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Sin adjetivos

Pleno del 23 de junio de 2026

Proposición de Ley Orgánica por la que se modifica la Ley Orgánica 5/1985, de 19 de junio, del Régimen Electoral General, para reforzar la prevención del fraude electoral.

Proposición de ley de Grupos Parlamentarios del Congreso.. Autor: Grupo Parlamentario VOX. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 195.

Votación

  • 23 de junio de 2026: no salió adelante, 33 sí, 176 no, 138 abstenciones.

Ignacio Hoces Íñiguez

VoxDiputado.Página 20Vídeo

Muchísimas gracias, señora presidenta. Ni un solo voto bajo sospecha. Regularizaciones masivas, cambio del censo electoral con la concesión de la nacionalidad de forma exprés y opacidad en el procedimiento electoral. Pedro Sánchez y su Gobierno están cambiando las reglas de la democracia. Es bien conocido cómo Posada Herrera se llevó el apodo de el Gran Elector por manipular las elecciones cuando era ministro de Gobernación durante los Gobiernos de la Unión Liberal. Pues si Posada Herrera se llevó el apodo de el Gran Elector, Sánchez es don Pedro, el Cacique, porque es el arquitecto del mayor cambio del censo electoral provocado y también el arquitecto de la opacidad electoral. O dicho, en otras palabras, Pedro Sánchez es el responsable del posible mayor pucherazo electoral del régimen de 1978. Señorías del PSOE, la confianza de los españoles en el procedimiento electoral no la rompe VOX por exigir claridad, la rompen ustedes por su opacidad. (Aplausos). Realmente, los españoles hacen bien en desconfiar absolutamente de este Gobierno porque es un Gobierno que ha cambiado masivamente el censo electoral, que ha cambiado las condiciones de voto y que se niega a discutir y a hablar de transparencia electoral. Es más, Pedro Sánchez tiene a toda su familia investigada ―cuando no procesada― por corrupción, y se acaba de condenar, también por corrupción, a su antiguo ‘número 2’, al antiguo ‘número 2’ del Partido Socialista Obrero Español. (Aplausos). Por eso, hoy VOX trae una iniciativa para modificar la Ley Orgánica del Régimen Electoral General a los efectos de dotar al sistema de mayor transparencia. Es una ley de mínimos, una ley de muy mínimos. Es una ley de mínimos porque el Gobierno se ha dedicado a vetar las diferentes iniciativas legislativas que trajimos para modificar la Ley Orgánica del Régimen Electoral General, como aquella vez en septiembre del año pasado que vetó que los españoles tuvieran que identificarse a la hora de votar por correo, algo que no está hoy en día exigido por la propia ley. Además, también sería de mínimos porque hay que modificar toda ley, todo precepto y toda instrucción que no garantice completamente la transparencia en el sistema electoral español. (Aplausos). Señorías, les recuerdo, sin ir más lejos, que en la España del siglo XXI, concretamente en Melilla en el año 2023, hubo un fraude masivo de voto por correo y fueron detenidos los líderes del partido Coalición por Melilla, entre otros, Mustafá Aberchán. Gracias a las exigencias de VOX se modificó la instrucción de la Junta Electoral Central para que el funcionario o el empleado de Correos verificase que quien deposita el voto por correo fuera el titular del derecho. ¿A ustedes esto les parece normal? Evidentemente hay que incluirlo en la ley. Y hablando de esto, señorías, precisamente, fue condenado un exdirigente del Partido Socialista, el ex secretario general del Partido Socialista, Dionisio Muñoz Pérez, también por fraude electoral. (Aplausos). En realidad, Sánchez y su Gobierno, Sánchez y su entorno más cercano del Partido Socialista, Sánchez y la Internacional Socialista, Sánchez y los diferentes líderes socialistas y comunistas del planeta saben mucho de manipulación electoral. Saben del enorme poder que se tiene cuando se decide quién vota, cómo se vota y bajo qué condiciones se vota. (Aplausos). En el voto por correo en España, la ley hoy no exige que se identifique al votante. Sí, hay una instrucción de la Junta Electoral Central ―que se cambió precisamente por las exigencias de VOX―, pero también es necesario que la ley hable de la custodia de los sobres, del precinto de esas urnas, de las condiciones de almacenamiento y de los protocolos de seguridad, porque no hay ley ni instrucción que hablen de estas cuestiones. Por eso mismo nosotros exigimos la modificación inmediata y urgente de los artículos 72 y 73 de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General para que haya plenas garantías en la identidad del votante por correo y el máximo control en la cadena de custodia. No es que nosotros desconfiemos de la honestidad de los empleados de Correos, pero sí que desconfiamos absolutamente de Pedro Sánchez, de su Gobierno y de su entorno nacional e internacional. (Aplausos).

Eso en cuanto a lo que se refiere al voto por correo en el territorio nacional, pero también podemos hablar del llamado voto CERA, es decir, del Censo Electoral de los Residentes Ausentes. Evidentemente hay que cambiar ese nombre porque, de ahora en adelante, son cientos de miles de personas, por no decir millones, los que van a votar en las elecciones generales en España y no han residido ni un solo instante entre nosotros. Y nosotros, por supuesto, de esto también queremos debatir. Porque, señorías ―como han dejado claro muchísimos medios de comunicación―, el Gobierno ha demostrado su interés en que adquieran la nacionalidad española millones de extranjeros a través de una ley sectaria, la Ley de Memoria Democrática. Nosotros tenemos recurrida su Disposición adicional octava ante el Tribunal Constitucional. Hay una instrucción dictada por la hermana de Óscar Puente a los seis días de publicarse la Ley de Memoria Democrática en el BOE. Sabemos que 2,5 millones de personas han solicitado la nacionalidad española y además van a poder votar ahí donde decida la oficina consular; es decir, el Gobierno. Y el Gobierno controla el CIS, el Centro de Investigaciones Sociológicas, y sabe perfectamente en qué provincias y circunscripciones se están disputando los votos y los escaños en España. (Aplausos). Como digo, en VOX tenemos recurrida la Ley de Memoria Democrática. De hecho, la recurrimos hace cuatro años y el Tribunal Constitucional todavía no quiere dirimir. Por eso, desde el máximo respecto a las personas que han solicitado la nacionalidad española en virtud de esta ley de memoria y con el máximo respeto a las personas que ya han adquirido la nacionalidad española, les digo que tienen que entender nuestra máxima preocupación por el aumento sin precedentes del censo electoral y por la falta de transparencia y opacidad en el sistema electoral español. (Aplausos).

La Ley de Memoria Democrática es una ley sectaria porque dictamina quiénes son los buenos y los malos en la historia reciente de España. Es una instrucción que se extralimita de la propia ley porque presume que hay exilio a cualquier persona que saliera de España entre el 18 de julio del año 1936 y el 31 de diciembre del año 1945. Y todavía va mucho más allá porque dice que se puede conceder la nacionalidad española a cualquier hijo y nieto de español, cualquiera que fuera la causa por la que saliera y también cualquiera que fuera el año en el que salió. Además, esa instrucción es absolutamente antijurídica, absolutamente ilegal porque se inventa un nuevo concepto como es el de nacional español originario sobrevenido. Además, no obliga a renunciar a la nacionalidad anterior a aquellas personas que adquieran la nacionalidad española y no pertenezcan a un país iberoamericano o donde tengamos un tratado de doble nacionalidad. Y, para más guasa, señorías, se modificó la ley electoral apenas unos días antes de aprobarse la ley de memoria, eliminando el voto rogado, que evidentemente tenía muchos problemas, pero ahora mismo ustedes van a mandar toda la documentación invitando a votar a más de tres millones de personas.

Aquí viene otra de las cuestiones que nosotros queremos modificar, el artículo 75 de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General. Cuando un español solicita el voto por correo y reside en España se tiene que identificar a la hora de solicitarlo; cuando recibe la documentación, también se identifica, y ahora también ―gracias a VOX― se tiene que identificar a la hora de depositar el voto por correo. Pero cuando ese español recién nacionalizado español reside en el extranjero va a recibir directamente toda la documentación y después puede votar con tranquilidad sin identificarse. ¿A ustedes esto les parece medio normal? Evidentemente, no. No lo es. También hay que decir con absoluta claridad que puede depositar el voto por correo hasta un día después de haberse cerrado la oficina consular para el voto presencial. Es decir, que la Administración electoral va a saber perfectamente qué personas en el extranjero no han votado. Por tanto, si deciden estar en complicidad con los servicios postales, podrían llegar cientos de miles de votos cuando ya se han cerrado las urnas en el extranjero. (Aplausos). Unos servicios postales sobre los que no hay un control directo por parte de las autoridades españolas.

Señorías, sabemos que más de 350 000 personas en Cuba han solicitado la nacionalidad española. ¿Alguien cree que los servicios postales de la Cuba castrista o de Venezuela o de Brasil van a estar velando por la transparencia electoral? Evidentemente, no. Si hay dudas sobre el voto por correo en España, muchísimas más dudas hay precisamente allí. Por eso pedimos controles sobre el envío, la recepción, sobre la custodia y la trazabilidad, porque la cuestión no es ni siquiera si confiamos en un Gobierno extranjero, del cual puede haber dudas, es que las garantías electorales españolas no pueden jamás depender de un Gobierno extranjero. (Aplausos).

En otro orden de cosas, señorías del Grupo Socialista, si en esta Cámara quieren que voten los hijos y nietos de españoles, que en muchísimos casos no han residido entre nosotros, ¿por qué ustedes se niegan a que las personas que residían en las tres provincias vascas o en Navarra y que tuvieron que salir por la extorsión y los asesinatos de la banda terrorista ETA puedan votar precisamente en las elecciones vascas o en las elecciones en Navarra? (Aplausos). Porque ni lo quieren ustedes, ni les dejan sus socios del Partido Nacionalista Vasco ni los de Bildu.

Termino, señora presidenta. La transparencia electoral no es una exigencia ni de derechas ni de izquierdas, es una exigencia elemental en cualquier Estado democrático. La transparencia que VOX pide no es un favor que el Gobierno concede a los españoles, es una obligación que los españoles exigimos al Gobierno.

Muchísimas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor Hoces. En turno de fijación de posiciones, por el Grupo Parlamentario Mixto, tiene la palabra la señora Micó Micó.

Àgueda Micó Micó

CompromísDiputada.Página 22Vídeo

Gràcies, presidenta. Senyor Hoces, senyories de VOX, jo he de confessar que, quan vaig llegir esta proposició de llei, el que vaig pensar és: «Esta gent de VOX no ha passat una jornada electoral sencera en un col·legi electoral en la seua vida». Perquè, si realment vostés ho hagueren fet, no haurien registrat esta ocurrència que acabem de registrar. Miren, senyories de VOX, vostés venen ací a donar lliçons sobre frau electoral i sobre el funcionament de les meses electorals, però la realitat és que moltes vegades els seus apoderats apareixen el dia de la contesa electoral, apareixen a les 9 del matí, es fan 4 fotos en el col·legi electoral, desapareixen abans de dinar i ja no els tornem a veure en tot el dia. Ara, els que sí que es queden arriben sense saber què poden fer, sense saber què no poden fer, no saben el que és una incidència o realment no saben com funciona un recompte. No tenen ni idea. Per això, abans de demanar aquesta reforma de la Llei Orgànica del Règim Electoral General, jo el que els recomanaria a vostés és una cosa molt revolucionària, que és que formin un poquet a les seues bases, a la seua militància, que s’estudien la normativa electoral i que passen un dia complet en un col·legi electoral. Perquè esta és la prova escrita que vostés no saben de què estan parlant. Vostés s’imaginen un recompte electoral com si fora una reunió secreta en un soterrani fosc on hi ha gent manipulant paperetes. ¿Dónde está la bolita? Així s’ho imaginen vostés. Però la realitat, senyories, i crec que ací hi ha molta gent que hem estat des de fa molts anys en meses electorals d’interventores i d’apoderades, la realitat és molt més avorrida, molt més avorrida que tot això. I també és molt més transparent. I hi ha membres de la mesa, hi ha interventors, interventores i apoderats, apoderades, representants de totes les candidatures, hi ha actes, hi ha comprovacions, hi ha recursos i hi ha desenes d’ulls observant absolutament tot el que passa, absolutament tot el que passa eixe dia. I això, senyories de VOX, també inclou el vot per correu, com no podria ser d’una altra manera. Que vostés parlin del vot per correu com si arribara en una caixa misteriosa d’una dimensió paral·lela diu molt poc de vostès, perquè no és així. Es comprova el vot per correu un per un davant de totes les persones que estem allí, i després s’incorpora al recompte davant de totes les persones que estem allí, també davant de les persones que van en nom de VOX, si és que estan en eixe moment, perquè no estan quasi mai. Per això, el problema d’esta iniciativa no és que siga una iniciativa inútil, és que naix d’una sospita que és absurda. Vostés no porten ni una sola prova de frau, ni una. No identifiquen cap problema real, no assenyalen cap cas concret, no presenten cap evidència. Simplement el que volen és sembrar ombres per a intentar que el sistema electoral tremole.

Perquè, si realment vostés hagueren parlat alguna vegada amb presidents o presidentes de les meses electorals, amb els interventors i interventores més veterans, amb funcionaris dels processos electorals, que són funcionaris dels nostres ajuntaments, sabrien que el sistema electoral té una fortalesa enorme i que en una mesa electoral cooperem tots i totes des de la confiança, i que al final del dia els resultats els firmem persones que moltes voltes portem molts anys coincidint elecció rere elecció, persones que pensem diferent, persones que votem diferent i que, malgrat tot, confiem unes en altres i confiem en un procediment perquè coneguem eixe procediment. Els únics, els únics que semblen desconfiar‑ne són precisament vostés, perquè no coneixen eixe procediment.

I vaig acabant, presidenta. Açò no és un problema del sistema electoral, sinó un problema de desconeixement per part de VOX del sistema electoral. Per això nosaltres, evidentment, votarem en contra d’aquesta proposició de llei i els animem sincerament, senyories de VOX, a fer una cosa molt útil abans de presentar una nova reforma del sistema electoral: menys teories de la conspiració i més col·legis electorals, i més hores al costat de les urnes, com fem moltes des de fa molts anys.

Senyories de VOX, els falta a vostés molta mili en este tema. Gràcies.

Gracias, presidenta. Señor Hoces, señorías de VOX, tengo que confesar que cuando leí esta proposición de ley pensé: Esta gente de VOX no ha pasado una jornada entera en un colegio electoral en su vida. Porque si realmente ustedes lo hubieran hecho, no habrían registrado esta ocurrencia que acaban de registrar. Miren, señorías de VOX, ustedes vienen aquí a dar lecciones sobre fraude electoral y sobre el funcionamiento de las mesas electorales. Pero, en realidad, ustedes aparecen a las nueve de la mañana en el colegio electoral, se van al mediodía y no les vemos el resto del día, se quedan sin saber lo que pueden hacer, lo que no pueden hacer, no saben lo que es una incidencia o no saben realmente cómo funciona un recuento. No tienen ni idea ustedes. Por eso, antes de pedir esta reforma de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General, yo les recomendaría a ustedes algo muy revolucionario, que formen un poco a sus bases, a su militancia, que se estudien la normativa electoral y que pasen un día completo en un colegio electoral. Porque esta es la prueba escrita de que ustedes no saben de lo que están hablando. Ustedes imaginan un recuento electoral como si fuera una reunión secreta en un sótano oscuro donde hay gente manipulando papeletas. ¿Dónde está la bolita? Así se lo imaginan ustedes. Pero la realidad, señorías ―creo que aquí hay mucha gente que hemos estado desde hace muchos años en mesas electorales como apoderadas o como interventoras―, es mucho más aburrida que todo eso y también es mucho más transparente. Hay miembros de la mesa, hay interventores, hay apoderados, representantes de todas las candidaturas; hay actas, hay comprobaciones, recursos y decenas de ojos observando absolutamente todo lo que pasa, absolutamente todo lo que ocurre ese día. Y eso, señorías de VOX, también incluye el voto por correo, como no podía ser de otra manera. Que ustedes hablen del voto por correo como si llegara en una caja misteriosa de una dimensión paralela dice muy poco de ustedes, porque no es así. Se comprueba el voto por correo uno por uno, delante de todas las personas que estamos allí, y después se incorpora al recuento, delante de todas las personas que estamos allí. También delante de las personas que van en nombre de VOX, si es que están en ese momento, porque no están casi nunca. Por eso, el problema de esta iniciativa no es que sea una iniciativa inútil, es que nace de una sospecha que es absurda. Ustedes no aportan ni una sola prueba de fraude, no identifican ningún problema real, no señalan ningún caso concreto, no presentan ninguna evidencia, simplemente lo que quieren es sembrar sombras para intentar que tiemble el sistema electoral, porque si realmente ustedes hubieran hablado alguna vez con presidentes o presidentas de mesas electorales, con interventores de los más veteranos o con funcionarios de los procesos electorales, funcionarios de nuestros ayuntamientos, sabrían que el sistema electoral tiene una fortaleza enorme, que en una mesa electoral cooperamos todos y todas desde la confianza y que al final del día los resultados los firmamos personas que llevamos muchos años coincidiendo elecciones tras elecciones, personas que votamos y pensamos diferente y que, pese a todo, confiamos unos en otros y confiamos en el procedimiento porque lo conocemos. Los únicos que parecen desconfiar de él son precisamente ustedes, porque no conocen ese procedimiento.

Voy terminando, presidenta. Eso no es un problema del sistema electoral, sino un problema de desconocimiento por parte de VOX del sistema electoral. Por eso nosotros, evidentemente, votaremos en contra de esta proposición de ley, y los animamos, sinceramente, señorías de VOX, a hacer algo muy útil antes de presentar una nueva iniciativa de reforma del sistema electoral: menos teorías de la conspiración, más colegios electorales y más horas al lado de las urnas, como hacemos muchas desde hace muchos años.

Señorías de VOX, les falta a ustedes mucha mili en este tema. Gracias. (Aplausos).

Presidencia. Moltes gràcies, senyora Micó. Muchas gracias, señora Micó. Tiene ahora la palabra el señor Sánchez Serna.

Javier Sánchez Serna

PodemosDiputado.Página 24Vídeo

Gracias, presidenta. Buenas tardes, señorías. Hoy ―en la ocurrencia semanal de VOX― nos traen una proposición de ley para solucionar un problema que no existe y que se han inventado ustedes. Se nos dice que hay que reformar la ley electoral porque el voto por correo es sospechoso de fraude. Pregunta sencilla: ¿dónde está ese fraude? ¿Cuántas sentencias ha habido? Lo que tenemos es un sistema electoral con interventores de todos los partidos, con actas públicas, escrutinio abierto y control judicial. Pero yo entiendo que eso a la extrema derecha no le interesa demasiado y vienen aquí a sembrar sospechas sobre el sistema electoral y a reservarse de ese modo el derecho a no reconocer los resultados, si es que no les gustan. Eso es lo que hacen ustedes cada vez que pueden. (Aplausos). Y es que, señorías, así es como funciona la máquina de guerra reaccionaria: se inventan un problema para ocultar una amenaza real, que es el golpismo de la extrema derecha. Lo vimos el 6 de enero de 2021 en Washington, cuando una turba de fascistas asaltó el Capitolio alentados por Donald Trump para impedir el traspaso de poderes; lo vimos el 8 de enero de 2023 en Brasilia, cuando los partidarios de Bolsonaro irrumpieron en el Congreso brasileño. Trump y Bolsonaro, los amigos internacionales de Santiago Abascal. ¿Esto es lo que nos están preparando, señorías de VOX?, ¿veremos al señor Abascal irrumpir en el hemiciclo con unos cuernos de bisonte, como el chamán de QAnon?, ¿o tirarán de tricornio buscando referentes más castizos? Bromeo, pero la pregunta que le hago, señor Hoces, es seria, el fondo es serio. ¿Para qué siembran dudas sobre el sistema electoral, sobre el voto por correo, si no es para tener una coartada en caso de perder las elecciones? Y no es solo VOX, el Partido Popular también está en esto. A finales de abril, el secretario general del Partido Popular de Madrid, Alfonso Serrano, envió una carta a noventa mil militantes diciendo que las regularizaciones de inmigrantes van a alterar el censo, que hay que estar más vigilantes que nunca porque, cito, son capaces de todo. ¿Quiénes son capaces de todo?, ¿los ciudadanos que votan por correo?, ¿las mesas electorales?, ¿los mayores que votan desde una residencia? Esto es lo que hacen ustedes, señalar, sembrar sospechas, preparar el terreno. ¿Y qué proponen exactamente desde VOX? Meter el voto por correo en una urna separada y publicar los resultados aparte. Es decir, tratar a quienes votan por correo de forma sospechosa. Y en municipios pequeños, además, facilitar que se sepa quién vota qué. Y ustedes dicen que eso es transparencia. A mí no me parece que esto sea transparencia, creo que es erosionar el secreto del voto. Señorías de VOX, si a ustedes de verdad les preocupara la salud de nuestras ya maltrechas democracias, vaciadas de contenido por cuarenta años de contrarreforma neoliberal, podríamos hablar de muchas cosas. Podríamos hablar aquí de la influencia del dinero en las elecciones; también del dinero, por ejemplo, que viene de los bancos húngaros; podríamos hablar de puertas giratorias; podríamos hablar de cómo lograr sistemas más proporcionales donde no se pierdan cientos de miles de votos. Pero a ustedes todo esto no les importa, ustedes no quieren mejorar ninguna democracia, no quieren profundizar ninguna democracia, quieren limitar la democracia, quieren ilegalizar partidos y además quieren que, en caso de perder las elecciones, puedan gritar que ha habido Fraude y desconocer los resultados. Yo ya sé que usted lo sabe, señor Hoces, pero se lo vuelvo a decir: nos van a tener enfrente siempre. Así que votaremos que no a esta proposición. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Sánchez. Por el Grupo Parlamentario Vasco (PNV), tiene la palabra el señor Legarda Uriarte.

Mikel (GV (EAJ-PNV)) Legarda Uriarte

PNVDiputado.Página 25Vídeo

Eskerrik asko, presidenta. Arratsalde on, jaun‑andreok. Señorías, tomo la palabra de manera breve para manifestar nuestro voto en contra de la iniciativa de reforma de la LOREG que presenta VOX para su toma en consideración. En esta iniciativa, señorías, se postula que los mecanismos legales y administrativos que garantizan la acreditación y custodia del voto emitido por correo son insuficientes y que, por ello, no es irrazonable pensar que en el voto por correo se comete fraude electoral manipulándolo en alguna de sus fases. Fraude que quedaría desvelado, según la iniciativa, si pudiera constatarse en cada mesa electoral que el resultado de este voto por correo no tuviera una equivalencia con el emitido presencialmente. Para ello se propone por VOX que este voto por correo se introduzca en urna distinta a la del voto presencial y que su escrutinio y proclamación de resultado sea también por separado. Señorías, en primer lugar, he de constatar que es estrategia conocida de la ultraderecha antisistema ―como lo es VOX―: proyectar dudas, más bien certezas, sobre la falta de garantías legales y administrativas que rodean el voto por correo y, en general, sobre los procedimientos electorales cuando los resultados no satisfacen plenamente sus expectativas, lo cual nos parece absolutamente rechazable y disruptivo para el funcionamiento de los sistemas democráticos y también para la confianza ciudadana en las instituciones. Tampoco nada nos dice VOX sobre en qué falso momento del procedimiento del voto por correo se produce este fraude, aunque considera que sería prueba del mismo ―como les acabo de exponer― que el voto por correo no coincidiera de manera equivalente con el presencial, lo cual, por nuestra parte, en su caso, tampoco lo consideramos necesariamente prueba de fraude alguno. Porque, señorías, es de sobra conocido que el voto por correo, al ser en nuestro sistema electoral una opción libre de la ciudadanía ―a diferencia de algunos otros sistemas electorales―, tiene en cada proceso electoral características sociológicas propias. No es lo mismo, por ejemplo, una jornada electoral, a efectos del voto por correo, invernal y con clima muy adverso ―ni tampoco para su composición sociológica del voto por correo― que una jornada veraniega como la de las pasadas elecciones generales. Como no tiene igual percepción ciudadana, también en general, la liturgia del voto presencial para la ciudadanía joven que para la de mayor edad. Como también es conocida la distinta composición de la ciudadanía que se acerca a votar presencialmente en función de la franja horaria. En fin, señorías, que esa falta de correlación que se denuncia por VOX, para nosotros, para el Grupo Parlamentario Vasco, no tiene, indefectiblemente, el significado que se le quiere atribuir en la iniciativa debatida. Y, por otra parte, si se modificase la legislación electoral en el sentido propuesto ―es decir, voto en urna separada―, se produciría un daño cierto al sufragio secreto, que, como conocen, es un derecho fundamental. Señorías, conocen el procedimiento del voto por correo en la LOREG: se introduce en la misma urna que el voto presencial y se mezcla de manera homogénea, como señala la ley, con este. Se hace así precisamente para garantizar que ningún voto pueda ser rastreado o identificado, siguiendo una lógica, además, democrática para la protección del anonimato en mesas o municipios con pocos votantes por correo, máxime en tiempos como el presente, de gestión de datos con inteligencia artificial. Y se hace así también en defensa del principio de igualdad y estatus de todos los votos, unificándolos en el escrutinio, garantizando incluso por ley que los sobres de votación por correo y presencial sean idénticos.

Señorías de VOX, nos proponen una iniciativa que nos resulta inasumible, dudando sin fundamento de los mecanismos legales y administrativos que garantizan la acreditación y custodia del voto por correo, causando a su vez un grave daño a la confianza ciudadana en el funcionamiento de las instituciones y en el sistema democrático. Lo hacen partiendo de una prueba de fraude que no es tal: la no equivalencia ―ya lo hemos dicho― entre el voto presencial y el voto por correo no es prueba de cargo de fraude alguno. Además, con su propuesta fragilizan, como les decía, el derecho fundamental al secreto del voto y vulneran el principio de proporcionalidad al que está sometido el actuar de los poderes públicos. Porque, señorías de VOX, si como hipótesis, y a efectos dialécticos, se produjeran dudas o fraudes en alguna de las fases del procedimiento del voto por correo, habría que identificarlo y actuar sobre ello para dotarlo de más garantías, como se ha venido haciendo desde el Real Decreto Ley 20/1977 hasta nuestros días. La última ―ya se ha dicho aquí― fue la Instrucción 523 de la Junta Electoral Central, de 8 de junio, exigiendo en el voto por correo la entrega personal por el elector de la documentación necesaria para ejercer el derecho al voto por correo, además de su identificación por DNI, pasaporte, carné de conducir o tarjeta de residencia. En definitiva, en ningún caso poniendo en duda y en solfa el derecho fundamental al secreto del voto.

Por estas razones que les he expuesto votaremos en contra. Nada más y muchas gracias.

Presidencia. Muchas gracias, señor Legarda. Pel Grup Parlamentari Republicà, té la paraula el senyor Álvaro Vidal.

Francesc-Marc Álvaro Vidal

ERCDiputado.Página 26Vídeo

Bona tarda, presidenta, senyories. En primer lloc, voldria felicitar els diputats de VOX per aquesta iniciativa perquè, gràcies a aquesta iniciativa, els historiadors del futur, quan analitzin com els ultres espanyols van copiar fil per randa el manual de Donald Trump, diran: «Mirin, mirin la sessió d’aquella tarda tan bonica del mes de juny en què VOX va copiar exactament el que diu el manual de Donald Trump». És exacte. Vostès avui no presenten una proposició de llei. Vostès avui apliquen el primer de trumpisme, que es basa sobretot en la política de la sospita. La política de la sospecha. És una operació típica en aquest moment en el món de tota l’estirp del que són els seguidors de Donald Trump i altres criatures. I, en aquest cas, els seus seguidors espanyols, que es diuen patriotes, no han fet res més que copiar el que ve des de Washington. Fixin‑se, senyories. El 6 de gener de l’any 2021 es va produir el famós assalt al Capitoli per part dels fanàtics partidaris de Donald Trump, aquell senyor que anava amb banyes també, de facto, un cop d’estat, i això es basava a dir que les eleccions no eren legítimes, que hi havia hagut tupinada. El que es diu en castellà pucherazo. És aquest esquema. Més exemples, per cert, exemples molt bonics, perquè ja que el diputat de VOX ha esmentat Brasil, citarem una figura que li agradarà. El gener de l’any 2023, el senyor Bolsonaro va demanar la impugnació de les eleccions al Brasil. Va demanar invalidar els vots registrats amb màquines per greus errades. La justícia, però, la justícia brasilera va descartar les exigències de Bolsonaro i va revalidar la victòria de Lula da Silva. Aterrem a l’Estat espanyol, a l’Espanya de les meravelles. Això ja ha passat també a Espanya. El maig de l’any 2023, la seguretat de l’Estat, la seguridad del Estado, va detectar una campanya d’atacs a la credibilitat de les eleccions celebrades el 28 de maig d’aquell any, de l’any 2023. La seguretat de l’Estat va dir que hi havia hagut desinformació organitzada des d’altaveus ultres i, ho sento, senyories populars, amb ressò en àmbits del PP. Ja sabem que vostès ara els hi compren tot a aquests senyors i així estan. Bé, tal dia farà un any. Vaig a dir literalment algunes frases que es van dir en aquell maig del 2023 des del món ultra/PP. «Tendríamos que salir todos los españoles a la calle a echar este gobierno traidor». Molt original. Una altra frase: «El CIS apunta, Indra dispara i Correos pega el tiro de gracia». Indra és l’empresa que té contractat el recompte de vots. Una altra per a aquells que siguin amants de fer col·leccions: «Está claro, pucherazo al canto, guerra civil y la volverán a perder». Bé, així estàvem; així estem. La Comissaria General d’Informació de la Policia Nacional i el Departament de Seguretat Nacional van seguir aquest fenomen, un fenomen que tenia uns orígens molt clars. I ara, gràcies a VOX, apareix aquí sota la disfressa parlamentària per solemnitzar l’estratègia de la sospita. Es tracta ara, senyories, de desacreditar les eleccions que vindran, les que en teoria estan convocades, suposo, si no passa res, l’estiu del 2027 o abans, si el president Sánchez avança o, en tot cas, les municipals i autonòmiques del maig. Diguem‑ho d’una manera més clara: VOX està preparant el camp per si de cas a les eleccions del 2027, les generals, no poden tocar cuixa, no poden governar, és a dir, si no poden seure en un gabinet amb el senyor Feijóo. Perquè, és clar, la història no està escrita. No està escrita, eh, senyor Hernando, no està escrita, gràcies a Déu. Imagini’s que fos escrita.

A veure, deixem‑ho clar, també per als historiadors del futur. Senyories de VOX, no cola, no cola la maniobra d’aquesta tarda. A vostès, senyories de VOX, no els mou ni la voluntat de transparència ni la qualitat democràtica, els mou l’estratègia tòxica, destructiva i copiada de l’amic Donald Trump. Donald Trump, aquell que va rebre el líder de VOX amb una sonora: «Mi amigo Santiago Obescal». Obescal va dir. Sí, sí, coses de l’idioma.

Per cert, senyories de VOX, recordin: en el franquisme no hi havia tupinades perquè no hi havia eleccions. Perdó, sí, en els veinticinco años de paz es va votar i crec que va sortir el 120 % a favor del dictador. Un gran exemple, apuntin‑se’l.

Bé, a mi m’agradaria cridar l’atenció en aquest moment a les senyories populars, perquè vostès estan enganxats a aquests imitadors de Donald Trump. No hi ha gaires senyories del PP, però ja els hi diran. Senyor Hernando, vostè que és una persona qualificada, prengui nota, prengui nota. Fixi’s, vostè que representa… Miro el senyor Hernando perquè és el que conec més. Però, en fi, és igual. Escolti, ja sap que li tinc una gran estima, senyor Hernando. Fixi’s que vostès que es defineixen com a partit d’Estat, en companyia d’aquests senyors de VOX, es carreguen la institucionalitat. El diputat de VOX avui s’ha arribat a carregar Correus. Per cert, el seu líder Feijóo crec que va dirigir Correus, si no m’erro. Quines coses, eh? Quines coses!

En fi, per cert, aquesta urna separada que volen fer els diputats de VOX indicaria una cosa: que vostès històricament havien tingut molts vots a l’Argentina. Jo recordo quan el senyor Manuel Fraga, fundador del seu partit, feia rutes per l’Argentina per obtenir el vot autonòmic, etc. Amb aquesta urna separada dels senyors de VOX, es veurien coses que potser els senyors de VOX dirien que és tupinada i potser només era popularitat de don Manuel. En fi, queden avisats, estimats i estimades senyories del PP.

I senyories de VOX, no cola. Ho han intentat. No cola. Ara, han fet un gran favor a la història, perquè s’ha vist clarament com és el trumpisme cañí. Una mala imitació.

Gràcies.

Buenas tardes, presidenta, señorías. En primer lugar, querría felicitar a los diputados de VOX por esta iniciativa, porque gracias a ella los historiadores del futuro, cuando analicen cómo los ultras españoles copiaron al pie de la letra el manual de Donald Trump, dirán: Miren, miren la sesión de aquella tarde tan bonita del mes de junio en que VOX copió exactamente lo que decía el manual de Donald Trump. Es exacto. Ustedes hoy no presentan una proposición de ley. Ustedes hoy aplican la primera lección del trumpismo, que se basa, sobre todo, en la política de la sospecha. La política de la sospecha. Es una operación típica en este momento en el mundo de toda la estirpe de seguidores de Donald Trump y otras criaturas. Y en este caso, sus seguidores españoles, que se llaman patriotas, no hacen más que copiar lo que viene desde Washington. Fíjense, señorías, el 6 de enero de 2021 se produjo el famoso asalto al Capitolio por parte de los fanáticos de Donald Trump, también el que llevaba los cuernos. De hecho, un golpe de Estado. Y aquello se basaba en decir que las elecciones no eran legítimas, que había habido pucherazo. Pucherazo, en castellano. Es este esquema. Más ejemplos; por cierto, ejemplos muy bonitos. Porque ya que el diputado de VOX ha mencionado a Brasil, tenemos una figura que le agradará. En enero de 2023, Bolsonaro pidió la impugnación de las elecciones de Brasil, que se invalidaran los votos registrados en máquinas por graves errores. La justicia brasileña, sin embargo, descartó las exigencias de Bolsonaro y revalidó la victoria de Lula da Silva. Aterricemos en el Estado español, en la España de las maravillas. Eso también ha ocurrido ya en España. En marzo de 2023, la seguridad del Estado detectó una campaña para quitar credibilidad a las elecciones del 28 de marzo de 2023. La seguridad del Estado dijo que había habido desinformación organizada desde televisiones ultras, canales ultras. Y lo siento, señorías del Grupo Popular, aquello resonó en ámbitos del PP. Ya sabemos que ustedes compran eso.

Voy a decir algunas frases que se dijeron en aquel mes de marzo de 2023 desde el mundo ultra/PP: Tendríamos que salir todos los españoles a la calle a echar a este Gobierno traidor. Muy original. Otra frase: El CIS apunta, Indra dispara y Correos pega el tiro de gracia. Indra es la empresa que tiene contratado el recuento de votos. Otra, para aquellos que sean amantes de hacer colecciones: Está claro, pucherazo al canto. Guerra civil y la volverán a perder. Así estábamos y así estamos. La Comisaría General de Información de la Policía Nacional y el Departamento de Seguridad Nacional siguieron ese fenómeno, un fenómeno que tenía unos orígenes muy claros. Y ahora, gracias a VOX, aparece aquí bajo el disfraz parlamentario para solemnizar la estrategia de la sospecha. Se trata ahora, señorías, de desacreditar las elecciones que vendrán, las que, en teoría, están convocadas ―supongo, si no pasa nada― para el verano de 2027 o antes, si el presidente Sánchez adelanta. O, en todo caso, las municipales y autonómicas de mayo. Digámoslo de una manera más clara. VOX está preparando el campo por si acaso en las elecciones de 2027, las generales, no pueden gobernar, por si no pueden tocar moqueta, por si no pueden estar en un gabinete con el señor Feijóo. Porque está claro, la historia no está escrita. Señor Hernando, no está escrita. (El señor Hernando Fraile: ¡Gracias a Dios!). Gracias a Dios.

A ver, dejémoslo claro también para los historiadores del futuro. Señorías de VOX, no cuela. No cuela la maniobra de esta tarde. A ustedes, señorías de VOX, no les mueve ni la voluntad de transparencia ni la calidad democrática; les mueve la estrategia tóxica, destructiva y copiada del amigo Donald Trump. Donald Trump, el que recibió al líder de VOX con un sonoro mi amigo Santiago Obescal. Obescal, dijo. Cosas del idioma, sí.

Por cierto, señorías de VOX, recuerden: en el franquismo no había pucherazos porque no había elecciones. Perdón, sí, en los veinticinco años de paz se votó y creo que salió el 120 % a favor del dictador. Un gran ejemplo, apúntenlo.

Me gustaría llamar la atención en estos momentos de las señorías populares, porque ustedes están enganchados a estos imitadores de Donald Trump. No hay muchas señorías del PP, pero ya se lo dirán. Señor Hernando, usted, que es una persona cualificada, tome nota. Fíjense, ustedes, que representan… Miro al señor Hernando porque es al que conozco más, pero da lo mismo. (El señor Hernando Fraile pronuncia palabras que no se perciben). Escuche, ya sabe que le tengo mucho aprecio, señor Hernando. Fíjense, ustedes que se definen como partido de Estado, en compañía de estos señores de VOX se cargan la institucionalidad. El diputado de VOX ha llegado a cargarse Correos. Por cierto, su líder, Feijóo, creo que dirigió Correos, si no me equivoco. Qué cosas, ¿eh? ¡Qué cosas! En fin…

Por cierto, esta urna separada que quieren montar los diputados de VOX indicaría algo, a saber: que ustedes, históricamente, habrían tenido muchos votos en Argentina. Yo recuerdo cuando el señor Manuel Fraga, fundador de su partido, hacía rutas por Argentina para obtener el voto autonómico. Pues con esta urna separada de los señores de VOX se verían cosas que quizás los señores de VOX dirían que era pucherazo, y quizás solo era la popularidad de don Manuel. En fin, quedan avisados, estimados y estimadas señorías del PP.

Y, señorías de VOX, no cuela. Lo han intentado, pero no cuela. Ahora, han hecho un gran favor a la historia, porque se ha visto claramente cómo es el trumpismo cañí: una mala imitación.

Gracias. (Aplausos).

Presidencia. Moltes gràcies, senyor Álvaro. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra el señor Guijarro García.

Txema Guijarro García

Grupo SumarDiputado.Página 29Vídeo

Presidenta, señorías, buenas tardes a todas y a todos. La verdad es que la iniciativa es tan previsible que lo que voy a decir, en gran medida, ya lo han dicho mis compañeros antes que yo, pero voy a insistir un poco en ello. Debo reconocer que la iniciativa que hoy nos presenta VOX tiene algo de admirable. Por un lado, su capacidad para convertir una sospecha en un proyecto legislativo y una insinuación en una propuesta de reforma electoral. Porque eso es, en esencia, lo que tenemos delante, una proposición de ley que se presenta como una cruzada en defensa de la transparencia, pero que no aporta una sola evidencia de que exista el problema que pretende resolver, como ya ha dicho mi compañero Javi Sánchez antes que yo. Es una reforma construida sobre la vieja máxima de la extrema derecha contemporánea: si los resultados electorales no siempre coinciden con mis deseos, quizás el problema no son mis ideas, sino las urnas. La propuesta consiste en separar el recuento de voto por correo del voto presencial para facilitar la detección de hipotéticos fraudes. Hipotéticos, efectivamente, porque a lo largo de toda la exposición de motivos no aparece un solo dato, una sola estadística, una sola resolución judicial o un solo informe independiente que acredite la existencia de un fraude sistemático en el voto por correspondencia en España. Lo que encontramos es algo mucho más familiar: una sombra, una sospecha, una insinuación cuidadosamente cultivada para sembrar desconfianza en las instituciones democráticas. Y conviene decirlo con claridad: España dispone de uno de los sistemas electorales más garantistas de Europa. Los procesos de custodia, identificación, supervisión por las juntas electorales y fiscalización por representantes de todas las fuerzas políticas constituyen una red de garantías extraordinariamente sólida. Nuestro sistema electoral tiene defectos, por supuesto, pero la existencia de un fraude estructural no es precisamente uno de ellos. Lo preocupante es que esta propuesta no nace de una necesidad democrática; nace de una pulsión política mucho más conocida, como ya se ha dicho aquí, la misma que hemos visto en Estados Unidos con el señor Trump o la que hemos visto en Brasil con el señor Bolsonaro. La misma que recorre a una parte de la extrema derecha internacional: desacreditar preventivamente los mecanismos electorales para poder cuestionar posteriormente los resultados cuando estos no le sean favorables. Resulta curioso escuchar grandes discursos sobre la defensa de la democracia por parte de quienes parecen confiar en ella únicamente cuando les va bien. Pero si hablamos de la LOREG, hablemos de verdad de la LOREG, señorías, porque la ley electoral española sí presenta importantes inequidades desde el punto de vista democrático, y algunas llevan décadas esperando una solución, no hemos dejado de denunciarlo. Nuestro sistema de representación otorga un peso desigual al voto de la ciudadanía dependiendo del lugar donde resida. Existen provincias donde un escaño puede obtenerse con una cantidad de votos sustancialmente inferior a la necesaria en grandes áreas metropolitanas. El resultado es conocido: las opciones políticas con implantación urbana, entre ellas muchas fuerzas progresistas, suelen verse penalizadas por un diseño electoral que sobrerrepresenta determinados territorios y distorsiona parcialmente la proporcionalidad del sufragio. Por tanto, si de verdad existe voluntad de reformar la LOREG, empecemos por ahí. Empecemos por garantizar que todos los votos valgan lo mismo; empecemos por corregir los sesgos que alteran la proporcionalidad de la representación (aplausos); empecemos por mejorar la calidad democrática de nuestro sistema allí donde realmente presenta déficits. Porque, señorías de VOX, no deja de ser revelador que quienes dicen estar preocupados por la pureza del voto jamás parezcan inquietarse por la desigualdad en su valor, y permítame detenerme en este aspecto particularmente significativo. Esta iniciativa llega apenas unos años después de que esta Cámara corrigiera una de las decisiones más desafortunadas que se habían adoptado en materia electoral: el llamado voto rogado. En 2011 se implantó el voto rogado con el argumento de reforzar las garantías del sistema electoral y el resultado fue tan espectacular como devastador: la participación de los españoles residentes en el extranjero se desplomó. Antes de aquella reforma, en las elecciones generales de 2008, la participación del censo de residentes ausentes alcanzó el 31,7 % y, tras la implantación del voto rogado, este porcentaje cayó al 4,9 %, señorías ―al 4,9―, y permaneció durante años en cifras de entre el 5 y el 7 %, es decir, perdimos cerca de cuatro de cada cinco votantes en el exterior. Esto es una auténtica amputación democrática. Por eso esta Cámara, con un consenso prácticamente unánime, corrigió aquel error histórico en 2022: se eliminó el voto rogado, se ampliaron plazos, se facilitó el acceso a la documentación electoral y se devolvió a cientos de miles de ciudadanos la posibilidad real de participar en la vida democrática de su país. Las elecciones de 2023 fueron las primeras generales celebradas tras esa reforma y la participación exterior se duplicó respecto a los últimos comicios celebrados bajo el sistema anterior. Y he ahí la paradoja, señorías de VOX: mientras esta Cámara trabajaba para que más españoles pudieran votar, ustedes vuelven a colocar bajo sospecha precisamente uno de los mecanismos que permiten ejercer ese derecho. (El señor vicepresidente, Rodríguez Gómez de Celis, ocupa la Presidencia). Mientras otros intentábamos derribar obstáculos, ustedes parecen empeñados en levantar recelos. Mientras nosotros defendemos una democracia más accesible, ustedes parecen sentirse más cómodos con una democracia más desconfiada.

La supresión del voto rogado fue una buena reforma. Fue una reforma justa, una reforma democrática y, además, fue un éxito, porque devolvió derechos a quienes nunca debieron perderlos y porque permitió recuperar la participación política de una parte importante de nuestra ciudadanía, dispersa por el mundo. Aunque, por cierto, en ese voto exterior en las últimas elecciones ―lo estaba ahora comprobando con mi compañero Alberto― fue la derecha quien ganó, pero eso no impide que sigamos defendiendo lo que defendemos. Por eso resulta especialmente preocupante cualquier discurso que vuelva a señalar al voto por correo o al voto exterior como una suerte de espacio sospechoso que exige de una vigilancia excepcional.

La democracia no se fortalece dificultando el voto, se fortalece facilitándolo. Sembrar dudas sobre millones de papeletas legítimas no fortalece a nadie, salvo a los conspiranoicos. La historia nos enseña que los enemigos de la democracia con frecuencia comparecen precisamente como sus defensores más celosos. Por eso conviene distinguir entre quien quiere proteger el voto y quien quiere sospechar permanentemente de él; entre quien pretende ampliar derechos y quien necesita alimentar permanentemente desconfianzas; entre quien busca mejorar la democracia y quien parece empeñado en convencer a los ciudadanos de que no pueden confiar en ella. Así que la gran pregunta no es qué problema viene a resolver esta ley ―ya lo decía antes el señor Sánchez Serna―, la gran pregunta es qué relato viene a construir. Y el relato es conocido: insinuar que existe un fraude que nadie consigue demostrar para poder cuestionar mañana unos resultados cuando estos no gusten. No estamos ante una reforma electoral, señorías; estamos ante una maniobra preventiva, conspirativa, un burdo intento trumpista por lo que pueda pasar.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el señor Zaragoza Alonso.

José Zaragoza Alonso

PSOEDiputado.Página 30Vídeo

Señor Hoces, y les vamos a poner un chip. ¡Les vamos a poner un chip! Es que sus teorías de la conspiración son tan ridículas, responden a un interés tan evidente que le iba escuchando y me quedaba sorprendido por sus argumentos. Primero, desconocer que las leyes electorales se aprueban en esta Cámara y se han aprobado siempre por consenso, por acuerdo; nunca se ha modificado una ley sin acuerdo entre las grandes fuerzas políticas de este país. Siempre ha sido así, esto es lo que se ha hecho. El problema es que el relato que hace usted no se corresponde. Fíjese usted en lo que ha dicho: van a poder votar los que no han residido nunca aquí. Y ustedes tampoco quieren que voten los que residen. Ustedes, al final, lo que quieren es que no vote nadie, como en los tiempos de Franco que ustedes añoran. (Aplausos). ¿Sabe lo que le ocurre? Que su partido ha venido aquí a ensuciar la democracia y, como las moscas, las pongas donde las pongas, siempre encuentran su pedacito de mierda. Eso es lo que hacen ustedes aquí y es lo que han venido a hacer hoy aquí: a ensuciar la democracia con insinuaciones de posible fraude. Fíjese usted, como presunto culpable. Aquí se viene a discutir de realidades, no de inventos electorales para poner en cuestión el sistema electoral de nuestro país y nuestra democracia. Ya les gustaría a ustedes que esta democracia no funcionase o que funcionase como la democracia de su partido. (Aplausos).

Dicho esto, me permitirán que hoy felicite desde esta tribuna al senador del Grupo Popular Eloy Suárez, caído por VOX, por su reciente nombramiento como director de la Corporación Empresarial Pública de Aragón por los servicios prestados como presidente en la comisión Feijóo del Senado, esa a la que va todo el mundo que dice Feijóo que no le gusta. Un ejemplo de gestores independientes y profesionales que nos trae siempre el PP. Hablan ustedes de las instituciones okupadas y, cuando ustedes nombran a alguien al frente de las empresas públicas de Aragón, ¿a quién nombran? Al presidente de la comisión Feijóo. (Aplausos).

Pero hoy hablamos de otro tipo de fraude: del de la derecha y los ultras de este país. Solo hablan de fraude porque tienen miedo a las urnas. Siempre repiten el patrón: crece el miedo a perder, fabrican el bulo del fraude electoral y, después de votar, lo mantienen o desaparece, según les interese. Conclusión: otra inventada retorcida de la derecha. Son los trumpistas, los bolsonaristas, los ayusistas. ¿Qué mesas? ¿Qué actas? ¿Dónde están las pruebas? ¿Qué juzgados lo han acreditado? Aquí el único fraude es tirar p’alante sin pruebas, como ha dicho usted. Aquí la derecha es una experta fraudulenta, allá donde se coloquen.

Pero sigamos hablando de fraude. El fraude del PP es decir que la legislatura está muerta mientras no saben lo que es hacer oposición y este Gobierno gana la mayoría de las votaciones. El fraude del PP es convocar elecciones para no depender de VOX y acabar sentándolos en todos sus Gobiernos. El fraude del PP es un Azcón contratando a agitadores para su campaña, Guardiola cambiando su discurso feminista y Mazón abandonando a las víctimas protegido por el PP. (Aplausos). El fraude del PP es traerse a Feijóo como solución y que no sea capaz de ser alternativa de nada. Y el fraude del PP es pactar con la ultraderecha la prioridad nacional mientras elogian al papa. Ustedes son como los españolitos de pulsera: son básicamente católicos de fachada. Otro fraude más. Y todavía hoy los socios del PP intentan colarnos otro bulo. Con su iniciativa pretenden que haya dos escrutinios diferentes: los presenciales y los que llegan por correo, para, además, cargarse el secreto del voto, sobre todo en los municipios más pequeños. Ya sabemos que quieren vaciar España, señorías de VOX. No lo permitiremos. Y si tanto les preocupa el coste de unas elecciones, ¿por qué vienen a pedir que cueste el doble? ¿Por qué? Su objetivo siempre será engañar a los españoles. El proceso funciona a la perfección; lo que no lo hace es su manipulación. ¿Quieren cambiar procesos electorales, como en su partido? ¿Vienen a darnos lecciones de democracia cuando no la practican en su propio partido? Bien lo saben Ortega Smith, García‑Gallardo, Iván Espinosa de los Monteros y Macarena Olona (aplausos); todos ellos víctimas del ordeno y mando.

Para ustedes, señorías de VOX, el patriotismo es un negocio más. A Abascal no le interesa lo más mínimo el censo; él solo trabaja cuando escucha Disenso. Pero ni una lección de los que se quedan con las donaciones de sus militantes ni de los que facturaban con el BOE desde el Consejo de Ministros. El PP y VOX juntos forman parte de la conspiración de los ricos para hacer sus negocios en nombre de la libertad. ¿Quieren libertad? Nosotros tenemos muy claro cómo se consigue. Para la derecha de este país la libertad se reparte en los consejos de administración; para nosotros, la libertad comienza protegiendo a los más vulnerables. Para nosotros, la libertad es subidas históricas de las pensiones; para el PP es votar en contra. Para nosotros, la libertad es la mayor subida del salario mínimo de la democracia; para el PP es congelarlo. Para nosotros, la libertad es la mayor inversión en dependencia; para el PP son los recortes y el abandono. (Aplausos). Para nosotros, la libertad es la regularización de los que contribuyen en nuestro país; para el PP es su expulsión y su racista prioridad nacional. Para nosotros, la libertad es la creación del ingreso mínimo vital, el bono social, los subsidios, las ayudas al alquiler o al transporte, es el impuesto a las grandes fortunas, a los bancos y a las energéticas, son los permisos de maternidad y paternidad, es el escudo social a los trabajadores, el récord en empleo, liderar el crecimiento en Europa y el no a la guerra; para el PP la libertad nunca será la mayoría social de este país, y lo han demostrado durante ocho años. Meses obsesionados en acabar con este Gobierno en lugar de trabajar por los españoles. La destrucción del adversario a cualquier precio es la sustancia misma de la política de las derechas españolas cuando están en la oposición. En este empeño, la derechita cobarde puede llegar a ser peor que la otra. (Aplausos). Eso es lo único que pueden ofrecer. En las calles, agitación; en la tribuna, bronca; en las redes, acoso; en los micros, amenazas; y en todas partes, odio.

Pretenden debilitar al Gobierno y lo único que consiguen es fortalecerlo. Este Gobierno seguirá gobernando y aprobando leyes para la mayoría social de este país, como lo lleva haciendo ocho años. En 2027 volveremos a votar y el proceso será fiable y seguro, como ha sido siempre. Cuando vean que están perdiendo, volveremos a escuchar su bulo de un supuesto fraude. La realidad es que se votará con total normalidad y, una vez más, quedará en evidencia que el problema no es el proceso, es el señor Feijóo, porque en 2027 Feijóo no será presidente no porque no quiera, sino porque no lo vale.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, tiene la palabra el señor Hernando Fraile.

Rafael Antonio Hernando Fraile

PPDiputado.Página 32Vídeo

Gracias, señor presidente. Señor Zaragoza, a lo único que no tiene miedo este grupo parlamentario, el mío, es precisamente a las urnas, a la democracia. (Aplausos). Así que, si usted es como nosotros y tan valiente es, pídale al señor Sánchez que convoque elecciones. La LOREG constituye la espina dorsal de nuestro sistema electoral. Las reformas aprobadas a lo largo de nuestra historia democrática han perseguido siempre tres objetivos fundamentales: favorecer la participación en libertad, garantizar el secreto y la seguridad del voto y prevenir cualquier forma de fraude. Paralelamente, nuestro Código Penal ha configurado mecanismos para combatir los abusos de quienes, desde el poder o por intereses económicos, pretenden alterar la voluntad de los electores. De ahí las limitaciones a la publicidad institucional, la regulación de las campañas o la prohibición de utilizar las instituciones con fines partidistas. Y conviene recordar en este punto que el Gobierno de Pedro Sánchez ha sido apercibido y sancionado ad nauseam por la Junta Electoral Central precisamente por vulnerar estos principios. Todas estas reformas se han impulsado tradicionalmente desde amplios consensos, porque las reglas del juego democrático deben reforzarse desde el acuerdo, no desde la sospecha. Y nuestro grupo seguirá apoyando cualquier medida que fortalezca las garantías de presencialidad, personalidad y autenticidad del voto. También es cierto que este Gobierno lleva años impulsando fórmulas cada vez más discutibles para ampliar el cuerpo electoral, incorporando al censo personas que ni viven ni han vivido en nuestro país para compensar la creciente desafección que provocan los escándalos y una corrupción que ya nadie considera anecdótica, pero de eso, señor Hoces, no viene nada en su proposición de ley. Incluso hemos conocido que personajes como el señor Nervis Villalobos ―nefando delincuente de cuello blanco y antiguo alto cargo venezolano vinculado a graves tramas de corrupción internacional― podrá ejercer el derecho de voto en España tras obtener la nacionalidad mediante una decisión impulsada por la cloaca de Leire y Félix como pago a sus servicios contra jueces y fiscales aquí mismo, en el Congreso, ¿verdad, señor Arnau? De esto sabe usted mucho. (Aplausos.―Un señor diputado: ¡Bravo!). Señorías, los delincuentes siempre han tenido un enemigo común: los jueces, los fiscales, los policías y los periodistas que investigan sus actividades. La diferencia es que, hoy, quienes cuestionan sistemáticamente esos contrapoderes democráticos ocupan despachos ministeriales, dirigen instituciones del Estado y se sientan en algunos escaños de esta Cámara. Cabe preguntarse: ¿existe una grave crisis institucional provocada por los escándalos que cercan al Gobierno? Sin duda. ¿Existe alguna prueba de que las elecciones en España hayan alterado la voluntad libremente expresada por los ciudadanos? Ninguna, señor Hoces. Evidentemente entendemos que la corrupción del Gobierno haya erosionado la confianza de muchos españoles en las instituciones, pero una cosa es desconfiar del

Gobierno y otra muy distinta desconfiar del sistema electoral. El problema de España no son las urnas; el problema son quienes utilizan las instituciones para degradarlas y se atrincheran en su búnker para eludir el veredicto democrático. (Aplausos).

Aquí se gobierna sin presupuestos, se abusa de los decretos leyes, se hacen leyes habilitantes para vulnerar la Constitución y se esquiva cualquier responsabilidad política. Los españoles contemplan con indignación cómo el dinero público ha servido para alimentar redes clientelares y estructuras de poder al servicio del sanchismo. Hemos visto desfilar ante los tribunales a Ábalos, Koldo y Cerdán, mentores de Sánchez; hemos asistido a las maniobras de una cloaca entre Ferraz y La Moncloa, y hemos comprobado cómo quienes prometieron ejemplaridad dedican hoy más esfuerzos a protegerse que a gobernar. Y todo ello habría sido imposible, por cierto, sin la colaboración o la complacencia de quienes a cambio de un plato de lentejas aún sostienen a aquella infame banda del Peugeot.

Señor Álvaro, habla usted del señor Trump o del señor Bolsonaro, pero se le han olvidado otros personajes, algunos peores, como el señor Maduro, al que ustedes han estado apoyando mucho tiempo (el señor Álvaro Vidal hace gestos negativos), o los dictadores en Cuba, o también esta misma semana el señor Petro, que ha cuestionado el resultado electoral en Colombia. Aquí los únicos que sí que han intentado boicotear las instituciones parlamentarias y democráticas han sido aquellos que apostaron por el «Rodea el Congreso» (señalando la bancada del Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR), esos que antes se llamaban Podemos y ahora se llaman SUMAR y que también rodearon la Asamblea andaluza cuando perdieron las elecciones en Andalucía.

Y en este contexto, VOX nos presenta una proposición de ley para reforzar las garantías del voto por correo, haciéndose eco de teorías según las cuales cientos de miles de votos habrían podido ser manipulados durante su custodia en Correos. Y para resolver este supuesto problema, propone que los votos por correo sean introducidos en urnas separadas de las del voto presencial. Señorías, las incidencias relacionadas con la custodia del voto por correo son extraordinariamente excepcionales; el sistema incorpora múltiples garantías y resulta prácticamente imposible alterar masivamente esos votos sin dejar rastro, por eso resulta injusto e incluso temerario cuestionar la profesionalidad de miles de empleados de Correos que actúan como fedatarios sin aportar aquí ni una sola prueba. (El señor Hoces Íñiguez hace gestos negativos y pronuncia palabras que no se perciben). Además, existe un problema añadido en municipios pequeños: el uso de urnas diferenciadas podría comprometer indirectamente un principio esencial de cualquier democracia, el secreto del voto. Entendemos que la creciente desconfianza institucional puede generar dudas, pero la respuesta a la corrupción no puede ser cuestionar la limpieza de nuestras elecciones sin pruebas. Tampoco ayuda que personas estrechamente vinculadas al entorno político de Pedro Sánchez hayan ocupado puestos de responsabilidad en organismos tan sensibles como Correos, pero destruir, ocultar o manipular documentación electoral constituye un delito gravísimo, y sobre esto hay pruebas, hay sentencias y hay persecución por parte de la Junta Electoral Central. Señorías de VOX, combatir la corrupción es una obligación, pero defender la limpieza de nuestras elecciones también. La respuesta a un Gobierno que degrada las instituciones no puede ser deteriorar la confianza en el sistema electoral, porque el problema de España no son las urnas, el problema son quienes utilizan el poder para corromper las instituciones. (Varios señores diputados: ¡Muy bien!).

Señorías, hace ocho años tuve el honor de defender en nombre de mi grupo parlamentario a un Gobierno limpio y honrado frente a una moción de censura fraudulenta y construida sobre un caso de corrupción en un pueblo madrileño, incluso antes de que Rajoy llegara al Ejecutivo. Aquel día, el jefe del clan del Peugeot fue representado por José Luis Ábalos con una exigencia muy clara: ser intolerantes ante la corrupción, y el Tribunal Supremo le ha tomado la palabra. Asaltaron el poder hablando de regeneración democrática y hoy hablan de bulos, conspiraciones y lawfare para defenderse, pero la sentencia es inequívoca: organización criminal, cohecho, tráfico de influencias y malversación; nueve delitos y veinticuatro años. Y sí, es verdad, señorías, el señor Ábalos era ‘el número 2’.

Presidencia. Señoría, vaya finalizando, por favor.

Rafael Antonio Hernando Fraile

PPDiputado.Página 34

Voy concluyendo. Era el ‘número 2’, ese que les puso a muchos de ustedes en las listas (señalando a los escaños del Grupo Parlamentario Socialista). No estamos ante un caso aislado, desgraciadamente estamos ante una forma de ejercer el poder; y la mayor paradoja del sanchismo es que quienes llegaron al Gobierno prometiendo regenerar la democracia han terminado degradando las instituciones que decían venir a proteger. Y pronto, hasta Bambi enjoyado acabará cayendo. (Risas). Por eso, ahora que la ley de la omertà ha saltado por los aires y la olla podrida de la corrupción sanchista se ha destapado…

Presidencia. Señoría, finalice, por favor.

Rafael Antonio Hernando Fraile

PPDiputado.Página 34

… el Frankenstein se desmorona. Ha llegado el momento de asumir responsabilidades políticas antes de que las penales laminen aún más nuestra democracia. Señor Zaragoza, se lo repito: miedo a las elecciones y a la democracia, ninguna. Creo que ustedes, sí. (Varios señores diputados: ¡Muy bien!―Aplausos),

Presidencia. Gracias. PROPOSICIONES NO DE LEY: —  DEL GRUPO PARLAMENTARIO VOX, RELATIVA AL ESTABLECIMIENTO DEL PRINCIPIO DE PRIORIDAD NACIONAL EN LAS PRESTACIONES PÚBLICAS. (Número de expediente 162/000784).

Presidencia. Pasamos al punto del orden del día relativo a las proposiciones no de ley. Comenzamos con la proposición no de ley del Grupo Parlamentario VOX relativa al establecimiento de principios de prioridad nacional en las prestaciones públicas. Para la presentación de la iniciativa, tiene la palabra el señor Hernández Quero. (Aplausos).