Señor ministro, sospeitaba que ía negar a maior, pero o certo é que hoxe mesmo se está a debater no Comité a recusación que vostedes presentaron contra a profesora dona Carme Salcedo, entendo que por considerar que podería ser favorábel ás reclamacións sociais sindicais, como a presentada en relación coas condicións de despedimento ou co salario mínimo interprofesional. E si, impulsaron manobras obstrucionistas, como as alegacións presentadas pretendendo impugnar a lexitimidade da CIG, a primeira central sindical en Galiza en representación dos traballadores e traballadoras, para interpor unha reclamación por incumprimento da Carta social europea en relación co salario mínimo interprofesional. E eu insisto: por que? Ou do que se trata é de tentar evitar que fique en evidencia que o Goberno incumpre a Carta social europea?
Porque, cos criterios do propio Comité e cos datos do Eurostat, o SMI, para cumprir co 60 % do salario medio, debería situarse por volta de 1253 euros e, por tanto, cos 1134 actuais, aínda fica moi lonxe. Vostedes están incumprindo. E alegan, como acaba de facer vostede, que se trata dun sindicato galego e non estatal. Debería darlle vergoña, señor ministro, porque isto é puro centralismo. Pero, ademais, é que non respecta a legalidade, porque vostede sabe que a CIG ten a consideración de sindicato máis representativo a nivel estatal e en aplicación dos criterios da Lei orgánica de liberdade sindical. Ten repres…, esa condición do conxunto do Estado e representación, por exemplo, no Comité, no Consello Económico e Social, a pesar de que vostedes nunca o convocan ao chamado diálogo social, que precisamente por iso sempre será parcial e cuestionábel.
Señor Bolaños, deben rectificar, respectar o pluralismo sindical e recoñecer, para todos os efectos, a representatividade da CIG conforme á lei. Porque, se non respectan a CIG, non respectan os traballadores e traballadoras galegas, non nos están respectando. E debe deixar de obstruír un dereito sindical esencial como o de reclamación colectiva, porque, se non respectan o labor dos sindicatos, tampouco están respectando os dereitos dos traballadores e traballadoras. Rectifiquen.
Señor ministro, sospechaba que iba a negar la mayor, pero lo cierto es que hoy mismo se está debatiendo en el comité la recusación que ustedes presentaron contra la profesora doña Carmen Salcedo, entiendo que por considerar que podría ser favorable a reclamaciones sindicales y sociales como la presentada en relación con las condiciones de despido o el salario mínimo interprofesional. Y sí, han impulsado maniobras obstruccionistas, como las alegaciones presentadas pretendiendo impugnar la legitimidad de la CIG, la primera central sindical en Galiza en representación de los trabajadores y trabajadoras, para interponer una reclamación por el incumplimiento de la Carta Social Europea en relación con el salario mínimo interprofesional.
Y yo insisto, ¿por qué? ¿O de lo que se trata es de evitar que quede en evidencia que el Gobierno incumple la Carta Social Europea? Porque con los criterios del propio Comité y, por tanto, del Eurostat, el SMI, para cumplir con el 60 % del salario medio, debería situarse en alrededor de euros1253, y con los 1134 actuales queda todavía muy lejos. Ustedes están incumpliendo y alegan, como acaba de hacer usted, que se trata de un sindicato gallego y no estatal. Debería darle vergüenza, señor ministro, porque esto es puro centralismo, pero además es que no respeta la legalidad, porque usted sabe que la CIG tiene la consideración de sindicato más representativo a nivel estatal en aplicación de los criterios de la Ley Orgánica de Libertad Sindical. Tiene esa condición en el conjunto del Estado y representación, por ejemplo, en el Comité del Consejo Económico y Social, a pesar de que ustedes nunca convocan el llamado diálogo social, que por eso precisamente será siempre parcial y cuestionable. Señor Bolaños, deben rectificar, respetar el pluralismo sindical y reconocer a todos los efectos la representatividad de la CIG conforme a la ley, porque si no respetan a la CIG no respetan a los trabajadores y las trabajadoras gallegas; no nos están respetando. Y deben dejar de obstruir un derecho sindical esencial como el de reclamación colectiva, porque si no respetan la labor de los sindicatos, tampoco están respetando los derechos de los trabajadores y trabajadoras. Rectifiquen; pueden y deben hacerlo.
Muchas gracias.