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Sin adjetivos

Pleno del 20 de febrero de 2024

Proposición de Ley Orgánica para garantizar la unidad de España.

Proposición de ley de Grupos Parlamentarios del Congreso.. Autor: Grupo Parlamentario VOX. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 23.

Votación

  • 20 de febrero de 2024: no salió adelante, 33 sí, 313 no, 0 abstenciones.

Carlos Flores Juberías

VoxDiputado.Página 6Vídeo

Señora presidenta, señorías, déjenme que invierta los primeros treinta segundos de estos doce minutos en expresar mi vergüenza por el hecho de que ni siquiera cuando nuestros servidores públicos caen en la lucha contra el narcotráfico y esta Cámara guarda un minuto de silencio, los escaños de Junts, los escaños de Bildu, los escaños de Podemos y los escaños de Esquerra están llenos para hacer patente, repito, el luto por quienes nos defienden a todos y, particularmente, a nuestros jóvenes, primeras víctimas del narcotráfico. (Aplausos).

La proposición de ley orgánica que el Grupo Parlamentario VOX trae hoy a esta Cámara puede parecer fácil de aprender y tal vez, incluso, sencilla de despachar; apenas seis artículos, una disposición derogatoria y tres disposiciones finales que, en el Boletín Oficial de las Cortes, apenas ocupan una docena de páginas. Pero yo les anticipo que esta sencillez es solo aparente. En su articulado se proponen reformas o adiciones a nada más y nada menos que veintiún artículos de dos leyes ordinarias y cuatro leyes orgánicas, y no precisamente normas triviales o secundarias, sino leyes tan importantes para la ordenación de nuestra convivencia como la Ley Orgánica del Régimen Electoral General, como la Ley de Partidos Políticos, como la Ley sobre Regulación de las Distintas Modalidades de Referéndum, como la Ley Reguladora de las Bases del Régimen Local o como el Código Penal; las normas básicas que regulan el funcionamiento de nuestro proceso político, las normas que determinan qué comportamientos son o no tolerables en nuestra sociedad.

Son unas reformas que, lejos de ser de naturaleza técnica, cuentan con el potencial de introducir cambios sustanciales en el funcionamiento de las instituciones que conforman nuestro sistema político, empezando por la configuración de nuestro sistema de partidos, pasando por el régimen de disfrute de varios de los derechos y libertades más fundamentales y de nuestro sistema de relaciones centro-periferia, y terminando por la conformación futura del régimen de mayorías en esta Cámara. Todas ellas justifican plenamente el título de Proposición de Ley Orgánica para Garantizar la Unidad de España, que le hemos querido dar.

Es un título que, quizás, parezca ambicioso, pero que, cuando menos, tiene la virtud de no ser engañoso, algo que no podrán decir ―miro a la bancada socialista― quienes han dividido en dos a los españoles proponiendo una ley con la que garantizar la impunidad de quienes antes habían dividido en dos a los catalanes, colocando en el punto de mira la independencia de los jueces, entregando el Gobierno de España a quienes pretenden su destrucción y abochornándonos ante las instituciones europeas, y que, encima, tienen el sarcasmo de bautizar a su destarifo ―perdón, es una expresión valenciana que, traducida al castellano, significa necedad― como ley para la normalización institucional, política y social de Cataluña. Como tampoco lo podrán decir ―miro ahora a la bancada de SUMAR― quienes acaban de traer a esta Cámara una proposición para la protección de la libertad de expresión, cuya aprobación no tendrá otro efecto que dejar desarmadas a las víctimas del terrorismo frente a los hijos del terrorismo y que, encima, rebaja la protección que toda sociedad decente debería brindar a los más débiles, entre ellos a los ancianos, a los pobres y a los excluidos. (Aplausos).

Es una iniciativa ambiciosa que, además, viene en un momento dramático porque, cada vez que el Partido Socialista nos repite con machacona, aunque inútil, insistencia eso de que España no se rompe, hay una entidad cívica, hay un intelectual, hay un filósofo, hay un exsocialista, hay un político del Partido Popular, hay una docena de políticos de VOX que dicen exactamente lo contrario, que nuestro país avanza sin frenos hacia el descarrilamiento.

El artículo primero de nuestra proposición de ley plantea la modificación en los artículos 6, 9 y 10 de la Ley Orgánica 6/2002, de Partidos Políticos. Por cierto, ley que aprobó en su momento el Partido Popular en el Gobierno con el voto favorable del Partido Socialista cuando todavía era el Partido Socialista e incluso el de CiU cuando todavía era CiU. Ello al objeto de permitir que la norma que ya permite —‌repito, que ya permite— ilegalizar un partido cuando su actividad vulnere los principios democráticos, particularmente cuando la misma persiga deteriorar o destruir el régimen de libertades o imposibilitar o eliminar el sistema democrático, pueda hacerlo también cuando esa misma actividad amenace con quebrar la unidad de España y el orden constitucional que en ella se fundamenta (aplausos), entendiendo que serían actos reveladores de esa intención los de amparar o apoyar con medidas administrativas, económicas o de cualquier otro orden desde los órganos de Gobierno y representación o las instituciones en las que se gobierna actividades que persigan deteriorar o destruir ese bien jurídico.

Que adoptar una medida de este tipo resulta no ya oportuno, sino inaplazable lo revela el hecho de que de un tiempo a esta parte nuestro sistema democrático se está viendo atacado desde numerosos frentes, el más preocupante y el más condenable es el abierto por quienes estando obligados a la defensa del orden constitucional por su relevante papel institucional ―alcaldes, diputados, consejeros, presidentes autonómicos— se sirven de esas posiciones y de las herramientas que el Estado les brinda ―de símbolos, de competencias y de presupuestos― para atacar al propio Estado.

Es más obvio todavía que adoptar una medida como esta resulta de una lógica aplastante si, como afirma el preámbulo constitucional, es la nación española la que en uso de su soberanía y deseando establecer la justicia, la libertad y la seguridad y hasta proteger a todos los españoles y a todos los pueblos de España en el ejercicio de los derechos humanos, sus culturas y de sus tradiciones, lenguas e instituciones, ¿qué sentido tendría dejar manos libres a quienes, desvertebrando a la nación española, acabarían en última instancia desmontando todo nuestro sistema de libertades? Porque nuestro sistema de libertades, señorías, no se entiende sin la piedra angular sobre el que este descansa, que es la Constitución, que, a su vez, no se entiende sin la piedra angular sobre la que descansa la Constitución, que es la mera idea de la nación española. (Aplausos).

El artículo segundo, el más largo y denso de esta proposición, plantea una ambiciosa reforma del Código Penal de 1995 al efecto de reintroducir para las autoridades o funcionarios que, careciendo manifiestamente de competencias para hacerlo, procedieren al delito de convocatoria ilegal de elecciones o de referéndums, previendo además un agravamiento de las penas cuando estas consultas versaren sobre la soberanía, la independencia, la integridad territorial o la unidad de España y el orden constitucional que en esta se fundamenta. Contempla un agravamiento de las penas por las ofensas o ultrajes de palabra o por escrito o de hecho a España o a sus símbolos y emblemas realizados con publicidad, y una agravación adicional cuando estos fuesen realizados por miembros del Gobierno de la nación, de las altas esferas del Poder Judicial o de los Gobiernos autonómicos.

Reintroduce por entero el capítulo primero del título vigésimo segundo, dedicado al delito de sedición, para volver a castigar a quienes se alcen pública y tumultuariamente para impedir, por la fuerza o fuera de las vías legales, la aplicación de las leyes o a cualquier autoridad, corporación oficial o funcionario público el legítimo ejercicio de sus funciones o el cumplimiento de sus acuerdos o de las resoluciones administrativas o judiciales. Una cuestión sobre la que, señores del Partido Popular, creo que mañana tienen algo que decir, esta tarde podrían tener algo que votar.

Propone un agravamiento del delito de traición cuando el favorecimiento de una potencia extranjera con riesgo para la seguridad nacional o la defensa nacional fuese llevado a cabo por miembros del Gobierno de la nación o del consejo de Gobierno de una comunidad. Tipifica como delito la conducta del funcionario que, abusando de su cargo, comprometiera la independencia o integridad territorial de España y los intereses nacionales y prevé la posibilidad de castigar con la pérdida de la nacionalidad española a aquellos extranjeros naturalizados que fueren declarados responsables de delitos contra la Constitución, contra el orden público, contra la paz o contra la independencia del Estado. A los españoles de nacimiento no se les puede privar de su nacionalidad, lo prohíbe la Constitución, pero a quienes han venido de fuera para traicionar a nuestro país es un deber también privarles de esa nacionalidad.

El artículo 3 propone la adición de un nuevo apartado en la Ley Orgánica 2/1980, sobre Regulación de las Distintas Modalidades de Referéndum, al objeto de establecer la prohibición de celebración de referéndums en ninguna de sus modalidades cuyo objeto pudiera versar sobre la integridad territorial de la nación o de la soberanía nacional. La propuesta es de una lógica tan aplastante que, en cualquier país normal en el que lo obvio no tuviese que ser recordado y en el que el respeto a las leyes no fuese una iniciativa exótica, sería enteramente innecesario. Desafortunadamente no es ese nuestro caso, de modo que toca reafirmar que si el principio de que la soberanía nacional reside en el pueblo español del que emanan los poderes del Estado se haya consagrado en el artículo 1.2 de la Constitución, en modo alguno podrá ser objeto de un referéndum el cuestionamiento de la unidad nacional ni de un referéndum consultivo ni de un referéndum de iniciativa autonómica ni de un referéndum de reforma de estatuto ni de un referéndum constitucional tampoco. (Aplausos). Porque si hemos de ser rigurosos, y en esta Cámara no hay más remedio que serlo, ni siquiera debería poder ser objeto de un referéndum de reforma constitucional como los que dibujan los artículos 167 y 168 de la Constitución porque si en efecto la Constitución ―vuelvo a releer el artículo 2— se fundamenta en la indisoluble unidad de la nación española, cuestionar esta equivaldría a cuestionar la base misma de nuestro sistema de libertades. Desarrollar, actualizar, completar, perfeccionar la Constitución es legítimo y aun diría que es absolutamente necesario, pero dinamitarla colocando una carga explosiva en sus mismos cimientos, ni es legítimo ni es legal ni es tolerable. (Aplausos).

El artículo cuarto propone la reforma de la Ley Orgánica de Régimen Electoral General para impedir la concurrencia a las elecciones de aquellos partidos que presenten una similitud sustancial en sus estructuras, organización y funcionamiento; de las personas que los componen, rigen, representan, administran o integran cada una de sus candidaturas o de la procedencia de los medios de financiación o materiales con aquellas organizaciones que hubiesen sido previamente ilegalizadas. Y plantea un argumento más, un argumento que nos permite ir mucho más adelante. Si la actual redacción no ha resultado útil ―y la prueba la tenemos en la presencia parlamentaria de partidos que han hecho de la práctica del terrorismo callejero una de sus estrategias de actuación y del homenaje a los terroristas una de sus costumbres―, es necesario afinar un tanto más y hacerlo aplicando el conocido test del pato. Si cuando veo que un pájaro anda como un pato, nada como un pato y grazna como un pato, es razonable concluir que se trata de un pato. Cuando vemos un partido que no solo homenajea a los terroristas y lleva terroristas en sus listas, sino que también —‌este es nuestro añadido— propugna la destrucción de la unidad territorial e incita a atentar contra la integridad territorial de España, no es descabellado pensar que estemos ante un indigno sucesor de la banda terrorista cuyo nombre todos quisiéramos olvidar. (Aplausos).

Concluyo, señorías. Allá por 1931, cinco años antes de ser fusilado por los amantes de la libertad y por los padres putativos de la democracia, Ramiro de Maeztu escribió en las páginas de Acción Española, «España es una encina medio sofocada por la hiedra». La metáfora de Maeztu daba un cierto margen todavía para la recuperación de esa encina medio sofocada por la hiedra. Si hoy tuviésemos que buscar una metáfora, tendría que ser algo más dramático. España hoy es un automóvil a punto de salirse de la carretera para lanzarse al vacío y que circula sin frenos, no sabemos si por la irresponsabilidad de quien está al volante o por la deslealtad de quienes tendrían que haber puesto en funcionamiento y a punto su motor y su sistema de seguridad. El propósito de esta ley no es otro que el de detener, tal vez en el último segundo, ese desenlace tan previsible, tan predecible como irreversible y tan irreversible —‌ya termino— como indeseable.

Muchas gracias, señorías. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor Flores. Por el Grupo Parlamentario Vasco (EAJ-PNV) tiene la palabra el señor Esteban Bravo por un tiempo de siete minutos.

Aitor (GV (EAJ-PNV)) Esteban Bravo

PNVDiputado.Página 8Vídeo

Hemendik egingo dot, mahaiburu andrea. Hau déjà-vu lako bat da, beste batzuetan aurkeztu deuskuz beste gauza batzuk, Vox taldeak, eta eduki berberagaz, bai egin neban amnistiari buruzko gauzak eztabaidatu zirenean eta baita ere sedizio tipoari buruz berba egin zanean, eta, laburbilduta hemen proposatzen dabena da euren ideologiagaz bat egiten ez daben alderdiak debekatzea. Beste alde batetik, euren nahiagaz edo helburuekaz, Espainia batu horretan sinesten ez dabenak, edo bat ez datozenak, ba espetxera eroatea eta, gainera, zigor handiagoekaz. Beste alde batetik, erreferendumak debekatu, sedizioa barriro indarrean jartzea Kode Penalean, eta, gero, gauza bitxi batzuk, esatera baterako, soldaduskari buruz, desertoreei buruz, aritzen zan artikulu batean, 604.ean, hain zuzen be, bere gauza bat, beste tipo bat asmatzen dabe funtzionarioentzako, eta orduan hor beste zigor bat jarri egiten da, baina ezelango segurtasun juridikorik barik. Eta, egia esan, ez bakarrik bere asmoagaz bat ez gatozelako, baina seguridade juridiko aldetik ez dauko zentzurik artikulu honek. Eta, azkenik, bizitzeko gutxieneko diru sarrera euskaldunak kudeatu dagigula ez dabe gura, eta hori debekatu gura dabe. Gauza honen guztien aurrean, eta, barriro, eztabaidatu da, ez dot gehiago sakonduko; laburbilduko dot, zein dan gure jarrera. Ez. Ezetz borobila.

Me voy a extender. Voy a intervenir desde aquí, señora presidenta. Bueno, esto es como un déjà vu. En otras ocasiones se nos han presentado otras iniciativas por parte de VOX con el mismo contenido. También lo hizo cuando se debatieron cuestiones sobre la amnistía y cuando se habló sobre la sedición. Y, resumiendo, lo que siempre se propone es que los partidos que no comulguen con su ideología se prohíban, los que no coincidan con su voluntad, con sus objetivos, aquellos que no crean en la unidad de España, que se encarcelen y que, además, se les apliquen castigos mayores, que se prohíban los referéndums y que se incluya la sedición en el Código Penal. Y algunas curiosidades sobre un artículo. Hablaba sobre el servicio militar relacionado con los funcionarios. Y ahí, bueno, se quiere incluir otro castigo, pero sin ninguna seguridad jurídica, y no es que no estemos de acuerdo con eso, pero es que, en cuanto a seguridad jurídica, no tiene ningún sentido ese artículo.

Y, finalmente, el ingreso mínimo vital. No quieren que lo gestionemos los vascos, lo quieren prohibir. Bueno, pues ante todas estas cuestiones, esto lo hemos debatido de forma reiterada y no vamos a profundizar más. Voy a resumir nuestra posición: un no rotundo.

No es la primera vez que el Grupo VOX viene con estas ideas. Algunas son literales, cuando se ha discutido sobre el tema de la amnistía o también cuando se ha hablado de la sedición. Y básicamente, ¿qué pretenden? Pretenden que aquellos partidos políticos que no coincidan con su ideología sean prohibidos; que aquellos que crean que existe una nación diferente a la española sean prohibidos; que aquellos que no estén de acuerdo con sus propósitos, con ese propósito de una España unida, que no crean en ello, a la cárcel y con penas mayores; prohibir el referéndum; poner de nuevo en el Código Penal el delito de sedición... Hay un artículo 604 en el Código Penal que estaba vacío en estos momentos para el que se inventan un tipo penal absolutamente indefinido para castigar a los funcionarios que colaboren en algunas conductas, pero está absolutamente indefinido y es una especie de tapón de cierre que no tiene ningún sentido jurídico más allá del contenido de lo que se pretende, con lo que no estamos de acuerdo. Y, por último, con respecto al ingreso mínimo vital, tienen muy claro que no quieren que sea gestionado ni por la Comunidad autónoma vasca ni por la Comunidad Foral de Navarra.

Esa es, en resumen, su propuesta. Y nuestra contestación, en resumen, es la siguiente: No.

Presidencia. Muchas gracias, señor Esteban. Por el Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu, tiene la palabra la señora Fullaondo la Cruz por un tiempo de siete minutos.

Marije Fullaondo la Cruz

EH BilduDiputada.Página 9Vídeo

Mila esker, presidenta andrea. Jaun-andreok, arratsalde on guztioi.

Voxeko jaun-andreak, ez da berria herritarren eskubide eta askatasunetan atzera egitea dela zuen helburua. Gustura itzuliko zinatekete duela hogeita hamar urteko egoerara nahiz eta zuetako askok ez duzuen ezagutu, edo beharbada horrexegatik. Demokrazia ez duzue gustuko. Sobran duzue. Argi uzten duzue hori egunero eta egunero. Eta demokraziari diozuen gorrotoaren eta beldurraren beste adibide bat baino ez da aurkeztu duzuen lege proposamena. Totalitarismoa. Zuen planteamenduekin bat egiten ez duenarentzat errepresioa, lege-kanporatzeak, kartzela. Ez daukazue besterik.

Muchas gracias, señora presidenta. Señorías, buenas tardes a todos y a todas. Señorías de VOX, el objetivo del partido al que representan es retroceder en los derechos y en las libertades. Esto no es nada nuevo, retrocederían con mucho gusto al contexto de hace cincuenta años, aunque la mayoría de ustedes no lo hayan conocido ―quizás precisamente por eso―. No les gusta la democracia, les sobra la democracia, lo dejan claro todos los días. Y la proposición de ley que han presentado no es más que otro ejemplo del odio y el miedo que le tienen a la democracia. Nada más que totalitarismo, represión, ilegalización y presión a quien no comulgue con sus planteamientos.

Les sobra cualquiera que no piense como ustedes, quien no comulgue con sus ideas reaccionarias, no es más que un sucio golpista, terrorista, traidor o cualquier otra lindeza que se les ocurra. Y como alguien ose hacer frente a sus planteamientos utilizando armas tan peligrosas como urnas o votos: represión, ilegalización, cárcel, el totalitarismo más rancio. Nada nuevo cara al sol, perdón, bajo el sol.

Zuen proposamenak atzerakoiak dira hezurretaraino. Ez genuen besterik espero, baina, zoritxarrez, ez zarete oso originalak ere. Zoritxarrez, diot legez kanporatzeak ez direlako kontu berria espainiar estatuan.

Sus propuestas son retrógradas a más no poder, no esperábamos otra cosa, pero, lamentablemente, tampoco son ustedes muy originales. Y digo lamentablemente porque las ilegalizaciones no son ninguna novedad en el Estado español.

Desde 2002 a 2011 fueron trece las formaciones políticas ilegalizadas en Euskal Herria, y entonces no fue a propuesta de los delirios de VOX, fueron el Partido Socialista y el Partido Popular quienes pergeñaron una ley ad hoc ―eso sí, en nombre de la democracia― con el único fin de borrar del mapa a la izquierda independentista vasca. Exactamente con el mismo objetivo que pretenden hoy ustedes con su propuesta, pero en aquel entonces se limitaba a la izquierda independentista vasca, ahora quieren ustedes ampliar el espectro a todo el independentismo. Como decía, desde 2002 hasta 2011 decenas de miles de personas fueron privadas de su derecho al voto y a más de cuarenta mil se les arrebató su derecho al sufragio pasivo, entre ellas a mí. Y no solo se ilegalizaron formaciones políticas, se ilegalizaron organizaciones de todo tipo, se cerraron medios de comunicación y se encarceló a decenas y decenas de personas que cumplieron años de cárcel por el gravísimo hecho de querer hacer política. Pero ya ven, aquel intento de acabar con el independentismo fracasó, como sin duda también fracasará hoy su proyecto de ley orgánica. Y es que, señores y señoras de VOX, asúmanlo, nunca podrán hacer desaparecer al independentismo, nunca dejará de existir, porque las ideas y los sentimientos no se pueden encarcelar. (Rumores). Y nosotras somos el vivo ejemplo de ello: intentaron acabar con nosotras, nos ilegalizaron, nos encarcelaron, nos golpearon y caímos, pero nos levantamos y seguimos luchando por nuestros derechos con más fuerza si cabe. (Rumores). Y, por mucho que les pese, también de la ilegalización salimos reforzadas. La prueba está en que cada día somos más y no dejamos de crecer, y ustedes son la nada en Euskal Herria.

Euskal Herria Bildu recibió más de 366 000 votos en nuestro país en las últimas elecciones municipales…

Presidencia. Un momentito, señora Fullaondo. Ruego un poco de silencio a la Cámara, por favor. Continúe, por favor.

Marije Fullaondo la Cruz

EH BilduDiputada.Página 10

Decía que Euskal Herria Bildu recibió más de 366 000 votos en nuestro país en las últimas elecciones municipales; ustedes no llegaron a 30 000. EH Bildu tiene 1400 concejales; ustedes, una. Tenemos 141 alcaldías; ustedes, ninguna. Conseguimos 6 diputadas y 5 senadores en las últimas elecciones españolas; ustedes, ninguno. Contamos con 30 parlamentarias; ustedes, con 3, que dentro de poco serán menos. Y ustedes, que no llegan al 2 % de la representación, tienen la osadía de decirle a la primera fuerza municipalista vasca, que representa a más del 30 % de vascos y vascas, que nos van a ilegalizar. Lo que no entienden es que aquí los únicos ilegalizados son ustedes, ilegalizados mediante las urnas y los votos, porque la sociedad vasca les ha dado la espalda y les ha dicho clara y repetidamente que sobran en nuestro país y que no van a permitir que accedan a una sola de nuestras instituciones.

Sí, señorías de VOX, esa es la realidad, que ustedes no pintan absolutamente nada en la vida política y social de nuestro país. Y nosotras, en cambio, la izquierda independentista vasca, estamos llamadas a construir el futuro de Euskal Herria. Ya ven, nuestro trabajo y nuestro compromiso con los y las vascas y la mejora de la vida de la mayoría social están siendo premiados por la ciudadanía, mientras que ustedes están en la decadencia, caen en picado, como se viene demostrando en todas y cada una de las últimas citas electorales. Seguirán haciendo ruido, insultando, amenazando y chapoteando en el barro, porque es lo único que les queda, pero tengan claro que todo ello no nos hará movernos ni un ápice en el camino emprendido, ni en Euskal Herria ni en este Congreso, porque si hay algo que la sociedad vasca tiene muy claro, vote a quien vote o tenga el sentimiento nacional que tenga, es el antifascismo, porque la vasca es una sociedad abierta, plural, tolerante y con profundos valores democráticos, justo lo contrario de lo que representan ustedes. Por eso la sociedad vasca votó masivamente para hacerles frente a ustedes y a su totalitarismo, y lo volveremos a hacer las veces que haga falta.

Bai, amorratu egiten zaituzte ikusteak ezker independentistak indartsu gaudela estaturik gabeko nazioetan, indartsu gaudela gure herrien eta herritarren eskubide eta askatasunen defentsan aurrera egiteko. Euskal Herrian, Galizian eta Katalunian indar aurrerakoi eta subiranistak garelako etorkizuna. Eskerrik asko.

Así, les enardece ver que las izquierdas independentistas somos fuertes en las naciones sin Estado, que estamos fuertes para seguir avanzando en la defensa de los derechos y las libertades de nuestros pueblos y de nuestra ciudadanía, porque en Euskal Herria, en Galicia y en Cataluña las fuerzas progresistas y soberanistas somos el futuro.

Gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Fullaondo. Por el Grupo Parlamentario Republicano, tiene la palabra el señor Álvaro Vidal, por un tiempo de siete minutos.

Francesc-Marc Álvaro Vidal

ERCDiputado.Página 11Vídeo

Presidenta, senyories. La resposta de l’extrema dreta a la situació actual es pot resumir amb un verb: prohibir. Prohibir partits, clausurar associacions, empresonar persones, esborrar suposo el que el partit Vox considera l’anti Espanya.

Ho han vestit com a llei orgànica, una llei pensada per eliminar els que molesten. Com que és una llei orgànica, jo he pensat en la democràcia orgànica, que és una democràcia que es van inventar els no demòcrates. Hem de convenir que les receptes de Vox són receptes molt antigues, molt tronades, molt casposes. Hi afegiré una dada molt important que les senyories ja saben: han fracassat sempre. Sempre han fracassat a Espanya les mesures que ara proposa Vox. La història ho demostra. Val la pena saber història i mirar-se al mirall de la història per saber que aquest intent també fracassarà.

La proposició de la ultradreta implica —‌atenció— vulneració de drets fonamentals com la llibertat ideològica, de participació, d’associació, d’expressió i d’informació. És a dir, de cop i volta es carreguen els drets fonamentals. Som davant, senyories, de dues coses: la política del ressentiment i la política de la impotència. M’explicaré. Ressentiment: la política del ressentiment és negar la realitat efectiva d’uns ciutadans que tenen idees i aspiracions polítiques que existeixen sobre el terreny i que no desapareixeran. I la política de la impotència és la incapacitat d’imaginar i de fer res més enllà de l’exclusió, més enllà del no, no i no.

Vox té un problema, com a vegades tenen altres, consumir la pròpia propaganda com si fos anàlisi. És un mal consell, és una mala cosa. Per cert, en el cas de Galícia, a Vox no li ha anat gairebé. I aprofito per felicitar des d’aquí els amics del BNG pel bon resultat que han assolit.

A veure, siguem una mica realistes, encara que és una hora complicada, potser. Pensen vostès, senyories de Vox, que pot desaparèixer de cop tots aquells que voten Esquerra Republicana, que voten Junts, que voten Bildu, que voten el PNV i que voten el BNG? Poden fer desaparèixer vostès de cop i volta tota aquesta gent? No, evidentment. Vox diu que vol preservar la unitat d’Espanya. Sembla que és un objectiu molt noble. Però en realitat l’objectiu de Vox no és preservar la unitat d’Espanya, l’objectiu de Vox és no acceptar la diversitat de l’Estat espanyol. Per cert, recomano a les senyories de la ultradreta i també del PP que, si poden, recuperin una obra que es va veure fa alguns dies al Teatro Español, molt a prop d’aquí l’hemicicle, una obra que es deia Carmen, nada de nadie. Era una obra que recordava el paper de Carmen Díez de Rivera, d’Adolfo Suárez i d’altres polítics durant la Transició. En aquell moment, el gran problema era legalitzar el Partit Comunista d’Espanya. Afortunadament, el president Suárez va legalitzar el Partit Comunista d’Espanya. Ara el que proposa Vox és tornar a un món anterior al de la Transició, tornar a un món predemocràtic.

Bé, si jo em prengués seriosament la proposta de Vox, diria que vostès volen anar a una democràcia militant i una mica més. Però de fet, això seria considerar la seva proposta molt seriosament i no tenir en compte que es tracta d’una ocurrència. I els diré una paradoxa molt divertida, és probable que si s’aprovés aquesta llei orgànica que proposen els senyors de Vox, les primeres víctimes d’aquest ordenament jurídic serien els mateixos polítics de Vox. És possible, és probable.

Mirin —‌ho ha dit el representant del Grup Basc i de Bildu, també—, la gent existeix, la gent vota, no se’ns pot treure del mapa, no se’ns pot destruir amb una llei. En el cas concret d’Esquerra Republicana, som un partit que ve de lluny, des de l’any 1931. Ha estat prohibit moltes vegades. Vull recordar precisament que Esquerra Republicana va ser el partit més prohibit a la Transició. Va arribar més tard que el Partit Comunista. Per tant, a nosaltres tot això no ens fa gaire por. Però a més a més, ja que vostès, senyors de Vox, invoquen les lleis, els vull recordar que el Tribunal Suprem —‌el Tribunal Suprem suposo que no és sospitós d’independentisme— fa seva la doctrina del Tribunal Europeu de Drets Humans en una sentència del 2 d’octubre de l’any 2001 en què diu que el fet que un grup de persones demani l’autonomia o fins i tot la secessió de part del territori del país i, per tant, exigeixi canvis constitucionals i territorials fonamentals, no pot automàticament justificar la prohibició de les seves reunions. És a dir, el Tribunal Suprem i el Tribunal Europeu de Drets Humans, senyories de Vox, neguen que qualsevol fonament jurídic tingui raó en aquesta ocurrència que han portat aquesta tarda aquí.

Què volen? Siguem seriosos. Què volen, vostès? La unitat sota amenaça no és unitat. La unitat sota amenaça es diu xantatge. Vostès són uns maltractadors de la Constitució espanyola. Sí, vostès, que es diuen patriotes, maltracten la Constitució, perquè no l’entenen i no entenen la diversitat de l’Estat. I els pregunto, per acabar, senyories de Vox, tan poca confiança tenen en el seu projecte d’Espanya, tan poca fe tenen en el seu producte, que ens volen fer quedar sí o sí a cop de garrot? No es tractava que això de ser espanyol era una cosa meravellosa? I ara es tracta que és una cosa que s’ha d’imposar per la força de la prohibició i l’exclusió.

Senyories de Vox, amb aquest projecte de llei vostès s’han retratat. Afortunadament no s’aprovarà. Moltes gràcies, bona tarda.

Presidenta, señorías, la respuesta de la extrema derecha a la situación actual se puede resumir en un verbo: prohibir; prohibir partidos, cerrar asociaciones, meter en prisión a personas, borrar —‌supongo— lo que el Partido VOX considera la anti-España. Lo han vestido como ley orgánica, una ley pensada para eliminar a aquellos que molestan. Como es una ley orgánica, yo he pensado en la democracia orgánica, que es una democracia que se inventaron los no demócratas.

Tenemos que convenir que las recetas de VOX son muy antiguas, muy pasadas de moda, casposas, y voy a añadir algo importante que las señorías ya saben: han fracasado siempre. Siempre han fracasado en España las medidas que ahora propone VOX; la historia lo demuestra. Vale la pena saber historia, verse en el espejo de la historia para saber que este intento también va a fracasar. La proposición de la ultraderecha implica, ¡atención!, vulneración de derechos fundamentales como la libertad ideológica, de participación, de asociación, de expresión y de información. Es decir, se cargan los derechos fundamentales.

Estamos ante dos cosas, señorías, la política del resentimiento y la política de la impotencia. Me voy a explicar: La política del resentimiento es negar la realidad efectiva de los ciudadanos que tienen ideas y aspiraciones políticas que existen sobre el terreno y que no van a desaparecer; la política de la impotencia es la incapacidad de imaginar y de hacer nada más allá de la exclusión, del no, no y no. VOX tiene un problema, como a veces tienen otros: consumir la propia propaganda como si fuera análisis. Es un mal consejo, es una mala cosa. Por cierto, en el caso de Galicia, a VOX no le ha ido nada bien, y aprovecho para felicitar desde aquí a los amigos del BNG por el buen resultado que han tenido.

Seamos un poco realistas, aunque es una hora complicada tal vez. ¿Piensan ustedes, señorías de VOX, que pueden desaparecer de golpe todos aquellos que votan a Esquerra Republicana, a Junts, a Bildu, al PNV y al BNG? ¿Pueden hacer desaparecer ustedes a toda esta gente? No, evidentemente que no. VOX dice que quiere preservar la unidad de España. Parece que es un objetivo muy noble, pero en realidad el objetivo de VOX no es preservar la unidad de España, el objetivo de VOX es no aceptar la diversidad del Estado español. Por cierto, recomiendo a las señorías de ultraderecha y también del PP que recuperen, si pueden, una obra que se vio en el Teatro Español hace poco, cerca de aquí, del hemiciclo: Carmen, nada de nadie; una obra que recordaba el PP de Carmen Díez de Rivera, de Adolfo Suárez y de otros políticos durante la Transición. En ese momento el gran problema era legalizar el Partido Comunista de España. Afortunadamente, el presidente Suárez legalizó el Partido Comunista de España. Ahora lo que propone VOX es volver a un mundo anterior al de la Transición, volver a un mundo predemocrático. Si yo me tomara con seriedad la propuesta de VOX, diría que ustedes quieren una democracia militante y poco más, pero, de hecho, esto sería considerar su propuesta de forma seria y no tener en cuenta que se trata de una ocurrencia. Una paradoja muy divertida: es probable que, si se aprobara esta ley orgánica que proponen los señores de VOX, las primeras víctimas de este ordenamiento jurídico fueran los mismos políticos de VOX. Es posible, es probable.

Lo ha dicho el representante del Grupo Vasco y el de Bildu también: la gente existe, la gente vota. No se nos puede eliminar del mapa, no se nos puede destruir con una ley. En el caso concreto de Esquerra Republicana, somos un partido que viene de lejos, desde 1931, y ha sido prohibido muchas veces. Quiero recordar precisamente que Esquerra Republicana fue el partido más prohibido de la Transición, llegó más tarde que el Partido Comunista, así que a nosotros todo esto no nos da miedo. Pero, además, ya que ustedes, señores de VOX, invocan las leyes, les quiero recordar que el Tribunal Supremo, supongo que no sospechoso de independentista, hizo suya la doctrina del Tribunal de Derechos Humanos Europeo de una sentencia del 2 de octubre, que dice que el hecho de que un grupo de personas pida la autonomía o incluso la secesión de parte de un territorio del país, y, por tanto, exija cambios constitucionales y territoriales fundamentales, no puede automáticamente justificar la prohibición de sus reuniones. Es decir, el Tribunal Supremo y el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, señorías de VOX, niegan que cualquier fundamento jurídico tenga razón en esta ocurrencia que han traído ustedes esta tarde aquí.

¿Qué quieren? Sean serios. ¿Qué quieren? La unidad bajo amenaza no es unidad; la unidad bajo amenaza es un chantaje. Ustedes son maltratadores de la Constitución española; sí, ustedes, que se llaman patriotas, maltratan la Constitución porque no la entienden y no entienden la diversidad del Estado. Les pregunto para terminar: Señorías de VOX, ¿tan poca confianza tienen en su proyecto de España, tan poca fe tienen en su producto que nos quieren hacer callar a golpe de porra? ¿No era eso de ser español una cosa maravillosa? Ahora es una cosa que se tiene que imponer por la fuerza, por la fuerza de la prohibición y la exclusión. Señorías de VOX, con este proyecto de ley ustedes se han retratado. Afortunadamente no se va a aprobar.

Muchas gracias y buenas tardes.

Presidencia. Muchas gracias, señor Álvaro. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra la señora Vidal Sáez, per un temps de set minuts.

Aina Vidal Sáez

Grupo SumarDiputada.Página 13Vídeo

Hoy VOX propone modificar la ley y el Código Penal para ilegalizar y encarcelar a quienes tienen una concepción de España distinta a la suya o simplemente a aquellos cuya existencia les molesta.

¿Saben ustedes que reformar la ley de partidos para imponer la defensa de la unidad de España es contrario al espíritu de la Constitución? Lo hicieron el Partido Popular y el Partido Socialista no hace tanto y fuimos muchas quienes votamos de forma contraria. La ley debe garantizar el pluralismo político, que es un pilar fundamental de nuestra Constitución. ¿Saben ustedes que restaurar el delito de referéndum en el Código Penal o convertir en delito portar banderas independentistas sería contrario a la jurisprudencia constitucional y también a la de Estrasburgo? ¿Saben ustedes que de aprobarse esta ley sería delito el ejercicio de un derecho fundamental como es la libertad de expresión? ¿Saben cuál es la ley que impide en este caso todas las reformas que ustedes proponen? ¿Saben cuál es? Se llama Constitución española; esa es la ley que les limita a ustedes. Es la ley que les impide eliminar el pluralismo político, como intentan en esta proposición de ley.

Su proyecto representa el viejo mundo; el nuestro —‌presidido por la Constitución, eso sí—, derechos y garantías, el nuevo mundo democrático e ilustrado, aunque les moleste. Y, ojo, porque las normas ni son leyes de inspiración divina ni tampoco están para encerrar a todo aquel que no les guste o que piense distinto a ustedes. No hay cárceles para todo eso, no al menos en una democracia.

Escuchándoles una podría llegar a pensar que VOX es un partido al que le gusta la Constitución. Lo han repetido hasta en sesenta ocasiones en esta proposición de ley, pero repetir una palabra, sin duda, no implica transformarse, ¿verdad?, y mucho menos la realidad. En primer lugar, VOX es un partido que ve en la democracia un estorbo. Esta proposición de ley, sus apellidos aristocráticos y también su gusto por los regímenes dictatoriales —‌basta con buscar la biografía de algunos de ustedes— les delatan. En segundo lugar, son un partido de derechas de nostalgia absolutista, eso es lo que son ustedes, del antiguo régimen. Y, en tercer lugar, son un partido retrógrado, contrario a los derechos y garantías conquistados en la Constitución de 1978. Díganlo al menos; se van a liberar un poco, de verdad. Las lecciones de Constitución las dan con una mano, y con la otra la pisotean y la destrozan. (Aplausos).

Ustedes hablan mucho de Constitución, aunque la leen poco y la entienden aún menos. Para ustedes la nación va antes del Estado social y democrático de derecho; y no lo digo yo, lo ponen ustedes por escrito en el primer párrafo de esta proposición de ley. Son ustedes una especie de Carl Schmitt de rebajas; ese señor que fue el jurista del Tercer Reich, que fue la musa del autoritarismo y que decía: Soberano es quien decide sobre la excepción. Es decir, defendía salir del Estado de derecho en favor del estado de excepción.

El orden de los factores, señorías, sin duda, altera el producto. Defienden la nación por encima de la libertad, de la igualdad y también de la democracia. Esa es su postura, como cuando Leonor, por cierto, juro la bandera antes que la Constitución. Ese es el elemento grave. Si según ustedes la nación está por encima de cualquier cosa, quiere decir que vale todo. Vale todo: vale dilapidar el Estatut de Catalunya o vale dilapidar cualquier tipo de comunidad autónoma; vale espiar o crear pruebas falsas contra adversarios políticos, cómo no, si es divertidísimo; vale censurar libros y obras de teatro, y si son en catalán, mucho mejor; vale poner nombres de asesinos y golpistas a nuestras calles, porque la nación es la unidad de destino en lo universal, por encima del Estado de derecho, qué les gusta a ustedes José Antonio Primo de Rivera; vale incluso que un grupo de militares en un chat jugueteen y fantaseen con el hecho de fusilar a 26 millones de españoles y españolas, y vale todo porque su concepto de nación pasa por encima del derecho. Eso también le sucedía a Aznar. No son los primeros y tampoco, probablemente, serán los últimos. Si la diversidad les perturba su fanática concepción, promueven una nueva cruzada, y como su nación es razón de fe, la legalidad o la democracia son suprimibles, y los partidos políticos, también.

Eso sí, se niegan ustedes a poner un duro en nada que no sean ustedes mismos. Para ustedes la nación es su fe y su cartera. Por eso, también aquí se cargan el ingreso mínimo vital. En Navidad, como en el franquismo, ponga un pobre en su mesa, pero dos horas más tarde, patada al culo y a vivir debajo de un puente, ¿verdad? Son la derecha más valiente contra la diversidad lingüística o contra las políticas sociales, pero son la derecha más cobarde contra los fondos de inversión extranjeros (aplausos), que están comprando cachito a cachito este país que tanto dicen defender. Miren, les voy a hacer un repaso. Blackstone ha ido comprando casas en España hasta obtener 40 000 viviendas en propiedad. Supongo que Blackstone y su política de especulación, que además obliga a la gente a pagar alquileres absolutamente abusivos, no suponen ningún tipo de ataque a la nación. Los fondos de inversión extranjeros ya acumulan hoy en día 252 000 millones, controlan más del 50 % de la Bolsa española; la nación y la patria tampoco están en peligro si los extranjeros vienen con un montón de millones y fortunas debajo del brazo. Los cuatro principales bancos hoy en día acumulan unos beneficios superiores a 25 000 millones de euros. La desigualdad tampoco es un problema para la nación española. Fondos de Emiratos y empresas francesas se están haciendo con el control de todas las residencias en nuestro país. Por cierto, en Madrid, donde Ayuso se mofó hace pocos días de haber matado a miles de personas, el 80 % ya son privadas (aplausos), sí, más del 80 %. Tampoco se tambalea la nación cuando empresas cuyo objetivo es ganar dinero se hacen con el control de las residencias, aunque sea a costa de cambiar el pañal a nuestras abuelas una sola vez al día o de darles comida basura y suponer que eso les alimenta. Tampoco con el millón de euros del exilio iraní, con los que estuvieron ustedes en los inicios de la fundación de VOX; eso tampoco ponía en riesgo la unidad de España.

Señorías de VOX, ustedes no vienen a defender la unidad de ninguna bandera; ustedes vienen a garantizar los ingresos y la solvencia de sus carteras, por eso están aquí. Siempre duros con los de abajo, siempre, pero, eso sí, siervos con los de arriba. Siempre duros con los menores no acompañados, que son niños. (Aplausos). Siempre duros con los servicios públicos, que son de todas. Siempre duros con los pensionistas, siempre, o con la gente pobre, a la que ustedes directamente desprecian; eso sí, siervos con quienes se están enriqueciendo de todas y todos ellos.

Acabo. Les quiero recomendar que salgan ustedes un poquito a la calle y que escuchen. Van a oír hablar de muchas cosas: de llegar a final de mes, de las listas de espera, del cambio climático y de Gaza, también de eso; de ese genocidio televisado y absolutamente permitido por una comunidad internacional que es incapaz de frenar un genocidio, de eso también van a escuchar hablar.

Nosotras sabemos que no les importa en absoluto lo que nos pase a la mayoría, sin duda. VOX no está aquí para eso, lo han demostrado en muchas ocasiones. Están aquí ―y con esto termino, presidenta― para poner alfombras rojas a los privilegiados. Están aquí para facilitar este last dance a los ricos en nuestro país. VOX representa el retorno al absolutismo y al despotismo no ilustrado, eso sin duda: Dios, patria y rey. Por eso hacen suya la cruz de Borgoña. Su ley pisotea la democracia y la Constitución, y por eso, obviamente, vamos a votar que no. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, puestos en pie).

Presidencia. Gracias, señora Vidal. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el señor Soler Mur, por un tiempo de siete minutos.

Alejandro Soler Mur

PSOEDiputado.Página 14Vídeo

Buenas tardes. Señora presidenta, señorías, VOX introduce hoy en el Congreso, a través de una proposición de ley, un debate ciertamente novedoso: garantizar la unidad de España. Nos hablan de preservar la unidad nacional y nos hablan de la sanación ―un concepto curioso― del ordenamiento jurídico español Señorías de VOX, ustedes no han entendido nada. En primer lugar, hacen una lectura interesada de la Constitución española, de sus artículos 1 y 2. El artículo 1 dice: «España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho». Pero ustedes quitan importancia a la segunda parte del artículo, que dice: «que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político». Esto del pluralismo político, ¿recuerdan lo que es? Distintos partidos políticos que dialogan, que se ponen de acuerdo o no, pero deben respetarse. Esto ustedes lo olvidan bastante. Y el artículo 2 dice: «La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles». Aquí ustedes se vienen arriba. Patria común, indivisible, unidad… Se vienen tan arriba que se olvidan de la segunda parte del artículo, y la segunda parte del artículo ¿qué dice, señor Flores? Dice: Reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones y la solidaridad entre todas ellas. Ya lo sé: solidaridad, regiones, nacionalidades…; un fastidio para ustedes, seguro. (Aplausos). Pero miren, esto es la Constitución española, un punto de encuentro entre todos los españoles y españolas. Esto es lo que ustedes no entienden.

Ustedes ven un peligro en los partidos independentistas ahora. Ahora ya no hay referéndums ilegales, ya no hay declaraciones unilaterales de independencia. Ahora no hay un problema; ahora el Gobierno de España ha devuelto a la política un asunto que tenía un origen verdaderamente político, y lo ha hecho por la vía del diálogo y de la convivencia, y no como pretenden ustedes con esta ley, que es prohibiendo a los partidos que no piensan como ustedes. Ustedes dicen defender a España, pero ustedes no defienden a España; ustedes lo que defienden es la idea que tienen ustedes de España. Una España pequeña, monolítica; una España uniforme en la que todos piensan igual. Ustedes lo que no han entendido es que en este país tenemos que convivir, pero no necesariamente tenemos que coincidir. Ustedes hablan de España, pero se olvidan de los españoles. La imagen que tienen de España debe ser la de una concentración en la plaza de Oriente. Para nosotros es la España de los investigadores, de los jóvenes, del mundo de la cultura, de quien está recogiendo pellets de manera altruista en las playas de Galicia. (Aplausos). Eso es España: el mundo de la cultura… Esa es la verdadera España, no la España en la que ustedes piensan.

¿Ustedes dicen que defienden España porque llevan una banderita, se envuelven en la bandera y van gritando viva España por Madrid? ¿Defender España saben qué es? Es generar el mayor número de trabajadores que ha tenido nunca en este país; es subir las pensiones para que las personas que han trabajado durante toda su vida (aplausos) tengan dignidad en la mejor etapa en la que pueden disfrutar; es generar un ingreso mínimo vital para el que no tiene de nada, y es subir el salario mínimo interprofesional a 1134 euros, un salario que beneficia especialmente a los jóvenes y a las mujeres. Defender España es combatir la violencia de género; es luchar contra el cambio climático, y es respetar, reconocer y apoyar la diversidad en este país. Eso es defender a España, eso es lo que no entienden ustedes, que tienen una idea trastornada de lo que es España y de lo que es defender este país.

Señorías del PP, cuando surge este debate me gustaría oírlos con claridad a ustedes —‌no sé si aquí también tienen una opinión distinta, porque sé que van cambiando de opinión. (Risas)— porque no sé qué piensan de la unidad de España. Ahora conocemos, señorías, que ustedes ya no ven delitos de terrorismo. (El señor Tellado Filgueira, señalando hacia el escaño del presidente del Gobierno: El que está enfrente). Ustedes ya no ven delitos de terrorismo donde antes los veían, ¿verdad? (Risas). Ustedes ya no ven que hay problema con los indultos. (El señor Tellado Filgueira: ¡Ánimo!). Esto apareció hace una semana. Ustedes se ríen, pero saben que es verdad. (Risas.—Rumores.—Aplausos). Mientras ustedes no ven delitos de terrorismo, señorías, ¿saben lo que decía aquí Feijóo hace tan solo veinte días? (El señor Tellado Filgueira: Ánimo). Sí. (El señor Tellado Filgueira: ¡Ánimo!). Sí. Ánimo ustedes. (El señor Tellado Filgueira: ¡Ánimo!). Decía Feijóo aquí: No hay ninguna forma de terrorismo que no viole los derechos humanos. (El señor Tellado Filgueira señala hacia el escaño del presidente del Gobierno). Hace veinte días decía Feijóo esto. Esto es lo decía Feijóo, y parece que ustedes ya no ven terrorismo; parece que ya ven bien lo de los indultos, y parece que no tienen problemas con la amnistía cuando han estado llevando a la gente a la calle a decir exactamente lo contrario. (El señor Pérez López: ¡No cuela!—Rumores.—Aplausos). No se pongan nerviosos, no se pongan nerviosos. Relájense. Señorías del PP, ustedes el problema que tienen es que viven instalados en la mentira permanente. (Risas). Esa es la realidad. Esa es la realidad, señorías. (El señor Tellado Filgueira indica el número nueve con los dedos de las manos).

Señorías de la derecha ultra y de la ultraderecha, dejen de generar alarmismo social sin ningún fundamento. Cesen en esa actitud continua e irresponsable de no defender el diálogo en este país y de generar permanentemente conflicto con todo. Defiendan la unidad, pero no la unidad de los españoles y españolas en torno a lo que ustedes piensan, sino la unidad en torno a lo que piensan la mayoría de los españoles y españolas.

Señorías del PP, señorías de VOX, España no se rompe, España se fortalece cuando se dialoga y se reconoce la diversidad. Este es hoy un país más fuerte, más unido y diverso, y aunque ustedes no nos reconozcan a nosotros, nosotros les reconocemos a ustedes como parte de esa diversidad, que es lo que ustedes no entienden.

El camino de este país no es la prohibición, no es la persecución, no es la tipificación en el Código Penal, no es el incremento de penas; el camino en este país es el diálogo, es la escucha, es la palabra, es ponerse en la piel del otro, y eso es lo que ustedes no han entendido. El entendimiento y la convivencia: ese es el camino en este proyecto compartido que se llama España.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Soler. Por el Grupo Parlamentario Popular, tiene la palabra el señor Cobo Vega, por un tiempo de siete minutos.

Manuel Cobo Vega

PPDiputado.Página 16Vídeo

Gracias, señora presidenta. Buenas tardes, señoras y señores diputados. Señorías, en la pasada legislatura se tramitaron dos iniciativas de VOX muy parecidas a esta. Suscribo íntegramente lo que dijo en ambas mi compañero, José Antonio Bermúdez de Castro, sobre el papel de los partidos políticos y el cumplimiento de la Constitución, y algo diré, evidentemente, sobre la democracia y el Estado de derecho y desmentiré rotundamente las falsedades y las injurias que se han vertido sobre la presidenta Ayuso. En la última de estas iniciativas, hace exactamente un año, terminaba el diputado señor Rego: ¿Saben qué va a pasar? Que, dentro de un año, el BNG estará gobernando en Galicia, y ustedes, en mi país, seguirán siendo lo que son: nada, absolutamente nada. (Aplausos). Señor Rego, su pronóstico era voluntarista. No acertó, como tampoco acertó —y‌ fue el único que se equivocó— el señor Tezanos; pero el suyo no era un pronóstico voluntarista, era un pronóstico manipulador como los que hace. (Varios diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso: ¡Muy bien!—Aplausos). Pero yo le felicito, señor Rego, porque el BNG ha roto su techo. Otros, como el señor Sánchez, han roto el suelo del Partido Socialista; lo ha destrozado, y todavía le quedan más plantas hacia abajo, hasta llegar donde la señora Díaz, ilustre gallega, que ha pasado de la marea al subsuelo. (Risas). A los dos partidos del Gobierno de España los gallegos les han dicho —‌quizá les suene la frase—: Colorín, colorado. (Varios diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso: ¡Muy bien!—Aplausos). Así es la política, señorías. Unas veces es el Partido Popular el que consigue mayorías absolutas: Andalucía, Madrid, Rioja, Galicia. Otras, es el señor García Page el que las consigue; ese que, según nos ha informado el ministro Óscar Puente, está en el extrarradio del PSOE. La risa va por barrios, aunque la carcajada ridícula no nos la van a oír a nosotros; en eso tiene la exclusividad el señor Sánchez cuando queda segundo y sube a esta tribuna. Hay que cumplir la Constitución e impedir que se vulnere el Estado de derecho, que es lo mismo que decían prestigiosos socialistas que ahora han cambiado de opinión. Hay diputados que no se enteran de los que cambian de opinión, o más exactamente de posición, como dijo el señor Sánchez. (Aplausos). Sin embargo, también es lo mismo que siguen diciendo otros socialistas mucho más prestigiosos que los mutantes y que no se venden por un puñado de votos. Hay algunas cuestiones en la proposición de ley de VOX coincidentes en el fondo, no en la forma, con algunas propuestas ya presentadas aquí por el Partido Popular. Me refiero a lo que se dice del delito de sedición, lo que ha ocurrido con el delito de malversación o también esa propuesta que compartía el otro Sánchez —e‌ l otro, el de los otros tiempos— sobre el delito de tipificar el referéndum ilegal. Y ese Sánchez, en esa época, que daba certificados de decencia y de indecencia a los demás, también nos decía que podía repetir cinco, veinte veces o las hiciera falta que nunca pactaría con Bildu. Pero nunca es nunca: nos hablan de cambiar de opinión y de posición. (Risas). Nos hemos sonreído, sin carcajadas, porque no es para menos. Señorías de VOX, de todas formas, estén tranquilos, porque votaremos en contra de su proposición, a pesar de estas coincidencias, que es lo que ustedes desean, para que sigan diciendo que solo ustedes defienden la nación española. (Aplausos). Pero es que hay muchas cuestiones, muchas, sobre las que reiteradamente les hemos manifestado nuestro rechazo, y también lo vamos a hacer hoy. Se ha dicho ya —y‌ lo reitero— que transcriben parcialmente el artículo 2 de la Constitución, obviando aquello en lo que no creen y nosotros sí creemos, porque esa Constitución reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas, y ya saben lo que se dice de las medias verdades. No reconocen ni comparten la necesidad de las comunidades autónomas ni tampoco respetan ni comparten los derechos históricos forales en el País Vasco y Navarra. Pero no vamos a apoyar más penas para los españoles nacionalizados que para los españoles de origen, y, en cuanto a esos delitos respecto de los que ustedes quieren quitar esta nacionalidad a los inmigrantes —‌a lo que han hecho referencia antes, hablemos claro—, en gran parte también son delitos de odio, pero normalmente en esos delitos esos inmigrantes no son los autores, sino las víctimas. (Aplausos). No vamos a admitir eso, no van a tener más pena que quienes, como nosotros, son españoles de origen, como tampoco vamos a apoyar que agredir a la Policía sea delito excepto si lo hacen independentistas, aunque causen lesiones tan graves que puedan impedirles seguir ejerciendo su profesión. (Aplausos). Para este Gobierno son impunes, y además les pide perdón.

Y lo más importante y definitivo: dicen ustedes en su texto que es necesario poner fuera de la ley a los partidos separatistas. Señores de VOX, si ya han concluido que eso es lo que hay que hacer, sobran los argumentos, sobran las explicaciones. Pero quiero recordarles que ilegalizar a los partidos independentistas por el mero hecho de serlo va en contra de nuestra Constitución y la doctrina del Tribunal Constitucional. En su proposición dicen ustedes, y es un grave error, que esta influencia de los separatistas en la política española, absolutamente desproporcionada en relación con su número, ha provocado gravísimas consecuencias. Esa influencia no es por el número de diputados que tienen, no es porque tengan veintiséis diputados; esa influencia la tienen porque se la ha dado el presidente a cambio de seguir siendo presidente, no a cambio de falsas razones de reencuentro o convivencia para justificar lo inconfesable. Le cambiará la cara al señor Sánchez, como en el debate de investidura después de las carcajadas, cuando vuelva a oír, como en la canción de Carlos Puebla: ‘Se acabó la diversión, llegó la comandante, la señora Nogueras, y mandó a parar’. Mandó a parar la mentira, dejándole claro que ninguna de esas palabras, convivencia o reencuentro, aparecen ni una sola vez en el pacto que han firmado. Sin embargo, en ese vergonzoso acuerdo sí figuran otras, como la palabra independencia cuatro veces, señorías, y también autodeterminación, respecto de la que estoy seguro de que oiremos a Sánchez veinte o las veces que hagan falta que no lo va a permitir.

Voy terminando. Les he hablado de la dignidad de otros socialistas muy prestigiosos, que siguen manteniendo lo mismo que mantenían. Nosotros podemos decir lo mismo que decíamos. Lo patético es que ustedes no pueden decir ni lo mismo que decían ustedes mismos; pregúntenle a Sánchez. Hay una gran película de Amenábar, Los otros, y yo les he hablado mucho de los otros. Algunos socialistas han dicho que el histórico Partido Socialista Obrero Español está como los personajes de esa gran película de Amenábar. Los otros, los gallegos y el resto de los españoles lo sabemos. Veremos cuando se dan cuenta ustedes.

Termino. Hace más de treinta años tuve el honor de intervenir en este Pleno defendiendo la reforma del Estatuto de la Comunidad de Madrid; en aquella época el Pleno lo presidía el señor Pons. Si entonces me hubiesen dicho que después de unas elecciones autonómicas el domingo pasado ni un solo diputado de los primeros que han intervenido hoy habría felicitado al Grupo Popular, no me lo hubiera creído. Pero han levantado ustedes un muro con el que ni respetan el resultado de las elecciones ni felicitan al que las ha ganado.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Cobo. — DEL GRUPO PARLAMENTARIO PLURINACIONAL SUMAR, ORGÁNICA DE REFORMA DE LA LEY ORGÁNICA 6/1985, DE 1 DE JULIO, DEL PODER JUDICIAL, PARA LA PROTECCIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS Y LA JURISDICCIÓN UNIVERSAL EN ESPAÑA. (Número de expediente 122/000016).

Presidencia. Continuamos ahora con el debate relativo a la toma en consideración de la proposición de ley del Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, orgánica de reforma de la Ley Orgánica 6/1985, de 1 de julio, del Poder Judicial, para la protección de los derechos humanos y la jurisdicción universal en España. Para la presentación de la iniciativa, tiene la palabra el señor Santiago Romero por un tiempo de doce minutos.