Saltar al contenido
Sin adjetivos

Pleno del 3 de septiembre de 2026

Solicitud comparecencia urgente del Presidente del Gobierno ante el Pleno de la Cámara, para informar sobre la gravísima situación que atraviesa la Ciudad Autónoma de Ceuta como consecuencia del incremento de las entradas ilegales de inmigrantes por vía marítima a través de Marruecos a raíz de la imposibilidad de aplicar los rechazos en frontera en ese ámbito; sobre las medidas que piensa adoptar para garantizar la integridad de las fronteras españolas y de la Unión Europea y el ejercicio efectivo de la soberanía nacional; así como para dar explicaciones sobre la política de cooperación del Gobierno con el Reino de Marruecos en materia de control migratorio, el grado de colaboración existente en la contención de los flujos migratorios irregulares y las actuaciones que se están llevando a cabo para evitar que Ceuta y Melilla continúen soportando una presión migratoria creciente que compromete gravemente la capacidad de respuesta de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y supone un riesgo para la estabilidad, la seguridad y el normal funcionamiento de ambas ciudades.

Comparecencia del Gobierno ante el Pleno.. Autor: Muñoz de la Iglesia, Ester (GP) y 130 Diputados. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 201.

Se debatió junto con

  • Solicitud de comparecencia, a petición propia, del Presidente del Gobierno ante el Pleno de la Cámara, al objeto de informar sobre la gestión del Gobierno en relación con los hechos acaecidos en Ceuta desde el pasado día 30 de julio.

InmigraciónDefensa y exterior

Alberto Núñez Feijóo

PPDiputado.Página 19Vídeo

Gracias, presidenta. Los ceutíes llevan más de un mes sin normalidad, sin seguridad y sin respuestas, y los españoles llevamos el mismo tiempo perplejos e indignados ante la violación de nuestra integridad territorial. Empezaré diciendo lo mismo que dijimos ayer millones de personas en todos los municipios de España, a pesar del boicot del Gobierno: Ceutíes, no os vamos a dejar solos, el Estado no se ha rendido. (Aplausos que continúan mientras el orador está en el uso de la palabra). España demostró ayer en las calles y en las plazas que volverá a ser un sujeto soberano de su política, ni un objeto pasivo de las previsiones ajenas ni un instrumento al servicio de quien la gobierne, sino una nación dueña de su destino y un Estado al servicio de los ciudadanos. España es lo que demostró ser ayer. Señor Sánchez, ¿usted sabe lo que es una nación? Hay 80 000 españoles encerrados, más de un centenar de muertos en nuestras costas, descontrol en la frontera, violaciones también a niñas, contagios, okupaciones en domicilios, ataques a los militares en su propio país, ruina económica y la integridad violada. Y usted ha venido a decir hoy aquí que no se enteró de nada. La argumentación de su comparecencia es demoledora. No nos enteramos de nada y, por tanto, no tenemos responsabilidad ni culpa alguna. (Aplausos). Si esta es la verdad, dimita por incompetente, y si es falso, dimita por cómplice, señor Sánchez. (Varias señoras y señores diputados: ¡Muy bien!―Aplausos que continúan mientras el orador está en el uso de la palabra). Es evidente que usted ya no ha venido a hablar como presidente del Gobierno, lo cual es una ventaja y un acto de realismo. Lo que está claro es que usted se quería ir de vacaciones y se fue (una señora diputada: ¡Ahí!). Ahora bien, si usted quiere seguir de vacaciones, convoque elecciones; pero un presidente no tiene derecho a ausentarse de sus obligaciones y menos en una crisis de Estado.

Señorías, Ceuta no sufrió una crisis migratoria. Fue una invasión que continúa. (Aplausos que continúan mientras el orador está en el uso de la palabra). Lo dijo usted mismo. Diagnosticó un ataque contra la integridad territorial de la nación y, acto seguido, se largó. Se largó a compartir la banda sonora de su verano, Nerón con TikTok, y con una frialdad que asusta. Yo voy a tratar a los españoles como adultos. La invasión se produjo porque 80 000 personas procedentes de distintos puntos de Marruecos, el día de la Fiesta del Trono, celebrada en Tetuán, a 25 kilómetros de la frontera, y pese a las estrictas medidas de seguridad que conlleva para Marruecos este acto de Estado, se dirigieron a la frontera y la superaron sin que su Gobierno ni tampoco Marruecos hicieran nada para impedirlo. (Aplausos que continúan mientras el orador está en el uso de la palabra). La conclusión era evidente desde el principio. Pero, además, en las últimas horas ha trascendido que también estaba por escrito en los informes previos al ataque y reiterados en un informe de la Policía solicitado por la jueza de la Audiencia Nacional. Conclusión (rumores) ―sí, hay que decirlo aquí―: la operación salió de Marruecos, fue consentida por Marruecos y hay indicios de que Marruecos la coordinó y el Gobierno lo sabía porque fue advertido de ello. (Varias señoras y señores diputados del Grupo Parlamentario Popular: ¡Muy bien!―Aplausos que continúan mientras el orador está en el uso de la palabra). Esa es la conclusión, señoría. Una relación bilateral, estable y constructiva no se protege ocultando los hechos ni obviando la respuesta firme y proporcional que una nación soberana debe dar ante las sospechas de esta gravedad. Está sobre la mesa un posible acto de guerra híbrida y, ante ello, un presidente libre ha de dar explicaciones y tomar decisiones. Usted no ha hecho ninguna de las dos cosas. Es decir, se revela que Rabat pudo desproteger nuestra frontera, incluso usted lo ha dicho. Durante diez horas la gendarmería marroquí dejó entrar a todo quisqui. ¡Ah, muy bien! Y usted se queda de brazos cruzados. ¿Por qué? ¿Qué documento, conversación o indicio había en su teléfono para que se comporte de esta manera? (Aplausos que continúan mientras el orador está en el uso de la palabra). ¿Por qué tiene miedo a Marruecos? ¿Qué sabe Marruecos de usted? ¿Qué sabe Marruecos de usted?

Ningún miedo personal puede situarse por encima del interés nacional. España no puede tener un presidente bajo chantaje, ni tampoco sin control alguno en una situación como esta. Ceuta lleva sufriendo más de un mes varias crisis: de seguridad pública, de orden público, de salud pública y económica. Pero es que el conjunto de España afronta una crisis de soberanía nacional. Señorías, esto es una crisis de Estado de libro. En un país normal, el verdadero mando único lo asumiría el presidente del Gobierno con valentía y con firmeza. (Aplausos). Pero usted ya no dirige nada, ya no dirige ni su Gobierno. Omitió que esto podía ocurrir. Lo sabíamos desde el año 2021. Entonces entraron 15 000 personas en el mismo lugar y, ahora, seis veces más. Por tanto, los informes de seguridad nacional que reconocen el riesgo deberían de haberse activado. El mundo entero lo está viendo. ¿Pero usted no ve la prensa internacional con la que desayuna?

Señorías, han visto los avisos de los días previos. ¡Si ya lo sabe toda Europa! Hay un ejemplo publicado en las últimas horas. (Muestra un documento en cuya portada se lee: Policía Nacional. Informe sobre la entrada masiva irregular en Ceuta). Un informe del 29 de julio que dice, literalmente, y lo ha omitido a la Cámara: riesgo extremo de llegadas masivas a Ceuta. (Aplausos que continúan mientras el orador está en el uso de la palabra). Hay otro informe del 28 de julio que dice que se dan las condiciones meteorológicas para una entrada a nado desde Marruecos. Señorías, ¿qué necesitaban para hacer algo? Estamos hablando del 27 y del 28 de julio, varios días antes. ¿Sabe lo que ocurre? Que usted y su Gobierno nos han mentido a la cara todo el tiempo y lo ha vuelto a hacer en esta comparecencia en el Congreso. (Aplausos que continúan mientras el orador está en el uso de la palabra). Señor Sánchez, usted lo sabía y lo tapó; lo sabía y lo tapó durante un mes y lo sabe y lo tapa otra vez en la mañana de hoy.

Señoría, le diré algo más. Pretender ridiculizar durante un mes y volver a hacerlo hoy, señora ministra de Defensa, a los servicios de inteligencia del Estado es una vergüenza. (Aplausos). Pero, además, es una descomunal irresponsabilidad mostrar al mundo una nación vulnerable. ¿Es su plan para que vuelva a ocurrir? ¿O es el que tiene que intentar para salvarse usted? No se le ocurra culpar a otros del caos que usted ha provocado. No son responsables ni la Policía, ni el CNI, ni las Fuerzas Armadas, ni mucho menos los ceutíes. Usted es el responsable de que el polvorín que hay en Ceuta no estalle, se lo advierto, y también es el máximo responsable de asumir las consecuencias para que esto no quede impune. Aquí hay responsabilidades políticas y judiciales. Sí, la responsabilidad judicial se dirimirá durante la causa que ya está abierta en la Audiencia Nacional, en la que mi partido se ha personado, y probablemente escale ante el Tribunal Supremo. Hablamos de un ataque a la integridad territorial de la nación y no se va a quedar ahí. Ustedes lo saben. Es obvio que ya actúan por consejo de sus abogados, ¿verdad, señor Marlaska? (Aplausos).

Señor Sánchez, no espere de mí la condescendencia con sus actos que tiene usted con el Reino de Marruecos. Señor Sánchez, míreme: lo va a pagar ante la justicia y ante las urnas. (Varias señoras y señores diputados del Grupo Parlamentario Popular: ¡Muy bien!―Aplausos que continúan mientras el orador está en el uso de la palabra).

También hay responsabilidad política. Usted ―y lamento decirlo desde esta tribuna― no está en condiciones de cumplir las obligaciones que tiene para dirigir una nación porque no puede garantizar la seguridad del Estado. Lo mejor que ofrece a los ceutíes es que se acostumbren y su única salida es que los españoles paguen el resultado de sus deudas personales. En consecuencia, ya no hace nada aquí. Hay que echar a quienes entraron irregularmente en Ceuta y a usted hay que sacarle de la Moncloa. Disuelva las Cortes y entregue España a los españoles para que podamos decidir nuestro futuro y defender nuestra soberanía y la integridad territorial de nuestro país. (Aplausos que continúan mientras el orador está en el uso de la palabra).

Y quédese tranquilo por la alternancia, señor Sánchez. Yo también estoy aquí para explicar tres cosas. Primero, que había medidas para impedir en todo o en parte lo ocurrido en Ceuta. Segundo, que las hay hoy para resolverlo. Y, tercero, que hay una alternativa para que no vuelva a pasar. Sí, señoría.

Empecemos por cómo debió evitarse. Tras la crisis de 2021, había que ejecutar el Plan Integral de Seguridad de Ceuta y Melilla como estaba previsto, pero no lo hizo. Dos, una frontera española no puede estar cinco años pendiente de la buena voluntad de otro país. Una frontera se controla con una estructura permanente de alerta, con refuerzos de la Policía, de la Guardia Civil y de inteligencia y con una protección física de la frontera. La seguridad de España no se delega, se ejerce, señoría. (Aplausos.―Varias señoras y señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso: ¡Muy bien!). Tres, la ley de extranjería necesitaba una reforma inmediata, que mi partido registró con antelación. Cuatro, con el primer aviso del CNI y los avisos previos de la Policía, usted debió convocar el Consejo de Seguridad Nacional, desplazar refuerzos y activar los mecanismos europeos de crisis. Cinco, usted debió advertir a Marruecos de la información que le estaba llegando, en lugar de pretender que el jefe del Estado español le dé las gracias después al rey de Marruecos.

Y, señoría, sobre lo que hay que hacer ahora también le hago propuestas. El presidente tiene que asumir el mando. Hemos de identificar individualmente a quienes entraron y poner cuantos recursos del Estado sean necesarios para que regresen ya. Es falso que usted los haya puesto. Un ataque a la integridad territorial no se administra, se repele, y hay leyes europeas que amparan esto. Lo que el Gobierno tiene que hacer no es buscar acomodo a quienes entraron irregularmente, sino garantizar su retorno. Más refuerzos de

Policía y de Guardia Civil. Refuerzos marítimos, tecnológicos y de inteligencia. Los militares deben ser reconocidos como agentes de la autoridad durante la crisis (aplausos), porque no tiene sentido que tengan que correr en su propio país ante una emboscada. Hemos de prolongar ―hay que decirlo claramente― el espigón del Tarajal. Se ha tardado un mes en pedir los refuerzos de Frontex y aún falta la aplicación plena del reglamento de crisis y del procedimiento fronterizo europeo de asilo y retorno. ¿El plan de reactivación es suficiente para Ceuta y Melilla? No lo es. Lo hemos planteado: 650 millones en medidas estructurales. No un tercio para atender las necesidades de gasto que se están produciendo en este momento, no; 650 millones entre 2027 y 2032. Convocar a la embajadora de Marruecos, pero no de forma clandestina, sino de forma oficial, señoría (aplausos.―Un señor diputado del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso: ¡Ahí, ahí!), y llamar a consultas a nuestro embajador en Rabat. Y, por supuesto, le propondría a su majestad el rey una visita oficial a Ceuta y Melilla, y yo le acompañaría.

Por último, señorías, lo que haré para evitar que esto ocurra de nuevo es garantizar la presencia del Estado. Lo primero es reconstruir un Estado fuerte para que sea respetado dentro y fuera. Solo después podremos hablar, en segundo lugar, de la política migratoria, que hay que cambiarla por completo. ¿Qué hay de humano en que la gente se juegue la vida y demasiadas veces la pierda? Acabamos de conocer que hay ochenta personas muertas en un cayuco a la deriva en la proximidad de las aguas canarias. ¿Qué hay de humano en el descontrol que permite la entrada, junto a quienes huyen de la miseria, de personas que huyen de la justicia? ¿Qué hay de humano en consentir flujos que alteran la convivencia nacional? ¿Humanidad? Humanidad es gestionar bien, es abrir las vías legales, es acabar con las regularizaciones masivas e incondicionadas y exigir la integración. Es que las fronteras sean fronteras, es decir, un paso digno, ordenado y legal. En tercer lugar, recuperar la política firme y sensata con Marruecos. Buscaremos una relación estable y leal, transparente y recíproca, y en esa relación debe quedar claro que Ceuta y Melilla son España. No es una cuestión pendiente ni una cuestión negociable: son España y, en coherencia, España tendrá capacidad autónoma para proteger sus fronteras. (Aplausos). España no subcontrata su soberanía a nadie. En cuarto lugar, esclareceremos completamente el caso Pegasus. Nunca más habrá una sombra de duda sobre la libertad del presidente del Gobierno de España. Por cierto, ahora que va a sacar un dosier sobre lo que ha ocurrido, supongo que en ese dosier estarán las conversaciones de Pegasus. (Aplausos.―Un señor diputado del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso: ¡Bravo!). Y, por último, las grandes decisiones en política exterior serán debatidas en este Parlamento.

Señorías, Ceuta es la culminación de una forma de entender el poder. El señor Sánchez nunca supo lo que es una nación ―ya se lo preguntaba el señor Patxi López―, pero tampoco sabe lo que es un Estado. El Estado es la ley, es la justicia, es la seguridad, es la continuidad, es la frontera; es lo que permanece cuando los Gobiernos cambian. El Gobierno solo es un servidor temporal del Estado, pero usted ha invertido esta relación y ha puesto el Estado a su servicio. Cuando los jueces investigan, los acusa de actuar políticamente; cuando la Policía informa, desacredita sus informes; cuando una institución se resiste, la ocupa; y cuando la corrupción amenaza, en vez de proteger al Estado, usted protege a los investigados. Igual que ante sus socios cede porque necesita sus votos, ante un ataque a la integridad territorial calla porque teme que le afecte personalmente. Son situaciones distintas, pero es el mismo método. Cuando algo impresiona al Estado y puede afectar a su continuidad personal, usted pretende que el Estado retroceda. Ahora bien, señor Sánchez, no lo ha conseguido. El Estado estaba en Ceuta antes de que usted llegara, en sus 105 minutos de permanencia, y continuó allí cuando se marchó.

Presidencia. Señor Núñez Feijóo, tiene que ir terminando.

Alberto Núñez Feijóo

PPDiputado.Página 22Vídeo

Se quedaron los policías, los militares, los sanitarios, los jueces y el presidente Vivas, un presidente ejemplar. (Aplausos que continúan mientras el orador está en el uso de la palabra). Y se quedaron los ceutíes. El Estado se quedó a pesar de su Gobierno. Señor Sánchez, la nación es más fuerte que sus muros y el Estado es más sólido que su Gobierno. Ambos serán reconstruidos y ambos sobrevivirán a usted. Se lo garantizo.

Muchas gracias, señorías. (Una señora diputada: ¡Bravo!―Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, puestos en pie.—Aplausos del señor Núñez Feijóo dirigidos a su grupo parlamentario).

Presidencia. Muchas gracias. Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra el señor Abascal Conde. (Aplausos).

Santiago Abascal Conde

VoxDiputado.Página 23Vídeo

Señorías, traición; no hay otra palabra. Según la Real Academia de la Lengua Española, la traición es el hecho de faltar a la lealtad y a la fidelidad debidas, y el presidente Sánchez es un traidor. Ayer salieron cientos de miles de españoles en todos los barrios, pueblos y ciudades de España a defender Ceuta y a gritar eso al presidente del Gobierno. Traidor a España, traidor a los españoles, traidor a los ceutíes, traidor incluso a su propio partido, a sus propios compromisos y a sus propios electores, y hoy hemos comprobado que también es un traidor a los policías, a los que ha querido señalar y convertir en responsables de tomar la decisión de no defender nuestras fronteras. (Aplausos). Este Parlamento tiene competencia constitucional para impulsar un debate sobre la traición de Sánchez. Por desgracia, hoy solo los diputados de VOX se muestran dispuestos a hacerlo, pero yo no desespero y confío en que todas las fuerzas políticas reflexionen sobre ello.

Traición, señorías, porque ha tardado treinta y cinco días, treinta y cinco días en subir a esta tribuna desde que una ciudad española de 84 000 habitantes fuera tomada por la fuerza y superada en número por los asaltantes. ¿Por cuántas personas? Setenta mil, dijo Sánchez el lunes en la radio; ochenta mil, dice su decreto; más de cien mil, nos dicen los ceutíes. En su Gobierno, las cifras, los datos y los documentos entran y salen de Ceuta con la misma facilidad que las personas.

Traición, señorías. Recuerdo las propias palabras del señor Sánchez. El 31 de julio, el señor Sánchez habló de ataque y de violación de la integridad territorial. Este mismo lunes, en la radio, se ha referido ―y cito literalmente― a ese ataque híbrido que hemos sufrido. No lo ha dicho VOX, lo ha dicho Sánchez dos veces con un mes de diferencia. Quédense con estas palabras, señorías (aplausos), porque todo lo que voy a decir es tomarse en serio lo que el presidente reconoce en la radio y niega en el Consejo de Ministros y en esta tribuna. Si fue un ataque, ¿quién nos atacó? ¿Quién nos atacó, señor Sánchez? Dice usted que hemos sufrido un ataque. Le pregunto seriamente: ¿quién lo hizo?, ¿quién es el atacante? Porque es imposible defender Ceuta o a los ceutíes si no sabemos quién nos ataca. El lunes, en una hora de entrevista, le reprochó tres veces al rey de España no haber pisado Ceuta en veinte años, en un ataque deliberado que traía usted preparado desde el Palacio de la Moncloa. Sin embargo, al rey de Marruecos, que reclama Ceuta como posesión propia, no le dedicó un solo reproche; al contrario, lo exculpó, como ha hecho hoy. Le vemos muy valiente contra el rey de España y muy sumiso con el de Marruecos. (aplausos). Ya sabemos a qué corona rinde usted cuentas. Y ya sabemos que usted aceptaría o no le importaría ser el virrey de Mohamed VI si no logra sus sueños de grandeza de ser el jefe del Estado, que eso es en lo que está y lo saben ya millones de españoles. (Aplausos).

Traición, señorías. Lo dije en Ceuta en agosto y lo repetí este lunes en El Escorial. Lo de Ceuta no ha sido una crisis migratoria, como ha venido a decir Sánchez hoy a esta tribuna, ni siquiera una invasión migratoria, ha sido una invasión y punto. Una invasión a secas. La migración es un proyecto de vida con el que muchas personas quieren mejorar. La invasión es un proyecto de conquista. Y nadie llama migración, salvo Sánchez, a la entrada por la fuerza, a la entrada coordinada en solo cuarenta y ocho horas de más personas que habitantes tiene una ciudad como Ceuta. (Aplausos). Nadie llama migración, señorías, a lo que vino después de todo eso: violaciones y terror sexual, del que Sánchez no ha dicho ni una palabra; agresiones a los vecinos; agresiones a la Guardia Civil, a la Policía, a nuestros soldados; colapso sanitario; incendios y artefactos explosivos puestos en manos de los invasores por alguna ONG, además de decenas o centenares de muertos en el agua, olvidados durante todas estas semanas, hasta la mención de hoy, y los centros de menores al 1600 % de ocupación.

Hoy, cinco semanas después, miles de invasores siguen en la ciudad. Cinco mil, decía Sánchez, pero la realidad, como miente permanentemente, es que no sabemos ni cuántos entraron, ni cuántos salieron, ni quiénes quedan ni quiénes son. De nuevo le pregunto: ¿quién nos atacó, señor Sánchez? Tiene usted el deber de decírnoslo. Porque mientras el señor Sánchez recomendaba canciones de verano, con los muertos aún flotando en el agua y con la inseguridad en Ceuta, el periódico de cabecera de Mohamed VI escribía que Ceuta y Melilla son ciudades ocupadas que se reintegrarán en su entorno natural de Marruecos. Diez días después, el ministro de Justicia del comendador de los creyentes reivindicaba en televisión la soberanía sobre las dos ciudades. Y más tarde, el ministro de Asuntos Religiosos, que es el ministerio que financia las mezquitas de Ceuta y Melilla, habló de nuevo contra nuestra soberanía, reivindicando ambas plazas. Por cierto, ambos intervinieron en mitad del asalto y de la invasión de Ceuta, en una deliberada posición pública del Reino de Marruecos. (Aplausos). ¿Qué es lo que hizo Sánchez? ¿Cuál fue su respuesta? Poner controles a los vuelos que vienen de Italia y convocar a la embajada de Italia. Cuando el presidente argentino se refirió a los casos de corrupción de su señora, usted convocó al embajador argentino y retiró al embajador de España. Con Marruecos hemos sabido hoy que convocó en secreto a la embajadora. La convocatoria de un embajador es un hecho esencialmente público y político, no un hecho secreto. Además, en España no necesitan embajador, usted es el embajador de Marruecos en España. (Aplausos). Y si se reunió sería para recibir instrucciones, no para otra cosa.

Digo traición, señorías, y le pregunto de nuevo quién nos atacó y qué le debe usted a los atacantes, que no se atreve a señalarlos. ¿Qué saben de usted, señor Sánchez? Es hora de saberlo. Una avalancha humana lanzada sobre un territorio que el agresor reclama como suyo tiene un nombre en todos los idiomas y a lo largo de todos los siglos y ese nombre es invasión. Quien llama a esto fenómeno migratorio está ocultando la realidad, está encubriendo al invasor, está actuando con complicidad y nos está traicionando. Y eso es lo que usted está haciendo. (Aplausos).

Esta invasión no la organizó Facebook. Es parte, como venimos denunciando desde hace mucho tiempo, de una guerra híbrida que Marruecos perpetra contra España con la impunidad de quien sabe que el Gobierno de España no se atreverá ni a denunciarlo ni a tomar ninguna represalia, y muy especialmente que el presidente del Gobierno de España no se atreverá a tomar ninguna represalia, como estamos comprobando. Usted dice que la causa fue un bulo de una sentencia, también intentando culpar a los jueces, además de a los policías, difundido por redes rusas, redes israelíes y una internacional ultraderechista. Rusia lo ha negado y le pide que pruebe usted la acusación. Israel lo ha negado también, pero es que Bruselas ha negado que exista ningún tipo de pruebas sobre esas vinculaciones. (Rumores). Sí, señor Sánchez, suba luego y mienta lo que quiera. Marruecos no ha tenido que negarlo; Sánchez ya lo ha negado por ellos, porque es su embajador y su portavoz. (Aplausos). Y, en cuanto a esa internacional ultraderechista, no sé si se refiere, por ejemplo, a Patriotas por Europa, que tengo el honor de presidir. Le aseguro que nos encargamos y nos ocupamos de muchas cosas, y una de ellas es, fundamentalmente, advertir desde hace tiempo y prevenir este tipo de invasiones, como la de Ceuta, causadas también por sus políticas migratorias de regularizaciones masivas. No sé si queda alguien en esta Cámara y a su alrededor que se crea, como usted viene a insinuar, que esta invasión la he promovido yo. No le cree ni Patxi, señor Sánchez. (Aplausos). Un bulo, señor Sánchez, no mueve a cien mil personas contra una frontera que, en palabras de los propios policías, es la zona más militarizada del norte de África. En Marruecos no se manifiestan ni cien personas sin permiso del régimen. Y no dice VOX todo esto, lo dicen los informes policiales que usted niega, que usted oculta y que están en manos de los jueces cuando señalan que nos consta que quien está detrás es el régimen marroquí. Lo cree el 89 % de los españoles. Lo cree el 85 % de los votantes socialistas. Lo cree Page y lo cree Barbón, que son del Partido Socialista. Lo cree Esquerra Republicana, que en esta Cámara habló el otro día de guerra híbrida y su ministro Bolaños le recomendó al diputado un curso de diplomacia. Apúnteme a mí también, señor Bolaños, al curso de diplomacia y de paso a Page, a Barbón y al 89 % de los españoles, a ver si nos reeducan. Van a necesitar un aula muy grande porque creo que el único español, además de usted, que se va a quedar fuera y que exculpa a Marruecos es el presidente del Gobierno de España. Y su ministro nos pide no faltar al respeto a Marruecos. El respeto a los ceutíes no lo pide nadie en su Gobierno. No lo pide nadie en su Gobierno y no lo ejerce nadie en su Gobierno. (Aplausos).

Señorías, traición. Veintidós Gobiernos europeos han escrito para reprocharle a Sánchez su política de fronteras. Veintidós, incluida la primera ministra socialista de Dinamarca. Y no le reprochan un error, una incompetencia o una cobardía; le reprochan la traición a España y a Europa. Para nosotros es urgente que esta Cámara active el artículo 102 de la Constitución, que, en su punto 1, dice que «la responsabilidad criminal del presidente y los demás miembros del Gobierno será exigible, en su caso, ante la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo» y, en su punto 2, que si la acusación fuere por traición, como la que yo estoy planteando, o por cualquier delito contra la seguridad del Estado, que ha sido atacada, en el ejercicio de sus funciones, solo podrá ser planteada por iniciativa de la cuarta parte de los miembros del Congreso, y con la aprobación de la mayoría absoluta del mismo. Los escaños de VOX están a disposición de esta iniciativa. Y el punto 3 ―escuche bien, señor Sánchez― dice que «la prerrogativa real de gracia no será aplicable a ninguno de los supuestos del presente artículo». Es decir, que para este delito no hay indulto. ¡Cómo son las cosas! El único delito que en España no puede indultar es el suyo, el que ha cometido usted.

La traición tiene tres elementos, señor Sánchez, y usted reúne los tres: el conocimiento, la relación con el país extranjero y el resultado en Ceuta. El conocimiento. Usted lo sabía y toda España sabe que usted lo sabía. El segundo, la relación con el Gobierno extranjero. Sánchez nos dijo que estuvo al habla constantemente con las autoridades marroquíes el 30 y el 31 de julio. Mientras la frontera estaba siendo violada, Sánchez estaba hablando con el violador, Sánchez hablaba con quien perpetraba este ataque híbrido. ¿Qué le dijeron? ¿Qué les prometió? ¿Con qué le amenazaron? ¿Qué saben de usted? ¿Cómo pueden lograr que nuestro Gobierno no responda? Esta Cámara tiene derecho a saberlo, señor Sánchez. (Aplausos). Porque el señor Sánchez se ha convertido, y lo hemos visto esta mañana, en el portavoz de Marruecos ante los españoles.

En fin, una ciudad española tomada, señor Sánchez, muertos, violaciones, enfermedades infecciosas, familias atrincheradas, miedo en los hogares, saqueos, terroristas y agentes de inteligencia de potencias extranjeras moviéndose libremente por España. Se lo recuerdo: Ceuta es España ―igual usted se ha dado cuenta hoy o se veía obligado a señalarlo con cierto ímpetu en la tribuna―, como lo es Sevilla, como lo es Pozuelo ―de donde usted viene―, como lo es Amurrio ―de donde vengo yo―, como lo es Hospitalet, lo es Cuenca o lo es cualquier otro lugar. Es España, y si usted, señor Sánchez, no es capaz de defender España, como está reconociendo, lo que tiene que hacer es irse. Pero, en vez de irse, califica la cooperación con el agresor como francamente positiva y confiesa, un mes después, que no sabe lo que pasó. No sabe lo que pasó ―¡qué curioso!―, pero sí sabe quién no fue. Es lo único que tiene claro: que Marruecos es su amigo. Pero no es verdad; Marruecos es su amo, señor Sánchez. (Aplausos). Por eso señalo que el presidente del Gobierno es un traidor a los españoles y vuelvo a reclamar a esta Cámara que inicie ese debate. Porque, señores diputados de todos los partidos, ustedes han escuchado al pueblo de Ceuta, han escuchado a las madres de Ceuta. ¿Cómo pueden negar a los españoles este debate parlamentario? Se lo pregunto de otra manera: ¿creen ustedes de verdad que el señor Sánchez no ha traicionado a los españoles? Si lo creen de verdad, actúen en consecuencia y asuman su responsabilidad como diputados y no les nieguen a los españoles este debate. Es una traición, eso es lo que hemos vivido; todos ustedes lo saben, incluso los que se sientan detrás de Pedro Sánchez. Porque la mafia que nos gobierna, hundida en el fango de su corrupción, ha vuelto a traicionar a los españoles, como ya lo hizo para conseguir su investidura, para conseguir ese sillón (señalando el escaño del señor presidente del Gobierno, Sánchez Pérez‑Castejón), pagándolo con la prosperidad y la seguridad de los españoles.

El señor Sánchez debe pensar que es algo así como el virrey de al‑Ándalus y se sube a la tribuna a defender a su rey, a Mohamed VI, y, si puede ―lo hemos visto esta semana―, a criticar al nuestro, que lo hará mejor o peor, pero es el nuestro y es un rey constitucional y no es un tirano. Algún día rendirán ustedes cuentas. Espero que sea pronto y a través de unas elecciones transparentes y libres, que, con toda seguridad, el señor Sánchez va a intentar evitar. Mientras tanto, con urnas o sin ellas, debe quedar muy claro que Ceuta es España, que Melilla es España, que los invasores deben salir todos fuera, que los traidores deben estar todos en el banquillo y que viva Ceuta española y que viva España. (Varios señores diputados: ¡Viva!―Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, que va a dividir su tiempo, tiene la palabra, en primer lugar, el señor Santiago Romero. (Rumores). Un poco de silencio, por favor.

Enrique Fernando Santiago Romero

Grupo SumarDiputado.Página 26Vídeo

Señora presidenta, señor presidente, nuestra solidaridad con todo el pueblo de Ceuta, con los más de 145 fallecidos y con todas las víctimas de esta operación de desestabilización. Nuestro agradecimiento a los trabajadores de la Administración del Estado y de la ciudad autónoma, a los trabajadores humanitarios de las ONG, de Cruz Roja, de Elín, de Mujeres en Zona de Conflicto, a las asociaciones de vecinos de los barrios de El Príncipe y de Sidi Embarek y a la Policía y Guardia Civil, que, ante la avalancha, priorizaron la seguridad humana. (Aplausos).

Preservar los derechos fundamentales en cualquier situación es lo que diferencia a una democracia de un régimen autoritario; lo contrario es lo que hacen los fascistas, como el portavoz de VOX, Figaredo, llamando a cazar seres humanos: un lenguaje bélico y deshumanizante que provoca violencia contra migrantes, refugiados y niños extranjeros, contra la prensa, contra organizaciones humanitarias como Cruz Roja y contra los ceutíes de la comunidad musulmana. Quienes provocan violencia deben sufrir el reproche político, social y penal; los autores e inductores deben ser llevados ante la justicia. (Aplausos).

España ha sufrido un ataque de Marruecos utilizando a personas vulnerables. Una llegada masiva en la que se mezclan los flujos migratorios y las erróneas políticas de externalización de fronteras con una operación de desestabilización, con claras intenciones políticas y geoestratégicas, nada que ver con mafias de tráfico de personas. El descontrol con la información de inteligencia del CNI y de la Policía es claramente «el que pueda hacer, que haga». Marruecos, en coordinación con Estados Unidos e Israel, ha organizado la masiva entrada de ochenta mil personas (aplausos); defender otra hipótesis no es creíble. ¿El jefe de Estado no ha llamado ya a Mohamed VI? Convoquen ya a la embajadora de Marruecos y pídanle explicaciones sobre el ataque del 30 de junio.

PP y VOX cargan contra el Gobierno y también callan frente a los agresores. Solo este grupo, a través de Izquierda Unida, ha señalado a Trump, que en abril proponía ayudar a entregar Ceuta y Melilla a Marruecos (mostrando un folio impreso con renglones subrayados), y a Israel, para quienes los españoles son colonos en Ceuta y Melilla. (Muestra un folio con un post impreso con algunas palabras subrayadas). Y guante de seda con el autócrata de Marruecos. PP y VOX no defienden a España; sus partidos han organizado en Europa el aquelarre contra España de los veintidós Gobiernos de la Unión Europea. Ni la carta de Meloni, la amiga de Abascal, ni Von der Leyen critican ni proponen sanciones a Marruecos, nada que ver con la dura reacción de la Unión Europea en 2021, denunciando ataques híbridos de Bielorrusia usando a migrantes.

Presidente, se ha actuado tarde, sin dimensionar la crisis humanitaria ni sus consecuencias políticas. Un mes se tardó en convocar al Consejo de Seguridad Nacional y al mando único; Antonio Maíllo lo pidió el 8 de agosto. La estrategia ha sido esperar a que quienes entraron en Ceuta retornaran voluntariamente. Setenta mil marroquís retornaron en las setenta y dos horas siguientes. Pero los miles de personas que quedan en Ceuta no tienen dónde retornar: niños y niñas sin familia, vulnerables, migrantes que no tienen futuro ni derechos en sus países, personas refugiadas que necesitan protección internacional por persecuciones y guerras. No son rubias de ojos azules ni todas son cristianas, pero tienen derechos humanos que nuestro Estado de derecho debe proteger. (Aplausos).

La ley española y la europea, la directiva vigente, el reglamento de retorno o el nuevo reglamento de procedimiento de asilo establecen garantías para estas personas. El interés superior del menor exige que, antes de retornarlos, sean oídos y que sean protegidos a su vuelta. Desde la firma del tratado sobre menores en 2007, Marruecos no ha aceptado ningún retorno. Antes del 30 de julio, seiscientos expedientes de reagrupación familiar habían sido enviados a Marruecos y ninguno ―ninguno― ha sido contestado. La solución que proponen VOX, el Partido Popular y las Administraciones que gobiernan ambos, incluido el señor Vivas, es devolver de inmediato a todas estas personas a Marruecos. Eso no va a ocurrir; no es solución, están mintiendo a Ceuta y a España. (Aplausos). Y el Gobierno debe dejar de defender soluciones imposibles que fortalecen la estrategia del Partido Popular y de VOX de prolongar la crisis. Las leyes de protección a la infancia aprobadas por el Gobierno de Rajoy impiden devoluciones inmediatas de menores y obligan a que las comunidades autónomas se hagan cargo de su guarda y custodia.

VOX y Partido Popular no ayudan nada a Ceuta. Mientras los trabajadores de la saturada Área de Menores de Ceuta realizaban un trabajo excepcional, los señores Tellado y Juan Bravo se reunían en Ceuta con el provocador ultra Vito Quiles, y el PP y VOX bloqueaban el reparto de los niños y las niñas a las comunidades autónomas. En lugar de trabajar para que ayuntamientos y comunidades autónomas acojan a quienes deben salir de Ceuta, ayer utilizaron a los ayuntamientos para su campaña electoral permanente, impidiendo la unidad política que necesita la ciudad. (Aplausos). Mientras el movimiento vecinal de los barrios de trabajadores de Ceuta suple las carencias en atención humanitaria, el Gobierno local ha retrasado la puesta a disposición del Estado de espacios para acoger migrantes y refugiados y se opone a que salgan de Ceuta a la península. Esta actitud contribuye a los estallidos racistas y de odio, que ponen en riesgo siglos de convivencia entre las distintas comunidades de Ceuta. Pedimos a la sociedad caballa que se oponga a soluciones imposibles, que nada arreglan y que convierten a Ceuta en una olla a presión. Es urgente sacar de Ceuta a quienes no han retornado a Marruecos. Al igual que el Ministerio de Juventud e Infancia, todo el Gobierno debe impulsar los traslados a la península, donde 8000 personas no son ningún problema; hay más de 10 000 plazas de acogida de migrantes disponibles gracias a la reducción de llegadas a Canarias. Todos sabemos que ahora no van a poder ser devueltos ni expulsados, que Marruecos no va a aceptar devoluciones, que no ha aceptado ni a los fallecidos ni a niños ni a niñas. Las expulsiones o devoluciones requieren la aplicación del debido proceso, ningún funcionario va a prevaricar después de que inhabilitaran a dos de ellos nueve años por intentar devoluciones sumarias de niños.

Presidente, le pedimos una medida valiente y sensata, lo mejor para Ceuta: el traslado urgente a la península para continuar desde aquí ―conforme a la ley y con todas las garantías― los procedimientos de protección internacional, de acogida de menores, de devoluciones o expulsiones, si corresponden. En 2023, Meloni trasladó de Lampedusa a la península itálica, al espacio Schengen, a más de 60 000 personas.

Mantener a miles de personas en Ceuta es presión sobre la convivencia en la ciudad, es impulsar el odio y el racismo de la derecha extrema y la extrema derecha, que están encantadas de utilizar la violencia para hacer campaña electoral durante los próximos meses, y que buscan retrocesos…

Presidencia. Señor Santiago, tiene que terminar.

Enrique Fernando Santiago Romero

Grupo SumarDiputado.Página 27Vídeo

…en derechos humanos en la transposición legislativa del Pacto Europeo de Migración y Asilo, ¡con ochenta muertos más hoy en Canarias! Esto es algo que no vamos a permitir.

Gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias. Tiene la palabra la señora Vidal Sáez.

Aina Vidal Sáez

Grupo SumarDiputada.Página 28Vídeo

Este verano se han cruzado muchos límites y parece que hay quienes tienen la intención de seguir haciéndolo. Quizás lo más preocupante no sea haberlos cruzado, sino la velocidad con la que los hemos normalizado. No es normal que los océanos alcancen temperaturas récord. No es normal que más de 5000 personas mueran en España en tres meses a causa de las altas temperaturas. No es normal que desaparezcan glaciares ni tampoco lo son, evidentemente, sus terribles consecuencias ―1250 muertos y 4200 desaparecidos en Nepal―. No es normal lo que ocurre en Gaza. Tampoco es normal seguir contando los asesinatos a mujeres como si fuera una especie de macabro contador que el día 1 de enero empieza otra vez desde cero. Nada de esto es normal. Este verano se han cruzado demasiados límites y puede que la máxima «el que pueda hacer, que haga» del señor Aznar haya ido demasiado lejos, junto a una Europa cada vez más nazi; veamos Sajonia en tres días. Por eso es tan importante que este Gobierno realmente funcione y que esto valga la pena, señor presidente. Hoy debería haber anunciado que va a defender y ejercer los derechos humanos de miles y miles de niños y niñas que están esperando en Ceuta. La ministra Sira Rego lleva todo el verano exigiéndoselo.

Solidaridad absoluta con Ceuta, una ciudad que ha sostenido en sus brazos una crisis humanitaria brutal. Pero apoyar a Ceuta no consiste en hacerse fotos con la banderita; apoyar a Ceuta es solucionar los problemas de Ceuta, es descongestionar la ciudad, es trasladar a personas a la península, y a los niños y niñas que están solos. Son niños, señor Abascal ―que ya se ha ido a tomar un café; supongo que ya parecía demasiado tiempo en esta Cámara―. Son niños, señorías, niños, no invasores, no soldados. No venían con bombas, venían a lo sumo con un flotador, llorando. Eran niños, no enemigos. Y delante de una niña sola, delante de un niño solo y asustado, sin su familia y sin un lugar donde dormir y donde comer, la única respuesta posible es acoger y proteger, la única. (Aplausos). Ya hablaremos después de migración, frontera, seguridad o de competencias. Ya hablaremos, pero lo primero es proteger.

Solidaridad con Ceuta, dicen el Partido Popular y VOX. Pues sean solidarios, sean solidarios. Dejen de confundir, señor Feijóo, con propuestas ilegales ―¡ilegales!; eso es lo que están haciendo a día de hoy― y pongan plazas. No vale decir que Ceuta está desbordada y negarse a recibir menores en sus comunidades autónomas. Señor Feijóo, si quiere ayudar a Ceuta lo tiene sencillísimo, claro que sí: coja su teléfono móvil y llame a sus presidentes de las comunidades autónomas. Permitan que esos niños lleguen a la península. Usted tiene una llave muy poderosa. ¡Muy poderosa! (Aplausos). Patriotismo, señor Feijóo, no es hacer una bandera cada vez más grande. No, ¡qué va!, es hacerse cargo de los problemas de su país, y no hacerlos más grandes. Por eso no pueden gobernar, porque son una panda de pirómanos, racistas y traficantes de odio.

Pero luego, señorías, está el señor Figaredo, más allá incluso de todos ustedes. Quiero detenerme, porque hay cosas que no pueden pasar como una barbaridad más. José María Figaredo, diputado del Congreso de los Diputados, ha hablado de cazar migrantes, de cazarlos uno a uno. No es un anónimo escondido detrás de una cuenta de X ni tampoco de WhatsApp, es un diputado de las Cortes Generales que ha decidido utilizar esta tribuna que le proporciona nuestra democracia para hablar de seres humanos como si fueran animales. Él sabe perfectamente por qué utiliza esa palabra, lo sabe. Cazar no es una propuesta migratoria, señorías, ¡claro que no! Ni tampoco una política de fronteras ni tampoco una medida de seguridad; es una manera de deshumanizar. Primero son ilegales, luego invasores, luego enemigos, luego una plaga y ahora piezas que se pueden cazar ―como lo hicieron ya en Torre Pacheco, por cierto―. Se les borra el nombre, luego el rostro y su condición de personas y de seres humanos. Mientras VOX hablaba de cazar a personas, en Ceuta había seres humanos durmiendo sobre la arena ―¡sobre la arena!―, seres humanos, niños y niñas sin comer. ¿Y ustedes hablan de invasión? Hay que ser desgraciado. Si quiere la señora presidenta puede eliminar esto del Diario de Sesiones, pero yo no me voy de aquí sin decírselo a ustedes. (Aplausos). Había personas tratando de impedir que otros seres humanos pudieran siquiera comer. ¿Qué tipo de invasión es esa? ¡Por el amor de dios! Hemos visto atacar y quemar lugares improvisados con telas y palos donde intentaban dormir. Es así y, por eso, quiero preguntarles: ¿hasta dónde quieren llegar?, ¿hasta que maten a alguien?, ¿hasta dónde quieren llegar sus señorías que ahora se esconden y miran el móvil? No digan después que las palabras no tienen consecuencias, porque las tienen. Si un diputado señala una presa, algún troglodita puede entender que tiene permiso para salir a cazar. Claro que sí. Y el problema del Partido Popular, y de usted, señor Feijóo, es que en lugar de apagar ese fuego, se arriman al ascua para intentar calentar un poquito su cuerpo, a ver si así sacan cuatro votos manchados de la ultraderecha. (Aplausos).

Pero hablemos de Marruecos. Yo también quiero hablar de Marruecos, porque aquí también tenemos que dejar de hacernos trampas al solitario. Todas hemos visto las imágenes de agentes marroquíes ―uniformados y de paisano― guiando y alentando movimientos. Eso está ahí. Los tribunales en las investigaciones van a determinar hasta qué punto llega la cadena de responsabilidades y, por lo tanto, creo que a mí no me toca adelantarlo, pero no nos pidan que hagamos como que no hemos visto nada. Marruecos debe dar explicaciones, y alguna reflexión también tendremos que hacer nosotras, señor Sánchez, claro que sí. La política de apaciguamiento de Marruecos ha fracasado y hay que decirlo así, ha fracasado, sí, señor. (Aplausos). Se lo advertimos, además, cuando abandonaron al pueblo saharaui. Los derechos de un pueblo no se intercambian por la supuesta tranquilidad diplomática, que ni siquiera ha sido así. Quizá, fíjese usted, ha llegado el momento de recuperar algo tan radical como sencillo: el derecho internacional. También para el pueblo saharaui, por cierto. Pero cuidado, porque la culpa no solo es de Marruecos. Esta frontera también la hemos construido nosotras: Europa ha pagado para externalizar lo que no le gusta; Europa ha pagado a Marruecos y a Turquía; Europa ha pagado a países que ni siquiera creen que Ceuta o Melilla sean españolas. Qué sorpresa, ¿verdad? ¡Qué sorpresa cuando luego no las respetan y hacen los ojos y dejan que pase lo que sucedió, con 141 personas muertas! ¡Qué sorpresa! Se financia con dinero europeo. Hemos creado un sistema en el que seres humanos se convierten en moneda de cambio, y eso lo hemos hecho todas, indistintamente de lo que hayamos votado en el Parlamento Europeo. Nosotras no hemos votado a favor de esta basura de leyes, pero ahí están. Esas fronteras en las que hay un monarca sin escrúpulos al que, por cierto, el rey Felipe VI llama hermano.

La emergencia humanitaria vivida en Ceuta no es solamente una crisis migratoria. España se ha convertido en una diana internacional de la derecha a nivel global fundamentalmente por una razón: Palestina. ¿Tenemos hoy una sentencia judicial que diga que Marruecos, Israel, Rusia o Estados Unidos han estado organizados, sentados a una mesa intentando hacer una operación conjunta contra España? No, y yo tampoco necesito inventármela porque, la verdad, lo que tenemos delante ya es suficiente. Tenemos diferentes potencias con intereses distintos que tienen una cosa en común: cargarse este Gobierno y tumbar la democracia. Si están haciendo esto ahora, yo les quiero lanzar unas preguntas: ¿Qué no van a hacer cuando se convoquen elecciones en este país? ¿Qué estamos haciendo para evitar que estos Gobiernos extranjeros puedan seguir interfiriendo en nuestra democracia, para evitar que Tel Aviv o la Casa Blanca puedan de algún modo interferir en lo que este país decida para su futuro en unas elecciones, señor presidente?

Presidencia. Señora Vidal, tiene que terminar.

Aina Vidal Sáez

Grupo SumarDiputada.Página 29Vídeo

Yo quiero decir algo… ―con esto termino porque sé que me he excedido―, si España está pagando un precio por defender Palestina, pues se asume, a mucha honra. Prefiero un país que pague un precio por defender los derechos humanos a un país que calle para no molestar a los aliados mientras exterminan a un pueblo; lo prefiero antes que ser lacayos de VOX y del Partido Popular ante un criminal y un pedófilo. Sí, señorías, sí.

Presidencia. Señora Vidal, le tengo que quitar la palabra.

Aina Vidal Sáez

Grupo SumarDiputada.Página 30

Termino. Han muerto 140 personas con esta tragedia. ¿Cuántas más tienen que seguir muriendo en lo que se ha convertido en una fosa común, el Mediterráneo? Nos queda mucho trabajo, señorías. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias. Por el Grupo Parlamentario Republicano, tiene la palabra el señor Rufián Romero.

Gabriel Rufián Romero

ERCDiputado.Página 30Vídeo

Gracias. Pocas veces se dice esto, pero después del discurso de Aina Vidal pocas cosas más cabe decir. Ha hecho un extraordinario discurso que yo no voy a mejorar. (Aplausos). Quizá pueda aportar alguna cosita. Lo primero que tengo que decir es que qué bonito es ver caras tan descansadas y tan bronceadas dando lecciones de lo que hay que hacer, sobre todo en verano. Algunos las tienen todo el año, pero en cualquier caso está bien. Se ha comentado que en todo esto murieron 141 personas. Más allá de nuestras ideas y de las historias que aquí contemos, 141 personas murieron, incluidos niños. ¿Qué pasaría si este verano hubieran muerto 141 personas en un solo día por cualquier otra cosa? Sería un escandalazo y estaríamos aquí en nuestro séptimo Pleno para hablar de la historia. Pero yo, para matar el tema este de la autoría ―que es lo que menos importa a la gente, quién ha sido, sobre todo en Ceuta―, voy a intentar ser lo suficientemente claro, como casi siempre. Yo no critico a Marruecos por no controlar a 80 000 personas en su frontera; yo acuso a Marruecos de enviar a 80 000 personas a su frontera para cargarse al Gobierno de España, con la colaboración de Washington, de Tel Aviv y, sí, de la derecha y de la ultraderecha española, policial y judicial. (Rumores). Sí, sí, sí, por supuesto. Es decir, Mohamed VI es un asesino y ustedes son unos traidores a su patria, porque si lo sabían policías y jueces ―sus policías y sus jueces―, ustedes también lo sabían. (Una señora diputada: ¡Ahora hemos sido nosotros!). Y ustedes, señorías del Gobierno, son unos pusilánimes, y estoy siendo generoso porque aquí solamente hay dos opciones. La primera es la conspiranoica ―que yo no me creo―, que Marruecos tiene una información de no sé quién y de no sé cuál. Bueno, esta es una opción para justificar su posición de tapar y de ocultar y decir: Bueno, no sé, puede ser, investigaremos. En fin, ¿ustedes no han visto las imágenes de los furgones, de los camiones cargados de gente y la policía marroquí mirando como las vacas al tren?, ¿ustedes no han visto eso?, ¿ustedes no han visto al presidente de Estados Unidos jalear lo que sucedió; al vicepresidente de Estados Unidos jalear lo que sucedió; al embajador de Israel ante la ONU jalear lo que sucedió; al ministro de Exteriores de Marruecos, al ministro de Asuntos Religiosos de Marruecos, frente a rey de Marruecos y frente al heredero del rey de Marruecos, diciendo que Ceuta y Melilla son marroquíes y que es un derecho sagrado recuperarlas? La segunda opción, que explica por qué ustedes están tapando todo esto, es que Marruecos les plantea una guerra que no pueden ganar. La primera opción, la conspiranoica, es fastidiada para ustedes. La segunda es fastidiada para todos. Por cierto, usted, señor presidente, aquí ha anunciado que va a desclasificar y va a enseñar informes de la Policía, de la inteligencia española. Ha aplaudido casi todo el mundo de aquí (señalando los escaños del Grupo Parlamentario Socialista), de esta bancada, menos una persona: la señora Robles. Tiene usted un problemón importante y no hace falta que yo aquí siga explicando el porqué. Más allá del insulto a la inteligencia que supone lo que ustedes están defendiendo, los Gobiernos, señoría, señor presidente, no se pierden por errar. Equivocarse puede ser más o menos complicado, más o menos lesivo para un Gobierno. Los Gobiernos, sobre todo, se pierden por mentir. Mohamed VI ni viste ni come ni respira sin que lo sepa Trump, y Trump ―más allá de lo de Gaza, Argelia, China, la OTAN― lo que sabe perfectamente, junto con Netanyahu, es que si controlas el estrecho de Gibraltar, el estrecho de Ormuz, el canal de Panamá y el canal de Suez controlas el comercio mundial. Para eso necesitas socios y el socio aquí se llama Mohamed VI.

Para aquellos que digan: No, hombre, no, el rey marroquí esto no se lo puede permitir, no puede dar esa imagen internacional. No, hombre, no, es que era el día de su coronación. ¡Pero si el rey de Marruecos vive en un ático de París todo el año ―ahora están de moda los áticos, por cierto―! O sea, ¿qué le importa a Mohamed VI la imagen internacional de Marruecos? ‘Igual es que va a perder las próximas elecciones, no sé’.

Señorías del Gobierno, han atacado a su país. Esto es un ataque, es utilizar a la gente como carne de cañón. Díganlo, que no pasa nada, no pasa nada. ¿O sí pasa?, ¿qué va a pasar?, ¿que van a perder la organización del Mundial de 2030? Ya la han perdido. ¿Que Marruecos va a enviar 80 000 personas cada día? Lo van a seguir haciendo cada vez que quieran o cada vez que se lo pidan ―repito― Tel Aviv o Washington. Con el Sáhara, ustedes entregaron su credibilidad en pos de una supuesta diplomacia genial, la del señor Albares. Ustedes ahora están entregando su dignidad. ¿Ustedes se acuerdan de lo del 11M y el PP? ¿Se acuerdan? Salvando las distancias, porque aquello fue terriblemente miserable, lo de ahora no se sostiene por ningún lado y no hay responsables ni expertos en compol ni brillantes ministros de Exteriores ―que no lo son― que justifique esto.

Señores del Grupo Popular y de VOX, señor Feijóo y señor Abascal, ustedes han repetido catorce veces la palabra invasión. Las invasiones pasan en las guerras. ¿Estamos en guerra entonces? (La señora Muñoz de la Iglesia: No). No, no estamos en guerra. (Rumores). ¿Sí estamos en guerra? Y, si estamos en guerra, ¿quién va a ir?, ¿ustedes?, ¿ustedes van a ir? (La señora Muñoz de la Iglesia: Vas tú). No, yo no quiero ir a ninguna guerra. ¿Ustedes van a ir a alguna guerra? ¿Y quienes les piden ir a la guerra saben que algunos de ustedes incluso pidieron prórrogas para no ir a la mili?

Por cierto, el señor Figaredo, que no está hoy ―igual era muy pronto para volver―, pidió cazar a migrantes en Ceuta ―la señora Vidal lo ha comentado―. Yo pido que cacen al señor Figaredo. La inteligencia y la vergüenza, porque él siempre corre más y mira que le persiguen. Para invasión que llega de Marruecos, la de 1936, la de 1937, la de 1938 y la de 1939. Franco hizo traer a 100 000 marroquíes para asesinar, para robar y para violar al pueblo español y, la verdad, aquí no pasó nada. ¿Ustedes en qué bando estaban entonces? Y, sobre todo, ¿ustedes creen que cuando ustedes estén en el Gobierno ―que llegarán, más tarde o más pronto― Trump, Netanyahu y Mohamed VI no van a hacer lo mismo con ustedes? ¿Se lo creen de verdad?, ¿o es que ya les va bien?, ¿o es que son lacayos y no ciudadanos libres de su país? Algunos de ustedes deberían llevar aquí (señalando la muñeca) ―aparte de la que llevan― la pulserita de Israel, de Marruecos y de Estados Unidos, porque, repito, deberían ser juzgados por traición a su patria.

Ahora viene la parte en la que yo debería dar datos y decir aquello de: ¡No! ¿Por qué 250 000 ucranianos sí y 80 000 marroquíes no? No, en Ceuta hay mucho facha. No, todo es mentira. No, es que…. Bueno, decir eslóganes y frases que son ciertas. Pero desgraciadamente vivimos en un momento en que a la izquierda no le basta ni con verdades ni con eslóganes, sobre todo porque sería muy injusto decirlo aquí, en un palacio tan bonito, a 700 kilómetros de distancia de Ceuta. A la gente no le importa. No le importa nada lo que estamos hablando hoy aquí. No le importa quién fue, repito, ni cómo ha comenzado. No le importa la geopolítica. No le importa que ustedes no sé qué o que ustedes no sé cuántos. La gente quiere soluciones porque, señorías, nos pongamos como nos pongamos, esto es un problemón. Un problemón. ¿O no es un problemón que, de un día para otro, 80 000 personas deambulen por tu ciudad? ¿O no es un problemón ―sí― que acosen sexualmente a menores que duermen en la calle? Por cierto, la mitad de ellos españoles, residentes en Ceuta. ¿No es esto un problemón? Quien diga lo contrario, o no se entera de nada o miente. Y si no damos soluciones desde la izquierda, viene el primer descerebrado con una bandera y, mintiendo, dice que él ya lo arreglará con más banderas.

Señorías, la gente no va a dejar de venir. 258 millones de personas migran en todo el mundo actualmente, un 50 % más que hace veinte años. ¿Por qué? ¿Y por qué no se puede frenar? Porque antes habría que frenar las guerras en el sur, la explotación en el sur y la emergencia climática que achicharra el sur. ¿A qué eso no se va a hacer de momento? Pues entonces no hay frontera suficientemente alta para frenarlo, así que hay que gestionarlo. Ni la criminalización de unos ni la negación de otros, frente al reto de la migración ―sí, el reto―, orden, inclusión e integración y derechos y obligaciones. Uno, orden, recuperar las vías legales de entrada. Convertir Europa en una urbanización de lujo con porteros más grandes y con armas más fuertes no sirve de nada. ¿Por qué llega más gente a España que nunca? Porque en España trabaja más gente que nunca. La gente no es idiota, viva donde viva. Vías legales de entrada, es la responsabilidad de cualquier país.

Dos, inclusión e integración. Yo mismo soy hijo y nieto de migrantes que se integraron en un barrio, que fueron ayudados a integrarse en un barrio. Inclusión, por cierto, en los mismos barrios a los que está llegando ahora esa migración, los mismos.

Y, tres, derechos y obligaciones. En esto quiero ser muy claro: quien la hace la paga. Repito, quien la hace la paga, te llames Antonio, te llames Dimitri o te llames Hassan, quien la hace la paga. Y los que entraron, como entraron, que sean atendidos con celeridad y que sean devueltos con dignidad. Porque ¿qué respuesta, qué imagen se le da al mundo si, frente a esta agresión, callas, tragas y pagas? ¿Qué imagen se le da? ¿Qué será lo siguiente? ¿80 000 más utilizados como carne de cañón, enviados al mar para morir?

Señores de izquierdas, repito, los eslóganes, los lugares comunes, en definitiva, la cobardía, frente a los dos dramas que nos van a arrasar ―la vivienda y la migración― no sirven de nada. O la izquierda mira la realidad o aquí los traidores a su patria se inventarán una.

Nada más y muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Rufián. Pel Grup Parlamentari Junts per Catalunya, té la paraula la senyora Nogueras i Camero.

Míriam Nogueras i Camero

JuntsDiputada.Página 32Vídeo

(La señora diputada deposita en la tribuna de oradores varios documentos encuadernados). Gràcies, presidenta.

Senyor Sánchez, després de les darreres informacions i també de les darreres contradiccions i, també, després de la seva compareixença, aquí només hi caben dos escenaris. O vostè coneixia els avisos i, per tant, menteix a la gent per protegir el Marroc, o vostè no coneixia aquests avisos i per tant menteix a la gent quan diu que vostè té el control del Govern i de la seguretat nacional. Les dues opcions són molt greus i les dues opcions li inhabiliten per continuar governant. Els ciutadans es mereixen que sempre se’ls digui la veritat. I vostè no ho fa. De fet, vostè va començar la legislatura defensant un referèndum al Sàhara i l’acaba després d’uns quants pedaços defensant els interessos del rei del Marroc.

Un cop més, es demostra, per tant, que el seu partit, el Partit Socialista, ha de reflexionar sobre qui és capaç de portar el control del Govern espanyol, perquè és evident que vostè no ho és. Vostè, com el president Illa, estan demostrant una incapacitat de gestió que traspassa totes les línies acceptables per qualsevol país que aspira a avançar i progressar. Vostès dos han fet evident el fracàs dels governs socialistes i els seus socis comuns i Esquerra no només no han estat capaços de resoldre els problemes, sinó que massa sovint les seves decisions el que han fet és agreujar encara més els problemes que hi ha. Però Catalunya no està condemnada a funcionar malament, encara que la bancada de la dreta i la bancada de l’esquerra espanyola d’aquest congrés així ho desitgin. Els problemes que tenim tenen solució i després en parlarem.

Ara tindrem uns quants mesos enrere, no gaires. Vostè va fer una regularització massiva sense portar a votació. Aquí tothom sap que si s’hagués portat a votació Junts per Catalunya hagués votat en contra i no s’hagués aprovat una regularització que s’havia fet i que s’ha fet sense criteris, sense control, i que cap altre país de la Unió Europea està fent. De fet, tot el contrari. Els altres països i la Comissió Europea han optat per aplicar mesures molt més restrictives i per activar controls. Ens van dir quan vam fer aquesta regularització que regularitzar unes 500 000 persones, però s’ha tancat el període i gairebé hi ha 1 200 000 sol·licituds. Per tant, vostès van tornar a enganyar perquè vostès i nosaltres sabíem que era molt més que 500 000 i amb les dades que hem pogut recollir, calculem que una de cada quatre d’aquestes sol·licituds acabarà a Catalunya. Per tant, com sempre, a Madrid es decideix i la factura la paga Catalunya. I la delegació de competències en matèria d’immigració la volem perquè Catalunya deixi de pagar les males decisions dels governs espanyols i comenci a fer la feina que evidentment no s’ha fet. Molts catalans estan farts de veure la Generalitat de Catalunya com una sucursal de Madrid, que és exactament el que és avui la Generalitat de Catalunya. Avui a Catalunya hi mana Madrid i a Catalunya han de demanar els catalans. Els catalans no hem de seguir pagant la negligència dels diferents governs espanyols que ha portat a Catalunya al límit, per exemple, en l’acollida. Catalunya ja no pot acollir més. I si no podem atendre i cuidar la Catalunya d’avui, la Catalunya dels 8 milions de persones, la Catalunya dels 10 milions de persones, què vol vostè? Què vol el senyor Illa i què volen els socialistes? No només és inviable, sinó que anar a per la Catalunya dels 10 milions de persones és absolutament irresponsable. Estan posant en risc el model català i estan posant en risc el nostre estat del benestar. I ho fan collant i exprimint i xuclant a la classe mitjana i treballadora de Catalunya, que és la que està sostenint aquest estat del benestar.

I a veure si jo ho he entès bé. Vostès, els socialistes, volen una Catalunya de 10 milions de persones, però pacten mantenir durant 20 anys més un finançament que avui ja és clarament insuficient. Vostès han pactat amb Esquerra un finançament que no dona per pagar, per exemple, la sanitat que necessita la Catalunya d’avui, la dels vuit milions de persones. El que volem nosaltres no és cap privilegi. Nosaltres volem totes les competències, les competències en immigració, les competències econòmiques. Per què? Perquè volem fer exactament el que estan fent la resta de països de la Unió Europea menys Espanya. I què fan? Controlar quanta gent entra i per quines vies ho fa. Ordre. Avui els que parlen d›ordre voten en contra de l›ordre. Voten desordre, però avui parlen d›ordre. Què més fan a Europa? Garantir la integració, llengua, feina, valors, catalanitat, deures i drets. I quan calgui, executar amb rapidesa les ordres d’expulsió, ho fa Alemanya, ho fa Dinamarca, ho fa Itàlia, ho fa França. Governs conservadors, governs socialistes, governs de coalició i ningú els diu racistes, perquè aquest no és un tema de dretes o d’esquerres. Es tracta de votar si Catalunya ha de tenir les competències que ara té Madrid o no. I nosaltres volem que sí que les tingui Catalunya, perquè és que si no les té Catalunya, a Catalunya no podem fer res, ni control, ni integració, ni ordre, ni català, ni feina. Hi ha qui voldria que Junts es posicionés en un dels dos extrems. A un extrem ens diuen que parlar de deures, de llengua i de capacitat real d’acollida és racisme. A l’altre extrem ens diuen que no podem parlar de drets i que tots fora com si la immigració fos un interruptor que s’apaga amb un tuit. Però els dos extrems tenen una cosa en comú: alimenten el problema però no el resolen. Es necessiten mútuament per continuar existint i xuclant d’aquest malestar de la gent. Les dades, la veritat, la realitat, els importa un pito.

En qualsevol cas, per votar en contra de Catalunya en aquest hemicicle ja els sembla bé que els dos extrems vagin de la mà. De fet, el PSOE, els 19 diputats del PSC, és el partit que més vegades ha votat amb PP i amb VOX. Tampoc els ha semblat cap problema quan aquestes coincidències de vot PP, VOX, PSOE, PP, VOX, Esquerra o PP, VOX, Podemos han servit per tombar les propostes de Junts per Catalunya, com per exemple la delegació de competències en matèria d’immigració. Perquè tots sabem que aquí el problema no és qui vota a qui. El que els molesta és que Junts deixin evidència que quan toca triar, els socialistes i els seus socis sempre trien Espanya i nosaltres sempre hem triat i sempre triarem Catalunya. El que els molesta és que nosaltres volem abaixar impostos i els socialistes i els seus socis els apugen. El que els molesta és que nosaltres volem que els diners estiguin a les butxaques de la gent. I els socialistes i els seus socis agafen els diners de les butxaques de la gent i els posen a la butxaca de la hisenda espanyola. El que els molesta és que nosaltres volem que la gent pugui desgravar lloguers, hipoteques, comptes d’estalvi. En canvi, els socialistes i els seus socis estan acabant amb el petit propietari, condemnar‑nos a tots al lloguer etern i que la propietat quedi reservada només a uns pocs. El que realment els molesta és que nosaltres fem lleis perquè els joves puguin comprar un habitatge i els socialistes i els seus socis fan lleis per condemnar els joves a viure en habitacions. I els que els molesta és que la gent de Junts tinguem els nassos de dir que no volem que el 40 % dels trens més vells que hi ha a Espanya ens els enviïn a

Catalunya i en canvi els socialistes i els seus socis voten perquè els catalans seguim pagant impostos de primera, però tinguem un servei i una atenció de ciutadans de segona. I per tant, i torno a la delegació de competències en matèria d’immigració, el que ara fa el senyor Sánchez i la senyora Sáenz o el senyor Marlaska, el que feia la senyora Belarra o el senyor Pablo Iglesias quan era diputat, ho volem fer nosaltres des de Catalunya. I senyora Belarra, senyors de Podem, quan ho feien vostès no era racisme. I ara que ho volem nosaltres, tampoc és racisme. O potser algú considera com el senyor Page que quan ho fa Madrid, encara que sigui en mans de PP i de VOX, és legítim? Però quan ho fa Catalunya i els catalans és racista.

Catalunya no necessita més lliçons de ningú. El que necessita Catalunya són resultats perquè, com deia al principi, la mala gestió del senyor Sánchez i la mala gestió del senyor Illa l’estem pagant els ciutadans de Catalunya. Per exemple, mentre vostès presumeixen del miracle econòmic espanyol, el que és un miracle és que els catalans puguin sobreviure tot i estar cada dia més escanyats per vostès. De fet, el veritable miracle és que els carrers de Catalunya no estiguin cremant. Perquè vostès han recaptat gairebé un 60 % més el 2025 dels que van recaptar l›any que van entrar aquí a governar el 2018. I qui paga tot això? Doncs paguem els de sempre.

L’ascensor social és obvi que està espatllat i a més a més, Espanya s’ha construït un sistema en què progressar cada dia és més difícil. Es castiga a qui treballa, a qui estalvia, a qui emprèn, a qui progressa, a qui crea llocs de treball i a qui aspira a deixar els seus fills una vida molt millor que la que va rebre. I enlloc d’ajudar a la gent a prosperar, presenten com un gran èxit que cada vegada aquí hi ha més gent que necessita una ajuda pública, una paga per poder sobreviure. I davant d’aquesta situació de malestar i d’empobriment, què fa el govern de Sánchez? Què fa el govern d’Illa? Resolen els problemes de la gent? No. L’única cosa que pot fer que es resolguin els problemes de la gent és passar de les paraules als fets, prendre decisions i transformar les decisions en lleis. I a diferència de tots vostès, nosaltres tenim les lleis preparades. Ara només, senyor Sánchez, falta aprovar‑les i aplicar‑les perquè la gent deixi de patir i comenci a notar la millora a les seves cases, a les seves butxaques i als carrers.

Aquí trobarà la llei per ajudar als autònoms, a perruquers, a restauradors, a mecànics, a pagesos, a gestors, a dissenyadors. Aquí hi ha la llei per començar a resoldre el problema de l’habitatge. Aquí hi ha mesures perquè omplir la cistella de la compra no sigui un impossible. Aquí hi ha la llei contra les okupacions per acabar amb les ocupacions de les nostres cases. aquí hi ha la llei perquè els joves catalans que vulguin estudiar medicina puguin fer‑ho a Catalunya i no hagin de marxar a fora. Aquí també hi ha l’ordre política que cal emetre perquè mai més un policia nacional espanyol posi les seves mans a sobre d’un català pel sol fet de ser‑ho. I sí, aquí també hi ha la proposta de concert econòmic perquè els diners dels catalans es quedin a Catalunya, a les nostres escoles, els nostres hospitals, les nostres carreteres, els nostres joves, els nostres avis, les nostres residències, les nostres pimes, els nostres autònoms. Si els bascos tenen concert econòmic, per què els catalans no l’hem de tenir? El que no trobarà aquí són tuits i fum. Aquí trobarà les lleis per solucionar els problemes. Perquè jo em nego a pensar que la gent vol viure de manera permanent en aquest empobriment. La gent vol ser feliç, la gent vol viure bé i la gent vol viure dignament. I aquí hi ha les lleis perquè així sigui. Lleis que vostès tenen bloquejades.

I acabo, senyor Sánchez, fa temps que vostè ha perdut la majoria d’aquest Parlament, però també fa temps que ha perdut la confiança. Fins i tot dels seus. I tinc la sensació que aquestes compareixences no serveixen de res perquè vostè i el seu govern han perdut la capacitat de prendre decisions i també de donar respostes. Per continuar fent veure que no passa res, la situació quedarà igual, però vostè pot assumir la realitat, fer un pas al costat i deixar que algú altre lideri. Només així es podrà evitar l’arribada de l’extrema dreta al poder, amb tot el que això comportaria.

Perquè no s’equivoqui, si vostè s’aferra al poder pel poder, vostè, els socialistes i els seus socis seran els culpables de l’arribada de l’extrema dreta. Vostès i només vostès.

Moltes gràcies i visca Catalunya lliure.

Gracias, presidenta. Señor Sánchez, después de las últimas informaciones, las últimas contradicciones y también después de su comparecencia, aquí solo tenemos dos escenarios posibles: o bien usted conocía los avisos y, por lo tanto, miente a la gente para proteger a Marruecos; o usted no conocía estos avisos y, por lo tanto, miente a la gente cuando dice que usted tiene el control del Gobierno y de la seguridad nacional. Las dos opciones son muy graves y las dos opciones le inhabilitan para continuar gobernando. Los ciudadanos se merecen que siempre se les diga la verdad y usted no lo hace. De hecho, usted empezó su legislatura defendiendo un referéndum en el Sáhara y la termina después de unos cuantos Pegasus defendiendo los intereses del rey de Marruecos. Una vez más se demuestra, por lo tanto, que su partido, el Partido Socialista, tiene que reflexionar sobre quién es capaz de tener el control del Gobierno español. Porque es evidente que usted no lo es. Usted, como el presidente Illa, están demostrando una incapacidad de gestión que traspasa todas las líneas aceptables para cualquier país que aspire a avanzar y a progresar. Ustedes dos han hecho evidente el fracaso de los Gobiernos socialistas y sus socios ―Comuns y Esquerra―. No solo no han sido capaces de resolver los problemas, sino que demasiado a menudo sus decisiones lo que han hecho es agravar todavía más los problemas que hay. Pero Cataluña no está condenada a funcionar mal, aunque la bancada de la derecha y la de la izquierda española de este Congreso así lo deseen. Los problemas que tenemos tienen solución. Y después hablaremos de eso. Ahora retrocedamos unos meses en el tiempo. No muchos. Usted hizo una regularización masiva sin someterla a votación aquí. Todo el mundo sabe que, si se hubiera votado aquí, Junts hubiera votado en contra y no se hubiera aprobado. Una regularización que se hizo ―y se ha hecho― sin criterios, sin control y que ningún otro país de la Unión Europea está haciendo. De hecho, todo lo contrario; los otros países y la Comisión Europea han optado por aplicar medidas mucho más restrictivas y por activar controles. Cuando se hizo esta regularización nos dijeron que regularizarían a unas 500 000 personas, pero se ha cerrado este periodo y se ha regularizado a casi 1 200 000 personas ―o ha habido esta cantidad de solicitudes―. De nuevo, ustedes mintieron, porque tanto ustedes como nosotros sabíamos que serían mucha más que 500 000. Con los datos que tenemos, una de cuatro de estas solicitudes calculamos que terminará en Cataluña. Una vez más, como siempre, en Madrid se decide y la factura la paga Cataluña. Y la delegación de competencias en materia de inmigración la queremos porque Cataluña tiene que dejar de pagar las malas decisiones de los Gobiernos españoles y tenemos que empezar a hacer el trabajo que no se ha hecho, evidentemente. Muchos catalanes están hartos de ver a la Generalitat de Catalunya como una sucursal de Madrid, que es precisamente lo que es hoy la Generalitat de Catalunya. Hoy en Cataluña manda Madrid y en Cataluña tienen que mandar los catalanes. Los catalanes no tenemos que seguir pagando la negligencia de los distintos Gobiernos españoles que ha llevado a Cataluña al límite. Por ejemplo, en la acogida: Cataluña ya no puede acoger más. Y si no podemos atender y cuidar a la Cataluña de hoy, la Cataluña de los 8 millones de personas, la Cataluña de los 10 millones de personas que usted quiere ―que quiere el señor Illa y que quieren los socialistas― no solo es inviable, sino que aspirar a esa Cataluña de los 10 millones de personas es algo completamente irresponsable. Están poniendo en riesgo el modelo catalán y están poniendo en riesgo nuestro estado del bienestar. Y lo hacen forzando y exprimiendo y exigiendo mucho a la clase trabajadora de Cataluña, que es la que sostiene ese estado del bienestar. A ver si lo he entendido bien: ustedes, los socialistas, quieren una Cataluña de 10 millones de personas, pero pactan mantener durante veinte años más una financiación que hoy ya es claramente insuficiente. Ustedes han pactado con Esquerra una financiación que no da para pagar, por ejemplo, la sanidad que necesita la Cataluña de hoy en día, la Cataluña de los 8 millones de personas. Lo que queremos nosotros no es ningún privilegio; nosotros queremos todas las competencias, las competencias en inmigración, las competencias económicas… ¿Por qué? Porque queremos hacer precisamente lo que están haciendo el resto de los países de la Unión Europea menos España. ¿Y qué hacen? Controlan cuánta gente entra y mediante qué vías. Orden. Hoy los que hablan de orden votan en contra del orden; votan desorden, pero hoy hablan de orden. ¿Qué más hacen en Europa? Garantizan la integración. Lengua, trabajo, valores, catalanidad, deberes y derechos. Y cuando haga falta, ejecutar con rapidez las órdenes de expulsión. Lo hace Alemania, lo hace Dinamarca, lo hace Italia, lo hace Francia. Gobiernos conservadores, gobiernos socialistas, gobiernos de coalición, y nadie les llama racistas. Porque esto no es un tema de derechas o de izquierdas, se trata de votar si Cataluña tiene que tener las competencias que ahora tiene Madrid o no. Y nosotros queremos que sí, que las tenga Cataluña. Porque si no las tiene Cataluña, en Cataluña no podemos hacer nada, ni control ni integración ni orden ni catalán ni trabajo. Y hay quien quisiera que Junts se posicionara en uno de los dos extremos: en un extremo nos dicen que hablar de deberes, de idioma y de capacidad real de acogida es racista; en el otro extremo nos dicen que no podemos hablar de derechos y que todos fuera, como si la inmigración fuera un interruptor que se apaga con un tuit. Pero los dos extremos tienen algo en común: alimentan el problema, pero no lo resuelven. Se necesitan mutuamente para seguir existiendo y chupando de este malestar de la gente. Los datos, la verdad, la realidad les importa un pimiento.

En cualquier caso, para votar en contra de Cataluña en este hemiciclo, ya les parece bien que los dos extremos se den la mano. De hecho, el PSOE ―los diecinueve diputados del PSC― es el partido que más veces ha votado junto con el PP y VOX. Tampoco les ha parecido ningún problema cuando estas coincidencias de voto PP‑VOX‑PSOE, PP‑VOX‑Esquerra o PP‑VOX‑Podemos han servido para tumbar las propuestas de Junts per Catalunya, como por ejemplo la delegación de competencias en materia de inmigración. Porque todos sabemos que aquí el problema no es quién vota con quién. Lo que les molesta es que Junts ponga en evidencia que cuando es cuestión de elegir, los socialistas y sus socios siempre eligen España, y nosotros siempre elegimos y siempre elegiremos Cataluña. Lo que les molesta es que nosotros queremos bajar los impuestos, y los socialistas y sus socios quieren subirlos. Lo que les molesta es que nosotros queremos que el dinero esté en los bolsillos de la gente, y los socialistas y sus socios cogen el dinero de los bolsillos de la gente y lo ponen en el bolsillo de la hacienda española. Lo que les molesta es que nosotros queremos que la gente pueda desgravarse los alquileres, las hipotecas y cuentas de ahorros; en cambio, los socialistas y sus socios están acabando con el pequeño propietario, condenándonos a todos al alquiler eterno y que la propiedad quede reservada solo para unos pocos. Lo que realmente les molesta es que nosotros hacemos leyes para que los jóvenes puedan comprar una vivienda, y los socialistas y sus socios hacen leyes para condenar a los jóvenes a vivir en habitaciones. Y lo que les molesta es que la gente de Junts tengamos las narices de decir que no queremos que el 40 % de los trenes más viejos que están en España nos los manden a Cataluña; y en cambio, los socialistas y sus socios votan para que los catalanes sigamos pagando impuestos de primera, pero tengamos un servicio y una atención de ciudadanos de segunda. Y vuelvo a la delegación de competencias en materia de inmigración. Lo que hace ahora el señor Sánchez, la señora Saiz o el señor Marlaska y lo que hacían la señora Belarra o el señor Pablo Iglesias cuando eran diputados, es lo que queremos hacer nosotros desde Cataluña. Y, señora Belarra, señores de Podemos, cuando lo hacían ustedes no era racismo y ahora que lo queremos nosotros tampoco lo es. Quizá alguien como el señor Page considere que cuando lo hace Madrid, aunque sea en manos del PP y VOX, es legítimo, pero cuando lo hacen Cataluña y los catalanes es racismo.

Cataluña no necesita más lecciones de nadie. Lo que necesita Cataluña son resultados porque, como decía al principio, la mala gestión del señor Sánchez y del señor Illa la estamos pagando los ciudadanos de Cataluña. Por ejemplo, mientras ustedes presumen del milagro económico español, lo que es un milagro es que los catalanes puedan sobrevivir, a pesar de estar cada día más ahogados por ustedes. De hecho, el verdadero milagro es que las calles de Cataluña no estén ardiendo, porque ustedes han recaudado casi un 60 % más en 2025 de lo que se recaudó el año que empezaron a gobernar, en 2018. ¿Y quién paga todo esto? Pagamos los de siempre.

El ascensor social es obvio que está estropeado y, además, España ha construido un sistema en el que progresar cada día es más difícil. Se castiga a quienes trabajan, a quienes ahorran, a quienes emprenden, a quienes progresan, a quienes crean puestos de trabajo y a quienes aspiran a dejar a sus hijos una vida mucho mejor que la que recibieron. Y en vez de ayudar a la gente a prosperar, presentan como un gran éxito que cada vez aquí haya más gente que necesita una ayuda pública, una paga para poder sobrevivir. Y ante esta situación de malestar y de empobrecimiento, ¿qué hace el Gobierno de Sánchez? ¿Qué hace el Gobierno de Illa? ¿Resuelven los problemas de la gente? No. La única cosa que pueden hacer para resolver los problemas de la gente es pasar de las palabras a los hechos, tomar decisiones y transformar las decisiones en leyes. Y a diferencia de todos ustedes, nosotros tenemos las leyes preparadas. Ahora, señor Sánchez, solo falta aprobarlas y aplicarlas para la gente pueda dejar de sufrir y empiece a notar la mejora en sus hogares, en sus bolsillos y en las calles.

Aquí (señalando los documentos que había depositado en la tribuna de oradores) encontrará la ley para ayudar a los autónomos, peluqueros, restauradores, mecánicos, agricultores, gestores o diseñadores. Aquí está la ley para empezar a resolver el problema de la vivienda; aquí hay medidas para que llenar la cesta de la compra no sea algo imposible; aquí está la ley contra las okupaciones, para poner fin a las okupaciones de nuestros hogares; aquí está la ley para que los jóvenes catalanes que quieran estudiar Medicina puedan hacerlo en Cataluña y no tengan que irse a otro lugar; aquí también está la orden política que hace falta emitir para que nunca más un policía nacional español ponga sus manos encima de una persona catalana por el simple hecho de ser de donde es. Y sí, aquí también está la propuesta del concierto económico para que el dinero de los catalanes se quede en Cataluña, en nuestras escuelas, en nuestros hospitales, en nuestras carreteras, en nuestros jóvenes, para nuestros abuelos, para las residencias, para nuestras pymes y nuestros autónomos. Si los vascos tienen concierto económico, ¿por qué los catalanes no podemos tenerlo? Lo que no encontrará aquí son tuits y humo. Aquí encontrará las leyes para solucionar los problemas, porque yo me niego a que la gente quiera vivir de forma permanente en este empobrecimiento. La gente lo que quiere es ser feliz, vivir bien y dignamente, y aquí están las leyes para que así sea, leyes que ustedes tienen bloqueadas.

Y ya termino, señor Sánchez. Hace tiempo que usted ha perdido la mayoría en este Parlamento, pero también hace tiempo que ha perdido la confianza, incluso de los suyos. Y tengo la sensación de que estas comparecencias no sirven de nada porque usted y su Gobierno han perdido la capacidad de tomar decisiones y también de dar respuestas. Si sigue pretendiendo que no pasa nada, la situación se irá igual, pero usted puede asumir la realidad, dar un paso al lado y dejar que otra persona lidere. Solo así se podrá evitar la llegada de la extrema derecha al poder, con todo lo que eso supondría.

No se equivoque, si usted se aferra al poder por el poder, usted, los socialistas y sus socios serán los culpables de la llegada de la extrema derecha; ustedes y solo ustedes.

Muchas gracias y visca Catalunya lliure. (La señora diputada entrega al señor presidente del Gobierno, Sánchez Pérez‑Castejón, los documentos con los que había subido a la tribuna de oradores).

Presidencia. Moltes gràcies, senyora Nogueras. Por el Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu, tiene la palabra señora Aizpurua Arzallus por un tiempo de veinte minutos, ya que va a acumular la réplica.

Presidencia. Silencio, por favor.

Mertxe Aizpurua Arzallus

EH BilduDiputada.Página 37Vídeo

Comienzo mostrando nuestra preocupación por la situación generada en Ceuta y nuestra solidaridad con todas las personas que están sufriendo de una u otra forma esta crisis humanitaria. Preocupación por las personas migrantes que se encuentran en situación de extrema vulnerabilidad, especialmente menores y mujeres que se enfrentan, además, a la violencia sexual contra ellas; preocupación y solidaridad con el pueblo ceutí, que comprendiendo la delicada situación que atraviesa se está viendo empujado hacia una premeditada conflictividad, enfrentamiento y crispación social con fines políticos. Nuestra solidaridad y agradecimiento también a los cientos de trabajadores y voluntarios de las asociaciones y ONG, así como a los cientos de ciudadanos y ciudadanas ceutíes que han atendido y atienden a los inmigrantes en Ceuta, por el ejemplo de humanidad, empatía y solidaridad que están demostrando. Y, por supuesto, nuestra solidaridad con las más de 140 víctimas de esta tragedia humanitaria, 140 personas que arriesgaron y perdieron su vida por lo que creían una vida mejor. Son 140 personas que parecen importar poco, muy poco, porque al final, como hemos podido comprobar hoy, para las derechas españolas poco importan las víctimas, poco importan las personas migrantes y poco importan los y las ceutíes. Se trata únicamente de aprovechar una crisis humanitaria y social para tener una cuestión más con la que confrontar a la sociedad, crispar la opinión pública y generar enfrentamiento.

En una sociedad democrática con fuerzas políticas democráticas, una crisis humana, social y política de esta magnitud habría producido una dinámica conjunta y esfuerzos compartidos para aportar soluciones que velaran por los derechos de todas las personas, los de los migrantes y los de la ciudadanía ceutí. Pero en este Estado, con estas fuerzas reaccionarias, lo único que se ha podido ver una vez más, como en cada crisis, es una estrategia coordinada para generar crispación, odio y enfrentamiento con fines políticos. Al final, resulta que quienes sentencian sobre ética y empatía ―los que reparten carnés de demócrata― les han importado absolutamente nada 140 víctimas, 140 personas muertas en su propio Estado porque, efectivamente, las víctimas importan más o menos también dependiendo de su color de piel y procedencia.

Señorías, lo ocurrido en Ceuta es una crisis humanitaria, y más que un debate sobre una crisis humanitaria parece esto un juicio sumarísimo, primero, contra las personas migrantes, a las que se pretende despojar de sus derechos y condición humana para pasar a ser simples números de un problema que hay que arreglar; segundo, contra el Gobierno, que habiendo hecho una gestión muy criticable se le presenta como poco menos que el causante u ordenante de la crisis, y, tercero, contra cualquier persona o colectivo que ose mostrar simpatía o solidaridad frente a lo ocurrido, azuzando el señalamiento contra quienes muestran valores alejados del peligroso discurso racista, xenófobo y reaccionario que se intenta imponer. Porque, como he dicho, se intenta obviar que son personas, en su mayoría chavales, que han arriesgado todo bajo el sueño de una mejor vida. Se intenta olvidar que más de 140 personas han muerto intentándolo, porque el discurso belicista de la invasión debe ser contestado con medidas belicistas. Esto es lo que pretenden: militarizar una situación de crisis humanitaria y generar un conflicto civil para su rédito político.

Esta es la única respuesta que se pretende dar desde los sectores reaccionarios y no solo en este Estado, sino también en Europa y en el mundo. Es una respuesta basada en deshumanizar a las personas migrantes para justificar la respuesta violenta y securitaria a este fenómeno que también hemos visto en Ceuta. Pero hacerlo no frenará la inmigración, señorías.

Migrazio fluxuak betidanik existitu baitira eta aurrerantzean ere existituko dira. Ez Ceutan bakarrik, baita Europako muga guztietan ere. Baita gure herrian ere, Euskal Herrian, Frontera Norte deiturikoan, Bidasoa ibaian pertsona gehiegi galdu dute bizitza honezkero.

Jaun‑andreok, beren jatorrizko herrialdeetatik alde egiten duten pertsonek beharrak bultzatuta egiten dute ihes. Ihes egiten dute, ez dutelako beren herrietan askatasunez eta duintasunez bizitzeko aukerarik. Guk eskubide hori defendatzen eta aldarrikatzen dugu pertsona guzti‑guztientzat. Inor pobreziatik, gerratik, jazarpenetik edo aukera edo etorkizun ezetik ihesi bere etxea uztera behartuta ez dagoenean, orduan, agian murriztuko dira migrazio fluxuak. Izan ere, migrazioaz hitz egin nahi badugu, ezinbestean hitz egin behar dugu pertsonak beren lurraldea uztera behartzen dituzten arrazoiez ere.

Los flujos migratorios han existido siempre y seguirán existiendo no solo en Ceuta, sino en todas las fronteras europeas. También en nuestro país, en Euskal Herria, en la denominada frontera norte. Demasiadas personas han perdido la vida ya en el río Bidasoa.

Señorías, las personas que abandonan sus países de origen lo hacen por pura necesidad y huyen, además, porque no tienen ninguna posibilidad de vivir en sus países con libertad y con dignidad. Y nosotras defendemos y reivindicamos este derecho para todas y cada una de las personas. El día en que nadie esté obligado u obligada a abandonar su hogar huyendo de la pobreza, de la guerra, de la persecución, de la falta de oportunidades y de futuro, entonces ese día tal vez se reduzcan los flujos migratorios. Y es que, si queremos realmente hablar de migración, necesariamente tenemos que hablar de todas las razones que obligan a estas personas a abandonar sus países.

Defendemos que toda persona pueda ver asegurado ese derecho, el de vivir digna y libremente en su lugar de origen. Pero, para ello, la mitad del mundo, que vive a costa de la otra mitad, debería dejar de explotar sus recursos, su mano de obra, su riqueza y dejar de generar guerras, pobreza y financiar conflictos y regímenes autoritarios en sus países. Quizá si el sistema neoliberal y el capital que domina el mundo dejara de saquear a la otra mitad para su acumulación de riqueza, solo quizá, las personas de la mayoría del mundo podrían tener esperanzas de poder vivir una vida digna. Porque todos ustedes se escandalizan muchísimo cuando vienen aquí personas huyendo de la miseria, pero esa miseria ha sido generada por eso que llaman el mundo desarrollado, una mitad del mundo que impide el desarrollo social y económico de la otra mitad. Una mitad del mundo se sustenta en un sistema injusto de acumulación de riqueza a manos de unos pocos que subsiste a costa de expoliar a sociedades y pueblos enteros generando desigualdad y pobreza, de la que después, obviamente, huyen.

Euskal Herria es un pueblo de acogida y lo vamos a seguir siendo. Primero porque también muchos de nosotros, muchas de nuestras familias, al igual que muchas de las suyas, señorías, emigraron en busca de una vida mejor a otros lugares y latitudes, y sabemos bien todo lo que ello supone. Y, segundo, porque el pueblo vasco, la sociedad vasca, tiene profundos valores democráticos y solidarios.

Zorionez, Espainiako eskuinek sustatzen dituzten gorrototik, arrazakeriatik, klasismotik, egoismotik eta balio erreakzionarioetatik urrun dauden balioak konpartitzen ditugu euskal herritarrok. Horregatik, beste behin ere, eta Euskal Herriak beste batzuetan egin duen bezala, pertsona eta adingabe guztiak harreran hartuko ditu, elkartasunagatik eta gizatasunagatik gutxieneko bizi baldintza seguruak eskaintzeko, Ceutako herritarrek bizi duten egoera arintzen laguntzeko eta munduaren erdiak baztertu edo ahaztu nahi duen nazioarteko zuzenbide humanitarioa betetzeko. Izan ere, migrazioari ematen zaion erantzuna, asiloa, adingabeen babesa eta itzulketak berme juridiko eta humanitarioen menpe daude, eta larrialdi egoera batek ere ezin ditu berme horiek bertan behera utzi. Eta horretarako, Sanchez jauna gobernuak behar beste baliabide jarri beharko ditu, harrera ahalik eta baldintzarik onenetan egin ahal izateko, hori baita, momentuz, gobernu honen ardura. Eta, hain justu, horregatik nahi ditugu migrazioaren kudeaketa integrala egiteko beharrezko gaitasun eta tresna guztiak. Horregatik nahi ditugu migrazioaren arloko eskumen guztiak, ez unean uneko Espainiako Gobernuak erabakitzen dituen politikak kudeatzeko, baizik eta giza eskubideetan, duintasunean, harreran eta inklusioan oinarritutako euskal eredu bat garatu ahal izateko. Euskal Herrian bizi eta lan egiten duten pertsona guztien eskubide eta betebeharretan oinarrituko den gizarte ireki, aurreratu eta solidario bat eraikitzeko. Eta ez jaun andre‑andreok, hau ez da onkeria, gizarte heldu eta solidario baten printzipioez, balioez eta konpromisoaz ari gara. Euskal Herria Bildutik euskal jendartearekin konpartitzen ditugun printzipio eta balioak, alegia.

Europak krisi honi emandako erantzun lotsagarriak argi utzi du bere ezintasuna. Eta argi utzi du, halaber, ez duela nazioarteko zuzenbidearekin bat datorren eta errespetatuko duen migrazio politika baterako ez proiekturik ez norabiderik. Baina horrek ez diezagula sinarazi eskubideak murrizten dituen ikuspegi sekuritario eta baztertzailea dela aukera bakarra. Gauzak egin daitezke bestelako modu batera, baina esan dugu erabakitzeko eta jarduteko tresnak nahi eta behar ditugu horretarako, denak.

Afortunadamente, la ciudadanía vasca comparte valores muy alejados del odio, del racismo, del clasismo, el egoísmo y de todos esos valores reaccionarios que promueven las derechas españolas. Por eso, una vez más, y como ya ha hecho en otras ocasiones Euskal Herria, nuestro pueblo, acogerá a estas personas ―y también a los menores de edad― por solidaridad y humanidad, para poder ofrecer unas condiciones mínimas de vida seguras, para poder ayudar a paliar la situación que viven los ciudadanos y ciudadanas de Ceuta y para cumplir también con el derecho internacional humanitario que hoy la mitad del mundo quiere desterrar u olvidar. La respuesta que se da a la migración: el asilo, la protección de las personas menores y las devoluciones, todo esto está sujeto a garantías jurídicas y humanitarias y ninguna situación de emergencia puede dejar en suspenso estas garantías. Por ello, señor Sánchez y señorías, el Gobierno deberá poner todos los medios para que la acogida pueda realizarse en las mejores condiciones posibles, porque esa es, de momento, la responsabilidad de este Gobierno. Precisamente por eso queremos contar con todas las capacidades y herramientas necesarias para hacer una gestión integral de la migración. Por eso queremos conseguir todas las competencias en materia migratoria, no para gestionar las políticas que decida el Gobierno español de cada momento, sino para poder desarrollar un modelo vasco basado en los derechos humanos, en la dignidad, en la acogida y en la inclusión, para construir una sociedad abierta, avanzada y solidaria que se base en los derechos y deberes de todas las personas que viven y trabajan en Euskal Herria. Y no, señorías, esto no es buenismo. Hablamos de los principios, valores y compromiso de una sociedad madura y solidaria; en definitiva, los principios y valores que desde Euskal Herria Bildu compartimos con la sociedad vasca.

La vergonzosa respuesta europea a esta crisis ha dejado muy claro el tamaño de su incapacidad y también ha quedado muy claro que no tiene ni un proyecto ni un rumbo para una política migratoria que se ajuste al derecho internacional y que lo respete. Pero no debemos dejar que esto nos haga creer que la única opción es una visión securitaria y excluyente que recorte derechos. Las cosas se pueden hacer de otra manera, pero ya lo hemos dicho: queremos todas las herramientas para decidir y actuar.

Sí, estamos convencidas de que, teniendo todas las herramientas y todas las capacidades y competencias en materia migratoria, los vascos y las vascas podremos hacerlo mucho mejor mediante un modelo vasco que construya y logre una sociedad plural, avanzada y cohesionada que respete los derechos de todas las personas de nuestro país.

Señor Sánchez, ciertamente la respuesta ―o la falta de ella―, tanto europea como de las derechas en este Estado, ha sido nefasta. Pero tampoco la de su Gobierno ha estado a la altura, porque hoy, más de un mes después, la crisis humanitaria continúa, la situación social en Ceuta sigue siendo complicada y las implicaciones políticas e internacionales de esta triple crisis siguen sin aclararse. No es asumible, señor Sánchez, que siga habiendo cientos y cientos de personas subsistiendo por las calles de una ciudad en situación de máxima vulnerabilidad. No es aceptable. Y, obviamente, dirá usted que es imposible prepararse para una entrada de 80 000 personas de golpe y que el desborde es inevitable. Sí, es cierto, pero un mes debería ser un plazo aceptable para poder haber aportado todos los recursos necesarios para evitar la situación de ahora y no ha ocurrido, a la vista de la situación actual. También somos conscientes de la negativa del Partido Popular en las comunidades que gobierna de acoger a menores y mujeres en sus comunidades, porque, de hacerlo, Ceuta iría normalizándose y la crispación social caería; y, obviamente, al Partido Popular no le interesa que esto ocurra. Queremos recordar también que, en solo tres semanas, tras el inicio de la guerra de Ucrania, llegaron al Estado español más de 80 000 ucranianos y ucranianas y no hubo problemas de acogida ni de gestión ni de ninguna índole en ninguna comunidad autónoma. Ningún partido ni comunidad autónoma se opuso a ello. Se pusieron todos los recursos necesarios, y hoy son más de 350 000 los ucranianos en el Estado español. Nadie se atrevió a rechazar su acogida, nadie se atrevió a decir que los sistemas de sus comunidades estaban saturados, nadie se atrevió a decir que sus servicios no lo iban a soportar. Se pusieron los recursos y se pudo acoger a todas las personas que lo solicitaron. Fue un gran ejemplo, sí, pero hoy ustedes, señorías de la derecha, rechazan acoger a 2000 menores, a 2000 niñas y niños que se encuentran solos. Los principios del derecho internacional y humanitario que se solicita aplicar son los mismos para unos y para otros. Pero unos eran europeos, los otros moros; unos eran blancos y rubios y los otros no. Eso se llama racismo, señorías, racismo. Que las personas migrantes importan o no dependiendo de su color de piel y procedencia ya lo sabíamos, pero ya ni siquiera les importa nada su propia población. Es tal la obsesión que tiene la derecha de hundir la legislatura y el Gobierno que son capaces de abandonar a la población ceutí y a una ciudad autónoma como Ceuta, que ellos mismos gobiernan, negándoles la ayuda que piden con tal de exprimir políticamente esta crisis humanitaria unas semanas más. Prefieren dejar que la crisis humanitaria y, sobre todo, la crisis social y el enfrentamiento en Ceuta continúen, con tal de sacar rédito político. Ahora han dado un paso más intentando ampliar y extender esa crisis social con ataques y violencia, como vimos ayer en las supuestas concentraciones por Ceuta que, como era previsible, nada tuvieron que ver con Ceuta y mucho con seguir alimentando el enfrentamiento y el odio. Ayer hubo amenazas, ataques y violencia contra periodistas en esas concentraciones. Denunciamos esos ataques y nos solidarizamos con los periodistas. Señorías del Grupo Popular, están alimentando un monstruo muy peligroso. Se están mimetizando en un único bloque con estrategias y objetivos abiertamente fascistas. Y son ustedes tan irresponsables e incapaces que para cuando quieran frenarlo les habrá engullido por completo.

Con una crisis humanitaria sin resolver y una crisis social latente no se puede obviar la crisis política, diplomática e internacional de todo ello. Su Gobierno aún no ha dado una respuesta sincera y creíble, señor Sánchez. No sé si porque no es consciente de la magnitud o por justamente lo contrario. En cualquier caso, hacen falta muchas más explicaciones. Para empezar, ni nosotros ni nadie somos tan ingenuos como para creer que una entrada masiva como la que ocurrió en Ceuta se ha generado de manera espontánea en las redes sociales. Nadie es tan ingenuo para pensar que Marruecos, que ninguna de sus estructuras gubernamentales o estatales tuviera nada que ver con lo ocurrido y que ni siquiera supiera lo que estaba ocurriendo como para no poder trasladar la información a un supuesto socio europeo. Señaló usted a Estados Unidos, Israel, Rusia y las redes ultraderechistas mundiales. Bien, pero no hay que ser un lince para saber que Marruecos es el elemento que falta en esa ecuación como aliado estratégico de Estados Unidos e Israel. Entendemos perfectamente la complejidad y los riesgos de señalar a Marruecos y confrontar con un régimen que puede repetir una actuación similar, que tiene la capacidad de, efectivamente, organizar ataques híbridos que generan no solo desestabilización política, sino sobre todo desestabilización social en toda Europa; un Estado —M‌ arruecos— que puede lograr los objetivos de Estados Unidos e Israel de controlar o, al menos, fracturar Europa. Entendemos la prudencia. Pero no es aceptable, señor Sánchez, que, siendo consciente de todo ello y buscando evitar una escalada que pueda originar nuevas crisis, se exculpe a Marruecos y se tilde a su régimen de socio fiable, alabando incluso la respuesta ofrecida a la crisis que, según parece, ellos mismos generaron. No es aceptable, señor Sánchez, no lo es, porque, tras abandonar al pueblo saharaui y renunciar a la defensa de su derecho a la autodeterminación para contentar a Marruecos, aquí estamos con la mayor crisis humanitaria, social y política de los últimos años, generada o, al menos, auspiciada por Marruecos. Quizá sea hora de recalibrar su posición hacia Marruecos y rectificar su error sobre el Sáhara.

Y ahora se conocen informes policiales que apuntan a la implicación y responsabilidad directa de Marruecos en la crisis. Por tanto, la pregunta es inevitable: ¿la Policía ha ocultado información relevante al Gobierno sobre la implicación de Marruecos? ¿O algún juez o jueza? ¿O el CNI? A nosotros no nos sorprendería viendo las interesadas actuaciones de jueces, Policía y Guardia Civil en casos de corrupción dirigidos contra su entorno, pero, de ser así, tiene un problema mucho mayor, porque la Judicatura o la Policía estarían directamente maniobrando contra el Gobierno con cuestiones de seguridad vitales no solo para este Estado, sino para toda Europa y para sus relaciones internacionales, y eso tiene un nombre. Por el contrario, de conocer esta información y esta responsabilidad de Marruecos, su Gobierno y algunos de sus ministros habrían mentido. Es así. Ambas respuestas serían de extrema gravedad en términos democráticos y merecen respuestas acordes a esa gravedad. Por eso, esperamos que se actúe con transparencia, que explique claramente lo ocurrido, lo que conocen y lo que no, y que tomen las decisiones oportunas para depurar las responsabilidades que sean necesarias. Porque la realidad es, señor Sánchez, que Estados Unidos e Israel, con Marruecos como ejecutor, han logrado los objetivos que buscaban. Se buscaba una confrontación política y social, y se logró; se buscaba deslegitimar las políticas migratorias basadas en derechos en favor de políticas migratorias reaccionarias, y se ha logrado; se buscaba un enfrentamiento interno y una fractura en Europa, y se logró; se buscaba convertir la inmigración —‌pilar de la internacional reaccionaria— en el centro del debate público y social, y también se ha logrado. Y las propias ciudadanías marroquí y ceutí han sido utilizadas para lograrlo. Usted y su Gobierno han sido el chivo expiatorio de toda esta estrategia. Solo hace falta ver la nula reacción europea. La Comisión ha dejado solo a un Estado miembro, no solo no ayudando, sino prácticamente señalándolo como responsable. Numerosos Gobiernos europeos se lanzaron contra su Gobierno ejerciendo una presión política y diplomática que cerca estuvo de suponer una ruptura europea. Hasta hoy, Europa no ha movido un dedo para ayudar a la solución de la crisis, pese a ser una cuestión europea en una de sus fronteras. A usted le han dejado solo, porque, efectivamente, el objetivo político de esta crisis era que sucediera y que derivase en un conflicto social que pudiera mover las posiciones sociales no solo en este Estado, sino en Europa; un movimiento hacia las tesis defendidas por las fuerzas reaccionarias.

Señor Sánchez, esta crisis humanitaria, social y política llega en la recta final de la legislatura y, por su dimensión y por los fallos en su gestión, puede acarrear consecuencias preocupantes no solo políticas, sino también sociales. Por eso, esperamos que resuelvan esta crisis y que lo hagan manteniendo valores democráticos y solidarios con respeto al derecho internacional y humanitario como pilar de la política migratoria presente y futura. De lo contrario, tal y como la historia nos ha enseñado, si permitimos que los que hoy deshumanizan a las personas migrantes por su origen se expandan, lo harán con muchas más personas: por su creencia, ideología, género, orientación sexual, religión o por su clase. No lo permitamos.

Benetan espero dugu elkartasunean eta gizatasunean oinarritutako balio demokratikoetan sinesten dugunok, guztientzat bidezkoak eta duinak izango diren gizarteak eraiki nahi ditugunok, munduan barrena hedatzen ari den proiektu eta idea erreakzionario honi aurre egingo diegula, baita egoerarik zailenetan ere. Eta bai, konfiantza osoa daukagu euskal herritarrengan konpromiso honetan. Benetan espero dugu espainiar Estatuko eta gure herrietako gehiengo sozialak horretarako gai izango garela, une historiko honek eskatzen duenaren neurrian arituko garela, honek eskatzen duenaren neurrian, eta indar politiko eta sozialok gure erantzukizuna hartuko dugula, balio eta printzipio demokratiko horiei tinko eutsiz. Historiak erakutsi digu gaur pertsona migratzaileak beren jatorriagatik deshumanizatzen ari direnak ez direla horretan geratzen zabaltzen badira beste askorekin, askoz gehiagorekin, jatorriagatik, sinesmenengatik, ideologiagatik, generoagatik, sexu orientazioagatik, erlijioagatik edo klase sozialagatik gauza bera egingo dutela. Horregatik, guri ere badagokigu, euskal herritarroi ere badagokigu, elkartasunez, gizatasunez beteriko herri garen heinean horri erantzutea. Egin dezagun ba.

Esperamos sinceramente que quienes creemos en los valores democráticos de solidaridad y de humanidad, quienes queremos construir sociedades justas y dignas para todos y todas podamos afrontar los proyectos e ideas reaccionarias que se están extendiendo por todo el mundo y que lo podamos hacer incluso en las situaciones más difíciles. Y sí, confiamos plenamente en la ciudadanía vasca en relación con este compromiso. Esperamos sinceramente que las mayorías sociales del Estado español y de nuestros pueblos podamos ser capaces de hacerlo, que podamos actuar en la medida de lo que este momento histórico requiere y que las fuerzas políticas y sociales podamos asumir nuestra responsabilidad manteniendo firmes estos valores y principios democráticos. La historia nos ha enseñado y nos ha dejado claro que quienes hoy están deshumanizando a las personas migrantes por su origen no se detienen, que lo harán con otras muchas personas por su origen, por su creencia, por su ideología, por su género, por su orientación sexual, por su religión o por su clase social. Harán lo mismo. Por eso, nos corresponde también a nosotras, también a los vascos y las vascas, por ser un pueblo de solidaridad, de dignidad y de humanidad, responder a todo ello. Hagámoslo. (Aplausos).

Presidencia. Eskerrik asko, señora Aizpurua. Por el Grupo Parlamentario Vasco (EAJ‑PNV), tiene la palabra la señora Vaquero Montero. Un poco de silencio, por favor.

Maribel (GV (EAJ-PNV)) Vaquero Montero

PNVDiputada.Página 43Vídeo

Eguerdi on, guztioi. Sanchez jauna, hilabete berandu zatoz eta azkena, lehenengoa izan behar zinenean. Abuztu osoa eman dugu osoko bilkuran agerraldi hau egiteko deialdiaren zain, egoerak hala eskatzen zuen. Guztiok zuzenean ikusi baitgenuen uztailak 30 eta 31 bitartean, 70 000 eta 100 000 pertsona inguru Europak Afrikan duen Ceutako muga zeharkatzen. Pertsona horietako asko haurrak, neska‑mutilak, gizonak eta emakumeak, familia osoak igerian sartu ziren, baina gehienek, Barne ministroaren arabera, oinez, uholdeka, malekoitik pasa ziren, nahiz eta zuk gaur kontrakoa esan duzun. Uztailaren 30etik 35 egun igaro dira eta datuen dantza kezkagarria da. Ez dira ados jartzen ez ministerio desberdinak, ez datuei dagokienez, ez gertatutakoaren erantzuleei buruzko bertsioetan, ezta gertatutakoaren balorazioan ere. Eta datuen joan‑etorri horrek, harridura eta nahasmena ez ezik, mesfidantza ere sortzen du.

Buenas tardes. Señor Sánchez, llega un mes tarde y el último, cuando debería haber sido el primero. Hemos esperado todo el mes de agosto la convocatoria de esta comparecencia en Pleno. La situación lo requería. Todos y todas vimos en directo cómo los días 30 y 31 de julio cruzaban la frontera de Ceuta entre 70 000 y 100 000 personas, esa frontera que Europa tiene en África. Muchas de estas personas —n‌ iños, niñas, hombres, mujeres y familias enteras— entraron a nado, pero la gran mayoría, según el ministro del Interior, lo hizo a pie, en avalancha, por el malecón o espigón. Desde el día 30 de julio han pasado treinta y cinco días y el baile de datos es preocupante. No se ponen de acuerdo los diferentes ministerios ni en los datos ni en las versiones sobre los responsables ni en la valoración de lo sucedido. Ese vaivén de datos, además de perplejidad y confusión, genera desconfianza.

Si no se ponen de acuerdo ustedes mismos en la versión que dan, no pueden pedir a la gente un acto de fe. Lo único que han compartido, con alguna excepción, es la exculpación de Marruecos en lo sucedido, al menos hasta el día de ayer, cuando conocimos un informe policial que apunta al país vecino como colaborador necesario de lo ocurrido, pero que el máximo responsable político del cuerpo policial dice ―o decía― desconocer. Otra vez, un baile de versiones. Pero permítame decirle que es inverosímil que Marruecos quede exculpado de toda responsabilidad. Marruecos tuvo, o bien que colaborar, o al menos que mirar para otro lado. Presidente, ¿es creíble que las fuerzas de seguridad de Marruecos actuaran por su cuenta?

Yo no voy a entrar, como comprenderán, en debates sobre la españolidad de Ceuta y Melilla, ya que corresponde tanto a los ceutíes como a los melillenses esta cuestión, es su derecho a decidir, pero Ceuta y Melilla son fronteras del sur del Estado y de Europa, y lo que allí ocurre afecta también a Euskadi. El aleteo de mariposa es un fenómeno real en un mundo global: lo que ocurre en la frontera sur va a condicionar el presente y el futuro de Euskadi, que es paso fronterizo hacia el norte de Europa. Por ello, volvemos a reivindicar nuestro derecho a gestionar la política migratoria no como sujeto pasivo, sino como sujeto político activo. Queremos competencias en materia migratoria. Somos conscientes de que vivimos en un mundo globalizado y que no solo nos afecta la legislación estatal, sino también la europea y, aunque en el caso del Pacto Europeo de Migración y Asilo no compartimos lo relativo a la externalización de las fronteras ni a la gestión de los flujos migratorios, al que creo que en ocasiones se le olvida esto es a usted. No puede ir por el mundo como si fuera el último samurái, porque le puede ocurrir que no vaya nadie por detrás. Le acaba de pasar en Europa, donde sus socios o no le siguen o arrastran los pies. Principios sí, presidente, humanidad evidentemente, pero desde un principio de realidad.

Su intención era iniciar el curso político dando explicaciones en un Pleno ordinario, como si esta situación no fuera de una magnitud tal como para requerir su presencia de forma extraordinaria, aunque esta, le repito, llegue tarde. No han sabido dimensionar la realidad y sus vaivenes informativos muestran que siguen sin hacerlo. No era una crisis migratoria más. No lo han visto venir. Han llegado tarde y no han entendido cómo afecta esta situación no solo a los que la sufren directamente, sino a la opinión pública en general. Señor Sánchez, ha estado casi cuatro semanas ausente y seguimos sin saber qué y por qué sucedió. Ustedes, además, niegan la mayor, lo cual ha provocado una sensación de abandono e incredulidad difícil de explicar y más de entender. Y hoy ha perdido una gran oportunidad, a nuestro entender. No ha aportado datos de lo pasado en la frontera de Ceuta ni ha esclarecido hechos, ni ha hecho una valoración crítica de la gestión realizada. Nos ha venido con un relato autocomplaciente. Señor Sánchez, con todo el respeto, usted no ha estado a la altura. Seguimos sin saber quién ha originado lo ocurrido, qué ha hecho para esclarecerlo, qué va a hacer a partir de ahora para resolver lo urgente ―la crisis social y humanitaria, sí― y para que no se repita, garantizando la seguridad de la frontera europea. Y hoy anuncia más dinero a cooperación, y está bien, pero Marruecos es un país con importantes inversiones, muchas españolas, y un flujo económico importante, el problema es que el reparto de la riqueza en Marruecos es sumamente injusto. Se queda en pocas y reales manos.

A la gravedad de los hechos se suma que su inacción ha propiciado que los extremos se apropien del debate sobre inmigración y acogida. En mi partido no compartimos la tesis de los que presentan a las personas inmigrantes como amenaza, pero tampoco la de aquellos que solo ofrecen buenas palabras pero no tienen ninguna propuesta de gestión realista sobre la migración. Y no podemos engañar a la ciudadanía, la migración es necesaria e inevitable, vivimos en una Europa envejecida, pero tiene que ser ordenada. Planteamos y defendemos una gestión responsable, ordenada y humanitaria de la migración, no improvisada. Y lo que está ocurriendo es justo lo contrario. No afrontar este reto de forma seria es lo que genera más crispación y posturas polarizadas, y reducir esto a una batalla por ver quién es más antifascista o patriota empeorará la situación. La percepción de la ciudadanía respecto a la migración ha variado tras la crisis de Ceuta y usted y su Gobierno no lo han visto venir. Han pretendido tratar este tema como una crisis más, y usted lleva unas cuantas, pero las dimensiones que está generando esta tanto dentro del Estado como en Europa y a nivel internacional merecen que se tomen esto más en serio. Es evidente que no esperaban la contestación de algunos Estados europeos ―ha sido incomprensible también para nosotras―, con una carta firmada por veintidós Estados miembros que no se han solidarizado con la situación, pero todos sabemos que estos Gobiernos no han actuado desde una visión unitaria de defensa europea, sino que lo han hecho desde el cortoplacismo de su visión electoral interna, algo que hoy vemos también a ambos lados de esta Cámara, porque si esta crisis es tan importante, ¿por qué no llegan a acuerdos?

Zure agerraldia aitzakiez josita egon da eta erantzukizunak besteei leporatzen aritu zara, errealitateari aurre egin eta aurrez aurre begiratu beharrean. Ez da soilik migrazio krisi bat izan, ezta krisi humanitario bat soilik ere. Hori ondorio lazgarria da. 70 000 pertsona baino gehiagok bi egunetan muga zeharkatu izana eta haietako dozenaka zenbat diren inoiz jakingo ez badugu ere, saiakeran hil izana, eta 5000 eta 10 000 pertsonen artean haur eta neska‑mutilak barne pilatuta egotea azken egunotan sortzen ari diren baliabideetan edo Ceuta hirian barrena noraezean ibiltzean, horien artean, nazioarteko babesa bilatzen duten pertsonak daude ere, gerratik edo tratatik ihesi doazenak. Hori da ondorio lazgarria. Eta ez dezagun ahaztu 90 000 ceutar baino gehiagok, egoera horren aurrean segurtasunik gabe, abandonatuta eta haserre sentitzen direla, hilabete baino gehiago daramatelako egoera hau pairatzen. Baina batzuek sufritzen duten bitartean, beste batzuek diskurtso alderdikoiak sustatzen dituzte, gorrotoa elikatzen dute, eta badira egoera honetatik etekin politikoa ateratzen saiatzen direnak ere, bi muturretan. Izan ere, hemen bada dagoeneko hauteskunde kanpaina antifaxismoaren lelopean diseinatu duenik eta egoera hau komeni zaio ere bere kontakizunerako.

Su comparecencia ha consistido en excusas, en echar balones fuera, sin enfrentarse a la realidad y mirarla de frente. No se trata únicamente de una crisis migratoria ni de una crisis humanitaria, pero esa es la penosa consecuencia. Más de 70 000 personas cruzaron en dos días la frontera y decenas de ellas, no sabremos nunca cuántas, murieron en el intento. Entre 5000 y 10 000 personas, niñas y niños incluidos, permanecen hacinadas en dispositivos o deambulando por la ciudad de Ceuta. Entre esas personas se mezclan quienes buscan protección internacional, quienes huyen de guerras o de la trata. Esa es la penosa consecuencia. Y no lo olvidemos, más de 80 000 ceutíes se sienten inseguros, abandonados y enfadados ante esa situación que llevan sufriendo más de un mes. Pero mientras unos sufren, otros alientan discursos partidistas, alimentan el odio. Y también encontramos en ambos lados, en ambos extremos a los que intentan sacar rédito político de esta situación. Porque aquí ya hay incluso quienes han diseñado una campaña electoral sobre el lema del antifascismo y les viene bien para el relato.

Presidente, ha habido abandono y dejadez tanto antes como durante la crisis fronteriza y también durante la gestión de las consecuencias. Usted y casi todos los miembros del Gobierno que han comparecido insisten en que todo se origina por una mala interpretación interesada, por un bulo a raíz de la sentencia del Tribunal Supremo, y lo que también dice la sentencia es que pongan elementos de contención que no se pusieron hasta principios de mes. Es cierto que estos no tienen un efecto real que impida el paso, pero sí tienen el efecto legal de permitir el rechazo en frontera. Ustedes alegan que estaban estudiando elementos de contención. Ni siquiera en este punto son capaces de hacer una pequeña autocrítica sobre tanta dejadez.

Por otro lado, según el ministro del Interior, la gran mayoría de las personas que cruzaron la frontera lo hicieron a pie, por el malecón. Esto, que lo pudimos ver en imágenes, nos deja más perplejos. ¿Por qué, sabiendo que se había incrementado el número de entradas ―eso sí lo reconocen―, no había un mayor dispositivo? ¿No sospecharon por la facilidad con la que accedían desde Marruecos, incluso a pie? No me voy a alargar más en relación con estas actuaciones porque esto se trató en comisión, aunque en la gran mayoría de los casos no se obtuviera respuesta, lo que nos preocupa es su contumacia, porque usted no reconoce ni lo que los propios ven. No se gestionó bien y no se actuó con celeridad porque no se calibró la gravedad de la situación, a pesar de que en su primera intervención usara palabras tan graves como ataque a la integridad territorial. Y nuevamente, tras oírlo a usted, hay una cuestión que se ha repetido en las comparecencias de los ministros y las ministras y respecto a la cual tenemos una percepción completamente diferente y en la que estamos de acuerdo casi todos los grupos de la Cámara, y es que Marruecos no es un país confiable, a diferencia de lo que ustedes verbalizan. Llueve sobre mojado, señor Sánchez. Y usted podrá decir que no tienen datos que demuestren la participación del Reino de Marruecos en esta operación, pero aquí ya nadie cree que pudieran entrar entre 70 000 y 100 000 personas en menos de dos días en Ceuta sin la colaboración de las autoridades marroquíes, un Estado en el que el control policial es absoluto. Se lo recordaba mi compañero, el señor Legarda, al ministro Albares en comisión: la relación del Estado con Marruecos ha sido y es tormentosa. Ha sido una relación basada en un goteo histórico de reivindicaciones sobre la soberanía de los territorios: desde la Marcha Verde de los años setenta hasta la crisis migratoria de 2021, Perejil, las disputas por el control del espacio aéreo, por la zona económica en el mar territorial, las presiones y el conflicto por la hospitalización del líder del Frente Polisario, que supusieron el cese de la ministra, y otro asunto aún por aclarar, el espionaje a través del Pegasus a su Gobierno y a usted. Esto no empieza hoy; el goteo es histórico.

Por otro lado, ustedes dicen que Marruecos está colaborando en las devoluciones y las reagrupaciones familiares, pero la ministra de Juventud e Infancia lo negó en la comisión y los datos lo corroboran. Tampoco colaboran con la repatriación de las personas marroquíes fallecidas en el intento de llegar a Ceuta. Todo esto nos lleva a una conclusión: Marruecos no es un país confiable. Sin embargo, ustedes han mantenido lo contrario en sus comparecencias. Incluso usted, el lunes, en un programa de radio, ha exculpado a las autoridades marroquíes de la entrada masiva los días 30 y 31, y hoy lo ha vuelto a hacer. Usted repite que no tenemos pruebas que avalen nuestra postura en relación con Marruecos, pero usted, sin ellas, ha defendido una versión exculpatoria hacia Marruecos e incriminatoria para Rusia, Israel y Estados Unidos, tal vez porque le interese más poner el acento en unos que en otros. No se lo niego. A Putin, Netanyahu y Trump amplificar, difundir, incluso mediante bulos, lo sucedido en Ceuta les viene fenomenal, les viene bien para desestabilizar un poco más a Europa, para debilitarla, porque saben que una Europa desunida es débil. ¿No cree usted que con esta crisis han encontrado el eslabón más débil para desestabilizar a Europa?

No conocemos todo lo sucedido ni tenemos toda la información. No tenemos acceso a todos los informes y tendremos que esperar, como ya pasó en 2021, a que vayan saliendo a la luz a cuentagotas. Lo que tienen que hacer, tal y como les hemos solicitado, es desclasificar la documentación que tengan sobre este asunto. Y usted hoy nos promete un dosier. Su credibilidad y la del Gobierno están en juego en este sentido ―en los datos que van a dar y en su veracidad―, porque a la vista de lo sucedido y de la historia todo indica que Marruecos no pudo desconocer lo que estaba fraguándose y finalmente sucedió. Si no participó directamente de forma activa, podrán reconocer como mínimo que lo hizo indirectamente, con su anuencia, porque si algo ha demostrado Marruecos es que, cuando quiere, frena el acceso a Europa, porque sabe de la necesidad del Estado y de Europa para que Marruecos custodie esa frontera, y no voy a ahondar en el precio que se paga por ello. Tener relaciones de buena vecindad no impide actuar con firmeza, señor Sánchez.

Zer eskatzen du Marokok oraingoan? 2021. urtean, zure gobernuak 180 graduko aldaketa eman zuen Mendebaldeko Sahararen inguruko jarreran. Orain, ¿muga kontrolatzearen prezioa igo da edo beste mehatxu baten aurrean gaude? Itsasoan gertatutako heriotzak Ceutara iritsi eta itzuli ziren haurren, nesken, emakumeen eta gizonen sufrimendua, baita bertan jarraitzen dutenena ere, Marokoko agintarientzat alboko kalte hutsa dira, Sanchez jauna. Bestalde, begi bistakoa da Ceutako egoera eskuin muturrak baliatutako abagunea ere izan daitekeela. Ez soilik kanpora begira, baita Europan eta Estatuko beste leku zehatz batzuetan ere, bere mezua eta propaganda zabaltzeko.

¿Qué pide Marruecos en esta ocasión? En 2021, su Gobierno dio un giro de 180 grados en su postura sobre el Sáhara Occidental. ¿Ha aumentado ahora el precio del control de la frontera o estamos hablando de otra amenaza? Las muertes en el mar, el sufrimiento de los niños, niñas, mujeres y hombres que llegaron a Ceuta y retornaron, también de los que permanecen en Ceuta, ¿son un mero daño colateral para las autoridades marroquíes? Por otro lado, es evidente que la situación de Ceuta puede ser también el conato aprovechado por la extrema derecha no solo de cara al exterior, sino también en Europa y en otros puntos concretos del Estado para difundir su mensaje y propaganda.

En Euskadi, por curioso que parezca, las manifestaciones de apoyo a Ceuta son contestadas en otra clave. Aquí también cada cual arrima el ascua a su sardina, pero sin abordar la cuestión de fondo. No podemos convertir las plazas de Euskadi en escenarios de la polarización española entre derecha e izquierda. Para el Partido Nacionalista Vasco es necesario afrontar la realidad con responsabilidad y gestión, y con la verdad.

Finalizo. Durante demasiado tiempo hemos permitido que el debate migratorio quede atrapado en los extremos: el de los que creen que es incompatible defender los derechos humanos y hablar de seguridad a la vez, de las fronteras, de retorno y de cumplimiento de la ley, y el de los que presentan a cualquier inmigrante como una amenaza. No valen solo las buenas palabras y, por supuesto, no valen palabras gruesas. Hace falta gestión, mirar el fenómeno de la migración de frente, entender que las desigualdades entre Europa y otros lugares del mundo, especialmente de África, el cambio climático y las guerras van a seguir atrayendo a personas a Europa. Vale de poco tachar al emigrante de enemigo; lo necesitamos y lo vamos a necesitar. Y también acudirá pidiendo asilo y protección internacional quien huya de guerras y de la persecución, y lo tendremos que acoger. Pero la sociedad, también la sociedad vasca, nos pide orden, hacerlo con seguridad, también para los propios migrantes, ofreciendo una inclusión real y huyendo de los populismos.

La crisis de Ceuta ha cambiado irremediablemente la percepción de la migración, no podemos negarlo. Lo responsable ahora es abordarla sin populismos, con previsión y control de las zonas fronterizas. Para ello reclamamos nuevamente competencias reales en materia migratoria para Euskadi. Queremos ser un actor político activo, con poder de decisión, y no un mero actor pasivo. Queremos participar de manera efectiva en la definición de la política migratoria que afecta a vascos y a vascas, que tiene asimismo consecuencias sobre nuestro pueblo.

Mila esker.

Presidencia. Muchas gracias, señora Vaquero. Por el Grupo Parlamentario Mixto, tiene la palabra, en primer lugar, la señora Belarra Urteaga. (El señor vicepresidente, Rodríguez Gómez de Celis, ocupa la Presidencia).

Ione Belarra Urteaga

PodemosDiputada.Página 47Vídeo

Gracias, presidenta. Señorías, presidente, yo creo que ha llegado el momento de que empecemos a hablar en este Congreso con total claridad sobre Marruecos. Por eso, yo quería pedir hoy a todos ustedes, y particularmente a usted, señor Sánchez; a usted, señor Feijóo, y al señor Abascal, que suban a esta tribuna y que repitan conmigo: Marruecos es un régimen totalitario, Marruecos es una dictadura y su pueblo es una víctima del rey Mohamed VI. (Aplausos). ¿A que no lo van a hacer?, ¿a que no van a repetir conmigo? Pues no hay más preguntas, señorías. Ustedes vienen aquí, se envuelven con la bandera de España, a cada cual más grande, pero a la hora del ahora todos ustedes acatan y agachan la cabeza ante Marruecos. Presidente, usted ha trabajado mucho en esta legislatura para tratar de erigirse a nivel internacional como la oposición a Donald Trump, y casi lo había conseguido, pero imagino que usted se da cuenta de que, en estos últimos tiempos, con su claudicación ante Marruecos, todo eso ha saltado por los aires. Marruecos es el principal aliado en África de Estados Unidos y de Israel, aliados que tienen intereses económicos muy importantes en el estrecho de Gibraltar, igual que han lanzado una guerra para controlar el estrecho de Ormuz. Eso, sumado a las ansias expansionistas de Marruecos, bien conocidas, sobre el Sáhara Occidental, sobre Ceuta y Melilla, y también sobre las islas Canarias, es una auténtica bomba de relojería. Por eso, la pregunta que hoy está en este Congreso y que usted no acaba de responder es por qué protege a Marruecos. ¿Por qué está usted negando lo que es evidente, los intereses económicos, los intereses geopolíticos que están detrás de este evento crítico que se ha producido en Ceuta? (Aplausos). ¿Por qué este sainete entre la ministra Robles y el señor Marlaska? La gente en este país es mayor de edad y se merece saber la verdad, por eso le pido transparencia, presidente. Creo que es el momento de romper relaciones diplomáticas y comerciales con Marruecos hasta que sea una democracia, hasta que sea un país que respete los derechos humanos y se comprometa a no volver a utilizar a su gente como arma arrojadiza (aplausos), lo que ha generado más de 180 personas fallecidas y cientos de heridos. Y creo, presidente, que es el momento de reconocer que la externalización de fronteras de la Unión Europea y de España para que otros hagan lo que nosotros no queremos hacer ―que es apalear a personas migrantes, deportar a personas migrantes para que mueran en el desierto del Sáhara― ha sido un enorme error. Ustedes son los responsables de lo que ha pasado en Ceuta porque ustedes le dieron el poder a Marruecos para hacer lo que ha hecho. Es el momento de abrir vías legales y seguras para migrar, porque es indecente que sea cinco veces más caro montarse en una patera para jugarse la vida en el mar, presidente, que pagar un billete de avión Dakar‑Madrid, el problema es que no hay visados y la gente no puede migrar legalmente.

La verdad es que estos días usted me recordaba a aquel Zapatero de los últimos tiempos hablando de brotes verdes justo antes de una brutal crisis económica; también me recordaba un poco a Felipe González negando los GAL y el terrorismo de Estado; también un poquito al señor Aznar diciendo que el 11M lo había causado ETA. Parece que todos los presidentes del bipartidismo terminan igual, con una gran mentira. El problema es que no ha sido su única mentira. Usted dijo que esta iba a ser la legislatura de la vivienda, que no vendíamos armas a Israel, que estaba en contra del rearme ordenado por Donald Trump, que entregar el Consejo General del Poder Judicial al Partido Popular era la solución al Poder Judicial en España, que la economía española iba como un cohete… Son ya demasiadas mentiras, presidente, y yo creo que el proceso político surgido del 15M, que hizo posible su Presidencia, no se merece un final así.

Mire, hoy quería aprovechar también para leerle un extracto: En la playa no había infraestructura, no había nada, ni barracas, ni letrinas, ni un rincón en el cual refugiarse; las personas debían sortear las enfermedades que se extendían por la playa ―neumonía, disentería tifoidea―, todo complicado con las úlceras que provoca en la piel el contacto ininterrumpido con la arena de la playa; la playa estaba custodiada por soldados que tenían orden de golpear y disparar a cualquiera que tratara de escapar. Los soldados eran del Ejército colonial francés y las personas que huían de una dictadura terrorífica eran lo mejor que ha dado nuestro país, los republicanos y las republicanas que fueron metidos en el campo de concentración de Argelès‑sur‑Mer. Era 1939, presidente. Hoy, ustedes, en la playa del Trampolín, en Ceuta, les han hecho lo mismo, lo mismo que nos hicieron a nosotros, a otra gente que lo único que estaba buscando era una vida mejor para sí misma y para otros, que es lo que haríamos cualquiera de nosotros (aplausos), gente que huye también de una dictadura terrorífica como la de Mohamed VI.

España no es así, presidente. Nuestro pueblo es un pueblo de acogida, lo demostramos en el año 2015 levantando la bandera de Refugees Welcome. Todos esos vecinos y vecinas de Ceuta que no han salido en los medios de derechas, que han abierto las puertas de su casa, que han hecho lo que el Gobierno tenía que haber hecho y no hizo, personas que se avergüenzan de que haya pogromos en una ciudad que ha sido durante décadas un ejemplo de convivencia, todas esas personas representan mucho mejor a nuestro país que usted. Los activistas, las activistas que han repartido cientos de comidas al día, que han ofrecido primeros auxilios, que han dado la mano con humanidad a personas que no tenían nada, todas esas personas a las que ustedes están criminalizando son y representan mucho mejor a este país que usted.

Mire, la crisis de Ceuta se podía haber resuelto en cuarenta y ocho horas, en una semana máximo ―lo sabe usted, presidente, y lo sé yo―, trasladando de forma oportuna a todas esas personas a la Península, para identificar a los solicitantes de asilo, para proteger a las mujeres y las niñas de la violencia sexual, para proteger a los niños y a las niñas. Todo eso se podía haber hecho inmediatamente, pero ustedes han llevado a cabo una inacción calculada, generando una crisis humanitaria sin precedentes. Ustedes se consideran mucho mejores que Marruecos, ya lo sé, pero lo que han hecho es prácticamente lo mismo que ha hecho Marruecos, usar a la gente como arma arrojadiza para disuadirles de volver a venir. Además, con esa inacción calculada han dado una gasolina inaceptable a la derecha y a la ultraderecha de este país, permitiéndoles que durante todo agosto se hayan dedicado en todas las teles, en todas las tertulias de este país a extender su asqueroso odio y su racismo al grito de ¡Invasión!

Termino. Señor Abascal ―no está, porque trabaja poco, como ya sabemos―, señor Feijóo, una invasión es lo que hace Israel en la Franja de Gaza, con soldados sanguinarios, con armas ultramodernas. (Aplausos). Por mucho que ustedes lo repitan y lo griten, unos cuantos miles de personas buscando una vida mejor en chanclas no han sido nunca en la historia ni van a ser nunca una invasión. El problema es que para ustedes estas personas son negras y moras. El problema, señor Feijóo, señor Abascal, es su racismo, porque, cuando llegaron 350 000 ucranianos y ucranianas a España, cuando llegaron 400 000 venezolanos entre 2024 y 2025, cuando vienen a este país 20 millones de turistas, señorías, cada verano, que hacen invivibles ciudades y pueblos de este país, ustedes ni mu, silencio, pero, cuando vienen unos pocos miles de personas buscando una vida mejor para sus familias, ahí, sí, nos tenemos que creer que esto es una invasión. Pues, miren, [¡váyanse al carajo!] 1

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Se retirará del Diario de Sesiones esta última expresión. (Rumores.―El señor De los Santos González: ¡Fue vuestra ministra: no lo olvidéis!). Por el Grupo Parlamentario Mixto, tiene la palabra el señor Rego Candamil.

Néstor Rego Candamil

BNGDiputado.Página 49Vídeo

Obrigado, señor presidente. Señor Sánchez, quero comezar polo máis importante, por expresar o apoio e solidariedade do BNG ás persoas que máis están a sufrir as consecuencias da crise de Ceuta, sexan as persoas migrantes que alí permanecen, sexa a poboación de Ceuta, os sectores máis vulnerábeis da poboación de Ceuta e, particularmente, a poboación musulmá, albo, todas elas, de ataques racistas por parte do ultra españolismo, que só sabe xerar odio. E con certeza tamén unha lembranza para as 141 persoas falecidas. Condenamos rotundamente a actuación de forzas políticas que fan do odio, da xenofobia e do racismo bandeira para os seus obxectivos políticos e electorais, sen lle importar en absoluto o sufrimento humano, forzas con asento nesta cámara como o Partido Popular e VOX. Dito isto, é evidente, señor Sánchez, que a xestión que o goberno fixo desta crise dificilmente podería ser peor. Por se fose pouco, á falta de previsión e á lentitude de reacción e á incapacidade de fornecer solucións rápidas e eficaces, á descoordinación e o descontrol, súmanse as explicacións que vostede está a dar, particularmente sobre responsabilidades por detrás da entrada de 70 000 persoas nos días 30‑31 de xullo. Máis unha vez vostede réndese a Marrocos e ao sátrapa Mohamed VI. Excúlpao de calquera responsabilidade, a pesar das evidencias e dos intereses que facilmente se poden descubrir por detrás. Usa para iso, un dos comodíns habituais e moi socorridos, o famoso Rusia é culpábel, que leva máis de cen anos servindo para os intereses da reacción española, iso si, contra toda lóxica, tanto que até a Unión Europea o desmente. No entanto, unha mínima análise leva á conclusión de que a quen máis favorece esta operación é, ademais de Marrocos, aos Estados Unidos e Israel, porque señor Sánchez, para alén das represalias por algunhas posicións do goberno español en política internacional, está o interese dos Estados Unidos para o control dos chamados points, dos puntos de estrangulamento que condicionan o comercio internacional, o control do estreito de Xibraltar ten carácter xeoestratéxico neste contexto. Por tanto, seguindo os intereses económicos, políticos e xeoestratéxicos, mesmo sen os informes policiais —‌que unha xuíza, ao que parece, impediu que chegasen ao goberno— as responsabilidades apuntan nunha dirección ben diferente á que vostede sinala. Se agora a crise de Ceuta ten unha dimensión política inequívoca, máis en primeiro lugar é unha crise humanitaria. Para alén da instrumentalización que poida ser feita, hai unha realidade das migracións forzadas que teñen orixe no espolio colonial e mesmo neocolonial até os nosos días, practicado por estados europeos en África, os mesmos que agora queren desentenderse das consecuencias desas políticas e aplicar medidas deshumanitarias. Que ademais hai forzas ultras que aproveitan para unha impúdica utilización política, como é o caso da dereita e da ultradereita españolista. Non nos sorprende esa utilización que fan as dereitas ultras. Sorprende ou sorprendería se non fose reiterado o seu interese en exculpar ao ditador marroquino e defender un estado imperialista que ocupou e coloniza ilegalmente coloniza o Sáhara Occidental, impedindo que o pobo saharauí poida vivir en paz e liberdade no seu territorio, que oprime tamén por certo, a poboación do Rif, perseguindo a lingua e a cultura amazigh nese territorio, onde, por certo, tamén están encravados os que vostedes chaman prazas de soberanía española en África, Ceuta e Melilla. O goberno, en vez de compadreo coa corrupta ditadura marroquina, debería aplicar o previsto na lei 53/2007 que prohibe vender armas cando

1  Palabras retiradas por la Presidencia de conformidad con el artículo 104.3 del Reglamento de la Cámara.

poidan ser utilizadas para violar os dereitos humanos. Porque ese é o caso de Marrocos, señor Sánchez. Para denunciar —a‌ cabo— para denunciar as campañas de odio e para frear as ultra dereitas españolistas sempre estará o BNG, pero o que non estaremos é para reformar a lei de estranxeiría en sentido regresivo, nisto poden e deben rectificar, opten pola vía do diálogo para buscar unha saída pacífica ao conflito…

Gracias, señor presidente. Señor Sánchez, empiezo por lo más importante, por expresar el apoyo y la solidaridad del BNG a las personas que están sufriendo más las consecuencias de la crisis de Ceuta, sean las personas migrantes que allí siguen o la población de Ceuta o sectores más vulnerables de la población de Ceuta, y, particularmente, la población musulmana; objetivo todas ellas de ataques racistas por parte del ultraespañolismo, que solo sabe generar odio. Y también con un recordatorio por las 141 personas fallecidas. Condenamos rotundamente la actuación de las fuerzas políticas que, tirando del odio, la xenofobia y el racismo, hacen bandera para sus objetivos políticos y electorales y no les importa en absoluto el sufrimiento humano; fuerzas que tienen asiento en esta Cámara, como el PP y VOX. Dicho esto, es evidente, señor Sánchez, que la gestión que ha hecho el Gobierno de esta crisis difícilmente podría ser peor. Si fuese poco la falta de previsión, la lentitud en la reacción, la incapacidad de dar soluciones rápidas y eficaces, la descoordinación y el descontrol, se suman las explicaciones que usted está dando, especialmente sobre la responsabilidad por la entrada de 70 000 personas el día 31 de julio. Una vez más usted se rinde a Marruecos y al sátrapa Mohamed VI. Le exculpa de cualquier responsabilidad, a pesar de las evidencias y los intereses que fácilmente se pueden descubrir por detrás, y para eso utiliza uno de los comodines habituales y socorridos: el famoso ¡Rusia es la culpable!, que lleva más de cien años sirviendo a los intereses reaccionarios de España. No tiene lógica, y la Unión Europea lo ha desmentido. Un mínimo análisis nos dice que a los que más favorece esta operación, además de Marruecos, es a los Estados Unidos y Israel, porque, señor Sánchez, además de las represalias por las imposiciones del Gobierno español en política internacional, está el interés de Estados Unidos en encontrar los checkpoints que condicionan el comercio internacional, como es el Estrecho de Gibraltar, que tiene un carácter geoestratégico en este contexto. Por tanto, están los intereses geopolíticos, estratégicos, económicos y políticos. Además, hay unos informes policiales que no llegaron al Gobierno, y las responsabilidades apuntan a una dirección muy diferente a la que usted señala. La crisis de Ceuta tiene una dimensión política inequívoca, pero en primer lugar es una crisis humanitaria. Además de la instrumentalización que se puede hacer, hay una realidad, la de las inmigraciones forzadas que tienen su origen en el expolio colonial, incluso neocolonial en nuestros días practicado por Estados europeos en África, los mismos que ahora se quieren desentender de las consecuencias políticas y quieren aplicar medidas no humanitarias. También hay fuerzas ultras que utilizan de forma impúdica esa situación, como es el caso de la ultraderecha y la derecha españolas. Y no nos sorprende esta utilización que hacen estas fuerzas, porque es recurrente el interés que tienen en defender a un Estado imperialista que ocupó y coloniza ilegalmente el Sáhara Occidental, impidiendo que el pueblo saharaui pueda vivir en paz y libertad en nuestro territorio, y que también oprime a la población del Rif, persiguiendo la cultura y la lengua amazigh en ese territorio, donde, por cierto, también están enclavadas las que ustedes llaman las plazas de soberanía española en África, Ceuta y Melilla. El Gobierno, en vez de compadrear con la dictadura marroquí, debería aplicar lo previsto en la Ley 53/2007, que prohíbe vender armas cuando puedan utilizarse para violar los derechos humanos, porque ese es el caso de Marruecos. Señor Sánchez, para denunciar las campañas de odio y frenar a las ultraderechas españolas siempre estará el BNG. Para lo que no estaremos es para reformar la ley de extranjería en sentido regresivo. Ahí hay que rectificar. Opten por la vía del diálogo para buscar una salida pacífica al conflicto…

Presidencia. Señoría, debe terminar, por favor.

Néstor Rego Candamil

BNGDiputado.Página 51Vídeo

Tamén —a‌ cabo— coa participación ceutí en toda a súa pluralidade; unha saída digna e humana para as persoas migrantes, non a través de vías represivas ou regresivas.

Moito obrigado.

… y también ―termino― con la participación ceutí en toda su pluralidad; una salida digna y humana para las personas migrantes, y no a través de vías represivas o regresivas.

Muchas gracias.

Presidencia. Tiene la palabra la señora Valido García.

Cristina Valido García

Coalición CanariaDiputada.Página 51Vídeo

Señorías, señor presidente, Canarias está con Ceuta sin matices. Salvo Melilla, dudo que haya otro territorio en el Estado español que pueda entender, que pueda sentir mejor lo que siente la población de Ceuta en este momento. Y lo primero que quiero hacer es aplaudir a los miles de servidores públicos, que se están dejando la piel, sacrificando a sus familias, sacrificando su derecho a descansar, por atender una situación de emergencia y crisis en una ciudad que no tenía que haber durado tanto tiempo.

Nosotros creemos en la buena vecindad, creemos en la buena diplomacia, creemos en la cooperación, por supuesto, pero sin chantajes, sin sometimiento y sin dependencia. También creemos que Europa tiene que revisar sus acuerdos. Hace ya treinta y dos años de la llegada de la primera patera a Canarias. Desde entonces, durante décadas decenas de miles de personas han ido llegando a nuestras islas y miles de ellos han muerto en el camino. Hoy mismo, en un cayuco de 128 personas que llevaba veintisiete días a la deriva hemos encontrado ochenta muertos, incluido un bebé. La vulnerabilidad de la frontera del Estado español, la vulnerabilidad de la frontera sur de Europa es innegable. No admite discusión, lo venimos viviendo cada día. Aquellos que vivimos allí, tan al sur, venimos enfrentando este drama de manera diaria.

Europa se tambaleará, y será por falta de previsión, por falta de acción en lo que en este momento es el mayor reto y es el mayor desafío que tiene este planeta, que son los flujos migratorios. Y lo padecemos en primera instancia en los territorios más chiquititos los que estamos allí, cerca de la frontera más desigual del planeta, desde donde vemos cómo se utiliza a las personas más vulnerables para tratar de llevar a cabo el pulso geopolítico entre poderes y entre países. Tras décadas de soledad, Canarias ha necesitado de una ley para que el continente entendiera la corresponsabilidad con lo que ocurre en el sur. Hemos tenido que ir a los tribunales para que el Estado asumiera a los menores con derecho a asilo, que son de su competencia. Y ahora tenemos un Pacto de Migración y Asilo que nos puede convertir en eternas salas de espera; un pacto en el que además se recoge la presunción de la minoría de edad. ¿Saben lo que esto significa? Supone que cualquier señor de 18 o 19 años puede decir que tiene 17 y, hasta que no se hagan las pruebas de edad, será internado en un centro con menores. Señor Sánchez, nosotros queremos equipos de triaje en Canarias como los que se han puesto en Ceuta, equipos de triaje dependientes del Estado; que no entre ni un solo menor en un centro de una comunidad autónoma del que no se tenga garantizada esa minoría de edad y no se compruebe antes si tiene derecho a asilo: en tal caso la competencia es de ustedes.

Necesitamos vías legales y ordenadas. Los consulados no funcionan, y ni quienes tienen una oportunidad de un contrato en este país consiguen papeles para salir. Necesitamos fronteras seguras. No es buenismo defender los derechos humanos, defender la protección internacional. No es fascismo exigir seguridad en la frontera. No es buenismo recordar que en África se mueren de hambre y dolor y que prefieren ser pobres aquí que allí y no les importa morir en el camino. Y, señores, dejen de financiar y colaborar con dictaduras corruptas que no utilizan los millones que han recibido y reciben para invertirlos en su gente. Si no hay luces largas, si no hay prevención, esto solo nos conduce a lo que los ceutís sienten hoy, a lo que los canarios hemos sentido, que es el más tremendo desamparo.

Gracias.

Presidencia. Gracias. Tiene la palabra el señor Catalán Higueras.

Alberto Catalán Higueras

Diputado.Página 52Vídeo

Muchas gracias, señor presidente. Señorías, muy buenos días.

Señor presidente, ¿qué tal las vacaciones? Cortas, ¿no? Si le parece, le preguntamos también a los ceutíes. (Aplausos). La respuesta será la indignación y el hartazgo por este Gobierno porque los ha abandonado ante el mayor ataque a la soberanía territorial de nuestro país; un Gobierno, señor presidente, que ha sido incapaz de garantizar el control de nuestras fronteras, la seguridad, la defensa de España y de los españoles. Decenas de muertos, violaciones, robos, Ceuta sumida en el caos; y los únicos responsables, el Gobierno de España y la dictadura de Marruecos. Asaltan suelo español y el presidente huye de Moncloa, y además sus ministros se muestran sumisos con el agresor. El ministro del Interior ya tendría que haber sido cesado, porque no tuvo la dignidad de dimitir. El ministro de Exteriores, veloz para convocar a consultas al embajador de Italia, no lo hace con la de Marruecos. (Un señor diputado: ¡Ya lo ha hecho!). Señor Albares, ¿es miedo o cobardía? Además, estos dos ministros fueron los que afirmaron que todos los asaltantes iban a ser expulsados de manera inmediata. Y la ministra de Defensa, repudiada por afirmar que se les advirtió de lo que podía pasar. Señora Robles, mejor irse de este Gobierno con la cabeza alta que seguir en el mismo sumisa y, sobre todo, despreciada por sus compañeros. (Aplausos).

Pero es que además este Gobierno ha sido incapaz, por ejemplo, de convocar un Consejo de Ministros en Ceuta en los días del asalto, presidido por el jefe del Estado, para trasladar un mensaje claro y contundente: Ceuta y Melilla son España y los ceutíes no están solos. Sin embargo, el Gobierno optó por hacer una pasarela de ministros por la ciudad y también por este Congreso que fue totalmente inútil. Solo sirvió para que se alabasen ellos mismos la gestión que habían realizado. Nada de autocrítica ni pedir perdón, salvo la ministra de Defensa. No contestaron a las preguntas que se les formulaban, señor presidente, y exigieron respeto para Marruecos. ¡Qué chantajes o acuerdo tendrán ustedes para que todo huela a podrido! Hasta la propia ministra de Defensa, el presidente de Castilla‑La Mancha, el vicepresidente de la Asamblea de Ceuta —‌los tres socialistas— le han dicho que se actuó tarde y mal.

Pero es que estamos ante un Gobierno que ni siguiera se ha molestado respecto a cuando el ministro de Justicia de Marruecos puso en cuestión la españolidad de Ceuta y Melilla, cuando acusó al Gobierno de España de incumplir el acuerdo de extradición, cuando hipócritamente reclamó a sus menores y despreció los cadáveres de los muertos; ni siquiera tampoco cuando algunas informaciones han afirmado que espías marroquíes están en los consulados de nuestro país.

Señorías, la política de inmigración de este Gobierno ha fracasado. Y, lo que es peor, nuestros socios europeos, que en este caso concreto nos podrían ayudar y darnos fuerza a la hora de exigir cambios en la política de Marruecos, nos están detestando, porque, señorías, la inmigración es un negocio, es un negocio no solo para las bandas de traficantes, sino también para el propio Gobierno marroquí —y‌ esta es una triste realidad—, como son también un negocio para el Gobierno marroquí los menores no acompañados.

Señor presidente, señorías del Gobierno, señorías del Partido Socialista, ustedes ya traicionaron a las víctimas del terrorismo, traicionaron también a los saharauis y ahora han vuelto a traicionar a los ceutíes. (Aplausos). ¡Ceuta no se vende, señor presidente! ¡Ceuta se defiende!

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Tiene la palabra la señora Micó Micó.

Àgueda Micó Micó

CompromísDiputada.Página 52Vídeo

Gràcies, president. 72 000 persones desesperades han sigut convertides en una arma. Persones pobres, llançades pel seu país contra un altre país que sí que defensa els drets humans per a que parega una invasió i canvie un govern d’esquerres per un altre que siga de dretes i aliat submís d’Israel i dels Estats Units. Açò crec que ho tenim totes i tots, clar. Ací totes i tots excepte vostè, senyor Sánchez, que no entenem per què està defensant al Marroc. No entenem per què continua defensant Marroc.

Vostè recorda quan en juny de l’any 2018 vam ser un exemple d’empatia i de solidaritat internacional amb l’arribada de l’Aquarius a València? Aquells immigrants se’ls va donar un permís d’estada de 45 dies per raons humanitàries i la possibilitat de poder acollir‑se al dret d’asil. En aquell moment, el Govern del Botànic, l’Ajuntament de València i també el seu Govern, vam ser un exemple de coordinació a nivell internacional, però ja entenc que vostè no és Mónica Oltra i que Marlaska tampoc és Joan Ribó i en aquell moment vostès el que van fer va ser deixar‑se arrossegar per la situació. Però per a les persones que van ajudar en l’Aquarius va ser un dels dies més emotius de la seua vida. Jo, com a secretària general del meu partit, que era en aquell moment, mai m’he sentit tan orgullosa dels meus companys i companyes de Compromís en el govern. I la pregunta és ben senzilla senyor Sánchez, vostè se sent orgullós de tindre a centenars de persones amuntegades en les platges de Ceuta des de fa més d’un mes? Vostè se sent orgullós de no haver donat una solució a eixa gent perquè en Ceuta torne la normalitat? Perquè si no se sent orgullós, el que hauria de fer és el mateix que vam fer nosaltres amb l’Aquarius.

Gracias, presidente. 72 000 personas desesperadas se han convertido en un arma; personas pobres lanzadas por su país contra otro país que sí defiende los derechos humanos para que parezca una invasión y cambie un Gobierno de izquierdas por otro Gobierno que sea de derechas y aliado sumiso de Israel y Estados Unidos. Eso creo que lo tenemos todos y todas claro, excepto usted, señor Sánchez, que no entendemos por qué está defendiendo a Marruecos, por qué sigue defendiéndolo. ¿Usted recuerda cuando en junio de 2018 fuimos un ejemplo de empatía y solidaridad internacional ante la llegada del Aquarius a Valencia? Esos inmigrantes tuvieron un permiso de permanencia de 48 días por razones humanitarias y la posibilidad de acogerse al derecho de asilo. En ese momento la Generalitat Valenciana fue un ejemplo de coordinación internacional. Pero entiendo que usted no es Mónica Oltra ni Marlaska Joan Ribó y que en ese momento ustedes lo que hicieron fue dejarse arrastrar por la situación. Sin embargo, para las personas que ayudaron al Aquarius fue uno de los días más emotivos de su vida. Como secretaria general de mi partido que yo era en aquel momento, nunca me he sentido tan orgullosa de mis compañeros y compañeras de Compromís en el Gobierno. Y la pregunta es bien sencilla: ¿Usted, señor Sánchez, se siente orgulloso de tener a cientos de personas amontonadas en las playas de Ceuta desde hace más de un mes? ¿Usted se siente orgulloso de no haber dado una solución a esa gente para que Ceuta pueda volver a la normalidad? Si no se siente orgulloso, lo que debería hacer es lo mismo que hicimos nosotros con el Aquarius.

Señor presidente, cuando usted compareció por la dana de Valencia, yo le pregunté qué hubiera pasado si la tragedia de Valencia hubiera ocurrido en Madrid, qué hubiese pasado si hubiera sido en la Gran Vía, y no en Paiporta. (La señora presidenta ocupa la Presidencia). Y la respuesta en aquel momento resultaba evidente: que se hubiera reaccionado más pronto y mejor. Y lo mismo ha pasado con Ceuta. Ustedes también han sido conscientes del drama humanitario que se está viviendo allí, pero, como no pasa en la capital del reino, les ha resultado muchísimo más fácil esconderse. Y por eso llegan tarde y llegan mal. Ustedes han llegado tarde y mal. Y usted no ha decretado en ninguna de las dos crisis el estado de alarma para no tener que asumir la responsabilidad en último término. Y lo entiendo, lo entiendo porque sé que son competencias de las comunidades autónomas, pero entiendan ustedes la sensación de abandono y que desde aquí no se ha hecho todo lo que está en sus manos. Y esto lo sentimos igual en Ceuta que en Valencia.

Y, señor Feijóo y señorías del Grupo Popular, por supuesto, en este caso ustedes han hecho lo mismo que en todas las crisis: han crispado el ambiente tanto que incluso se ha normalizado ya hasta agredir a periodistas. Han repetido las soflamas de aquellos influencers que han ido a las zonas afectadas para provocar más dolor y se han quitado todas sus responsabilidades y se las han puesto todas al Gobierno; al menos, esperamos que esta vez no se atrevan a manipular los audios, como hizo Mazón en Valencia. Y, sin duda, igual que el Partido Popular, están sus compañeros de VOX, que en la dana se dedicaron a alimentar bulos y trataron de confundir sus corpúsculos de extrema derecha con las ONG de ayuda humanitaria, aunque en Ceuta los cachorros de Abascal ya han ido un poquito más lejos y llaman «a cazar inmigrantes uno a uno» o impiden que la Cruz Roja pueda llevar comida a la gente. Por cierto, si las juventudes de VOX hacen alguna colecta para ayudar a quien sea en esta crisis humanitaria, vayan con cuidado, porque la última vez, en la dana, se quedaron para ellos el dinero de las donaciones. ¿Verdad que sí, señorías de VOX? Eso es lo que pasó.

Finalmente, da igual que sea Valencia o Ceuta, ya que, cuando estás desesperado, buscando a tus familiares desaparecidos o comida y sitio para dormir, te da completamente igual si los reyes de España se pasean por las calles de tu ciudad o si Letizia luce o no un vestido de última moda española. Que vayan, claro que sí, que vayan donde quieran, pero lo importante aquí son los derechos humanos de estas personas y que el dictador de Marruecos no las vuelva a usar como arma en contra de nuestra democracia.

Gracias.

Presidencia. Moltes gràcies, senyora Micó. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el señor López Álvarez.

Patxi López Álvarez

PSOEDiputado.Página 54Vídeo

Gracias, presidenta. Gracias, presidente, por esta nueva comparecencia y, sobre todo, por el contenido de su intervención sobre un asunto complejo —‌muy complejo, con muchas derivadas—, que seguramente no era fácil, pero que ha hecho alejada del histrionismo de algunos, de los bulos, de las descalificaciones y de las conspiraciones inventadas por otros, y la ha hecho referida a datos, a hechos, a actuaciones, respuestas y propuestas, que es lo que hay que hacer cuando se trata de una cuestión que, como llevamos diciendo desde su inicio, tiene dos vertientes que resultan igual de imprescindibles: la legal, como no podía ser de otra manera —‌el respeto a la ley es lo que hace democráticamente fuerte a un país—, y la humanitaria, como tampoco podía ser de otra manera para cualquiera que tenga un mínimo de sensibilidad, porque de cómo se trate a los más vulnerables depende el valor de un país decente. Legalidad y humanidad para un asunto en el que las soluciones simples que nos venden algunos no son más que mentiras con las que esos algunos pretenden engañar a la ciudadanía. Pero déjenme que mis primeras palabras en nombre del Grupo Socialista, como han sido las del presidente, sean para expresar los sentimientos que hemos ido acumulando a lo largo de estos días. Y el primero es de tristeza y profundo dolor, porque no podemos olvidar, no tenemos derecho a olvidar que 141 personas han perdido la vida en esta situación; hoy 80 más han perdido la vida queriendo llegar a Canarias. Y, señor Feijóo, usted ha dicho que han muerto 80 personas con una displicencia alarmante; insisto, alarmante. (Protestas.―Aplausos). Pero déjeme que le diga una cosa: la intención de ninguno de ellos, como la intención de la absoluta mayoría de los que están hoy en Ceuta, nunca fue invadir, fue vivir. (Protestas). Fue poder vivir allí donde les habían prometido tener un futuro. Y eso requiere también una memoria digna para esas víctimas. Además, tenemos un enorme sentimiento de solidaridad con el pueblo ceutí. Nos hacemos cargo de su estado de ánimo. Sabemos lo que están pasando. (Protestas).

Presidencia. Señora Fúñez, por favor.

Patxi López Álvarez

PSOEDiputado.Página 54Vídeo

Conocemos la tensión en que viven, la angustia a veces, el desasosiego, y, sin embargo, hemos visto cómo, salvo una minoría que no los representa, han reaccionado con una enorme responsabilidad, con un enorme civismo, dándonos a todos una lección de comportamiento ciudadano (aplausos), y no podemos más que darles las gracias por esa lección.

Y es que por eso mismo también tenemos rabia, la rabia que nos producen aquellos pocos que usan la violencia para pervertir la convivencia. Y eso hace que tengamos un desprecio absoluto por los que, en lugar de ayudar, lo que hacen es alimentar con discursos alarmistas, racistas, xenófobos el rechazo al inmigrante, provocando esa violencia. Y de los socialistas no conseguirán nada más que la condena y el rechazo más absoluto para los violentos y los que les alimentan. ¿Entenderán alguna vez que no todo vale para atacar al Gobierno? Con esa excusa lo que algunos están provocando es el más irresponsable ataque a las instituciones y al propio sistema democrático, y eso se acaba pagando muy caro. (Aplausos). Y quiero dejar bien claro, para que no haya ninguna duda, que ese rechazo y esa condena también incluye a aquellos que una vez en España han amenazado, han agredido o han violado, los cuales tampoco representan a la inmensa mayoría de los inmigrantes y sobre los que caerá todo el peso y toda la contundencia de la ley.

Por supuesto, también tenemos un sentimiento de agradecimiento enorme hacia las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, que estaban, están y estarán aportando toda su profesionalidad para frenar cuando hay que frenar, para devolver cuando hay que devolver y para ayudar siempre tanto a los y las ceutíes como a los inmigrantes. Gracias por vuestro trabajo y vuestra profesionalidad. (Aplausos). Y la misma gratitud para las ONG y los voluntarios que están trabajando en Ceuta para atender la vertiente más humanitaria de las necesidades de estas personas, muchas de las cuales, como sabemos muy bien, son niños y niñas que están solos. Es gente que, por hacerlo, está recibiendo las amenazas y las agresiones de gente sin escrúpulos. Por tanto, también nuestro agradecimiento más profundo a los que están haciendo esta labor.

Legalidad y humanidad: esa es la referencia. Y es en situaciones como esta cuando se pone a prueba la altura política y la catadura moral de nuestros dirigentes. Y es cuando aparecen los dos liderazgos posibles: el que ayuda, el que pone medios para resolver el problema, y el que lo único que quiere es utilizar la situación para sacar provecho y conseguir réditos electorales. Y aquí han aparecido los dos: por un lado, Pedro Sánchez al frente de un Gobierno que ha estado, está y estará el tiempo que haga falta en Ceuta hasta que ciudad recupere la normalidad y salga reforzada. (Protestas.―El señor Pérez López: ¡De vacaciones!). Y, sí, desde el 31 de julio, cuando estuvo el presidente del Gobierno, hasta ahora, con la presencia constante del mando único, han pasado por Ceuta numerosos ministros y ministras, que no solo han ido a informarse de la situación; no, han ido a hacer propuestas y a dar respuestas a lo que se estaba viviendo allí (aplausos); respuestas que tanto el presidente como los ministros han ido dando en sus comparecencias públicas. El presidente lo ha vuelto a hacer de manera detallada esta mañana. Y, por tanto, yo no tengo necesidad de repetir todas esas medidas que se han puesto en marcha desde el minuto uno.

De martes a martes, de Consejo de Ministros a Consejo de Ministros, ha habido y habrá medidas para ayudar a Ceuta y a sus ciudadanos y sus ciudadanas, como siempre ha hecho este Gobierno en cada una de las crisis que ha tenido que enfrentar, porque esto es lo que hacen los dirigentes que ayudan: dar respuestas, dar las respuestas que requieren las situaciones, ayudar, colaborar y ser leales institucionalmente. ¿Y habrá que hacer más? Habrá que hacer más. ¿Habrá que hacerlo más rápido? Habrá que hacerlo más rápido, pero teniendo muy claros los objetivos para no engañar a nadie, porque, por desgracia, también hemos tenido lo contrario, hemos tenido el otro liderazgo, porque el señor Feijóo también fue a Ceuta, ¿pero fue a ayudar? No, fue a alarmar, a propagar bulos, a calentar aún más los ánimos y a aprovecharse de la situación. Feijóo fue a Ceuta y pidió confinar a los inmigrantes por riesgo sanitario, como si la gastroenteritis fuera una pandemia. Eso es lo que usted dijo. Y claro, sería… (El señor Núñez Feijóo: ¿Qué sabes tú? ¿Qué sabes tú?). Más que usted, bastante más que usted, porque ir a decir que había que confinar a los inmigrantes por una gastroenteritis tiene narices, ¡tiene narices! (Rumores). Pero claro, sería para reírse si no fuera porque con eso lo que pretendía era alarmar, generar más rechazo al inmigrante y extender su discurso xenófobo al que nos tiene acostumbrados últimamente. Sí, fue usted a decir allí que había que devolverlos a todos y ya. Y hablando de quien no se entera, ¿es que usted no se había enterado de que el Tribunal Supremo ya había dicho que las devoluciones masivas están prohibidas, son ilegales en este país? (Aplausos). ¿Qué era, una más de sus ignorancias o que se puso chulito para ser el campeón del mundo de la firmeza por encima de la ley, por encima de la realidad y por encima de VOX? Pero es que eso también no solo fue una ignorancia, fue una in‑hu‑ma‑ni‑dad, una inhumanidad más, porque ¿es que no sabe que las niñas devueltas de esta manera son presa fácil de las mafias y de las redes de prostitución, como nos alertan todos los expertos que están trabajando en la zona? ¿Es que le importa algo esto o no le importa nada? Por supuesto, también ha ido a Ceuta a pregonar a los cuatro vientos su españolidad. Ceuta es muy España y mucho España. Efectivamente, Ceuta es España, nunca lo hemos puesto en cuestión. Pero ¿cuánto de España es Ceuta para el Partido Popular? Porque pulseritas, banderitas, cartelería variada hemos visto muchas. Hemos visto yates con ricachones dispuestos al abordaje mientras comían mariscos. (Risas). Eso lo hemos visto. Ahora, cuando Ceuta necesita ayuda de verdad, no soflamas, no pancartas, no megáfonos, ayuda de verdad, ni una sola de las comunidades gobernadas por el Partido Popular se ha manifestado dispuesta a prestar esa ayuda. (Aplausos). ¡Uy, aquí no, aquí no! ¿Pero no eran todas tan España?

Mire, señor Feijóo, mucho España, pero poco PP. ¡Mucho España, pero poco PP! Señor Feijóo, usted no ayuda, usted se aprovecha, usted no empatiza, usted utiliza a la sociedad ceutí. Desgraciadamente, esa es la política a la que nos tiene acostumbrados desde que llegó. No le importan ni España ni los españoles, a Feijóo solo le importa Feijóo, y nos ha demostrado permanentemente su patriotismo, permanentemente. Llegan los fondos europeos, allá que se va a Bruselas a pedir que no nos lo den. Nos arrasa una dana, pues él apoyando al de El Ventorro. Los incendios asolan a nuestro país, pues a negar la emergencia climática y en sus Gobiernos a recortar los servicios contra incendios. Que se elaboran decretos para ayudar a la gente que ha sufrido las consecuencias de las crisis, pues a votar en contra. Que la sociedad española rechaza de plano el genocidio en Gaza ―que eso sí que es una invasión―, pues él con Netanyahu. Que Trump nos pone aranceles, pues la culpa es de Pedro Sánchez porque Trump es un santo varón. Que desaparece la valla de Gibraltar, pues a criticarlo porque lo ha hecho este Gobierno. Que hay que ayudar a Ceuta, pues ya le mandamos banderitas, porque la ayuda de nuestras comunidades, nada. Cero. (Aplausos).

Señor Feijóo, usted no defrauda, usted siempre ha sido fiel a esa línea política. A usted le encanta insultar, le encanta descalificar, pero ¿sabe aportar? (El señor Hernando Fraile: Patxi, no te ha dicho nada todavía). La cuestión es: ¿será capaz de poner alguna vez, alguna, algo de razón, algo de humanidad en sus palabras, o mejor aún, en sus convicciones? Porque antes, en alguna ocasión lo hacía. No sé si fue un desliz suyo, pero yo me acuerdo de una. (El señor Hernando Fraile: ¡Vamos Patxi!). Verán ―si deja el señor Hernando de hacer su parafernalia permanente―, en septiembre de 2015, el mundo entero contempló una imagen que seguro que ninguno de nosotros ha olvidado: Aylan Kurdi. Tenía tres años. Una camisa roja y un pantalón azul. El cuerpo de un niño tendido en una playa turca. Y durante unas horas desaparecieron las estadísticas, desaparecieron las cuotas, las discusiones burocráticas y las fronteras. (Una señora diputada: Vomitivo.―Rumores). Y quedó una realidad tan sencilla como cruda: había muerto un niño. Y el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, habló de un problema de emergencia humana y social. Anunció que Galicia estaba dispuesta a recibir a 300 refugiados sirios sin ningún inconveniente. Incluso dijo que, si eran necesarias más plazas, se buscarían más, y un día después añadió: la Xunta de Galicia estará a disposición de las políticas humanitarias siempre. Siempre. Y defendió una política migratoria coherente, humanitaria y sensata. Yo no vengo aquí a reprocharle esas palabras, vengo a reivindicarlas. Porque tenía razón, tenía razón cuando habló de emergencia humana. Tenía razón cuando pidió humanidad y sensatez. Tenía razón cuando puso recursos públicos a disposición de los que huían. Lo difícil es explicar qué ha ocurrido desde entonces. Porque en el 2015 ya había inmigración irregular, ya había mafias, ya había fronteras desbordadas, ya había problemas de seguridad. Los refugiados sirios no llegaron ordenadamente a una ventanilla. Huían, cruzaban fronteras, arriesgaban vidas. Sin embargo, Feijóo no dijo entonces que se marchen todos. Dijo emergencia humana y social. No habló de buenismo, habló de una política humanitaria sensata. Por lo tanto, la pregunta es sencilla: ¿qué ha cambiado? ¿Ha cambiado el valor de la vida de un niño? ¿De las vidas de las niñas que están solas hoy en Ceuta? ¿Ha desaparecido nuestra obligación de controlar fronteras? ¿Han desaparecido las mafias? ¿Ha desaparecido la inmigración irregular? ¡No! Lo que ha desaparecido es aquel Feijóo y aquel Partido Popular, y quizás la explicación tenga solamente tres letras: VOX. Sí, ese es el problema. Cuando uno deja sus valores en manos de quien no tiene ninguno, como VOX ―y hablo de valores y de principios, que se tienen o no se tienen―, esto es lo que pasa.

Mi grupo defenderá siempre esos valores que nos vieron nacer: la libertad, la igualdad y la justicia social hasta que la tierra sea un paraíso, la patria de la humanidad. Es La Internacional, sí ―la Internacional Socialista que no reconoce ni fronteras, ni razas, ni etnias que nos separen―: «El hombre del hombre es hermano / derechos iguales tendrán / la tierra será el paraíso (El señor Tellado Filgueira: ¿Y la nación?) / la patria de la humanidad». (Un señor diputado: ¡Tiempo!). No les gusta nada, ¿no? A nosotros nos encanta. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista y de la mayoría de los miembros del Gobierno, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor López. Vamos a suspender el Pleno cinco minutos. Se suspende la sesión a la una y nueve minutos de la tarde. Se reanuda la sesión a la una y quince minutos de la tarde.

Presidencia. Continuamos con la sesión. Por favor, ruego silencio. El señor presidente del Gobierno tiene la palabra.

PRESIDENTE DEL GOBIERNO

Página 57

Muchas gracias, señora presidenta.

Señorías, gracias por sus intervenciones, muchas de ellas muy previsibles, si me permiten la expresión. Pero antes de ir contestando uno a uno a cada una de sus señorías, de los portavoces de los distintos grupos parlamentarios, quiero decir que desde el primer minuto el Gobierno, y yo personalmente, ha actuado en aras de defender siempre el interés general de España y, por tanto, también de los ceutíes, y que lo hemos hecho con transparencia. He anunciado en mi primera intervención que vamos a hacer públicos todos los documentos, todos los informes de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, de todas las instituciones del Estado, para que los ciudadanos y ciudadanas no tengan ninguna duda de que el Gobierno de España, antes al contrario, tiene algún interés en ocultar algún tipo de información; segundo, por tanto, que se sepa la verdad, y eso no significa que nosotros no podamos actuar con la debida contundencia cuando tengamos hechos contundentes y sólidos para poder concluir la autoría o la participación, directa o indirecta, de un tercer Estado, como es el caso de Marruecos, que hoy no es el caso, incluso tampoco en el informe al que se ha hecho referencia por parte de los distintos grupos parlamentarios; y, en tercer lugar, soluciones y compromiso con la ciudadanía de Ceuta. Esos son los ejes sobre los que estamos trabajando en el Gobierno de España para actuar como la ciudadanía ceutí reclama y también el conjunto del país.

El señor Feijóo es evidente que desaprueba la gestión, como no puede ser de otra manera, que el Gobierno ha venido haciendo de esta crisis, como de todas las crisis que hemos tenido que gestionar. No deja de ser curioso que cuando vienen mal dadas, por ejemplo, en los incendios de Madrid, la Comunidad de Madrid, gobernada por el Partido Popular, pida al malvado Sánchez gestionar ese incendio. Pero, en todo caso, me queda claro, señor Feijóo, que usted desaprueba la gestión de mi Gobierno como en tantas otras ocasiones. Pero lo que no termina de comprender el jefe de la oposición es que ser jefe de la oposición exige mucho más que eso; por eso, señor Feijóo, usted está cobrando más de 13 000 euros al mes. No está solamente aquí para indignarse ni tampoco para criticar sin más, creo que es también su obligación proponer soluciones (Rumores). Pero si las soluciones pasan por las amenazas veladas que hace a miembros del Gobierno, ya sean ministros, ministras o a mí mismo, diciendo poco menos que nos van a enchironar a todos…(Aplausos). No sé si esa tiene que ser la estrategia de la oposición. Por cierto, menudo respeto a la independencia del Poder Judicial si usted se convierte en portavoz, como hace también el señor Abascal, por cierto ―porque es verdad que no hay mucha distinción entre uno y otro―, en relación con el deseo que tienen respecto a todos aquellos que no piensan como ustedes ―ya dijeron al principio de la legislatura que había que ilegalizar a los partidos independentistas―, lo que quieren hacer con la oposición en el ámbito judicial, lo cual significa que no tienen argumentos políticos más allá de la amenaza que de nuevo hemos visto en esta tribuna.

Así que, señor Feijóo, yo le pregunto, ¿qué haría usted diferente exactamente? Porque usted dice: habría que poner más recursos de fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, y es lo que está haciendo el Gobierno de España. Habría que poner más recursos para acelerar los triajes, la filiación y, por tanto, todos los expedientes de devolución y también, lógicamente, de petición de asilo, y es lo que está haciendo el Gobierno de España. Habría que garantizar la salud pública en Ceuta, y es algo que estamos haciendo con la dotación extraordinaria de más de 45 000 vacunas y de profesionales sanitarios. Lo he dicho en mi primera intervención, pero da igual porque al final los datos no se utilizan con rigor: no se ha retrasado ninguna consulta ni tampoco intervención quirúrgica en Ceuta, pese a que, efectivamente, hubo un pico de 1200 atenciones que fueron perfectamente respondidas por parte de los extraordinarios profesionales sanitarios que están en Ceuta y que también desplazamos. Por tanto, ¿en qué hubiera diferido su gestión de la nuestra en esta crisis? Es importante que nos hagamos estas preguntas porque, en un mundo en el que los discursos belicosos campan a sus anchas y se van extendiendo, el señor Feijóo y el señor Abascal han venido a decir aquí que no hemos protegido nuestras fronteras. Claro, ¿qué es lo que habrían ordenado? ¿Habrían ordenado a la Policía Nacional y a la Guardia Civil que se encontraban en El Tarajal disparar a la población civil? (Rumores) ¿Ese Gobierno del Partido Popular con VOX habría preferido matar a cientos, quizá miles de jóvenes, muchos de ellos menores, para evitar tener que gestionar una crisis de acogida al otro lado de la frontera? (Aplausos). Yo, desde luego, un Gobierno del PP con VOX que descuelga el teléfono para exigir a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado que hagan eso no lo quiero para mi país ni para ningún otro. (Aplausos). No sé cómo creen ustedes que hubiera reaccionado la sociedad española ante esas imágenes ni la comunidad internacional, a la que usted también ha hecho referencia. ¿Cómo habrían respondido los propios agentes fronterizos? Usted desconoce no solamente su profesionalidad, sino también su calidad humana. ¿Cree que habrían contravenido todas las leyes y códigos éticos que les obligan a preservar la vida humana por ahorrarse usted un problema político? No es la primera crisis migratoria que hemos vivido en este país durante estos últimos, no voy a decir ocho años, sino veinte o veinticinco años, cada cual con su gravedad, su excepcionalidad o singularidad. Pero hemos escuchado aquí decir al Grupo Popular que había que enviar fragatas para disuadir a los migrantes que llegan con cayucos a las islas Canarias obligando a la Armada española, precisamente, a contravenir las leyes del mar que obligan a rescatar a aquellas personas que están al pairo en el océano. (Rumores). Eso es así, señorías. Por tanto, yo creo, señorías… (Continúan los rumores).

Presidencia. Silencio, por favor.

PRESIDENTE DEL GOBIERNO

Página 58

Señorías, yo creo que hay que respetar los códigos éticos, las leyes y los tratados internacionales que firma el Gobierno de España y preservar la vida humana antes de ahorrarle a usted o al partido con el que gobierna, el del señor Abascal, un problema político. Con los migrantes que llegaron a Ceuta, otro tanto de lo mismo, señorías. ¿Qué habría hecho? Lo más concreto que le hemos escuchado decir en todo el mes es, y cito textualmente, que estas personas tienen que regresar a su país. Claro, pero eso no es un plan, señorías. Señor Feijóo, es un objetivo que podemos compartir todos. La pregunta es: ¿cómo lo lograrían? ¿Qué haría diferente de lo que estamos haciendo nosotros? ¿Expulsaría a todos los migrantes sin siquiera tramitar las peticiones de asilo? Es ilegal, señorías. ¿Obligaría a los funcionarios y funcionarias a saltarse la ley y a prevaricar? ¿Recurriría usted a los gorilas de Desokupa, los amigos del señor Abascal, para hacer esa tarea? Hombre, yo creo que hay que hablar claro, señorías. Usted no sabe nada de gestión migratoria, no le importa y no tiene una alternativa mejor para resolver este problema. Usted lo que tiene es ese deseo partidista, y, si me permite también, ruin, de intentar sacar tajada y de aprovechar esta crisis para azuzar el miedo, el odio ―que es bastante típico, por cierto, de los discursos de la derecha y de la ultraderecha europea― y, por tanto, evitar que se le vayan demasiados votantes a las filas del señor Abascal. Es así de simple lo que estamos viviendo durante este largo mes de crisis en Ceuta y, por supuesto, lo que hemos escuchado esta mañana en esta tribuna. Sé lo que me va a decir, que usted no necesita tener soluciones porque con usted esta crisis no se hubiera producido. Desde esta tribuna ha venido a decir que usted la habría visto venir, que habría puesto incluso más efectivos en la frontera ―bueno, hemos puesto efectivos en la frontera―, que habría presionado más a Marruecos y que usted mismo incluso hasta hubiera leído la nota del CENIF, que en realidad no llegó a sus superiores de la Policía porque, entre otras cuestiones, lo declaró secreto la jueza antes de ser filtrado a un medio de comunicación. Y claro, a toro pasado, decir todo eso resulta muy fácil. Lo puede decir cualquiera. En todo caso, señoría, el problema es que se ven sus carencias como jefe de la oposición y van mucho más allá. Porque no es solo que usted no tenga una solución a este problema de los migrantes que hoy hay en Ceuta, es que tampoco tiene nada para mejorar la situación de los ciudadanos ceutíes más que darse golpes en el pecho. Usted ha denunciado que los medios desplegados por el Gobierno son insuficientes, y yo lo he dicho de forma pública y en privado al presidente Vivas. Siempre será insuficiente hasta que no se resuelva la crisis. Pero yo he asegurado ―lo he dicho en mi primera intervención y desde el primer minuto de esta crisis― que el Gobierno de España está poniendo todos los recursos a disposición del Estado para resolver esta emergencia, como en todas las crisis. Pero los vamos desplegando a medida que los tenemos y, si no tenemos más, es, en gran medida, porque Administraciones previas o actuales Administraciones en comunidades autónomas están recortando precisamente el estado del bienestar y, por tanto, las políticas públicas. Vamos a poner las cosas un poco más claras. En un mes, la Administración General del Estado, es decir, el Gobierno de España, ha movilizado 300 millones de euros en ayudas, 500 policías y guardias civiles, 3000 soldados, 100 profesionales para el triaje y la asistencia a migrantes y más de un centenar de sanitarios, asistentes sociales y trabajadores judiciales. Por tanto, señorías, hemos movilizado ―y es lo que me gustaría decirle a la ciudadanía― todo lo que hemos podido movilizar y, aun así, sabemos que no es suficiente, que hay que movilizar mucho más, y es lo que estamos haciendo. Pero la pregunta es: ¿cuánto habrían movilizado ustedes? ¿Cuánto habría movilizado un Gobierno del Partido Popular con VOX? Más allá de sus promesas vacías, que son muy típicas también de la oposición del Partido Popular y VOX, hay cinco hechos irrefutables en el caso del Partido Popular que nos permiten hacernos una idea de qué hubiera sufrido la ciudadanía, en este caso de Ceuta, y que conviene recordar.

Primero, sabemos que la última vez que ustedes gobernaron en España, Ceuta perdió un centenar de policías y de guardias civiles, mientras que con nosotros había ganado ya, antes de la crisis, doscientos efectivos policiales y de la Guardia Civil. (Aplausos). Segundo, sabemos que, con la Administración de Rajoy, el Centro Nacional de Inteligencia tenía un presupuesto ―lo he dicho en mi primera intervención― de 280 millones de euros y que hoy tiene un presupuesto de 440 millones de euros, es decir, un 57 % más. Y lo he dicho antes: hay 2200 millones de euros para fortalecer la ciberseguridad y más de 376 millones de euros de esos 2200 para el Centro Criptológico Nacional, que es el centro de ciberseguridad, que está en manos del Centro Nacional de Inteligencia. Porque, efectivamente, se pueden producir ataques híbridos que pueden estar en manos de actores no estatales. Esa es la realidad que estamos viviendo también en nuestro mundo y es algo que debemos tener también muy en cuenta sin menospreciar, evidentemente, cualquier indicio que pueda apuntar a un Estado. Tercero, sabemos que con el Partido Popular Ceuta no aumentó ni una plaza en sus centros de acogida temporal ―¡ni una sola plaza en ocho años!― y que con nosotros ha aumentado en un 42 % antes de ese 30 de julio. Cuarto, sabemos que la última vez que gobernó el Partido Popular se transfirieron a Ceuta 290 millones de euros, mientras que con este Gobierno hemos transferido 576 millones de euros. Es decir, el doble que con la Administración del Partido Popular. Y, quinto, sabemos que cuando el presidente Vivas, que entonces también era presidente de la ciudad autónoma de Ceuta, fue a visitar a Mariano Rajoy a la Moncloa en el año 2012 para pedirle ayuda porque la economía ceutí se estaba asfixiando ―la tasa de paro era quince puntos superior a la tasa que tiene hoy―, el señor Rajoy le respondió con un plan de estímulo que ―¡atentos, señorías!― tenía cero medidas y cero euros de presupuestos. Cero.

Por tanto, señorías, señor Feijóo, yo creo que ustedes solamente se acuerdan de Ceuta ―lo ha dicho antes el portavoz del Grupo Parlamentario Socialista, Patxi López― cuando hay un problema y ustedes no gobiernan. Al resto, evidentemente, no le hacen ni caso. Solo se acuerdan del Estado, por cierto, cuando hay una crisis y se necesitan recursos. El resto del tiempo, andan diciendo que sobran trabajadores públicos y que hay que soltar lastre, porque esta también es la retórica de los recortes y del austericidio que nos intentan imponer de nuevo después de la crisis financiera del año 2010. Así que no vengan a darnos lecciones sobre cómo ayudar a los ceutíes porque estoy seguro de que podríamos haberlo hecho mejor, pero también estoy seguro de que, con ustedes gobernando, los recursos habrían sido la mitad, en el mejor de los casos, y el sufrimiento de la población ceutí el doble. Si no me cree, habría que preguntar a los cientos de españoles y españolas que han visto arder sus casas o sus negocios este verano porque sus Gobiernos autonómicos habían reducido las plantillas de bomberos y de los trabajadores de prevención. (Rumores). O preguntarle, por ejemplo, a los miles de gallegos que sufrieron allá por el año 2017 la peor ola de incendios de la historia de Galicia, con más de 46 000 hectáreas arrasadas. Entonces el señor Feijóo era presidente de la Xunta y usted lo que hizo fue reducir sustancialmente los recursos destinados a la prevención, a la limpieza de los montes y externalizó los servicios de helicópteros y brigadas antiincendios durante todos los años previos. (Aplausos.―Rumores). El monte ardió como consecuencia de que se recortaron todas estas unidades de prevención antiincendios y el señor Feijóo, efectivamente, sí tiró de las arcas públicas y se gastó nada más y nada menos que 80 000 euros en financiar unas campañas publicitarias para instalar la idea de que la culpa la tenían exclusivamente los pirómanos ―algo que es bastante recurrente por parte del señor Feijóo cada vez que hay incendios― y no la pésima gestión del Gobierno de la Xunta de Galicia. Señorías, así gestionan ustedes las crisis: recortando, privatizando y luego llamando al Gobierno central cuando la situación se les ha ido de las manos. Si no, pregúntele a la del ‘aticazo’. (Rumores).

Con la crisis de Ceuta han hecho lo mismo, han ofrecido declaraciones incendiarias, mentiras y un discurso pensando en convertir una situación extraordinariamente delicada en combustible político, precisamente, para azuzar el odio y la mentira. Pero, después de escucharle de nuevo hoy aquí, en la tribuna, realmente no han aportado ni prestado ninguna ayuda. De hecho, les recuerdo a sus señorías que de los ocho nuevos espacios que se han aportado hasta ahora para gestionar la situación en Ceuta, siete los ha puesto la Administración General del Estado, los ha puesto el Gobierno de España ―el Ministerio de Defensa y el Ministerio de Vivienda―. Siete de los ocho alojamientos donde ahora mismo tenemos a más de 3400 personas ―que estamos aumentándolos con el horizonte puesto en las 6000― han sido puestos por el Gobierno de España. Mientras, los Gobiernos autonómicos de su partido, junto con VOX, lo único que han puesto sobre la mesa son propuestas contrarias a la ciencia, han puesto palos en las ruedas negándose a recoger niñas en necesidad y boicoteando, como hemos visto, las conferencias sectoriales convocadas para transferir recursos a la ciudad autónoma. Así es como ustedes afrontan esta crisis: con oportunismo, con cinismo, sin recursos, sin profesionalidad y sin vocación de servicio. Esto es lo que nos toca de nuevo vivir en esta crisis.

Se dice: ¿qué habríamos hecho en materia diplomática? ¿Cuál ha sido la aportación del Partido Popular y del señor Feijóo hasta ahora? Pues lanzar gasolina al fuego y acusar al Gobierno de España de haber permitido esta crisis adrede. Dicen: Usted lo sabía y lo tapó. Ustedes llevan años repitiendo que mi Ejecutivo está cautivo de no sé qué intereses y de la Corona alauita, que nos plegamos mansamente a sus deseos porque poseen información delicada o porque somos unos traidores a la patria. Incluso el propio señor Abascal ha hecho de ello el argumento principal de su intervención ―que se le ha hecho bastante larga―, pero nunca lo dejan claro y yo sí quiero serlo en este asunto.

Señorías, este Gobierno puede tener defectos ―lo he dicho en mi primera intervención―, pero desde luego creo que hemos demostrado en reiteradas ocasiones que miramos de igual a igual a todas las potencias extranjeras, también a Marruecos. (Aplausos). No obstante, tampoco tenemos la más mínima intención de desencadenar un conflicto diplomático de primer orden, en un mundo ya de por sí convulso, con un país vecino sin tener datos sólidos para hacerlo, señorías. Creo que la prudencia no está reñida con la contundencia, ni la transparencia está reñida, por supuesto, con la voluntad clara y firme que tiene el Gobierno de España de conocer todos los extremos de lo sucedido el 30 y el 31 de julio. Estamos ayudando a Ceuta, estamos investigando lo ocurrido y estamos apostando por la prudencia, ¡por la prudencia!, que creo que en momentos como el actual es un activo.

Usted viene aquí, suelta cuatro bulos y pretende que nos avergoncemos por ello. Pero ahora es importante, como partido de Gobierno que ha sido el Partido Popular ―porque creo que ya no lo es―, que demuestre hasta qué punto la actitud del señor Feijóo es hipócrita. Escuche esta frase, señoría ―abro comillas―: Hay dos formas de ver las relaciones entre España y Marruecos. Una consiste en poner constantemente problemas encima de la mesa, como si la relación fuese un problema, y hay otra que es verlas desde una posición de cooperación, de sólida amistad y de confianza entre los dos países. Esa es la forma en la que yo las veo, lo cual no quiere decir que no existan problemas entre nosotros ―cierro comillas―. Esto lo dijo el señor Aznar en agosto de 1999, tras reunirse con el rey Mohamed VI. (Protestas). Por aquel entonces, el ministro de Asuntos Exteriores, el señor Matutes, decía que tener una buena relación con Marruecos es una gran prioridad para el Gobierno de España. El ministro de Industria, el señor Piqué, afirmaba ―y cito de nuevo— que nadie, nadie estaba más interesado que España en el desarrollo económico, social y la consolidación política de Marruecos, y que nuestro interés ―continuaba el señor Piqué― como país estaba en tener una relación estrechísima, privilegiada, amistosa y casi diaria de complicidad con Marruecos ―cierro comillas―. Señorías, esta era la estrategia del señor Aznar como presidente del Gobierno. Pero ¿cuál era la del señor Rajoy? Les leo lo que declaró el presidente del Gobierno, el señor Rajoy, en el año 2012 ―abro comillas―: Me considero un amigo de Marruecos y apoyo el proceso de reformas impulsado por su majestad el rey Mohamed VI, que ha puesto a Marruecos a la vanguardia del mundo árabe. Es un ejemplo a seguir para otros muchos países ―cierro comillas―. A lo que añadió, por cierto, el señor Rajoy: Mi visita a Marruecos refleja la importancia estratégica de las relaciones entre nuestros dos países y el Gobierno de España considera a un Marruecos democrático, próspero, estable, como un pilar fundamental de su política exterior ―cierro comillas―.

Cuando en febrero de 2017 centenares de migrantes saltaron la valla de Ceuta, el presidente Rajoy describió la colaboración con Marruecos en el control de inmigración como magnífica. Y en noviembre afirmó ―y leo palabras textuales y abro comillas―: «La estrecha cooperación en materia migratoria entre Marruecos y España solo puede ser calificada de excelente y constituye un verdadero modelo de asociación entre Europa y África». ―cierro comillas―.

Señorías, con esto quiero decir a todos los ciudadanos que nos estén escuchando que no se puede ser más hipócrita, que no se puede tener, de nuevo, una doble vara de medir en este tema para intentar sacar no sé qué tajada política y que, dependiendo de si se está en el Gobierno o en la oposición, la posición es de una u otra manera. Es decir, cuando gobierna la derecha, Marruecos es un socio imprescindible, un ejemplo a seguir y un amigo, pero cuando nosotros gobernamos ―es decir, la izquierda y los progresistas―, es que estamos vendidos y poco menos que tienen no sé qué información sobre el presidente del Gobierno que nos tiene a todos sometidos a los intereses de la Corona alauita.

Señorías, en 2017 ―por poner las cosas en contexto―, cuando Mariano Rajoy pronunciaba estas palabras, hablaba de esa relación estratégica y calificaba de magníficas las relaciones con Marruecos, hubo 6800 entradas irregulares en Ceuta y en Melilla. Señorías, ¿saben cuántas ha habido en este último año? Ha habido 3900, casi la mitad; casi la mitad. (Aplausos.―Protestas.―El señor Tellado Filgueira: ¡Ochenta mil! ¡Ochenta mil!). Por tanto, la ley del embudo, señorías. ¿Cuántas entradas se producirían si yo…? (Continúan los rumores). A ver, a mí esta interacción me parece muy estimulante, señora presidenta, pero yo les he escuchado con mucho respeto y en silencio, y tampoco es que hayan utilizado mucho dato. Pediría lo mismo para todos los oradores, no solamente para los de la derecha y la ultraderecha. (Rumores.―Varios diputados del Grupo Parlamentario Socialista chistan pidiendo silencio).

¿Cuál sería la política exterior con Marruecos del señor Feijóo y del señor Abascal? ¿La misma que hemos tenido todos los presidentes del Gobierno hasta la fecha, o sería una de confrontación abierta? Señorías, ¿de verdad ustedes están diciendo que tenemos que romper, como ha dicho el señor Abascal ―un hipotético potencial vicepresidente del Gobierno de España―, todas las relaciones y el Tratado de Amistad, Buena Vecindad y Cooperación con Marruecos? ¿De verdad estamos hablando de esto? Esta es la explicación que sale de todo lo que ustedes han dicho durante estas últimas semanas y creo que, además, es su obligación, porque de momento lo único que ha hecho usted es lo de siempre: refugiarse en la ambigüedad y en la contradicción y decir que, si es presidente del Gobierno, su primer viaje sería a Marruecos, pero al mismo tiempo también ha dicho que esto es una agresión. En fin, ¿en qué quedamos? Yo creo que no es serio.

Y ya que estamos, no puede usted prometer cosas que no están en su mano cumplir. Todos nos hemos alegrado mucho de que España haya ganado la Copa del Mundo, además, en una ciudad tan latina como Nueva York. Yo siempre he defendido que ya hemos ganado la Copa del Mundo en Sudáfrica, la hemos ganado también en Estados Unidos y que va tocando ahora ganarla en España, en casa. Y vamos a trabajar por que la final de la Copa del Mundo de 2030 sea en España. Pero, bueno, tampoco nos reconocen el éxito de que España, Portugal y Marruecos se hayan llevado el albergar el Mundial en el año 2030. En fin, será de otros la responsabilidad, no nuestra. Pero llega el señor Feijóo y en una entrevista, parafraseando al señor Suárez, dice lo siguiente: Puedo prometer y prometo que la final del Mundial será en España. (Risas.―Rumores.―El señor Núñez Feijóo: Sí, ¿qué pasa?).

Presidencia. Señores diputados, silencio. (Continúan los rumores.―El señor De la Rosa Martín pronuncia palabras que no se perciben). Señor De la Rosa.

PRESIDENTE DEL GOBIERNO

Página 62

Pero si el señor Feijóo no manda ni en su propio partido, ¿va a mandar en la FIFA? (Risas y aplausos). Es una cosa lo del señor Feijóo… ¡Puedo prometer y prometo! Pero, de verdad, yo es que no sé, no sé... La imagen que tenía usted viniendo de Galicia... (Rumores.―El señor Marí Bosó pronuncia palabras que no se perciben).

Presidencia. Señor Marí Bosó.

PRESIDENTE DEL GOBIERNO

Página 62

Si usted no puede obligar a la señora Ayuso a hacer dimitir al alcalde de Móstoles por una supuesta violación o, mejor dicho, agresión sexual, ¿y usted viene aquí diciendo qué? (Aplausos). Por acoso sexual, mejor dicho. Si no puede obligar a la señora Ayuso a que explique quién pagó su viaje a México o que dé explicaciones por el ‘aticazo’ que se ha comprado o que ha comprado con el dinero de todos los madrileños y que parece que el señor Feijóo sabía desde abril. (Rumores). Bueno, ayer nos enteramos de que la señora Ayuso, la que no sabía nada del ‘aticazo’, parece que visitó el ‘aticazo’, ¿no? Bueno, pues resulta que el señor Feijóo puede prometer y promete que la final de la Copa del Mundo será en España. En fin, es impresionante. Resumiendo, usted promete lo que no puede cumplir y no cumple con lo que sí que puede hacer.

Señor Feijóo, hablemos claro: es evidente que las crisis migratorias ocurren, suceden, han ocurrido no solamente en España, sino también en Italia, en Grecia, en Polonia. Yo recordaba en mi primera intervención, y también en otras intervenciones públicas que he hecho, que en el año 2020, en plena pandemia, llegaron 23 000 seres humanos a las islas Canarias. 22 000 seres humanos llegaron en el año 2021. En el año 2021 también sufrimos una crisis migratoria en Ceuta y hemos vuelto a sufrir una crisis que tiene una dimensión migratoria. Pero ha ocurrido en Italia, ha ocurrido en Grecia y ha ocurrido en Polonia con políticas muy diferentes a las políticas del Gobierno de España, bajo Gobiernos conservadores con una retórica antimigración casi tan fuerte como la del Partido Popular y VOX. Ha ocurrido antes también en España ―antes hacía mención a las crisis migratorias que han sufrido otros presidentes de Gobierno― y no queda otra que hacerles frente, y creo que hay que hacerlo con prudencia estratégica y con inteligencia, defendiendo los derechos humanos, que no están reñidos con la contundencia de un Estado social y democrático de derecho como es el nuestro. En fin, yo creo que con usted y con Abascal en el Gobierno no es que hubiera crisis migratoria, es que lo que no habría serían soluciones.

Soluciones. Nosotros trabajamos durante la Presidencia española de la Unión Europea por comunitarizar, por europeizar y lograr un gran acuerdo que creo que es un gran pacto, el Pacto de Migración y Asilo. Ustedes lo aprobaron, lo apoyaron, y hoy, por miedo a la ultraderecha, se niegan a implementarlo en nuestro Estado, en el país, cuando precisamente lo que consolida es la solidaridad entre países y, por tanto, también es algo que creo que sería en beneficio del interés general de nuestro país, que está en primera línea en relación con otros países cuando afecta al Mediterráneo y a la fachada atlántica.

Por tanto, como hemos podido ver, creo que no hay alternativas, que no hay propuestas viables ni para gestionar el pico migratorio ―y lo hemos vivido también en otros lugares, en el Estrecho, en el Mediterráneo y en el Atlántico―, ni tampoco para reconducir la relación con Marruecos, ni por supuesto tampoco para ayudar a los ceutíes. Por eso, se esconde el señor Feijóo en esa constante ambigüedad, en la estridencia, en la desinformación, nunca diciendo cosas concretas, porque sabe que no puede o, peor aún, porque sabe que nadie espera de usted una alternativa de Gobierno seria. Nadie, ni siquiera en su propio partido. Pero, bueno, por eso aspira a incendiar, a cosechar un voto ―vamos a llamarlo así― de cabreo, como usted mismo ha reconocido. Por eso solo habla de derogar el sanchismo y no dice una sola palabra de qué construirían después. En fin, allá ustedes. Nosotros vamos a seguir trabajando por el futuro de los ceutíes y usted siga braceando en el fango.

Señor Abascal, efectivamente, soy un traidor, todos somos traidores. Nos quiere en la cárcel, quiere ilegalizar a todos los partidos. En definitiva, esta es un poco la cosmovisión del señor Abascal cuando habla de política y es como entiende la democracia. Hagamos cuentas. El señor Abascal lleva veintisiete años en política, viviendo de un salario público, trece con el Partido Popular, cobrando por no hacer nada, y catorce con VOX, cobrando por generar ―¡y cómo cobran el señor Abascal y sus asesores!― bulos y odio. Menuda contribución a la patria: veintisiete años entra la nada y el lodo. Bueno, usted se subió a un ferri, grita ¡invasión!, también lo ha dicho aquí, dice que lo que se ha producido es un acto de guerra y se dedica a aprovechar el sufrimiento de los ceutíes y también de los inmigrantes para sacar tajada con la frustración, la desesperanza y la violencia. En fin, no voy a dedicar ni un segundo de mi tiempo a desmontar bulos e hipérboles y también sus imprudencias, porque usted no pretende que se aclare lo ocurrido, pretende enturbiarlo. Usted no quiere que el Gobierno resuelva esta crisis, como tampoco quiso en Paiporta ni en la dana de Valencia ni tampoco durante la pandemia, cuando en pleno confinamiento llamó a desobedecer el confinamiento y sembró dudas sobre la vacuna diciendo poco menos que estaba el régimen chino detrás. Por cierto, que eso también es culpa mía, lógicamente.

En fin, quiere que sufra Ceuta por ella, y si eso implica que sufran también miles de ceutíes inmigrantes, pues que así sea. En eso usted, si me permite, no se diferencia mucho de otros actores estatales y no estatales que trabajan precisamente para capitalizar y alimentar esta tragedia para ganar apoyos y más dinero. Se llenan la boca hablando de España, pero la defensa de la bandera o de España se queda ahí, en la pulsera. Claro, ha llegado el señor Feijóo..., perdón, Abascal ―es que ya...― y lo único que me reprocha es que hayamos puesto controles a los ciudadanos italianos que entran en España, pero obvia decir que, sin razón alguna, el Gobierno italiano, un Gobierno aparentemente hermano del partido del señor Abascal, lo que ha hecho ha sido suspender Schengen con España. Además, se lo hace a un país, el nuestro, que cuando ocurrió lo de Lampedusa lo que hizo fue acoger migrantes que llegaron de manera irregular en esa avalancha que sufrió Italia. Entonces el señor Abascal no habló de traición, pero en este caso sí habla de traición, porque es el malvado Sánchez el que está detrás de ello.

Mientras tanto, Ceuta sufría una crisis gravísima y ahí tenemos al tecnoligarca Elon Musk, uno de sus ídolos políticos, que lo que hacía era burlarse de España, convertía nuestro drama en un meme y lo que hizo el señor Abascal fue aplaudirlo. No criticarlo, no rechazarlo, no condenarlo, sino aplaudirlo. Y cuando desde Israel se cuestionó nada más y nada menos que la españolidad de Ceuta y Melilla y también desde think tanks de ultraderecha en Estados Unidos y se habló de los españoles como si fueran colonos, ¿qué es lo que hizo el señor Abascal? Agachar la cabeza, como cada vez que tiene ocasión, ante los poderosos. Se crece ante una niña migrante, pero se desinfla ante los oligarcas extranjeros que insultan no a este Gobierno, sino a España. (Aplausos).

Todo esto se explica porque pasan tantas cosas, se dicen tantas burradas, que muchas veces acabamos igualando las cosas, pero hay gravedad en las declaraciones y me gustaría recordar unas palabras del señor Abascal en el año 2024. Cuando VOX abandonó los Gobiernos autonómicos del Partido Popular y aquella decisión aparentemente controvertida dentro de VOX generó contestación por parte de algunos que han acabado expulsados ―así entiende la democracia el señor Abascal―, cuando VOX ―decía― abandonó esos Gobiernos autonómicos en el año 2024, para explicar ante sus militantes y sus votantes el abandono de esos Gobiernos lo que dijo es que esa decisión había sido tomada ―cito textualmente y abro comillas―: por gente más poderosa que nosotros ―cierro comillas―. Nunca terminamos de entender quién era esa ‘gente más poderosa que nosotros’ a la que se referían el señor Abascal y VOX. ¿Quién manda realmente en VOX cuando llegan las decisiones importantes? No digo la de voy a expulsar aquí a todo aquel disidente, como hace el señor Abascal, que luego sube a tribuna dando lecciones de democracia. ¿Quién manda realmente en VOX cuando hay que tomar decisiones estratégicas importantes como es, por ejemplo, acabar con presencia en Gobiernos de coalición autonómicos? ¿Quiénes son esas personas importantes? ¿Quién decide su estrategia? ¿Quién fija las prioridades y hasta qué punto coinciden esas prioridades, por cierto, con los intereses de España? ¿Cuánta autonomía le queda al señor Abascal y a VOX después de tanta obediencia? Porque aquí se habla de soberanía, se habla de independencia, se habla de prioridad nacional, pero después buscan referentes fuera, reciben financiación de fuera, celebran decisiones tomadas fuera, incluso cuando perjudican a los españoles y a las españolas. Yo creo que eso no es patriotismo, señorías, tampoco creo que la mayoría de los ciudadanos y ciudadanas españoles así lo consideren. Es un nacionalismo de escaparate, una obediencia al exterior, es una agenda camuflada que no sirve a España, sino a los intereses de unos pocos que, por cierto, no están en nuestro país y, desde luego, debilitan a Europa. (Aplausos). Tenemos muchos ejemplos. No es solamente que, a las claras, el señor Abascal haya subido y haya dicho que hay intereses importantes que nos exceden, que nos sobrepasan, decisiones que se han tomado fuera para decidir si estamos o no estamos dentro de un Gobierno autonómico. Además, por mucho que el señor Abascal y su grupo parlamentario se llenen la boca con la defensa de los agricultores y agricultoras y las gentes del campo en este país, cuando se han impuesto aranceles de manera unilateral a Europa ―y, por tanto, a España― por parte de la Administración estadounidense y el Gobierno ha movilizado en un real decreto ley 14 000 millones de euros, lo que han hecho el señor Abascal y VOX es votar en contra. Dicen representar a los trabajadores creando un seudosindicato, pero se niegan a subir el salario mínimo interprofesional. Votan en contra de la reforma laboral. Anuncian que si gobernaran con el Partido Popular, votarían y derogarían la reforma laboral. Dicen que España se quema, que las políticas verdes arruinan a nuestro país, pero votan en contra de subirles el sueldo a los bomberos forestales que arriesgan su vida cada verano. Dicen que están con la ley y con el orden, con nuestras fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, pero la única realidad es que, mientras usted militaba en el Partido Popular, congelaron sus sueldos y redujeron su plantilla. Por cierto, este ha sido el Gobierno que más ha aumentado no solamente el número de plantillas de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, hasta llegar a un máximo histórico, sino que hemos subido sus retribuciones casi en un 50 %. (Aplausos).

Luego, están gobernando en Andalucía, en Castilla y León, en Aragón. Hay múltiples ejemplos, señorías, de cómo en Castilla y León parece que las personas LGTBI han dejado de existir, porque ni las nombran. Debe ocurrir algo parecido con la educación, porque tampoco merece una sola medida en su acuerdo de Gobierno. En Andalucía, ni una línea contra la violencia machista, ni una contra la violencia vicaria. En Aragón han decidido ahorrar retirando 17 euros semanales a los menores tutelados no acompañados, ¡17 euros semanales! ¿De verdad ese es el gran problema de España, señorías? En Extremadura hablan de devolver a los menores no acompañados a sus países de origen. ¿Y qué harían los señores de VOX: abandonarlos en la frontera, dejarlos a merced de las mafias, entregarlos otra vez a las redes de trata de los que muchos intentaban escapar? Es muy fácil gritar ¡que se vayan!, lo difícil es explicar qué piensan hacer con cada uno de los niños y niñas cuando se apagan las cámaras, aunque a algunos de ustedes ya les hemos escuchado y, además, aquí se ha criticado con acierto. Por cierto, señor Abascal, me gustaría que usted subiera a la tribuna y se disculpara y criticara al miembro de su grupo parlamentario que dijo que iban a cazar uno a uno a los inmigrantes llegados a Ceuta. Lo peor no es eso, lo peor es que han conseguido también que el Partido Popular compre todo este discurso. Antes, el señor Patxi López ha hecho una muy buena síntesis de cómo el Partido Popular, el señor Feijóo, cuando gobernaba la Xunta de Galicia hace ya unos años, antes de que VOX tuviera presencia parlamentaria, defendía una política migratoria y cómo hoy hace un copia y pega de los eslóganes vacíos y reaccionarios del señor Abascal.

¿Dónde está el peligro? Los señores de VOX hoy dicen invasión, mañana hablan de guerra, después alguien dice que hay que cazar uno a uno a los inmigrantes. ¿Y qué dirán pasado mañana y al otro? Esto ya no va solamente de VOX, va de la sociedad que queremos ser, del país que queremos ser, señorías. Y yo quiero dirigirme también a quienes nos escuchan desde esta Cámara. Ahora preguntémonos a dónde conduce el camino de la guerra, de la invasión, de cazar uno a uno a los migrantes irregulares. ¿Nos hace más seguros deshumanizar al que llega? Yo creo que no. ¿Soluciona algún problema convertir a un menor en un enemigo? Yo creo que tampoco, señorías. ¿Mejora nuestra convivencia señalar a millones de personas por su origen? Por supuesto que no. Y la España real creo que lo sabe, porque sabe que su diversidad, su solidaridad y su naturaleza abierta son no solamente nuestro pasado, sino también una garantía de que podamos prosperar en el futuro, y eso, señorías, no significa negar la realidad. La situación que hemos vivido es grave, muy grave. Y mientras yo sea presidente del Gobierno, España va a defender su integridad territorial con toda la fuerza del Estado. (Rumores). Nuestras fronteras se respetan, nuestra seguridad se garantiza, nuestras fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado tienen todos los medios y toda la legitimidad para protegerlas. Ceuta lo que no necesita son discursos matonistas, de patio de colegio; necesita prudencia, sentido común (aplausos que continúan mientras el orador está en el uso de la palabra), templanza, un Gobierno valiente, un Gobierno que plante cara a los poderosos y que proteja y sirva a la gente. Y creo, sinceramente, después de lo escuchado, que ese Gobierno somos nosotros.

A los dos portavoces del Grupo Parlamentario de SUMAR les agradezco, por supuesto, las palabras que han tenido con los servidores y servidoras públicos, porque, efectivamente, creo que en todas las crisis, también en esta crisis, hemos visto un desempeño extraordinario. Se habla del origen, la causa, los actores que han estado detrás de este hecho los pasados 30 y 31 de julio. Se apunta a Marruecos, se apunta también a Estados Unidos, se apunta también a Israel. Yo no quiero entrar en el terreno de las especulaciones. No es mi deber, no creo que sea acertado. Mi deber, mi obligación y mi responsabilidad es actuar sobre hechos y datos ciertos, y los he compartido con todos ustedes. Ustedes podrán considerar que es insuficiente, que faltan todavía cosas que aclarar, que hay indicios que tenemos que despejar. Yo lo comparto con ustedes. Miren, recientemente, el 5 de agosto, ha habido aparentemente un ataque híbrido en Alemania, por lo que dicen las autoridades alemanas, perpetrado por Rusia. Rusia lo ha negado. Pero, en todo caso, se ha tardado semanas en poder esclarecer este hecho que ha sufrido Alemania. Por tanto, dejemos trabajar a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. Nosotros tenemos la absoluta transparencia y convicción de que queremos conocer la realidad y la verdad, entre otras cosas porque no queremos que vuelva a suceder. Lo que sí he dicho y he compartido con ustedes son los hechos que nosotros conocemos hasta ahora.

Los hechos conocidos hasta ahora son, uno, que lo que cambió la política migratoria o la realidad migratoria, para ser más exactos, desde el 8 de julio al 30 y 31 de julio es una sentencia del Tribunal Supremo que es tergiversada por las redes sociales, también por determinadas redes de tráfico de seres humanos, donde se dice que ya simplemente con llegar a nado son imposibles las devoluciones en caliente, si me permiten esta expresión. Por tanto, señorías, este es un hecho que existe. (El señor vicepresidente, Rodríguez Gómez de Celis, ocupa la Presidencia). El segundo hecho, señorías, es que se propagan estos bulos, esta desinformación, estos vídeos por las redes sociales, por WhatsApp, por Facebook, por TikTok, en definitiva, por el conjunto de las redes sociales. De lo que sí tenemos evidencia ―y esto no lo digo yo, sino que lo dice también el Servicio Europeo de Acción Exterior― es que redes proisraelíes y redes rusas amplifican estos bulos y esta desinformación, entre otras cosas no solamente para atacar a un Gobierno ―el Gobierno de España, que tiene unas posiciones en política exterior que son valientes, que son consecuentes con nuestro derecho internacional y creo que también con el sentir mayoritario de la ciudadanía española―, sino también, lógicamente, para atacar posiciones como las que ustedes han comentado en otras muchas materias.

Lo que quieren también es debilitar una posición que creo que es bastante evidente dentro de Europa, como es la unidad europea en política migratoria. De ahí que yo haya echado en falta esa solidaridad europea que sí tuvo España, por ejemplo, en Groenlandia, cuando se cuestionó la integridad territorial, o también en Lampedusa, cuando sufrió esa crisis migratoria, y también en Lituania, cuando sufrió esa crisis migratoria por parte de Bielorrusia, en Polonia y en otros tantos países que han sufrido estas crisis migratorias. Solidaridad, esa es la razón de ser del continente europeo y del proyecto europeo.

¿Llegamos tarde? Señorías, han retornado de manera voluntaria en las horas siguientes a esta crisis nueve de cada diez migrantes que entraron de manera irregular. He dicho antes que desde el 10 de agosto 3600 personas han sido devueltas o repatriadas de manera voluntaria. Se habla del mando único. Es la primera vez que se asume esta competencia por parte del Gobierno de España. Se puede decir que es la primera vez que sucede algo así. Perfecto. Pero en ocasiones anteriores, ante crisis migratorias como las que hemos sufrido, señorías, al Gobierno de España no le ha hecho falta tener un mando único para responder de manera eficaz a lo sucedido. Lo hicimos en Canarias, lo hicimos en Ceuta y lo hemos hecho ahora, en este caso, con el instrumento del mando único, de otra manera, precisamente porque la evolución de la crisis exigía un refuerzo de esa cogobernanza y de esa cooperación interministerial.

En cuanto a la política migratoria ―y agradezco a los dos portavoces del Grupo Parlamentario SUMAR que reconozcan esto―, quiero decir que, leyendo las cifras ―y estos son datos, no son quimeras, no son suposiciones, no son bulos―, podemos ver que las entradas irregulares a nuestro país han caído un 15 % respecto al año anterior.

Un 15 %, señorías. Y el año anterior también cayeron respecto al anterior, el año 2024. Fíjense que han caído, en lo que llevamos de año, un 30 % por la vía marítima y un 60 % casi en las islas Canarias. Eso exige también una cooperación con los países de tránsito, y Marruecos también es un país de tránsito cuando estamos hablando de la fachada atlántica y, por tanto, del número de llegadas a las islas Canarias, como también lo es Senegal o como lo son Mauritania y Gambia. Por tanto, señorías, seamos conscientes de que España es hoy una de las fronteras menos porosas y, en consecuencia, más seguras del Mediterráneo cuando hablamos de la evolución de la migración irregular en Europa.

Sobre retornos quiero decir ―es un dato que probablemente no se conozca; tengo que decirles a mí también que me ha llamado la atención cuando lo he leído― que, en este primer cuarto del año 2026, España es el país que más retornos ha emitido: casi el doble que un país como Italia, que es un país de primera frontera. Por tanto, señorías, creo que también en ese ámbito, en el ámbito de los retornos, estamos haciendo lo que la ley nos permite y, desde luego, con una clara voluntad política de luchar contra estas mafias y este tráfico de seres humanos.

Se habla también de ejercer los derechos humanos. Yo creo, señorías, que lo estamos haciendo. Antes he comentado que son siete de cada ocho instalaciones las que se han puesto a disposición de esta crisis humanitaria, las provistas por el Gobierno de España. No siendo competentes en el asunto, señorías, hemos destinado 60 millones de euros, más 25 millones de euros previos, al cuidado y la protección de los menores en la ciudad autónoma de Ceuta.

Se habla de política de apaciguamiento con Marruecos. Nosotros no tenemos una política de apaciguamiento con Marruecos, señorías. Tenemos una política de buena vecindad con Marruecos y eso significa que hay líneas rojas ―ellos lo saben― que son perfectamente legítimas y que vamos a defender siempre, como es la integridad territorial de nuestro país y como es, por tanto, la soberanía nacional de Ceuta y de Melilla. Esa relación con Marruecos no es una relación de apaciguamiento, sino de buena vecindad, que es la clara vocación que tiene este Gobierno; como la han tenido, por cierto, todos los Gobiernos de la historia democrática de nuestro país con independencia de su signo político.

Se habla del cambio sobre el Sáhara Occidental, que ha sido criticado por su grupo parlamentario y por otros, pero yo quiero recordar que hay una resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas al respecto. Quiero recordar que los principales países europeos han avalado también la propuesta que ahora mismo está encima de la mesa en relación con la autonomía del Sáhara Occidental dentro de Marruecos. Por tanto, señorías, yo creo que lo que está haciendo el Gobierno de España, junto con Europa y el conjunto de la comunidad internacional, es tratar de dar una solución política a un conflicto que lleva cincuenta años enquistado. Creo que eso nada tiene que ver con ningún otro interés, sino con el de ayudar a una zona, en este caso al Sáhara Occidental, que, desde luego, sigue contando con una ayuda humanitaria por parte del Gobierno de España. Somos el país que más recursos económicos provee a la ayuda humanitaria en el Sáhara Occidental.

Habla también de la desinformación, de los bulos. Teníamos datos, precisamente, de que, durante esa crisis ―como ocurrió también en la crisis de la dana―, hubo muchos mensajes de odio, de desinformación, por parte de la ultraderecha también española. Detectamos más de diez mil mensajes. La mayor parte de ellos, afortunadamente, han sido sacados de esas redes sociales, pero es evidente que hay un interés claro por parte de las redes de ultraderecha de tratar de generar zozobra y desconfianza. Acuérdese del lema «el pueblo defiende al pueblo» y luego, como aquí se ha dicho, recordamos cómo las juventudes de VOX se quedaron con buena parte del dinero que pidieron precisamente para la reconstrucción de Valencia tras la dana y de Paiporta. (Aplausos).

Al señor Rufián quiero decirle más o menos lo mismo, porque ―digamos― todos los grupos progresistas han ido un poco por ese mismo marco. Creo que es importante insistir ―se lo agradezco mucho porque ha estado fuera del debate público― en que ha habido 141 fallecidos y fallecidas, en su mayoría niños y niñas, y merecen nuestra memoria, nuestro reconocimiento y, efectivamente, nuestro reproche por que haya podido suceder un drama de estas características. Pero, insisto, usted acusa, como portavoz del Grupo Parlamentario de Esquerra Republicana, al Reino de Marruecos de colaborar, junto con otras potencias extranjeras, en lo sucedido los pasados días 30 y 31 de julio. En mi caso, señorías, yo me debo, como presidente del Gobierno, a los datos, a los hechos contrastados y, por supuesto, a trabajar desde la prudencia, que eso no está reñido con la contundencia en relación con este asunto. Mientras tanto, como he dicho antes, vamos a hacer públicos todos los documentos relativos a esta crisis ―antes, durante y después― para que los ciudadanos españoles, y también ustedes, como representantes de estos, puedan sacar sus conclusiones. Desde luego, señorías, nosotros vamos a actuar siempre desde esa máxima de prudencia, de rigor, de transparencia y de defensa del interés general de los españoles y españolas. Y creo que en el interés general de los españoles y españolas está el tener unas relaciones de buena vecindad con nuestros vecinos, en este caso, con Marruecos.

Respecto a las soluciones ―efectivamente, usted también ha hecho referencia a ello― creo, y ahí están los datos, que nuestra política migratoria funciona. Antes se nos ha espetado, por parte de algunos portavoces de grupos progresistas, la externalización de la política migratoria. El Gobierno de España votó en contra de la externalización de la política migratoria y, por tanto, de los centros de retornos en terceros países. Esto lo están defendiendo la mayor parte de los Gobiernos europeos, pero no así el Gobierno de España. Me consta que no sentó bien, pero yo lo he calificado como un trampantojo: no va a servir para nada. Lo hemos visto en anteriores experiencias ―tanto por parte de Gobiernos europeos como no europeos― respecto a cómo luchar contra el tráfico de seres humanos.

Nosotros tenemos una política migratoria que hemos ido construyendo durante estos últimos ocho años, basada en la lucha contra el tráfico de seres humanos y, por tanto, contra las mafias. En segundo lugar, abriendo vías de migración regular. Aquí se ha hablado también de las vías de migración regular y yo quiero reivindicar que este Gobierno, desde que pusimos en marcha la legislatura de 2018 y las sucesivas, lo que ha hecho ha sido modificar el reglamento de extranjería, precisamente para sacar de la estigmatización a muchos menores no acompañados y poder reinsertarlos o, mejor dicho, insertarlos en la vida laboral, social y educativa de nuestro país. Y destaca también, lógicamente, el proceso de regularización que vivimos en los últimos tiempos, que ha hecho que 1,2 millones de personas soliciten ese proceso de regularización y de reconocimiento de derechos y de deberes, como usted bien ha dicho. Ahora mismo tenemos 360 000 personas cotizando a la Seguridad Social, lo cual da una prueba de la realidad que teníamos antes de esta regularización. Y, junto con esas vías legales, estamos cooperando con los países de origen y de tránsito. Gracias a ello, hoy la ruta del Mediterráneo Occidental es de las más seguras de todas las del Mediterráneo en Europa. Por supuesto, también hemos tratado de europeizar esta cuestión y de exigir la solidaridad de los países europeos que, durante esta crisis, vieron una manera de debilitar a un Gobierno de coalición progresista que legítimamente defiende una forma de hacer las cosas diferente, y yo creo que más acertada y eficaz desde el punto de vista humanitario, social y económico. Ahí están los datos: en seis años seguidos, hemos crecido más del 2 %, el cuádruple que la zona euro. Y, finalmente, señorías, las políticas de integración, con un plan que, antes de iniciarse el verano, pusimos en marcha, de más de 500 millones de euros, precisamente para eso, para las labores de integración. Por tanto, estamos trabajando en las soluciones en relación con Ceuta y con la aplicación del Pacto Europeo de Migración y Asilo, que, por cierto, fue logrado por el Gobierno de coalición progresista durante la Presidencia española de la Unión Europea, antes de las elecciones del año 2023.

Usted habla de los retos de la migración y de la vivienda. Efectivamente, son retos. Probablemente yo no hablaría de la migración como reto, porque ya empezamos a darle un marco distinto a lo que es algo consustancial a la historia de la humanidad, pero sí que quiero decirle que, desde luego, las políticas de migración, las políticas públicas que estamos poniendo en marcha ―y ahí están los datos, incluso con la avalancha que se sufrió en Ceuta― están dando sus resultados. Esto no es caer en la autocomplacencia ni no ser autocríticos. Al contrario, ya lo he dicho: tendremos que seguir mejorando, tendremos que seguir modernizando muchas de las políticas que están hoy más en primera línea, más puestas en duda, sobre todo en el ámbito de las nuevas tecnologías. El Gobierno de España está actuando en esa materia y lo vamos a seguir haciendo.

A la señora Nogueras la he notado un poco incómoda. Tengo que decírselo, señoría. Además, a mí con que me dé un USB me vale, no hace falta que me dé todos los papeles. Me da un USB y me quedo con las propuestas, aunque ya las conozco, porque, por supuesto, respeto todas las iniciativas parlamentarias que se presentan por parte de todos los grupos parlamentarios.

No sé, pero me ha dado la sensación de que usted estaba un poco incómoda, porque es muy difícil decir que hay que garantizar una atención humanitaria a los migrantes que llegan y al mismo tiempo tratar de emular en algo el discurso de la ultraderecha española o de la ultraderecha catalana. Yo creo, de verdad, que, si usted se escucha y escucha también lo que yo digo, podemos ser conscientes de que estamos en una posición bastante equilibrada, bastante moderada, bastante de sentido común. He hablado de lucha contra las mafias, he hablado de vías regulares de migración, he hablado de políticas de integración, he hablado de europeizar un problema que es común a todos los países de la Unión y he hablado también de la cooperación con los países de tránsito y de origen. Y yo la noto incómoda, porque, por un lado, es difícil tratar de competir con la ultraderecha española y catalana siendo más duro que ellos, porque ellos siempre van a decir dos huevos duros más ―le pasa un poco como al señor Feijó―, y, por otro, decir que tenemos que garantizar esa atención humanitaria.

De nuevo, señoría, entrando más en el detalle, quiero decirle que, evidentemente, nosotros hemos llegado a un acuerdo parlamentario sobre la delegación de competencias. Ustedes han presentado una proposición de ley que excede algunos de los elementos acordados por el Grupo Parlamentario Socialista y ustedes. Permitiremos que se tramite esa iniciativa parlamentaria, pero, en todo caso, señoría, esperemos que podamos llegar a un acuerdo con otros grupos parlamentarios. Lo que sí le diré, señoría, es que, por lo que se refiere a la regularización de migrantes, que usted ha dicho que puede estar detrás de este pico de migración irregular en la ciudad de Ceuta del pasado 30 y 31 de julio, la propia Comisión Europea ha dicho ―si usted no me cree a mí― que nada tiene que ver. Nada tiene que ver, señoría. Cuestión distinta es que, en efecto, al otro lado de la frontera la renta per cápita es ocho veces menor que la que tienen a este lado de la frontera, en este caso en Ceuta y en Melilla.

Y al pobre Salvador Illa también le mete en el ajo. No solamente Sánchez, sino también Salvador Illa somos los que tenemos la culpa de todo lo que está pasando en Cataluña, que yo creo que no es nada malo, sino que son cosas buenas. Siempre hay retos, y también el reto de la vivienda.

Habla de la financiación autonómica y de la necesidad de financiar el estado del bienestar. Pues bien, para eso necesitamos crecer y también el aporte de la migración y su regularización, porque, efectivamente, lo que hace es aflorar la economía sumergida, que es lo que hemos logrado con este proceso de normalización.

Y dice que hay desigualdad. Evidentemente, hay desigualdad, pero creo que la política de crecimiento de este Gobierno y la política de redistribución de la renta de ese crecimiento está ahí. Hemos multiplicado por ocho en estos años la renta real per cápita disponible de los hogares y esto creo que es también como consecuencia de las políticas de redistribución que está poniendo en marcha el Gobierno de España.

A la señora Aizpurua le agradezco que hable también de la solidaridad con Ceuta. Como he dicho antes, no puedo sino basarme en hechos, no en suposiciones, aunque, evidentemente, hay esos indicios a los cuales usted ha hecho mención y vamos a ver exactamente qué concluyen el Poder Judicial y las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, y se responderá con absoluta contundencia, pero, mientras tanto, con la prudencia debida, si es que fuera el caso.

Sobre la política migratoria vuelvo a decir lo que he dicho antes. Hay que recordar que siete de cada ocho localizaciones que se han provisto en Ceuta son de la Administración General del Estado y, en efecto, sobre menores hay que recordar de nuevo que no solamente no es una competencia nuestra, sino que ya hemos transferido o estamos en vías de transferir 62 millones de euros más 25 millones de euros previos. En fin, yo no esculpo a nadie. De nuevo, volviendo a Marruecos, señora Aizpurua, lo que hago es ser prudente, riguroso y actuar con los datos que uno tiene sobre la mesa.

Sobre el papel de la Unión Europea, evidentemente, nosotros hemos hecho uso de esas peticiones. Hemos pedido recursos a Frontex, hemos pedido recursos a la Oficina de Asilo y hemos pedido recursos también para continuar fortaleciendo estas fronteras en Ceuta y en Melilla. Fíjese ―antes lo decía― que tanto en Ceuta como en Melilla hemos invertido ya 77 millones de euros, tenemos planificado otros 100 millones de euros para todo el perímetro fronterizo y hemos solicitado, además, otros 35 millones de euros a la Comisión Europea para fortalecer esas fronteras. Y, como usted bien ha dicho, evidentemente, el problema es que la desigualdad trae causa de un problema o un reto estructural que es, sin duda alguna, lo más importante, por mucha frontera que se fortalezca o por mucha frontera que se levante.

A la señora Vaquero quiero decirle más o menos lo mismo. Yo creo que la disyuntiva que teníamos es bastante evidente. Se lo he dicho antes al señor Feijóo y al señor Abascal. ¿Cuál sería la decisión que se hubiera tomado? Porque, si usted conoce el espigón del Tarajal, si usted conoce también el espigón de Benzú, sabrá perfectamente que son orográficamente vulnerables, señoría. Nosotros en 2021 ya procedimos a un alargamiento del espigón en el Tarajal. Como he anunciado a lo largo de esta mañana, vamos a continuar extendiéndolo, pero es evidente, señoría, que no es suficiente ni desde el punto de vista de la frontera ni tampoco desde el punto de vista de lo que tenemos que hacer al otro lado, en este caso, en la lucha por el desarrollo económico de los países de origen y de los países de tránsito. Lo que yo no voy a hacer, señoría, es utilizar la fuerza contra jóvenes y no jóvenes que llegan a nuestras fronteras, en este caso, por miles. (La señora Vaquero Montero hace gestos negativos). No, yo sé que usted no, pero esa es la disyuntiva a la que nos tenemos que enfrentar, señoría. Esa es la disyuntiva a la que nos tuvimos que enfrentar el 30 y el 31 de julio. Por tanto, no es que nosotros hayamos tenido un descontrol de las fronteras, es que quisimos dar una respuesta humanitaria a una crisis migratoria de una envergadura como la que vimos y, entre garantizar la estanqueidad y dar una respuesta humanitaria, se dio respuesta en lo segundo y no en lo primero. Al final, el resultante es que nueve de cada diez migrantes salieron a las pocas horas y a los pocos días y que después del 10 de agosto han continuado sus retornos voluntarios en miles. Y yo estoy convencido de que, a lo largo de estas semanas que vienen, lógicamente, con todos los procesos que tenemos en marcha de filiación, de gestión de todas las peticiones de asilo, muchas de estas personas vinieron por razones económicas y muchas de estas personas serán devueltas a Marruecos. Pero esa es la disyuntiva a la que teníamos que hacer frente los días 30 y 31 de julio. Y yo, como he manifestado en mi primera intervención, estoy muy orgulloso de lo que hicieron las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. El señor Abascal dice que yo no me hago responsable de esa respuesta. Al contrario, me estoy haciendo responsable de esa respuesta y aplaudo esa respuesta porque me parece que fue proporcional y dio una muestra de lo que representa España en situaciones tan difíciles como la actual.

Usted pregunta qué estamos haciendo. Ahí están todos los datos que he dado. ¿Qué vamos a hacer? Pues hemos aprobado en este último Consejo de Ministros nada más y nada menos que un paquete de 300 millones de euros para, durante los próximos meses, relanzar a Ceuta y, como he dicho en mi primera intervención, ser consistentes con la política migratoria que está poniendo en marcha el Gobierno de España. Yo entiendo que los partidos nacionalistas lo que quieren es fragmentar aún más la política migratoria y, por tanto, hacerse cargo de esas políticas migratorias, pero entiendo que el sentido común y el sentido de los tiempos nos lleva en otras direcciones y la dirección es europeizar esta política migratoria, que es lo que logramos bajo la Presidencia española de la Unión

Europea, y ahora tenemos que aplicarlo en todos los Estados. Desde luego, España lo va a hacer con las modificaciones que hemos planteado en el Consejo de Ministros reciente, tanto en la ley y extranjería como en la ley de migración y asilo.

También —¿qué quiere que le diga!— la he notado un poco incómoda. Porque ha dicho: No, es que los extremos… Desde luego, el Gobierno de España no está en ningún extremo cuando habla de política migratoria. No somos ingenuos, sabemos que tenemos que garantizar la seguridad y la frontera, que tenemos que luchar contra las mafias y las personas que trafican con seres humanos, pero, al mismo tiempo, somos conscientes de que la contundencia de ese Estado social y democrático de derecho no está reñida con una política humanitaria en el caso de los migrantes que llegan a nuestro país.

La señora Belarra me ha dicho que por qué protejo a Marruecos. Sencillamente, yo protejo la prudencia. Protejo tener una mirada de Estado en unas relaciones que, evidentemente, tienen que ser de buena vecindad y, cuando se vayan aclarando las dudas y los indicios que ahora mismo están sobre la mesa, iremos respondiendo de manera contundente. Desde luego, en la medida de nuestras posibilidades, hemos ido haciéndolo conforme han ido sucediéndose distintas declaraciones ―por ejemplo, las de los ministros― de manera inaceptable, por parte, en este caso, del ministro de Asuntos Exteriores a la embajadora de Marruecos.

Respecto a la externalización de fronteras, efectivamente, habrá otros países que hayan externalizado fronteras, pero creo que nosotros en absoluto hemos externalizado fronteras, salvo que usted identifique las políticas de cooperación con los países de tránsito con esa externalización de fronteras, que no es el caso.

Y, en fin, comparar esto con el 11M y las mentiras… Pido un poco de respeto para las víctimas del 11 de marzo. Pido un poco de respeto porque, señorías, es banalizar un hecho tan grave como el que sucedió entonces.

Señor Rego, del Bloque Nacionalista Galego, sobre la previsión, quiero decirle que también somos objeto de ataques híbridos. Es evidente que hay una realidad digital a la que tenemos que hacer frente y precisamente estamos fortaleciendo todas las capacidades en ciberseguridad en nuestro país. Si me permiten, en muchas ocasiones se cae en una pequeña contradicción porque, por un lado, se exige al Gobierno de España aumentar el presupuesto en seguridad y en defensa y, al mismo tiempo, se nos reprocha no tener las capacidades para anticipar crisis o ataques híbridos de estas características. En todo caso, señoría, precisamente creo que lo sucedido en Ceuta y Melilla, desde el punto de vista securitario, desde el punto de vista de la integridad territorial, si fortalece algo, es la aproximación y la posición del Gobierno de España para invertir en nuevas tecnologías, en lo ciber, en la ciberseguridad y también, lógicamente, en los servicios de inteligencia, para tener esa información que anticipe lo que nos sucedió, por desgracia, el 30 y el 31 de julio. De nuevo, como he dicho antes, aunque ustedes tendrán ocasión de verlo en la información que vayamos a trasladarles, verán que no hubo ninguna institución que tuviera la información para anticipar la envergadura de la crisis que se vivió el 30 y el 31 de julio. Y eso no es exculpar a nadie ni no responsabilizarnos, es decir la verdad.

Dice usted que tenemos que acordar con las autoridades ceutíes. Simplemente, quiero recordarle que, en este plan de relanzamiento de la ciudad autónoma de Ceuta, el vicepresidente económico, el señor Carlos Cuerpo, y otros muchos ministros, al mando del señor Ángel Víctor Torres, hemos estado en constante interlocución, por ejemplo, con la ciudad autónoma de Ceuta y con las asociaciones vecinales para acordar los espacios que la Administración General del Estado iba a poner para la acogida de estos migrantes. También hemos acordado con los actores económicos, con el tejido productivo, con la Cámara de Comercio de Ceuta, las medidas económicas que van a encontrar eco en la ciudad autónoma de Melilla, pese a que no ha sufrido la envergadura de la crisis que ha sufrido la ciudad autónoma de Ceuta. Por tanto, desde el punto de vista del acuerdo y el diálogo con las autoridades de ceutíes, lo estamos haciendo.

Señora Valido, efectivamente, creo que es importante recordar las cifras de llegadas de migrantes irregulares a las costas canarias. Han caído en casi un 60 %. Eso también tiene que ver con las relaciones de buena vecindad con Marruecos y con los países de tránsito o de origen; también con Mauritania, un país directa y físicamente más cercano a las islas Canarias. Esa es la voluntad que tiene el Gobierno de España. Y eso no significa ceder a ningún chantaje, sino ser prudente e inteligente en unas relaciones que creo que son positivas tanto para España como para Marruecos, relaciones que, por cierto, han sido la tónica habitual durante los más de cuarenta años de historia democrática en nuestro país.

El señor Catalán mantiene su tónica de siempre: la soberanía nacional; Ceuta no se cede, se defiende. Por supuesto, nosotros hemos defendido siempre la integridad territorial del país y la soberanía sobre Ceuta y Melilla, y no ha habido, señor Catalán ―ahí están los datos―, ningún Gobierno que haya hecho más por Ceuta y por Melilla que el actual Gobierno de coalición progresista. Los datos son los datos. Ahí están las transferencias económicas y la apuesta que hemos hecho desde todo punto de vista por la prosperidad y la seguridad de los ciudadanos y ciudadanas de Ceuta y de Melilla.

La señora Micó me reprocha que no hayamos aprobado el estado de alarma y habla del Aquarius. De nuevo, quiero recordar que siete de cada ocho instalaciones han sido provistas por la Administración General del Estado. Sobre el estado de alarma, señoría, creo que lo importante, lo relevante, es que el Estado cuenta con suficientes instrumentos sin necesidad de acogernos a situaciones tan extraordinarias, constitucionalmente hablando, como el estado de alarma para hacer frente a crisis de estas características.

Y, por supuesto, quiero agradecer al Grupo Parlamentario Socialista el apoyo que nos ha dado en palabras de su portavoz, el señor Patxi López. Efectivamente, quiero recordar que la transparencia, la prudencia, la contundencia, la solidaridad, las soluciones y el futuro de Ceuta es lo que guía el compromiso y la acción del Gobierno de España.

Nada más y muchas gracias, señor presidente. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista y de los miembros del Gobierno, puestos en pie).

Presidencia. Gracias. A continuación, intervendrán los representantes de los grupos parlamentarios. Por el Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, tiene la palabra el señor Núñez Feijóo por un tiempo de cinco minutos.

Alberto Núñez Feijóo

PPDiputado.Página 72Vídeo

Señor Sánchez, tanta palabrería y tanto desprecio a Ceuta es ofensivo. Lleva un mes sin pisar la ciudad y se ha atrevido a decir a los ceutíes que no están las cosas tan mal, que fue un retorno espléndido, el 90 % en no sé cuántas horas. ¿Usted recomendaría a sus hijas pisar la playa del Trampolín? (Aplausos que continúan mientras el orador está en el uso de la palabra). ¿O que se paseen por la noche en la ciudad de Ceuta? Pues ya está. En Ceuta no hay normalidad. No siga insultando a la gente de Ceuta, a la que le han robado el verano, la tranquilidad y su seguridad.

Aquí están todos. El que dijo, muy campanudo, que hasta la última persona que había entrado irregularmente en España volvería a Marruecos, el señor Albares. El que puso un tuit diciendo que era otra crisis resuelta por Sánchez. Hoy el señor Puente no ha venido. La portavoz del Gobierno, que dijo que Sánchez había arreglado en cuarenta y ocho horas la crisis. El que contradijo el relato oficial del Gobierno, del que aquí nadie sabía nada. Y el que fue a Ceuta a anunciar un mando único semanas después de que lo pidiese el Partido Popular, el señor Cuerpo. Y también usted, que dijo que era una violación de la integridad territorial de nuestro país. ¿Saben una cosa? Que ninguno de ustedes merece el honor que ostentan. (Aplausos).

Aquí todo el mundo es desleal. Todo el mundo es desleal. La oposición, por supuesto, es desleal; las comunidades autónomas, desleales; el Gobierno de Ceuta, desleal; los miembros de su partido que se desmarcan de usted, desleales; la Unión Europea, desleal; nuestros socios, desleales. Parece ser que el único socio leal que tiene Sánchez en la invasión a Ceuta es Marruecos. Bien curioso, ¿no? ¿No creen ustedes? ¡A ver si el único desleal a los intereses de España va a ser usted! (Aplausos).

Señoría, dice usted que ayer los millones de ciudadanos que salimos a la calle lo que pretendíamos era que la Guardia Civil y la Policía Nacional abriesen fuego contra los inmigrantes. De los 140 muertos durante la invasión, señoría, ¿qué responsabilidad tiene aquí cada uno? La Guardia Civil y la Policía Nacional nunca han disparado contra los inmigrantes en la frontera. (Aplausos). Pero del lado marroquí, en la frontera de Melilla, en el año 2021 Marruecos reconoció oficialmente 23 muertos. ¿Qué dijo usted? Literal: Se habrá resuelto bien. (Aplausos). Se habrá resuelto bien. (El señor presidente del Gobierno, Sánchez Pérez‑Castejón, hace gestos negativos con la cabeza.―Algunos señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso: ¡Sí, sí, sí!).

Habla usted de la frivolidad diplomática, que si el señor Aznar, que si el señor Rajoy, que si yo... Sí, claro, es que estamos diciendo lo mismo, no vamos a cambiar ¿Vamos a tener una buena relación con Marruecos? Sí, basada en la lealtad. (Risas de algunos señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista). Ahora bien, fíjese qué sentido común tiene su Gobierno. Aquí ha venido gente de su Gobierno, concretamente de Izquierda Unida, que ha dicho ―leo literalmente― que el jefe del Estado de Marruecos es un autócrata y que es un dictador. Después ha venido la de SUMAR y ha dicho lo mismo, y ahora su socio de Esquerra Republicana ha dicho ―leo literal―: el señor Mohamed VI es un asesino. Ha dicho Podemos que es un régimen autocrático y una dictadura. Ha dicho el representante del BNG que es un sátrapa. ¿Esa es la prudencia diplomática con la que gestiona usted, señoría, con la que gestiona su Gobierno y con la que gestionan sus socios? (Aplausos). ¡Hombre, no!

¿Cómo que no hemos arrimado el hombro? Pero si todas las propuestas que hemos hecho semanas antes ahora las están haciendo ustedes con retraso: que declarasen la emergencia de interés nacional, la propuse yo; un mando único, también; que se pidiese apoyo al Frontex; que se diesen ayudas a Ceuta; que se endurecieran las leyes… (Rumores.―Protestas). Pero, señoría, ¿qué me dice usted? Ahora bien, si lo que cree usted es que arrimar el hombro es acompañarlo a usted en La Mareta, no cuente conmigo. (Aplausos).

Me pregunta usted qué habría hecho yo. Lo que hubiera hecho es no irme de vacaciones; cesar al ministro del Interior por incompetente y por mentiroso; no dejar en ridículo a la Guardia Civil, a la Policía Nacional, al CNI ni al Ministerio de Defensa; por supuesto acompañar al rey a Ceuta y no reprocharle que no ha ido porque sigue sus instrucciones (aplausos); por supuesto, citar a la embajadora cuando está en España, no cuando está afuera, y, por supuesto, señorías, no broncearme en ninguna playa. ¿Pero de qué empatía hablan ustedes? (Rumores). Si aquí se mantuvo la votación…

Presidencia. Silencio.

Alberto Núñez Feijóo

PPDiputado.Página 73Vídeo

… para repartirse los cargos de Radiotelevisión Española cuando los cadáveres flotaban en Valencia. ¿De qué empatía me está hablando usted, señoría? (Aplausos).

Presidencia. Termine.

Alberto Núñez Feijóo

PPDiputado.Página 73

Esta crisis también ha dejado claro que usted es un paria en Europa. Veintidós ministros han firmado que la política migratoria y de fronteras de su gestión no es sólida. Usted es un desleal en materia de seguridad. (Una señora diputada: ¡Tú eres el desleal!―Protestas). No lo ha dicho solo la primera ministra italiana. No, no, es que lo ha dicho la primera ministra danesa, que es de su partido, señoría. Lo que acaba de decir la Comisión ―leo textualmente― es que España sigue…

Presidencia. Señoría, debe finalizar.

Alberto Núñez Feijóo

PPDiputado.Página 73

… sin resolver cuestiones importantes pendientes para desbloquear la ayuda que con urgencia ha pedido.

Señorías, Ceuta va a contar con un Gobierno que no le mienta, Ceuta va a contar con un Gobierno que la defienda, y le aseguro una cosa: no tengo ningún sometimiento a ningún chantaje cruzado; usted sí, todo depende de lo que diga Marruecos, de lo que diga Zapatero, de lo que diga Leire, de lo que diga Ábalos… (aplausos).

Presidencia. Gracias, señoría.

Alberto Núñez Feijóo

PPDiputado.Página 74

Están ustedes secuestrados por los chantajes cruzados, señoría. (Aplausos). Yo solo me debo a los españoles.

Muchas gracias, señoría. (Varios señores diputados: ¡Bien! ¡Bravo!.―Fuertes y prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, puestos en pie).

Presidencia. Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra el señor Abascal Conde. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX).

Santiago Abascal Conde

VoxDiputado.Página 74Vídeo

Vamos al grano y no a la basurilla y a las insidias que ha soltado aquí el portavoz de Rabat.

Señor Sánchez, hasta sus aliados, los que han sostenido todas sus fechorías, todas sus corrupciones, todas sus mentiras, sus estafas a los electores y todas sus traiciones han señalado hoy aquí a Marruecos. ¿Por qué es usted el único que no se atreve a decirlo? ¿Por qué es usted el único en esta Cámara que no se atreve a señalar lo que es evidente después de la entrada de 100 000 personas en nuestro territorio? (Aplausos). Porque usted no actúa como el presidente de España, usted actúa como el virrey de Al-Ándalus y como el embajador de Rabat. Eso es lo que usted hace. Usted sube aquí o va a la radio a defender a su amo Mohamed mientras echa a los pies de los caballos al jefe del Estado español. Porque sus deudas con Marruecos valen más para usted que la vida de todos los ceutíes, que la tranquilidad de todos nuestros compatriotas. (Aplausos).

Han subido aquí sus portavoces y usted mismo a acusarnos de malvados, de inhumanos. ¡Hay que ser jeta! Por su culpa y por la de su amo, hay cientos de muertos en Ceuta. Por su culpa y la de su amo, hay violaciones en la ciudad de Ceuta. Por las políticas migratorias que ustedes impulsan, hay cada vez más crímenes. Porque ustedes traen políticas de muerte en el mar y aquí, en nuestras calles. (Aplausos). ¿Cómo se atreve a hablar de derechos humanos tan a la ligera? ¿Y los derechos humanos de los españoles y de los ceutíes?, ¿existen o esos no son derechos humanos? ¿El derecho a la libertad de los ceutíes para caminar por sus calles, para ir a sus puestos de trabajo, el derecho a la seguridad, a la tranquilidad, a que sus hijos vayan al colegio, a ganarse el pan, el derecho a tener la misma ciudad que han tenido siempre? Ese derecho no existe para el Gobierno, que pensó que había que dejar entrar la avalancha por razones humanitarias, sin hacer absolutamente nada. No sé, igual creen que ya nos han sustituido a todos los españoles o que están en proceso de ello y, por lo tanto, solo importan los derechos humanos de todos aquellos que no son españoles. (Aplausos).

Y esos portavoces de la extrema izquierda que hoy le reprochaban a usted y que por fin hablan de Marruecos ―aunque en muchos casos lo hacen para obedecer a otros islamistas―, por cierto, también piden ahora orden en la política migratoria. Lo del señor Rufián ha sido rocambolesco (risas), pero bueno, bienvenidos. Bienvenidos. Ahora, un poquito más, den un pasito más, atrévanse, por favor. Porque yo me atrevo a pedirles apoyo: vamos a ir a la suspensión del tratado de amistad entre España y Marruecos; vamos a pedir la suspensión del acuerdo preferencial de la Unión Europea y de Marruecos; vamos a proponer la retirada del embajador español en Marruecos, y vamos a seguir proponiendo la expulsión de Marruecos del Mundial mientras siga haciendo estas políticas que son guerras híbridas contra nuestra patria. (Aplausos). ¿Son ustedes capaces de apoyarlo o no?, ¿o solo es palabrería en estas instituciones? Lo digo porque, a la hora de la verdad ―y veo que se ríen mucho― ustedes están en el Gobierno que entregó el Sáhara a Marruecos. Ahí siguen, apoyando a este señor y a este Gobierno. (Aplausos). Nosotros votamos en contra, nosotros nos opusimos.

En cuanto a la política migratoria, es increíble verle a usted sacar pecho por aquello que más indigna a todos los españoles ―incluso los que le votan a usted― y aquello que abochorna a toda Europa. Veintidós Gobiernos de la Unión Europea han firmado contra usted, y usted insiste en seguir promoviendo una invasión migratoria a costa de los trabajadores de España, a costa de sus sueldos, a costa de su acceso a la vivienda, a costa del colapso de los hospitales, a costa de la seguridad en las calles, a costa de la libertad de la gente, a costa también de los europeos y, por supuesto, a costa de las vidas que se han perdido en el mar por culpa de sus políticas. El otro día en Ceuta y hoy en Canarias. (Aplausos).

Ha subido aquí y ha hablado de disparar a la gente dirigiéndose a nosotros. ¿Cómo se atreve a presentarse con un discurso tan sentimental, también hablando de niños, de niñas, si toda España sabe que usted tiene la empatía de un asesino en serie? (Rumores). Si usted utiliza absolutamente todo, cualquier tipo de catástrofe, para blindarse en el poder. 140 muertos en Ceuta, ¿y a quién quiere responsabilizar? 80 en Canarias, 200 en Valencia, 46 en Adamuz. ¿Cómo se atreve a presentarse como humanitario si todas sus políticas traen muerte? ¿Si su rey no quiere ni recoger los cadáveres de sus compatriotas, no los quiere aceptar? ¿Cómo se atreven a presentarnos aquí los informes de Marlaska como válidos, como prueba, si son el foco de la cloaca, si los escribe Leire? ¿O han cambiado ya de Mata Hari?

En fin, concluyo diciendo que no ha contestado a las únicas preguntas que eran importantes. Si fue un ataque, ¿quién nos atacó? ¿Por qué usted sigue defendiendo al invasor y se queda solo en ello? Y ¿a cambio de qué o para qué ha traicionado usted a España y a los españoles? (Aplausos de las señoras y de los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Por el Grupo Plurinacional SUMAR tiene la palabra el señor Santiago Romero.

Enrique Fernando Santiago Romero

Grupo SumarDiputado.Página 75Vídeo

Continuamos reclamando un cambio de estrategia a los Gobiernos de España y de Ceuta para el traslado urgente a la península. El señor Tellado fue a Ceuta a primeros de agosto ―imaginamos que a llamar al orden al señor Vivas para que no reventara el acuerdo entre VOX y el Partido Popular― y desde entonces el Gobierno de Ceuta no propone ninguna solución más que la imposible, esa de retornar y echar a Marruecos a todo el mundo.

Al señor Vivas le pedimos que vuelva a la sensatez y que defienda vaciar Ceuta ya, porque el clima social se deteriora, ha habido veintitrés agresiones sexuales contra mujeres inmigrantes. Menos gastarse el dinero en cenas en yates de ricos y más gastarse el dinero en seguir acogiendo.

Nos trasladan que hoy mismo siguen sin ser recogidas 300 mujeres y niñas en el campo de acogida que ha organizado la Asociación de Vecinos de Sidi Embarek, y eso no puede ser. Pedimos a todas las instituciones que, de inmediato, acojan a esas mujeres. Y pedimos que, igual que se ha identificado o detenido a quienes han atacado a militares o insultado a Aznar, se identifique y se detenga a quienes atacan a migrantes, a niños, a refugiados, a la prensa, a las organizaciones humanitarias, a ciudadanos y ciudadanas musulmanes españoles y también a quienes insultan a miembros del Gobierno. Y para eso queremos ser enfáticos al decir que a nadie se le ocurra convertir en agentes de autoridad a militares. Eso en una democracia no pasa; en una democracia del orden público se encarga la Policía y, en este caso, la Guardia Civil, porque no es tan sencillo guardar el orden público, y los militares no tienen formación ni preparación. Estamos preocupados al ver los vídeos que comienzan a circular de denuncias de abusos ocurridos supuestamente por la noche en barrios populares de Ceuta donde los responsables aparecen uniformados de militares. Eso hay que controlarlo.

Y mire, señor Abascal, sobre el Sáhara pocas lecciones de VOX, el único partido que en julio votó en contra de la ley para reconocer la nacionalidad a los saharauis, el único (aplausos). Y eso no significa que, por supuesto, no creamos que el giro de la política española respecto al Sáhara ha sido un fracaso. No ha funcionado, Marruecos no ha abierto la frontera, no se ha normalizado la actividad comercial con Ceuta y seguimos sufriendo este tipo de actuaciones inaceptables. Pero, en todo caso…

Presidencia. Señoría, debe terminar, por favor.

Enrique Fernando Santiago Romero

Grupo SumarDiputado.Página 76Vídeo

Decía que, en todo caso, lo que ha hecho Marruecos es demostrar que la política de externalización de fronteras de la Unión Europea no puede estar en manos de quien no respeta los derechos humanos y tiene intereses absolutamente distintos a los de los países que responden de esas fronteras, en este caso España.

Gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Tiene la palabra la señora Vidal Sáez.

Aina Vidal Sáez

Grupo SumarDiputada.Página 76Vídeo

Fíjense que durante el transcurso de este debate Helena Maleno nos ha informado de la última tragedia: ochenta y tres personas, entre ellas cuatro mujeres y una bebé, han fallecido después de veintisiete días desde que salieron de Gambia en un cayuco. Ochenta y tres personas más.

¿Qué invasión? ―yo les pregunto―, ¿a qué país? Porque, como no sea una invasión de cadáveres en el Mediterráneo, no me explico cómo pueden calificar de invasión lo que está sucediendo, no me lo explico. (Rumores). Los aliados del Partido Popular y VOX utilizan a los seres humanos como piezas reemplazables, en este caso para asediar a este Gobierno. Y coincido con la portavoz Aizpurua en que no van a parar, presidente, por eso no se lo podemos poner tan fácil (rumores), porque por muchos motivos este Gobierno no puede cometer ningún error, por muchísimos. No hay contradicción alguna entre garantizar la tranquilidad en Ceuta y garantizar los derechos de los seres humanos. La contradicción solo aparece cuando se compra el marco de la extrema derecha. Por eso le quiero preguntar: ¿de verdad es una buena noticia que España abandere el retorno? ¿En qué condiciones lo hace? Porque Amnistía Internacional y el CEAR tienen muchas cosas que decir al respecto.

Vayamos hacia las soluciones y de forma inmediata. ¿Qué se puede hacer? Pues fíjense, la ministra lo viene diciendo desde hace tiempo: trasladar a la península a todas las personas que hoy siguen en Ceuta. ¿Prioridad? Claro que sí, las niñas, ¿verdad, ministra? (La señora ministra de Juventud e Infancia asiente con la cabeza). Hay quinientas plazas disponibles, quinientas, presidente, que hoy mismo podrían ser ocupadas por niñas que ahora mismo están en las calles de Ceuta. Insisto, quinientas.

Y, eso sí, señor Feijóo ―y a usted me dirijo―, levante el teléfono y haga algo útil, algo constructivo por este país: levante el teléfono y llame a los presidentes autonómicos que ustedes tienen ahora mismo en España para que permitan que lleguen esas personas a la península. Eso sería útil para Ceuta y muy… (El señor Núñez Feijóo pronuncia palabras que no se perciben). Claro que sí, Cataluña y Euskadi también. Así se lo he dicho al presidente de mi país. Cataluña, sí señor. (Rumores).

Presidencia. Señorías, silencio.

Aina Vidal Sáez

Grupo SumarDiputada.Página 76Vídeo

Y fíjese, le preguntaba usted al presidente si llevaría a sus hijas al barrio del Príncipe. Yo sí llevaría a mis sobrinos. (Rumores). Es un barrio y es una playa, sí, un barrio y una playa…. Yo sí los llevaría, porque tienen muchísimo que aprender. Pero le voy a lanzar otra pregunta: ¿Usted llevaría a su madre a la residencia pública de Madrid Santa Sofía? (Aplausos). A ver si va a ser que no son los migrantes, sino la señora Ayuso, quien trae la sarna, las ratas y las cucarachas a este país. ¡Un poco de decencia, que tienen muchísimo, muchísimo que callar! ¡Ya está bien! (Aplausos).

Presidencia. Gracias. (Rumores). Silencio, señorías, silencio. Por el Grupo Parlamentario Republicano tiene la palabra el señor Rufián Romero.

Gabriel Rufián Romero

ERCDiputado.Página 76Vídeo

Intervengo desde aquí (el señor diputado habla desde su escaño), que siempre es más rápido y porque además siempre, pero hoy especialmente, es difícil hablar después de Aina Vidal.

Señor Feijóo, usted ha dicho: No tengo sometimiento alguno, seré un presidente sin sometimiento alguno. Y enseguida ha dicho que aquí la gente se está metiendo mucho con Mohamed VI. Ha dicho que aquí sus socios están diciendo cosas feas de Mohamed VI, por ejemplo, el portavoz de Esquerra Republicana ha dicho que Mohamed VI es un asesino. Sí, es un asesino, lo es, y la pregunta es por qué no lo dice el portavoz de la oposición, una persona que quiere presidir este país. Se lo digo porque este señor, Mohamed VI, ha dicho que dos ciudades de su país, de ‘su patria’ son suyas ―a nosotros nos metieron en la cárcel por algo similar― y de repente no les importa a los patriotas de pandereta. Pero aparte de esto, este señor y su familia han masacrado al pueblo del Sáhara, han masacrado al pueblo del Rif y además es socio prioritario de Estados Unidos e Israel (varios señores diputados: ¡Pregunta a Sánchez!), que ha masacrado a miles de personas, incluidos niños (rumores), por no hablar, por ejemplo, de las ciento…

Presidencia. Un momento, señoría, un momento. Señora Rodríguez y señor Rodríguez, por favor, guarden silencio y compostura ante la intervención del señor Rufián. (Rumores). Silencio.

Gabriel Rufián Romero

ERCDiputado.Página 77Vídeo

¿Compostura? ¡Ja, ja! Entonces, por no hablar de las 141 personas que fallecieron el otro día, incluidos niños, la pregunta es: ¿por qué a usted le parece tan mal que aquí se hable mal de Mohamed VI? (Rumores). ¿Por qué? Repito, es una persona que dice abiertamente que parte de su territorio es suyo, o aplaude cuando se dice que es suyo. A mí me sorprende que ustedes sean tan valientes con unos y tan cobardes con otros. El señor Abascal ha acusado a no sé quién de ser el portavoz de Rabat. Yo directamente le acuso a él de ser el portavoz de Tel Aviv. Una pregunta, señorías de VOX: ¿Ustedes siguen siendo católicos? Si no, son los campeones del catolicismo en el sur de Europa y más allá. Un tal Netanyahu, el genocida Netanyahu hace unos meses boicoteó y prohibió directamente misas católicas en Jerusalén, y ustedes siguen callaicos a día de hoy. ¿Por qué? Repito, algunos de ustedes deberían llevar también la bandera de Israel. Ustedes acusan a no sé quién de poner al pie de los caballos al rey. Ustedes, que han liderado manifestaciones, que han llamado al rey de España ―al cual yo como mínimo pondría delante de un referéndum― ‘felpudo VI’. (Se ríe). Y aquí, según a quién, lo ponen a los pies de los caballos y nos acusan a nosotros de cambiar nuestro discurso por pedir orden. Si el orden es lo más de izquierdas y republicano que hay. ¿Desde cuándo el desorden es propio de la izquierda? El desorden está en sus cuentas, sobre todo en las cuentas de VOX, o cuando ustedes gobiernan. El orden y la seguridad forman parte de la izquierda. Pero esto, señorías ―y acabo―, no le importa a nadie. Yo tengo la sensación de que hablamos para nosotros, de lo mismo y para los mismos. A mí me aburre enormemente. Lo de la autoría está muy bien. Decir que Mohamed VI no sé qué, que Marruecos no sé cuánto… Pero a la gente lo que le importa es qué se va a hacer. Es verdad que todo esto, toda esta mañana, es pienso para fascistas. A mí me va a dar de hostias por lo que he dicho gente que no lo es, en platós muy progres. También les aviso de que me da igual. La cuestión es que todo esto es pienso para fascistas. ¿Es cierto que esto lo aprovechan la ultraderecha y la derecha? Sí. ¿Es cierto que el Gobierno de España estuvo veintipico días desaparecido en Ceuta y en Melilla? También. (El señor presidente del Gobierno, Sánchez Pérez‑Castejón: Es que no es verdad.―La señora presidenta ocupa la Presidencia.―Aplausos). Muchas gracias.

Presidencia. Muchas gracias, señor Rufián. Por el Grupo Parlamentario Junts per Catalunya, señora Nogueras i Camero.

Míriam Nogueras i Camero

JuntsDiputada.Página 77Vídeo

Gràcies, presidenta. Incòmode no, senyor Sánchez. El que estic és molt farta que espanyols incomplidors, i com vostè, se’n fotin dels catalans mentre els van xuclant els quartos. Perquè, senyor Sánchez, no està d’acord amb vostè? No està d’acord amb moltes de les animalades que fa la suposada esquerra espanyola? No vol dir estar d’acord amb les animalades que fa l’extrema dreta o la dreta espanyola. El que vostè realment li molesta és que amb nosaltres, amb Junts, no ha funcionat el raspall de Madrid i segurament som dels pocs amb qui no ha funcionat el raspall de Madrid. I aquest és el seu problema, senyor Sánchez, perquè no li funcionarà. Perquè nosaltres no ens mourem del costat de la defensa dels ciutadans de Catalunya. Parlava també vostè de bolos i en parla vostè, que és el rei dels bolos? Per exemple, la llei d’immigració. La llei d’immigració que hem registrat és exactament la mateixa llei que vam negociar amb vosaltres. L’articulat és exactament el mateix que vam negociar amb nosaltres perquè nosaltres complim. Per tant, o vostè no s’ha llegit la llei o vostè torna a mentir.

I acabo. Li torno a repetir, si vostè segueix aferrant‑se al poder pel poder, vostè, els socialistes i els seus socis seran els culpables que governi l’extrema dreta. Només vostès. Moltes gràcies.

Gracias, presidenta. Incómoda, no, señor Sánchez, lo que estoy es muy harta de que españoles incumplidores y embusteros como usted se rían de los catalanes mientras están chupando el dinero. Porque, señor Sánchez, no estar de acuerdo con usted o no estar de acuerdo con muchas de las animaladas que hace la supuesta izquierda española no quiere decir estar de acuerdo con las burradas que hace la extrema izquierda o la derecha española. Lo que a usted realmente le molesta es que con Junts no ha funcionado el apoyo a Madrid. Y seguramente somos de los pocos con quienes no ha funcionado este cepillo de Madrid. Este es el problema, señor Sánchez, que no le funcionará porque nosotros no nos moveremos del lado de la defensa de los ciudadanos de Cataluña. Hablaba usted también de mentiras, habla de ellas usted que es el rey de los bulos. Por ejemplo, de la ley de inmigración. La que hemos registrado es exactamente la misma ley que negociamos con ustedes, el articulado es exactamente el mismo que negociamos con ustedes, porque nosotros cumplimos. Por ello o usted no se ha leído la ley o usted vuelve a mentir. Termino. Se lo repito, si usted sigue acogiéndose al poder por el simple hecho del poder, los socialistas y sus socios serán los culpables de que gobierne la extrema derecha, solo ustedes. Muchas gracias.

Presidencia. Moltes gràcies, señora Nogueras. Por el Grupo Parlamentario Socialista, señor López Álvarez. (Rumores). Un poco de silencio, por favor.

Patxi López Álvarez

PSOEDiputado.Página 78Vídeo

El señor Feijóo acababa su intervención viniéndose muy arriba y haciendo otra de puedo prometer y prometo, en este caso prometía a Ceuta un Gobierno que no mienta. Pero claro, es que lo dice el genuino representante del Gobierno que urdió la mayor mentira sobre el mayor atentado de la historia que sufrió este país, para pervertir el resultado de unas elecciones generales. Por lo tanto, ya sabemos qué es un Gobierno que no mienta para usted. Y luego dice: Un Gobierno que sea empático. ¡Claro, y lo dice el que defendió y sostuvo durante más de un año al que se escondía en El Ventorro! Debe ser empatía a prueba de inundaciones. (Aplausos). Y luego dice: Un Gobierno que actúe. Y lo dice el que está impidiendo que las comunidades autónomas que gobierna su partido ayuden a Ceuta.

Cuando ha hablado de Aznar o de Rajoy, en la referencia que hacía el presidente, ha dicho que no van a cambiar. Es que usted, señor Feijóo, ya ha cambiado. Antes le he relatado lo que hizo y lo que dijo en 2015. Y la cuestión es: ¿qué le diría usted hoy a ese Feijóo?, ¿le llamaría ingenuo?, ¿le acusaría de buenismo?, ¿le reprocharía haber ofrecido 300 plazas y las que hiciera falta?, ¿le diría que hablar de emergencia humana y social era hacerle el juego a la izquierda? Usted ya ha cambiado. Y se lo decía antes, ha cambiado porque tiene un problema que tiene tres letras y se llama VOX. Ese es el verdadero éxito de VOX. El verdadero éxito de VOX no son sus diputados ni sus concejales, no es ni siquiera estar en los Gobiernos en los que participa; su verdadero éxito ha sido conseguir que el principal partido de la derecha de este país haya comprado absolutamente todos sus postulados y esté disputándolo en el terreno de juego más extremo, más radical, más racista y xenófobo de este país. Y usted lo que ha conseguido es que el Partido Popular abandone su tradición política, una tradición política que entendía algo básico, algo que los socialistas vamos a defender siempre: que el orden y la dignidad humana no son valores incompatibles; que una democracia puede y debe proteger sus fronteras, pero sin renunciar a sus principios; que la eficacia no exige deshumanización; que la dignidad de una persona no puede depender de la conveniencia política del momento o de quién está en el Gobierno. Y esa también, señorías, es una frontera, es una frontera moral y esa frontera también merece ser protegida. Porque se puede defender una política migratoria exigente sin convertir al migrante en el enemigo. Se pueden exigir retornos sin convertir cada llegada en una amenaza. Se puede combatir a las mafias sin deshumanizar a las víctimas. Se tiene que proteger una frontera, pero sin olvidar nunca qué es lo que estamos protegiendo detrás de ella, que serán personas, pero son también valores, y esa será siempre la guía con la que actuemos los socialistas. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor López. Para concluir el debate, tiene la palabra el señor presidente del Gobierno.

PRESIDENTE DEL GOBIERNO

Página 79

Muchas gracias, señora presidenta.

Señorías, creo que a lo largo de esta mañana ―para algunos con más éxito que para otros, estoy convencido― he intentado explicar con el mayor detalle posible qué ocurrió antes, durante y después de la entrada masiva en Ceuta. Hemos expuesto la información de la que disponemos hasta el momento, la que tuvimos en cada momento y las decisiones que fuimos adoptando en función de esa información. Sé que ―lo he dicho antes y lo reitero― algunas respuestas pueden parecer incompletas o insatisfactorias, especialmente para todos aquellos que, en fin, siempre tienen todas las cosas muy claras y sus respuestas siempre son las mismas, sin importar la pregunta. Una crisis de esta naturaleza es extraordinariamente compleja, y lo es por distintas causas que, al final, han sobrevolado buena parte de las intervenciones de la mayoría de los grupos parlamentarios. Son, efectivamente, causas sociales, económicas, informativas y también, lógicamente, los ataques híbridos provenientes que traen causa, precisamente, de la revolución digital de la que somos objeto. Lo es también por su gestión, señorías ―y creo que esto es importante también volver a recordarlo, como hice en mi primera intervención―, por la geografía de Ceuta, también de Melilla, dos fronteras terrestres de España y de Europa en África; por las dificultades logísticas que ello entraña ―somos muy conscientes también de ello, señorías― y por las obligaciones que impone el Estado de derecho. También por las convicciones que hay detrás de esas obligaciones, porque detrás de las políticas ―como bien ha dicho antes el portavoz del Grupo Parlamentario Socialista― hay valores o no los hay. Y lo es también por las consecuencias, tanto para Ceuta como para España como para Europa, y para nuestras relaciones con los países vecinos.

Gestionar esta realidad exige prudencia y responsabilidad, exige medir muy bien las decisiones y también sus consecuencias y exige anteponer siempre la seguridad y el bienestar de los ciudadanos y las ciudadanas a cualquier cálculo político. Esa es la responsabilidad que asume un Gobierno y es la que asumo como presidente de este.

Señorías, hoy en esta Cámara hemos escuchado a muchos que no tienen estas limitaciones ―no las tienen, aparte de que tampoco se las pondrían si las tuvieran―, que lo resuelven todo de un plumazo, que no se quieren someter al Estado de derecho, que quieren reventar nuestras relaciones de vecindad ―esa es su propuesta―, y escalar sin reservas un conflicto. Yo no puedo hacerlo, no debo hacerlo y no lo voy a hacer.

Señorías, todos los que están aquí me han visto durante estos ocho años lidiar con situaciones complejas, difíciles. Nos ha pasado de todo, ¿no? (rumores): la COVID, la guerra de Ucrania, el apagón, la guerra de Irán, los incendios, las danas y las crisis migratorias en Canarias, en Ceuta, en Melilla, y también en las Islas Baleares, lógicamente en menor proporción, pero ahí también existen. En todas ellas hemos intentado actuar con tres principios que me gustaría compartir con los ciudadanos y ciudadanas españoles. Primero, siempre hemos reaccionado poniendo en el centro a España y a los españoles, señorías. (Rumores). Siempre hemos reaccionado poniendo a España y a los españoles en el centro y a su bienestar y su seguridad por encima de todo. Segundo, lo hemos querido hacer siempre con principios, con valores, primando sobre todo nuestros intereses y asegurándonos de que prevalecieran la humanidad, la empatía y la justicia social que justifican también la existencia de nuestro Estado social y democrático de derecho. Tercero, lo hemos hecho con responsabilidad y desde la responsabilidad, siendo conscientes de las implicaciones y el precio que cualquier movimiento pudiera tener para nuestros ciudadanos. Eso es lo que hemos hecho también aquí en esta crisis en Ceuta y lo que vamos a seguir haciendo a partir de ahora, porque este es nuestro compromiso: primero, sostener el esfuerzo durante el tiempo que sea necesario hasta que la vida de los ceutíes vuelva a la normalidad; segundo, poner todos los medios necesarios del Estado para que una crisis así no vuelva a suceder, y tercero, señorías, asegurarnos de que lo sucedido estos días tenga unas consecuencias y también se pague por ellas, se lo aseguro.

Me gustaría terminar dando las gracias de nuevo a todos los servidores y servidoras públicos que han trabajado y trabajan durante estas semanas; a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, que han actuado en condiciones extraordinariamente demandantes, intensas y difíciles; a los profesionales sanitarios; a los servidores sociales, y, en definitiva, a todas las personas que han sostenido la respuesta del conjunto del Estado. Y, como hice al final de mi primera intervención, quiero dar las gracias sobre todo a los ceutíes por lo que han soportado, por la serenidad con la que han respondido y por haber demostrado una vez más que Ceuta puede ser un ejemplo de convivencia, incluso en momentos tan complejos como los que estamos viviendo.

Nada más y muchas gracias, señora presidenta. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista y de los miembros del Gobierno, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor presidente, y muchas gracias a todos ustedes. Se levanta la sesión. Eran las tres y seis minutos de la tarde. En el caso de las intervenciones realizadas en las lenguas españolas distintas del castellano que son también oficiales en las respectivas comunidades autónomas de acuerdo con sus Estatutos, el Diario de Sesiones refleja la interpretación al castellano y la transcripción de la intervención en dichas lenguas facilitadas por servicios de interpretación y transcripción. http://www.congreso.es D. L.: M-12.580/1961 CONGRESO DE LOS DIPUTADOS Edición electrónica preparada por la Agencia Estatal Boletín Oficial del Estado – http://boe.es Calle Floridablanca, s/n. 28071 Madrid Teléf.: 91 390 60 00