Muchas gracias, presidenta.
Señor Tellado, no habíamos tenido usted y yo oportunidad de debatir desde aquella fatídica mañana del 29 de septiembre, en la que yo me dirigía a esta Cámara a ejercer mis funciones jurisdicionales, y un ciudadano ejemplar quiso impedírmelo o dificultármelas. La verdad es que le faltó a usted tiempo para salir en su defensa. ¡Vaya ojo tuvo usted! (Aplausos.—El señor Tellado Filgueira: No fue así). Se atrevió a hacer algo que no hicieron, ni siquiera, los parlamentarios de VOX, fíjese: salir a defender a un ciudadano que acosa a un parlamentario en lugar de defender al parlamentario del acoso de un ciudadano. (El señor Tellado Filgueira: No fue acoso). Pero, en fin, no se debió sentir muy incómodo su grupo político cuando, lejos de desautorizarle, le acabaron nombrando portavoz. Ese es el retrato de la política que quiere hacer el Grupo Popular en este mandato. (Aplausos). Por cierto, no sé si ahora que ya está en libertad ese ciudadano, que ya ha salido de la cárcel, habrán tenido ustedes alguna oportunidad de compartir algún rato agradable; algún día espero que lo comparta con nosotros.
Pero me parece muy apropiado que el Partido Popular le haya elegido a usted hoy, teniendo en cuenta que tiene muchos parlamentarios gallegos, para defender esta cuestión; que haya elegido a un parlamentario que no tiene ninguna experiencia de gestión; que haya elegido a un parlamentario que, como ya ha dicho, de escrúpulos no anda muy sobrado, como ha demostrado en el pasado. (Protestas.— Un señor diputado: ¡Qué vergüenza!). Hombre, decir que el presidente del Gobierno de España tendría que salir metido en el maletero de un coche, muchos escrúpulos no revelan. (Aplausos). Pero, sobre todo, es un parlamentario con unos principios tan movedizos que le han permitido transitar desde la izquierda nacionalista galega, en la que empezó su militancia, hasta acabar en las filas del Partido Popular, que es en Galicia lo más a la derecha que uno puede estar en el arco político. En fin, para mí su elección es toda una declaración de intenciones.
No ha tenido usted suficiente materia con este asunto como para agotar el tiempo de su comparecencia que ha querido traer a colación temas que no tenían ninguna relación con el objeto de esta. No se preocupe, voy a contestarle a todos y cada uno de ellos. Y voy a empezar por los que usted ha planteado. Uno es que cuándo vamos a llevar el AVE a Galicia. ¿Pero no se ha enterado usted? Mire, en el año 2018 —como he explicado antes con ocasión de las preguntas de la sesión de control—, un gallego o un madrileño que quería ir a Galicia, que quería ir a Pontevedra, tardaba seis horas y veinte minutos, hoy tarda casi dos horas menos, y pronto —lo anuncié—, antes de que concluya el primer trimestre, lo hará en treinta y siete minutos menos. Por tanto, hemos reducido los tiempos de tránsito desde Madrid hasta Galicia o desde Galicia hasta Madrid en prácticamente la mitad. Esa es la alta velocidad, señor Tellado. Además, estamos haciendo cosas muy interesantes por el ferrocarril en Galicia, una tiene que ver con mi tierra: vamos a licitar ya las obras de la U de Olmedo, una infraestructura de 8 kilómetros que va a permitir a los gallegos ir a Cataluña o ir al País Vasco sin tener que pasar, forzosamente, por Madrid. Esa leyenda, con cierto fundamento, de que las comunicaciones en España tienen un carácter radial y no mallado, también la vamos a poner fin; y los primeros beneficiarios van a ser los gallegos y las gallegas.
Me pregunta usted por los viaductos. Oiga, desde que se detecta el colapso, primero hay que hacer un proyecto y hay que licitar la obra. Pero hay que reconocer que es una auténtica proeza de las empresas de nuestro país y también, por supuesto, de los funcionarios del ministerio, haber conseguido acabar uno de los dos viaductos en diez meses; es un tiempo récord en la historia de la obra pública de este país. (Aplausos). Y antes de fin de año estará terminado el segundo, como nos hemos comprometido.
En cuanto a la AP-9, ¿de verdad creen ustedes que están en condiciones de hablar de la AP-9? Si no fuera por un Gobierno del Partido Popular, la concesión de la AP-9 habría concluido en el año 2023. Veintitrés años antes de que concluyera, en el año 2000, el señor Aznar prorrogó la concesión veinticinco años más hasta el año 2048. Que vengan ustedes aquí a hablar de la AP-9 demuestra cómo andan ustedes de desmemoria y, permítamelo, de poca vergüenza. Nosotros estamos empleando 55 millones de euros del erario público para bonificar a los usuarios de la AP-9 desde el año 2021; pronto serán más de 200 millones de euros los que hemos puesto para aligerar la carga de los vecinos de esa zona que viven en una situación de desigualdad propiciada por ustedes. (Aplausos).
Me pregunta usted por las carreteras. Ya le he contestado antes a su compañero, pero me permite usted tener la ocasión para desvelar que su compañero, el que tiene usted al lado, ha hecho trampa con ese gráfico comparativo entre Galicia y Cataluña. (El señor De Olano Vela hace gestos negativos). Sí claro. ¿Sabe por qué? ¿Sabe por qué en el gráfico ha crecido tanto Cataluña, esa línea azul que usted describía? Porque liberalizamos la AP-7 y, ahora, los gastos de conservación de esa autopista —antes autopista, hoy autovía— los asumimos en el Estado, cosa que de haber estado ustedes en el Gobierno tampoco habría sucedido. (Aplausos).
En cuanto al corredor atlántico, le digo que este mes batiremos ya los 6000 millones de euros de adjudicaciones de esta obra; solo nos gana el mediterráneo, que llevaba un montón de ventaja en 200 y pico millones. Por tanto, el corredor atlántico, mal que le pese a usted, ha cogido velocidad de crucero.
Con la palabra crucero entro en la última de las cuestiones que usted me plantea. ¿Sabe que el presidente del Gobierno de España ha anunciado la construcción de un buque militar en Navantia por un importe de 187 millones de euros, que va a suponer la creación de 1800 empleos? Ya le garantizo que este anuncio del presidente no va a ser como aquel que hizo el señor Feijóo, en plena campaña electoral, con los barcos de PEMEX que se iban a construir en Navantia. Habrá realidades y no habrá corrupción, que es lo que hubo con ocasión de aquel anuncio del señor Feijóo; son dos ingredientes que conocen ustedes muy bien.
Vayamos a la cuestión, a mi comparecencia, porque, claro, usted dice que yo comparezco aquí con mucha lentitud, que podía haber comparecido mucho antes; pero, oiga, ustedes la podían haber pedido en la Diputación Permanente del mes de enero, porque saben ustedes que en enero no están habilitadas sesiones para este tipo de comparecencias. Podían haberla pedido ustedes con carácter urgente. Pero para que lo sepan los gallegos y las gallegas, le voy a leer lo que les preocupa este asunto y en lo que están ustedes. Ustedes han pedido una comparecencia de forma urgente en la Diputación Permanente el mes de enero del presidente del Gobierno para que explique los pactos alcanzados con Junts a cambio de facilitar la aprobación de iniciativas del Gobierno… y tal y tal. Han pedido la comparecencia urgente del ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes también para explicar los pactos alcanzados por el Gobierno en relación con el artículo 43 bis… y tal y tal. Han pedido ustedes la comparecencia urgente del ministro del Interior para explicar las negociaciones del Ministerio del Interior con Bildu respecto de la situación de los presos de la banda terrorista ETA… y tal y tal. No sigo. Esta es la agenda del Partido Popular. Al Partido Popular, Galicia se la trae sin cuidado (aplausos), porque si le importara un poco, y si fuera tan importante rendir cuentas en esta Cámara sobre este asunto, habrían pedido mi comparecencia urgente y no en lo que están ustedes: en la amnistía, en Bildu, en ETA; en fin, en los asuntos de interés del Partido Popular. Pero, señor Tellado, déjeme que le hago una pregunta y, si usted quiere, me la contesta y si no, no. Que yo comparezca hoy aquí para hablar de este tema, ¿a quién se le ha ocurrido? (Risas). ¿De quién ha sido la idea? Porque, claro, ustedes nos llegaron a acusar de querer utilizar este asunto con fines electoralistas, de buscar un caso Prestige 2. Y ahora, que resulta que la crisis pasó, que se apagan los ecos de la polémica suscitada, solicitan que comparezca aquí a hacer lo que ustedes impidieron que hiciese el señor Rueda cuando tocaba comparecer. Es decir, ahora que las cosas han pasado me piden ustedes que venga aquí cuando ustedes impidieron, en su momento, que Rueda compareciera en el Parlamento para dar cuenta de su gestión. En fin, ya ven que nosotros no hemos utilizado las mayorías en la Mesa para impedir esta comparecencia porque nosotros, a diferencia de ustedes, no tenemos nada que ocultar. Por cierto, luego me van a acusar de haber utilizado esta comparecencia para arremeter contra ustedes, pero que no se les olvide que si yo estoy aquí es porque ustedes han querido que estuviera. Y le preguntaba por el que tuvo la idea de traerme aquí; imagino que en el PP de Galicia estarán encantados con esta iniciativa para que pueda quedar constancia en sede parlamentaria, en toda su dimensión, de la calamitosa gestión de la Xunta de Galicia ahora que parecía que el asunto ya se había olvidado. Enhorabuena al que haya sido por su acierto estratégico. (Aplausos). ¿De verdad quieren ustedes que Rueda gane?
En mi primera intervención he tratado de hacer una descripción aséptica de los hechos recogidos en los documentos oficiales. En esta segunda voy a profundizar en algunos aspectos de esta cuestión que nos muestran el contexto de la indefensión —recuerden esta palabra: indefensión— en la que se encuentra Galicia ante acontecimientos de este tipo en lo que de ustedes, señores del Partido Popular, depende. Vayamos a ese relato.
El Partido Popular, en su afán de escurrir el bulto, algo a lo que nos acostumbran cada vez que se trata de gestión de catástrofes —y el historial es largo—, declaró por boca de su conselleiro do Mar el 7 de enero —c uando la dimensión del vertido que habían ignorado adquiriría unas dimensiones alarmantes— lo siguiente (muestra un documento): «La Xunta reprocha al Gobierno no haber informado antes del vertido de plástico». Lo que el conselleiro venía a decir es: nosotros no sabíamos; por tanto, nosotros no pudimos actuar. ¿La culpa, de quién iba a ser? Del Gobierno de Pedro Sánchez. El relato no es que fuera endeble, es que era insostenible. El primer día del que hay constancia de la llegada de pélets a la costa gallega es el 13 de diciembre de 2023. Quien tiene conocimiento antes que nadie de la llegada de los pélets, quien recibe dos avisos en el servicio 112 de la aparición en dos playas de la zona de Ribeira de esos pélets es la Xunta de Galicia. Y es la Xunta de Galicia, a través de ese mismo servicio 112, quien se pone en contacto con Salvamento Marítimo, con el Gobierno de España, y nos comunica el hallazgo. Un hallazgo que no pasó inadvertido a los medios de comunicación que, ese mismo día, se hacen eco de la noticia. (Muestra un recorte de prensa). Así, La Voz de Galicia titula el mismo 13 de diciembre: «Un misterioso cargamento de sacos deja un rastro blanco en la playa de Balitearos, en Corrubedo». Lo dice La Voz de Galicia. Y, fíjense, el testigo que relata los hechos, que es el que los pone en conocimiento del 112, dice: Según explicó, en el 112 le indicaron que los pélets serían retirados mañana, y explicó su disconformidad con el hecho de que no se haya agilizado su eliminación para impedir que acabasen en el agua. Es decir, el ciudadano comunica y la Xunta contesta, y dice: No se preocupe usted, que mañana los recogemos. Supongo que en la Xunta de Galicia leen La Voz de Galicia. Supongo que la Xunta de Galicia tiene establecidos protocolos de tratamiento de la información que reciben en el sistema 112, especialmente la relacionada con emergencias, información que es de su propio servicio. Eso fue el 13 de diciembre. Tres días más tarde, el 16 de diciembre, el medio gallego Diario de Arousa publica la siguiente noticia. (Muestra un recorte de prensa). «Retirados 52 sacos con millones de pélets y plásticos en playas y rocas desde Espiñeirido hasta el Faro de Corrubedo, en Ribeira». Aquí se describe la intervención de servicios municipales, el grupo de atención de emergencia municipal, Protección Civil, dos voluntarios, etcétera, y el artículo viene convenientemente jalonado con material gráfico muy explícito, muy elocuente. (Muestra varias fotografías). Fíjese, la playa, el maletero de un coche lleno de sacos de pélets, contenedores llenos de pélets. Es decir, ¿nadie en la Xunta lee El Diario de Arousa? ¿No se comunica la Xunta con los municipios que intervinieron en la retirada de estos pélets? Esto fue el 16 de diciembre. Cuatro días más tarde —ya se dijo en la primera intervención—, se le comunica al subdirector de Guardacostas de Galicia que es, ni más ni menos, el coordinador del Plan CAMGAL; es decir, personal de la Xunta y coordinador de la emergencia. Se le dice cuál es la procedencia de los pélets que se están encontrando en las playas gallegas, que es de uno de los contenedores del buque Toconao caídos al mar el día 8. Esta comunicación consta con hora exacta ese día 20 en la carpeta SIGO, que es el documento con valor de prueba a efectos judiciales y, puesto que en este asunto hay un procedimiento en marcha, hay que ser muy cuidadoso con lo que se dice, pues es el registro de incidencias de Salvamento Marítimo. El director del Plan CAMGAL no le traslada a la Xunta a la que pertenece esa información. Es 20 de diciembre. Por tanto, el 20 de diciembre, la Xunta sabía o debía saber la existencia de pélets en las playas y sabía su procedencia. Algo, por cierto, que ustedes han situado como un elemento central, como un elemento clave de esta crisis. Había que saber de dónde venían. Oiga, ¿no les valía con saber dónde estaban? ¿No era suficiente? ¿Por qué era vital saber de dónde venían? ¿No entienden que no tiene ninguna lógica? El 26 de diciembre, seis días más tarde, Europa Press Galicia publica lo siguiente (muestra un recorte de prensa): Encuentran grandes cantidades de pequeñas bolas de plástico blancas en varias playas de Porto do Son, A Coruña. Pensaba leerlo, pero no lo voy a hacer. ¿No lee nadie en la Xunta de Galicia las noticias de la agencia Europa Press? Es raro, teniendo en cuenta que las instituciones tienen servicios de prensa adscritos a todos los medios y a todas las agencias. Es 26 de diciembre. El 3 de enero, Salvamento Marítimo reitera y amplía la información relativa a la procedencia de los pélets de nuevo al coordinador del Plan CAMGAL. Quiero subrayar que la ampliación de la información se produce a instancia de la propia Xunta, es decir, no es Salvamento Marítimo quien se dirige a la Xunta, es la Xunta la que pide que se le amplíe la información. Y, entonces, si el 20 de diciembre no se les había proporcionado ninguna información, ¿qué información podíamos ampliarles el día 3? ¿No se dan cuenta de que, con esa solicitud, ustedes mismos están revelando que el día 20 se les proporcionó la información?
Por tanto, desde el día 13 de diciembre hasta el 3 de enero transcurren veintiún días en los que se producen avistamientos de pélets, avisos al servicio 112, noticias en los medios de comunicación, intervención de servicios de municipios, empresas, particulares en la retirada de pélets. Pero la Xunta, según su conselleiro do Mar, no sabía nada, no se enteró de nada y no pudo hacer nada. ¿Cuál es la conclusión primera de todo este asunto? Que la Xunta de Galicia necesita que le digan desde Madrid lo que pasa en Galicia, y ese es un drama para los gallegos y para las gallegas. (Aplausos). ¿Y qué hace la Xunta a partir del momento en el que reconoce que tuvo conocimiento del vertido? Hasta ahí no pudo hacer nada porque no sabía, ¿y qué hace desde que sabe? Ese mismo día, la Xunta activa el Plan CAMGAL en fase de alerta. Y ese mismo día, el 112 informa a Salvamento Marítimo de que se desactiva el Plan CAMGAL, el mismo día; lo activa y lo desactiva. El 5 de enero, vuelve a activar el Plan CAMGAL en fase 1, alerta mínima. Los días siguientes, la intervención de la Xunta en las playas es prácticamente nula, y tiene que ser suplida por voluntarios. ¿Les suena de algo? Son ustedes los que hablan del Prestige. Lección ciudadana. Faro de Vigo: Marea de voluntarios contra los pélets en playas gallegas; la Xunta desecha elevar el nivel de alarma, porque los pélets no son peligrosos. En fin, ¿no les trae a ustedes esto recuerdos? ¿Que al final hayan tenido que ser los voluntarios los que han suplido la inacción de la Administración que tenía la competencia de limpiar las playas? (El señor Tellado Filgueira hace signos negativos). A mí, me evoca la crisis a la que ustedes tanto temen.
El día 9, como he relatado, se niegan ustedes a elevar el nivel de alarma, porque dicen que los pélets no son peligrosos, y esta declaración viene acompañada de otra que a mí me recuerda también a lo de los hilillos de plastilina. No sé por qué ustedes siempre tienen que hacer comparaciones para que las entienda no sé muy bien quién. Recuerdan lo de los hilillos de plastilina, ¿no? Aquí, el conselleiro nos dijo que no pasa nada por el plástico, que el plástico ya se sabe por dónde entra, pero también se sabe por dónde sale. (Risas). No debió gustar mucho esta intervención, porque desde ella, el conselleiro do Mar desapareció, se lo tragaron las aguas o las arenas de las playas, no volvió a abrir la boca en toda la crisis. Un día más tarde, el día 10, elevan ustedes el nivel de alerta, algo que descartaban el día antes. ¿Con qué fin elevan ustedes el nivel de alerta? No con el de permitir la intervención del personal de tierra que les ofrecía el Ministerio de Transición Ecológica, no, no; sino para interceptarlos en el mar. Galicia eleva la alerta para que el Estado intercepte en el mar cientos de sacos de pélets. (Muestra un documento). Así, se descuelga con una petición estrambótica, que da pie a todo tipo de chanzas en medios y en redes sociales. Nos reclama once buques, un avión, dos helicópteros y un submarino. A la mentira le sigue la manipulación, porque la Xunta sabe que no es posible interceptar los pélets en la mar, ni fuera ni dentro de los sacos. Tal es así que dos días antes de pedir al Gobierno de España la séptima flota, dos helicópteros y un submarino, el conselleiro do Mar se dirige a los alcaldes de la costa gallega del siguiente modo (procede a leer un documento): Nas últimas semanas foron recibidos varios avisos relacionados coa aparición deste material en diversos puntos da costa galega, concentrándose a maioría deles na ría de Muros e Noia. Debido ás súas características, non resulta posible a retirada deste residuo no mar, xa que non se atopa na superficie, polo que eses labores deben ser acometidos unha vez alcanzan a costa.
En las últimas semanas fueron recibidos varios avisos relacionados con la aparición de este material en diversos puntos de la costa gallega, concentrándose la mayoría de ellos en la ría de Muros, Noia. Debido a sus características, no resulta posible la retirada de este residuo en el mar, ya que no se encuentra en la superficie, por lo que esas labores deben ser acometidas una vez alcanzan la costa.
Se entiende bien, pero lo voy a repetir traducido: «Debido a sus características, no resulta posible la retirada de este residuo en el mar, ya que no se encuentra en la superficie, por lo que las labores deben ser acometidas una vez alcanzan la costa». Señor Alfonso Villares, conselleiro do Mar. (Muestra el documento en alto).
Es decir, lo que el día 9 no parecía justificado, elevar el nivel de alarma, se considera justificado el día 10; lo que el día 8 no podía hacerse, recoger los residuos en el mar, sí se considera posible el día 10, al punto de solicitar todos los medios marítimos y aéreos del Gobierno en toda Galicia. Como pollo sin cabeza es la expresión más adecuada para definir la actuación de la Xunta. (Aplausos).
Que los pélets no pueden localizarse en el mar y neutralizarse en el mar no es que lo digamos nosotros, no es que lo diga la propia Xunta por escrito a todos los alcaldes, no es que lo diga el sentido común más elemental, es que lo dicen todos los estudios disponibles hasta la fecha, y la Xunta lo sabe.
Varios países presentaron, en el seno de la OMI, unas guías para combatir los vertidos de pélets plásticos procedentes de buques. En este caso, los documentos nos indican que en cuanto a la búsqueda, se recomiendan medios aéreos, que es lo que hemos hecho. Por otra parte, se nos dice que una vez que los pélets alcanzan el mar, recoger ahí el vertido es muy complejo. Por tanto, lo que nos dice es que nos centremos en la recogida en la zona terrestre.
Cedre, uno de los centros más prestigiosos mundialmente en temas de contaminación marina, ha generado un documento que incluye recomendaciones para la recogida de este producto. Todas se refieren a la recogida en tierra, ninguna en el mar. A pesar de eso, nosotros hemos realizado cuarenta y tres vuelos, ciento cincuenta pases satelitales, hemos sacado navíos al mar en busca de los pélets. Solamente se ha producido una recuperación accidental por parte de un buque de apoyo a bateas y dos sacos en tierra localizados por un helicóptero de la Xunta. Por tanto, fíjense, frente a los cien sacos recuperados en la tierra, en el mar se han recuperado dos, uno enganchado, como he dicho antes, en una batea. (El señor Tellado Filgueira: Porque había que ir antes a la mar).
Pero, fíjense si lo tenían ustedes claro que el coordinador del Plan CAMGAL remite un único documento de manual a todos los municipios que dice: (lee un documento) Protocolo para a comunicación por parte dos concellos en el nivel de emerxencia mínimo, nivel 1. Y pasa unos gráficos a los ayuntamientos. ¿Ven ustedes los gráficos? (Muestra unos gráficos). Seis cuadritos de arena de playa, con una palita roja en la esquina (señala con el dedo índice la esquina del documento). No hay ninguna instrucción para buscar los pélets en el mar, solo en la tierra. (La señora Núñez González: Porque la competencia la tiene el Gobierno). ¿Por qué? Porque es imposible buscarlos en la tierra. Es decir, pedir la séptima flota era solo parte de la estrategia de la manipulación en la que se metieron ustedes. Pero es que lo de pedir un submarino, eso, permítanme (risas), es la sublimación de la estupidez, y esto lo sabía perfectamente la Xunta. (Rumores).
Nos piden ustedes que utilicemos un submarino. ¿Pero alguien se paró a pensar lo que estaban ustedes diciendo? Nos piden ustedes que utilicemos el submarino Comanche ROV de SASEMAR, y quiero decir algunas cosas para que los ciudadanos las entiendan, para que entiendan el disparate. La zona en la que se cae este contenedor al agua tiene una profundidad mínima de 2000 metros, entre 2000 y 3000 metros. Las posibilidades de operativa del submarino del que disponemos no alcanzan ese lugar. Cualquiera que sepa un poco de esta cuestión es consciente de que un contenedor cae en un punto al agua y no se sabe dónde acaba; puede ir flotando, incluso, hay contenedores que han recorrido el Atlántico entero, que lo han cruzado flotando. Por tanto, las corrientes pueden haber llevado el contenedor a un punto absolutamente ignoto. La búsqueda de un contenedor en esa zona marítima, aparte de que casi raya lo imposible, por hacerles una comparativa, es como buscar un vehículo —tamaño de un vehículo— enterrado en la provincia de Cuenca. ¿Esto a quién se le ocurrió, señores del Partido Popular? ¿Pero quién estaba al mando en la Xunta para hacer este tipo de reclamaciones? Todo esto lo sabían, pero, para descargarse de responsabilidad y atribuírsela al Gobierno, tenían que forzar hasta la náusea el argumento de que la búsqueda debía realizarse en el mar, que es donde este ministerio tiene las competencias, y no en tierra, que es donde las tiene la Xunta. Y por eso rechazaron ustedes la ayuda del Ministerio de Transición Ecológica en tierra, porque ustedes lo que querían era cargarle el mochuelo al Ministerio de Transportes, al azote de Feijóo, señor Tellado. Me la tienen ustedes guardada desde entonces. (Risas.—Rumores).
Pero ya en el colmo de la manipulación, llegaron ustedes a algo que me parece especialmente grave y sintomático. Cuando ustedes pidieron medios marítimos, yo desvelé que la Xunta de Galicia tenía un montón de barcos y dos helicópteros y que no los utilizaba. Si había que buscar en el mar, ¿qué habían hecho ustedes desde que este episodio se conoció que no sacaron ni un solo barco? Empezaron a sacar algún barco y, sobre todo, lo que hicieron fue pasarles a los medios de comunicación cada día un listado de los barcos que intervenían en la búsqueda de los pélets. Pero, claro, como es costumbre en el Partido Popular, mintieron. ¿Saben por qué sé que mintieron? Porque nosotros tenemos Salvamento Marítimo y, por tanto, sabemos qué barcos salen a la mar y qué barcos no salen. Lo tenemos registrado (muestra un documento). Aquí está el registro de los barcos que la Xunta utilizó realmente.
Así, por ejemplo, el barco Ría de Vigo, entre el 12 y el 17, no se movilizó ni un solo día en búsqueda de pélets; permaneció atracado en puerto todos los días. Sin embargo, fueron incluidos por la Xunta cada uno de estos días en los informes de movilización de unidades remitidos al Plan CAMGAL. (Rumores). Muy parecido es el caso del barco Irmáns García Nodal, que, en el mismo periodo de tiempo, solo realizó un movimiento y fue de cambio de atraque, se movió en el puerto de un ataque a otro; y, sin embargo, también fue incluido por la Xunta en la relación diaria de medios movilizados notificada al CAMGAL. (Rumores). ¡Esto es una vergüenza! Usted me decía: No ha aportado ningún hecho nuevo; pues aquí lo tiene, señor Tellado, nuevos hechos. Hechos vergonzosos. Porque en su afán por manipular, llegan ustedes a extremos verdaderamente preocupantes. En fin, no será este el peor ejemplo de manipulación y de utilización de las instituciones que ustedes hayan llevado a cabo en su vida.
La crisis, afortunadamente, pasó y, claro, no es el Prestige, pero sus reacciones y su metodología han sido las mismas: no actuar, restar importancia al riesgo, descargar en otros las responsabilidades y mentir. No fue el Prestige, pero si hubiera sido el Prestige, a los gallegos y a las gallegas les hubiera sucedido exactamente lo mismo. Y lo grave es que esto se haya producido veinte años después. Esta crisis también tiene alguna novedad, algún nuevo ingrediente. Ustedes han demostrado que las personas que han dejado al cargo de Galicia no dan la talla política, porque esta crisis no era tan difícil de gestionar. En lugar de ponerle el altavoz, habría que haberle puesto sordina, y ustedes hicieron lo primero. En lugar de buscar enfrentamientos, ustedes tendrían que haber buscado colaboración y, sin embargo, optaron por lo primero. Por tanto, no es la crisis del Prestige, es que tiene los mismos ingredientes salvo en la gravedad del evento, pero ustedes le han añadido alguno más. Sobre todo, si esta crisis ha valido para algo ha sido para poner de manifiesto la escasa talla política del que ustedes dejaron en Galicia para suceder a Feijóo. Si usted y el señor Feijóo son los buenos, en fin, lo que queda en Galicia, señores del Partido Popular, es lo que es. Ustedes eran el primer equipo, han dejado allí al equipo suplente, y ahora que ya sabemos la talla del equipo titular, no nos extrañemos de que pase esto con el suplente. (Aplausos).
Concluyo. Esta crisis de escasa dimensión ha retratado la talla del señor Rueda (rumores.—Un señor diputado del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso: ¡Ahora es escasa!), un presidente sobrepasado, inseguro, abonado a la mentira, a la demagogia, irresponsable y cicatero con su pueblo, que asomó la cabeza para culpar al Gobierno y cuando vio que caían chuzos de punta, se escondió junto con el conselleiro do Mar. Un líder menor, de la misma derecha gallega de siempre, la que hoy está aquí representada por usted, señor Tellado, o por el señor Feijóo. Menos mal que los gallegos tienen una oportunidad de sacudírselos a ustedes de encima el día 18. (Rumores). Ojalá que la Galicia de mi padre, la Galicia de la que huyó, la Galicia del caciquismo, de la miseria, dé paso a una Galicia de progreso, dé paso a una Galicia de verdadera libertad y dé paso a una Galicia verdaderamente abierta y no a la Galicia encogida que han conseguido ustedes.
Muchas gracias. (Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista, puestos en pie).