Javier De Andrés Guerra
Señora Armengol, señorías, no es la primera vez que se habla aquí sobre la Y vasca y ojalá fuera una de las últimas veces en las cuales se tiene que tratar este asunto, que preocupa sobremanera a los vascos.
La actual red ferroviaria que une Euskadi con el resto de España es una red absolutamente obsoleta, que ya nació obsoleta incluso del siglo XIX, cuando se comunicó Bilbao directamente con la meseta y con la capital de España sin pasar por Vitoria, y dejando a la capital vasca fuera de la ruta principal de la línea ferroviaria.
Hoy la situación es realmente muy mala. La comunicación entre Vitoria y Bilbao en un vehículo es de cincuenta minutos, mientras que la comunicación por tren supera las tres horas. El caso de la comunicación entre Bilbao y San Sebastián, en este momento, cuando en un automóvil cuesta setenta minutos, en ferrocarril cuesta cerca de cuatro horas. Consecuentemente, no es utilizado el ferrocarril. Por lo tanto, nos encontramos con una situación en la cual no hay realmente una estructuración ferroviaria dentro de Euskadi.
Además de ello, tenemos una red que es un trazado convencional. No se ha puesto en servicio ninguno de los tramos en los que se ha venido trabajando y la comunicación entre Burgos y Vitoria, San Sebastián y Bilbao sigue siendo una línea convencional que quienes somos usuarios habituales sabemos que sufre con frecuencia averías, paradas, retrasos consecuencia de esa obsolescencia que tiene la red. Como digo, de lo que estamos hablando aquí es de una comunicación interna dentro del País Vasco, pero también de una comunicación externa del conjunto de los vascos con el resto de España y mucho más que eso, porque estamos hablando no de una línea que comunica una comunidad autónoma con la capital o con otras provincias, sino que realmente es parte de toda la red atlántica, de todo el eje atlántico, que comunica desde Portugal hasta Francia. Es decir, es una red supraeuropea que nos permite y nos debe permitir poder circular por España, Portugal y el resto de Europa con una facilidad y velocidad que en este momento desde luego no se produce. Es, por tanto, una pieza básica del eje atlántico y una obra que no solamente compromete al conjunto de España, sino también a la Unión Europea.
Fíjense ustedes que en el año 2019, en el pacto de investidura del señor Sánchez, hubo un acuerdo entre el Partido Socialista y el Partido Nacionalista Vasco por el cual se recogía la apuesta ―decía textualmente― urgente, firme y decidida para llevar adelante el cronograma que había establecido el Gobierno del Partido Popular con antelación. Es decir, el nuevo Gobierno asumía el calendario que ya había establecido el Gobierno del Partido Popular y se comprometía a llevarlo adelante. Sin embargo, en el último acuerdo que han suscrito estas dos formaciones políticas ha quedado completamente marginado este asunto, hasta el punto de que ni siquiera se cita la realización de esta obra de infraestructura, que es la más importante que se puede llevar a cabo y la más necesaria de todas las que quedan pendientes que se puedan hacer en un futuro inmediato.
El pasado 13 de diciembre, a una pregunta que yo formulé al ministro de infraestructuras, me dijo que tenían el máximo interés, que se iba a hacer cuanto antes, dijo que se iba a hacer más rápido, pero la realidad es que no hay ningún cronograma en este momento que nos comprometa o que comprometa al Gobierno en la realización de esta obra, que es lo que estamos esperando. Además, el único dato que dio es que se iba a iniciar el tramo entre Burgos y Vitoria en 2024, e inmediatamente salieron miembros del ministerio diciendo que no iba a ser en 2024 y que iba a ser en el año 2025. Consecuentemente, lo que vemos es que hay una falta de información y una falta de compromiso por parte del Gobierno que no podemos tolerar. Tenemos que exigir al Gobierno que se comprometa de una forma mucho más precisa. En cuanto al acceso a Bilbao, estamos hablando de que ya se ha establecido ―ahí ya sí que hay una fecha― que en el año 2033 la alta velocidad llegue a Bilbao. Y, aun así, está sin prever y sin desarrollar el plazo en el cual se realizaría la estación que albergará los servicios ferroviarios. Es decir, 2033 más lo que cueste hacer la estación. En el caso de Vitoria, se han tardado cuatro años en hacer el informe de impacto ambiental. Esta es la no prisa que ha tenido el ministerio del Gobierno de Sánchez. En definitiva, se trata de que tenemos que tener un compromiso mucho más preciso, mucho más claro, y no solamente en lo que se refiere a los plazos, sino también en cuanto a la financiación de todos los proyectos y cuáles van a ser las características que tenga el conjunto del trazado ferroviario, que no se han aclarado suficientemente.
Como digo, es una infraestructura de interés nacional y europeo. No se puede dejar al albur o al capricho de las fuerzas locales; particularmente, porque en este caso nos encontramos con que hay también una oposición importante a la Y vasca por parte de ciertas fuerzas locales que se oponen a ella. Hay una organización que se llama AHTrik Ez! que se opone a la realización; hay un grupo político, que es socio del Gobierno, que también se opone a la realización de esta obra, que es de interés general. Es más, no podemos negar que incluso se han perpetrado asesinatos para evitar la realización de esta obra. De eso es de lo que estamos hablando. Con lo cual, creo que hay razones suficientes para ser muy exigentes con el Gobierno y que asuma con naturalidad la necesidad de la obra. Por eso, desde el Grupo Popular planteamos esta iniciativa con tres ideas concretas. Una es que el Congreso de los Diputados inste al Gobierno a impulsar la red ferroviaria de alta velocidad, adoptando todas las medidas que sean necesarias con el fin de acelerar y concluir las obras lo antes posible, sin que haya más retrasos ni más incumplimientos en su ejecución. Por otra parte, pedimos al Gobierno que se presente un calendario de ejecución y de finalización de cada uno de los tramos pendientes, así como de las obras precisas para su integración en cada una de las capitales vascas. Y, por último, pedimos que el Congreso inste al Gobierno a la incorporación de cuantos créditos presupuestarios sean precisos para llevar a buen término la realización de todas estas obras. Porque no basta solamente con el cronograma, sino que hace falta la voluntad, que vemos que ha faltado, y también el crédito presupuestario para que esto se pueda llevar a efecto sin más dilaciones.
Estamos hablando de una obra muy importante para Euskadi, muy importante para España y de una obra importante también para Europa. Necesitamos una sociedad abierta. Esto impulsa la comunicación entre Euskadi y su entorno, facilita la comunicación de la península ibérica con el resto de Europa y es una obra imprescindible, a la cual el Gobierno tiene que prestar la atención que no ha prestado hasta ahora, comprometiéndose con un calendario y con una financiación que realmente vincule a este Gobierno con un futuro que resuelva de forma inmediata este problema.
Muchas gracias. (Aplausos).