Carlos Flores Juberías
Con la venia, señor presidente. (Rumores). Señorías, debatimos por segunda vez en lo que llevamos de semana una proposición de reforma del Reglamento del Congreso, en esta ocasión ― cito textualmente―...
Proposición de reforma del Reglamento del Congreso.. Autor: Álvaro Vidal, Francesc-Marc (GR) Belarra Urteaga, Ione (GMx) Calvo Gómez, Pilar (GJxCAT) Cervera Pinart, Josep Maria (GJxCAT) Cruset Domènech, Josep Maria (GJxCAT) Estrems Fayos, Etna (GR) Gavin i Valls, Isidre (GJxCAT) Granollers Cunillera, Inés (GR) Ibáñez Mezquita, Alberto (GSUMAR) Jordà i Roura, Teresa (GR) Madrenas i Mir, Marta (GJxCAT) Micó Micó, Àgueda (GMx) Nogueras i Camero, Míriam (GJxCAT) Pagès i Massó, Josep (GJxCAT) Rego Candamil, Néstor (GMx) Rufián Romero, Gabriel (GR) Salvador i Duch, Jordi (GR) Sánchez Serna, Javier (GMx) Santana Perera, Noemí (GMx) Vallugera Balañà, Pilar (GR) Velarde Gómez, Martina (GMx) . Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 197.
Con la venia, señor presidente. (Rumores). Señorías, debatimos por segunda vez en lo que llevamos de semana una proposición de reforma del Reglamento del Congreso, en esta ocasión ― cito textualmente―...
Presidencia. Un momento, señoría. Ahora le doy la palabra. Señorías, abandonen el hemiciclo los que quieran hacerlo, pero háganlo en silencio, por favor. Silencio.
Decía que es una proposición de reforma del Reglamento del Congreso, en esta ocasión ―cito textualmente― «para actualizar el régimen de constitución de los grupos parlamentarios con el doble propósito de favorecer una proyección más plena […] del pluralismo en la organización y el funcionamiento internos del Congreso, y de reforzar la coherencia del marco reglamentario aplicable».
Déjenme que empiece por ahí, por la caracterización que sus proponentes ―Esquerra, Juntos y SUMAR― han hecho de su propia iniciativa, pero no sin antes felicitarles por haber querido traer esta al Pleno: que unos tramposos reconozcan que hasta ahora habían venido haciendo trampas es siempre un cambio para mejor. (Aplausos). Aunque, desde luego, el cambio mejor habría sido que quisiesen adaptar su comportamiento a las reglas y no las reglas a su comportamiento. Y déjeme también que mande un abrazo muy cordial al becario que se la ha redactado. Que la lista de los firmantes de la proposición resulte ocupar más espacio en el Boletín Oficial de las Cortes Generales que la exposición de motivos es bien revelador de que aquí hay muchos más intereses que razones detrás de esta iniciativa. Blanco y en botella o, si lo prefieren, clar i català.
Hablan de actualizar el régimen de constitución de los grupos parlamentarios. Actualizar es una palabra repleta de connotaciones positivas y, sobre todo, muy adecuada a este caso, porque, fíjense, el régimen de constitución de los grupos parlamentarios en el Congreso que ustedes aspiran a reformar hoy proviene, nada más y nada menos, que de la redacción original del Reglamento del Congreso, de febrero de 1982, allá por los tiempos de Calvo‑Sotelo. No del Calvo Sotelo asesinado por los socialistas, sino de su sobrino. (Aplausos). Así que son cuarenta y cuatro los años y catorce las legislaturas que lleva este Congreso conformando a sus grupos parlamentarios con esta regla que ustedes se disponen a actualizar. No diré que no sea legítimo hacerlo, pero la próxima vez que quieran ustedes hablar o quejarse de que se rompen consensos constitucionales, acuérdense del día de hoy.
Dice la iniciativa: con el doble propósito de favorecer una proyección más plena del pluralismo en la organización y el funcionamiento internos del Congreso. Pluralismo es otra palabra bonita, pero yo diría que en este caso es ociosa. Fíjense, en esta Cámara se sientan 350 diputados que representan a diecinueve partidos políticos y que se encuadran en nueve grupos parlamentarios. ¿De veras creen que a esta Cámara le falta pluralismo y que necesita fórmulas para potenciarlo? Mi opinión es la contraria, en esta Cámara no faltan, sino que sobran grupos parlamentarios. (Aplausos). Fíjense que no digo que sobren diputados, que sobran; sin ir más lejos, sobran los once que desde la bancada del Partido Socialista representan a la Comunidad Valenciana y que en los tres años que llevamos de legislatura han presentado, entre todos, la friolera de 344 iniciativas, una media de 0,9 iniciativas por diputado y mes, cobrando 99 000 euros por diputado y mes. (Aplausos). Si un día de Pleno se quedaran atrapados en el ascensor nadie los echaría de menos hasta la hora de cobrar la nómina. (Risas.―Rumores). Pero no es ese el tema de hoy. Fíjense, tampoco he dicho que sobren partidos, que también sobran. Sobran los que fueron elegidos para representar al pueblo español y concluyen sus discursos gritando Visca Catalunya lliure; sobran los que fueron fundados para defender a los obreros y han acabado enriqueciendo a los joyeros; sobran los que ni siquiera reúnen las características de liderazgo, programa e implantación para poder ser razonablemente etiquetados como partidos políticos. (Aplausos). Pero tampoco ese es el tema de hoy. Lo que he dicho es que en esta Cámara no faltan, sino que sobran grupos parlamentarios. De entrada, tenemos más grupos de los que existen, por ejemplo, en el Nationalrat austríaco ―cinco― o en el Bundestag alemán ―siete―, Parlamentos, los dos, de Estados federados. O en el Riksdag sueco ―ocho― o en el Sejm polaco ―ocho―Parlamentos, ambos, de Estados unitarios. Y los tenemos en no poca medida porque nuestro Reglamento así lo consiente cuando fija una regla para su formación que es mucho más laxa que la que existe, por ejemplo, en la Asamblea Nacional francesa, donde se exige un mínimo de quince diputados, o en la Camera dei Deputati italiana, donde se exigen veinte, o en el Bundestag alemán, donde se exigen treinta y dos para formar un grupo.
Tenemos más grupos de los que, si de verdad nos preocupase el funcionamiento interno del Congreso, deberíamos tener. Déjenme que les ponga un ejemplo elegido al azar. Hace un par de semanas debatimos una propuesta del Parlament de Catalunya sobre el derecho a morir dignamente. En el debate que siguió a la exposición oral de la iniciativa intervinieron diez diputados. Los seis primeros ―los portavoces del BNG, Podemos, PNV, Bildu, Junts y Esquerra― consumieron un total de treinta y siete minutos de nuestro tiempo, mientras que los cuatro últimos ―los portavoces de SUMAR, VOX, el PSOE y el PP― hablaron por espacio de treinta minutos, solo que los seis primeros oradores representaban a 33 diputados y los cuatro últimos a 317. (Aplausos). ¿Alguien me podría dar alguna razón, en términos de respeto a la democracia y al pluralismo, para que los portavoces de una décima parte de los diputados de esta Cámara dispongan, un día tras otro, del mismo si no más tiempo que los portavoces del otro 90 % de la Cámara? ¿O para que en las sesiones de control los partidos que apoyan al Gobierno tengan garantizadas más preguntas, catorce, que los partidos de la oposición, doce? Como decía el martes pasado, si poner un altavoz en las manos de unos mientras se pone un esparadrapo en las bocas de otros constituye una extraña manera de entender el pluralismo, conceder las mismas facultades a quienes fueron votados por 3, por 7 o por 8 millones de españoles que a quienes representan a 277 289 electores es una extraña manera de entender la igualdad. (Aplausos). Así que toca reforzar la coherencia del marco reglamentario aplicable y es a eso a lo que cabalmente se endereza la enmienda a la totalidad, razonada y razonable, que mi grupo ha presentado ante esta iniciativa egoísta e insolidaria que ―mecàsum l’olla― resulta que firman conjuntamente el señor Rufián y la señora Nogueras, que cuando los focos están encendidos se pelean más que la pareja de Pimpinela, pero que, quan la fam apreta, se acaramelan más que John Lennon y Yoko Ono. (Aplausos). Una enmienda que, para empezar, pretende atajar de una vez por todas una de las prácticas más fraudulentas a la vez que bochornosas que esta y otras presidencias del Congreso han venido tolerando en los últimos años en función de sus inconfesables conveniencias políticas, cuál es la del préstamo o la cesión de diputados: la práctica de que diputados elegidos en las listas de un partido se inscriban como integrantes de otro grupo parlamentario al efecto de facilitar su constitución para, acto seguido, retornar a su formación política de origen sin que el grupo fraudulentamente constituido pierda su condición de tal y mantenga por lo tanto los privilegios ―financiación, asesores, espacios, medios, tiempos de intervención y voz propia en la Junta de Portavoces― que el estatus de grupo parlamentario conlleva. (Aplausos). Con nuestra reforma en vigor, una vez constituidos los grupos parlamentarios, los diputados que por cualquier motivo abandonen el grupo en el que se habían integrado quedarán adscritos al Grupo Mixto por lo que reste de legislatura. De modo que, señor Alonso, señora Boada, señor Lamuà, señora Cercas, señor Martín, señora Mellado, se acabaron las escapadas de fin de semana con el señor Rufián o con la señora Nogueras. Se acabó la estafa a los ciudadanos de concurrir a las elecciones bajo las siglas de un partido e integrarse en el grupo parlamentario de otro. Se acabó la estafa a esta Cámara de integrarse hoy en un grupo y pasarse mañana a otro distinto.
Una enmienda que, igualmente, atajará esa otra práctica, también fraudulenta y bochornosa, de convertir el acto solemne de prestar juramento o promesa de acatamiento de la Constitución, necesario para adquirir la condición plena de diputado, en un auténtico esperpento, exigiendo que la invitación del presidente de la Cámara a jurar o prometer acatamiento a nuestra carta magna sea contestada exclusivamente con la expresión «sí, quiero», «sí juro» o «sí, prometo», con la advertencia de que, en caso de emisión de una declaración que se aparte de esta fórmula, el presidente hará constar que el electo no ha cumplido con este requisito y que, en consecuencia, no ha adquirido la condición plena de diputado. (Aplausos). De modo que, señor Rego, señora Aizpurua, señor Guijarro, señor Pisarello, señor Santiago, señor Errejón… ―no, el señor Errejón ya no está entre nosotros (la señora Vidal Sáez pronuncia palabras que no se perciben.―El señor Del Valle Rodríguez: No insultes).―, quienes deseen manifestar su compromiso con la República Catalana o su solidaridad con los bosquimanos de la Micronesia, o su preocupación por la extinción del lagarto de siete colas podrá hacerlo en cualquier momento de la legislatura menos en este. (Aplausos).
Una enmienda que, de nuevo, pone sobre la mesa algo que este partido lleva tres años exigiendo y a lo que no piensa renunciar, primero, por respeto a la Constitución; segundo, porque nos preocupa nuestra identidad como pueblo; tercero, porque no creemos que esta Cámara pueda dilapidar alegremente el dinero que los ciudadanos dedican a su mantenimiento, y, cuarto, porque es de puro sentido común: garantizar el uso de la lengua española en el ejercicio de la actividad parlamentaria. A estos efectos, proponemos dar una nueva redacción al artículo 15 para establecer que, en tanto que Cámara de representación del pueblo español ―lo dice la Constitución―, el Congreso de los Diputados utilizará en el desempeño de sus tareas la lengua española, oficial del Estado.
Una enmienda, por último, que ha querido acometer un asunto que tal vez tenga poco que ver con lo que inquieta a los promotores de esta iniciativa, pero que tiene mucho que ver con lo que preocupa a los españoles. Me refiero a la reforma del suplicatorio, a los efectos de que este se entienda concedido y no, como hasta ahora, denegado si la Cámara rehusara pronunciarse al respecto en el plazo reglamentariamente previsto de sesenta días naturales.
Podríamos discutir largo y tendido, señorías, acerca del sentido de mantener una prerrogativa parlamentaria nacida en los tiempos ya lejanos en los que la persecución judicial de los parlamentarios desafectos al Gobierno de turno era una práctica habitual, ahora que la justicia opera ―sí, señores, que la justicia opera― con independencia e imparcialidad, apoyada por fuerzas policiales altamente cualificadas y profesionales, y bajo el escrutinio de una prensa plural y libre. Podríamos debatir sobre el sinsentido de que, ante la petición de procesar a un diputado debidamente cursada por un órgano jurisdiccional competente para ello, la negativa o la tardanza de la Cámara en pronunciarse al respecto equivalga a negar la concesión del suplicatorio y abortar el procedimiento judicial. Supongo que a sus señorías les enseñarían en casa, si no en la facultad, que los privilegios deben interpretarse siempre de manera restrictiva, de modo que un suplicatorio solo debería poder denegarse de manera expresa y fundada.
Pero les ahorraré la digresión e iré al grano. Cuando en un futuro no demasiado lejano el Tribunal Supremo solicite la imputación del diputado de esta Cámara, don Pedro Sánchez Pérez‑Castejón, natural de Madrid…
Presidencia. Señoría, su tiempo ha finalizado.
… casado y con domicilio en el Palacio de la Moncloa…
Presidencia. Debe finalizar.
Voy terminando, señor presidente.
Presidencia. Muchísimas gracias. Ha tenido doce minutos para su intervención, señoría. Así pues, por favor…
… por su complicidad en todos o alguno de los delitos de los que ya está imputado su entorno más próximo…
Presidencia. Muchas gracias.
… y cuando esta imputación llegue a la Presidencia de esta Cámara, no queremos trucos procedimentales, no queremos plazos que se eternicen, no queremos trámites inexplicables, no queremos ver en acción la nevera de Francina Armengol.
Presidencia. Señoría, debe terminar, por favor.
Queremos un debate con luz y taquígrafos, que deje bien claro si el Grupo Socialista y sus aliados ―en el supuesto de que le queden algunos― están por la transparencia o con la opacidad, por la igualdad ante la ley o con los privilegios del pasado…
Presidencia. Muchísimas gracias, señoría.
… para que quede claro quién está con la ley y quién está con la corrupción. Nosotros lo tenemos claro.
Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).
Presidencia. Muchas gracias. Para la defensa de la enmienda presentada por el Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, tiene la palabra el señor Bermúdez de Castro Fernández.
Gracias, presidente. Quisiera comenzar, en nombre del Grupo Popular, lanzando un abrazo fraternal al pueblo venezolano, que está pasando momentos de dificultad. (Aplausos). Dicho esto, entro en el asunto que abordamos. Señorías, hoy no debatimos un simple cambio técnico de Reglamento, hoy debatimos qué tipo de Parlamento queremos: uno fuerte y útil para los ciudadanos o bien uno fragmentado donde cada formación política reclame estructura y medios propios, aunque no haya obtenido respaldo suficiente en las urnas. Señorías, las normas actuales para constituir grupo no son un capricho, sino que representan un equilibrio, un equilibrio entre pluralismo, igualdad y representatividad. Y las reglas de esta casa no están para acomodarse a las necesidades electorales de los partidos, están para garantizar la estabilidad y el buen funcionamiento de esta institución, que es la condición necesaria para que la democracia funcione. (Aplausos). Por eso, no estamos de acuerdo en reducir los requisitos para constituir grupo parlamentario, como ustedes proponen, porque con esa propuesta no se pretende garantizar la voz de las minorías; la voz ya existe, señorías. Nadie está silenciado por pertenecer a un grupo u otro ―incluso el Mixto―, lo vemos en todos los debates de esta Cámara. Lo que ustedes pretenden no es tener voz, lo que pretenden es seguir teniendo la misma capacidad y los mismos recursos económicos, logísticos y personales con menos respaldo electoral, y eso no es democrático ni es proporcional. (Aplausos). Por eso, esta iniciativa no va de fortalecer la democracia, como defendía SUMAR, ni de garantizar el pluralismo, como decía la representante de Esquerra, no nace tampoco de una necesidad institucional, porque esta Cámara con las reglas vigentes ha funcionado con normalidad y garantizado el pluralismo durante muchas legislaturas. Esta iniciativa nace de otra cosa, nace de la presión política, nace de una imposición. Lo explicó claramente en el debate de toma en consideración la señora Micó, que dejó en su discurso un aviso a navegantes, a ustedes, señorías del Grupo Socialista. Dijo la señora Micó: «No tiene sentido […] que fuerzas que son decisivas…» ―repito, que son decisivas― «… para investir Gobiernos, para aprobar presupuestos y para garantizar la estabilidad del Estado no tengan el reconocimiento institucional que les corresponde…». Una frase que refleja el verdadero objetivo de esta iniciativa: mantener en esta Cámara una posición que no se corresponde con las urnas a cambio de no dejar caer al Gobierno. (Aplausos). La constitución de los grupos no puede depender de criterios oportunistas o ventajistas, sin obedecer a criterios objetivos, racionales y estables. Por eso, en contra de los que ustedes mantienen, las condiciones actuales para constituir grupo no son arbitrarias, sino que se basan en umbrales de representación razonables y, sobre todo, son fruto del consenso y el resultado de un equilibrio ―como le decía― entre la representación de las minorías y la necesidad de preservar la funcionalidad de esta Cámara; un equilibrio que existe prácticamente en todos los Parlamentos de las democracias occidentales. Ustedes mismos recurrieron al derecho comparado para justificar su reforma y nos pusieron como referencia a los Parlamentos de Francia e Italia, donde no se exige ningún porcentaje de votos concreto para tener grupo parlamentario, pero olvidaron recordar que en Italia se exigen veinte diputados y en Francia un mínimo de quince para formar grupo parlamentario, mientras que ustedes en su reforma quieren que en España basten cinco diputados con un 3 % a nivel nacional, señorías. Y nos hablaron también de Portugal o de Francia, pero omitieron conscientemente que, en dichos Parlamentos, al igual que en el alemán, en el italiano, en el belga o en el propio Parlamento Europeo, los tiempos de intervención son distintos y se ponderan en función del número de diputados que componga cada grupo, algo que no sucede en esta Cámara. Espero que luego no les parezca mal que podamos tomar sus propios modelos de referencia para ajustar los tiempos de intervención en esta Cámara. (Aplausos.―Varios señores diputados: ¡Bravo!). Y, por cierto, no confundan y dejen de trasladar la idea de que las minorías parlamentarias en esta Cámara tienen su capacidad política limitada, porque aquí ocurre justamente lo contrario, y les voy a poner algunos ejemplos. ¿A ustedes les parece proporcional y ponderado que en tiempos de intervención los grupos que representan el 9 % de los diputados y diputadas de esta Cámara consuman más tiempo aquí, en tribuna, que los que representamos el 92 %?, ¿es eso proporcional? ¿Les parece normal y equitativo que, en recursos económicos, grupos como el PNV, Esquerra o Bildu reciban, sumando el total de subvenciones, entre tres o cuatro veces más por diputado que los que pertenecemos al Grupo Socialista o al Grupo Popular?, ¿es eso equitativo? ¿Les parece justo que en la Junta de Portavoces el Grupo Popular o el Grupo Socialista, que superamos con creces los cien diputados, tengamos cinco portavoces adjuntos y que grupos como PNV, Bildu, Junts y Esquerra ―que tienen cinco, seis o siete diputados― no es que tengan uno, es que tienen dos portavoces adjuntos, fruto de sus exigencias al inicio de la legislatura?, ¿es eso justo? ¿Eso es estar infrarrepresentados? ¿A eso le llaman ustedes adaptar las normas de esta Cámara a la realidad política y social de España? Pero ¿¡cómo pueden decir eso!? ¡Por favor, señorías! (Aplausos). Y encima quieren más. No es razonable. Por eso, el Grupo Popular ha presentado una enmienda a la totalidad, para garantizar el equilibrio institucional en la constitución de grupos. Tiempo habrá, señores de VOX, para hablar de otro tipo de reformas de Reglamento.
Nuestra propuesta aclara algunos conceptos y mantiene los requisitos para la constitución de grupo que contiene el vigente Reglamento, es decir, quince diputados o solo cinco para aquellas formaciones que hayan obtenido al menos el 15 % de los votos en todas y cada una de las circunscripciones en que se hayan presentado, o para las que hayan obtenido el 5 % ―no el 3 %― a nivel nacional, porcentaje de votos que debe traer causa de los resultados oficiales publicados.
¿Y por qué hacemos esas dos aclaraciones respecto al vigente texto del Reglamento? En primer lugar, porque la Constitución establece en su artículo 68 que, en elecciones generales, la circunscripción es la provincia y no la comunidad autónoma, por lo que no cabe interpretar que se cumple con ese 15 % de los votos cuando no se consigue en todas y cada una de las provincias donde uno se presenta, aunque se alcance en la comunidad autónoma o en la media del conjunto. Y, en segundo lugar, establecemos que esos porcentajes de voto no deben ser interpretables por la Mesa, sino que deben ser conformes con los resultados oficiales publicados. ¿Y por qué decimos eso? Pues justamente para evitar el fraude reglamentario y electoral que se produjo al inicio de esta legislatura en la constitución de los grupos de Esquerra Republicana y de Junts. Y es que ni ustedes, señores de Esquerra, ni ustedes, señores de Junts, alcanzaron ese 15 % de los votos ni en todas y cada una de las provincias donde se presentaron ni tampoco en la media de Cataluña. ¿Y qué hicieron para alcanzar de manera ficticia ese 15 % de los votos? Pues no es que les prestaran diputados ―que también, por cierto, una mala praxis que tiene difícil solución porque el Constitucional ha dicho en varias ocasiones que los diputados no tenemos mandato imperativo―, es que ustedes, señores de Esquerra, se atribuyeron de manera artificial todos los votos de SUMAR en las circunscripciones de Girona y Tarragona. Y Junts hizo lo mismo con los votos del PSC en las mismas circunscripciones. Todo ello, naturalmente, con la complicidad del Grupo Socialista, de SUMAR y de la mayoría de esta Mesa, que lo avaló. Y eso tiene nombre, eso es falsificar los resultados electorales, eso es falsear la voluntad popular, que es lo más sagrado en democracia. (Aplausos). Ya sé que les molesta que se lo recordemos, pero eso fue lo que hicieron, un fraude electoral de libro para constituir y conseguir grupo parlamentario; un fraude que se evitaría en el futuro con el texto que nosotros les proponemos.
¿Y por qué quieren ahora cambiar el Reglamento reduciendo el porcentaje de votos para constituir grupo parlamentario? ¿Por qué ahora, al final de la legislatura? Pues, sencillamente, porque piensan que en un futuro las cosas no les van a ir bien en términos electorales y quieren blindar y garantizarse su posición en esta Cámara. Esa es la realidad. Y, encima, pretenden vestir esa desigualdad y esa posición de privilegio en un discurso asentado en el respeto al pluralismo y a la diversidad. Hay que tener valor, señorías. (Aplausos). El pluralismo es un valor superior en nuestro ordenamiento jurídico, es cierto, pero la igualdad también, repito, la igualdad también. ¿O qué pasa?, ¿que los diputados del Grupo Popular, de VOX o del Grupo Socialista no representamos igual que ustedes a los españoles que viven en Cataluña, en la Comunidad Valenciana, en Galicia o en el País
Vasco? ¿Pero qué disparate es ese? (Aplausos). ¿O es que ustedes se creen de un estamento superior y piensan que pueden tener mejor condición que los diputados que formamos parte de los grupos mayoritarios? De ninguna manera, señorías. Aquí todos debemos tener los mismos derechos, aquí debe regir el principio de igualdad de armas en el ejercicio de la representación y ningún diputado o diputada puede valer más que otro ni tener ni más voz ni mejores condiciones para ejercer sus funciones que los demás en función del partido o el grupo parlamentario al que pertenezca. Así que tomen buena nota de ello, porque esa será la línea que nosotros vamos a mantener no solo en esta, sino en futuras legislaturas, eso sí, respetando el pluralismo y la equidad, como siempre hemos hecho. (Aplausos).
Señorías del Grupo Socialista, por mucho que sigan cediendo ante las minorías para comprar un poco más de tiempo para que Sánchez continúe en el poder, esta legislatura está acabada. De hecho, sus socios también lo piensan, no solo por lo que dijeron ayer en el debate, sino por esta iniciativa. Esta iniciativa los delata porque, si priorizan y solicitan la tramitación urgente de esta reforma, que solo puede aplicarse en la próxima legislatura, es que piensan que la actual tiene los días contados y quieren blindar su posición antes de que acabe. Esta legislatura está acabada porque este Gobierno ha perdido toda legitimación política. La de origen nunca la tuvieron, porque perdieron las elecciones; la de ejercicio la consiguieron cuando los diputados y diputadas de esta Cámara les otorgaron una mayoría necesaria para la investidura, pero esa mayoría la han perdido. Están ustedes en minoría parlamentaria y lo saben, lo ha reconocido hasta el propio Sánchez en esta tribuna y se lo recordaba ayer la señora Nogueras. Y, cuando se está en minoría, no se puede gobernar ni aprobar leyes ni presupuestos. ¿Saben por qué? Porque se ha roto el vínculo de confianza que dio origen a la investidura y, en esos casos, la dignidad democrática debería llevar a convocar elecciones. Pero para eso hace falta tener un mínimo de principios y conciencia democrática y poner el interés general por encima del propio. Unas cualidades de las que Sánchez carece.
Y termino. Ustedes iniciaron la legislatura traicionando su propia palabra y sus principios a cambio de poder, y por el camino se les ha ido el feminismo por los sumideros de las saunas y los prostíbulos de catálogo…
Presidencia. Señoría, debe finalizar. (Protestas).
… y se les ha caído el eslogan de los cien años de honradez, hundido en la ciénaga de corrupción en la que están inmersos. Ahora ―y termino―, están ustedes en tiempo de descuento y, por muchos vetos que acuerde la mayoría de la Mesa para amordazar a este Parlamento, impidiendo que pueda pronunciarse en libertad, lo que no van a poder es amordazar al pueblo español, que tarde o temprano hablará en las urnas, apostará por el cambio político y los mandará por muchos años a la oposición. (Prolongados aplausos de las señoras y señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, puestos en pie).
Presidencia. Gracias. En turno de fijación de posiciones, por el Grupo Parlamentario Mixto, tiene la palabra la señora Micó Micó.
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Gràcies, president. Senyories, les democràcies no només s’han d’implantar, s’han d’alimentar, s’han de cuidar i s’han de fer créixer. I una democràcia no es construeix només tenint drets per a la majoria social i donant garanties de vida digna per a la gent, sinó que també es construeix amb institucions i amb regles que representen la realitat social de l’Estat, una realitat que és plurinacional, encara que vostès això no vulguin sentir‑ho. Fa tres anys vam fer un pas important en este Congrés, quan vam reconèixer la capacitat de poder parlar les nostres llengües pròpies, quan vam blindar el valencià, el gallec i l’eusquera com a part inseparable de la realitat democràtica del nostre Estat. I hui fem un pas més en eixa direcció, perquè si vam ser capaços de reconèixer la pluralitat lingüística, hui també som capaços de reconèixer la pluralitat política i plurinacional, que són dos cares de la mateixa moneda.
Senyor Bermúdez de Castro, la realitat que representem tots i totes no és la mateixa que hi havia quan es va fer el reglament del Congrés. Senyor Bermúdez de Castro, es que el bipartidismo ha muerto i vostès no volen donar‑se compte de que no tornarà eixe bipartidisme que tan bé li ve al Partit Popular i moltes vegades al Partit Socialista. La democràcia és plural i s’ha de respectar eixa democràcia. Per això, esta reforma no és que siga important, és que es imprescindible. És imprescindible perquè la pluralitat, senyories, no és un accident. És una realitat que vivim cada dia en l’Estat i això la única forma que tenim de garantir es a través dels grups parlamentaris, perquè el grup parlamentari te dona autonomia, te dona capacitat d’iniciativa, te dona visibilitat i te dona veu pròpia. I, senyor Bermúdez de Castro, la democràcia, la base de la democràcia, és garantir el dret de les minories a poder estar representades i el sistema electoral que tenim en els nostres dies no és un sistema proporcional, i vostè ho sap, perquè el van negociar vosaltres, el va negociar vostès en un moment en el que volien era garantir que el Partit Popular —e n aquell moment la UCD, el que representava la dreta en aquell moment— tinguera la majoria, i això s’ha acabat. I el senyor Aznar ho va entendre quan es va posar a parlar català en la intimitat, perquè necessitava els vots de Convergència i Unió fa molts anys. I vostès han pactat amb Convergència i Unió, amb el Partit Nacionalista Basc. Pacten també amb Junts moltes iniciatives. I vostès, si necessitaven, si necessitaren que els partits sobiranistes, nacionalistes, els partits territorials, tingueren que donar‑los suport per a les següents eleccions no estaríem fent el discurs que fan perquè són uns hipòcrites. Per damunt de tot, el que hi ha és la necessitat de garantir una democràcia que és plural, vullguen vostés o no vullguen. S’ha acabat un estat en blanc i negre. Volem un estat on tots els colors tinguen la mateixa capacitat de poder representar els ciutadans i ciutadanes. Perquè li assegure que per a mi, per a mi, que soc diputada per València de Compromís, un vot, ser diputada, —acabe, senyor president— ser diputada a mi em costa molt més que a un diputat del Partit Popular, presentant‑se en la mateixa circumscripció i això és un problema del sistema electoral.
Gracias, presidente. Señorías, las democracias no solo hay que implantarlas, hay que alimentarlas y hacerlas crecer. Y una democracia no se construye solo teniendo derechos para la mayoría social y dando garantías de vida digna para las personas, también se construye con instituciones y reglas que representan la realidad social del Estado; una realidad que es plurinacional, aunque ustedes eso no lo quieran oír. Hace tres años dimos un paso importante en este Congreso, cuando reconocimos la capacidad de poder hablar nuestras lenguas propias, cuando blindamos el valenciano, el gallego y el euskera como parte inseparable de la realidad democrática de nuestro Estado. Y hoy damos un paso más en esa dirección porque, si fuimos capaces de reconocer la pluralidad lingüística, hoy también somos capaces de reconocer la pluralidad política y plurinacional, que son dos caras de la misma moneda. Señor Bermúdez de Castro, la realidad que representamos todos y todas no es la misma que había cuando se hizo el Reglamento del Congreso. Señor Bermúdez de Castro, es que el bipartidismo ha muerto y ustedes no quieren darse cuenta de que no va a volver ese bipartidismo que tan bien le viene al Grupo Popular y muchas veces al Grupo Socialista. La democracia es plural y debe respetarse, y por eso esta reforma no es que sea importante, es que es imprescindible. Es imprescindible porque la pluralidad, señorías, no es un accidente, es una realidad que vivimos cada día en el Estado. Y la única manera que tenemos de garantizar eso es a través de los grupos parlamentarios, porque el grupo parlamentario te da autonomía, te da capacidad de iniciativa, te da visibilidad y te da voz propia. Señor Bermúdez de Castro, la base de la democracia es garantizar el derecho de las minorías a poder ser representadas, y el sistema electoral que tenemos en estos días no es proporcional, y usted lo sabe porque lo negociaron ustedes en un momento en el que lo que querían era garantizar que el Partido Popular ―bueno, en aquel momento la UCD, que representaba a la derecha de entonces― tuviera la mayoría. Eso se ha acabado y el señor Aznar lo entendió hace unos años, cuando se puso a hablar catalán en la intimidad porque necesitaba los votos de Convergència i Unió. Ustedes han pactado con Convergència i Unió, con el Partido Nacionalista Vasco; pactan también muchas iniciativas con Junts. Ustedes, si necesitaran que los partidos soberanistas, nacionalistas, es decir, los partidos territoriales tuvieran que darles apoyo para las próximas elecciones no estarían con el discurso que están haciendo ahora, porque son unos hipócritas. Por encima de todo, está la necesidad de garantizar una democracia que es plural, lo quieran o no lo quieran ustedes. Se ha acabado un Estado en blanco y negro, queremos un Estado con todos los colores y que todos tengan la misma capacidad de poder representar a ciudadanas y ciudadanos. Porque le aseguro que, a mí, que soy diputada por Valencia de Compromís, ser diputada aquí ―acabo, señor presidente― me cuesta mucho más que a un diputado del Partido Popular que se presenta en la misma circunscripción. Y eso es un problema del sistema electoral. (Aplausos).
Presidencia. Gracias. Tiene la palabra el señor Rego Candamil. (Una señora diputada pronuncia palabras que no se perciben). Señoría, ¿quiere intervenir? (Pausa) ¿Quiere intervenir? (Rumores). ¿Quiere usted intervenir? (Pausa). Pues entonces guarde silencio, por favor.
Grazas, señor presidente. Claro, eu subía aquí a defender unha cousa elemental, como é unha mudanza no regulamento para garantir que se respecte o pluralismo político, pero teño que empezar doutra maneira —a parte de trasladar unhas palabras de solidariedade co pobo venezolano, polo que acaba de sufrir, un pobo irmán—, teño que comezar doutra maneira. Teño que comezar por recoñecer que ás veces ata é bo que o fascismo, que o fascista sexa tan claro nas súas intencións, se é que o señor Flores a dicir claramente que lle sobramos moitos. Xa o sabiamos. Xa trouxeron aquí iniciativas para ilegalizar as forzas soberanistas, para restar pluralidade política, porque eles son máis do totalitarismo, evidentemente. Pero síntoo, señor Flores, non o van conseguir, porque hai pobos detrás destas forzas políticas e porque hai votos e cidadáns que apoian estas forzas políticas. En segundo lugar, falan de que a mudanza do regulamento para introducir as linguas ao respecto dos dereitos lingüísticos ataca o español. Que curioso? Eu non o vin vostede falando valenciano aquí. Ninguén obrigou a falar galego. Eu non vin que o español desaparecese desta Cámara. Son vostedes os que queren impoñernos o español aos que temos outra lingua de maneira permanente, porque non conciben outra forma de actuar. En terceiro lugar, en relación coa Constitución, queren meternos polos ollos e que teñamos que dicir que estamos a favor da Constitución. Mire, señor, eu non estou a favor da Constitución. O Bloque Nacionalista Galego, o bloque nacional popular galego votou en contra da Constitución e mantemos esa oposición e temos dereito democrático a facelo. Que a temos que acatar, si, como calquera outra lei calquera cidadán. Punto. Pero esixir esa acatamento nesta cámara é vulnerar a democracia porque quen nos dá lexitimidade para ser deputados e deputadas son os cidadáns, non ningún tipo de acatamento á Constitución e menos con lealdade ao rei. Con lealdade a quen? A unha monarquía anacrónica e a un Borbón corrupto? Non pola miña parte, non pola parte do Bloque Nacionalista Galego e acabo, señores do Partido Popular...
Gracias, señor presidente. Yo he subido aquí a defender una cosa elemental, un cambio en el Reglamento para garantizar que se respete el pluralismo político, pero tengo que empezar de otra manera ―aparte de trasladar algunas palabras de solidaridad con el pueblo venezolano por lo que acaba de sufrir, un pueblo hermano―, tengo que empezar por reconocer que a veces hasta es bueno que el fascismo y los fascistas sean tan claros en sus intenciones. Sale aquí el señor Flores a decir claramente que les sobramos mucho ―ya lo sabíamos― y han traído aquí iniciativas para ilegalizar las fuerzas soberanistas, para restar pluralidad política, porque ellos son más del totalitarismo, evidentemente. Pero lo siento, señor Flores, no lo van a conseguir, porque hay pueblos detrás de estas fuerzas políticas y porque hay votos y ciudadanos que apoyan estas formas políticas.
En segundo lugar, hablan de que el cambio de Reglamento para introducir las lenguas, el respeto al derecho lingüístico ataca al español. ¡Qué curioso! Yo no le he visto a usted hablando valenciano aquí, nadie me ha obligado a hablar gallego, no he visto que el español desaparezca de esta Cámara. Son ustedes los que nos quieren imponer de manera permanente el español a los que tenemos otra lengua, porque no conciben otra forma de actuar.
En tercer lugar, con respecto a la Constitución, nos la quieren meter por los ojos y que tengamos que decir que estamos a favor de la Constitución. Mire, señor, yo no estoy a favor de la Constitución. El Bloque Nacionalista Galego, el bloque nacional popular gallego, ha votado en contra de la Constitución y mantenemos esa posición y tenemos el derecho democrático de hacerlo. La tenemos que acatar, como cualquier otra ley, por cualquier ciudadano. Punto. Pero, exigir eso en el Parlamento es vulnerar a la Cámara porque quienes nos dan la legitimidad para ser diputadas y diputados son los ciudadanos y no ningún tipo de acatamiento a la Constitución, y menos con lealtad al rey. ¿Lealtad a quién? ¿A una monarquía anacrónica y a un Borbón corrupto? No por mi parte, no por parte del Bloque Nacionalista Galego.
Y acabo, señores del Partido Popular.
Presidencia. Finalice, por favor.
dicía Leonard Cohen. Permítanme. Dicía Leonard Cohen, que ás veces un sabe de que lado estar simplemente vendo quen está enfronte. Mágoa que non o aplicase a si propio, que se colocou do lado dos sionistas, mesmo indo cantar ao lado das forzas israelís na Guerra do Yom Kipur. E a vostedes pásalles o mesmo, en vez de identificar o fascismo e colocarse en fronte
Decía Leonard Cohen, si me permiten, que a veces uno sabe de qué lado estar simplemente viendo quién está enfrente. Qué pena que no se vio a sí mismo quien se ha colocado al lado de las fuerzas sionistas cantando con los israelíes en el Yom Kipur. A ustedes les pasa lo mismo, en vez de identificar a los fascistas y colocarse enfrente…
Presidencia. Señoría, finalice.
conchábanse con eles, alíanse con eles, e asumen o seu propio discurso, neste caso contra o pluralismo político.
Moito obrigado.
… se conchaban con ellos, se alían con ellos, asumen su propio discurso, en este caso el del fundamentalismo político.
Gracias. (Aplausos).
Presidencia. Gracias. Tiene la palabra el señor Sánchez Serna.
PodemosDiputado.Página 52Vídeo
Gracias, presidente. En Podemos también queremos enviar nuestra solidaridad y cariño al bravo pueblo de Venezuela, que ha sido golpeado por dos terremotos consecutivos. En estos momentos y desde esta tribuna es importante mandar todo nuestro apoyo y queremos acompañar de corazón a las víctimas, a las familias y a todo el pueblo de Venezuela. (Aplausos). Para sorpresa de nadie, Grupo Popular y VOX presentan dos enmiendas a la totalidad a nuestra propuesta de reforma del Reglamento del Congreso, acusándonos ni más ni menos que de perpetrar un fraude reglamentario y de adaptar las normativas a intereses partidistas. ‘Porque el Grupo Popular y VOX nunca tienen intereses partidistas’. Yo no sé qué quieren que les diga, todos los cambios del Reglamento del Congreso los aprueban mayorías parlamentarias, eso no es ningún fraude, y, además, lo apoyan partidos que están en situaciones muy diferentes, ni son todos minoritarios ni son todos nacionalistas. Yo creo que se trata, efectivamente, de una reforma para mejorar la representación de las distintas opciones y garantizar la pluralidad, facilitando la formación de opciones políticas en esta Cámara. Sin embargo, esto al Grupo Popular y a VOX les parece poco menos que un golpe de Estado. (Un señor diputado: ¡Otro!). Pero si quieren hablar de golpes, hablemos de golpes. Y no me refiero al de 18 de julio ―que sé que a ustedes ese les gusta, lo celebran y es un golpe bueno―, me voy a quedar con algunos golpes más cercanos. Mire, yo no sé qué lecciones pretende darnos el Partido Popular. El Partido Popular tiene un historial documentado y vergonzoso de fraudes democráticos. En 2003 el ‘tamayazo’ permitió a Esperanza Aguirre llegar a la Presidencia de Madrid comprándose a dos diputados socialistas. En 2021, en la Región de Murcia, la misma película: López Miras salvó una moción de censura, integrando en su Gobierno a tres diputados de Ciudadanos y a tres de VOX. Pero hay más, en la Región de Murcia, ahora mismo, el Partido Popular acaba de protagonizar ―eso sí― un golpe reglamentario. Esta vez, después de que otros dos diputados de VOX se hayan pasado de nuevo al Partido Popular. La Mesa de la Asamblea, controlada por el Partido Popular, ha impuesto un nuevo Reglamento al Grupo Mixto que veta a la portavoz de Podemos, a María Marín, y plantea entregar la portavocía a un ex de VOX que ahora vota con ustedes, con el Partido Popular. Ustedes han convertido la política en un mercadillo de compra y venta de voluntades y, por eso, lo más prudente sería que se ahorraran las lecciones.
Por otra parte, las enmiendas de VOX conforman un catálogo para la represión política y para limitar la pluralidad política a su mínima expresión. Quieren eliminar lenguas cooficiales, imponer una única fórmula de acatamiento, disolver a los grupos que no comparten su idea de España, «¡Una, grande y libre!». En fin, lo que ustedes plantean es estrechar todavía más la institucionalidad del régimen del 78 para convertirlo en una democracia militante. Eso es lo que viene con ustedes, lo sabemos, pero nadie debería perderlo de vista.
No vamos a votar favorablemente, no vamos a apoyar estas enmiendas por parte de los del ‘tamayazo’ ni de los que odian la democracia. La reforma que planteamos es una buena reforma, que fortalece el pluralismo y el carácter representativo de esta Cámara. Y eso es lo que ustedes, precisamente, quieren limitar y perseguir.
Muchas gracias. (Aplausos).
Presidencia. Muchas gracias. Por el Grupo Parlamentario Republicano, tiene la palabra la señora Granollers Cunillera.
Gràcies, president. Avui debatem una proposta de reforma del reglament que neix d’una idea molt senzilla: que la pluralitat que expressa la ciutadania a les urnes és pugui també traduir en una participació efectiva dins d’aquesta cambra. Per això no ens estranya en absolut, en absolut, les esmenes a la totalitat presentades pel Partit Popular i per VOX i que vagin totalment en direcció contrària. El Partit Popular, que tothom sap que no és president o no està al Govern precisament perquè no vol. El Partit Popular i VOX, que saben perfectament que la majoria de la cambra és seva, però que no se’n sortiran de tombar aquest projecte de llei. Vostès voldrien un estat en blanc i negre on el NODO sortís fins i tot a Netflix, els becaris treballessin gratis —c om fan a VOX— i sobretot que continuessin treballant gratis per vostès. Però la nostra proposta pretén reforçar el pluralisme polític, donar seguretat jurídica als requisits per construir grups parlamentaris i evitar que els drets de representació de milions de ciutadans depenguin de decisions discrecionals o d’interpretacions canviants de la Mesa del Congrés, quan vostès estan a la Mesa, també. El Partit Popular parla de frau, però el que plantegem aquí no és ni cap privilegi ni cap excepció. El que plantegem és adequar uns llindars que avui són excessivament restrictius a una realitat política més plural que la de fa quaranta anys. Jo l’entenc, eh? Vostè voldria estar quaranta anys enrere, per no dir setanta anys enrere. Però, senyories, el món canvia.
Les democràcies del nostre entorn tendeixen a tenir governs de coalició i parlaments amb un major nombre de forces polítiques diferents i, gràcies a això, la ciutadania avança. Molts d’aquests països, com vam exposar en la presentació d’aquesta iniciativa, garanteixen la possibilitat de conformar grup parlamentari amb requisits tan o més accessibles que els plantejats en la nostra proposta de reforma. I ho fan perquè els parlaments només poden complir la seva tasca d’articular les diferents voluntats populars en propostes polítiques de majories si les forces polítiques minoritàries tenen la possibilitat d’expressar‑se, de defensar‑se, de fer propostes. I la pregunta és molt senzilla: té sentit que formacions que obtenen cinc diputats i centenars de milers de vots puguin veure limitada la seva capacitat de representació per uns requisits que no responen a la realitat política actual? Nosaltres creiem que no i la seva proposta, senyories del PP, no resol aquest problema. Al contrari, consolida les barreres existents i manté un sistema que ha provocat reiteradament que opcions polítiques àmpliament recolzades per la ciutadania hagin quedat relegades al Grup Mixt, amb menys capacitat d’iniciativa i de control parlamentari. Això també és el que volen. Vostès volen que quan arribin al govern no se’ls pugui controlar. Està clar que vostès, senyories del PP, volen continuar amb un bipartidisme on puguin fer i desfer al seu gust, més o menys com fan ara, però s’estalviarien haver d’utilitzar el poder judicial com fan avui.
I pel que fa a l’esmena de VOX, cal dir‑ho amb tota claredat: és una esmena que no té res a veure amb l’objecte d’aquesta reforma. Nosaltres parlem de drets de representació parlamentària i VOX aprofita aquest debat per tornar a qüestionar la pluralitat lingüística de l’Estat. La llengua catalana, basca, gallega no són un problema per a la democràcia. El problema per a la democràcia són vostès, són les senyories de VOX, perquè les llengües formen part del patrimoni col·lectiu i són llengües oficials reconegudes per l’ordenament jurídic. Permetre que es puguin utilitzar en aquesta cambra no divideix ningú. Al contrari, és una expressió de respecte a la diversitat lingüística que existeix a la societat que representem.
Senyories de VOX, que viuen anhelant tornar al passat més fosc d’aquest Estat, la fortalesa d’una democràcia no es mesura per la seva capacitat d’uniformar, com volen fer vostès, sinó per la seva capacitat d’aglutinar la diversitat. I aquesta reforma la vam presentar conjuntament diputats i diputades de diferents espais polítics i —ojo!— també de diferents llengües. Parlàvem diferents llengües, però vam ser capaços d’entendre’ns. Ves per on! Allò que vostès pensen que no pot passar mai. Perquè entenem que defensar els drets parlamentaris és també defensar la qualitat democràtica de les institucions.
Per tot això, evidentment, votarem en contra de les dues esmenes a la totalitat i defensarem una reforma que reforça el pluralisme polític, amplia els drets de representació de la ciutadania i contribueix a fer un congrés més democràtic, més representatiu i més respectuós amb la realitat plural d’aquest Estat. Per tant, la pregunta que nosaltres ens fem i que ens agradaria que es fes la ciutadania és: qui pot estar en contra de ser més democràtics a aquestes alçades? Qui pot estar en contra de ser més democràtics? La resposta és molt clara. La resposta dels qui estan en contra de ser més democràtics és el de l’Espanya en blanc i negre, els que enyoren un temps passat, el que volen aquí un bipartidisme on puguin decidir on apliquen les seves polítiques, a qui poden vostès enxufar, quins poders poden manipular i així poder continuar estant al poder, tant si estan al Govern com si no.
Per tant, el nostre vot en contra en aquest Estat en blanc i negre, a les seves polítiques que no ens han portat enlloc més que al patiment de molts ciutadans i ciutadanes.
Gràcies.
Gracias, presidente. Hoy debatimos una propuesta de reforma del Reglamento que nace de una idea muy sencilla, que la pluralidad que expresa la ciudadanía en las urnas se pueda también traducir en una participación efectiva dentro de esta Cámara. Por eso, no nos extrañan en absoluto las enmiendas a la totalidad presentadas por el Grupo Popular y por VOX, y que vayan en dirección contraria. Porque el Grupo Popular no preside y no está en el Gobierno porque no quiere. Y el Grupo Popular y VOX saben perfectamente que la mayoría de la Cámara es suya, pero que no se van a salir con la suya tumbando este proyecto de ley. Ustedes quieren un estado en blanco y negro, donde el nodo saliera incluso en Netflix; los becarios trabajaran gratis, como hacen en VOX, y sobre todo que siguieran trabajando gratis para ustedes. Pero nuestra propuesta lo que pretende es reforzar el pluralismo político, dar seguridad jurídica a los requisitos para constituir grupo parlamentario y que se evite que la representación de millones de ciudadanos dependa de decisiones discrecionales o de interpretaciones cambiantes en el Congreso, cuando ustedes están en la Mesa también. El Grupo Popular habla de fraude, pero esto no es un privilegio ni ninguna excepción. Lo que planteamos es adecuar unos límites que hoy son excesivamente restrictivos a una realidad política más plural que la de hace cuarenta años. Yo le entiendo, usted querría estar hace cuarenta años, por no decir hace setenta años, pero, señorías, el mundo cambia.
Las democracias de nuestro entorno tienden a tener Gobiernos de coalición y Parlamentos con un mayor número de fuerzas políticas diferentes y, gracias a eso, la ciudadanía avanza. Muchos de esos países, como expusimos en la presentación de esta iniciativa, garantizan la posibilidad de conformar grupo parlamentario con requisitos tanto o más accesibles que los que se plantean en nuestra propuesta de reforma. Y lo hacen porque los Parlamentos solo pueden cumplir su cometido de articular las diferentes voluntades populares en propuestas políticas de mayorías, si las fuerzas políticas minoritarias tienen la posibilidad de expresarse, de defenderse y de hacer propuestas. Y la pregunta es muy sencilla: ¿tiene sentido que formaciones que obtienen cinco diputados y centenares de miles de votos puedan dar por limitada su capacidad de representación por unos requisitos que no responden a la realidad política actual? Nosotros creemos que no. Y su propuesta, señorías del PP, no resuelve este problema, al contrario, consolida las barreras existentes y mantiene un sistema que ha provocado reiteradamente que opciones políticas ampliamente apoyadas por la ciudadanía hayan quedado relegadas al Grupo Mixto con menos capacidad de iniciativa y de control parlamentario. Ustedes lo que quieren es que, cuando lleguen al Gobierno, no se les pueda controlar. Está claro que ustedes, señorías del PP, quieren seguir con un bipartidismo en el que puedan hacer y deshacer a su gusto, más o menos como hacen ahora, pero se ahorrarían tener que utilizar el Poder Judicial como hacen hoy.
Por lo que se refiere a la enmienda de VOX, hay que decirlo con toda la claridad: es una enmienda que no tiene nada que ver con el objeto de esta reforma. Nosotros hablamos de derechos de representación parlamentaria y VOX aprovecha este debate para volver a cuestionar la pluralidad lingüística del Estado. La lengua catalana, vasca o gallega no son un problema para la democracia. El problema para la democracia son ustedes, las señorías de VOX, porque las lenguas forman parte del patrimonio colectivo y son lenguas oficiales reconocidas por el ordenamiento jurídico. Permitir que se puedan utilizar en esta Cámara no divide a nadie, al contrario, es una expresión de respeto a la diversidad lingüística que existe en la sociedad que representamos.
Señorías de VOX —q ue viven anhelando volver al pasado más oscuro de este Estado—, la fortaleza de una democracia no se mide por su capacidad de uniformar como quieren ustedes, sino por la capacidad que tiene de aglutinar la diversidad. Y esta reforma la presentamos conjuntamente diputados y diputadas de diferentes espacios políticos y, ojo, también de diferentes lenguas. Hablábamos diferentes lenguas, pero pudimos entendernos; eso que ustedes creen que no puede suceder nunca, porque entendemos que defender los derechos parlamentarios también es defender la calidad democrática de las instituciones.
Por todo eso, evidentemente, votaremos en contra de las dos enmiendas a la totalidad y defenderemos una reforma que fortalece el pluralismo político, amplía los derechos de representación de la ciudadanía y contribuye a hacer un Congreso más democrático, más representativo y más respetuoso con la realidad plural de este Estado. Porque la pregunta que nosotros nos hacemos y que nos gustaría que se hiciera la ciudadanía es: ¿Quién puede estar en contra de ser más democráticos a estas alturas? La respuesta es muy clara, la respuesta de los que están en contra de ser más democráticos es la España en blanco y negro; la de los que añoran el tiempo pasado; los que buscan un bipartidismo en el que puedan decidir dónde aplican sus políticas; a quién pueden ustedes enchufar; qué poderes pueden manipular para continuar así estando en el poder, tanto si están en el Gobierno como si no.
Por lo tanto, nuestro voto será en contra a este Estado en blanco y negro y a sus políticas, que no nos han llevado a ningún lugar más que al sufrimiento de muchos ciudadanos y ciudadanas.
Gracias. (Aplausos).
Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra el señor Ibáñez Mezquita.
Grupo SumarDiputado.Página 56Vídeo
Moltes gràcies, president. En primer lloc, com no pot ser d’una altra forma, mostrar la nostra solidaritat i suport al poble veneçolà i demanar que el Govern posi a disposició, com ha fet amb la UME, tota l’ajuda humanitària que faça falta per ajudar a un poble que ho està passant malament. Senyor Bermúdez de Castro, és veritat que el nom ja intuix per on va la intervenció. Vostè vol parlar d’igualtat d’armes en la representació. Fem‑ho. El Partit Popular, un diputat li costa 59 000 vots. Sap vostè què passaria amb això? Que la candidatura Compromís‑SUMAR haguera passat de quatre a set escons. Així que, si en algun moment hem de parlar de qui furta representativitat i la veu al poble, no tinguen dubte que és el bipartidisme, una llei obsoleta que furta la veu a aquells als que la transició no els anava tan bé. Una transició, per cert, que no fou modèlica, que fou violenta, com és violent el moment històric en el que estem vivint. Després vostè té la hipocresia, el cinisme de dir: «Es que los partidos no mayoritario quieren estructura y recursos». Pues mire, probablement en temps de antipolítica això queda mal, però li contesta molt clar: sí. I sap per què? Perquè nosaltres ni tenim la trama Gürtel ni tenim un banc hongarés que ens financi. I, per tant, com que som partits honrats, volem que la democràcia, la representativitat, es puga fer en igualtat de condicions i en transparència. I sí, els partits no majoritaris volem recursos per a poder traslladar les propostes i la veu del poble amb igualtat de condicions que ho feu vostés, que veniu a les eleccions dopats, amb la Gürtel i amb els bancs.
Muchas gracias, presidente. En primer lugar, como no podía ser de otra manera, quiero mostrar nuestra solidaridad y apoyo al pueblo venezolano y pedir al Gobierno que ponga a disposición, como ha hecho hasta ahora, toda la ayuda humanitaria que haga falta para ayudar a un pueblo que lo está pasando mal. (Aplausos). Señor Bermúdez de Castro ―el apellido ya hace intuir por dónde va la intervención―, usted quiere hablar de igualdad de armas en la representación. Sí, hagámoslo. Al Partido Popular, un diputado le cuesta 59 000 votos. ¿Saben ustedes qué pasaría con esto? Que la candidatura Compromís‑SUMAR hubiera pasado de 4 a 7 escaños. Por lo tanto, si en algún momento hay que hablar de quién roba representatividad y la voz al pueblo, no tengamos ninguna duda de que es el bipartidismo, una ley obsoleta que roba la voz a aquellos a los que la Transición no les iba tan bien. Por cierto, es una transición que no fue modélica, fue violenta, como es violento el momento histórico en el que estamos viviendo ahora. Después, tiene usted la hipocresía y el cinismo de decir: es que los partidos no mayoritarios quieren estructura y recursos. Mire, probablemente esto quedaría mal en otros tiempos, pero sí, sí. ¿Sabe por qué? Porque nosotros ni tenemos la trama Gürtel ni un banco húngaro que nos financie. Por lo tanto, como somos partidos honrados, queremos que la democracia y la representatividad se puedan dar en igualdad de condiciones y transparencia. Y sí, los partidos no mayoritarios queremos recursos para poder trasladar las propuestas y la voz del pueblo con igualdad de condiciones, no como ustedes, que llegan a las elecciones dopados con la Gürtel y con los bancos. (Aplausos).
Pero, señorías, la reforma que hoy presentamos y las enmiendas que intentan tumbarla explican el momento histórico que estamos viviendo. Ayer, VOX sembraba la duda del pucherazo electoral y los del partido del orden (señala hacia los escaños del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso) callasteis. Ayer, cuando se sembraba la duda sobre la democracia española, los del partido del orden callasteis. Recuérdenlo. Los argumentos son tan ‘cuñaos’ que hablan del voto en el exterior. ¡Pero si en el voto en el exterior el Partido Socialista perdió un escaño que ganó el Partido Popular y nos hizo depender de Junts! Imagínense ustedes si las mentiras están poco trabajadas. Pero en el scroll lo que sale es que VOX dice que van a robar las urnas. Recuerden esto: si el Partido Popular y VOX ganasen las elecciones generales, se robaron en las urnas; por tanto, no valdrán, habrá que repetirlas.
Pero ha habido algo más grave que cuando ayer se sembraba la duda con el amaño electoral. Y es que hoy aquí el fascismo, literalmente un señor que militaba en Fuerza Nueva (muestra un recorte de prensa) ha venido a decir abiertamente que aquí hay partidos que sobran. Y habrá quien piense que en democracia cabe todo el mundo y esa es la grandeza. Yo no estoy de acuerdo, en democracia los fascistas no caben. (Aplausos). ¡Y si en esta Cámara hay un grupo parlamentario que no se debería sentar es aquel que niega la democracia, es aquel que niega las garantías, es aquel que niega las libertades! Así que sí, votar hoy con PP y VOX es votar con aquellos que nos quieren amordazar, con aquellos que nos quieren aniquilar, con aquellos a los que les sobra quien piensa diferente. (El señor Flores Juberías: Eso vosotros). Pero recuerden bien, lo grave no es que un exmilitante de Fuerza Nueva, ahora en VOX, un partido moderno, diga estas barbaridades. ¿Saben qué es lo profundamente grave? Que haya exministros de España que digan que se sienten más orgullosos de esta foto (muestra una portada de la revista Muy Historia en la que se ve una foto de Hitler, Franco y Mussolini) y que piensen que es mejor esta foto que el actual Gobierno de España. Así que mírenme bien, mire bien la foto (mira hacia el señor Bermúdez de Castro Fernández), ¿usted también comparte, como el señor moderado exministro García Margallo, que es mejor el Gobierno de Mussolini que el Gobierno democrático de España? ¿Ustedes lo piensan también? Si no lo piensan, ya están tardando en expulsar al señor García Margallo de sus filas, porque un exministro de España lo primero que hace es defender a su Gobierno ante el fascismo, sea español, sea italiano o sea alemán. (Aplausos). Es por esto, señorías, que es profundamente grave que normalicemos que en la televisión un exministro que va de moderado diga que prefiere a Mussolini a Pedro Sánchez.
Pero es que la enmienda va más allá porque ¿saben qué? Ustedes creen que a VOX solamente le sobran los comunistas, solo le sobran los independentistas, solo le sobran los socialdemócratas, pero también le sobran ustedes ¡y no se dan cuenta! Porque ¿saben qué han dicho hoy con sus enmiendas? Que, cuando llega un suplicatorio, el Poder Legislativo no tiene nada que decir porque el Poder Judicial está por encima de nosotros. (El señor Flores Juberías: Yo no he dicho eso). ¡Y yo lo entiendo! Muchos de ustedes tienen hermanos, tíos, primos, van a los mismos campos de golf, se codean con ellos y creen que los jueces a los que nadie ha elegido están por encima de la soberanía popular. Y lo que no entienden es que, cuando eso pase, el PP también les sobrará.
Así que señorías del Grupo Popular, yo les entiendo. Entiendo que les sobra todo el mundo menos VOX. Entiendo su intervención que amenazaba veladamente al Partido Nacionalista Vasco y a Junts, explicándoles que cuando ellos gobiernen reformarán el Reglamento para que quien quiera tener grupo parlamentario haya de tener veinte diputados. Enhorabuena, gracias, gracias, gracias, porque así es evidente que el Partido Nacionalista Vasco y Junts nunca se autodestruirán a sí mismos pactando con ustedes. Pero termino diciéndoles una cosa: quizá piensen que esto es una cuestión de ruido electoral y que mañana no tendrá trascendencia, pero cuando las elecciones no vayan como la extrema derecha crea…
Presidencia. Señoría, vaya finalizando.
Grupo SumarDiputado.Página 58
Con esto termino, señor presidente. … y cuestionen y legitimen el resultado electoral, todo el mundo recordará que el Partido Popular, aquellos que van de constitucionalistas, agacharon la cabeza y no dijeron a VOX que en este país las elecciones son seguras. Y lo digo yo, que me duele en el alma que en mi país ganó el Partido Popular. (Aplausos).
Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el señor Díaz Marín.
Muchísimas gracias, señor presidente. Señorías, segunda reforma del Reglamento que vemos esta semana. La primera fue el martes, la trajo aquí el Grupo Popular, que pedía más educación y más respeto; pero la enmienda a la totalidad llegó ayer mismo, se la hizo el señor Feijóo, siempre tan experto en boicotearse a sí mismo, cuando en cinco minutos fue capaz de banalizar con la salud mental, mandando a la gente al psicólogo, como el que te manda a por una bolsa de pipas. Y el señor Tellado —al que afortunadamente no tengo el placer de conocer— dijo que no había ninguna persona honesta entre los 121 diputados de nuestro Grupo Parlamentario. Pero su grupo, al que no le vale con atacar al presidente, a la familia del presidente, a la presidenta del Congreso en cada Pleno, también atacó al portavoz de nuestro grupo parlamentario, frivolizando con un histórico sindicalista, demócrata y adalid de la convivencia, el llorado Lalo, el padre de Patxi López. (Aplausos). ¡Qué doble moral, qué doble ración de vergüenza ajena, señores del Grupo Popular! Fíjense la diferencia: el padre de Patxi poniendo su piel en defensa de los derechos de los trabajadores y de la democracia, en contra del franquismo, y ustedes poniendo la chequera para comprar unos tránsfugas en contra de la reforma laboral que ha ayudado a decenas de miles de trabajadores a mejorar sus condiciones. Esa es la diferencia. (Aplausos). Y señores del Grupo Popular, a nosotros no nos hace falta insultar, simplemente nos vale con retratar sus propios actos. Entrando en el debate, voy a recordar el objeto de esta propuesta. Debatimos sobre la columna vertebral de la democracia representativa, sobre los grupos parlamentarios. Como bien recuerda el profesor José Carlos Nieto, de la Universidad de Málaga, la doctrina constitucional viene a constatar la existencia de una grupocracia, concibiendo las Cortes Generales como el Parlamento de los grupos. Dicho esto, solo se propone bajar el requisito del porcentaje de acceso para tener grupo propio cuando se obtengan menos de quince diputados, pero al menos se obtengan cinco. Es una reforma integradora del pluralismo, que no es solo político, sino territorial. No es una reforma pasajera, tampoco partidista, como dicen ustedes, señores del PP. Es una forma de comprender el país, que ha de tener su reflejo parlamentario en tanto en cuanto nuestra misión aquí es intentar representar lo más fidedignamente posible el cuerpo electoral. Y ya está, este es el objeto de la reforma. Ustedes, sin embargo, combaten esta idea a través de dos enmiendas a la totalidad, pero que tienen un punto en común: su falta de entendimiento de la pluralidad territorial y política que da forma a España. (Aplausos). Eso es lo que siguen compartiendo, lo único. Y, luego, cargarse los derechos de todos los demás. Y yo no sé quién será el autor material de estas enmiendas a la totalidad, pero tengo una ligera sospecha. Además de Revuelta —otra cosa fulgurante en la órbita facciosa y de extrema derecha por la que pulula VOX—, creo que los autores de estas enmiendas a la totalidad son los dos únicos españoles que no se alegraron el otro día por la goleada del Mundial de España simplemente porque quienes marcaron fueron un vasco y un catalán con ascendencia migrante. Los conocemos, señores del Grupo Popular. (Aplausos). Y es que recordando al gran Pedro Zerolo —e stamos en el mes—, ustedes quieren mutar la democracia representativa en la que cabemos todos por una ranciocracia en la que solo quepan ustedes, y no lo vamos a tolerar, señores de la derecha, ¡no lo vamos a tolerar! El Partido Popular propone volver a la redacción del año 1982 y VOX creo que propone volver a donde han salido, al Pleistoceno, más o menos. (Risas del señor Flores Juberías). Luego vamos con ello. Pero, señorías del Grupo Popular, proponen ustedes volver a la redacción de 1982 (el señor Bermúdez de Castro Fernández: A la de hoy), con una mayoría absoluta, superabsoluta del Partido Socialista. Si es que al final ustedes acabarán reivindicando el sanchismo como reivindican hoy a Felipe González, señorías del Grupo Popular. ¡Si es que lo vamos a ver! (Aplausos). Y, además, no es nada nuevo. Ustedes hicieron esto con el divorcio, con la UME o con el matrimonio entre personas del mismo sexo. Siempre están ustedes luchando en contra de los derechos que levantamos la izquierda en este país, pero luego ustedes los disfrutan y nosotros nos alegramos. Esa es nuestra honestidad, señorías del Grupo Popular; nosotros nos alegramos.
Pero la pasada semana pasó algo que creo que no se puede dejar sin respuesta, señor Bermúdez de Castro. Dijo usted que esta reforma es para comprar votos a cambio de que Pedro Sánchez siga en Moncloa. No fue fruto de un calentón, porque de hecho lo ha dicho hoy aquí, en la tribuna, y además aparece también en la propia redacción de su enmienda a la totalidad. Dijo textualmente: Esta reforma pretende normalizar un fraude, un trasvase de votos de unas formaciones políticas a otras para adulterar la voluntad popular expresada en las urnas. Popular, sí, es muy del Partido Popular. Señor Bermúdez de Castro, ¿qué es este papel? (Muestra una fotocopia). Luego se lo acerco. Cortes Generales, Cámara Alta, año 2016. Ustedes cogieron a una senadora del Partido Popular de La Rioja —h oy vicepresidenta de nuestro Parlamento autonómico— y se la dieron en ofrenda al nacionalismo vasco para que el Partido Nacionalista Vasco tuviera grupo propio en el Senado. (Aplausos). ¡Señorías del Grupo Popular, ¿esto no es fraude a la soberanía popular?! Claro, esto no es fraude a la soberanía popular; esto directamente es la ley del embudo premium, con el sesgo ¡bien ‘peinado’!, el sesgo que más les gusta a ustedes siempre practicar, un sesgo bien ‘peinado!, señorías del PP. Y, quizá, este sería un debate más propio de la Cámara Alta, pero como la tienen dedicada a otras cuestiones, ¿verdad?, pues no se debate.
Respecto a VOX, están ustedes en lo de siempre. Quieren imponer el uso de la lengua española, ¿verdad? Que hablar en otros idiomas oficiales de otros territorios dentro de España es poco menos que una aberración. Y qué poco respeto, señor Flores, a la riqueza lingüística y cultural de nuestro país, y se lo digo yo, eh, un riojano, orgulloso de ser de la tierra cuna del castellano y del euskera. Vayan ustedes a San Millán de la Cogolla, patrimonio de la humanidad por este hecho. (Aplausos). Señora Gamarra, invite a las señorías de VOX a ir a San Millán para que se ilustren y, sobre todo, para que ganen algo de modernidad. Porque lo que dejaron por escrito unos monjes en el siglo X sigue siendo más moderno que lo que sale por su boca en pleno año 2026. ¡Qué vergüenza, señorías de VOX! (Aplausos).
Y ya acabo. Quieren ustedes imponer también una fórmula de acatamiento o promesa, señores de VOX. Todo el día están ustedes en la llorería de los facciosos con micrófono, pero luego no quieren que tengan libertad y quieren coartar la libertad de los diputados a la hora de formular su juramento o promesa para acatar la condición de diputado en esta Cámara. ¿No les da vergüenza, de verdad, a ustedes tener tanta vileza?
Presidencia. Señoría, debe finalizar.
Ya acabo, presidente. Las ideas, señorías de VOX, no delinquen. Las ideas del rival se podrán compartir o se podrán combatir, pero las ideas no delinquen, señorías de VOX, que parecen más ustedes unos Torquemadas de la marca Temu. Y ya termino. De verdad, su descaro es su debilidad. Están crecidos, pero van muy faltos de altura moral. Nosotros, muy honestamente, seguiremos trabajando en este Grupo Parlamentario Socialista. (Una señora diputada: ¡Bien!—Aplausos).
Presidencia. Muchas gracias. CONVALIDACIÓN O DEROGACIÓN DE REALES DECRETOS LEYES: — REAL DECRETO LEY 14/2026, DE 9 DE JUNIO, DE MEDIDAS DE PROMOCIÓN DEL USO DEL TRANSPORTE PÚBLICO COLECTIVO POR PARTE DE LA JUVENTUD PARA LOS VIAJES REALIZADOS EN EL PERIODO ESTIVAL DE 2026. (Número de expediente 130/000045).
Presidencia. Continuamos con el punto del orden del día correspondiente a la convalidación o derogación de reales decretos leyes. Convalidación o derogación del Real Decreto Ley 14/2026, de 9 de junio, de medidas de promoción del uso del transporte público colectivo por parte de la juventud para los viajes realizados en el periodo estival 2026. Para presentar el decreto ley, tiene la palabra, en nombre del Gobierno, el señor ministro de Transportes y Movilidad Sostenible.