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Sin adjetivos

Pleno del 9 de septiembre de 2026

Real Decreto-ley 20/2026, de 29 de julio, por el que se establecen medidas urgentes de protección laboral y social frente a los incendios forestales.

Real Decreto-Ley.. Autor: Gobierno. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 202.

Empleo y salariosEnergía y clima

Votación

  • 9 de septiembre de 2026: salió adelante, 312 sí, 30 no, 1 abstenciones.
  • 9 de septiembre de 2026: salió adelante, 342 sí, 0 no, 0 abstenciones.

Presidencia. Señorías, buenas tardes. Comparezco hoy ante el Congreso para solicitar la convalidación del Real Decreto Ley 20/2026, de 29 de julio. Como saben, esta norma establece medidas urgentes de protección laboral y social frente a los incendios forestales. El día 23 de julio se declaró la emergencia de interés nacional por incendio forestal. Afectaba a la Comunidad de Madrid y a la provincia de Ávila. Dos días después, ante la gravedad de su evolución, se amplió a la provincia de Toledo. En los primeros días, el fuego arrasó más de 45 000 hectáreas entre Madrid y Ávila; tras la ampliación a Toledo y hasta su estabilización el día 30 de julio, la superficie calcinada superó las 77 000 hectáreas. Señorías, por extensión fue el mayor incendio de la historia reciente de España. Los efectos sobre las personas, sobre el trabajo, sobre las empresas y sobre la economía fueron enormes. No se limitaron a pérdidas económicas ni a la suspensión de la actividad productiva; hubo, como conocen bien, evacuaciones obligatorias, restricciones de acceso a zonas enteras y pérdida de viviendas, enseres, recuerdos y efectos personales. Como expondré con detalle, esta norma establece un conjunto de medidas específicas, algunas —c‌ réanme— muy novedosas. Quiero dar las gracias a todos los grupos de esta Cámara que han ayudado al ministerio y han contribuido a definir nuevas medidas. Son novedosas porque protegen frente a los impactos económicos y sociales de los incendios de este verano, pero protegen también frente a los que puedan producirse hasta que concluya de manera previsoria la campaña anual de peligro alto de incendios forestales que, como saben, acabaría en diciembre del año 2026. Quiero dar las gracias, si me permiten, a los sindicatos y a las patronales de nuestro país, porque todos y todas han contribuido a esta norma. Por supuesto, a Comisiones Obreras, a UGT, a CEOE, a CEPYME, y a todos los agentes sociales que, desde el primer momento, se pusieron a trabajar en esta norma. Permítanme, señorías, compartir un pensamiento breve. Creo que hoy las personas que lo han perdido todo, que todavía hoy no se han recuperado, se merecen que les recordemos y que pensemos en ellas, en esas personas que tuvieron que salir de sus casas con lo puesto, porque parece que nos hemos olvidado ya de que esto ha pasado. También creo que merece la pena que esta Cámara reconozca hoy todo lo que han hecho para salvar vidas todos los efectivos y todas las fuerzas de seguridad del Estado que se han jugado la vida en esos incendios. (Aplausos). Este real decreto ley paliará las consecuencias de los incendios de este verano, pero también es un paso más contra dos de las grandes emergencias de nuestro tiempo. De un lado, el inexorable cambio climático, la emergencia climática y sus consecuencias son devastadoras y cada vez más graves. De otro lado, el negacionismo de este fenómeno y la desinformación organizada, a veces con fines políticos que nada tienen que ver con lo que necesita nuestro país. Señorías, no hablamos de una amenaza abstracta, el cambio climático existe. De hecho, el último informe europeo que publica The Lancet fue elaborado, como saben ustedes, por sesenta y cinco investigadores de cuarenta y seis instituciones y cifran las muertes por calor en Europa en más de 62 775 personas. Señorías, esto en Europa. Hoy el Ministerio de Trabajo de España, junto a los agentes sociales españoles, recibíamos a una delegación encabezada por el ministro de Trabajo francés con los agentes sociales franceses para tratar esta emergencia y la necesidad de definir bien y de planificar medidas legislativas para abordar algo que no va a desaparecer y que va a formar parte de nuestras vidas. Nunca había muerto tanta gente por la emergencia climática. De esto hablamos cuando hablamos, justamente, de las necesidades que tenemos. Esto no es una previsión, señorías, es ya una realidad en nuestras vidas. El papel de los poderes públicos no se puede limitar a adoptar medidas preventivas o paliativas. Tiene que servir también para hacer pedagogía, para explicar lo que está pasando, para cuidar los puestos de trabajo, para cuidar a las personas y, desde luego, para cambiar y evitar lo que está pasando. Creo que desinformar no ayuda nada a lo que estamos viviendo en nuestro país. Los sectores productivos y la gente que trabaja en la agricultura, en la pesca, en la construcción o en la hostelería saben perfectamente de lo que estamos hablando. Creo que esto es lo que debemos de hacer. Desde el inicio, en el Gobierno de coalición progresista hemos desarrollado una agenda laboral climática y ambiental ambiciosa. Si me permiten, hoy esta agenda laboral climática es una referencia en el mundo. Solo un país, Canadá, y solo una parte ha tomado alguna medida semejante. (Rumores).

Presidencia. Silencio, por favor.

Presidencia. Gracias, presidenta. En primer lugar, el diagnóstico y el desarrollo de un marco estratégico y legal frente al cambio climático. Después, un amplio conjunto de medidas para reparar sus consecuencias; insisto, consecuencias que sufren las empresas, los trabajadores, las trabajadoras y la sociedad en su conjunto. Este diagnóstico fue fruto del diálogo social desarrollado durante muchos meses en una mesa de trabajo del Ministerio de Trabajo ―alguno de esos miembros se encuentra hoy aquí―. Los agentes sociales, con carácter tripartito, diseñaron la Estrategia Española de Seguridad y Salud en el Trabajo, que incorpora un nuevo principio transversal que atraviesa todas las actuaciones preventivas: gestionar la transformación ecológica y el cambio climático, pero cambiando la mirada de la prevención de las relaciones laborales en España, y, efectivamente, informando la reforma profunda que tenemos sobre la normativa de salud laboral. Hemos avanzado como país en la construcción de un verdadero derecho del trabajo medioambiental. Y no solo hemos impulsado este debate en Europa, incorporando el concepto de negociación colectiva verde. Recuerden ustedes, señorías, que en la Presidencia española esto dio lugar a las conclusiones del Consejo y también a un dictamen específico del Comité Económico y Social Europeo, de manera que avanzamos en ese derecho del trabajo sostenible dando un salto común en el ordenamiento jurídico, por supuesto español, pero también europeo. Hemos lanzado y aprobado avances muy importantes en España, si me permiten. El primer avance que creo que merece la pena que pongamos en valor como país es la reforma laboral. Este fue un punto de inflexión en nuestro mercado de trabajo que no solo permitió transitar de la temporalidad a la estabilidad en el empleo, sino que, como saben, incorporó de manera estructural los ERTE por fuerza mayor. Este instrumento, ensayado, negociado y consolidado durante la pandemia, quedó definido de manera estructural en el artículo 47 de nuestro Estatuto de los Trabajadores, con dos auténticos giros copernicanos. El primero de ellos consistió en dejar atrás el despido como un mecanismo preferente de ajuste ante catástrofes, fenómenos meteorológicos adversos o, sencillamente, dificultades empresariales derivadas de daños. El segundo fue establecer una protección integral, tanto para las empresas como para las personas trabajadoras; para las primeras, mediante exoneraciones en las cotizaciones a la Seguridad Social, y, para las segundas, garantizándoles protección por desempleo sin consumir prestaciones ni supeditarlas a su antigüedad en la empresa. Se trata, probablemente, de uno de los mecanismos de protección más ambiciosos concebidos por nuestro ordenamiento laboral. Hay que añadir a este precepto, como conocen bien, el artículo 47 bis, que es el mecanismo RED, que también está en vigor hoy en España y que está salvando empresas y puestos de trabajo. Insisto, no solo permitió preservar el empleo durante la pandemia, sino que ha demostrado su utilidad ante la dana, las consecuencias de la guerra de Ucrania, de la guerra de Irán, la erupción volcánica de La Palma, la borrasca Filomena, y, como estamos tratando ahora, más recientemente, los incendios. En segundo lugar, hemos dado carta de naturaleza a los planes de movilidad sostenible al trabajo mediante la Ley 9/2025, de Movilidad Sostenible. Como saben, a través del Real Decreto Ley 7/2026, de 20 de marzo, de respuesta también a la crisis en Oriente Medio, hemos reducido de veinticuatro a doce meses el plazo para su implantación y reforzado su contenido, incluyendo también en este mecanismo expresamente el teletrabajo siempre que sea posible. Señorías, creo que estaremos de acuerdo en que la dependencia energética también se combate reduciendo los desplazamientos innecesarios al trabajo, mejorando aquellos que resulten imprescindibles y promoviendo alternativas colectivas compartidas, activas y de bajas emisiones. Hay muchas empresas en nuestro país que ya tienen estos mecanismos incorporados, pero, lógicamente, creemos que este es un gran avance. Una movilidad laboral más sostenible no solo reduce nuestra dependencia de los combustibles fósiles, por supuesto, sino que mejora la calidad del aire, disminuye la congestión, previene accidentes y protege el tiempo y la salud de las personas trabajadoras. En tercer lugar, nuestro ordenamiento jurídico ha reconocido expresamente los riesgos climáticos mediante la regulación de permisos destinados ―déjenme decirlo con absoluta claridad― a proteger la vida de las personas trabajadoras. Lo vuelvo a decir, nadie debe de arriesgar su vida para acudir a un centro de trabajo o para regresar de él. (Aplausos). Los diputados y diputadas valencianas saben bien de qué hablo; esta medida la desplegamos en la desgracia de la dana. Creo que esta norma, afortunadamente, ya está en nuestro Estatuto de los Trabajadores, un permiso que arbitramos con rapidez. Lo hicimos en Valencia con los agentes sociales, planteando cuatro días de permiso que saben que no solo son por emergencias climáticas ―es una casuística muy extensa―, sino también para aquellos supuestos en los que resulta imposible acceder al puesto de trabajo o transitar por las vías necesarias para ello, unido, por supuesto, a otra herramienta clave, que es el ERTE climático. Es decir, si tras esos cuatro días resulta necesario prevenir, obviamente ahí el ERTE climático va a desplegar toda su eficacia. A ello, como saben, se suma la prioridad del trabajo a distancia, siempre, por supuesto, que las circunstancias lo permitan. Pero ante una situación de peligro climático, la respuesta… (Rumores). Tengo un problema, tengo unos nódulos… Puedo hablar mucho más si quieren, pero…

Presidencia. Por favor, señoras y señores diputados, intentemos guardar silencio y facilitar la posibilidad al orador de expresarse. A los diputados y diputadas que están haciendo corrillo hablando de otras cosas, les ruego que lo hagan fuera. Señor Bravo, señor Palencia… Señor Bravo, es que llevan mucho tiempo hablando, por favor.

Presidencia. Gracias, presidenta. Es que créanme, señorías, de verdad que acabaría yo antes, se lo digo honestamente. Les decía que a ello se suma la prioridad del trabajo a distancia ―esto ya lo decíamos― cuando el trabajo pueda realizarse en el domicilio o bien en otras circunstancias. En cuarto lugar, hemos establecido la obligación de las empresas de garantizar la seguridad y la salud laboral frente a fenómenos meteorológicos extremos, cualesquiera que sean: olas de calor, episodios de frío intenso, vientos huracanados y otros acontecimientos que ponen en peligro la integridad de las personas. Estas circunstancias pueden exigir la adaptación o reducción de la jornada laboral, la modificación de los horarios, la interrupción de determinadas tareas ―hoy lo veíamos in situ en una empresa de nuestro país― o, cuando resulte necesario, la suspensión de la actividad. Además, objetivamos estas situaciones vinculándolas, como saben ustedes, a las alertas meteorológicas por la franja de colores. En definitiva, comenzamos este camino mediante la modificación del reglamento de los lugares de trabajo, lo hemos incorporado después como uno de los principios rectores de la reforma de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, que llegará en nada al Congreso, y seguiremos desarrollándolo mediante el real decreto sobre protección frente al cambio climático que estamos preparando. En quinto lugar, hemos reformado el artículo 85 del Estatuto de los Trabajadores. Hemos encomendado a la negociación colectiva la incorporación de protocolos de actuación frente a catástrofes y fenómenos meteorológicos adversos. Hoy compartíamos también con los agentes sociales franceses y españoles que este cambio es fundamental, porque es en cada una de las empresas, con la negociación colectiva bilateral entre la empresa y el sindicato concreto, donde podemos amortiguar mejor que nadie estas necesidades. Por tanto, creo honestamente que es muy importante este cambio en la negociación colectiva sobre dichos protocolos. Esa negociación colectiva debe servir como instrumento de anticipación, de prevención y, obviamente, de adaptación frente al cambio climático. En muchas ocasiones, ni empresarios ni trabajadores saben qué hacer ―créanme, esto es así― y la negociación colectiva ―y lo vuelvo a decir― es el mejor espacio para dar esas respuestas. En sexto lugar, hemos ampliado nuevamente el artículo 64 del Estatuto de los Trabajadores para reconocer a la representación de las personas trabajadoras el derecho a ser informada por la empresa sobre las medidas de actuación previstas ante la activación de alertas por catástrofes y otros fenómenos meteorológicos adversos. No puede haber una protección eficaz sin información, sin participación y sin diálogo social. Y quiero subrayar una idea fundamental: no estamos hablando de respuestas coyunturales ni de medidas improvisadas para afrontar emergencias aisladas, sino que estamos construyendo un verdadero derecho del trabajo verde, un derecho que no niega al cambio climático, sino que reconoce la profunda alteración que está experimentando nuestro clima y que incorpora la obligación de proteger a las personas trabajadoras frente a sus consecuencias. El cambio climático no es una amenaza lejana, no es el futuro, no es una hipótesis de futuro, está ya afectando a la salud y a la vida de millones de personas. Señorías, según la Organización Internacional del Trabajo, a día de hoy, más de 2400 millones de trabajadoras y trabajadores están potencialmente expuestos a un calor excesivo durante su actividad laboral y cada año pierden la vida 18 970 personas por lesiones profesionales atribuibles a esa exposición. Lo vuelvo a decir: 18 970 personas. No son cifras, señorías, son seres humanos, y detrás de esas personas hay familias y hay tragedias que se podían haber evitado. En definitiva, creo que hemos acometido una reforma integral y estructural que sitúa a nuestro país en condiciones de responder laboralmente al cambio climático, sin sacrificar empleos ni empresas, protegiendo el tejido productivo y garantizando una transición socialmente justa. Si me lo permiten, les diré que ahora con este real decreto damos un paso más ―insisto, les doy las gracias a los agentes sociales de nuestro país―, damos un paso más definiendo una nueva prestación extraordinaria por emergencia extrema. No hace falta que les diga que lo que hemos vivido recientemente en Madrid, en Ávila, en Toledo y en tantos sitios es de una virulencia extrema. En definitiva, se trata de que ninguna persona trabajadora tenga que elegir entre su seguridad y su empleo, y lo mismo cabe decir para cualquier empresario, que si pierde su negocio o su actividad, pueda tener futuro; que ninguna persona sufra una penalización económica añadida por una catástrofe que nadie ha elegido. La norma da respuesta a las situaciones que impiden o que suspenden la actividad productiva y laboral, pero también a situaciones inaplazables, como la evacuación de la vivienda ―como hemos vivido― o la recuperación de los bienes indispensables, a veces por causas muy prolijas, pero que están en la norma, con trámites administrativos indispensables. Aquí quiero dar las gracias a los registradores de la propiedad y a las notarías, porque hemos firmado un convenio con ellos y todo el mundo se ha puesto a ayudar ante esta situación. Y, por supuesto, por ejemplo, también puede existir la causa de que uno no haya sufrido el daño pero tenga que cuidar a sus familiares afectados. Se trata de medidas adicionales que se aplican cuando la situación no puede atenderse con los derechos que ya tenemos previstos o una vez que estos se hayan agotado. En primer lugar, la suspensión del contrato y la prestación extraordinaria por emergencia extrema. Es una novedad. Creo que es de sumo interés lo que hemos diseñado con los agentes sociales en esta ocasión. En definitiva, reconocemos el derecho a suspender el contrato de trabajo cuando esa persona trabajadora se vea afectada por medidas que directamente señale la protección civil. Hay tres supuestos. El primer supuesto es que no pueda acceder a su domicilio habitual ni recuperar los bienes indispensables, cuando no sea posible el teletrabajo. El segundo supuesto es que se tenga que trasladar para limpiar, reparar o acondicionar el domicilio, así como para hacer trámites de documentos oficiales. Como saben, señorías, aquellos días ustedes me hacían muchas preguntas, porque había trabajadores cuyo centro de trabajo no había sufrido nada, pues igual lo tenían en la ciudad de Madrid, pero vivían en la sierra y, lógicamente, no se podían desplazar, o lo habían perdido todo, aunque en sentido estricto jurídico su negocio o su centro de trabajo seguía completamente en pie. Estamos atendiendo a circunstancias que son extraordinarias. Y el tercer supuesto es que tenga que atender a los deberes de cuidado derivados de los incendios respecto a los familiares, parejas de hecho, parientes de hasta segundo grado o personas convivientes. Como les he dicho, en estos casos tendrán derecho a la prestación extraordinaria por emergencia extrema. Señorías, es una prestación contributiva, caracterizada por la simplicidad y por la limitación de sus requisitos. Se comunica en el plazo de un mes a través de la empresa, no exige periodo mínimo de cotización, no consume cotizaciones, no genera obligación de cotizar para la empresa, su base reguladora es el promedio de los 180 días cotizados, su cuantía equivale al 70 % de esa base, la duración máxima será de cuatro meses y, obviamente, será incompatible con cualquier otro trabajo por cuenta ajena. En segundo lugar, el permiso por fallecimiento. Como saben, el artículo 37.3.b bis) del Estatuto de los Trabajadores regula el permiso por fallecimiento. Para los fallecimientos relacionados con los incendios, ese permiso se amplía. Se extiende desde el hecho causante hasta los cinco días hábiles siguientes al sepelio. En tercer lugar, las medidas de protección de las personas autónomas. Se reconoce el derecho a la prestación por cese de actividad a las personas autónomas que cesen su actividad total o parcialmente. No será necesario acreditar la fuerza mayor de forma documental. Este tiempo no computará tampoco a efectos de los periodos máximos legales. Se da por cumplido el requisito de doce meses de cotización y la prestación, exactamente igual, se extenderá hasta cuatro meses. En cuarto lugar, las exenciones en la cotización. Al amparo de los artículos 47.5, 6 y 7 del Estatuto de los Trabajadores, las empresas con un ERTE autorizado por fuerza mayor tendrán derecho a una exención. Como les he dicho en el caso anterior, será del 100 % de la aportación empresarial por contingencias comunes, profesionales y la recaudación conjunta. Se va a aplicar a las cuotas devengadas entre agosto y noviembre de este año. Señorías, toda esta acreditación podrá realizarse, además ―y creo que esto es importante―, con posterioridad y por cualquier medio de prueba. Entiendan ustedes que esto lo hicimos en la emergencia de esos incendios: ni la ciudadanía ni las empresas ni los trabajadores podían realizar estos elementos documentales de los que les estamos hablando. Señora presidenta, me refiero ahora ―porque es preceptivo y para concluir― a la concurrencia de la extraordinaria y urgente necesidad que, como saben, exigen los artículos 86.1 y 86.3 de la Constitución española para la aprobación de este real decreto ley. Ya conocen que el Tribunal Constitucional ha reiterado en distintas sentencias ―pero a partir de una bien conocida, la 29/1982, de 31 de mayo, con un particular desarrollo en la sentencia 182/1997, de 28 de octubre― que el control de la concurrencia de la extraordinaria y urgente necesidad exige constatar dos elementos: el primero de ellos, la existencia de una justificación explícita y razonada de la situación de urgencia ―es decir, el presupuesto habilitante―, y el segundo es la conexión de sentido entre esta situación y las medidas concretas adaptadas para hacerle frente. Es la misma doctrina que este tribunal empleó en su sentencia 147/2023, de 6 de noviembre, para confirmar la constitucionalidad del Real Decreto Ley 9/2021 ―la que conocen como Ley Rider― frente al recurso presentado por el Grupo Parlamentario VOX. Ambos elementos, señorías, concurren con toda evidencia, si me permiten, en el real decreto ley que hoy sometemos a convalidación. En primer lugar, la declaración de emergencia de interés nacional del 23 de julio, extendida el 25 de julio a la provincia de Toledo, no fue una decisión discrecional del Gobierno, sino la constatación de una situación excepcional y objetivamente verificable. Se trataba de un incendio forestal fuera de la capacidad ordinaria de contención que ―insisto― obligó a evacuar y a confinar a decenas de miles de personas y calcinó más de 77 000 hectáreas. Es, además, la primera vez que este mecanismo ―previsto en la Ley 17/2015, del Sistema Nacional de Protección Civil― se activa por un incendio forestal desde su creación. En segundo lugar, la conexión y proporción de las medidas adoptadas. Resulta evidente, después de la descripción del contenido de las medidas adoptadas ―especialmente la prestación extraordinaria por emergencia extrema―, que se trata, en todo caso, de medidas conectadas e imprescindibles para afrontar los problemas derivados de la ausencia súbita y temporal de renta de las personas trabajadoras, y a veces de pérdida de las unidades productivas de la protección ofrecida para paliar dicha situación. En definitiva, les recuerdo que el artículo 86.3 de la Constitución habilita justamente a esta Cámara para tramitar estos reales decretos leyes ―obviamente, si son convalidados― como proyectos de ley por el procedimiento de urgencia si así se decidiera. Señorías, detrás de cada artículo de esta norma ―y termino― hay una empresa, hay una familia, hay un trabajador o una trabajadora que ―créanme, seguro que lo saben, porque he hablado con muchos de ustedes― no han podido dormir en su propia cama. Lo han pasado verdaderamente mal. Hay una persona trabajadora que no sabía si iba a perder el empleo, si iba a poder cobrar ni lo que iba a ser de su vida. Hay un autónomo o una autónoma ―quiero dar las gracias también a las asociaciones de autónomos que han contribuido a este real decreto― que ha visto arder lo que construyó con tantos años de esfuerzo. Con todo el respeto, señorías, les pediría que hoy estemos a la altura. Desde luego, esta iniciativa es lo que intenta. Les pido a todos los grupos parlamentarios de esta Cámara el voto favorable a la convalidación porque me parece que merece la pena que lo hagamos por la emergencia que hemos vivido y, sobre todo, porque no ha acabado el año y, por desgracia, la temporada de riesgo de incendios se va a extender seguramente hasta diciembre de este año. Se trata de proteger nada más y nada menos que a parte de nuestro país y, en definitiva, de que a quienes puedan necesitarnos mañana si el fuego vuelve ―ojalá que no― podamos decirles que tenemos una norma que está en vigor y que puede ser utilizada. Nada más y muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora vicepresidenta segunda. En turno de fijación de posiciones, empezamos con el Grupo Parlamentario Mixto. En primer lugar, tiene la palabra la señora Micó Micó.

Àgueda Micó Micó

CompromísDiputada.Página 136Vídeo

Gràcies, presidenta. Vicepresidenta Díaz, anem a donar suport a aquesta aprovació del Real Decret Llei, òbviament.

Gracias, presidenta. Vicepresidenta Díaz, ha pedido apoyo a esta aprobación del real decreto ley, obviamente.

Señorías del Partido Popular y de VOX, de sospechosos habituales a culpables sin fisuras.

Y es que en cada incendi hi ha un piròman que és directe, però hi han molts piròmans indirectes i el model territorial del pelotazo del Partit Popular dels anys 90, ja era perillós. Recorden vostès Terra Mítica? Jo els faré memòria. L’11 d’agost de l’any 1992, un incendi enorme va arrasar una gran massa forestal a Benidorm en uns terrenys que eren protegits i uns anys després allí teníem un parc temàtic i just al voltant hotels, camps de golf i tota una operació urbanística que estava al costat d’aquest parc. Trenta anys després, l’operació continua. El 12 d’agost anuncien la reactivació del Sidi Saler com a un hotel de cinc estrelles, un hotel que mai hauria d’haver existit on està situat. I el 28 d’agost es crema la Devesa del Saler. I no dic que l’hotel tinga res a veure amb eixe incendi. Déu me’n guard! Però és que clar, el model de Terra Mítica va assentar un precedent senyories, el Partit Popular. I més encara quan, trenta anys després, vostès s’han sumat a VOX en la seua operació de depredació.

José Gosálbez, regidor de VOX a l’Ajuntament de València. Diu que el clima ja va cambiando des que la tierra és tierra i que el negacionisme és el Rogelio Español. Uau! O siga, el canvi climàtic solucionat i la gestió feta en un moment.

Però miren, la ignorància pot ser voluntària, però quan es governa es converteix en negligència. I això és el que fan vostès cada dia. I mentre el regidor de Bombers del Partit Popular reconeix que té 194 places de bombers sense cobrir en València i quan crema el Saler, no hi ha bombers suficients i ha d’intervindre la UME. I aquesta és la seua operació. Més pressió turística, més pressió urbanística i immobiliària i al mateix temps menys prevenció, menys efectius i més risc. I el problema és que en els anys 90 vostès podien parlar de pelotazos com a progrés, però al 2026 sabem què costa eixe model i eixe model que costa és la vida de la gent. Per això, senyories, el Partit Popular i de VOX, Terra Mítica és el símbol del seu model del passat. Però el Saler no serà el model del pelotazo del present. No permetrem que el seu negacionisme i la seua corrupció ocupen el nostre patrimoni i les nostres vides.

Y es que en cada incendio hay un pirómano que es directo, pero hay muchos pirómanos indirectos, y el modelo territorial del pelotazo del Partido Popular de los años noventa ya era peligroso. ¿Se acuerdan de Terra Mítica? Yo se la voy a recordar. El 11 de agosto de 1992, un incendio enorme arrasó una gran masa forestal en Benidorm en unos terrenos que eran protegidos y, unos años después, ahí teníamos un parque temático y, justo alrededor, hoteles, campos de golf y toda una operación urbanística que estaba al lado de ese parque. Treinta años después, la operación sigue. El 12 de agosto anuncian la reactivación del Sidi Saler como un hotel de cinco estrellas, un hotel que nunca habría tenido que existir donde está situado, y el 28 de agosto se quema la dehesa de El Saler. Y no digo que el hotel tenga nada que ver con ese incendio ―Dios me guarde―, pero es que el modelo de Terra Mítica sentó un precedente, señorías del Partido Popular, más aún cuando treinta años después ustedes se han sumado a VOX en su operación de depredación.

José Gosálbez, regidor del Ayuntamiento de Valencia, dice que el clima lleva cambiando desde que la Tierra es Tierra y que el negacionismo es el rojerío español. ¡Guau! O sea, que el cambio climático solucionado y la gestión hecha en un momento.

Pero, miren, la ignorancia puede ser voluntaria, pero cuando se gobierna se convierte en negligencia, y eso es lo que hacen ustedes cada día. Mientras tanto, el concejal de bomberos del Partido Popular reconoce que tiene 194 plazas de bomberos sin cubrir, y, cuando se quema El Saler, no hay bomberos suficientes y tiene que intervenir la UME. Esa es su operación: más presión turística, más presión urbanística e inmobiliaria; y, al mismo tiempo, menos prevención, más efectivos y más riesgo. El problema es que en los años noventa ustedes podían hablar de pelotazos como si fueran progreso, pero ahora, en 2026, sabemos lo que cuesta ese modelo: ese modelo cuesta la vida de la gente, y por eso, señorías del Partido Popular y de VOX, Terra Mítica es el símbolo del modelo del pasado. Pero El Saler no va a ser el modelo del pelotazo del presente. No vamos a permitir que su negacionismo y su corrupción ocupen nuestro patrimonio y nuestras vidas.

Presidencia. Moltes gràcies, senyora Micó. Tiene la palabra el señor Rego Candamil.

Néstor Rego Candamil

BNGDiputado.Página 137Vídeo

Obrigado, señora presidenta. Moi boa tarde. Señora vicepresidenta, vostede subía aquí a defender o Real Decreto 20/2026 de medidas de protección laboral e social fronte aos incendios e no entanto, pois, dedicou tanto tempo a facer unha especie de balance da súa xestión no Ministerio. Eu dáme a impresión de que vostede veu confirmar aquí esa sensación que xa hai de fin de lexislatura bastante inmediato. En todo caso, permítanme a brincadeira, non sei se vostede sabe algo que os demais non saibamos ou foi porque polo que poida acontecer deixa o traballo feito. En todo caso, eu o que si lle podo dicir é que sabemos que á lexislatura non lle queda moito, mesmo que se complete. Por tanto, esa sensación de fin de lexislatura é lóxica. O que non nos gustaría que fose de fin de ciclo. Non porque este nos encante, senón porque o que viría sería evidentemente bastante peor. Por tanto, o BNG vai traballar para que esa mudanza de ciclo non sexa posíbel. Indo ao Real Decreto, eu só quero, para alén de avanzar que nos vamos votar a favor, só quero facer referencia a dúas cuestións concretas, pódense considerar colaterais pero intimamente relacionadas sempre nun lugar. Paréceme ben unha medida como a suspensión de contrato e a prestación fronte a unha situación extrema coma a que poden provocar os incendios, mais hai outras que poderían ter sido incluídas, incorporadas, por exemplo, o que afecta ás mariscadoras e mariscadores da Galiza como consecuencia das chuvias moi intensas da primavera e do inverno e da primavera, mortaldade do molusco e do marisco, que provocou que haxa mariscadoras e mariscadores que levan meses sen ingresos ou con ingresos moi limitados e no entanto teñen que continuar pagando as cotas á Seguridade Social. Hai un compromiso do goberno co BNG, por tanto con Galiza, de que isto se ía resolver o antes posíbel e, por tanto, eu teño que dicir que é unha mágoa que non tivesen aproveitado este Real Decreto para incorporalo porque me parece que sería resolver unha situación de inxustiza e de precariedade que está afectando o sector chave no noso país.

En segundo lugar —‌e acabo— está ben a protección laboral e social fronte aos incendios, pero tamén é verdade que este goberno está incumprindo o compromiso e a obriga que ten de actuar rapidamente cando se producen os incendios para a restauración hidrolóxico forestal e evitar consecuencias dramáticas que logo poidan vir. No caso dos incendios de Galicia, o ano pasado non o fixo, e a consecuencia directa foi que as chuvias tamén torrenciais de principios do verán e mesmo do mes de agosto, pois provocaron riadas que tiveron efectos devastadores en concellos como Viana do Bolo, arrasando pois por exemplo, un núcleo como o da Bouza.

Nós reclamámoslle ao goberno que actúe porque a Confederación Hidrográfica ten compromisos cos veciños e veciñas para atender as consecuencias destas riadas e para traballar tamén nesa restauración que aínda non se fixo de cara ao futuro.

Moito obrigado.

Muchas gracias, señora presidenta. Muy buenas tardes, señora vicepresidenta. Usted subía aquí a defender el Real Decreto Ley 20/2026, de medidas de protección laboral y social frente a los incendios, y dedicó mucho tiempo a hacer una especie de balance de su gestión en el ministerio. Me da la impresión de que debió de confirmar esta sensación que ya hay de fin de la legislatura bastante inmediato. En todo caso, permítame la broma: no sé si usted sabe algo que los demás no sepamos o si ha sido por lo que pueda pasar y dejar el trabajo hecho. En todo caso, le puedo decir, eso sí, que sabemos que no le queda mucho a la legislatura. Por lo tanto, esa sensación de fin de legislatura es lógica. Lo que no nos gustaría es que fuese de fin de ciclo, no porque este nos encante, sino porque lo que vendría sería evidentemente bastante peor. Por tanto, el BNG va a trabajar para que ese cambio de ciclo no se haga posible. Leyendo el real decreto, aparte de avanzar que vamos a votar a favor, quiero hacer referencia solo a dos cuestiones concretas que se pueden considerar colaterales, pero íntimamente relacionadas. En primer lugar, nos parece bien una medida como la suspensión de contrato y prestación frente a una situación extrema como la que pueden provocar los incendios, pero hay otras que podrían haberse incorporado, en lo que afecta a las mariscadoras y mariscadores de Galicia, por ejemplo, como consecuencia de las lluvias muy intensas del invierno y la primavera y la mortandad de los moluscos, del marisco, que provocó que haya mariscadoras y mariscadores que llevan meses sin ingresos o con ingresos muy limitados y, sin embargo, tienen que seguir pagando las cuotas de Seguridad Social. Hay un compromiso del Gobierno con el BNG ―por tanto, con Galicia― de que esto iba a resolverse lo antes posible. Y, por tanto, tengo que decir que es una pena que no hayan aprovechado el real decreto para incorporarlo, porque me parece que sería resolver una situación de injusticia y precariedad que está afectando a un sector clave de nuestro país. En segundo lugar ―y termino―, está bien la protección laboral y social frente a los incendios, pero también es verdad que este Gobierno está incumpliendo el compromiso y la obligación que tiene de actuar rápidamente cuando se producen los incendios para la restauración hidrológica y forestal y evitar consecuencias dramáticas que luego puedan venir. En el caso de los incendios de Galicia del año pasado no lo hizo y la consecuencia directa fue que las lluvias torrenciales de principios del verano e incluso de agosto provocaron riadas que han tenido efectos devastadores en ayuntamientos como Viana do Bolo, arrasando, por ejemplo, un núcleo como el de Bouza. Le reclamamos al Gobierno que actúe, porque la Confederación Hidrográfica tiene compromisos con los vecinos y vecinas para atender las consecuencias de estas riadas y para trabajar en esa restauración que no se ha hecho aún de cara al futuro. Muchas gracias.

Presidencia. Muchas gracias, señor Rego. Tiene la palabra la señora Santana Perera.

Noemí Santana Perera

PodemosDiputada.Página 139Vídeo

Muchas gracias, señora presidenta. Lo cierto es que nadie debería elegir entre tener su puesto de trabajo o cumplir, por ejemplo, con una orden de evacuación. Nadie debería estar pensando en fichar en su puesto de trabajo cuando busca un alojamiento alternativo para su familia, o no sabe con quién dejar a sus personas mayores y a sus niños y niñas mientras dura la catástrofe, o cómo recuperar aquello que quedó después del paso de las llamas. Por eso, a nosotras nos parece que hay bastantes aspectos positivos en este real decreto ley. Por ejemplo, que las personas afectadas puedan suspender su contrato, que se protejan las tareas de cuidados, que no se exija una cotización mínima y que no se consuma por parte de la prestación paro acumulado. Valoramos asimismo la protección a cooperativistas y autónomos, la garantía de reincorporación en el puesto de trabajo y que cualquier represalia empresarial sea perseguida y, además, sea declarada nula. Pero nuestro voto favorable no significa que no haya aspectos que también nos generen dudas, por ejemplo, y el más evidente es que la prestación tan solo cubre un 70 % de la base reguladora. Por lo tanto, la víctima pone el miedo, pone los daños y también pone el 30 % que falta. Y esto, señora ministra, nosotros entendemos que debe corregirse. Nosotros proponemos que la protección alcance el 100 % para los salarios más bajos y medios y además un permiso plenamente retribuido durante los primeros días de emergencia. El segundo punto débil que le vemos al real decreto ley es la burocracia. Lo que no podemos hacer es que a quien acaba de perder su casa o está en una situación muy difícil, en la que ni siquiera puede encontrar la documentación necesaria, le pongamos toda una gincana administrativa. Lo que hay que hacer es acompañar a estas personas. Por lo tanto, cuando la empresa no colabore, creemos que debe existir una vía directa a través del SEPE, que se haga un reconocimiento de oficio, siempre que sea posible, y que se les dé flexibilidad en los plazos cuando exista una causa justificada. Y el tercer problema es la duración. Queremos que se acorte a tan solo cuatro meses. Nosotras creemos que esta se debe ampliar mientras persistan las circunstancias del daño que ya está acreditado. Por último, señora ministra, existe un desequilibrio entre los trabajadores y la empresa, porque la empresa sí que puede percibir ese 100 % de exención en sus cotizaciones, mientras ―como decíamos antes― las trabajadoras cobran tan solo el 70 % del salario base. Creo, además, que las ayudas públicas a estas empresas tienen que estar supeditadas al mantenimiento de los puestos de trabajo, a la ausencia de despidos y a que tampoco se vayan a repartir dividendos y bonificaciones a los directivos mientras reciben estas ayudas. Porque por otras catástrofes o causas sobrevenidas que han ocurrido en la sociedad ya conocemos cómo algunas empresas han tenido una malas praxis. Por lo tanto, esperamos que esto no vuelva a ocurrir. Nosotras vamos a aprobar que se tramite este real decreto ley y presentaremos medidas para mejorarlo. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Santana. Por el Grupo Parlamentario Vasco (PNV), tiene la palabra la señora Sagastizabal Unzetabarrenetxea.

Idoia (GV (EAJ-PNV)) Sagastizabal Unzetabarrenetxea

PNVDiputada.Página 139Vídeo

Gracias, presidenta. Señorías, nuestro Grupo Parlamentario va a votar a favor de la convalidación de este real decreto ley porque, ante una emergencia como la provocada por los incendios forestales, nuestra responsabilidad creemos que es estar al lado de quienes han sufrido todas las consecuencias, al lado de las familias que han tenido que abandonar sus casas, de quienes han visto amenazado su patrimonio, de los trabajadores que no han podido acudir a su puesto de trabajo, de los autónomos que han tenido que interrumpir su actividad, de las empresas que intentan mantener el empleo y, especialmente, de quienes han perdido a un ser querido. Estamos ante la obligación de dar una respuesta rápida a las familias, ayuntamientos y sectores productivos que hoy necesitan apoyo para reconstruir lo perdido. (Rumores).

Presidencia. Un momento, señora Sagastizabal. Por favor, señoras y señores diputados, ruego silencio. Entiendo que llevamos muchas horas, pero a los que no puedan aguantar y necesiten hablar, les ruego que salgan. Cuando quiera.

Idoia (GV (EAJ-PNV)) Sagastizabal Unzetabarrenetxea

PNVDiputada.Página 140

Decía que estamos ante una obligación de dar una respuesta rápida a las familias, ayuntamientos y sectores productivos que necesitan apoyo para reconstruir lo perdido. Y esta rapidez creo que importa, porque en numerosas ocasiones, y todos lo hemos escuchado en catástrofes anteriores, como la del volcán de La Palma u otras, las ayudas han tardado demasiado en llegar. Y creo que esa experiencia debe servirnos para algo, para no repetir errores y por lo menos para garantizar que esta vez la protección llegue a tiempo.

Votamos a favor porque este decreto protege a los trabajadores que, como consecuencia directa de los incendios, no pueden desarrollar con normalidad su actividad laboral. Una medida, además, que supone ayudar hoy sin recortar la protección de mañana. Votamos a favor porque se protege a quienes tienen responsabilidades familiares y votamos a favor porque el decreto contempla la situación de quienes han perdido a un familiar como consecuencia de estos incendios. La ampliación del permiso de fallecimiento hasta cinco días hábiles después del sepelio es una medida de humanidad y de sentido común. Y votamos a favor porque la protección alcanza también a los trabajadores autónomos. Un autónomo que tiene que cerrar su negocio porque un incendio ha impedido o interrumpido su actividad no puede encontrarse, además, sin ingresos y sin protección. Por eso valoramos, desde luego, que se facilite el acceso extraordinario a la prestación por cese de actividad. Y votamos a favor porque proteger a las empresas afectadas también es proteger el empleo para que una interrupción temporal de la actividad no termine, finalmente, convirtiéndose en una destrucción definitiva de puestos de trabajo.

Este real decreto, además, como ya se ha dicho, incorpora medidas complementarias que resultan imprescindibles en situaciones de emergencia: facilita trámites notariales y registrales sin coste para quienes han perdido documentación o necesitan acreditar daños, adapta obligaciones de los empleados públicos a las circunstancias extraordinarias y ajusta plazos procesales y concursales para evitar que nadie pierda un derecho por no haber podido cumplir un trámite en medio de la catástrofe. Las medidas ya están en vigor y, por tanto, habrá que ver cómo están funcionando y, en su caso, si se tramita como proyecto de ley, hacer los ajustes o mejorarlas en la medida de lo posible.

Gure aldeko botoak ez du esan nahi dekretu honekin dena eginda dagoela uste dugunik. Baso‑suteen erantzuna ezin da mugatu suak kaltea dagoeneko eragin duenean jardutera. Prebentzioaz hitz egin behar dugu, basoen kudeaketaz, mendien mantentzeaz, landa ingurunearen egoeraz, administrazioen arteko koordinazioaz, prebentzio eta desagertze baliabideez eta, jakina, nola laguntzen dugun kaltetutako lurraldeek ekonomikoki eta sozialki berreskuratzen. Denbora egongo da azalpenak eskatzeko, akatsak adierazteko eta hobekuntzak proposatzeko, eta gure taldeak egingo du. Baina akats bat izango litzateke suteen kudeaketari buruzko desadostasun politikoak erabiltzea, gaur egun, behar dituztenei babes‑neurriak iristea eragozteko. Izan ere, dekretu honen neurri bakoitzaren atzean pertsona jakin batzuk daude, etxea utzi behar izan duen familia bat, seme‑alabak norekin utzi ez dakiten gurasoak, mendeko senitarteko bat zaindu behar duen pertsona bat, noiz ireki ahal izango duen ez dakien autonomo bat, langileak kontserbatu nahi dituen enpresa txiki bat eta herri osoak normaltasuna berreskuratu nahian. Pertsona horiei guztiei mezu argi bat bidali behar diegu gaur. Horrelako larrialdiren bat gertatzen denean, erakundeek erantzun egin behar dute.

Horregatik, erantzukizunetik, eta kaltetuen beharrak aurretik jarrita, gure taldeak errege lege dekretu honen alde bozkatuko du. Gure lehentasuna beti pertsonak izan behar direlako.

Eskerrik asko.

Nuestro voto favorable no significa que consideremos que con este decreto esté todo hecho. La respuesta a los incendios forestales no puede limitarse a actuar cuando el fuego ya ha causado el daño. Tenemos que hablar de prevención, gestión forestal, mantenimiento de los montes, situación del medio rural, coordinación entre Administraciones, recursos de prevención y extinción y, por supuesto, de cómo ayudar a la recuperación económica y social de los territorios afectados. Habrá tiempo para exigir explicaciones, señalar deficiencias y proponer mejoras. Nuestro grupo así lo hará. Pero sería un error utilizar las discrepancias políticas sobre la gestión de los incendios para impedir que lleguen medidas de protección a quienes hoy las necesitan. Porque detrás de cada medida de este decreto hay personas. Una familia que ha tenido que abandonar su casa, unos padres que no saben con quién dejar a sus hijos, una persona que tiene que cuidar de un familiar dependiente, un autónomo que no sabe cuándo podrá volver a abrir, una pequeña empresa intentando conservar a sus trabajadores y trabajadoras y pueblos enteros tratando de recuperar la normalidad. A todas esas personas debemos enviarles hoy un mensaje claro: cuando ocurre una emergencia de esta magnitud, las instituciones tienen la obligación de responder.

Por ello, desde la responsabilidad y poniendo por delante las necesidades de los afectados, nuestro grupo votará a favor de la convalidación de este real decreto ley. Porque nuestra prioridad siempre son las personas.

Muchas gracias.

Presidencia. Muchas gracias, señora Sagastizabal. Pel Grup Parlamentari Junts per Catalunya, té la paraula el senyor Cervera Pinart. Por el Grupo Parlamentario Junts per Catalunya, tiene la palabra el señor Cervera Pinart.

Josep Maria Cervera Pinart

JuntsDiputado.Página 141Vídeo

Gràcies, presidenta. Bona tarda, senyories. Bona tarda vicepresidenta segona. Recordar que debatem en aquest punt la convalidació d’un Reial Decret Llei per donar resposta puntual i limitada a algunes de les situacions laborals i socials conseqüència dels incendis forestals d’aquest estiu. Uns incendis forestals que no són cap novetat. Uns incendis intrínsecs als nostres boscos. Uns incendis que fa temps que els experts ens diuen que tenen patrons de comportament cada vegada més extrems, bàsicament per la suma de tres factors l’abandonament rural i la pèrdua de l’activitat agrícola i ramadera. La manca d’una gestió forestal planificada i suficient. I tercer, pel canvi climàtic, que ja és aquí, malgrat el que ens diguin i ho confirmen, les temperatures més altes, sequeres més llargues i majors trets de la vegetació. Tot això s’ha traduït en uns territoris amb una continuïtat i acumulació de biomassa que quan cremen ho fan multiplicant exponencialment la intensitat i la velocitat del foc, superant la capacitat d’extinció dels bombers. I, precisament, per aquesta incapacitat d’extinció, malgrat disposar de més mitjans que mai, sovint calen respostes com el confinament, les restriccions d’accés o l’evacuació dels ciutadans en el radi d’acció d’aquests incendis. I és en aquests casos que, certament, la societat afectada necessita respostes. Les necessita la família que ha estat evacuada de casa seva, el treballador que no sap si demà podrà anar a treballar, l’autònom que veu com de cop ha d’aturar la seva activitat o una empresa que ha d’afrontar les conseqüències d’un incendi forestal. Tot plegat, vicepresidenta, sembla prou lògic, però la pregunta és per què per tenir aquests drets hem hagut d’esperar que es declarés una emergència d’interès nacional? És que als incendis forestals dels darrers anys, no hi ha hagut moltes persones evacuades de casa seva que van haver de triar entre atendre la família o anar a treballar? Que no hi va haver autònoms obligats a aturar la seva activitat per un incendi forestal o empreses que no van poder funcionar amb normalitat perquè els seus treballadors o les seves instal·lacions estaven afectades per aquests incendis. És evident que fa anys que passava el mateix que ha passat aquest estiu, com és evident que fins ara els afectats no han disposat dels mecanismes extraordinaris que avui proposen. Per tant, vicepresidenta, el que es torna a evidenciar avui és que un cop més aquest Govern va tard i que en aquest cas tampoc ha estat capaç d’anticipar‑se.

Mirin, no se’ns escapa que aquesta norma neix després que el Govern espanyol declarés el 23 de juliol l’emergència d’interès nacional per als incendis de Madrid i Àvila i posteriorment ampliada a Toledo. L’exposició de motius en fa reiterada referència, com també els ha fet vostè vicepresidenta segona. Per cert, vicepresidenta, un parèntesi: el consens de tots els agents socials i el diàleg social del que ha fet gala a l’hora d’elaborar aquest Reial decret, estaria bé que també el fes extensiu a la reforma dels contractes laborals. Li ho dic perquè després no tingui sorpreses i torno al motiu d’exposicions.

Quan la llegíem, el motiu d’exposicions d’aquest Reial Decret ens feia patir que no tinguessin la temptació de vincular‑ho tot al fet que l’Estat declari l’emergència d’interès nacional, recentralitzar encara més la gestió de les emergències. Però malgrat el que es podia desprendre de la part expositiva i, sobretot, del que ha fet aquest Govern en els darrers anys, en tantes ocasions en què han aprofitat qualsevol situació excepcional per mossegar competències a Catalunya i erigir l’Estat com l’únic referent en molts àmbits, ara, sorprenentment, s’han limitat a adoptar mesures immediates i puntuals, essencialment en aspectes de competència estatal. Nosaltres vetllarem perquè les apliquin sense interpretacions posteriors i amb els automatismes adients perquè els treballadors, les empreses, els autònoms i tots els afectats no hagin de convertir‑se en experts en burocràcia ni superar un laberint de tràmits per accedir a aquests drets reconeguts.

Mirin, saben bé, malgrat la llarga presentació que ha fet la vicepresidenta segona, que aquest Reial Decret Llei no deixa de ser un pedaç a una de les pertorbacions més importants que pateix la nostra societat. I en aquest sentit, voldria aprofitar que parlem d’incendis forestals per posar en valor que en aquest àmbit tenim en el nostre país, Catalunya. Experts de talla mundial com el mateix Marc Castellnou, analista en cap dels Bombers de la Generalitat, que fa temps que ens diu que els incendis forestals no són un problema en si mateix, que els grans incendis forestals són un símptoma del desequilibri de tenir uns boscos adaptats a un clima que ja no existeix i que la conseqüència d’això és irreversible. La conseqüència és que el paisatge canviarà sí o sí, i la decisió que podem prendre és si el canvi el gestionem nosaltres o el deixem com fins ara en mans dels grans incendis.

I davant aquest panorama, a Junts per Catalunya tenim clar el que cal fer. Cal planificar ara la transformació del paisatge que imposa el canvi climàtic, cal gestionar activament els boscos, cal recuperar el paisatge en mosaic, cal mantenir i fomentar la pagesia i la ramaderia, cal crear economia forestal. I cal invertir en el món rural. I per fer això, en el cas de Catalunya, tant important és creure‑s’ho com revertir l’espoli fiscal i l’infrafinançament crònic que patim perquè amb voluntat no n’hi ha prou. Calen recursos, sí, molts recursos. que no ens donarà el mal anomenat nou model de finançament singular. Un finançament singular defensat com si no hi hagués alternativa pels mateixos que fa una estona ens deien des d’aquí que només la independència donarà a Catalunya la capacitat de decidir. Sí, senyora Jordà, va per vostè. Si de veritat creuen que Catalunya necessita la independència, no els sembla que haurien d’estar al nostre costat i no avalant el Govern Socialista del president Illa, que a cada pas que fa ens n’allunya? No els sembla, senyora Jordà, que haurien d’estar al nostre costat i no rendint pleitesia al PSOE del president Sánchez, com tantes vegades hem vist fer al seu portaveu en aquesta cambra.

Moltes gràcies i visca Catalunya lliure!

Gracias, presidenta. Buenas tardes, señorías. Buenas tardes, vicepresidenta segunda. Recordamos que en este punto debatimos la convalidación de un real decreto ley para dar respuesta puntual y limitada a algunas de las situaciones laborales y sociales consecuencia de los incendios forestales de este verano, unos incendios forestales que no son ninguna novedad, unos incendios intrínsecos a nuestros bosques, unos incendios que hace tiempo que nos dicen los expertos que tienen patrones de comportamiento cada vez más extremos, básicamente, por la suma de tres factores: el abandono rural y de la actividad agrícola y ganadera, la falta de una gestión forestal planificada y suficiente, y, tercero, por el cambio climático, que ya está aquí, a pesar de lo que nos digan. Lo confirman temperaturas muy altas, sequías más largas y mayores problemas en la vegetación. Todo esto se ha traducido en unos territorios con una continuidad de acumulación de biomasa que cuando se quema lo hace de forma exponencial, multiplicando la velocidad y la intensidad del fuego, superando la capacidad de extinción de los bomberos. Precisamente por esta incapacidad extintora, a pesar de disponer de más medios que nunca, muchas veces hacen falta respuestas como el confinamiento, las restricciones en el acceso de los ciudadanos en el radio de acción de estos incendios, y el caso es que la sociedad afectada en estos casos necesita respuesta. La necesita la familia evacuada de su casa, el trabajador que no sabe si mañana va a poder ir a trabajar, el autónomo que ve cómo de repente tiene que parar su actividad o una empresa que tiene que afrontar las consecuencias de un incendio forestal.

Todo ello, vicepresidenta, parece bastante lógico, pero la pregunta es ¿por qué para tener esos derechos hemos tenido que esperar a que se declarase una emergencia de nivel nacional? ¿Es que los incendios forestales de los últimos años no han tenido a muchas personas evacuadas de su casa que tuvieron que escoger entre atender a la familia o ir a trabajar? ¿Acaso no hubo autónomos obligados a parar su actividad por un incendio forestal o empresas que no pudieron funcionar con normalidad porque sus trabajadores o sus instalaciones se veían afectadas por dichos incendios?

Es evidente que hace años que pasaba lo mismo que ha pasado este verano, igual que es evidente que hasta ahora los afectados no han tenido los mecanismos extraordinarios que hoy se proponen. Por eso, por lo tanto, vicepresidenta, lo que se pone de manifiesto una vez más hoy es que este Gobierno una vez más va tarde y en este caso tampoco ha sido capaz de anticiparse.

No se nos escapa que esta norma nace después de que el Gobierno español declarase el 23 de julio la emergencia de interés nacional por los incendios de Madrid y Ávila, posteriormente ampliada a Toledo; en la exposición de motivos se hacen reiteradas referencias, como también las ha hecho usted, vicepresidenta segunda. Por cierto, un paréntesis: el consenso de todos los agentes sociales y el diálogo social del que ha hecho gala al elaborar este real decreto estaría bien que también se hiciera extensivo a la reforma de los contratos laborales. Se lo digo para que luego no tenga sorpresas.

Vuelvo a la exposición de motivos. Cuando leíamos este real decreto, nos hacía sufrir no tener la tentación de vincularlo todo al hecho de que el Estado declare la emergencia de interés nacional, recentralizando aún más la gestión de las emergencias. Pero, a pesar de lo que se podía desprender de la exposición de motivos, y sobre todo de lo que ha hecho este Gobierno en los últimos años en tantas ocasiones, que han aprovechado cualquier situación excepcional para morderle competencias a Cataluña y erigir al Estado como el único referente en muchos ámbitos, ahora, sorprendentemente, se han limitado a adoptar medidas inmediatas y puntuales, esencialmente en aspectos de competencia estatal. Nosotros vamos a velar por que las apliquen sin interpretaciones posteriores y con los automatismos adecuados para que los trabajadores, las empresas, los autónomos y todos los afectados no tengan que convertirse en expertos en burocracia ni superar un laberinto de tramos para poder acceder a estos derechos que se les reconocen.

Saben bien, a pesar de la larga presentación que ha hecho la vicepresidenta segunda, que este real decreto ley no deja de ser un parche a muchos de los problemas que sufre nuestra sociedad. En este sentido, quisiera aprovechar, ya que hablamos de incendios forestales, para poner en valor que en este ámbito, en nuestro país, Cataluña, contamos con expertos de nivel mundial como Marc Castellnou, analista y jefe de bomberos de la Generalitat, que hace tiempo ya que nos dice que los incendios forestales no son un problema en sí mismos, que los grandes incendios forestales son un síntoma del desequilibrio que hay entre tener unos bosques adaptados a un clima que ya no existe, y que la consecuencia de esto es irreversible. La consecuencia es que el paisaje va a cambiar sí o sí y la decisión que podemos adoptar es si el cambio lo vamos a gestionar nosotros o si lo dejamos, como hemos hecho hasta ahora, en manos de los grandes incendios.

Ante este panorama, en Junts per Catalunya tenemos claro lo que hay que hacer. Hay que planificar ahora la transformación del paisaje que nos impone el cambio climático; hay que gestionar de forma activa los bosques; hay que recuperar el paisaje mosaico; hay que mantener y fomentar la agricultura y la ganadería; hay que crear economía forestal, y hay que invertir en el mundo rural. Para hacer esto, en el caso de Cataluña, es tan importante creérselo como revertir el expolio fiscal y la infrafinanciación crónica que sufrimos. Porque con la voluntad no es suficiente. Hacen falta recursos. Sí, muchos recursos. Recursos que no nos va a dar el mal llamado modelo de financiación singular, un modelo de financiación singular que se defiende como si no existiera alternativa por los mismos que hace nada nos decían desde aquí también que solo la independencia le va a dar a Cataluña la capacidad de decidir. Sí, señora Jordà, va por usted. Si de verdad creen que Cataluña necesita la independencia, ¿no les parece que tendrían que estar de nuestro lado y no del del Gobierno socialista del presidente Illa, que cada paso que da nos aleja de ello? ¿No le parece, señora Jordà, que tendría que estar a nuestro lado y no rendir pleitesía al PSOE del presidente Sánchez, como tantas otras veces le hemos visto hacer a su portavoz en esta Cámara?

Muchas gracias. ¡Viva Cataluña libre!

Presidencia. Moltes gràcies, senyor Cervera. Pel Grup Parlamentari Republicà, té la paraula la senyora Jordà i Roura.

Teresa Jordà i Roura

ERCDiputada.Página 144Vídeo

Gràcies, presidenta. Bon vespre a totes i a tots. Senyor Cervera, els que s’haurien de plantejar a quin costat estan son vostès. Permeti’m que li ho digui. Dit això, vicepresidenta, bona tarda. A Esquerra Republicana votarem a favor de la convalidació d’aquest Reial Decret. Ho farem perquè quan una emergència obliga a una persona a abandonar casa seva, quan una emergència obliga a algú a no poder anar a treballar perquè l’han hagut d’evacuar o quan ha de recuperar els seus béns o cuidar la seva família, l’última de les preocupacions que hauria de tenir és si perdrà la feina o com arribar a final de mes. Aquesta hauria de ser l’última preocupació i aquest decret incorpora mesures que considerem necessàries. Celebrem que una persona treballadora pugui suspendre el contracte quan una evacuació o una restricció d’accés o una altra mesura de protecció civil li impedeix accedir a casa seva i això fa impossible anar a treballar. Celebrem que es protegeixi també qui necessita temps per tornar a casa quan ha estat afectada per un incendi, netejar‑la, adequar‑la, condicionar‑la a recuperar els seus béns o fer presencialment els tràmits imprescindibles que s’han de fer després d’un incendi. I celebrem que aquestes persones puguin accedir a una prestació extraordinària per emergència extrema sense haver d’acreditar un període mínim de cotització. Una prestació del 70 % de la base reguladora i que es podrà mantenir mentre duri la situació que la justifica. Tot i que el període deixa‑m’ho dir de quatre mesos que marca aquest Reial Decret, pot ser massa curt en zones que ja pateixen despoblament, alguna activitat econòmica en declivi. Això sí que voldríem apuntar‑ho. També considerem positiu aquesta protecció. Arribi a les persones sòcies treballadores de cooperatives que s’ampliï el permís en cas de mort provocada pels incendis fins a 5 dies hàbils posteriors a l’enterrament. I, sobretot, que qualsevol represàlia empresarial per exercir aquests drets sigui nul·la. Això també ho celebrem perquè els drets només són drets. Evidentment, sí es poden exercir sense por, hi ha una qüestió especialment important per a nosaltres, que és la qüestió dels autònoms, un col·lectiu que ens ocupa, que ens preocupa enormement. Aquest decret permet que els autònoms que hagin hagut de cessar totalment o parcialment la seva activitat a causa dels incendis puguin accedir a la prestació per cessament d’activitat sense haver d’acreditar la força major en els termes habituals. Perquè quan parlem d’això parlem del petit comerç. Parlem d’un taller d’un professional d’activitats vinculades moltíssimes vegades al món rural. Persones que d’un dia per l’altre poden veure com el foc atura completament la seva vida i també la seva font d’ingressos. I també aquest Real Decret preveu exoneracions del cent per cent de determinades cotitzacions empresarials entre agost i novembre per a les empreses afectades que hagin d’aplicar algun ERTO.

Per tant, si són mesures útils, vicepresidenta són mesures que nosaltres entenem necessàries. I Esquerra Republicana, ho reitero, hi votarem a favor.

Però permeti’m també amb aquests tres minuts i escaig que em queden fer una reflexió que va més enllà d’aquest decret. Tot el que acabem d’explicar, tot el que ens ha explicat vostè, tot el que hem sentit de la resta de portaveus, alguns ho compartim més, d’altres ho compartim menys, què passa quan el foc ja ha arribat? Passa quan ja hem evacuat. Passa quan ja hem confinat desenes i desenes de persones, passa quan l’autònom ja ha hagut de tancar la persiana, possiblement per no poder obrir més. Passa quan una empresa ja ha hagut d’aturar l’activitat. O passa quan la família ja ha perdut casa seva. I nosaltres volem que mentre estiguem en aquest Estat, aquest Estat sigui igual de ràpid, sigui igual d’urgent abans de l’incendi que després de l’incendi. Això és el que volem. vicepresidenta. Això és el que demanem perquè els incendis no s’apaguen només quan hi ha flames. Els incendis s’apaguen durant tot l’any, s’apaguen gestionant boscos, s’apaguen mantenint camps, mantenint pastures, s’apaguen amb pagesos, amb ramaders amb ramaderes, s’apaguen quan el territori és viu, quan el territori batega, quan al territori no s’abandona, s’apaguen, fent viable econòmicament la gestió forestal. És a dir, treballar el bosc surti rentable, s’apaga, en definitiva, amb prevenció. I això, senyories, també és política social. Això és política social, perquè quan desapareix una explotació agrària, quan s’abandona un camp o deixa de conrear‑se, quan deixa de pasturar un ramat, no només tenim un problema econòmic, tenim més continuïtat forestal, tenim més combustible i tenim, sens dubte un territori extremadament vulnerable. La pagesia i la ramaderia no són un decorat del món rural. A veure si ens posem entre cella i cella. Són infraestructures de país i són també prevenció d’incendis. Per això els diem benvingudes les prestacions extraordinàries. Benvinguda la protecció dels treballadors. Benvingudes les mesures per als autònoms. I benvingudes les mesures per a les empreses, però necessitem la mateixa determinació política i pressupostària per prevenir, perquè prevenir també és governar. I avui governar també és fer‑ho contra un canvi climàtic que ja existeix. És a dir, jo agrairia, senyories, que deixessin de sortir en aquest faristol aquells que tenim la ciència a la tauleta de nit com un referent. Sortir en aquest faristol i explicar reiteradament a les persones d’aquesta bancada que el canvi climàtic és una realitat. El canvi climàtic és una realitat fa dècades. Ara ja no el podem aturar. El que podem, el que podem fer, això sí, és acostumar‑nos i adaptar‑nos. Cal avançar‑nos, prevenir i, sobretot, fer mesures en contra el que pot venir.

Res més. Moltes gràcies.

Gracias, señora presidenta. Buenas tardes a todas y a todos. Señor Cervera, los que se tendrían que plantear al lado de quién están son ustedes. Permítame que se lo diga. (Aplausos). Dicho esto, vicepresidenta, buenas tardes. En Esquerra Republicana votaremos a favor de la convalidación de este real decreto. Lo haremos porque cuando una emergencia obliga a una persona a abandonar su hogar, cuando una emergencia obliga a alguien a no poder acudir al trabajo porque le han tenido que evacuar o porque tiene que recuperar sus bienes o cuidar a su familia, la última de las preocupaciones que tendría que tener es si va a perder su trabajo o cómo llegar a final de mes. Esta tendría que ser su última preocupación. Y aquí se incorporan medidas que creemos que son necesarias. Celebramos que una persona trabajadora pueda suspender el contrato cuando una evacuación o restricción de acceso o cualquier otra medida de protección civil le impide acceder a su casa y eso hace imposible poder acudir al trabajo. Celebramos que se proteja también a quien necesita tiempo para encontrar casa si se ha visto afectada por un incendio, limpiarla, adecuarla, reacondicionarla, recuperar sus bienes o hacer presencialmente los trámites imprescindibles que hay que hacer tras un incendio. Y celebramos que estas personas puedan acceder a la prestación extraordinaria por emergencia extrema sin tener que acreditar un periodo mínimo de cotización. Una prestación del 70 % de la base reguladora que podrá mantenerse mientras dure la situación que la justifica, aunque el periodo, permítame decirlo, de cuatro meses que marca este real decreto puede ser demasiado corto en zonas que ya sufren algún problema o con alguna actividad económica en declive. Queríamos apuntarlo.

También nos parece positiva esta protección y que llegue a las personas trabajadoras en cooperativas, que se amplíe el permiso en caso de muerte provocada por los incendios hasta cinco días hábiles posteriores al entierro y, sobre todo, que se proteja frente a cualquier represalia por ejercer estos derechos y que sea nula esa represalia. Eso también lo celebramos, porque los derechos solo son derechos si se pueden ejercer sin miedo, evidentemente. Y hay una cuestión especialmente importante para nosotros: la cuestión de los autónomos, un colectivo que nos ocupa y preocupa enormemente. Este decreto permite a los autónomos que hayan tenido que cesar total o parcialmente su actividad por los incendios acceder a la prestación precisamente de cese de actividad sin tener que acreditar la fuerza mayor en los términos habituales, porque, cuando hablamos de eso, hablamos del pequeño comercio, del taller, de un profesional pequeño, de actividades vinculadas muy a menudo al mundo rural. Personas que, de un día para otro, pueden ver de repente cómo el fuego detiene su vida y su fuente de ingresos. Y también este real decreto prevé exenciones del cien por cien de determinadas cotizaciones empresariales entre agosto y noviembre para las empresas que se han visto afectadas y hayan tenido algún ERTE o algo así.

Por tanto, sí, son ayudas útiles, vicepresidenta; las consideramos necesarias y Esquerra Republicana, reitero, volverá a votar a favor.

Aprovecharé estos tres minutos y pico que me quedan para hacer una reflexión que va más allá de este decreto. Todo lo que acabamos de explicar, lo que usted ha contado también, todo lo que hemos oído del resto de los portavoces ―algunos compartimos más con ellos, otros menos― pasa cuando ya ha llegado el incendio, el fuego. Ocurre cuando ya estamos con el problema, cuando hemos confinado a decenas y decenas de personas, cuando el autónomo ya ha tenido que bajar la persiana, posiblemente para no poder abrirla de nuevo; pasa cuando ya una empresa ha cerrado o cuando la familia ya ha perdido su casa. Y nosotros queremos que, mientras estemos en este Estado, este Estado sea igual de rápido, sea igual de urgente antes como después del incendio. Eso es lo que queremos, vicepresidenta; es lo que pedimos, porque los incendios no se apagan solo cuando hay llamas, se apagan durante todo el año. Se apagan gestionando bosques, manteniendo campos y pastos con agricultores, ganaderos y ganaderas. Se apagan cuando el territorio está vivo, cuando late, cuando no se abandona, haciendo viable económicamente la gestión forestal; es decir, que salga rentable trabajar el bosque. Se apaga con prevención, en definitiva. Y eso, señorías, también es política social. Eso es política social, porque cuando desaparece una explotación agraria, cuando se abandona un campo o deja de labrarse, cuando deja de pastar un rebaño, no solo tenemos un problema económico, tenemos más continuidad forestal, tenemos más combustible y tenemos, sin duda, un territorio sumamente vulnerable. Los agricultores y los ganaderos no forman parte de un decorado del mundo rural, a ver si nos lo metemos entre ceja y ceja. Son infraestructuras de país y también son prevención de incendios. Por eso se lo decimos: bienvenidas las prestaciones extraordinarias, bienvenida la protección de los trabajadores, bienvenidas las medidas para los autónomos y bienvenidas las medidas para las empresas. Pero necesitamos la misma determinación política y presupuestaria para prevenir, porque prevenir también es gobernar y hoy gobernar también es hacerlo contra un cambio climático que ya existe. Es decir, yo agradecería, señorías, que nos dejen salir a este atril a aquellos que tenemos la ciencia como nuestro libro de cabecera en la mesita y que les digamos a los que están en esta bancada (señalando la parte derecha del hemiciclo) que el cambio climático es una realidad. Es una realidad desde hace décadas. Ahora ya no lo podemos parar. Lo que podemos hacer, eso sí, es acostumbrarnos a él y adaptarnos a él. Y, para ello, para adaptarnos, tenemos que adelantarnos, prevenir y, sobre todo, hacer medidas en contra de lo que puede venir.

Nada más y muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Jordà. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra la señora Martínez Barbero.

Verónica Martínez Barbero

Grupo SumarDiputada.Página 147Vídeo

Muchas gracias, presidenta. Señora vicepresidenta, señorías, me gustaría empezar esta intervención recordando a todas las víctimas mortales de los incendios que han arrasado España este verano, a quienes han perdido sus viviendas, sus negocios, sus recuerdos, sus proyectos y a todas las personas, servidores públicos y voluntarios que se han dejado la piel para apagar el fuego. (Aplausos). A todas ellas va dirigido a este real decreto ley, porque a todas ellas se lo debemos, porque nuestra obligación como Estado y como representantes es dar respuestas y soluciones a los problemas y angustias de la ciudadanía. Y la crisis climática y los incendios son, por desgracia, una realidad que nos asola cada verano y que cada vez lo hace con mayor capacidad de destrucción. El número de hectáreas quemadas en España este año alcanza casi las 300 000; esto es un 50 % de toda la superficie que ha ardido en la Unión Europea. Señorías, los incendios no pueden convertirse en una parte más del verano, como los helados, las fiestas de pueblo o las vacaciones. Tampoco podemos asumirlos como algo inevitable. Tenemos que hacer todo lo posible para prevenirlos y evitarlos y, cuando se producen, para reducir al máximo sus consecuencias. Las medidas que se recogen en este real decreto ley van en este último sentido. Ya las ha detallado la vicepresidenta en su intervención ―no me voy a detener de nuevo en ellas―, pero sí quiero reiterar cuatro ideas clave sobre cómo entendemos en el Grupo Parlamentario SUMAR que se debe afrontar la crisis climática en el mundo laboral. Hay que proteger el empleo para que nadie pierda su trabajo, garantizar ingresos a quienes tienen que dejar de trabajar como consecuencia de la catástrofe, acompañar y proteger a autónomos y empresas y facilitar la recuperación. Señorías, incendios devastadores, danas, inundaciones, sequías extremas y olas de calor encadenadas hace ya tiempo que han dejado de ser fenómenos puntuales; son una realidad recurrente en muchas partes del planeta y eso tiene consecuencias aquí. Lo vimos en Valencia o en Galicia el año pasado y lo estamos viendo de nuevo este verano. España, aunque no nos guste, es especialmente sensible a las consecuencias del cambio climático, aunque algunos también pretendan ignorarlo o directamente negarlo. Sus señorías del PP han decidido unir su destino a VOX también en esto, incluso aunque el dogmatismo de la extrema derecha conlleve la pérdida de vidas humanas. Su receta es siempre la misma: negar el cambio climático, recortar y desmantelar los servicios públicos que permiten hacerle frente y luego desentenderse de las consecuencias o, algo todavía más retorcido, alimentarse políticamente de esas consecuencias, del miedo, del enfado, de la sensación de que nada funciona, porque ustedes necesitan que nada funcione para poder decir que nada funciona. Ese es el negocio de la derecha y de la extrema derecha en política: deteriorar lo público, sembrar impotencia y convertir luego esa impotencia en votos, porque propuestas no tienen. Y, mientras tanto, las grandes energéticas haciendo caja, que esto también les gusta. Señorías del PP y de VOX, ustedes no tienen un proyecto para proteger a la gente, tienen un proyecto que necesita gente desprotegida. Por eso nosotras tenemos claro que la lucha contra el cambio climático es central en la defensa de la democracia frente a las amenazas autoritarias y reaccionarias: respuestas, certidumbres y esperanza frente a las catástrofes; esas son nuestras propuestas. Señorías, si hacemos las cosas bien, si tomamos las medidas adecuadas para adaptarnos a las crisis climáticas, no estamos condenadas a vivir peor, no tiene por qué esperarnos un futuro apocalíptico. Pero, claro, por eso mismo no podemos permitirnos dar ni un solo paso atrás, no podemos poner en peligro el camino emprendido hacia la sustitución de energías contaminantes y peligrosas por renovables. En este sentido, no nos cansaremos de decir que la prolongación de la vida de Almaraz es un error. Las nucleares tienen que cerrarse según el calendario marcado. No vale ni una sola excusa, no valen demoras. Además, señorías, la mitigación de los efectos de la crisis climática debe guiar nuestro trabajo como servidores públicos. Por eso defendemos que también deben adaptarse a las consecuencias del cambio climático el estado del bienestar, los servicios sociales, la sanidad o la educación públicas. Esa es nuestra apuesta. De ahí las medidas incluidas en este real decreto ley, pero también muchas otras, como los permisos climáticos, el teletrabajo prioritario, la negociación colectiva verde, el incremento extraordinario del ingreso mínimo vital y de las pensiones no contributivas para las víctimas de la dana o la Unidad de Salud Mental en Emergencias. (Aplausos).

Señorías, ya sabemos por experiencia que el negacionismo climático provoca muertes y se lleva por delante zonas enteras de nuestro país. Señorías de VOX, mucho presumir de España rural, mucho disfrazarse de hombre del campo y subirse a un caballo, como hace el señor Abascal, pero cuando toca votar leyes que protegen al campo, a los pueblos y a las personas que viven de ellos, votan en contra. Eso no es defender el rural, eso es utilizarlo como decorado para una foto. Y detrás van ustedes, señorías del Grupo Popular, cada vez más incapaces de decidir si lo que quieren es gobernar España o simplemente seguirles el paso a estos. (Señala los escaños del Grupo Parlamentario VOX). Así que voy a hablar de algo que, según cuentan, a ustedes sí que les motiva: la economía.

Pues bien, el negacionismo climático también es malo para la economía: destruye empleos, arruina cosechas y explotaciones, obliga a cerrar pequeños negocios y empresas y golpea especialmente a esa España rural que algunos dicen representar desde platós o a lomos de un caballo. Su negacionismo no solo hace más vulnerables a los trabajadores por cuenta ajena, también lo hace con los autónomos y con las empresas, y eso no se arregla por mucha promoción de restaurantes que haga la señora Ayuso. Es hacer políticas públicas comprometidas con una transición ecológica justa, con la adaptación y la mitigación del cambio climático, lo que fortalece nuestra economía, y eso es precisamente lo que nosotras pretendemos y eso es precisamente lo que viene construyendo el Ministerio de Trabajo desde la pasada legislatura: un modelo laboral preparado para una realidad climática que ustedes, señorías del PP y de VOX, pueden seguir negando cuanto quieran, pero que trabajadores, autónomos, empresas y nuestros pueblos ya están pagando.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Martínez. Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra el señor Aizcorbe Torra. (Aplausos).

Juan José Aizcorbe Torra

VoxDiputado.Página 148Vídeo

Muchas gracias, señora presidenta. Permítanme comenzar recordando al profesor don Agustín Luna Serrano, catedrático de Derecho Civil de la Universidad de Barcelona, fallecido este lunes. Durante más de treinta años formó a generaciones de juristas y tuve el privilegio de ser uno de ellos. En 2012, al ser investido doctor honoris causa por la Universidad de Almería, escribió: Lo que dicen las leyes puede ser cierto por autoridad, sin asentarse necesariamente en la verdad, porque la verdad se aprecia por la razón. Vaya desde aquí mi recuerdo agradecido al doctor Agustín Luna. Descanse en paz. Pues bien, es evidente que la verdad y la razón son ajenas a este Gobierno. El real decreto ley que nos ocupa se construye sobre cimientos falsos. Su primer párrafo invoca ya el ardid del cambio climático, y si fallan los cimientos, falla todo. El cambio climático como factor principal del aumento de los incendios, una vez más el comodín con el que pretenden encubrir cualquier responsabilidad. El clima ha cambiado siempre. Los ungidos de esta religión fanática quieren hacernos creer que cada incendio castiga al hombre occidental por usar furgonetas. El Ministerio para la Transición Ecológica reconoce que el 95 % de los incendios tiene origen humano. Acabamos de escuchar anteriormente otro sermón de la ministra y ahora quieren un pacto nacional para consagrar su fanatismo climático. Mezclan la mano criminal con el descuido, ambos causados por el hombre, y terminan atribuyéndolo todo al clima, y el clima nunca puede debatir. (Aplausos). Así actúa un Ejecutivo corrupto y traidor a sus obligaciones: inventa una verdad oficial y espera que su mayoría de progreso, a la que pastorea a su gusto, la convalide sin más, sin avergonzarse, pues la dignidad se ha esfumado de su comportamiento. España ardía mientras Pedro‑Nerón, entregado a su lira, recomendaba música en las redes sociales. ¿Qué más hay que soportar? Cuando las familias ya han sido evacuadas y muchos autónomos han perdido su actividad, el Gobierno aparece con unas ayudas. Algunas podrían ser razonables, pero una venda alivia al herido, jamás absuelve a quien permitió la herida. (Aplausos). Utilizarlas para imponer el relato exculpatorio del Gobierno convierte a las víctimas en la ruin coartada parlamentaria de los negligentes.

Algunas de las situaciones que ahora regulan ya están contempladas en el Estatuto de los Trabajadores ―señora ministra, usted lo sabe―: el permiso por imposibilidad de acceder al trabajo y los expedientes temporales por fuerza mayor. La nueva prestación queda limitada a la campaña de 2026. Describen un riesgo estructural y responden con una solución que caduca en unos meses. Si el problema se repite el próximo verano, improvisarán otro decreto. Esperemos entonces que no se repitan ni la desgracia ni ustedes en el Gobierno, que es la mayor desdicha para los españoles. (Aplausos).

La redacción tampoco merece un cheque en blanco. El trabajador dispone de un mes para solicitar la prestación; si llega tarde, será denegada, aunque esté desplazado o haya perdido su documentación. A los autónomos les reconocen provisionalmente el cese de actividad; a partir de enero de 2027 podrá llegar el requerimiento, el requerimiento de siempre. Muchos ya conocieron durante la pandemia esas ayudas anunciadas con generosidad y reclamadas después a aquellos que las recibieron. Las empresas necesitarán un expediente autorizado y deberán acreditar la fuerza mayor. El ámbito territorial contiene fórmulas abiertas. Se dirá que pueden corregirse durante la tramitación parlamentaria, si finalmente se acuerda. Pero algunos apoyarán el paquete por candidez y otros por indigna permuta.

En el poco tiempo que VOX ha asumido responsabilidades, ha actuado antes del incendio y ha respondido después. Lo hemos demostrado en Castilla y León. En Aragón, hemos llevado al acuerdo del Gobierno la gestión activa del monte. Las ayudas deben llegar directamente a los afectados. Esa es la diferencia. Hace falta desregularización, una desregularización profunda. Quienes viven del monte, en él o dependiendo de él, deben poder cuidarlo sin quedar atrapados en permisos administrativos desesperantes. (Aplausos). Cada obstáculo absurdo de la ideología verde deja más combustible por quemar. El Gobierno asfixia con normas a quienes cuidan el monte y abandona sus deberes esenciales. Lo acabamos de ver también en Ceuta, donde, ante un brutal ataque a nuestra soberanía, se arrodilla ante Marruecos bajo consignas relamidas de falso humanitarismo. No, señorías, la solidaridad no exige renunciar a la razón ni a la legalidad. Solidaridad y estupidez no son sinónimos.

En fin, hace cerca de dos mil años, Ovidio escribió: omnia mutantur, nihil interit. Todo cambia, nada perece. Casualmente, este fin de semana asistí a un feliz acontecimiento en el Monasterio de Piedra. Junto a la cascada Caprichosa, transformada por sucesivas riadas, a veces trágicas, se leía una frase sencilla: La naturaleza es un lienzo en cambio constante. El monte cambia, como cambia el clima, y conocemos el peligro. La prudencia obliga a actuar antes de que una chispa provocada por el hombre encuentre toneladas de combustible vegetal. (Aplausos). Ustedes, todos ustedes, se creen dioses capaces de gobernar desde el BOE; gobernar desde el BOE el curso de la naturaleza mientras abandonan aquello que realmente estaba en sus manos.

Deberemos reconstruir todo lo que han destruido; todo lo que ha destruido este Gobierno que preside un pirómano de la virtud, la verdad y la concordia. (Aplausos). Nuestro recuerdo para los fallecidos y nuestro agradecimiento a cuantos han combatido el fuego. Las víctimas y los afectados tendrán siempre nuestro respeto y nuestra ayuda. Un Gobierno corrupto, negligente, inútil y traidor jamás tendrá nuestra confianza. Y, por supuesto, nuestro voto. Hoy hemos tenido que asistir a la gran vergüenza nacional una vez más. ¡Gran vergüenza! Dirán que es el Gobierno vasco, pero con sus leyes. El etarra Henri Parot, autor, entre otros, del atentado de la casa cuartel de Zaragoza, en libertad en tercer grado. Tendrán que pagar por todo ello. Un abrazo, José. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor Aizcorbe. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra la señora Garrido Jiménez.

Elisa Garrido Jiménez

PSOEDiputada.Página 149Vídeo

Muchas gracias, presidenta. Mire, señor Aizcorbe, le voy a dar las gracias, sobre todo porque acaba de decir en esta tribuna que el próximo septiembre el Gobierno de Pedro Sánchez seguirá aquí poniendo medidas para los ciudadanos españoles. (Aplausos). Yo estoy totalmente de acuerdo con usted. Absolutamente de acuerdo.

Ha venido aquí y nos ha hablado de lo que hace VOX cuando gestiona. Pues mire, le voy a dar una noticia, sí, sobre la gestión de VOX. Por ejemplo, en Aragón. ¿Sabe lo que están ahora peleando los bomberos forestales de Aragón? Que les paguen las horas extras que han hecho este verano. (Aplausos). Han hecho doscientas horas extras y el Gobierno de Aragón solo les quiere pagar ochenta. Eso es la gestión de VOX en las instituciones. Eso es la gestión del Partido Popular, que se deja engatusar por esta posibilidad de gobernar a cambio de hacer cosas como esta.

Yo quería hacer una intervención centrada un poco en las medidas que este decreto pone sobre la mesa, pero es cierto que la señora vicepresidenta y ministra lo ha desgranado perfectamente, y también lo ha hecho el resto de portavoces que han hablado antes que yo. Miren, cuando me pongo a escuchar, sobre todo, a los grupos de la derecha y la ultraderecha, lo que pienso es que menos mal que tenemos al Gobierno de España, menos mal que tenemos un Gobierno progresista que, en estos momentos, ante la crisis climática acuciante que estamos viviendo, está poniendo medidas y soluciones frente a otros Gobiernos que lo único que hacen es abandonar a sus ciudadanos.

La vicepresidenta tercera y ministra de Transición Ecológica nos ha hecho un extenso resumen del trabajo del ministerio, y la vicepresidenta segunda, de lo que se hace en estos casos en materia laboral. Es decir, el Gobierno de España trabaja en lo urgente ―dar solución a aquellas personas que ven su vida totalmente truncada por un acontecimiento tan traumático como es que un incendio arrase el lugar en el que viven―, pero también en lo importante ―todas aquellas medidas que tienen que ver con mejorar nuestras condiciones de vida ante el cambio climático y poner medidas para evitarlo y revertirlo―.

Miren, señorías, nosotros vivimos en el país de Europa más expuesto al cambio climático, el que más, con diferencia. Sí, sí, el que más, con diferencia. Llevamos mucho tiempo hablando del cambio climático. Los del PP todavía no tienen claro si les gusta, si no les gusta, si están de acuerdo. El señor Feijóo hace poco dijo que no sabía si eso se estaba consolidando o no. Estaría bien que se aclararan y que tuvieran, como mínimo, una política clara en materia medioambiental. Sería suficiente, la que fuera, pero una. No un día una, otro día otra; la que fuera. Y nosotros nos tenemos que enfrentar al cambio climático. Y el cambio climático es como el sol. Un señor de VOX se puede levantar una mañana y decir que el sol no existe, y repetirlo y repetirlo y repetirlo, pero al sol le va a dar igual. El sol está y nos va a abrasar cada día. Y esto pasa con el cambio climático. Ustedes pueden decir lo que quieran, pueden hablar de religión fanática, pueden decir lo que les dé la gana, pero está ahí y lo sufrimos. Y lo sufrimos cada día, y lo sufren muchos ciudadanos. Por eso es tan importante que siga habiendo un Gobierno como el que tenemos ahora en España. Porque hay millones de personas que dependen de las medidas de este Gobierno; millones de personas que, en su día a día, pueden recibir la ayuda y la protección del Estado. Y de eso es de lo que estamos hablando hoy.

Hoy tenemos un decreto que viene a plantear cómo el Estado se enfrenta a una tragedia y cómo protege a los ciudadanos; qué medidas pone sobre la mesa. ¿Que se podían haber hecho antes? ¿Que pueden ser más? Siempre. Desde luego, todo es mejorable y, seguramente, por desgracia, tendremos que seguir mejorando prestaciones para ayudar a nuestros conciudadanos ante situaciones de emergencia, porque esto no va a parar. No va a parar con pulseritas de España; no se va a parar con carteles contra la Agenda 2030, que no saben ni lo que es o no lo quieren saber, y no va a parar porque lo que necesitamos son medidas coordinadas y, sobre todo, lo que necesitamos es lealtad. Lealtad institucional, desde luego, pero no solo lealtad institucional. Necesitamos que todos los que nos sentamos aquí seamos leales con nuestros conciudadanos. Eso es lo que necesitamos. (Aplausos).

Y la lealtad con los ciudadanos es darles soluciones cuando tienen un problema, como este decreto ley. La lealtad con los ciudadanos es no contarles milongas, no engañarles, no contarles bulos para coger cuatro o cinco votos. La lealtad con los ciudadanos es decirles la verdad: que tenemos un problema, que los veranos de nuestra vida ya nunca van a ser como aquellos que recordamos en nuestra infancia y que cada día va a haber más catástrofes asociadas a ese cambio climático. Que estamos a la puerta de un otoño que ojalá, ojalá, no sea tan devastador como parece presagiarse. Y que ojalá, ojalá, me gustaría que todos los que se sientan ahí, ustedes, señorías —s‌ obre todo les hablo a ustedes, a los señores del Partido Popular—, se dieran cuenta de lo que España de verdad necesita y de lo que necesitan los ciudadanos de nuestro país. Y lo que necesitan son soluciones, lo que necesitan es trabajo, lo que necesitan es colaboración institucional. Y lo que no necesitan son presidentes de comunidades autónomas que se lavan las manos, que no meten dinero en lo que lo tienen que meter y luego pedir ayuda al Gobierno de España para que les solucione los problemas mientras, por otro lado, le insultan. (Aplausos). Eso es lo que necesita nuestro país.

Señorías, de todas las medidas de este decreto ley, a mí me gustaría resaltar sobre todo la prestación extraordinaria por emergencia extrema. Una prestación extraordinaria que, por desgracia, sospecho que, si sigue gobernando la izquierda en nuestro país, terminará siendo una prestación no extraordinaria, sino ordinaria. Y no por culpa del Gobierno, sino por culpa de aquello a lo que nos tenemos que enfrentar: una emergencia real, una emergencia que nos va a afectar a todos, que da igual lo que ustedes digan, lo que vociferen las… ―iba a decir otra palabra― tonterías que van a decir en esta tribuna, porque las vamos a tener que sufrir todos. La pregunta es: eso que vamos a tener que sufrir todos, ¿nos vamos a poner todos juntos a solucionarlo?, ¿o vamos a tener de nuevo una derecha que lo único que quiere es que se hunda el país, que la gente esté destrozada, que la gente sufra, porque creen que solo del sufrimiento de los ciudadanos españoles van a obtener ustedes el Gobierno? En eso se han quedado ustedes, en un grupo que lo único que cree es que solo va a llegar al Gobierno si nuestros ciudadanos sufren y que solo pueden ganar a través del odio, de la mentira y del bulo. Yo espero sinceramente que este decreto salga aprobado por unanimidad, porque es lo que los ciudadanos de nuestro país esperan y necesitan.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Garrido. Por el Grupo Parlamentario Popular, tiene la palabra la señora Carballedo Berlanga.

María Eugenia Carballedo Berlanga

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Buenas tardes. Señora Díaz, como diputada por Madrid, no le puedo agradecer su visita a las zonas afectadas por el incendio, porque usted no estuvo allí. (Aplausos.―El señor De Olano Vela: ¡Muy bien!). Pudo seguir el ejemplo de los reyes y del presidente Feijóo y acompañar a las personas evacuadas o visitar un puesto de mando, pero eligió no hacerlo. Esa fue su opción. Y, por cierto, el incendio empieza en Almorox, Toledo, y de ahí entra en Villa del Prado. Ni en Ávila ni en Madrid. Al menos, señora Díaz, podía haberse informado. (Aplausos). No sé cómo no le da vergüenza. Hablemos de su jefe. Desde que Sánchez está en la Moncloa, España ha perdido el 50 % de la flota de aviones contra incendios de mayor capacidad. ¡El 50 %! Por eso este verano, en el incendio que nos ocupa, solo hubo siete aviones operativos. ¡Siete! ¿Dónde está la flota de dieciocho aviones contra incendios que España tuvo mientras gobernaba el presidente Rajoy? Con Rajoy, dieciocho aviones, trece en alerta permanente. Con Sánchez, siete. Eso sí, en mayo formó el show en la base aérea de Torrejón y anunció el mayor despliegue con quince hidroaviones nuevos. ¿Ustedes han visto los quince hidroaviones nuevos? En Madrid, tampoco. Si hubieran existido, este real decreto ley no sería necesario porque el incendio no habría adoptado esa magnitud. (Aplausos). Pero Sánchez siempre miente: mintió en pandemia, confinando basándose en un comité de expertos que no existía; mintió en el volcán de La Palma, aún debe las ayudas a los agricultores; mintió en la dana, el ‘galgo de Paiporta’; mintió en el apagón; mintió incluso en las causas del accidente mortal de Adamuz; está mintiendo a los ceutíes, y miente cada verano en relación con los incendios. Siempre miente. España se quema cada verano y el presidente presupuesta tres veces menos que Portugal y cuatro veces menos que Grecia, a pesar de que tenemos más superficie forestal. Hasta el propio Tribunal de Cuentas Europeo le ha reprochado a Sánchez su falta de inversión y su incapacidad para gestionar los fondos contra incendios. Son las comunidades del Partido Popular las que están incrementando sus propios recursos para compensar los recortes del señor Sánchez. (Protestas.―Aplausos) Sí, señorías, eso lo tienen ustedes que escuchar. Y son las comunidades autónomas las que están reclamando que la prevención sea el eje de la política forestal, que haya una gestión activa de los montes los doce meses del año. Eso es lo que no entienden el presidente de vacaciones y los veintidós ministros, que estigmatizan a la gente del campo, que desprecian el papel de la agricultura, de la ganadería extensiva, de los cortafuegos y de los usos tradicionales del campo, que son básicos para reducir la carga de combustible forestal y para reducir también la carga destructiva de los incendios.

Lo que Sánchez no acaba de entender es que el mundo rural, sus gentes y su forma de vida no son el problema, son la solución. Pero él insiste en demonizar y despreciar al mundo rural. En Madrid han tenido una buena constatación este mismo verano. Mientras la presidenta Ayuso estaba con ellos en los pueblos (un señor diputado del Grupo Parlamentario Socialista: En el ático), sobre el terreno, movilizando todos los recursos habidos y por haber, el delegado del Gobierno de Sánchez cuestionó el nivel 3 y algunos de los ministros, en el peor momento, en vez de arrimar el hombro, atacaban a Madrid. (El señor De Olano Vela: ¡Qué vergüenza!). Mientras la presidenta Ayuso se quedaba sin vacaciones, tomaba decisiones… (Protestas.―Aplausos). Sí, señorías, mientras se quedaba sin vacaciones, movilizaba medios, reclamaba recursos y trabajaba en la reconstrucción, Sánchez ―en chancletas― presumía de playlist, buceaba con Begoña y publicaba fotos sin piernas delante del ordenador, justificando así sus vergonzosas vacaciones. (Protestas). Ese es el contraste que dejan aquellos días.

En las crisis los Gobiernos se retratan, y en esta crisis ustedes ―y especialmente su líder, ‘the one’― se han retratado. Pero también se retratan ustedes con este real decreto ley. ¿En serio esto es todo lo que Sánchez ofrece a los autónomos, a los trabajadores y a las empresas que están devastadas por el fuego? Ustedes protegen al trabajador durante la emergencia. Muy bien, lo apoyamos. ¿Y luego qué? ¿Y luego qué? ¿Qué medidas ofrecen para reactivar la actividad que ha destruido el fuego? Porque estarán de acuerdo conmigo en que las ayudas genéricas por declaración de emergencia son irrisorias para este caso. Señorías, ¿dónde están sus ayudas específicas para los autónomos y las pequeñas empresas que no tienen músculo financiero para aguantar sin ingresos? (Rumores) ¿Dónde están las medidas para que los trabajadores, las empresas y los autónomos puedan reponer la maquinaria, las instalaciones, la mercancía y los vehículos calcinados? ¿Dónde están? Señorías, no están; sencillamente, no están.

Señorías, sí, la presidenta Ayuso también en esto los ha dejado en evidencia. (Aplausos.―Protestas.―Un señor diputado del Grupo Parlamentario Socialista: La del ático). Ella, señorías, no ha esperado a que el fuego se apague para empezar la reconstrucción. El 27 de julio la presidenta Ayuso ya estaba anunciando una línea de avales para autónomos y empresas afectados por el fuego y 30 millones para viviendas. (Protestas.―Un señor diputado del Grupo Parlamentario Socialista: Un ático.―El señor De Olano Vela: Todos sois más de Jésica).

Presidencia. Un momento, señora Carballedo. Señores diputados del Grupo Socialista, por favor, ruego silencio.

María Eugenia Carballedo Berlanga

PPDiputada.Página 152

Señorías socialistas, el 29 de julio, la presidenta Ayuso ya había aprobado el plan de reconstrucción de la Sierra Oeste dotado con 100 millones de euros, con medidas concretas para reactivar los negocios, para reconstruir las empresas y los comercios. (Rumores). Señorías, ¿no les da vergüenza? (El señor De Olano Vela señalando a los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista: son más de Jésica. Todos, todos.―Rumores). Eso es gobernar. Y hoy nos hemos enterado de que todas estas medidas van a tener una continuidad porque va a haber un segundo plan con un nuevo presupuesto. Estén ustedes atentos mañana a la Asamblea de Madrid. Eso es gobernar. (Aplausos.―El señor De Olano Vela: ¡Muy bien!). Esa es la política útil, eso es solucionar el problema de los españoles, señorías, y estar al pie del cañón sobre el terreno (aplausos) y no insultar la inteligencia de los españoles en una guerra obscena y obsesiva contra la persona que les gana en las urnas en la Comunidad de Madrid una vez, y otra, y otra, y otra, y otra.

Gracias. (Un señor diputado: ¡Bravo!.―Prolongados aplausos de las señoras y señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso).

Presidencia. Muchas gracias, señora Carballedo. Para concluir el debate, tiene la palabra la señora vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social. (Rumores). Por favor, un poco de silencio y respeto. (Rumores). Silencio, por favor. Por favor, un poquito de silencio, vamos a ir terminando el Pleno. Señora vicepresidenta, cuando quiera.

Presidencia. Gracias, presidenta. A todos los grupos parlamentarios de esta Cámara, gracias por el debate sereno, por un debate que creo que merece la pena que tengamos en nuestro país. Y, desde luego, gracias también por todo el trabajo que ―me consta― ustedes, más allá de las diferencias, han hecho ante esta nueva crisis de los incendios. Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora vicepresidenta segunda. Votamos en un minuto. (Pausa). Si todas sus señorías están en los escaños, vamos a empezar las votaciones. ―  VOTACIÓN.

Presidencia. Empezamos con la convalidación o derogación del Real Decreto Ley 20/2026, de 29 de julio, por el que se establecen medidas urgentes de protección laboral y social frente a los incendios forestales. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 343; a favor, 312; en contra, 30; abstenciones, 1.

Presidencia. Queda convalidado el real decreto ley. (Aplausos). Pasamos ahora a votar la tramitación como proyecto de ley por el procedimiento de urgencia del real decreto ley que acabamos de convalidar. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 342; a favor, 342.

Presidencia. En consecuencia, el real decreto ley se tramitará como proyecto de ley por el procedimiento de urgencia. No habiendo más asuntos que tratar, suspendemos la sesión hasta mañana a las nueve de la mañana. Muchísimas gracias. Eran las siete y cuarenta y tres minutos de la tarde. En el caso de las intervenciones realizadas en las lenguas españolas distintas del castellano que son también oficiales en las respectivas comunidades autónomas de acuerdo con sus Estatutos, el Diario de Sesiones refleja la interpretación al castellano y la transcripción de la intervención en dichas lenguas facilitadas por servicios de interpretación y transcripción. http://www.congreso.es D. L.: M-12.580/1961 CONGRESO DE LOS DIPUTADOS Edición electrónica preparada por la Agencia Estatal Boletín Oficial del Estado – http://boe.es Calle Floridablanca, s/n. 28071 Madrid Teléf.: 91 390 60 00