Cristina Valido García
Coalición CanariaDiputada.Página 41Vídeo
Buenos días, señorías. Buenos días, señora ministra. (El señor vicepresidente, Rodríguez Gómez de Celis, ocupa la Presidencia).
Quiero empezar saludando a las compañeras de la Plataforma Estatal de Técnicos en Cuidados de Enfermería, que se encuentran con nosotros, así como a la Asamblea 7 Islas, que también está hoy con nosotros y que hace meses vinieron a registrar conmigo una proposición no de ley pidiendo algo que creemos que es de justicia y para lo que usted no va a tener problema en comprometerse. Esta proposición no de ley al final se transformará en la moción que traeremos la próxima semana y que espero que cuente con el apoyo de todos los grupos, porque hoy estoy aquí hablando fundamentalmente de la reclamación de esos técnicos en cuidados de enfermería o de celadores o de auxiliares o de técnicos sanitarios, por la petición de miles de ellos en Canarias, pero recordemos que no existen sólo en Canarias, que están en todo el Estado y son cientos de miles de personas que esperan que alguien ponga la mirada en su situación.
El Estado clasifica por debajo de lo que hacen a estos profesionales, por debajo de sus funciones y de su actividad diaria. Tienen un título, se les exige la formación continua, pero al final sus retribuciones no se corresponden con lo que se les exige y con sus funciones, como ya he dicho. Y, como he dicho también, vengo a pedirle su colaboración. Cuando hablamos de técnicos especialistas sanitarios, cuando hablamos de cuidados auxiliares de enfermería o de auxiliares administrativos o de celadores, estamos hablando de personas sin las que nuestros hospitales, nuestros centros sanitarios no funcionarían. Nuestros centros sanitarios no funcionan solo con médicos y con enfermeros y enfermeras. Si estos profesionales pararan, se pararía la sanidad en todo el Estado. Detrás de cada resonancia magnética, detrás de un ejercicio, una actividad radiológica, una cámara hiperbárica, tenemos técnicos especialistas; técnicos especialistas que, además, han de renovarse continuamente porque, como saben, las tecnologías avanzan a una gran velocidad y tienen que estar en formación continua para poder prestar el mejor servicio. Detrás de cada auxiliar administrativo tenemos el control de historias clínicas cada vez más tecnológicamente modificadas, digitalizadas, que les obligan también a una continua formación para la seguridad de nuestros datos, de nuestras citas y de nuestras convocatorias médicas. Detrás de cada enfermo que baja al quirófano, hay un celador que lo moviliza, hay un celador que le da la mano, hay un celador que lo tranquiliza. Los celadores hoy tienen muchas más funciones de las que tenían en el pasado y son fundamentales en uno de los momentos más críticos por los que uno puede pasar, cuando tiene que someterse a una intervención.
Desde luego, ha cambiado todo: cambia la tecnología, cambia la carga administrativa, cambia la tipología de pacientes. Todo ha cambiado, menos su clasificación profesional. Todo avanza más rápido que su reconocimiento jurídico y su justa retribución. Quiero hacer una especial mención a uno de los colectivos más numerosos, los técnicos en cuidados auxiliares de enfermería. Más tiempo con los pacientes, higiene, movilización, son los responsables de su alimentación y de su acompañamiento, en una época en la que ya no tenemos a ese familiar pegado a la cama de nuestro padre, de nuestra madre, para cuidarles, para atenderles, porque no hay tiempo, porque no pueden. En fin, pasó el tiempo en el que no hacía falta un auxiliar porque, donde había una persona mayor, había un familiar. Hoy muchos de nuestros mayores en los hospitales están solos, absolutamente solos, y son estas personas las que los acompañan y las que los consuelan, las que se preocupan, como digo, de que estén adecuadamente aseados y alimentados. Estamos ante un envejecimiento de la población que está teniendo un impacto tremendo en el sistema sanitario, que están asumiendo estos profesionales de forma clara. Tienen título, competencia, funciones propias, sin embargo, se les sigue definiendo como hace décadas. En su gran mayoría, además, son mujeres; mujeres que, tras una formación intensa, observan que siguen siendo infravaloradas. Como saben, esta es una profesión muy feminizada, en la que, además, se observa con claridad la brecha salarial con los profesionales masculinos. En 1973 se les llamaba auxiliares de clínica; en 1986, auxiliares de enfermería; en 1995 empezó a llamárseles técnicos en cuidados auxiliares de enfermería, pero aún siguen con un C2, cuando merecen un reconocimiento mayor. Han estado treinta años con el C2 y no se les reconoce aún el C1. Ustedes han dicho que lo van a corregir y nosotros lo agradecemos.
Nosotros no nos vamos a cansar, desde luego, de pedirlo, y esperamos que esto, más pronto que tarde, sea una realidad. En el 2022, el Gobierno firmó con los sindicatos el acuerdo marco. Acordó levantar el último obstáculo que quedaba para aplicar la clasificación profesional, que quedase plenamente instaurada en el 2023. Estamos en el 2026 y esto no se ha hecho. No es un problema menor. Según el informe publicado por su propio ministerio, hay más de 136 000 personas en esta situación, más de 168 000 en todo el Estado. Y si, además, añadimos auxiliares administrativos, celadores, la cantidad se multiplica. En Cataluña y en Andalucía hay más de 21 000 personas pertenecientes a este colectivo y en Canarias tenemos casi 9000. Estamos hablando de esos técnicos de cuidados auxiliares en enfermería que, en Canarias, nos colocan en la quinta posición, muy por delante de comunidades que tienen mucha más población y que tienen menos profesionales en su sistema sanitario. Hay casi treinta y dos categorías profesionales detrás de esta intervención.
Lo he mencionado antes, el informe que se ha elaborado, el primer informe estatal, ha contado con múltiples respuestas, y han anunciado que desaparecería esa titulación, ese nombre de auxiliar para pasar a ser técnicos en cuidados de enfermería. Su secretario de Estado también se ha comprometido a que, en el proyecto de estatuto marco, se reconozca a estos técnicos en cuidados auxiliares para que estén en el lugar en el que tienen que estar. Hoy queremos confirmar también que las palabras de su secretario de Estado se van a corresponder con una pronta realidad. Por ejemplo, médicos y enfermeras aparecen como profesión sanitaria; los técnicos especialistas como actividad o profesión sanitaria. Pero, de ahí en adelante, técnicos en cuidados de enfermería o celadores o auxiliares ya no son una profesión; son una actividad, y ni siquiera aparecen en muchos de los artículos. El reconocimiento parece que se va estableciendo por escalones y, según vamos bajando, desaparece. Si no se motiva, si no se incentiva, tampoco hay formación continua, la formación continua que se les exige. Cada vez tienen que estudiar más, tienen que titular, pero luego esto no responde a la reclasificación. Todavía peor: si se cambia de categoría, no se les reconoce todo el tiempo ejercido en la categoría anterior, y esto, desde luego, le cambia las ganas a cualquiera. Si no se me reconoce lo que he hecho con anterioridad, ¿para qué mejorar de categoría si tampoco se me mejora la retribución?
Por eso para nosotros es imprescindible que, en esta oportunidad que se abre con el estatuto marco, estén presentes todos los profesionales del sistema sanitario, porque ninguno es prescindible y porque de todos depende nuestra salud, también de aquellos a los que no escuchamos cuando atendemos a las reclamaciones de categorías superiores. Es importante incentivar la mejora de estos profesionales y ser justos en sus retribuciones y en su cualificación, una cualificación que se les exige y que, además, son conscientes de que han de mantener permanentemente para ofrecer el servicio que los pacientes necesitan.
Voy concluyendo. Le pido cosas concretas a las que volveré probablemente en mi segunda intervención: que la reclasificación alcance a todas las categorías afectadas; que tenga su correspondencia retributiva en la ley; que, en el caso de los técnicos de cuidados de enfermería, quede ya reconocido el C1; que se reforme la carrera profesional con acceso anual a los grados, y que el Estado garantice la financiación.
Aquí quiero hacer un inciso, porque no es cierto que no tener presupuestos generales del Estado no impida gestionar y funcionar; no. Aquí hay una clara prueba de cómo no tener presupuestos generales del Estado afecta de manera evidente a las retribuciones de los profesionales del sistema sanitario. Si no hay presupuestos generales del Estado, no se puede garantizar la retribución a la que tienen derecho. Por eso también quiero hoy pedir y exigir que, de una vez por todas, podamos ver esos presupuestos generales del Estado y que las retribuciones que corresponden a estos profesionales y que se les quieren reconocer, según nos ha dicho el ministerio, estén adecuadamente recogidas. Cientos de miles de profesionales, como los que están hoy en la tribuna, están esperando su respuesta. Espero su compromiso, su complicidad, su ayuda para que definitivamente puedan estar tranquilos sabiendo que, de una vez por todas, se va a cambiar esta injusticia histórica.
Espero su respuesta y continuaré en la segunda intervención. (Aplausos).