Nerea (GV (EAJ-PNV)) Renteria Lasanta
Muchas gracias, presidente. Arratsalde on, jaun‑andreok. En primer lugar, me gustaría saludar a los representantes de algunos de los municipios que se ven afectados por esta PNL y que hoy nos acompañan. Eskerrik asko etortzeagatik. El Grupo Vasco ha presentado esta proposición no de ley para impulsar la Variante Sur Ferroviaria, aprovechar la Y vasca para el transporte de mercancías y proteger a los municipios afectados por el incremento de las circulaciones en la línea C3. Quiero comenzar dejando clara nuestra posición: EAJ‑PNV siempre ha apoyado la Variante Sur Ferroviaria y va a seguir apoyándola. Es una infraestructura necesaria para mejorar la conexión ferroviaria del puerto de Bilbao con los corredores de la Península y de Europa. La variante sur ofrece un doble beneficio: por una parte, mejora la competitividad del puerto de Bilbao al proporcionarle un acceso ferroviario más robusto y segregado; y, por otra, permite liberar de circulaciones pesadas las líneas C1 y C2 a su paso por los municipios de la margen izquierda. Esto significa disponer de más capacidad, reducir los conflictos de explotación y mejorar la regularidad de los servicios de viajeros. Por lo tanto, defender la Variante Sur Ferroviaria es defender la actividad del puerto, la competitividad de nuestra industria y una mayor utilización del ferrocarril frente a la carretera. Pero su puesta en servicio también va a provocar un incremento importante de las mercancías que circulen por la línea C3. Esa es una cuestión que queremos abordar hoy, porque Arrigorriaga, Ugao‑Miraballes, Arrankudiaga‑Zollo, Laudio, Aiara, Amurrio y Orduña pueden ver prácticamente triplicado el paso de trenes de mercancías. Serán trenes más largos, de hasta 750 metros, que atravesarán los núcleos urbanos y circularán muy cerca de numerosas viviendas, y esto significa más ruido, más vibraciones, más circulaciones nocturnas y una mayor presión sobre una línea que también presta servicios a los viajeros de cercanías.
No estamos cuestionando el transporte ferroviario de mercancías ni mucho menos; al contrario: queremos que aumente y que sustituya progresivamente al transporte pesado por carretera. Pero ese crecimiento debe planificarse correctamente, sin hacer recaer sus consecuencias sobre los municipios. Por eso, defendemos una solución estructural: aprovechar la Y vasca para canalizar el mayor volumen posible de mercancías.
A diferencia de otras líneas de alta velocidad del Estado, la Y vasca está diseñada para tráfico mixto ―de viajeros y de mercancías― y en ancho europeo. Esa característica no es un elemento secundario; es una parte esencial de su función dentro del Corredor Atlántico. Se trata de una misma infraestructura para dos usos: una infraestructura que debe conectar con Europa y con la Península tanto a las personas como a las mercancías, que debe contribuir a reducir el transporte pesado por carretera y que debe aprovechar todas sus capacidades sociales, económicas y medioambientales.
Nuestra posición puede resumirse de manera muy sencilla: Variante Sur Ferroviaria, sí; mercancías por el TAV, por el tren de alta velocidad, por la Y vasca. Queremos sacar mercancías de la carretera para trasladarlas al ferrocarril, pero también queremos retirar progresivamente las mercancías de los corredores ferroviarios urbanos y llevarlas a una infraestructura preparada para acogerlas. Sin embargo, para que esto sea posible, no basta con conectar la variante sur con la Y vasca. Es imprescindible que el tráfico de mercancías en ancho europeo tenga continuidad hacia el sur. La Y vasca permitirá su conexión hacia el norte y hacia Europa, pero también necesitamos que el corredor atlántico continúe desde Jundiz hacia Miranda de Ebro, Burgos y la Meseta. Y, para conseguirlo, es necesario garantizar la continuidad técnica y operativa del tráfico ferroviario.
El Gobierno vasco ha impulsado la conexión ferroviaria hasta Jundiz en ancho europeo y ya ha hecho su parte. Ahora corresponde al Estado completar el corredor atlántico, garantizando la interoperabilidad y la continuidad efectiva de los tráficos ferroviarios. Pero esa continuidad no puede limitarse a una conexión física. La infraestructura debe estar preparada para admitir todo tipo de trenes de mercancías, incluidos los de 750 metros y los servicios de autopista ferroviaria. Para ello, deben tenerse en cuenta los gálibos, el perfil de la línea y el resto de los requisitos necesarios para una explotación eficaz. Y deben determinarse las medidas que deben aplicarse para garantizar la continuidad de las mercancías entre la Y vasca y la Meseta y resolver los obstáculos que todavía dificultan la interoperabilidad. Además, deben priorizarse las actuaciones sobre la red básica del corredor atlántico, especialmente en el eje que une Irún y Bilbao con Vitoria-Gasteiz, Jundiz, Burgos y Valladolid, continuando desde ahí hacia Portugal, Madrid y Algeciras. La normativa europea fija 2030 como horizonte para completar esta red básica. Por lo tanto, no estamos planteando una actuación aislada, sino el cumplimiento de una planificación ya establecida para un corredor estratégico. Y tampoco basta con disponer de la infraestructura. Son necesarias condiciones que favorezcan su utilización, actuaciones técnicas que garanticen la circulación de estos tráficos y una política de cánones ferroviarios que incentive a los operadores de mercancías a utilizar el corredor atlántico.
Pero mientras se alcanza esa solución estructural, debemos ofrecer respuestas inmediatas a las personas que viven junto a la C3. Nuestra iniciativa reclama medidas de protección frente al ruido y las vibraciones, así como actuaciones de integración ferroviaria y mejora de la permeabilidad urbana. Además, establecemos un criterio claro: la entrada en servicio de la nueva infraestructura no debe provocar que los municipios afectados soporten una contaminación acústica superior a la que soportan actualmente. Y como no todos los municipios tienen la misma configuración ni sufren las mismas afecciones, proponemos la creación de una mesa técnica con ADIF, el Gobierno Vasco y los ayuntamientos afectados que analice, municipio por municipio, los problemas concretos y acuerde las soluciones correspondientes. También deben estudiarse medidas para la explotación que permitan compatibilizar las mercancías con la calidad del servicio de viajeros, prestando especial atención a las circulaciones nocturnas. No queremos que nuestros vecinos y vecinas aprendan a convivir con más ruido, con más vibraciones y más trenes durante la noche. No queremos únicamente hacer más soportable el problema; queremos solucionarlo. Señorías, esta iniciativa plantea una propuesta equilibrada: avanzar en una infraestructura necesaria, impulsar el transporte ferroviario de mercancías y proteger a los municipios afectados. Por eso pedimos el apoyo de todos los grupos.
En cuanto a las enmiendas presentadas por otros grupos políticos, quiero destacar la enmienda de EH Bildu, que propone una mesa de coordinación, pero con sus omisiones queda claro que no apuesta por sacar las mercancías ni de los núcleos urbanos ni de la carretera.
Eskerrik asko.