Jaime Eduardo de Olano Vela
¡¿Ustedes contactando con la mafia para eliminar jueces pero el peligro son las niñas y mujeres de Ceuta que llevan gas pimienta en sus estuches o una diputada con un bote vacío, señora Armengol?! (Aplausos.― Rumores.―Varios señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista: ¡Nooo!). ¡Es usted la vergüenza de esta institución, señora Armengol! (Continúan los aplausos.―Protestas).
Señor Torres, hagamos juntos un ejercicio de memoria democrática. ¿Conoce algún Gobierno democrático que cada vez que se investiga la corrupción del PSOE, del Gobierno de Zapatero o de la familia del presidente acuse al juez de persecución o prevaricación? (Protestas.—Varias señoras y señores diputados chistan pidiendo silencio). ¿Conoce algún Gobierno democrático cuyos ministros se refieran a los jueces como si fueran terroristas? Lobos solitarios, los llamaron, señor Torres. ¿Conoce algún Gobierno democrático que haga listas de periodistas, señor Torres? ¿Conoce algún partido democrático que recoja firmas para presionar al Tribunal Supremo porque no le gustan sus resoluciones? (Rumores). ¿Conoce alguna democracia en la que las personas vinculadas al Gobierno hayan intentado servirse de un clan mafioso para eliminar a la jueza que investigaba al hermano del presidente prometiéndole beneficios desde la Fiscalía? ¿Conoce alguna democracia cuyo fiscal general sea un delincuente, señor Torres? ¿Conoce algún Gobierno democrático que se sirva de una cloaca para destruir a jueces, fiscales anticorrupción, policías, guardias civiles o periodistas simplemente por investigar a ese mismo Gobierno? ¿Conoce algún Gobierno en el que la mujer del presidente haya sido procesada por corrupta? ¿Conoce algún Gobierno que pida y que presione al jurado popular para que declare inocente a la mujer del expresidente? (Rumores). ¿Conoce algún Gobierno democrático cuyo faro moral esté imputado por dirigir una organización criminal, por contrabando, tráfico de influencias y blanqueo de capitales?
Señor Torres, ¿qué clase de estercolero anidan ustedes, el PSOE y el Gobierno, para que ni la mafia soporte el hedor que ustedes desprenden? (Aplausos.―Protestas.— Varios señores diputados: ¡Muy bien!).