Isabel Rodríguez García
GobiernoMinistra de Vivienda y Agenda Urbana.Página 4Vídeo
Gracias, señora presidenta.
Señor presidente del Gobierno, colegas del Consejo de Ministros, señores diputados y señoras diputadas, decía Alfredo Pérez Rubalcaba que gobernar en democracia exige escuchar a muchos, respetar a todos y, finalmente, decidir con responsabilidad. Esto es lo que ha hecho el Gobierno durante toda la redacción de este Real Decreto Ley 26/2026 y es también lo que espera de esta Cámara. (Aplausos).
Señorías, hoy tenemos la oportunidad de decirle a Maricarmen que su lucha ha servido para que ninguna otra persona sufra lo que ella ha tenido que sufrir. Tenemos la oportunidad de dar un alivio automático a todas las personas que pasan la noche en vela temiendo la siguiente subida del alquiler. Tenemos la oportunidad de dar esperanza a todos los jóvenes y a todas las personas trabajadoras que quieren comprarse una casa, pero que no han podido ahorrar porque no tenían suficiente para la entrada y están secuestrados en el mercado del alquiler. En definitiva, señorías, hoy tenemos la oportunidad de poner pies en pared respecto a la especulación (aplausos), la que roba nuestras vidas, la que roba nuestras ciudades.
Como les decía, escuchar a muchos, respetar a todos y decidir con responsabilidad. Escuchar a muchos es lo que hemos hecho con esta norma, que es fruto del trabajo de muchos meses, con días intensos de muchas negociaciones con los grupos parlamentarios que han querido formar parte de las soluciones. Quiero agradecer, política y personalmente, la generosidad que durante todo este tiempo han mostrado los grupos parlamentarios que nos han ayudado con este contenido, con este texto, con esta norma. Quiero lamentar la incomparecencia del Partido Popular, que ni en este ni en ningún otro asunto que tiene que ver con el derecho a la vivienda ha estado al lado de la gente a lo largo de toda la legislatura. (Aplausos).
Señorías del Partido Popular, cuando digo que este es el principal problema de la ciudadanía española, me refiero a que también es el problema de la mayoría de los votantes del Partido Popular. ¿Y qué les proponen ustedes? ¿Una sucesión de chascarrillos, de bromas de mal gusto ―la señora Ayuso se burla de Maricarmen incluso estando en el hospital―, de bulos de todo tipo, de insultos a este Gobierno? No solo son irrelevantes, señorías; han decidido ustedes ser la peor derecha de toda Europa ―la peor derecha―. (Aplausos). Hace apenas unas semanas, en el debate sobre el estado de la Unión Europea, la presidenta de la Comisión, de su mismo partido político, decía alto y claro que hay que defender el derecho a la vivienda y que hay que regular los abusos del mercado, que hay que perseguir la especulación ―dijo ella―, como dice nuestra Constitución. ¿Dónde están ustedes? ¿Por qué aún no han asumido que hablamos de un derecho y que hay que combatir la especulación? (Aplausos).
Señorías del Partido Popular, podrían ser útiles por una vez. Hoy su voto puede ser relevante. Hoy ustedes pueden ser relevantes para España. No lo hagan por nosotros; háganlo por sus votantes. (Aplausos). Cuando un fondo buitre compra un edificio entero y pone a todos sus vecinos de patitas en la calle para hacer pisos turísticos, no les pregunta a quién votan; los ponen a todos, señorías. Si el PP se niega a formar parte de la solución al principal problema que hoy tiene la ciudadanía española y se pone del lado de los buitres, de estos fondos que compran las casas y echan a la gente, ustedes están inhabilitados para gobernar este país. (Aplausos).
Respetar a todos. Señorías, el de hoy no es un Pleno más. Miles de personas están pendientes de la votación de esta Cámara. Están pendientes de la decisión de la democracia, que está aquí representada. Nosotros, ustedes, somos sus representantes, les estamos representando. En esta Cámara hoy no tenemos que representar ningún otro interés que no sea el de la gente corriente, el de las ciudadanas y los ciudadanos españoles. Miles de personas nos siguen desde sus casas. Millones de personas también se ven reflejadas en este real decreto ley, donde se reconocen sus derechos, donde se facilita el acceso a una vida digna, a una vivienda digna y asequible. Decía que miles de familias nos siguen desde sus casas. La gente ha salido a la calle, señorías, en todas las ciudades de España. También están aquí, cerca de nosotros, cerca del Congreso, para recordarnos que no podemos fallarles. Instituciones, organizaciones sociales, colaboradores y expertos nos lo están pidiendo; personas que hoy también nos acompañan en la tribuna y que representan a buena parte de la sociedad que trabaja por el derecho a la vivienda.
Este real decreto no es solo del Gobierno ―lo decía antes―; aglutina medidas amplias y transversales resultado de la generosidad y la responsabilidad de la mayoría de los grupos de esta Cámara. Es un planteamiento global que atiende a la pluralidad que decidieron los españoles. Este texto es también un llamamiento para ponernos de acuerdo. Resulta muy difícil entender una sola excusa para rechazar este texto. Hoy, señorías, se les va a juzgar por cada uno de sus votos, pero me importa más que hoy se esté juzgando aquí también la política, la democracia española. (Aplausos).
Esta norma no es un texto improvisado; detrás hay meses de trabajo ―algunos nunca quisieron participar―, años de trabajo, de tarea, y ahora se han traducido en un consenso necesario para salir adelante. Estos días me han formulado en varias ocasiones esta pregunta: si las medidas que contiene este decreto son tan buenas para la gente, ¿por qué han tardado tanto en llevarlas al Congreso de los Diputados? Es una pregunta que también me he hecho: ¿por qué el Congreso de los Diputados no ha sido capaz de avanzar a lo largo de estos tres años para dar respuesta a la gente que nos precisa? Lo cierto es que muchas de estas medidas, señorías, que ya han sido publicadas en el BOE han pasado por este Parlamento. Algunas han decaído, porque no obtuvieron una mayoría, otras se han encallado en su procedimiento y otras están tramitándose en estos momentos. Esta es una reflexión que he lanzado en muchas ocasiones a este Congreso de los Diputados. Existe un consenso amplio sobre la gravedad del problema de la vivienda, pero no solo eso ―hoy veíamos los últimos estudios de opinión, señorías―, también existe un consenso muy amplio acerca de cuáles son las soluciones a este problema. El drama es que el debate político está instalado desde hace demasiado tiempo en la dialéctica de la confrontación.
El desahucio de Maricarmen ha despertado conciencias. Nos ha interpelado a todos con una bofetada de realidad. Una democracia avanzada como la española no puede permitirse un desahucio más. Es la imagen que nunca debía haberse producido. Esa imagen, ese drama, esa tragedia y ese fracaso colectivo han llevado a la movilización social, y cuando hay movilización social no se está debilitando a la democracia, sino que se la está fortaleciendo. Cuando la ciudadanía se organiza, se expresa y sale a la calle para reivindicar el derecho a una vivienda digna lo que está haciendo es ejercer la parte democrática que le corresponde a la sociedad civil. (Aplausos). Podría decirse que Maricarmen representa ya hoy, en la lucha por el derecho a la vivienda, lo que Ramón Sampedro en el derecho a una muerte digna o Ana Orantes en la lucha contra la violencia de género. (Aplausos).
El Gobierno puso encima de la mesa este real decreto y lo traspasó a los grupos parlamentarios en el mes de julio con la necesidad de alcanzar ese acuerdo que hoy vengo a reivindicar y que pido desde esta tribuna. Es un acuerdo transversal. No es una reacción espontánea ni una falta de empeño. Es verdad que ha sido el desahucio el que ha agilizado el acercamiento de posturas ideológicamente alejadas. Señorías, si el desahucio de Maricarmen fue un fracaso colectivo, lo que yo espero de este Parlamento hoy ―creo que lo espera la mayoría de la sociedad española y catalana― es que se traduzca en un acuerdo para que nunca más vuelva a suceder, para que no haya un desahucio más en España. Este real decreto no es para unos o para otros; lo es para millones de ciudadanos y ciudadanas. Señorías, las medidas contenidas en este real decreto van a dar respuesta a muchísima gente que no puede seguir soportando la emergencia, alimentada por la especulación, también por la inacción de otras Administraciones ―también hay inacción de otras Administraciones―: hay quien todavía no se cree que tenemos un mandato constitucional para garantizar este derecho básico.
Somos muy conscientes de que ninguno de los grupos que ha trabajado este texto se siente plenamente satisfecho ―soy muy consciente―. Quiero recordarles a todos ellos y todas ellas que todos y todas hemos tenido que hacer concesiones. Presidente, también la ambición del Gobierno va más allá de este real decreto. (Aplausos). En apenas unas horas, el contenido del real decreto que ya está en el BOE ha sido analizado por los medios de comunicación, por la ciudadanía y por los expertos; por tanto, es conocido. Traía para relatar aquí algunas de sus medidas, pero creo que todas sus señorías las conocen y no merece la pena que nos detengamos más tiempo en esto (rumores), aunque sí quiero subrayar que este real decreto lleva tres grandes bloques u objetivos de trabajo.
El primer bloque es para cumplir escrupulosamente con la Constitución española y, por tanto, garantizar la función social de la vivienda y luchar ―sí, lo subrayo― contra la especulación, que es lo que mandata el artículo 47 de la Constitución española. (Aplausos). El segundo bloque de medidas tiene que ver con la protección de la gente frente al mercado, ya sea a través de incentivos fiscales, ya sea a través de ayudas directas. Cuando digo de la gente, me refiero a toda la gente, a todos los españoles y todas las españolas que se ven interpelados, que se ven beneficiados de esta norma. Por último, este texto incluye también el principal objetivo del Gobierno. Como he dicho en reiteradas ocasiones, y quiero también decirlo hoy, la intervención es imprescindible para poner un torniquete a esta sangría, a esta crisis, pero para que dejemos de hablar de la crisis, consolidemos ese derecho y cumplamos con ese mandato constitucional, este país tiene que hacer los deberes ―me refiero a todos― y construir un parque público de vivienda asequible y protegido para siempre, que es en lo que estamos trabajando y en lo que tenemos que seguir trabajando y lo que se concreta también en este real decreto. (Aplausos).
Reitero mi agradecimiento a todos los grupos por haber participado y por haber mostrado públicamente el apoyo a este real decreto. Quiero mencionarlos expresamente. Doy las gracias, desde luego, a los grupos que apoyan al Gobierno y que son parte de él, al Grupo Socialista, mi grupo, y también al grupo que está en coalición con el Gobierno, al Grupo SUMAR, pero especialmente a aquellos que, aun no formando parte del Gobierno, se han comprometido con esta solución, como son el Grupo Republicano, Bildu, el Grupo Vasco, Podemos, el BNG y Coalición Canaria. A todos ellos y todas ellas les doy las gracias por haberse comprometido con esta solución. (Aplausos).
Quiero dirigirme también a ustedes, señorías de Junts. Con ustedes también hemos trabajado este texto. Creo que hoy es el día de hablarle con honestidad a la ciudadanía, al conjunto de la ciudadanía española, en mi caso, y también al conjunto de la ciudadanía catalana. Vamos a hablarle a la gente con honestidad. Les vuelvo a pedir, primero, que ustedes apoyen, con su voto favorable o con su abstención, este real decreto ley. Es la hora de la verdad, la hora de cumplir con la gente, la hora de cumplir con españoles y españolas y también con catalanes y catalanas. Ustedes han estado trabajando y han compartido ese trabajo con la opinión pública. Ustedes, hace apenas unas semanas, entregaron al presidente del Gobierno el borrador de un real decreto ley ―se lo entregó la señora Nogueras al presidente del Gobierno en su escaño―. Es este texto. (Muestra un documento). Sobre este texto se ha trabajado también este real decreto ley. El 90 % de lo que ustedes entregaron al presidente del Gobierno está recogido hoy en el BOE. (Aplausos). Valoro que lo hayan incorporado ustedes y que también hayan movido barreras ideológicas en esta Cámara. Hemos incorporado bonificaciones para el conjunto de los inquilinos, que van a poder ahorrarse hasta un mes de su mensualidad gracias a esta norma. También incorporamos en este texto las bonificaciones para los propietarios decididos a acompañar al derecho a la vivienda y a bajar el precio de los alquileres. Añadimos exenciones fiscales para las personas mayores de 65 años que vayan a vivir a una residencia y dejen sus viviendas. Incluimos préstamos a tipo cero para la gente joven. Incorporamos el 4 % del IVA a la construcción para bajar los precios de la construcción de la vivienda protegida, de la vivienda oficial, además de apoyar ese dinamismo que existe en la sociedad catalana, la industria de la construcción catalana. Este texto ha sido trabajado con ustedes durante este tiempo, y yo se lo agradezco, señorías.
Sobre desahucios. No es la primera ocasión en que esta Cámara ha tenido que pronunciarse sobre ellos ni la primera vez que el Gobierno ha tenido que trabajar en este tema y dictar un real decreto ley. Por tanto, existe hemeroteca donde están las posiciones y el voto que ustedes han emitido. Señorías, yo traje a esta Cámara y compartí con los grupos políticos un texto para la prohibición de los desahucios con un mecanismo estructural que habíamos trabajado con el relator especial de Naciones Unidas para que nuestro país estuviera a la altura de la democracia española ―como he dicho antes― y de la sociedad española, pero también para que diéramos cumplimiento a los tratados internacionales de los que formamos parte y defendiéramos en esta Cámara los derechos humanos. Esa es mi renuncia también, y lo hemos hecho con la convicción de que con esa renuncia no haya ninguna Maricarmen más. En esa renuncia ustedes nos han facilitado una fórmula, como es la enervación, para proteger al pequeño propietario del cobro de esas deudas y para que sean las Administraciones públicas, como también reclamaba el Grupo Popular, las que se hagan cargo del pago de esas rentas impagadas por la ciudadanía, Administraciones públicas que ustedes gobiernan, señorías del Partido Popular. Está resuelto en el texto que está en el real decreto ley y está resuelto en el BOE. Hemos suspendido los desahucios, estamos acompañando a los pequeños propietarios y, además, lo estamos acompasando con fondos de la Administración General del Estado para que las comunidades autónomas se hagan cargo de las rentas. Está recogido en el texto. Señorías, hoy todos ―también ustedes, señorías del Grupo Popular― estamos decidiendo también con nuestro voto si no queremos ni un desahucio más o estamos dispuestos a asumir el próximo. (Aplausos).
Señorías, también forma parte del trabajo del ministerio desde el primer día la cuestión de temporada y de habitación. Creo que fue en el mes de diciembre, apenas veinte días después de tomar posesión de la cartera, que constituí un grupo de trabajo para abordar este tema, que, como bien me recuerdan muchos grupos políticos, quedó pendiente en la ley de vivienda. Diez días pusimos a trabajar al ministerio y a todas las personas que nos acompañaron en ese grupo de trabajo. Han pasado varias iniciativas por esta Cámara que no han salido a la luz, así como una ponencia que ya consiguió un apoyo muy mayoritario. Es verdad, y en la honestidad que reclamaba lo comparto con la Cámara y con la ciudadanía, que ustedes nunca estuvieron de acuerdo con esta regulación, pero yo he podido compartir con ustedes, y hoy lo quiero compartir con la Cámara y con la opinión pública, que en el texto que está publicado en el BOE se recoge una excepción. Hoy tienen que saber los catalanes y las catalanas que la norma que está en vigor, la norma que impulsa este Gobierno y que podrían estar apoyando los parlamentarios de Junts, no afecta a Cataluña. (Rumores). Existe una cláusula en la que claramente se dice que en el ámbito del derecho civil catalán se puede regular esto; de hecho, el Gobierno y el Parlament catalanes han hecho una regulación sobre temporada y habitaciones. Señorías, se han incluido sus peticiones, aunque es cierto que no todas ―tampoco las de todos―. Se ha llegado a un equilibrio posible. Ustedes hoy están siendo protagonistas en esta sesión de la votación que se va a producir por incomparecencia de esta derecha (señala los escaños del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso). Demuestren que en este país y que en Cataluña hay una alternativa a una derecha que es capaz de estar en lo que a la gente le importa y que es capaz de cambiar la vida de la gente. (Aplausos).
Señorías del PP, de UPN y de VOX, señorías de las derechas, ¿con la gente o con los buitres? Esta es la elección (protestas), sí, señorías, los buitres que desahucian o la gente que sufre. (Aplausos). No esperamos mucho de ustedes, solo que pongan las cartas encima de la mesa. Sabemos sus precedentes. Ustedes se niegan —y están orgullosos— a congelar el alquiler a millones de personas, y ¡lo dicen con orgullo! Ustedes quieren que les sigan subiendo la renta a millones de personas que con su salario no pueden pagar el alquiler, y lo dicen orgullosos. Ustedes están ignorando hoy —tienen responsabilidad de Gobierno— a las personas vulnerables cuando se enfrentan a un desahucio, y no les ofrecen una alternativa habitacional, como reclama Naciones Unidas. Ustedes dejan que los pisos turísticos campen a sus anchas, y cuando este Gobierno les quiere poner coto se van al Tribunal Supremo y lo recurren, pero ¿ahora qué están haciendo ustedes con los pisos turísticos ilegales, que es su competencia y la han reclamado? (Aplausos). Mientras la gente reivindica en la calle que sus calles, que sus barrios y que sus casas sean para ellos, ustedes se van a Miami o se van a un congreso de fondos buitre a decirles que se queden y nos colonicen. Esa es la posición del Partido Popular, señorías. (Protestas.― Aplausos). Hoy, que toda España está mirando a este Parlamento, que toda España nos interpela y que toda España clama por el derecho a la vivienda, sería una buena oportunidad para que ustedes también sean honestos y defiendan todos estos postulados y, sobre todo, para que nos expliquen y podamos entender los demás qué les ofrecen a cambio estos inversores y estos fondos buitre para que estén con ellos y no con la gente, señorías del Partido Popular. (Aplausos). ¿Cómo pueden envolverse en la bandera y llamarse patriotas y, mientras, mostrarse indolentes ante ese sufrimiento de la gente? ¿Qué clase de patriota es el que elige a un especulador antes que a una señora de 87 años, que tuvo que salir en camilla de su casa? (Aplausos). ¡Qué clase de patriota es ese!
Señorías, la ciudadanía no puede esperar y este Gobierno tampoco quiere hacerlo. (La señora Álvarez de Toledo: ¡Ocho años!). Hacer decaer esta norma significa que la próxima Eva, la próxima Macu o la próxima Montserrat no tengan ninguna oportunidad y que los próximos desahucios sean responsabilidad de esta Cámara. Hacer decaer este real decreto significa… (pausa.―Rumores) que ustedes están más del lado de la especulación (el señor Bendodo Benasayag: ¡Increíble!) que de perseguir a aquellos que están disparando los precios. Y como creo que esto no es una opción, les pido que apoyemos este texto de manera mayoritaria en esta Cámara. Se lo pido a ustedes, señorías del Grupo Popular, y se lo pido pensando en sus votantes. Abstráiganse por un momento y piensen en sus votantes. Se lo pido también a ustedes, señorías de Junts. Les pido que convalidemos hoy este texto y que inmediatamente la Cámara, la presidenta, se ponga a trabajar con urgencia en los mecanismos para tramitarlo como proyecto de ley (El señor Tellado Filgueira: No va a pasar) para, con celeridad, volver a traerlo de nuevo con esas puntualizaciones o correcciones técnicas que algunos grupos reclaman y que así pueda estar en vigor hoy, ya y para siempre el texto que da dignidad a la gente, que la protege de la especulación y que va en la línea de garantizar su derecho a la vivienda.
Esta es la posición del Gobierno, señorías. Podemos apoyarlo hoy y estar con la gente, podemos avanzar en un texto y en un proyecto de ley en esta Cámara, donde reside la soberanía de esta gente, o podemos fallarles. Es la hora de la verdad. (Aplausos). Queda mucho por hacer, pero estas medidas son un gran alivio para la inmensa mayoría de la gente que sufre. La ciudadanía espera de nosotros y nosotras más ambición, más compromiso y más respuesta, y tenemos toda la responsabilidad para seguir avanzando en dar soluciones efectivas al problema que afecta a tantas familias españolas. Por nosotros, por el Gobierno de España, no va a quedar. Es la hora de la verdad, la de estar con la gente o la de estar con los buitres.
Señorías, quiero terminar esta intervención como la iniciaba, recordando la importancia de la política con mayúsculas y la importancia de este Parlamento en la defensa de la política y de la democracia. (Muestra el BOE). Lo quiero hacer recordando a un servidor público que también ha contribuido a la redacción de este real decreto ley, de este texto que hoy está publicado en el BOE, recordando al que ha sido hasta hace muy poco secretario de Estado de Vivienda y Agenda Urbana, a nuestro compañero David Lucas. (Aplausos). He recuperado del Diario de Sesiones de esta Cámara unas palabras que David pronunció hace apenas un año en este Congreso, en la Comisión de Vivienda, y quiero replicarlas para que consten también en el Diario de Sesiones de esta jornada ― agradezco el trabajo de las taquígrafas, que nos permite volver a nuestras palabras y a nuestros compromisos―. Decía David hace un año lo siguiente: A pesar de la complejidad del problema de la vivienda, estoy convencido de que, con colaboración, con diálogo y con cooperación, seremos capaces de afrontarlo con garantías para encontrar soluciones válidas y eficaces para todos los ciudadanos y ciudadanas de nuestro país. Creo que hoy está en la mano de todos, en el voto de todos, avanzar hacia esa dirección, señorías. Gracias, David, por tu trabajo. También doy las gracias a todas las personas que nos han acompañado para hacerlo posible en mi departamento, a muchos colaboradores que hoy siguen en la tribuna con atención este debate. (Aplausos de las señoras y señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista, puestos en pie).
Señorías, la democracia también se juega hoy. Les pido que escuchen a muchos ―lo decía al principio―, que no escuchen solo a unos pocos, que nos respetemos todos y que decidan hoy con responsabilidad.
Muchas gracias, señorías. (Prolongados aplausos de las señoras y señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista y de los miembros del Gobierno puestos en pie).