Joaquín Robles López
Muchas gracias, presidente. Señorías, en nuestra pasada intervención ofrecimos una serie de razones objetivas ―no de tipo emocional o sensiblero, que aquí se da mucho― que explican el desastre de la enseñanza en España. Las primeras tienen que ver con un modelo sustanciado en la LOGSE que culmina en la LOMLOE, donde la adquisición de conocimientos parece algo secundario. Las segundas proceden de la transferencia a las comunidades autónomas de las competencias educativas y, sobre todo, a aquellas que tienen como fin formar una nación cultural mediante la inmersión lingüística. Y, en tercer lugar, la manifiesta incapacidad del actual ministerio para dar respuesta al aumento de la violencia escolar, a la inclusión en el sistema de más de un millón de alumnos inmigrantes, a los retos que plantea el uso inadecuado de las herramientas informáticas, a los problemas con una falsa inclusividad, etcétera. En el desarrollo reglamentario de la LOMLOE, el Ejecutivo introdujo un enfoque socioemocional y con perspectiva de género en todas las asignaturas, excepto, por supuesto, en la de Cultura Islámica. ¿Me equivoco? Es decir, aspectos ideológicos y nada relacionados con la materia. (Rumores). En ese mismo desarrollo de la ley se introdujeron nuevos criterios de evaluación, promoción y titulación de Educación Secundaria Obligatoria, estableciendo que las decisiones sobre la promoción correspondían al equipo docente y permitiendo, en todo caso, pasar de curso con una o dos materias no superadas. Y además introdujeron la evaluación por competencias, un sistema absolutamente fracasado que ya han rectificado en muchos países, como por ejemplo Escocia, cuando se hundieron precisamente en PISA. Ahora PISA nos revela una vez más la magnitud del desastre: la falta de conocimiento de los alumnos españoles. Sin embargo, el Gobierno se conforma afirmando que el alumnado puntúa bien en áreas que también son importantes, como la curiosidad por aprender o el sentido de pertenencia al centro. Vamos, como el chiste de la lechuza que metieron en una clase y dijo el maestro: Aprender no aprende, pero se fija mucho. (Risas y aplausos).
La escuela debe proporcionar a todos los alumnos una base sólida de conocimientos que les permitan desenvolverse con autonomía y continuar su formación en igualdad de condiciones, y no puede ser una eterna sucesión de festivales emocionales y de extrañas habilidades competenciales que no resisten un mínimo examen de conocimientos como la evaluación PISA.
La adquisición de conocimientos en materias fundamentales que evalúa PISA, como las matemáticas, la lectura y las ciencias, no puede quedar relegada frente a lo lúdico y lo ideológico, frente a esa idea del Gobierno de formar activistas que luego van a los actos de VOX a lanzarnos tuercas, que intentan agredir a nuestro presidente, o a cientos de activistas que impiden que VOX realice un acto público. (Aplausos).
La gravedad de los resultados en PISA hace igualmente necesario recuperar un sistema sólido de evaluación externa, objetiva y común a toda la nación. La mentira, señores socialistas, es constatable y un hecho objetivo. El año en que la propaganda autonómica y del Gobierno se ufana por haber reducido la tasa de fracaso escolar y por presentar las mejores notas en la ESO, Bachillerato y Selectividad de la historia, PISA revela que los españoles estamos en el pelotón de los torpes en matemáticas, lectura y ciencias. Ustedes mienten a las familias españolas, mienten a los alumnos y nos mienten aquí. (Aplausos).
En cuanto al segundo punto, la educación transferida ha propiciado que las autonomías catalana y vasca hagan y deshagan a sus anchas, utilizando la educación para inculcar en los alumnos el odio a España. Y, con tal fin, han falseado la historia y han utilizado a los alumnos como cobayas de la inmersión lingüística. El resultado: un desastre. A los socialistas y separatistas se les ha caído la careta, y solo pueden engañar ya a quienes cierren los ojos y no quieran ver la triste realidad. Todos los alumnos pagan el pato de la inmersión, de la LOGSE y de las leyes derivadas, como la LOMLOE, pero lo pagan especialmente las clases bajas. Los alumnos de familias con rentas más bajas del País Vasco han obtenido las peores notas de España. Las peores. (Aplausos). Si a esto le sumamos que los alumnos de familias con rentas más altas han caído mucho más en proporción, entonces esa excusa tan manida que tienen ustedes de que las notas dependen del nivel de renta aquí no vale, porque han caído todos. A esto lleva la inmersión lingüística y a esto llevan sus leyes educativas.
El Gobierno vasco, obsesionado con la implantación artificial del euskera batua en una región donde la abrumadora mayoría tiene como lengua habitual y materna el español, obsesionado con escolarizar a todos en el modelo D de inmersión total en euskera, ha sacrificado la escuela vasca en el altar del orate de Sabino Arana. ¿Podrían explicar los señores del PNV o de Bildu cuál es la razón que justifica los datos que a continuación les muestro? Atención. Hispanohablantes que hicieron la prueba de PISA en español: comprensión lectora, la cuarta mejor nota de España. Hispanohablantes que hicieron la prueba en euskera, un 57 % de los que se matricularon: 391 puntos, la peor de España. (Aplausos). Euskaldunes que hicieron la prueba en euskera: 424 puntos, 60 puntos —que equivalen a tres cursos— por debajo de los que hicieron la prueba en español. Enhorabuena, señores. (Aplausos). Ustedes, que dicen proteger a las clases más desfavorecidas, les están haciendo un flaco favor al intentar construir su nación fraccionaria. Un flaco favor.
Y por lo que se refiere al Gobierno, el desplome de la educación es un caso más del desplome de una nación gobernada por incompetentes, además de imprudentes y corruptos. El peso de los conocimientos y de la exigencia académica en las leyes educativas del PSOE —nunca bien enmendada por el PP— ha ido disminuyendo en la misma medida en la que ha crecido el adoctrinamiento ideológico. Los resultados de PISA deben servir como punto de partida para que ustedes reflexionen y cambien el modelo educativo. Nosotros proponemos una serie de medidas ―que no me da tiempo a leer porque ya está la luz en rojo― que implican recuperar y reforzar las evaluaciones externas objetivas, etcétera. Fundamentalmente, quería comentar la número 16, que dice: Garantizar la escolarización de los alumnos en Ceuta tras la invasión sufrida a finales del mes de julio (aplausos), llevando a cabo las medidas oportunas para reforzar la seguridad en los centros educativos que son competencia directa del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes. A ustedes no les gustará mucho lo que digo, pero son datos objetivos y es la realidad, la pobre realidad del sistema educativo español que ustedes han arruinado con sus políticas educativas, tanto los socialistas como los separatistas.
Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).