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Sin adjetivos

Pleno del 14 de julio de 2026

Acuerdo del Gobierno por el que se fijan los objetivos de estabilidad presupuestaria y de deuda pública para el conjunto de Administraciones Públicas y de cada uno de sus subsectores para el periodo 2027-2029 y el límite de gasto no financiero del presupuesto del Estado para el año 2027.

Objetivo de estabilidad presupuestaria. Autor: Gobierno. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 198.

Impuestos

Votación

  • 14 de julio de 2026: no salió adelante, 167 sí, 178 no, 5 abstenciones.

Arcadi España García

GobiernoMinistro de Hacienda.Página 7Vídeo

Gràcies, presidenta. Gracias, presidenta.

Señorías, comparezco ante esta Cámara para defender la aprobación de la senda de estabilidad presupuestaria y deuda pública para el periodo 2027‑2029. Lo hago desde una convicción profunda, y es que la estabilidad de las cuentas públicas no es un fin en sí misma, sino el instrumento que nos permite sostener y fortalecer aquello que realmente importa a los ciudadanos y a las ciudadanas de nuestro país: la sanidad, la educación, la dependencia, las pensiones, la vivienda; en definitiva, nuestro estado de bienestar. La estabilidad presupuestaria no es solo un compromiso adquirido con nuestros socios europeos, es también una herramienta de soberanía económica. Cuanto más solventes son nuestras cuentas, más capacidad tiene nuestro país de decidir su propio rumbo. Por tanto, reducir el déficit y contener el endeudamiento significa depender menos de la financiación exterior; significa depender menos de las fluctuaciones del mercado, menores costes financieros que pueden imponernos circunstancias ajenas a nuestras decisiones. Cada euro que dejamos de destinar al pago de intereses es un euro que podemos destinar a mejorar la vida de nuestros ciudadanos.

La estabilidad presupuestaria nos permite afrontar las crisis con mayor fortaleza, reaccionar con más rapidez ante situaciones imprevistas y proteger mejor nuestro estado de bienestar. Por eso, el debate de hoy no es exclusivamente un debate en términos de cifras económicas, es también un debate sobre el modelo de país que queremos construir y sobre la responsabilidad institucional que debemos ejercer quienes representamos legítimamente a los ciudadanos y las ciudadanas. España ha demostrado en estos últimos años que es posible combinar crecimiento económico, cohesión social y responsabilidad fiscal. Hemos afrontado circunstancias extraordinarias, desde la pandemia a la crisis energética derivada de la guerra en Ucrania, ahora también en Irán, y tensiones presupuestarias inflacionistas globales en un contexto internacional marcado con una palabra: la incertidumbre. Sin embargo, nuestro país ha respondido con resiliencia ante una serie de crisis concatenadas.

Hoy, la economía española crece por encima de las principales economías de la zona euro y así lo hará los próximos años, de acuerdo con todos los organismos internacionales. Medido en términos reales ―‌esto es, descontando la inflación‌―, el PIB español se situará, en 2027, en alrededor de 15 puntos por encima de su nivel de 2019; una recuperación muy superior a la de Alemania, Francia, Italia o la de la media de la zona euro. Además, la afiliación a la Seguridad Social está en máximos, supera los 22,4 millones de ocupados, con 65 meses consecutivos de creación de empleo. Por tanto, los datos demuestran que nuestra política económica está funcionando y nos permite afrontar con solvencia los retos que tenemos por delante. Instrumentos y medidas aprobadas por este Parlamento como el plan de respuesta a la guerra de Irán, con 6800 millones de euros movilizados, la aprobación de 6200 millones de euros adicionales para la dependencia ―l‌uego habrá un interesante debate en esta Cámara‌―, la asignación de 7000 millones de euros para el Plan Estatal de Vivienda y decisiones como la subida del salario mínimo interprofesional un 66 % o la revalorización de las pensiones conforme al IPC son algunos ejemplos de las medidas aprobadas en lo que va de esta legislatura, muchas de ellas con apoyo de la inmensa mayoría de los grupos parlamentarios de esta Cámara. Aun así, persisten —‌lo sabemos— retos muy importantes, como la vivienda, seguir incrementando los salarios o reducir la desigualdad en nuestro país.

Por otro lado, además de aprobar esas medidas en esta Cámara por parte del Consejo de Ministros, hemos conseguido reducir el déficit público y disminuir significativamente el peso de nuestra deuda. El déficit se ha reducido a su nivel más bajo en dieciocho años; tenemos un déficit inferior a la media de la zona euro y también de países referentes como Italia, Francia o Alemania. Fíjense que la última vez que España tuvo un saldo fiscal mejor que Alemania fue en el año 2007. La deuda pública ha descendido en más de 20 puntos respecto al máximo alcanzado durante la pandemia, y todo ello sin desmantelar los servicios públicos, sin abandonar a familias, pymes, autónomos y empresas. Y es en este contexto económico en el que debemos analizar los objetivos de estabilidad que hoy presentamos. Son unos resultados económicos que han tenido una consecuencia directa en el incremento de recursos de todas las Administraciones públicas y, obviamente, también en las comunidades autónomas, que nunca habían contado con tantos recursos como en la actualidad.

Estos son los hechos. Les daré algunas cifras: las comunidades autónomas recibieron 30 000 millones de euros a través del Fondo COVID‑19; se mantuvieron las entregas a cuenta durante la pandemia pese al desplome de la actividad económica; el Estado asumió liquidaciones negativas por importe de 4000 millones de euros; se han transferido más de 40 000 millones de euros estos años en conferencias sectoriales, además de reforzar los mecanismos extraordinarios de liquidez a aquellas comunidades que lo necesitaban y la actualización de entregas a cuenta desligada de la aprobación de los presupuestos generales del Estado. Son decisiones que reflejan el compromiso permanente del Gobierno de España con el Estado autonómico y las competencias que ejercen las comunidades autónomas, fundamentales en nuestro Estado de bienestar.

Señorías, la consecuencia de esta política económica exitosa y que funciona es que las comunidades autónomas volverán a disponer el año que viene, en 2027, de la mayor financiación de su historia. Los recursos crecerán más de un 8 % con respecto a este año si sumamos entregas a cuenta y liquidación, un incremento extraordinariamente importante que permite seguir reforzando las competencias autonómicas en sanidad pública, en educación, en ayuda a las personas y a las familias dependientes, en más servicios sociales o en políticas de vivienda.

Precisamente porque creemos en el fortalecimiento de los servicios públicos presentamos, primero en el Consejo de Política Fiscal y Financiera y posteriormente en el Consejo de Ministros y ministras, una senda de estabilidad que protege y ofrece mayor margen presupuestario a las comunidades autónomas. La propuesta que hoy defendemos y planteamos establece una reducción progresiva y realista del déficit público del 1,8 del PIB en 2027 al 1,6 en 2028 y al 1,5 en 2029, unos objetivos plenamente compatibles con las nuevas reglas fiscales europeas y con la necesidad de seguir reduciendo la deuda pública de manera sostenida. La responsabilidad fiscal consiste en eso, en gestionar de forma eficiente los recursos públicos, reducir gradualmente los desequilibrios y hacerlo sin poner en riesgo ni el crecimiento económico ni el bienestar de la ciudadanía, y eso es exactamente lo que hace la senda que proponemos hoy a esta Cámara. Para las comunidades autónomas se establece un objetivo del déficit del 0,1 % del PIB durante los años 2027, 2028 y 2029.

Permítanme hacer una reflexión sobre esta parte. Las comunidades autónomas no tendrán que realizar esfuerzos adicionales durante este periodo; mantendrán el mismo margen fiscal durante tres años consecutivos. Mientras tanto, la Administración General del Estado será la que asumirá la mayor parte del esfuerzo de la consolidación fiscal. El déficit del Estado se reducirá progresivamente desde el 1,8 previsto para este año al 1,3 en 2029, una reducción de 5 décimas que asume la Administración General del Estado. Pero no solo esto. Del 1,5 que establece el acuerdo para la Administración General del Estado, si tenemos en cuenta… (Rumores).

Presidencia. Un momento, señor ministro. Por favor, les ruego un poco de silencio, porque si no es muy complicado que podamos escuchar. Gracias, señor ministro.

Arcadi España García

GobiernoMinistro de Hacienda.Página 9

Gracias. … si tenemos en cuenta la transferencia que el Pacto de Toledo obliga al Gobierno de España a hacer a la Seguridad Social del 1,2 y el impuesto del 0,1 a la banca, que saben que se recauda y se transfiere a las comunidades autónomas, estaríamos en que ese margen fiscal, ese objetivo fiscal ajustado para la Administración General del Estado, sería del 0,2, la misma cifra que si ajustamos el 0,1 y le sumamos la parte del impuesto a la banca. Es el mismo objetivo que el de las comunidades autónomas. Señorías, también debemos hablar de los ayuntamientos. Primero, presentamos la senda de estabilidad en la Comisión Nacional de Administración Local con la propuesta de que las entidades locales tengan una situación de equilibrio presupuestario durante los próximos tres años y garantizando, al mismo tiempo, un incremento de recursos, y no solo de recursos, sino también de medidas largamente demandadas por los ayuntamientos y por la Federación Española de Municipios y Provincias; desde la actualización de entregas a cuenta hasta situar en el año 2026 la financiación local en 30 276 millones de euros, la cifra más elevada de la historia. Además, las previsiones para 2027 suponen un aumento de la financiación total entre el 10 y el 11,9 %. Hemos continuado con medidas de apoyo a los ayuntamientos con difíciles situaciones financieras; hemos flexibilizado las reglas fiscales, como también nos pedían muchísimos ayuntamientos, y hemos vuelto a autorizar, con el apoyo también de esta Cámara, las inversiones financieramente sostenibles, haciendo una regulación específica para las materias de vivienda y posibilitando la tramitación de estas inversiones como gasto plurianual. Tampoco quiero olvidar las medidas extraordinarias de apoyo a los municipios en el caso de catástrofes naturales como la dana o los episodios de lluvia e inundaciones. En definitiva, hablamos de más recursos, menos deuda, mayor autonomía financiera y más capacidad de inversión de nuestros ayuntamientos, gobierne quien gobierne en cada uno de ellos.

Señorías, la aprobación de estos objetivos supone que las comunidades autónomas dispondrán, si así sale hoy, de un margen fiscal adicional estimado en 5850 millones de euros durante los próximos tres años. Son 5850 millones de euros adicionales si la senda de estabilidad se aprueba; si se rechaza, perderían ese margen fiscal tan importante para todas las comunidades autónomas. Por eso, resulta totalmente incomprensible desde el punto de vista racional que determinados Gobiernos autonómicos votaran en contra de esta senda en el Consejo de Política Fiscal y Financiera. Porque conviene recordar que cuando este Gobierno lo planteó anteriormente, con el mismo objetivo del 0,1, se abstuvieron en el Consejo de Política Fiscal y Financiera. Es más, en alguna comunidad autónoma, como Galicia, se justificó la abstención en que se hacía por responsabilidad, para evitar un escenario más restrictivo para las comunidades autónomas. Mismo objetivo, diferente voto. Algo ha cambiado y, desde luego, no ha sido la responsabilidad.

Señorías, no se puede reclamar más financiación y más capacidad de gasto para las comunidades autónomas y, después, votar en contra de los instrumentos que permiten disponer de más recursos. Lo que hoy planteamos es una oportunidad de disponer de más recursos, no de recortarlos; una oportunidad de reforzar el estado del bienestar, no de debilitarlo; una oportunidad de dotar de mayor estabilidad financiera a las Administraciones territoriales. Además, la senda de estabilidad cuyo debate se propone hoy viene acompañada de una reducción continuada de la deuda pública. El objetivo es situarla en el 97,6 % del PIB en 2027, 96,4 % en 2028 y 95,3 % en 2029. Es una trayectoria creíble y gradual que fortalece la confianza internacional en nuestra economía, reduce vulnerabilidades futuras y mejora nuestra capacidad de responder ante posibles crisis externas. Porque quien gobierna no tiene que pensar únicamente en el presente, también tiene que pensar en la sostenibilidad de las cuentas para las próximas generaciones.

Decía un ex alto cargo, el execonomista jefe del Fondo Monetario Internacional, Olivier Blanchard, que la política fiscal debe orientarse a garantizar la sostenibilidad de las finanzas públicas, pero la reducción de la deuda no es un objetivo en sí mismo. No podemos limitar la capacidad de inversión y de respuesta ante los desafíos económicos y sociales. La senda que hoy sometemos a consideración de esta Cámara cumple estos objetivos: favorece la estabilidad presupuestaria a medio plazo, refuerza la confianza y la credibilidad en nuestro país, garantiza la sostenibilidad financiera y protege el crecimiento de la inversión pública y las políticas sociales. Lo que hoy corresponde decir es si queremos dotar a las comunidades autónomas de más capacidad financiera o privarlas de esos recursos. Ese es el verdadero debate de esta mañana: dejar a un lado las diferencias políticas legítimas, las posiciones partidistas y la confrontación política coyuntural y debatir sobre lo verdaderamente importante.

También les informo de la aprobación del límite de gasto no financiero para el año 2027, el denominado techo de gasto, que, como saben, no se somete a votación, pero marca el umbral máximo con el que afrontar los próximos presupuestos generales del Estado. Estamos hablando de la capacidad para financiar las políticas públicas que mejoran la vida de los ciudadanos y las ciudadanas, desde vivienda, becas, dependencia, seguridad, infraestructuras y servicios públicos. Para ello, el Gobierno propone para 2027 un límite de gasto no financiero de 226 032 millones de euros, la cifra más alta de nuestra historia, que supone 14 006 millones de euros más que en 2026, con un incremento del 6,6 %. Algunos intentarán presentar este dato de forma aislada, pero tenemos que hacerlo en su contexto. Este techo de gasto no es resultado de la improvisación, es consecuencia de una economía que crece, que crea empleo, que recauda más y que ha demostrado durante los últimos años una enorme capacidad de resistencia.

Hay quien sostiene que cualquier aumento del gasto público es negativo por definición. Nosotros creemos que la verdadera cuestión no es solo el tamaño del gasto público, sino también cómo se gasta y cómo se financia. No es riguroso medir el éxito de una política exclusivamente por el tamaño del gasto público, que es relevante, es condición necesaria, pero no es suficiente. También es igual de importante que ese gasto sea eficaz, eficiente y compatible con la sostenibilidad de las cuentas públicas. Este techo de gasto permitirá presentar unos presupuestos generales del Estado ambiciosos socialmente y responsables fiscalmente.

Señorías, hoy algunos intentarán presentar esta votación como una victoria o una derrota del Gobierno. Se equivocan. La verdadera cuestión es si queremos que las comunidades autónomas dispongan de más recursos o de menos recursos; si queremos dotar de mayor certidumbre y estabilidad a las comunidades autónomas y a los ayuntamientos; si queremos una senda compatible con el crecimiento y la cohesión social o una más restrictiva; si queremos un margen fiscal de 5849 millones de euros o no contar con él. Y por eso reitero el llamamiento a todos los grupos parlamentarios para que actúen con responsabilidad, pensando en el interés general y evitando debates estériles.

Señora presidenta, señorías, España ha demostrado en estos años que es capaz de crecer, crear empleo, reducir el déficit y reforzar simultáneamente la protección social. La senda de estabilidad que hoy defendemos forma parte de este modelo de éxito compartido también con el voto de sus señorías, un modelo basado en la responsabilidad, el diálogo y la defensa de los servicios públicos. Por ello, les solicito el voto favorable, porque son unas buenas cuentas para las comunidades autónomas y los ayuntamientos, son buenas para nuestras finanzas públicas y son buenas para nuestro país.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor ministro de Hacienda. En turno de fijación de posiciones, van a intervenir los grupos parlamentarios. En primer lugar, por el Grupo Parlamentario Popular, tiene la palabra el señor Marí Bosó. Un poco de silencio, por favor.

José Vicente Marí Bosó

PPDiputado.Página 11Vídeo

Gracias, señora presidenta. Ha subido usted a la tribuna, señor España, investido del relativismo que preside esta legislatura: nada es un fin en sí mismo, nada importa, todo trasciende. En fin... Ha venido a presentar un acuerdo de senda de estabilidad presupuestaria, cuando el único acuerdo que espera ya la inmensa mayoría de los españoles y la mayoría de esta Cámara es la dimisión del señor Sánchez y la convocatoria de elecciones. (Aplausos). Sí, ya sabemos que ustedes son tan demócratas que no se encuentran concernidos por nada de lo que decida esta Cámara. De hecho, la mayoría de la soberanía nacional pide que se celebren elecciones y, en cambio, la Mesa ―s‌ iempre firmes, unos auténticos demócratas‌― impide el debate. La mayoría de la soberanía nacional pide la dimisión del señor Sánchez ―p‌ asó hace dos semanas‌― y, el señor Sánchez, como quien oye llover. La mayoría de la soberanía nacional, por enésima vez, va a votar en contra de los objetivos de estabilidad y ustedes ya han anunciado que les da igual, que seguirán hasta el final de la legislatura. En esta situación de un Gobierno en rebeldía ante la mayoría de la soberanía nacional, que además anuncia que le da igual lo que piense la mayoría, ¿qué teatrillo viene usted a representar hoy aquí, señor España? (Un señor diputado: ¡Muy bien!). A ustedes y al señor Sánchez les da igual lo que se vote hoy, por eso traen una senda de estabilidad que no garantiza la estabilidad de nada. Les da tan igual que proponen una senda de estabilidad incompatible. Proponen el sinsentido de una regla de gasto que exigiría superávit en las cuentas mientras ustedes proponen déficit. ¡Atención al trile! Dicen: una décima de déficit para las comunidades autónomas, 5800 millones más para gastar; pero resulta que la regla de gasto les impide gastar porque cumplirla requeriría superávit. Así pues, señoría, hoy no votamos la senda de estabilidad, porque ya vemos que está mal; hoy sobre lo que votamos, en realidad, es sobre la existencia misma de este Gobierno incapaz. Eso es lo que votamos hoy. (Aplausos). Y nosotros, señoría, votamos no. Nosotros votamos no a este Gobierno que es perjudicial para los españoles. Este Gobierno no es buen gestor en lo económico, es perjudicial en lo social y es irresponsable en lo fiscal. ¿Es responsable fiscalmente, señorías, no aprobar ni un presupuesto en una legislatura? ¿Es responsable fiscalmente, señor España, un Gobierno que en los tres ejercicios en que los objetivos de estabilidad han sido obligatorios no ha cumplido nunca con la regla de gasto? De hecho, ustedes la descontrolan: la regla de gasto del 2025 era del 3,2 % y ustedes la descontrolaron hasta el 8 %. ¿Es eso responsable fiscalmente? No, ustedes no son responsables fiscalmente: ustedes son los irresponsables del gasto público descontrolado. Y, ojo, digo gasto público descontrolado. Ustedes han gozado de la mayor expansión de gasto público de la historia: 180 000 millones más de recaudación; medio billón ―‌con be―‌ más de deuda pública; 160 000 millones de fondos Next Generation; la mayor expansión de gasto público y el resultado más pírrico de la historia. Con toda esta expansión de gasto nos han traído una economía de salarios bajos, precariedad, intervención asfixiante, infierno fiscal y cada vez más alejada de la riqueza de los países punteros de nuestro entorno. Gasto público descontrolado y, en cambio, han estrechado dieciocho puntos la clase media obrera (un señor diputado: ¡Muy bien!) para multiplicar por seis la clase baja y pobre ―s‌ egún los datos del CIS―‌ desde 2018. (Otro señor diputado: ¡Muy bien!). Gasto público descontrolado y, en cambio, con este Gobierno, hay 3,2 millones de personas que dependen de prestaciones por desempleo, 2,6 millones cobran el salario mínimo o menos y 2,5 millones dependen del ingreso mínimo vital. Es decir, señor España, ocho millones de españoles dependen de subsidios o de salarios muy precarios, ¿y usted nos dice que es el Gobierno más social y fiscalmente responsable? ¡Hombre, por favor! (Aplausos).

No son fiscalmente responsables, y su irresponsabilidad fiscal, además, la han cargado sobre las espaldas de los españoles, a quienes han sumido en un infierno fiscal. Somos los que más han subido la presión fiscal desde la pandemia: 2,9 puntos, dice la Comisión en su Informe de Fiscalidad 2026. Y lo peor es que el esfuerzo fiscal de cada español es un 17 % superior a la media de la Unión.

Puede ser, señor España, que cada español tenga una tasa de presión fiscal inferior a cada alemán, pero resulta que cada alemán tiene un 50 % más de sueldo que un español; es decir, al alemán le queda muchísimo más sueldo para poder vivir. Pero es que, además, la propia Comisión señala que este incremento de presión fiscal es en su totalidad contra las rentas del trabajo; que la recaudación derivada del capital apenas se ha movido. Vamos, que ni el eslogan de los ricos les va a quedar a ustedes, señor España. (Un señor diputado: ¡Bravo!).

Por tanto, señorías, señor España, un gran esfuerzo fiscal exigido a los españoles y la mayor expansión de gasto público de la historia para conseguir el pobre resultado de la precariedad, de los sueldos bajos, del escudo social que no protege, de los servicios públicos estatales que no funcionan, de la productividad estancada. Es posible que usted y su Gobierno ya estén resignados o que quieran que los españoles se resignen, pero ni nosotros ni los españoles nos resignamos a esta situación. Hay que dejar de perder el tiempo en la parálisis y la corrupción de esta legislatura, porque nuestro país es mucho mejor que la resignación que nos proponen. Hay que volver a poner el país en marcha y convocar a todos a un mejor progreso y a un mayor bienestar. Hay que volver a poner el país en marcha, porque eso significa hacer otra política económica y presupuestaria que empiece por cumplir los planes y los objetivos que nos marcamos; significa hacer una reforma fiscal a la baja como primera medida de estímulo, no para bajar por bajar, pero sí para ajustar los impuestos a las necesidades de gasto en políticas públicas eficientes y eficaces. Volver a poner el país en marcha es apostar por el estímulo en lugar de la asfixia, por la modernización en lugar de la subsidiación; apostar por la capitalización en lugar del apalancamiento descontrolado público o privado. Volver a poner el país en marcha es allegar más recursos para nuestras infraestructuras y atender mejor a nuestros agricultores, ganaderos y a la gente de nuestra mar. Volver a poner el país en marcha es hacer que nuestros jóvenes puedan aspirar a una vivienda y que las mujeres puedan romper los techos de cristal que se les imponen y que atendamos a los que sufren la discapacidad y la dependencia. Volver a poner el país en marcha, todo eso es lo que hemos de hacer, y lo haremos gracias a la confianza de los españoles, Dios mediante.

Muchas gracias, señora presidenta. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Marí. Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra el señor Figaredo Álvarez‑Sala. (Aplausos). El señor FIGAREDO ÁLVAREZ‑SALA: Señor ministro, como quien dice, acaba usted de tomar posesión del cargo y no querría estar ya en sus zapatos de tener que limpiar el desaguisado que la señora María Jesús Montero, su predecesora, montó en la Agencia Tributaria y en el Ministerio de Hacienda. Menudo lío tienen ustedes que tener ahí. La prueba es que viene usted y nos cuenta una sarta de mentiras o errores. Yo no sé si es incapacidad o es maldad. Le presumo, por ahora, la duda. De su predecesora sí sabíamos que todas sus mentiras iban dirigidas a engañar; era maldad pura. En usted podemos creer todavía que está confundido, que está siendo engañado. Lo cierto es que ha dado usted una serie de datos que son absolutamente erróneos o falsos. Viene usted y nos habla de la deuda, y como siempre hacen ustedes trampa, porque muestra la deuda como porcentaje del PIB y dice: España nunca ha tenido menos deuda. Es objetivamente falso. El momento en el que España ha tenido más deuda de su democracia ha sido en abril de 2026, que son los últimos datos publicados, el récord de endeudamiento de España, y viene usted aquí a decirnos que tener menos deuda es parte de la responsabilidad. ¿Qué nos está usted contando? ¿Cómo se atreve usted a mentir así a los españoles? Pero vamos a más. Viene usted y nos habla de las bondades de los presupuestos, que ustedes se ven obligados a presentar presupuestos porque es lo que mueve el país, es la responsabilidad... Oiga, que su Gobierno ha aprobado tres presupuestos y llevan gobernando desde el año 2018. (Aplausos). ¿Con qué cara viene usted a decirnos que los presupuestos son lo que mueve el país? ¿Qué han estado haciendo hasta ahora? Hundirnos, señor ministro, hundirnos. Viene usted y nos dice: los presupuestos más sociales. Bueno, claro, se ve que tenían que llegar ahora. Es la típica historia del socialismo: estamos en ruina, nos hemos arruinado, llevamos gobernando desde 2018, los servicios públicos están hechos un asco, no hay vivienda, pero ahora es justo el momento en el que vamos a aplicar el auténtico socialismo y ahora sí van a mejorar las cosas. (Aplausos). Lo cierto es que, según los últimos datos de pobreza infantil, España está a la cabeza de Europa en pobreza infantil. ¡A la cabeza de Europa! Es que somos un puñetero desastre, y usted, señor ministro, es el que está gestionando la Hacienda pública en este auténtico desastre. Está hundiéndose el barco con usted al timón. Pero el gasto de España para paliar la pobreza infantil ―p‌ orque hay determinados fondos sociales que se dedican a paliar la pobreza infantil‌― está en niveles de Suiza y el impacto de este gasto está en niveles de Rumanía. Esa es su gestión, señor ministro. Mientras que ustedes recaudan y gastan como si estuviésemos en Suiza, la eficacia, la eficiencia y la productividad de sus políticas está a niveles de políticas de Rumanía. Con todos los respetos, si queremos converger en una dirección, entiendo que querremos acercarnos mucho más a Suiza o Alemania que a Rumanía. Viene usted y nos habla de que el PIB de España ha crecido y, de nuevo, la trampa... Hay un señor ahí que está sacando fotografías del Congreso cuando esto está específicamente prohibido. Señora presidenta, tenemos a un señor que está sacando fotografías del Congreso cuando está específicamente prohibido. Le ruego, por favor, que llame al orden a los señores diputados que incumplen el Reglamento. Muchísimas gracias. (Aplausos). Viene usted, señor ministro, nos habla del crecimiento del PIB y, como siempre, hacen la trampa: habla usted del crecimiento del PIB en bruto porque han metido ustedes en los últimos cinco años a cinco millones de personas, lo que supone consumo, supone mayor movimiento de dinero y supone un incremento falso del PIB. Pero si hacemos un análisis del PIB per cápita, los españoles son más pobres que nunca. Los salarios netos reales están completamente estancados en España. Y seguimos. Viene usted y da una cifra y dice: desde el COVID, claro. Es que España fue el país que más cayó durante el COVID. La caída fue tan pronunciada que desde ese pozo en el que estábamos, efectivamente, España ha sido el país que más ha subido. Pero lo cierto es que si hacemos un análisis de los salarios netos reales de los españoles comparados con 2018, a día de hoy estamos peor que cuando ustedes llegaron al Gobierno. Esa es la realidad. Nos habla usted asimismo de que van a ser los presupuestos más expansivos, de mayor gasto social, y cita específicamente el real decreto ley de las ayudas a la dependencia. Verá usted, señor ministro ―‌para que nos entiendan todos los españoles‌―, en ese real decreto ley se introduce una medida de tal forma que aquellas personas que están en situación irregular pero acogidas al proceso de regularización según determinadas condiciones van a poder ser beneficiarias de las ayudas a la dependencia. Es decir, que los españoles ya no tienen que competir entre ellos para recibir unas ayudas que son mínimas, además tienen que competir con todos los extranjeros que están regularizados y, además, a partir de ahora, con todos los extranjeros que están pendientes de regularización. (Aplausos). Señor ministro, son ustedes unos auténticos estafadores. Están ustedes sistemáticamente colocando a los españoles los últimos en la cola de esas ayudas sociales. Así que serán los presupuestos más expansivos para otros. La prueba es la siguiente, que no le incumbe directamente a usted, puesto que esto es de la Administración de la Comunidad de Madrid, pero afecta a todas las Administraciones y la política es igual en toda España: Ayudas al alquiler de la Comunidad de Madrid. Listado de admitidos definitivos: Odman, Jill, Susan, Fatimah, Imane, Hamza, Rquia, Daymara, Shamira, Yazine, Zohra, Joisi Patricia... Admitidos. Vamos al listado de excluidos definitivos por agotamiento de presupuesto: Almudena, María de la Paz, Raquel, María Victoria, Cristina, Lorena, María Dolores, Alejandro, Joaquín... (Aplausos). Somos los últimos. ¿En qué momento el Partido Socialista Obrero y, supuestamente, Español decidió dejar a los españoles los últimos en la cola de las ayudas, de los servicios sociales, de la vivienda pública, de las ayudas a la dependencia? ¿Por qué? ¿Por qué hacen ustedes esto? ¿Por qué vienen con los presupuestos ―‌ahora con el techo de gasto‌― que más impuestos van a recaudar de la historia de España, que más van a sangrar a los españoles de la historia de España para luego dedicarse a repartir ayudas por medio mundo? ¿Por qué? ¿Por qué tienen los españoles que ser castigados en su propio país? ¿Por qué? ¿Por qué los trabajadores españoles no tienen derecho a las ayudas que en determinados momentos necesitan? ¿Por qué? Respóndanos, señor ministro, porque ustedes, mientras están aquí presumiendo de gasto, nos esconden cuál es el gasto real. Del año 2025 tenemos una parte de los datos en subvenciones que ustedes han concedido; una parte. Estamos en niveles récord de concesión de subvenciones. Y los españoles piensan ¿a dónde se va el dinero? A las infraestructuras no va. Los ferrocarriles de alta velocidad españoles descarrilan y mueren los españoles. A las infraestructuras hídricas tampoco, puesto que fallan y mueren los españoles. A los afectados por los volcanes en Canarias tampoco, puesto que siguen viviendo en barracones. ¿A dónde se van? A las infraestructuras eléctricas tampoco, puesto que sufrimos apagones que solo se sufren en Pakistán. Las ayudas se van al Fondo Conjunto para Objetivos de Desarrollo Sostenible, Fondo de Adaptación al Cambio Climático, Entidad de Naciones Unidas para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de la Mujer, Organización Internacional para las Migraciones, Ministerio de Salud de Etiopía ―‌ese sí‌―, Ministerio de Agricultura de Etiopía, Instituto Salvadoreño para el Desarrollo de la Mujer, Ministerio de Salud de Jordania, Instituto de Salud de Mozambique, Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y el Caribe, Universidad del Nilo. ¡Universidad del Nilo!, ¿de verdad? (Aplausos). Y usted viene y nos dice que van a tener los presupuestos más expansivos de la historia para dárselos al Instituto Caboverdiano para la Igualdad y Equidad de Género, a la Asociación de Mujeres Afrocolombianas, a la Organización Internacional del Bambú y el Ratán. ¿De verdad, señor ministro?

Presidencia. Señor Figaredo, tiene que terminar. El señor FIGAREDO ÁLVAREZ‑SALA: ¿De verdad quiere decirles a los españoles que van a pagar más impuestos que nunca ―¡‌que nunca!‌― para ser los últimos de la cola en su propio país y para que su dinero se destine a esto? (Muestra un documento). ¿De verdad? ¡No cuenten con nosotros! (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra el señor Martín Urriza.

Carlos Martín Urriza

Grupo SumarDiputado.Página 15Vídeo

Muchas gracias. Señor ministro, nosotros vamos a votar a favor de la senda de estabilidad, pero nos hubiera gustado que dicha senda incluyera objetivos asimétricos de déficit para las comunidades autónomas. (Aplausos). Creemos que tiene que haber una compensación por los desequilibrios del sistema de financiación actual y que, al menos temporalmente, a través de la senda, tendríamos que haber conseguido esa compensación para comunidades como, por ejemplo, la Comunidad Valenciana. Dicho esto, el alcalde de Zamora y el Gobierno de coalición han conseguido algo extraordinario: reducir el déficit público, reducir la deuda pública sin recortar el gasto social y, además, impulsando la inversión y el crecimiento económico. La economía española vive un crecimiento vigoroso de la actividad y también del empleo, y lo vive gracias a una nueva política económica desarrollada por el Gobierno de coalición. Ha tenido éxito incluso en un contexto de estancamiento europeo y de gran incertidumbre internacional generada por el derechista Trump. Nuestro crecimiento económico, no obstante, se encuentra en un momento crítico porque alguno de sus pilares se está agotando. De ahí la necesidad de contar con una senda, un techo de gasto y unos presupuestos generales del Estado. Es un ejercicio de responsabilidad. Nuestro crecimiento económico diferencial con Europa se está basando en cuatro pilares. El primer pilar es un significativo aumento de la inversión pública. Los fondos Next Generation EU, junto con otros instrumentos, han servido para impulsarla, pero es cierto que se acaban este año. El año que viene contaremos con el Fondo España Crece y el Plan Estatal de Vivienda como elementos compensadores, pero necesitamos unos presupuestos para seguir manteniendo los niveles de inversión pública y continuar financiando la transición verde, la revolución digital y la cohesión social. El segundo pilar de nuestro crecimiento diferencial ha sido la clara mejora de las condiciones de trabajo. Ha habido un aumento del 66 % del salario mínimo, hemos conseguido estabilizar el empleo en el sector privado y, además, hemos combatido la figura de los falsos autónomos. Esto ha enviado una clara señal a los mercados: ya no es posible obtener beneficios a partir de las malas condiciones de trabajo; es el momento de invertir, innovar y arriesgar. No vamos a parar aquí. La siguiente medida que vamos a aprobar para seguir mejorando las condiciones de trabajo será el registro horario. Esto permitirá eliminar los 2,5 millones de horas extraordinarias que los patronos no pagan a los trabajadores ni compensan con descanso. (Aplausos). Señorías del Grupo Popular, esta es una de las verdaderas razones que está detrás de las bajas laborales, y no el absentismo laboral inventado, que no existe en nuestro mercado de trabajo. En nuestro mercado de trabajo nadie deja de ir a trabajar sin una justificación. El tercer pilar de nuestro crecimiento económico es una energía cada vez más limpia y barata gracias a las energías renovables y una alta seguridad de abastecimiento energético. Y, en cuarto lugar, ese crecimiento diferencial se explica por la inmigración. Somos afortunados porque recibimos inmigrantes que seleccionamos positivamente de sus poblaciones de origen. Son más productivos, resilientes y emprendedores. Y vamos a consolidar esa inmigración con la regularización de más de un millón de personas que aún no tienen normalizada su situación, para reducir el ámbito de la economía sumergida, para que con sus cotizaciones sostengan las pensiones públicas y para que paguen el IRPF y contribuyan al sostenimiento de los servicios públicos. La nueva política económica del Gobierno ha conseguido un crecimiento extensivo, efectivamente gracias al aumento de la población y de la ocupación, pero también un crecimiento intensivo. Nuestra productividad por hora está creciendo más que la de los grandes países de nuestro entorno. Hay una gran novedad en nuestro modelo de crecimiento: por primera vez en décadas, nuestra productividad y nuestro empleo crecen simultáneamente. Esto no ocurría desde hace décadas. Antes, con el antiguo modelo de crecimiento, para que aumentara la productividad había que destruir empleo en nuestro país. Esto lo ha cambiado el Gobierno de coalición.

La nueva política económica está transformando nuestro modelo productivo y está dejando atrás el modelo de bajo valor añadido de ladrillo y playa. Hay claros indicios de ello. Les voy a dar cuatro. En primer lugar, está aumentando el tamaño medio de nuestras empresas. Esto significa que los proyectos empresariales son más eficientes. En segundo lugar, más de la mitad del empleo que hemos generado se ubica en sectores de alto valor añadido, que pagan salarios por encima de la media. En tercer lugar, los ingresos por los servicios empresariales que exportamos a otros países ya superan los 100 000 millones de euros que obtenemos por turismo. Y, en cuarto lugar, nos hemos convertido en un polo de atracción de inversión extranjera directa gracias a nuestra energía barata y a una fuerza de trabajo cualificada.

Efectivamente, como dice el señor ministro, necesitamos una senda de estabilidad fiscal que permita aprobar un techo de gasto y unos presupuestos; un techo de gasto suficientemente holgado para seguir sosteniendo este modelo de crecimiento innovador, que está situando a nuestro país donde no ha estado nunca. Necesitamos unos presupuestos para seguir manteniendo la inversión pública, el gasto en I+D e invertir en educación y formación profesional, en vivienda y en electrificación. Pero también necesitamos seguir avanzando en la protección social. Esta Cámara tiene hoy la oportunidad de conseguir otro gran hito en este ámbito: que el Estado financie, por primera vez, el 50 % de la ayuda a la dependencia. Pero no tenemos que quedarnos ahí. Hoy deberíamos aprobar eso. Solo las personas sin alma no estarán a favor de esta medida. (Aplausos). También tenemos que aprobar una prestación universal por crianza, porque tenemos unos niveles de pobreza infantil que no se corresponden con el nivel de desarrollo de este país ni con el nivel de renta per cápita.

Además de los presupuestos, necesitamos medidas fuera de ellos, como, por ejemplo, repartir mejor la productividad en las empresas, llevando la información del Observatorio de Márgenes Empresariales a las mesas de negociación de los convenios colectivos. Tenemos que reducir las altísimas rentabilidades del sector inmobiliario para frenar la extracción de rentas. Aquí el Banco de España tiene mucho que decir y que hacer, porque tenemos otra burbuja inmobiliaria y dispone de instrumentos para pincharla. Y necesitamos avanzar en una fiscalidad más justa y progresiva para, entre otras cosas, terminar con los precios abusivos de los supermercados.

El Partido Popular se equivoca si cree que un bloqueo institucional que promueva el deterioro económico constituye un atajo electoral. Los ciudadanos castigan a quienes aspiran al poder con estrategias de «cuanto peor, mejor». El acceso al Gobierno se gana demostrando que se dispone de una propuesta más sólida y eficaz que la del Gobierno que gobierna, no bloqueando y destruyendo el futuro del país.

Gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Martín. Pel Grup Parlamentari Republicà, té la paraula la senyora Jordà i Roura.

Teresa Jordà i Roura

ERCDiputada.Página 16Vídeo

Hola, bon dia. Diputades i diputats, molt bon dia. Gràcies, presidenta. Senyor ministre, permeti’m començar amb una afirmació. Aquest, aquest debat que estem tenint aquest matí, no és un debat sobre unes dècimes de dèficit. Aquest és, sobretot, un debat sobre qui té la capacitat de donar resposta als problemes dels ciutadans i de les ciutadanes. És un debat sobre qui disposa dels recursos. És un debat sobre qui pot governar. És un debat, en definitiva, sobre qui pot exercir la seva responsabilitat i aquestes, aquestes responsabilitats, exercir‑les amb dignitat i amb solvència. Perquè avui, senyores i senyors diputats, no discutim només una xifra o no només una xifra. Avui discutim qui podrà construir més habitatge públic. Avui també estem discutint qui podrà reforçar o muscular la sanitat pública. Avui parlem de qui podrà invertir en educació o de qui podrà millorar rodalies. En definitiva, qui tindrà les eines per millorar la vida de la gent, perquè d’això deu anar la política, no? Almenys aquí som uns quants que l’entenem així. D’això deu anar la política, de millorar la vida de la gent. Mirin, hi ha debats que es presenten com si fossin debats estrictament tècnics. Però aquest, ho repeteixo, és sobretot un debat profundament polític, profundament polític. Ho és perquè parla de poder. Sí, parla de poder. Ho és perquè parla de recursos. I parla també de la capacitat de les institucions per donar resposta —‌em faré pesada en això, però crec que és important— per donar resposta a la ciutadania, a la ciutadania. Però parla també de la capacitat de les institucions, no només de donar resposta a la ciutadania, sinó de fer veure o entreveure que la política serveix o juga a favor dels ciutadans i de les ciutadanes. I aquí és on rau el veritable problema, perquè no és només que el repartiment sigui insuficient, que ho és, senyor ministre, i vull pensar que ho sap, és que respon a un model que fa massa temps que no funciona, i això també ho sap. I si no ho sap, cagada pastoreta, diguéssim, perquè anem fatal, perquè anem fatal.

Un model que continua concentrant els recursos en mans de l’Estat, mentre sí que són els territoris, són les comunitats autònomes i els ajuntaments els que assumeixen bona part dels serveis públics. Un model construït sobre una lògica aplastant d’austeritat, que limita la capacitat de governar d’aquells que són més a prop dels ciutadans, d’aquells que coneixen les problemàtiques, d’aquells i aquelles que coneixen les deficiències, que coneixen, els neguits, les il·lusions i, per què no dir‑ho també?, les esperances de la seva gent. I aquest model, senyor ministre, s’ha d’acabar d’una vegada per totes. Catalunya, no és cap sorpresa, continua —a‌ l costat d’altres territoris, eh?— però Catalunya continua infrafinançada. Continua aportant més del que rep, molt més del que rep i continua sostenint serveis essencials amb un marge d’actuació absolutament, absolutament insuficient. I això no és només una injustícia financera. Això, si m’ho permeten, és un límit permanent de la capacitat de fer política útil. Repeteixo, és un límit permanent de la capacitat de fer política útil. Per això, Esquerra Republicana defensem un altre model. Un model on els recursos sí acompanyin les competències. Un model on qui presta els serveis públics tingui també la capacitat de finançar‑los. I hi torno, de finançar‑los de manera digna. Perquè més autonomia financera no és cap privilegi, no és cap privilegi, és una condició indispensable perquè els serveis públics puguin funcionar.

Senyor ministre, malgrat tot, miri, avui votarem a favor. Però ho farem, òbviament, sense cap triomfalisme i sense cap satisfacció. De fet, ho fem emprenyats, perquè aquest vot no resol el problema de fons, perquè el que cal és canviar el model. El que cal és deixar enrere una arquitectura financera basada en la desconfiança cap als territoris i, sobretot, substituir‑la per un sistema que faci tot el contrari, que garanteixi recursos suficients i capacitat real de decisió. Perquè res del que hem denunciat avui ha deixat de ser cert. Catalunya —h‌ i torno— continua estant infrafinançada. Els compromisos, senyor ministre, continuen sense complir‑se al ritme que els correspon i la confiança continua malmesa. I miri vostè, senyor España, això ho sap. La confiança no es demana. La confiança es construeix. Es construeix d’una manera molt fàcil, complint acords, respectant la paraula donada i convertint anuncis, mers anuncis, en decisions fermes. I encara avui queda molta feina per fer.

Nosaltres no votarem a favor perquè pensem que el Govern de l’Estat ja ha complert, ni molt menys, ni perquè, com he dit abans, hagi desaparegut com per art d’encantament el nostre malestar i la nostra indignació, al contrari. Nosaltres continuem exigint el compliment de tots i cadascun dels compromisos pendents. I continuem reclamant que es resolguin les moltes carpetes obertes amb Esquerra Republicana que afecten a Catalunya, entre elles una de les que ja no pot continuar eternament oberta, que és el fons de liquiditat autonòmica. Perquè el FLA, senyor ministre, va néixer com un mecanisme extraordinari, o això algun dia ens van explicar. I, en conseqüència, com que és un mecanisme o era un mecanisme extraordinari —q‌ ue encara avui el tenim aquí perpetuat— doncs no pot convertir‑se, no pot esdevenir en una forma permanent de dependència financera, no pot. I també aquesta carpeta s’ha de tancar i s’ha de tancar ja, com s’han de complir la resta dels acords, perquè Catalunya necessita recursos propis i, sobretot, necessita més capacitat de decisió i també respecte institucional. Nosaltres sempre, sempre prenem les decisions pensant en la gent que representem, que són els catalans i les catalanes, pensant en allò que és útil pel país, no pensant en titulars ni amb càlculs a curt termini, que acaben explotant sempre a la cara. Per això avui el nostre vot serà favorable. Però li aconsello, senyor ministre, que no ho interpreti com un aval. És un vot de responsabilitat, no de conformitat, perquè el diagnòstic continua sent exactament el mateix.

I acabo, presidenta. Catalunya necessita més recursos i molta més capacitat de decisió. Necessitem ja un nou model de finançament. I quan dic ja vull dir per abans d’ahir, per abans d’ahir. Anem molt tard, ministre. Necessitem que s’acabin les lògiques d’austeritat que han condicionat durant massa anys l’autogovern. I un govern de l’Estat que compleixi allò que acorda. Nosaltres, ministre, continuarem exigint, continuarem negociant, continuarem denunciant sempre els incompliments, però sobretot, continuarem defensant Catalunya amb la mateixa fermesa que sempre. Res més.

Moltes gràcies.

Diputadas, diputados, muy buenos días. Gracias, presidenta. Señor ministro, permítame empezar con una afirmación. Este debate que estamos celebrando esta mañana no es un debate sobre unas décimas de déficit. Este es, sobre todo, un debate sobre quién tiene la capacidad de dar respuesta a los problemas de los ciudadanos y de las ciudadanas. Es un debate acerca de quién dispone de los recursos. Es un debate sobre quién puede gobernar. Es, en definitiva, un debate sobre quién puede ejercer su responsabilidad y estas responsabilidades ejercerlas con dignidad y solvencia. Porque hoy, señoras y señores diputados, no discutimos solo una cifra ―‌o no solo una cifra―‌ , hoy discutimos quién podrá construir más vivienda pública. Hoy también estamos discutiendo quién p‌odrá reforzar o muscular la sanidad pública. Hoy hablamos de quién podrá invertir en educación o de quién podrá mejorar cercanías. Es decir, quién va a tener las herramientas para mejorar la vida de la gente. Porque de eso debe ir la política, ¿no? Al menos aquí estamos unos cuantos que la entendemos así. De eso debe ir la política, de mejorar la vida de la gente. Y hay debates que se presentan como si fueran estrictamente técnicos, pero este ―‌repito―‌ es, sobre todo, un debate profundamente político, profundamente político. Lo es porque habla de poder ―‌sí, habla de poder‌―. Lo es porque habla de recursos. Y habla también de la capacidad de las instituciones para dar respuesta ―‌me voy a hacer pesada con esto, ¿eh?, pero creo que es importante‌― a la ciudadanía―.‌ Pero también de la capacidad de las instituciones no solo para dar respuesta a la ciudadanía, sino para hacer ver o entrever que la política sirve o juega a favor de los ciudadanos y de las ciudadanas. Y aquí es donde estriba el verdadero problema. Porque no es que el reparto sea insuficiente, que lo es, señor ministro ‌―quiero pensar que usted lo sabe―, es que responde a un modelo que hace demasiado tiempo ya que no funciona. Eso también lo sabe, y si no lo sabe la hemos cagado, porque vamos fatal, ¿eh? Vamos fatal. Una concentración de recursos en manos del Estado mientras, sí, son los territorios, las comunidades autónomas y los ayuntamientos quienes asumen buena parte ―b‌ uena parte―‌ de los servicios públicos. Un modelo construido sobre una lógica aplastante de austeridad que limita la capacidad de gobernar de aquellos que están más cerca de los ciudadanos, de aquellos que conocen los problemas, de aquellos y aquellas que conocen las deficiencias, que conocen los problemas, las preocupaciones, las desilusiones y ―‌por qué no decirlo también‌― las esperanzas de sus gentes. Y este modelo, señor ministro, tiene que acabar de una vez por todas. Cataluña, no es una sorpresa ―s‌ igue al lado de otros territorios, ¿eh?―‌ , sigue hoy infrafinanciada. Continúa aportando más de lo que recibe, mucho más de lo que recibe, y sigue sosteniendo servicios esenciales con un margen de actuación absolutamente insuficiente. Y eso no es solo una injusticia financiera. Eso, si me lo permiten, es un límite permanente de la capacidad de hacer política que sea útil. Repito: es un límite permanente de la capacidad de hacer política útil. Por eso en Esquerra Republicana defendemos otro modelo. Un modelo en el que los recursos sí que acompañan a las competencias. Un modelo en el que quien presta los servicios públicos tenga también la capacidad de financiarlos ―y‌ vuelvo―‌ , de financiarlos de manera digna, porque más autonomía financiera no es ningún privilegio. No es ningún privilegio, es una condición indispensable para que los servicios públicos puedan funcionar.

Señor ministro, a pesar de todo, hoy votaremos a favor, pero lo haremos, obviamente, sin ningún triunfalismo y sin ninguna satisfacción. De hecho, lo hacemos enfadados, porque este voto no resuelve el problema de fondo. Lo que hay que hacer es cambiar el modelo, hay que dejar atrás una arquitectura financiera basada en la desconfianza hacia los territorios y, sobre todo, sustituirla por un sistema que haga todo lo contrario: que garantice recursos suficientes y capacidad real de decisión. Porque nada de lo que hemos denunciado hoy ha de dejar de ser cierto. Cataluña ―‌vuelvo a ello‌― sigue estando infrafinanciada. Los compromisos, señor ministro, siguen sin cumplirse al ritmo que corresponde y la confianza sigue ahí estropeada. España lo sabe. La confianza no es algo que se pida., la confianza se construye y se hace de una forma muy fácil: cumpliendo acuerdos, respetando la palabra que se ha dado y convirtiendo más anuncios en decisiones firmes. Y aún hoy queda mucho trabajo por hacer.

Nosotros no vamos a votar a favor porque pensamos que el Gobierno del Estado ya ha cumplido, ni muchísimo menos, ni porque, como he dicho antes, haya desaparecido nuestro malestar o nuestra indignación; al contrario, nosotros seguimos exigiendo el cumplimiento de todos y cada uno de los compromisos pendientes. Y seguimos reclamando que se resuelvan las muchas carpetas que quedan abiertas con Esquerra Republicana que afectan a Cataluña. Entre ellas, una de las que ya no puede seguir abierta es el Fondo de Liquidez Autonómica. El FLA, señor ministro, nació como un instrumento extraordinario ―‌algún día nos lo explicaron así‌―. En consecuencia, como era un mecanismo extraordinario que aún hoy tenemos aquí, no puede erigirse en una forma permanente de dependencia financiera. No puede ser. Es una carpeta que tiene que cerrarse y se tiene que cerrar ya, como se tienen que cumplir el resto de los acuerdos. Porque Cataluña necesita recursos propios y, sobre todo, más capacidad de decisión. Y también respeto institucional. Nosotros siempre adoptamos las decisiones pensando en las personas a las que representamos, los catalanes y las catalanas, en aquello que es útil para el país. No pensamos en los titulares ni en cálculos a corto plazo, que acaban explotando siempre a la cara. Por eso nuestro voto hoy será favorable. Pero se lo aconsejo, señor ministro, no lo interprete como un aval. Es un voto no de conformidad, porque el diagnóstico sigue siendo exactamente el mismo y ―a‌ cabo, presidenta‌― Cataluña necesita más recursos y mucha más capacidad de decisión. Necesitamos ya un nuevo modelo de financiación. Y cuando digo ya, quiero decir para antes de ayer. Vamos muy tarde, señor ministro. Hace falta que acaben las lógicas de la austeridad que han condicionado durante demasiados años el autogobierno y un Gobierno del Estado que cumpla con lo que acuerda. Nosotros, señor ministro, seguiremos exigiendo, seguiremos negociando, seguiremos denunciando siempre los incumplimientos, pero, sobre todo, seguiremos defendiendo a Cataluña con la misma firmeza de siempre.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Moltes gràcies, senyora Jordà. Pel Grup Parlamentari Junts per Catalunya, té la paraula el senyor Cruset Domènech.

Josep Maria Cruset Domènech

JuntsDiputado.Página 19Vídeo

Moltes gràcies presidenta. Senyor ministre, fa temps que el Govern de l’Estat, i en especial el Ministeri d’Hisenda, s’ha convertit en un veritable depredador. Ja sigui pels ciutadans, ja sigui per les famílies, per les empreses o per les altres administracions públiques, siguis qui siguis, fa temps que quan et relaciones amb l’Estat ho fas patint l’assetjament d’un estat depredador, perquè vostès només tenen una obsessió: augmentar al màxim la recaptació i quedar‑se tots els recursos que puguin ofegant a la resta. Alguns diran que, amb les seves circumstàncies, les del Govern, és lògic que sigui així. I potser és cert, perquè un govern assetjat per la corrupció només li queda que fer veure que gasta quantitats ingents de diners per si així pot tapar el lladrocini dels seus i, de passada, intentar obtenir algun vot més dels ciutadans. Però no els funcionarà, perquè a la pràctica tothom sap que aquesta manera de fer del Govern és letal per a la gent, perquè vol dir pagar més en forma d’impostos i seguir tenint uns serveis absolutament precaris.

Mirem dades. Avui vostès venen aquí amb una proposta de quedar‑se el Govern de l’Estat el 95 euros de cada 100 que Europa ha autoritzat en forma de dèficit, 95 euros de cada 100, que vol dir que es volen quedar 32 000 milions d’euros dels 33 600 autoritzats per Europa. I a la pràctica, què vol dir això per Catalunya i pels catalans? Doncs que pagarem el 21 % d’aquests dèficit amb els nostres impostos, és a dir, 7064 milions d’euros, però a la vegada només rebrem 325 milions d’euros com a dèficit autoritzat. És a dir, de cada 100 euros que es repartiran vostès pretenen donar‑ne només un —‌un— a Catalunya. Això sí, quan hem de pagar, de cada 100 euros, els catalans n’hem de pagar 21. Per tant, el que vostès proposen avui és evident que és una estafa per Catalunya i que vostès no poden comptar amb els set vots de Junts per Catalunya per aprovar‑ho.

Des de Junts per Catalunya, hem proposat que el dèficit autoritzat per les comunitats autònomes sigui del 0,6 per cent. Això representa multiplicar per sis els recursos que vostès pretenen assignar‑nos. Però en lloc d’això, i malgrat saber que necessiten els nostres set vots per poder aprovar —‌no aquest punt d’avui— per poder aprovar els pressupostos, avui venen aquí i fan aquesta proposta. És diferent de la de l’any passat, senyor ministre, aquesta proposta? No. És diferent de la de fa dos anys i que tampoc va prosperar? No. És diferent de la de fa tres anys i que tampoc va prosperar? No. És exactament la mateixa. La seva proposta ha incorporat el que va aprovar el Parlament de Catalunya amb els vots del PSC? No, no ho ha incorporat. Han incorporat alguna de les demandes que li van fer des de Junts per Catalunya als anys anteriors, quan li votàvem en contra de la proposta? No, no l’ha incorporat. Hi ha més recursos econòmics per als catalans, de veritat? No. Hi ha més recursos per millorar rodalies de veritat? No. Es podrà fer més habitatge públic? No. Es podran reduir els impostos que paguem els ciutadans? No. Doncs llavors, senyor ministre, per què presenta el mateix que ja va fracassar en els anys anteriors?

Però encara hi ha més preguntes. Ha publicat vostè l’execució pressupostària territorial com li obliga la llei? No, des de fa molts anys. Ha publicat vostè les balances fiscals? No. Creu que podrà aprovar uns nous pressupostos gràcies a aquesta proposta d’avui? És evident que no, perquè si fan el mateix obtindran el mateix.

A aquestes alçades vostès ja no enganyen a ningú, senyor ministre. Estem davant d’una operació de màrqueting per amagar les seves febleses, una operació de màrqueting pur i dur per amagar les seves febleses, que és que no tenen majoria parlamentària, que no poden aprovar pressupostos i que estan cada dia més envoltats per la corrupció.

I com li deia, vostès ja no poden enganyar a ningú. Poden fer el teatre que vulguin, eh? Poden tornar a portar la setmana que ve a aprovació quan aquesta no prosperi i, de fet, poden portar els pressupostos en contra de la voluntat d’aquest hemicicle. Ho poden fer, però això no serà res més que teatre, perquè tothom sap que no tindran pressupostos. I vostè també ho sap. Per tant, deixin d’enganyar la gent.

Moltes gràcies.

Muchas gracias, presidenta. (El señor vicepresidente, Rodríguez Gómez de Celis, ocupa la Presidencia).

Señor ministro, hace tiempo que el Gobierno del Estado, y en especial el Ministerio de Hacienda, se ha convertido en un verdadero depredador, ya sea para los ciudadanos, para las familias, para las empresas o para las demás Administraciones públicas. Seas quien seas, hace tiempo que cuando te relacionas con el Estado lo haces sufriendo el acoso de un Estado depredador, porque ustedes tienen solo una obsesión: aumentar al máximo la recaudación y quedarse con todos los recursos que puedan, ahogando al resto. Habrá quienes digan que en sus circunstancias ―l‌as del Gobierno―‌ es lógico que así sea y quizás es cierto, porque a un Gobierno asediado por la corrupción solo le queda hacer ver que gasta cantidades ingentes de dinero para ver si así puede ocultar el latrocinio de los suyos y de paso intentar obtener algún voto más de los ciudadanos. Pero no les va a funcionar, porque, en la práctica, todo el mundo sabe que esta manera de actuar del Gobierno es letal para la gente, ya que significa pagar más en forma de impuestos y seguir teniendo unos servicios absolutamente precarios.

Miremos los datos. Hoy ustedes vienen aquí con una propuesta para que el Gobierno del Estado se quede con 95 de cada 100 euros que Europa ha autorizado en forma de déficit; 95 euros de cada 100, lo que significa que quieren quedarse con 32 000 millones de euros de los 33 600 autorizados por Europa. Y, en la práctica, ¿qué significa esto para Cataluña y para los catalanes? Pues que pagaremos el 21 % de este déficit con nuestros impuestos, es decir, 7064 millones de euros, pero, a la vez, solo recibiremos 325 millones de euros como déficit autorizado. Es decir, de cada 100 euros que se repartirán, ustedes proponen dar solo uno ―u‌ no solo―‌ a Cataluña. Eso sí, cuando nos toca pagar, de cada 100 euros los catalanes tendremos que pagar 21. Por tanto, lo que ustedes proponen hoy es evidente que es una estafa para Cataluña y no pueden contar con los siete votos de Junts per Catalunya para aprobarlo.

En Junts per Catalunya hemos propuesto que el déficit autorizado para las comunidades autónomas sea del 0,6 %. Esto implica multiplicar por seis los recursos que ustedes pretenden asignarnos, pero, en lugar de ello, y a pesar de que saben ustedes que necesitan nuestros siete votos para poder aprobar no este punto de hoy, sino para poder aprobar los presupuestos, vienen ustedes hoy aquí con esta propuesta. ¿Es distinta a la propuesta del año pasado, señor ministro? No. ¿Es distinta a la propuesta de hace dos años, que no prosperó? No. ¿Es distinta a la de hace tres años, que tampoco prosperó? No, es exactamente la misma. ¿Su propuesta ha incorporado lo que aprobó el Parlamento de Cataluña con los votos del PSC? No, no lo ha incorporado. ¿Ha incorporado alguna de las demandas que Junts per Catalunya trasladó en años anteriores, cuando votábamos en contra de la propuesta? No, no las ha incorporado. ¿Hay más recursos económicos para los catalanes, de verdad? No. ¿Hay más recursos para mejorar, de verdad, las cercanías? No. ¿Habrá más vivienda pública? No. ¿Se podrán reducir los impuestos que pagamos los ciudadanos? No. Pues entonces, señor ministro, ¿por qué presenta lo mismo que ya fracasó en años anteriores?

Pero todavía hay más preguntas. ¿Ha publicado usted la ejecución presupuestaria territorial, tal y como le obliga la ley? No, desde hace muchos años. ¿Ha publicado usted las balanzas fiscales? No. ¿Cree que podrá aprobar unos nuevos presupuestos gracias a la propuesta de hoy? Es evidente que no, porque si hacen lo mismo obtendrán lo mismo.

A estas alturas, ustedes ya no engañan a nadie, señor ministro. Estamos ante una operación de marketing para esconder sus flaquezas, una operación de marketing puro y duro para esconder sus flaquezas, que es que no tienen mayoría parlamentaria, que no pueden aprobar presupuestos y que cada día se ven más envueltos por la corrupción.

Como le decía, ustedes ya no engañan a nadie. Pueden hacer el teatro que quieran. La semana que viene pueden volver a traer esta propuesta a aprobación si no prospera. Y, de hecho, pueden aprobar los presupuestos en contra de la voluntad de este hemiciclo. Lo pueden hacer, pero esto no será nada más que teatro, porque todo el mundo sabe que no tendrán presupuestos, y usted también lo sabe. Por tanto, dejen de engañar a la gente.

Muchas gracias.

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu, tiene la palabra el señor Matute García de Jalón.

Oskar Matute García de Jalón

EH BilduDiputado.Página 21Vídeo

Presidente, señorías, buenos días. Nos enfrentamos a uno de los debates más clásicos de esta legislatura. Han sido varias las veces que hemos afrontado este debate y, probablemente, vamos a escuchar los mismos argumentos ―‌yo, seguramente, tampoco seré la excepción‌― que ya hemos expuesto en anteriores ocasiones sobre esta misma cuestión, que tiene que ver con la estabilidad presupuestaria y el gasto no financiero. Y, seguramente, nos encontraremos con un resultado parecido. Así que, si este es el escenario, empezaré de la misma manera que empezaba en noviembre de 2025 en este mismo debate, con una cita de Antonio Gramsci: «Soy pesimista por la inteligencia, pero optimista por la voluntad». Y es que, probablemente, en este escenario y ante esta hipotética realidad, lo que toca es insistir y no desistir. Y no se trata solo de resistir, porque frente a quienes amenazan los derechos de los trabajadores abonándose a tesis empresariales que no se sostienen, como la del absentismo laboral; frente a esos mismos que niegan recursos a las personas dependientes cuando llega la hora de asignarlos y luego se llenan la boca diciendo que les defienden; frente a aquellos que reclaman, por ejemplo, derechos para los del instante después de la concepción, pero niegan el pan y la sal a las personas que viven entre nosotros porque no quieren regularizarlas, con esa gente no hay camino posible, más aún cuando, además, sustentan tesis que directamente son un abono racista para nuestras sociedades.

La izquierda soberanista e independentista vasca no se plantea ni como mera hipótesis que el señor Feijóo sea el faro moral de la democracia, de los derechos y de la libertad. Y nótese aquí, sí, el sarcasmo; no lo confundan con la ironía, como parece que hizo el inefable señor Rajoy cuando habló de faro moral, refiriéndose al señor Feijóo. Porque sí, en el sarcasmo cabe la burla, y hay burla en esa definición de faro por nuestra parte.

Pero, como decía, toca profundizar en derechos, empujar cambios, proyectar transformaciones y hacer más fácil la vida a la gente, a todos, no solo a quienes siempre la tienen de cara y demasiado fácil. Y es que, pese a la dificultad que pueda suponer el retorno a las reglas fiscales que impone la Unión Europea ―l‌o sabemos porque han limitado capacidades locales y eso ha servido de pretexto para recortes y para reducir la inversión pública―‌ , toca hacer de verdad un servicio útil desde la política para la ciudadanía. Y no se trata de hablar en abstracto, porque seguramente con estas palabras podría coincidir cualquier o casi cualquier diputado o diputada de esta Cámara; se trata de aterrizar en lo concreto.

Las cuentas sirven para ayudar a las personas. Por ejemplo, y tomando datos de la Asociación Estatal de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales, en los últimos cinco años, de 2020 a 2025, con la pandemia de la COVID de por medio, se aumentó el gasto en políticas sociales porque había más personas que necesitaban más ayudas. Pues bien, mientras la Comunidad Autónoma vasca en su conjunto ―e‌ s decir, el Gobierno vasco, los ayuntamientos y las diputaciones‌― destinaba el 26,3 % y la Comunidad Foral de Navarra, también en su conjunto ―‌Gobierno de Navarra y ayuntamientos‌―, el 26,5 %, la Comunidad de Madrid destinaba el 5,6 %. Un 25 % frente a un 5 %. Eso es voluntad y lo otro es dejación.

Pero voy a ser más claro todavía para que se me entienda mejor. El gasto medio por cada persona que vive en un territorio también se puede medir. Y el gasto medio por habitante en la Comunidad de Madrid, en políticas sociales, es de 2699 euros; el de la Comunidad Foral de Navarra es de 4549 y el de la Comunidad Autónoma vasca es de 4455. Casi el doble. Eso es acción política y no palabrería. Porque está muy bien hablar aquí de que las rentas del trabajo pagan mucho y las del capital poco, pero ¿qué hacen ustedes cuando aquí se votan los impuestos a la banca y a las eléctricas? Votar a favor de las grandes corporaciones.

Por tanto, es un poco cínico, por no decir hipócrita, que alguien venga aquí a rasgarse las vestiduras por unas elevadas tasas impositivas a la clase trabajadora cuando están poniendo en práctica políticas para pisotear los derechos de la clase trabajadora y defender los intereses de los de siempre. Eso no es gasto público controlado ni descontrolado; es racanería, la racanería del modelo del Partido Popular, nunca mejor representada que en la Comunidad de Madrid de la señora Ayuso. ¿Y saben cuál es la receta para acabar con eso? Pues la receta es, efectivamente, aumentar la recaudación y hacerlo con algo tan sencillo que todo el mundo entiende: que quien más tenga, más pague. Pero quienes más tienen son quienes obtienen beneficios récord y extraordinarios, o caídos del cielo, y a esos ustedes les defienden.

Probablemente, si tuviéramos más recursos, podríamos contar con un escudo social permanente, con una subida del SMI por ley. Y ya sé que muchas de sus señorías hoy tienen en la cabeza a Francia por no sé qué cosa, pero en Francia la subida del SMI es por ley, año tras año; podríamos, al menos, copiarles en eso. Podríamos subir las pensiones de una manera estable, también las de viudedad, que siempre son las grandes olvidadas. Podríamos afrontar el coste de la vida y podríamos multiplicar la acción en políticas de vivienda, porque, sinceramente, no se me ocurre mejor exponente de la desigualdad social, de lo que es la lucha de clases, que la dificultad entre una mayoría que quiere acceder a una vivienda y no puede y unos pocos que las tienen para especular. Pero toca también invertir, y cada vez más, en educación, en sanidad y en igualdad. Es verdad que todas esas dimensiones se tienen que hacer sin olvidar una matriz de cambio necesaria en el modelo económico, que es la de la transición energética, y con estas olas de calor tan sucesivas y tan recurrentes que hemos tenido, no me faltan ganas para emular el vídeo viral aquel y decir eso de ¿dónde están los negacionistas del cambio climático? A ver, que yo los vea. ¿Dónde están ahora? Porque, además, invertir en transición ecosocial es apostar por la sostenibilidad del planeta; hacerlo en gastos militares, por acelerar su destrucción. Es verdad también que en este año son 226 000 millones los que se destinan frente a los 216 000 del año pasado, luego algo ya ha cambiado: 10 000 millones más. Habría que ver si, en todo caso, es el reparto más adecuado o no, pero estamos hablando, en definitiva, de voluntad y de asumir una función en el terreno político: la de ser útiles a la ciudadanía y la de servir al pueblo o, por contra, la de ser absolutamente inútiles a la ciudadanía y servirnos del pueblo. De esta hay sobrados ejemplos. En cualquier caso ―‌y termino ya‌―, para las gentes de Euskal Herria Bildu no hay novedad en este debate. Actuaremos con responsabilidad, con rigor, con seriedad y con voluntad sincera de alcanzar acuerdos, probablemente porque seguimos pensando, y lo vamos a seguir pensando siempre, que primero está nuestro pueblo y luego está nuestro partido.

Como es de esperar ante esta reiteración de posiciones, si he empezado con una cita que ya dije en noviembre, voy a terminar también con una cita que también empleé en noviembre. Hay quien dice que, si no puedes tener la razón y la fuerza, escoge siempre la razón y deja que el enemigo tenga siempre la fuerza. El poderoso nunca podrá sacar razón de su fuerza, pero nosotros y nosotras siempre podremos obtener fuerza de la razón. Relatos del viejo Antonio, Subcomandante Marcos. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Vasco (EAJ‑PNV), tiene la palabra la señora Sagastizabal Unzetabarrenetxea.

Idoia (GV (EAJ-PNV)) Sagastizabal Unzetabarrenetxea

PNVDiputada.Página 23Vídeo

Gracias. Señor ministro, usted llega hoy a este debate con una mochila muy pesada: tres años sin presupuestos, una mayoría cada vez más estrecha y una senda prácticamente idéntica a la que este Congreso ya rechazó el año pasado. Además, llega sin una mayoría asegurada, y hoy el panorama parlamentario no augura nada bueno. Al igual que el señor Martín, me gustaría hacer una primera reflexión respecto a la senda aprobada, porque fijar un objetivo uniforme para todas las Administraciones no refleja la realidad financiera de cada territorio. No todas parten de la misma situación ni afrontan las mismas necesidades: algunas podrán cumplir sin dificultad; otras, en cambio, soportan mayores necesidades estructurales y requieren más margen para sostener sus servicios públicos. Tratar igual a quienes parten de situaciones diferentes solo genera injusticias e inequidad. Por eso, el Grupo Vasco ha defendido siempre objetivos asimétricos, porque reconocen la diversidad fiscal, evitan que la uniformidad genere desigualdad y permiten que las Administraciones con mayores necesidades dispongan del margen suficiente para sostener servicios esenciales. La flexibilidad fiscal no es un cheque para gastar más, no equivale a despilfarro; es una herramienta para gestionar mejor. De hecho, la experiencia durante la suspensión de las reglas fiscales lo ha demostrado, porque los ayuntamientos gestionaron ese mayor margen con responsabilidad, reforzando servicios públicos, impulsando inversiones útiles y protegiendo a la ciudadanía. En este sentido, nosotros valoramos que usted, ministro, haya abierto esta puerta a debatir objetivos asimétricos, pero también tengo que decirle que llega tarde. Quizá podía haberlo planteado antes para evitar parte del bloqueo político que hoy condicione este debate. También debemos señalar que, aunque los objetivos aprobados permiten algo más de margen a las comunidades autónomas y entidades locales, ese margen es insuficiente mientras la regla de gasto limite el crecimiento del gasto al 4 % incluso en un contexto de recaudación récord. Por tanto, la regla de gasto hoy es el verdadero corsé fiscal de las Administraciones, porque, aunque haya más déficit teórico, las Administraciones no pueden aumentar inversión y gasto más allá de ese umbral.

A esta limitación, además, se suma una incoherencia normativa, y es que hoy el Estado convive con dos marcos fiscales incompatibles: el nuevo marco europeo, más flexible, orientado a garantizar una senda responsable sin renunciar a la inversión; y la ley orgánica de estabilidad, rígida, anual y basada en indicadores que Europa ya no utiliza, además de una regla de gasto nominal que impide crecer incluso cuando existe capacidad financiera. Por eso, mientras no se resuelva esta incompatibilidad mediante una reforma de la ley de estabilidad que adapte la regla de gasto, es imprescindible habilitar los remanentes y superávit para inversiones financieramente sostenibles. Sin esa reforma, las restricciones seguirán siendo las mismas y el Estado tendrá que seguir recurriendo a soluciones excepcionales para dotar de mayor margen a las Administraciones para que puedan invertir y atender a las necesidades de su ciudadanía.

Asimismo, conviene aclarar algo que ha dicho hoy: hoy no se vota el techo de gasto. Que aumente un 6,6 y alcance un máximo histórico no equivale ni a gastar más ni a una política fiscal expansiva, porque la orientación fiscal depende del gasto ejecutado, de la evolución de los ingresos y del impacto de las decisiones del Gobierno sobre el consumo, inversión y actividad económica. Confundir techo de gasto con expansión fiscal o gasto excesivo, como hacen algunos, es una lectura incompleta y deliberadamente sesgada. Por eso insistimos: lo que hoy votamos es la senda de estabilidad y, si no prospera, seguirá vigente la remitida a Bruselas, mucho más restrictiva. Además, la no aprobación de la senda no paraliza la tramitación de los presupuestos, pero sí afecta al reparto del esfuerzo fiscal, lo que llevará a las Administraciones a un recorte de alrededor de unos 5000 millones de margen. Por eso quiero ser clara también con quienes van a votar que no. Resulta sorprendente y preocupante que algunos grupos reclamen más gasto, más inversión y más políticas públicas, pero voten en contra de la senda que permita avanzar en esa dirección. Creen que castigan al Gobierno, sí, pero la realidad es más cruda: castigan a la ciudadanía de las comunidades y ayuntamientos en los que esos grupos también gobiernan. Quien hoy vota no está eligiendo conscientemente un escenario peor para quienes dependen cada día de los servicios públicos esenciales.

También quiero dirigirme claramente al Gobierno. El presidente ha afirmado que el Gobierno se va a batir el cobre para sacar adelante unos presupuestos rigurosos en lo fiscal, expansivos en lo social y transformadores en lo digital y ecológico, pero, señor ministro, ¿cómo pretenden hacerlo si hoy no logran los apoyos para aprobar la senda, que es el primer paso para elaborarlos? Un Ejecutivo que anuncie este tipo de cuentas rigurosas, expansivas y transformadoras sin haber asegurado este paso previo transmite la impresión de que los presupuestos pueden terminar respondiendo más a una lógica electoral que a una verdadera herramienta para sostener servicios públicos, inversión y estabilidad institucional. Este debate de hoy, además, revela una falta de anticipación política que creemos que el Ejecutivo debe corregir; evidencia que el Gobierno ha llegado tarde a construir los consensos necesarios. La responsabilidad fiscal exige rigor técnico; la política, rigor negociador. No basta con anunciar objetivos más ambiciosos, hay que garantizar las condiciones para que estos salgan adelante. Además, si aspiran a tener unos nuevos presupuestos, deben demostrar que saben construir mayorías estables.

Finalizo. Mi grupo va a votar a favor porque, entre los escenarios posibles, este es el menos perjudicial. La alternativa es peor, son objetivos mucho más restrictivos. También votamos a favor por coherencia, porque, si hemos exigido al Gobierno que cumpliera con su obligación de presentar nuevos presupuestos, lo lógico es facilitar el primer paso para tramitarlos; porque esta senda permite invertir en el futuro sin dejar atrás las políticas sociales esenciales; porque el Gobierno aún tiene una agenda fiscal pendiente que no puede seguir aplazando, reformar la regla del gasto y la ley de estabilidad, y porque la ciudadanía necesita instituciones que avancen y no que se instalen en el bloqueo permanente. Pero también quiero dejar claro que nuestro voto favorable no anticipa ni condiciona nuestro voto sobre los presupuestos: no es un cheque en blanco ni un apoyo automático. Esperamos que después de este debate el Gobierno haga lo que le corresponde: dialogar, negociar y construir una mayoría que permita aprobar esta senda, aunque sea en segunda vuelta, y, sobre todo, sacar adelante unos presupuestos que den estabilidad al conjunto de la economía. La estabilidad no se proclama; se demuestra alcanzando acuerdos, esa es la principal obligación de cualquier Gobierno. Si esa mayoría existe, contará con todo nuestro respeto, y, si no existe, como dijo nuestra portavoz, habrá llegado el momento de devolver la palabra a la ciudadanía.

Amaitzeko, gure taldeak alde bozkatuko du posible diren aukeren artean, hau da, halako kalterik txikiena eragiten duena. Gainera, koherentziaz jokatzen dugu gobernuari aurrekontu orokor barriak aurkezteko eskatu badiogu, logikoa da horiek izapidetzeko lehen urratsa babestea. Bide honek etorkizunean inbertitzen jarraitzeko aukera ematen dutelako, politika sozialak arriskuan jarri barik. Argi itxi nahi dut, halan be, gure aldeko botoak ez duela aurrekontuei buruzko gure jarrera aurrezten, ezta baldintzatzen ere. Ez da txeke zuri bat, ez da babes automatikoa. Herritarrek ziurtasuna behar dute; autonomia erkidegoak eta toki erakundeek, egonkortasuna; eta erakundeek sinesgarritasuna. Espero dugu gaurko eztabaida honen ondoren Gobernuak dagokiona egitea, elkarrizketa, negoziazioa eta gehiengo nahikoa eraikitzea, bai egonkortasun bidea ateratzeko, bai aurrekontu orokorrak aurrera ateratzeko. Gehiengo hori badago, gure errespetua izango duzue eta existitzen ez bada, gure bozeramaileak esan duen moduan, herritarrei berba itzultzeko unea helduko da.

Eskerrik asko.

Finalizo. Nuestro grupo va a votar a favor porque, entre los escenarios posibles, este es el menos perjudicial, y también por coherencia: si hemos exigido al Gobierno que cumpliera con su obligación de presentar nuevos presupuestos, lo lógico es facilitar el primer paso para tramitarlos. Esta senda permite invertir en el futuro sin dejar atrás las políticas sociales. También quiero dejar claro que nuestro voto favorable no anticipa ni condiciona nuestro voto sobre los presupuestos, no es un cheque en blanco ni un apoyo automático. La ciudadanía necesita certezas; las comunidades y los ayuntamientos, estabilidad, y las instituciones, credibilidad. Esperamos que después de este debate el Gobierno haga lo que le corresponde: dialogar, negociar y construir una mayoría que permita lograr una estabilidad y sacar adelante los presupuestos generales. Si existe esa mayoría, contará con nuestro respeto, y, si no existe, como dijo nuestra portavoz, habrá llegado el momento de devolver la palabra a la ciudadanía.

Muchas gracias.

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Mixto, tiene la palabra el señor Sánchez Serna.

Javier Sánchez Serna

PodemosDiputado.Página 25Vídeo

Gracias, presidente. Buenos días, señor ministro. Nos presenta una propuesta sobre objetivo de estabilidad que presume de muchas cosas: cifra récord, inversión sin precedentes, blindaje del estado del bienestar. Quizá resulte un tanto excesivo tanto anuncio para hablar de lo que hablamos, de un incremento del 0,5 % respecto al que presentaron en 2025. Seguramente, debatir sobre el techo de gasto sea importante; desde luego, así nos lo impusieron los señores de negro, que nos cambiaron la Constitución en el verano de 2011, pero para mi grupo es más importante debatir sobre las prioridades de gasto, sobre la orientación general de estos próximos presupuestos. Hace tres semanas el presidente Sánchez anunciaba también una inversión récord en el sistema de dependencia: 6200 millones de euros más en 2026 y 2027. Algunos ya advertimos entonces que se trataba de un anuncio meramente electoral y poco tardaron en darnos la razón, apenas dos semanas. El martes pasado, a estas horas, el Consejo de Ministros aprobaba por sorpresa una partida, ¡ojo!, de 6287 millones de euros más en defensa. ¿Qué tenemos aquí? Los 6200 millones para dependencia, para residencias, para centros de día y ayuda a las personas dependientes han acabado de nuevo en la cartera de Margarita Robles. Por cierto, señor ministro, ¿cuál es el origen de esos 6200 millones? ¿Se han detraído de partidas sociales no ejecutadas por otros ministerios? De todo esto nunca nos dicen nada, pero estaría bien que hoy aprovechara usted y lo aclarara.

Se lo pregunto porque, lejos de ser una excepción, este goteo de millones para el Ministerio de Defensa se ha convertido en una constante a lo largo de la legislatura. Por supuesto, sin debate parlamentario y sin aprobación de presupuestos. El pasado mes de marzo ya se convalidó un decreto de más de 1000 millones de euros bajo la etiqueta de necesidades ineludibles. En mayo, otros 124 millones transferidos desde Hacienda. Hay un dato esclarecedor: el gasto en nuevo armamento ya alcanza el 44 % del presupuesto de defensa, más del doble de lo que nos exige ahora mismo la OTAN. ¿Todo esto para qué? Para presentarse en Ankara como los alumnos aplicados de la OTAN y que nos den una palmadita en la espalda. ¡Normal que Donald Trump vuelva a estar encantado con el Gobierno de España!

Nosotros creemos que esta es la verdad de su techo de gasto: mucha retórica social, pero después aumento y consolidación del gasto militar. Como usted sabe, nosotros no compartimos esa orientación. En Podemos, al contrario, vamos a defender una propuesta presupuestaria que sirva para cortar el negocio de la industria armamentística y que destine el dinero público a los servicios públicos, a la dependencia, a la sanidad y a la construcción de vivienda pública. El problema de fondo, señor ministro, es que este Gobierno carece de voluntad para abrir ese debate. Por eso, no han negociado con nosotros estos objetivos de estabilidad. Es más, presentan una propuesta sabiendo que fracasará. Quizá porque necesitan este fracaso como justificación, como salida ordenada de una legislatura que ya todo el mundo considera agotada.

Le pedimos que no disfracen de debate presupuestario lo que no es sino el pistoletazo de salida de la campaña electoral, porque lo terrible, mientras tanto, es que todos sus anuncios sociales siguen sin llegar a la gente porque el presupuesto de guerra ya lo devora todo.

Nada más y muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Tiene la palabra el señor Rego Candamil. (Pausa). Pasamos a la señora Valido García.

Cristina Valido García

Coalición CanariaDiputada.Página 26Vídeo

Presidente, señorías, Coalición Canaria ha pedido hasta la saciedad presupuestos generales del Estado. Hemos pedido el cumplimiento de ese mandato constitucional. Además, hemos votado a favor de todas las iniciativas que han llegado a esta Cámara, exigiendo la entrada de las cuentas del Estado. Hoy estamos en el primer paso para que eso se produzca. Por primera vez, tres años después, estamos dando un paso para poder conocer, para poder estudiar, para poder leer con luz y taquígrafos los presupuestos generales del Estado. No es verdad que se pueda gobernar de manera sistemática, como ha ocurrido en estos años, a base de real decreto, con presupuestos prorrogados. Hay situaciones muy dolorosas en el sector público. La semana pasada cayó un decreto que buscaba inyectar economía a empresas que lo están pasando mal, entre otras SASEMAR, que los canarios conocemos bien porque es nuestro salvamento marítimo. Nuestra primera responsabilidad, la primera responsabilidad de esta Cámara, es aprobar o rechazar las cuentas. Por tanto, no seremos un obstáculo para que este primer paso pueda prosperar, pero sí lo seremos, señor ministro, si esos presupuestos entran en esta Cámara y no están perfectamente recogidos nuestros acuerdos, los acuerdos firmados, si además no se respetan nuestros derechos como región ultraperiférica o si se trata de maquillar nuestras cuentas con la financiación del régimen económico y fiscal. El ridículo crecimiento que se nos ha otorgado de déficit tiene que ir acompañado de flexibilidad de gasto porque sí, Canarias, cada una de las islas, cada una de sus Administraciones, necesita más recursos, pero también poder disponer de ese dinero. En este momento tenemos islas como La Palma, a las que no se les permite utilizar superávit para terminar obras de reconstrucción mientras el dinero no llega.

Presidencia. Señoría, debe finalizar, por favor.

Cristina Valido García

Coalición CanariaDiputada.Página 26

No podemos seguir hablando de más y más ingresos si nuestros servicios públicos colapsan. Para que esto cambie necesitamos unas cuentas.

Insisto, hoy no seremos un obstáculo. Veremos qué presupuestos nos trae, pero no aceptaremos que se premie a los incumplidores y se castigue a quienes hemos hecho la tarea.

Presidencia. Gracias. Tiene la palabra el señor Rego Candamil.

Néstor Rego Candamil

BNGDiputado.Página 27Vídeo

Grazas, señor presidente. Moi boa tarde xa. Señor ministro, veremos o que acontece con esta nova proposta, mais o certo é que este é un debate recorrente nos últimos catro anos até agora sempre infrutuoso. Por que? Ou non foi aprobada ou non serviu para que houbese orzamento do Estado e os argumentos do BNG non mudaron. Concordamos coa proposta que hoxe presenta o goberno? Evidentemente, non. Para comezar porque non partillamos a rixidez imposta pola Unión Europea sobre límites de gasto e déficit máximo cando esa rixidez só se quebra cunha excepción que é o gasto militar, quere dicir que entre as posibilidades de endebedamento a Unión Europea ten claro que prioriza a compra de armamento e a escalada belicista fronte ao investimento social, a creación de emprego ou os servizos públicos, mais ese será un debate que deamos co proxecto de orzamentos do Estado e chegamos aló, evidentemente. Aí a posición do BNG é coñecida e firme no sentido de rexeitar o incremento do gasto militar e privilexiar o investimento e a protección social. En todo caso, estamos nun momento, nun escenario estatal, europeo e internacional en que se manteñen aínda moitas incertezas e, por tanto, achamos que é precisa unha política económica e fiscal expansiva para incentivar o desenvolvemento económico e reforzar os servizos públicos e potenciar o emprego. Con todo, como fixemos en ocasións anteriores, priorizamos a posibilidade de que haxa orzamentos porque consideramos fundamental que o Goberno cumpra os compromisos coa Galiza establecidos a través do acordo de investidura co BNG e especialmente aqueles no ámbito das infraestruturas e servizos, sobre todo ferroviarios, que precisan partidas específicas. E por iso esta é a razón de peso pola que o BNG non vai obstaculizar que sexa aprobada esta proposta e a pesar da nosa visión crítica, imos facilitar que poida saír adiante. Moito obrigado.

Gracias, señor presidente. Buenas tardes, señor ministro. Veremos lo que sucede con esta nueva propuesta, pero lo cierto es que este es un debate recurrente en los últimos cuatro años. Hasta ahora siempre es infructuoso porque o no se aprobaba o no servía para que hubiese presupuestos del Estado. Y los argumentos del BNG no han cambiado. ¿Concordamos con la propuesta que hoy presenta el Gobierno? Pues evidentemente no. Para empezar, porque no compartimos la rigidez impuesta por la Unión Europea sobre límites de gasto y de déficit, especialmente cuando esa rigidez solamente se quiebra con una excepción, que es el gasto militar. Quiere decir que entre las posibilidades de endeudamiento, la Unión Europea tiene claro que prioriza la compra de armamento y la escalada belicista frente a la inversión social, la creación de empleo o los servicios públicos. Pero ese será un debate que veremos con el proyecto de presupuestos del Estado si llegamos allí, claro. Ahí la posición del BNG es conocida y firme en el sentido de rechazar el incremento de gasto militar y dar prioridad a la inversión y a la protección social. En todo caso, estamos en un momento y en un escenario estatal, europeo e internacional en el que todavía hay mucha incertidumbre y, por tanto, consideramos que es necesaria una política económica y fiscal expansiva para incentivar el desarrollo económico, reforzar los servicios públicos y potenciar el empleo. Con todo, como hemos hecho en ocasiones anteriores, priorizamos la posibilidad de que haya presupuestos porque consideramos fundamental que el Gobierno cumpla los compromisos establecidos con Galicia a través del acuerdo de investidura del BNG, especialmente aquellos en el ámbito de infraestructuras y servicios, sobre todo ferroviarios, que necesitan partidas específicas. Y por ello, esta es la razón de peso por la que el BNG no va a obstaculizar que se apruebe esta propuesta a pesar de nuestra visión crítica, así que vamos a facilitar que pueda salir adelante.

Presidencia. Gracias. Tiene la palabra el señor Catalán Higueras.

Alberto Catalán Higueras

Diputado.Página 28Vídeo

Muchas gracias, señor presidente. Señorías, muy buenos días. Señor ministro, como usted mismo reconocía, no es una cuestión solamente de cifras, sino también de modelo de Gobierno. Por lo tanto, en Unión de Pueblo Navarro no vamos a apoyar este nuevo trampantojo del Gobierno, un Gobierno que ha hecho del trilerismo, de la falsedad y de la mentira su forma de hacer política. Nosotros no vamos a contribuir en esta nueva estrategia electoral de un Gobierno agónico y, sobre todo, de un Gobierno que ha caído en la corrupción. Los españoles, señor ministro, están hartos; hartos de tanta ignominia, hartos de comprobar cómo se condena al fiscal general del Estado, cómo se imputa al expresidente Zapatero, cómo se condena por corrupción a la mano derecha del presidente, cómo se imputa a su exjefe de gabinete, a la directora general, al DAO de la Guardia Civil y nada más y nada menos que a tres presidentes de la mayor sociedad pública de España que gestiona miles de millones de euros. Los españoles están hartos de las cesiones que se hacen al secesionismo y a los herederos políticos de ETA. Los españoles están hartos de comprobar cómo el presidente es capaz de cualquier cosa para mantenerse en el poder. Los españoles están hartos de pagar más impuestos y tener peores servicios. Es imposible acceder a una vivienda y a una sanidad digna. Los españoles están hartos de regulaciones masivas de inmigración sin ningún tipo de consenso ni de garantías. Los españoles, señor ministro, están hartos de las presiones, las coacciones e incluso las amenazas por parte, también, de miembros del Gobierno a jueces, fiscales, Guardia Civil y Policía Nacional por defender la libertad y sobre todo por perseguir el delito. En definitiva, señor ministro, los españoles están en contra de que se pongan en riesgo principios y valores de nuestra democracia, y como no es una cuestión solamente de cifras, sino también de modelo de Gobierno, con nuestro voto no cuente. Muchas gracias.

Presidencia. Gracias. Tiene la palabra la señora Micó Micó.

Àgueda Micó Micó

CompromísDiputada.Página 28Vídeo

Gràcies, president. Son las 13:32 de la tarde y estamos debatiendo el primer punto del orden del día. ¿Alguien sabe dónde está Feijóo? (Rumores). No está aquí con nosotras. (El señor Bravo Baena pronuncia palabras que no se perciben.―Protestas). Senyor ministre, quan parlem de finançament o quan parlem de pressupostos o quan parlem de defensa pública, estem parlant de l’estat de benestar, estem parlant dels serveis públics. Quien se pica, ajos come. Estem parlant de benestar, de serveis públics. Estem parlant de la vida de la gent i sobretot de la gent que té necessitats…

Señor ministro, cuando hablamos de financiación o cuando hablamos de presupuestos o de defensa pública hablamos del estado de bienestar, de servicios públicos… (Rumores). Quien se pica, ajos come. (Rumores.―Varias señoras y señores diputados: ¡Oooh!). Estamos hablando de bienestar, de servicios públicos, de la vida de la gente y, sobre todo, de gente que tiene necesidades… (Rumores).

Presidencia. Señorías, silencio, por favor. (Rumores). Un momento, un momento, señoría. Un momento. (Pausa). Cuando quiera, continúe.

Àgueda Micó Micó

CompromísDiputada.Página 28

Vinga. Estem parlant de les necessitats de la gent que necessita serveis públics per a viure. La distribució de l’objectiu de dèficit que vostès ens proposen hui des del Govern no té absolutament res a vore amb les necessitats de la gent, almenys de les valencianes i valencians, en un estat com el nostre, on la distribució de competències fa que el govern central en tinga unes poques, però la majoria de l’estat del benestar depenga de les comunitats autònomes i dels ajuntaments. El 90 %, en la proposta que ens fan, del dèficit s’adjudica al Govern central. Si atengueren a la despesa pública que realitzem les diferents comunitats autònomes, els diferents territoris, ens tocaria un 0,6 % en termes generals, però si, a més a més, tenim en compte que el sistema de finançament ens infrafinança a molts territoris, com el seu i el meu, no pot ser que no ens proposen hui uns objectius de dèficit asimètric per a compensar la discriminació que patim els territoris que estem infrafinançats. Ja ho hem dit, li ho vam dir a la senyora Montero i li ho diguem a vostè: no pot ser que hi haja una diferència de més de 30 punts entre les comunitats més suprafinançades i el nostre territori, el País Valencià. Per això, ja li vam dir la senyora Montero que nosaltres volíem una distribució asimètrica dels objectius del dèficit.

Estamos hablando de las necesidades de gente que necesita servicios públicos para vivir. La distribución del objetivo de déficit que ustedes nos proponen hoy desde el Gobierno no tiene absolutamente nada que ver con las necesidades de la gente, al menos de las valencianas y valencianos, en un Estado como el nuestro, donde la distribución de competencias hace que el Gobierno central tenga unas pocas, pero la mayoría del estado del bienestar sea dependiente de las comunidades autónomas y de los ayuntamientos. El 90 % del déficit, en la propuesta que nos hacen, se adjudica al Gobierno central, ¿de acuerdo? Si nos atuviéramos al gasto público de las distintas comunidades autónomas y territorios, nos tocaría el 0,6 % en términos generales, pero si, además, tenemos en cuenta que el sistema de financiación nos infrafinancia a muchos territorios, como el suyo y el mío, no puede ser que hoy no nos propongan unos objetivos de déficit asimétricos para compensar la discriminación que sufrimos los territorios infrafinanciados. Ya lo hemos dicho ―‌se lo dijimos a la señora Montero y a usted ahora‌―: No puede ser que haya una diferencia de más de 30 puntos entre las comunidades más suprafinanciadas y nuestro territorio, el país valencià. Pero ya se lo dijimos a la señora Montero, que nosotros queríamos una distribución asimétrica de los objetivos de déficit.

Presidencia. Señoría, finalice, por favor.

Àgueda Micó Micó

CompromísDiputada.Página 29

Acabe ja, senyor president. Per a nosaltres un 0,9 % hauria de ser per als que estem per baix de la mitjana, per baix del 95 % de la mitjana, un 0,8 % per als que estiguen entre el 95 % i el 100 % i un 0,4 % per als que estiguen igual o per damunt del cent per cent. Li ho vam explicar a la ministra Montero. Li ho expliquem també a vostè, senyor España: mentre que este Govern no deixe de discriminar a les valencianes i els valencians, nosaltres no podem votar a favor d’estos objectius de dèficit. Gràcies.

Ya termino, señor presidente. Para nosotros, un 0,9 % tendría que ser para los que estamos por debajo de la media ―‌es decir, por debajo del 95 % de la media‌―, un 0,8 % para los que estén entre el 95 % y el 100 % y un 0,4 % para quienes estén igual o por encima del 100 %. Ya se lo contamos a la ministra Montero y se lo contamos también a usted, señor España: Mientras este Gobierno no deje de discriminar a las valencianas y los valencianos nosotros no podremos votar a favor de estos objetivos de déficit. Gracias.

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el señor González Gracia.

Juan Antonio González Gracia

PSOEDiputado.Página 29Vídeo

Gracias, presidente. Vayan mis primeras palabras para los ciudadanos de Almería, a los que mandamos todo nuestro apoyo y todo nuestro afecto por parte del Grupo Parlamentario Socialista. (Aplausos).

Señorías, la pasada semana, como ha dicho el ministro, el Gobierno aprobó el techo de gasto para el año 2027. Como ustedes bien saben, el techo de gasto es el límite máximo de recursos que pueden llevar a cabo el Gobierno central, las comunidades y los ayuntamientos para el próximo año. Nunca en la historia de este país, ni el Gobierno ni las comunidades autónomas ni los ayuntamientos habían tenido tantos recursos como habrá en el año 2027, 226 000 millones de euros, la mayor cifra jamás aprobada. Eso supone 14 000 millones de euros más para el próximo año, pero eso también supone que hoy el techo de gasto de este país es 100 000 millones de euros más que cuando gobernaba Mariano Rajoy. Y eso significa que, durante estos ocho años de gobierno de Pedro Sánchez, España ha crecido, pero sobre todo significa que, frente a los recortes y a los Viernes de Dolores a los que nos acostumbró el Partido Popular, hoy hay un Gobierno progresista, el de Pedro Sánchez, que puede presentar unos buenos números porque ha hecho las cosas bien. (Aplausos). Señorías, quería lanzarles una pregunta. Ante este techo de gasto que propone el Gobierno, el mayor de la historia de este país, que nos permitirá aumentar los recursos en viviendas, en becas, en dependencia, con el que podremos aumentar el gasto en I+D+i, con el que tendremos más recursos en la lucha contra la violencia machista, ante toda esa cantidad de recursos, ¿los grupos parlamentarios estamos dispuestos a hablar, a negociar y a poder llegar a acuerdos? El Grupo Parlamentario Socialista está dispuesto a ello. Porque ante los mayores recursos que nunca hemos tenido, los andaluces, los catalanes, los vascos, los extremeños, los madrileños, en definitiva, los españoles y las españolas merecen que nos sentemos, dialoguemos y seamos capaces de apuntalar nuestro estado del bienestar. No hay excusas, señorías. Hay recursos, lo que tiene que haber es voluntad, y toda esa la tiene el Grupo Parlamentario Socialista.

Nuestro objetivo, como digo, es apuntalar nuestro estado del bienestar y por eso, en España, desde que gobierna Pedro Sánchez, se han creado tres millones de puestos de trabajo. Repito: tres millones de puestos de trabajo. (Aplausos). La tasa de paro cerró por debajo del 10 % por primera vez en dieciocho años, se han revalorizado las pensiones como nunca, el salario mínimo interprofesional ha subido un 66 % y se acaban de aprobar 6200 millones de euros para la dependencia. Esta es la España que le molesta a la derecha, la misma España que es el motor de crecimiento de la Unión Europea. Y les lanzo otra pregunta: Los objetivos de estabilidad que hoy votamos, ¿son buenos para nuestros territorios? ¿Son buenos para nuestras comunidades autónomas? La respuesta es rotunda: sí, señorías. Los objetivos de estabilidad recogen algo que tanto el Partido Popular como algún grupo parlamentario pedían no hace mucho tiempo, y es la posibilidad de que las comunidades autónomas tuvieran margen de déficit, y aquí está recogido. Las comunidades autónomas, si votan estos objetivos, tendrán 5849 millones de euros de margen fiscal, y si no los votan, no los tendrán. Con estos objetivos, las comunidades autónomas se están jugando 5849 millones de euros. ¿Para qué? Para poder reducir las listas de espera, para mejorar la dependencia, para mejorar las condiciones de los servicios de extinción de incendios o para mejorar también las condiciones de nuestros profesores y profesoras. Quien vote hoy que no, estará votando no a 5849 millones para nuestras comunidades autónomas, porque aquí ―‌lo ha dicho el ministro‌― no se vota hoy el presupuesto, aquí lo que se vota hoy realmente es la posibilidad de que las comunidades autónomas de este país tengan o no 6000 millones de euros más para recursos. (Aplausos). Así que nadie invente, que nadie invente. Y el que vote que no, que vaya luego a los territorios y lo explique.

Señorías del Grupo Popular, ¿qué nuevo truco se van a inventar para decir no a casi 6000 millones para las comunidades autónomas? Esto no es un no al Gobierno. El Partido Popular está diciendo no a los ciudadanos, está diciendo no a los españoles y a las españolas. En esta legislatura, señores del Grupo Popular, han votado en contra de la revalorización de las pensiones, han votado en contra de mejorar la financiación para los ayuntamientos, han votado en contra de bajar el IVA a los productos básicos, la semana pasada votaron en comisión en contra de los derechos de los dependientes. ¿Esta es la alternativa que tiene este país? Considero que mi país es un territorio rico en gente con muchas ideas como para tener una oposición tan pobre.

Por cierto, señorías del Grupo Popular, es la una y cuarenta y un minutos de la tarde: ¿a qué está esperando el señor Feijóo para disculparse ante millones de trabajadores de este país? (Aplausos). Porque decir que las bajas laborales son un cáncer es faltar el respeto a millones de trabajadores y trabajadoras, pero también a miles de enfermos que tienen esta enfermedad. Este país no merece el peor líder de la oposición que ha habido durante toda la democracia. Poner en cuestión las bajas laborales es insultar a millones de trabajadores que no pueden asistir a sus centros de trabajo porque están enfermos, pero también poner en cuestión al sistema sanitario es poner en cuestión a nuestros médicos, que son los que profesionalmente emiten esas bajas. (Aplausos). Los millones de trabajadores y trabajadoras de este país tienen que saber ―‌y voy acabando‌― que lo que ha dicho Feijóo sobre las bajas laborales no es un error, sino que es la antesala de los recortes laborales. Esto ya lo hizo Rajoy en el año 2012.

Presidencia. Finalice, señoría, por favor.

Juan Antonio González Gracia

PSOEDiputado.Página 31

Sí. Y lo van a volver a hacer. Por eso, a todo el mundo que le importe sus derechos laborales tiene que saber que los derechos se defienden con uñas y dientes, y ahí siempre van a encontrar al Partido Socialista Obrero Español. (Aplausos). Muchas gracias.

Presidencia. Gracias. CONVALIDACIÓN O DEROGACIÓN DE REALES DECRETOS LEYES: —  REAL DECRETO LEY 16/2026, DE 16 DE JUNIO, DE MEDIDAS PARA GARANTIZAR LA PRESTACIÓN DEL SERVICIO PÚBLICO ENCOMENDADO A LA CORPORACIÓN RADIO TELEVISIÓN ESPAÑOLA, S.A., S.M.E. (Número de expediente 130/000047).

Presidencia. Pasamos a continuación al punto del orden del día correspondiente a la convalidación o derogación de reales decretos leyes. Convalidación o derogación del Real Decreto Ley 16/2026, de 16 de junio, de medidas para garantizar la prestación del servicio público encomendado a la Corporación Radiotelevisión Española, Sociedad Anónima. Para presentar el real decreto ley tiene la palabra, en nombre del Gobierno, el señor ministro de Hacienda.