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Sin adjetivos

Pleno del 13 de marzo de 2024

Interpelación urgente a la Vicepresidenta Primera del Gobierno y Ministra de Hacienda sobre las medidas que el Ministerio de Hacienda aplicará para perseguir el fraude y luchar contra la corrupción.

Interpelación urgente.. Autor: Grupo Parlamentario VOX. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 30.

ImpuestosJusticia y corrupción

José María Figaredo Álvarez-Sala

VoxDiputado.Página 30Vídeo

Muchísimas gracias, señora presidenta. Señora ministra, la corrupción es un feo asunto que tristemente vuelve a ocupar los titulares y, sobre todo, las primicias que afectan a su Gobierno. No es la primera vez que en esta legislatura hablamos de corrupción de su Gobierno, y me hace gracia porque ustedes siempre contestan con un discurso más o menos prefabricado en el cual básicamente lanzan la idea, probablemente para sus… (Un señor diputado: ¡Más alto!).

Presidencia. Un momento, ¿le pueden subir el micro?

José María Figaredo Álvarez-Sala

VoxDiputado.Página 31

Como decía, la corrupción es un feo asunto y su Gobierno —‌y su partido en concreto— está demasiado frecuentemente involucrado en ella. Y ustedes, durante las veces que en esta legislatura les hemos preguntado por la cuestión, que tristemente han tenido que ser varias, siempre han contestado con una muletilla, un argumento prefabricado en el que básicamente dicen que el Partido Socialista es un partido ejemplar e implacable contra la corrupción, y lo cierto es que eso no es verdad. De hecho, la corrupción sigue atornillada dentro de su partido y los españoles seguimos sin conocer quiénes son las principales personas involucradas en los casos de corrupción dentro de su partido, porque ustedes no dan información. Ustedes retienen la información y lanzan todas las cortinas de humo que pueden para evitar que se hable y que se pregunte precisamente por esa corrupción del Partido Socialista. A ustedes ahora les encanta hablar de la corrupción del Partido Popular, que desde luego se tiene que investigar y tenemos que llegar hasta las últimas consecuencias en todos los casos, pero es que tristemente, señora ministra —‌hace usted un gesto—, quienes gobiernan son ustedes y a quienes tenemos que controlar es a ustedes.

Como digo, la corrupción históricamente en España ha ocupado un papel demasiado relevante: casos de corrupción del Partido Popular, casos de corrupción del Partido Socialista, del PNV —‌que hoy no están— e incluso los casos de Pujol y el 3 % ―aquellas maletas de dinero que se nos iban a Andorra―. En definitiva, los españoles estamos tristemente muy acostumbrados a escuchar hablar de corrupción, pero no por ello tenemos que rendirnos; tenemos que seguir peleando para luchar contra ello. Por eso, creo que su ministerio debería tomar medidas reales contra la corrupción, y probablemente la primera sería una lista de dimisiones, que ya están teniendo en cierto modo.

Un poco de historia, sobre todo de la corrupción de su partido, para que vea usted, señora ministra, que ni son ustedes ejemplares ni son ustedes implacables. Empezamos con el caso GAL, en el que ustedes dedicaron dinero público para asesinar a personas que en su idea estaban vinculadas con ETA, pero básicamente para asesinar a personas, y en ese tráfico de dinero se dedicaron a robar también el dinero público. Tanto es así que algunos cargos intermedios del Partido Socialista acabaron en la cárcel ―cargos intermedios, no así el señor equis, que era quien daba las instrucciones y que seguimos sin saber quién era. Por cierto, si tan implacables y ejemplares son, podrían empezar por revelarlo—. O el caso Roldán, en el que un director general de la Guardia Civil, nombrado por el Partido Socialista y con el carnet de afiliado al Partido Socialista, robó nada más y nada menos que la caja de los huérfanos de la Guardia Civil. (Aplausos). Eso no es ejemplaridad y tampoco es implacable, porque lo cierto es que a día de hoy seguimos sin saber dónde está el dinero. El caso de los ERE, señora ministra, ¡cómo no lo va a conocer usted, que precisamente fue consejera en los gobiernos implicados! Se robaron a los españoles 680 millones de euros para crear una red clientelar. Esto lo dice la sentencia de los ERE: una red clientelar destinada a captar votos y garantizar que el Partido Socialista se mantuviese en el poder. Señora ministra, esto no es ejemplar y, desde luego, ustedes no han sido implacables. De hecho, hay dos expresidentes de la Junta de Andalucía condenados y que a día de hoy no han pisado la cárcel. Como digo, esto no es ser ejemplar.

Y cómo no, señora ministra, no podía dejar de hablar de ello, el caso Isofotón, al que usted precisamente estuvo vinculada. Para quienes no lo sepan, Isofotón era una empresa andaluza que se dedicaba a cuestiones de energías renovables, que fichó como directora general a, nada más y nada menos, la señora Teresa Ribera, actual ministra de Transición Ecológica de España, y recibió unos 80 millones de euros en subvenciones de la Junta de Andalucía cuando la señora María Jesús Montero era consejera ―80 millones en subvenciones―, de los cuales desaparecieron nada más y nada menos que 44 millones. Y, casualmente, cuando se investigaba este asunto ―había muchos cargos socialistas investigados por ello― se produjeron una serie de defectos procedimentales casuales y el caso tuvo que archivarse. Qué curioso, ¿verdad? Alguien lo ha dicho hoy, no hay nadie que tenga más suerte que un socialista imputado. La casualidad es tremenda, y ustedes se libran siempre por la mínima.

Y este es el pasado menos reciente, pero el pasado reciente también es terriblemente grave. El caso de las maletas de Delcy. Una persona que no podía entrar en Europa aterrizó en Barajas, descargó unas maletas —‌no se sabe ni cuántas ni qué contenían—. En Barajas, que, por cierto, está controlado por el Ministerio de Hacienda a través de la policía de Aduanas, señora ministra. ¡Y usted cruzada de brazos y riéndose ante la situación! El caso Delcy fue uno de los más llamativos, porque precisamente el señor Ábalos estaba involucrado. El mediador de los robos más recientes del Partido Socialista estaba involucrado, estaba físicamente presente cuando se produjo la descarga de las maletas. Y cuando solicitamos que se mostrasen al público las grabaciones de las cámaras del aeropuerto de aquel momento, casualmente, en un primer momento parecía que se habían perdido, en un segundo momento no se podían mostrar y en un tercer momento resulta que fueron destruidas. Eso no es ser implacable ni ejemplar, señora ministra. (Aplausos).

Y ya entramos en el caso más grueso, el de las mascarillas. Mientras los españoles morían, mientras los españoles estaban encerrados en sus casas por una orden inconstitucional de su Gobierno —‌esto no es ejemplar, señora ministra—, su Gobierno se dedicaba a hacer tratos oscuros con compañías, en multitud de ocasiones falsas, dirigidas —a‌ l menos una parte de ellas— por miembros del Partido Socialista, que recibieron pingües beneficios. Y esto, como digo, mientras todos los españoles estábamos encerrados, y muchos falleciendo. El señor Illa cerró innumerables contratos. Uno de ellos ―3 millones de euros― para comprar respiradores a una empresa que se dedicaba a comercializar yeso. La señora Darias, en el Ministerio de Sanidad, continuó con esta actividad y, a día de hoy, señora ministra, no sabemos nada. Ustedes no han revelado ni una pizca de información al respecto que permita esclarecer los hechos y averiguar cuál fue la verdad. Esto no es ejemplar y, desde luego, no es ser implacable.

Del caso de Baleares tampoco sabemos nada. De hecho, la expresidenta de Baleares, hoy presidenta del Congreso, compareció para dar unas explicaciones —‌se agradece el intento— y no explicó absolutamente nada. No sabemos qué contratos se cerraron, no sabemos con quién, no sabemos quién obligó o conminó a estos gobiernos autonómicos a cerrar esos contratos que, como ya digo, proporcionaron pingües beneficios a compañías que en multitud de ocasiones fueron creadas ad hoc para esta cuestión y que en ocasiones ni siquiera fueron capaces de cumplir con su parte del trato, tal es el caso de Baleares, en el que las mascarillas resultaron no ser válidas. Recientemente hemos encontrado que en Extremadura se han hallado nada más y nada menos que 500 000 mascarillas abandonadas en un sótano. No sabemos a quién se las compraron ni cuál fue el beneficio.

En definitiva, señora ministra, si ustedes pretenden ser ejemplares e implacables deberían empezar por dar a España toda esta información, porque, como ustedes decían, España no se merece un Gobierno que mienta. España no se merece un Gobierno corrupto y que oculte, esconda y justifique a los corruptos. El caso Koldo, el mediador para la venta de esas mascarillas, estaba dentro del ministerio, cobraba un sueldo público, se sentaba en el despacho de un ministro, fue nombrado consejero de Renfe, y ustedes no han dicho nada. (Aplausos). Su silencio, señora ministra, es atronador. No sabemos con quién tejió el señor Koldo su trama dentro del ministerio. Ustedes tienen esa información, ustedes tienen esas grabaciones, porque nos consta que han podido acceder a ellas. Ustedes tienen todo el expediente de la investigación y, sin embargo, se niegan a revelar ni una pizca de verdad. Y lo cierto es que algunas personas dentro del Partido Socialista empiezan a rebelarse contra esto. Ya ha habido un chorreo de dimisiones dentro de la Dirección General de Fondos de la Unión Europea, que usted coordina, señora ministra. Hasta dos directores generales de fondos de la Unión Europea han dimitido. Lo mismo sucede en la Abogacía del Estado, en la que varios de los responsables de departamentos están ya solicitando al Gobierno que les permita dimitir para escapar del tufo corrupto que su partido y su Gobierno exuda.

Y cómo no, señora ministra, y por no dejar algunos de los casos más palmarios, el caso del Tito Berni, del que a día de hoy no sabemos nada. Los teléfonos móviles de la trama corrupta han desaparecido; no sabemos nada de los acuerdos oscuros cerrados en las dependencias del Partido Socialista del Congreso de los Diputados. Ustedes no han dicho ni mu. No son ni ejemplares ni implacables.

Y si ya es mala la corrupción económica, robar el dinero de los españoles, peor aún es la corrupción moral en la que su Gobierno está instalado. Ustedes, señora ministra, avalan con sus actos toda esta trama corrupta que apesta y que embarra la política española. El señor Sánchez permitió el rescate de una empresa en la cual mediaba su mujer y le adjudicó 600 millones de euros a dedo en un Consejo de Ministros. Una empresa que, acto seguido, fue vendida o se autorizó la venta a una compañía privada. Es decir, el dinero de los españoles se ha volatilizado. Ustedes, señora ministra, han reducido las penas para los condenados por malversación de caudales públicos. Ustedes, ministra, han aprobado o van a aprobar una amnistía a medida en la que precisamente se va a incluir a esos Pujol del 3 %, señora ministra, uno de los principales casos de corrupción de los que hablábamos.

En definitiva, ustedes no son ni ejemplares ni implacables. Por el contrario, son el partido más corrupto de la historia de España y son cómplices de la corrupción que España está padeciendo. Así que, señora ministra, le ruego que adopten medidas reales y tajantes o, por el contrario, dimitan y se sometan a la Justicia.

Muchísimas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Figaredo. En nombre del Gobierno, tiene la palabra la señora vicepresidenta primera y ministra de Hacienda. Cuando quiera.

Presidencia. Muchas gracias, señora presidenta. Efectivamente, señor Figaredo, comparezco a petición del Grupo Parlamentario VOX —‌usted representa a esta formación política— para explicar las medidas que aplicará el Ministerio de Hacienda en el combate contra el fraude y la lucha contra la corrupción. Yo creo, señor Figaredo, que para luchar contra la corrupción no hay que mentir, no hay que hacer insinuaciones que no tienen ningún sostén documental ni probatorio. No se puede intentar, por rédito político, dejar en la mínima insignificancia a aquellos que realmente se han beneficiado de una situación de pandemia en la que miles de personas morían con motivo del virus y en la que la gran mayoría de los servidores públicos de este país, da igual el color político, nos partimos la cara por intentar defender a la gente, defender al personal sanitario, a los policías, a los guardias civiles, a los jueces, a todos aquellos cuya presencia requeríamos para poder continuar en la lucha contra la enfermedad. Es importante hacerlo constar, porque a veces, a costa de magnificar las ramificaciones o las importancias, se quita importancia justamente a aquellos que fueron culpables de enriquecerse a costa de esta situación; algo reprobable desde todos los puntos de vista, tanto política como moralmente, y espero, señoría, que penalmente para aquellos que se hayan enriquecido en esta situación. Segunda cuestión, señor Figaredo. Creo que es muy importante decir, para todo el que nos escuche, que los contratos del caso que usted cita fueron legales y que los procedimientos fueron correctos. Esto hay que repetirlo, porque, claro, el juez no duda del comportamiento de los servidores públicos; eso no está en cuestión en la investigación. Aquí lo que está en cuestión es si efectivamente algunas personas cercanas a esos entornos hicieron un negocio a costa de esto de forma ilícita, irregular o no acorde con ningún tipo de ética ni de comportamiento. Me gustaría que estas cuestiones también se tuvieran en cuenta. No es lo mismo que un contrato se amañe para que otros se enriquezcan que los contratos sean legales y haya personas en el entorno que se hayan enriquecido. No es lo mismo (aplausos) tanto en el Gobierno de España como en el Gobierno de Canarias o en el Gobierno de Baleares; nadie duda. Es más, los contratos han sido auditados y fiscalizados por todos los organismos independientes y han sido auditados de conformidad. Por tanto, hay que saber que esta situación que han protagonizado las distintas administraciones —‌al menos en lo que conocemos de la investigación, señor Figaredo— no tiene tacha por parte del juez. El juez no imputa, no investiga a los responsables públicos, investiga a aquellos que realmente entiende que han protagonizado comportamientos ilícitos o que se han enriquecido de forma irregular. Tercera cuestión que le quiero comentar, señor Figaredo: si de verdad nos tenemos que creer que VOX es tan contundente contra la corrupción —c‌ osa que yo pongo en duda después de conocer las actividades del señor Abascal; después de conocer cuáles han sido los últimos acontecimientos que esta mañana le recordaba el presidente del Gobierno al señor Abascal, incluso con puesto vitalicio respecto a determinadas entidades—, me gustaría saber, señor Figaredo, si son tan intolerantes contra la corrupción, por qué después de haberse conocido por una investigación judicial que el Partido Popular fue condenado a título lucrativo ustedes conforman Gobierno en las comunidades autónomas donde comparten el Gobierno, la gestión y la propia responsabilidad. (Aplausos). ¿O es que VOX es implacable, señor Figaredo, contra la corrupción que venga de determinadas filas o de determinadas ideologías y es absolutamente permisivo con la corrupción que protagoniza el Partido Popular? Sería bueno, porque, desde luego, la corrupción, venga de donde venga, se tiene que combatir, y sea quien sea el que haya protagonizado estos casos, se tienen que asumir responsabilidades políticas, caiga quien caiga. (Aplausos). Y, señoría, parece que eso no se lo recuerda hoy usted al Partido Popular, del que hemos conocido un importantísimo caso. Espero que sus portavoces en la Asamblea de Madrid sí lo hagan. Por tanto, señor Figaredo, la corrupción es una lacra que, por desgracia, puede afectar a todos los partidos políticos y la cuestión fundamental, en mi opinión, es cómo se reacciona ante el conocimiento de un caso de corrupción. Porque corrupción hay de muchos tipos; de hecho, en estas sesiones vemos cómo se mezclan determinadas cuestiones. Yo le quiero decir, señor Figaredo, que la corrupción política es la que me parece más deleznable, porque involucra a personas que ejercen una posición por mandato de las urnas o en puestos de confianza, por ser cargos públicos, y que traicionan esa confianza de los ciudadanos o del resto de sus compañeros. También es corrupción —‌lo compartirá, señor Figaredo— el fraude fiscal, y, por tanto, aquellos que eluden o directamente engañan respecto a sus obligaciones fiscales. Pero ahora quiero entrar en el caso que presuntamente usted ha querido traer a esta sesión de control, el caso Koldo. Señoría, aquí hay dos cuestiones que son distintas, aunque ustedes quieran vincularlas. Como les decía, en aquellos días, los funcionarios, con un trabajo ejemplar, estuvieron buscando material sanitario hasta debajo de las piedras, da igual el color de la Administración a la que estuvieran sirviendo. Por otro lado, está la gestión, la contratación por la vía de emergencia que se desarrolló durante la pandemia, y, por decirlo de forma clara, la investigación que se está llevando a cabo para ver si hubo personas que se aprovecharon de aquel terrible momento. Por tanto, señoría, los procedimientos que la Administración General del Estado y que las comunidades autónomas gobernadas por el Partido Socialista desarrollaron, lo vuelvo a repetir, fueron correctas. Esto no se puede obviar, porque no es lo mismo un caso de corrupción en donde participan personas que lo que hacen es encarecer los contratos públicos o directamente adjudicar en diferencia de competencia a una empresa que los casos de corrupción que conocemos del Partido Popular o de otras administraciones donde directamente lo que se hace es, además, provocar un menoscabo o una afectación en los intereses económicos de la población general a través del encarecimiento de los precios o de un menor ingreso en la Hacienda pública. Por tanto, señoría, colaboración; por tanto, capacidad de que se llegue hasta el final. ¿Qué ha hecho el Partido Socialista cuando conoció este caso de corrupción? Pues mire, primero, transparencia total y colaboración con la justicia, tanto en España como en Europa, y, por tanto, remitir todos los datos y toda la documentación que estuviera en nuestro poder. ¿Se acuerda de lo que hizo el Partido Popular, ustedes que son socios en su Gobierno, señor Figaredo? Se lo recuerdo: martillearon los ordenadores para que la Guardia Civil y la Policía no pudieran analizar la información. (Aplausos). ¡Eso hicieron sus socios! (Aplausos). Nosotros hemos colaborado con la justicia. (Una señora diputada: ¡Mentirosa! ¡Eso es mentira!). Le ruego, señora presidenta… Se ha hecho un insulto. Por lo menos, señoría, dé la cara; si me está insultando, dé la cara. (Aplausos.—Rumores).

Presidencia. Ruego silencio y educación. Y, por favor, eviten cualquier insulto y cualquier palabra malsonante en esta Cámara, por decoro a la Cámara y por respeto a la ciudadanía. Muchas gracias. Señora vicepresidenta, cuando quiera.

María Jesús Montero Cuadrado

GobiernoVicepresidenta Primera del Gobierno y Ministra de Hacienda.Página 34

Muchas gracias, presidenta.

Exactamente, hay que ser valiente. Cuando uno sostiene algo, tiene que dar argumentos y no esconderse detrás del escaño, como hacen algunas de sus señorías. (Aplausos).

Decía: transparencia, no martilleo de los ordenadores. Y señalaba que este partido le ha pedido el acta al señor Ábalos, es decir, ha exigido responsabilidad política, por haber depositado la confianza en una persona equivocada, a pesar de que el señor Ábalos, como usted bien conoce, no estaba imputado ni investigado, y no se le cita en calidad de eso en ninguna parte del sumario. El Partido Popular, cuando esto ocurre en sus filas, no asume ningún tipo de responsabilidad; y, si no, lo verán ustedes, con el caso de la señora Ayuso que hemos conocido estos días. Por último, señorías, transparencia, una comisión de investigación que propone el Partido Socialista en esta Cámara, para que sus señorías citen a cuantas personas consideren oportunas para que den datos, información o explicaciones respecto al papel que cada uno hemos desempeñado. Por tanto, señorías, ante estas cuestiones, es fundamental ver cuál es el comportamiento de cada uno de nosotros. Desde luego, el del Partido Socialista ha sido claro y notorio; tolerancia cero con la corrupción, colaboración con la justicia, asunción de responsabilidades políticas y esclarecimiento con una comisión de investigación aquí y también en el Senado, que permita poner luz y taquígrafos sobre cualquier otra cuestión.

Termino como empecé, señor Figaredo, ¿va a tener el partido de VOX una doble vara de medir, pasando la mano por el lomo o al menos no escandalizándose con los casos de corrupción del Partido Popular y rasgándose las vestiduras con el Partido Socialista? ¿Van a tener ustedes esa doble medida? Porque aquí, en este caso que se está conociendo, señor Figaredo, le repito, y con ello termino: los contratos fueron legales y los procedimientos fueron correctos. Nuestra absoluta repulsa a que haya personas que se hayan enriquecido con motivo de la peor pandemia que ha vivido nuestro país, vengan de donde venga, caiga quien caiga, porque lo importante es preservar de todas esas personas sin ética, incluso con responsabilidades, el conjunto de la política y el interés general de todos los ciudadanos.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora vicepresidenta. Señor Figaredo, cuando quiera, tiene la palabra por un tiempo de cinco minutos.

José María Figaredo Álvarez-Sala

VoxDiputado.Página 35Vídeo

Señora vicepresidenta, lo cierto es que de todas las afirmaciones que lanza usted, hay muchas que sabemos que efectivamente son mentira y hay otras que simplemente sospechamos que son mentira. Lo cierto es que aquella moción de censura en la que el Partido Socialista accedió al Gobierno en el año 2018, que venía motivada por la corrupción del Partido Popular, quien la defendió fue precisamente el señor Ábalos, señora ministra. El señor Ábalos, la piedra angular de la corrupción del Partido Socialista, es precisamente quien más alto habla. Y que usted esté ahora hablando con tantas estridencias sobre la corrupción, nos hace sospechar que usted sabe mucho más de lo que está contando. Y, como le digo, miente usted cuando dice: los contratos eran legales. Miente u oculta la verdad porque, a todos los efectos, es lo mismo.

Señora ministra, ustedes adoptaron un procedimiento urgente para cerrar todos esos contratos. En ese procedimiento urgente, básicamente, para que todos los españoles lo entiendan, la asignación del contrato se hace prácticamente a dedo, porque se justifica que existe una situación de emergencia. El problema no está ahí; hasta ahí todo es legal. El problema viene porque quien decide políticamente adjudicar un contrato a uno u otro recibe una llamada del Ministerio de Transportes, que sepamos, en la cual le dice que la empresa adjudicataria tiene que ser esta y, a partir de ahí, la Administración autonómica en cuestión adjudica ¿a quién?, a la empresa que el Ministerio de Transportes le ha indicado. El contrato formalmente puede ser perfectamente legal. El problema, señora ministra, está en cómo se ha adjudicado ese contrato y cuál ha sido el enriquecimiento de quien prescribe a quién se debe conceder ese contrato; y precisamente ese prescriptor, en el caso del Partido Socialista, era alguien que estaba sentado en el despacho del ministro. Esa es la persona que se está lucrando en el caso del Partido Socialista, ¡es terriblemente grave! ¡Y que usted venga aquí a justificarlo y a esconderse y, peor aún, a embarrar la realidad, lo hace todavía peor! (Aplausos). Porque, que venga aquí y, cuando se la está controlando a usted, quiera sacar la corrupción del Partido Popular, es lamentable. Corrupción del Partido Popular por la que deberán rendir cuentas, deberán pagar ante la justicia y deberán, como ya se hizo, comparecer ante el juez. Pero, señora ministra, eso es precisamente lo que deberían hacer ustedes. Porque, como bien dice, el problema y la cuestión es cómo se reacciona frente a la corrupción, y usted dice que el Partido Popular empleó martillazos, efectivamente, que paguen por ello. Pero es que ustedes han hecho desaparecer los teléfonos del Tito Berni; no sabemos dónde están. Ha desaparecido toda la información que podía revelar y arrojar luz sobre esa investigación, ustedes se han encargado de hacerla desaparecer.

En el caso del señor Ábalos, ustedes han hecho desaparecer los correos en los cuales se explicaba que el Ministerio de Transportes había dado la instrucción de cerrar el contrato con tal empresa o tal otra. En el caso de las maletas de Delcy, ustedes se encargaron de que se destruyeran las pruebas que acreditaban los hechos, que permitían ver quién estaba presente y quién controlaba aquel flujo de maletas que había accedido, cuántas había; ustedes se han encargado de ocultar toda esta información.

Por último, en el caso de la mediación precisamente de la mujer del presidente con una empresa privada en España, el presidente se personó en el Consejo de Ministros que aprobó la ayuda a esa empresa y votó y se concedió una ayuda, con el voto favorable del presidente del Gobierno, a una empresa en la que su mujer actuaba como consejera, ayudanta o mediadora, y eso es realmente como ustedes han reaccionado ante la situación, porque saben que la corrupción está a su alrededor y lo que hacen es callar y ocultarla para tratar de defender y proteger a los suyos. Porque el Partido Socialista es consustancial a la corrupción, es un elemento más de ustedes, y necesitamos que se vayan y que se aireen las alfombras, que toda la corrupción que ustedes están encubriendo hoy en día aflore y que los españoles puedan conocer la verdad. ¿A dónde ha ido el dinero público de los españoles? ¿Quién se ha llevado el dinero público de los españoles? ¿Cuántos pisos como el de Benidorm del mediador Koldo hay comprados en España a nombre de miembros del Partido Socialista? ¿Cuántas cuentas hay en Suiza, en Andorra o en otros paraísos fiscales a nombre de miembros del Partido Socialista? Eso es lo que los españoles tienen que saber, y eso es precisamente lo que ustedes están peleando para ocultar.

Muchísimas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Gracias, señor Figaredo. Señora vicepresidenta, cuando quiera, por un tiempo de cinco minutos.

María Jesús Montero Cuadrado

GobiernoVicepresidenta Primera del Gobierno y Ministra de Hacienda.Página 36Vídeo

Muchas gracias, señora presidenta.

Señor Figaredo, se lo voy a repetir: los contratos fueron legales, los procedimientos son correctos; el juez no duda, en ningún momento del extensísimo sumario, de que hubiera ningún tipo de desviación de la norma por parte de los centros gestores, de los centros contratantes o de los funcionarios o cargos públicos. ¿A usted eso le da igual? Porque a mí no, señor Figaredo; a mí no me da igual. A mí no me da igual que alguien amañe un contrato para adjudicárselo a otro. (El señor Figaredo ÁlvarezSala hace signos afirmativos). No, es que no es verdad, señor Figaredo. Está diciendo usted que sí, pero no es verdad. (El señor Figaredo Álvarez-Sala: Sí lo es). ¡En ningún caso el juez dice que alguien subiera el precio! ¡En ningún caso el juez dice que se le adjudicara a una empresa y no a otra! En ningún caso… (El señor Figaredo Álvarez-Sala hace signos afirmativos). Usted dice que sí, usted se convierte en el juez paralelo, ¡que es lo que hace siempre la derecha de este país!, (aplausos), que no respeta. No respeta el procedimiento judicial. Usted se convierte… (El señor Figaredo Álvarez-Sala se encoge de hombros). Se encoge de hombros porque les da igual, porque a ustedes en el fondo la corrupción les da igual (el señor Figaredo Álvarez-Sala: No). Lo único que quieren es ruido para el acoso y derribo a este Gobierno, no quieren otra cosa; les da igual la ejemplaridad.

Mienten sobre el presidente y sobre los cargos públicos sin ningún tipo de prueba, sin ningún tipo de acusación por parte de los tribunales, simple y llanamente intentando a la desesperada, y por tanto banalizando este caso, que alcance al resto de los que para ustedes son realmente la diana de su acción política. Está muy claro, señoría. ¿A usted no le parece petición de responsabilidad política pedirle al señor Ábalos el acta cuando no está siendo investigado ni imputado? ¿A usted eso qué le parece? ¿Le parece normal? (Rumores). Sí, sí; se lo repito. Este partido le pide al señor Ábalos el acta sin que el señor Ábalos aparezca en el sumario como investigado o imputado. Señoría, ¿usted recuerda algún caso de corrupción en el que algún grupo parlamentario de esta Cámara le haya pedido a alguna de sus señorías el acta simple y llanamente por haber puesto la confianza en la persona equivocada? (Aplausos). Esto ha hecho este partido político. Ahí pone el listón este partido político y, sin embargo, a ustedes les da igual. No les importa el caso en sí, porque ustedes mienten. ¿Cómo que ahora usted, señor Figaredo, se sube a esta tribuna e insinúa de nosotros, las señorías del Partido Popular, cuántos pisos tenemos por ahí? ¿Cuántas cuentas corrientes? ¿Tiene usted algún dato para afirmar eso, señor Figaredo? (El señor Figaredo Álvarez-Sala: Koldo, Koldo). Porque si tiene usted un dato, váyase a la Fiscalía. Ahora, si usted dice esto desde aquí, ¡tenemos el mismo derecho el resto a pensar lo mismo de sus señorías! (Aplausos). Incluso con mucho más motivo.

Mire usted, la corrupción en este país no se puede debatir, no se puede trabajar políticamente con ella con la estrategia de intentar que aquellos que fueron culpables parezca que son meros instructores de órdenes o de instrucciones que daban otras personas en otros entornos, que es como ustedes siempre plantean esta cuestión. Porque les da igual si ha habido alguien que se ha enriquecido, porque les da igual qué ocurrió durante la pandemia. Les recuerdo, señor Figaredo, ¡que ustedes votaron en contra de los decretos de alarma que hicieron que en este país se salvaran miles de vidas! (Aplausos). ¡Ustedes votaron en contra de los ERTE!, ¡ustedes votaron en contra de las ayudas al ICO!, ¡ustedes votaron en contra de todo el escudo social que permitió que este país saliera de la pandemia! Ustedes no tuvieron ningún tipo de comportamiento ético ni patriótico con España en los peores momentos que vivieron los ciudadanos, porque su único interés sigue siendo el mismo que el de hoy: ¡el derribo del Gobierno progresista!, ¡importándoles nada lo que ocurra con la vida de los compatriotas!, ¡importándoles nada que hubiera en ese momento una situación gravísima en nuestro país!, ¡importándoles nada el empleo, las empresas o nuestro tejido productivo! ¡Votaron a todo en contra!, ¡pero fue este Parlamento, con el resto de formaciones políticas, y fueron los servidores públicos los que salvaron a este país!, (aplausos), ¡y este partido está muy orgulloso de que ello fuera así! ¡Tolerancia cero con la corrupción, pero castigo a aquellos que fueron culpables! ¡Transparencia y rendición de cuentas! Comisión de investigación, eso es lo que tenemos que hacer, señor Figaredo. (Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señora vicepresidenta. —  DEL GRUPO PARLAMENTARIO REPUBLICANO, SOBRE LA RENDICIÓN DE CUENTAS POR LAS NEGLIGENCIAS COMETIDAS CONTRA TRABAJADORAS Y TRABAJADORES DE LOS ÓRGANOS PERTENECIENTES AL MINISTERIO DE CIENCIA, INNOVACIÓN Y UNIVERSIDADES. (Número de expediente 172/000021).

Presidencia. Pasamos a la siguiente interpelación, que presenta el Grupo Parlamentario Republicano, sobre la rendición de cuentas por las negligencias cometidas contra trabajadoras y trabajadores de los órganos pertenecientes al Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades. Para su defensa, tiene la palabra la señora Vallugera Balañà, por un tiempo de doce minutos. Cuando quiera.