Joseba Andoni (GV (EAJ-PNV)) Agirretxea Urresti
Gracias, señor presidente. Señora ministra, el Consejo de Ministros aprobó la semana pasada el Proyecto de ley del Estatuto Marco del personal estatutario de los servicios de salud. Es un estatuto que tiene rango de ley y, por tanto, ha de ser refrendado o rechazado en estas Cortes. Usted sabe que el texto resultante tiene menos consensos que el primer día en el que ustedes se sentaron a negociar con los profesionales implicados. Usted sabe que ha hecho caso omiso a las indicaciones y objeciones que todas las comunidades autónomas de todos los colores le han hecho llegar. Usted sabe que, a raíz de esas negociaciones fallidas y cerradas en falso, uno de los sectores más importantes de la salud, el de los médicos, ha realizado numerosas huelgas y ha anunciado una indefinida a partir de octubre, que impactará negativamente en los pacientes. Usted sabe que las repercusiones de estas huelgas no las asume usted, sino que se trasladan directamente a las comunidades autónomas, que son las competentes en la gestión sanitaria. Usted sabe que el texto que ha traído a la Cámara no dispone de una fehaciente y correspondiente memoria económica que concrete lo que va a suponer este cambio normativo, que, como bien dice el análisis de su propia dirección general de gestión económica, es imprevisible e inconcretable y afectará directamente a los presupuestos de las comunidades autónomas, no a su ministerio. Usted sabe que este texto no concita suficiente mayoría en esta Cámara y que, por tanto, hay una más que probable posibilidad de que sea devuelto al Gobierno. Usted sabe que lo que ha prometido a algunos actores sociales en esa mesa de diálogo es irrealizable. Es un texto que no tiene el consenso de las comunidades autónomas ni el de los médicos, que no tiene financiación y en el que no constan profesionales suficientes. En definitiva, es una negociación fracasada. Señora ministra, una norma que debe durar años requiere de consensos de quien trabaja y de quien gestiona, pero lo único que está generando es frustración y, además, alienta una conflictividad que van a pagar los ciudadanos, sobre todo, cuando más pública es la asistencia directa. Su obligación era buscar consensos, no titulares. Usted sabe todo eso, señora ministra, y, por tanto, ¿le parece responsable aprobar este estatuto marco?