Montse Mínguez García
Gracias, presidente. Hoy queremos hablar de transparencia y queremos hablar de transparencia de los señores diputados y diputadas. Vamos a demostrar cómo aquí hay diputados y diputadas del Grupo Popular que incumplen la ley. El artículo 160 de la LOREG, el artículo 18 del Reglamento del Congreso, la Ley 19/2013 y la Ley 3/2015 son herramientas, normas y leyes que nos obligan a todos a ser transparentes. (Aplausos). Por si no me han entendido, se lo voy a explicar en lenguaje Ayuso: al pan, pan y al Viso, Viso. Vamos a empezar con una pregunta muy sencillita. ¿Cuánto cobra el señor Feijóo? No cuánto cobraba hace tres años, no cuánto cobraba cuando estaba en el Senado, sino cuánto cobra hoy, porque las normas nos obligan a que cuando tenemos cambios sustanciales, y el señor Feijóo ha tenido cambios sustanciales, lo tenemos que declarar para cumplir la ley. ¿Sigue cobrando del Senado? No. Pues cumplan la ley. ¿Cobra ahora del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso? Sí. ¿Cuánto? ¿Más o menos de lo que cobraba en el Senado? Cumplan la ley. Pónganlo. Además de su sueldo de diputado, además de su sueldo como presidente del Grupo Parlamentario Popular, ¿cobra también del Partido Popular? Sí. ¿Cuánto? ¿Más o menos que hace tres años? Cumplan la ley. Confiésenlo que para eso estamos aquí y tenemos que ser transparentes. No estamos pidiendo nada extravagante. Al Partido Popular esto siempre se les atraganta. Siempre se les atraganta. Ya sabemos que ustedes son los de los sobresueldos. Una persona, tres sueldos. Ya lo sabemos. También les pasaba a otros presidentes del Partido Popular. La pregunta es ¿por qué? ¿Por qué? Porque tienen miedo a escandalizar a los españoles. Miren, el señor Aznar, entre los años 1990 y 1996, era jefe de la oposición y hace treinta años le pagaba el Partido Popular 130 000 euros al año. ¡Hace treinta años! Al señor Rajoy, 200 000 euros al año cuando era jefe de la oposición. El señor Casado también cobraba. Bueno, aquí, cobrar, cobraba y declarar, declaraba. Declaró 47 700 euros al año. Visto lo visto y teniendo los precedentes de lo que cobraban los jefes de la oposición y presidentes del Partido Popular, a mí me da que al señor Casado ya le tenían manía antes de clavarle el cuchillo. Así que la pregunta es: ¿en qué tarifa está el señor Feijóo? ¿Está en la tarifa prémium de Aznar y Rajoy o está en la tarifa de los que le tienen manía, que es la tarifa Casado? (Rumores). Si no cuesta nada. Esto es muy sencillito. Cumplan la ley, sean transparentes y no me chillen tanto. (Aplausos). De paso, los doce diputados que están en el comité de dirección, los doce apóstoles que acompañan al señor Feijóo en el comité de dirección, que ya sabemos, porque lo dicen ustedes mucho, que cobran, ¿cuánto cobran? A ver si se obra el milagro y un año después pueden declarar lo que están cobrando. ¿Por qué esto es importante? Claro que es importante. Uno, porque es cumplir la ley y la están incumpliendo. Dos, porque los ciudadanos tienen que saberlo de todos, de los 350, no de los 350 menos uno, ni de los 350 menos los doce apóstoles. De todos. Así entenderíamos algunas cosas y las cuentas nos saldrían más claras, porque esto no cuadra. (Rumores). No cuadra, señor Bravo. No me mire así. Es una cuestión de sumar y restar. Esto es muy facilito. El señor Feijóo declara unos ingresos y el señor Feijóo tiene unos gastos. Nos enteramos de que vive en el barrio de El Viso, uno de los barrios más exclusivos de Madrid ―unos 25 euros el metro cuadrado de alquiler, casi 30, casi 30―. Fíjese, lo he sacado consultando algunos portales ―por cierto, siempre aparecen en portales de lujo, de inmobiliarias de lujo―: el alquiler más barato, porque los he encontrado de hasta 8000 euros, el más barato es un piso en el barrio de El Viso de 5500 euros al mes de alquiler. ¡Pero si es que yo me considero una persona privilegiada, muy privilegiada, y esto no hay quien lo pague! O si no, a ver, expliquen los 350 diputados si podrían ustedes pagar un alquiler de 5500 euros al mes. ¡El más barato! ¡El más barato! (Aplausos). Así que la pregunta es ¿quién paga ese piso? ¿Quién lo paga? ¿Lo paga el señor Feijóo? ¿Lo paga el Partido Popular? Porque aquí tenemos diferentes versiones. En el año 2023, para justificar ese sueldo que le pagaba el Grupo Parlamentario Popular del Senado, se dijo que lo pagaba el Partido Popular. (Rumores). En junio de 2026, en los pasillos el señor Feijóo dijo que lo pagaban él y su familia. A su familia no la hemos traído nosotros al debate, la ha traído él. Entonces, la pregunta es ¿quién es el propietario? ¿Es una empresa? ¿Es una sociedad? ¿Cuánto paga? ¿Paga precio de mercado? ¿Paga precio amigo? ¿A cambio de qué pagan el precio amigo? ¿Existe alguna relación profesional o empresarial entre la propiedad y el señor Feijóo? ¿Han consultado si a lo mejor es posible que haya un conflicto de intereses? Es que no lo sabemos. Todo esto sería tan fácil como ser transparentes y cumplir las leyes. Ustedes tienen una relación con la transparencia muy curiosa, muy curiosa. Para los demás, la lupa y para ustedes la persiana, la persiana. (Aplausos). Bueno, la persiana y las versiones. La persiana y las versiones, porque lo del caso de Ayuso, en cuanto a versiones y en cuanto a lo que ha hecho, vamos a decir que superarla es muy difícil, porque se ha pasado el juego. Es que, señorías, se han gastado 6,3 millones de euros de dinero público. ¿Qué menos que se pongan todos ustedes de acuerdo en qué narices han comprado y para qué lo han comprado? Porque si comprarlo fue una buena idea en el mes de abril, ¿para qué lo venden? Y si lo venden tres meses después, ¿para qué lo compran? (Aplausos que continúan mientras la oradora está en el uso de la palabra). Es que las dos excusas, las dos versiones, no caben en ese ático, por muchos 485 metros cuadrados que tenga.
Acabo. La transparencia se tiene que llevar puesta. La transparencia no consiste en cambiar de versión hasta encontrar una que nos encaje mejor. Es que eso no es transparencia, eso es ir probando contraseñas, como cuando uno viene de vacaciones. El jefe de la oposición no es un ciudadano particular normal. El jefe de la oposición es una autoridad institucional. Y encima, para más inri, el jefe de la oposición, en nuestro país, es el presidente del partido condenado por corrupción.