Ana Belén Vázquez Blanco
Muchas gracias, señora presidenta. Señor Marlaska, los ceutís siguen cuarenta y un días después sin poder disfrutar de sus derechos y libertades en España. Nadie puede vivir con normalidad hoy en Ceuta, por culpa del Gobierno de España, que les ha abandonado. Cuarenta y un días después, los ceutís viven aterrorizados, encerrados en sus casas; los niños sin poder disfrutar de sus playas y de sus parques. Y, ayer, se atreve usted a ir a Ceuta a decirles a la cara que lo que tienen es una inseguridad subjetiva. Está claro que su incompetencia, arrogancia y desidia no le dejan ver la triste realidad y abandono que están viviendo los ceutís. (Aplausos). Ayer mismo, señorías, comenzaron las clases en Ceuta y la ministra de Educación decía que había normalidad. Pues mire, como ejemplo, en el CEIP Príncipe de Felipe, tan solo uno de cada ocho niños asistió al colegio; esta es la triste realidad. Nuevamente, toda nuestra admiración y cariño al valiente y resistente pueblo ceutí. Quiero decirles que no están solos y que no les abandonaremos de la mano hasta que vuelvan a ser libres (aplausos), a pesar de un Gobierno que presta toda la atención a los migrantes, mientras les exige a los ceutís que muestren solidaridad y empatía frente a esos inmigrantes que han invadido su ciudad y sus vidas. El ejemplo lo tiene en su visita de ayer: le aplaudieron los migrantes y la abuchearon los ceutís. Acaba de decir Sánchez en ‘TelePedro’ que Ceuta tiene que asumir una realidad estructural con miles de migrantes que no son invasores. No pretenda, señor Marlaska, hacernos creer que las víctimas en Ceuta son los asaltantes y no los asaltados. Hoy hemos visto nuevamente un Gobierno descontrolado, desbordado y enfrentado entre sí, incapaz de darle una respuesta a Ceuta. Aquí tiene los informes. (Muestra una serie de documentos). Me decía en la pregunta que son bulos. Usted, con tal de seguir contando mentiras denigra hasta el trabajo de su propia Policía Nacional. (Aplausos). Alertas del CNI, de CIFAS, del CENIF, avisos escritos y telefónicos de la Guardia Civil, y la propia comisaría de Ceuta, que el día 27 eleva un comunicado urgente al Centro Nacional de Comunicaciones, le ponían aquí riesgo extremo el día 29 en rojo; no le ponían 10 000, 20 000 o 30 000, ¿qué número quería usted ver para mover un dedo, señor Marlaska? ¿Qué número necesitaba usted ver? (Fuertes aplausos.—Varios señores diputados: ¡Muy bien!). Miren, los agentes del CENIF, de CIFAS, de Guardia Civil, Policía Nacional y las agencias de inteligencia extranjeras cumplieron con su deber e hicieron su trabajo, nuestra gratitud y reconocimiento; pero usted no. En el año 2021, tras la entrada de 10 000 personas en Ceuta, usted dijo que no volvería a suceder y sucedió. Y anunció un plan especial de seguridad para Ceuta que, hoy, todavía no ha hecho. Y un proyecto de ampliación, que dejó el Gobierno de Rajoy, del espigón del
Tarajal, que usted metió en un cajón. El día 30, a pesar de las llegadas a nado de los días previos, a pesar de las llamadas de auxilio del presidente Vivas al presidente del Gobierno, y sin cogerle el teléfono ―estaría ya en modo vacaciones, merecidísimas, por supuesto―, a pesar de todo ello, usted no reforzó la frontera. Ese día 30 tenía de servicio de la Guardia Civil a cinco agentes de los GEAS y a cuatro agentes en el perímetro de la frontera. De Policía Nacional había cuatro agentes en el CETI, que se vieron desbordados, y cinco agentes en la frontera. Tardó cuarenta y ocho horas en enviar algunos refuerzos. ¿De qué vale su argumento de que tiene más efectivos que nunca si la seguridad en España y el control de fronteras está peor que nunca, señor Marlaska, y permite el ataque a nuestra soberanía nacional más grave en cincuenta años? (Aplausos).
Lo que afirmó el señor Sánchez la semana pasada en el Congreso es falso. Dijo que los policías nacionales y los guardias civiles desplegados en la frontera de Ceuta el día 30 tuvieron que elegir entre garantizar momentáneamente la estanqueidad de la frontera o defender la vida de los inmigrantes. El número de agentes era absolutamente ridículo y solo pudieron proteger su propia integridad, señor Marlaska. Dejó a los agentes indefensos, exponiéndolos a un riesgo extremo que pudo haberles causado incluso su muerte, señor Marlaska. Incluso, ahora sabemos que usted estuvo retrasando el despliegue del ejército más de diez horas para enviarlos sin armas, como simples observadores, sin ninguna autoridad para hacer frente a los invasores.
Hoy seguimos sin saber cuántas personas han atravesado la frontera de Ceuta ilegalmente, cuántas personas han retornado y, sobre todo, cuántas siguen en Ceuta o cuántos son menores. ¿Cómo es posible que anteayer el ministro Torres afirme que es imposible calcular su cifra? Hoy sabemos que su prioridad no era realizar con urgencia los triajes para expulsar a todos los que entraron asaltando la frontera de Ceuta. Su prioridad era hacer el triaje a los periodistas y tertulianos que son críticos con usted. (Aplausos). Etiquetas como: militante socialista, reconocido antisanchista o extrema derecha, con una distinción explícita, señorías, entre profesionales afines y problemáticos. (Aplausos). Hoy ha afirmado que era un documento de trabajo este que tengo aquí. (Muestra un documento). ¿Para realizar qué trabajo, señor Marlaska? ¿Qué hacían con estas fichas parapoliciales, señor Marlaska? ¿Cuál era el trabajo? Dígalo. Un dosier pagado con el dinero de todos los españoles, elaborado por quince funcionarios del gabinete del señor Marlaska. Más, señorías, de los que están haciendo hoy los triajes en Ceuta para expulsar a los inmigrantes. (Aplausos).
Pues sí, mientras el Gobierno fichaba a la prensa crítica con etiquetas ideológicas, no fue capaz de anticipar ni gestionar con la misma diligencia la llegada masiva de personas a Ceuta. La invasión del 30 de julio en Ceuta nunca debió haber ocurrido. Lo sabían y no hicieron nada. Se pudo haber evitado con refuerzos, y eso le correspondía a usted. Y el 31 de julio, Sánchez calificó la entrada de 80 000 personas en Ceuta como un ataque y una violación a la integridad territorial de España. Señor Marlaska, ya está bien. Digo hoy aquí a quién se refería el señor Sánchez. Si no fue Marruecos, ¿quién atacó entonces la integridad territorial de España el 30 de julio? En 2021 asaltaron la frontera 10 000 inmigrantes; en 2026 han sido 80 000. A la vista de la debilidad de este Gobierno y de su reacción, la próxima vez ¿qué tendremos que soportar, 250 000, señor Marlaska?
Los españoles hoy necesitan un Gobierno que tenga claro que sus fronteras no son negociables. Usted no está siendo leal a España, porque asumir que la resolución de esta crisis se debe a la cooperación leal con Marruecos es tanto como asumir que la frontera de España está en Rabat. Si esta es la cooperación leal con un país que es vecino, ¿cómo es la que no es leal, señor Marlaska? ¿España debe cooperar con Marruecos? Por supuesto, pero una cosa es cooperar y otra muy distinta es poner la seguridad de una ciudad española en manos de la confianza que usted tenga en Marruecos. La frontera española se defiende en España, no en Rabat.
Ceuta no puede convertirse en moneda de cambio de ninguna estrategia diplomática. Los españoles tienen derecho a saber cuál es la posición del Gobierno sobre la integridad territorial de España y lo que ha ocurrido no deja lugar a dudas. En la propia página web del Gobierno el pasado lunes se presentó Casa47 y en el mapa interactivo de ese portal
Ceuta y Melilla aparecen delimitadas con líneas discontinuas, simbología cartográfica reservada para fronteras en disputa. Esto ocurre después de que tres ministros marroquís hayan reclamado abiertamente la soberanía de Ceuta y Melilla en las últimas semanas. Ocurre mientras la Audiencia Nacional investiga el asalto masivo a la frontera de Ceuta de los pasados 30 y 31 de julio como un ataque grave a la integridad territorial de España, según el informe del CENIF, donde agentes marroquís uniformados y sin uniformar guiaron a los asaltantes. Es el reflejo de la ambigüedad que este Gobierno mantiene frente a las reivindicaciones de Rabat. Señorías, Ceuta, España no nos merecemos que su ministro del Interior ni que su presidente del Gobierno se arrodillen y rindan pleitesía únicamente por miedo a lo que Pegasus pueda sacar a la luz. ¿Cuándo va a defender este Gobierno la soberanía española con la misma firmeza y contundencia con la que Marruecos defiende sus reclamaciones, señor Marlaska? (Aplausos).
El auto de la Audiencia Nacional es demoledor para su relato de verano. Dice que se produjo una entrada masiva mediante una actuación que no tiene naturaleza accidental, sino conforme a una planificación y proceso con el fin migratorio de una cobertura formal dirigida, un flujo masivo de personas dirigido a la frontera de Ceuta, guiado por gendarmes para desestabilizar un país. Señor ministro, ¿qué le debe a Marruecos? ¿Qué información tiene Marruecos de usted? ¿Por qué protege más a Marruecos que al pueblo de Ceuta? ¿Ha pedido usted informes para saber qué ocasionó esa invasión el 30 de julio? Es decir, ¿hay un ataque a la integridad territorial del Estado, como dijo Sánchez, y el Gobierno no encarga ningún informe para saber quién lo ocasionó, qué ocurrió y cómo se va a poder evitar? ¿Sólo existe el informe que la jueza, previa denuncia, ha pedido a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado? Son unos auténticos irresponsables si no han pedido ningún informe a estas alturas para saber qué sucedió ese día. (Aplausos). Son preguntas que nos hacemos todos los españoles y que hoy merecen una respuesta.
El 2 de septiembre usted envía cartas exigiendo explicaciones al director de la Policía Nacional y a la presidenta del Consejo General del Poder Judicial, atacando a su propia Policía y a la magistrada para proteger a Marruecos, a una magistrada que hizo lo mismo que usted en el caso Faisán. ¿Se acuerda? Policía judicial, que usted cesó al coronel Pérez de los Cobos precisamente por una intromisión judicial. Normal que la jueza pidiera precaución sabiendo que usted es el ministro del Interior y los precedentes que tiene. Usted utiliza al mismo DAO de la Guardia Civil imputado por colaborar con las cloacas del PSOE para manipular un informe que le tenía que dar a la ministra para proteger a Marruecos, y toma represalias contra los agentes del CENIF que remitieron el informe a la jueza.
Señor Marlaska, no habrá normalidad posible en Ceuta mientras ustedes sigan diciendo que es una emergencia social con 80 000 personas caídas del cielo. Esto no es una crisis humanitaria, ni siquiera migratoria ―como ahora quiere hacernos creer el Gobierno―; en Ceuta no ha habido un terremoto, ni una riada; no cayeron 80 000 personas del cielo, señor Marlaska. Los que entraron en Ceuta no fueron inmigrantes, fueron asaltantes y su voluntad concertada propició la invasión. TikTok no ordena a los gendarmes marroquís que abandonen los controles fronterizos durante diez horas, como ocurrió el 30 de julio, y menos cuando estaba a 23 kilómetros el rey de Marruecos celebrando la fiesta del trono. Usted sabe que no se mueven 80 000 personas en Marruecos sin que el Gobierno de Rabat lo sepa. No nos sigan mintiendo.
Y hoy ha vuelto a decir otra vez que los ceutíes sufren inseguridad subjetiva, que es algo que está en su cabeza y que la inseguridad de las calles son bulos. ¿Acaso es inseguridad subjetiva que deban ir los niños escoltados a los colegios porque han de llevar policías, los que tienen la suerte de llevarlos, porque ayer, gracias a usted, no pudieron llevar muchos policías a los colegios porque los necesitó usted? ¿Es inseguridad subjetiva también que sufran emboscada los militares? ¿Es inseguridad subjetiva que agredan a guardias civiles y policías? (Aplausos). ¿Es inseguridad subjetiva que violen a las niñas, a los niños? Ayer por la noche dos mujeres agredidas sexualmente, una cada día. (Continúan los aplausos). No hay más niñas agredidas sexualmente precisamente porque las niñas ceutíes están encerradas en las casas. Diga usted a esas 35 mujeres que han sido agredidas sexualmente que lo que sienten es algo subjetivo en sus cabezas; dígaselo si se atreve, señor Marlaska. Si es inseguridad subjetiva, ¿por qué hay más de 150 llamadas de socorro cada ocho horas a la sala del CIMAC? Si es inseguridad subjetiva, ¿por qué aumentaron los robos en los negocios y los asaltos a las viviendas? O ¿por qué hay de media más de 60 detenidos a la semana, que han colapsado la prisión de Ceuta y los están trasladando a las prisiones de Andalucía? ¿Se da cuenta de que todos estos datos fácticos desmontan su relato y es el día a día que tienen que sufrir los vecinos de Ceuta?
La emergencia social y la crisis humanitaria la están padeciendo los ceutís, no los que entraron ilegalmente en España. Ceuta es España, su frontera es frontera española y europea, y la obligación de protegerla no admite excusas, retrasos ni ambigüedades. Ceuta necesita urgentemente medios para expulsar a todos los que entraron ilegalmente, no ocho ordenadores y doce funcionarios, que les llevará más de dos años poder expulsarlos a todos. ¡Ceuta no necesita más fotografías de ministros entrando y saliendo de la ciudad, necesita que se expulse urgentemente a todos los asaltantes de su ciudad, a todos! (Aplausos). Necesita previsión, medios, coordinación y respuestas, eso que usted ya no es capaz de dar. Le aconsejo que hoy haga su propio triaje y dimita hoy mismo, señor Marlaska. (Prolongados aplausos.—Varios señores diputados: ¡Muy bien!).