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Sin adjetivos

Pleno del 2 de octubre de 2026

Real Decreto-ley 26/2026, de 29 de septiembre, por el que se adoptan medidas urgentes para la protección de la función social de la vivienda y la ampliación de la oferta de vivienda asequible.

Real Decreto-Ley.. Autor: Gobierno. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 210.

Vivienda

Votación

  • 2 de octubre de 2026: no salió adelante, 172 sí, 178 no, 0 abstenciones.

Isabel Rodríguez García

GobiernoMinistra de Vivienda y Agenda Urbana.Página 4Vídeo

Gracias, señora presidenta.

Señor presidente del Gobierno, colegas del Consejo de Ministros, señores diputados y señoras diputadas, decía Alfredo Pérez Rubalcaba que gobernar en democracia exige escuchar a muchos, respetar a todos y, finalmente, decidir con responsabilidad. Esto es lo que ha hecho el Gobierno durante toda la redacción de este Real Decreto Ley 26/2026 y es también lo que espera de esta Cámara. (Aplausos).

Señorías, hoy tenemos la oportunidad de decirle a Maricarmen que su lucha ha servido para que ninguna otra persona sufra lo que ella ha tenido que sufrir. Tenemos la oportunidad de dar un alivio automático a todas las personas que pasan la noche en vela temiendo la siguiente subida del alquiler. Tenemos la oportunidad de dar esperanza a todos los jóvenes y a todas las personas trabajadoras que quieren comprarse una casa, pero que no han podido ahorrar porque no tenían suficiente para la entrada y están secuestrados en el mercado del alquiler. En definitiva, señorías, hoy tenemos la oportunidad de poner pies en pared respecto a la especulación (aplausos), la que roba nuestras vidas, la que roba nuestras ciudades.

Como les decía, escuchar a muchos, respetar a todos y decidir con responsabilidad. Escuchar a muchos es lo que hemos hecho con esta norma, que es fruto del trabajo de muchos meses, con días intensos de muchas negociaciones con los grupos parlamentarios que han querido formar parte de las soluciones. Quiero agradecer, política y personalmente, la generosidad que durante todo este tiempo han mostrado los grupos parlamentarios que nos han ayudado con este contenido, con este texto, con esta norma. Quiero lamentar la incomparecencia del Partido Popular, que ni en este ni en ningún otro asunto que tiene que ver con el derecho a la vivienda ha estado al lado de la gente a lo largo de toda la legislatura. (Aplausos).

Señorías del Partido Popular, cuando digo que este es el principal problema de la ciudadanía española, me refiero a que también es el problema de la mayoría de los votantes del Partido Popular. ¿Y qué les proponen ustedes? ¿Una sucesión de chascarrillos, de bromas de mal gusto ―la señora Ayuso se burla de Maricarmen incluso estando en el hospital―, de bulos de todo tipo, de insultos a este Gobierno? No solo son irrelevantes, señorías; han decidido ustedes ser la peor derecha de toda Europa ―la peor derecha―. (Aplausos). Hace apenas unas semanas, en el debate sobre el estado de la Unión Europea, la presidenta de la Comisión, de su mismo partido político, decía alto y claro que hay que defender el derecho a la vivienda y que hay que regular los abusos del mercado, que hay que perseguir la especulación ―dijo ella―, como dice nuestra Constitución. ¿Dónde están ustedes? ¿Por qué aún no han asumido que hablamos de un derecho y que hay que combatir la especulación? (Aplausos).

Señorías del Partido Popular, podrían ser útiles por una vez. Hoy su voto puede ser relevante. Hoy ustedes pueden ser relevantes para España. No lo hagan por nosotros; háganlo por sus votantes. (Aplausos). Cuando un fondo buitre compra un edificio entero y pone a todos sus vecinos de patitas en la calle para hacer pisos turísticos, no les pregunta a quién votan; los ponen a todos, señorías. Si el PP se niega a formar parte de la solución al principal problema que hoy tiene la ciudadanía española y se pone del lado de los buitres, de estos fondos que compran las casas y echan a la gente, ustedes están inhabilitados para gobernar este país. (Aplausos).

Respetar a todos. Señorías, el de hoy no es un Pleno más. Miles de personas están pendientes de la votación de esta Cámara. Están pendientes de la decisión de la democracia, que está aquí representada. Nosotros, ustedes, somos sus representantes, les estamos representando. En esta Cámara hoy no tenemos que representar ningún otro interés que no sea el de la gente corriente, el de las ciudadanas y los ciudadanos españoles. Miles de personas nos siguen desde sus casas. Millones de personas también se ven reflejadas en este real decreto ley, donde se reconocen sus derechos, donde se facilita el acceso a una vida digna, a una vivienda digna y asequible. Decía que miles de familias nos siguen desde sus casas. La gente ha salido a la calle, señorías, en todas las ciudades de España. También están aquí, cerca de nosotros, cerca del Congreso, para recordarnos que no podemos fallarles. Instituciones, organizaciones sociales, colaboradores y expertos nos lo están pidiendo; personas que hoy también nos acompañan en la tribuna y que representan a buena parte de la sociedad que trabaja por el derecho a la vivienda.

Este real decreto no es solo del Gobierno ―lo decía antes―; aglutina medidas amplias y transversales resultado de la generosidad y la responsabilidad de la mayoría de los grupos de esta Cámara. Es un planteamiento global que atiende a la pluralidad que decidieron los españoles. Este texto es también un llamamiento para ponernos de acuerdo. Resulta muy difícil entender una sola excusa para rechazar este texto. Hoy, señorías, se les va a juzgar por cada uno de sus votos, pero me importa más que hoy se esté juzgando aquí también la política, la democracia española. (Aplausos).

Esta norma no es un texto improvisado; detrás hay meses de trabajo ―algunos nunca quisieron participar―, años de trabajo, de tarea, y ahora se han traducido en un consenso necesario para salir adelante. Estos días me han formulado en varias ocasiones esta pregunta: si las medidas que contiene este decreto son tan buenas para la gente, ¿por qué han tardado tanto en llevarlas al Congreso de los Diputados? Es una pregunta que también me he hecho: ¿por qué el Congreso de los Diputados no ha sido capaz de avanzar a lo largo de estos tres años para dar respuesta a la gente que nos precisa? Lo cierto es que muchas de estas medidas, señorías, que ya han sido publicadas en el BOE han pasado por este Parlamento. Algunas han decaído, porque no obtuvieron una mayoría, otras se han encallado en su procedimiento y otras están tramitándose en estos momentos. Esta es una reflexión que he lanzado en muchas ocasiones a este Congreso de los Diputados. Existe un consenso amplio sobre la gravedad del problema de la vivienda, pero no solo eso ―hoy veíamos los últimos estudios de opinión, señorías―, también existe un consenso muy amplio acerca de cuáles son las soluciones a este problema. El drama es que el debate político está instalado desde hace demasiado tiempo en la dialéctica de la confrontación.

El desahucio de Maricarmen ha despertado conciencias. Nos ha interpelado a todos con una bofetada de realidad. Una democracia avanzada como la española no puede permitirse un desahucio más. Es la imagen que nunca debía haberse producido. Esa imagen, ese drama, esa tragedia y ese fracaso colectivo han llevado a la movilización social, y cuando hay movilización social no se está debilitando a la democracia, sino que se la está fortaleciendo. Cuando la ciudadanía se organiza, se expresa y sale a la calle para reivindicar el derecho a una vivienda digna lo que está haciendo es ejercer la parte democrática que le corresponde a la sociedad civil. (Aplausos). Podría decirse que Maricarmen representa ya hoy, en la lucha por el derecho a la vivienda, lo que Ramón Sampedro en el derecho a una muerte digna o Ana Orantes en la lucha contra la violencia de género. (Aplausos).

El Gobierno puso encima de la mesa este real decreto y lo traspasó a los grupos parlamentarios en el mes de julio con la necesidad de alcanzar ese acuerdo que hoy vengo a reivindicar y que pido desde esta tribuna. Es un acuerdo transversal. No es una reacción espontánea ni una falta de empeño. Es verdad que ha sido el desahucio el que ha agilizado el acercamiento de posturas ideológicamente alejadas. Señorías, si el desahucio de Maricarmen fue un fracaso colectivo, lo que yo espero de este Parlamento hoy ―creo que lo espera la mayoría de la sociedad española y catalana― es que se traduzca en un acuerdo para que nunca más vuelva a suceder, para que no haya un desahucio más en España. Este real decreto no es para unos o para otros; lo es para millones de ciudadanos y ciudadanas. Señorías, las medidas contenidas en este real decreto van a dar respuesta a muchísima gente que no puede seguir soportando la emergencia, alimentada por la especulación, también por la inacción de otras Administraciones ―también hay inacción de otras Administraciones―: hay quien todavía no se cree que tenemos un mandato constitucional para garantizar este derecho básico.

Somos muy conscientes de que ninguno de los grupos que ha trabajado este texto se siente plenamente satisfecho ―soy muy consciente―. Quiero recordarles a todos ellos y todas ellas que todos y todas hemos tenido que hacer concesiones. Presidente, también la ambición del Gobierno va más allá de este real decreto. (Aplausos). En apenas unas horas, el contenido del real decreto que ya está en el BOE ha sido analizado por los medios de comunicación, por la ciudadanía y por los expertos; por tanto, es conocido. Traía para relatar aquí algunas de sus medidas, pero creo que todas sus señorías las conocen y no merece la pena que nos detengamos más tiempo en esto (rumores), aunque sí quiero subrayar que este real decreto lleva tres grandes bloques u objetivos de trabajo.

El primer bloque es para cumplir escrupulosamente con la Constitución española y, por tanto, garantizar la función social de la vivienda y luchar ―sí, lo subrayo― contra la especulación, que es lo que mandata el artículo 47 de la Constitución española. (Aplausos). El segundo bloque de medidas tiene que ver con la protección de la gente frente al mercado, ya sea a través de incentivos fiscales, ya sea a través de ayudas directas. Cuando digo de la gente, me refiero a toda la gente, a todos los españoles y todas las españolas que se ven interpelados, que se ven beneficiados de esta norma. Por último, este texto incluye también el principal objetivo del Gobierno. Como he dicho en reiteradas ocasiones, y quiero también decirlo hoy, la intervención es imprescindible para poner un torniquete a esta sangría, a esta crisis, pero para que dejemos de hablar de la crisis, consolidemos ese derecho y cumplamos con ese mandato constitucional, este país tiene que hacer los deberes ―me refiero a todos― y construir un parque público de vivienda asequible y protegido para siempre, que es en lo que estamos trabajando y en lo que tenemos que seguir trabajando y lo que se concreta también en este real decreto. (Aplausos).

Reitero mi agradecimiento a todos los grupos por haber participado y por haber mostrado públicamente el apoyo a este real decreto. Quiero mencionarlos expresamente. Doy las gracias, desde luego, a los grupos que apoyan al Gobierno y que son parte de él, al Grupo Socialista, mi grupo, y también al grupo que está en coalición con el Gobierno, al Grupo SUMAR, pero especialmente a aquellos que, aun no formando parte del Gobierno, se han comprometido con esta solución, como son el Grupo Republicano, Bildu, el Grupo Vasco, Podemos, el BNG y Coalición Canaria. A todos ellos y todas ellas les doy las gracias por haberse comprometido con esta solución. (Aplausos).

Quiero dirigirme también a ustedes, señorías de Junts. Con ustedes también hemos trabajado este texto. Creo que hoy es el día de hablarle con honestidad a la ciudadanía, al conjunto de la ciudadanía española, en mi caso, y también al conjunto de la ciudadanía catalana. Vamos a hablarle a la gente con honestidad. Les vuelvo a pedir, primero, que ustedes apoyen, con su voto favorable o con su abstención, este real decreto ley. Es la hora de la verdad, la hora de cumplir con la gente, la hora de cumplir con españoles y españolas y también con catalanes y catalanas. Ustedes han estado trabajando y han compartido ese trabajo con la opinión pública. Ustedes, hace apenas unas semanas, entregaron al presidente del Gobierno el borrador de un real decreto ley ―se lo entregó la señora Nogueras al presidente del Gobierno en su escaño―. Es este texto. (Muestra un documento). Sobre este texto se ha trabajado también este real decreto ley. El 90 % de lo que ustedes entregaron al presidente del Gobierno está recogido hoy en el BOE. (Aplausos). Valoro que lo hayan incorporado ustedes y que también hayan movido barreras ideológicas en esta Cámara. Hemos incorporado bonificaciones para el conjunto de los inquilinos, que van a poder ahorrarse hasta un mes de su mensualidad gracias a esta norma. También incorporamos en este texto las bonificaciones para los propietarios decididos a acompañar al derecho a la vivienda y a bajar el precio de los alquileres. Añadimos exenciones fiscales para las personas mayores de 65 años que vayan a vivir a una residencia y dejen sus viviendas. Incluimos préstamos a tipo cero para la gente joven. Incorporamos el 4 % del IVA a la construcción para bajar los precios de la construcción de la vivienda protegida, de la vivienda oficial, además de apoyar ese dinamismo que existe en la sociedad catalana, la industria de la construcción catalana. Este texto ha sido trabajado con ustedes durante este tiempo, y yo se lo agradezco, señorías.

Sobre desahucios. No es la primera ocasión en que esta Cámara ha tenido que pronunciarse sobre ellos ni la primera vez que el Gobierno ha tenido que trabajar en este tema y dictar un real decreto ley. Por tanto, existe hemeroteca donde están las posiciones y el voto que ustedes han emitido. Señorías, yo traje a esta Cámara y compartí con los grupos políticos un texto para la prohibición de los desahucios con un mecanismo estructural que habíamos trabajado con el relator especial de Naciones Unidas para que nuestro país estuviera a la altura de la democracia española ―como he dicho antes― y de la sociedad española, pero también para que diéramos cumplimiento a los tratados internacionales de los que formamos parte y defendiéramos en esta Cámara los derechos humanos. Esa es mi renuncia también, y lo hemos hecho con la convicción de que con esa renuncia no haya ninguna Maricarmen más. En esa renuncia ustedes nos han facilitado una fórmula, como es la enervación, para proteger al pequeño propietario del cobro de esas deudas y para que sean las Administraciones públicas, como también reclamaba el Grupo Popular, las que se hagan cargo del pago de esas rentas impagadas por la ciudadanía, Administraciones públicas que ustedes gobiernan, señorías del Partido Popular. Está resuelto en el texto que está en el real decreto ley y está resuelto en el BOE. Hemos suspendido los desahucios, estamos acompañando a los pequeños propietarios y, además, lo estamos acompasando con fondos de la Administración General del Estado para que las comunidades autónomas se hagan cargo de las rentas. Está recogido en el texto. Señorías, hoy todos ―también ustedes, señorías del Grupo Popular― estamos decidiendo también con nuestro voto si no queremos ni un desahucio más o estamos dispuestos a asumir el próximo. (Aplausos).

Señorías, también forma parte del trabajo del ministerio desde el primer día la cuestión de temporada y de habitación. Creo que fue en el mes de diciembre, apenas veinte días después de tomar posesión de la cartera, que constituí un grupo de trabajo para abordar este tema, que, como bien me recuerdan muchos grupos políticos, quedó pendiente en la ley de vivienda. Diez días pusimos a trabajar al ministerio y a todas las personas que nos acompañaron en ese grupo de trabajo. Han pasado varias iniciativas por esta Cámara que no han salido a la luz, así como una ponencia que ya consiguió un apoyo muy mayoritario. Es verdad, y en la honestidad que reclamaba lo comparto con la Cámara y con la ciudadanía, que ustedes nunca estuvieron de acuerdo con esta regulación, pero yo he podido compartir con ustedes, y hoy lo quiero compartir con la Cámara y con la opinión pública, que en el texto que está publicado en el BOE se recoge una excepción. Hoy tienen que saber los catalanes y las catalanas que la norma que está en vigor, la norma que impulsa este Gobierno y que podrían estar apoyando los parlamentarios de Junts, no afecta a Cataluña. (Rumores). Existe una cláusula en la que claramente se dice que en el ámbito del derecho civil catalán se puede regular esto; de hecho, el Gobierno y el Parlament catalanes han hecho una regulación sobre temporada y habitaciones. Señorías, se han incluido sus peticiones, aunque es cierto que no todas ―tampoco las de todos―. Se ha llegado a un equilibrio posible. Ustedes hoy están siendo protagonistas en esta sesión de la votación que se va a producir por incomparecencia de esta derecha (señala los escaños del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso). Demuestren que en este país y que en Cataluña hay una alternativa a una derecha que es capaz de estar en lo que a la gente le importa y que es capaz de cambiar la vida de la gente. (Aplausos).

Señorías del PP, de UPN y de VOX, señorías de las derechas, ¿con la gente o con los buitres? Esta es la elección (protestas), sí, señorías, los buitres que desahucian o la gente que sufre. (Aplausos). No esperamos mucho de ustedes, solo que pongan las cartas encima de la mesa. Sabemos sus precedentes. Ustedes se niegan —y‌ están orgullosos— a congelar el alquiler a millones de personas, y ¡lo dicen con orgullo! Ustedes quieren que les sigan subiendo la renta a millones de personas que con su salario no pueden pagar el alquiler, y lo dicen orgullosos. Ustedes están ignorando hoy —‌tienen responsabilidad de Gobierno— a las personas vulnerables cuando se enfrentan a un desahucio, y no les ofrecen una alternativa habitacional, como reclama Naciones Unidas. Ustedes dejan que los pisos turísticos campen a sus anchas, y cuando este Gobierno les quiere poner coto se van al Tribunal Supremo y lo recurren, pero ¿ahora qué están haciendo ustedes con los pisos turísticos ilegales, que es su competencia y la han reclamado? (Aplausos). Mientras la gente reivindica en la calle que sus calles, que sus barrios y que sus casas sean para ellos, ustedes se van a Miami o se van a un congreso de fondos buitre a decirles que se queden y nos colonicen. Esa es la posición del Partido Popular, señorías. (Protestas.― Aplausos). Hoy, que toda España está mirando a este Parlamento, que toda España nos interpela y que toda España clama por el derecho a la vivienda, sería una buena oportunidad para que ustedes también sean honestos y defiendan todos estos postulados y, sobre todo, para que nos expliquen y podamos entender los demás qué les ofrecen a cambio estos inversores y estos fondos buitre para que estén con ellos y no con la gente, señorías del Partido Popular. (Aplausos). ¿Cómo pueden envolverse en la bandera y llamarse patriotas y, mientras, mostrarse indolentes ante ese sufrimiento de la gente? ¿Qué clase de patriota es el que elige a un especulador antes que a una señora de 87 años, que tuvo que salir en camilla de su casa? (Aplausos). ¡Qué clase de patriota es ese!

Señorías, la ciudadanía no puede esperar y este Gobierno tampoco quiere hacerlo. (La señora Álvarez de Toledo: ¡Ocho años!). Hacer decaer esta norma significa que la próxima Eva, la próxima Macu o la próxima Montserrat no tengan ninguna oportunidad y que los próximos desahucios sean responsabilidad de esta Cámara. Hacer decaer este real decreto significa… (pausa.―Rumores) que ustedes están más del lado de la especulación (el señor Bendodo Benasayag: ¡Increíble!) que de perseguir a aquellos que están disparando los precios. Y como creo que esto no es una opción, les pido que apoyemos este texto de manera mayoritaria en esta Cámara. Se lo pido a ustedes, señorías del Grupo Popular, y se lo pido pensando en sus votantes. Abstráiganse por un momento y piensen en sus votantes. Se lo pido también a ustedes, señorías de Junts. Les pido que convalidemos hoy este texto y que inmediatamente la Cámara, la presidenta, se ponga a trabajar con urgencia en los mecanismos para tramitarlo como proyecto de ley (El señor Tellado Filgueira: No va a pasar) para, con celeridad, volver a traerlo de nuevo con esas puntualizaciones o correcciones técnicas que algunos grupos reclaman y que así pueda estar en vigor hoy, ya y para siempre el texto que da dignidad a la gente, que la protege de la especulación y que va en la línea de garantizar su derecho a la vivienda.

Esta es la posición del Gobierno, señorías. Podemos apoyarlo hoy y estar con la gente, podemos avanzar en un texto y en un proyecto de ley en esta Cámara, donde reside la soberanía de esta gente, o podemos fallarles. Es la hora de la verdad. (Aplausos). Queda mucho por hacer, pero estas medidas son un gran alivio para la inmensa mayoría de la gente que sufre. La ciudadanía espera de nosotros y nosotras más ambición, más compromiso y más respuesta, y tenemos toda la responsabilidad para seguir avanzando en dar soluciones efectivas al problema que afecta a tantas familias españolas. Por nosotros, por el Gobierno de España, no va a quedar. Es la hora de la verdad, la de estar con la gente o la de estar con los buitres.

Señorías, quiero terminar esta intervención como la iniciaba, recordando la importancia de la política con mayúsculas y la importancia de este Parlamento en la defensa de la política y de la democracia. (Muestra el BOE). Lo quiero hacer recordando a un servidor público que también ha contribuido a la redacción de este real decreto ley, de este texto que hoy está publicado en el BOE, recordando al que ha sido hasta hace muy poco secretario de Estado de Vivienda y Agenda Urbana, a nuestro compañero David Lucas. (Aplausos). He recuperado del Diario de Sesiones de esta Cámara unas palabras que David pronunció hace apenas un año en este Congreso, en la Comisión de Vivienda, y quiero replicarlas para que consten también en el Diario de Sesiones de esta jornada ― agradezco el trabajo de las taquígrafas, que nos permite volver a nuestras palabras y a nuestros compromisos―. Decía David hace un año lo siguiente: A pesar de la complejidad del problema de la vivienda, estoy convencido de que, con colaboración, con diálogo y con cooperación, seremos capaces de afrontarlo con garantías para encontrar soluciones válidas y eficaces para todos los ciudadanos y ciudadanas de nuestro país. Creo que hoy está en la mano de todos, en el voto de todos, avanzar hacia esa dirección, señorías. Gracias, David, por tu trabajo. También doy las gracias a todas las personas que nos han acompañado para hacerlo posible en mi departamento, a muchos colaboradores que hoy siguen en la tribuna con atención este debate. (Aplausos de las señoras y señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista, puestos en pie).

Señorías, la democracia también se juega hoy. Les pido que escuchen a muchos ―lo decía al principio―, que no escuchen solo a unos pocos, que nos respetemos todos y que decidan hoy con responsabilidad.

Muchas gracias, señorías. (Prolongados aplausos de las señoras y señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista y de los miembros del Gobierno puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señora ministra. En turno de fijación de posiciones, por el Grupo Parlamentario Mixto, tiene la palabra la señora Micó Micó. (Rumores). Un poco de silencio, por favor. Continuamos con el debate.

Àgueda Micó Micó

CompromísDiputada.Página 9Vídeo

Gracias, presidenta. En la bancada derecha, el diputado del Grupo Popular, Jaime de los Santos, dice que sus padres son vulnerables y que se beneficiarían de este decreto, pero va a votar en contra para que vivan de la caridad. En la bancada de la derecha catalana Junts dice que estos decretos no detienen a los fondos buitre, y por eso hoy van a votar en contra, para que echen a gente vulnerable de su casa para dársela a esos fondos buitre. En la bancada de la extrema derecha el diputado Hernández Quero, el que va de obrero de VOX, ya votó en contra de la prórroga de alquileres que habría beneficiado a su hermana y hoy votará a favor del capital extranjero. PP, VOX y Junts venderían hasta a su madre por una caricia de los poderosos. Su patria es la cartera y su familia los especuladores. (Aplausos). Pese a la derecha y a una ministra de Vivienda que también parece de derechas, hoy la gran movilización social ha traído aquí medidas que el PSOE no ha traído en ocho años. Llega el decreto Maricarmen, eso sí, troceado por el Partido Socialista y con medidas temporales que caducan demasiado pronto. Nosotros vamos a votar a favor por mandato del Sindicato de Inquilinas (rumores) y porque queremos parar los desahucios ya, pero sabemos que esos decretos no van a solucionar la crisis de vivienda provocada por la especulación y por la turistificación. No queremos perdonar los impuestos a los caseros ni congelar precios imposibles de pagar, queremos que la gente tenga un mínimo de seguridad donde vivir. Vienen tiempos oscuros. PP, VOX y Junts trabajan para los fondos buitre y al PSOE hay que forzarlo para que se ponga del lado de la izquierda, pero ya lo hemos hecho una vez y lo volveremos a hacer. ¡Que continúe la lucha que esto acaba de empezar! (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Micó. Tiene la palabra el señor Catalán Higueras. (Rumores). Por favor, silencio.

Alberto Catalán Higueras

Diputado.Página 10Vídeo

Muchas gracias, señora presidenta. Señorías, muy buenos días. Ocho años de Gobierno socialista y ahora, señora ministra, las lamentaciones. (Aplausos). Antes, señora ministra, antes, no ahora. Ocho años gobernando desde la imposición y el sectarismo y ahí tienen la ley de vivienda. Ocho años en los que en ningún caso han querido, e incluso han despreciado, los acuerdos con todos los grupos parlamentarios presentes en esta Cámara, con las comunidades autónomas, con los ayuntamientos y también con la iniciativa privada. Señorías, en Navarra, el sectarismo del Partido Socialista y de Bildu ha conllevado la paralización de proyectos urbanísticos como la nueva estación del AVE en Pamplona, que hoy en día hubiese posibilitado miles y miles de viviendas, la mayoría de ellas de protección oficial, y miles y miles de ellas en construcción. (Rumores). Ahora son un 133 % más caras y eso es gracias a ustedes. Esta es la triste realidad de la política de vivienda de este Gobierno y de sus socios. Esta es la triste realidad. Señorías, no tengan ninguna duda, a la hora de avanzar y progresar ustedes siempre son una rémora. Ustedes siempre van por detrás, siempre buscando a alguien a quien culpar de su irresponsabilidad. (Aplausos). Hoy, señorías, se evidencia el fracaso de la política de vivienda de este Gobierno. Ocho años de Gobierno y ahora vienen con imposiciones indecentes. Pero es que, además, tras estos ocho años el fracaso de su política no los puede llevar a ―no sería justo, sería una auténtica irresponsabilidad― buscar culpables fuera. Ustedes, señores del Grupo Socialista, del Gobierno y los socios que auparon a este Gobierno en el día de la investidura, son los auténticos y únicos responsables. Muchas gracias. (Aplausos.―Varios señores diputados: ¡Muy bien!).

Presidencia. Muchas gracias, señor Catalán. Tiene la palabra la señora Valido García.

Cristina Valido García

Coalición CanariaDiputada.Página 10Vídeo

Buenos días, señorías. Esta Cámara ha conseguido trasladar a la calle el modelo más antidemocrático posible: o estás conmigo o estás contra mí. No hay más. Nosotros hoy no vamos a votar ni con ni contra; ni para ayudar a la derecha ni para ayudar a la izquierda. Nosotros hoy votamos pensando en 680 000 personas que en Canarias viven de alquiler, hoy votamos pensando en decenas de miles de jóvenes que ya abandonaron el sueño de tener una vivienda propia y que hoy también tienen que abandonar el sueño de poder alquilar. También estamos pensando en los pequeños propietarios, porque en Canarias más del 70 % de los propietarios son pequeños propietarios, y este decreto por primera vez los distingue de los grandes tenedores y de los fondos buitre. Canarias no puede soportar más fondos buitre que nos echen de nuestros pueblos y que manden a nuestra gente a vivir a apartamentos turísticos mientras los turistas ocupan nuestras calles y nuestras plazas. Aun no estando de acuerdo con algunas de las medidas que recoge el decreto, este es un punto de partida, y por eso nosotros votamos sí. Señorías, lo que no podemos hacer es seguir instalados en el no y en el no hacer nada. La gente lo está pasando mal, la calle lo está pasando mal, y a qué venimos aquí si no somos capaces ni de encontrar un acuerdo de mínimos, un acuerdo con el que podamos trabajar en una tramitación de ley, que podamos enmendar y al que podamos quitar cosas y mejorar otras. Además, falta una revisión de la ley del suelo, falta incentivar para que se movilice la vivienda vacía, falta simplificar la burocracia, faltan más créditos para nuestros jóvenes y falta vivienda pública. Hay muchas cosas que incorporar, pero tenemos que partir de algo. Llevamos tres años y medio de legislatura demostrando que somos incapaces de llegar a un acuerdo de mínimos que nos permita empezar a trabajar. Señorías, si no somos capaces de responder al primer problema que tiene la gente en la calle, que tienen nuestras familias, disuelvan la Cámara, vámonos y que elija la gente. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Valido. Tiene la palabra el señor Rego Candamil.

Néstor Rego Candamil

BNGDiputado.Página 11Vídeo

Grazas, señora presidenta. Moi bo día. O BNG considerou as medidas recollidas neste Real Decreto e no que debateremos a seguir claramente insuficientes e ademais, claro, que están aquí presionados pola mobilización social existente, mais tamén entendemos que eran medidas necesarias e medidas urxentes e polo tanto avanzamos xa en días anteriores a decisión de votar a favor, non por salvar o goberno, senón por salvar millares de persoas que teñen enormes dificultades para ver realizado o seu dereito a unha vivenda digna, para empezar a poñer solucións para que ese dereito poida ser real e efectivo. E aquilo que o BNG considera insuficiente, outros considérano excesivo e a única explicación, claro, é que en vez de estar do lado da xente que ten dificultades están do lado dos poderosos, están do lado do fondo voitre, están do lado da especulación inmobiliaria, ou peor aínda, utilizan este elemento como arma política e electoral. Pero quen queira facer iso creo que se engana porque a xente que está neste momento nas rúas o que quere son solución, o que están reclamando son solucións. E iso é o realmente importante: pór couto á especulación inmobiliaria, aos fondos voitre, limitar o incremento dos prezos dos alugueres, desenvolver políticas eficaces de vivenda pública. En definitiva, facer real ese dereito de acceso a unha vivenda digna. Por iso, o Bloque Nacionalista Galego, con todas as dificultades, vai votar a favor deste decreto. E enfronte temos as dereitas que claramente se colocan do lado da especulación. Un Partido Popular que, ademais, ten a responsabilidade de gobernar en once comunidades autónomas que teñen competencias en vivenda e que o fai ao servizo dos especuladores. Acabarán pagando tamén o prezo. A pena é que entre tanto, fanlle pagar ás clases populares. Moito obrigado.

Gracias, señora presidenta. Buenos días. El BNG consideró las medidas recogidas en este real decreto y del que debatiremos a continuación ―y las considera― claramente insuficientes. Además, están presionados por la movilización, pero entendemos que son medidas necesarias y urgentes. Por tanto, avanzamos ya en días anteriores la decisión de votar a favor. No es para salvar al Gobierno, sino para salvar a miles de personas que tienen muchísimas dificultades para ver que se realiza su derecho a la vivienda digna. Hay que poner soluciones para que ese derecho sea real y efectivo. Lo que el BNG considera insuficiente, otros lo consideran excesivo. La única explicación, claro, es que, en vez de estar del lado de la gente que tiene dificultad, están del lado de los poderosos, de los fondos buitre y de la especulación inmobiliaria, o peor todavía, utilizan este elemento como arma política y electoral. Pero se engañan, porque la gente que está ahora mismo en la calle lo que quiere son soluciones, lo que reclama son soluciones. Eso es lo realmente importante: poner coto a la especulación inmobiliaria, a los fondos buitres, limitar el incremento de los precios de los alquileres, desarrollar políticas eficaces de vivienda pública, en definitiva, hacer real ese derecho de acceso a una vivienda digna. Por eso, el BNG, con todas las dificultades, votará a favor de este decreto. Enfrente tenemos a las derechas, que claramente se colocan del lado de la especulación: un Partido Popular que tiene responsabilidad, que gobierna en once comunidades autónomas, que tiene competencias en vivienda y que lo hace al servicio de los especuladores. Acabarán pagando el precio, pero, mientras tanto, se lo hacen pagar a las clases populares. Muchas gracias.

Presidencia. Moitas grazas, señor Rego. Tiene la palabra la señora Belarra Urteaga.

Ione Belarra Urteaga

PodemosDiputada.Página 12Vídeo

Gracias, presidenta. Buenos días, señorías. La acampada de Sol, la de Málaga, la de Barcelona, la de Las Palmas, la de Palma y las movilizaciones masivas en decenas de ciudades por Maricarmen y contra el negocio de la vivienda son lo mejor que le ha pasado a este país en muchísimos años. Gracias de corazón a ti, que cogiste tu saco, tu tienda de campaña y te fuiste a Sol o a la acampada de tu ciudad; gracias a ti, que has estado mal durmiendo y yéndote reventada a trabajar o a estudiar; gracias a ti, que has participado en las movilizaciones masivas de estos días; gracias a ti, que has compartido todas las reivindicaciones en tus redes sociales y gracias a ti, que sin poder participar has sonreído y has pensado: Qué bien, por fin este país se mueve, por fin no son los fachas los únicos que salen a la calle. (Aplausos). Nos habéis regalado lo más valioso que puede tener un pueblo que quiere pelear por sus derechos: esperanza. Gracias a esta movilización Maricarmen va a poder volver a su casa. (Rumores). Una vez más, la gente organizada demuestra que tiene más poder que todos los diputados de esta Cámara y que el Gobierno. Señora Nogueras, señor Feijóo, señor Abascal, no lo vamos a olvidar. Cada vez que haya un desahucio, serán ustedes, señorías del Partido Popular, de VOX y de Junts, quienes con sus propias manos estén echando a la gente de su casa. (Aplausos). Cada vez que un policía saque a una señora indefensa o cada vez que se desahucie a un niño o a una niña les haremos totalmente responsables. Y si les queda un poquito ―un poquito― de empatía, piensen qué sentirían si fuera su abuela o su familia a quienes están sacando en una camilla de su casa de toda la vida para vivir en la puta calle. (Aplausos). Tengan claro que no nos vamos a rendir. Que la gente se siga organizando: el día 6 de octubre todas a frenar el desahucio de La Casika, el 8 de octubre a impedir el desahucio de Tamara en San Blas y el siguiente intento de desahucio de Daniel en Valencia. En cada desahucio decenas de personas en la calle, como se fue al desahucio de Maricarmen. (Aplausos). Señorías, la gente organizada está llamando a la huelga general, y nosotras vamos a estar ahí porque la huelga general es la mejor herramienta que tiene la gente trabajadora de este país para pelear por sus derechos, incluido el derecho a la vivienda. Y al Gobierno: otra decepción más, la enésima decepción. Ustedes han traído este decreto porque la gente les ha torcido el brazo. Es así. Y nos contaron esta semana que lo troceaban y lo rebajaban porque así, solo así, Junts lo podía votar. Otra excusa más. Una excusa más. La gente no quiere excusas, señorías, quiere soluciones. Si de verdad están contra el negocio de la vivienda, si de verdad la señora ministra de Vivienda se ha hecho de Podemos (rumores), traigan un real decreto ley de vivienda ambicioso mes a mes. Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Belarra. Por el Grupo Parlamentario Vasco (EAJ‑PNV), tiene la palabra la señora Vaquero Montero.

Maribel (GV (EAJ-PNV)) Vaquero Montero

PNVDiputada.Página 12Vídeo

Bueno, ba, eguerdion guztioi. Lehenik eta behin, bi hausnarketa egin nahiko nituzke. Lehenengoa: hau ez da botere legegile batek estatu demokratiko batean funtzionatzeko duen modurik egokiena. Ziurrenik, gaur bozkatuko diren dekretu‑lege hauek bihar Zuzenbide Fakultatean aztertuko dira, egin behar ez denaren adibide gisa. Legealdi osoa daramagu esaten etxebizitzari ikuspegi integral batetik heldu behar zaiola. Ganbera honetan bertan lege‑proposamenak jarri dira mahai gainean, eta, hala ere, gobernuak dekretu‑legea aukeratu du testu itxi bat gaur osorik onartu edo baztertzeko. Hau ez da eztabaida parlamentarioa. Gobernuak baditu eztabaidatzeko eta adosteko tresnak; bide hau aukeratu badu, erantzukizuna ere berea da. Presa ezin da aitzakia izan Legebiltzarraren eztabaida eta zuzenketa‑gaitasuna mugatzeko. Etxebizitza bezalako gai batean hainbeste interes eta ikuspegi daudenean, are beharrezkoagoa da ponentzia‑gelan eztabaidatzea, ekarpenak egitea eta adostasunak bilatzea. Eta hori gu guztion ardura da.

Bigarrena: ezin ditugu ahaztu sare sozialetan eta zenbait komunikabidetan zabaltzen diren desinformazio— eta gorroto‑mezuak. Horrek beste eztabaida bat mereziko luke. Baina eskaera bakarra egin nahi dut. Gure arteko errespetu falta ez da onargarria. Gauza bat da gure jarrera irmotasunez defendatzea; beste bat, kontrakoa pentsatzen duena iraintzea edo gorrotoa zabaltzea. Ordezkari publikoak gara. Ez gaitezen ahaztu horretaz. Nahiko krispazioa dago kalean. Ez dezagun guk gehiago elikatu.

Muy buenas tardes. En primer lugar, me gustaría hacer dos reflexiones. La primera: esta no es la manera más adecuada de funcionar de un Poder Legislativo en un Estado democrático. Con toda probabilidad estos decretos leyes que se van a votar hoy aquí se analizarán en las facultades de Derecho como ejemplo de lo que no se debe hacer. Llevamos toda la legislatura diciendo que el tema de la vivienda exige una perspectiva integral. En esta misma Cámara se han puesto sobre la mesa proposiciones de ley y, no obstante, el Gobierno opta por el decreto ley, un texto cerrado, para convalidar o derogar en la sesión de hoy. Esto no es debate parlamentario. El Gobierno dispone de herramientas para debatir y para llegar a acuerdos. Si ha optado por esta vía, la responsabilidad política también es suya. La urgencia no puede ser pretexto para limitar el debate parlamentario y la capacidad de enmienda. En un tema como el de la vivienda, que suscita tantos intereses opuestos y donde hay tantos puntos de vista, es más necesario, si cabe, debatir en la sala de ponencias, hacer aportaciones y buscar consensos. Eso es responsabilidad de todos. Segunda reflexión: no podemos olvidar que en las redes sociales y en algunos medios de comunicación se difunden desinformación y mensajes de odio. Eso merecería un debate aparte. Pero quiero hacer desde aquí una única petición: es inadmisible la falta de respeto entre nosotros. Una cosa es defender nuestra posición con firmeza y otra insultar a quien piensa lo contrario o contribuir a difundir el odio. Somos representantes públicos, no lo olvidemos. Ya hay bastante crispación en la calle, no la alimentemos más. Ministra, no sé si llegados a este punto merece la pena entrar al fondo de las medidas que recoge este decreto ley. Sin embargo, quiero hacer una reflexión que es la base del debate de vivienda a nuestro entender: considerar si, estando ante una crisis habitacional, son proporcionales las limitaciones que estos decretos imponen al derecho de propiedad sobre la base de la función social de la vivienda. Esto también lo dice el relator de Naciones Unidas. Debe analizarse desde dos puntos de vista: cuánto tiempo puede mantenerse y hasta dónde puede llegar. Porque, si para proteger a una persona vulnerable limitamos la propiedad, debemos evitar que esa protección termine provocándole un perjuicio económico desproporcionado que llegue incluso a situarle también en una situación de vulnerabilidad. Y ahí entra una cuestión fundamental: qué compensaciones se establecen y el papel de la Administración, que debe ser, en todo caso, la garante del derecho a la vivienda, asumiendo el coste que le corresponda. Y eso es lo que hemos pretendido en la negociación, en esta y en otras. A ello debemos añadir otra cuestión: ¿qué efectos van a tener las medidas que adoptamos sobre quienes quieren acceder a una vivienda mañana? Porque no solo debemos pensar en dar seguridad a las personas vulnerables que hoy pueden quedar protegidas por este decreto; también debemos pensar en cómo estas medidas pueden repercutir en las personas que mañana necesiten acceder a una vivienda. Esto nos preocupa y mucho. Señorías, ministra, ocho años de legislatura, tres años desde que se aprobó una ley de vivienda con demasiados agujeros, meses y meses de votaciones sobre iniciativas que se han quedado obsoletas o en un cajón, comparecencias ―muchas comparecencias― en sede parlamentaria y ahora, de repente, en estas cuarenta y ocho horas, debatimos un decreto que se vende como si fuera agua bendita. Este es el resultado de no haber hecho bien las cosas hasta ahora. No regular la temporada en la ley de vivienda nos ha llevado a una pérdida de vivienda habitual, y esto lo hemos hablado muchas veces. Los datos de Euskadi son claros. Entre 2023 y 2025 los contratos de alquiler habitual han disminuido en un 27,92 %, mientras que el alquiler de temporada ha aumentado un 52,30 %. La fuga de vivienda hacia el alquiler de temporada es considerable, pues esta fuga afecta también a familias vulnerables y a quienes están buscando una vivienda habitual.

Ministra, usted y yo hemos hablado mucho, y la última semana hemos estado constantemente al teléfono. Hemos negociado y hemos demostrado voluntad de acuerdo, dejándonos también pelos en la gatera, como la ley del suelo. Pero una cosa no quita la otra; no es recomendable legislar en caliente, no lo es. Es una advertencia de primero de Derecho, ni legislar en caliente ni ad hoc ni de forma precipitada, y mucho menos en una materia tan compleja como la vivienda.

Y ahora estamos ante un decreto ley en un contexto social y político que nos obliga a posicionarnos, a mano alzada, por lo visto. Y tras valorar los pros y los contras, hemos apostado por un sí; un sí por responsabilidad, pero un sí crítico también, con muchas dudas, ministra, se lo tengo que reconocer, y usted lo sabe. Porque, de no haberse aprobado, hubieran sido necesarias más medidas, sobre todo, para asegurar el acceso a una vivienda a los que hoy llaman a la puerta y preguntan: ¿yo cuándo podré independizarme? Porque estas personas que están hoy, solidaria y legítimamente, protegiendo al vulnerable, manifestándose para proteger al vulnerable de los desahucios, deben saber también que necesitamos que mañana haya más vivienda disponible y asequible, tanto en alquiler como en compra. Y si alguien ha hecho bien los cálculos, sabrá que necesitamos a los pequeños propietarios, porque no hay suficiente oferta para la demanda a cubrir y menos pública.

Por eso, nuestras peticiones siempre han estado dirigidas a dar seguridad a los inquilinos vulnerables y también a los pequeños arrendadores que, insisto, en Euskadi representan el 81 % del total del alquiler, frente al 16 % del parque público, y duplica el del Estado. El acuerdo de mínimos que hemos exigido no ha sido posible y ahora estamos en esta situación. El acuerdo no ha sido posible por la ceguera y la intolerancia de algunos en fase de negociación, que han empujado a máximos, y nos vamos a quedar en la nada. Explíquenselo también a los que están fuera pidiendo medidas. Los postulados de máximos nos impiden acordar y legislar y la crisis habitacional necesita acuerdos.

Esta iba a ser la legislatura de la vivienda, el presidente Sánchez nos lo anunciaba una y otra vez. Ministra, no tengo ninguna duda de que usted lo ha intentado. Pero lo advertimos, mi grupo advirtió de los agujeros negros que tenía la ley de vivienda y de la necesidad de abordar la política de vivienda en su integridad, sin parches. El resultado, si se cumple con lo anunciado ―y lo vamos a ver dentro de un rato―, va a ser la nada, y eso nos preocupa.

Mila esker.

Presidencia. Muchas gracias, señora Vaquero. Por el Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu, tiene la palabra el señor Matute García de Jalón.

Oskar Matute García de Jalón

EH BilduDiputado.Página 14Vídeo

Presidenta, señorías, quiero empezar reconociendo algo; hoy es uno de esos días en los que uno no sabe si va a poder mantener la calma, va a poder guardar las formas o va a tener la compostura que esta institución merece. (Rumores). Sí, porque estoy profundamente cabreado (rumores); cabreado porque haya gente, haya partidos que, ante una situación de emergencia ―repito, de emergencia― por la que se trae un decreto de emergencia, antepongan cálculos, agendas y visiones particulares al interés general. Eso no es el bien común, eso no es trabajar por la gente.

Hablaba de medidas de emergencia porque de eso se trata en este decreto: medidas de emergencia como la del escudo frente a los desahucios para las personas vulnerables sin alternativa habitacional. ¿Hay alguien aquí que se atreva a decir que esto está mal? Medidas como la regulación, por fin, de los contratos de temporada y de habitaciones, para acabar con la trampa que utilizan los rentistas para evitar las regulaciones del alquiler habitual. ¿Hay alguien que entienda que es lícito que sigan buscando recovecos para no cumplir la ley? ¿Fomentamos aquí que se incumpla la ley? Medidas como la prórroga automática de los contratos en vigor por dos años y los límites de renovación de rentas.

¿Nos parece razonable que a la gente le dupliquen la renta de un mes para otro y que no pueda seguir viviendo en esa casa? ¿Hay alguien aquí que entienda que eso es «la ley del mercado, amigo»? También se acota la compra por parte de fondos buitre; fondos buitre que compran viviendas, pero también ―por lo que se ve― partidos políticos. (Aplausos). Y se aumenta la tributación de los alojamientos turísticos, de forma más generosa que al resto de trabajadores, también hay que decirlo. No sé si eso es la tolerancia o ceder ante algunos partidos.

Pero ¿qué hay, en definitiva, de dañino en todo esto? Eran y son medidas básicas de protección para millones de personas; millones de personas a quienes hoy aquí hay gente que va a dar la espalda, esa misma gente que pretende hoy tumbar este decreto. Insisto, ¿eso es la búsqueda del bien común?

Lo decimos, es un avance, este real decreto de emergencia es un avance, aunque es insuficiente; pero no deja de ser un punto de partida para dar el siguiente paso. Lo decimos con absoluta claridad: queríamos y queremos escalar de campamento y pasar del campamento base 1 al 2; pero no renunciamos, ni lo vamos a hacer nunca, a hollar la cima, a alcanzar la cumbre. Y este decreto se queda muy lejos de todo lo que hay que hacer.

Pero somos muy conscientes de que hay miles de personas y familias que se encuentran en una situación de extrema necesidad y necesitan estas medidas y esta protección. Hoy tenemos la oportunidad y la responsabilidad de ofrecérselas. Por eso, apoyaremos los decretos. Apoyaremos ambos decretos, los dos decretos, porque eso es hacer política al servicio de la gente y no detrás de la gente. Porque nuestra responsabilidad, la de todos, es la de ofrecer soluciones. ¿Ustedes se imaginan que alguien fuera al médico y le dijera: «Efectivamente, tienes esta dolencia», y ahí quedara? Yo entiendo que la responsabilidad del médico será la de ofrecer soluciones; es decir, ofrecer un diagnóstico, sí, pero también un tratamiento. Hoy algunos quieren hacer dejación de eso. Pero, como digo, se trata de ofrecer soluciones, y esa es una responsabilidad de la que hoy ―casualidad o no― las derechas ―la española, la catalana y la vasca― de forma completa o parcial, con uno o con dos decretos, han decidido causar baja. Creemos que es un inmenso error, creemos que es un inmenso error dar la espalda a la ciudadanía y desoír la calle. Y no solo lo creemos nosotros, en mi opinión lo va a transmitir la mayoría de la sociedad vasca.

Estos decretos, estas medidas, no son todo lo que queríamos, claro que no, creemos que hace falta más, mucho más, para enfrentar realmente la emergencia habitacional y asegurar el derecho a una vivienda digna para todas las personas como derecho básico. Como se suele decir: en vivienda, siendo realistas, hace falta hacer muchas cosas en muchos sitios y durante mucho tiempo. Esta era una manera de empezar a hacer algunas de esas muchas cosas.

Este decreto de emergencia puede ayudar de manera inmediata a miles y miles de personas y familias, por eso hemos hecho todo lo posible para alcanzar un acuerdo, para ofrecer soluciones a la ciudadanía. ¿Es suficiente? No. ¿Es necesario para miles o decenas de miles de personas? Sí. Jamás vamos a anteponer nuestro cálculo a las necesidades de la gente y del pueblo. Nos hubiese gustado que todos hubieran aplicado este mismo principio. Hemos trabajado con responsabilidad y con altura de miras. Hemos hecho un esfuerzo por alcanzar acuerdos, pero hay quienes han pensado únicamente en intereses partidistas y empresariales y han decidido no hacerlo, y eso es un error que pagará mucha gente.

Nuestro objetivo ha sido enfrentar el problema y aportar soluciones, y también ceder si había que ceder, y dejarse pelos en la gatera si había que dejárselos para alcanzar un acuerdo. Pena, pena que algunos consideren que o el juguete es enteramente suyo o no puede ser de nadie. Porque hay quien no entiende todavía que la economía ―y el problema de la vivienda tiene que ver con la economía― sin política y sin moral no es política. No es decente; es, simplemente, seguir los dictados de quien manda. La dificultad del acceso a la vivienda no es un problema económico; es un problema de orden político y moral para cualquier sociedad que se dice y se pretende democrática.

Que los decretos caigan no significa que las medidas dejen de ser necesarias. La votación puede terminar hoy, pero la emergencia habitacional, señorías, no. Damos nuestra palabra de que, si es por nosotros y nosotras, por las gentes de la izquierda soberanista e independentista vasca, este debate seguirá estando presente en las calles y en las instituciones, y de que no pararemos hasta conseguir alcanzar los objetivos. Seguiremos trabajando para recuperar las medidas y crear las que sean necesarias: contratos estables, protección estructural frente a los desahucios, medidas contra la compra especulativa, regulación de precios y todas las herramientas necesarias para garantizar efectivamente el derecho a la vivienda.

Hay quien piensa ―y, seguramente, anhela― que esto acabe hoy aquí y acabe de la forma en que desean. Pero les decimos que no, que hay que seguir empujando desde las instituciones, pero también desde los sindicatos, los movimientos sociales y la calle; que hay que seguir manteniendo abierta la posibilidad de hacer real lo que es justo. Hasta aquí se ha llegado gracias a esa presión social, y esa presión social es la que nos va a empujar a conseguir ascender al próximo campamento base. Hoy no acaba nada. Hoy simplemente frenan una posibilidad de avance más rápido. Pero el avance es ineludible. Toca y tocará seguir apretando. Que cada cual empuje desde su ámbito: unos y unas desde las instituciones; otros y otras desde las calles, movimientos y agentes sindicales. Pero tengan siempre presente que lo que hoy no cabe, que los sueños que hoy no caben en sus leyes algún día tendrán que hacerlo, porque, como decía un gigante de nuestro país, Periko Solabarria, si no nos dejan soñar, no les dejaremos dormir.

¡Egurre! (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Matute. Pel Grup Parlamentari Junts per Catalunya, té la paraula la senyora Nogueras i Camero.

Míriam Nogueras i Camero

JuntsDiputada.Página 16Vídeo

Gràcies, senyora ministra. Gràcies, presidenta. Vostè, avui, senyora ministra, ha tingut temps il·limitat per poder defensar al detall els seus enganys. Nosaltres només tindrem set minuts per defensar la veritat. Avui hi ha molta gent pendent del que passarà aquí. Sobretot aquella gent que confia en l’esperança que aquest reial decret podrà protegir‑la. I nosaltres tenim la responsabilitat de dir la veritat, sigui quin sigui el preu a pagar per fer‑ho, senyora ministra. Perquè la gent necessita poder confiar. La gent necessita saber què passa, encara que no sigui allò que voldria escoltar. Enmig de tot aquest soroll existeix la veritat. I la veritat va una miqueta més lenta, però la veritat arriba. I un bon exemple de tot aquest soroll és la piulada que ha fet el president del Govern de l’Estat espanyol, el senyor Pedro Sánchez, que diu que això va d’escollir entre la majoria social i els especuladors i només cal llegir l’article 1.1, l’article 1.4, i l’article 2.1 per saber que els especuladors podran seguir comprant, podran seguir especulant i no es frenaran els desnonaments si s’aprova aquest reial decret. Per tant, una cosa és el titular, senyora ministra, i l’altra és el que recull la llei. I quan parlem d’habitatge la diferència és massa important com per amagar‑la darrere d’un eslògan. Pedro Sánchez i també el president Illa, que coneix la realitat de Catalunya, i molts de vostès, estan fent el pitjor que pot fer un polític que és alimentar la mentida, que és alimentar una falsa esperança. Vostès estan fent promeses que sí, que sonen molt bé, però el que es mereix la gent és la veritat, perquè quan la política queda atrapada pels titulars, pel populisme i pels extrems, la política deixa de ser útil. Senyora ministra, el que calia era començar a rectificar les polítiques que ens han portat a aquesta escalada de preus, no a ser reincidents en elles. Defensar el dret a l’habitatge amb responsabilitat i pensar en aquesta majoria social és fer lleis que funcionin. Lleis que solucionin els problemes i no que els agreugen. Lleis que protegeixin a totes i cada una de les famílies. Per tant, avui això va de ser honestos amb la majoria social o seguir alimentant una esperança que tots vostès saben que aquest reial decret o aquests dos reials decrets no recullen.

És un moment molt greu. I nosaltres, de veritat, ministra, ens vam creure que vostès posarien per davant poder començar a solucionar el problema, apostant per polítiques que sí que estan funcionant a altres països, per sortir del marc mental que durant massa anys s’ha anat instal·lant, i és que estem condemnats a viure el lloguer de manera permanent i de manera precària. I que els nostres fills estan condemnats a viure en habitacions. Ens vam creure de veritat, senyora ministra, que estaven vostès disposats a revertir la nefasta tendència dels darrers anys i que s’obria, per tant, una oportunitat per poder enviar un missatge d’esperança a la gent. I és que viure de lloguer en una habitació no ha de ser l’horitzó dels nostres fills. L’horitzó dels nostres fills ha de ser que puguin tenir un habitatge propi i una llar pròpia. Però vostès, senyora ministra, sembla que hi han renunciat. I nosaltres no ho hem fet. I ara, abans d’acabar, els hi explicarem per què.

La gent no es mereix qualsevol reial decret. Hem de fer lleis amb el màxim rigor i la màxima solvència. Però sobretot hem de fer lleis que funcionin i que solucionin els problemes. I avui no hi ha cap jurista que signaria aquests reials decrets. Senyora ministra, aquest reial decret permet que els fons segueixin comprant, segueixin especulant i es segueixi desnonant. La proposta que nosaltres li vam presentar, tot això ho frenava. Però el més greu ja no és que vostès no s’hagin atrevit amb el fons, perquè no s’han atrevit. El més greu de tot és que amb qui sí que s’han atrevit és amb milers de famílies que s’esforcen i que aguanten ofegades un cost de la vida cada dia més alt.

Ministra, aquests dos reials decrets provocaran l’efecte contrari del que pretenen? Sí. Des de la publicació d’aquests reials decrets més de 4000 habitatges han estat retirats del mercat, senyora ministra. Trobar habitatge serà cada dia més complicat. La nostra responsabilitat és generar seguretat, senyora ministra, no inseguretat. I si vostè vol que els preus baixin, però cada vegada hi ha menys pisos disponibles i cada vegada els fons voltor tenen més propietats, perquè aquest reial decret així ho permet, serà impossible que els preus baixin. Si vol protegir a les persones vulnerables, però el que fan vostès és traslladar el cost d’aquesta protecció a una altra família, vostè el que està fent no és resoldre la vulnerabilitat. Vostè el que està fent és traslladar‑la, traslladar la vulnerabilitat a una altra llar.

Vostès, PSOE, SUMAR, Podemos, governen des de fa vuit anys amb una majoria suficient per haver començat a revertir el problema. I no només no l’han solucionat, sinó que cada any pugen més els preus i hi ha menys oferta. I des que governen vostès hi ha hagut més de 200 000 desnonaments. A nosaltres no ens fa por el xantatge ideològic dels extrems. Un xantatge que a vostès els ha arrossegat a acceptar un camí que ens allunya del consens, quan sap vostè perfectament que fa pocs dies estàvem molt a prop d’un acord. I aquest xantatge ideològic dels extrems també ens allunya de ser un país de progrés. Un país ric, un país productiu, un país que pugui vetllar per a tothom i que no hagi d’escollir si protegeix a unes famílies o en protegeix a unes altres. Un xantatge dels extrems que ens arrossega cap a un país més empobrit, de subsidis amb sous baixos i condicions de vida cada dia més precàries i amb menys oportunitats. De fet, si avui nosaltres deixéssim o ens deixéssim arrossegar per tot aquest xantatge ideològic dels extrems, molts ciutadans de Catalunya perdrien tota la fe, si és que encara en queda alguna cap als servidors públics.

Nosaltres no posarem en risc el país que tantes generacions a Catalunya han ajudat a construir i que estan construint. Nosaltres el que volem, senyora ministra, és un país molt millor pels nostres fills i no un país pitjor. I nosaltres no busquem la derrota de ningú. Nosaltres el que volem és una solució i ens hem quedat sols perquè el PP, perquè el PSOE, perquè VOX i els seus socis estan més interessats en la campanya electoral que en solucionar els problemes. Avui alguns tenen el seu vídeo. Nosaltres evitem un empitjorament. Però la solució continua pendent i vostès hauran de decidir si la volen o no la volen. L’excepcionalitat del problema de l’habitatge…

Gracias, señora ministra. Gracias, presidenta. Usted hoy, señora ministra, ha tenido tiempo ilimitado para poder defender al detalle sus engaños. Nosotros solo tendremos siete minutos para defender la verdad. (Protestas).

Hoy hay mucha gente pendiente de lo que ocurra en esta Cámara; sobre todo, la gente que confía en la esperanza de que este real decreto podrá protegerla. Y nosotros tenemos la responsabilidad de decir la verdad, sea cual sea el precio de hacerlo, señora ministra, porque la gente necesita poder confiar, la gente necesita saber qué pasa, aunque no sea lo que quiera escuchar. En mitad de todo este ruido existe la verdad. Y la verdad va un poco más lenta, pero la verdad llega. Un buen ejemplo de todo este ruido es el tuit que ha hecho el presidente del Gobierno del Estado español, el señor Pedro Sánchez, que dice que esto va de escoger entre la mayoría social y los especuladores. Solo hay que leer el artículo 1.1, el artículo 1.4 y el artículo 2.1 para saber que los especuladores podrán seguir comprando, que podrán seguir especulando y no se frenarán los desahucios si se aprueba este real decreto. Por tanto, una cosa es el titular, señora ministra, y otra es lo que recoge la ley. Y, cuando hablamos de vivienda, la diferencia es demasiado importante como para esconderla detrás de un eslogan.

Pedro Sánchez y también el presidente Illa, que conoce la realidad de Cataluña, y muchos de ustedes están haciendo lo peor que puede hacer un político: alimentar una mentira, alimentar una falsa esperanza. Ustedes están haciendo promesas que, sí, suenan muy bien, pero lo que se merece la gente es la verdad, porque, cuando la política queda atrapada por los titulares, por el populismo y los extremos, la política deja de ser útil. Señora ministra, lo que hacía falta era comenzar a rectificar las políticas que nos han traído esta escalada de precios, no ser reincidentes en ellas. Defender el derecho a la vivienda con responsabilidad y pensar en esta mayoría social es hacer leyes que funcionen, leyes que solucionen los problemas —n‌ o que los agraven—, leyes que protejan a todas y cada una de las familias. Por tanto, hoy esto va de ser honestos con la mayoría social o seguir alimentando una esperanza que todos ustedes saben que estos dos reales decretos no recogen.

Es un momento muy grave. Nosotros, de verdad, ministra, nos creímos que ustedes pondrían por delante poder comenzar a solucionar el problema apostando por políticas que sí están funcionando en otros países para salir del marco mental que durante demasiados años se ha ido instalando, a saber, que estamos condenados a vivir de alquiler de forma permanente y precaria y que nuestros hijos están condenados a vivir en habitaciones. Nos creímos, de verdad, señora ministra, que ustedes estaban dispuestos a revertir la nefasta tendencia de los últimos años y que se abría, por tanto, una oportunidad para poder enviar un mensaje de esperanza a la gente, y es que vivir de alquiler en una habitación no tiene que ser el horizonte de nuestros hijos. El horizonte de nuestros hijos tiene que ser que puedan tener una vivienda propia y un hogar propio, pero ustedes, señora ministra, parece que han renunciado a ello. Nosotros no lo hemos hecho, y ahora, antes de terminar, les explicaré por qué.

La gente no se merece cualquier real decreto. Tenemos que hacer leyes con el máximo rigor y la máxima solvencia. Pero, sobre todo, tenemos que hacer leyes que funcionen y solucionen los problemas. Y hoy no hay ningún jurista que firmase estos reales decretos. Señora ministra, este real decreto permite que los fondos sigan comprando, que sigan especulando y se siga desahuciando. La propuesta que nosotros le presentamos frenaba todo eso. Pero lo más grave ya no es que ustedes no se hayan atrevido con los fondos —y‌ no se han atrevido—; lo más grave de todo es que con quienes sí que se han atrevido ha sido con los miles de familias que se esfuerzan y aguantan, ahogadas, un coste de la vida cada vez más alto.

Ministra, ¿estos dos reales decretos provocarán el efecto contrario de lo que pretenden? Sí. Desde la publicación de estos reales decretos, más de cuatro mil viviendas se han retirado del mercado, señora ministra. Encontrar vivienda cada día será más complicado. Y nuestra responsabilidad es generar seguridad, no inseguridad. Si usted quiere que los precios bajen, pero cada vez hay menos pisos disponibles y cada vez los fondos buitre tienen más propiedad ―porque este real decreto así lo permite―, resultará imposible que bajen los precios. Si usted quiere proteger a las personas vulnerables pero lo que hace es trasladar el coste de esta protección a otra familia, lo que está haciendo no es resolver la vulnerabilidad; lo que está haciendo es trasladarla, trasladar la vulnerabilidad a otro hogar.

Ustedes —‌PSOE, SUMAR, Podemos— gobiernan desde hace ocho años, con una mayoría suficiente para haber empezado a revertir el problema, y no solo no lo han solucionado, sino que cada año suben más los precios y hay menos oferta. Desde que ustedes gobiernan ha habido más de 200 000 desahucios; repito, más de 200 000 desahucios. A nosotros no nos da miedo el chantaje ideológico de los extremos, un chantaje que a ustedes los ha arrastrado a aceptar un camino que nos aleja del consenso, cuando sabe perfectamente que hace pocos días estábamos muy cerca de un acuerdo. Y este chantaje ideológico de los extremos también nos aleja de ser un país de progreso, un país rico, un país productivo, un país que pueda velar por todo el mundo y no tenga que escoger entre si protege a unas familias o a otras; un chantaje de los extremos que nos arrastra hacia un país cada vez más empobrecido, de subsidios, con sueldos bajos, con condiciones de vida cada día más precarias y cada vez con menos oportunidades. De hecho, si nosotros hoy nos dejásemos arrastrar por todo este chantaje ideológico de los extremos, muchos ciudadanos de Cataluña perderían toda la fe ―si es que todavía les queda alguna― hacia los servidores públicos.

Nosotros no pondremos en riesgo el país que tantas generaciones en Cataluña han ayudado a construir y están construyendo. Nosotros lo que queremos, señora ministra, es un país mucho mejor para nuestros hijos; no un país peor. Y nosotros no buscamos la derrota de nadie. Lo que queremos es una solución. Y nos hemos quedado solos porque el PP, el PSOE, VOX y sus socios están más interesados en la campaña electoral que en solucionar los problemas. (Fuertes protestas.―La señora Vergara Román pronuncia palabras que no se perciben). Hoy algunos tienen su vídeo. (Rumores). Nosotros evitamos un empeoramiento. Pero la solución continúa pendiente y ustedes tendrán que decidir si la quieren o no. (Protestas.―Una señora diputada: ¡Vergonya!). La excepcionalidad del problema de la vivienda…

Presidencia. Senyora Nogueras, ha d’acabar.

Míriam Nogueras i Camero

JuntsDiputada.Página 19

… ens demana decisions excepcionals. A tots. L’excepcionalitat de l’habitatge ens demanen decisions excepcionals a tots. Retirin el reial decret, senyora ministra. Seiem a treballar un text que posi solucions reals als problemes. Treballem a porta tancada, sense pensar en els titulars, pensant en la gent. Nosaltres hem fet la feina.

… nos pide decisiones excepcionales a todos. La excepcionalidad de la vivienda nos requiere soluciones excepcionales a todos. Retiren el real decreto, señora ministra. Sentémonos a trabajar un texto que ponga soluciones reales a los problemas. Trabajemos a puerta cerrada, sin pensar en los titulares, pensando en la gente. Nosotros hemos hecho el trabajo. (Protestas).

Presidencia. Senyora Nogueras, ha d’acabar.

Míriam Nogueras i Camero

JuntsDiputada.Página 19

I no és una proposta tancada. No és una proposta tancada. Construïm‑la entre tots. Duresa amb els fons, cap família al carrer i cap família sense rebre allò que li correspon.

Y no es una propuesta cerrada; insisto, no es una propuesta cerrada. Construyámosla entre todos. Dureza con los fondos, ninguna familia en la calle y ninguna familia sin recibir lo que es suyo, lo que le corresponde.

Presidencia. Senyora Nogueras.

Míriam Nogueras i Camero

JuntsDiputada.Página 19

La gent ho necessita. I la gent, senyora ministra, s’ho mereix.

Moltes gràcies.

La gente lo necesita y la gente, señora ministra, se lo merece. Muchas gracias.

Presidencia. Moltes gràcies, senyora Nogueras. Pel Grup Parlamentari Republicà, té la paraula el senyor Rufián Romero. (La señora Vergara Román dirige palabras que no se perciben a la señora Nogueras i Camero mientras esta regresa a su escaño). Señora Vergara, la llamo al orden por primera vez. (El señor vicepresidente, Rodríguez Gómez de Celis, ocupa la Presidencia).

Gabriel Rufián Romero

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Estos son… (depositando con fuerza un fajo de papeles sobre la tribuna.―Rumores).

Presidencia. Silencio, señorías.

Gabriel Rufián Romero

ERCDiputado.Página 20

Supongo que habrán recibido todos ustedes mensajes, correos de gente pidiendo que se vote a favor de esto. Estos son los míos. (Coge el fajo y de nuevo lo deposita con fuerza sobre la tribuna). ¡Los míos! (Rumores). Incluso, aquí también hay catalanes y catalanas.

Yo les enseñé su bandera hace unos días. Se la vuelvo a enseñar. ¡Es esta! (Pone un billete de 50 euros sobre la tribuna). ¡Esta es su estelada! La voy a dejar aquí para que no la olviden. La bandera que comparten con PP y con VOX. Y este es el símbolo de la Puerta del Sol: las llaves de mi casa. (Coloca un llavero con llaves junto al billete de 50 euros). Ni siquiera es mía, pero bueno; las llaves de mi casa. Entonces, este es el debate: aquí o aquí, esto o esto. (Señala alternativamente el billete y las llaves). ¡Ya está! ¡No hay más! Lo dejo aquí.

Hay mucha gente que desde hace doce, trece, catorce horas espera que yo hoy aquí les insulte. Pero, sinceramente, es que yo solo tengo ganas de llorar. (Rumores.―Varias señoras y señores diputados: ¡Oooh!―Risas). ¡Salgan a la calle a descojonarse de esto! ¡Si son valientes, salgan a la calle! (Aplausos). ¡Salgan a la calle! Pero sin escolta, ¿eh? ¡Sin Audi! ¡Que alguno tiene un Audi de la hostia siempre esperando fuera! (Rumores.—Protestas).

Aparte de tristeza, yo solo tengo preguntas. ¿Por qué, sobre todo, este primer decreto hace cuarenta y ocho horas era el decreto de Junts? Ustedes en un corrillo… Usted, señora Nogueras, lo calificó como el decreto de Junts, ¿no? ¡Presumiendo! De hecho, es un decreto justito. ¿Por qué ese era el decreto de Junts hace cuarenta y ocho horas y ahora votan en contra? ¿Quién ha llamado a quién? El problema no es que ustedes sean de derechas; y ya sé toda la película que se va a vender en Cataluña, dentro de su burbuja. Desde su burbuja ―que es minoritaria, por suerte― se va a vender que, en fin, soy español y es que soy del PSOE y es que hago el discurso en castellano y es que les tengo manía… ¡Hombre!, ¿y cómo no? No todo el mundo va a tener que votar como ustedes. Pero el problema no es que ustedes sean de derechas, que también vale. Es decir, evidentemente, se puede ser conservador. Aquí hay partidos ―Coalición Canaria, PNV― que tienen opciones diametralmente diferentes a nosotros y van a permitir que este decreto se vote. El problema es que ustedes aquí no están votando: están pagando una deuda. Y lo digo claramente, porque, respecto a la investigación periodística —‌ojalá que algún día en mi país…—, solo un medio de mi país ha publicado sus empresas inmobiliarias. Solo uno; un gran medio, por cierto.

¿Que ustedes tienen intereses inmobiliarios? ¡Lo sabe todo el mundo! ¿Y que según quién le paga, y según qué a según quién? ¡También! ¡Fuera de aquí, sí, lo sabe todo el mundo! Entonces, ustedes no están aquí optando por una vía ideológica, porque ustedes consideran… ¡Esto es mentira! Ustedes están aquí pagando una deuda. Y la pregunta es por qué. ¿Por qué? ¿A cambio de qué? Esto es objetivamente denunciable, censurable, que sus intereses particulares puteen a miles de personas.

Ustedes dicen: «No, defendemos a los pequeños propietarios». ¡Es mentira! ¡Es que es mentira! El 82 % de sus votantes están a favor de estos decretos. ¡El 82 %! Y ustedes están defendiendo entre un 0,7 ―repito, un 0,7― de la población de Cataluña y un 1,2 %; repito, entre un 0,7 y un 1,2. Ustedes están defendiendo a cuarenta mil personas en Cataluña. ¡A cuarenta mil! Somos casi diez millones de personas en Cataluña. ¿Cómo se llaman esas personas a las que están defendiendo? Yo lo sé, ¿eh? Y la prensa catalana lo sabe también. ¡Ojalá algún día se publique! ¡Ojalá!

Porque no hay derecho a lo que están haciendo ustedes hoy aquí. ¿Que el PSOE arrastra los pies y que han tenido que desahuciar a una señora de casi noventa años para que aquí el PSOE se mueva? ¡Pues sí! ¡Y muy mal! ¡El PSOE, muy mal! ¿Y que PP y VOX son lo que son? ¡Sí! Pero ¿ustedes? ¿Yo no tengo derecho en mi país a tener un partido conservador, liberal, con opciones diferentes a las mías, pero decente y humanista; que no esté al servicio de los que más ganan y de los que más tienen en mi país? ¿Yo no tengo derecho a eso? ¡Pues no, no tengo derecho! ¡Les tengo a ustedes! Y yo soy más patriota que ustedes. Soy tan patriota que pido un partido de derechas decente en mi país. (Rumores).

Y ya sé que aquí la movida ha sido que Nogueras manda. ¡La señora Nogueras manda! La señora Nogueras considera que haciendo de Ayuso le irá bien. ¡Porque a Ayuso le va bien! Ayuso arrasará en Madrid haciendo de anti‑Sánchez, de anti‑PSOE y siendo, en fin, el malismo. Pero nuestro país es muy diferente y la pasada de frenada es histórica, legendaria. Ustedes no están calibrando adecuadamente lo que está pasando hoy aquí, no lo están calibrando. Pero hoy aquí yo no les voy a señalar, no voy a denunciar que es absurdo... (Risas). A mí me llegaron… (Protestas). Bueno, me estoy quedando corto, ¿eh? ¡Me estoy quedando corto!, se lo puedo asegurar. ¡Vayan ahí enfrente! En fin, yo lo que les digo es que algunos de ustedes van con escolta policial; por cierto, de la Policía Nacional, cosa que yo respeto enormemente... A mí un periodista catalán una vez me dijo: «¡No vayas nunca con escolta policial, que lo vamos a publicar!». Yo no les deseo, de verdad…Y pido a la gente contención, pero ustedes no son conscientes… O sea, la visión es mala. Usted, señora Nogueras, es una mala política, no tiene visión, no es consciente... (Rumores). Ya sé que usted cree que sí, pero no es consciente lo que está haciendo. Y se está cargando un partido que es necesario para mi país. Yo le pido, por favor, que vuelva al pujolismo de derechas, conservador, pero con el que se podía dialogar (rumores), que deje de imitar a la salvaje de Orriols, con financiación de VOX, y que deje de imitar a Ayuso, por favor, porque en nuestro país no tiene cabida todo eso.

Hoy no ha dicho eso de Visca Catalunya lliure. Por lo que sea, no lo ha dicho. Más que nada porque hoy su bandera es esta. ¡Esta! (Muestra el billete de 50 euros que había dejado sobre la tribuna). ¡No esta! (Muestra las llaves que había dejado sobre la tribuna). ¡Y lo ve todo el mundo! ¡A mí hoy me jode tener razón, porque yo no quiero tener la razón! ¡Y me jode que la gente les vea lo que son, después de meses y meses y años diciendo lo que son! (Rumores). Yo lo que les digo hoy es: ¡Visca Catalunya lliure de vostè! ¡Sí! Y una promesa: que, en lo que me quede en política ―que para algunos que ojalá sea poco―, yo me voy a esforzar mucho para que ustedes acaben en el mayor ostracismo político, que ustedes no cuenten para nada, que mi partido no vuelva a pactar con ustedes para nada, porque yo no quiero una Cataluña con gente que se dedica simplemente a putear a mi pueblo, tenga la bandera que tenga.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra el señor Pisarello Prados.

Gerardo Pisarello Prados

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Jesús es de Granada. (Muestra una fotografía). Tiene tres hijos menores y el Gobierno del Partido Popular quiere echarlo de su casa, sin alternativa habitacional. Olga era de Hospitalet. (Muestra otra fotografía). Igual que otros catalanes, fue empujada a la muerte por rentistas extranjeros y Junts hoy va a traicionar su memoria. Maricarmen es de Madrid. (Muestra otra fotografía). Todavía sigue ingresada en el hospital Gregorio Marañón por no poder pagar el alquiler que le pedía un fondo sin escrúpulos. Seha es de Cornellà, de La Paz, y está embarazada de siete meses. (Muestra otra fotografía). Para Santiago Abascal, el más sumiso de los empleados de los fondos estadounidenses, es una ‘morocarmen’ que merece estar en la calle como Olga, como Jesús y millones más. ¡Malditos sean los especuladores que provocan los desahucios! (Aplausos). ¡Y malditas sean las derechas rentistas vendidas a los buitres que con su voto permitirán que nuestras abuelas, nuestras vecinas queden en la calle o pierdan la vida! (Aplausos).

Y sépanlo, señores del PP, de VOX y de Junts: quien hoy perpetre esta infamia con su voto no va a quedar impune, porque ni los inquilinos ni los ahogados por los alquileres ni los hipotecados atrapados por los bancos ni cientos de miles de jóvenes —‌entre los que pueden estar sus propios hijos— van a olvidar esta traición al pueblo, y porque a partir de hoy cada familia rota, cada vida destrozada por la violencia de un desahucio verá sobre su mano la mano cruel e inhumana que aprieta el gatillo de los grandes rentistas. (Aplausos). Porque lo mejor de los decretos que hoy tratamos aquí no es producto de un partido sino de un clamor democrático, transversal de miles de ciudadanos a pie que han tomado la voz por dignidad y por rabia y porque los límites de estos decretos ―que también existen― reflejan el peso desmesurado que las oligarquías rentistas siguen teniendo en muchos partidos políticos y en nuestro sistema político. Hoy VOX y el Partido Popular, patriotas de pulsera, votarán en contra de millones de españoles que no pueden pagar su alquiler o su hipoteca por orden de fondos extranjeros y de los reyes del pelotazo urbanístico. (Aplausos).

I el que és pitjor, Junts els farà de comparsa, com en temps del Majèstic, quan de la mà de l’Aznar i del Rajoy enviaven la policia a reprimir el jovent indignat que ja aleshores demanava habitatge digne. I aquest cop, com ho explicareu, senyora Nogueras? Direu que defensar Catalunya és votar el que esperen Cerberus, el que esperen els seus interessos immobiliaris traint el Javier, traint a la memòria de l’Olga, que va defensar les urnes l’1 d’octubre? Vergonya que no voteu la moció de censura del PP. De fet, el que feu és votar la moció de censura dels que volen trinxar el país condemnant milers de famílies a la precarietat, a la intempèrie. Quin vot voltor, quin vot més roí!

Y, lo que es peor, Junts les hará de comparsa, como en los tiempos del Majestic, cuando, de la mano de Aznar y Rajoy, enviaban a la policía a reprimir a los jóvenes indignados que ya pedían en aquel entonces una vivienda digna. ¿Y cómo explicarán eso, señora Nogueras? ¿Dirán que defender Cataluña es votar lo que espera Cerberus, lo que explicarán sus intereses inmobiliarios, traicionando a Javier, a Olga, cuando defendían las urnas el 1 de octubre? ¡Vergüenza que no votó la moción de censura del PP! De hecho, lo que hacen es votar la moción de censura de los que quieren trinchar al país, condenando a la intemperie a miles de familias. ¡Qué fondo buitre! ¡Qué voto más ruin!

Ténganlo claro: cualquiera que sea el resultado de hoy, las izquierdas republicanas de esta Cámara, dentro y fuera del Gobierno, vamos a seguir luchando para que la voz del pueblo movilizado se imponga a la de los rentistas y os responsabilice como sus cómplices en la calle y en las urnas. Y lo harán también, por supuesto, nuestros compañeros y compañeras de EH Bildu, Esquerra Republicana, Podemos y BNG, porque llevamos meses, años presionando al Partido Socialista para que deje de celebrar las inversiones de Blackstone ―como decía el ministro Puente― o para que apruebe de una vez la renovación automática de los contratos de alquiler, que ponga fin a la nefasta herencia de Boyer y de Felipe González. Y porque ese es el frenteamplismo, la unidad más básica que nos está pidiendo hoy la ciudadanía y la sociedad movilizada: defender juntos y juntas, contra las derechas rentistas alineadas con el trumpismo y el saqueo de lo público, políticas valientes que unan a las clases trabajadoras, migrantes o autóctonas, inquilinas o hipotecadas, en un solo clamor común.

¡Ni una Maricarmen más! ¡Los buitres inversores son los invasores! Frente a la ofensiva de la patronal rentista: ¡a la calle, a las plazas y a la huelga si es necesario! (Aplausos). ¡Por vivienda, por trabajo digno y por una juventud en pie, que está abriendo caminos sin pedir permiso! (Con el puño en alto) ¡Adelante! ¡Endavant! (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias. Por el mismo grupo parlamentario, tiene la palabra el señor Ibáñez Mezquita.

Alberto Ibáñez Mezquita

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Moltes gràcies, president. Señorías, hoy defendemos con orgullo de clase, con la rabia de saber que llegamos tarde, pero también con la esperanza de que este decreto sirve para parar que desahucien a una mujer de noventa años, a familias con niños, a personas con discapacidad, a cualquier persona, porque frente a ello lo que hay es una trampa, vacío de seguridad jurídica, que simplemente lo que hace es permitir que parásitos, especuladores, buitres puedan echar a la calle a nuestras gentes. Señorías, violencia es echar a la calle a una mujer de noventa años. ¡Piénsenlo bien! (Aplausos). Hoy votar en contra de este decreto es empujar a que echen de sus casas a cientos de personas. Pero también ―escuchen bien― votar en contra de este decreto es empujar a que cientos de personas pierdan sus vidas, a que se suiciden, así que, cuando aprieten el botón, piensen si quieren firmar también los suicidios que va a haber en este país si no son capaces de apartar el partidismo y defender a la gente. Ayer millones de personas como Santiago pudieron dormir tranquilas porque hoy en nuestro país, gracias al decreto que ha aprobado el Gobierno, no te pueden subir el alquiler trescientos euros de golpe y no va a tener que echar a sus hijas del colegio. Ayer cientos de familias como la de Alberto pudieron dormir sin tener que mirar al techo, sin tomarse un Orfidal, porque a los especuladores ya no les va a salir rentable echarles de su casa, tirar el salón donde están sus recuerdos para levantar un tabique y meter una habitación para sacar 500 euros más. Ayer mucha gente, como Míriam, pudo cenar sin ansiedad, porque saben que ya no les van a encadenar sus contratos de alquiler de temporada y los van a convertir en un alquiler residencial. Pero también está contenta Míriam, porque no van a echar al seu amic Carles, no va a tener que exiliarse a Waterloo porque se va a quedar en su apartamento, ya que, si hay un apartamento turístico, va a tener que pagar un 150 % más de contribución que un hogar de cualquier catalán o catalana o tendrá que pagar un 10 %, aunque sea poco, por un apartamento turístico y a su casero no le va a interesar. Así que, señorías del Grupo Popular, de VOX y de Junts, si les interesan la mayoría de Albertos, de Santiagos y de Míriams, defiendan votar a favor este decreto, porque lo contrario es estar situados en el dolor de aquella gente que va a recibir un desahucio a su casa; en el dolor de aquella gente que va a recibir un burofax porque un fondo buitre le va a echar para montar un falso hotel en su barrio; en el dolor de aquella gente que no sabe dónde va a terminar la semana. Así que, señorías, hoy no solo hablamos de vivienda, hoy no solo hablamos de democracia; hoy hablamos de derecho a la vida. No hay bandera rojigualda ni estelada que les pueda tapar, señorías. Hoy, aquí, los del Grupo Popular, los de VOX y los de Junts tienen una oportunidad histórica: estar al lado de la gente, estar al lado de las familias, estar al lado de la vida o, en cambio, ser corresponsables de muertes, de dolor y sufrimiento de miles de personas.

Termino, señor presidente. Donde ustedes ven un negocio, nosotros vemos una casa; donde ustedes ven la oportunidad de exprimir y sacar rentabilidad, nosotros vemos la necesidad de dar estabilidad y seguridad a las familias. Esto es lo que se decide: libertad y vida o muerte. Sepan lo que quieren votar. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra el señor Hernández Quero. (Aplausos).

Carlos Hernández Quero

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Gracias, señor presidente. Vamos al grano. Suspensión de desahucios. Si prohíbes desahuciar a vulnerables, nadie va a alquilar a vulnerables. Si incrementas los costes de salida, incrementas los costes de entrada. Es pura lógica y evidencia empírica. (Aplausos). ¿Qué pasaría con esos jóvenes que cobran 1200 euros y están buscando piso si se aprobara este decreto? ¿Y con una viuda que tiene una pensión baja o alguien que tiene un contrato de media jornada? Que nadie les alquilaría; que todos los que están fuera y actualmente están buscando seguirían quedándose fuera, serían excluidos de los circuitos ordinarios de vivienda, serían descartados y no tendrían más remedio que amontonarse en habitaciones o seguir viviendo en la vieja litera de casa de sus padres hasta los 35, hasta los 40, hasta los 42 o hasta que la izquierda quiera, básicamente. El Gobierno, que no tiene ningún escrúpulo, ganaría, sí, ganaría tiempo, tal vez un mes más de legislatura, pero millones de españoles, a cambio, perderían para siempre el tren de la vivienda y serían relegados a las periferias vitales, materiales y espaciales. Y esto no es una suposición o una hipótesis de la extrema derecha; esto es una constatación, porque la experiencia con el Real

Decreto Ley 11/2020, la literatura académica y lo que ha sucedido en otros países de nuestro entorno, así lo avala. Si es que siempre es lo mismo, siempre es lo mismo: inseguridad jurídica, castings inmobiliarios, selección de candidatos por renta, expulsión del mercado de quienes tienen menos ingresos o menor estabilidad laboral, retirada significativa de oferta de larga duración y, al final del todo, subida de precios. Si es que lo de esta Cámara es el puñetero día de la marmota, es siempre explicar lo mismo, de verdad. Y aunque sean conocidos por todo el mundo los efectos adversos de este tipo de medidas, ni mu, no hay ni un renglón al respecto en la memoria de impacto del decreto. Porque nada de esto les importa. Esto no va de que la gente tenga casa, eso les importa un comino a ustedes; esto va de movilizar, de optimizar un espacio electoral dormido, de recuperar la épica… Y si para eso tienen que tomar como rehenes a millones de españoles, no van a dudar. Bueno, es que, de hecho, no están dudando. Si les importara lo más mínimo, habrían planteado, no sé, una reforma de la ley del suelo para convertir en abundante lo que hoy es escaso, habrían rebajado trabas, trámites, burocracia, habrían simplificado el urbanismo. Bueno, hubieran hecho, no sé, vivienda protegida ―¿saben lo que es eso?―, vivienda a cascoporro, digo yo. Y es que el año pasado, según el INE, hubo tres millones de personas que buscaron casa y no la encontraron. Para esa gente tiene que estar el Estado social, para esa gente, para velar por la comunidad. (Aplausos). Pero no, los que hablan todo el día del Estado, ahí no quieren hablar del Estado; ahí se lavan las manos. Haz tú las casas, que a mí me da la risa ―se dice entre los socios de Gobierno―; haz tú las casas, que a mí me da la risa. Llevan tanto tiempo con el lenguaje cursi y empalagoso de los derechos que han olvidado las obligaciones, las obligaciones que los gobernantes tienen con la ciudadanía. Esas obligaciones las han olvidado por completo y están aquí privatizando la búsqueda de soluciones. Asuman su responsabilidad y hagan casas para la gente. (Aplausos). Y no, lo cierto es que no, en mitad de esta crisis pavorosa no hemos tenido un Estado social digno de tal nombre; hemos tenido una agencia de marketing, que nos ha sacado unos tuits muy chulos, unos Power Points maravillosos y ochocientas casas, que es lo que hacía la Administración en una tarde mala en los años sesenta o en los años ochenta, ¡ochocientas casas! Y lo llaman CASA47. Llámenlo ‘anécdota47’, ‘burla47’, ‘traición47’, lo que quieran, pero no CASA47. (Aplausos).

Pero bueno, continuemos, que vamos para récord. Más medidas: tope de actualización de rentas al 2 %. La inflación está en el 5 %; menos gente pone su casa en el mercado, suben los precios. Prórrogas forzosas. El que iba a poner su casa en el mercado ya no la pone; el que la tenía anunciada quita el anuncio. Menos oferta, suben los precios. Fondos. ¡Si es el Gobierno el que ha estado aquí pavoneándose; si tuiteaban los ministros sobre lo maravilloso que era el desembarco de los fondos ―y no en Normandía, en España―, lo maravilloso que era el desembarco de los fondos en España; si en el año 2024 estaban ustedes vendiendo edificios públicos a los fondos, ¿qué narices nos están contando?! (Aplausos). ¡Si es que ya nos los conocemos a ustedes de memorieta! Nos los conocemos de memorieta. Las medidas anunciadas solamente ahondan en la senda del malestar y la desposesión que hemos venido transitando estos años. Sus regulaciones han hecho desaparecer la mitad de la oferta de larga duración en solo cinco años. Es que son ustedes unos auténticos magos que hacen desaparecer las cosas que la gente necesita. En cinco años, hay la mitad. Una persona que entraba en un portal inmobiliario hace cinco años veía el doble de casas que ahora, el doble de casas.

Vamos a Cataluña, la niña bonita de sus experimentos. Lo que ellos quieren embutir, llevan haciéndolo ahí un montón de años. En Cataluña, desde 2021, un descenso de la oferta del 36 %; en Barcelona, del 46 %, y el precio del metro cuadrado no para de subir. Dos mil visitas, dos mil llamadas hubo la semana pasada en la primera hora de anuncio de un piso. ¿Dos mil llamadas les parece una señal de un mercado inmobiliario saludable? No sé. ¿Se lo parece? Tal vez, ¿eh? Porque es que esto también es sencillo de explicar: si limitas los precios, las mejores unidades salen del mercado y lo que sucede es que nos quedamos con las más antiguas, con las más pequeñas, con los interiores, con las casas sin ascensor, con las casas que requieren reparación y mantenimiento, con las más lóbregas. Y, encima, suben, se pegan al tope. Han sido ustedes como una auténtica plaga para los jóvenes, para las familias y para la vivienda. (Aplausos). Y en lugar de cambiar de rumbo, nos dicen que para curar al enfermo hace falta incrementar la dosis de veneno. No saben realmente lo ridículos que suenan. Vienen aquí con el pecho henchido hablando como si fueran revolucionarios de cartón piedra, pensando que le están metiendo el dedo en el ojo al malvado casero, y les están metiendo el dedo en el ojo a todas esas personas que llevan meses buscando piso y que no lo encuentran, a esa pareja que tiene 28 o 30 años y que lleva meses buscando piso, que su sueldo es justito y que no está encontrando piso. A esa gente le están diciendo: usted nunca va a encontrar casa. A una madre divorciada con niños, que nadie quiere meter dentro de su casa, a esa gente le están diciendo: usted va a ser para siempre una descartada del mercado de alquiler. (Aplausos). Y es que ahí es donde está la partida: en qué pasa con los millones de personas que están fuera, con los millones de personas que están fuera del mercado. ¿Qué les están diciendo? Que nunca van a entrar a ese mercado. Y la prueba de que no se enteran ni del NO‑DO es que, además, combinan todo esto con una ensalada de medidas de subsidio a la demanda, que en un contexto de oferta rígida solamente sirve para encarecer los precios. Dicen: 50 000 euros para comprar una vivienda. ¿Pues qué narices va a pasar? Que van a costar 50 000 euros más las casas. ¡Por Dios, es que es básico! Pues nada, da exactamente igual. (Aplausos).

Y, con todo, lo peor del decreto no es lo que propone, sino lo que esconde, el debate que hurta. En primer lugar, una cuestión de fondo, casi filosófica, y es que no hay ningún plan para que los españoles vuelvan a ser propietarios, es decir, libres, fuertes, autónomos. Aquí solo se habla de cómo gestionar la penuria, de cómo chapotear en la precariedad, de si el español va a dar más o menos tumbos o de a quién le va a pagar el alquiler, cuando la verdadera seguridad residencial es que la gente corriente pueda ser dueña de su casa, arraigarse, estabilizarse, planificar su vida y desarrollar sentido de pertenencia. Pero, claro, ustedes no quieren ni oír hablar de ello, porque les aterra, temen perder clientela. En segundo lugar, ni una sola palabra sobre construir en el país que menos vivienda ha construido en relación con su población en la última década de toda Europa. Ni una sola palabra. Finalmente, y lo más grave, ni una sola mención a la palabra inmigración en el decreto, cuando la inmigración masiva de cinco millones de personas en cinco años ―cinco millones de demandantes de vivienda― es el principal factor explicativo de la escasez de pisos, de los altos precios, del hacinamiento y de la expulsión del mercado de millones de personas. Señorías, no se puede estar escandalizado con los altos precios de los alquileres y, al mismo tiempo, estar celebrando la inmigración masiva (la señora Vergara Román: ¡Racista!―Rumores), porque no se puede poner tronos a las causas y cadalsos a las consecuencias. (Aplausos). No se puede. Haber traído aquí a media América o a media África tiene consecuencias, pues ha cancelado el futuro para los jóvenes y para las familias españolas. Sé que a ustedes los jóvenes y las familias españolas les dan igual, pero también ha sido dañino para los inmigrantes que llevaban mucho tiempo aquí. También ha sido dañino para ellos. (Varios señores diputados: ¡Tiempo!―Rumores).

En definitiva, señorías, los diputados del decrecimiento, los diputados de los controles de alquiler y los diputados de la inmigración masiva ―que los hay a patadas en esta Cámara― deberían sentir hoy vergüenza, porque por sus mantras los precios son los que son, la gente vive como vive, la precariedad residencial ya es un estado innato para los españoles y el estándar de vida ha pasado de ser la casa de 80 metros cuadrados al cuartucho infecto en el que se amontonan como ratas jóvenes y familias.

Muchísimas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie.―Protestas).

Presidencia. Gracias. Señorías, silencio. Señora Vergara, le pido contención, por favor. (Protestas). Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el señor López Álvarez.

Patxi López Álvarez

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Gracias, presidente. La ministra ha explicado claramente esta mañana el significado profundo de un decreto que ―al igual que el siguiente, señora Nogueras― este Gobierno no piensa retirar.

(Aplausos). Y no lo vamos a retirar porque no estamos dispuestos a dar ni un solo paso atrás en la defensa del derecho a la vivienda en este país. Estos decretos llevan detrás meses de preparación y negociación, también con ustedes; incorporan visiones diferentes y medidas nacidas de las aportaciones de otros grupos, también del suyo; y, sobre todo, sirven para lo que quiere la gente, es decir, para facilitar el acceso a la primera vivienda, para fomentar los alquileres asequibles y para frenar los desahucios. Y funcionan. En solo dos días ya han paralizado desahucios en este país, y esta mañana otro. (Aplausos). Funcionan. Luego no nos cuenten cuentos. Estos decretos funcionan, funcionan. Y no nos valen las excusas inventadas. Estos decretos ni van en contra del pequeño propietario ni arremeten contra aquel que pone alguna de sus viviendas en alquiler para sacar un pequeño beneficio ni esquilman a nadie ni confiscan nada. Dejen de engañar, porque es justo lo contrario. Estos decretos ayudan al pequeño propietario, incluso fiscalmente; tienen medidas que ya existen en otros países; y lo que buscan es dar respuesta a uno de los mayores problemas que tenemos en nuestro país. Por tanto, hoy, más allá de las excusas de unos y del ruido de otros, de los que nunca tienen nada que aportar, lo que está en cuestión aquí es si la política y los políticos cumplimos con nuestra obligación. Punto. Es decir, si damos respuesta a las necesidades y a las demandas de la ciudadanía. Para eso estamos aquí. Para eso el Gobierno presenta y vamos a votar dos decretos que contienen tres virtudes. Una, enfrentar el principal problema que tiene este país: el del acceso a una vivienda asequible y digna. Otra, poner límites a la especulación. La vivienda es un derecho y el que quiera hacer negocio especulativo con ella que vaya a otra parte. (Aplausos). Señora Nogueras, los especuladores seguirán ―como dice usted― si usted vota en contra de los decretos. Entonces sí que seguirán los especuladores en este país. Y la última virtud tiene que ver con algo fundamental en política: claridad. ¡Fuera las caretas! Todo el mundo dice estar muy preocupado por el problema de la vivienda y casi todo el mundo pone el grito por todas las Maricármenes de este país. Ya, pero es aquí y ahora cuando se demuestra la sinceridad de esas preocupaciones y de esos gritos. Como siempre, aparecen las dos opciones enfrentadas. Están los que votarán en contra ―los que siempre votan en contra― y los que se les suman ahora para votar en contra. Dicen que lo hacen para castigar al malvado Gobierno, pero castigan a la gente. Cada voto en contra es una condena para cada Maricarmen de este país. (Aplausos). Cada voto en contra es una cadena más para que no puedan emanciparse los jóvenes de España. Cada voto en contra es un paso atrás en los derechos de ciudadanía de todos y un aval para el negocio y el beneficio de unos pocos. Nada más. Eso es cada voto en contra. No nos engañan. No votan en contra para castigar al Gobierno, sino porque entre su clientela están los especuladores y los fondos buitre. La vivienda para ellos no es más que otro negocio, como lo es la educación, la sanidad y las pensiones. Negocios privados a costa de las necesidades públicas, esos son. Y esos son los que votan en contra de estos decretos. Y luego estamos los otros, los que nos arremangamos. (Rumores). Los que nos arremangamos para que este país avance con políticas que benefician a los que más necesitan de la política para tener una vida digna (aplausos), porque sabemos muy bien cuál es la alternativa de la derecha ―nacionalista o no, ¿eh?―, porque lo hemos sufrido en este país: es liberalizar suelo para que algunas promotoras hagan su agosto; es construir a precios imposibles, elevando hasta límites infinitos el beneficio de algunos constructores; y es dejar que el mercado no regule nada más que los áticos de lujo. Esa es la alternativa de la derecha. Conclusión: burbuja, explosión y a rescatar bancos mientras se abandona a ciudadanos y a ciudadanas. (Aplausos). Esa es la alternativa. Esta es la enorme diferencia entre los que traemos estos decretos y los que votan en contra. Para algunos es una cuestión de sentido común; para otros, de humanidad, y es verdad. Pero es un asunto profundamente ideológico. Sí, y lo diré una vez más: todo el que dice que las ideologías son perversas, que hay que acabar con ellas y que aquí ―¡aquí!― hay que venir sin ideologías, es de derechas y muy de derechas (aplausos), porque ellos no necesitan defender su ideología, no, porque viene incorporada de serie en el mundo que nos rodea, y nos la quieren introducir con vaselina, de la mano de los tecnooligarcas, de los algoritmos, de los dueños de la inteligencia artificial, de los amos de los grandes medios de comunicación y de los fondos buitre, que campean a sus anchas. Nos introducen y nos ceban con su ideología neoliberal, sin ningún atisbo de humanidad. Bueno, pues en el caso de la vivienda, la ideología está más presente que nunca y hay dos claramente enfrentadas. Está la que construye vivienda protegida para que pueda acceder a ella la gente que tiene menos recursos; y está la de los que se las venden a los fondos buitres para echar a la gente que tiene menos recursos. (Aplausos). Está la que busca limitar las subidas de los alquileres; y está la que dice, como dijo una dirigente del Partido Popular, que los dueños pongan los precios que les dé la gana, porque el negocio es el negocio. Está la ideología de los que fueron a la puerta de Maricarmen a impedir un desahucio y está la de Ayuso, que el día anterior justo fue a estar con todos los fondos para decir que estaban en el mejor lugar del mundo para especular. Está la que busca prorrogar los alquileres y está la que desahucia. Está la que protege a los vecinos en las ciudades y está la que gentrifica. Está la que apuesta por un turismo sostenible y está la que convierte todo en pisos turísticos para aumentar hasta el infinito los beneficios. Está la que defiende una vivienda digna y está la que alquila pasillos y habitaciones a precios de oro. Está la de quien aprueba una ley de vivienda para proteger a los inquilinos y a los pequeños propietarios y está la de los que no la aplican. Está la que reconoce a los que están en la Puerta del Sol y está la de los terraplanistas que, en el mayor de los delirios, los relaciona con ETA. ¡Cómo no! ¡Con ETA! (Aplausos). Es decir, está la ideología de los que defendemos los derechos de la ciudadanía y está la de las que solo se mueven por el interés de los negocios. Claro que hay ideología detrás de esto. Y traído al día de hoy, está el decreto, están los que van a votar en contra y están, como siempre hemos estado y estaremos, los 121 diputados y diputadas del Grupo Socialista votando a favor de estos decretos. (Aplausos que continúan mientras el orador está en el uso de la palabra). Que nadie se equivoque: no ha habido ni un solo avance en este país, ni uno solo, sin contar con los 121 votos del Grupo Socialista. Ni uno solo. Así que piensen dónde están los otros, porque, como dijo Burke, para que el mal triunfe solo hace falta que los buenos no hagamos nada. ¡Así que a votar a favor! (Prolongados aplausos de la señoras y señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista y de la mayoría de los miembros del Gobierno, puestos en pie).

Presidencia. Por el Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, tiene la palabra el señor Bravo Baena.

Juan Bravo Baena

PPDiputado.Página 27Vídeo

Gracias, presidente. Comenzamos felicitando al Cuerpo Nacional de Policía en el día de su patrón, los Ángeles Custodios, y sobre todo agradeciendo el enorme trabajo que están haciendo en Ceuta. (Aplausos). Muchas gracias. Señorías, han pasado más de ocho años desde que están en el Gobierno. Este tiempo ha sido suficiente para que se carguen la vivienda en España (Risas.―Aplausos) y también ha sido tiempo suficiente para que una generación entera esté en Pausa. Sí, la pareja que lleva años junta, pero que no puede vivir junta; el hijo que no llega porque no hay una habitación para él; el treintañero que sigue viviendo en la misma habitación en la que estudiaba cuando estaba en el colegio, y el joven de cuarenta años que sigue compartiendo la balda de la nevera. Sí, desde que ustedes llegaron el precio de la vivienda ha subido un 74 % y el precio del alquiler, un 45 %. El Banco de España les ha dicho que desde el año 2021 el déficit de vivienda es superior a 755 000 viviendas. La emancipación juvenil está en los peores datos históricos —l‌o dice el Consejo de la Juventud―: el 14,5 %. Esos jóvenes tienen que dedicar casi el 100 % de su sueldo medio a pagar la vivienda, a pagar el alquiler. ¿Con qué comen?, ¿con qué pagan la luz? (Rumores). ¿Cómo pueden ahorrar para tener en el futuro algo? Veo que todo esto a ustedes no les ha hecho actuar, sin embargo, lo que sucedió la semana pasada sí les ha hecho actuar y han decidido intentar arreglar en cuatro días lo que llevan destrozando ocho años. (Aplausos.―Varios señores diputados: ¡Muy bien!). El problema es que nos han traído las mismas políticas que nos han llevado hasta este momento. (Una señora diputada: Peores). Piénsenlo, si sus políticas hacen que cada día estemos peor, ¿no es momento de cambiar? ¿No es momento de probar algo nuevo? (Un señor diputado: Aplica la ley). El problema de la vivienda es claro: hacen falta más viviendas. No más intervencionismo, más viviendas. Sin embargo, este real decreto que nos traen, ¿qué trae? Más intervencionismo y prácticamente nada para construir viviendas. Pero no es que lo digamos nosotros, es que lo han dicho ustedes en el real decreto ley, que habla de la necesidad de oferta de vivienda y lo ponen en el título y también en la página 5, en la página 6, en la página 7, en la página 9, en la página 11, en la página 26, en la página 27… Si lo saben, ¿por qué no lo hacen? ¿Por qué no lo hacen? (Aplausos).

A este real decreto ley se le anticipó un show que pudieron ver todos los españoles. Primero, estaban trabajando en un decreto a contrarreloj; después ya no era un decreto, eran dos; después vimos que no había una rueda de prensa, había dos, una en Moncloa y otra en la vicepresidencia segunda, y luego la ministra, que decía que tenía un cacao ― claro que lo tenía― y que no sabía las definiciones y los conceptos que le preguntaban y que no tenía el texto definitivo. Usted lo que no sabía es lo que estaba explicando, ese era el problema, que usted no lo conocía. (Aplausos.―La señora ministra de Vivienda y Agenda Urbana, Rodríguez García, pronuncia palabras que no se perciben). Ustedes no pueden arreglar el problema y no lo van a arreglar, igual que con este decreto no van a solucionar los problemas que ustedes plantean. Se lo explico, con este decreto, a Maricarmen no se le hubiera arreglado su desahucio y no se hubiera protegido a los vulnerables. Váyanse al artículo 2 y léanlo: En el caso del desahucio, si hay una alternativa habitacional, se da salida. Y, aunque no les guste, el Ayuntamiento de Madrid y la Comunidad de Madrid dieron una alternativa habitacional. (Aplausos.―Protestas.―La señora ministra de Vivienda y Agenda Urbana, Rodríguez García, hace signos negativos, diciendo: No es verdad.―La señora Corujo Berriel se da palmaditas en la mejilla con la mano diciendo: ¡Vaya cara!). Sí. En segundo lugar, los vulnerables, porque la forma de proteger a las personas vulnerables ¿sabe cómo es? Ampliando la oferta. No como este decreto que la va a restringir. (El señor Ibáñez Mezquita: ¡Qué barbaridad!). ¡Si cuando le han preguntado usted, ministra, ha dicho que no era capaz de cuantificar cuánto iba a movilizar! Pues yo le doy dos pistas. Primera, ponga el número que quiera, pero en rojo y en negativo, porque es lo que va a restringir. (Rumores.―Aplausos). Y, en segundo lugar, Alquiler Seguro ya le ha dicho que en tres días han caído 4300 viviendas. Pero, ministra, es más sencillo, explíqueles a todos que el 92 % de los propietarios son particulares, es decir, esa viuda que ha heredado un piso de sus padres y lo alquila para completar su vivienda o ese matrimonio que compró un piso para alquilar pensando en el futuro de sus hijos. Con su decreto, ¿sabe que van a provocar? Que a toda la gente que quiera acceder a una vivienda le pidan más garantías, más avales y sueldos mucho más altos. (Aplausos). ¿A quién vamos a proteger? Ministra, ¿sabe a quién va a desproteger? A la madre con su hijo y con un contrato temporal, al joven que solo tiene un empleo, a la pareja que accede a su primer empleo o a todos aquellos que ganan menos de 1800 euros al mes. Dicen proteger al vulnerable y le han convertido en el inquilino que nadie puede tener. Eso es lo que han hecho ustedes. (Aplausos.―Varias señoras y señores diputados: ¡Muy bien!).

Señora ministra, la vivienda no se abarata con decretos, la vivienda se abarata con más vivienda. Su propio decreto lo dice, existe el problema de los plazos en los trámites, en las licencias y de la burocracia que, evidentemente, provoca que no haya resultados a corto plazo. Cada año que no construimos es un año que hemos perdido. (Rumores.― Una señora diputada: ¡Madre mía!). Trabaje sobre eso y haga propuestas sobre eso. Los españoles conocen cuál es el plan del Partido Popular del presidente Feijóo desde hace tres años. (Protestas.―Rumores). Primero, si hay un problema de déficit de oferta, hay que construir vivienda y tenemos el compromiso de iniciar la construcción de un millón de viviendas en cuatro años. (Aplausos.―Rumores). En segundo lugar… Yo le he escuchado, señor López, yo le he escuchado. En segundo lugar, para poder construir vivienda hace falta una cosa: seguridad jurídica para construir y para alquilar. Aquí hay una ley del suelo, que ustedes apoyaron para que se tramitase y que tienen congelada (señalando hacia la Mesa de la Cámara.―Aplausos); una ley que permitiría agilizar todo eso que ustedes plantean. En segundo lugar dentro de ese segundo pilar, una ley antiokupas. Por cierto, ustedes la llevaban en la página 244 de su programa electoral. Dejen que se tramite y protejamos al inquilino y al propietario con esa ley antiokupas y con la Ley de Propiedad Horizontal.

Y el tercer pilar, la dificultad para que la gente pueda acceder a la vivienda. ¿Cómo lo hacemos? Lo hemos planteado: con avales, bajando el IVA del 10 al 4, con deducciones para el arrendador, para el arrendatario, con la Hucha Hogar Joven, con un Plan Prepara para que los jóvenes no tengan que pagar los impuestos en los primeros años, que están recaudando más que nunca y tienen margen para hacerlo. Esa es nuestra propuesta.

Ustedes dirán, ¿por qué votan que no? Como le he dicho, señora ministra, este decreto no habría evitado el desahucio de Maricarmen. Este decreto tampoco le da ninguna vivienda a un joven más. No. Tampoco le da seguridad al inquilino ni al propietario de la vivienda. Votamos que no a seguir practicando las políticas que ustedes nos traen y nos han llevado a este momento. Votamos que no a obviar que el problema es un problema de déficit de oferta, que hace falta más vivienda. Y votamos que no a que utilicen el drama de una mujer de 87 años para tapar su fracaso de gestión. (Aplausos.―Varios señores diputados: ¡Bravo!). Ustedes han elegido hacer decretos. Nosotros elegimos construir viviendas. Ustedes no pueden resolver el problema porque ustedes son el problema, señora ministra. No es un fracaso colectivo, es un fracaso de usted y del sanchismo, es el fracaso de la vivienda con ustedes. (Aplausos).

Ahora, si me lo permiten, quiero hablarle al conjunto de españoles que están ahí fuera. (Rumores). A ti, que tienes 30 años y sigues durmiendo en la misma litera en la que dormías cuando tenías 10 años. (Rumores).

Presidencia. Ruego silencio.

Juan Bravo Baena

PPDiputado.Página 29

A vosotros, pareja, que habéis tenido que hablar en la cocina de si tener un hijo o poder pagar el piso. A vosotros, los padres, que sabemos que haríais el máximo esfuerzo para poder ayudar a vuestros hijos. (Protestas).

Presidencia. Señor Bravo, un momento. Les ruego silencio.

Juan Bravo Baena

PPDiputado.Página 29

Qué pena que falte educación, ¿verdad? (Risas.― Rumores).

Decía que nosotros nos queremos dirigir a los españoles que están ahí fuera: al treintañero que sigue durmiendo en la misma litera en la que dormía cuando tenía 10 años; a la pareja que en la cocina ha tenido que hablar de si tener un hijo o comprar un piso; a los padres, que les gustaría hacer el máximo esfuerzo para darles un futuro a sus hijos y no pueden. Somos conscientes del sacrificio que estáis haciendo. Somos conscientes de la cantidad de veces que habéis tenido que decir: el año que viene. Somos conscientes de esta generación, que está en Pausa.(Una señora diputada: ¡Vota que sí!). No os vamos a engañar, no va a ser fácil ni va a ser rápido, pero os prometo una cosa: llegará el día, y no está tan lejos, en el que meteréis una llave en una cerradura y vais a decir: Ya estoy en casa. (Rumores).

Presidencia. Silencio.

Juan Bravo Baena

PPDiputado.Página 29

Por ese día merece la pena trabajar hasta el final. No os vamos a fallar. Lo vamos a conseguir. Tenemos un plan para que vosotros tengáis un hogar.

Muchas gracias. (Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, puestos en pie.―Varios señores diputados: ¡Bravo!).

Presidencia. Gracias. Tiene la palabra la señora ministra de Vivienda.

Isabel Rodríguez García

GobiernoMinistra de Vivienda y Agenda Urbana.Página 30Vídeo

Gracias, señor presidente.

Sin ánimo de reabrir el debate, intervengo para agradecer los posicionamientos políticos en torno al real decreto ley. Mi agradecimiento reiterado a los grupos que lo van a apoyar y que aquí lo han expresado. Agradezco, además, el tono de las intervenciones, incluso también el respeto que nos hemos mostrado durante algunos instantes de este Pleno y que tanto escasea en esta Cámara. Ha habido momentos en los que ha habido silencio, ha habido momentos en los que nos hemos escuchado e incluso ha habido momentos en los que creo que hemos escuchado las voces que estaban ahí fuera haciendo un llamamiento a este Congreso y lo hemos hecho en silencio. Reitero mi agradecimiento, señorías.

Del Grupo Popular, que acaba de intervenir y que abiertamente ha manifestado su voto negativo, no tengo nada que añadir, porque sus argumentos ―o su falta de argumentos― han quedado reflejados en la tribuna. (Protestas).

Presidencia. Señorías, silencio.

Isabel Rodríguez García

GobiernoMinistra de Vivienda y Agenda Urbana.Página 30

Lo he dicho en mi primera intervención, no espero nada del Grupo Popular, pero lamento sinceramente, también por la democracia española, que ellos, con este no, estén echando a sus votantes a las manos de la extrema derecha.

Y a ustedes, señorías de Junts, aún estamos a tiempo. Ustedes no se parecen a esta derecha y a esta extrema derecha. (Rumores). Ustedes no se parecen a ellos y saben que ellos quieren acabar con ustedes.

Y a todos, señorías, les diré que en esta votación que se va a producir en unas horas no va a haber victoria de ningún partido político. O ganamos todos o perdemos todos. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. —  REAL DECRETO LEY 27/2026, DE 29 DE SEPTIEMBRE, POR EL QUE SE ADOPTAN MEDIDAS URGENTES PARA REFORZAR LA ESTABILIDAD DE LOS CONTRATOS DE ARRENDAMIENTO DE VIVIENDA HABITUAL. (Número de expediente. 130/000056).

Presidencia. Pasamos a la convalidación o derogación del Real Decreto Ley 27/2026, de 29 de septiembre, por el que se adoptan medidas urgentes para reforzar la estabilidad de los contratos de arrendamiento de vivienda habitual. Para presentar el real decreto ley, tiene la palabra en nombre del Gobierno el señor ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030. El señor MINISTRO DE DERECHOS SOCIALES, CONSUMO Y AGENDA 2030 (Bustinduy Amador): No será que España no les ha avisado. Ninguno de ustedes, ninguno, es la persona que tiene dos semanas para buscar un piso sin saber dónde va a estar viviendo entonces. Ninguno de ustedes es la persona que tiene miedo a que le llegue una orden de desahucio. Ninguno de ustedes es la persona que está contando los meses que faltan hasta que se acabe su alquiler, a la espera de que su casero le diga algo. Ninguno de ustedes es la persona que hoy vuelve a casa del trabajo con la radio encendida para conocer el resultado de esta votación. Ninguno de ustedes es una de esas personas, pero van a decidir por ellas. Van a decidir qué pasa con su vida. Antes decía el diputado Rufián ―y yo estoy de acuerdo― que quien suba hoy aquí a expresar sus argumentos para oponerse a estos dos decretos leyes debería revelar públicamente con quién se ha reunido y quién le ha llamado en las últimas semanas. (Aplausos). Yo sé con quién se han reunido y a quién han llamado muchos de los diputados y diputadas que hoy van a votar a favor de estos decretos. Se han reunido con una señora que lleva cuarenta y cinco años viviendo en el barrio de La Latina, aquí cerquita, en el mismo piso donde han muerto su marido y su madre, y que está esperando una orden de desahucio por culpa de otro de estos malnacidos, que ha heredado el edificio entero y que lo ha llenado de pisos turísticos, ilegales todos, con la connivencia del Ayuntamiento de Madrid. (Aplausos). Yo sé que hay diputados y diputadas que se han reunido con las setenta y cinco familias inquilinas de la Casa de Alba, también amenazadas de expulsión porque quieren convertir sus casas de toda la vida en pisos de temporada, en habitaciones para extranjeros y, sí, en pisos turísticos, ilegales otra vez, y que gracias a la prórroga de los contratos de alquiler, algo que el Partido Popular, VOX y Junts tumbaron hace seis meses, pudieron renegociar sus contratos y quedarse en sus viviendas. Con esa gente nos hemos reunido. Yo sé que hay diputados y diputadas que se han reunido con las familias de catorce inmuebles que eran propiedad del Arzobispado de Madrid, que se los vendió a un fondo buitre, que a su vez se los vendió a otro fondo buitre, que a su vez se los vendió a otro fondo buitre, extranjeros los tres, y que están viviendo en edificios sin luz en el pasillo, amenazados de derrumbe, porque los quieren echar a todos para convertirlos en viviendas de lujo, para que las compre la oligarquía extranjera a la que ustedes le están vendiendo este país. (Aplausos). Lo de hoy no va de aritmética parlamentaria, no va de negociaciones entre grupos políticos, no va de enmiendas, no va de la interpretación de este artículo o del otro, lo de hoy es un conflicto de clase. Lo de hoy es defender a una oligarquía internacional que está extrayendo las rentas del salario ganado con el esfuerzo de las clases trabajadoras de este país para repartírselo como dividendos y ni siquiera tributar en España por ese dinero. (Aplausos). Votar que no hoy a estos decretos es defender el interés de esa oligarquía y darle la espalda a tu pueblo. Se puede gritar muy alto el nombre de España o el nombre de Cataluña, pero votar que no hoy a estos decretos es traicionar a su pueblo para servir a la única causa y la única bandera del rentismo. Y yo les digo: No están calibrando lo que están haciendo. Muchas veces en esta Cámara se expresa una enorme distancia entre los debates que hay aquí dentro y lo que quiere la gente ahí fuera, pero muy pocas veces esa brecha ha sido tan sideral como lo que está sucediendo hoy aquí, en esta sesión en esta Cámara; muy pocas veces. Y si está pasando esto, si hoy están ustedes aquí y con nombres y apellidos van a tener que suscribir la infamia ―la infamia― de dejar desprotegidos a millones de españoles y españolas, es gracias a que la gente se ha levantado, a que un clamor social recorre las calles de todo este país diciendo que ustedes no les representan, que ustedes no les dan solución a sus problemas. (Aplausos). Y hoy, una vez más, van a insistir en ello. Y si la gente en este país ha conseguido eso, también ha conseguido una cosa todavía más valiosa, que es dejar demostrada a la ciudadanía en su conjunto una verdad incontrovertible: que todos los derechos de la gente trabajadora se han conquistado luchando, que ninguno ha sido concedido, que ninguno ha sido regalado, que todos se han arrancado a las oligarquías organizándose, movilizándose y protestando. (Aplausos). Y ustedes quizá hoy vuelvan a tumbar medidas para proteger a la gente trabajadora en este país. Quizá lo consigan hoy también, pero, se lo digo con toda la solemnidad de la que soy capaz: el derecho a la vivienda se va a abrir paso en este país por encima de los intereses de la clase rentista a la que ustedes representan. (Aplausos). En este país, el 20 % de la población vive de alquiler. Hay un 5 % de hogares que perciben rentas en concepto de ingresos por alquiler. Ustedes hablan de los pequeños propietarios, pero en los últimos catorce años el número de familias españolas que poseen un inmueble ha caído un 14 %. Los grandes tenedores han cuadruplicado su patrimonio inmobiliario en estos años. Hoy, el 61 % de los alquileres en España son propiedad de multiarrendadores y personas jurídicas. Seis de cada diez. En ciudades como Madrid o Barcelona, ese número es mucho mayor. Señorías de Junts, en la ciudad de Barcelona, 16 000 personas poseen 200 000 pisos en alquiler. La renta de esos multiarrendadores cuadruplica, de media, la de una familia de inquilinos. El patrimonio de los multiarrendadores multiplica por 450 veces el patrimonio de los inquilinos. El mercado del alquiler en este país funciona como un mecanismo de trasvase de rentas de las clases trabajadoras, de quien menos tiene, a las clases propietarias, a quien más tiene. Las medidas que contemplan los decretos leyes de hoy implican una transferencia a la inversa: 624 millones de euros que van a pasar de los propietarios a los inquilinos. Por eso no va de aritmética parlamentaria, lo que van ustedes a lograr votando que no hoy es precisamente eso, que 624 millones de euros vayan a los bolsillos de quien ya cuadruplica la renta de las familias trabajadoras y que lo pague de su bolsillo el trabajador, la trabajadora, con el fruto de su esfuerzo. (Aplausos). Eso es lo que votan ustedes. Y no va a haber bandera, no va a haber exabrupto, no va a haber escenificación obscena: ¡tendrán las llaves de su casa cuando gobierne Feijóo! Las únicas llaves que hemos visto son las del ático de Ayuso, siete millones de dinero público. (Aplausos). Esa es la política de vivienda del Partido Popular, votar para que desahucien a la gente de su casa (continúan los aplausos); para que te suban el alquiler un 40 %; para que te echen a la calle; para que no sepas si vas a tener que cambiar a tus hijos de colegio porque no puedes pagar el alquiler de la casa donde has vivido toda tu vida, del barrio donde han vivido tus padres y tus abuelos, y te tienes que ir para que pongan un piso turístico ilegal mientras Almeida mira hacia otro lado o para que lo compre un extranjero oligarca para tener un pisito en Madrid. Ustedes no defienden a los españoles, ustedes defienden a los ricos, no tienen bandera ni vergüenza. (Aplausos). Y ni siquiera son solo cifras. En estos días, parte de lo que ha pasado en este país es que se ha puesto en común, se ha socializado una experiencia que han vivido millones y millones de personas. Esa empresa a la que pides que te pinten las paredes del piso, porque hace veinticinco años que nadie las pinta, y te pone un bote de pintura; ese casero que te dice que te va a subir el alquiler un 40 % porque vence el contrato, pero te dice que te lo pienses bien, porque, claro, la casa es lo más importante que hay en la vida; esa empresa que se queda tu fianza inventándose un motivo falso o que te obliga a pagar los honorarios para suscribir el contrato, aunque es mentira, es ilegal, o que te cobra por visitar un piso o que se inventa un seguro de impago o gastos de gestión que tienes que pagar porque: oye, si no lo quieres tú, ya lo querrá otro. Imagínense lo que va a pensar la gente ahí fuera de lo que van a votar ustedes hoy. Que mientras ustedes están aquí haciendo aspavientos, dándose golpes en el pecho, haciendo sus cálculos partidistas de cómo me va a ir en las elecciones o qué me conviene, hay gente ahí fuera que está siguiendo esto porque le tienen que renovar su contrato de alquiler y todavía no le han dicho nada o porque la van a echar, porque de pronto le van a decir que vale un 60 % más, porque es el mercado, amigo. Imagínense lo que va a pensar la gente cuando ustedes voten que no, cuando lo único que puedes permitirte es pagar una habitación en un piso donde antes vivía una familia y resulta que lo ha comprado un buitre, le ha puesto tabiques y hace que vivan ahí seis, siete familias apiñadas, porque: oye, es el mercado, amigo. Imagínense lo que van a pensar cuando ustedes voten que no mientras semana sí y semana también te llega un aviso de que va a haber un desahucio y que necesitan gente para intentar pararlo. Imagínense lo que va a pensar la gente que va viendo cómo su bloque, su barrio, se va llenando de pisos turísticos ilegales, del ruidito maldito de las maletas, viendo cómo cierra el comercio y cómo el sitio al que llamabas tu casa, tu barrio, donde querías que crecieran tus hijos, se ha convertido en un parque temático para el que se lo pueda pagar, y tú te buscas la vida. (Aplausos). Imagínense lo que va a pensar la gente trabajadora de sus representantes políticos. Y cuando les digo que no lo calibran es porque ustedes piensan que esto no les va a afectar. Señorías del Partido Popular, entre sus votantes hay el doble de inquilinos que de caseros. Señorías de Vox, entre sus votantes hay el triple de inquilinos que de caseros. Y lo mismo les pasa a sus señorías de Junts. ¿Qué creen, que a la gente de derechas no le preocupa cuando se le acaba el contrato del alquiler? ¿Creen que no le preocupa tener que cambiarse de barrio? ¿Creen que no les preocupa? Señor Quero, ahora hablaba usted de esos jóvenes que llevan meses buscando piso. Espero que no sea su hermana, señor Quero, espero que no esté buscando piso, porque cuando trajimos la prórroga de los contratos de alquiler aquí, usted me dijo: Mi hermana está en esa situación, podría beneficiarse, le vendría muy bien, pero voy a votar que no porque, oye, entre BlackRock y mi hermana, pues yo elijo BlackRock. Esa es la diferencia entre usted y yo, señor Quero. Yo no sé lo que vota su hermana ni qué ideología tiene, pero yo antepongo la defensa de sus intereses y derechos a los de las grandes multinacionales y usted no. (Aplausos). ¡Y usted no! ¡Son unos vendepatrias! (Continúan los aplausos.—El señor Hernández Quero pronuncia palabras que no se perciben). Y yo le pido a la gente que está ahí fuera que no se deje engañar, que son las grandes multinacionales, que es la banca, que es el lobby inmobiliario quienes están pagando una campaña del miedo para intoxicar y para engañarles, que lo que hoy se vota en el Congreso son cosas bien sencillas. ¡Es que hay cinco millones de compatriotas, españoles y españolas, de todas las orientaciones ideológicas, que votan a todos los partidos, que viven en todas las comunidades autónomas, a los que les vence el contrato de alquiler y lo que se vota hoy es prorrogárselo sin que se lo suban por dos años! ¡A eso van a votar que no! Lo que se vota hoy es que el resto de los contratos de alquiler se actualice al cero por ciento, congelarlos, porque ya se destina suficiente dinero de los ingresos que tienen las clases trabajadoras en España a pagar el alquiler. Lo que hoy se vota es acabar con el fraude obsceno de los contratos de temporada y de habitaciones, que vayan encadenándolo cada año y te lo suban: No, mira, el año que viene van a ser 300 euros más. ¿Por qué? Porque lo digo yo, y si no te buscas la vida. Eso se acaba votando que sí hoy. El fraude de los contratos de habitaciones, donde está la gente más vulnerable de este país, eso se acaba votando que sí hoy. Y van a votar que no. La protección antidesahucios. Se lo han dicho muchas veces, pero da igual. Es que no hace falta que se lo digamos nosotros: cada desahucio que se produzca a partir de esta votación va a llevar los nombres y los apellidos de quienes hoy voten que no a estos decretos, sean del PP, de VOX o de Junts. ¡Van a llevar su nombre y su apellido! (Aplausos). Y sí, tengo el honor de defender hoy el decreto ley de la estabilización de los contratos de alquiler, la principal reivindicación del movimiento popular que ha desbordado las calles y la agenda política de este país, poniendo por fin sobre la mesa en este Parlamento el primer problema que tiene la gente trabajadora en este país, sí, la renovación automática de los contratos de alquiler. Y vaya semanita que llevan ustedes, ¿eh? ¡Madre mía, el comunismo, el intervencionismo, fíjense hasta dónde vamos a llegar contra los pequeños propietarios! Pues este es el modelo que existe en Inglaterra, en los Países Bajos, en Bélgica, en Italia, en media Europa, y es un principio bastante sencillo de entender: la necesidad que tiene un ciudadano, una ciudadana, una familia, un trabajador de tener una vivienda no se acaba cada cinco años. Por tanto, cuando acaba un contrato, esta idea que tenemos de, claro, se acaba el contrato, con lo cual vuelves a la ley de la jungla; es el mercado, amigo, ha subido un 40 % y, si no, te buscas la vida. Bueno, pues no; hay otro modelo que dice que, cuando vence ese contrato, se renueva automáticamente, salvo que exista una causa justificada para ello. Y han puesto el grito en el cielo: ¡Intervencionismo! ¡Se va a hundir el mercado! Esto nos recuerda ―¿verdad, vicepresidenta? (Asentimiento)― a aquello de que subir el salario mínimo iba a destruir la economía española. ¡Cómo se van a reforzar los derechos de los trabajadores, válgame, Dios! ¿Qué va a pasar con el tejido productivo en España? ¡La reforma laboral, dar estabilidad, hacer indefinido el puesto de trabajo! ¡Qué barbaridad! ¡Va a hundir la economía española! Y ahí estamos, con la mayor ocupación de nuestra historia y creciendo a un ritmo que ninguno de los países que aplican sus medidas está consiguiendo alcanzar. (Aplausos). ¡Pues claro que darle derechos a la gente trabajadora hace que las cosas vayan mejor! (Continúan los aplausos). Y dicen: ¡Qué barbaridad! ¡Qué barbaridad que si el casero quiere echar a una familia a la calle sin tener una justificación para ello, la va a tener que indemnizar! Es que imagínense, imagínense que fuera esta gente la que tuviera que hacer la legislación laboral a día de hoy. Dirían exactamente lo mismo: ¡Qué escándalo, un empresario va a tener que indemnizar a un trabajador por despedirle sin motivo! Imagínense que lo tuvieran que hacer hoy. Pero es que imagínense que fuera esta gente la que tuviera que construir hoy un sistema público de educación, de sanidad o de pensiones. Pero si lo dicen abiertamente: los jubilados y las jubiladas de este país son la principal amenaza económica que tenemos. ¡Votaron en contra de la actualización de las pensiones! ¿Por qué? Porque son el enemigo, ¿no? Pero es que culpar al migrante, culpar a los jubilados, culpar a la izquierda, culpar a lo que haga falta es una manera de distraer la atención sobre lo que hacen, que es, permanentemente, blindar los intereses de la oligarquía, servir a los de arriba y traicionar a la clase trabajadora. ¡Si es que es lo que hacen siempre! (Aplausos). ¡Son parásitos: viven de paguitas! Una familia que cobra 525 euros del ingreso mínimo vital vive de paguitas. Un jubilado que después de toda la vida trabajando tiene su pensión es una amenaza a las cuentas públicas, ¿verdad? Sin embargo, alguien que ha heredado siete pisos y vive de eso sin pegar palo al agua, ese es un empresario, ¿verdad? A ese sí le defendemos. ¡Qué hipocresía! ¡Qué hipocresía y qué traición al pueblo! Miren, yo creo que hoy van a cometer un error político del que se van a arrepentir durante mucho tiempo. Porque, quizá, ustedes estén convencidos de que van a saber, de que van a poder manejar la agenda mediática y cumplir sus calendarios y servir a sus intereses de parte, pero en política y en democracia hay algo mucho más grande; mucho más grande, mucho más importante y mucho más poderoso que los lobbies, las agendas privadas y todo el dinero que tienen quienes se reparten los dividendos y los beneficios a costa de la clase trabajadora: la fuerza social de un pueblo consciente, que ha despertado y que está ahora mismo ahí fuera reclamando de sus representantes, de las Administraciones, que dejen de hacer este ejercicio vergonzante de mirar hacia otro lado, echarle la culpa al de enfrente y decir que todo esto es muy complejo. Hoy, aquí, hay soluciones de mínimos, ¡de mínimos! Hay un primer paso para equilibrar la balanza, para hacerle la vida un poquito más fácil a la clase trabajadora, para darle estabilidad y certidumbre a sus vidas. Y yo les puedo asegurar que el pueblo va a tener memoria y se va a acordar de quienes les han traicionado. Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario SUMAR, puestos en pie, y de los miembros del Gobierno, algunos también puestos en pie).

Presidencia. Gracias. En turno de fijación de posiciones, por el Grupo Parlamentario Mixto, tiene la palabra la señora Micó Micó.