Jaime Miguel De los Santos González
Gracias, presidente. Ministra, Ceuta sangra; Ceuta sufre sometida a una presión insoportable, y la educación ―su responsabilidad― es un flanco crucial de resistencia, ministra. Y usted no ha estado a la altura, jamás lo ha estado, ninguno de ustedes. El Gobierno de la gente, el más feminista de la historia, es un hatajo de irresponsables e impostores que han abandonado a la ciudadanía cuando más los necesitaba. Después de sus larguísimas vacaciones, señora Tolón, mientras que a miles de familias les robaban un verano, su única aportación educativa fue dirigir a los centros de Ceuta una instrucción en la que les conminaba a que, dadas las circunstancias, lo mejor era que los alumnos no aprendieran lo que tienen que aprender. (Aplausos que continúan mientras el orador está en el uso de la palabra). Eso es lo que usted indicó a la directora territorial que trasladara a las direcciones de los centros educativos, que bajen todavía más el nivel, que no cumplimenten los temarios. Y esto me lo trasladan los sindicatos educativos de la ciudad de Ceuta, con los que yo sí me reuní, lo mismo que con la consejera de Educación, con la que usted, que tanto se ríe, virreina toledana, no tuvo ni la vergüenza de sentarse. Sé que usted quiere presentarse de nuevo a la Alcaldía de Toledo. ¿Cree que con su ignominia permanente va a llegarle ni a la altura de los zapatos al señor Carlos Velázquez? Créame que no. Los chicos, aquí, que aprendan lo que puedan. Eso le dice la pléyade de seguidores de la ministra Tolón a los directores de los centros de Ceuta. Esa es su solución mágica para combatir la invasión que ha sufrido España, que ha sufrido Europa y que están padeciendo las familias ceutíes. Lo único que le importa a la señora Tolón es esa patraña de la socioemocionalidad que jalea en este Parlamento, cuando es otra mentira, porque ni siquiera ha sido puesta en marcha ni se va a poner. Señora Tolón, los colegios no son lugares de ingeniería social, por más que a usted le gustara. Por supuesto que se debe fomentar la convivencia, por supuesto que se tiene que educar a chavales con empatía; pero los colegios y los institutos son para aprender, ministra de Educación. (Aplausos). Por eso le exijo, le ruego ―porque luego usted vendrá y dirá que también en el Grupo Popular le hemos faltado al respeto― que retire semejante instrucción, que respete a los alumnos de Ceuta, que respete a las alumnas y los alumnos españoles. Hace solo unos días, en esta misma Cámara, en la sesión de control, tuvo la desvergüenza de restregarme como un logro, como un hito, como un mérito apoteósico e indescriptible que el 74 % de los alumnos de Ceuta hubieran asistido a sus clases el primer día de colegio. Es decir, que uno de cada cuatro alumnos de la etapa obligatoria no había ido a sus clases porque sus familias estaban aterrorizadas. Y para la señora Tolón esto es todo un éxito, que un país de la Unión Europea tenga el 25 % de sus alumnos confinados en sus casas por terror a ir a su centro educativo. (Aplausos). Esto es culpa de Pedro Sánchez, sí, porque no supo anticipar el problema, porque no ha puesto herramientas para resolverlo y porque quiere que se enquiste. Y la ministra Tolón es la perfecta responsable de la mala educación, la mejor seguidora de la ignominia, que es la suya y que representa como nadie Pedro Sánchez. Pero a la ministra Tolón se le olvidó dar algunos datos que yo les voy a trasladar. ¿Les suena el Colegio Príncipe Felipe? El día 9 de septiembre tuvo un 10 % de asistencia. ¿Les suena el Colegio Reina Sofía? El día 9 no llegó al 40 % de alumnos porque sus padres tienen miedo, porque es irrespirable la situación en Ceuta. Pero, eso sí, el delegado del Gobierno, hoy ya investigado por la Audiencia Nacional, se preocupó muy mucho de que las calles aledañas al Colegio Santa Amelia estuvieran suficientemente limpias para que la virreina toledana pudiera pasear como ella está acostumbrada a pasear (aplausos), creyendo que esa nueva normalidad, señora ministra, es lo que están viviendo los padres y madres ceutíes, que tienen que firmar salvoconductos a sus hijos para que puedan tomar el bocadillo en las plazas de Ceuta y que han tenido que meter entre los lapiceros y las gomas de borrar gas pimienta para defenderse del peligro que representa la invasión de España y el peligro que representa el Gobierno de Pedro Sánchez. Ya les habían robado a esos 14 000 alumnos de Ceuta sus plazas, sus juegos, su playa, su tranquilidad, pero a la ministra Tolón le parece que los señores del PP esperaban situaciones mucho más complejas, aunque uno de cada cuatro alumnos sigue encerrado en sus casas. Y si ese 75 %, señora ministra, asistió a sus centros educativos no fue por usted, no fue por las soluciones que ha planteado el Gobierno de España, no. Fue por la heroicidad de los padres, las madres y de todo el equipo docente, que sigue estando al pie del cañón en la ciudad de Ceuta y que le reclaman que por fin esos representantes de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado acompañen a sus hijos. (Aplausos).
¿Y qué responde la señora Tolón ante la no asistencia de estos representantes de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado? Que el que no se les vea no significa que no estén. Y esto lo dice sin sonrojarse. Ceuta, junto a Melilla, son las que han obtenido el peor resultado del informe PISA 2025. Ceuta y Melilla, que llevan siendo responsabilidad del Gobierno de Pedro Sánchez ocho años. Deje de señalar a las comunidades autónomas, no se atreva a culparlas, porque el informe PISA 2025 tiene unos nefastos resultados por la LOMLOE, una ley que se aprobó en el año 2020, cuando padecíamos lo peor de la pandemia, cuando en este Parlamento ni siquiera estábamos representados todos los ciudadanos por un solo voto y, sí, con la ayuda de Esquerra Republicana, de PNV o de Bildu. La LOMLOE, que había obtenido 1 200 000 firmas para que no se atrevieran a imponerla, que no pasó por el Consejo de Estado y que ha decidido sacar la regla de tres de los currículos matemáticos para hablar de perspectiva de género en el álgebra, señora ministra. Usted, que en la radio se siente tan orgullosa de que, a pesar de que nuestros alumnos estén por primera vez en la historia por debajo de la media de la OCDE, se sienten muy cercanos al ecosistema de su centro. No tiene vergüenza e, insisto, no le voy a permitir que señale a las comunidades autónomas que sostienen como pueden lo que ha representado una ley criminal. (Aplausos). Sí, criminal, que tiene el nombre de la señora Celaá, la señora Alegría y la señora Tolón y un denominador común: Pedro Sánchez.
En el Reino Unido, con el que hasta hace no tanto nos podíamos mirar cara a cara, les sacan dos cursos a los alumnos españoles por su culpa, por culpa de su Gobierno. Y es que la izquierda siempre ha querido lo mismo, fabricar alumnos manipulables, a ciudadanos que en el futuro repitan lo que ustedes consideran que es lo que construye el mundo. (La señora Poblador Pacheco: Eso es mentira).
No se lo vamos a permitir. Y no hablo del Grupo Popular, le hablo de todo el ecosistema docente, que se siente avergonzado cada vez que le hacen a usted cualquier entrevista, que se siente desprotegido frente a un ministerio que se atreve a hablar de becas cuando ha permitido que le roben 308 millones de euros para pagar a la pléyade de asesores del presidente Sánchez (aplausos.―La señora ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes, Tolón Jaime: Eso no es así), que lo único que hacen es inventar maldades que están destruyendo nuestro país. Son 308 millones de euros, señora ministra, para insultar al CNI, para maquillar la sumisión de Sánchez a Mohamed VI y sobre todo para ir en contra de lo que significa este país. Ya Pilar Alegría permitió en 2024 que le sustrajeran 100 millones, entiendo que, en ese momento, porque estaba distraída intentando construir la excusa para sacar al señor Ábalos, condenado a veinticuatro años de prisión, su exjefe, que andaba en orgías en el parador de Teruel.
El informe PISA habla de en qué se ha convertido el Partido Socialista, en un destructor de futuro; lo han sido siempre. Eso quiere la izquierda, acabar con el futuro para, desde un aplanamiento de la sociedad, llegar como salvajes e intentar colonizarlo todo. Ministra, no solo de pan vive el hombre, porque bien está que todos los hombres coman, pero que todos los hombres sepan. Porque lo contrario, señora Tolón, es convertirlos en máquinas al servicio del Estado, es convertirlos en esclavos de una terrible organización social. Esto lo dijo Federico García Lorca el día que inauguraba la biblioteca pública de su municipio natal, Fuente Vaqueros. Federico García Lorca, el mejor poeta en lengua española de todo el siglo XX, que es de todos, por más que el infame Óscar Puente pretenda hacerlo, como hacen siempre ustedes, patrimonio de la izquierda. (Aplausos).
Y si la lucha por la igualdad nunca ha sido patrimonio de la izquierda, tampoco lo es la educación, porque la izquierda ha ido siempre en contra de la educación, pero con la LOMLOE ha dado el paso de gigante que ninguno nunca pudimos imaginar. La señora Celaá, predecesora suya en esta responsabilidad tan infinita como es ser ministra de Educación y que usted degrada cada día, ¿sabe lo que dijo en Roma, quizá iluminada por el Espíritu Santo? Que, efectivamente, la ley que lleva su nombre es un disparate, y que si tuvo que definirla y diseñarla tal y como está es por las deudas que tenía Pedro Sánchez con los grupos que no creen en España y que, por tanto, no van a ayudar a construir España. (Aplausos).
Acabo, señora ministra. En su estreno en la Comisión de Educación tuvo un lapsus, creo que es la única verdad que ha dicho desde que es ministra, y es que no se puede gobernar sin presupuestos generales del Estado. Lo dijo dos veces, tengo el audio. La pregunta es: si usted cree que no se puede gobernar sin presupuestos generales del Estado y tenemos aquí al señor Carlos Cuerpo, que sigue siendo un elemento más en esa cadena anticonstitucional de ni siquiera traerlos a esta Cámara, ¿qué hace aquí? Insisto, ¿intentar catapultarse para, uno, sacar de sus responsabilidades al señor García‑Page, que es para lo que la trajo Sánchez, o ahora que se ha dado cuenta de que ahí no puede entrar quiere quitarle el puesto al señor Carlos Velázquez? Señora Tolón, como decía Eloy, el mejor alcalde que ha tenido Toledo nunca, lo que queremos son soluciones, no milagros.
Gracias. (Aplausos).