Cristina Valido García
Coalición CanariaDiputada.Página 69Vídeo
Buenas tardes, señorías. Quiero empezar diciéndoles que la moción que traemos hoy no es una moción de Coalición Canaria, es una moción de más de 20 000 profesionales en Canarias, pero de también unos cuantos cientos de miles de personas en el resto del Estado. Personas que forman parte del engranaje sanitario, que son clave fundamental para que cada día nuestros hospitales se abran, nuestros quirófanos se abran o nuestros doctores y doctoras hagan un diagnóstico a partir de pruebas clínicas. Estamos hablando de técnicos sanitarios, de técnicos en cuidados de enfermería, de celadores, de personal de gestión y servicios, de administrativos… En definitiva, muchas de las profesiones de formación profesional, entre otras, que no son reconocidas ni reclasificadas como se demanda desde hace muchísimo tiempo.
En la interpelación de la semana pasada hablábamos de cada uno de ellos y de su importantísimo papel en el sistema sanitario. Pretendíamos con la interpelación visibilizar a estos colectivos, denunciar su situación y, de alguna manera, comprometer a esta Cámara en el apoyo a las medidas que requieren para tener el tratamiento justo y coherente con las funciones que han ido asumiendo. Porque ya decía yo la semana pasada, y repito, que las funciones que desempeñan hoy nada tienen que ver con las que desempeñaban hace dos décadas. Porque sus responsabilidades cada vez son mayores. Porque la presión asistencial crece. Porque están obligados a la formación y a la evaluación continua. Si hablamos de técnicos sanitarios, las nuevas tecnologías les hacen estar en continua formación con maquinarias, con tecnologías cada vez más exigentes. Los técnicos en cuidados de enfermería son personas que están encargadas de lo más íntimo de nuestros pacientes: no solo de su higiene, de su alimentación, de su medicación, sino que muchas veces son su única compañía y las únicas personas que, en muchos casos, los acompañan, que los escuchan. Estamos hablando de personas que están jugando el papel que hace no mucho tiempo jugaban familias que hoy ya no están porque no tienen tiempo o porque tienen otras obligaciones y otras ocupaciones. Nuestros hospitales se llenan cada vez de más personas mayores auxiliadas por estos profesionales. Celadores que ya no solo nos trasladan al quirófano, sino que tienen otras muchas funciones. Todo un entramado de profesionales en los servicios de hostelería, de limpieza y de gestión del hospital sin los cuales no hay operación posible. No hay intervención ni resonancia magnética ni TAC ni ninguna otra prueba que no necesite del trabajo previo de todos estos profesionales. Son claves, como he dicho, y claves también en el éxito de esos procesos complejos que muchos pacientes soportan.
Estamos en un momento en el que el debate sobre el estatuto marco de sanidad parece anclarse en las reclamaciones de médicos y en este momento nos olvidamos de otros profesionales que están en el sistema y que son igual de fundamentales. Insisto, sin ellos tampoco nuestros hospitales pueden funcionar.
La semana pasada en la interpelación la ministra me reconocía su situación, cómo se les prometió desde el año 2023 la reclasificación ―estamos en 2026, no se ha hecho nada―; me reconocía también cómo no se ha terminado de catalogarles como C1 cuando se les ha obligado a la formación necesaria para ello y siguen siendo considerados C2 con la retribución de esa clase inferior y, además, cuando cambian de categoría, fruto del esfuerzo personal de estos profesionales, no se les reconoce la experiencia anterior ni los años de trabajo desempeñados. Por todo ello, parece lógico acompañarles en esa demanda de que el estatuto marco también recoja sus requerimientos, sus peticiones. Parece de justicia considerarles también parte del sistema sanitario con derechos, con deberes y con las retribuciones justas por el papel que juegan y su función diaria.
Ante la moción que traemos hoy, muchos dirán: Bueno, pero ya dijo la ministra que eso estaba en manos del Congreso. Y es cierto, ya ha entrado aquí, y ahora nos tocará a nosotros, y probablemente tengamos enmiendas a la totalidad, pero yo creo que lo que vamos a votar mañana es un compromiso con cientos de miles de personas de pelear para que las enmiendas necesarias cuenten con el apoyo de todos ustedes y puedan verse reconocidos y adecuadamente recogidos en las nuevas condiciones para el sistema sanitario. Estamos hablando de cosas muy básicas que no se negarían a ninguna profesión. Creo que pedirles el compromiso de apoyar esta moción como forma de implicarse y de asumir el apoyo a las enmiendas que registraremos ―y que seguro no registraré yo sola― no me parece pedir demasiado.
Si quieren también podemos considerarlo una forma de llamar la atención al Gobierno, que, aunque el Estatuto Marco ahora esté en manos del Congreso, siempre tiene la posibilidad, y lo hace de vez en cuando, de vetar enmiendas. Creo que para todos estos profesionales sería bueno ver que los grupos del Gobierno se comprometen en la votación de esta moción y, así, puedan despejar su miedo a que las enmiendas que les afecten puedan ser luego vetadas por el Gobierno. Yo espero que eso no ocurra, pero ese margen siempre existe, y no es cierto que a partir de ahora todo es decisión nuestra, porque ya son muchas las leyes en las que hemos visto cómo el Gobierno ha vetado enmiendas fundamentales. Así que creo que, más allá de que el estatuto marco haya entrado en el Congreso y que a través de enmiendas reclamemos estas modificaciones, es una buena oportunidad para retratarse ante cientos de miles de personas que esperan ver en su voto su consideración a su trabajo diario.
Gracias.