María de los Reyes Romero Vilches
VoxDiputada.Página 74Vídeo
Gracias, señor presidente. Señorías, si uno viaja a Italia y entra en cualquier juzgado o tribunal, verá escrita por todos los rincones una frase que sintetiza uno de los ideales de justicia de nuestra tradición occidental. La frase dice así: La legge è uguale per tutti, la ley es igual para todos. Esta frase, por muy bien que nos suene, no es para nada evidente en la historia del derecho, porque hasta el siglo XVIII lo que caracterizaba a la ley era precisamente la desigualdad en la aplicación. Había una ley para los patricios y otra distinta para los plebeyos, había una norma para los clérigos y otra diferente para los laicos, porque el sistema estaba lleno de excepciones y privilegios personales y locales. Puede que a algunos que se dicen liberales les interese recordar que la idea de la igualdad ante la ley fue introducida por primera vez como derecho vigente en la Declaración de Independencia de los Estados Unidos y fue redactada por Thomas Jefferson en 1776: «Sostenemos como verdades evidentes que todos los hombres ―hoy entendemos por esto todos los seres humanos― son creados iguales, que son dotados por su creador de ciertos derechos inalienables, entre los cuales están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad». En nuestra Constitución, la igualdad ante la ley está formulada de forma muy clara y solemne en el artículo 14: «Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social».
Hoy en día podemos afirmar con toda rotundidad que VOX es el único partido de esta Cámara que defiende este principio con toda claridad y contundencia, como vamos a tratar de explicar. (Risas.―Aplausos). Sí, señorías y señores periodistas y analistas políticos, VOX, ese partido al que muchos de ustedes silencian y difaman, es la única formación con representación parlamentaria que sigue creyendo en lo que dice el artículo 14 de la Constitución española: en la igualdad de todos ante la ley. (Aplausos.—Rumores). A lo mejor, a algunas señorías del Partido Popular les sorprende saber lo que sus compañeras votan en la Comisión de Igualdad de este Congreso de los Diputados. Pues ahora tienen la ocasión de enterarse, al igual que todos los españoles. El concepto que pretende consagrar la ley de violencia vicaria se lo inventó en 2012 la activista radical argentina Sonia Vaccaro para designar la violencia de género supuestamente cometida por los varones sobre los hijos, e incluso sobre las mascotas, con el fin de hacer sufrir a las mujeres a través de estos seres queridos, y sin ningún tipo de prueba nos aseguran que esa violencia tan repugnante solo la pueden cometer los varones, que las mujeres somos todas seres de luz y que nunca hacemos tales cosas porque eso es lo que nos dicta esa falsa religión oficial que han impuesto en España y que se llama la ideología de género. (Aplausos). Una advertencia previa: por favor, no se escuden en que esta perspectiva de género está vigente en toda Europa en el ámbito penal. La violencia de género como figura autónoma solo está vigente en España y en Suecia, país que últimamente no está atravesando por su mejor momento, al igual que España. Lo que encontramos en los países de nuestro entorno, como en Francia, Alemania, Italia o Portugal, es sencillamente que se contemplan ciertas circunstancias agravantes relacionadas con el móvil de la conducta probada en juicio o con lo que siempre se ha llamado violencia intrafamiliar. Eso es lo lógico y lo justo y es el modelo que defiende VOX porque también es el más eficaz si queremos reforzar la idea de la justicia de verdad. (Aplausos). Lo más curioso es que los políticos que han consagrado este tipo de desigualdad dicen precisamente que lo han hecho en nombre de la igualdad, y está dando lugar a agravios comparativos verdaderamente escandalosos. Por ejemplo, ahora mismo en España, de acuerdo con las leyes vigentes, un niño huérfano cuyo padre mató a su madre tiene derecho a una pensión superior a la del huérfano cuya madre mató a su padre. Eso es un disparate y todos ustedes lo saben. (Aplausos). Es una injusticia manifiesta porque bastante desgracia tiene ya esa criatura para que se establezca ahora de forma artificial una jerarquía entre víctimas.
Ustedes, los de la bancada de la izquierda y también los de la bancada de la derecha, han establecido la presunción de que la violencia que comete ella es justificada como respuesta defensiva, mientras que la violencia que comete él es gratuita e infundada y, por tanto, siempre recibirá penas mayores. (Rumores). Y ahora pretenden dar una vuelta de tuerca más en esta injusticia estableciendo lo que llamáis el concepto de violencia vicaria, que es del todo sectario e incide en la misma discriminación por razón de sexo. (Aplausos). Porque si un varón malnacido mata a sus hijos para hacer sufrir a la madre, esto se llama violencia de género vicaria y va a ser castigada con penas más severas, pero si es ella la que realiza esa misma salvajada, entonces no va a ser violencia vicaria, sino que va a tener un tratamiento diferente, por supuesto con penas significativamente menores. ¿Les parece que esto es igualdad? ¿Es esto justo? Me parece que no.
Señorías, en VOX no somos nada partidario de los juicios mediáticos porque sabemos que cada caso es diferente y que los jueces o el jurado popular deben dictaminar solo a través de unas pruebas a las que en muchas ocasiones no tenemos acceso ni nosotros ni la prensa. Pero hay casos sangrantes, por su injusticia, que provocan nuestra indignación y que nos van a tener que explicar. Tenemos el caso de José Bretón, que mató a sus dos hijos para vengarse de su exmujer. Ese sería para ustedes un caso paradigmático de violencia vicaria y, realmente, al español común le da igual cómo quieran llamar el aberrante comportamiento que tuvo este asesino (continúan los rumores), lo que el sentido de la justicia nos pide es la máxima condena posible por la barbaridad que cometió. En cambio, tenemos el caso mediático de Lindsay Clancy, esa mujer que estranguló con sus propias manos a sus tres hijos pequeños, uno detrás de otro, con el fin de vengarse de su expareja, el padre de los menores. Lo de menos es que esta individua haya encontrado un mar de solidaridad feminista que disculpa el crimen que cometió con la excusa de que la pobre estaba muy presionada, que estaba deprimida y que perdió la razón. Lo grave es que si esta mujer tuviera que ser juzgada en España, su delito sería diferente al de Bretón y su condena, por supuesto, mucho más leve. ¿Hay derecho a esto? (Aplausos). ¿De verdad piensan ustedes que hay derecho a esto?
Y si consideran que este ejemplo nos queda muy lejos, pues les voy a contar el caso de Olivia García, una niña de seis años a la que su madre envenenó el día antes de tener que entregarla a su padre cumpliendo una sentencia judicial firme. ¿Por qué en unos casos se habla de máxima severidad en el castigo y otros casos se invisibilizan como si no fueran representativos o no le importaran a nadie? Pues mire, aquí, en la tribuna de invitados, tenemos al padre de Olivia (aplausos), tenemos aquí a padres que han sufrido esta situación, tenemos a padres que vienen de la Asociación Padres Unidos y también de ANAVID. ¿Le van a decir ustedes al padre de Olivia en su cara que la muerte de su hija no tiene el mismo valor que otra muerte porque no fue asesinada por un varón? (Aplausos). Le mandamos un abrazo muy fuerte a Eugenio y a todos los padres que están sufriendo y pasando por lo mismo que él. Aquí tenemos una foto, señorías. (Muestra una imagen.―Rumores.—Una señora diputada: ¡Qué horror!). ¿Saben ustedes qué es esto? Es la lápida de Olivia, una foto que me acaba de entregar su padre para que la saque (aplausos), para que no seáis tan hipócritas de pensar que esto tiene menos valor. Se lo decís a su padre, a su padre se lo decís. (Una señora diputada: ¡Qué vergüenza!).
Sí, vergüenza la suya.
Presidencia. Silencio, por favor. Silencio.
María de los Reyes Romero Vilches
VoxDiputada.Página 76
También hemos conocido el caso horroroso de Ana Julia Quezada, en Almería, que mató al hijo de su expareja, el chico Gabriel Cruz. Y el de Cristina Rivas, condenada por asesinar a su hija Yaiza, de cuatro años, con el fin de hacer sufrir todo lo posible ―según declaró en el juicio― a su padre. ¿Se podría hablar de violencia vicaria en este caso? Según ustedes, no. Pues, señorías, llámenlo como quieran, pero el más elemental sentido de la justicia nos dice que lo que hicieron estas asesinas merece el mismo castigo que si lo hubiera cometido un varón, igual que si lo hubiera cometido un varón.
Señorías, se supone que todos estos inventos de la izquierda, como esta paranoia de la violencia vicaria, lo que pretenden es proteger a la mujer, porque creen que está muy desprotegida en España con tanto machismo, micromachismo, heteropatriarcado. Pero los hechos nos dicen que cada vez que tocan leyes, el tiro le sale por la culata, como pasó, por ejemplo, con la ley del solo sí es sí, que puso en la calle a más de 1400 violadores y maltratadores. (Aplausos). O el caso de la caótica situación de Ceuta provocada por el Gobierno, al que lo único que le preocupa es complacer al sátrapa marroquí. Allí, las mujeres han tenido que cambiar sus hábitos cotidianos para preservar su integridad física, porque en los últimos dos meses se han disparado las agresiones sexuales, incluso contra menores. Y la respuesta del Gobierno es que se tienen que acostumbrar a esa nueva normalidad. Esto sí es una vergüenza, señora diputada. (Aplausos). Lo que demuestran todos estos hechos es que la situación real de las mujeres a ustedes les importa un pimiento y que el feminismo es un mero pretexto para intervenir en la vida de los españoles, con un intrusismo que cada vez resulta más insoportable. El objetivo es fomentar el conflicto en el seno de las familias y las parejas, que es lo que la izquierda quiere destruir. Para colmo, ustedes ocultan a la opinión pública que, desgraciadamente, hay también casos de mujeres que atacan a los hijos con el fin de hacer sufrir a sus padres. El fin de estas estrategias tan descaradamente deshonestas es imponer su ideología sectaria, además de mantener sus chiringuitos de género donde colocar a los suyos. Eso sí, pagados con el dinero de todos los españoles.
Miren, señorías, la verdadera justicia no mira el sexo de quien sufre una agresión…
Presidencia. Señoría, su tiempo ha terminado, finalice, por favor.
María de los Reyes Romero Vilches
VoxDiputada.Página 77
… y tampoco le interesa saber el sexo del agresor. Voy terminando, señoría.
Presidencia. Finalice, por favor.
María de los Reyes Romero Vilches
VoxDiputada.Página 77
La verdadera justicia ampara al inocente y castiga al culpable por igual, con una ley que tiene que estar inspirada por el sentido común, ese que a ustedes les falta, y no por prejuicios ideológicos que nada tienen que ver con la realidad. Por todo ello, presentamos esta enmienda a la totalidad del Proyecto de Ley Orgánica de medidas contra la violencia vicaria. (Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).
Presidencia. En turno de fijación de posiciones, por el Grupo Parlamentario Mixto, tiene la palabra la señora Micó Micó.
Àgueda Micó Micó
CompromísDiputada.Página 77Vídeo
Gràcies, president. Bé, evidentment anem a votar en contra d’aquesta esmena de VOX i el que avui debatem ací és molt important, perquè si una dona diu «se acabo», què passa després? Perquè per a moltes dones deixar el maltractador no significa que la violència s’acabe. De fet, significa que la batalla continua, una nova batalla continua i és la batalla per aconseguir que ell no puga continuar decidint sobre ella i controlar la seua vida. I quan no pot arribar a ella, busca arribar allà on més li dol, els seus fills i a les seues filles. I això és la violència vicària. No és una violència abstracta, senyories, tampoc és un conflicte entre progenitors, és una relació de poder. I quan un home no accepta que una dona no siga seua, es produïx este tipo de violència perquè utilitza allò més sagrat, la cura dels seus fills, dels seus propis fills per a continuar fent mal, per a humiliar‑la i per a castigar‑la. Una custòdia, una visita, una entrega. Gestos que haurien de parlar de cuidar, de criar, d’estimar i que per al maltractador es converteixen en una altra porta per arrebatar a una dona el que més li importa, i això també és violència. I quan arriba al seu extrem més terrible, acaba en morts. Mata a xiquets i xiquetes, 68 xiquets i xiquetes assassinats per violència de gènere des de l’any 2013. I el que hui debatem ens recorda que darrere d’aquesta xifra hi ha molta més violència. També que no arriba a l’assassinat. En l’any 2025, 1935 menors van estar afectats amb mesures cautelars o amb ordres de protecció. Per açò, aquesta llei és important perquè ser pare no dona dret a res. La biologia no pot estar per damunt de la seguretat. Les dones i les criatures víctimes de violència masclista i de violència vicària han d’estar al centre de la política. I això és també avançar contra el patriarcat. Que quan una dona diga que s’ha acabat, veritablement s’acaba. Gràcies.
Gracias, presidente. Evidentemente, vamos a votar en contra de esta enmienda de VOX. Y lo que debatimos hoy aquí es muy importante, porque si una mujer dice que se acabó, ¿qué pasa después? Porque para muchas mujeres dejar al maltratador no significa que la violencia se acabe; de hecho, significa que continúa una nueva batalla, la batalla para conseguir que él no pueda continuar decidiendo sobre ella y controlando su vida. Y cuando no puede llegar a ella, busca llegar allí donde más le duele a ella, sus hijos e hijas. Esa es la violencia vicaria. No es una violencia abstracta, señorías, ni es tampoco un conflicto entre progenitores, es una relación de poder. Cuando un hombre no acepta que una mujer no sea suya, se produce este tipo de violencia, que utiliza lo más sagrado: el cuidado de sus propios hijos para seguir haciéndole daño a ella, para castigarla, para humillarla. Y resulta que una custodia, una visita, una entrega, gestos que deberían hablar de cuidar, de criar, de querer, para el maltratador se convierten en otro instrumento para arrebatarle a una mujer lo que más le importa. Eso también es violencia. Y cuando llega a su extremo más terrible, acaba en muerte, mata a niños y niñas. Desde 2013, ha habido 68 niños y niñas asesinados por esa violencia. Y detrás de esa cifra ―se lo recuerdo― hay mucha más violencia que no llega al asesinato. En el año 2025, hubo 1935 menores afectados con medidas cautelares o con órdenes de protección. Por eso, esta ley es importante, porque ser padre no da derecho a nada. La biología no puede estar por encima de la seguridad. Las mujeres y las criaturas víctimas de violencia machista y violencia vicaria tienen que estar en el centro de la política. Eso es también avanzar contra el patriarcado, que cuando una mujer diga que se ha acabado, verdaderamente se acabe.
Gracias.
Presidencia. Gracias. Tiene la palabra la señora Valido García.
Cristina Valido García
Coalición CanariaDiputada.Página 78Vídeo
Señorías, la incomodidad de algunos en abordar la más cruel de las violencias no borrará la realidad, no borrará lo que viene ocurriendo y ocurre en tantísimas familias. Nadie debe vivir con el miedo a que sus hijos o hijas sean utilizados para destruirlo; nadie. Nuestra obligación y nuestra responsabilidad es impedir que ningún menor sea utilizado como arma o herramienta de venganza. Por eso, nosotros votaremos en contra de la enmienda a la totalidad para decir sí al debate, sí al trabajo, sí a mejorar la ley, sí a garantizar los recursos que necesita, sí a que sea precisa y garantista, sí a trabajar para acabar con esta lacra, con esta vergüenza, con esta terrible respuesta en la que los más inocentes pagan la barbarie de los adultos.
Gracias.
Presidencia. Muchas gracias. Tiene la palabra el señor Rego Candamil.
Néstor Rego Candamil
BNGDiputado.Página 78Vídeo
Grazas, señor presidente. Moi boa tarde. Por que non nos sorprende que VOX presente unha emenda á totalidade desta lei? Pois non nos sorprende porque todo o que sexa desprotexer aos sectores máis vulnerables, todo o que sexa limitar dereitos sociais, dereitos de calquera tipo, está na axenda de VOX. Son negacionistas da violencia de xénero, si, mais non son, non só, son cómplices, porque vostedes co seu discurso amparan ese tipo de comportamentos. Son cómplices e ademais son hipócritas, porque vostedes levántanse aquí cada vez que hai que gardar un minuto de silencio por un asasinato machista, levántanse hipocritamente e despois desprotexen, esquecen e tiran ao o lixo as vítimas e o seu sufrimento. Non pode haber maior hipocresía. Polo tanto, está claro que nós non imos apoiar a súa emenda. Mire, o BNG conseguiu xa no ano 2021 desde a oposición que a violencia vicaria fose incorporada á lei en Galiza como violencia de xénero e facía falta tamén que o fixese no Estado porque só había unha referencia tanxencial na Lei de Liberdade Sexual do ano 2022. Agora este proxecto, ademais de modificar as normas civís e procesuais que a situación de violencia vicaria mais non só senón que tamén para que poidan ser tidas en consideración nos procedementos de custodia de visitas, recoñecemento como vítima, dando solución a moitas lagoas legais e a unha ampla demanda social. E fronte a isto, VOX sigue no seu negacionismo, pois o Bloque Nacionalista Galego teno, claro, imos votar en contra dese negacionismo, tamén da súa complicidade e da súa hipocrisía. Moito obrigado.
Gracias, señor presidente. Muy buenas tardes. ¿Por qué no nos sorprende que VOX presente una enmienda a la totalidad de esta ley? No nos sorprende porque todo lo que sea desproteger a los sectores más vulnerables, todo lo que sea limitar derechos sociales, derechos de cualquier tipo, está en la agenda de VOX. Son negacionistas de la violencia de género, sí, pero no solo. Son cómplices, porque ustedes, con su discurso, amparan ese tipo de comportamientos. (Rumores). Son cómplices y, además, son hipócritas, porque ustedes se levantan aquí cada vez que hay que guardar un minuto de silencio por un asesinato machista. Se levantan hipócritamente y después desprotegen, se olvidan y tiran a la basura a las víctimas y su sufrimiento. No puede haber mayor hipocresía. Por lo tanto, está claro que nosotros no vamos a apoyar su enmienda. El BNG ya consiguió en el año 2021 desde la oposición que la violencia vicaria se incorporase a la ley en Galicia como violencia de género, y hace falta que también lo hiciésemos en el Estado, porque solo había una referencia tangencial en la ley de libertad sexual del año 2022. Ahora, este proyecto modifica las normas civiles y procesales de la situación de violencia vicaria, pero no solo, sino también para que se pueda tomar en consideración medidas en los procedimientos de custodia, de visitas, de reconocimiento como víctimas, dando así solución a muchas lagunas legales y a una amplia demanda social. Frente a esto, VOX sigue en su negacionismo. Bueno, el Bloque Nacionalista Galego lo tiene claro: vamos a votar en contra de ese negacionismo y también de su complicidad y de su hipocresía.
Muchas gracias.
Presidencia. Gracias. Tiene la palabra la señora Santana Perera.
Noemí Santana Perera
PodemosDiputada.Página 79Vídeo
Muchas gracias, señor presidente. Señora Romero, ¿sabe qué? Yo también tengo grabado a fuego el nombre de otra Olivia. Olivia, la niña de seis años que asesinó su padre en Tenerife junto con su hermana Ana, de un año. (Aplausos). ¿Sabe qué? Cuarenta y cuatro días estuvimos buscando a esas niñas en alta mar. Cuarenta y cuatro días, porque su padre las tiró en alta mar para hacerle más daño si cabe a su madre, Beatriz, y que no pudiera encontrar los cuerpos de sus hijas. (Rumores).
Presidencia. Un momento, señora Santana, un segundo. Vamos a ver, señora Romero y señor Robles, ustedes han tenido tiempo para exponer lo que han querido, además un tiempo extenso al ser la proponente del voto particular, doce minutos. Creo que, en términos generales, todas las bancadas, todas las diputadas y los diputados han sido respetuosos, así que les ruego a ambos, y a la señora Aguirre también, que sean respetuosos asimismo con quien habla ahora. Continúe, señora Santana.
Noemí Santana Perera
PodemosDiputada.Página 79
Parece que se ponen muy nerviosos cuando les nombran las distintas realidades que hemos tenido que ver en este país con la violencia vicaria, la violencia que se ejerce contra las mujeres a través de aquello que más quieren, no siempre sus hijos e hijas ―esos son los casos más visibles, los casos más sangrantes, como este que les contaba de Ana y Olivia―, sino que también se ejerce a través de otros seres queridos o a través de sus mascotas. Estos días hemos tenido la oportunidad de escuchar a expertas en la materia, hemos tenido la oportunidad de escuchar a entidades que trabajan en este ámbito y hemos tenido la oportunidad de escuchar a las víctimas de estas violencias que han sido ejercidas no solo sobre las madres, sino también sobre los niños y las niñas.
Miren, ustedes están negando algo que ya está reconocido en el Convenio de Estambul, que ya está reconocido en leyes de las cuales se ha dotado la Unión Europea y de las que nos hemos dotado en este país, y por mucho que ustedes nieguen la mayor vamos a seguir avanzando y esta ley va a ver la luz y va a salir adelante. Evidentemente, nosotras vamos a votar en contra de esta enmienda a la totalidad y vamos a trabajar por mejorar la ley. Esta mañana se lo dije a la ministra: hay que empujar para que la ley, cuando vea la luz, tenga los recursos suficientes. Porque hay otras leyes maravillosas, como la LOPIVI, que han podido salir adelante y, sin embargo, están faltas de recursos humanos y materiales. No quiero que esto ocurra, que pase lo mismo con la futura ley de violencia vicaria. Nosotras vamos a seguir empujando y vamos a hacer nuestra parte. Señorías de VOX, afortunadamente este país es mejor que ustedes. (Aplausos).
Presidencia. Gracias. Tiene la palabra, por el Grupo Parlamentario Vasco (EAJ‑PNV), la señora Vaquero Montero.
Maribel (GV (EAJ-PNV)) Vaquero Montero
PNVDiputada.Página 80Vídeo
Mila esker. El Reglamento reconoce a los grupos parlamentarios el derecho a presentar enmiendas a la totalidad. Ustedes han ejercido ese derecho y ahora a los grupos políticos de esta Cámara nos corresponde debatirlas o no, entrar en el fondo o no y, desde luego, votarlas. En nuestro caso, votaremos en contra de esta enmienda y, evidentemente, no vamos a entrar a debatir el fondo de los argumentos que plantea. Voy a explicarles brevemente por qué, porque tampoco quiero dedicar demasiado tiempo al esperpento de enmienda a la totalidad que han presentado. Consideramos que su contenido es sencillamente inaceptable, por eso no vamos a dedicar el tiempo de esta Cámara a discutir, uno por uno, los bulos, las falsedades y las tergiversaciones sobre las que construyen su enmienda y, desde luego, no vamos a colaborar en un debate que pivota sobre la negación de la violencia machista que se ejerce contra las mujeres y, en definitiva, sobre la negación de los derechos humanos de las mujeres. Para que pueda existir un debate político tiene que existir previamente un suelo común. Hay cuestiones que son anteriores a la propia discusión política, que son prepolíticas. Una de ellas es el respeto a los derechos humanos, del que ustedes carecen totalmente. Otra, el respeto a las reglas de la democracia. Los derechos humanos de las mujeres no son una posición ideológica sobre la que podamos confrontar pareceres con ustedes, con las personas de VOX, porque la violencia que se ejerce contra las mujeres constituye una vulneración de los derechos humanos, no porque lo diga este grupo. Así está reconocido en la legislación estatal, como ha dicho antes la anterior portavoz, en las legislaciones de las comunidades autónomas y, desde luego, en la legislación de Euskadi, en el marco europeo y en los instrumentos internacionales de derechos humanos y de lucha contra la violencia contra las mujeres, como la CEDAW y el Convenio de Estambul, por citar algunos. Y desde luego, en Euskadi, este que ustedes traen aquí es un debate completamente superado. La legislación vasca reconoce la violencia machista contra las mujeres y reconoce también aquella que se ejerce sobre las personas de su entorno cercano o afectivo, especialmente sobre sus hijos e hijas, con la voluntad de causarles daño a ellas. Por tanto, no vamos a volver atrás para discutir si esa realidad existe. La democracia está para confrontar propuestas, para discutir qué políticas hacemos, qué leyes aprobamos y cómo podemos mejorarlas, pero para poder hacer esto necesitamos compartir un mínimo democrático: el respeto a los derechos humanos y a la realidad, y los bulos, las falsedades y la negación no contribuyen a este debate, lo deterioran, socavan los derechos de las mujeres, los derechos de la infancia y, en último término, la propia democracia. Resulta, además, paradójico que se utilicen los instrumentos que ofrece la democracia precisamente para intentar erosionar los principios sobre los que esta se sustenta, como hacen ustedes un día sí y otro día también. Nosotras no vamos a contribuir a ello. Por ello, votaremos en contra de esta enmienda a la totalidad y defenderemos que el proyecto continúe su tramitación. Y será en esa tramitación, mediante las enmiendas parciales, donde plantearemos las modificaciones que en nuestro grupo consideremos necesarias para enriquecer el texto y garantizar una protección más eficaz de las mujeres, de sus hijos y de sus hijas y de las personas de su entorno; y esperemos que ustedes no lo entorpezcan. Ese es el debate político que nuestro grupo se compromete a realizar, el de cómo avanzar, cómo mejorar la regulación y cómo proteger mejor. El de la negación a la que ustedes nos tienen acostumbrados, no. Y personalmente, como mujer, me parece lamentable que otra mujer venga aquí a negar el feminismo y a no defender el feminismo. Mila esker. (Aplausos).
Presidencia. Muchas gracias. Por el Grupo Parlamentario Republicano, tiene la palabra la señora Estrems Fayos.
Etna Estrems Fayos
ERCDiputada.Página 81Vídeo
Gràcies, president. La veritat és que hi ha debats que fa fins i tot vergonya que haguem de tenir com a societat. El d’avui, senyories, és un. Subscric totalment el final de la intervenció de la companya del PNB, perquè la violència masclista existeix, la violència vicària existeix i les dues maten. I no ho dic jo, ho diu l’Organització Mundial de la Salut i Nacions Unides, que defineix la violència masclista com una pandèmia global i un problema de salut pública devastador. No ho diem nosaltres, ho diuen institucions internacionals mentre hi ha dones i infants que la pateixen cada dia. Vostès venen aquí a negar‑la a qüestionar‑la i a sobre volen impedir que les institucions les protegim. Ens presenten aquesta esmena perquè, segons vostès, la llei de violència vicària parteix d’una premissa falsa que només els homes utilitzen els fills per fer mal a les seves parelles. Entenc que no s’han llegit el projecte de llei. Però tranquils, jo els ho explico. Hi ha una forma de violència masclista que consisteix a utilitzar els fills i filles, persones estimades o animals de família per fer mal a una dona. Això és la violència vicària, la violència que s’exerceix sobre un tercer per fer mal a algú. I això fa aquesta llei. Reconèixer aquesta violència donar‑li nom i obligar les institucions a donar resposta a la pitjor violència que es pot exercir contra una dona que és mare, la dels seus fills, la que es fa contra els seus fills. Des de l’any 2013, 68 infants han estat assassinats per violència masclista contra les seves mares. 3 aquest mateix any. Aquests infants no són danys col·laterals, són víctimes de violència i cal dir pel seu nom. A més, aquesta violència no s’acaba necessàriament quan una dona decideix marxar. De vegades és quan el control canvia de forma. Les visites, les comunicacions, les amenaces o utilitzant qualsevol situació per continuar exercint poder sobre aquella dona. I això també és violència, encara que no hi hagi ni un cop ni una agressió física directa. Per això és tan important que les institucions siguin capaces d’identificar aquestes situacions i actuar abans que el risc es converteixi en tragèdia. I amb això vull ser molt clara. No n’hi ha prou amb aprovar lleis si després no s’apliquen. No n’hi ha prou amb reconèixer la violència vicària. Si després una dona va entrar, ha d’entrar a un jutjat i sentir que no se l’escolta, que se la qüestiona o que no se li dona la protecció que necessita. Ho hem viscut massa vegades. Hi ha hagut massa vegades conseqüències devastadores. Jutges i jutgesses, com per exemple la senyora Verdejo a Barcelona, negant la protecció i inclús el propi testimoni de mares i fills de forma cruel i repetida. Per això també és important que parlem de la violència institucional que existeix en l’àmbit judicial d’aquest país. No ens podem permetre que una dona que ha patit violència masclista trobi més i més violència quan decideix demanar ajuda, quan no se l’escolta, quan es posa en dubte el seu relat, quan se la fa repetir una vegada i una altra que ha viscut i quan no es té en compte el risc que pateixen els seus fills. Les institucions també ens estan fallant i quan hi ha infants aquesta responsabilitat encara és més gran. Un infant no ha de carregar amb les conseqüències d’un sistema que no ha sabut protegir la seva mare ni a ell. Igual que un infant no pot carregar tota la seva vida amb unes seqüeles psicològiques immenses derivades d’haver estat testimoni de com el seu pare apallissaven la seva mare davant dels seus ulls. Aquesta violència també l’hem de protegir i també ha de quedar recollida en aquest projecte de llei. Quan una dona demana ajuda, les institucions no poden limitar‑se a preguntar si el que explica és prou greu. Han d’actuar. L’han de protegir i han de protegir els seus fills. I quan parlem d’infants, de persones estimades o d’animals de família. Arribar tard pot tenir conseqüències irreversibles per a tots i totes elles. Des d’Esquerra Republicana sempre combatrem les tesis de VOX i de qualsevol altra que negui que les dones que les dones ens controlen, ens apallissen, ens violen i ens maten pel simple fet de ser‑ho. Sempre combatrem les tesis de VOX i de qualsevol altra extrema dreta que ens digui que som exagerades i que no patim violència mentre cada setmana ens assassinen sense pietat. Davant la violència masclista, davant la violència vicària i davant de qualsevol forma de violència, protegir nos no és una opció, és una obligació. I aquesta llei ha de venir a fer exactament això. Evidentment, no cal dir que votarem en contra d’aquesta proposició de l’esmena a la totalitat, que de veritat que fa molta vergonya aliena.
Gracias, presidente. La verdad es que hay debates que hasta da vergüenza que tengamos que celebrarlos como sociedad aquí, y el de hoy es uno de ellos. Suscribo totalmente el final de la intervención de la compañera del PNV, porque la violencia machista existe, la violencia vicaria existe y las dos matan. Y no lo digo yo, lo dicen la Organización Mundial de la Salud y Naciones Unidas, que definen la violencia machista como una pandemia global y un problema de salud pública devastador. No lo decimos nosotros, lo dicen instituciones internacionales. Mientras hay mujeres y niños que la sufren cada día, ustedes vienen aquí a negarla, a cuestionarla e incluso quieren impedir que las instituciones las protejamos. Nos presentan esta enmienda porque, según ustedes, la ley de violencia vicaria parte de una premisa falsa, que es que solo los hombres son los que utilizan a los hijos para hacer daño a sus parejas. Entiendo que no se ha leído el proyecto de ley, pero no se preocupen, yo se lo explico. Hay una forma de violencia machista que consiste en utilizar a los hijos, hijas, personas queridas o a los animales de compañía para hacer daño a una mujer. Eso es la violencia vicaria, la violencia que se ejerce sobre un tercero para hacer daño a alguien, y eso hace que esta ley reconozca esta evidencia, le dé nombre y obligue a las instituciones a dar respuesta a la peor violencia que se puede ejercer contra una mujer que es madre: la de sus hijos, la que se hace contra sus hijos. Desde 2013, sesenta y ocho niños han sido asesinados por violencia machista contra sus madres, tres este mismo año. Estos niños no son daños colaterales, son víctimas de violencia y hay que llamarlo por su nombre. Y, además, esta violencia no se acaba necesariamente cuando una mujer decide marcharse. A veces es cuando el control cambia de forma: las visitas, las comunicaciones, las amenazas, o utilizando cualquier situación para seguir ejerciendo poder sobre esa mujer, y eso también es violencia, aunque no haya ni un golpe ni una agresión física directa. Por eso, es tan importante que las instituciones sean capaces de identificar estas situaciones y de actuar antes de que el riesgo se convierta en tragedia. Y con esto quiero ser muy clara: no basta con aprobar leyes si estas después no se aplican; no basta con reconocer la violencia vicaria si luego una mujer tiene que entrar en un juzgado y sentir que no se la oye, que se la cuestiona o que no se la ofrece la protección que necesita. Lo hemos vivido demasiadas veces y ha tenido demasiadas veces consecuencias devastadoras: jueces y juezas, como la señora Verdejo en Barcelona, por ejemplo, negando la protección e incluso el propio testimonio de madres e hijos de forma cruel y repetida. Por eso, también es importante que hablemos de la violencia institucional que existe en el ámbito judicial de este país. No podemos permitirnos que una mujer que ha sufrido violencia machista se encuentre con más y más violencia cuando decide pedir ayuda, cuando no se la escucha, cuando se pone en duda su relato, cuando se la hace repetir una y otra vez qué es lo que ha vivido y cuando no se tiene en cuenta el riesgo que sufren sus hijos. Las instituciones también nos están fallando, y cuando hay niños esta responsabilidad todavía es mayor. Un niño no tiene que cargar con las consecuencias de un sistema que no ha sabido proteger a su madre ni a sí mismo, igual que un niño no puede cargar toda su vida con unas secuelas psicológicas inmensas derivadas de haber sido testigo de cómo su padre daba una paliza a su mujer ante sus ojos, y eso es algo que tenemos que proteger y tiene que quedar recogido también en este proyecto de ley. Cuando una mujer pide ayuda, las instituciones no pueden limitarse a preguntar si lo que cuenta es lo suficientemente grave, tienen que actuar, tienen que protegerla y tienen que proteger a sus hijos. Y cuando hablamos de niños, de personas queridas o de animales de compañía llegar tarde puede tener consecuencias irreversibles para todos y todas ellas.
En Esquerra Republicana siempre vamos a combatir las tesis de VOX y de cualquier otro que niegue que a las mujeres nos controlan, nos pegan, nos violan y nos matan por el simple hecho de serlo. Siempre vamos a combatir las tesis de VOX y de cualquier otra extrema derecha que nos diga que somos exageradas y que no sufrimos violencia, mientras cada semana nos asesinan sin piedad. Ante la violencia machista, ante la violencia vicaria y ante cualquier forma de violencia protegernos no es una opción, es una obligación, y esta ley tiene que venir a hacer exactamente eso. Por eso, evidentemente, no hace falta decir que vamos a votar en contra de esta proposición de enmienda a la totalidad, que de verdad da muchísima vergüencita. (Aplausos).
Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra la señora Rivera Arias.
Engracia Rivera Arias
Grupo SumarDiputada.Página 83Vídeo
Presidente, señorías, hoy debatimos una enmienda a la totalidad que pretende devolver al Gobierno el Proyecto de Ley Orgánica de medidas en materia de violencia vicaria. Pero no estamos ante un simple desacuerdo técnico ni ante una discrepancia jurídica sobre la redacción de la norma, estamos ante un intento político de negar la dimensión estructural de la violencia machista, de deslegitimar décadas de lucha feminista y de obstaculizar la protección de las mujeres, de sus hijos y de sus hijas (aplausos), y conviene decirlo desde el principio, sin eufemismos y sin complejos. La violencia vicaria existe, el machismo existe y negar su dimensión de género no protege a la infancia, protege el marco ideológico que pretende invisibilizar la violencia patriarcal.
La enmienda de VOX está construida sobre una contradicción fundamental. Afirma condenar toda violencia contra las mujeres y contra la infancia, pero utiliza esa afirmación como una antesala para cuestionar las herramientas jurídicas que permiten identificar, prevenir y combatir una de sus manifestaciones más crueles, que es la violencia vicaria. No hablamos de una abstracción ideológica, hablamos de niños y niñas convertidos en instrumentos de castigo. Hablamos de madres a las que se intenta destruir a través de aquello que más aman porque el agresor puede seguir utilizando los vínculos familiares como mecanismo de amenaza, coacción y sometimiento. Y, frente a esa realidad, ¿qué propone VOX? Eliminar los mecanismos de protección, eliminar la detección del riesgo, eliminar la formación de los profesionales y eliminar una atención especializada. Esa es la decisión política que hoy debemos juzgar.
Aquí aparece una cuestión de fondo que las feministas llevamos décadas señalando: la familia no es una institución ajena a las relaciones de poder y a la influencia del patriarcado. La gran mayoría de las familias son un espacio de afecto, cuidados y solidaridad, por supuesto, pero también pueden ser espacios donde se reproduce la desigualdad, la dependencia económica, el control y la violencia, y las medidas contra esta violencia ejercida hacia los niños y las niñas por parte de quienes deben protegerlos es lo que VOX pretende eliminar con esta infame propuesta. Pero hay algo que está por encima de cualquier derecho parental, y es el interés superior del menor. Durante demasiado tiempo, los juzgados han tendido a proteger únicamente el vínculo entre las y los menores y sus progenitores. Sin embargo, ninguna persona debería ser obligada a mantener ningún vínculo con un padre que maltrata, abandona o instrumentaliza. Los niños y niñas tienen derecho a ser escuchados, y el Ministerio de Juventud está trabajando para que ese derecho de los menores sea igual y efectivo. Estamos cansadas de repetirlo: un maltratador nunca será un buen padre. A todas esas madres queremos hablarles hoy directamente: estamos con vosotras y con vuestros hijos e hijas. Sabemos que no existirá una verdadera igualdad mientras las mujeres sigan soportando formas específicas de dominación en el ámbito privado, mientras los cuidados continúen recayendo principalmente sobre ellas y mientras la autonomía de las mujeres se interprete como una amenaza a la autoridad masculina.
Señorías, hay otro elemento especialmente grave en este intento de enmienda: el intento de relacionar la violencia contra las mujeres con la inmigración, atribuyendo a determinados orígenes culturales una amenaza general para la seguridad de las mujeres españolas. Este argumento no protege a las víctimas, sino que desplaza el debate, introduce una lógica de exclusión y pretende convertir la violencia machista en un problema de fronteras en lugar de abordar las relaciones de dominación que la hacen posible. El feminismo no va a aceptar que se utilice a las mujeres como excusa para alimentar el racismo y la xenofobia. Los derechos de las mujeres también son universales: toda víctima merece protección con independencia de su nacionalidad, su origen o situación administrativa, y toda persona que ejerza violencia debe responder conforme a la ley, sin privilegios ni excepciones. Por eso resulta muy revelador que la enmienda invoque reiteradamente la familia, la igualdad y la infancia mientras reclama que se elimine una norma destinada a reconocer una forma específica de violencia y articular medidas para combatirla. Esto es lo que debemos discutir: cómo mejorar la protección, cómo evitar que las señales de riesgo queden sin respuesta y cómo impedir que las hijas y los hijos sean utilizados para prolongar el sufrimiento de sus madres. No necesitamos una competición entre víctimas, necesitamos que ninguna quede desprotegida; no necesitamos negar las diferencias entre las formas de violencia, necesitamos comprenderlas para combatirlas, y no necesitamos retroceder hacia un modelo que oculta los conflictos bajo la apariencia de una familia ideal, necesitamos una sociedad donde ninguna mujer tenga que elegir entre su libertad y su seguridad y donde ningún niño o niña sea utilizado como instrumento de venganza, castigo o dominación.
Señorías, la violencia machista no puede combatirse con declaraciones retóricas, se combate transformando las relaciones sociales que perpetúan la subordinación, garantizando la independencia material de las mujeres y dotando a los poderes públicos de herramientas eficaces para prevenir la violencia y proteger a quienes la sufren. La emancipación de las mujeres no es una concesión; es una condición indispensable de cualquier proyecto democrático que aspira a una sociedad verdaderamente libre e igualitaria. Por eso rechazamos esta enmienda, rechazamos que se utilice la presunción de inocencia para enfrentar garantías jurídicas y protección de las víctimas, rechazamos que se instrumentalice la infancia para alimentar una batalla ideológica contra el feminismo y rechazamos que se utilice el sufrimiento de las mujeres para legitimar discursos racistas. No hay neutralidad posible ante la violencia: o construimos herramientas o contribuimos a mantener las condiciones que permiten que continúe. Y nosotras decimos: ni un paso atrás en los derechos de las mujeres, ni una niña ni un niño utilizado por sus padres como instrumentos de violencia hacia sus madres, ni una madre cuestionada o perseguida por intentar protegerlos y ni una víctima sin protección.
Por todo ello, votaremos en contra de la enmienda a la totalidad de VOX y defenderemos que el proyecto continúe su tramitación parlamentaria, porque una sociedad que aspira a ser justa no puede mirar hacia otro lado cuando la violencia se ejerce contra las mujeres a través de sus hijos e hijas y porque el feminismo no va a pedir permiso para defender la vida, la libertad y la dignidad de las mujeres; las reivindicamos como derechos irrenunciables.
Muchas gracias. (Aplausos).
Presidencia. Muchas gracias. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra la señora Herrera García.
Milena Herrera García
PSOEDiputada.Página 84Vídeo
Gracias, presidente. Buenos días, señorías. Quisiera, en primer lugar, trasladar todo el afecto del Grupo Parlamentario Socialista a las mujeres comprometidas con la lucha contra la violencia vicaria que hoy nos acompañan en este debate tanto en tribuna como en otras dependencias de esta casa. Muchas gracias por vuestro trabajo. (Aplausos). Sesenta y ocho niños y niñas han sido asesinados por sus padres desde 2013, tres en lo que va de año. Cada una de estas cifras es una vida, y esta ley ―que la ultraderecha juzga hoy innecesaria― es la respuesta que les debemos. Señorías de VOX, su enmienda a la totalidad al Proyecto de Ley Orgánica de Medidas en Materia de Violencia Vicaria no puede definir mejor su proyecto político: carece de rigor técnico, carece de rigor jurídico y, lo que es aún más grave, carece de la más mínima humanidad. La violencia vicaria es la herramienta más cruel que tiene un maltratador para asegurarse el control sobre su víctima. No supone solo el sufrimiento de un menor, grave de por sí, sino que se usa con la intención de dañar a la mujer para recordarle en todo momento quién tiene el poder. (La señora Romero Vilches muestra una fotografía en la que aparece un hombre visitando un nicho). La mera amenaza paraliza a muchas víctimas que, por miedo, retrasan denunciar o renuncian a declarar. De hecho, muchas siguen aguantando golpes si creen que de esa manera se los van a evitar a sus hijos o a sus hijas. Esta violencia específica que VOX tacha de concepto de dudosa solvencia técnica aparece claramente reflejada en estadísticas rigurosas, en atestados policiales, en informes forenses y en los estudios de las personas expertas. La reconocen los organismos internacionales y el Defensor del Pueblo y ya ha aparecido incluso en sentencias judiciales como la del propio Tribunal Supremo, que la declaró como pura maldad. Ante esto, señorías de VOX, su propuesta es no hacer nada.
El Gobierno, a través de los ministerios de Igualdad, de Justicia y de Infancia y Juventud, nos plantea un proyecto de ley que da luz a una realidad que ha permanecido invisibilizada durante mucho tiempo. Estamos ante una ley pionera en nuestro país y en el mundo; una ley sólida, muy trabajada, que garantiza un tratamiento integral para las víctimas de esta violencia. Se nombra y se define jurídicamente, y este es solo el primer paso para avanzar en su prevención. Pero incorporarla en el Código Penal no basta, necesitamos una ley que les diga claramente a las mujeres que sus hijos e hijas van a estar a salvo si dan la voz de alarma. (Aplausos). Necesitamos una ley para poder salir de la espiral de la violencia sin temor a las represalias del agresor. Por eso esta ley es tan ambiciosa, porque modifica de forma transversal hasta ocho normativas en materia de prevención, protección y respuesta para garantizar la atención temprana, la correcta evaluación del riesgo, la formación de los y las profesionales y, especialmente, la protección efectiva de las personas menores de edad.
Señorías de VOX, su enmienda a la totalidad carece ―como ya se ha dicho aquí hoy― de argumentos y tergiversa los principios y objetivos del proyecto de ley. Hacen ustedes una apelación selectiva al principio de igualdad, porque si bien citan el artículo 14 de la Constitución, obvian que el Tribunal Constitucional avaló en su momento que una violencia estructural, como es la violencia machista, puede recibir una respuesta diferenciada. No confundan términos, la violencia vicaria no es cualquier filicidio. Señora Romero, por supuesto que si una mujer mata a su hijo debe pagar por ello, eso ya sucede, ya se aplica la pena máxima (La señora Romero Vilches hace gestos negativos.―La señora Aguirre Gil de Biedma: Claro), pero cuando lo hace un hombre en una situación de violencia de género, debemos contemplar ese daño no solo como violencia hacia el menor, sino también hacia la madre. En ese contexto debe suponer no solo un delito contra ese menor, sino también un agravante en lo que respecta a la mujer. Ustedes pretenden generar alarma en relación con la suspensión o retirada de la patria potestad (La señora Aguirre Gil de Biedma muestra una fotografía), a pesar de que, como no puede ser de otra manera, cualquier decisión en este sentido se tomará siempre a través de resolución judicial motivada. Y lo que es más grave: rechazan ustedes el deber reforzado de los poderes públicos de proteger a la infancia. ¿Cómo es posible que, ante una situación de riesgo, entre proteger al niño o a la niña, ustedes opten siempre por defender los derechos de un presunto maltratador? ¿Cómo es posible? (Aplausos.―Protestas.―Las señoras Aguirre Gil de Biedma y Romero Vilches: ¡Mentira!)
Señorías del Grupo Popular, me dirijo a ustedes, aunque sea brevemente, para pedirles que rechacen esta enmienda a la totalidad. Es un bochorno —aquí se ha dicho— y ustedes también lo saben (La señora Aguirre Gil de Biedma: Bochorno el de usted). También saben cuál es la letra y el espíritu del Pacto de Estado contra la Violencia de Género y la contundencia que tiene el mensaje que enviamos a la sociedad cuando nos mantenemos unidas frente al machismo y al negacionismo de VOX. Cuando superemos este trámite llegará el tiempo de las aportaciones, del diálogo y de la construcción del consenso. Les pido a todos los grupos que seamos diligentes, porque este es un problema que no puede esperar. Pero hoy, sobre todo, les pido que no demos un mensaje de fragmentación a las mujeres de nuestro país que más nos necesitan.
Voy finalizando, presidente. El Grupo Parlamentario Socialista defiende este proyecto de ley por pura humanidad, pero también con el máximo rigor. Vamos a defender la necesidad de trasladar al ordenamiento jurídico el principio de que un maltratador nunca es un buen padre. Vamos a trabajar para acabar, de una vez por todas, con la aplicación del falso síndrome de alienación parental en todas sus falsas modalidades y también para acabar con los procedimientos que se vuelven en contra de las madres protectoras. Vamos a poner todo de nuestra parte para asegurar un sistema que escuche a los niños, a las niñas y a los adolescentes, y para que sus opiniones sean tenidas en cuenta. Y vamos a seguir fortaleciendo la respuesta democrática a la violencia de género para garantizar el derecho de las mujeres a vivir, de una vez por todas, libres de violencia machista.
Muchas gracias. (Aplausos).
Presidencia. Muchas gracias. Por el Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, tiene la palabra la señora González Vázquez.
Marta González Vázquez
PPDiputada.Página 86Vídeo
Señorías, señora Romero, hace veinticinco siglos Eurípides escribió la historia de Medea, que mató a sus hijos para vengarse de Jasón, su esposo, que la abandonaba por otra mujer. Desde entonces su nombre es sinónimo de la madre que mata y su imagen la de María Callas. Pero ese mismo legado griego nos dejó otras muchas historias que hemos olvidado. Agamenón espera con las tropas aqueas en Áulide porque no sopla el viento y no puede zarpar. Para poder navegar a Troya engaña a su mujer y a su hija Ifigenia, les dice que la niña va a casarse nada menos que con Aquiles y, cuando llega para la boda, la sacrifica a los dioses. Engaña a la madre, utiliza a la hija, la mata y el resto nos lo contó Homero y el ciclo troyano, que también lo menciona, yo ya no tengo mucho más tiempo para ello. Medea es una, pero Agamenón no está solo, Heracles mata a sus hijos y Saturno devora a los suyos ― Goya lo pintó de manera horrenda e impactante—, como Idomeneo, Teseo, Tántalo y tantos otros. Recordamos a Medea por criminal y olvidamos a Agamenón, culpable del mismo crimen. Eso, señorías de VOX, es lo que hace su enmienda a la totalidad, contar solo la mitad de la historia, la que les interesa. (Aplausos.―La señora Romero Vilches: Vosotros y todos los demás contáis la mitad).
Señorías, nuestro grupo no va a apoyar la devolución de esta ley. Nuestra posición en materia de violencia contra las mujeres no tiene nada que ver con la de VOX, nada. Ustedes dicen que la violencia es violencia, sea cual sea el sexo de la víctima. (La señora Aguirre Gil de Biedma: Totalmente). Negar que existe una violencia específica contra las mujeres es negar la realidad, la que lamentamos cada semana al comenzar el Pleno, desgraciadamente, con un minuto de silencio. Matar al propio hijo por venganza contra el cónyuge es horrendo y merecedor de un especial castigo. No pongan en duda, señorías, el Código Penal y el trabajo de jueces y fiscales. (Aplausos).
Señorías de VOX, la violencia de género no es un fenómeno asociado únicamente a agresores extranjeros, machistas y educados en una cultura y en una religión extrañas. Lean a Sonia Vaccaro, que está presente en la tribuna. (La señora Aguirre Gil de Biedma: Bueno, la Vaccaro). No utilicen la nacionalidad para construir un relato que los datos no sostienen. Quiero mencionarles solo un caso que quizá recuerden, el de un padre pontevedrés, en julio de 2015, que mató a sus dos hijas de nueve y cuatro años con una radial en un fin de semana que pasaban con él. Fue el primer condenado en España a prisión permanente revisable, la más grave de las condenas, aprobada bajo un Gobierno popular. (Aplausos). Quizá este caso les suene ligeramente. Dicen que el 52 % de los filicidios los cometen mujeres, lo que no nos dicen es que la muestra que han utilizado para calcular esa cifra es demasiado pequeña como para extraer conclusiones estadísticas: cincuenta condenas firmes entre 2007 y 2022, y no tienen en cuenta que, cuando el progenitor se suicida o desaparece —c omo el caso de las niñas Anna y Olivia ocurrido en Tenerife en 2021, que se ha mencionado ya—, el caso no genera condena y, por tanto, no se contabiliza en esa letal estadística. Cada uno de esos casos es una tragedia y el Código Penal los castiga todos. (Las señoras Romero Vilches y Aguirre Gil de Biedma señalan hacia la tribuna de invitados y pronuncian palabras que no se perciben). Pero mezclar fenómenos distintos para negar uno de ellos no es rigor, es confusión… (Rumores.― Aplausos).
Presidencia. Un momento, señora González. Vamos a ver, señora Romero y señora Aguirre. En su intervención, en los doce minutos… (La señora Romero pronuncia palabras que no se perciben). Señora Romero, escúcheme, por favor. Escúcheme, por favor. Durante su intervención ―y en otras ocasiones― he observado a la señora González, que está interviniendo en este momento, y en ningún momento ha hecho ningún aspaviento, ninguna intervención, no la ha interrumpido en ningún caso. Lo único que le ruego es que haga usted con ella exactamente lo mismo, porque, si no, se pierde la coherencia de lo que se quiere decir. Continúe, señoría.
Marta González Vázquez
PPDiputada.Página 87
Les decía que el Código Penal castiga todos los casos, pero mezclar fenómenos distintos para negar uno de ellos no es rigor, es confusión, y la confusión nunca ha protegido a un solo niño.
Señorías, fue el Gobierno de Mariano Rajoy el que impulsó en 2017 un Pacto de Estado contra la Violencia de Género con 1000 millones de euros de presupuesto y rubricamos su renovación en esta legislatura. VOX se quedó fuera; nosotros estuvimos, estamos y estaremos dentro. (Aplausos). Pero precisamente porque creemos en el pacto, no vamos a callar frente a la falta de autoridad y el desprestigio de quien tiene que impulsar su completo despliegue y animar a la cooperación de las instituciones y de las Administraciones en su ejecución: el Ministerio de Igualdad. Un ministerio incapaz y completamente desautorizado para desplegarlo. Un ministerio que esconde vergonzosamente el desastre que supuso la migración de una compañía telefónica a otra en la gestión de las pulseras de control de maltratadores, pulseras que fallan y que dejan desprotegidas tanto a las madres como a sus hijos e hijas, como ha recordado el Tribunal de Cuentas hace una semana en su contundente informe. Un ministerio que ignoró y despreció las advertencias del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género del Consejo General del Poder Judicial sobre la fácil manipulación de los dispositivos por los agresores, diciendo que era un bulo. Un ministerio que esconde los datos, los niega a este Congreso y a la sociedad española y tacha de mentirosa a la oposición. Un ministerio a cuyo frente está la señora Redondo, reprobada tanto en el Congreso como en el Senado. Un ministerio al frente del cual está una señora que no acude a los comités de crisis a analizar con las comunidades autónomas los asesinatos continuados porque prefiere aplaudir a Pedro Sánchez aquí, en el Congreso. No pueden liderar ustedes la lucha contra la violencia de género. (Aplausos). No puede liderarla, señorías, un Gobierno en cuyo seno campaban a sus anchas puteros, porteros de puticlubs, acosadores sexuales, corruptos o líderes que relegan a las mujeres en el organigrama de su partido, ejemplos todos ellos del machismo más rancio y casposo. (Aplausos).
Necesitamos un cambio en materia de igualdad. Ustedes no pueden seguir engañando a las mujeres ni un minuto más. La violencia vicaria merece una ley, una buena ley que proteja a los menores con eficacia y con garantías, con decisiones judiciales claras sobre patria potestad, sobre régimen de visitas y, sobre todo ―muy importante―, para actuar como nos piden las familias aquí presentes, con medidas suficientes de prevención y de formación, para que los operadores jurídicos, tanto en materia de violencia como en materia de familia, sean capaces de detectarla, actuar en consecuencia y evitar muertes y dolor. Que venga, además, con una dotación presupuestaria suficiente que mejore la falta de medios en nuestros juzgados, en el turno de oficio, en los equipos psicosociales, en los puntos de encuentro, en la respuesta global e integrada que damos a las víctimas y muy especialmente a los más vulnerables, a los más desvalidos, a los niños y niñas. Esta será nuestra tarea en la tramitación, mejorar este proyecto de ley con nuestras enmiendas.
Termino ya, presidente. Señorías de VOX, se puede criticar al Gobierno sin negar a las víctimas. Nosotros lo hacemos todos los días. (Aplausos.―La señora Aguirre Gil de Biedma hace gestos negativos y señala a la tribuna de invitados). Y, señorías del
Grupo Socialista, Sánchez ya se tomó cinco días de reflexión para pensar en sí mismo. Pídanle ahora que se tome uno para pensar en España y convoque elecciones.
Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, puestos en pie).
Presidencia. Gracias. DICTÁMENES DE LA COMISIÓN DE ASUNTOS EXTERIORES SOBRE CONVENIOS INTERNACIONALES: — ACUERDO ENTRE EL REINO DE ESPAÑA Y EL GOBIERNO DE UCRANIA SOBRE COOPERACIÓN TÉCNICA Y FINANCIERA, HECHO EN MADRID EL 18 DE MARZO DE 2026. (Número de expediente 110/000081). — CONVENIO POR EL QUE SE ESTABLECE UNA COMISIÓN INTERNACIONAL DE RECLAMACIONES PARA UCRANIA, HECHO EN LA HAYA EL 16 DE DICIEMBRE DE 2025. (Número de expediente 110/000082). — ACUERDO ENTRE EL REINO DE ESPAÑA Y LA REPÚBLICA DE UZBEKISTÁN SOBRE EXENCIÓN RECÍPROCA DE VISADOS PARA TITULARES DE PASAPORTES DIPLOMÁTICOS, HECHO EN MADRID EL 7 DE ABRIL DE 2026. (Número de expediente 110/000083). — ACUERDO SOBRE TRANSPORTE AÉREO ENTRE EL REINO DE ESPAÑA Y LA REPÚBLICA FEDERATIVA DE BRASIL, HECHO EN BARCELONA EL 17 DE ABRIL DE 2026. (Número de expediente 110/000084). — PROTOCOLO ADICIONAL A LA CONVENCIÓN IBEROAMERICANA DE DERECHOS DE LOS JÓVENES, HECHO AD REFERENDUM EN CARTAGENA DE INDIAS EL 25 DE OCTUBRE DE 2016. (Número de expediente 110/000085). — ACUERDO ENTRE EL REINO DE ESPAÑA Y EL REINO DE ARABIA SAUDÍ SOBRE EXENCIÓN RECÍPROCA DE VISADOS PARA TITULARES DE PASAPORTES DIPLOMÁTICOS, ESPECIALES Y DE SERVICIO, HECHO EN MADRID EL 13 DE MAYO DE 2026. (Número de expediente 110/000086).
Presidencia. Pasamos a examinar los puntos del orden del día relativos a dictámenes de la Comisión de Asuntos Exteriores sobre convenios internacionales con números de expediente 110/81 a 110/86. De conformidad con lo acordado por la Junta de Portavoces, se abre un turno de tres minutos para que los grupos parlamentarios fijen su posición. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el señor Mercadal Baquero.