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Sin adjetivos

Pleno del 20 de febrero de 2024

Proposición no de Ley para la defensa de los transportistas y agricultores españoles ante los ataques sufridos en la frontera con Francia.

Proposición no de Ley ante el Pleno.. Autor: Grupo Parlamentario VOX. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 23.

InmigraciónDefensa y exterior

Votación

  • 22 de febrero de 2024: no salió adelante, 169 sí, 175 no, 0 abstenciones.

Carina Mejías Sánchez

VoxDiputada.Página 35Vídeo

Muchas gracias, señor presidente. Permítanme que les diga que es para mí un orgullo subirme hoy a esta tribuna a defender los intereses de nuestros agricultores y de nuestros transportistas, que estos días pasan por situaciones muy difíciles. En las últimas semanas han sido constantes las manifestaciones en toda Europa de agricultores, de trabajadores del campo, en lucha contra las élites globalistas que desde Bruselas imponen leyes dañinas contra un sector que les es ajeno y sobre el que VOX lleva advirtiendo durante años. Son exigencias ecologistas que imponen condiciones inasumibles para aquellos que dependen de la tierra para vivir. El eurodiputado Hermann Tertsch los define de una forma muy divertida. Dice: Son una tropa de diputados urbanos que se dedican a imponer reglas al campo, cambiar reglamentos y dar consejos a unos agricultores que nunca han visto, a una agricultura que desconocen y a unos productos que solo compran en el centro comercial. (Aplausos).

La Agenda 2030 y el Pacto Verde se imponen de una forma irresponsable y desconsiderada con las realidades y las capacidades de nuestros agricultores. Son unas políticas que, como digo, VOX lleva años denunciando en solitario, denuncias que hoy se ven más respaldadas que nunca por las grandes manifestaciones del sector agrícola que hemos vivido estos días, no solo en España, sino en toda Europa. Y las causas no son otras que una permisiva competencia desleal que arruina al sector, que inunda nuestros mercados de productos sin control, rompiendo el principio de preferencia comunitaria y que, además, provoca alertas sanitarias. Estos días oíamos a un agricultor indignado decir que por qué había que importar productos que somos capaces de producir en España, como, por ejemplo —‌me hizo mucha gracia—, las ciruelas de Camboya, que habían provocado una alerta sanitaria; más de mil alertas sanitarias por productos extranjeros durante el año pasado. Además, se quejan de una burocracia inasumible para las gentes del campo. Les imponen agendas digitales con un interés claro en controlar sus explotaciones a distancia. Derrumban los precios, arruinando las explotaciones agrícolas y, además, les imponen una fiscalidad verde que les resulta asfixiante. Contra todo eso protestan y a todo eso se ha opuesto una y mil veces VOX. Las movilizaciones de los agricultores en Francia han provocado graves afectaciones al transporte español por las reiteradas agresiones a nuestros transportistas, destruyendo cargamentos y provocando graves perjuicios económicos. En Nimes, solo en un día quince cargamentos de verduras fueron dispersados en la vía pública, y en Montpellier, representantes del sector agrícola francés destruyeron en plena vía una cisterna de vino español. Las protestas y los ataques contra los transportistas españoles son el ejemplo de la gravísima situación a la que se enfrenta nuestro sector primario y todo el comercio transfronterizo. Esos lamentables incidentes son una violación de los derechos de los transportistas, de su seguridad y tienen consecuencias devastadoras, tanto a nivel económico como a nivel social. En primer lugar, porque tienen un enorme impacto económico, un impacto directo de esos ataques. Representan una pérdida significativa para los agricultores, para los transportistas y afectan a toda la cadena de suministro y comercialización. Estos actos de vandalismo y de sabotaje, que no son nuevos, generan pérdidas económicas que repercuten en la estabilidad financiera de nuestras empresas agrícolas y de transporte, y acaban arruinando nuestros negocios. Los ataques exigen una respuesta efectiva y firme por parte del Gobierno y de las autoridades, tanto españolas como francesas. (Aplausos). Es necesario que se tomen medidas concretas para garantizar la seguridad y el tránsito normal de nuestros transportistas en territorio francés, que se lleve a cabo una investigación para saber quiénes son los responsables de estos actos violentos y que se establezcan mecanismos de protección para que esto no vuelva a ocurrir.

Ante estas actitudes violentas, los transportistas anunciaron paros. (La señora presidenta ocupa la Presidencia). Anunciaron, legítimamente, la reivindicación de sus derechos y describieron razones muy similares a la de los agricultores: competencia desleal de empresas de transporte extranjeras, principalmente de Marruecos, que no están sujetos a las mismas exigencias y restricciones que se imponen a nuestros transportistas, lo que les obliga a trabajar a pérdidas; políticas medioambientales que los criminalizan por el uso de los motores diésel, y la asfixia de impuestos abusivos. Son exactamente las mismas causas que reflejaban los agricultores. ¿Y cuál fue la respuesta del Gobierno? ¿Cuál fue la respuesta del Gobierno en estos días cuando los transportistas pierden sus cargas, los agricultores claman por sus negocios y los trenes arden? Pues el ministro Óscar Puente ha opinado de casi todo, menos de esto. Ha dicho que hay que aprobar una ley de amnistía para ahorrar trabajo a la justicia y evitar las consecuencias de lo sucedido en Cataluña (hace el signo de comillas con los dedos); es decir, impunidad a cambio de siete votos. Intimidó a los transportistas que anunciaron paros, como consecuencia de las agresiones sufridas, diciéndoles que el ministerio estaría muy atento a quién convocaba el paro, así como amenaza velada. Dijo que nos tenemos que ir acostumbrando a que las incidencias ocurran en los trenes, por ejemplo, que se quemen como el de Extremadura, ¿no? Y para acabar el cúmulo de despropósitos dijo que Castilla y León es un geriátrico a cielo abierto. Toda una lista de despropósitos que, además, no dejan de ser un insulto a la inteligencia. (Aplausos). Y después de todo esto, se debió ir a jugar al golf al selecto club de Puerta de Hierro. En VOX le decimos que lo que debería hacer, probablemente, es irse a su casa y no volver. Ante unos transportistas que han perdido sus cargas, con las consecuencias que eso tiene, el ministro ha optado por intimidarles y deslegitimar las convocatorias de paro del sector a sus demandas, lo cual es profundamente incompatible con los principios democráticos y el respeto a la libertad de expresión y de asociación. Amenazar a los trabajadores que ejercen ese derecho socava la legitimidad de nuestro sistema democrático y, en lugar de buscar soluciones eficaces que aborden las preocupaciones de los transportistas y promuevan condiciones laborales justas, el ministro, después de afirmar con contundencia que estaba trabajando intensamente, se limitó a irse a Bruselas a pedir más sensibilidad a la comisaria de Transportes y afirmando que, tal y como están las cosas en Francia, estos boicots van a ser difíciles de evitar.

Pues bien, en VOX queremos decir que basta, que hay que exigir al Gobierno francés y a los burócratas de Bruselas que asuman su responsabilidad y garanticen la seguridad y el tránsito normal de nuestros transportistas, que deben exigir contundencia y que se ponga fin a estos ataques, que respeten nuestros derechos como nación soberana y los derechos de nuestros transportistas y de nuestros agricultores. Es inaceptable que los agricultores españoles y los transportistas sean víctimas de agresiones y boicots, como resultado de disputas que trascienden nuestras fronteras. Es inaceptable que la exministra francesa Ségolène Royal siga atacando la calidad de nuestros productos agrícolas y acusándonos de competencia desleal, abonando un juego de poder donde los perdedores son siempre los mismos: nuestros transportistas, nuestros agricultores y nuestra gente. Ni podemos ni debemos permanecer indiferentes ante los ataques que están sufriendo nuestros compatriotas del sector primario a manos de intereses que olvidan el valor de la cooperación y el respeto entre naciones. Es hora de alzar la voz y exigir que se respeten nuestros derechos, nuestra soberanía alimentaria y nuestra dignidad como españoles.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, la mayoría de ellos puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señora Mejías. En turno de fijación de posiciones, por el Grupo Parlamentario Mixto, tiene la palabra el señor Catalán Higueras, por un tiempo de cinco minutos.

Alberto Catalán Higueras

Diputado.Página 37Vídeo

Muchas gracias, señora presidenta. Señorías, muy buenas tardes. Quiero decir tres cuestiones previas en esta primera intervención en el Pleno de esta semana. La primera de ellas, por cortesía parlamentaria y también política, quiero dar a los diputados del Partido Popular la enhorabuena por haber ganado las elecciones, por tener mayoría absoluta una vez más y poder configurar Gobierno. (Aplausos). En segundo lugar, en este caso por justicia humana y democrática, en nombre de Unión del Pueblo Navarro quiero manifestar nuestro reconocimiento, apoyo, cariño y también admiración hacia los dos guardias civiles asesinados en Barbate y a sus familias. (Aplausos). Por cierto, uno de ellos era, aunque catalán de origen, navarro de adopción y, por lo tanto, siempre los tendremos presentes. (Aplausos). Y otra cuestión también previa, fueron asesinados en acto de servicio y, por lo tanto, sus muertes no pueden ser impunes, no pueden tener impunidad penal ni tampoco de responsabilidad política. En cualquier otro país democrático el responsable de la cartera de Interior hubiese dimitido o hubiese sido cesado. Esa es una realidad. Señorías, qué pronto olvidamos en este país todo lo que aconteció con la pandemia. Qué pronto olvidamos aquello que manifestamos en su día sobre la importancia de tener un sector primario que produjese los productos de cercanía y propios. Qué pronto olvidamos el reconocimiento que se hizo a los agricultores y ganaderos españoles, los mismos que estas semanas han tenido que salir una vez más a las calles y a las carreteras de España a la hora de gritar de manera unánime, alto y claro, que quieren vivir dignamente de su trabajo, que quieren unos precios justos de sus productos. Es evidente que la ley de cadena alimentaria no ha dado el resultado que se esperaba, ha dejado mucho que desear. Todavía se está vendiendo bajo costes, todavía se está quedando el producto en los campos españoles. Pero miren, los agricultores y ganaderos españoles no solamente han tenido que combatir la competencia desleal de terceros países con unas condiciones y unas exigencias que no se plantean en nuestro país; no solo han tenido que padecer los acuerdos comerciales de la Unión Europea, que siempre les ha venido castigando, sino que también han tenido que padecer la persecución, la incomprensión por parte del Gobierno de España, que ha legislado en más de una ocasión en contra de sus propios intereses y de su propia realidad. Y bastaría con recordar todo aquello que tiene que ver con la regulación que se hizo de la caza del lobo o, incluso, también de la política agraria común o de la no voluntad de limpiar los cauces de los ríos. Los agricultores y ganaderos españoles han tenido que hacer frente, de manera especial durante los últimos años, a precios desorbitados de las materias primas, del gasoil, del gas, de la electricidad, de los fertilizantes, de los abonos, que están poniendo en riesgo sus explotaciones agrícolas y ganaderas. Pero es que, además, señorías, han tenido que hacer frente a esa política medioambiental que está poniendo en riesgo no solo sus explotaciones agrarias, sino también la España rural. Normativa aprobada desde un despacho o desde el desconocimiento. Es más, se les castiga, incluso, fiscalmente. En el caso de Navarra, los agricultores y ganaderos navarros son los que más impuestos pagan de España, llamando poderosamente la atención que en el régimen común o en la Comunidad autónoma vasca son las mismas formaciones políticas las que tienen responsabilidades y, sin embargo, en Navarra se les castiga fiscalmente.

En definitiva, señorías, los agricultores están hartos de que se les tome el pelo, de que las administraciones miren para otro lado. Y no es cuestión única y exclusivamente de responsabilidad de la Unión Europea, por supuesto que sí, es que también las comunidades autónomas y el Gobierno de España tienen mucho que decir y no pueden eludir sus responsabilidades. Es ingente el papeleo y la burocracia a la que tienen que hacer frente, y no son capaces en muchas ocasiones.

Señorías, se habla de la España vaciada. ¿Cómo no se va a vaciar, si el Gobierno, tanto el autonómico como el nacional, y la Unión Europea están persiguiendo a los principales profesionales asentados en el medio rural español? ¿Cómo no se va a vaciar si se persigue a estos profesionales y también a la propia población rural?

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Catalán. Por el Grupo Parlamentario Vasco, PNV, tiene la palabra el señor Agirretxea Urresti, también por un tiempo de cinco minutos.

Joseba Andoni (GV (EAJ-PNV)) Agirretxea Urresti

PNVDiputado.Página 38Vídeo

Arratsalde on. Buenas tardes. Gracias, señora presidenta, si me permite, intervengo muy brevemente desde el escaño. Voxek ekartzen duen proposamen oro denak dira suntsitzaileak, inoiz ez dira eraikitzaileak, inoiz ez dira sareak sortzekoak. Beti dira norbaiten kontra doazenak. Beti dago etsai handi bat: Europa, Frantzia, independentistak, Euskadi, Katalunia, afrikarrak, Marruecos, komisarioak, Ségolène Royal… Beti dago etsai handi bat, noren kontra egin. Eta honen aurrean beraien ustez Espainia benetakoak jaiki behar du eta nazio bat eta bakarra defendatzeko aurrera egin.

Las propuestas que trae VOX nunca son constructivas, siempre son destructivas. No son para crear redes, siempre van en contra de alguien; siempre hay alguien en contra: Europa, Francia, los independentistas, Euskadi, Cataluña, África, Marruecos, los comisarios… Siempre, siempre hay un enemigo grande enfrente contra el que ir. Y esa España verdadera debe levantarse, según ellos y ellas, y defender esa única nación.

Los diputados y diputadas de VOX parece que viven en la España del Capitán Trueno. Me daba la sensación de que buscan constantemente una especie de enemigo que siempre ataca a las esencias patrias españolas y, por eso, claman lo de que solo estamos nosotros con el Capitán Trueno para defender España.

Yo pensaba que lo que se ha hablado en la intervención que ha hecho la diputada de VOX se iba a tratar luego en la moción, pero parece que han mezclado las dos cosas porque, al final ―que es lo que querían―, se ha acabado hablando de la amnistía, que poco o nada tiene que ver con los transportistas y con los agricultores. Pero, está claro que lo que está escrito en la proposición no de ley es una especie de punta de iceberg que oculta lo que está debajo. De esto me extenderé más profusamente cuando tratemos la moción que, al fin y al cabo, es una especie de segunda parte de lo mismo, donde hacen un batiburrillo y meten en un saco un montón de cuestiones sobre las protestas, inquietudes, malestares, etcétera, y sale aquello de ‘me arrimo el ascua a mi sardina’ y a ver si saco un par de votos, que es un poco lo que se está planteando.

No vamos a votar a favor, por la sencilla razón de que somos los primeros que vamos a denunciar siempre el uso de la violencia y de los métodos no democráticos. Estaremos siempre a favor de la libre circulación de transportistas y de que los verdaderos derechos dignos de los agricultores sean defendidos. Pero, de ahí a utilizar eso para hacer luego una política antieuropeísta en la que se mezcla todo y acaba convirtiéndose en una autarquía, que añoradamente algunos desean, con el PNV que no cuenten.

Presidencia. Muchas gracias, señor Agirretxea. Por el Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu, tiene la palabra el señor Ruiz de Pinedo Undiano, por un tiempo de cinco minutos.

Iñaki Ruiz de Pinedo Undiano

EH BilduDiputado.Página 39Vídeo

Arratsalde on. Buenas tardes. Para comenzar, lo que queremos es transmitir nuestra solidaridad a todas las agricultoras y ganaderos que trabajan y luchan día a día para poder mantener a duras penas sus explotaciones. También queríamos mostrar nuestro apoyo a todos estos sectores agroganaderos que en Euskal Herria y en todo el Estado están contribuyendo con su movilización a hacer visible la gravedad del problema de este sector. En este sentido, también quiero poner de relieve un elemento que es contradictorio. Quiero señalar que, en medio de esta explosión de indignación, también hay quienes están utilizando este descontento para desviarlo hacia propuestas que poco o nada tienen que ver con las soluciones reales que hay que dar a esta grave situación del sector. Sí, me estoy refiriendo concretamente a la derecha y a la ultraderecha, los partidos españoles que, junto a influyentes corporaciones empresariales y junto a los grandes oligarcas del sector agroalimentario, están intentando utilizar la justa y legítima lucha de miles y miles de pequeños y medianos productores para sus propios intereses económicos y políticos. Ante esta confusión que intentan generar, lo primero que debemos hacer es escuchar directamente lo que están demandando los agricultores y los ganaderos y denunciar la parte ruidosa ―y con gran capacidad mediática, eso sí― con la que se está intentando manipular estas propuestas. Ese ruido no tiene que restar ni un ápice de legitimidad y de razón a los cientos de miles de agroganaderos que están pidiendo unas condiciones de vida y de trabajo dignas. Hoy, las grandes corporaciones del sector agropecuario, que no son agricultores precisamente, junto con los partidos y sectores de la derecha, están intentando manipular y ocultar la cruda realidad que ellos mismos están creando. Están ocultando cómo se está manipulando esta situación. Están ocultando aspectos esenciales de la crisis del sector, como es la política especulativa de los precios que está dirigida precisamente por esos grandes grupos de producción a los que están contribuyendo y ayudando. Están ocultando la situación de emergencia climática que está también padeciendo el campo. Intentan, además, convertir en problema las respuestas necesarias a la emergencia climática. Los partidos de la derecha no dicen ni una palabra de las consecuencias de los tratados de libre comercio o sobre la sobreexplotación y acaparamiento del agua o de la tierra o sobre la injusta distribución de las ayudas de la PAC. De eso no hablan cuando están intentando tergiversar la realidad. A diferencia de la derecha y de los grandes empresarios del campo, los pequeños y medianos agricultores de Euskal Herria y del resto del Estado, junto con los sindicatos agrarios mayoritarios, tienen clara su denuncia. Denuncian las situaciones de explotación, de verdadera uberización que están sufriendo muchas explotaciones. Denuncian hacia dónde está yendo el actual proceso de concentración de beneficios de la gran industria agroalimentaria. En estos momentos, el problema del campo, ¿cuál es? Que aumentan los costes y disminuyen los ingresos. ¿Quién se está quedando con esa diferencia? Denuncian el modelo dominante de la PAC a la industria agroalimentaria de bajos costes de producción, que está llevando al sector y a la gente que en él trabaja a la ruina. Denuncian la explotación que están sufriendo las jornaleras y los jornaleros, que son, en definitiva, el último eslabón más débil de toda esa cadena. Denuncian la tiranía de las grandes cadenas de distribución y alimentación. Denuncian los tratados de libre comercio. Denuncian el modelo histórico de la PAC, que hay que cambiarlo; ese modelo de la PAC, creado en los años ochenta, que está llevando realmente a esta política de subsistencia de la agricultura en estos momentos. Por eso, desde las organizaciones vascas del sector vienen insistiendo ―y lo compartimos con ellas y con ellos― en la necesidad de abordar todo ello para dar respuestas firmes en el corto, en el medio y en el largo plazo. Aseguremos el futuro del sector para que ellas y ellos puedan seguir asegurando nuestro futuro. Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Ruiz de Pinedo. Por el Grupo Parlamentario Republicano, tiene la palabra la señora Jordà i Roura por un tiempo de cinco minutos.

Teresa Jordà i Roura

ERCDiputada.Página 40Vídeo

Bona tarda a totes i a tots. Gràcies, presidenta. Venim, de fet, d’unes setmanes de fortes mobilitzacions, de protestes constants del sector primari a tot Europa, també a l’Estat espanyol i, òbviament, també al meu país, a Catalunya. La terra està esvalotada i aquells qui la treballen, amb tot el dret del món, cada dia es fan sentir més alt i més fort. De fet, sí, protesten i protesten per poder viure d’allò que produeixen. Deixin-me dir-los que la protesta és un dels drets més importants. Ho és perquè és un dret que aglutina el dret a reunió, el dret a expressió, el dret a manifestació, el dret a informació, el dret a associació. Sense la protesta, molts altres drets no haurien estat aconseguits. Per tant, defensar-la és també defensar tots els drets aconseguits fins ara i és també continuar lluitant per assolir-ne de nous. El dret a la protesta és, doncs, el primer dels drets. Senyories de Vox, jo no els parlaré de principis avui a vostès, perquè de ben segur seria una pèrdua de temps per part meva i tenim molta feina, però sí que avui els titllaré del que són: vostès són uns hipòcrites i uns oportunistes. I m’explico. Fer política vol dir acceptar que les teves accions moltes vegades tindran un retorn a llarg termini, perquè són bones accions i, sobretot, fer política vol dir no enganyar la gent, ni jugar amb el seu pa, ni jugar amb les seves esperances, ni fer populisme low cost. Partim d’una realitat. S’ha explicat avui sobradament. Els canvis produïts en la política agrària comuna de la Unió Europea i les exigències per combatre els efectes devastadors del canvi climàtic són en gran mesura el que explica també el tsunami de protestes que estem vivint al llarg i ample del vell continent. Aquí s’hi sumen també els acords comercials signats amb tercers països, uns acords que provoquen una competència deslleial. I s’hi suma també la demanda dels preus justos. I en aquest punt, també s’ha dit, és clau la reforma d’una vegada per totes de la llei de la cadena alimentària, sobretot perquè es prohibeixi la venda a pèrdues. Davant d’aquestes legítimes demandes, l’extrema dreta, vostès, actuen en totes elles amb una flagrant irresponsabilitat que en cap cas pretén millorar la vida dels productors d’aliments, sinó que el que pretén és atiar el polvorí d’un sector estratègic que està patint per arreplegar terreny per a vostès i vots per a vostès. Senyors de Vox, no ajuda la nostra pagesia, no s’ajuda la nostra pagesia negant les evidències dels efectes de l’escalfament global, ni negant que els recursos naturals són finits, ni demonitzant les polítiques agràries sostenibles. S’ajuda la nostra pagesia contribuint a un canvi de direcció a escala europea perquè es flexibilitzin les exigències. S’ajuda la pagesia fent entendre els problemes reals del sector a qui legisla i també s’ajuda la pagesia buscant fórmules que ens permetin establir terminis realistes perquè es pugui complir allò legislat. Així s’ajuda la pagesia, no s’ajuda la pagesia enfrontant pagesos d’aquí amb pagesos d’allà, quan es comparteixen els mateixos reptes i les mateixes demandes, i quan hi ha un seguit de polítiques que els perjudiquen a tots i a totes per igual. Aquí no s’hi val fer servir accions desafortunades com les que van succeir evidentment a França, a la frontera francesa, per treure l’espantall del vell nacionalisme excloent i inquisidor que sempre busca culpables en la pell de l’altre. Aquí no s’hi val, actuar així sense assenyalar els problemes des de la seva arrel és fomentar el caos. I en qualsevol cas, és no solucionar els problemes de fons. Vostès, igual que l’extrema dreta europea, tenen eines per revertir en gran part els problemes que avui es troba la pagesia. Per exemple, els acords signats amb la Unió Europea sobre lliure comerç. Són conscients del que voten vostès a Europa? Saben què vota l’extrema dreta de Vox a Europa? Quines formacions polítiques donen llum verda a aquestes pràctiques absolutament deslleials? Doncs prenguin-ne nota. Vostès —‌vostès—, la dreta espanyola i la ultradreta espanyola, val a dir també algú altre en aquest hemicicle. Així no s’ajuda la nostra pagesia. Diuen que estan al costat dels agricultors, però després el que fan és alinear-se al costat de les polítiques d’importació d’aliments que venen de tercers països, sense pressionar en absolut perquè aquests acords incloguin, per exemple, polítiques laborals o incloguin polítiques ambientals modernes que ajudin el sector primari. Són un frau per a la ciutadania. Vaig acabant, presidenta. De fet, deixin-me dir-los que fa dues setmanes, quan tota la pagesia era al carrer mobilitzant-se —‌de fet, encara hi és, demà seran aquí a Madrid—, l’Eurocambra va votar una esmena que demanava cancel·lar de manera immediata aquests acords comercials. I vostès, vostès van votar en contra. Però vostès es pensen que som idiotes? Per no parlar del projecte de la llei de la cadena alimentària, en el qual vostès ara critiquen però es van abstenir i van votar en contra de les esmenes d’Esquerra Republicana, que el que pretenia era que no es vengués a pèrdues, per exemple. Mirin, i acabo, Esquerra Republicana de Catalunya treballem i seguirem treballant per la pagesia i pel seu futur. Ho farem per tota la pagesia i ho farem des de tots els estaments on tinguem veu, des d’Europa, des d’aquesta cambra i també des de Catalunya. Ho farem essent conseqüents amb allò que diem i, sobretot, conseqüents amb allò que votem. I alhora també conscients que a Catalunya, que al meu país, s’hi afegeixen dues particularitats. Una que dificulta molt la viabilitat del sector, que és la sequera, i una altra que ens ho posa un xic més fàcil, que a Catalunya vostès, per sort, no pinten res. Moltes gràcies.

Muy buenas tardes a todas y a todos. Señora presidenta, llevamos unas semanas de fuertes movilizaciones, de protestas constantes del sector primario en toda Europa, también en el Estado español y, obviamente, también en mi país, en Cataluña. Los que trabajan la tierra, con todo el derecho del mundo, cada día nos hacen oírles más alto y hablan más fuerte y protestan para poder vivir de aquello que producen. Permítanme decirles que la protesta es uno de los deberes y derechos más importantes, es un derecho que aglutina el derecho de reunión, el derecho de expresión, el derecho de manifestación, de información, de asociación. Sin la protesta muchos otros derechos no se habrían conseguido. Por eso, defenderlo es defender todos los derechos que hemos conseguido hasta ahora y también es seguir luchando para conseguir nuevos derechos. El derecho a la protesta, por lo tanto, es el primero de los derechos.

Señorías de VOX, yo no les voy a hablar a ustedes de principios porque, sin duda, sería una pérdida de tiempo por mi parte y tenemos mucho que hacer, pero sí que les tildaré hoy de lo que son. Son ustedes unos hipócritas y unos oportunistas. Me explico. Hacer política quiere decir aceptar que tus acciones muchas veces van a devolverse a largo plazo porque son buenas acciones, tendrán un retorno, y, porque es hacer política, no podemos engañar a la gente ni jugar con su pan ni con sus esperanzas ni hacer populismo de bajo coste.

Partimos de una realidad, se ha explicado hoy muchísimo. Los cambios que se han producido en la política agrícola común de la Unión Europea y las exigencias para combatir los efectos devastadores del cambio climático en gran medida son lo que explica también ese tsunami de protestas que estamos viviendo a lo largo y ancho de todo el viejo continente. Y aquí se suman también los acuerdos comerciales firmados con terceros países, acuerdos que provocan una competencia desleal. Y se suma también a esto la demanda de los precios justos. En este punto, también se ha dicho, es clave la reforma de una vez por todas de la ley de la cadena alimentaria, sobre todo para que se prohíba la venta a pérdidas.

Ante estas demandas, la extrema derecha —u‌stedes— actúa en todas ellas con una flagrante irresponsabilidad que en ningún momento pretende mejorar la vida de los productores de alimentos, sino que lo que pretende es atizar el polvorín de un sector estratégico que está sufriendo para conseguir terreno para ustedes y votos para ustedes. Señores de VOX, no ayuda a nuestro campesinado, no les ayuda a nuestros campesinos que se nieguen las evidencias de los efectos del calentamiento global ni negar que los recursos naturales son finitos ni demonizar las políticas agrarias sostenibles.

Se ayuda a nuestro campesinado ayudándoles con el nivel europeo e intentando que se flexibilicen las exigencias allí, se les ayuda haciendo entender los problemas reales del sector a quien es responsable de la legislación y también se les ayuda buscando fórmulas que nos permitan establecer plazos realistas para que se pueda cumplir lo que se ha legislado. Así se ayuda a los campesinos y a los agricultores. No se consigue enfrentando a unos y a otros cuando todos buscan los mismos retos y las mismas demandas y cuando hay toda una serie de políticas que les perjudican a todos y a todas por igual. Aquí no vale utilizar acciones desafortunadas como las de Francia en la frontera francesa para volver al antiguo nacionalismo excluyente, al inquisidor que siempre busca culpables en la piel de los demás. Esto no vale. No se puede actuar así sin señalar los problemas desde la raíz, porque eso es fomentar el caos y, en cualquier caso, no es solucionar los problemas de fondo.

Ustedes, igual que la extrema derecha, tienen herramientas para paliar esos problemas a los que se enfrentan nuestros agricultores, por ejemplo, los acuerdos firmados en la Unión Europea sobre el libre comercio. ¿Son conscientes de lo que votan ustedes en Europa? ¿Saben qué es lo que vota la extrema derecha de VOX en Europa? ¿Qué formaciones políticas dan luz verde a este tipo de prácticas absolutamente desleales? Tomen nota, ustedes, la derecha española y la ultraderecha española y también algunos otros ―hay que decir― en este hemiciclo. Así no se ayuda a nuestros campesinos. Dicen que están al lado de los agricultores, pero luego lo que hacen es alinearse al lado de las políticas de importación de alimentos que vienen de terceros países sin presionar en absoluto para que estos acuerdos incluyan, por ejemplo, políticas laborales o incluyan políticas ambientales modernas que ayuden al sector primario. Son un fraude para la ciudadanía.

Voy acabando, presidenta. Permítanme decirles una cosa. Hace dos semanas, cuando estaban todos en la calle movilizándose —‌de hecho, mañana van a estar aquí en Madrid—, la Eurocámara votó una enmienda que pedía cancelar de manera inmediata esos acuerdos comerciales y ustedes votaron en contra. ¿Se creen ustedes que somos idiotas? Por no hablar del proyecto de ley de la cadena alimentaria, donde ustedes, que ahora lo critican, se abstuvieron y votaron en contra de las enmiendas de Esquerra Republicana que lo que pretendía es que no se vendiera a pérdidas, por ejemplo.

Miren, Esquerra Republicana de Catalunya sigue trabajando a favor de los campesinos, a favor de todos. Lo seguiremos haciendo. Y a favor de todos aquellos estamentos donde tengamos voz, en Europa, en esta Cámara y también en Cataluña. Lo haremos —‌sí— y seremos consecuentes con aquello en lo que creemos y aquello que votamos, siendo conscientes de que en Cataluña, nuestro país, se les suman además dos particularidades. Una que hace que sea muy difícil la viabilidad del sector, que es la sequía, y otra que nos lo pone un poco más fácil, que en Cataluña ustedes, por suerte, no pintan nada.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Moltes gràcies, senyora Jordà. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR tiene la palabra el señor Valero Morales, también por un tiempo de cinco minutos.

Juan Antonio Valero Morales

Grupo SumarDiputado.Página 42Vídeo

Buenas tardes, señorías. Viene hoy la ultraderecha a hacer lo de siempre, instrumentalizar a las víctimas, hoy transportistas y agricultores, para soltar sus mentiras, mezclar churras con merinas, para ocultar sus intereses. No es nada nuevo, señora Mejías, lo que usted ha hecho es más viejo que el hilo negro. Lo primero que quiero dejar claro es nuestro total apoyo a los transportistas y agricultores que sufrieron esos ataques. Transportistas y agricultores que son trabajadores esenciales, que soportan condiciones muy duras y que, de manera injusta, padecieron esos altercados. Pero claro, la ultraderecha no ha venido aquí a defenderlos, la ultraderecha viene aquí a utilizar esos hechos para camuflar sus intereses, viene aquí a utilizar esos hechos para volver a soltar sus mantras negacionistas y para ocultar su apoyo a quienes sí se están haciendo con el sector agrícola: los fondos de inversión y la agroindustria. Esa es la soberanía que ustedes defienden, la soberanía de los fondos de inversión y de las grandes multinacionales. Hablemos claro. Vamos a desenmascarar qué es lo que está ocurriendo en el campo, vamos a desenmascarar qué causas están detrás de la crisis, quiénes defienden a los agricultores y quiénes quieren aprovechar la desesperación de los agricultores para dar pasos atrás. (Aplausos). En primer lugar, nuestro país es una potencia mundial en exportaciones. La agroindustria continúa acumulando más y más beneficios cada año y, a la vez, vemos que pequeñas y medianas explotaciones continúan desapareciendo. En diez años con prácticamente la misma superficie cultivada de nuestro país ha decrecido el número de pequeñas y medianas explotaciones y han aumentado las grandes explotaciones en manos de grandes empresas; a eso se le llama uberización del campo. (Aplausos). En segundo lugar, durante décadas se han aplicado políticas comerciales liberalizadoras en un mercado con un alto componente especulativo; reglas del juego con las que siempre gana la agroindustria y siempre pierden los agricultores. Una agroindustria que no solo se hace con las tierras, se hace también con los fertilizantes, con los pesticidas, con los insumos, con las semillas. Y, cómo no, otra causa a la que usted no ha hecho mención con la precisión que merece es el reparto del valor añadido en la cadena alimentaria. La distribución se está quedando con la mayor parte de la tarta y tenemos a los productores asfixiados por las distribuidoras, asfixiados por los precios de los insumos y viendo cómo los fondos buitre sobrevuelan sus tierras para quedarse con ellas. (Aplausos). Hay que añadir también la crisis climática. Esa crisis climática que ustedes niegan, lo que la derecha también ahora empieza a decir que es el dogmatismo ambiental, y que está ahí, desertificando las tierras y reduciendo las cosechas. Por lo tanto, tenemos un panorama claro, un panorama en el que el modelo agroindustrial ha puesto en crisis al modelo de agricultura social y profesional, una agroindustria que se sirve de los tratados de libre comercio y que se sirve de su control sobre los insumos. Por ello, cabe preguntarse quién defiende a quién. ¿Quién defiende a los agricultores, quién es parte de nuestro mundo rural y quién es parte de los fondos de inversión, quién defiende a los fondos de inversión? Y ustedes confunden y desvían la atención con esas políticas globalistas de la Agenda 2030, ese es su nuevo fantasma que recorre Europa. Vamos a decir la verdad: hay que garantizar los precios justos a los productores. (Aplausos). ¿Por qué han votado ustedes y la derecha en contra de la ley de cadena alimentaria si hay que defender los precios justos a los productores? Hay que evitar el dumping de terceros países contra los productos de nuestros agricultores, pero hace menos de un mes la ultraderecha votó en Bruselas en contra de suspender los tratados de libre comercio y de reducir los márgenes de beneficio de los intermediarios. Van ustedes allí a votar lo contrario que dicen aquí. La mentira tiene las patas muy cortas, señora Mejías. Hay que proteger la salud de los agricultores, hay que proteger la salud de los consumidores, del medio natural, hay que garantizar la independencia de los agricultores, de la agroindustria, pero ustedes defienden el uso indiscriminado de pesticidas, es decir, un negocio de 12 000 millones de euros anuales que van a parar a multinacionales, como Basf, Monsanto y Bayer. Hay que proteger la agricultura social y profesional, pero ustedes defienden esos cultivos hiperintensivos de los fondos de inversión, que están esquilmando la tierra, agotando los acuíferos y arruinando a las pequeñas y medianas explotaciones. Y hay que proteger al sector ganadero, por supuesto que sí, lo que no se entiende es que, siendo así, cuando llegan ustedes al Gobierno de Castilla y León lo primero que hacen es rebajar los controles para evitar la proliferación de la tuberculosis bovina, poniendo en riesgo la salud de la cabaña ganadera y poniendo en riesgo el prestigio de los productos ganaderos.

Así que, seamos claros, el problema del campo no está en el fantasma de la Agenda 2030, la contradicción no está entre la agricultura y las políticas verdes, porque sin preservación del medio natural no hay agricultura posible. La contradicción está entre los fondos de inversión y los agricultores, la contradicción está entre la agroindustria y la agricultura social y profesional, la contradicción está entre las distribuidoras y los agricultores, los productores.

Ustedes no defienden a los agricultores, ustedes son los manijeros de los fondos de inversión (aplausos), ustedes son los manijeros de las grandes multinacionales que se están haciendo con el campo. Y no defienden la soberanía alimentaria; la soberanía alimentaria es decidir qué llega a nuestra mesa por encima de los intereses de la agroindustria, protegiendo a los agricultores, protegiendo a los consumidores y protegiendo el medio natural. Lo que hacen ustedes es poner el espantapájaros de las políticas verdes para seguir apoyando esa agroindustria que se está haciendo con el campo. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor Valero. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra la señora Faneca López por un tiempo de cinco minutos.

María Luisa Faneca López

PSOEDiputada.Página 43Vídeo

Gracias, presidenta. Señorías, para el Gobierno la agricultura, la ganadería y el sector pesquero son sectores estratégicos y esenciales por su aportación a la economía española, al empleo y al desarrollo rural de nuestros pueblos. Señorías de VOX, su iniciativa es una tapadera, su iniciativa no tiene la intención de ayudar o mejorar el trabajo emprendido por el Gobierno en defensa de los transportistas y agricultores; al contrario, esconde el discurso negacionista, que le precede un discurso crispado y lleno de falsedades. Las políticas que pretenden implantar, señorías, están ancladas en el pasado. Los socialistas trabajamos por el presente y el futuro del campo. Por eso entendemos los problemas y las dificultades que están atravesando nuestros agricultores y ganaderos. Por eso estamos y estaremos siempre con ellos en la búsqueda de soluciones y, como no puede ser de otra manera, respetando sus reivindicaciones. Señoría, el Gobierno de España ha mantenido contactos con las autoridades francesas en todos los niveles para exigir al Gobierno francés que frenara los ataques a los camiones españoles y garantizara la libre circulación, como no puede ser de otra manera. (Aplausos). Además, se está trabajando con los afectados en coordinación con nuestra embajada en París y el consulado francés para que nuestros transportistas y agricultores reciban a la mayor brevedad las indemnizaciones por los daños producidos. Señoría, también se solicitaron explicaciones al ataque injustificado de algunas autoridades francesas poniendo en duda la calidad de nuestros productos, exigiendo nuestro Gobierno a las autoridades francesas que frenasen esos ataques, realizándose con una firme defensa de nuestros productos, plenamente avalados, como todos sabemos, por la posición que ocupamos en los distintos mercados internacionales. Igualmente, se solicitó a la Comisión Europea que actuara, pero, qué casualidad, señorías de VOX, el responsable, el comisario de Agricultura, que representa a la extrema derecha europea ―a ustedes también―, ha estado desaparecido durante todas las movilizaciones del sector en plena crisis agrícola. ¡Qué vergüenza, verdad, señorías? Pero fíjese usted, otra casualidad curiosa, sí se reunió con ustedes y con los consejeros de VOX en las comunidades que gobiernan con el Partido Popular. Pero ustedes no le pidieron ni una sola explicación. Señorías del PP, ¿qué les parece esto? Consejeros negacionistas ―los de VOX―, los que no quieren reconocer que es compatible la sostenibilidad ambiental con la sostenibilidad económica; que no creen en el cambio climático cuando son compatibles, tienen que unirse las dos cosas; que no creen en la Agenda 2030, que no existe, creen que es un mal para los agricultores ni en los sindicatos agrarios ―más fuerte todavía― y las organizaciones profesionales de verdad que representan a agricultores y ganaderos. Señorías del PP, ¡qué lástima! Dan responsabilidades a VOX en sus gobiernos, a la ultraderecha española, cuando lo que pretenden es volver a la España en blanco y negro, a esa España de los señoritos del campo (rumores.―El señor Requena Ruiz pronuncia palabras que no se perciben), de los grandes terratenientes, que todavía quedan algunos en Andalucía, a quienes conocemos muy bien (aplausos), pero a los pequeños y medianos agricultores no los quieren, quieren que dejen de existir para que trabajen para ellos y que cobren las ayudas de la PAC, las subvenciones europeas y autonómicas. Los agricultores de sofá, que también los conocemos, señorías.

Pero los socialistas no vamos a permitir, señorías de VOX y señorías del PP, ir para atrás ni para coger impulso. Por ello, el ministro Luis Planas ha presentado dieciocho medidas, dieciocho medidas que responden a las preocupaciones de los agricultores y ganaderos. Señorías, para desarrollar todas estas medidas es imprescindible la colaboración y la responsabilidad de todas las administraciones. Las comunidades autónomas, en aquellas medidas que son de su competencia, tienen también una gran responsabilidad, y es muy necesario que las ejerzan. Por ejemplo, la ley de la cadena alimentaria, que les recuerdo, señorías del PP y VOX, que no la apoyásteis. Pero esperamos que ahora, por el bien de los agricultores, señorías del PP, obliguéis en este caso a los consejeros de VOX a que se desarrolle adecuadamente en esas comunidades. Por cierto, espero que el Gobierno de la Junta de Andalucía y el señor Moreno Bonilla cumplan sin titubeos los acuerdos alcanzados con el Gobierno de España para preservar nuestro patrimonio natural más preciado, que es Doñana. Espero que eso se cumpla y que se respete, por el bien de todos. (Aplausos).

Señorías, para el Partido Socialista, la Unión Europea no es un problema, sino la solución, y siempre lo ha sido desde que España entró en la Comunidad Europea en 1986. La Unión Europea ha sido un motor de cambio y modernización, generando oportunidades y el mercado único más valioso del mundo, además de ofrecer una garantía de renta para el sector; y así tiene que seguir siéndolo. La solución está en más y mejor Europa.

Y termino, señorías, señora presidenta. El Gobierno de España viene trabajando para defender los intereses de agricultores, ganaderos y pescadores y del sector agroalimentario en su conjunto, para que sea y siga siendo más competitivo en el presente y en el futuro. Con hechos, señorías, con hechos, y no con palabras, y no crispando al sector. Ese va a ser el compromiso del Gobierno de España, y es el compromiso de todos los socialistas y de todas las socialistas.

Gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Faneca. Por el Grupo Parlamentario Popular, tiene la palabra la señora Marcos Ortega, por un tiempo de cinco minutos.

Milagros Marcos Ortega

PPDiputada.Página 44Vídeo

Buenas tardes. Gracias, presidenta. En primer lugar, quiero manifestar el apoyo del Partido Popular a todo el sector primario, a todos y cada uno de los agentes de la cadena alimentaria. A todos debemos nuestro aplauso y reconocimiento (aplausos); aplauso para agricultores, ganaderos, pescadores, fruterías, pescaderías, queserías, industrias, tiendas de pueblo, tiendas de barrio, mercados… Gracias a todos. Gracias por resistir casi seis años al mayor y peor enemigo que se puede tener: el propio Gobierno; el Gobierno progresista (hace el gesto de comillas con los dedos) que pacta en Waterloo con prófugos de la justicia, pero impone la PAC y sus reglas ideológicas a los agricultores y ganaderos; el mismo que consiente que los delincuentes redacten las leyes para amnistiarles, pero aprueba las leyes a espaldas y en contra de quienes nos dan de comer; un gobierno para quien los sediciosos son terroristas buenos, pero los productores de alimentos son maltratadores de animales y hasta esclavistas (un señor diputado: ¡Muy bien!); un gobierno que ha llegado a pagar por hablar mal de la carne, de las frutas y de las hortalizas de España. (Aplausos). Se lo voy a enseñar. (Muestra un folleto y un cartel en los que se lee: «El ingrediente secreto: Explotación laboral en la alimentación española»). Gobierno de España: Explotación laboral en la alimentación española. Esto es lo que ayuda el Gobierno al sector primario. (Aplausos). Si esto es lo que publica el Gobierno, ¿qué esperamos que piensen las autoridades y los agricultores franceses? Pues que nos saltamos las normas a la torera. Y si además escuchan presumir al señor Sánchez, creerán que aquí viven todos en el país de las maravillas. Sí, señorías, los ataques y el falso triunfalismo del Gobierno tienen consecuencias, vaya si las tienen. (Muestra un gráfico). Aumento exponencial de las importaciones, caída exponencial de las exportaciones y caída del consumo porque aumentan los precios que ustedes se niegan a deflactar en la declaración de la renta, estas son sus consecuencias. (Aplausos).

Hay mala imagen y caída de ventas, y el Gobierno se pone de perfil ante los ataques de Francia, porque evidentemente tiene que acallarlas. Si no se calla, tiene que reconocer la verdad, y la verdad la acabamos de ver. ¿Quién pensaba que todo esto no tenía consecuencias? La consecuencia está en la calle desde el año 2019, desde el que vienen manifestándose, y no por afición, no; lo hacen porque ustedes han rechazado durante seis años, por pura soberbia y fantasía ideológica, todas y cada una de las propuestas que ha traído el Partido Popular. Se las hemos vuelto a presentar —s‌ on fáciles, hasta ustedes las van a entender— por enésima vez: quince puntos en un plan de choque. Copien, lo tienen fácil.

Ahora, además, el ministro dice que les entiende. (Hace el gesto de comillas con los dedos). Claro, les entiende, pero culpa a Bruselas. ¿Pero qué broma es esta? Si no fuera tan serio, hasta nos reiríamos. ¿Quién ha propuesto, votado y aplicado antes de tiempo las enmiendas ideológicas? Ustedes. ¿Quién ha recortado en 5000 millones de euros la PAC y amenazado a las comunidades autónomas si se les ocurre flexibilizarla? Ustedes. ¿Quién ha paralizado las inversiones en regadíos? Ustedes. ¿Quién ha provocado que se hayan perdido 3000 millones de euros en renta agraria? (Aplausos). Ustedes. ¿Y que se hayan perdido tres millones de cabezas de ganado por los recortes y una defensa irracional de la fauna salvaje? Ustedes solitos; no han necesitado a nadie. Y ahora dicen que les entienden; ahora que han perdido casi cien mil contratos en el campo por sus reformas laborales de espaldas al sector; ahora que han aumentado tanto los impuestos y los gastos que ya no son competitivos y crecen el triple las importaciones que las exportaciones. ¿Les entienden mientras cae el consumo de pescado más del 32 %; el de carne, más del 15 %, y siguen negándose a rebajar el IVA de la carne, el pescado y las conservas? Solo para hacer caja, señores del Gobierno, solo para hacer caja. ¿Cuánto hubieran comprado los consumidores con los 1200 millones que ustedes están recaudando? ¿Saben que han cerrado más de seis mil pescaderías? ¿Les preocupa? ¿Y que hasta el 40 % de las frutas que comemos en España ya no sean frutas y hortalizas españolas? Y aún tienen la desfachatez de decir que les entienden y de intentar engañarles otra vez con milongas, señora Faneca, milongas, que es lo que les ha prometido el Gobierno a los agricultores, a los pescadores y a todo el sector primario. Por eso nadie en este país está de acuerdo con la propuesta. ¿De verdad piensan que les van a volver a engañar?

Igual es que nos tenemos que acostumbrar, como decía el ministro de Transportes, a no comer —‌como a que se incendien los trenes— o a comer productos de laboratorio o importados. Por eso hasta se han negado a aplicar en su momento las cláusulas espejo, aunque ahora el ministro diga que las ha defendido y el señor Sánchez diga que se están aplicando. Mire, se lo voy a decir (muestra un documento): 18 de abril de 2022; se han negado las cláusulas espejo; no son buenas; son una injerencia en las políticas de terceros países. Gobierno de España. (Aplausos). ¿De qué nos fiamos, señora? Se lo voy a decir despacito.

Presidencia. Debe ir terminando.

Milagros Marcos Ortega

PPDiputada.Página 45

Ni nos vamos a acostumbrar ni vamos a parar hasta que pongan encima de la mesa las medidas que mejoren ingresos, bajen costes de producción en toda la cadena y recuperen el consumo. Ni nos vamos a acostumbrar ni nos van a silenciar mientras les dan todo a los independentistas —‌todo— y nada a quienes nos dan de comer. Ya les adelanto que hemos pedido las comparecencias de todos y cada uno de los responsables nacionales y europeos.

Termino ya. Tomen buena nota. El domingo se lo dijeron clarito clarito los gallegos. Los agricultores y los pescadores llevan años diciéndoselo en la calle. Lo tienen fácil, copien si no saben y, si no, dejen gobernar a quien ha ganado las elecciones y sí sabe y está comprometido con lo que necesita el mundo rural: el presidente Núñez Feijóo. (Aplausos).

—  DEL GRUPO PARLAMENTARIO PLURINACIONAL SUMAR, RELATIVA A LA REDUCCIÓN DE LA JORNADA MÁXIMA LEGAL DE TRABAJO ORDINARIO. (Número de expediente 162/000129).

Presidencia. Continuamos con la proposición no de ley del Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, relativa a la reducción de la jornada máxima legal de trabajo ordinario. Para la presentación de la iniciativa, tiene la palabra el señor Errejón Galván, por un tiempo de siete minutos.