Arcadi España García
GobiernoMinistro de Hacienda.Página 20Vídeo
Gràcies, presidenta. Muchas gracias, señorías. Buenos días a todos y a todas. Comparezco en esta Cámara para solicitar la convalidación del Real Decreto-ley 13/2026, por el que se adoptan medidas relativas a la financiación de las comunidades autónomas y entidades locales; un real decreto-ley aprobado por Consejo de Ministros el pasado 2 de junio; una norma que responde a una necesidad urgente, real y ampliamente compartida por nuestras comunidades autónomas y entidades locales. Y lo hago con una convicción clara, y es que este real decreto ley, en definitiva, habla de recursos. No habla de confrontación, sino de gestión, y no habla de titulares, sino de mejorar los servicios públicos, y para que esto sea realidad es condición necesaria pero obviamente no suficiente que haya una mayor financiación. Por tanto, este real decreto-ley tiene dos objetivos fundamentales: el primero, actualizar las entregas a cuenta del sistema de financiación autonómica y local para el año 2026, y, el segundo, permitir a las entidades locales que disponen de superávit presupuestario utilizar esos recursos en inversiones financieramente sostenibles, sin que ello compute en la regla de gasto; dos medidas que tienen un impacto directo en la vida cotidiana de los ciudadanos, porque de ellas dependen los recursos para financiar la sanidad, la educación, los servicios sociales, el transporte público o todas las competencias de nuestros ayuntamientos a lo largo y ancho de nuestro país.
Señorías, quiero recordar que esta es la tercera vez que el Gobierno trae a esta Cámara la actualización de las entregas a cuenta. En las dos ocasiones anteriores no se convalidó por el voto en contra, entre otros, del principal partido de la oposición. Entenderán que no resulta razonable reclamar más financiación en los territorios un día sí y otro también y bloquearla después en esta Cámara. Esta medida ha sido reclamada y solicitada por numerosas comunidades autónomas, muchas de ellas gobernadas por el propio Partido Popular, que la ha bloqueado dos veces, y también por la Federación Española de Municipios y Provincias y distintas fuerzas parlamentarias de esta Cámara. Por tanto, quiero dirigirme especialmente a la fuerza parlamentaria que gobierna en la mayoría de nuestras comunidades autónomas: no se dejen llevar por posiciones cortoplacistas, guiadas por un interés puramente electoral; sean responsables y acepten más recursos. (Aplausos). Los efectos de no aprobar esta medida no recaen sobre el Gobierno, recaen sobre las comunidades autónomas y sobre los ayuntamientos y, en última instancia, sobre los ciudadanos de sus municipios y territorios.
Como saben, este real decreto no introduce cambios estructurales en el sistema de financiación autonómica —para eso hemos propuesto una reforma integral del modelo, que espero poder debatir en esta Cámara—, y deseo que el Partido Popular allí donde gobierna acepte la mano tendida que le ofrece este Gobierno para dialogar con una propuesta de financiación autonómica encima de la mesa que supone más de 20 000 millones de euros de recursos adicionales para las comunidades autónomas; obviamente, una oferta para el conjunto de los grupos parlamentarios. Este real decreto-ley hace algo más básico e imprescindible a corto plazo: garantiza que el sistema vigente funcione correctamente y evita una situación de no actualización de los recursos disponibles en el conjunto de Administraciones territoriales.
Los datos de esta iniciativa son inequívocos: en 2026 las comunidades autónomas recibirán 157 731 millones de euros en entregas a cuenta, un 7 % más que el año anterior; si incorporamos la liquidación del sistema, recibirán 170 300 millones de euros en total, lo que supone un incremento del 7,7 % respecto al año anterior, y, si echamos la vista un poco más atrás y ampliamos la perspectiva, supone un 64 % más que los que recibían en el año 2018. Y esto no es fruto de la casualidad ni de la inercia, es el resultado de una política económica y fiscal eficaz, rigurosa y orientada al interés general; una política que combina responsabilidad con ambición y que demuestra que, cuando se toman decisiones acertadas, los recursos llegan. Hoy podemos afirmar que tenemos un crecimiento sólido, que genera confianza y oportunidades. Hemos logrado crecer más y crear mejores empleos, y por eso tenemos mayores ingresos públicos. Hoy España lidera el crecimiento entre las grandes economías de la zona euro y tiene más de 22 millones de personas trabajando y una tasa de paro por debajo del 10 %, que no se observaba desde antes de la crisis financiera.
Y los ayuntamientos y las entidades locales también van a recibir un nuevo apoyo en sus finanzas municipales: en total, dispondrán de 29 247 millones de euros, lo que supone un incremento del 8,8 % respecto al ejercicio pasado, y, comparado con el año 2018, un 67,5 % más, también la cifra más alta de la historia. Y, sobre todo, y lo más importante, es que esto significa reforzar la capacidad de los ayuntamientos, de nuestros municipios para atender al transporte, los servicios sociales, el mantenimiento urbano, en definitiva, a las políticas más de proximidad, porque, como saben, esa es la responsabilidad que tienen los ayuntamientos en nuestro país. Y, por tanto, introducimos una medida adicional, y es que permitiremos a los ayuntamientos utilizar los superávits para inversiones financieramente sostenibles. ¿Y en qué se traduce esta medida? En que más de 2500 entidades locales podrán beneficiarse de la utilización de su superávit y movilizar más de 3100 millones de euros adicionales para infraestructura, sostenibilidad, servicios públicos, desarrollo económico. Y también quiero destacar una novedad muy relevante respecto a las políticas de vivienda que también pueden impulsar nuestros ayuntamientos. Por primera vez se establece un régimen plurianual para inversiones en vivienda, de forma que los ayuntamientos podrán planificar a medio plazo a lo largo de los próximos cuatro años y tendrán una estabilidad en sus cuentas en este caso aplicada a incrementar y a mejorar la oferta pública de vivienda.
Hay un hecho incontestable, y es que nunca las comunidades autónomas han tenido tantos recursos como ahora, lo cual exige una reflexión, una reflexión que nos interpela a todos como responsables públicos y que quiero compartir con sus señorías, porque esta inyección histórica de recursos a las comunidades autónomas provoca que muchos ciudadanos se hagan la siguiente pregunta: ¿Por qué, teniendo los mayores recursos de la historia, no bajan, por ejemplo, las listas de espera o no mejoran las condiciones de muchos empleados públicos? ¿Por qué no se percibe un aumento de esa calidad, cuando hay un aumento de los recursos? Por desgracia, en algunos casos estos aumentos de recursos se han destinado a dos cosas: a bajar los impuestos a las rentas más altas y grandes patrimonios o a privatizar los servicios públicos fundamentales. Conviene recordarlo: el Gobierno de España financia y transfiere a las comunidades autónomas una cantidad sin precedentes de recursos, pero las comunidades autónomas son las que tienen la gestión y la responsabilidad en los servicios públicos fundamentales. Más financiación exige más responsabilidad en la gestión, y es así como debemos valorar la actuación de los distintos Gobiernos en nuestro país, porque gestionar no es buscar excusas ni echar la culpa a otras Administraciones. (Aplausos).
Aunque algunos deliberadamente lo quieran ignorar, antes que nada la política es gestión, y hoy votamos una iniciativa de gran relevancia: decidimos si las comunidades autónomas y los ayuntamientos reciben los recursos que les corresponde, decidimos si los ayuntamientos pueden invertir su superávit en vivienda pública, decidimos si garantizamos la estabilidad financiera de las Administraciones que gestionan los servicios públicos más importantes en el día a día de nuestros ciudadanos, o, por el contrario, decidimos generar incertidumbre, bloquear financiación y tensionar el sistema de financiación autonómico y local. Quien vote hoy en contra de esta convalidación tendrá que explicarlo muy bien en sus territorios. No será fácil para aquellos que piden constantemente más recursos al Gobierno y terminan bloqueando esa financiación.
Este real decreto no es partidista. No distingue territorios ni colores políticos. Es una medida reclamada, necesaria y beneficiosa. Por eso quiero hacer un llamamiento a todos los grupos parlamentarios, especialmente a los que han votado dos veces en contra de esta iniciativa, para que no la bloqueen más, que piensen en sus territorios, que piensen en sus comunidades, que piensen en sus ayuntamientos y, sobre todo, que piensen en sus ciudadanos, porque cuando hablamos de financiación territorial no lo hacemos solo sobre números, también hablamos de que los hospitales funcionen, de que los colegios abran, de que los servicios sociales sigan, y eso no puede esperar, porque detrás de cada cifra hay un paciente esperando a la sanidad pública, un alumno que necesita un refuerzo en la educación pública o una persona mayor que necesita de los servicios sociales que le hagan tener una vida digna. Hoy tenemos la oportunidad de garantizar más recursos, más inversión y más capacidad para fortalecer nuestros servicios públicos. No es el momento del bloqueo ni la confrontación. Es el momento de la responsabilidad institucional. Les pido, por tanto, que voten pensando en sus territorios, en sus municipios, en la sanidad, en la educación, en la vida cotidiana de millones de españoles y españolas. Señorías, convalidar este real decreto es cumplir con ellos.
Muchas gracias. (Aplausos).