Muchas gracias, señora presidenta.
Buenos días, señor Feijóo. Efectivamente, gobernar no es vivir en la Moncloa, como tampoco es vivir en dos pisos valorados en más de 2 millones de euros pagados en buena medida por el fraude fiscal a Hacienda. (Aplausos). Gobernar es tener un proyecto de país claro, es tener el coraje de ponerlo en marcha, es también tener la capacidad de diálogo para poder ejecutarlo, y desde seis años a esta parte lo que está haciendo el Gobierno de España es, uno, apostar por el crecimiento económico y por la creación de empleo; dos, por la extensión de derechos, y, tres, por la convivencia, porque entendemos que, cuando gana la convivencia, gana el crecimiento económico, gana al empleo y ganan los derechos de la gente.
Sobre economía, señoría, ahí están los datos. Lo dijo esta semana pasada el comisario de Economía, el señor Gentiloni: España está en mejor forma que la Unión Europea. Estamos creciendo cinco veces más que la media de la zona euro, tenemos una de las inflaciones más bajas, tenemos veintiún millones de afiliados y afiliadas a la Seguridad Social y contamos con una tasa de temporalidad del 16 %, gracias, sobre todo, a la reforma laboral que aprobamos con los sindicatos y la patronal y que ustedes votaron en contra.
¿La extensión de derechos? Estamos redistribuyendo el crecimiento económico, señoría. Estamos revalorizando las pensiones, subiendo el salario mínimo interprofesional y reforzando los servicios públicos y, además, lo estamos haciendo, señoría, con responsabilidad fiscal. Gracias al buen desempeño económico del país, ya le puedo garantizar que vamos a cerrar el año 2023 con un déficit público del 3,7 % del producto interior bruto, es decir, vamos a cumplir con los objetivos que nos habíamos marcado previamente. (Aplausos).
Eso es lo que está haciendo el Gobierno de España, señoría. Por tanto, un proyecto de país claro y definido que estamos ejecutando con diálogo, convivencia, responsabilidad fiscal, crecimiento económico, creación de empleo y derechos. Eso es gobernar y, por cierto, gobernar bien. (Aplausos).