Saltar al contenido
Sin adjetivos

Pleno del 22 de septiembre de 2026

Proposición de Ley de jubilación sin penalización.

Proposición de ley de Grupos Parlamentarios del Congreso.. Autor: Grupo Parlamentario Mixto. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 206.

Pensiones

Votación

  • 22 de septiembre de 2026: salió adelante, 178 sí, 33 no, 136 abstenciones.

Ione Belarra Urteaga

PodemosDiputada.Página 24Vídeo

Gracias, presidente. Buenas tardes, señorías. Antes de comenzar, quiero exigir desde esta tribuna la liberación inmediata de Fergie Chambers, el primer preso político en España por la causa palestina. (Aplausos). Fergie está encarcelado por orden de Donald Trump en España y hoy el Gobierno, en vez de ponerlo en libertad y oponerse a su extradición, ha dado continuidad al procedimiento. Basta ya de colaboración con los sionistas. Hay que romper todas las relaciones con el Estado genocida de Israel y hay que liberar a Fergie. (Aplausos). Antes de comenzar, quería dar la bienvenida a las personas que nos están siguiendo desde la tribuna, representantes de ASJUBI40. Quiero daros las gracias, compañeros y compañeras, por vuestra lucha, por vuestro compromiso incansable, por vuestra perseverancia. Todo lo que se consiga hoy en esta Cámara va a ser gracias a vosotros y a vosotras. Hoy, Podemos trae, de mano de ASJUBI40, a este Congreso una cuestión de la más básica justicia social. ¿Cómo es posible, señorías, que en pleno siglo XXI, en la cuarta economía del euro, con una macroeconomía que, como dice el propio presidente del Gobierno, va como un cohete, sigamos teniendo en España a personas que han cotizado más de cuarenta años a la Seguridad Social y que ven su pensión recortada? ¿Ustedes se imaginan, señorías, lo que es cotizar durante cuarenta años, trabajar durante cuarenta años cotizando a la Seguridad Social? Estamos hablando de personas que no solo han cumplido con sus familias, no solo han cumplido con la Seguridad Social, han cumplido con este país, han sido quienes más y durante más tiempo han contribuido al sostenimiento de lo público, de la sanidad pública, de la educación pública, de los servicios públicos que están ahí para cuidarnos cuando las cosas se ponen difíciles. Hoy, señorías, queremos hacer un llamamiento en nombre de Podemos a una alianza entre generaciones: jóvenes, adultos en edad de trabajar, niños y niñas y personas mayores. Hoy es el momento de darnos la mano y alzar la voz para exigir pensiones dignas. Las personas que están en edad de jubilarse y que se jubilan tienen derecho a descansar, señorías, se lo han ganado de sobra. Hoy es el momento de decir en este Congreso que, gobierne quien gobierne, las pensiones se defienden, señorías. (Aplausos). Muchas de nosotras no olvidamos que cuando la crisis económica golpeó con dureza a este país, mientras muchas de mi generación se iban a Reino Unido a estudiar, cuando había decenas de desahucios en este país, cuando cada viernes se recortaba en sanidad y en educación, en ese momento fueron nuestros abuelos y abuelas con sus pensiones quienes sostuvieron en sus brazos cientos de miles de familias en este país. Nosotras no nos olvidamos. Los y las pensionistas fueron los primeros en conseguir y en demostrar en este país que sí se puede. Fueron los que le torcieron el brazo al señor Montoro y exigieron que las pensiones se actualizaran conforme al IPC en plena ola de recortes. Después de eso, los hemos visto cada semana en las plazas, en las calles, exigiendo pensiones dignas. No hay manifestación, señorías, en la que los y las pensionistas no estén apoyando la sanidad pública, a las educadoras infantiles, una vivienda digna. Señorías, quienes hoy peinan canas en nuestro país no olvidan cómo se consiguen las cosas, y las cosas se consiguen peleando, con pancartas, haciendo ruido. Así es como se logró la democracia, con el esfuerzo, el sufrimiento y miles de vidas entregadas para que hoy podamos disfrutar de la vida decente que tenemos. Por eso, hoy traemos aquí esta ley, porque es justo, señorías, pero también porque pelear por los derechos de las personas que reciben una pensión es la mínima justicia social, es el mínimo agradecimiento que le debemos a una generación que lo dio todo por nosotros y por nosotras. Esta es una ley para Antonio, que empezó a trabajar muy joven a la vez que estudiaba. Con su esfuerzo se formó como delineante. Durante la crisis, su empresa quebró y terminó su vida laboral pintando fachadas y trabajando de jornalero en el campo. Hoy Antonio tiene 72 años, ha cotizado más de cuarenta a la Seguridad Social. En nueve años de jubilación ha perdido 40 000 euros, señorías, 40 000 euros, 300 euros cada mes. Porque ustedes, señorías, decidieron que Antonio no merece su pensión completa por jubilarse dos años antes de lo que le correspondía. Espero que les dé vergüenza. Esta ley es también para Lola que, a los 14 años ―ese momento en el que hoy consideraríamos que era una niña― empezó a trabajar en una imprenta con jornadas de diez horas, de lunes a sábado. Se jubiló después de cuarenta y siete años cotizando a la Seguridad Social porque ya no podía más y perdió en su pensión 200 euros al mes. Esta ley es también para Santiago, que lleva perdidos 45 000 euros de pensión, que también empezó a trabajar con 14 años de botones, señorías, con un solo día libre a la semana.

Hoy, señorías, antes de votar, piensen. Piensen en Santiago, piensen en Lola, piensen en Antonio, piensen en eso y voten lo que es justo, porque nuestro país está mirando y no se va a olvidar de lo que voten hoy. Sobre todo, quería pedirles que sean consecuentes con su voto el día de mañana, porque no me gustaría ver al Gobierno del Partido Socialista y SUMAR votando hoy sí a esta proposición de ley y mañana metiendo en el cajón de la prórroga de enmiendas esta proposición, como ya han hecho con tantas normas sociales en esta legislatura. (Aplausos). No me gustaría ver al Grupo Popular y VOX votando a favor de esta proposición de ley ―también al Grupo Socialista―, y mañana apoyando el mayor rearme de la historia de este país, que está destinando el dinero de nuestras pensiones a armas y a tanques por orden de Donald Trump. (Aplausos). Señorías, es muy sencillo de entender: cada euro que nos estamos gastando en armas y tanques en el mayor rearme de la historia es dinero que no le estamos dedicando a tener pensiones dignas, a tener unas pensiones que, por ejemplo, sean como el salario mínimo interprofesional, que se actualicen al IPC, que sean dignas de verdad, pensiones públicas. Cada euro que le destinamos a un nuevo Eurofighter o a un nuevo dron es un euro que le estamos robando a la sanidad pública y a la educación. Pero es que nos lo está dejando claro la señora Von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, que ha dicho que las familias trabajadoras europeas tenemos demasiados ahorros y que tenemos que poner nuestros ahorros al servicio de la industria armamentística y de su rearme. Lo ha dicho más claro todavía, por si no estaba claro, el secretario general de la OTAN, el señor Mark Rutte, que ha dicho que tenemos que recortar nuestros servicios, nuestros sistemas de pensiones y de salud, para financiar el mayor rearme de Europa.

Me parece, señorías, que hay que dejarlo muy claro: si quieren guerra, que vayan ellos; si queréis guerra, id vosotros, porque la gente trabajadora de este país, especialmente quienes peinan canas, saben perfectamente que a la mili ―al servicio militar obligatorio― y a la guerra no va a ir el señor Abascal, van a ir nuestros hijos. Por eso, si quieren guerra, que la paguen ellos y que vayan ellos. (Aplausos). Y si alguien se quiere gastar el dinero en un rearme, que lo ponga de sus ahorros, como dice la señora Von der Leyen, porque la gente trabajadora de este país sabe perfectamente que no hay nada que se parezca más a una camarera de nuestro país que una camarera del Líbano; que un trabajador de la SEAT en España se parece mucho más a un trabajador de la SEAT en Moscú, lo sabemos perfectamente, y que la paz es cuestión de pura supervivencia para la clase trabajadora, porque es cuestión de vida o muerte, literalmente, señorías. Por eso, nosotras lo tenemos claro: tenemos que destinar todo ese dinero que se está dedicando al rearme a fortalecer lo público.

Y termino. Mucha gente en su casa se está preguntando cómo es posible que esta barbaridad, esta auténtica injusticia, siga en vigor todavía en este país, cómo es posible que personas que han cotizado más de cuarenta años a la Seguridad Social vean recortada su pensión en 200 o en 300 euros todos los meses. Es una absoluta injusticia. Y la explicación es muy sencilla, señorías, y es porque vivimos en un sistema económico y social que es profundamente injusto, es un sistema que está diseñado para exprimir a la gente hasta la última gota, para asfixiar a la gente, para que si has trabajado más de cuarenta años encima te recorten la pensión, para que destines todo tu sueldo a pagar un alquiler o una hipoteca, para trabajar horas y horas cada día para que acabes viendo más a tu jefe que a tus hijos o a tus hijas. Ese es el sistema. Por eso es imprescindible, señorías, que cambiemos el sistema de arriba abajo, porque este sistema, tal y como está diseñado, no tiene solución. Tenemos un sistema que está haciendo cada vez más ricas a las empresas del IBEX 35, que no paran de tener beneficios récord. Tenemos un sistema, señorías, tan injusto que mañana se va a producir, si la movilización social no lo impide, el desahucio de una señora de 87 años, que lleva setenta años viviendo en la misma casa, porque a una empresa, Urbagestión, se le ha puesto en la nariz quedarse con su casa, y ni la jueza ni la señora Ayuso ni el Gobierno hacen nada para evitar el desahucio de una señora de, insisto, 87 años, a pesar de que Naciones Unidas ha pedido la paralización de ese desahucio.

¿Vamos a empezar a trabajar y a gobernar para la gente o vamos a seguir reforzando y respaldando este sistema injusto? Este sistema tiene ganadores, unos pocos, y muchos perdedores, pero también tiene vasallos, muchos que votan en este Parlamento y también muchos que están en la calle. Lo vemos con esa Policía que se permite empujar a una profesora jubilada en Valencia rompiéndole la nariz, y luego, apedreando el coche de una diputada de Ceuta Ya! La Policía mira hacia otro lado y no hace nada contra el terrorismo fascista. ¡Así nos va, señorías! Este sistema hay que cambiarlo de arriba abajo.

Muchas gracias. [Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Mixto (Podemos), puestos en pie].

Presidencia. Gracias. En turno de fijación de posiciones, por el Grupo Parlamentario Vasco (EAJ‑PNV), tiene la palabra la señora Sagastizabal Unzetabarrenetxea.

Idoia (GV (EAJ-PNV)) Sagastizabal Unzetabarrenetxea

PNVDiputada.Página 26Vídeo

Gracias. Señorías, hoy tenemos encima de la mesa una proposición de ley que plantea un debate concreto y también necesario, que viene a responder a si es proporcionado penalizar de por vida la pensión de una persona que ha cotizado cuarenta años o más por haberse jubilado anticipadamente. El Pacto de Toledo pidió analizar esta cuestión y, en cumplimiento de esa recomendación, el ministerio elaboró un informe. Ese informe reconoce la existencia de carreras laborales muy largas y la falta de proporcionalidad de los coeficientes reductores, pero concluye que deben mantenerse los mismos por razones de equidad y sostenibilidad. Esta posición la hemos visto recientemente también en esta Cámara, ya que hubo grupos que votaron en contra de una enmienda a una proposición de ley que planteaba precisamente eliminar los coeficientes reductores para quienes acreditasen cuarenta años de cotización. Conocemos los argumentos contrarios. El informe del ministerio habla de coste para la Seguridad Social, recuerda que quien se jubila antes comienza a cobrar antes y plantea también un posible agravio respecto a quienes continúan trabajando hasta la edad ordinaria. Son argumentos que debemos tener en cuenta, pero no pueden ser los únicos, porque hay una realidad que las cifras generales no reflejan, y es que no todo el que se jubila antes lo hace porque quiere o lo hizo porque quería. Durante las crisis económicas, muchos trabajadores y trabajadoras mayores de 55 años perdieron su empleo, agotaron sus prestaciones y se encontraron con enormes dificultades para volver al mercado laboral. Entonces, debemos preguntarnos hasta qué punto podemos hablar de una jubilación voluntaria cuando una persona quiere trabajar, pero el mercado laboral ya no le ofrece una oportunidad real. Además, entre los afectados nos encontramos también con personas de generaciones que comenzaron a trabajar con 14 o 15 años y que llegan a los 60 años con cuarenta y cinco años o más de vida laboral a sus espaldas; personas que han sufrido accidentes, enfermedades o el desgaste de trabajos físicamente exigentes que ya no podían seguir realizando. En estos casos, la jubilación anticipada no siempre es una elección libre, puede ser el resultado, como he dicho, de trayectorias laborales largas, intensas y en muchos casos físicamente desgastadoras.

Esta reflexión no es extraña en nuestro entorno europeo, ya que hay países que reconocen específicamente las carreras contributivas muy largas, como por ejemplo Alemania, que contempla una jubilación sin coeficientes reductores para quienes acreditan cuarenta y cinco años de seguro, o Portugal, que permite jubilarse desde los 60 años sin penalización a quienes acreditan cuarenta y ocho años de cotización o cuarenta y seis en determinados supuestos de personas que comenzaron a cotizar muy jóvenes. Se constata, por tanto, que en otros países no solo tienen en cuenta la edad a la que una persona se jubila, sino también todos los años que lleva trabajando y contribuyendo. Si miramos nuestra realidad, como he dicho, nos encontramos personas con carreras laborales larguísimas que, después de décadas de esfuerzo, terminan acogiéndose a la jubilación anticipada por motivos ajenos a su voluntad; personas, como he dicho, que han trabajado durante cuarenta, cuarenta y cinco e incluso cuarenta y siete años y que, sin embargo, arrastran una penalización permanente en su pensión, una penalización que no distingue entre trayectorias laborales cortas y trayectorias extraordinariamente largas.

No queremos evadir el problema del coste de la medida. La sostenibilidad del sistema público de pensiones es fundamental, pero el coste tampoco puede cerrar el debate, tiene que formar parte del debate, porque si hablamos de equidad tenemos que mirar las dos partes. El ministerio nos dice que quien se jubila antes cobrará previsiblemente durante más años, de acuerdo, pero también puede haber cotizado durante muchos más años, y esta proposición de ley plantea precisamente una referencia: cuarenta años cotizados. A partir de ahí, propone que no se apliquen coeficientes reductores en los supuestos de jubilación anticipada que regula y contempla también a quienes ya están jubilados, permitiéndoles solicitar al INSS el recálculo de su pensión. Podemos estar de acuerdo o no en dicha referencia, pero lo cierto es que hoy tenemos delante preguntas que merecen ser debatidas. ¿Toda jubilación anticipada denominada voluntaria es realmente voluntaria? ¿Es lo mismo llegar a la jubilación anticipada con treinta y cinco años cotizados que hacerlo con cuarenta y cinco o cuarenta y siete? ¿Debemos mirar solamente cuándo una persona deja de trabajar o también cuándo empezó? Y sobre todo, ¿es proporcionado que alguien que ha contribuido durante cuarenta, cuarenta y cinco, cuarenta y seis o cuarenta y siete años arrastre una penalización durante toda su jubilación?

Jaun‑andreok, eztabaida hau funtsezkoa da. Justizia kontributiboaz ari gara. Kotizazio justiziari buruz ari gara. Berrogei, berrogeita bost edo berrogeita zazpi urtez sistemari eutsi diotenak aitortzeaz ari gara. Haien lan ibilbide luzeei bizitza osorako zigorra aplikatzea ez da proportzionala, ez da bidezkoa eta ez dago hamarkadetan zehar kotizatu dutenen benetako ahalegina islatzen. Izan ere, erretiro aurreratu guztiak ez direlako borondatez hartutako erabaki baten ondorioz. Eta hala ere, penalizazioa, zigorra, automatikoa eta iraunkorra da. Horregatik, gaur Ganbera honek erabaki behar du ea bizitza osoan kotizatu dutenen egoerak eztabaida honek jarraitzea merezi duen ala ez.

Eskerrik asko.

Señorías, este debate es algo esencial hablando de justicia contributiva. Estamos hablando de reconocer a quienes han sostenido el sistema durante cuarenta, cuarenta y cinco e incluso cuarenta y siete años. Aplicar una penalización de por vida a trayectorias laborales tan largas no es proporcional, no es equitativo y no refleja el esfuerzo real de quienes han contribuido durante décadas al sistema, porque no todas las jubilaciones anticipadas responden a una elección libre y, aun así, la penalización es automática y permanente. Por ello, esta Cámara debe decidir hoy si las circunstancias de quienes han contribuido toda una vida merecen que este debate continúe o no.

Muchas gracias.

Presidencia. Muchísimas gracias. Por el Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu, tiene la palabra el señor Matute García de Jalón.

Oskar Matute García de Jalón

EH BilduDiputado.Página 28Vídeo

Presidente jauna, diputatuak, arratsalde on. Hoy, al igual que en otras ocasiones, en esta misma tribuna y en este mismo hemiciclo, y muchas más en las calles de Euskal Herria, acompañando a los y las pensionistas vascas del Movimiento de Pensionistas de Euskal Herria, volveremos a mostrar nuestra adhesión y nuestro acuerdo con sus reivindicaciones. Volveremos a seguir apoyando sus reivindicaciones porque nos parecen justas, razonables y legítimas. Por el contrario, no es justo ni razonable, ni mucho menos legítimo, la pervivencia o vigencia aún hoy de los coeficientes reductores de jubilación anticipada con cuarenta años o más cotizados, por eso nos sumamos a la petición de su derogación. Aunque luego argumentaré por qué creemos que mantener esta penalización es injusto, no es razonable y es profundamente ilegítimo, permítanme que primero tenga la oportunidad de situar un poco el contexto, porque hablamos y hablamos, pero la tangibilidad de los números a veces acerca más la comprensión a la gente. Estamos hablando de más de 870 574 personas en el Estado español que ven mermada su dignidad y su capacidad para desarrollar un proyecto de vida digna. Estamos hablando de 290 927 mujeres dentro de esas 870 574 personas; más del 25 % de las personas que sufren esta injusticia son mujeres. Si lo aterrizamos a nuestra propia realidad, en Euskal Herria son 83 694 personas, el 9,61 del total de afectados o de personas afectadas. Quizás ese dato les diga poco, pero baste una comparación. Somos el 5,91 % de los habitantes del actual Estado español, sin embargo, tenemos el 9,61 del total de damnificados por esta realidad, seguramente fruto de nuestro pasado. También lo digo para ponerlo en contexto. En Euskal Herria somos el 5,92 % de los habitantes del actual Estado español, y dado que no tenemos el don de la ubicuidad, me parece que nos ven en demasiados sitios donde no estamos. Por centrarme en los argumentos, señalaba que nos parece un contrasentido mantener los coeficientes reductores o penalización actual para este colectivo, toda vez que cuarenta años de cotización son más de los necesarios para percibir el cien por cien de la jubilación ordinaria. Es decir, la jubilación ordinaria en el Estado español se calcula con menos de cuarenta años, se calcula con treinta y siete años ―así va a ser en el 2027― y, sin embargo, a personas con cuarenta años se les penaliza. Esta penalización es injusta para este colectivo que ha aportado durante más tiempo que otra mucha gente y que otros muchos trabajadores y trabajadoras. Para que también lo entiendan, es una penalización que puede alcanzar el 26 % de la reducción de la pensión de manera permanente, más allá de la edad de jubilación ordinaria. Aunque no nos parece la solución como mal menor y frente al agravio actual, bien podrían haber planteado alguna cuestión relativa a una jubilación anticipada que se revisase cuando la persona accede a la edad ordinaria de jubilación y que cuente los años necesarios para acceder al cien por cien de la base reguladora, pero esto no es así. Lo que hoy están sufriendo todas las personas a las que me he referido es un castigo para toda la vida. Les decía que no es razonable, además de ser injusto, porque la gran mayoría de estas personas comenzaron a trabajar muy jóvenes y en trabajos físicamente duros, relacionados en muchas ocasiones o en muchos lugares, como el del que yo provengo, con la industria. Eran aquellos tiempos en que las leyes de protección y seguridad laboral o de salud laboral ni estaban, ni se las esperaban. Y son realidades de desarrollo y desempeño de una profesión que han incidido negativamente en su calidad y esperanza de vida, lo que justifica o debería justificar una jubilación digna y sin recortes. Así, vemos que quienes han desempeñado los trabajos más duros eran, son y parece que van a seguir siendo maltratados también en su jubilación, creándose además un agravio para con otros trabajadores de grandes empresas que, mediante pactos con esas grandes empresas, han conseguido unas condiciones de jubilación objetivamente mejores. Grandes empresas se podrían citar muchas. Véase la reconversión industrial que sufrió nuestro territorio, junto con otros, en el año 1986 ―cuando se hablaba de los 800 000 puestos de trabajo, a nosotros no nos tocó ni la pedrea, nos tocaron los despidos y los cierres de empresas― o las propias fusiones bancarias, donde hemos podido ver cómo la gente accede, a través de una pasarela pactada, a una jubilación que no supone merma alguna en sus ingresos. Pero no se trata de igualar por abajo y de decir que eso que han conseguido otros está mal, sino de que eso que ha sido posible para algunos sectores lo sea para todos y para todas para acabar con la precariedad y con la dificultad para subsistir. Por eso, lo justo y razonable es resarcir al colectivo discriminado, en este caso a todas estas personas a las que nos estamos refiriendo, porque miles de estas personas trabajadoras no han exigido dejar de trabajar anticipadamente, han sido expulsados del mercado de trabajo y la jubilación anticipada ha sido la única forma de subsistir. Según un sindicato del Estado español, Unión General de Trabajadores, tal como sostuvo en el Pacto de Toledo, el 81 % de las personas trabajadoras que acceden a esta jubilación anticipada lo hacen en situación de desempleo. Se han señalado algunos ejemplos de nuestro entorno. Añado yo otro más, el de Francia. En Francia se blindan las carreras largas de cotización para que la gente que comenzó a trabajar muy joven pueda jubilarse con el cien por cien, jubilándose entre dos y cuatro años antes de la edad legal establecida. Un Estado en el que, dicho sea de paso, la edad de jubilación oscila entre los 62 años para quienes nacieron antes de 1961 y los 64 para los posteriores a 1968. Eso sí da una cierta envidia.

Concluyo. Que la situación general de revalorización de las pensiones sea constatable en líneas generales ―es decir, que se hayan mejorado las cuantías de las pensiones― es objetivo, es constatable, pero eso no obsta para que en torno a las pensiones aún pervivan situaciones profundamente injustas, como esta que hoy estamos debatiendo o como la de las pensiones de viudedad, que en ningún lugar del territorio español alcanzan el salario mínimo interprofesional. Es decir, tenemos decenas, cientos de miles de viudas que están cobrando menos del SMI, y eso tampoco es justo. Tampoco es justo que no se aborden los coeficientes reductores para que se puedan jubilar antes personas que pertenecen a colectivos que también realizan esfuerzos ímprobos para desempeñar su tarea, ya sea en la construcción, ya sea en el mantenimiento industrial o ya sean las llamadas ‘kellys’ o las camareras de planta.

Termino con otra deuda histórica que tenemos, que es con los y las trabajadoras del amianto, que vienen señalando la injusticia que se perpetró con ellos y que todavía hoy no ha sido reparada. En definitiva, toca levantar una infraestructura democrática al servicio del bienestar de todos y todas, y no solo de aquellos que siempre lo han tenido demasiado fácil. No se trata de repartir las migajas del pastel, sino de distribuir y repartir el pastel entre todos y todas. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias. Por el Grupo Parlamentario Junts per Catalunya, tiene la palabra el señor Cervera Pinart.

Josep Maria Cervera Pinart

JuntsDiputado.Página 29Vídeo

Gràcies, president. Bona tarda, senyories. No és aquesta la primera vegada que en aquesta cambra debatem sobre una reivindicació que fa massa anys que espera una resposta. Per tant, aquest no és un debat nou. Per aquest debat no falta informació, no falta diagnòstic. Tampoc ha faltat iniciativa i fins i tot per no faltar. No han faltat ni majories en aquesta cambra. El que ha faltat és convertir aquestes majories en una solució de parlar, denunciar i gesticular. Alguns en saben molt. Però això no és sinònim de solució. I hem de ser conscients que parlem d’una generació que va començar a treballar molt jove. Ens ho deien ara persones que van començar a treballar i a cotitzar amb 14, 15 o 16 anys, amb jornades més llargues, amb menys drets laborals que no tenim avui i sovint amb feines especialment dures a la indústria, a la construcció o al camp o en molts altres sectors exigents. I com ja vam dir des d’aquesta tribuna, tampoc podem oblidar que no totes les jubilacions que jurídicament es qualifiquen de voluntàries ho han estat realment. Al darrere hi ha acomiadaments, expedients de regulació, reconversions industrials, tancaments d’empreses. Persones que després de quaranta anys treballant, senzillament no han pogut continuar. Aprofito en aquest moment per saludar al col·lectiu ASJUBI40, que fa anys que posa veu a aquesta realitat i lidera la reivindicació sense descans. Ells saben que en els de Junts ens han tingut, ens tenen i ens tindran al seu costat, perquè el que exigeixen és de justícia. Però avui, a més de parlar de la seva reivindicació, també estem obligats a fer memòria perquè alguns dels grups amb responsabilitats de Govern durant els mandats del president Sánchez, com el mateix grup Parlamentari Socialista. L’any 2020 ja va presentar un text per millorar la protecció de les persones que es jubilen anticipadament després de llargues carreres de cotització. Per tant, vostès ja fa temps que coneixien el problema i malgrat que el coneixien el 2021 van desaprofitar una oportunitat extraordinària per donar‑hi resposta. De fet, el Govern del PSOE i Unidas Podemos a aquest col·lectiu els hi va mantenir la penalització. Perquè vostès, senyora Belarra l’anterior legislatura estaven al Govern, era Unidas Podemos al Govern? I què va fer, doncs? Tapar els ulls i fer veure que no passava res mimetitzant Rajoy, que sense fer res també feia? Ho vam dir fa uns mesos i ho repetim avui. Si aquesta mesura és necessària, avui també ho era quan vostès, senyors de Podemos, eren al Govern. Però ja sabem que vostès, els de Podemos, quan son al Govern, empassen i quan no gesticulen i exigeixen. El novembre del 2025 ja vàrem debatre una moció que reclamava impulsar reformes legislatives necessàries perquè no s’apliquin els coeficients reductors a les persones amb carreres llargues, tant a les que ja estan jubilades com a les que hi accediran en el futur. És important explicar què va passar aquell dia. La moció es va aprovar amb 180 vots a favor, cap en contra i entre ells 180 vots favorables. Hi havia els dels socialistes van votar a favor d’impulsar les reformes perquè no s’apliquessin coeficients reductors a les persones que hagin cotitzat durant 40 anys. I què ha passat des d’aleshores? Res. I això ja ens ho coneixem. L’executiu de Pedro Sánchez continua governant d’esquenes al Parlament quan volen, desatenent els mandats legislatius i quan volen saltar‑se el Parlament. Ho fan per la porta del darrere, amb reials decrets. I jo em pregunto, per què han volgut desobeir el mandat d’aquesta cambra? Què hi ha hagut una trucada del Ministerio de Hacienda? Hem hagut d’esperar que sigui una proposició de llei d’un grup parlamentari la que intenti convertir en llei allò que la cambra ja va aprovar. I sobretot, de què serveix aprovar un text si després qui té la responsabilitat de Govern no ho aplica? Aquesta és una pregunta que el Grup Socialista ens hauria de respondre perquè el recorregut comença a ser massa llarg. Anys de reivindicacions, d’iniciatives parlamentàries, de reformes a mig gas, de bones intencions i avui tornem‑hi.

Senyories, des de Junts considerem que cal donar resposta a les persones que després d’haver contribuït al sistema durant 40 anys o més, no poden veure reduïda de per vida la seva jubilació. Ha arribat el moment que les paraules, les mocions i els compromisos es converteixin en norma, en llei, perquè darrere dels articles 207 i 208 no només hi ha coeficients, percentatges i taules. Hi ha persones, persones que no pot ser que després de treballar i pagar durant 40 anys, tinguin per recompensa una retallada de la pensió de per vida. Qui ha complert tota la vida es mereix una jubilació digna? Sí, digna. Perquè treballar 40 anys no mereix un càstig. Mereix un monument. Mereix un reconeixement. Així que ara els toca complir a vostès. A vostès, que s’autoanomenen els més progressistes, senyories socialistes, que han tingut vuit anys, vuit per resoldre la situació d’aquests centenars de milers de persones i no ho han fet. I és perquè no han volgut. Senyor Mayoral, no vagi aquí a explicar‑nos més sopars de duro. Ja sabem a què juga amb vostès. Avui votaran que sí i automàticament demà puntada de peu a la pilota a veure si la deixen fora del camp mentre duri aquest partit que tots sabem que fa dies que és a la pròrroga.

I, acabo. Senyora Belarra, nosaltres no serem l’escull a la seva iniciativa perquè a diferència de vostès, no busquem excuses per tombar iniciatives només perquè no ens agrada qui les presenta.

Moltes gràcies.

Gracias, presidente. Buenas tardes, señorías. No es esta la primera vez que en esta Cámara debatimos sobre una reivindicación que hace demasiados años que espera una respuesta, por lo tanto, este no es un debate nuevo. Para este debate no falta información, no falta diagnóstico, tampoco ha faltado iniciativa e, incluso, por no faltar, no han faltado ni mayorías en esta Cámara; lo que ha faltado es convertir esas mayorías en una solución de hablar, de anunciar y gesticular. Algunos saben mucho, pero eso no es sinónimo de solución.

Debemos ser conscientes de que hablamos de una generación que empezó a trabajar muy joven ―nos lo decían ahora―, personas que empezaron a trabajar y a cotizar con 14, 15, 16 años, en jornadas más largas, con menos derechos laborales que tenemos hoy y con trabajos especialmente duros en la industria, en la construcción o en el campo o en muchos otros sectores exigentes. Y como ya dijimos en esta tribuna, tampoco podemos olvidar que muchas de las jubilaciones que jurídicamente se califican como voluntarias no lo han sido realmente. Detrás de ellas hay despidos, expedientes de regulación, reconversiones industriales, cierres de empresas, personas que después de cuarenta años trabajando simplemente no han podido seguir. Aprovecho en este momento para saludar al colectivo ASJUBI40, que hace años que da voz a esta realidad y que lidera la reivindicación sin descanso. Ellos saben que a los de Junts nos han tenido, nos tienen y nos tendrán a su lado porque lo que exigen es de justicia. Pero hoy, además de hablar de su reivindicación, también nos vemos obligados a hacer memoria, porque algunos de los grupos con responsabilidades de gobierno durante los mandatos del presidente Sánchez, como el propio Grupo Parlamentario Socialista, en 2020 ya presentó un texto para mejorar la protección de las personas que se jubilaban anticipadamente después de largas carreras de cotización. Por lo tanto, ustedes ya hace tiempo que conocían el problema y, a pesar de que lo conocían, en 2021 desaprovecharon una oportunidad extraordinaria para darle respuesta. De hecho, el Gobierno del PSOE y de Podemos, de Unidas Podemos, a este colectivo les mantuvo la penalización, porque ustedes, señora Belarra, en la anterior legislatura estaban en el Gobierno. Eran Unidas Podemos y estaban en el Gobierno. ¿Y qué hicieron? Pues cerrar los ojos y hacer como si no pasara nada. Por no hablar de Rajoy, que sin hacer nada también hacía. Lo dijimos hace unos meses y lo repetimos hoy: si esta medida es necesaria hoy, también lo era cuando ustedes, señores de Podemos, estaban en el Gobierno. Pero ya sabemos que ustedes, los de Podemos, cuando están en el Gobierno pasan las cosas, tragan y, cuando no, gesticulan. En 2025 ya debatimos una moción que reclamaba impulsar las reformas legislativas necesarias para que no se aplicaran los coeficientes reductores a las personas con carreras largas, tanto a las que ya están jubiladas como a las que lo estarán en el futuro. Es importante contar lo que sucedió aquel día. La moción se aprobó con 180 votos a favor, ningún voto en contra, y entre esos 180 votos favorables estaban los de los socialistas. Votaron a favor de impulsar las reformas para que no se aplicasen coeficientes reductores a las personas que hubieran cotizado durante cuarenta años. ¿Y qué ha pasado desde entonces? Nada. Eso ya nos lo conocemos. El ejecutivo de Pedro Sánchez sigue gobernando de espaldas al Parlamento. Cuando quieren, desatendiendo los mandatos legislativos, y cuando quieren saltarse al Parlamento, lo hacen por la puerta de atrás con reales decretos. Y yo me pregunto: ¿por qué han querido desobedecer el mandato de esta Cámara? ¿Es que ha habido una llamada del Ministerio de Hacienda? Hemos tenido que esperar a que sea una proposición de ley de un grupo parlamentario la que intente convertir en ley aquello que la Cámara ya aprobó. Y, sobre todo, ¿de qué sirve aprobar un texto si después quien ostenta la responsabilidad de gobierno no lo aplica? Esta es una pregunta que el Grupo Socialista debería respondernos, porque el recorrido empieza a ser demasiado largo: años de reivindicación, de iniciativas parlamentarias, de reformas a medio gas, de buenas intenciones, y hoy volvemos, señorías.

En Junts consideramos que hay que dar respuesta a las personas que, después de haber contribuido al sistema durante cuarenta años o más, no pueden ver reducida de por vida su jubilación. Ha llegado el momento de que las palabras, las mociones y los compromisos se conviertan en norma, en ley. Porque detrás de los artículos 207 y 208 no hay solo coeficientes, porcentajes y tablas; hay personas que no puede ser que tras trabajar y pagar durante cuarenta años tengan como recompensa un recorte de su pensión de por vida. Quien ha cumplido toda la vida se merece una jubilación digna. Sí, digna, porque trabajar cuarenta años no merece un castigo, merece un monumento, merece un reconocimiento. Así que ahora les corresponde a ustedes cumplir. A ustedes, que se autodenominan los más progresistas, señorías socialistas, que han tenido ocho años, ocho, para resolver esta situación de centenares de miles de personas. No lo han hecho y es porque no han querido. Señor Mayoral, no venga aquí a explicarnos más cosas de estas; ya sabemos a qué juegan. Hoy votarán que sí y mañana le echarán la pelota fuera, a otro, a ver si queda fuera del campo mientras dure este partido, porque todos sabemos que ya hace días que se encuentra en la prórroga.

Acabo. Señora Belarra, nosotros, a diferencia de ustedes, no buscamos excusas para tumbar iniciativas solo porque no nos gusta quien las presenta. Por eso, votaremos a favor.

Gracias.

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Republicano, tiene la palabra el señor Salvador i Duch.

Jordi Salvador i Duch

ERCDiputado.Página 32Vídeo

Bona tarda, president. Avanço el nostre vot. Esquerra Republicana votarà a favor de la presa en consideració. Ara bé, també cal dir les coses com són. Agraïm que Podemos porti aquesta qüestió al ple, però ningú ha inventat la sopa d’all avui. 24 de maig del 2018, a instàncies d’Esquerra Republicana, a instàncies d’aquest diputat que el parla, vam presentar la primera iniciativa en aquest sentit. Exactament la proposició no de llei 161/003309, ja demanàvem reduir els coeficients a partir dels 35 anys cotitzats i eliminar‑los als 40 anys, tant a les jubilacions voluntàries com a les forçoses. Va ser votat i vam guanyar. 2018: la iniciativa es va aprovar el 26 de setembre, dos mesos després. El 2020, amb el diputat Iñaki Ruiz de Pinedo, a qui aprofito per saludar amb Euskadiko Ezkerra Bildu i Esquerra Republicana, el Pacte de Toledo, vam presentar 17 vots particulars. Un d’aquests vots particulars era el de les llargues carreres de cotització. I aquesta cambra va votar en contra. A la hemeroteca està. El 2021, vam presentar aquesta esmena a la llei. També vam votar en contra i la vam perdre. Era una llei, una llei. Recordin qui estava al Govern. Aquesta proposició de llei es presenta el 2024, quan Podemos surt del Govern. Bé, estem al 2026. Però, recordo: nosaltres no farem pagar aquesta contradicció. Tots en tenim. No farem pagar aquestes contradiccions a aquest col·lectiu de jubilats a qui aprofito per saludar a l’ASJUBI40. No farem pagar aquestes contradiccions. Aquesta causa parla de les persones que van començar a treballar amb 14 o 15 anys, amb jornades llargues i feines dures. I qui comença a treballar amb 14 o 15 anys i 16 anys és perquè ho necessitava. No acostumava a ser per plaer. Han cotitzat, com hem dit abans, 42 o 45 anys, i poden reduir fins al 30 % pràcticament quan es jubilen anticipadament. La reducció no desapareix en arribar a l’edat ordinària de jubilació. És un càstig per vida. És un càstig per vida a gent que ha treballat 42 i 45 anys i que han començat sent criatures de 16 i 17 anys. La jubilació, anomenada voluntària, no sempre és una decisió lliure. Hi ha acomiadaments, expedients de regulació, atur de llarga durada de salut. Segons ASJUBI40, prop de 900 000 persones pateixen aquesta situació i el sistema ens diu que malgrat haver cotitzat més de 40 anys, encara no han fet prou. Això contradiu el principi de contribuitat. Si l’esforç de cotització ha de guardar relació amb la prestació, no és raonable que qui ha cotitzat durant més anys pugui acabar cobrant menys. I això és una decisió política. La proposició de llei que es presenta elimina els coeficients reductors a les jubilacions anticipades, voluntàries quan acreditin 40 anys de cotització. Bé, també permeten recalcular les pensions ja reconegudes. Bé, compartim aquests objectius durant la tramitació. Caldrà millorar el text perquè tenim alguna cosa que crec que grinyola. El reconeixement a les persones ja jubilades hauria de ser d’ofici quan l’Administració disposi de les dades. No podem obligar a persones grans a superar tot un laberint d’obstacles. I aquí vull recordar una cosa fonamental que moltes vegades ningú ha reconegut: fins ara l’única millora que ha rebut aquest col·lectiu legal, l’única millora que ha rebut ASJUBI40 i des d’aquí ho poden corroborar, va ser per Esquerra Republicana. I faig record. Quan el 2022 va entrar en vigor els nous coeficients reductors, algunes persones ja jubilades haurien tingut una pensió inicial més alta que si els haguessin aplicat els coeficients. El complement servia per pagar aquestes diferències. Qui podia accedir? La regla general exigia 44 anys i 6 mesos cotitzats. Què hi va incorporar Esquerra a aquesta llei? A banda l’auditoria, a banda d’altres temes que són avui dia crucials i molt importants. En el cas que ens ocupa, és que si la pensió era inferior a 900 euros, l’1 de gener de 2022 n’hi havia prou amb 40 anys cotitzats. És a dir, que no és res de l’altre món. Són 900 euros, però no els tenien. I això es va aconseguir perquè era una condició igual que l’auditoria, igual que alguns punts més —q‌ ue ara no convé aquí perquè no tinc temps per explicar‑ho— sense això no s’aprovava la llei de pensions. Tot això està a l’hemeroteca. Tot això està al diari de sessions. Que quedi clar, doncs. Aquesta reivindicació és una reivindicació justa. Gràcies a aquest col·lectiu, també a COESPE i altres col·lectius de pensionistes que han estat durant aquests anys els grups més actius per lluitar contra aquesta injustícia.

Què ens fa por? Ens fa por que torni a passar, amb totes aquestes coses que he explicat, que torni a passar el de sempre. Avui és molt possiblement s’aprovarà. S’aprovarà com es va aprovar la moció que explicàvem abans, preguntes a la ministra, abans al ministre Escrivà també... S’aprovarà. Estic convençut que avui s’aprovarà. Ara, el que no estic convençut i per això els hi dic que han de continuar lluitant i ho dic, malauradament, hauran de continuar lluitant. Serà que això passi la tramitació i que sigui llei. Perquè ja estem acostumats a que moltes vegades quan guanyem coses no sempre arriben a ser realitat. Jo quan vaig guanyar la proposició no de llei dels coeficients reductors, i vostès ho recordaran, em vaig alegrar molt. Encara creia en el parlamentarisme. Avui ja no crec tant. Avui ja no crec tant. Ara espero equivocar‑me. Espero equivocar‑me i que no haguem d’estar aquí el pròxim any una altra vegada parlant del mateix perquè ja hem parlat moltíssimes vegades. Moltes gràcies.

Visca la classe treballadora! Visca la lluita de la classe treballadora i visca el moviment de pensionistes!

Moltes gràcies.

Buenas tardes, presidente. Les avanzo nuestro voto: Esquerra Republicana va a votar a favor de la toma en consideración. Ahora bien, también hay que decir las cosas como son. Agradecemos que Podemos traiga esta cuestión al Pleno, pero nadie ha inventado las sopas de ajo hoy. El 24 de mayo de 2018, a instancias de Esquerra Republicana, a instancias de este diputado que les habla ahora, presentamos la primera iniciativa en este sentido, concretamente la Proposición no de Ley 161/003309, y pedimos que se redujeran los coeficientes a partir de los treinta y cinco años cotizados y eliminarlos a los cuarenta, tanto en las jubilaciones voluntarias como en las forzosas. Fue votado y ganamos. Se votó y se ganó. En 2018. La iniciativa se aprobó el 26 de septiembre, unos meses después. En 2020, con el diputado Iñaki Ruiz de Pinedo, a quien aprovecho para saludar, con Euskadiko Ezkerra, Bildu y Esquerra Republicana, en el Pacto de Toledo presentamos diecisiete votos particulares. Uno de esos votos particulares era el de las largas carreras de cotización y esta Cámara votó en contra. La hemeroteca está ahí. Por eso nos abstuvimos. En 2021 presentamos esta enmienda a la ley. También votaron en contra. Votaron en contra y la perdimos. Era una ley; una ley, ¿eh? Acuérdense de quién estaba en el Gobierno. Esta proposición de ley se presenta en el 2024, cuando sale Podemos del Gobierno, bien; ahora estamos en 2026. Pero, recordemos una cosa, nosotros no vamos a hacer pagar esas contradicciones ―todos tenemos contradicciones―, no haremos pagar estas contradicciones a este colectivo de jubilados, a quien aprovecho para saludar, ASJUBI40. Esta causa habla de las personas que empezaron a trabajar a los 14, 15 años con jornadas largas y en trabajos duros. Quien empieza a trabajar a los 14, 15, 16 años es porque lo necesita; no lo hacían por placer, no acostumbraba a ser eso. Cotizaron cuarenta y dos, cuarenta y cinco años ―como hemos dicho antes― y pueden reducir hasta el 30 % prácticamente cuando se jubilan anticipadamente. La reducción no desaparece cuando llega la fecha ordinaria de jubilación. Es un castigo de por vida. Es un castigo de por vida a gente que ha trabajado cuarenta y dos y cuarenta y cinco años, cuando eran criaturas de 14, 15 y 16 años. La jubilación denominada voluntaria no siempre es una decisión libre: despidos, expedientes de regulación, paro de larga duración, de salud. Según ASJUBI40, más de novecientas mil personas sufren esta situación. El sistema les dice que, a pesar de haber cotizado más de cuarenta años, todavía no lo han hecho lo suficiente. Esto contradice el principio de contributividad: si la cotización tiene que guardar relación con la prestación, es razonable que quien haya cotizado esos años tenga que acabar cotizando menos. Y eso es una decisión política. Es una decisión política.

La proposición de ley que se presenta elimina los coeficientes reductores de las jubilaciones anticipadas voluntarias y no voluntarias cuando acrediten cuarenta años de jubilación y también permite recalcular las pensiones ya reconocidas. Bien, compartimos esos objetivos durante la tramitación. Habrá que mejorar el texto porque queda alguna cosa que creo que chirría. El derecho de las personas ya jubiladas debería ser automático cuando la Administración tenga los datos. No podemos obligar a las personas mayores a que superen todo un laberinto de trabas burocráticas. Y aquí hay que recordar una cosa que muchas veces nadie ha reconocido. Hasta ahora, la única mejora que ha recibido ese colectivo que está ahí arriba, ASJUBI40 ―y lo pueden corroborar los que están aquí―, fue gracias a Esquerra Republicana. Se lo voy a recordar. Cuando en 2022 entraron en vigor los nuevos coeficientes reductores, algunas personas ya jubiladas habrían tenido una pensión inicial más alta que si se les hubieran aplicado esos coeficientes. El complemento servía para pagar esas diferencias. ¿Quién podía acceder? La regla general exigía cuarenta y cuatro años y seis meses cotizados. ¿Qué incorporó Esquerra en esta ley? Además de la auditoría y de otros temas que hoy en día son cruciales y muy importantes, en el caso que nos ocupa que, si la pensión era inferior a 900 euros el 1 de enero de 2022, bastaba con cuarenta años cotizados. No es nada del otro mundo, son 900 euros. Eso se consiguió porque era una condición ―igual que otros puntos más, que ahora no hace falta que lo expliquemos porque no hay tiempo― y sin eso no se aprobaba esa ley. Todo eso está en la hemeroteca, está en el Diario de Sesiones. Que quede claro, por lo tanto. Esta es una reivindicación justa gracias a este colectivo. También gracias a COESPE y a otros colectivos de pensionistas que durante estos años han sido los grupos más activos para luchar contra esta injusticia.

¿Qué nos da miedo? Que con todo esto que acabo de explicar vuelva a pasar lo de siempre. Hoy muy posiblemente se va a aprobar, se aprobará como se aprobó la moción de la que les hablábamos antes, preguntas a la ministra, antes al ministro Escrivá también. Se aprobará, estoy seguro de que se va a aprobar. Ahora bien, de lo que no estoy tan convencido ―y por eso se lo digo, que tienen que seguir luchando― es de que no tengan que seguir luchando, desgraciadamente. Hace falta que esto pase la tramitación y que pase a ser ley, porque ya estamos acostumbrados a que muchas veces cuando ganamos cosas eso no siempre llega a convertirse en una realidad. Cuando yo gané la proposición no de ley de los coeficientes reductores ―ustedes lo recordarán― me alegré muchísimo. Todavía creíamos en el Parlamento, pero ya no creo tanto en ello. Ahora espero equivocarme y que no tengamos que estar aquí el año que viene otra vez hablando de lo mismo, porque ya hemos hablado muchísimas veces de ello.

¡Viva la clase trabajadora, viva la lucha de la clase trabajadora y viva el movimiento de los pensionistas!

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra la señora Vidal Sáez.

Aina Vidal Sáez

Grupo SumarDiputada.Página 34Vídeo

¡Qué alegría veros! (Dirigiéndose hacia la tribuna de invitados).

Yo sí que creo en la política y creo que la prueba en realidad es la reforma de pensiones del 2021 que supuso un gran cambio en nuestro sistema. Recuperó derechos y además reforzó ingresos y sostenibilidad. Entre otras cosas recuperó la revalorización vinculada al IPC, sustituyó el perjudicial factor de sostenibilidad por un mecanismo de equidad intergeneracional e introdujo medidas para mejorar la situación de las personas que habían accedido a la jubilación anticipada después de largas carreras de cotización. Esa reforma la conoce muy bien la señora Belarra, porque fueron personas del ministerio que ella dirigía las que, cuando estaba en el Gobierno, llegaron a ese buen acuerdo. Debería estar orgullosa en realidad.

Han pasado cinco años y debemos abordar una nueva etapa que corrija las deficiencias que todavía existen en nuestro sistema público de pensiones. Debemos seguir reduciendo la brecha de género; debemos seguir mejorando la suficiencia, es decir, la dignidad de las pensiones; debemos dar una respuesta adecuada a las profesiones especialmente penosas, peligrosas o insalubres ―hoy hemos tenido una muy buena victoria en la Comisión de Trabajo para las tripulantes de cabina―; y tenemos que abordar, evidentemente, la situación de las personas con largas carreras de cotización que son expulsadas del mercado de trabajo en los últimos años de su vida profesional y que terminan jubilándose de forma anticipada con una reducción de su pensión porque, evidentemente, este problema existe y es real, si no hoy no nos encontraríamos aquí.

Nos hemos reunido en muchísimas ocasiones con ASJUBI40 y hoy quiero volver a saludaros una y mil veces. Además, nos volveremos a ver tantas veces como queráis. Hemos escuchado muchas veces vuestras reivindicaciones y nos hemos intercambiado propuestas. Hemos estado de acuerdo en algunas y en otras no ―lo normal―, pero, evidentemente, compartimos la razón de vuestra reivindicación. Hay personas que comenzaron a trabajar muy jóvenes y que han cotizado durante cuatro décadas o más incluso y cuando fueron expulsadas del mercado laboral accedieron a una jubilación anticipada con una reducción permanente ―como usted ha destacado― de su pensión. La propia reforma del 2021 intentó dar respuesta parcial a una parte de este colectivo mediante un complemento específico. Cerca de cien mil pensionistas llegaron a tener reconocido ese complemento, pero es evidente que esa respuesta se quedó muy corta.

Claro que vamos a votar a favor de la toma en consideración de esta proposición. Después de tantos años de reivindicar esto en esta Cámara solo faltaría que el Congreso de los Diputados no debatiera esta cuestión. ¡Solo faltaría! Pero precisamente porque queremos resolver el problema, tenemos que decir con claridad que el texto que hoy se nos presenta necesita ser mejorado sustancialmente. Una cosa es reconocer una injusticia y otra muy diferente es encontrar la solución adecuada. Fíjense, esta propuesta utiliza una regla excesivamente rígida: la de los cuarenta años. El texto establece que tanto en una jubilación anticipada involuntaria como en una voluntaria no se aplicará reducción alguna cuando lleguen a los cuarenta años de cotización. Aquí aparecen problemas, señorías. Claro que los hay. ¿De verdad podemos decir que una persona con cuarenta años cotizados ha tenido una carrera larga y otra con treinta y nueve años y once meses no? ¡Hombre! ¿Es razonable que unos pocos meses puedan producir una diferencia tan enorme en la cuantía de la pensión? Me dirán ustedes. El texto establece una frontera por debajo de los cuarenta años, en que se aplican coeficientes reductores, y al alcanzar los cuarenta años ya desaparecen. No habla de una diferencia gradual, pasa un poco de todo a nada y eso no responde bien, evidentemente, al principio de equidad.

Hay otra cuestión que es más importante. No podemos tratar de la misma manera a quien se jubila de forma anticipada porque le da la gana y porque quiere y a quien se jubila anticipadamente porque ha sido expulsado injustamente del mercado de trabajo, porque no es lo mismo. Simplemente no es lo mismo. Una persona que después de cuarenta años trabajando pierde su empleo cuando tiene 61 o 62 años y no encuentra una nueva oportunidad laboral, no está en la misma situación que quien decide voluntariamente abandonar su empleo y anticipar su jubilación. Es un hecho. La legislación, de hecho, ya lo distingue. Y creo que aquí está una de las claves del debate, porque no debemos preguntarnos solo si cuarenta años son muchos años. Por supuesto que lo son, claro que lo son cuarenta años currando. La pregunta es cómo debemos ponderar el esfuerzo contributivo de una persona, la causa que la lleva a abandonar el mercado de trabajo, el tiempo que anticipa su jubilación y el impacto que todo eso tiene sobre el sistema. Los años cotizados importan, pero no son el único factor, señorías, ni el único elemento a tener en cuenta. Debemos combinar contributividad, equidad, sostenibilidad y sobre todo cuando la contributividad ―las feministas hace mucho que lo decimos, señora Belarra― sería como una especie de bomba sobre las mujeres. Fíjese, las mujeres trabajamos mucho más que los hombres, pero no cotizamos igual y una regla construida exclusivamente alrededor de alcanzar cuarenta años de cotización deja fuera, precisamente, a muchas personas que han tenido carreras laborales más interrumpidas. Por eso, si queremos hacer una reforma justa, no podemos resolver una desigualdad creando otra. No podemos solucionar el problema de las personas con carreras largas mediante una regla que premie exclusivamente haber alcanzado una cifra determinada y que ignore las distintas trayectorias laborales. Nuestro sistema de pensiones tiene que seguir corrigiendo la brecha de género que todavía existe y las desigualdades en las carreras profesionales siguen teniendo unas consecuencias muy claras en las pensiones. Creo que podemos coincidir en el diagnóstico sin tener que coincidir necesariamente en la misma solución. Claro que hay que revisar la penalización a las largas cotizaciones, claro que hay que dar una respuesta específica a quienes fueron expulsados involuntariamente teniendo más de cuarenta años de cotización y claro que debemos revisar si es razonable mantener de por vida reducciones que pueden llegar a ser francamente muy injustas. Claro que sí. Pero la respuesta no puede ser una frontera rígida entre los treinta y nueve años y once meses y los cuarenta años. Tenemos que construir un mecanismo que sea gradual, que tenga en cuenta los años cotizados, los meses de anticipación, la causa de jubilación y las diferencias y discriminaciones que afectan al mercado laboral. Las pensiones no son solamente un derecho individual, son un compromiso colectivo, señorías, entre generaciones.

Por eso, vamos a votar a favor de la toma en consideración de esta propuesta, porque esta cuestión, después de tantos años de reivindicación, evidentemente, se merece ser debatida en esta Cámara, y porque creemos que el trámite parlamentario debe ser precisamente para mejorar el texto, para escuchar a los colectivos afectados, para escuchar a los agentes sociales y para construir una solución que repare una injusticia sin generar otros problemas y más desigualdades. Es el compromiso que hoy deberíamos adquirir todas, no elegir entre reconocer el problema o rechazarlo, como me temo que algunos pueden intentar hacer.

Presidencia. Señoría, debe finalizar, por favor.

Aina Vidal Sáez

Grupo SumarDiputada.Página 36

Termino. Debemos reconocerlo y trabajar para resolverlo bien, pero una cosa les voy a decir, señorías de Junts: ¡faltaría más que en esta Cámara tuviéramos que aceptar lecciones de pensiones de ustedes! ¡Faltaría más, que tenemos memoria! (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra el señor Aizcorbe Torra. (Aplausos).

Juan José Aizcorbe Torra

VoxDiputado.Página 36Vídeo

Muchas gracias, señor presidente. Lo que Podemos nos trae hoy aquí es un paripé sin escrúpulos, porque ha reducido una reclamación seria, muy seria, que afecta a miles de personas de buena fe, a siete páginas que no se sostienen, y se nos pide que tomemos en consideración la proposición y que ya la arreglaremos luego. Comprendemos la desazón de algunos interesados ―es comprensible, por supuesto― que se aferran a cualquier posibilidad, pero una esperanza legítima no convierte una mala regla en una buena ley. Podemos ha colocado una frontera en los cuarenta años sin explicar por qué. Quien acredita treinta y nueve años y once meses conserva durante toda su jubilación el coeficiente reductor; quien suma un mes más, queda exento. Veámoslo con cifras: con una pensión de 2000 euros, quien se jubila voluntariamente dos años antes, con treinta y nueve años y once meses cotizados, cobraría 1620 euros, y con un mes más, 2000 euros. Son 380 euros mensuales de diferencia. Si la jubilación fuese involuntaria y se adelantara cuatro años, la diferencia llegaría a 560 euros mensuales. Un mes cotizado decide de por vida, ese es el criterio que se nos pide aceptar. (Aplausos).

Cumplidos los cuarenta años, la proposición elimina por igual el coeficiente a quien se retira voluntariamente y a quien se jubila después de un despido o un ERE, al que anticipa su retiro unos meses y a quien lo hace cuatro años. Para conceder la exención, también prescinde de las bases; una carrera más corta puede haber aportado mucho más que otra situada por encima del umbral.

Corregirlo exige extirpar el criterio central de la norma y escribir otra ley. Recordemos a los indoctos proponentes cómo funciona la Seguridad Social en España. España tiene un sistema de reparto. Las cotizaciones actuales pagan las pensiones actuales, generan derechos, expectativas, pero no se guardan en una cuenta individual. Entonces, a tenor de su iniciativa, ¿quieren ustedes, señores de Podemos, un sistema de reparto o un sistema de capitalización? Porque su proposición finge que, cumplidos cuarenta años, cada trabajador ya ha pagado su propia pensión, y no es así ―otros son temas de justicia que no se plantean en su proposición― (aplausos), y acaba poniendo en evidencia que ni siquiera conocen el sistema que pretenden administrar. Además, permiten solicitar el recálculo de pensiones ya reconocidas sin resolver las desigualdades que crean y sin una memoria económica que permita conocer su coste. Pretenden que la Cámara acepte su ocurrencia y que otros calculen después, en su caso, sus efectos.

Ya se ha dicho, Podemos fue Gobierno y se opuso en varias ocasiones a lo que ahora pide defectuosamente. Y ahora sostiene al Gobierno. Tras los aspavientos de rigor, colabora con el Ejecutivo que mantiene estos coeficientes, endeuda a la Seguridad Social y castiga el empleo. Ahora comparece como jurisconsulto de quienes han tenido una larga carrera cotizando. Participan en el daño y después señalan a un culpable del que son coadyuvantes para alimentar el enfrentamiento del que viven permanentemente.

Podemos y el Gobierno llevan años dejando muy claro a quién destinan y a quién quieren destinar el dinero de los españoles: miles de millones para sostener la inmigración ilegal, pagar la red de entidades de ONG y las catervas que viven de ellas, extender prestaciones a los últimos que han llegado de forma ilegal, mantener el efecto llamada y acelerar un cambio demográfico que nadie ha votado. También los hay para sus agendas de colores, sus chiringuitos ideológicos y las campañas con las que pretenden convertir su fanatismo en política pública. Pero, claro, para los afectados por largas carreras de cotización ya no queda. (Aplausos).

Hay que ser muy atrevida, señora Belarra, para venir aquí, en un doctorado demagógico, haber vivido siempre del dinero ajeno, despreciar profundamente el esfuerzo de los demás y actuar con semejante desvergüenza. Ustedes eligieron hace mucho tiempo entre los españoles que han sostenido la Seguridad Social durante cuarenta años y cualquiera que acaba de llegar; siempre dejan atrás al español. Nuestra prioridad, la prioridad debe ser justamente la contraria: los españoles primero. (Aplausos). Cuando esta cuestión apareció como una enmienda en una ley ajena nos abstuvimos para estudiarla por separado. Lo hemos hecho, la fórmula elegida crea dificultades y diferencias que son difíciles de defender y parte de una concepción falsa del sistema. Entiendo que algunos nos piden que apoyemos cualquier iniciativa que mantenga abierta una posibilidad, pero no nos pidan que demos por buena una norma sin sentido porque su situación merece algo mucho mejor que este texto.

A quienes llevan años reclamando unas revisiones les digo que este debate continúa. Asumimos el compromiso de trabajar sobre las largas carreras de cotización. Hay que atender especialmente a quienes llegaron a la jubilación anticipada por un despido o un ERE, valorar los años y las bases realmente cotizadas y distinguir según el tiempo en que se adelanta la jubilación. También debemos reconocer mejor a quienes continúan trabajando después de la edad ordinaria y siguen aportando cuando ya podrían retirarse. Premiar ese esfuerzo fortalece el sistema y responde a la justicia contributiva.

Si quieren hablar de largas carreras de cotización, hablemos seriamente. Algunos grupos tomarán hoy en consideración este texto confiando en que ya se arreglará durante la tramitación, pero nosotros no compartimos este criterio. Conformarse con el mal menor sigue siendo aceptar un mal, sobre todo cuando todavía es posible hacer las cosas bien. Las largas carreras de cotización merecen una solución, una solución seria. Trabajaremos para alcanzarla y si la Cámara abre la tramitación, contribuiremos a mejorar el texto, pero seguimos creyendo que partir del texto presentado es un error. Esto, en definitiva, señorías, creemos que es una patada hacia adelante y, si no, al tiempo.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el señor Mayoral de Lamo.

Alberto Mayoral de Lamo

PSOEDiputado.Página 38Vídeo

Gracias, presidente. Escuchando a todos los intervinientes, de lo que estamos hablando, señoría, es de aquellos españoles y españolas que, siendo niños o jóvenes, empezaron a trabajar porque había que llevar un jornal a su casa y entregarlo a sus padres y a sus madres. Estamos hablando de aquellos que se dejaron lo mejor de su juventud para empezar a cotizar porque, si no, perdemos la perspectiva. Cuando hablamos de carreras de larga cotización, de coeficientes reductores, hablamos de aquellos españoles y españolas que, muy jovencitos, empezaron a trabajar para construir la España que hoy conocemos. Fruto de ese debate en el seno del Grupo Socialista, quiero anunciar que vamos a votar que sí a esta proposición porque creemos que hay que hablar de aquellos españoles y españolas que eran muy mayores para reincorporarse al mercado laboral y demasiado jóvenes para no ser penalizados. Tenemos que dar un debate serio sobre esas largas carreras de cotización. Pero, claro, uno escucha durante toda la semana a la derecha hablar de pensiones y no puede dejar de subir a la tribuna con serenidad, pero para establecer el debate, realmente, sobre lo que hacen sus señorías cuando tienen el poder. El Partido Popular tiene un sello al hablar de pensiones que se llama Boletín Oficial del Estado. (Aplausos). En ese Boletín Oficial del Estado uno recuerda y no cae en esa amnesia colectiva, en ese olvido sobre lo que ustedes hacen con los pensionistas. Miren, en el año 2013 ustedes subieron a treinta y cinco los años necesarios para la jubilación voluntaria y subieron el tramo de edad. Ustedes dejaron de revalorizar las pensiones. Que parece que se les olvida. Hay que darles dignidad a los pensionistas. (Aplausos). Porque sus cartas, las cartas que les mandaban a los pensionistas, eran más caras que lo que realmente les subían. ¿Qué hacía el Partido Popular con los pensionistas? Para recordárselo, para que sepamos de que, cuando hablamos de pensiones públicas, al pensionista que cobraba 1000 euros le subían dos euros y medio. Dos euros y medio. Claro, es que parece que, cuando hablamos de pensiones, se hacen grandes discursos, grandilocuentes y parece que el BOE, su BOE, lo que ustedes hacían, no cuenta. Porque también quiero hablar de un eufemismo que usaban al hablar de estos debates, que era el factor de sostenibilidad. ¿Se acuerdan? Si tenías más edad, ibas a cobrar menos. Es decir, cuando está el Partido Popular, cuando intentan lanzar alternativas a las pensiones, si tienes más edad, cobras menos; no se revaloriza con el coste de vida y, con suerte, con muchísima suerte, podrás acceder a debates como el que tenemos hoy aquí porque te suben la edad. Y después, VOX. Yo cojo la bandera imperial, esta que estamos viendo en los últimos días, y afirmo que las pensiones no se venden, las pensiones se defienden. Miren, parafraseando al señor Aizcorbe, las cotizaciones de hoy pagan las pensiones de nuestros mayores. Pero claro, uno ha tenido la manía de leerse el informe económico de VOX, y parece que uno dice: bueno, ¿qué plantea esta gente sobre las pensiones? Y se va uno a la página 38, por ser concreto. Ustedes lo que quieren es poner en manos de fondos privados, en manos privadas, la hucha de las pensiones. Ustedes quieren que con el esfuerzo de los españoles se juegue a la bolsa. (Aplausos). Eso es lo que quieren con los mayores. Ustedes quieren ventajas fiscales para aquellos que paguen a fondos privados; es decir, para aquellos que se lo permiten. ¡Ay de aquellos mayores que no llegan a fin de mes, que tienen para pagar el alquiler, para llenar la nevera y no pueden pagar a esos fondos privados! A esos, señor Aizcorbe, ustedes no les dan beneficio. Pero, claro, hay que seguir analizando cuando hablamos de la sostenibilidad del sistema, porque ya les adelanto que este «sí» tiene un espíritu: el de analizarlo en el Pacto de Toledo y poner las herramientas para que se haga sostenible la defensa de las pensiones públicas. Porque cuando nosotros gobernamos, sí actualizamos las pensiones. Cuando hacemos reformas como en el 2021, fueron más de 100 000 españoles y españolas ―y digo las españolas, las mujeres, las grandes olvidadas cuando hablamos del mercado laboral y de las pensiones― los que se vieron beneficiados. Es cierto que tenemos que seguir avanzando, es cierto que tenemos que seguir poniendo mecanismos para la mejora, y de ahí nuestro «sí». Nuestro «sí» no puede ir a las políticas de quienes, cuando hablamos de pensiones, nos traen al recuerdo su última gestión: los grandes gestores, los que vienen a salvar España. ¿Saben, señorías del Grupo Popular, cuántos millones de euros les dejó el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero a ustedes? 67 000 millones en la hucha de las pensiones. ¡67 000 millones! (Aplausos.―Rumores). Tranquilos, tranquilos, tranquilos, tranquilos. Son buenos gestores y, además, tienen buena voz a la hora de chillar.

Bien, lo dejaron con 8000 millones de euros. ¿Y saben lo que hicieron en esa legislatura? Rescatar a la banca privada y pagar autopistas, como si nuestros mayores ―a esos a quienes les subían dos euros y medio― fueran los culpables de sus políticas al vaciar la hucha de las pensiones. Eso es lo que hacía el Partido Popular.

Miren, este «sí», como les decía, tiene un espíritu. Tiene el espíritu de mirar a esos españoles y españolas que han tenido una larga carrera de cotización y decirles que el Partido Socialista está dispuesto a debatir, que está dispuesto a poner los mecanismos para mejorar su pensión. Estamos dispuestos a hacerlo, eso sí, dentro del Pacto de Toledo, que nos lleve a un gran acuerdo que haga que esos españoles y españolas que se han dejado lo mejor de sí lo consigan. Pero a lo que no estamos dispuestos los socialistas ―y lo digo hoy con mucho orgullo, lo dice el hijo de un ferroviario de la clase trabajadora― es a que la pensión de mi padre, sus ahorros, vayan a fondos de pensiones privados, vayan a jugar en la bolsa. (Aplausos). A lo que no estamos dispuestos ―y miro a los jóvenes que están en la tribuna― es a permitir que nadie les diga a los jóvenes que están hoy en la tribuna que no van a tener derecho a una pensión pública, porque sí vais a tener derecho a una pensión pública. Porque mientras estemos los socialistas, los progresistas, mientras la izquierda de este país defienda las pensiones públicas y su sostenibilidad, no se pondrán en juego las pensiones con inversiones en fondos privados que solo benefician a sus amigos.

Muchísimas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, tiene la palabra el señor Paniagua Núñez.

Miguel Ángel Paniagua Núñez

PPDiputado.Página 39Vídeo

Gracias, presidente. Señorías, buenas tardes. Tenía curiosidad por saber cómo nos iba a criticar en esta intervención el Grupo Socialista; sabía que lo iba a hacer, y la verdad es que no me ha sorprendido, porque ha vuelto a hablar de hace más de trece años. Con mentiras, como siempre; con mentiras. Nos dice que revalorizábamos las pensiones un 0,25 %, pero se le ha olvidado decir que la inflación era negativa. (Aplausos). En cambio, se le ha olvidado recordar que en 2010 el señor Rodríguez Zapatero congeló las pensiones con una inflación cercana al 5 %. (Aplausos). De hecho, no pensaba que fuera a presumir del señor Rodríguez Zapatero, la verdad. (Risas). No me cabía en la cabeza. Antes de empezar con la proposición de ley, quería saludar a ASJUBI40 por su presencia, por su esfuerzo y por su trabajo en difundir su situación y sus propuestas. Para mí son un ejemplo. Y yo, que conozco muchos de los casos de sus asociados, debo reconocer que hay muchas injusticias en esas vidas. Por eso deseo que muchas de sus reivindicaciones puedan ser satisfechas. También debemos hablar del populismo de Podemos, del que todos tenemos muchos ejemplos. Y, por supuesto, quiero agradecer a la señora Belarra que haya podido dedicar un pequeño ratito de su intervención a la proposición de ley que hoy debatimos. (Risas).

Y también les trasladaré los riesgos que el señor Sánchez, su Gobierno y el Partido Socialista están creando en nuestro sistema de pensiones.

Podemos defiende que aplicar coeficientes reductores a las personas jubiladas con largas carreras de cotización supone una injusticia con efectos muy negativos, y tiene razón, pero la reforma de las pensiones de 2021 del Gobierno socialista se hizo con Podemos sentado en el Consejo de Ministros. ¿Y qué hicieron? Callaron. (Rumores).

De partida, hay dos cosas del proyecto con las que un partido de Gobierno como el Partido Popular no puede estar de acuerdo: extienden la reforma a las prejubilaciones voluntarias, algo inasumible, y, además, recogen unos efectos retroactivos amplísimos sin ni siquiera haber aportado ningún impacto económico ni dato ni análisis de ningún tipo. Me gustaría saber por qué Podemos presenta un proyecto de ley que puede ser inasumible. ¿Les interesa que fracase? ¿Les interesan de verdad ASJUBI40 y sus asociados? ¿O simplemente los están utilizando, como les he visto hacer y todos les hemos visto hacer a ustedes con otros colectivos? Nuestro grupo valora mucho el trabajo de ASJUBI40 y las situaciones personales que hemos conocido, pero pensamos que corresponde al Pacto de Toledo su estudio y análisis en los términos que recoge su recomendación segunda, porque exige un análisis y estudio de datos, una identificación del colectivo y un análisis de los costes financieros y de equidad actuarial. Desde aquí transmitimos ese interés y espero que el resto de los grupos lo acojan favorablemente y que podamos hacerlo cuanto antes en la comisión.

El interés de la Seguridad Social es dar un tratamiento más favorable a las largas carreras de cotización, y el aumento de la esperanza de vida no puede obviarse en este debate. Por ejemplo, en treinta años, de 1991 a 2020, la esperanza de vida de los hombres ha aumentado en más de seis años y, en el caso de las mujeres, en cuatro y medio: actualmente, alrededor de 80 y 85 años respectivamente. En el caso de un prejubilado a los 63 años, un hombre de media cobrará diecisiete años de pensión y una mujer, veintidós. Pero también debemos ser conscientes de que muchos de los integrantes de ASJUBI40 no merecen su situación porque no han tenido otra opción y la penalización que se les aplica parece realmente injusta: es realmente injusta.

Los intervinientes de otros partidos, por lo que hemos escuchado esta tarde aquí, son muy pesimistas. Es bastante factible que salga adelante la toma en consideración de esta proposición de ley, pero es bastante factible también que se quede en un cajón durante el resto de la legislatura, porque ni el portavoz del Grupo Socialista ni la portavoz del de SUMAR han hablado sobre esto ni nos han quitado esas dudas que todos los grupos parlamentarios tenemos. También debemos recordar a todas sus señorías, en especial a los proponentes, la recomendación 12 del Pacto de Toledo sobre la edad de jubilación, que termina diciendo: A la vista de dicho análisis, una vez determinada la situación de aquellas jubilaciones anticipadas en las que la aplicación de coeficientes reductores pueda producir un efecto inequitativo, el Gobierno propondrá una respuesta en el plazo máximo de tres meses a la Comisión del Pacto de Toledo. Pues el Gobierno socialista, en el que estaba Podemos, no propuso ninguna respuesta, y sigue sin hacerlo seis años después. Esta recomendación, como el resto de las recomendaciones de los acuerdos del Pacto de Toledo, es la que dirige nuestra actuación política, pero no es así en el caso del Partido Socialista, por desgracia para nuestro país, para nuestros jubilados y para la estabilidad de las cuentas públicas que nos garantizan un presente eficiente y un futuro próspero, algo que debe importar e importa mucho a nuestros jóvenes. Por eso, una gran mayoría de ellos no confía en el futuro de sus pensiones, por la utilización torticera de las pensiones por parte del Partido Socialista y por la puesta en riesgo de las cuentas públicas debido de este Gobierno. (Aplausos).

Todos sabemos que la sostenibilidad del sistema depende de la estabilidad de las cuentas públicas y del mercado laboral, por eso no se está garantizando la sostenibilidad del sistema cuando, en el caso de las cuentas públicas, se mantiene un déficit estructural inasumible. No se presentan presupuestos en cuatro años en una legislatura completa, por lo que no hay planes presupuestarios ni a corto ni a medio ni a largo plazo, o se mantiene una deuda pública en el 100 % del PIB, cuando debe situarse en el 60 %. Tampoco se está garantizando la sostenibilidad del sistema en el caso del mercado laboral cuando la precariedad la han instalado como algo inevitable, cuando tampoco se afrontan los problemas que están llegando provenientes de la inteligencia artificial o del avance tecnológico, o cuando no se han aprovechado los fondos europeos para cambiar nuestro sistema productivo, que sigue dependiendo de trabajos de servicios personales, turismo y construcción. Estos trabajos aguantarán, pero del resto muchos están en peligro, y no se ha anticipado ni organizado nada para cuando ocurra, que será en breve. Es decir, tenemos trabajos precarios y trabajos en riesgo de desaparición, además de la educación, con los resultados que hemos visto recientemente.

Por todas estas razones, la sostenibilidad de las cuentas públicas está en riesgo y la del mercado laboral también. Por lo tanto, este Gobierno, este Partido Socialista, está poniendo en riesgo el futuro de las pensiones y, cuanto más gobierne, más en riesgo estará. Hay muchísimas razones ―todos ustedes las conocen―, pero, por el presente y el futuro de las pensiones, necesitamos que el señor Sánchez deje de gobernar cuanto antes.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. PROPOSICIONES NO DE LEY: —  DEL GRUPO PARLAMENTARIO VASCO (EAJ‑PNV), SOBRE LA VARIANTE SUR FERROVIARIA, MERCANCÍAS POR LA Y VASCA Y MEDIDAS MITIGADORAS A NIVEL MUNICIPAL. (Número de expediente 162/000822).

Presidencia. Pasamos al punto del orden del día relativo a las proposiciones no de ley. Comenzamos con la proposición no de ley del Grupo Parlamentario Vasco (EAJ‑PNV), sobre la Variante Sur Ferroviaria, mercancías por la Y vasca y medidas mitigadoras a nivel municipal. Para la presentación de la iniciativa, tiene la palabra la señora Renteria Lasanta.