Santiago Abascal Conde
La rebelión de los balcones detuvo en 2017 la traición de sus socios golpistas, y la rebelión de los tractores detendrá su traición al campo español, que ya está en pie de guerra. (Varias señoras y señores diputados: ¡Hala!—Rumores). Es muy tarde para preguntarle a usted, señor Sánchez, qué va a hacer para proteger el campo y el mar, a los ganaderos, a los agricultores, a los pescadores, a los mariscadores o a los transportistas. ¿Qué va a hacer para devolver el futuro robado a los que llenan la mesa de los españoles? No quieren sus migajas ni quieren sus prebendas; quieren llevar el pan a sus hijos, quieren darles un futuro, quieren, quizá, darles una profesión; pero en los últimos siete años, en España, han desaparecido 75 000 explotaciones agrarias. Quieren que ustedes dejen de ponerles zancadillas con competencia desleal, con impuestos abusivos, con un ecologismo radical, con un papeleo insoportable, con ataques al regadío y con una criminalización de su modo de vida; pero, sobre todo, lo que quieren es que desistan ustedes de su traición en Bruselas. Ustedes, señor Sánchez, y ustedes, señor Feijóo, porque ya ha dicho su portavoz de asuntos interestelares, el señor González Pons, que populares, socialistas y verdes son y serán coalición en Bruselas, y por eso votan en comandita el 89 % de las veces a favor de ese dogmatismo ambiental.
¿Pacto verde? El de ustedes dos. ¿Transición ecológica? La de ustedes dos. Y la Agenda 2030, la de ustedes dos, que es una amenaza de muerte para el campo español y es un plan de despidos masivo, inexorable, silencioso, no solo para el sector primario, sino también para la industria y para el transporte, y es una condena a la dependencia exterior, y es una sentencia de muerte a una sociedad vigorosa, que quieren ustedes sustituir por una sociedad debilitada, subsidiada y lanar. Porque ustedes no quieren una España de ganaderos y de agricultores; quieren una España de borregos a la que poder mentir a placer. Como hacen con su falsaria preocupación por el CO2; pero si ustedes lo único que hacen con el CO2 es deslocalizarlo al deslocalizar la producción industrial, la producción energética, la ganadería y la agricultura, siempre en beneficio de terceros, me da igual que sea Turquía, China o Marruecos otra vez.
No se lo vamos a permitir, señor Sánchez, pero sobre todo no se lo van a permitir las gentes del campo y del mar, que están luchando por su pan y su dignidad. Por cierto, dígales si, en su santa ira y su justa indignación, alguno aprieta demasiado, como sus socios, para ellos habrá amnistía, o eso solo está reservado aquí a los traidores, a los terroristas y a los ladrones.
Muchas gracias. (Aplausos).