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Sin adjetivos

Pleno del 15 de septiembre de 2026

Moción consecuencia de interpelación urgente relativa a los planes del Gobierno sobre el encarecimiento de la vida.

Moción consecuencia de interpelación urgente.. Autor: Grupo Parlamentario Mixto. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 204.

Votación

  • 16 de septiembre de 2026: no salió adelante, 19 sí, 183 no, 144 abstenciones.
  • 16 de septiembre de 2026: no salió adelante, 18 sí, 183 no, 145 abstenciones.
  • 16 de septiembre de 2026: no salió adelante, 19 sí, 183 no, 144 abstenciones.
  • 16 de septiembre de 2026: no salió adelante, 19 sí, 304 no, 24 abstenciones.
  • 16 de septiembre de 2026: no salió adelante, 19 sí, 304 no, 24 abstenciones.
  • 16 de septiembre de 2026: no salió adelante, 18 sí, 171 no, 157 abstenciones.
  • 16 de septiembre de 2026: no salió adelante, 20 sí, 168 no, 158 abstenciones.

Ione Belarra Urteaga

PodemosDiputada.Página 64Vídeo

Gracias, presidenta. Buenas tardes, señorías. No sabía que había diputados de Donald Trump en este Congreso, pero hágase así (hace un gesto con la mano simulando que se limpia la boca), portavoz de VOX, porque se le ha quedado un poquito de suela del zapato de Donald Trump en la lengua. (Aplausos). ¡Madre mía, qué lacayismo! (Rumores).

Decía, señorías, que traemos hoy una iniciativa porque acabamos de conocer unos datos muy preocupantes. En agosto los carburantes han subido un 24 %, un 24 % respecto al mismo mes del año pasado; la inflación se ha disparado hasta el 4,3 % en máximos de los últimos tres años; la factura de la luz ha subido un 9 % en el último año. Pueden parecer datos, señorías, pero detrás de estos datos hay personas, hay vidas, hay gente que tiene que pasar dos horas y media cada día en un autobús, en el metro, sudando, leyéndole por encima los mensajes de WhatsApp a la persona que tiene al lado porque va pegada a ella; personas que cuando llegan a pagar a la caja del supermercado se lo piensan mejor y tienen que dejar los yogures o los huevos; personas que pasan frío en su casa en invierno, mucho calor en verano y que ponen una sola lavadora en toda la semana hasta arriba porque tienen miedo de la factura que les va a llegar del gas o de la luz.

Esto no es vida, señorías. Este es un sistema injusto. Este sistema no funciona. La semana pasada les hablé de Daniel y de María, de sus hijos, Mateo y Lucía, de que ingresan 48 000 euros al año y, a pesar de eso, llegan al límite a final de año. Familias que hace pocos años cualquiera de nosotras podría haber considerado como de clase media ahora van muy justas. Ir al límite, señorías, significa que no te puedes permitir ningún capricho y, sobre todo, que no te puedes permitir ningún imprevisto. Pero si Daniel y María están así, señorías, ¿cómo están las demás? ¿Qué pasa con las madres que crían solas, con las parejas separadas? ¿Qué pasa con quien tiene una persona dependiente, una enferma crónica en la familia, con quien tiene que mantener a su familia en otro país? Pues pasa, señorías, que no tienen vida, que su vida es pura supervivencia.

Yo no quiero eso para mi país, yo quiero que la gente pueda vivir con dignidad, no solo sobrevivir. Como Gemma, madre de un chaval de 16 años que no puede permitirse ni alquilar una habitación y que tiene que convivir con su expareja. Como Raúl, que tiene 36 años y que, después de 12 años viviendo de forma independiente, ha tenido que volver a casa de sus padres y lo siente como un fracaso. O Sonia, madre de tres hijos, que tuvo también que irse a vivir a casa de sus padres y su marido vive en otro lugar. Sonia nos cuenta que ingresan juntos 2200 euros y, aun así, no llegan. Su crisis de vivienda, señorías, su especulación le está costando la vida a la gente trabajadora de este país y le está costando la salud mental. (Aplausos). Su crisis de vivienda y su especulación. Simplemente no podemos seguir así.

La gente trabajadora, quienes viven de su trabajo, tiene que poder vivir con dignidad, y eso exige de este Gobierno algo más que gastarse todo el dinero público en armas y tanques por orden de Donald Trump y algo más que meter la mano en la caja. El Estado tiene que dejar de ser una herramienta al servicio del negocio de la vivienda. El Estado tiene que ser una herramienta de protección de la gente trabajadora. Por eso traemos hoy esta iniciativa.

Señorías, hay cuatro medidas para volver a lo básico: paz, casa y trabajo ―hay que volver a lo básico, señorías―. Cuatro medidas: topar los márgenes de beneficio de las grandes empresas de alimentación ―no puede ser que Juan Roig se embolse 1700 millones de euros mientras la gente no puede llenar la nevera―; crear un supermercado público, como está proponiendo ahora Mamdani ―a ver si el señor Sánchez, ahora que se va a reunir con él, coge la idea que ya le dio Podemos y la aplica en España― (aplausos); bajar los precios de la vivienda también por ley, o expropiar esas 650 000 viviendas que tienen los grandes propietarios en España para ponerlas de una vez por todas en el parque de vivienda en alquiler público. Ya que la semana pasada el señor Cuerpo no me dijo qué piensa de estas medidas, hoy el Grupo Socialista va a tener la oportunidad de votar y de tomar posición sobre ellas. Para elegir, señorías del Partido Socialista, si ustedes están del lado del Partido Popular y VOX, quienes nos dicen que la culpa de todos nuestros problemas es nuestro vecino, nuestra vecina que está al lado, esas personas migrantes que vienen a trabajar y a vivir con nosotras; o si están ustedes dispuestos de una vez por todas a mirar hacia arriba, señorías, hacia arriba, donde está la riqueza, donde se está acumulando la riqueza en unas pocas manos. (Aplausos).

Para terminar, señorías, hoy les quería proponer también un juego. Les voy a leer situaciones reales de personas que viven en este país, a ver si ustedes y quienes nos están viendo en sus casas adivinan cuál es la profesión de estas personas. Eugenia cobra algo menos de 2000 euros, pagaba 1400 de alquiler, le quedaban poco menos de 500 para el transporte, las facturas, pagar las cosas que necesitaba su madre, que es una enferma crónica; se tuvo que ir fuera de Madrid a vivir porque era imposible. Elena vive en un piso compartido con tres personas, está cansada de que en su casa haya ruido a todas horas y que sea imposible tener un poquito de intimidad; esa habitación es lo único que puede permitirse ahora. Juan Carlos trabaja todo el día en un empleo y por las tardes, cuando sale, tiene otro para poder afrontar los gastos familiares que tiene. Los tres se dedican a lo mismo. ¿A qué se dedican, señorías? ¿Quizás a la hostelería, a la construcción, los sectores que nos vienen a la cabeza cuando pensamos en precariedad laboral? Pues no, señorías, son profes, profes de la pública. (Aplausos). Juan Carlos es profe de primaria en Cataluña y tiene otro trabajo para completar el suyo.

Señorías, un país que no cuida su educación es un país condenado al fracaso. Las profesoras y profesores a lo largo y ancho de este país han alzado la voz y han dicho basta, la huelga y la movilización histórica en Cataluña, la primavera histórica de educación pública en la Comunitat Valenciana, los más de 150 días que llevan las educadoras infantiles en huelga indefinida en la Comunidad de Madrid. Hablan en su nombre y en nombre de todos esos niños y niñas y toda esa juventud que tiene derecho a una educación digna. Es indecente tener a los profesores cobrando lo mismo que hace una década y es indecente tener un sistema educativo que es propio del siglo XIX, señorías. Ya está bien. ¿Qué es eso de una hora por clase, de un profe por aula, de libros de texto? ¡Que estamos en el siglo XXI! Hay que mirar al futuro y hay que trabajar con esperanza. (Aplausos). Si les preocupa tanto la extrema derecha, a ver si invierten un poquito más en educación.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Belarra. A esta iniciativa no se han presentado enmiendas, por lo que procede abrir ahora un turno de fijación de posiciones. Por el Grupo Parlamentario Vasco PNV, tiene la palabra… (Denegación). No interviene. Pel Grup Parlamentari Junts per Catalunya, el senyor Cruset Domènech. (Pausa). Pel Grup Parlamentari Republicà, senyora Granollers Cunillera… Si ha arribat el señor Cruset, señor Cruset, té la paraula. Sí, ha llegado el señor Cruset, así que él tiene la palabra.

Josep Maria Cruset Domènech

JuntsDiputado.Página 66Vídeo

Moltes gràcies, presidenta. Fa temps que des de Junts per Catalunya els advertim que la classe mitjana i treballadora del nostre país es troba cada vegada més ofegada. Paga més impostos que mai, suporta un cost de vida inassolible, rep uns serveis públics precaris i veu com se li tanquen les portes per progressar. Hem arribat a un punt en què les famílies pateixen per tot, fins i tot per coses tan bàsiques com tenir un sostre, menjar o poder portar en condicions els seus fills a l’escola. Però no hem arribat aquí per casualitat. Les polítiques dels darrers anys tenen conseqüències i els qui les han impulsat són responsables. Unes polítiques basades en grans titulars en lloc de la realitat. Unes polítiques que tenen uns clars responsables els diferents governs socialistes i els socis que els han donat suport. I avui vostès, senyors de Podemos, venen aquí com si acabessin d’arribar, com si això no anés amb vostès. Com si el seu pas pel Consell de Ministres s’hagués d’esborrar de la memòria de tothom. Doncs no. Jugar amb l’angoixa de la gent quan vostès són part dels culpables d’aquesta angoixa és una forma miserable de fer política. Vostès van formar part del govern de l’Estat durant 4 anys. Tenien ministres, tenien responsabilitats i capacitat de decisió en aquells governs i gestionaven pressupostos amb moltíssims recursos. El juliol del 2022, amb vostès al Govern, la inflació interanual va arribar al 10,8 %, la més alta de les últimes dècades. Set mesos després, el febrer del 2023, també amb vostès al Govern, els aliments eren un 16,6 % més cars que l’any anterior. I què ens proposen ara? Canviar tot això que vostès han provocat? Doncs no. Ens proposen tot el contrari. Més polítiques ineficients, més intervencionisme, més imposicions, més regulacions i més de tot allò que ha quedat clar que no funciona. Vostès proposen intervenir als mercats, expropiar propietats, fixar preus per llei, nacionalitzar supermercats i regular sectors econòmics. Vaja, convertir‑nos en les sempre exitoses, brillants i somniades i desitjades per tothom Veneçuela, Cuba i Corea del Nord. Perquè el resultat del que vostès pretenen ja el coneixem. La intervenció dels mercats, les expropiacions i les nacionalitzacions. Ja sabem a on ens porten. Escassetat, misèria i crisis econòmiques sense límits, com dèiem. Cuba, Veneçuela i Corea del Nord. Vostès proposen confrontació entre persones enlloc de solucions. Doncs senyors de Podemos, a una família que no arriba a final de mes no li resol res oferir algú a qui odiar i voler convertir la frustració en combustible electoral. Com fan vostès, és una temeritat. Per això ens trobaran de cara amb les seves propostes.

Vostès, senyors de Podemos, volen que la gent s’enfronti entre si per quatre molles. Nosaltres volem que tothom pugui prosperar per viure dignament. Vostès volen enfrontar treballadors amb petits empresaris, portant‑los a malviure. A tots nosaltres volem que els autònoms i els petits empresaris els surtin els comptes i que així els seus treballadors mantinguin els llocs de treball i tinguin salaris i condicions dignes. Vostès volen enfrontar petits propietaris amb els llogaters. Nosaltres volem que tothom pugui viure dignament en un habitatge sense criminalitzar ningú. Vostès volen crear botigues públiques on entre tots haguem d’assumir després les pèrdues que aquestes generaran. Nosaltres volem una economia familiar forta perquè comprar deixi de ser una angoixa i aixecar la persiana del comerç deixi de ser una cursa d’obstacles.

En definitiva, vostès pretenen enfrontar els ciutadans perquè es barallin per la misèria. Nosaltres pretenem que es generi riquesa i prosperitat per a tothom. Vostès misèria i subsidis, nosaltres progrés i oportunitats. Perquè els ciutadans tenen dret a prosperar. I tant. Tenen dret a tenir patrimoni fruit del seu esforç, i tant a deixar de necessitar de l’Administració per arribar a final de mes. I tant! I que una vida de treball serveixi per construir un futur digne per a ells i per als seus fills? I tant. I aquesta és l’ambició de Junts. Una Catalunya on treballar permeti viure millor, on estalviar sigui possible i on prosperar torni a estar a l’abast de tothom. Perquè per nosaltres donar estabilitat a la classe mitjana i treballadora del país és una qüestió d’Estat.

Moltes gràcies.

Muchas gracias, presidenta. Hace tiempo que desde Junts per Catalunya se lo advertimos, que la clase media y trabajadora de nuestro país cada vez se encuentra más ahogada. Paga más impuestos que nunca, soporta un coste de la vida inasumible, recibe unos servicios públicos precarios y ve cómo se le cierran las puertas para progresar. Hemos llegado a un punto en el que las familias sufren por todo, incluso por cosas tan básicas como tener un techo, comer o poder llevar en condiciones a la escuela a sus hijos. Pero no hemos llegado aquí por casualidad, las políticas de los últimos años tienen consecuencias y quienes las han impulsado son responsables. Unas políticas basadas en grandes titulares en lugar de la realidad, unas políticas que tienen unos claros responsables, los diferentes gobiernos socialistas y los socios que los han apoyado. Y hoy ustedes, señores de Podemos, vienen aquí como si acabaran de llegar, como si eso no fuera con ustedes, como si su paso por el Consejo de Ministros hubiera de borrarse de la memoria de todo el mundo. Pues no. Jugar con la angustia de la gente cuando ustedes son parte de los culpables de esta angustia es una forma miserable de hacer política. Ustedes formaron parte del Gobierno del Estado durante cuatro años. Tenían ministros, ministras, tenían responsabilidades y capacidades de decisión en aquellos gobiernos y gestionaban presupuestos con muchos recursos, muchísimos. En julio de 2022, con ustedes en el Gobierno, la inflación interanual llegó al 10,8 %, la más alta de las últimas décadas. Siete meses después, en febrero de 2023, con ustedes en el Gobierno también, los alimentos eran un 16,5 % más caros que el año precedente. ¿Y qué nos proponen ahora? ¿Cambiar todo eso que ustedes han provocado? Pues no, nos proponen todo lo contrario: más políticas ineficientes, más intervencionismo, más imposiciones, más regulaciones y más de todo eso que ha quedado claro que no funciona.

Ustedes proponen intervenir los mercados, expropiar propiedades, fijar precios, nacionalizar supermercados y regular sectores económicos, vaya, convertirnos en las siempre exitosas, soñadas y deseadas Venezuela, Cuba y Corea del Norte, deseadas por todos, porque el resultado de lo que ustedes pretenden ya lo conocemos. La intervención de los mercados, las expropiaciones o las nacionalizaciones ya sabemos a dónde nos llevan, a escasez, miseria y crisis económica sin límites, como decíamos, Cuba, Venezuela y Corea del Norte.

Ustedes proponen confrontación entre personas en lugar de soluciones. Señores de Podemos, a una familia que no llega a final de mes no le resuelve nada ofrecerle algo, y querer convertir frustración en combustible electoral, como hacen ustedes, es una temeridad. Por eso nos encontrarán enfrente en sus propuestas. Ustedes, señores de Podemos, quieren que la gente se enfrente entre sí por cuatro migajas; nosotros queremos que todo el mundo pueda prosperar para vivir dignamente. Ustedes quieren enfrentar a trabajadores con pequeños empresarios, llevándonos a una mala vida a todos; nosotros queremos que los autónomos y los pequeños empresarios vean cómo les salen las cuentas y que, sí, sus trabajadores mantengan sus puestos de trabajo y tengan salarios y condiciones dignas. Ustedes quieren enfrentar a pequeños propietarios con los inquilinos; nosotros queremos que todo el mundo pueda vivir dignamente en una vivienda sin criminalizar a ninguno. Ustedes quieren crear tiendas públicas, y entre todos tendremos que asumir después las pérdidas que estas generarán; nosotros queremos una economía familiar fuerte para que comprar deje de ser una angustia y subir la persiana del comercio deje de ser una carrera de obstáculos.

En definitiva, ustedes pretenden enfrentar a los ciudadanos para que se peleen por la miseria; nosotros pretendemos que se genere riqueza, que se genere prosperidad para todo el mundo. Ustedes, miseria y subsidios; nosotros, progreso y oportunidades, porque los ciudadanos tienen derecho a prosperar, claro que sí, tienen derecho a tener patrimonio, fruto de su esfuerzo, y tanto, dejar de necesitar a la Administración para llegar a fin de mes, claro que sí, y que una vida de trabajo sirva para construir un futuro digno para ellos y para sus hijos, claro que sí. Esta es la ambición de Junts, una Cataluña en la que trabajar para vivir mejor, ahorrar sea posible y prosperar esté al alcance de todo el mundo, porque para nosotros dar estabilidad a la clase media y trabajadora del país es una cuestión de Estado.

Muchas gracias.

Presidencia. Moltes gràcies, senyor Cruset. Pel Grup Parlamentari Republicà, té la paraula la senyora Granollers Cunillera.

Inés Granollers Cunillera

ERCDiputada.Página 68Vídeo

Bona tarda diputats i diputades. Gràcies, presidenta. Aquesta moció que ens presenta avui Podemos té l›objectiu d›alleugerir la vida de la gent i ara mateix la realitat ens diu que hi ha massa famílies que arriben a final de mes amb dificultats, que treballen i no poden pagar un lloguer, que miren el preu de la compra i han de decidir què poden comprar i que cada setembre han de fer números per assumir el cost del material escolar. Aquesta realitat, els grups d’esquerra tenim l’obligació de donar‑hi resposta. Però compte, perquè també crec que ser d’esquerres vol dir una altra cosa: no banalitzar els problemes de la gent i no convertir‑los en una llista de consignes. Per què dic que volem abaixar el preu dels lloguers automàticament? Limitar els marges de benefici en el context de la Unió Europea o garantir material escolar gratuït és fàcil. La qüestió és com ho fem? Qui ho paga? Com garantim que funciona? I, sobretot, com evitem que una bona intenció acabi perjudicant precisament aquella gent que cada dia s’esforcen per garantir el plat a taula? En habitatge, nosaltres compartim plenament la necessitat d’ampliar el parc públic, actuar sobre els habitatges turístics il·legals i posar límits a l’especulació. Aquests tres eixos, de fet, han guiat les nostres propostes des de la fiscalitat fins a la regulació i la compra pública. A Madrid, sí, però també a Catalunya, perquè no ens cansarem de recordar les competències de la Generalitat de Catalunya sobre habitatge i les mesures que, a diferència d’altres comunitats autònomes, ja s’estan impulsant gràcies a Esquerra.

Cal mobilitzar habitatges buits. Cal impedir que l’habitatge sigui simplement un actiu financer. Evidentment que cal limitar els preus, però cal també garantir que el dret a l’habitatge sigui real fora de les grans ciutats i pobles, on el problema no és només el preu del lloguer, és que no hi ha habitatges disponibles ni esperança de millora. I si volem que els joves puguin quedar‑se al territori i hi vegin esperança, hem de parlar també de com impulsem la rehabilitació d’habitatge. Hem de parlar de transport públic, de serveis, de feina i d’oportunitats. De com vertebren el país més enllà de l’àrea metropolitana.

I el mateix passa amb l’alimentació. Si hem de garantir que ningú tingui dificultats per posar els aliments bàsics a taula, hem de vigilar, evidentment, els marges de les grans distribuïdores quan hi ha situacions d’abús. Però no podem fer una política de preus que miri només al final de la cadena, perquè entre el tros i el supermercat hi ha molts esglaons i aquí nosaltres hi voldríem una condició molt clara. Cap política de topall de preus pot acabar carregant el cost sobre la pagesia i per això cal fer molta feina. Primer, perquè el pagès no pot ser qui pagui el preu de combatre la inflació. Si volem aliments assequibles, hem de garantir també preus justos per a qui produeix i pel comerç de proximitat.

Pot ser no cal inventar res. Els convido a veure i a participar d’un projecte iniciat a Catalunya. El Projecte Singulars, fet a partir de la suma de molts pagesos, elaboradors i comerços, perquè el més normal hauria de ser anar a la botiga del costat de casa i trobar‑hi productes bons, saludables i a preus assequibles, vetllant per les famílies, però també vetllant pels pagesos, pels ramaders, pels pescadors i pels botiguers. Perquè defensar el consumidor no pot voler dir destruir aquell comerç que manté viu els nostres pobles i el nostre territori, en un context on la pagesia, la ramaderia o la pesca ja malden per sobreviure. I aquí hi ha una qüestió de fons: nosaltres no volem escollir entre protegir la gent que compra i protegir qui produeix, perquè cal protegir els dos i finalment, amb l’educació.

Aquí també estem absolutament d’acord amb l’objectiu que proposen que cap infant deixi de tenir llibres, material escolar o recursos educatius perquè la seva família no els pot pagar. L’educació no pot dependre de la renda familiar perquè l’educació és la política redistributiva més important i si no se la reforça, anirem cada vegada societats més segregades. Però també hem de fer les coses bé: reutilització, préstec, materials sostenibles, recursos per als centres públics i mesures que ajudin realment les famílies a conciliar. Perquè les polítiques d’esquerres no poden limitar‑se a dir només «gratuït», han de garantir que allò que és gratuït és accessible, que funciona i que arriba a tothom, sobretot a qui s’ho mereix, perquè compartim l’objectiu de fer la vida més fàcil de la gent. Però també volem dir una cosa des d’Esquerra Republicana: fer polítiques d’esquerra és molt més que prometre, és intervenir quan el mercat abusa, però sense crear nous abusos. És protegir qui compra, però també qui produeix. És garantir habitatge a les ciutats, però també garantir als pobles; és defensar les famílies, però també defensar les famílies pageses i també les famílies que tenen un comerç local. I és posar recursos públics allà on més falta fan, perquè la política útil és aquesta, la que millora la vida de la gent sense deixar ningú enrere. Per tant, crec que també caldria donar una mica més de tomb a aquesta iniciativa, que tot i amb això, els avanço que la votarem a favor.

Gràcies.

Buenas tardes, diputados y diputadas. Gracias, presidenta. Esta moción que nos presenta hoy Podemos tiene el objetivo de aligerar la vida de la gente, y ahora mismo la realidad nos dice que hay demasiadas familias que llegan a final de mes con dificultades, que trabajan y no pueden pagar un alquiler, que miran el precio de la compra y tienen que decidir qué pueden comprar y que cada mes de septiembre tienen que hacer números para asumir el coste del material escolar. Los grupos de la izquierda tenemos la obligación de dar respuesta a esta realidad, pero hay que tener en cuenta que ser de izquierdas también quiere decir algo más, no banalizar los problemas de la gente y no convertirlos en una lista de consignas, porque decir que queremos rebajar el precio de los alquileres automáticamente, limitar los márgenes de beneficio en el contexto de la Unión Europea o dar el material escolar de manera gratuita es fácil, pero la cuestión es cómo lo hacemos, quién lo paga, cómo garantizamos que funcione y, sobre todo, cómo evitamos que una buena intención termine perjudicando precisamente a las personas que cada día se esfuerzan para que la comida llegue a sus platos.

En vivienda compartimos completamente la necesidad de emplear el parque público y actuar sobre las viviendas turísticas ilegales. Hay que ampliar esas propuestas desde la fiscalidad hasta la regulación y la compra pública, en Madrid, sí, pero también en Cataluña, porque no nos cansaremos de recordar las competencias de la Generalitat de Catalunya en cuanto a la vivienda y las medidas que, a diferencia de otras comunidades autónomas, ya se están impulsando gracias a Esquerra. Hay que movilizar la vivienda vacía, hay que impedir que la vivienda sea simplemente un activo financiero, evidentemente que hay que limitar los precios, pero también tenemos que garantizar que el derecho a la vivienda sea un derecho real fuera de las grandes ciudades. Hay pueblos en los que el problema no solo es el precio del alquiler, sino que no hay viviendas disponibles ni esperanza de mejora, y si queremos que los jóvenes se queden en el territorio y vean esperanza allí, tenemos que hablar también de cómo impulsamos la rehabilitación de la vivienda, tenemos que hablar de transporte público, de servicio, de trabajo y de oportunidades, de cómo vertebramos el país más allá del área metropolitana.

Lo mismo sucede con la alimentación. Si tenemos que garantizar que nadie tenga dificultades para poner comida básica en la mesa, tenemos, por supuesto, que vigilar los márgenes de los grandes distribuidores cuando hay situaciones de abuso, pero no podemos hacer una política de precios que mire solamente el final de la cadena, porque entre el terreno, entre el huerto y los supermercados hay muchos pasos y ninguna política de tope de precios puede terminar cargando el coste sobre los agricultores. Por eso necesitamos hacer mucho trabajo antes, porque los payeses, los agricultores, no pueden ser quienes paguen el precio de la inflación. Si queremos alimentos asequibles, tenemos que garantizar también los precios justos para los productores y para el comercio de proximidad.

Quizá no hay que reinventar la rueda. Les invito a participar y a ver el programa Projectes Singulars, en Cataluña, hecho con la suma de agricultores, elaboradores y comercios, porque lo más normal debería ser ir a la tienda de al lado de casa y encontrar allí productos buenos, saludables y a precios asequibles, velando por las familias, pero también velando por los agricultores, los ganaderos, los pescadores y las personas de las tiendas, porque no podemos destruir el comercio que mantiene vivo a nuestro territorio en un contexto en el que la agricultura, la ganadería y la pesca ya luchan por sobrevivir. Hay una cuestión de fondo. No queremos elegir entre proteger a los compradores y proteger a los productores, porque hay que proteger a ambos.

Y en cuanto a la educación, también estamos completamente de acuerdo con el objetivo que proponen, que ningún niño o niña deje de tener acceso al material escolar o a los recursos educativos porque su familia no pueda pagarlos. La educación no puede depender de la renta familiar, porque la educación es la política redistributiva más importante, y si no se refuerza avanzaremos a sociedades más segregadas. Hay que hacer las cosas bien. Necesitamos autorización, préstamos, materiales sostenibles, recursos para los centros públicos y medidas que realmente ayuden a las familias a conciliar, porque las políticas de izquierda no pueden limitarse a decir todo gratis, sino que hay que garantizar que lo que es gratis sea accesible, que funciona y que llega a todo el mundo, sobre todo a quien se lo merece, porque compartimos el objetivo de hacer que la vida sea más fácil para las personas, pero también queremos dejar algo claro desde Esquerra Republicana: hacer políticas de izquierda es mucho más que prometer, es intervenir cuando el mercado abusa, pero sin crear nuevos abusos; es proteger a quien compra, pero también proteger a quien produce; es garantizar la vivienda en las ciudades, pero también garantizarla en los pueblos; es defender a las familias, pero también defender a las familias de los agricultores y a las familias que tienen un comercio local, y es poner recursos públicos allí donde más hacen falta, porque la política útil es esta, la que mejora la vida de la gente sin dejar a nadie atrás. Por tanto, creo que también tendríamos que dar un poco más de impulso a esta iniciativa. A pesar de que falten algunas cosas, votaremos a favor.

Gracias. (Aplausos).

Presidencia. Moltes gràcies, senyora Granollers. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra el señor Lago Peñas.

Manuel Lago Peñas

Grupo SumarDiputado.Página 71Vídeo

Boa tarde. Aunque de forma sorprendente la moción que hoy tenemos aquí no lo cita, el rebrote inflacionista que estamos sufriendo estos meses tiene su origen en los precios energéticos y también tiene responsables directos: Trump, con su guerra ilegal en Irán, y las empresas del oligopolio energético, por su avaricia desmedida. En primer lugar, el precio de la gasolina y del diésel suben porque desde que Trump empezó a bombardear Irán el precio del barril de petróleo no ha dejado de aumentar hasta los 109 euros de hoy mismo. Pero los precios suben sobre todo porque las petroleras se aprovechan de la guerra para ganar más. (Aplausos). En los seis primeros meses de 2025 ―y voy a decir los nombres―, Repsol y Moeve ganaron 785 millones de euros, y ahora, en 2026, con la guerra, sus beneficios se han disparado hasta los 2842 millones de euros. Para decirlo más claro, estas dos multinacionales españolas están ganando cuatro veces más, como puso en evidencia un reciente informe de Comisiones Obreras. Ganan 2000 millones más gracias a la guerra, ¡son los dividendos de la guerra!; es inmoral e inaceptable. Sube la cotización del petróleo, se disparan los beneficios de las compañías petroleras y al final lo pagamos todos en las estaciones de servicio. Es una subida de precios de los combustibles con efectos muy negativos, porque a través del transporte y de los costes de producción de las empresas se va a trasladar a un incremento generalizado de precios, empezando por la alimentación. Es una dinámica inflacionista que hay que cortar de raíz, por eso decimos que es un error la subida de tipos de interés del Banco Central Europeo. (Aplausos). Es un grave error porque no sirve para reducir el precio de los combustibles, pero tiene consecuencias muy negativas para la economía. Subir los tipos beneficia a los bancos y a los fondos de inversión y penaliza y empobrece a las familias endeudadas. Hay que actuar sobre el origen del problema, sobre los márgenes abusivos de las compañías petroleras. En SUMAR lo tenemos claro y lo voy a decir aquí: el Gobierno tiene que intervenir en el mercado petrolero estableciendo un precio máximo de la gasolina y del gasóleo, como ya hacemos con el precio de la bombona de butano (aplausos); un precio máximo regulado por el Gobierno para impedir que la avaricia de la industria petrolera se traslade a un empobrecimiento de la sociedad española. En segundo lugar, también están disparados los precios de la electricidad, con efectos muy negativos para los veinte millones de hogares que hay en nuestro país y para las empresas, especialmente las industriales. El coste del megavatio hora hoy está por encima de los 80 euros, más del doble que en el momento de la agresión imperialista de Estados Unidos a Irán. La consecuencia es que en el mercado mayorista de la electricidad el precio del megavatio hora se dispara por encima de los 250 euros en las franjas horarias en las que tienen más presencia las centrales de ciclo combinado, las que queman gas para producir electricidad, y eso lo pagamos las familias cada mes en el recibo de la luz. Por eso, SUMAR propone intervenir en el mercado eléctrico estableciendo un tope de 30 euros al precio del gas utilizado en la generación de electricidad. (Aplausos). Estamos en un proceso de inflación ―como siempre dice Carlos Martín― por avaricia de las grandes empresas energéticas, que disparan sus beneficios a costa de la gente. Y voy a dar otro dato: solo en los primeros seis meses de 2026 ―y voy a dar los nombres―, Iberdrola, Endesa y Naturgy han ganado más de 8000 millones de euros. Por eso, señorías de la derecha de esta Cámara, señorías de Junts, hay que recuperar el impuesto sobre los beneficios de las grandes compañías energéticas (aplausos), un impuesto que fue eliminado por los grupos que en esta Cámara trabajan al servicio del gran capital. Termino, presidenta, con una última lección de esta enésima crisis energética. España debe redoblar los esfuerzos para la transición energética, acelerando la electrificación de toda la economía sobre fuentes propias de energía: el sol, el viento y el agua, para hacernos más independientes de los precios de los hidrocarburos. Es una cuestión de eficiencia económica, pero también de soberanía nacional, porque nos protege frente a las tensiones geoestratégicas y a las guerras del petróleo. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Lago. Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra el señor Sáez Alonso‑Muñumer. (Aplausos). El señor SÁEZ ALONSO‑MUÑUMER: Gracias, señora presidenta. Señorías, Podemos nos habla del encarecimiento de la vida. Sorprende que Podemos hable como si durante años no hubieran sostenido al Gobierno; como si no hubieran ocupado ministerios; como si no hubieran participado directamente en las políticas económicas, fiscales y de vivienda que han empobrecido a los españoles. (Aplausos). No sorprende, sin embargo, que Podemos presente una iniciativa sin memoria económica, sin valorar el impacto de las medidas que propone. Señorías, la realidad es que las familias españolas pagan más por la vivienda, pagan más por los alimentos, pagan más por la energía y llegan con mayores dificultades a fin de mes. La realidad es que el 36,4 % de los españoles no tienen capacidad para afrontar gastos imprevistos. La realidad es que la tasa de riesgo de pobreza o exclusión social no ha bajado del 25 % en más de una década y se situó en el 25,7 % en el año 2025 (aplausos); es decir, 12,6 millones de personas en España continúan viviendo en situación de vulnerabilidad económica o social. La realidad es que el 33,8 % de los niños y adolescentes está en riesgo de pobreza o exclusión social y que España sigue siendo uno de los países de la Unión Europea con mayor tasa de pobreza infantil. Pero lo verdaderamente preocupante de esta moción no es su ejercicio de amnesia política, lo preocupante son las recetas económicas que proponen. Ustedes quieren intervenir los alquileres, nosotros queremos aumentar la oferta. Les recuerdo que tres años después de la entrada en vigor de la ley de vivienda, según datos publicados por Idealista, los alquileres anunciados son un 30,7 % más caros, mientras que la oferta disponible se ha reducido un 30 %. (Rumores). Ustedes quieren expropiar viviendas, nosotros queremos que se construyan muchas más. Queremos liberar suelo, aumentar la oferta, reducir burocracia que agilice su construcción y ofrecer seguridad jurídica tanto al propietario como al inquilino. (Aplausos). Ustedes quieren controlar los beneficios, nosotros queremos más competencia y menores costes. Queremos abaratar la cesta de la compra reduciendo impuestos, cotizaciones y costes regulatorios; favorecer la competencia y defender a nuestros agricultores y ganaderos frente a la competencia desleal. Ustedes quieren un supermercado público. Nosotros queremos familias con más dinero en el bolsillo y capaces de llenar la cesta de la compra. Les recuerdo que entre enero de 2020 y diciembre de 2025, los alimentos y bebidas no alcohólicas se encarecieron un 37,7 %. En definitiva, ustedes quieren administrar la escasez, nosotros queremos crear riqueza. (Aplausos). Señorías de Podemos, lo cierto es que, desde que gobierna el Partido Socialista, los españoles son cada día más pobres. De hecho, entre 2018 y 2025, los salarios reales en España han caído un 3,2 %. Lo cierto es que, desde que gobierna el Partido Socialista, la vivienda se ha convertido en uno de los principales problemas económicos de los españoles. De hecho, entre el segundo trimestre de 2018 y el segundo trimestre de 2020, el precio de la vivienda aumentó aproximadamente un 69 %, aumento que ha sido del 12,2 % en el último año, 12,9 % en vivienda de segunda mano. (Rumores). Señorías de Podemos, con respecto a sus dos últimas propuestas, no nos van a dar lecciones sobre ayudar a las familias. Hemos defendido en esta Cámara deducciones fiscales por material escolar, gastos educativos, transportes y servicios de conciliación. Hemos propuesto importantes reducciones y deducciones por hijo en el IRPF. La diferencia es que ustedes quieren que el Estado decida por las familias; nosotros queremos que el Estado ayude a las familias a decidir. (Aplausos). Y exigimos, además, que cualquier libro, material pedagógico o recurso financiado con dinero público respete la neutralidad ideológica y el derecho de los padres a decidir sobre la educación de sus hijos. Señorías, España necesita más vivienda, menos impuestos, menos burocracia, energía más barata, seguridad jurídica, competencia y mejores condiciones para que nuestras empresas produzcan y nuestros trabajadores prosperen. España necesita un Gobierno que ponga a la familia y la prioridad nacional en el centro de sus políticas. España necesita que se convoquen elecciones y que ustedes y este Gobierno no sean más que un mal recuerdo. Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor Sáez. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra la señora Santana Aguilera.

Ada Santana Aguilera

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Muchas gracias, presidenta. Antes de comenzar con mi intervención, me van a permitir transmitir mis condolencias y mi cariño a la familia de Claudia Tacoronte Aguilera, una joven de Gran Canaria que, como tantos jóvenes, estaba disfrutando de un programa de intercambio. (Aplausos). Pertenezco a una generación que se levanta y se acuesta navegando en portales de vivienda. Muchos jóvenes de nuestro país se han convertido en expertos en mercado inmobiliario. Incluso, algunos han aprendido a calcular exactamente el precio del metro cuadrado de la vivienda según la calle, el barrio o proximidades a zonas de interés. Qué puedes estudiar, a qué trabajo puedes optar o incluso a qué servicios especializados puedes acceder son preguntas demasiado importantes para la vida de una persona que pasa por el acceso o no a una vivienda. Mientras algunos heredan patrimonio y dan lecciones de cultura y sacrificio, otros deben esforzarse el doble o el triple por salir de casa de sus padres. Honestamente, compartimos parte del análisis que realiza Podemos en esta moción. El encarecimiento de la vida, fruto del uso especulativo que hacen aquellas personas que entienden la vivienda como su medio de riqueza ha generado que cada vez resulte más complicado llegar a final de mes para miles de familias españolas. Sin embargo, no compartimos la receta. Proponer medidas inaplicables y generalistas no forma parte de la solución. La generación joven y no tan joven quiere que tomemos acción, pero sobre todo que lleguemos a acuerdos, pero acuerdos que no forman parte de recetas mágicas. El Gobierno de España tiene clara la hoja de ruta. Por ello, ha aprobado el traspaso masivo de activos de la Sareb al sistema público de vivienda. Este traspaso incluye la incorporación de más de 40 000 viviendas, que pasarán directamente al parque público de alquiler asequible. Lo que sí pedimos a Podemos es que deje a un lado la política de confrontación con el Gobierno de España y apoye el real decreto de vivienda, con el que creo que compartimos la necesidad de poner fin a la especulación, la necesidad de regular el mercado de vivienda en algunas situaciones, la necesidad de limitar el impacto de los pisos turísticos y, por supuesto, también el apoyo a jóvenes y familias con recursos públicos. Me consta que la ministra de Vivienda les tiende la mano para hablar con su grupo político. Volviendo a las soluciones rápidas, en estos días hemos podido escuchar al señor Feijóo decir que lo primero que hará nada más llegar a la Moncloa será liberar un millón de viviendas. Seguro que empezará por el ático de la señora Ayuso, valorado en más de 6 millones de euros, sufragado por los madrileños. (Aplausos). Además, tengo que decir que compartimos la política porque, oye, encaja a la perfección con el Plan Estatal de Vivienda llevado a cabo por el Gobierno de España. Sí, señor, que la vivienda financiada con dinero público siga siendo pública. ¡Perfecto! Estaremos de acuerdo. Pero, ahora en serio, le preguntamos al líder del Partido Popular lo siguiente. En primer lugar, ¿por qué esperar llegar a llegar a la Moncloa? Si son ustedes quienes tienen el mayor poder en las comunidades autónomas. (Aplausos). ¿Qué tal empezar a construir vivienda pública en las comunidades autónomas en las que gobiernan? ¿O seguirán desaprovechando oportunidades? Como por ejemplo, en mi tierra, en Canarias, tenemos la posibilidad de destinar 600 millones de euros para construir vivienda pública gracias al real decreto que ha aprobado el Gobierno de España y que permite utilizar el superávit en inversiones financieras sostenibles. ¿Qué va a hacer el Partido Popular? ¿Va a presionar al Gobierno de Canarias para que podamos utilizar ese dinero? En segundo lugar, la Comisión Europea acaba de pronunciarse la semana pasada avalando de forma clara y contundente las medidas y las políticas emprendidas por el Gobierno de España en materia de vivienda. ¿Van a aplicar al fin la ley de vivienda en las comunidades autónomas en las que gobiernan? ¿Van a exigir desde Génova que se aprueben las zonas tensionadas en aquellas ciudades que lo solicitan, por ejemplo, como la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria? ¿O quizás preferirán acusar a la Comisión Europea también de socialcomunista? Todos y todas somos socialcomunistas. En tercer lugar, ya que el Grupo Popular habla de encarecimiento de la vida de los españoles y de que la economía va fatal, a pesar de que sabemos que estamos liderando la economía española y es una de las economías que está en crecimiento, ¿creen ustedes de verdad que la propuesta es bajarle el salario a la clase trabajadora? ¿Esa es la propuesta que quieren ustedes llevar en su programa, bajar el SMI? (Aplausos). ¿O es que ustedes pretenden que las familias sobrevivan con apenas 700 euros al mes?

Para ir terminando, quiero recordar que hace poco más de diez días en este hemiciclo se sentaron un centenar de jóvenes representantes de distintas entidades y asociaciones del Consejo de la Juventud de España. Sin importar el lado del hemiciclo que eligió cada uno de esos jóvenes para sentarse, todos nos pedían poner solución a la vivienda. Y la solución real pasa inevitablemente por colaborar: ayuntamientos que cedan suelo público no a especuladores; comunidades autónomas que ejerzan sus competencias de vivienda y, por supuesto, un Gobierno de España como el que tenemos, decidido a acabar con la crisis de la vivienda. (Un señor diputado: ¡Muy bien!). Pero, sobre todo, un Parlamento dispuesto a llegar a acuerdos, porque verán, corremos el riesgo de que los jóvenes que se sentaron en este hemiciclo empiecen a buscar soluciones fuera de él y fuera del sistema democrático.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Santana. Por el Grupo Parlamentario Popular, tiene la palabra la señora Pascual Rocamora.

Sandra Pascual Rocamora

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Gracias, presidenta. Buenas tardes, señorías. Señoría del Grupo Socialista, no es que el PP hable de la mala situación económica española; es que nosotros, a diferencia de algunos, podemos pisar la calle y sabemos la situación que están viviendo las familias españolas que sufren su Gobierno. (Aplausos). Señorías de Podemos, bienvenidos a la realidad, aunque solo sea la de reconocer que la situación económica de España es penosa. El triunfalismo de este Gobierno sanchista es insoportable. Repiten mucho que la economía española crece de forma sostenible, pero una mentira repetida mil veces no se convierte en realidad. Teníamos 163 000 millones de fondos Next Generation y el Gobierno de Sánchez hizo como los malos estudiantes: dejó para los últimos tres meses lo que no fue capaz de cumplir en cinco años, renunciando a final de curso a más de 61 000 millones de euros. Y no porque no hicieran falta inversiones en España: en red ferroviaria, en casas, en carreteras, en empresas. A 30 de junio, según la IGAE, el Ministerio de Vivienda solo había ejecutado un 12,46 % de los fondos europeos disponibles para este año. ¡¿No les da vergüenza?! Es el principal problema de los españoles, según el CIS, su CIS. Señorías, nunca jamás en la historia de la humanidad el comunismo o el socialismo han traído riqueza, prosperidad o bienestar para los ciudadanos que los han sufrido. Fíjense que hasta tuvieron que crear un muro para que la gente no huyese de su felicidad. (Aplausos). Y, en esta ocasión, para sorpresa de nadie, no iba a ser diferente. Las familias españolas están afrontando la vuelta al cole más cara de la historia. Señora Belarra, 600 euros más por Mateo; 600 euros más por Lucía. Y todo esto ante la indiferencia del Gobierno. Y ustedes siguen intentando solucionar los problemas que ustedes también han contribuido a generar con las medidas que lo han provocado; incluso proponen la expropiación. ¡Cuánta fuerza bruta, señorías! Es esta política intervencionista del PSOE y SUMAR, y también la de ustedes, la que ha llevado a que España sea el país europeo con mayor tasa de pobreza infantil. La propia AIReF ha puesto de manifiesto el fracaso monumental de su medida estrella, el ingreso mínimo vital, por estar mal diseñado y mal gestionado. (Aplausos).

Frente a su intervencionismo, el Partido Popular, como alternativa, propone la vía de la libertad y la seguridad jurídica, que es lo que ayuda a familias como la de Daniel y María a vivir mejor. En Vivienda, lo primero que hay que hacer es construir viviendas y, además, asegurar que estas viviendas se puedan conectar a la red eléctrica. También, para ayudar a los jóvenes a independizarse, proponemos la bajada del IVA y del ITP un 60 %. Tenemos que dar seguridad jurídica frente a la okupación y la inquiokupación, porque sin garantías no hay pisos en el mercado. (Aplausos). No nos podemos permitir seguir expulsando viviendas del mercado cuando tenemos la necesidad de construir un millón de viviendas. Luego dicen, claro, que la renta por hogar sube. ¿Cómo no va a subir si los hijos no se pueden independizar? De la renta per cápita, en cambio, hablan menos.

Asimismo, señorías de Podemos, hablan ustedes en la exposición de motivos de cuánto han subido los precios, y es que los alimentos han subido un 41 % entre 2018 y 2026, cuando los salarios tan solo han subido un 23 %. ¡Es que los números no salen! La brecha de la inflación con la eurozona sigue creciendo desde los últimos dieciséis meses, señor Lago; esto no es algo desde febrero, es que viene de mucho atrás. El último dato, un 4,3 % de subida del IPC. ¿Han escuchado bien? Un incremento del 4,3 % de los precios del consumo. ¡La mayor subida en treinta y cuatro años; nada desde febrero! (Aplausos). Nos intentan vender la moto de que la crisis afecta también a nuestros socios europeos. Pero ¡oh, sorpresa!, otra mentira más: hoy estamos 1,7 puntos por encima de Alemania, 1,9 puntos por encima de Francia y 1,4 puntos por encima de Italia. Además, si a la inflación desbocada le añadimos la mayor subida de impuestos de la Unión Europea y que el euríbor sigue subiendo y, por tanto, las cuotas de las hipotecas, llegamos a esta situación de empobrecimiento continuo.

Termino ya, presidenta. Han multiplicado por seis las personas que se consideran pobres a pesar de que estén trabajando. Han multiplicado por dos la pobreza energética. Que a las familias les quede más dinero en el bolsillo a final de mes es la mejor medida contra el encarecimiento de la vida, porque, si este Gobierno del PSOE y SUMAR es especialista en algo, es en destruir a la clase media. España no necesita más Estado que intervenga cada precio o expropie casas; necesita un Gobierno que dé oportunidades a nuestros ciudadanos, que invierta en los servicios públicos que este Gobierno se ha encargado de desguazar, desde el transporte a la seguridad, pasando por la huelga indefinida de sanidad. Lo que España necesita, en definitiva, es que se disuelvan las Cámaras y se convocan en elecciones generales.

Muchas gracias. (Aplausos.—Varios señores diputados y diputadas: ¡Muy bien!).

Presidencia. Muchas gracias, señora Pascual. —  DEL GRUPO PARLAMENTARIO VOX, SOBRE LAS MEDIDAS QUE VA A ADOPTAR EL GOBIERNO PARA REVERTIR LA SITUACIÓN DE INSEGURIDAD OCASIONADA POR LA INVASIÓN EN CEUTA. (Número de expediente 173/000188).

Presidencia. Vamos a ver ahora el último punto del orden del día de hoy y dejaremos las dos mociones que quedan para mañana. Pasamos a la moción urgente del Grupo Parlamentario VOX, sobre las medidas que va a adoptar el Gobierno para revertir la situación de inseguridad ocasionada por la invasión en Ceuta. Por el grupo autor de la iniciativa y para la defensa de la moción, tiene la palabra el señor Gil Lázaro. (Aplausos).