David García Gomis
Muchas gracias, presidenta. Señorías, como humilde obrero que lleva más de veinte años trabajando de sol a sol, para mí no solo es un honor estar aquí, sino también un privilegio, y no lo es por estar hablando desde esta tribuna, sino por lo que voy a defender en la misma. Estoy hablando, ni más ni menos, que de conseguir que se escuche desde aquí la voz de aquellos que más lo necesitan. (El señor vicepresidente, Rodríguez Gómez de Celis, ocupa la Presidencia). Me refiero, señorías, a todas las personas que sufren la enfermedad de ELA, por necesitar medicamentos huérfanos y por tener gran dependencia. Me refiero, señorías, a todas aquellas personas necesitadas a las que ustedes, el supuesto Gobierno de la gente, les niega el derecho más básico, el derecho a contar con un respaldo social que les dé la oportunidad de tener una vida digna. Un respaldo que les han negado una y otra vez, porque, según ustedes, no hay presupuesto para ello. Puede que sea ingenuo o que carezca de grandes estudios, pero no entiendo —y lo digo de verdad— que ustedes, que se han gastado más de 150 millones de euros en publicidad institucional; más de 50 millones en ochocientos asesores en 2023, cuatrocientos de ellos para Sánchez ―cuatrocientos para Sánchez―, y que han condonado 15 000 millones de euros a Cataluña a cambio de siete votos, ahora nos digan que no hay dinero para quien más lo necesita. (Aplausos). Insisto, puede que sea ingenuo, pero no entiendo que haya presupuesto para esto y no para los enfermos de la ELA. ¿Son más importantes los 150 millones que gastan ustedes en publicidad que los 38 millones que necesitarían los enfermos de ELA para tener una vida digna? Pues parece ser que sí, que para el PSOE es prioritario destinar el dinero de los españoles a sus intereses partidistas y no a los enfermos y las familias. Es una vergüenza que los que se hacen llamar el partido de la gente pongan precio a la vida de la gente. Es una vergüenza. (Aplausos). Señorías, es una vergüenza que yo desde aquí les tenga que decir algo tan evidente como que la vida de una persona no tiene precio. Y no son juicios de valor, señorías, estoy hablando de hechos, de cómo han rechazado una y otra vez la propuesta de VOX para todas las personas que sufren por la enfermedad de ELA, por necesitar medicamentos huérfanos, por tener gran dependencia y por no haber presupuesto para ello. Para que Sánchez siga durmiendo en la Moncloa, lo que haga falta. Para que una persona anónima no muera por no tener respaldo social, no hay presupuesto. (Aplausos). Ustedes, señores del PSOE, juegan a ser dioses, a decidir quién tiene derecho o no a tener una vida digna, y todo ello exclusivamente con base en intereses políticos, sus intereses. Señorías, los enfermos no son números, son personas; personas con nombres y apellidos, personas con familias y con una historia detrás digna de contar. Personas como Carla, una niña de Málaga que falleció tras varios meses de lucha contra la encefalopatía etilmalónica. Su madre, Marta, nos contó que su hija era puro amor y pura felicidad hasta el pasado 21 de noviembre, cuando con tan solo dos años, seis meses y once días falleció en el hospital. Lo hizo luchando hasta que no pudo más, hasta que una suerte de malas y tardías decisiones por una enfermedad desconocida por el personal sanitario hizo que, por mucho que Carla luchara, su cuerpo dijera basta. Carla tenía una enfermedad rara y el personal de urgencias no tenía protocolo alguno de cómo actuar y se vio superado. Tuvieron que ser los padres los que buscaran una solución llamando al teléfono personal del médico que trataba a su hija para que este llamase al hospital y pidiese que la llevasen a la UCI pediátrica, pero esa ayuda llegó demasiado tarde y Carla se nos fue con dos años, seis meses y once días. Sus padres tuvieron que enfrentarse solos contra todo y lo único que nos han pedido, lo único, es que luchemos para que otros padres como ellos, con hijos con enfermedades raras, cuenten con protocolos de urgencia especializados, con redes de trabajo y coordinación, y con fondos de investigación. Lo único que nos han pedido es que luchemos ahora nosotros para conseguir que ustedes digan que ellos, al igual que los ochocientos asesores de Sánchez, también tienen derecho a tener presupuesto. (Aplausos). Un presupuesto que evitaría que otros padres sufran el dolor de la pérdida de un hijo por una enfermedad de la que jamás habían escuchado hablar.
Por ello, les pedimos con esta moción que se garantice la suficiente atención a las necesidades reales de los españoles, sobre todo las de los más vulnerables. Se lo pedimos porque no hablamos de casos aislados, sino de miles de españoles que han sido abandonados y que necesitan nuestra ayuda ya. Se lo pedimos para todos aquellos enfermos de ELA cuyas familias tienen que arruinarse para pagar los 100 000 euros al año que el Gobierno les niega para poder costear el personal y la atención sanitaria que requieren. Se lo pedimos, en suma, para que las más de dos mil personas que han fallecido por esta enfermedad mientras esperaban a que Pedro Sánchez cumpliera con la ley ELA y con las promesas que hizo lo hayan hecho, al menos, para que otros enfermos no sigan esperando.
Señorías, urge tomar medidas. Urge un plan nacional de sanidad que subsane el caos de los diecisiete sistemas sanitarios. Urge mejorar los recursos, protocolos y condiciones laborales de nuestros sanitarios. Urge aprobar una ley que asegure la atención integral a los enfermos de ELA y a otras personas con gran dependencia. Háganlo hoy, háganlo ya, para que la muerte de Carla, junto a la de otros miles de abandonados, no se repita por no entrar dentro del presupuesto. Señorías del PSOE, dejen de poner precio a la vida de los que más lo necesitan, dejen de poner precio a la vida de los españoles. No jueguen a ser dioses, porque les recuerdo que solo son hombres. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).