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Sin adjetivos

Pleno del 29 de septiembre de 2026

Proposición no de Ley para la puesta en marcha de un instrumento europeo excepcional de contribución sobre los beneficios extraordinarios de las empresas energéticas.

Proposición no de Ley ante el Pleno.. Autor: Grupo Parlamentario Socialista. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 208.

Votación

  • 30 de septiembre de 2026: no salió adelante, 166 sí, 176 no, 5 abstenciones.

Juan Antonio González Gracia

PSOEDiputado.Página 50Vídeo

Gracias, presidente. Con el real decreto que hoy se ha aprobado se baja el IVA de la electricidad al 10 %, se topa la tarifa del gas y del butano, y se mantienen rebajas fiscales a los carburantes. El señor Feijóo y el señor Tellado hablaban la pasada semana de poner medidas, y aquí están. Ahora les preguntamos nosotros al Grupo Popular: ¿van a apoyar ustedes estas medidas? Porque no han aprobado ni una sola medida en lo que va de legislatura. Los españoles y las españolas deben saber que el Grupo Popular nunca ha votado a favor de rebajar el diésel o la gasolina en este país. (Aplausos). Es más, si fuera por el Grupo Popular, hoy el diésel y la gasolina estarían más caros en España. El Gobierno también ha aprobado hoy dos decretos muy importantes sobre vivienda que el viernes pasarán por este Congreso, y los 350 que estamos aquí tenemos que dar la cara ante la ciudadanía. ¿Qué va a hacer el Grupo Popular? Va a votar en contra. Lo que hace el Grupo Popular es reírse de la dignidad del pueblo español. (Aplausos). Es indecente, señorías, que la presidenta de la Comunidad autónoma de Madrid, a la que le habían comprado un ático de 6 millones de euros para que fuera su residencia, diga: Que me avisen a partir de qué edad dejo de pagar el alquiler a mis caseros. Eso es reírse de la dignidad de trabajadores y de trabajadoras honrados y honestos que tienen que hacer encajes de bolillos para pagar su alquiler y llegar a fin de mes. (Aplausos). Señorías, en el año 2025 las cuatro grandes energéticas de este país tuvieron un beneficio de más de 12 000 millones de euros. En este primer semestre de 2026 el beneficio ya va por 9222 millones, un 45 % más. Mientras el Gobierno de España pone medidas ―como el real decreto aprobado hoy― para intentar atajar la inflación energética, mientras los consumidores, los autónomos o las pymes sufren estas subidas debido a las caprichosas guerras de Putin y de Trump, las energéticas se están forrando. ¿No creen, señorías, que ha llegado el momento de que estas empresas sean solidarias con los ciudadanos de este país? En el Grupo Socialista creemos que sí. Las guerras injustas no pueden servir para que se forren las energéticas a costa del bolsillo de los ciudadanos. (Aplausos).

Y señorías del Grupo Popular, ¿van a apoyar esto? Fanatismo o coherencia. ¿Qué van a hacer? ¿Les parece a ustedes que Alemania, Austria, Italia o Portugal son países radicales de izquierda? No. En todos ellos gobiernan partidos conservadores, y los cuatro países, junto a España, han pedido a la Unión Europea gravámenes extraordinarios a las energéticas por los beneficios extras derivados fundamentalmente de la guerra. Y eso es lo que nosotros hoy estamos pidiendo en este Congreso. Señorías del Grupo Popular, ¿se van a alinear ustedes con estos países o prefieren las guerras de Putin y de Trump?

En el siglo XIX, Benito Pérez Galdós, en sus Episodios Nacionales, retrató este país. En ese retrato aparecían dos almas de la derecha del siglo XIX: por un lado, había una derecha liberal, abierta a la razón y con ciertas aspiraciones europeístas; por otro lado, existía una derecha fanática, absolutista e intransigente, lo que algunos denominaron el garrulismo de derechas. Dos siglos después, no ha cambiado mucho la derecha patria: sigue con las dos almas. El problema, la tragedia, es que en estos momentos una se ha impuesto a la otra, y el señor Feijóo ha decidido que el garrulismo domine la acción del principal partido de la oposición. (Aplausos). Por eso el señor Tellado se convirtió en el máximo lacayo, porque a su vez es el representante máximo del garrulismo de derechas en España que, un día sí y otro también, incendia la convivencia entre españoles.

Decía el bueno de don Antonio Machado que es propio de aquellas mentes estrechas embestir contra todo aquello que no les cabe en la cabeza. Y esto es precisamente lo que hace el garrulismo de derechas: como no les cabe en la cabeza que gente progresista pueda gobernar, ¿qué hacen? Embestir todo el día. El PP actual no piensa, embiste. A lo largo de la legislatura se han traído a esta Cámara muchos proyectos, muchos decretos leyes para mejorar la vida de los españoles y de las españolas, y ustedes, con su garrulismo de derechas, no han movido ni un solo dedo para apoyarlos. El fanatismo les ciega; por eso no piensan, embisten. Embisten, señorías del Partido Popular, cuando una diputada de su partido ―que tendría, por cierto, que haber dimitido ya― se presenta con un bote de gas pimienta en este hemiciclo y se arma el caos, teniendo que ser tratadas por sanitarios y llevadas al hospital varias personas, mientras ustedes aplaudían a rabiar. Embisten, señorías del Partido Popular, cuando se trae un tratado de buena vecindad entre España y Francia y ustedes votan en contra. ¿En qué lógica entra que el principal partido de la oposición se oponga a un tratado de buena vecindad con Francia? La intransigencia, el fanatismo y el garrulismo les pierden, señorías del Partido Popular. Su lealtad a España solamente la ejercen cuando pueden mangonear a este país y, si ustedes no gobiernan, se convierte en su peor enemigo. Somos conscientes de que no van a echar ni una sola mano con el problema en Ceuta, con la vivienda o con la crisis climática, porque ustedes van a utilizar para desestabilizar España a las comunidades autónomas, al Senado y a todo aquel que pueda. Solamente les vamos a señalar lo que piensan millones de españoles y miles de socialistas y que dijo Marcelino Camacho: Ni nos domaron, ni nos doblaron, ni nos van a domesticar. Siempre hay una España que se levanta pensando en un futuro de progreso, en un futuro mejor.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Para la defensa de la enmienda formulada por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra el señor Figaredo Álvarez‑Sala. (Aplausos). El señor FIGAREDO ÁLVAREZ‑SALA: España se merece un Gobierno y unos gobernantes que no traten a los españoles como si fuesen idiotas, que es lo que hacen ustedes. (Aplausos). Tenemos un Gobierno que renuncia a gobernar. Tenemos un Ejecutivo y un Partido Socialista que, ante su propia corrupción y su propia incapacidad, han renunciado a gobernar. No quieren legislar, no quieren hacer nada por los españoles, porque saben que no pueden, que son incapaces, que son ineptos, que no tienen el control de la situación. Por eso hoy el Grupo Socialista nos trae aquí una PNL, una proposición no de ley. A los españoles que nos escuchan desde sus casas esto les suena a chino. Una proposición no de ley es una norma con la que el Gobierno se va a limpiar el culo. (Aplausos). Lo saben ustedes, lo sabemos nosotros y lo sabe todo el mundo que tiene el más mínimo conocimiento de la legislación parlamentaria. Es que ustedes trajeron aquí, a esta misma Cámara, un real decreto ley. Un real decreto ley es una norma que directamente aprueba el Consejo de Ministros; que firma directamente el Consejo de Ministros y que la aprueba, y esa norma entra en vigor en el momento de su publicación. ¿Y saben para qué hicieron eso? Para regular a los grupos y empresas de relaciones institucionales. Para eso sí movilizaron toda la maquinaria legislativa, para poner una norma en circulación publicada en el BOE. Y para esto, para hablar de los impuestos a las energéticas, se les llena la boca ―hablan de autores españoles, citan poesía― y nos traen una porquería de PNL. (Aplausos). Debería darles vergüenza tratar a los españoles como si fuesen idiotas. Además de esto ―ya entrando en el fondo del asunto―, la realidad es que ustedes no engañan a nadie. Cada vez que ponen un impuesto nuevo, directamente lo que sucede es que se traslada al bolsillo de los españoles. Eso es lo que pasa siempre. Cada vez que ustedes aplican una nueva tasa, un nuevo gravamen, un nuevo impuesto o cualquier invento que se les ponga por delante, quienes pagan el pato son los españoles. Es que hay que pagar impuestos ―desde luego que hay que pagar impuestos―, pero hay que pagarlos para mantener unas infraestructuras decentes, para mantener una red eléctrica decente, para mantener unas carreteras decentes, para mantener unas vías ferroviarias en las que no mueran los españoles. Para eso hay que pagar impuestos. Hay que pagar impuestos para tener una sanidad pública en la que te atiendan sin tener que estar esperando seis horas en una sala de espera. (Aplausos). Ustedes no están haciendo nada de eso. Los españoles se mueren en los trenes. Los españoles no pueden circular por las autovías. Los españoles se mueren esperando las ayudas a la dependencia. Los españoles son los últimos en las filas de espera en la sanidad pública. Los españoles son los últimos en el acceso a la vivienda pública. Esa es la España que ustedes dibujan. (Aplausos). Aun así, en estas circunstancias, vienen ustedes a inventarse un nuevo impuesto para hundir un poco más y saquear un poco más los bolsillos de los españoles. Ahora nos dicen que es un impuesto a las eléctricas. Quizás haya que ponerles un impuesto, pero para los españoles, no para engordar sus cuentas, porque ¿saben los españoles que ya existe un impuesto sobre el valor de la producción eléctrica del 7 % por cada unidad de consumo en su factura? ¿Ustedes lo saben? Es del 7 %. Además, ese impuesto devenga el IVA. Por cierto, ese impuesto se aprobó para pagar el déficit que provocó Zapatero en el sistema eléctrico. Pero hay más. No sé si saben ustedes que el sistema eléctrico, que ustedes han deteriorado hasta niveles insospechados, gasta en una cuestión llamada los servicios de ajuste: cuando el sistema tiene determinadas dificultades, tiene que pagar a las eléctricas para que dejen de generar energía cuya venta tenían apalabrada. Pues bien, en el año 2021, estábamos hablando de 724 millones de euros y, hasta agosto de 2026 ―solo en esa parte de 2026―, ya hemos llegado a 3375 millones de euros por su ineptitud. Ese es el problema. Ustedes están generando auténticos agujeros en las infraestructuras en España. (Aplausos). Ustedes han deteriorado tanto el sistema que han tenido que activar el sistema de interrumpibilidad hasta siete veces en lo que va de año.

Presidencia. Señoría, debe terminar. El señor FIGAREDO ÁLVAREZ‑SALA: Sí, ya termino. ¡Siete veces en lo que va de año! Entre el año 2022 y el año 2026 solo se había activado cinco veces y, en lo que va de año, ya se ha tenido que activar siete veces. ¡Es que ustedes están hundiendo los servicios públicos en España! Entonces, hasta que no empiecen a prestar unos servicios públicos razonables para los españoles, ni se les ocurra hablar de subir aún más los impuestos.

Presidencia. Gracias. El señor FIGAREDO ÁLVAREZ‑SALA: Desde luego, con nosotros no cuenten. Muchísimas gracias.

Presidencia. En turno de fijación de posiciones, por el Grupo Parlamentario Mixto tiene la palabra la señora Micó Micó.

Àgueda Micó Micó

CompromísDiputada.Página 53Vídeo

Gràcies, president. Señorías del Partido Socialista, menuda propuesta traen hoy aquí para gravar los beneficios extraordinarios de las grandes energéticas. Esperen, que voy a leerla, porque esto es cine: Seguir impulsando la posibilidad de implantar la puesta en marcha de un instrumento de solidaridad temporal europeo. ¿Qué? Como sea tan temporal el instrumento que plantean como concreta es esta propuesta, cuando acabemos de leerla ya se habrán forrado, pero bien, las energéticas. Menudo triple salto mortal con voltereta han hecho ustedes para no decir absolutamente nada. ¿Seguir impulsando la posibilidad de implantar la puesta en marcha? Pero si es que ustedes están gobernando, señorías del Partido Socialista. ¿Qué van a hacer después? ¿Impulsar la posibilidad de estudiar la opción de plantearse la puesta en marcha? Pues, miren, la gente no necesita que ustedes sigan impulsando posibilidades. La gente quiere llegar a final de mes; la gente quiere pagar el alquiler sin tener que trabajar para su casero; la gente quiere pagar la luz sin engordar los beneficios a las eléctricas, y quieren ir al supermercado y llenar más la cesta de la compra con menos dinero. Y ustedes, que gobiernan, ¿traen una declaración para estudiar si se puede hacer algo? Graven los beneficios extraordinarios, y no con decretos temporales; háganlo por ley. Y dejen de tratar como una posibilidad lo que debería ser una prioridad política para este Gobierno, porque gobernar desde la izquierda no es redactar una frase con muchas subordinadas; gobernar desde la izquierda es enfrentarse a quienes se enriquecen en contra del sufrimiento de la mayoría. Gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Tiene la palabra el señor Rego Candamil.

Néstor Rego Candamil

BNGDiputado.Página 53Vídeo

Grazas, señor presidente. Moi boa tarde. Señoras e señores do Partido Socialista, polo menos empezan cunha cousa que é verdade: din sempre a guerra de Irán, polo menos nesta iniciativa din a Guerra dos Estados Unidos e Israel contra Irán. A partir de aí podemos estar de acordo en que é indecente. Os beneficios son indecentes, os beneficios das grandes enerxéticas, porque ademais é que cantas máis dificultades teñen os traballadores e traballadoras, as clases populares, para chegar a final de mes, máis gañan as enerxéticas. E deben contribuír? Evidentemente que deben contribuír, mais non só por lucros extraordinarios porque na realidade extraordinarios son todos, son os lucros habituais, como dicía, escandalosos, indecentes. Fíxense e Iberdrola. 6285 millóns de euros o ano pasado máis un 12 %; Repsol, 2568, Naturgy de 2000 millóns de euros e seguro con absoluta certeza en 2026 será superior. Vostedes falan do antecedente de 2022 da lei 38 de gravame extraordinario ás enerxéticas e os bancos. Lembrarán que naquela altura o BNG e outras forzas políticas o que diciamos é que non podía ser temporal, que tiña que ser estrutural, que tiña que ser permanente, pois iso é o que lles propomos tamén agora. E desde logo non ten ningún sentido que se escuden en reclamar a posibilidade, como xa se dixo, a un instrumento de solidariedade temporal europeo, porque vostedes son goberno e, por tanto, actúen como tal, poñan en marcha xa de novo ese gravame ás enerxéticas, á banca e tamén aos grandes patrimonios, ás grandes fortunas, porque isto é o que é unha fiscalidade xusta e distributiva. Mentres as enerxéticas se forran, os traballadores, as clases populares non teñen como pagar a luz, como pagar o gasóleo ou como pagar o aluguer e non é nin xusto nin sustentábel. Por tanto, chamámolos a que muden esa política por políticas estruturais e permanentes. Obrigado.

Gracias, señor presidente. Muy buenas tardes, señoras y señores del Partido Socialista. Por lo menos empiezan ustedes con una cosa que es verdad. La guerra de Irán. En esta iniciativa hablan de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán. A partir de ahí, podemos estar de acuerdo en que los beneficios de las grandes energéticas son indecentes. Cuantas más dificultades tienen los trabajadores y las trabajadoras y las clases populares para llegar a final de mes, más ganan las energéticas. Tienen que contribuir, obviamente, pero no solo por beneficios extraordinarios, porque en realidad extraordinarios son todos los beneficios. Son beneficios habituales, escandalosos, indecentes: Iberdrola, 6285 millones de euros el año pasado, un 12 % más; Repsol, 2168 millones de euros; Naturgy, 2000 millones de euros. Y con total seguridad en 2026 las cifras serán superiores. Hablan ustedes del antecedente de 2022, de la Ley 38/2022, de gravamen extraordinario a las energéticas. Recordarán que en aquellos momentos el BNG y otras fuerzas políticas dijimos que no podía ser temporal, que tenía que ser estructural, que tenía que ser permanente. Pues eso es lo que les proponemos también ahora. Y, desde luego, no tiene ningún sentido que se escuden en reclamar la posibilidad, como ya se ha dicho, de recurrir a un instrumento de solidaridad temporal europeo. Son ustedes un Gobierno y, por tanto, actúen como tal y pongan en marcha ya, de nuevo, ese gravamen a las energéticas, a la banca, a los grandes patrimonios y a las grandes fortunas, porque en eso consiste una fiscalidad justa y distributiva. Mientras las energéticas se forran, los trabajadores y las clases populares no tienen cómo pagar la luz, cómo pagar el gasóleo o cómo pagar el alquiler, y eso no es ni justo ni sostenible. Por tanto, les llamamos a que cambien esa política por políticas estructurales y permanentes. Gracias.

Presidencia. Gracias. Tiene la palabra el señor Sánchez Serna.

Javier Sánchez Serna

PodemosDiputado.Página 54Vídeo

Gracias, presidente. El Grupo Socialista nos trae una proposición no de ley para que el Gobierno le pida a la Unión Europea la posibilidad de un impuesto extraordinario a las eléctricas. La pregunta que surge es obvia. ¿Esto es una broma? ¿Es una broma? ¿A estas alturas nos quieren convencer de que necesitan el permiso de Von der Leyen para poner en marcha un impuesto a las eléctricas? ¡Pero si se hizo en 2022 y luego se quitó! ¿De quién depende intervenir el mercado para que las subvenciones que se les da a los carburantes no acaben en el margen de beneficios de las petroleras? ¿Depende de la Unión Europea? ¿Depende de la Unión Europea poner las bases para una empresa pública de energía? Ustedes tienen el BOE. ¿Para qué quieren el BOE? Miren, mientras presentan proposiciones no de ley vacías como esta, en cada gasolinera de España el diésel ya supera los 2 euros y el megavatio, que en febrero costaba 14 euros, hoy roza los 140, casi diez veces más. Mientras las familias trabajadoras se desangran, Iberdrola, Endesa, Naturgy y Repsol se han embolsado más de 9000 millones de euros de beneficios. La guerra imperialista de Trump y Netanyahu claramente la está pagando la gente de abajo, la gente trabajadora, mientras los de arriba se forran. Señorías del Partido Socialista, no hace falta ir pidiendo permiso a Europa; como tantas veces, es una cuestión de voluntad política. El problema de fondo que tienen ustedes con la energía es que piensan que la tiene que controlar un oligopolio formado por cuatro empresas, igual que piensan que la vivienda es un bien de mercado y la tiene que gestionar el mercado, pero ya está a la vista de todo el mundo que ese mercado autorregulado ni proporciona luz barata ni garantiza el acceso a la vivienda a la mayoría social. Por eso, señorías del PSOE, este país de nuevo ha dicho basta. El desahucio de Maricarmen a manos de un fondo buitre ha vuelto a levantar a la gente, y lo que se denuncia en las plazas es muy fácil de entender: los rentistas y las eléctricas se están comiendo el salario de las clases trabajadoras y no se puede vivir pagando alquileres imposibles y facturas imposibles. Con esto acabo.

Miren, señorías del Partido Socialista, llega un otoño caliente y este Gobierno, si se empeña en no oír el clamor de las calles, va a cavar su propia tumba.

Nada más y muchas gracias. (Aplausos)

Presidencia. Por el Grupo Parlamentario Vasco (EAJ‑PNV), tiene la palabra la señora Sagastizabal Unzetabarrenetxea.

Idoia (GV (EAJ-PNV)) Sagastizabal Unzetabarrenetxea

PNVDiputada.Página 55Vídeo

La situación que afrontamos es excepcional. La guerra con Irán y la tensión en el estrecho de Ormuz están alterando los mercados internacionales, el petróleo y los carburantes y vuelve a evidenciar una de las grandes vulnerabilidades de Europa: la dependencia energética exterior. Por tanto, compartimos el diagnóstico que plantea la iniciativa. La cuestión es saber qué respuesta necesitan el Estado y Europa ante una crisis de esta naturaleza.

Nos gustaría también que nos aclarasen el papel que se pide hoy a esta Cámara, porque el Gobierno ya ha defendido en Europa la creación de un instrumento fiscal excepcional para gravar los beneficios extraordinarios de determinadas compañías energéticas, y lo ha hecho antes de solicitar el respaldo de este Congreso. Por eso, creo que es legítimo preguntarse si hoy se nos pide orientar una posición política, ratificar una decisión ya tomada o abrir un debate mucho más amplio sobre cómo deben actuar el Estado y Europa ante crisis energéticas de dimensiones geopolíticas o si simplemente esta es una PNL de marketing.

Entro en el fondo. Me gustaría decir, primero, que necesitamos empresas rentables, empresas que inviertan, que generen empleo, que produzcan y contribuyan a la riqueza de un país. Necesitamos que esa rentabilidad se traduzca también en una contribución fiscal justa, porque con esos beneficios se financian las políticas públicas. Si existen lagunas que permiten a determinadas compañías reducir su tributación efectiva, lo que se debería reformar, como siempre hemos dicho, es el impuesto de sociedades. Si circunstancias excepcionales generan beneficios extraordinarios que merecen tratamiento fiscal específico, también se puede regular, pero hagámoslo con reglas generales claras, previsibles y preferentemente dentro del impuesto de sociedades. Señorías, el sistema tributario no es un mecano, no se puede desmontar y volver a montar cada vez que surja una crisis. Un sistema tributario serio debe disponer de mecanismos estables para afrontar situaciones excepcionales, no improvisarlos cada vez que aparece una.

También se afirma que este gravamen permitiría reducir la factura energética de los ciudadanos. De acuerdo, pero entonces sería necesario también demostrar el efecto neto, cuánto se espera recaudar, cuánto llegará realmente al consumidor, qué efectos puede tener sobre la inversión y cómo se evitará que el gravamen se traslade a los precios. La propia iniciativa reconoce este riesgo y es importante abordarlo con rigor; si no, es lo comido por lo servido.

En tercer lugar, conviene también recordar algo esencial. Un impuesto puede compensar temporalmente una factura elevada, pero no hará que los carburantes sean estructuralmente más baratos. Un impuesto no abre el estrecho de Ormuz, un impuesto no incrementa nuestras reservas estratégicas. Lo que hará a Europa menos vulnerable será disponer de más producción propia, mejores redes, más almacenamiento, más interconexiones y mayor diversificación de suministros, que redundarán en precios mucho más competitivos y mucho más económicos. Todo esto requiere inversión. Por eso, debemos valorar cuidadosamente cualquier medida que pueda introducir incertidumbre fiscal en un momento en el que Europa necesita movilizar enormes cantidades de capital.

También es relevante atender los datos disponibles, porque la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia ha analizado los márgenes de la cadena de valor y ha concluido que la rentabilidad media se mantiene en niveles moderados y que no observa una tendencia estructural de incremento de la rentabilidad, aunque existan segmentos que deben seguir bajo supervisión. Si queremos actuar con rigor, también estos datos deben formar parte del debate.

Se ha dicho que necesitamos un mecanismo que garantice que quienes se han beneficiado de las consecuencias de la guerra contribuyan a aliviar la carga que soporta el conjunto de la ciudadanía. Compartimos la lógica, pero precisamente por eso creemos que la respuesta no puede limitarse a un mecanismo puntual diseñado para responder a circunstancias coyunturales. Si queremos garantizar que esa contribución sea efectiva, equitativa y no genere distorsiones, Europa necesita algo mucho más profundo: un marco fiscal europeo estable, con reglas claras, con criterios homogéneos y con capacidad real para actuar cuando una crisis tiene dimensión continental.

También conviene señalar algo más. Habrá quien defienda que este impuesto debería ser nacional, pero también conviene recordar que en un mercado global la fiscalidad también es competitividad y, si el Estado actúa solo o se introducen gravámenes que no existen en otros Estados miembros, nos hacemos menos competitivos frente a Europa, pero sobre todo también frente a países como Estados Unidos o China, cuyos sectores energéticos operan con marcos fiscales más estables y con una escala de inversión mucho mayor. Precisamente ahora, cuando Europa necesita movilizar cientos de miles de millones para reforzar la seguridad energética para no ser dependientes energéticamente, no podemos permitirnos medidas que introduzcan incertidumbre en un sector que debe invertir masivamente en redes, almacenamiento, interconexiones y diversificación de suministros. Un mecanismo excepcional puede aliviar una situación concreta, pero una arquitectura fiscal europea sólida puede proteger a la ciudadanía de todas las crisis futuras.

Europa afronta crisis que no respetan fronteras nacionales, crisis energéticas, geopolíticas, industriales y climáticas, y cada una de ellas exige instrumentos que hoy no están plenamente desarrollados. Por eso creemos que este debate no debería limitarse a decidir si se activa o no un gravamen temporal. Europa necesita una reforma mucho más profunda, como he dicho, que vaya más allá de medidas excepcionales y que construya una arquitectura fiscal capaz de responder a crisis europeas con instrumentos europeos. Una capacidad fiscal europea limitada, con reglas claras, con control democrático y destinada a financiar todo lo que ya hemos dicho hasta ahora. Ese es el debate que el Estado y Europa necesitan. Un debate que no se resuelve con parches, sino con una visión estructural de cómo debe financiarse la seguridad energética del continente.

Eskerrik asko.

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu, tiene la palabra el señor Otero Gabirondo.

Mikel Otero Gabirondo

EH BilduDiputado.Página 56Vídeo

Eskerrik asko, mahaiburu jauna. Buenas tardes. Empezaré con lo que estamos de acuerdo, señor González. Como se dice en el diagnóstico que acompaña a esta propuesta y usted ha expuesto, aunque solo en parte, hay una guerra en curso que estrangula las arterias energéticas, encarece la energía, encarece todo vía IPC y asfixia a muchísimas personas y a sectores productivos vulnerables; una guerra que la derecha aquí o no cuestiona o incluso aplaude, pero de cuyas consecuencias no se responsabiliza. Compartimos también la idea de que los esfuerzos para hacer frente a esta situación no pueden recaer solamente en los usuarios finales y en el erario. Hay sectores que engordan en beneficios en esta situación y deben contribuir a las soluciones. También compartimos que la situación actual tiene muchas similitudes con el shock energético del año 2022. Pero, precisamente porque compartimos estos supuestos, tenemos que ser coherentes con las propuestas y formular, a nuestro entender, al menos instrumentos equivalentes a los que hubo entonces. Y aquí está el problema. Ustedes parten de un diagnóstico correcto para terminar haciendo una propuesta muy insuficiente, nada comparable a lo que se hizo en la crisis anterior. Solamente piden un instrumento de solidaridad temporal dirigido a las grandes empresas energéticas, pedir que el Gobierno pida en Europa lo que ya ha pedido. Les quiero explicar por qué esto no es suficiente. Primero, hay que aclarar algunas cifras; se han hecho un poco de lío y en miles de millones puede salir caro. Ustedes nos dicen que en dos años se recaudaron 2859 millones de euros por el gravamen energético. No es así, ese dato existe, pero es el dato de Hacienda para la recaudación combinada del gravamen energético y del sector financiero concretamente del año 2024, no en dos años para el gravamen energético. Si vamos a los datos consolidados de Hacienda, para los dos ejercicios con los gravámenes a energéticas y al sector financiero en vigor, la cifra es otra, es una recaudación combinada de 5767 millones de euros; es decir, es diferente hablar de 2800 o 5700, de hecho, es más del doble. Pero la cosa no acaba ahí, porque también entonces se puso en marcha el mecanismo ibérico ―o el tope al gas, para entendernos―, que limitó la influencia del gas en el precio eléctrico. Esta es una cuestión de alto impacto. De hecho, el propio ministerio, el MITECO, estimó que para febrero de 2023 había supuesto más de 5000 millones de ahorro, de alivio, en las facturas de la luz; 5100 millones de ahorro en la factura de la luz. No podemos no exigir esto. Son las tres medidas combinadas las que tuvieron un efecto de al menos 11 000 millones de euros: el gravamen a las energéticas, el gravamen a la banca y el tope al gas. Esto fue lo que permitió desplegar el escudo social y contener la factura eléctrica. Lo que ustedes nos traen hoy es una sola pata de ese escudo, que para ser estable necesita de las tres. Más aún cuando reconocen que esta situación es equiparable a la de 2022. En 2022 hubo protección financiada con recursos públicos, hubo intervención sobre el funcionamiento del mercado eléctrico y hubo contribución extraordinaria de sectores con beneficios extraordinarios. El estándar de 2022 tiene que ser el punto de partida de las propuestas de 2026, no una versión mutilada de aquello.

Aquí llegamos a otra cuestión importante: ¿pueden asumir el gravamen? Y aquí me dirijo sobre todo a quienes siempre encuentran un motivo o más bien una excusa para defender a los que se lo están llevando crudo en la crisis y lo quieren solucionar todo con rebajas de impuestos. Doy un par de datos para ilustrar esto. El primero, el gasoil, que tanto preocupa. Según el último boletín oficial de la Unión Europea, el precio medio del gasoil antes de impuestos es aquí el sexto más caro de los 27 Estados, y después de impuestos, el tercero más barato. Repito: antes de impuestos, el sexto más caro; después de impuestos, el tercero más barato. Esto significa que el grueso del problema no son los impuestos, sino el margen de beneficio de las empresas que controlan la cadena de los combustibles, con Repsol a la cabeza. Ahí hay que poner el foco. Hay que aclarar que quien pone el foco en los impuestos y no en el margen de beneficio, está despistándonos y trabajando para los que se enriquecen con la crisis energética a costa de todos. El segundo dato: solo diez de las principales empresas de ambos sectores, energético y financiero ―nos sabemos sus nombres―, tuvieron casi 30 000 millones de euros de beneficios en este primer semestre. Si se exige una contribución equivalente a la de la anterior crisis, estamos hablando de menos de un 5 % de ese beneficio, gravando solo beneficio, no volumen de negocio. Un 5 % no es ni mucho menos confiscatorio, es lo mínimo exigible en un momento en el que sectores productivos enteros y millones de hogares están en la cuerda floja. Así que sí, solidaridad. Y también tope al gas para contener el precio eléctrico y evitar que sean los consumidores quienes carguen con todo el coste de esta nueva crisis energética.

Por eso insistimos, si compartimos el diagnóstico, si compartimos que quien se beneficie de una situación extraordinaria debe contribuir a afrontar sus consecuencias y si creemos en proteger sectores vulnerables sin tumbar el equilibrio fiscal, tenemos que pedir al menos las tres patas que posibilitaron el escudo efectivo: gravamen energético, gravamen financiero y mecanismo ibérico. Creemos que eso es lo mínimo que tenemos que pedir aquí, porque pedir menos que eso sería retroceder. Y nosotros creemos que retroceder ni para coger impulso.

Besterik ez. Eskerrik asko. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Junts per Catalunya, tiene la palabra la señora Calvo Gómez.

Pilar Calvo Gómez

JuntsDiputada.Página 58Vídeo

Gràcies, president. Bé, aquests dies hem vist Yolanda Díaz invocant a la ciutadania perquè es manifesti contra el govern que ella mateixa vicepresident. Jo no sé si això ha passat en altres governs de l’entorn europeu. Sincerament, ho dubto. Crec que tenen més consciència de la responsabilitat de Govern que la que té Yolanda Díaz. I és de vergonya aliena que un membre de l’executiu tregui la pancarta de l’activisme per tapar el desastre de les seves polítiques d’habitatge, seves perquè governen en coalició i són solidàriament responsables de tot el que fan i de tot el que han fet uns i altres: PSOE, SUMAR, Unidas Podemos o els Comuns, amb Ada Colau al capdavant en una Barcelona on, mentre ella era l’alcaldessa hi va haver 14 000 desnonaments. I els dic això perquè això és una falta de respecte a la ciutadania i també al treball parlamentari. També ho és que torni a passar una vegada més, que un grup parlamentari de Govern s’insti a si mateix a través d’una iniciativa no vinculant. No s’adonen que és ridícul. Encara més quan en la mateixa exposició de motius d’aquesta PNL, Proposició no de llei, hi insistim no vinculant, per crear un instrument europeu temporal de solidaritat sobre els beneficis extraordinaris de les empreses energètiques. Com deia, l’exposició de motius explica que cinc governs europeus, entre ells l’espanyol, ja han adreçat una carta a la Comissió Europea demanant que estudiï aquest instrument. Ja només per això el vot seria un no. Però és que a més, recordem que Junts prioritza la defensa de l’economia productiva, la indústria i les inversions a Catalunya. I aquí tenim un precedent molt clar: a finals del 2024 ja vam advertir que no donaríem suport a mesures que posessin en risc inversions estratègiques, especialment al Camp de Tarragona. En aquell moment vam denunciar els riscos que el gravamen energètic comportava per al projecte de la planta i per milers de llocs de treball directes i indirectes. Els vots de Junts van ser decisius per garantir la inversió de 800 milions d’euros de l’ecoplanta de Tarragona. I per coherència, no donarem suport, lògicament, a instruments que puguin tornar a posar en risc o en qüestió inversions industrials estratègiques a Catalunya. D’altra banda, un instrument europeu no resol el problema. Que sigui europeu i homogeni pot reduir algunes distorsions, Però si no coneixem encara el seu disseny, ni la base imposable, ni la durada, ni el tractament de la reinversió, ni les garanties per a la indústria, no donarem un xec en blanc. Sense aquestes garanties es poden reproduir els mateixos riscos que Junts ja va combatre el 2024. Es posen a la boca la defensa dels més vulnerables, però aquesta defensa, quan la fa l’executiu, no pot ser una pancarta activista, sinó polítiques que no destrueixin economia i llocs de treball. No acceptem que es presenti com a justícia fiscal qualsevol gravamen que no garanteixi que, efectivament, es grava qui obté els beneficis extraordinaris i que, en canvi, pugui acabar repercutint sobre l’economia productiva. I en aquest mateix sentit, mantindrem els arguments pels quals no donarem suport ni a aquesta iniciativa i que també serveixen per dir que no donarem suport a la moció que ha presentat Unidas Podemos. La defensa dels consumidors vulnerables és una prioritat, però s’ha de fer amb ajudes directes, amb reducció estructural dels costos energètics amb més generació i més capacitat industrial. Per què no redueixen l’IVA de l’electricitat? Per què no eliminem d’una vegada l’impost del 7 % del valor de la producció d’energia elèctrica? Per què no es rebaixen els peatges elèctrics que les empreses i indústries catalanes paguen més cars que la majoria de l’Estat? Governar des de l’activisme de les esquerres més radicals en lloc de fer‑ho, des del seny o des del sentit comú, no pot tenir premi. Que ho tinguin molt clar. Sí, Junts diu sí a protegir els consumidors, sí a una fiscalitat justa però ben dissenyada, i no a mesures que introdueixin incertesa, penalitzin la reinversió o posin en risc el teixit industrial català. Votarem no a la PNL i a mesures futures que vagin en contra de Catalunya. Gràcies.

Gracias, presidente. Estos días hemos visto a Yolanda Díaz invocando a la ciudadanía para que se manifieste contra el Gobierno que ella misma vicepreside. Yo no sé si esto ha pasado en otros Gobiernos del entorno europeo; sinceramente, lo dudo. Creo que tienen más conciencia de la responsabilidad de Gobierno que la que tiene Yolanda Díaz. Y es de vergüenza ajena que un miembro del Ejecutivo saque la pancarta del activismo para tapar el desastre de sus políticas de vivienda, suyas, porque gobiernan en coalición y son solidariamente responsables de todo lo que hacen y de todo lo que han hecho unos y otros: PSOE, SUMAR, Unidas Podemos o los Comunes, con Ada Colau a la cabecera en una Barcelona donde, mientras ella era la alcaldesa, hubo 14 000 desahucios. Y digo esto porque esto es una falta de respeto a la ciudadanía y también al trabajo parlamentario. También lo es que vuelva a suceder una vez más que un grupo parlamentario de Gobierno se inste a sí mismo a través de una iniciativa no vinculante. ¿No se dan cuenta de que es ridículo? Aún más cuando en la propia exposición de motivos de esta PNL ―proposición no de ley, insistimos, no vinculante― para crear un instrumento europeo temporal de solidaridad sobre los beneficios extraordinarios de las empresas energéticas, se explica que cinco Gobiernos europeos, entre ellos el español, ya han dirigido una carta a la Comisión Europea pidiendo que se estudie este instrumento. Ya solo por eso el voto sería un no. Pero es que, además, recordémoslo, Junts prioriza la defensa de la economía productiva, la industria y las inversiones en Cataluña. Y aquí tenemos un precedente muy claro, a finales de 2024 ya advertimos que no daríamos apoyo a medidas que pusieran en riesgo inversiones estratégicas, especialmente en el Camp de Tarragona. En aquel momento denunciamos los riesgos del gravamen energético que comportaban para el proyecto de la ecoplanta y para los miles de trabajos directos e indirectos. Los votos de Junts fueron decisivos para garantizar la inversión de 800 millones de euros de la ecoplanta de Tarragona, y por coherencia no vamos a dar apoyo, lógicamente, a instrumentos que puedan volver a poner en riesgo o en cuestión inversiones industriales estratégicas en Cataluña.

Por otra parte, un instrumento europeo no resuelve el problema. Que sea europeo y homogéneo puede reducir algunas distorsiones, pero si no conocemos aún cuál es su diseño ni la base imponible ni la duración ni el tratamiento de la reinversión ni las garantías para la industria, no vamos a darles un cheque en blanco. Sin esas garantías se pueden reproducir los mismos riesgos que Junts ya combatió en 2024.

Se pone en la boca la defensa de los más vulnerables, pero esta defensa, cuando la hace el Ejecutivo, no puede ser una pancarta activista, tienen que ser políticas que no destruyan puestos de trabajo. No se puede presentar como justicia fiscal cualquier gravamen que no garantice que se grava realmente a quien obtiene los beneficios extraordinarios y que, en cambio, pueda acabar repercutiendo sobre la economía productiva. Y, en este mismo sentido, los argumentos los vamos a mantener, los argumentos con los que explicamos por qué no damos apoyo a esta iniciativa y que utilizaremos cuando expliquemos por qué no daremos apoyo a lo que ha presentado Unidas Podemos.

Es una prioridad todo esto, pero hay que hacerlo con ayudas directas, con reducción estructural de los costes energéticos, con más generación y con más capacidad industrial. ¿Por qué no reducen el IVA de la electricidad? ¿Por qué no eliminan de una vez el impuesto del 7 % al valor de la producción de energía eléctrica? ¿Por qué no rebajan los peajes eléctricos que las empresas e industrias catalanas pagan más caros que la mayoría del Estado? Gobernar desde el activismo, desde las izquierdas más radicales, en lugar de hacerlo desde el sentido común o desde la razón, es algo que no se puede premiar. Que lo tengan muy claro: Junts dice sí a proteger a los consumidores, sí a una fiscalidad justa pero bien diseñada y no a medidas que introduzcan incertidumbre, penalicen la reinversión o pongan en riesgo el tejido industrial catalán.

Votaremos no a la PNL y a medidas futuras que vayan en contra de Cataluña. Gracias.

Presidencia. Gracias. Por Grupo Parlamentario Republicano, tiene la palabra la señora Jordà i Roura.

Teresa Jordà i Roura

ERCDiputada.Página 59Vídeo

Bona tarda. Moltes gràcies. President, senyories, avui parlem d’un impost a les grans energètiques, però jo, si em permeteu, voldria començar parlant de la gent, de la gent que paga el rebut de la llum, de la gent que omple el dipòsit mirant com pugen els números de les famílies, que sí que paguen lloguers impossibles, de treballadors i treballadores que tot i treballar, arriben justos i arriben a final de mes, dels joves que no poden marxar de casa seva. Perquè mentre tota aquesta gent fa números per arribar a final de mes, si les grans energètiques i els especuladors fan números. Senyories per comptar beneficis extraordinaris. I aquesta és la realitat. I davant d’aquesta realitat només hi ha dues opcions, només dues. La primera, governar per protegir la majoria social o protegir els beneficis d’uns quants. No n’hi ha cap més.

Nosaltres, des d’Esquerra Republicana, si em permeten tenir molt clar de quin costat estem i també sabem de quin costat es van posar alguns quan va arribar l’hora de votar, perquè avui també convé fer memòria. De fet, sempre va bé fer memòria. Esquerra Republicana fa anys que defensa que el gravamen a les grans energètiques sigui un gravamen permanent. Ho vam defensar durant la negociació del paquet fiscal. Ho vam exigir a aquest Govern i, quan finalment, es va aprovar el Reial decret llei per mantenir el gravamen energètic durant l’any 2025, aquest va arribar aquí al Congrés dels Diputats i què va passar? Doncs que es va tombar. I qui el va tombar? Doncs el Partit Popular, VOX i Junts per Catalunya, que ara han desaparegut i el Partit Nacionalista Basc. Això va passar, si li anava a dir a la senyora Calvo en aquell moment també van ser molt decisius, senyora Calvo. Ara no la tinc aquí present i no és res personal la senyora Calvo. Però mirin per als de Junts és molt fàcil tornar a casa, tornar a Catalunya i explicar que defenses les famílies a ultrança, que defenses els autònoms, les classes mitjanes i la butxaca dels teus conciutadans. Però després va venir a Madrid i arriba el moment de prémer el botó i resulta que prems el botó que el Partit Popular i que VOX per tombar un gravamen a les grans energètiques. I això, senyories, també s’ha d’explicar. I això també s’ha de recordar, perquè defensar Catalunya no és embolicar‑se amb la bandera. Defensar Catalunya és defensar la gent que paga la llum a Ripoll, la gent que la paga a Lleida, la gent que la paga a Reus, a Girona o a l’Hospitalet. No defensar els beneficis de les grans energètiques. I mentre moltes famílies han de decidir què retallen en el seu dia a dia mentre tenim salaris que no han absorbit, ni de bon tros, l’increment del cost de la vida. Mentre l’habitatge és una autèntica emergència, i mentre la inflació continua castigant especialment i com sempre, les classes populars, les grans empreses energètiques continuen obtenint marges extraordinaris. A mi no se m’acut cap més nom que titllar això de pornogràfic.

Això és pornografia pura, senyories, i als senyors del PSOE tampoc el regalarem avui l’aplaudiment, perquè aquesta proposició no de llei, ja s’ha dit, és insuficient i molt insuficient. De fet, és un molt deficient. Vostès ens proposen seguir impulsant, Però què coi és això? Cachondeo? No és que vostès governen, no impulsin i facin, si us plau, creïn un impost permanent sobre els beneficis extraordinaris de les grans energètiques. De fet, és que són obscens aquests beneficis. Cal gravar‑los i cal destinar el que recapti a ajudar. Si a la ciutadania que pateix una inflació desbocada precisament per l’augment de preus, entre altres, dels combustibles i de l’energia.

També important coordinar aquesta iniciativa amb la Unió Europea, ja sigui per establir una figura comuna per harmonitzar aquest impost o bé, com ens proposaven els companys de Bildu, per posar un límit al preu màxim del gas que paguen les famílies facin alguna cosa.

I aquest últim minut no voldria acabar sense parlar mínimament del gran problema social que ens ocupa des de des de fa massa temps l’habitatge. Ho deia abans el meu company de mar. La meva companya interpel·larà també a la ministra l’habitatge que no ens ocupa avui, que Esquerra Republicana fa molt temps que diu que això és un problema. I també em dirigeixo a les senyories de Junts que no hi són. Escoltin, si us plau, el que reclama el carrer. Hi ha un consens social cada vegada més ampli en què cal garantir el dret a un habitatge digne. I davant d’aquesta realitat, senyories de Junts han de decidir en quin costat estan. No es poden posar més de perfil o estan al costat de la gent o estan al costat dels especuladors. Però aquest problema també té més responsables: els de Junts que tomben una vegada i una altra de la mà del PP i de VOX. Mesures que poden evitar el patiment de persones com l’Olga o com la Mari Carmen, però també el Partit Socialista.

Muchas gracias, presidente. Buenas tardes. Señorías, hoy hablamos de un impuesto a las grandes energéticas, pero, si me lo permiten, querría empezar hablando de la gente que paga el recibo de la luz, de la gente que llena el depósito mirando cómo van subiendo los números, de las familias que sí, que pagan alquileres imposibles, de trabajadores y de trabajadoras que, aunque trabajen, llegan justos ―si llegan― a final de mes, de los jóvenes que no se pueden ir de su casa. Mientras toda esta gente hace números para llegar a final de mes, las grandes energéticas hacen números, señorías, para contar beneficios extraordinarios. Esta es la realidad. Y ante esta realidad solo hay dos opciones, solo hay dos: la primera, gobernar para proteger la mayoría social o proteger los beneficios de unos cuantos. No hay más. Nosotros, desde Esquerra Republicana, si me lo permiten, tenemos muy claro del lado de quién estamos y también sabemos del lado del que se pusieron algunos cuando llegó la hora de votar. Hoy también conviene hacer memoria, de hecho, siempre viene bien hacer memoria: Esquerra Republicana hace años que defiende que el gravamen a las energéticas sea un gravamen permanente. Lo defendimos durante la negociación del paquete fiscal, lo exigimos a este Gobierno, y cuando se aprobó finalmente el real decreto ley con el gravamen energético actual en 2025, llegó aquí al Congreso de los Diputados y ¿qué pasó? Pues que se tumbó. ¿Y quién lo tumbó? El Partido Popular, VOX, Junts per Catalunya ―que ahora han desaparecido― y el Partido Nacionalista Vasco. Eso pasó, sí. Se lo iba a decir a la señora Calvo: en aquel momento fueron muy decisivos, pero ahora no la tengo aquí presente a la señora Calvo. Y no es nada personal con la señora Calvo, pero ―para los de Junts― es muy fácil volver a casa, a Cataluña, y explicar que defiendes a las familias, a los autónomos, a las clases medias y al bolsillo de tus conciudadanos, pero luego vienes a Madrid y en el momento de darle al botón del voto resulta que le das al mismo botón al que le han dado el Partido Popular y VOX para vetar un gravamen a las grandes empresas, a las grandes eléctricas. Sí, señorías, eso hay que explicarlo. Y se tiene que recordar, porque defender Cataluña no es envolverse en la bandera, es defender a las personas que pagan la luz en Ripoll, la gente que la paga en Lleida, en Reus, en Girona o en Hospitalet, no defender los beneficios de las grandes energéticas. Y mientras muchas familias tienen que decidir qué es lo que van a recortar en su día a día, con salarios que no han podido absorber ni de lejos el encarecimiento de la vida, con la vivienda que es una auténtica emergencia y con la inflación que sigue castigando, especialmente, como siempre, a las clases populares, las grandes empresas energéticas siguen consiguiendo márgenes extraordinarios. A mí no se me ocurre más nombre que tildar esto de pornografía. Esto es pornografía pura, señorías. Y, señores del PSOE, no vamos a darles un aplauso hoy, ya se ha dicho que esta proposición es insuficiente, es muy insuficiente, es muy deficiente. De hecho, ustedes proponen seguir impulsando. Pero ¿qué es esto?, ¿cachondeo? Ustedes gobiernan, no impulsen, hagan cosas, creen un impuesto permanente sobre los beneficios extraordinarios de las grandes energéticas. Es que son obscenos esos beneficios, hay que gravarlos y hay que destinar lo que se recaude, sí, a la ciudadanía que sufre una inflación desbocada precisamente por el aumento de precios ―entre otros― de los combustibles y de la energía. También es importante coordinar esta iniciativa con la Unión Europea, ya sea para establecer una figura común para armonizar este impuesto o bien, como nos proponían los compañeros de Bildu, para fijar un límite al precio máximo del gas que pagan las familias. Hagan alguna cosa. Y este último minuto no querría acabarlo sin hablar del gran problema social que nos ocupa desde hace demasiado tiempo: la vivienda; lo decía antes mi compañero y mañana mi compañera interpelará también al ministro: la vivienda, que no nos ocupa solo hoy, Esquerra Republicana hace mucho tiempo que dice que esto es un problema. Y también me dirijo a las señorías de Junts ―que no están―: escuchen, por favor, lo que reclaman las calles. Hay un consenso social cada vez más amplio de que es preciso garantizar el derecho a una vivienda digna. Y ante esta realidad, señorías de Junts, tienen que decidir del lado de quién están. No se pueden poner más de perfil, o están al lado de la gente o están al lado de los especuladores. Este problema también tiene más responsables: los de Junts, que tumban una y otra vez de la mano de PP y VOX medidas que podrían evitar el sufrimiento de personas como Olga y Maricarmen, pero también el Partido Socialista.

Presidencia. Debe finalizar.

Teresa Jordà i Roura

ERCDiputada.Página 62

Acabo president. El Partit Socialista, també, per la seva manca d’ambició a l’hora de donar resposta a l’emergència habitacional. I des d’Esquerra, això igual que el gravamen als beneficis de les energètiques, també ho tenim molt clar. Estem disposats a arribar fins al final en la defensa d’un habitatge digne, absolutament per a tothom, perquè per sobre dels beneficis, siguin quins siguin aquests beneficis d’uns quants, hi ha d’haver, sens dubte, sempre, sempre, sempre, el dret a una vida digna per a totes i per a tots. Res més. Moltes gràcies.

Acabo presidente. El Partido Socialista también, por su falta de decisión al dar respuesta a este problema. E igual que el gravamen, los beneficios de las grandes energéticas; también lo tenemos claro en ERC: estamos dispuestos a llegar hasta el final en la defensa de una vivienda digna absolutamente para todos, porque por encima de los beneficios, sean cuales sean esos beneficios de unos cuantos, tiene que haber, sin duda, siempre siempre siempre el derecho a una vida digna para todas y para todos. Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra el señor Martín Urriza.

Carlos Martín Urriza

Grupo SumarDiputado.Página 62Vídeo

Trump y Netanyahu han subido el precio de la gasolina, del gasóleo y del gas a los ciudadanos españoles con su guerra ilegal en Irán. El brent ha vuelto a superar los cien dólares el barril y el gas está disparado en Europa. Como en todas las guerras, han vuelto a aparecer los oportunistas, como ya ocurrió durante la invasión rusa de Ucrania. Se trata de grandes petroleras y gasísticas que están aprovechando el río revuelto para aumentar sus márgenes de beneficio a costa del bolsillo de los consumidores. (Rumores). Un reciente informe del gabinete económico de Comisiones Obreras, elaborado a partir del Observatorio de Márgenes Empresariales de la Agencia Tributaria, muestra que los márgenes de beneficio de las empresas energéticas están disparados. (Continúan los rumores). El observatorio es una fuente muy fiable para medir esto, pues se construye a partir de las declaraciones tributarias que hacen las propias empresas y tiene una cobertura prácticamente censal. ¿Y qué dice el observatorio? (Continúan los rumores). Dice que el margen sobre ventas, el beneficio sobre ventas…

Presidencia. Un momento, señoría. Disculpe, un momento, señoría. Un momento. (Pausa). Cuando quiera.

Carlos Martín Urriza

Grupo SumarDiputado.Página 62

Gracias. Dice que el margen sobre ventas del sector energético está en máximos históricos, el margen de las empresas de refino de petróleo alcanza el 28,4 % y el margen del comercio mayorista de combustibles supera el 30 %. 300 euros de beneficio por cada 1000 euros de facturación es un margen abusivo, que no se observa en ninguna otra actividad económica. No estamos, por tanto, viendo únicamente empresas que trasladan a sus clientes el encarecimiento del petróleo, estamos viendo empresas que suben sus precios más de lo que suben sus costes, lo que amplía sus márgenes de beneficio. Eso, señorías, además de un abuso, genera más inflación, cuando la inflación ya roza el 5 %. Esta inflación añadida no la podemos tolerar. Es una inflación que no nace de salarios o de pensiones disparados, tampoco es una inflación generada por un exceso de consumo por parte de las familias. La originan empresas con poder de mercado que aprovechan la crisis para ampliar los márgenes entre lo que les cuesta comprar y lo que cobran cuando venden. Impulsan así aún más el alza de los precios, provocando una inflación de beneficios con origen en la codicia.

¿Y qué podemos hacer ante este asalto al bolsillo de los consumidores? La proposición que discutimos plantea una medida que compartimos: reclamar de nuevo en Europa un impuesto sobre los beneficios extraordinarios de las energéticas. Esto está muy bien, pero no es suficiente para mi grupo, para el Grupo Plurinacional SUMAR. El Gobierno de coalición puede y debe actuar con más beligerancia en la defensa de los hogares y las empresas. No queremos esperar a que Europa se ponga de acuerdo, queremos que se vuelva a votar en esta Cámara un impuesto sobre los beneficios extraordinarios de las energéticas, y queremos hacer algo incluso mejor: topar los márgenes de las energéticas para terminar con los precios abusivos en los carburantes, como ya han hecho Austria, Eslovenia y Croacia. Dos ejemplos todavía más reveladores son el de ENI, una compañía controlada por el Estado italiano, y TotalEnergies, en Francia, que acaban de anunciar que aplicarán precios máximos a la gasolina y al gasóleo. Si Italia, Francia, Austria, Eslovenia y Croacia pueden actuar para impedir que una guerra termine convertida en una máquina de extraer renta de los ciudadanos, España también puede hacerlo. (Aplausos).

En SUMAR, pensamos además que la protección frente a la inflación con origen en los beneficios y en la codicia debe extenderse más allá de la energía. Y, así, queremos contratos de alquiler como los laborales, indefinidos, como ha aprobado esta mañana el Consejo de Ministros, para evitar que los rentistas sigan sangrando a las familias trabajadoras. Queremos, asimismo, proteger a las familias con hipotecas a tipo variable, desconectándolas del Euribor y del IRPH y topar también su subida. Y queremos suprimir los márgenes abusivos de las grandes empresas a lo largo de la cadena de la alimentación. No vamos a permitir que los ciudadanos, además de soportar las consecuencias de una guerra ilegal, paguen también la factura de oportunistas y codiciosos, por muy blanco que tengan el cuello de la camisa. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, tiene la palabra el señor Puy Fraga.

Pedro Puy Fraga

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Muchas gracias, presidente. Señorías, como ya ha sido leída la proposición no de ley que debatimos y lo más suave que se ha dicho de ella es que es de marketing, voy a recordarles simplemente que lo que nos está pidiendo el Grupo Socialista es que le pidamos a su Gobierno que siga impulsando lo que se probó ya en 2023 y fracasó, lo que ya rechazó esta Cámara en 2025 y lo que la Comisión Europea acaba de rechazar en la pasada cumbre de Dublín. (Aplausos). Un rechazo muy mayoritario en esta Cámara ―183 votos―, porque ustedes cambiaron el Reglamento europeo: incluyeron a todas las eléctricas en vez de dedicarse solo a los fósiles y basaron el impuesto en la cifra de negocio y no en los beneficios sobre la media de años anteriores, como decía el Reglamento. Todo eso provocó un freno a la inversión en las renovables, se produjeron incongruencias, ya que se daban fondos Next Generation y se les ponía impuestos a las mismas empresas y, además, hubo recaudaciones inferiores a lo previsto, pero, sobre todo, porque vulneraron principios básicos de la imposición, como, por ejemplo, el primero dentro de la justicia fiscal, que es el de generalidad. Se dijo aquí en algún debate que este impuesto grava a cinco contribuyentes, a cinco empresas, lo cual, cuando todos pagan el impuesto de sociedades, pues no deja de llamar la atención. Además, se construyó sobre una hipótesis que era evitar la traslación a los precios al consumidor, cuando todos sabemos que la traslación al consumidor no se hace solo a través de los precios, se hace a través del servicio presente que disminuye en calidad, a través del empeoramiento del servicio futuro por falta de inversión o se puede trasladar hacia atrás, apretando a los proveedores, reduciendo empleo o reduciendo salarios. Por eso, la Unión Europea está en otra onda, más coherente, favorece la descarbonización y la transición energética, lo cual no conlleva ponerles a las empresas energéticas impuestos adicionales, y, por el alargamiento de la guerra Irán‑Estados Unidos‑Israel, propone reducir el consumo de fósiles, especialmente el gas, coherente con lo que es un problema de oferta.

Pero ustedes vienen y piden que insistamos en Europa. ¿Y por qué en Europa? En primer lugar, Europa les ha dicho que lo pueden poner aquí ―y algún portavoz se lo ha recordado― sin necesidad de recurrir a la Unión Europea. Pero, además, es que tienen recursos para hacer ayuda. Los datos de recaudación de la Agencia Tributaria estatal del primer semestre de este año nos dicen que la recaudación del IRPF ha subido un 14 % ―casi un 15 %―, un 8 % el IVA y un 80 % el impuesto de sociedades. Son 14 000 millones más que el año pasado. Y el 80 % de sociedades es porque, cuando sus beneficios se incrementan, de acuerdo con la Agencia Tributaria, un 13,8 %, los ingresos a cuenta, en coherencia con la aplicación de un impuesto general y lógico como es el impuesto de sociedades, suben un 13,6 %, perfectamente alineados. ¿El problema cuál es? Que tienen recursos, pero no los pueden gastar, y de ahí el recurso a Europa para traernos como coartada que Europa nos deja poner un nuevo tributo. Están a punto de incumplir las reglas fiscales europeas de sostenibilidad presupuestaria. Ustedes lo saben, la AIReF se lo advirtió, la Comisión en primavera se lo advirtió, y no pueden financiar nuevo gasto público a riesgo de incumplir las nuevas normas europeas de estabilidad presupuestaria ya este mismo año si no tienen la coartada de que Europa les facilita poner un nuevo impuesto, pese al rechazo que suscita en esta Cámara.

El resumen de la situación es que, en primer lugar, hay una crisis de precios, 4,9 % de inflación, el último dato. Recuerden que la inflación es el mayor disolvente de la democracia, históricamente así lo fue. En segundo lugar, pese a esta crisis de precios, tienen el margen fiscal agotado de acuerdo con las reglas europeas, la deuda sigue en el 100 % del PIB, los tipos de interés están al alza y se ha acabado el maná de los Fondos Next Generation. En este contexto, piden que animemos al Gobierno a que ponga un nuevo impuesto en Europa. Hombre, puestos a animar al Gobierno, ya que pensamos, se nos ocurren varias cosas. Por ejemplo, en el mercado de hidrocarburos ―y como dijo el señor Martín― podrían analizar por qué hay distorsiones en el mercado y hay menos competencia de la que debiera haber en la comercialización mayorista. ¿Por qué no se controlan los márgenes del refino? ¿Por qué no se actualiza la normativa de conformación de precios de los combustibles, también la fiscal? ¿O por qué no se actúa decididamente contra esa distorsión que es el fraude multimillonario del IVA en los hidrocarburos? (Aplausos). Esta última a mí me parecería una opción muy chévere. O medidas generales, como ayudas a los productores del campo, más vulnerables a la subida de precios, o a los consumidores más vulnerables.

Y ya puestos a animar al Gobierno a que tome medidas, podríamos animarle a que presente de una vez los presupuestos. Mañana concluye el plazo constitucional para traer a esta Cámara los presupuestos del Estado. Lo van a volver a incumplir. Una legislatura entera sin presupuestos. Pero animar a algo que va a fracasar va a conducir a la frustración y la frustración, como saben, genera irascibilidad, rigidez mental para adaptarse a la realidad y proyección de los fallos propios en los demás; y no estoy describiendo lo que hace alguna vicepresidenta manifestándose de forma bastante airada contra su propio Gobierno. Mi intención al hablar de frustración es recordar a todos aquellos que se puedan sentir frustrados por este Gobierno y por la situación política que el Partido Popular y Alberto Núñez Feijóo ofrecen una alternativa sensata.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. MOCIONES CONSECUENCIA DE INTERPELACIONES URGENTES: — DEL GRUPO PARLAMENTARIO MIXTO (SEÑORA BELARRA URTEAGA), RELATIVA A LAS MEDIDAS QUE VA A ADOPTAR EL GOBIERNO PARA EVITAR LAS SUBIDAS DESORBITADAS DE LOS PRECIOS DE LOS PRODUCTOS ENERGÉTICOS Y SU IMPACTO DIRECTO SOBRE EL COSTE DE LA VIDA DE LAS FAMILIAS. (Número de expediente 173/000194).

Presidencia. A continuación pasamos a debatir la moción consecuencia de interpelación urgente, del Grupo Parlamentario Mixto, señora Belarra Urteaga, relativa a las medidas que va a adoptar el Gobierno para evitar las subidas desorbitadas de los precios de los productos energéticos y su impacto directo sobre el coste de la vida de las familias. Por el grupo autor de la iniciativa y para la defensa de la moción, tiene la palabra la señora Belarra Urteaga.