvar vidas. Los poderes públicos y todos los cargos políticos estuvieron dedicados fundamentalmente a salvar vidas. Dejen de manchar la imagen de los poderes públicos, que atendieron en la pandemia a los españoles y a las españolas. Y les voy a decir dos cosas más. En su moción hablan mucho del Partido Socialista y de cuarenta años de historia del Partido Socialista. La primera es que vamos a cumplir ciento cuarenta y cinco años. Y la segunda es que se les ha olvidado introducir en esa moción que, por esos cuarenta años de historia del Partido Socialista, somos los principales responsables de que este país tenga una Constitución, somos los principales responsables de la universalidad de la sanidad y la educación en este país, somos los responsables de que este país estuviera en la Comunidad Económica Europea y somos los responsables de la ley de dependencia y de las principales leyes que han abarcado derechos para los colectivos más vulnerables de este país. (Aplausos). Y también somos quienes hemos defendido a la mayoría de este país, a las mujeres, y la igualdad de las mujeres en este país en estos cuarenta años. No se olviden nunca cuando hagan mociones de lo que representa el Partido Socialista para este país.

Y les voy a decir también muy alto y muy claro que en este país en estos últimos años se ha mejorado el control y la transparencia. De hecho, ustedes utilizan el informe del Tribunal de Cuentas, que, por cierto, habla de la especial situación, de la especial regulación que permitía contratos muy distintos a como se hacían anteriormente para atender a las exigencias sanitarias que necesitaban los ciudadanos de nuestro país. Utilizan el informe del Tribunal de Cuentas: luego, los mecanismos de control han funcionado y siguen funcionando en este país. Del mismo modo que también les preocupa el fraude fiscal en su moción, tengan en cuenta que si hay un partido que ha combatido del fraude fiscal en este país ha sido el Partido Socialista. Miren, 16 675 millones recaudados en 2022, que, comparados con 2018, el último año que gobernó el Partido Popular, suponen un incremento del 10,5 % y 1585 millones más recaudados a quienes tratan de defraudar los intereses del Estado y de este país.

En definitiva, señores de VOX, les animamos a que mañana voten a favor de la creación de la comisión de investigación sobre hechos, responsabilidades y enseñanzas de la contratación de material sanitario, que espero, de verdad, que sirva más que su moción para aclarar sus dudas.

Por eso y por innecesaria, votaremos en contra de su moción. Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Rey. Por el Grupo Parlamentario Popular, tiene la palabra el señor Beamonte Mesa por un tiempo de cinco minutos.

Luis María Beamonte Mesa

PPDiputado.Página 91Vídeo

Muchas gracias, señora presidenta. Señorías, después de la misiva del pastor evangélico Óscar Puente, vayamos a la moción que nos ocupa, porque para perder el tiempo no estamos. Señorías, la señora Montero ya nos tiene acostumbrados a muchas cosas. Y como no hay presupuestos, no tiene que trabajar. Se olvida del artículo 134 de la Constitución. Así que se puede dedicar a lo que más le gusta, a filtrar, a mejorar la vida de algunos de sus amigos, a calumniar, a amenazar. Aquí mismo levantó el dedo y dijo: ¡Cuidado! ¿Cuidado de qué? ¿A quién? Les diré que no hay peor acusador que la propia conciencia. Escuchaba yo al presidente del Gobierno en un acto electoral diciendo que lo patriótico es pagar impuestos. Así es, nadie lo pone en duda. Lo que no es patriótico es dar mil millones de euros a la empresa que patrocina a tu mujer. Eso no es patriótico. (Aplausos). Conociendo a la señora Montero, ya sabemos que ha vendido su alma al diablo, y lo ha hecho para tapar la trama corrupta del PSOE y para contentar a su amado líder. Ella sabe perfectamente lo que tenemos por delante. Sencillamente, es el caso PSOE. Oiga, no vengamos aquí desvirtuando la realidad. Esto no va de un par de empresarios listillos y sin escrúpulos que se mezclaban ahí porque tenían ciertas relaciones por los ministerios. Esto no va de Koldos y Ábalos, esto no va de empresas fraudulentas o de Begoñas —q‌ ue también va de todo esto—. Estamos ante una red de corrupción sistematizada, de esto va este asunto; una red sin escrúpulos, una red que en pleno dolor por la pandemia se fue extendiendo por los territorios del Partido Socialista sanchista para obtener y conseguir un objetivo, enriquecerse. Y la señora Montero lo sabía. ¡Claro que lo sabía la señora Montero! Lo sabía, pero decidió poner toda la maquinaria del ministerio en marcha. ¿Para qué? Para degradar a la Administración, para menoscabar el trabajo de los funcionarios. Y eso lo hizo, además, de una manera cobarde y partidista. Todo el mundo tiene bien claro qué es lo que está pasando, y es que el PSOE saqueador ha vuelto. Eso es lo que está pasando, así que déjense de tanta excusa de mal pagador y afronten su propia realidad, sin sacar excusas para los demás. Señorías, esta legislatura está dinamitada y cuesta abajo. El Ministerio del Interior, el de Transportes, Puertos del Estado, ADIF, comunidades autónomas… Montero pudo cortar de raíz todo esto y no lo hizo. Es el ojo que todo lo ve —‌también se podría decir que todo lo aplaude—. Es el ojo que todo lo ve, pero solo apunta donde le interesa. Unos robando a manos llenas y la señora Montero riéndose de los españoles, cesando al jefe de la Inspección de Hacienda cuando entregó el informe a la Audiencia Nacional, filtrando expedientes y, por supuesto, levantando cortinas de humo, algo en lo que es una auténtica experta. En su leyenda política quedarán reflejadas las fechorías que ha cometido en su ministerio. La ministra de Hacienda conoció ilegalmente lo que no podía conocer, que son los detalles de una inspección tributaria a un contribuyente. Y lo hizo de manera partidista y, además, con aires de impunidad y ante las cámaras de televisión. ¿O qué ocurre, que los subordinados de la señora Montero hacen lo que quieren y la señora Montero no se entera de nada? ¿Pero a quién quieren engañar ustedes, señores del Partido Socialista? A estas alturas, ya sabrá la ministra que tiene a la Agencia Tributaria absolutamente sobrecogida. También lo está la Fiscalía, desde donde se ha explosionado un derecho esencial con el filtrado de conversaciones que vulneran el secreto profesional. Pero eso a ustedes, señores socialistas, igual les da. Si por orden del ácrata Sánchez aprobaron una amnistía, voz en alto, para prófugos, delincuentes, malversadores y corruptos, ¡qué más les da esto!

Por eso, la señora Montero lo que debería hacer es apartar sus sucias manos de la caja común de todos los españoles. (Protestas.—Aplausos). Sí, sí, de eso va. (El señor Aceves Galindo: ¡Sinvergüenza! ¡Qué vergüenza!). Ya veo que les gusta mi intervención, y me agrada profundamente. (Protestas.—Risas). Mire, va camino del banquillo. (Un señor diputado: ¡Tiempo!). Le han pillado fuera de juego y, a estas alturas, no lo va a salvar ni el VAR. Y no me refiero al bar del Ramsés, ese que conocen algunos de ustedes, no. Me refiero a la sala VAR, la que está en los campos de fútbol. Les recuerdo que ahí hay un árbitro. Y les voy a recordar quién es el árbitro que está en la sala VAR: se sienta por ahí arriba últimamente, en la parte alta. (Una señora diputada: ¡Tiempo!). Es un hombre muy experimentado en estas lides, se llama José Luis; de apellido, Ábalos. Ese es el que está revisando las imágenes. Les está vigilando de cerca y decidirá el futuro de muchos de ustedes y de lo que queda del PSOE. Todo según le vaya. (Protestas.—El señor Aceves Galindo: ¡Ya has dicho bastantes barbaridades!). Señorías, no protesten tanto. Les puedo asegurar que mi forma de entender la vida no pasa por desearle nada malo a nadie, pero déjenme que les muestre un deseo.

Presidencia. Señor Beamonte, tiene que ir terminando.

Luis María Beamonte Mesa

PPDiputado.Página 92

Que tengan suerte Sánchez y su banda, porque, como se haga justicia, están apañados.

Muchas gracias, señora presidenta. (Aplausos).

Presidencia. No habiendo más asuntos a tratar, se suspende la sesión hasta mañana a las nueve. Eran las tres y cincuenta y cinco minutos de la tarde. En el caso de las intervenciones realizadas en las lenguas españolas distintas del castellano que son también oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con sus Estatutos, el Diario de Sesiones refleja la interpretación al castellano y la transcripción de la intervención en dichas lenguas, facilitadas por los servicios de interpretación y transcripción. http://www.congreso.es D. L.: M-12.580/1961 CONGRESO DE LOS DIPUTADOS Edición electrónica preparada por la Agencia Estatal Boletín Oficial del Estado – http://boe.es Calle Floridablanca, s/n. 28071 Madrid Teléf.: 91 390 60 00