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Sin adjetivos

Pleno del 20 de marzo de 2024

Interpelación urgente al Ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes para que explique el impacto de las políticas del Gobierno sobre la fortaleza del Estado y la convivencia constitucional.

Interpelación urgente.. Autor: Grupo Parlamentario Popular en el Congreso. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 34.

Justicia y corrupción

Cayetana Álvarez de Toledo Peralta-Ramos

PPDiputada.Página 31Vídeo

Gracias. Señor Bolaños, ¿ha pedido al Partido Popular que apoye la ley de amnistía? ¿En serio? Debe haber agotado el cupo de delincuentes. (Risas). Cuando lo leí, pensé: tiene que ser un bulo. Pero no, fue su reacción al informe de la Comisión de Venecia, que, entre las insondables grietas de la ley, destaca su carácter virulentamente divisivo. Consenso exige Venecia al ingeniero de muros. También señala otros socavones: su tramitación a matacaballos, su redacción a la carta de delincuentes concretos, su enigmática decisión de estirar como un chicle el ámbito temporal de la ley contra las exigencias explícitas de la Comisión —‌bueno, ¿enigmática? Lo han hecho para amnistiar a los Pujol—, también el borrado masivo e inconexo de los delitos de corrupción, la no exclusión de todos los delitos de terrorismo —‌es decir, su brillantísima idea de distinguir entre un terrorismo bueno y otro malo—; y —e‌ sto último será decisivo, ya lo verá; avise a sus socios— Europa también va a tumbar la amnistía. Señor Bolaños, debería haber aprendido usted la lección. ¿Se acuerda cuando afirmó que el comisario Reynders tenía cero preocupación por la amnistía e inmediatamente salió su portavoz a desmentirlo? Sus mentiras son pompas de jabón. Por cierto, ¿ha pedido ya perdón a los medios a los que engañó sobre el contenido del borrador del informe? (El señor vicepresidente, Rodríguez Gómez de Celis, ocupa la Presidencia). La Vanguardia, por ejemplo. Primero se tragó su titular: la Comisión de Venecia avala la ley de amnistía. Y luego tuvo que cambiarlo por uno acorde con la verdad y, claro, casi cómicamente insípido: la Comisión de Venecia avala la existencia de leyes de amnistía en Europa. Claro que hay amnistías en el mundo, lo que no hay son amnistías como la suya: inconstitucionales, antieuropeas y corruptas. Del bulo de Venecia al varapalo de Venecia. Me dirán que a ustedes la verdad les da igual, y es probable. Uno de los problemas más graves de la política española es precisamente la emancipación del Gobierno de cualquier compromiso con los hechos. Se lo dije en mi última interpelación, la relación del señor Sánchez con la verdad es como la de dos transatlánticos que se cruzan en la noche, la suya —‌siempre algo más pequeño— es la de dos chalanas, y sí, va con segundas. De la corrupción le hablaré luego.

Empezaré con otros bulos. Los bulos son consustanciales al modus operandi del Partido Socialista y están socavando no solo la conversación pública, sino la fortaleza del Estado y la convivencia constitucional. Así que hoy, con su estimable colaboración, vamos a hacer una autopsia a sus bulos, no a todos, claro, porque necesitaríamos la sesión entera. Segundo bulo, también relacionado con la amnistía, el bulo de la convivencia y la reconciliación. Es un bulo mastodóntico y, aun así, insisten en difundirlo, incluso con un punto de masoquismo. Junts avisa: la amnistía solo pasa página de la represión, no renunciamos a la unilateralidad, volveríamos a hacer el 1 de octubre y lo haríamos mejor. Y ustedes: ¡qué maravilla!, ¡qué reconciliados estamos! Esquerra proclama: Ahora vamos a por la autodeterminación. Y además convoca elecciones catalanas, pulverizando los presupuestos generales. Y ustedes: ¡Oh, qué convivencia más gloriosa! ¡Qué estabilidad tan balsámica! Aunque la palma, como siempre, se la lleva el señor Zapatero. El viernes dijo: La amnistía entrará en las páginas de la historia, un hito en la convivencia española. Este profeta es el mismo que en 2006 vaticinó que, gracias a su personal impulso al estatuto inconstitucional: En diez años España será más fuerte, Cataluña estará más integrada y usted y yo lo viviremos. Lo clavó casi al día, en 2017, los nacionalistas daban un golpe de Estado.

En realidad, señor Bolaños, ni masoquismo ni ingenuidad, puro cinismo. No es que la amnistía no favorezca la reconciliación, es que su objetivo es liquidar la alternancia. Es una ley valiente y reparadora, repiten. Tan valiente que el presidente no tuvo el cuajo de defenderla en esta Cámara, ni siquiera de presenciar el debate; y tan reparadora que ha trasladado la fractura civil provocada por el procés en Cataluña al conjunto de España. Lo único que ha reparado la amnistía es el resultado electoral, es decir, su derrota en las urnas, y de forma transitoria. Le han entregado a un prófugo la impunidad y posiblemente también el poder y, a cambio, ni siquiera tienen presupuestos. ¿Cómo le decía el opositor Sánchez al presidente Rajoy? Sin presupuestos no se puede gobernar, presupuestos o elecciones. Eso, adelante, convoquen, y si tan reparadora y valiente es la ley, métala en su programa electoral. (Aplausos). Pero antes díganos: ¿qué están negociando ahora en Suiza? ¿La soberanía fiscal? ¿Hachazo definitivo a la solidaridad? ¿El referéndum de autodeterminación? ¿Y cómo van a maquillarlo? ¿Qué sugiere el sherpa de la mutación constitucional? ¿Y qué van a hacer si Puigdemont cumple sus amenazas y vuelve a España para la campaña? ¿Van a apoyarle a él o al juez que lo tendrá que detener? ¿Al golpista o al Estado? Me temo que toda España sabe ya la respuesta, en eso sí estamos reconciliados.

Tercer bulo, también relacionado con la amnistía, aunque en un sentido más profundo: el bulo del compromiso del Partido Socialista con la Constitución. Se vio en el debate que mantuvimos usted y yo en comisión. No es solo que mienta al comparar esta amnistía con la de 1977, aquella nos llevó de una dictadura a una democracia, esta nos lleva de la democracia a la cochambre y liberal sanchista; no es solo que usted tenga la osadía de equipararse con los hacedores de la Transición, ese momento inolvidable cuando le pregunté: o sea, que usted ¿quién sería? ¿Nuestro Torcuato Fernández Miranda? Y usted contestó: Sí, sí. (Risas). Inasequible a la ironía y a la objetividad. (Aplausos). Usted es la exacta antítesis de Torcuato, su antagonista histórico. Pero es que, además, miente sobre la Transición en sí. Lo hizo cuando negó a Manuel Fraga la condición de constitucionalista y lo hace cuando sibilinamente omite el nexo entre el Partido Popular y UCD. Gabriel Cisneros, José Pedro Pérez-Llorca y Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón, también padres de la Constitución, ¿en qué partido cree usted que anida su legado? No será en el suyo, desde luego. ¿Sabe lo que defendía el PSOE en la Transición? Lo sabe porque se lo expliqué, aunque miró para otro lado: la autodeterminación. Fíjese, lo mismo que ahora. Ese es todo su compromiso con la Constitución, esa es su reaccionaria involución.

Y con esto llegamos al cuarto bulo, el bulo del PSC constitucionalista. Este es un bulo matrioska, que diría el columnista de El País Daniel Gascón. Primero, el bulo de Maragall de que Cataluña clamaba por un nuevo estatuto; no lo aprobó ni el 36 % del censo. Luego el bulo de Montilla de que no hay sentencia que pueda juzgar sentimientos; frase fundadora de las actuales acusaciones de lawfare. Después el bulo de Iceta de que en España hay ocho naciones; las he contado, dijo; un artista. Y, finalmente, el bulo de Salvador Illa, que a su vez son tres en uno: ni gestor eficaz —e‌ l peor ministro de Sanidad de toda Europa durante la pandemia—, ni político intachable — salpicado por el caso de las mascarillas— ni constitucionalista de pro —c‌ ómplice del atropello de los derechos civiles y lingüísticos—. El sábado se quitó por fin la careta, nombrando como portavoz a una defensora de la autodeterminación. Por cierto, bravo por el Parlamento

Europeo, que ayer votó proteger los derechos de los castellanohablantes en Cataluña con su voto en contra. (Señala hacia los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.—Aplausos). Lo reconozco, con el PSC me equivoqué. Siempre pensé que el PSC era el tonto útil del nacionalismo, pero no, es peor, es la fuerza que ha otorgado a una ideología reaccionaria su inaudita superioridad moral; es el celofán que rodea la xenofobia. Lo ha dicho muy bien Nicolás Redondo Terreros: El PSC es la retaguardia criptoseparatista del proceso. Su objetivo no es pasar página, sino capitalizar el siguiente capítulo.

Quinto bulo, lo desempolvan ahora para justificar sus claudicaciones en Cataluña: el bulo de que el PSOE derrotó a ETA. La amnistía del golpismo sería como la asimilación de Bildu: un gesto por la paz —‌con muchas zetas—. Pero no, señor Bolaños, la verdad es la verdad, la diga el Partido Popular o su porquero. El señor Zapatero no derrotó a ETA, el señor Zapatero negoció con ETA: Tú deja de matar que yo te dejo mandar, mandar sin renunciar ni a tu sádica historia ni a tu proyecto racista, y ETA aceptó la transacción, porque estaba acorralada y porque le convenía. Su objetivo nunca fue matar por matar, sino matar para mandar, y lo está consiguiendo. Bildu se presenta como un partido feminista, ecologista, animalista, vegano y multicolor, y ojalá lo fuera. Bildu está contaminado por el terrorismo, que es incapaz de condenar porque sería condenarse a sí mismo. Y Bildu tiene dos objetivos políticos incompatibles con la democracia y el progreso: la implosión de España en tribus étnicas enfrentadas y la involución marxista y totalitaria del País Vasco. Y el PNV, como siempre, bailándole el agua para ruina propia y de Euskadi. Bildu es una fuerza sin parangón en Europa, con la que nadie con un mínimo de decencia puede pactar sin hundirse por el sumidero de la inmoralidad. Pero ustedes lo hacen no por amor a la paz, sino por amor al poder.

Atienda bien, señor Bolaños, porque estos son los hechos: el Estado de derecho derrotó a ETA, la sociedad resistió; los comandos fueron detenidos y los terroristas juzgados. Un gobierno del PP impulsó la ilegalización del brazo político de ETA, los echamos de las instituciones acabando con la brutal anomalía de que nos asesinaran a todos con nuestros impuestos. El Estado de derecho también derrotó el golpe del 1 de octubre. Policías y guardias civiles impidieron el referéndum; la sociedad se movilizó; el Gobierno del PP aplicó el artículo 155; los jueces metieron a los golpistas en la cárcel, el Supremo los condenó por sedición. Y, entonces, ¿qué pasó? Que el PSOE los rescató, a unos y a otros. El señor Zapatero rescató al partido de ETA y patrocinó su vuelta a las instituciones, y el señor Sánchez rescató a los golpistas, los indultó, derogó la sedición y ahora los amnistía. Entre uno y otro, solo hay una diferencia, y es que el señor Sánchez no solo ha rescatado a los golpistas filoterroristas de la marginalidad donde deberían languidecer, es que les ha dicho por lo bajo: Yo os aseguro el poder en vuestros respectivos territorios a cambio de que vosotros me aseguréis a mí el gobierno de lo que vaya quedando de España. (Aplausos). Si el señor Sánchez sigue en el Gobierno, habrá referéndums de autodeterminación en el País Vasco y Cataluña. Ustedes llaman pacificación de España al desguace del Estado y a la liquidación de la convivencia constitucional.

Sexto bulo con el que llegan al Gobierno y hoy vuelven a la palestra: el bulo de su incompatibilidad ontológica con la corrupción. No solo acusaron falsamente al PP y al señor Rajoy de una corrupción institucional y masiva, no solo levantaron sobre ese bulo una moción de censura; no solo lo siguen propagando después de que la propia Audiencia Nacional lo desmontara en un auto demoledor, es que siguen proclamándose implacables con la corrupción. ¿Ustedes? ¿Los que desviaron 680 millones vía los ERE? ¿Los que por ello recibieron la mayor condena por corrupción de la democracia? ¿Los colegas y cómplices del tal Koldo? ¿Los que ahora amnistían la corrupción? Peor aún, los que compran el poder borrando los delitos de otros políticos en una transacción corrupta sin precedentes en una nación democrática. Señor Bolaños, reconózcame una cosa: no deja de resultar poéticamente justo que el señor Ábalos fuera quién presentara la moción de censura (Aplausos). Por cierto, Francisco Camps lleva nueve victorias judiciales. Le queda la décima y última, y supongo que están pensando cómo resarcirle, con un homenaje o un perdón público.

Presidencia. Señoría, debe finalizar. Sabe que tiene un segundo turno. Finalice, por favor.

Cayetana Álvarez de Toledo Peralta-Ramos

PPDiputada.Página 33

Un minuto, señor presidente. En realidad, señor Bolaños, el mayor bulo, el que engloba a todos los demás es el bulo de que el Partido Socialista tiene futuro. No tienen ustedes nada: ni principios ni presupuestos ni proyecto. Se han convertido en un partido bisagra, en una minoría de bloqueo de la convivencia y del progreso, lastre de una Cataluña en decadencia y de una España paralizada. Por eso le digo: salgan del búnker y vuelvan a la Constitución. Reconcíliense con la idea de España, con el principio de igualdad y con algo previo a todo eso, que es el valor de gobernar, el valor de la verdad para gobernar, porque un bulo no puede gobernar.

Y ahora sí acabo. Hay un último bulo, el de la competencia técnica y política del ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes. Lleva tiempo circulando y tengo que reconocerle, señor Bolaños…

Presidencia. Señoría, su tiempo ha finalizado con creces. Sabe que tiene un segundo turno. Termine, por favor.

Cayetana Álvarez de Toledo Peralta-Ramos

PPDiputada.Página 34

Dos palabras, vicepresidente. (Rumores). … el loable esfuerzo que hace usted por difundirlo animoso, fachendoso, inasequible al pudor y a los hechos. Desafiando la famosa sentencia del gran Tarradellas de que en política se puede hacer todo menos el ridículo, se plantó usted en el patio del Congreso y se felicitó a sí mismo.

Presidencia. Señoría, finalice. No me haga quitarle la palabra.

Cayetana Álvarez de Toledo Peralta-Ramos

PPDiputada.Página 34

Es el único bulo que no se ha tragado nadie. Muchísimas gracias por su paciencia. (Aplausos).

Presidencia. A continuación, tiene la palabra, en nombre del Gobierno, el señor ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes.

Félix Bolaños García

GobiernoMinistro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes.Página 34Vídeo

Buenos días de nuevo, señorías.

Buenos días, señora Álvarez de Toledo. Ha empezado usted su intervención preguntando si yo había pedido al Partido Popular que apoyara la ley de amnistía y preguntándose si había agotado el cupo de los delincuentes. ¿Qué quería usted decir, que en el Partido Popular hay delincuentes para amnistiar? ¿Nos puede decir quiénes y por qué delitos? (Aplausos). Le agradeceríamos que colaborara con la justicia si conoce usted delincuentes en el Partido Popular que puedan ser amnistiados.

Creo, señora Álvarez de Toledo, que está usted perdiendo fuelle. Lo cierto es que sus intervenciones no decepcionan, siempre en ese tono apocalíptico y faltón. Usted, en los tiempos del señor Casado era la diputada más ultra del Grupo Popular y ahora la competencia de ultras en el Partido Popular en las preguntas y en la sesión de control e interpelaciones es muy alta, por tanto, usted no deja de ser una más en esa alineación ultra con la que el Partido Popular nos obsequia todos los miércoles.

En tercer lugar, quería decirle —y‌ es una pena que se haya ido ahora mismo el señor Feijóo— que como veo que ustedes no terminan de encontrar a su candidato a las elecciones en Cataluña, yo le iba a sugerir que fuera usted la candidata en Cataluña, porque fue diputada por Barcelona. (Aplausos). Usted conoce la realidad catalana, trabaja por la convivencia, por el acuerdo, por la concordia y por superar ese conflicto que tuvimos en el año 2017. Creo que usted es una candidata magnífica. En todo caso, si su partido no le anima para que sea usted candidata en Cataluña, por lo menos que la lleve allí a hacer campaña electoral, por favor, que la lleven a Cataluña a hacer campaña electoral (aplausos), porque su discurso es un discurso de enfrentamiento, de confrontación, de odio al diferente, de negar la diversidad y de no solucionar ninguno de los problemas que nos llevaron al conflicto de 2017.

Ahora me paro en la interpelación que usted me formula exactamente. Mire, la fortaleza del Estado de derecho —q‌ue la tiene en España, y mucha— se demuestra cumpliendo la ley y respetando a las instituciones. Como usted sabe, un Estado de Derecho es un Estado donde las leyes se aprueban democráticamente por este Parlamento y donde hemos sido votados por los ciudadanos y ciudadanas de este país, y un Estado de Derecho también es donde esas leyes se aplican de manera imparcial y con rigor por el Poder Judicial.

Su versión agorera de España, este discurso que hace, es inmune a la verdad, es inmune a la realidad. Usted vive en un planeta ultra, en el que igual usted hasta se cree esas cosas que dice, pero lo cierto es que la realidad es otra bastante diferente. Usted, mujer culta y leída, seguro que lee The Economist, un periódico liberal. Este periódico, que es un periódico internacional, publica un índice donde establece que España es una de las 24 democracias plenas del mundo, de las 170 democracias analizadas, porque tenemos una altísima valoración democrática y de evaluación en procesos electorales, en pluralismo político y en libertad de expresión; no hay más que escucharles a ustedes. La libertad de expresión no es libertad para calumniar y para insidiar, pero libertad de expresión en España existe, y mucha, y participación y libertades civiles. Por tanto, señora Álvarez de Toledo, concédame esto. Ni usted ni yo; The Economist dice que España es una democracia plena gracias a los elevados estándares de evaluación que le concede a nuestro país.

Y sí, estamos trabajando para resolver una crisis constitucional que hubo en nuestro país en el año 2017 y para reparar los desperfectos que dejó un Gobierno, el suyo, el del Partido Popular. Estamos favoreciendo la convivencia, sí, claro, y reconociendo la diversidad y la pluralidad en nuestro país. Y mire, lo mismo que hago con The Economist lo hago también con cifras de organismos independientes que preguntan a los catalanes y que preguntan a los españoles. Usted desvirtúa la realidad, describe un panorama casi bélico entre españoles y entre catalanes, pero, mire, le voy a dar algún dato. El CIS dice que la ley de amnistía es la preocupación número 41 de los españoles en cuanto a problemas de España; preocupa al 1,6 % de la población. El CIS dice que es el problema número 40 de los problemas individuales de los españoles; preocupa al 0,8 % de la población. Igual están aquí todos aquellos a los que les preocupa, porque el CIS lo que dice es que la ley de amnistía no es una de las preocupaciones fundamentales de nuestro país. Pero es que también dice que el problema de la posible independencia de Cataluña ocupa el puesto 34 en las preocupaciones de los españoles y el 41 en las percepciones de los propios ciudadanos; 34 y 46 en las preocupaciones de la ciudadanía. Cuando gobernaban ustedes, la preocupación por la integridad territorial de nuestro país era la primera o la segunda. Estos son datos que —‌me lo reconocerá usted— son objetivos y, por tanto, deberían hacer que usted se reconciliase con la realidad y con la verdad, porque está usted claramente enfrentada a la verdad y a la realidad, señora Álvarez de Toledo. También le puedo dar algún dato del CIS catalán, del Centro de Estudios de Opinión, donde dice que los catalanes contrarios a la independencia ya superan en 11 puntos a los que son favorables. Cuando nosotros llegamos al Gobierno eran más los que querían la independencia de Cataluña, gracias, entre otros motivos, al inmovilismo y a la falta de política del Gobierno del Partido Popular que usted tanto defiende.

Señora Álvarez de Toledo, que hable usted de Cataluña es verdaderamente enternecedor. Veníamos de una época donde se fracturó la convivencia, donde es una realidad más que objetiva que la convivencia dentro de Cataluña, entre catalanes, y de catalanes con el resto de españoles se quebró. Ustedes, durante el Gobierno del Partido Popular, permitieron o fueron incapaces de impedir dos referéndums ilegales y una declaración unilateral de independencia. Frente a ese problema que nosotros heredamos, por supuesto que trabajamos por la convivencia. Y le tengo que decir que la ley de amnistía es el paso definitivo para superar, para reparar esas heridas del año 2017. Le voy a decir algo que igual le duele, pero que, como usted es diputada por el Partido Popular y quién sabe si candidata a las elecciones catalanas, seguro que le va a alegrar, y es que la situación en Cataluña está infinitamente mejor ahora que cuando gobernaban ustedes en el año 2017. (Aplausos). Infinitamente mejor, repito, infinitamente mejor.

Ha utilizado usted durante su intervención un largo tiempo para referir lo que, en su opinión, son bulos, y le tengo que decir algo: que usted, señora Álvarez de Toledo, jefa de gabinete del señor Acebes, hable de bulos, también es algo osado. (Aplausos).

Mire, le voy a hablar de su informe favorito, un informe que pidieron ustedes, el Partido Popular, en el Senado: el informe de la Comisión de Venecia. Gracias por haber pedido ese informe a la Comisión de Venecia; lo hicieron sus compañeros del Senado. Gracias, de verdad. Vamos a lo fundamental de ese informe. Dice que la amnistía es un instrumento político frecuente y legítimo para la reconciliación y para superar conflictos políticos. Dice que de los cincuenta y cuatro países que han analizado, todos tienen leyes de amnistía, todos, y doce de ellos no tienen ninguna previsión constitucional y también aprueban amnistías, y no crea que son países lejanos o ajenos a nuestra costumbre jurídica. Por ejemplo, Alemania también tiene amnistías y no tiene ninguna previsión constitucional. El informe dice que le gustaría, que sería recomendable que hubiera una reforma constitucional, pero que la ley orgánica es una ley idónea para aprobar una amnistía; por tanto, se tumba la principal mentira del Partido Popular en todo esto: que es necesario reformar la Constitución. No lo es, y así lo afirma no ya el Gobierno ni el Partido Socialista, lo afirma Europa, lo afirma el Consejo de Europa, lo afirma la Comisión de Venecia.

Pero esta primera y principal mentira —‌que la ley de amnistía era inconstitucional— se acompaña habitualmente —o‌ se acompañaba, porque ahora tendrán ustedes que refrescar sus argumentarios— con otras dos grandes falsedades del Partido Popular, que decía que la ley de amnistía afecta a la separación de poderes y que afecta al principio de igualdad entre españoles. Pues mire, la Comisión de Venecia dice que la ley de amnistía no afecta a la separación de poderes porque los jueces tienen la última palabra, y la Comisión de Venecia dice que no afecta al principio de igualdad entre españoles porque la reconciliación es un fin lícito para aprobar este tipo de normas. Por tanto, aval rotundo y claro de la Comisión de Venecia a la ley de amnistía. Lo siento, Partido Popular, gracias por pedir el informe en el Senado. (Aplausos). Gracias.

Y, claro, les ha ido tan mal preguntar a Europa que ahora ¿qué dicen en el Senado? Que van ustedes a pedir un informe a la Comisión General de Comunidades Autónomas, donde tienen ustedes mayoría. Igual pidiendo un informe a ustedes mismos les dan la razón. (Risas.—Aplausos). Me imagino que lo siguiente será pedir un informe al departamento jurídico de Génova 13. Yo creo que en Génova 13 y en la Comisión General de Comunidades Autónomas, con mayoría del Partido Popular, les van a dar la razón, pronostico que les van a dar la razón, pero no se la van a dar, desde luego, en organismos internacionales que, como la Comisión de Venecia, les han dicho tan claro las mentiras que están ustedes utilizando contra esta ley de amnistía.

Termino diciéndole que sí, que el Partido Popular debería apoyar la ley de amnistía. Es que les conocemos muy bien, es que ustedes no cambian, es que son incorregibles. Ustedes, dentro de algunos años, dirán que la ley de amnistía fue un triunfo de la democracia española para superar el conflicto en Cataluña. (Aplausos). Les pido que adelanten esa decisión. Les pido que apoyen ahora la ley de amnistía en la tramitación parlamentaria que queda en el Senado, porque así hacemos nuestra una recomendación de la Comisión de Venecia que dice que haya un consenso mayor. Por supuesto que habrá un consenso mayor. ¿Sabe cuándo? Cuando gobierne el Partido Popular, dentro de muchos años. ¿Sabe cuándo hubiera habido un consenso mayor? Si estuviera gobernando el señor Feijóo, habría un consenso mayor para la aprobación de la ley de amnistía porque el Partido Socialista sería responsable y ustedes, como nosotros, trabajarían por la reconciliación en Cataluña.

Gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias. Tiene la palabra la señora Álvarez de Toledo.

Cayetana Álvarez de Toledo Peralta-Ramos

PPDiputada.Página 36Vídeo

Señor Bolaños, primero, pierda toda esperanza, el Partido Popular no va a apoyar jamás la ley de amnistía, porque no apoyamos la corrupción, y menos para liquidar la nación constitucional. (Aplausos). Se lo dejo a usted.

Segundo, el que tiene problemas de comprensión lectora graves es el señor Bolaños, y en muchos aspectos. En el índice de The Economist 2023, España ocupa el puesto veintitrés de los veinticuatro; en el 2018, el catorce de veinticuatro; ha caído nueve puestos. ¿Qué me dice de la democracia con ustedes? (Aplausos). ¿Cómo funciona? Problemas de comprensión lectora del señor Bolaños, que da lecciones esta mañana.

En cuanto a la Comisión de Venecia, usted sigue mintiendo. En el fondo, entiendo que siga mintiendo, porque usted tiene que salvar la cara del ridículo que hizo e hizo hacer a otros medios de comunicación al mentir. Ahora, yo le recomiendo que salve usted el bochorno y saque la pata ya. De hecho, lo más importante que dice la Comisión de Venecia es que los jueces tienen la última palabra. Usted ayer dijo en el Senado: El Congreso tiene la última palabra. No; la tienen los jueces, los jueces a quienes ustedes atacan, insultan y amedrentan. (Aplausos).

En tercer lugar, usted sacó la patita, pero, un poco cobardón le he visto, no se atrevió a decir 11-M. Me dice: Usted fue jefa de gabinete de Acebes en el 11-M. Falso, no era la jefa de gabinete, era periodista. Está hablando del 11-M. Vamos a hablar de su último bulo, el más grande y más cruel de todos, porque se levanta, efectivamente, sobre los cuerpos de 191 víctimas del terrorismo. Lo han vuelto a pasear ahora. Es el bulo de que el Partido Popular mintió a sabiendas y mezquinamente para ganar unas elecciones. (Protestas). Tengan el coraje… (Rumores). Estos días, han vuelto ustedes al lugar del crimen. El señor Zapatero aprovechó el 20.º aniversario de la masacre para pisotear no solo el sagrado respeto a las víctimas, sino también el suelo moral de la convivencia española. (Aplausos). Utilizaron una masacre para ganar el Gobierno y, ahora, la quieren utilizar para no perderlo. Están ustedes en una deriva absolutamente desquiciada. Se dirigen contra el muro del derecho, de las urnas y de la moral.

Ahora, en dos minutos que me quedan, le voy a contar una historia; no un bulo, una historia de verdad. Verano de 2006. Yo era entonces una joven columnista de El Mundo, sin apenas amistades ni conexiones entre los políticos, y venía de escribir una columna titulada El Gordo. ¿Sabe quién era El Gordo? Es el alias de Arnaldo Otegi en su etapa de terrorista en activo. De pronto, recibí una llamada sorpresiva de teléfono de Gabriel Cisneros, que era entonces vicepresidente del Congreso y un referente para cualquiera con un mínimo de conocimiento y aprecio por la Transición; un hombre cálido, conciliador, justo, inteligente, profundamente liberal, de esos que dignifican una institución, una profesión y una nación. Con voz frágil y una cierta urgencia, que se notaba, me citó en su despacho, aquí arriba, y fue al grano. Me dijo: Quiero escribir un libro sobre el atentado que sufrí en 1979. Quiero que todo el mundo sepa quién es en realidad Otegi. Veo que el asunto te interesa y quiero pedirte tu ayuda. Yo, abrumada, debo decir que incluso emocionada, le dije que sí, que era esencial dejar la verdad por escrito, por la memoria de la Transición, pero también para contrarrestar el inaudito proceso de blanqueamiento iniciado por Zapatero; eso de: Otegi, hombre de paz. No tuvimos tiempo. Yo entonces no lo sabía, pero un cáncer estaba consumiendo a Gabriel Cisneros, y unos meses después murió.

Ustedes, señor Bolaños, desprecian el legado de Gabriel Cisneros y legitiman el de Arnaldo Otegi. (Aplausos). Ustedes pretenden sustituir el gran pacto constitucional que hizo posible la reconciliación española, por un proyecto sectario de rencor y de ruptura. Sepan que están condenados al fracaso. España es una arquitectura solidaria que ha durado siglos; España es una voluntad empecinada de vivir juntos los distintos; España ha superado flagelos incluso peores que el señor Sánchez, por eso, ahora, señor Bolaños, felicite si quiere, pero a los españoles. El señor Sánchez pasará y la Constitución prevalecerá.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, puestos en pie).

Presidencia. Gracias. Para concluir el debate, tiene la palabra, en nombre del Gobierno, el señor ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes.

Félix Bolaños García

GobiernoMinistro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes.Página 37Vídeo

Gracias, señor presidente.

Señora Álvarez de Toledo, me ratifico en la sugerencia: yo la veo con hechuras para ser candidata del Partido Popular en Cataluña y, además, pido de manera enfervorizada que sea usted la candidata en Cataluña del Partido Popular para que quede claro dónde está el conflicto y dónde están las soluciones (aplausos que continúan mientras el orador está en el uso de la palabra), dónde está el enfrentamiento, dónde está el diálogo, dónde está el pasado, dónde está el futuro, dónde está el Partido Popular y dónde están el PSC y Salva Illa, que será el próximo president de la Generalitat. Muchas gracias, señora Álvarez de Toledo, por confirmar a los catalanes que el Partido Popular es el pasado, es el enfrentamiento, es el conflicto y es la falta de soluciones y la incompetencia para resolver los problemas que ustedes mismos crearon.

Mire, le voy a decir por qué no pierdo la esperanza de que el Partido Popular apoye en el trámite parlamentario la ley de amnistía. No pierdo la esperanza porque sé lo que piensa el señor Feijóo en la intimidad, en una comida con dieciséis periodistas. Como sé que quiere apostar por la reconciliación, que los indultos le parecen una herramienta útil o que la amnistía fue valorada, como sé eso y alguna cosa más, no pierdo la esperanza de que el Partido Popular apoye la ley de amnistía, que es lo que van a hacer ustedes en unos años, porque la ley de amnistía es una pieza fundamental para reconstruir la convivencia y la concordia en Cataluña. Ustedes lo saben y lo reconocerán en unos años, sin falacias, que son las que ahora están diciendo. Y también le digo, en cuanto a las barbaridades que están diciendo —‌usted, por supuesto, pero también otros miembros de su partido—, que se avergonzarán de ellas, como ya se avergüenzan de las barbaridades que dicen del presidente Zapatero y del ministro Rubalcaba, cuando trabajaron para el fin de ETA. (Aplausos).

Dice usted que, según The Economist, España es la democracia número 23 de 24. No, perdón, se valoran 170, si no le importa. No voy a poner en duda su comprensión lectora, voy a poner en duda su lectura completa de los artículos. Lea hasta el final, si no le importa, porque se valoraron 167 democracias, y de las 24 democracias plenas, España era una de ellas. Y le voy a decir cuándo no estuvo entre las democracias plenas y cuál era la causa: la no renovación del Consejo General del Poder Judicial. Igual usted ahí tiene alguna opinión de qué es lo que debe hacer el Partido Popular respecto de si cumplir la ley y la Constitución o no cumplirla. (Aplausos).

Le digo más: claro que el informe de la Comisión de Venecia dice que la última palabra la tienen los jueces. Es que eso es un Estado de derecho; por eso la ley de amnistía es absolutamente constitucional, es impecable, y es conforme al derecho europeo, porque las leyes las aprueba este Parlamento, estas Cortes Generales, y las aplican los jueces, como no puede ser de otra manera. Por cierto, siempre me encontrará defendiendo a los jueces y a los magistrados de este país, para que hagan su labor con imparcialidad y luchando contra cualquier injerencia, venga de donde venga.

Por cierto, usted utilizaba el verbo amedrentar. ¿A usted qué le parece que se amedrente a periodistas, que se amedrente a la Fiscalía y a la Agencia Tributaria? ¿Qué le parece? Porque eso es lo que hace el Partido Popular para defender a uno de sus miembros. (Aplausos). Por cierto, la situación de la señora Ayuso es insostenible, pero el silencio del señor Feijóo es puro terror.

Habla usted de nuevo de bulos, y se lo agradezco; por eso, le deseo tanto que sea la candidata del Partido Popular en Cataluña. Y vuelve a hablar del 11-M. ¿De verdad usted va a negar que el Partido Popular y el presidente del Gobierno, en aquel momento, llamaron a los directores de periódicos para decirles que había sido ETA? ¿De verdad usted va a negar que hubo un grandísimo bulo en España, alentado por el Partido Popular, siendo en ese momento el señor Acebes el secretario general y usted su jefa de gabinete? (Aplausos que continúan mientras el orador está en el uso de la palabra). Se trata de un enorme bulo para no reconocer la autoría real de los atentados del 11-M. ¿De verdad, usted, va a negar que el Partido Popular mintió con 200 víctimas? ¿De verdad? ¿Quiere usted que hablemos de eso? Porque podemos hablar, pero la historia que usted saca a relucir es la más negra del Partido Popular. Por tanto, le agradecería esa candidatura en Cataluña que tanto bien haría a los catalanes y, desde luego, al PSC. (Un señor diputado: Payaso.—Protestas.—Varios señores diputados: ¡Eeeh!.—Un señor diputado: ¡Respeto, coño!.—Un señor diputado: ¡Gentuza!.—Un señor diputado: ¡Fuera! ¡Fuera del hemiciclo!.—Varios señores diputados: ¡Ya está bien!.—Un señor diputado: Aquí no se viene a insultar).

Presidencia. Un segundo. (Continúan las protestas). Señorías, silencio, por favor. (Protestas.—El señor De Olano Vela: ¿Pero qué es esto?). Señorías del Grupo Socialista, si quieren tomar la palabra, háganlo, pero dejen que finalice el ministro, por favor. Continúe.

Félix Bolaños García

GobiernoMinistro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes.Página 38

Gracias, señor presidente. Termino ya.

Ahora soy yo quien le pide un minuto adicional a los segundos que me quedan para explicar una idea muy rápida y muy sencilla.

Insiste usted en cuestionar el compromiso constitucional del Partido Socialista. Lleva usted fatal —e‌ n algún momento me lo llegó a negar; luego en su condición de historiador, imagino que lo repasó y lo comprobó— que la mitad de los diputados de Alianza Popular no votaran a favor de la Constitución; o se abstuvieron o votaron en contra. Esa es la realidad objetiva, lo que pasó. El Partido Popular es heredero de Alianza Popular. ¿O eso también está en duda? Bueno, yo no cuestiono, por supuesto, que Manuel Fraga fuera ponente de la Constitución. Yo intento, a diferencia de sus discursos, adaptarme a la realidad y a la verdad. Lo que sí le digo es que la mitad de los diputados de Alianza Popular votaron en contra o se abstuvieron en la Constitución. Eso sí se lo digo. Pero ¿por qué cuestiona usted el compromiso constitucional del Partido Socialista? Desde el primer día estuvimos ahí. Desde el primer día hemos firmado ese pacto constitucional que tantos años de concordia y de convivencia ha traído a nuestro país. Por cierto, esa Constitución nace con una ley de amnistía en vigor, la de 1977, que también sirvió para reconciliar y con la que también se perdonaron delitos.

Por cierto, los franquistas…

Presidencia. Señoría, debe finalizar, por favor.

Félix Bolaños García

GobiernoMinistro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes.Página 38

¿Los franquistas pidieron perdón por cuarenta años de dictadura?

Gracias. (Una señora diputada: ¡Muy bien!.—Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias. —  DEL GRUPO PARLAMENTARIO VOX, AL MINISTRO DE DERECHOS SOCIALES, CONSUMO Y AGENDA 2030 SOBRE LAS MEDIDAS QUE VA A ADOPTAR EL GOBIERNO PARA GARANTIZAR EL ACCESO DE LOS ESPAÑOLES EN SITUACIÓN DE NECESIDAD A LAS AYUDAS SOCIALES. (Número de expediente 172/000026).

Presidencia. Interpelación urgente del Grupo Parlamentario VOX al ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 sobre las medidas que va a adoptar el Gobierno para garantizar el acceso de los españoles en situación de necesidad a las ayudas sociales. Para su defensa, tiene la palabra la señora De Meer Méndez. (Aplausos).