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Sin adjetivos

Pleno del 27 de febrero de 2024

Proposición no de Ley relativa a las medidas a adoptar por el Gobierno de España ante la ofensiva de Israel en Gaza y Cisjordania.

Proposición no de Ley ante el Pleno.. Autor: Grupo Parlamentario Mixto. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 26.

Defensa y exterior

Votación

  • 29 de febrero de 2024: no salió adelante, 37 sí, 310 no, 0 abstenciones.
  • 29 de febrero de 2024: no salió adelante, 166 sí, 176 no, 0 abstenciones.
  • 29 de febrero de 2024: salió adelante, 312 sí, 33 no, 1 abstenciones.
  • 29 de febrero de 2024: no salió adelante, 170 sí, 177 no, 0 abstenciones.
  • 29 de febrero de 2024: no salió adelante, 169 sí, 178 no, 0 abstenciones.
  • 29 de febrero de 2024: no salió adelante, 38 sí, 189 no, 120 abstenciones.
  • 29 de febrero de 2024: no salió adelante, 170 sí, 177 no, 0 abstenciones.

Ione Belarra Urteaga

PodemosDiputada.Página 44Vídeo

Buenas tardes, presidente. Señorías, hoy traemos a este Pleno por primera vez una iniciativa para que esta Cámara debata sobre cómo puede nuestro país intentar frenar ese genocidio planificado que el Estado de Israel está cometiendo contra el pueblo de Palestina. En primer lugar, creo que es necesario explicar un poco el contexto. En contra de lo que los grandes medios de comunicación nos han intentado hacer creer, en realidad nada empezó el pasado 7 de octubre. El Estado de Israel, ese Estado criminal y genocida, lleva décadas —‌repito: décadas— ocupando ilegalmente las tierras de los palestinos y las palestinas, asesinando inocentes, también deteniendo a cientos de personas en las cárceles israelíes sin ningún tipo de cargo, incluso menores de edad, y torturándolas. Israel lleva décadas incumpliendo las resoluciones de Naciones Unidas, que exigen, claramente, que cese la violencia contra el pueblo palestino. La Resolución 242, de 1967, exige la retirada inmediata del ejército de Israel de los territorios ocupados. La Resolución 446, de 1979, declara ilegal la creación de asentamientos por parte de Israel en los territorios ocupados después de 1967. La Resolución 799, de 1992, condena enérgicamente la deportación de cientos de civiles palestinos que efectuó Israel. La Resolución 1397, del año 2002, o la 2334, del año 2016. Pero es que ya en el año 2021 la Corte Penal Internacional había abierto una investigación contra el Estado de Israel por crímenes de guerra, después de que asesinara a más de dos mil palestinos y palestinas en los ataques del año 2014. Señorías, absolutamente nada comenzó el pasado 7 de octubre. El largo sufrimiento del pueblo palestino ante la pasividad de los países occidentales dura ya casi ochenta años. Yo no sé, señorías, si ustedes son conscientes de la crudeza, el terror, la sin vergüenza, la crueldad tremenda del Estado de Israel, que está generando que haya millones de personas en todo el mundo que han contenido el aliento; de la desvergüenza de las soldados israelíes haciéndose un selfi frente a los escombros de un barrio entero; de soldados disparando a mujeres mayores y a niños que ondeaban banderas blancas; de los bombardeos masivos de población civil de hospitales, de escuelas de la UNRWA; de los asesinatos de periodistas, 72 en cuatro meses; de los 158 trabajadores de Naciones Unidas aniquilados; de los bebés prematuros, desconectados de las máquinas que podrían salvarles la vida; del personal sanitario, señorías, amputando piernas y brazos sin ningún tipo de anestesia; de los dos millones de personas desplazadas; de los cientos de miles de personas muriendo de sed, de hambre, de enfermedades que serían perfectamente evitables; de los camiones llenos de ayuda humanitaria que están atrapados en el paso fronterizo de Rafah porque el Estado de Israel no los deja pasar; del ministro de Defensa israelí afirmando que los palestinos son animales humanos y, como tales, hay que tratarlos. Si todo esto no es un genocidio, señorías, entonces díganme ustedes qué es. (Aplausos).

Y la gente, en sus casas, se pregunta ¿por qué? ¿Por qué? ¿Cómo es posible que estemos viendo un genocidio ante nuestros ojos y nadie haga nada? Lo triste, señorías, es que la respuesta a esa pregunta es tan cruel e inhumana como simple: Israel es el aliado de los Estados Unidos de América. Esa es la respuesta. ¿Por qué el Gobierno de España no rompe inmediatamente relaciones diplomáticas con Israel? Para no molestar a los Estados Unidos. ¿Por qué no respalda la denuncia de Sudáfrica para llevarla a la Corte Internacional de Justicia? Para no molestar a los Estados Unidos. ¿Por qué no acuerda, simplemente, cumplir con la ley española de comercio exterior que dice: embargo de armas a la compra, a la venta y al transporte de armas a un país en conflicto? Para no molestar a los Estados Unidos. El problema, señorías, es que, para no enfadar a los Estados Unidos, el Gobierno y la Unión Europea están limpiando el suelo con nuestra credibilidad internacional. Señorías, ese es el problema.

La causa palestina no solo es relevante por el terrible sufrimiento de un pueblo, que lo es, un sufrimiento injusto, terrible, sino porque con nuestra inacción estamos destruyendo toda la arquitectura internacional e institucional que construimos después de la Segunda Guerra Mundial para que nadie volviera a hacerle a nadie lo que los nazis le hicieron a los judíos, lo que le hicieron a la población LGTBI y lo que le hicieron a la población gitana, discapacitada, y también, señorías, a la gente que pensaba como nosotras; para que nadie volviera a hacerle a nadie eso. Sin embargo, Israel ha convertido la Franja de Gaza en un campo de exterminio a cielo abierto. Pregúntense, señorías, quiénes hubieran querido ser ustedes ante la Alemania nazi, pregúntenselo, porque lo que estamos viendo es lo mismo; está volviendo a pasar —‌está volviendo a pasar—, y lo peor es que estamos volviendo a dejar que pase. Desde luego, esto no va a ser con nuestro silencio y no va a ser en nuestro nombre, señorías.

Hoy no quería dirigirme a las fuerzas políticas que componen esta Cámara. Me gustaría dirigirme a ustedes como las personas que son. Sé que todas ustedes, o muchas de ustedes, tienen hijos e hijas, todas tienen familia, y seguramente a algunas de ustedes les ha pasado lo que me pasó a mí. Yo tengo una hija muy pequeña de cuatro años y hace unos días estaba hablando con mi pareja en el salón —c‌ reía que ella no me estaba escuchando— de la terrible matanza de niños y niñas en Palestina. Mi hija me oyó, y corriendo vino a preguntarme: mamá, ¿están matando niños en Palestina? Les soy honesta, le mentí, le dije que no, que me había escuchado mal, que estaban tratando mal a los niños y a las niñas en Palestina, pero no que les estaban matando; no fui capaz de decírselo. Sé que a mucha otra gente le ha pasado esto, y quiero que se pregunten por qué no somos capaces de decirles a nuestros hijos lo que les están haciendo a los niños y a las niñas palestinas y sí somos capaces de aceptar que se lo hagan. Ese es el problema, señorías, la tremenda hipocresía y la imagen que nos está devolviendo el espejo. Por eso hoy les quiero pedir, no como diputados y diputadas, sino como personas que tienen familia, que voten a favor de la paz, que voten a favor de los derechos humanos, que voten a favor de romper relaciones diplomáticas con Israel, que voten a favor del embargo de armas.

Marquemos la diferencia. Hagamos que la gente de nuestro país se sienta orgullosa de nosotros; que se sientan orgullosos de lo que somos como país, como se siente orgulloso el mundo entero de lo que ha hecho Sudáfrica, de lo que hizo ayer Irlanda. Creo que podemos marcar la diferencia.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Para la defensa de la enmienda formulada por el Grupo Parlamentario Socialista tiene le palabra el señor Gutiérrez Prieto.

Sergio Gutiérrez Prieto

PSOEDiputado.Página 46Vídeo

Muchas gracias, presidente. Buenas tardes, señorías. Quiero, en primer lugar, poner en valor la posición fuerte y decidida del Gobierno de España en la cuestión de Gaza. Sí, fuerte y decidida en contra de los atentados terroristas de Hamás. Fuerte y decidida en defensa del derecho humanitario y de la legalidad internacional, en defensa del papel de la agencia especial para los refugiados en Palestina. Fuerte y decidida en apoyo de la Corte Internacional de Justicia y de la exigencia de la liberación total de los rehenes y de un alto el fuego indefinido e inmediato, además de la búsqueda de una solución estable y definitiva con el reconocimiento y el establecimiento de los dos Estados, Israel y Palestina. Estos siete puntos, señorías, que son apoyados por la inmensa mayoría de los ciudadanos españoles, son el núcleo de una política fuerte y reconocida en favor de la paz, que no va en contra de Israel, que va en contra de los terroristas de Hamás y que va en favor de los derechos humanos del pueblo palestino. (Aplausos). Es una posición ética que se traduce —r‌eitero— en una condena sin matices de los atentados de Hamás del pasado 7 de octubre y en la defensa del derecho de Israel a defenderse, pero también en una condena sin matices de toda defensa desproporcionada que conlleve un ataque injustificado a inocentes, al sufrimiento de inocentes, a la muerte de inocentes. Porque contra los culpables de la barbarie hay que actuar, pero a los inocentes hay que protegerles de cualquier barbarie, sean quienes sean quienes la cometan y sea cual sea el origen de la misma. (Aplausos). Y eso es lo que ha hecho el Gobierno de España desde el primer minuto, liderando una posición ética en el orden internacional con acciones decididas, señorías, como la visita del presidente del Gobierno a Tel Aviv para decir en nombre de todos los europeos que se tiene que respetar en todas partes el derecho humanitario. (Aplausos). Como la carta junto a los primeros ministros de Bélgica, Malta e Irlanda para comprometer la solución de los dos Estados, Israel y Palestina. O como la carta de estos días junto al Gobierno irlandés en que se pide evaluar el acuerdo de asociación entre la Unión Europea e Israel, porque estos acuerdos, basados en el derecho internacional, en el respeto a los derechos humanos, no se pueden mantener tal cual si hay retrocesos y mucho menos si hay violaciones de los mismos. En definitiva, el Gobierno de España está guiado por lo correcto y, algo más importante, está liderando lo correcto, como este fin de semana en la Internacional Socialista consiguiendo una resolución conjunta de palestinos e israelíes en el seno de esa organización internacional. Sí, señorías, lo correcto, porque lo correcto es condenar los ataques de Hamás, que no tienen ninguna justificación, que no tienen ninguna explicación y que no tienen ningún atenuante, que son barbarie. Lo correcto es pedir que las respuestas se hubieran limitado únicamente a buscar y juzgar conforme a la ley internacional, evitando el dolor de los inocentes. Y eso no es quitar hierro a los ataques, es intentar no combatir el terror provocando más terror aún. Lo correcto es pedir la liberación de todos los rehenes, provocar la creación de corredores humanitarios, trabajar por un alto el fuego permanente. Y eso solo se puede conseguir, señorías de Podemos, desde la diplomacia, no cerrando las puertas al diálogo, porque si cerramos las puertas a la diplomacia lo único que nos queda en Gaza es el dolor y la guerra, y no podemos permitirlo. (Aplausos). Lo correcto, señorías, es apoyar a la UNRWA y aumentar la ayuda humanitaria, como hemos hecho, porque son los que trabajan en el día a día en el territorio con los inocentes, y no hacer como han hecho los gobiernos autonómicos del PP y VOX con populismo, que han hecho —‌quitándoles las ayudas— que todo el peso caiga sobre los inocentes, que caigan sobre los hombros de los hambrientos, sobre los hombros de los heridos, sobre los hombros de los desposeídos las acciones viles y miserables de unos pocos trabajando para la UNRWA, pero de las que no tiene ninguna culpa el pueblo palestino. Lo correcto, señorías, es apoyar las investigaciones de la Corte Internacional de Justicia. Sí, como ha hecho este Gobierno incrementando en medio millón de euros las ayudas a la Corte Internacional de Justicia en los últimos meses, porque la sensación de que el mundo responde con impunidad las posibles violaciones de los derechos humanos no solo no es ética, es que puede provocar una reacción de indignación y radicalización en cadena que tenemos la obligación de evitar. Y todo esto, señorías, es una posición ampliamente reconocida, respetada y agradecida en el conjunto de la comunidad internacional. Y estaría bien que, por una vez, unos grupos y otros, en vez de forzar perfiles diferenciados, valoren y apoyen los esfuerzos de España y su Gobierno en busca de la paz y la defensa de la legalidad internacional, también en Gaza. Dejen de agrandar las desavenencias, producto muchas veces de los márgenes estrechos del multilateralismo e intenten estar al lado, por una vez, del Gobierno de España, aunque sea en algo tan obvio como la defensa de la paz, de la vida y de la libertad.

Les aseguro que no les va a producir urticaria. Eso sí, ustedes sí que pueden producir, desde su escaño, un granito de arena más en la construcción de un mundo más justo y más seguro.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. En turno de fijación de posiciones, por el Grupo Parlamentario Vasco (EAJ-PNV), tiene la palabra el señor Esteban Bravo.

Aitor (GV (EAJ-PNV)) Esteban Bravo

PNVDiputado.Página 47Vídeo

Ez dot uste oker nagoenik bertoko guztiok Gazako Zerrendatik egunero heltzen jakuzan irudiekin izututa gagozala badinozuet. Ez dot uste. Sarraskia urriaren 7an hasi zan. Aurretik datozen arrozoi sakonak ditu, jakina, badakigu, baina bost minututan ez dago horretaz hitz egiteko astirik.

Creo, y no me confundo, que cuando vemos las imágenes de Gaza nos sentimos totalmente apenados. Es una tragedia que empezó el 7 de octubre. Sí que hay razones que vienen de lejos, ya lo sabemos, pero en cinco minutos no se puede hablar de todas ellas.

Lo cierto es que el 7 de octubre pasado Hamás realizó un ataque brutal, homicida, cruel, salvaje secuestrando, violando y asesinando a 1200 personas, un ataque que pone a las claras cuál es su condición: un grupo terrorista, grupo terrorista al que su propio pueblo no le importa nada. Sabían cómo iba a reaccionar Israel. Buscaban la reacción de Israel. Buscaban que su propio pueblo fuera masacrado, con la vana esperanza de provocar un conflicto regional de consecuencias incalculables.

Ez. Hamasi giza bizitza ez dautso ardura, bapez, ezta bere herriarena ere.

No, a Hamás no le importan las vidas humanas, no le importan nada, ni tampoco su pueblo.

A Hamás la vida humana no le importa nada. Y la reacción del Gobierno israelí no se hizo esperar, y es evidente que no se ha ajustado a los estándares mínimos a que debe atenerse un Estado que se precie: los derechos humanos y la legislación internacional.

Hace unas semanas asistí a una reunión de la Unión Interparlamentaria en Naciones Unidas y tengo que decir que la intervención de los representantes israelíes me dejó un sabor desagradable. Vinieron a decir, enumerando una larga serie de fechas que se iniciaban en los pogromos medievales hasta llegar al Holocausto, que siempre habían sido agredidos, pero que esta vez no; esta vez no. Esta vez iba a ser distinto porque tenían un ejército y un Estado, y la comunidad internacional por mucho que dijera no les iba a parar. El haber sido objeto de un odio histórico durante siglos, el haber sido sometido a un intento de genocidio durante la Segunda Guerra Mundial no te da legitimidad para eliminar los derechos humanos y arrasar un país con la crueldad del adversario. No, no te da derecho. Y con este comportamiento, que ya venía siendo apuntado en otros episodios desde un gobierno con elementos ultraderechistas, Israel ha pasado de ser el pequeño liliputiense rodeado de adversarios, que prosperó creando una sociedad moderna y siendo admirado por la mayoría de los países occidentales, a convertirse a los ojos de todos en el bully de la región, porque nadie te tose, sobre todo si tienes al primo de Zumosol a tu lado. Sé que es difícil para muchos amigos israelíes hacerse a la idea de que el mundo los ve así hoy, ya que ellos sienten que su mera existencia como Estado, como pueblo, está amenazada. Pero es así, y cuanto antes caigan en ello mejor será. Es posible que haya Estados que crean poder prescindir de la comunidad internacional por su peso estratégico, militar o económico, pero el Israel que salga de este conflicto no será el que entró en él. Hamás debe ser perseguida y neutralizada, pero no el pueblo palestino. No podemos aceptar la política de tierra quemada, la muerte certificada de treinta mil personas ―un número superior, por cierto, al de civiles fallecidos en dos años en la guerra de Ucrania―, el ataque a hospitales ―como también es condenable por parte de Hamás hacer de ellos elementos de guerra―, la muerte de tantos niños y niñas, el hambre y la sed de la población civil, los ataques en Cisjordania por colonos armados, además del ejército. Un país es más que un trozo de tierra, más que un pueblo, más que un credo, un país son unos principios éticos, unos derechos para todos, es respeto. Me niego a pensar que Israel se vaya a convertir en aquello que siempre rechazó y que fue su razón para surgir como Estado.

Ezin dogu onartu hainbeste heriotza, suntsiketa hutsa, gosea eta egarria, gupida gabekoa. Hau ez da onargarri defentsaren izenean. Herri bat lurra, jendea edo erlijioa baino gehiago da. Printzipio, giza eskubide barik ez dago aberririk. Euskadin hau aiztu eben batzuk, helburuak ez du edozein lortzeko bidea justifikatzen.

No podemos admitir tanta muerte, tanta hambre, tanta sed, no es aceptable. Porque un país es más que sus personas, porque sin derechos humanos no hay países y no se puede justificar cualquier cosa.

Termino. Su texto, diputadas y diputados de Podemos, es un texto escorado y en algunos puntos, en mi opinión, contraproducente para el objetivo que dicen defender. Podrían incluso cerrar algún camino de solución. No sería bueno que por abarcar mucho y por falta de consenso una iniciativa en favor de la paz ―que ese debería ser el objetivo y el que creo que tenemos todos― y de poner punto final a la masacre que se está produciendo fuera rechazada. Les invito a que consensúen un texto con el resto de los grupos políticos. Nosotros, desde luego, estamos dispuestos a ello.

Nada más y muchas gracias.

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu, tiene la palabra el señor Matute García de Jalón.

Oskar Matute García de Jalón

EH BilduDiputado.Página 48Vídeo

Presidente jauna, diputatuok, berriro arratsalde on. Hace algo más de dos meses y medio, en concreto el 5 de diciembre de 2023, comparecía el ministro de Asuntos Exteriores en esta misma Cámara para hablar de lo que entonces ya empezaba a apuntar a tragedia o a genocidio, que era lo que tenía que ver con lo que estaba pasando en Gaza y apuntaba a empezar a pasar en Cisjordania. En ese momento comencé mi intervención señalando una serie de datos. Los datos eran ya duros en ese momento, un 5 de diciembre de 2023. Hablábamos de 16 000 muertos, la mayoría niños y niñas, hablábamos de más de 1 900 000 personas desplazadas, hablábamos de más del 60 % de los hogares destrozados en Gaza, de más de 10 000 ataques aéreos y de más de 10 000 palestinos detenidos de forma arbitraria. Pues bien, hoy, algo más de dos meses y medio después, todos estos datos se quedan pequeños ante la barbarie, ante la atrocidad que el Estado de Israel está cometiendo en Gaza y Cisjordania. Y ante una realidad así sobran los adornos, lo que hace falta es tomar posición, y nosotros no vamos a eludir esa responsabilidad. Compartimos los datos que se señalan en la proposición no de ley, porque, por desgracia, son los datos que ilustran la realidad, los datos de muertes de periodistas, los datos de muertes de profesionales de las Naciones Unidas, los datos de muertes de niños y niñas, los datos de muertos, muertos y muertos, siempre de la parte palestina. En ese momento, igual que antes nuestra portavoz en el debate de investidura, volvimos a dejar clara nuestra posición, la posición de la izquierda soberanista independentista vasca de ayer, de hoy y de siempre, porque este conflicto arrancó hace décadas, lo digo para quien pretende obviarlo. Euskal Herria Bilduren eta ezkerreko independentismoaren jarrera berrestera gatoz gaur. Bat egiten dugu Palestinarekin, eta konpromiso irmoa dugu Palestinaren askapen nazionalaren alde. Okupazio onartezin horrek alestinarrek bakean askatasunean eta euren herrialdean kanpoko esku hartzerik gabe bizitzeko eskubideak urratzen ditu duela hamarkada eta hamarkada askotatik. Guk beti Palestinarekin.

Una posición, la de EH Bildu y el independentismo de izquierdas, que mantiene y renueva el compromiso de la izquierda vasca con la justa causa del pueblo palestino en favor de su liberación nacional, en denuncia de una ocupación que durante décadas no ha hecho sino vulnerar los derechos de los y las palestinas a vivir en paz, en libertad y en su propio país sin injerencias externas de ningún tipo. Nosotros y nosotras siempre con Palestina.

Manifestamos nuestro apoyo al pueblo palestino. Exigimos el fin de la ocupación ilegal de Palestina, el cese total de las hostilidades y un alto el fuego inmediato en los territorios de Gaza y Cisjordania. Creemos en la necesidad de la apertura de corredores humanitarios con carácter inmediato y, sobre todo, en llevar ante la Corte Penal Internacional y ante la Corte Internacional de Justicia a Israel y a sus dirigentes, responsables de la actual barbarie, y también, cómo no, en reconocer el Estado de Palestina. Porque, señorías, sin paños calientes, sin matices: el Estado de Israel, con sus actuales dirigentes a la cabeza, está llevando a cabo un genocidio, está cometiendo crímenes de guerra contra la población civil y está pasándose por el arco del triunfo todas las doctrinas, recomendaciones y sanciones que le vienen imponiendo desde el derecho internacional. Hoy mismo Amnistía Internacional ―y al igual que a nosotros supongo que a muchas de sus señorías― nos ha enviado un informe en el que se señala que ya ha pasado un mes desde que la Corte Internacional de Justicia sancionó a Israel por la suspensión de los corredores humanitarios en Gaza, e Israel sigue sin cumplir. Por todo ello, creemos que hay que ir más allá y que hay que tomar parte activa junto a otros Estados, como los que se han mencionado ―Sudáfrica, Irlanda, Brasil y otros―, en la presión, en la denuncia y en la sanción si es necesario, como las que se anuncian en esta proposición no de ley, con la que podemos diferir en matices, pero con la que en lo sustancial estamos de acuerdo. Pasemos ya de la fase de espera a una cordura que jamás llegará de Netanyahu y sus seguidores, y seamos actores necesarios para torcerle el brazo en favor de los derechos humanos. Se trata de algo aparentemente tan sencillo como aceptar que ningún arma vaya para Israel y que ningún arma de Israel venga para aquí. Porque da lo mismo que estemos hablando de misiles que de cartuchos, porque, por desgracia, vemos cómo las prácticas que dicen que se emplean para los cartuchos son prácticas contra niños, contra niñas, contra población civil de Gaza y de Cisjordania. Apostemos por los corredores humanitarios ya, por el alto al fuego ya. Creemos en las sanciones contra los responsables de esta barbarie. Reconozcamos de manera inmediata el Estado palestino y promovamos su reconocimiento en el orden internacional.

Gioconda Belli Nikaraguako poetak zioen bezala, elkartasuna herrien samurtasuna bada. Izan gaitezen solidarioak eta adierazi dezagun elkartasuna, ezinezkoa baita hainbeste krudelkeria eta injustiziaren aurrean ez hunkitzea. Hamarkada batzuk barru, inork ez digulako barkatuko oinaze honen begiralea izatea eta konformatzea gehiago egin dezakegunean.

Si, como decía la poeta nicaragüense Gioconda Belli, la solidaridad es la ternura de los pueblos, seamos solidarios, porque es imposible no conmoverse ante tanta crueldad e inhumanidad; nadie nos perdonará dentro de unas décadas que, pudiendo hacer más, nos conformáramos con ser plañideras de un dolor insufrible.

Y nuestro internacionalismo de hoy y de décadas, el de una parte significativa del pueblo vasco, que mira con mucha determinación a Palestina, lo hace por solidaridad, lo hace por internacionalismo y lo hace porque considera que lo que vienen defendiendo, aquello por lo que vienen clamando, que es por su libertad, tiene sentido, tiene tanto sentido como lo tienen otros pueblos que claman y braman por su libertad. Y no me quiero olvidar ―y sin ningún demérito para el pueblo palestino ni para el tema que hoy abordamos― del pueblo saharaui, que hoy celebra su día, el Día de la República Árabe Saharaui Democrática.

Besterik ez, mila esker. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Republicano, tiene la palabra el señor Salvador i Duch.

Jordi Salvador i Duch

ERCDiputado.Página 49Vídeo

Bona tarda. Gràcies, president. Primer de tot, i sobraria dir-ho, però cal dir-ho, quan ens referim al Govern de l’Estat d’Israel, no ho fem per atacar el poble jueu ni els cristians que viuen allí ni els palestins i els àrabs que habiten aquelles terres. L’objectiu és posar pressió al Govern d’Israel en un intent de resoldre un conflicte que no coneix descans i que clama per solucionar-lo. És inajornable, com han dit els companys que m’han precedit. No comença el 7 octubre, són desenes d’anys de conflicte i crueltat que simplement no podem tolerar. És clar que la massacre del 7 d’octubre és insuportable i que el Govern de Hamas a Gaza no és model de res, però tampoc és acceptable cap mena de resposta indiscriminada cap a la població civil palestina de Cisjordània.

No ho és, i no volem ser passius, no volem restar indiferents davant d’una guerra que ha posat fi a més de 30 000 vides, deixat prop de 70 000 ferits i forçat prop de dos milions a l’exili. Una guerra que ha deixat un rastre de destrucció en un territori on centenars de milers de nens i de nenes, centenars de milers de nens i nenes, malviuen o sobreviuen atrapats sense poder escapar. No sé si es pot anomenar genocidi o no; no entrarem en aquests debats, encara que les paraules són importants. No ho sé. Però el que sí que sabem és que el que estem veient cada dia als telenotícies és un Gernika televisat i ben documentat. Això sí que ho sé. I abans es posava el crit al cel quan es bombardejava població civil indefensa, i ara sembla que és el pa de cada dia i no passa res, la humanitat no ha après res. Sabem que hi ha centenars de milers de palestins i civils que moren sota les bombes sense cap via d’escapament, sense cap refugi possible. Centenars de milers de persones que es pregunten si sobreviuran demà, si tindran alguna cosa per menjar o si realment tindran un demà. Això és el que està passant a dos milions de palestins, amb infants innocents inclosos, i això és una qüestió humanitària a la qual no podem girar l’esquena.

I quina és la nostra responsabilitat? Els qui estem avui aquí, quina és la nostra responsabilitat? Quina és la meva responsabilitat en aquest moment? Crec que la nostra responsabilitat és exigir al Govern, per això estem aquí, exigir al Govern que se’n faci responsable i que faci tots els possibles per posar fi a aquesta atrocitat. Avui parlem de la guerra d’Israel, però aquesta responsabilitat s’estendria a qualsevol conflicte similar. I com deia, quina és la nostra responsabilitat? I què és el que demanem? Doncs, la d’exigir al Govern que vagi més enllà de gestos simbòlics a favor de la pau, perquè sabem que amb paraules no n’hi ha prou per aturar la guerra. És suficient el que està fent el Govern?, malgrat reconèixer que ha fet coses. Però creiem que no.

És veritat—i aquí felicito el Govern— que després de la sentència del Tribunal de la Haia i davant de la pregunta directa d’Esquerra que vam fer en compareixença, el ministre Albares va afirmar que el Govern espanyol no retiraria l’ajuda humanitària, com sí que van fer els Estats Units i altres països satèl·lits. Això és interessant. Va dir que no seguirien els passos dels Estats Units i que no retirarien l’ajuda a l’UNRWA, la qual cosa considero un acte criminal, la gent que ha retirat l’ajuda l’UNRWA, perquè és l’única ajuda que és vital per a la supervivència de més de cinc milions de persones palestines. I està bé, aquest gest que ha tingut, està bé, però no és suficient, com deia.

Resumiré el que creiem que són mínims indispensables, sense enredar-nos en qüestions semàntiques que, tot i ser molt importants, també poden ser l’excusa per no actuar. Per això, des del nostre grup parlamentari estem d’acord amb moltes de les propostes que ha fet el grup de Podem i votarem la majoria dels punts. No obstant això, algun no, però sí que coincidim que cal un alto al foc immediat, que cal exigir que l’ajuda humanitària es mantingui i que augmenti; l’alliberament dels presos de guerra i els presos polítics de guerra palestins; la fi del segrest dels israelians de Hamas; que es respecti el dret d’autodeterminació del poble palestí i el reconeixement del seu dret a tenir un estat propi; posar fi al comerç d’armes amb Israel, incloent-hi la prohibició dels negocis a empreses privades, com s’ha fet en altres guerres; revisar les relacions amb el Govern d’Israel com a mesura de pressió; condemnar tant la violència de Hamas com la dels colons israelians.

La protecció de la població civil no ha de significar i no significa, que ningú es confongui, donar suport a cap règim teocràtic, ni a Israel ni a la Palestina de Hamas. No volem donar suport a governs d’extrema dreta. No volem alimentar el foc de la guerra, sigui practicada pel govern que sigui. Estem parlant de drets humans, senyors, senyores i senyories, de drets humans. I això és inacceptable i no podem seguir passius. Hem d’anar molt més enllà de les paraules. I sobretot, exigim continuar i augmentar amb ajuda l’ajuda a través de l’UNRWA, l’Agència de les Nacions Unides per la Població Refugiada Palestina a Orient Mitjà. Una comunitat de 5,9 milions de persones, gairebé la quarta part de la població refugiada del món, depèn d’aquesta assistència. Deixar de fer-ho seria condemnar a mort centenars de milers de persones. Per tot plegat, votarem la majoria dels punts d’aquí i també demanem que es reconsideri algun tema semàntic, per bé del consens, però en contingut i en substància estem d’acord amb el que es proposa. Moltes gràcies.

Gracias, presidente. Buenas tardes. En primer lugar ―huelga decirlo pero hay que decirlo―, cuando nos referimos al Estado de Israel no lo hacemos para atacar al pueblo de Israel ni a los cristianos, palestinos y árabes que viven en esas tierras, el objetivo es poner presión sobre el Gobierno de Israel y aquella facción que denominamos sionista en un intento de resolver un conflicto que no conoce descanso y clama por una solución. Son decenas de años de conflicto y crueldad que simplemente no podemos tolerar, como se ha dicho. Está claro que la masacre del 7 de octubre es insoportable y que el gobierno de Hamás en Gaza no es un modelo de nada, pero tampoco es aceptable ningún tipo de respuesta indiscriminada hacia la población civil palestina en Gaza y Cisjordania. (La señora presidenta ocupa la Presidencia). No lo es y no queremos ser pasivos, no queremos estar indiferentes ante una guerra que ya ha puesto fin a más de 30 000 vidas, ha dejado más de 70 000 heridos y ha forzado a más de dos millones al exilio. Una guerra que ha dejado un rastro de destrucción en un territorio donde centenares de miles de niños y niñas —‌repito, centenares de miles de niños y niñas— malviven o sobreviven atrapados sin poder escapar. No sé si se puede denominar genocidio o no ―no entraremos en estos debates aunque las palabras son importantes; no lo sé―, pero lo que sí sabemos es que lo que vemos cada día en las noticias es un Gernika televisado y bien documentado, eso sí lo sé. Y antes poníamos el grito en el cielo cuando se bombardeaba a la población civil indefensa, ahora parece que es el pan de cada día y no pasa nada; la humanidad no ha aprendido nada. Sabemos que hay centenares de miles de palestinos civiles que mueren bajo las bombas, sin ninguna vía de escape y sin refugio posible; centenares de miles de personas que se preguntan si sobrevivirán hasta el día siguiente, si tendrán algo para comer o si realmente tendrán un mañana. Y eso es lo que les está ocurriendo a dos millones de palestinos, niños inocentes incluidos. Es una cuestión humanitaria ante la cual no podemos girar nuestra espalda.

¿Y cuál es nuestra responsabilidad, la responsabilidad de los que estamos hoy aquí? ¿Quién es nuestra responsabilidad? ¿Cuál es mi responsabilidad en estos momentos? Creo que nuestra responsabilidad es exigir al Gobierno, y por eso estamos aquí, que se haga responsable y que haga todo lo posible para poner fin a esta atrocidad. Hoy hablamos de la guerra de Israel, pero esta responsabilidad se extendería a cualquier otro conflicto similar. Y, como decía, ¿cuál es nuestra responsabilidad y qué es lo que pedimos? Pues exigir al Gobierno que vaya más allá de gestos simbólicos a favor de la paz, porque sabemos que con palabras no basta para detener la guerra. ¿Es suficiente lo que está haciendo el Gobierno, a pesar de que reconocemos que se han hecho cosas? Creemos que no. Es cierto, y aquí felicito al Gobierno, que tras la sentencia del Tribunal de La Haya y ante la pregunta directa que Esquerra hizo directamente al ministro Albares, el ministro afirmó que el Gobierno español no retiraría la ayuda humanitaria, como hicieron Estados Unidos y otros países satélites. Dijo el ministro que no seguirían los pasos de Estados Unidos, que había anunciado retirar la ayuda humanitaria a la UNRWA. Algo criminal, porque la de la UNRWA es la única ayuda que resulta vital para la supervivencia de cinco millones de personas palestinas. Y está bien ese gesto que ha tenido, pero no es suficiente.

Resumiré lo que creemos que son mínimos indispensables, sin enredarnos en cuestiones semánticas que, a pesar de ser importantes, pueden ser también la excusa para no actuar. Por eso, nuestro grupo parlamentario está de acuerdo con muchas de las propuestas realizadas por el grupo de Podemos y votaremos la mayoría de los puntos. No obstante, algunos no, pero coincidimos en que hace falta un alto el fuego inmediato. Hay que exigir que la ayuda humanitaria se mantenga y aumente la liberación de los prisioneros de guerra y presos políticos palestinos, y el fin del secuestro de los israelíes por parte de Hamás; que se defienda el derecho a la autodeterminación del pueblo palestino y el reconocimiento de su derecho a tener un Estado propio; poner fin al comercio de armas con Israel, incluyendo la prohibición de negocios de empresas privadas, como se ha hecho en otras guerras; revisar las relaciones con el Gobierno de Israel como medida de presión, y condenar tanto la violencia de Hamás como la de los colonos israelíes.

La protección de la población civil no debe significar, y no significa, que nadie se confunda, dar respaldo a ningún régimen teocrático, ni a Israel ni a la Palestina de Hamás. No queremos apoyar gobiernos de extrema derecha ni alimentar el fuego de la guerra, sea practicada por cualquier gobierno. Estamos hablando de derechos humanos, señoras y señores, y esto es inaceptable. No podemos seguir pasivos, tenemos que ir más allá de las palabras y, sobre todo, exigimos continuar y aumentar con la ayuda a través de la UNRWA, la agencia de las Naciones Unidas para la población refugiada de Palestina en Oriente Medio, una comunidad de 5,9 millones de personas. Casi la cuarta parte de la población refugiada del mundo depende de esta asistencia y dejar de hacerlo sería condenar a muerte a centenares de miles de personas. Por eso, vamos a votar la mayoría de los puntos de esta propuesta, pidiendo que se reconsidere alguna cuestión semántica en aras al consenso, pero en el sentido estamos de acuerdo con esta propuesta.

Gracias. (Aplausos).

Presidencia. Moltes gràcies, señor Salvador. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra la señora Andala Ubbi, por un tiempo de cinco minutos.

Teslem Andala Ubbi

Grupo SumarDiputada.Página 51Vídeo

Gracias, presidenta. Gracias, señorías. Como muchas y muchos sabéis, hoy es mi primera intervención en esta Cámara y quiero aprovecharla para felicitar a mi pueblo por el 40.º aniversario de la proclamación de la RASD (aplausos), pero, sobre todo, señorías, me gustaría darme a conocer hoy porque hoy para mí es un día importante, pues defender los derechos humanos para mí es fundamental porque es algo que yo misma he vivido en mis carnes. Señorías, soy Tesh Sidi y nací hace veintinueve años en Auserd, que, como sus señorías sabrán, no es un barrio dentro de la M-30 de Madrid, es un campo de refugiados donde se pasa mucha sed, donde se pasa mucho calor, donde heredas muchas de las frustraciones de tus padres y muchas de sus heridas, y, sobre todo, donde heredas la angustia de todo un pueblo. Por eso, señorías, siempre reitero que por el pueblo palestino yo no siento solidaridad, sino empatía.

A esta iniciativa, compañeras, se le podrían introducir algunos matices. Por ejemplo, echamos en falta el reconocimiento inmediato del Estado palestino, el fin del apartheid y la ocupación ilegal; echamos en falta sobre todo, como reiteramos en SUMAR, un Estado soberano y sin tutelas. Es una exigencia de mínimos que tenemos que hacer en conjunto en esta Cámara, así como el desmantelamiento de los asentamientos ilegales y el retorno de todos los refugiados palestinos a su territorio. Sin embargo, no nos encontrarán a nosotros votando en contra de una iniciativa en la que estamos de acuerdo en lo fundamental.

Señorías, mientras la semana pasada el ministro de Asuntos Exteriores entregaba ilegalmente el espacio aéreo del Sáhara Occidental, en Gaza el ejército israelí seguía masacrando al pueblo palestino, utilizando armas que con cierta probabilidad ―bastante alta― podrían ser de aquí, de España. Porque el señor Albares no dijo toda la verdad cuando aseguró que España había suspendido todas las exportaciones de armamento desde el mes de octubre, pues en el mes de noviembre, en medio de la escalada de los ataques contra el pueblo palestino, se autorizó el envío de material militar por valor de un millón de euros, una decisión que supone una enmienda y una posición contraria a la que defiende nuestro grupo parlamentario y, sobre todo, a las demandas de la sociedad civil palestina. No podemos apoyar con ayuda humanitaria mientras financiamos material militar. (Aplausos).

Como bien saben, hay muchos tipos de armas, pero quizás las más letales son las que pasan desapercibidas. No podemos perder de vista el papel que está jugando la tecnología en este genocidio, porque, señorías, ¿sabían ustedes que hoy en día un algoritmo de inteligencia artificial decide quién vive y quién muere en Palestina? Casualmente, ese algoritmo elige a muchos bebés y a muchos niños.

En este país ya hemos vivido los bombardeos de una potencia extranjera a población civil. El bombardeo en Gernika supuso el asesinato de 654 personas. En Palestina ya han asesinado a más de 30 000 personas, lo que supone que este hecho de Gernika se produjera cuarenta y seis veces. Por eso, señorías, yo les pregunto, ¿cuántos Gernikas tienen que pasar para que exijamos el alto el fuego en Palestina? (Aplausos).

En cuanto a ustedes, señorías del Partido Popular, la verdad es que yo me lo haría mirar. Un partido que defiende la familia y los valores cristianos tuvo la gran idea de entregar, de premiar con la medalla de honor del Ayuntamiento de Madrid al Estado de Israel cuando han ejecutado a 30 000 personas. ¿Han visto ustedes los vídeos? ¿Han visto las imágenes? ¿No lo sienten? ¿No lo padecen? ¿No tienen ninguna empatía con ellos?

Miren, señorías, la matanza de los inocentes por el rey Herodes es una anécdota de lo que está haciendo Netanyahu en Palestina. Aunque, como bien sabemos en Más Madrid y como bien sabemos en Madrid, a ustedes no les importó la muerte de más de 7000 ancianos en Madrid, en las residencias. (Una señora diputada: ¡Hala, venga!). Tampoco creo que les quiten el sueño los 13 000 niños palestinos; no les quitan el sueño. (Una señora diputada: ¡Venga, qué vergüenza!).

Señorías, para mí, como comentaba al principio, esta causa, esta lucha del pueblo palestino la siento mía, porque tanto mi pueblo como el suyo ha vivido sin libertad, ha vivido sin derechos, pero sobre todo ha vivido con el silencio cómplice de aquellos que tenían la obligación jurídica y la obligación moral de respetar la soberanía de los pueblos. Más que vivir, hemos sobrevivido, pero aquí estamos, aquí seguimos y defenderemos en este Parlamento y en donde haga falta los derechos de los pueblos a existir en su tierra y en paz. Sé que el pueblo español está con nosotros, lo ha demostrado en las calles en todas estas reivindicaciones. Está con el pueblo palestino. Está con el pueblo saharaui. Espero que también sus representantes hoy estemos a la altura de las circunstancias.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señora Andala. Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene ahora la palabra la señora Romero Vilches por un tiempo de cinco minutos. (Aplausos).

María de los Reyes Romero Vilches

VoxDiputada.Página 52Vídeo

Gracias, señora presidenta. Señora Belarra, nos traen hoy aquí una PNL que pretende blanquear al grupo terrorista Hamás y la verdad es que no nos sorprende, porque ustedes siempre se alinean con lo mejor de lo mejor. (Aplausos). No hay más que ver cómo se relacionan ustedes con sus amigos de Bildu y con sus colegas de la narcodictaduras bolivarianas. Tampoco se nos olvida la especial simpatía que el fundador de su partido tiene por el régimen iraní, verdadero impulsor y protector de Hamás, y gran paraíso para las mujeres empoderadas, al parecer. (Aplausos). Cuando se leen los argumentos que exponen en su PNL, la verdad es que no sabemos si se trata de ignorancia acerca de este conflicto o es verdaderamente mala fe lo que contienen sus propuestas, porque, señora Belarra, están ustedes hablando de una guerra entre una democracia plena como es Israel y una organización terrorista e islamista atroz como es Hamás. En cinco minutos solo tengo tiempo de exponer unos pequeños datos para entender quién está atacando y quién se está defendiendo en este conflicto.

Desde 2006, las autoridades gazatíes han recibido miles de millones en concepto de ayuda humanitaria, dinero que ha sido dilapidado en construir túneles, comprar armamento de contrabando y hacer casoplones para sus jerarcas; solo así se entiende la miseria y la pobreza en la que ha vivido el pueblo de Gaza hasta la fecha. Desde 2006, miles y miles de cohetes Qassam han sido lanzados contra territorio de Israel, provocando miles de víctimas y cuantiosos daños materiales; y podrían haber sido muchos más si no fuera porque Israel tiene un costosísimo escudo protector antimisiles denominado Cúpula de hierro. Está claro que se trata de ataques terroristas que pretenden matar a ciudadanos israelíes de forma indiscriminada, cuantos más, mejor, y así se explican las restricciones que Israel impone en la frontera de Gaza, restricciones que también impone Egipto y no son tan criticadas. (Aplausos). La voluntad expresada reiteradamente por las autoridades gazatíes desde 2006 es la de terminar con el Estado de Israel y crear un nuevo país que supuestamente iría desde el río Jordán hasta el Mediterráneo, expulsando o exterminando a la población judía. Señorías, eso, con pinganillos o sin pinganillos, se llama genocidio. (Aplausos).

Y, mientras tanto, la voluntad del Estado de Israel, expresada por sus autoridades democráticas, es la de convivir en paz y buena vecindad. De hecho, antes del 7 de octubre, casi 20 000 gazatíes cruzaban diariamente la frontera para trabajar en Israel; desgraciadamente, muchos de ellos se convirtieron en cómplices de los ataques terroristas del 7 de octubre. Ese día se produjo un brutal ataque terrorista que no tenía un objetivo militar, sino que se ensañó en el asesinato, tortura y secuestro de civiles inocentes, incluyendo a niños, mujeres y ancianos. (Muestra unas fotos). Los terroristas tuvieron la desfachatez de grabar con sus propios medios el asalto a pequeñas granjas y aldeas, así como la carnicería que efectuaron en un concierto al que asistían jóvenes israelíes y extranjeros. Entre ellos, se encontraba una ciudadana española, Maya Villalobo, sevillana, una joven mujer de mi tierra que fue asesinada. Ustedes, tan feministas y tan hipócritas, se han olvidado de estos pequeños detalles en su exposición de motivos. (Aplausos). Estas hordas de asesinos a las que ustedes quieren blanquear masacraron a 1200 personas inocentes; 240 fueron secuestradas como rehenes, y, de ellas, 130 siguen estando retenidas y no sabemos si están vivas o muertas. ¿No se espantan ustedes ante las evidentes torturas y violencia sexual contra mujeres que ellos mismos grabaron y de las que se jactan en sus redes? Pero el mayor crimen de guerra es el que Hamás está acometiendo contra su propio pueblo. El derecho internacional condena tajantemente el uso de escudos humanos y Hamás está utilizando a su pueblo como escudo. Ha convertido hospitales, escuelas, mezquitas e instalaciones de la ONU en arsenales militares terroristas.

Ya termino, señora presidenta. Señorías, nosotros creemos que hay una forma justa de acabar con este conflicto y es que Hamás devuelva los rehenes y se deshaga del arsenal asesino. Y ustedes dejen de colaborar con entidades terroristas, que perjudican a la única democracia de Oriente Medio, porque con su actitud no hacen más que dañar la reputación de nuestra nación, aunque a ustedes eso ya sabemos que les importa un bledo.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señora Romero. Por el Grupo Parlamentario Popular, tiene ahora la palabra el señor Floriano Corrales, también por un tiempo de cinco minutos.

Carlos Javier Floriano Corrales

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Muchas gracias, señora presidenta. Señorías, debatimos hoy una iniciativa en la que es imposible deducir que hubo una masacre el 7 de octubre contra la población israelí. Parece como si el combate —‌como ustedes lo llaman— estallase fruto de un fenómeno natural frente al cual Israel inició una cruel ofensiva. Y es verdad que hay que exigirle a Israel que la respuesta debe ser de acuerdo con la normativa internacional, con el respeto, pero también es cierto que su causa está en la masacre que ejecutó Hamás. Hay que trabajar para encontrar la solución de los dos Estados viables, seguros y democráticos, aunque hoy parezca más difícil, porque hay más sufrimiento, hay más dolor, hay más heridos, hay más muertos enterrados en Oriente Medio, hay más sangre derramada, más inocentes asesinados. Es más difícil encontrar la paz por eso. Paz que debería comenzar por la liberación inmediata e incondicional de los secuestrados: hombres, mujeres, ancianos, niños y niñas torturadas; víctimas israelíes, señoría, pero víctimas; y que la liberación fuese acompañada por el alto el fuego.

Sinceramente, señorías, creo que le hacen ustedes un flaco favor a la causa que dicen defender al adoptar una posición tan tremendamente sectaria, tan partidista y tan poco equilibrada, porque creo que ese tipo de argumentos solo benefician a quienes justifican su existencia con la guerra y a quienes se benefician con la narrativa de la guerra. Creo que ese tipo de reflexiones que ustedes hacen y estas intervenciones, como a la que hemos asistido hoy, no benefician la causa que dicen defender, sino, precisamente, la narrativa de la guerra y a quienes justifican su existencia por la misma.

Creo que cuando hablan de la paz vuelven a equivocarse una vez más, señorías, porque siempre quieren que se rindan los que quieren la democracia, y que ganen los suyos, los que consideran suyos, aunque sean unos sátrapas, los mayores sátrapas sobre la tierra. Por eso, quieren o querían que se rindiesen los ucranianos frente a Putin, que parecía ser el suyo. Por eso, quieren que se rinda la oposición en Venezuela, porque el suyo es Maduro. Por eso, quieren que se rinda la oposición cubana, porque suyos son los sucesivos dictadores de la isla. (La señora Montesinos de Miguel: ¡Muy bien!). Que condenen a Israel, porque ustedes están con Hamás o con Irán. (Aplausos.―Rumores.―La señora Vidal Sáez: ¡Treinta mil muertos!). Siempre que ven una democracia, ustedes se ponen frente a ella. Es como si la democracia y la libertad les produjera urticaria.

Pero frente a ese sectarismo, señorías, nosotros hemos leído su iniciativa, y, si ustedes aceptan la votación por puntos, apoyaremos el punto tercero de la misma, para que se abran los corredores humanitarios, para la entrada de ayuda y que esta circule sin impedimentos, así como la urgencia de planificar la reconstrucción de los servicios básicos en Gaza y coordinar el envío de ayuda a nivel europeo. Vamos a instar a favor de eso. Vamos a contribuir desde España, señorías —‌debemos contribuir—, por la paz y por la defensa de los principios que fundamentan las democracias liberales. Pero mucho me temo que su iniciativa no hace eso, sino que una iniciativa como la suya precisamente terminaría con el aplauso de todos aquellos que se felicitan por el apoyo a los terroristas, los mismos que felicitaron al Gobierno español, y comprenderá que para ello no va a contar con nuestros votos. Por eso, no la vamos a apoyar en su conjunto.

Si es lamentable que un miembro del Gobierno diga que va a ir a Palestina sin que lo sepa el Ministerio de Asuntos Exteriores; si es lamentable que un miembro del Gobierno diga que va a ir a Palestina, pero que el Ministerio de Asuntos Exteriores no conozca ni sepa cuál es su agenda; si es lamentable que un miembro del Gobierno diga que va a ir a Palestina, aunque sea en medio de una campaña electoral, para intentar arrancar unos votos, más lo es que la posición del Gobierno sea aplaudida por dos organizaciones terroristas, como ha sido el caso. Escuchando la intervención de algunos miembros de su grupo, de algún miembro del Gobierno y la del propio presidente, pareciera que importase más tener protagonismo personal y satisfacer egos que conseguir la paz y defender los fundamentos de la democracia.

Termino, presidenta. La política exterior no puede estar sometida a intereses particulares, aunque estos sean los intereses del presidente del Gobierno. Tiene que estar siempre en la defensa de los intereses generales que pasen por la paz y por el respeto a los principios que inspiran nuestra democracia.

Nada más y muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias, señor Floriano. Señora Belarra, ¿acepta su grupo la enmienda presentada?

Ione Belarra Urteaga

PodemosDiputada.Página 54Vídeo

La estamos estudiando y la comunicaremos en los próximos días, horas.

Presidencia. Perfecto, muchísimas gracias. MOCIONES CONSECUENCIA DE INTERPELACIONES URGENTES: —  DEL GRUPO PARLAMENTARIO MIXTO (SEÑOR CATALÁN), SOBRE LAS MEDIDAS QUE VA A ADOPTAR EL MINISTRO DEL INTERIOR PARA ACABAR CON LOS ACTOS DE APOYO, ENALTECIMIENTO Y HOMENAJE A LOS TERRORISTAS. (Número de expediente 173/000009).

Presidencia. A continuación, pasamos a debatir la moción consecuencia de interpelación urgente del Grupo Parlamentario Mixto sobre las medidas que va a adoptar el Ministerio del Interior para acabar con los actos de apoyo, enaltecimiento y homenaje a los terroristas. Por el grupo autor de la iniciativa y para la defensa de la moción, tiene la palabra el señor Catalán Higueras por un tiempo de siete minutos.