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Sin adjetivos

Pleno del 15 de septiembre de 2026

Proposición de Ley Orgánica de modificación de la Ley Orgánica 5/2005, de 17 de noviembre, de la Defensa Nacional.

Proposición de ley de Grupos Parlamentarios del Congreso.. Autor: Grupo Parlamentario VOX. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 204.

Defensa y exterior

Votación

  • 15 de septiembre de 2026: no salió adelante, 168 sí, 178 no, 0 abstenciones.

José María Sánchez García

VoxDiputado.Página 6Vídeo

Gracias. Con la venia, señora presidenta. Esta proposición de ley, cuya defensa realizo en este acto, tiene su origen en el inicio de la presente legislatura. Se presentó en el mes de octubre de 2023 y ya había sido presentada en la XIV Legislatura sin haber sido defendida, con un texto prácticamente idéntico, salvo alguna modificación en la exposición de motivos. El hecho de que datase de aquellos años no supone que este texto haya quedado sin objeto, sin sentido o sin finalidad. Muy al contrario, este texto pone de relieve una vez más que VOX es el único partido político que se anticipa a algunos problemas cuando estos ya son evidentes para una inteligencia media y el resto de los partidos persiste de una forma obstinada en ignorarlos. En esta proposición de ley lo que se postula es una modificación del artículo 16 de la vigente Ley Orgánica, de 17 de noviembre, de la Defensa Nacional, modificación breve y lacónica, pero a nuestro juicio suficiente, sobre todo si se lee a la luz de la exposición de motivos. Esta modificación consiste en añadir a la letra c) de dicho artículo 16, sobre los tipos de operaciones que las Fuerzas Armadas pueden llevar a cabo en el ejercicio de lo que es la milicia, lo siguiente. El texto en vigor dice: «El apoyo a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado…» Es decir, que entre las funciones propias de las Fuerzas Armadas se incluye la de apoyar a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. Sigue diciendo: «… en la lucha contra el terrorismo y a las instituciones y organismos responsables de los servicios de rescate terrestre, marítimo y aéreo, en las tareas de búsqueda y salvamento». Lo que propone el Grupo VOX es que se añada, a continuación de «terrorismo», lo siguiente: «y la inmigración ilegal». Es decir, que las Fuerzas Armadas apoyen a las fuerzas de orden público en la lucha contra el terrorismo «y la inmigración ilegal».

Creo que es ocioso que yo ilustre el sentido, el alcance, la finalidad y, por qué ocultarlo, el acierto de esta innovación legislativa que se pretende a la vista de los hechos que hemos tenido que sufrir en el último mes y medio, exactamente, en la ciudad de Ceuta. Me parece que esto es suficiente para que todos los grupos que constituyen esta Cámara ―y digo bien, porque todos, todos, excepto el socialista, han criticado la inacción del Gobierno ante esa invasión, cierto que no invasión propiamente militar, pero invasión, al fin y al cabo, y, como he dicho en alguna ocasión ya en esta Cámara, verdadero casus belli, con arreglo a los libros de derecho internacional, aunque a algunos señores no les guste, no lo sepan o las dos cosas, no lo sé― apoyasen, a la vista de esos hechos, esta proposición de ley.

No sé lo que sucederá, aunque sospecho que no va a ser así, porque entre los grupos que en esta ocasión han criticado al Gobierno desde la izquierda y desde posturas separatistas ahora se producirá ese respingo antimilitarista y también antipatriótico, y entonces dirán que no, que en realidad el Ejército aquí no pinta nada, etcétera. Dentro del etcétera cabe aquello que dijo este señor que hoy preside el Gobierno en alguna entrevista conocida, antes de ser jefe de dicho gabinete, y es que él era partidario de suprimir el Ministerio de Defensa. Bueno, no dijo suprimir el Ejército. Creo que en su confusa concepción y escasa información acerca de las cosas, más o menos es lo mismo, aunque administrativamente no lo sea.

Como digo, parece que esta proposición es de todo punto pertinente, oportuna, y lo era cuando se presentó porque lo sucedido en Ceuta en este año 2026 era perfectamente previsible. (Rumores). Muchos han sido los argumentos, todos torpes y falaces, que el Gobierno ha ido exponiendo en boca de sus ministros, ministras, su jefe ―no sé si doña Begoña también ha participado en este debate, aunque es posible, o su hermano el pianista, qué sé yo―. Primero, se decía que todo obedecía ―lo dijo aquí el ministro de Justicia, señor ‘Trolaños’― a una tergiversación en las redes sociales de una sentencia del Tribunal Supremo. (Chistan pidiendo silencio). Luego, apareció por aquí, en esa semana en la que tuvieron que comparecer hasta nueve ministros, alarmado el Gobierno por el efecto deletéreo que esta crisis estaba teniendo en su índice de voto, según la prospectiva electoral, y dijo el microministro que no, que todo esto tenía por causa ―no única, pero una de las causas― una operación de la internacional reaccionaria. El microministro se ve que no admite dimensiones moderadas: de lo micro a lo macro. (Continúan los rumores). La internacional reaccionaria universal, se entiende. Y luego hubo otro ministro o ministra ―ya no recuerdo― que dijo que en realidad el problema es que había que tener en cuenta que esa frontera, la que separa a la ciudad de Ceuta de Marruecos, tiene la tensión económica más alta del planeta porque la diversidad de renta de ambos lados de la frontera es enorme. Y, después de todos esos argumentos, el último ya ha sido el del jefe de Gobierno, que ha dicho que hay que comprender las cosas como son, que esto es un hecho y que los ceutíes tienen que comprender que se tienen que aguantar, en síntesis, por decirlo en términos castizos.

Entre toda esta panoplia de tonterías ―no sé cómo no se les ha ocurrido en Moncloa algo mejor―, hay algo que han dicho que tiene un fundamento de verdad. No es que sea totalmente verdad, pero tiene un fundamento de verdad. El presidente y algún ministro han dicho que la cuestión de la seguridad en Ceuta es una cuestión permanente, crónica. Claro, esto no se puede negar, y por una razón elemental: es geográfica. Ceuta está en África y sus fronteras terrestres son con el Reino de Marruecos y las marítimas son con aguas jurisdiccionales también del Reino de Marruecos. Y lo propio sucede con la plaza de Melilla. (Continúan los rumores). Luego este problema, efectivamente, es crónico, porque la geografía ―bueno, alguna parte de la geografía parece ser que es mutante, como en el caso del clima, pero en fin…― física, ordinariamente, tiende a la estabilidad. Lo digo para estos de la ciencia, los que invocan la ciencia aquí constantemente, que, por supuesto, ninguno es científico, claro. Y, por lo tanto, ese es un problema.

Téngase presente que la presencia española en el continente africano, que no se ha limitado a las plazas fuertes de soberanía de Ceuta y Melilla, es precisamente en dichas plazas la más antigua. Es decir, España ha estado en Ceuta y Melilla antes que en cualquier otro lugar de África donde haya podido desempeñar la soberanía o haya ejercido como potencia colonial. (Aplausos). Tanto es así que el Reino de Marruecos, por mucho que lo diga, no puede invocar ―ni lo ha conseguido: lo ha intentado ante el Tribunal Internacional de Justicia en el caso del Sáhara Occidental― ningún título legítimo de soberanía ni sobre el Sáhara Occidental ni sobre Ceuta y Melilla, por una razón elemental, y es que cualquier título que pueda invocar ―que no puede invocar ninguno― sería, en todo caso, posterior a títulos precedentes que tiene España: en el caso de Ceuta, como sabemos, desde el siglo XVI, por una cesión de la Corona portuguesa a la Corona española ―Portugal era soberano en esa plaza desde el siglo XV―, y en el caso de Melilla, desde 1497, por derecho de conquista de un condotiero de la casa de Medina Sidonia, que finalmente cedió la plaza a la Corona castellana. La presencia de España en Guinea, del siglo XVIII, ulteriormente ya formalizada como colonia, hasta la independencia en el siglo XX. La presencia en Marruecos, en lo que hoy es el territorio del Reino de Marruecos, pues también es antigua, pero diseminada, nunca con plazas de soberanía declaradas y reconocidas por todas las potencias extranjeras, como Ceuta y Melilla, que se formaliza finalmente en un protectorado compartido de Marruecos en la segunda década del siglo XX, hasta la independencia en 1956. Y así podríamos enumerar algunos otros casos menores. Es decir, no hay ciudades más españolas ni plazas más españolas fuera del territorio peninsular sobre las que sea soberana España que las ciudades de Ceuta y Melilla. (Aplausos).

Pues bien, ese problema crónico hace ocioso todo este debate que se está agitando en los medios acerca de si el Gobierno sabía o no sabía, si le habían informado, si dice la señora Robles que sí, si dice el señor Marlaska que no, si se pelean entre ellos. Nos da igual esa pelea de gallos o gallinas o gallináceas, no lo sé. Me da igual, me da exactamente igual. ¡Si el problema es crónico y permanente, se requiere una solución permanente! Lo que requiere es que las ciudades de Ceuta y Melilla tengan una frontera defendida por el Ejército. (Aplausos). Llámenlo como quieran, llámenlo militarizado, me da igual, pero de modo permanente, porque no es este ataque de 2026 tampoco nuevo en las pretensiones del sultán y de otras autoridades de aquellos territorios. (Continúan los rumores). En 1860 ya las autoridades de Marruecos, en aquel caso el sultán, atacaron Ceuta y, en la batalla de los Castillejos, resultó vencedor el general Prim, que desde entonces ha pasado a la literatura y a la historiografía española como el héroe de los Castillejos y se le concedió el título de Duque de los Castillejos. Fue en 1860. De modo que este irredentismo marroquí sobre plazas sobre las que nunca ha tenido soberanía tampoco es nuevo, lo que indica la permanencia del problema y, por lo tanto, lo que justifica una permanencia en la solución. (Varios señores diputados: ¡Tiempo!―Protestas)¡El Gobierno ha sido responsable de que esas plazas no estuvieran debidamente protegidas! Esa protección hubiera permitido evitar el asalto sin necesidad de abrir fuego.

Concluyo, señora presidente. (Continúan los rumores.―Protestas). En general esta cuestión, que afecta a la inmigración ilegal, se relaciona con otra más amplia, la del multiculturalismo. Tampoco VOX ha descubierto en esto el Mediterráneo ni las sopas de ajo ni nada parecido. En 2004 Samuel Huntington, profesor de Harvard, ya publicó un ensayo, después de la crisis de las Torres Gemelas del 11S, que se titulaba ¿Quiénes somos? en el que expone claramente que el multiculturalismo suponía una disolución de la esencia de la nación americana.

Presidencia. Señor Sánchez, tiene que terminar.

José María Sánchez García

VoxDiputado.Página 9

El multiculturalismo, como hemos dicho aquí, puede ser un hecho, no un valor en sí (protestas), y puede ser un problema muy serio. Evidentemente, ese problema lo ha reflejado esta crisis, y todo ello justifica ―concluyo― (continúan las protestas) esta propuesta que hacemos de modificación de la Ley Orgánica de Defensa Nacional. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor Sánchez. En turno de fijación de posiciones, por el Grupo Parlamentario Mixto, tiene la palabra el señor Rego Candamil.

Néstor Rego Candamil

BNGDiputado.Página 9Vídeo

Moi boa tarde. Moitas grazas, señora presidenta. Realmente o máis indecente de todo o que está acontecendo arredor desta crise política e humanitaria é a utilización que están a facer tanto VOX como o Partido Popular, esquecendo que para alén de crise política, é como digo, sobre todo unha crise humanitaria a utilización que están facendo dos inmigrantes. Os inmigrantes non valen, non serven, salvo que sexa para explotalos. Entón, si, xa temos coñecido casos de cargos públicos de VOX detidos, por exemplo por explotar inmigrantes. Hoxe coñecemos un caso na Galiza en que a empresa da familia, a empresa familiar do conselleiro de Traballo foi denunciado precisamente por explotar inmigrantes, por utilizar inmigrantes irregulares sen papeis e sen contrato na vendima nesa adega familiar. O conselleiro de Traballo, o señor José González, debe dimitir de maneira inmediata se ten un mínimo de decencia. Evidentemente, o Bloque Nacionalista Galego esíxeo e creo que a sociedade galega tamén o vai esixir. En todo caso, en relación coa proposta de VOX, como utilizan sempre todo o que poden para as súas campañas de odio, de racismo e xenofobia, agora traen unha proposta que implica utilizar o exército, tamén no que din eles, na loita contra a inmigración ilegal. No fondo é unha maneira de avanzar tamén nesa proposta de militarización da sociedade. Para iso non teñen reparos en mesturar inmigración con delincuencia, veno facendo habitualmente e xa nesta proposta mesturar, por exemplo, inmigración con terrorismo. Todo serve con tal de avanzar na súa batalla das ideas e buscar ese inimigo necesario que permita cerrar filas arredor dunha proposta cada vez máis autoritaria, cada vez máis antidemocrática e, como digo, cada vez máis indecente. Aproveitan, evidentemente, todo o que está acontecendo para iso e tamén para españolizar, para a súa política de españolización. Niso tampouco se distinguen excesivamente o PP e VOX, o PP cada vez máis indistinguíbel da ultra dereita. Non sei se reparan que españoliszan aquilo que non é español. Dicía o outro día, nun recente acto na Galiza Feijóo que Ceuta é tan española como a carballeira de San Xusto. Pois mire, case lle vou dar a razón. Máis ou menos por aí pensará que ten, outros pensamos que é cero, en todo caso, si partillan varios séculos de dominación e de colonización española, pero hai moitos que —‌polo menos no meu país— aspiramos a que un día a carballeira de San Xusto sexa ese belo espazo natural, case icónico, que perfectamente encaixe nunha Galiza libre. VOX ademais non ten ningún, ningún reparo en, como digo, utilizar esta crise humanitaria ocultando unha parte importante de por que se produce. Claro, agora non teñen dificultades en criticar a Marrocos. Eu sei que é puntual, se gobernasen —‌e esperemos que non o fagan— de seguida serían amiguísimos de Marrocos, pero ocultan, si, que todo o que aconteceu non sería posíbel se non houbese primeiro a autorización e despois a colaboración explícita dos Estados Unidos e de Israel. E aí non hai ningunha crítica. Son vostedes lacaios submisos do imperialismo, lambe botas do imperialismo, sempre moi fortes cos débiles, pero absolutamente débiles cos fortes. Faremos todo o posíbel porque a súa proposta non chegue a ningún lado e sexa politicamente derrotada. Moito obrigado.

Buenas tardes. Gracias, señora presidenta. Realmente, lo más indecente de todo lo que está pasando alrededor de esta crisis política y humanitaria es la utilización que están haciendo tanto VOX como el PP olvidándose de que, además de una crisis política, es, como digo, sobre todo, una crisis humanitaria por la que están pasando los inmigrantes. Los inmigrantes no valen, no sirven a no ser que sea para explotarlos; entonces, sí. Eso ya lo sabemos. Hemos visto casos de cargos públicos de VOX detenidos, por ejemplo, por explotar inmigrantes. Hoy hemos conocido en Galicia el caso de la empresa familiar del consejero de Trabajo: ha sido denunciada precisamente por explotar inmigrantes, por utilizar inmigrantes irregulares, sin papeles y sin contrato en la vendimia de esa bodega familiar. El consejero de Trabajo, el señor José González, debe dimitir de forma inmediata si tiene un mínimo de decencia. Y, evidentemente, el BNG lo exige y creo que también lo hace la sociedad gallega. En cualquier caso, respecto a la propuesta de VOX, siempre utilizan todo lo que pueden para sus campañas de odio, racismo y xenofobia. La propuesta que ahora traen implica utilizar el Ejército también en la lucha contra la inmigración ilegal. En el fondo, es una forma de avanzar en esa propuesta de militarización de la sociedad. Para eso no tienen reparos en mezclar inmigración con delincuencia e inmigración con terrorismo. Todo sirve con tal de avanzar en su batalla de las ideas y buscar ese enemigo necesario que permita cerrar filas alrededor de una propuesta cada vez más autoritaria, antidemocrática y, como digo, indecente. Aprovechan, evidentemente, todo lo que está pasando para eso y para su política de españolización. Ahí tampoco se distingue mucho el PP de VOX, porque cada vez más el PP es indistinguible de la ultraderecha. No sé si se dan cuenta de que se españoliza lo que no es español. El otro día, en un acto en Galicia, decía Feijóo que Ceuta es tan española como Carballeira de San Xusto. Pues mire, casi le doy la razón. Nosotros pensamos que cero, pero sí que comparten siglos de dominación y colonización española. Hay muchos que, por lo menos en mi país, aspiramos a que un día Carballeira de San Xusto sea ese reino del espacio natural casi icónico que perfectamente encaje en una Galicia libre. Además, VOX no tiene ningún reparo, como digo, en utilizar esta crisis humanitaria ocultando una parte importante de por qué se produce. Claro, ahora no tienen dificultad en criticar a Marruecos. Sé que es puntual, porque si gobiernan ―espero que no lo hagan― sé que serían amiguísimos de Marruecos, pero ocultan, sí, que todo lo que está pasando no sería posible si no hubiese, primero, la autorización y, después, la colaboración explícita de los Estados Unidos y de Israel, y ahí no hay ninguna crítica. Ustedes son lacayos sumisos del imperialismo, lamebotas del imperialismo, siempre muy fuertes con los débiles, pero absolutamente débiles con los fuertes. Haremos lo posible por que su propuesta no llegue a ningún lado y que sea políticamente derrotada. Gracias.

Presidencia. Moitas grazas, señor Rego. Tiene la palabra el señor Sánchez Serna.

Javier Sánchez Serna

PodemosDiputado.Página 10Vídeo

Gracias, presidenta. El pasado mes de julio España sufrió un ataque a su soberanía. Decenas de miles de personas fueron empujadas contra la frontera de Ceuta y decenas murieron ahogadas en un episodio que ya nadie cree que fuera espontáneo, un desplazamiento de 70 000 personas para una ciudad de apenas 80 000. A estas alturas, como digo, nadie piensa que ese desplazamiento se pudiera hacer sin colaboración directa de las fuerzas de seguridad marroquíes y muy pocos piensan que una operación de esta envergadura fuera posible sin los grandes valedores del Reino de Marruecos, es decir, sin los Estados Unidos y sin Israel. No es casualidad que en plena crisis la encargada de negocios de Israel en Madrid advirtiera la semana pasada que no trabajar para la defensa de Israel tiene un precio, tiene consecuencias. Llámenlo amenaza o llámenlo confesión, pero es el resumen de quienes, desde Rabat a Tel Aviv, pasando por Washington, llevan meses hostigando a nuestro país.

Por eso, hoy les preguntaría, señorías de VOX: ante esta agresión, ¿qué proponen ustedes? ¿Revisar quizá la relación con el Reino de Marruecos? ¿Condenar las amenazas de una diplomática sionista? ¿O acaso criticar las declaraciones de sus aliados trumpistas, que están hablando de que Ceuta y Melilla son enclaves coloniales? Nada de eso. Con la proposición de ley, VOX vuelve a señalar a las víctimas y se cuida muy mucho de señalar a los Estados que nos agreden. Tampoco es que ustedes se hayan esmerado demasiado. Traen una propuesta de apenas tres palabras para reformar la Ley de la Defensa Nacional, para equiparar inmigración y terrorismo y mandar al Ejército a la caza del inmigrante, como pregonaba el señor Figaredo.

Yo creo que esta es una medida propia de lacayos: débiles con los poderes que odian a nuestro país, pero fieros con el chaval que huye de la miseria. Ustedes no traen esta proposición para defender mejor las fronteras, para defender Ceuta; al contrario, la traen para esconder las responsabilidades de quienes atacan al país y proteger a quienes les financian. Ese es todo el sentido de la proposición de esta ley: coger al último eslabón de la cadena ―al que huye de la miseria, al desarraigado, al pobre― y convertirlo directamente en un objetivo militar, pero ni una sola mención a quien apunta, a quien empuja a los seres humanos contra una frontera y a quien amenaza con anexionarse Ceuta y Melilla.

Mientras ustedes miran hacia otro lado, su racismo sí tiene consecuencias. Esta misma semana, en Mula, en la Región de Murcia, un hombre le rompió una botella en la cabeza a Hamza El Guenyari, un informático, un escritor y un vecino que lleva viviendo veinte años en ese pueblo, y lo hizo al grito de «moro de mierda, vas a pagar por lo de Ceuta». Cuatro grapas en la cabeza. Ese es el clima que ustedes están alimentando cada vez que confunden, a propósito, al que huye con quien lo empuja. (Aplausos). Hay que seguir el rastro del dinero y de los intereses geopolíticos; no perseguir a los trabajadores pobres. No somos ingenuos, sabemos que el régimen de Marruecos está chantajeando a este Gobierno, pero ese poder existe porque se lo hemos cedido con la externalización de las fronteras, entregándoles el Sáhara y convirtiendo a Marruecos en el gendarme del norte de África, un poder que se comenzaría a disolver mañana mismo si estableciéramos vías legales y seguras para migrar.

Termino ya, presidenta. Alguien dijo alguna vez que el fascismo es el socialismo de los tontos. La extrema derecha, por supuesto, no va a señalar nunca a quienes realmente están detrás de lo que sucedió en Ceuta, ya que es más fácil seguir con la caza del migrante y envenenando al pueblo, pero el chivo expiatorio ―se lo tengo que decir― no les va a servir para siempre; antes o después, les vamos a quitar la careta y se va a saber para quién trabajan ustedes. Espóiler: no es ni para España ni para la clase trabajadora de este país. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Sánchez. Por el Grupo Parlamentario Vasco, EAJ‑PNV, tiene la palabra el señor Legarda Uriarte.

Mikel (GV (EAJ-PNV)) Legarda Uriarte

PNVDiputado.Página 11Vídeo

Eskerrik asko, presidenta. Arratsalde on, jaun‑andreok, señorías. De manera muy breve quiero señalar que, en el cumplimiento de las misiones de las Fuerzas Armadas y en su contribución complementaria y subsidiaria al interés público, no nos cabe duda de que las Fuerzas Armadas tienen competencia indiscutible en la respuesta al uso por agentes externos de movimientos migratorios en cuanto a actuaciones híbridas en la zona gris, con las dificultades inherentes ―eso sí― a la propia prueba de su autoría o su atribución. Y en cuanto a los movimientos migratorios irregulares en sí mismos considerados, a nuestro juicio, la participación de las Fuerzas Armadas como apoyo a las fuerzas y cuerpos de seguridad no requiere ningún cambio legislativo como el que propone la iniciativa, porque lo hemos visto este verano y lo seguimos viendo hoy en día en Ceuta, a raíz de la masiva avalancha migratoria de los días 30 y 31 de julio, sin el cambio legislativo que les decía y que reclama la iniciativa debatida hoy. Las Fuerzas Armadas desarrollaron tareas de inteligencia previas al 30 y 31 de julio y las compartieron con las fuerzas y cuerpos de seguridad, cooperaron también con las fuerzas y cuerpos de seguridad en sus funciones respecto a los migrantes los días 30 y 31 de julio y siguientes de agosto, y también colaboran en la gestión de los flujos migratorios cuando se les solicita y, si es preciso, con la cesión de sus instalaciones.

Ahora bien, señorías, no confundamos las competencias que por naturaleza corresponden a las Fuerzas Armadas en función de su formación con las que corresponden a las fuerzas y cuerpos de seguridad y la formación que a tal fin reciben. No son servicios ni funciones intercambiables, aunque son servicios que pueden y deben cooperar entre sí cuando el interés público lo demanda. Incluso, legalmente, en la Ley de la Carrera Militar está previsto que los miembros de las Fuerzas Armadas puedan actuar como agentes de la autoridad en actuaciones propias de la policía militar y en aquellos otros supuestos de necesidad pública, conforme a lo establecido en la legislación vigente y en la defensa nacional.

Por lo señalado, señorías, no daremos nuestro apoyo a la iniciativa debatida. Creemos que no son precisas las modificaciones que se proponen para el fin perseguido.

Nada más y muchas gracias.

Presidencia. Muchas gracias, señor Legarda. Pel Grup Parlamentari Republicà, té la paraula el senyor Álvaro Vidal.

Francesc-Marc Álvaro Vidal

ERCDiputado.Página 12Vídeo

Presidenta, senyories. Bona tarda. No cal dir què votarem. El Grup Republicà votarà no a aquesta proposició de llei de VOX per molts motius i vaig a fer una certa enumeració. En primer lloc perquè és una proposició oportunista, populista i demagògica. Sí, repeteixo, oportunista, populista i demagògica. En segon lloc, perquè és una oposició mancada de responsabilitat i, sobretot, mancada d’una cosa que agrada molt aquí, que és sentit d’Estat. Ja sabíem que VOX no té gaire sentit d’Estat, perquè l’únic que vol és buidar l’estat democràtic, però en aquest cas s’han retratat ben retratats. En tercer lloc, perquè VOX, que són tan patriotes, han fet una proposició que compromet els professionals de les forces armades amb una feina que no els correspon, amb una feina que no els pertoca. I en quart lloc, perquè aquesta proposició, senyories, crea més problemes que no pas genera solucions. I si se’m permet, com faria el senyor Sánchez, que sempre fa comentaris de text, diria que aquesta proposició, a més a més, té un redactat penós i tècnicament fa pena. Senyories, probablement els ha pogut més la pressa. Afegiré que l’argumentació de l’exposició de motius és incoherent i no s’entén i, a més a més, posa exemples suposadament d’alguns països que han utilitzat les forces armades per aturar els migrants i l›únic exemple que troben és el del pinochetista Kast a Xile. Un exemple brillant. Senyories, diguem‑ho clar: és una proposició de llei racista sense matisos perquè relaciona immigració irregular, islamisme i terrorisme. És a dir, la croqueta perfecta no és una proposició gaire fina. A mi em consta que hi ha senyories de VOX que són persones llegides. No els han cridat per redactar això, han agafat un altre tipus de personal. A més a més, l’únic que els hi puc dir és que aquesta proposició serveix per una cosa: per posar de relleu un perill que tenim al davant. I apel·lo directament a les senyories del PP i a les senyories del PSOE. Saben quin és aquest perill? Que vostès, els partits grans, els que diuen sempre que tenen sentit d’Estat, acabin comprant el marc reaccionari, racista que acaben posant els partits d’ultradreta a Europa. Aquest és el perill. I aquesta proposició d’avui, aquesta posició de VOX, il·lumina clarament el perill que estem vivint perquè fixin‑se bé. En aquest moment, el consens europeu sobre certes coses s’està trencant. Des dels socialistes al centredreta. Fixin‑se, per exemple, senyories del PSOE. Els socialdemòcrates danesos han acabat comprant vergonyosament això. O el centredreta suec, o malauradament, senyories del PP. Ho lamento dir, senyor Hernando, que em sembla que parlarà. Vostès han acabat comprant també les faules de VOX. Qui els ho havia de dir? En fi, jo el que diria a les senyories de VOX és que parlin clar i admetin que aquesta farsa de projecte de llei l›únic que vol és donar carta blanca als professionals de les forces armades per disparar contra els migrants. És així de bèstia. És així. No siguin covards, senyories de VOX, i diguin clarament que volen utilitzar les forces armades per fer una cosa impròpia, una cosa bàrbara, una cosa que no pot sortir bé. Però clar, això no és casual. Vull recordar que si VOX arriba a aquest artefacte presumptament legislatiu és perquè el seu líder, Santiago Abascal —‌un home molt ben connectat amb la Casa Blanca, diuen—va dir a les xarxes socials que calia confiscar i hundir el vaixell d’Open Arms, la ONG que es dedica a rescatar migrants a alta mar. Val a dir, per bé del senyor Abascal, siguem justos, que no va dir que volia enfonsar els vaixells amb la gent a dins. No, senyor Abascal, també té compassió i és unànime. Va dir que els enfonsaria quan ja no hi fossin els migrants. Ho celebrem, ho celebrem. Celebrem aquest llum de fe cristiana i de compassió del senyor Abascal. Bé, el senyor Abascal, en aquest projecte d’utilitzar les forces armades per fer coses que no toquen, també va dir un altre dia que calia que l’Armada, és a dir, la marina de guerra espanyola per entendre’ns, fes un bloqueig de les rutes marítimes perquè Espanya té aquests mitjans. I ho va dir a propòsit de les Canàries. Altres dirigents de VOX també van dir això: utilitzar l’Armada contra qui envaeix Espanya. He de dir que van tenir la senyories de VOX, una resposta bastant interessant de l’alt Estat Major i el cap de l’Armada, que van dir una cosa òbvia i que jo, republicà català, no citaré gaire sovint el cap de l’Armada com a argument d’autoritat, però avui ho faré. Aquest senyor va dir que convertir les embarcacions emigrants no era una missió pròpia de les forces armades segons cap normativa, ni espanyola ni internacional, i que el que tocava, segons les lleis del mar, era socórrer els nàufrags i aquells que es trobaven perduts en alta mar. Bé, per bé. Jo celebro que almenys els professionals de la milícia hagin dit a les senyories de VOX que estan fent una bestiesa. És una mica trist que hàgim de perdre els diners i el temps parlant d’aquest artefacte de VOX, simplement perquè ara es tracta d’entrar en el que és la histèria secretària.

I acabo, presidenta. En definitiva, el que vol el partit ultra és utilitzar les forces armades per anar contra els migrants, i això és un despropòsit en qualsevol democràcia de la Unió Europea i en qualsevol país civilitzat del món, perquè representa militaritzar i representa reduir drets i, a més a més, representa una cosa més greu que haurien de saber tots vostès, amics tan savis de VOX. Que és que no es pot confondre les forces armades amb les Forces i Cossos de seguretat de l’Estat. És a dir, que un policia no és un soldat. Jo sé que el bon amic general Asarta ho sap i probablement per això avui no ha estat ell el que ha parlat, sinó que ha estat el diputat senyor Sánchez. Però en fi, em sap greu dir‑vos‑ho: avui no l’han encertat. Han volgut anar de patriotes i han fet el ridícul.

Bona tarda.

Presidenta, señorías, buenas tardes. No hace falta decir que votaremos que no. El Grupo Republicano votará que no a esta proposición de ley de VOX por muchos motivos. Voy a hacer una enumeración. En primer lugar, porque es una proposición oportunista, populista y demagógica. Sí, lo repito: oportunista, populista y demagógica. En segundo lugar, porque es una proposición a la que le falta responsabilidad y, sobre todo, algo que gusta mucho aquí, el sentido de Estado. Ya sabíamos que VOX no tiene mucho sentido de Estado, porque lo único que quiere es vaciar el Estado democrático, pero en este caso se han retratado muy bien retratados, digamos. En tercer lugar, porque en VOX, que son tan patriotas, han hecho una proposición que compromete a los profesionales de las Fuerzas Armadas con una tarea que no les corresponde. Con una tarea que no les corresponde. Y, en cuarto lugar, señorías, porque esta proposición crea más problemas que las soluciones que genera. Y, si me lo permiten, como haría el señor Sánchez, que siempre hace comentarios de texto, yo diría, además, que esta proposición tiene un redactado penoso y, técnicamente, da pena, señorías. Probablemente les ha podido más la prisa. Añadiré que la argumentación de la exposición de motivos es incoherente y no se entiende. Y, además, pone ejemplos supuestamente de algunos países que han utilizado las fuerzas armadas para detener a los migrantes. El único ejemplo que encuentran es el del pinochetista Kast en Chile. Un ejemplo brillante, señorías. Digámoslo claro: es una proposición de ley racista, sin matices, porque relaciona la inmigración irregular con el islamismo y el terrorismo. Es decir, la croqueta perfecta. No es una proposición demasiado fina, ¿eh? Para mí hay cosas, señorías de VOX, que… yo diría que son personas leídas, no los han llamado para eso, han cogido otro tipo de personal.

Además, esta proposición sirve para una cosa: para poner de relieve un peligro que tenemos ante nosotros. Apelo directamente a las señorías del Grupo Popular y a las señorías del Grupo Socialista. ¿Saben cuál es ese peligro? Que ustedes ―los partidos grandes, los que dicen siempre que tienen sentido de Estado― terminen comprando el marco reaccionario racista que acaban poniendo los partidos de ultraderecha en Europa. Ese es el peligro. Y esta proposición de hoy de VOX ilumina claramente el peligro que estamos viviendo, porque, fíjense bien, en este momento el consenso europeo sobre ciertas cosas se está rompiendo, desde los socialistas hasta el centro derecha. Fíjense, por ejemplo, señorías del Grupo Socialista, en los socialdemócratas daneses, que han terminado comprando vergonzosamente eso; o en el centro derecha sueco. Desafortunadamente, señorías del Grupo Popular ―lamento decirlo, señor Hernando; creo que va a hablar―, ustedes han acabado comprando también las fábulas de VOX. ¿Quién se lo iba a decir? En fin…

Yo lo que les diría a las señorías de VOX es que hablen claro y admitan que esta farsa de proposición de ley lo único que quiere es dar carta blanca a los profesionales de las Fuerzas Armadas para disparar contra los migrantes. Es así de bestia, así de bestia. No sean cobardes, señorías de VOX, y digan claramente que quieren utilizar a las Fuerzas Armadas para hacer algo impropio, algo bárbaro, algo que no puede salir bien. Pero, claro, eso no es casualidad. Quiero recordar que, si VOX llega a este artefacto presuntamente legislativo, es porque su líder, Santiago Abascal ―un hombre, digamos, muy bien conectado con la Casa Blanca, según se dice― dijo en las redes sociales que había que confiscar y hundir el barco de Open Arms, la ONG que se dedica a rescatar a migrantes en alta mar. Por ser justos, vale decir que no dijo que quería hundir esos barcos con personas dentro. No, el señor Abascal también tiene compasión y tiene un alma cristiana. Es decir, iba a hundirlos cuando ya no estuvieran los migrantes a bordo. Y lo celebramos, celebramos esa luz de fe cristiana y de compasión del señor Abascal. Pues bien, en aquel proyecto de utilizar a las Fuerzas Armadas para hacer cosas que no tocan, el señor Abascal también dijo otro día que había que utilizar a la Armada ―a la marina de guerra española, para entendernos― para que hiciera un bloqueo de las rutas marítimas, porque España tiene esos medios, esos recursos. Y lo dijo a propósito de las Canarias. Otros dirigentes de VOX también lo dijeron: utilizar la Armada contra quien amenaza a España. He de decir que las señorías de VOX tuvieron una respuesta bastante interesante del Alto estado mayor y jefe de la Armada, como argumento de autoridad, que dijo algo obvio, que yo, como republicano catalán, no citaré con demasiada frecuencia, pero hoy lo voy a hacer. Aquel señor dijo esto: Combatir a las embarcaciones de migrantes no era una misión propia de las Fuerzas Armadas según ninguna normativa, ni española, ni internacional, y que lo que tocaba, según las leyes del mar, lo que había que hacer era socorrer ―evidentemente― a los náufragos y a quienes se encontraban perdidos en alta mar. Bueno, pues bien, yo celebro que al menos los profesionales de la milicia hayan dicho de las señorías de VOX que están haciendo una bestialidad. Es un poco triste que tengamos que perder el tiempo y el dinero hablando de este artefacto de VOX simplemente porque ahora se trata de entrar en la histeria securitaria, de la seguridad.

Acabo, presidenta. En definitiva, lo que quiere el partido ultra es utilizar a las Fuerzas Armadas para ir contra los migrantes, y eso es un despropósito en cualquier democracia de la Unión Europea y en cualquier país civilizado del mundo, porque representa militarizar y representa reducir derechos. Además, representa algo más grave que deberían saber todos ustedes, amigos tan sabios de VOX, a saber, que no se puede confundir a las Fuerzas Armadas con las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado; es decir, que un policía no es un soldado. Yo sé que el buen amigo general Asarta lo sabe y probablemente por eso no ha sido él el que ha hablado, sino el diputado señor Sánchez. Pero, en fin, me sabe mal decírselo, hoy no han acertado, han querido ir de patriotas y han hecho el ridículo.

Buenas tardes. (Aplausos).

Presidencia. Moltes gràcies, senyor Álvaro. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra el señor Guijarro García.

Txema Guijarro García

Grupo SumarDiputado.Página 15Vídeo

Presidenta, señorías, buenas tardes a todas y a todos. Comenzaba este punto el señor Sánchez defendiendo la oportunidad de esta propuesta y le ha contestado el señor Francesc‑Marc Álvaro de una manera muy razonable. Efectivamente, la oportunidad existe, lo que pasa es que más bien parece una propuesta oportunista más que oportuna. Porque entre las propuestas legislativas algunas tratan de resolver problemas y otras que parecen concebidas para aprovecharlos y, claramente, la de VOX pertenece a esta segunda categoría. Resulta difícil ignorar la oportunidad del momento, desde luego: en plena crisis humanitaria en Ceuta, cuando la prioridad de cualquier responsable público debería ser gestionar con serenidad, humanidad y rigor una situación extraordinariamente compleja, VOX recupera aquí una iniciativa cuyo texto fue presentado en 2023 y decide convertirla ahora en protagonista del debate público. ¡Qué casualidad! Una crisis humanitaria se convierte así en un decorado parlamentario, personas desesperadas se transforman en munición retórica y un problema que exige política exterior, cooperación europea, gestión migratoria, diplomacia, protección de derechos, etcétera, termina convertido por arte de magia en un problema de defensa nacional. La proposición parte de una operación conceptual enormemente peligrosa, que es colocar la inmigración irregular en el mismo espacio normativo que el terrorismo. Su reforma propone modificar el artículo 16 de la Ley de la Defensa Nacional incorporando ―como ya ha defendido el propio señor Sánchez― la coletilla de «lucha contra el terrorismo y ― añade― la inmigración ilegal». Así, unidos por una simple conjunción copulativa, terrorismo e inmigración. Qué extraordinaria economía del lenguaje, señorías, y qué enorme irresponsabilidad política, porque una cosa es reconocer algo evidente, que un Estado extranjero puede instrumentalizar movimientos migratorios para ejercer presión sobre otro Estado, y otra muy distinta es convertir a quienes cruzan una frontera en amenaza militar. Si ocurre que un Estado utiliza a seres humanos para presionar a España, la amenaza es ese Estado y su acción; los seres humanos utilizados como instrumento siguen siendo seres humanos. Confundir deliberadamente ambas cosas no parece que fortalezca nuestra seguridad y lo que sí les aseguro es que deteriora nuestra democracia. En todo caso, la propuesta que hoy debatimos tiene su mérito, no se lo puedo negar, el de haber reunido en apenas seis páginas, señorías de VOX, algunos de sus grandes hits políticos. Primero, el extranjero pobre convertido en sospechoso ―aporofobia de manual―; segundo, ampliación permanente del gasto militar; tercero, progresiva normalización de la idea de que los problemas que corresponden al ámbito civil pueden acabar gestionándose mediante instrumentos militares. Solo les ha faltado introducir una rebaja fiscal para las rentas altas y habrían completado así su programa. Las Fuerzas Armadas españolas desempeñan funciones esenciales para nuestra democracia, eso es evidente. Precisamente por eso debemos ser extremadamente cuidadosos a la hora de definir sus misiones. Una democracia madura no demuestra fortaleza poniendo militares allí donde la política encuentra dificultades, lo demuestra construyendo instituciones civiles capaces de resolverlas. La inmigración irregular plantea desafíos reales, nadie sensato lo niega. El primero de ellos tiene que ver con las desigualdades salvajes ya crónicas entre el llamado primer mundo y los países en vías de desarrollo; una razón que, pese a su carácter estructural e inapelable, poco, muy poco, se ha escuchado en estos días. Además, existen mafias que trafican con seres humanos, existen problemas de gestión fronteriza, existen situaciones en las que terceros Estados pueden instrumentalizar los movimientos de población, pero para eso tenemos política migratoria, para eso tenemos fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, tenemos cooperación europea, tenemos diplomacia, tenemos servicios de inteligencia, tenemos políticas de cooperación y desarrollo y, sobre todo, señorías, tenemos derecho internacional. Lo que no necesitamos es convertir la Ley Orgánica de la Defensa Nacional en una suerte de navaja suiza ideológica para que cualquier problema que incomode suficientemente a VOX termine siendo considerado una cuestión militar.

Existe, además, una cuestión de fondo que en la izquierda debemos plantear con absoluta claridad, señorías. España ha realizado en los últimos años un enorme esfuerzo presupuestario en defensa, muchos pensamos que demasiado. Podemos discutir, y debemos hacerlo, cuáles son nuestras necesidades estratégicas, nuestros compromisos internacionales y nuestras capacidades militares, pero lo que resulta intelectualmente tramposo es ampliar continuamente el catálogo de amenazas y, después, presentar el incremento del gasto militar como una consecuencia inexorable de este catálogo. Primero definimos más fenómenos como amenazas militares, después necesitamos más medios militares para combatirlas y, finalmente, nos explican que aumentar el gasto en defensa era inevitable. Un mecanismo argumental bastante eficiente, casi casi actuarial, por eso, señorías, es tan tramposo.

Decía que hay algo todavía más importante. La democracia española se construyó sobre un principio que conviene cuidar: las Fuerzas Armadas están inequívocamente subordinadas al poder civil y sus funciones deben estar claramente delimitadas no solo porque respetamos su función constitucional, sino porque sabemos que las democracias más sólidas son aquellas que mantienen nítidas las fronteras entre la defensa militar, la seguridad interior y la decisión política. Militarizar progresivamente problemas civiles no solo desdibuja esas fronteras, sino que nos retrotrae a otras épocas, épocas que ustedes seguramente añoran, pero que están felizmente superadas. Hoy es la inmigración, mañana será otro desafío (hace el gesto de comillas con las manos) y pasado mañana quizá alguien considere que cualquier crisis suficientemente grave requiere una respuesta militar. Ese camino no conduce a un Estado fuerte, señorías, conduce a una política civil débil.

Señorías de VOX, ya se lo explicó ―además, de una manera muy elocuente― mi compañera Aina Vidal la semana pasada: quienes llegan a Ceuta exhaustos, desesperados o huyendo de la pobreza no constituyen un ejército enemigo; un niño que cruza una frontera no es una amenaza híbrida, no lo es; una persona que se juega la vida en el mar no es una unidad militar de un ejército extranjero, y proteger nuestras fronteras no exige renunciar a distinguir entre una amenaza y una víctima. Esta distinción, señorías, no es ingenuidad, es más bien la línea que separa civilización y barbarie. España necesita fronteras seguras, desde luego, necesita fuerzas armadas modernas y eficaces, pero necesita, sobre todo, una democracia suficientemente segura de sí misma como para no convertir cada miedo en un enemigo y cada problema político en una cuestión militar. Por eso votaremos enfáticamente en contra.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Guijarro. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el señor Rodríguez Salas.

José Antonio Rodríguez Salas

PSOEDiputado.Página 16Vídeo

Muchas gracias, señora presidenta. Permítame que empiece recordando que hoy, 15 de septiembre, la ministra de Defensa, Margarita Robles, se convierte en la ministra que más tiempo ha estado durante la democracia al frente del Ministerio de Defensa. (Rumores). Señorías, después de escuchar al portavoz de VOX, creo que conviene volver al principio, porque aquí no estamos discutiendo si España tiene que proteger sus fronteras ―claro que tiene que hacerlo―, no estamos discutiendo si las mafias que trafican con personas deben ser perseguidas ―por supuesto que deben ser perseguidas―, tampoco estamos discutiendo si existen amenazas híbridas o si determinados actores pueden intentar utilizar los flujos migratorios para desestabilizar a un Estado; eso también puede ocurrir. Lo que estamos discutiendo es algo mucho más concreto: ¿es necesario convertir la inmigración irregular en una misión expresamente incorporada a la Ley Orgánica de la Defensa Nacional? La respuesta del Grupo Socialista es no. Le voy a explicar por qué, porque ustedes presentan como una gran novedad algo que jurídicamente no resuelve el problema que dicen querer resolver. La Ley Orgánica de la Defensa Nacional ya establece que nuestras Fuerzas Armadas contribuyen a la seguridad y a la defensa de España, ya contempla su participación en situaciones de grave riesgo, ya contempla operaciones de vigilancia de los espacios marítimos y aéreos y ya contempla operaciones destinadas a garantizar la soberanía y la independencia de España y a proteger la vida de nuestra población y nuestros intereses. Por tanto, señorías de VOX, ¿qué misión concreta de las Fuerzas Armadas está hoy impedida por la legislación que ustedes pretenden modificar? Esa es la pregunta a la que ustedes no contestan, porque, señor Sánchez, lo único que he escuchado de usted es una retahíla de la enciclopedia Espasa que todos teníamos en el cuarto comedor de nuestras casas ―esa rancia enciclopedia Espasa―; y no contestan porque su proposición tiene mucho de declaración política y muy poco de reforma necesaria del sistema de defensa.

Ustedes quieren escribir «inmigración ilegal» en la Ley de la Defensa Nacional, pero escribir una palabra en una ley no constituye una política de seguridad, no dota a un solo militar de más medios; no pone una sola patrullera más en el Estrecho, no incorpora un solo sistema adicional de vigilancia, no mejora un solo mecanismo de inteligencia, no refuerza una sola capacidad de nuestras Fuerzas Armadas y no desmantela una sola organización criminal. (Aplausos). Entonces, señorías, ¿qué problema práctico están solucionando? Ninguno. Están haciendo política con una cuestión que exige política de Estado. Hay una diferencia fundamental entre ustedes y nosotros: ustedes quieren utilizar la defensa para construir un mensaje, nosotros queremos utilizar la defensa para proteger España. No es lo mismo, aunque crean que las banderitas dicen lo contrario.

Señorías, hay además un segundo problema, ustedes mezclan deliberadamente conceptos que deben distinguirse: inmigración irregular, control fronterizo, tráfico de seres humanos, terrorismo, amenazas híbridas, agresión contra España. No son sinónimos, no todo fenómeno migratorio es una amenaza militar y no toda amenaza híbrida es una operación militar. (Aplausos). Si un Estado extranjero instrumentaliza deliberadamente un flujo migratorio para presionar o desestabilizar a España, el Estado español debe responder; pero tendrá que responder con todas sus capacidades: diplomáticas, policiales, de inteligencia, económicas, europeas, y cuando proceda, por supuesto, militares. Eso es precisamente lo que significa tener un Estado preparado: no utilizar siempre la misma herramienta, sino saber cuál hay que utilizar en cada momento.

Aquí quiero defender también nuestras Fuerzas Armadas, porque algunas veces parece que, cuando hablamos de inmigración, la solución consiste simplemente en sacar al Ejército a la frontera. Pues no, nuestros militares merecen mucho más respeto que eso. Merecen que el Parlamento defina claramente sus misiones, merecen medios, merecen preparación, merecen tecnología, merecen inteligencia, merecen unas condiciones profesionales dignas y merecen que no utilicemos su prestigio como recurso retórico para resolver problemas que corresponden, en primer término, a otro instrumento del Estado. Nuestras Fuerzas Armadas no necesitan que les atribuyamos más titulares, necesitan que les demos más capacidades, y eso, señorías, es lo que estamos haciendo desde una política de defensa absolutamente seria.

Me gustaría, además, responder a otro argumento. Ustedes hablan de Ceuta, hablan de situaciones de presión sobre nuestras fronteras y hablan de la utilización de la inmigración como instrumento de desestabilización, pero precisamente esos ejemplos demuestran lo contrario de lo que ustedes pretenden. Cuando España afronta una crisis de seguridad en sus fronteras, no responde una institución aislada, responde el Estado, responde la Guardia Civil, responde la Policía Nacional, responden nuestros servicios de inteligencia, responden las autoridades civiles, responde nuestra diplomacia, responde la Unión Europea y, cuando es necesario, las Fuerzas Armadas ponen sus capacidades al servicio de España. (Aplausos). Eso es coordinación, eso es seguridad nacional y eso es Estado con mayúsculas.

Hay algo que tampoco vamos a aceptar: que se presente cualquier posición contraria a esta proposición como una posición débil frente a la inmigración irregular. No, señorías de VOX. Se puede defender el control de las fronteras sin militarizar la política migratoria, se puede perseguir a las mafias sin convertir a los militares en policías, se puede defender la seguridad nacional sin presentar a las personas migrantes como una amenaza militar, y se puede defender a España con firmeza sin abandonar los principios constitucionales. Eso es exactamente lo que hacemos en el Grupo Socialista.

Señorías, la propia iniciativa que hoy debatimos reconoce que los flujos migratorios irregulares son absolutamente un desafío para la seguridad nacional. No tenemos ningún problema en reconocerlo, lo que no aceptamos es el salto ilógico que ustedes pretenden hacer. Que un fenómeno pueda tener implicaciones para la seguridad nacional no significa que deba convertirse automáticamente en una misión militar porque, si hacemos eso, acabamos militarizando problemas que requieren respuestas mucho más complejas, y eso no es fortaleza, eso es simplificación. Por eso quiero dejarles cinco ideas muy claras. Primera, España tiene derecho y obligación de proteger sus fronteras, segunda, las mafias que trafican con seres humanos deben ser perseguidas con toda la fuerza del Estado; tercera, las Fuerzas Armadas deben estar preparadas para responder ante las amenazas que requieren capacidades militares; cuarta, la inmigración irregular no puede convertirse por definición en una categoría militar, y quinta, cuando exista amenazas híbridas contra España utilizaremos todas las capacidades del Estado, incluidas las militares cuando corresponda. Eso es una política de defensa seria.

Señorías, hay una última diferencia entre su planteamiento y el nuestro: ustedes hablan constantemente de patria, nosotros también, pero para nosotros la patria no es un concepto que se utiliza para dividir. La patria es el conjunto de ciudadanos que protegemos, son nuestros soldados, son nuestros policías, son nuestros guardias civiles, son nuestros servicios de emergencia, son nuestros trabajadores, nuestras familias, nuestras instituciones, y es también el Estado de derecho que todos ellos tienen derecho a que protejamos. Por eso, defender España no es simplemente levantar una bandera, es mucho más, como que las fronteras estén controladas y, por supuesto, que las mafias sean perseguidas. Esto es, de alguna forma, todo lo que nosotros entendemos que debemos hacer.

Quiero terminar, señor Sánchez ―porque usted aludía a que no teníamos demasiada cultura, ha pretendido decir eso en un momento determinado―, recordándole a un ministro que además fue diputado hace cien años aquí en este Congreso ―justamente ahora hace cien años―. Ese diputado se llamaba don Fernando de los Ríos. ¿Sabe usted lo que dijo don Fernando de los Ríos, que era, como yo, diputado por Granada? Don Fernando de los Ríos dijo: Las Fuerzas Armadas son el escudo de la patria frente al exterior, no la herramienta de gestión de los problemas sociales en el interior.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Rodríguez. Por el Grupo Parlamentario Popular, tiene la palabra el señor Hernando Fraile.

Rafael Antonio Hernando Fraile

PPDiputado.Página 18Vídeo

Señorías, señora presidenta, buenas tardes. Nos plantea VOX en su proposición de ley la modificación del artículo 16 de la Ley de la Defensa Nacional, con el fin de incorporar entre las funciones de colaboración de nuestro Ejército con las fuerzas de seguridad del Estado, además de las de materia de terrorismo, aquellas que tienen que ver con la lucha contra la inmigración ilegal. Es verdad que esto supondría llevarnos a pensar que de esta forma se excluye la colaboración posible del Ejército en otras tareas colaborativas, por ejemplo, como catástrofes naturales, incendios, inundaciones, etcétera. Pero quiero advertirles a ustedes que la apoyaremos, la apoyaremos con el fin de enmendarla, esta y otras carencias, porque en estos momentos lo que necesita nuestro Ejército es la consideración de agentes de la autoridad (aplausos), que es lo que ha pedido mi grupo parlamentario en esta Cámara para superar y evitar, señor Rodríguez, el bochorno de ver cómo nuestros militares son apedreados por los invasores y tienen que refugiarse y salir corriendo. Que no pase eso es lo que fundamenta el respeto al Ejército y no lo que ustedes han hecho en esta crisis. Aceptaremos, además, esta iniciativa como en su día aceptamos tramitar la iniciativa popular sobre regularización de inmigrantes; una reforma que, de no haber sido bloqueada por esta Mesa, hubiera permitido modificar la ley de extranjería para cambiarla y hacer frente a los desafíos como el de Ceuta tras la invasión que sufrió ya en el año 2021 y protegernos para disuadir precisamente la de julio cambiando el sistema de entrada actual de la inmigración ilegal, que consiste sencillamente en que entras y te quedas, por otro más realista y actualizado que disuada la entrada ilegal y facilite las expulsiones. Si se quiere, señorías, se puede y se pudo, pero no se quiso, como se pudo defender la frontera, pero no se hizo. Avisó el CNI, la Policía, la Guardia Civil, se alertó al Ejército, pero se negó su movilización. El presidente Vivas estuvo llamando a Sánchez, pero este ni se puso. Es más, desde la Moncloa se advirtió que no molestara más antes de la invasión, señorías. Sánchez volvió a mostrar su rostro más torvo y mezquino. Si necesitan ayuda, que la pidan. Si la piden, que no molesten, que me voy de vacaciones. (Aplausos).

Y cuando sucedió, señorías, ¿qué pasó? ¿Qué pasó, señorías? Pues el mismo patrón de siempre, el mismo patrón de reacción que con las obras del barranco del Poyo, con el apagón, con la seguridad ferroviaria en Adamuz, con los incendios o incluso con el COVID. El mismo patrón del Gobierno que consiste, primero, en que se banalizan los avisos; segundo, se sobreactúa; y, tercero, se busca a alguien al que criminalizar y culpar para no asumir ningún tipo de responsabilidades políticas. Esas que, por cierto, el señor Rego hoy exigía para un consejero del Gobierno gallego que tenía o que participó en una empresa que años después de que él ya no tuviera ninguna participación contrató a alguien ilegal. Mire, si ese señor tiene que asumir responsabilidades por eso, señor Rego, no sé qué hace usted chupándole las uñas de los pies a este Gobierno y sin pedir y exigir responsabilidades a todo el Gobierno para que dimita de forma inmediata. (Aplausos). Y mire usted, ahora es el CNI, la jefa de prensa de seguridad, un jefe de gabinete, Juan Vivas, Aznar, la jueza, Rusia, Trump, Israel o el PP. ¡Qué vergüenza! Basta ya de conspiranoias y pongan ustedes los pies en el suelo.

Sí, señorías, en Ceuta no existe una crisis migratoria; ha existido y existe una invasión envuelta en las mentiras de un Gobierno conspicuo que insiste en lo mismo: en eludir sus responsabilidades. Una invasión consentida e instrumentalizada por Marruecos: 80 000 personas que actuaron de forma organizada y coordinada, primero, con personas con flotadores y neoprenos; segundo, con una oleada de jóvenes y, tercero, con las familias cuando las puertas se abrieron y el Ejército permaneció acuartelado. Hubo 141 muertos, pero el Gobierno sigue amparando la vergüenza de un país que ha movilizado a sus ciudadanos como carne de cañón en una operación de guerra híbrida no solo contra nuestra integridad territorial y nuestra soberanía nacional, también contra el sur de la Unión Europea. Es algo parecido a lo que Bielorrusia hizo en Polonia y Lituania y que provocó que la Unión Europea modificara su legislación e incluyera la posibilidad de expulsar a esos invasores de forma inmediata en el pacto de inmigración aprobado en junio. Porque sí, si se quiere, se puede. Y si se puede tramitar en tres meses una regularización para 1,2 millones de inmigrantes o si se puede dar la nacionalidad a 2,5 millones de extranjeros para ser españoles, ¿cómo no se va a poder expulsar, si se quiere, a 6000 o a 13 000 invasores? (Aplausos).

Señorías, la Unión Europea permite considerar que, en el caso de una invasión como la de Ceuta, todo su territorio sea parte de la frontera procediendo a su expulsión. Además, el Gobierno podía haber cambiado por decreto la ley de extranjería, pero no lo hizo. Sánchez consiente la situación dantesca que los pacientes ciudadanos ceutíes padecen injustamente en su ciudad, que también es la nuestra, porque Ceuta forma parte esencial de nuestra soberanía nacional, esa que representamos todos los diputados y diputadas aquí en esta Cámara hoy. La pregunta es ¿por qué? ¿Por qué Sánchez defiende con más entusiasmo al Gobierno de Marruecos que a los ciudadanos de Ceuta o al Gobierno de Ceuta? ¿Por qué no se activa de forma inmediata la legislación europea para proceder a las expulsiones? ¿Qué pretende el Gobierno poniendo más énfasis en ampliar campamentos y aumentar comodidades que en echar a los invasores? ¿Por qué el ministro del Interior insulta a los ceutíes, niega los problemas de incremento de la delincuencia y califica su preocupación de inseguridad subjetiva? ¿Cómo el Gobierno sigue sin pedir perdón, señorías? El señor Sánchez no ha pedido perdón ni a los ceutíes ni al resto de españoles por todo esto, por este desastre que padecen los ceutíes. Señorías, Ceuta no puede convertirse en un CETI estructural y no nos vamos a resignar ni lo vamos a permitir. No vamos a aceptar que eso sea así ni a que la situación se cronifique o se olvide, que es lo que pretenden el señor Sánchez y este Gobierno.

El problema de España, señorías, no son jueces que actúan, como dicen algunos, como lobos solitarios. Eso es falso. El problema de España es que los lobos han actuado en manada para corromperse, introducirse en el Gobierno, asaltar las instituciones, atacar la democracia, la justicia y el Estado de derecho. (Aplausos). Es la manada de Sánchez. Ese es el peligro para España y los españoles. La seguridad nacional es la capacidad del Estado para conocer, ordenar, prevenir riesgos y proteger los derechos de los españoles dentro del marco constitucional, justo lo contrario de lo que ha hecho el Gobierno; un Gobierno indolente, atrincherado y que solo piensa en prorrogar su existencia mediante la crispación, la mentira e incumpliendo sus obligaciones más básicas. Pero hay un motivo para la esperanza. Ayer lo pudimos ver. Estos días un hombre humilde y modesto ha actuado como un hombre de Estado, Juan Vivas, al servicio de sus ciudadanos de Ceuta y España. Otro lo hace desde hace ya algún tiempo a su servicio propio, utiliza el Estado y a los españoles para su servicio y beneficio propio, se llama Pedro Sánchez.

Por eso hay que reiterar muy alto y muy claro hoy que Ceuta no se vende, se defiende, y que España merece unas elecciones y que tiene alternativa. Por eso permítanme que acabe mi intervención reclamándoles un ¡Viva Ceuta! y un ¡Viva España!

Nada más y muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Hernando. —  DEL GRUPO PARLAMENTARIO PLURINACIONAL SUMAR, PARA LA MODIFICACIÓN DE LA LEY 12/2023, DE 24 DE MAYO, POR EL DERECHO A LA VIVIENDA. (Número de expediente 122/000251).

Presidencia. Continuamos ahora con el punto del orden del día relativo a la toma en consideración de la Proposición de ley del Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR para la modificación de la Ley 12/2023, de 24 de mayo, por el derecho a la vivienda. Para la presentación de la iniciativa tiene la palabra el señor Ibáñez Mezquita.