Noemí Santana Perera
PodemosDiputada.Página 55Vídeo
Muchas gracias, señora presidenta. Las familias de hoy no son como las de hace unas décadas. Y eso no es ningún problema, es una realidad que nuestra sociedad ha construido y que nuestras leyes también deberían reconocer. Hay familias que tienen hijos e hijas, hay familias que no los tienen, familias monomarentales, familias numerosas, familias ensambladas, familias reconstruidas, familias que cuidan a personas dependientes. Hay muchas formas de construir una familia hoy en día, y detrás de todas ellas hay algo que nos une: el cuidado, el cariño y la responsabilidad de estar cuando nuestra familia nos necesita. Por eso creemos que hablar de una Ley de Familias no puede quedarse únicamente en reconocer esta diversidad y estas distintas realidades que existen. Lo que debemos hacer es una ley que proteja a todas estas familias y que también las acompañe. Y hoy queremos poner el foco especialmente en las familias diversas y en las cuidadoras principales, porque cuidar, señorías, también sostiene nuestras vidas y, por supuesto, nuestra sociedad. Y detrás de cada cuidado hay una historia: hay alguien que acompaña a una persona mayor, alguien que ayuda a una persona dependiente en su día a día, alguien que organiza una medicación, que lleva a los niños al cole, a las actividades extraescolares, a una cita médica, a una comida; hay alguien que adapta su vida y su trabajo y además da su tiempo para estar donde se le necesita. Son tareas que muchas veces nosotras hacemos con naturalidad, con amor y toda la responsabilidad, pero, porque lo hagas con amor, eso no significa que no sean también parte del trabajo. Cuidar requiere tiempo, esfuerzo y dedicación. Y durante mucho tiempo este trabajo de cuidados ha sido absolutamente invisibilizado. Por eso una de las cuestiones que nosotras queríamos plantear en nuestras enmiendas es precisamente ese reconocimiento a las cuidadoras principales, que finalmente quedó fuera de las leyes de dependencia y discapacidad. Queremos ese reconocimiento no solo porque sea una palabra bonita, sino porque queremos que tenga una traducción económica y permita a quienes dedican una parte fundamental de sus vidas a cuidar hacerlo con dignidad. Por eso proponemos una prestación económica vinculada, cómo no, al salario mínimo interprofesional, y planteamos también que estas prestaciones para los cuidados en el entorno familiar sean del cien por cien del SMI cuando la persona dependiente tenga el grado 3, del 70 % con el grado 2 y del 40 % para el grado 1, actualizándose también, cómo no, el SMI, porque una persona no debería tener que elegir entre cuidar a alguien que quiere o poder mantener sus condiciones de vida o desarrollar una vida en condiciones dignas. Y es que muchas veces hablamos de conciliar como si esto fuera una simple cuestión de organizar el tiempo, pero nada más lejos de la realidad. Conciliar es mucho más: es poder acompañar a nuestros hijos e hijas, es poder cuidar a nuestros mayores, es poder estar al lado de las personas dependientes, es poder trabajar sin sentir que estamos abandonando a nuestra propia familia, y también es poder cuidar sin tener que renunciar a nuestra propia vida.
Por eso, cuando hablamos de familia tenemos que hablar también de esas madres monomarentales. Desde Podemos no hemos parado de hablar de ellas en toda esta legislatura, y queremos seguir reconociendo su realidad dentro de la diversidad familiar. Son familias en las que una persona asume prácticamente sola todas las responsabilidades, y necesita que las instituciones puedan acompañarla, puedan protegerla y puedan apoyarla, porque una política de familia no puede decir simplemente que cada familia se organice como pueda; tiene que decir que, cuando usted necesite apoyo, ahí van a estar sus instituciones. Ese es el cambio que nosotras queremos impulsar. Queremos unas políticas públicas que miren por las familias tal y como son, y no como nos gustaría que fueran; familias diversas, familias que cuidan, familias que también ellas necesitan ser cuidadas.
Y también queremos cambiar la manera en la que entendemos los cuidados, porque estos no se dan exclusivamente en el ámbito privado. Cuando una persona cuida durante años, cuando adapta a ello su jornada laboral, cuando deja de trabajar o dedica prácticamente todo el tiempo de su vida al cuidado de otra persona, eso al final tiene unas consecuencias económicas y también sociales. Los cuidados, como les decía, tienen que ser una responsabilidad compartida, señorías.
Una sociedad también se define por cómo cuida, por cómo trata a las personas que lo necesitan, por cómo ayuda y, sobre todo, por cómo trata a aquellas personas que dedican su tiempo a ayudar a los demás. Y por eso es esta proposición no de ley, por eso estas enmiendas que hemos presentado, que sí acarrean dinero y, por supuesto, hablan de una remuneración económica, pero también hablan de algo mucho más importante, que es el reconocimiento, la dignidad y los derechos, porque cuidar, señorías, nos hace humanos, y reconocer y proteger a quienes cuidan nos hace mejores como sociedad. Por eso, con nuestra proposición no de ley vamos a defender a las familias diversas, a las familias para que estén protegidas y los cuidados con derechos. Porque las familias no necesitan que las digamos cómo tienen que ser; lo que necesitan es poder ser como quieran ser y que sepan que sus instituciones van a estar ahí, siempre de su lado.
Muchas gracias. (Aplausos).